ŚB 5.10.6

अहो कष्टं भ्रातर्व्यक्तमुरुपरिश्रान्तो दीर्घमध्वानमेक एव ऊहिवान् सुचिरं नातिपीवा न संहननाङ्गो जरसा चोपद्रुतो भवान् सखे नो एवापर एते सङ्घट्टिन इति बहुविप्रलब्धोऽप्यविद्यया रचितद्रव्यगुणकर्माशयस्वचरमकलेवरेऽवस्तुनि संस्थानविशेषेऽहं ममेत्यनध्यारोपितमिथ्याप्रत्ययो ब्रह्मभूतस्तूष्णीं शिबिकां पूर्ववदुवाह ॥ ६ ॥
aho kaṣṭaṁ bhrātar vyaktam uru-pariśrānto dīrgham adhvānam eka eva ūhivān suciraṁ nāti-pīvā na saṁhananāṅgo jarasā copadruto bhavān sakhe no evāpara ete saṅghaṭṭina iti bahu-vipralabdho ’py avidyayā racita-dravya-guṇa-karmāśaya-sva-carama-kalevare ’vastuni saṁsthāna-viśeṣe ’haṁ mamety anadhyāropita-mithyā-pratyayo brahma-bhūtas tūṣṇīṁ śibikāṁ pūrvavad uvāha.

Palabra por palabra

aho¡ay!; kaṣṭam¡qué duro es!; bhrātaḥmi querido hermano; vyaktamclaramente; urumucho; pariśrāntaḥfatigado; dīrghamlargo; adhvānamcamino; ekaḥsolo; evaciertamente; ūhivānhas cargado; su-cirammucho tiempo; nano; ati-pīvāmuy fuerte y robusto; nani; saṁhanana-aṅgaḥtener un cuerpo recio y tolerante; jarasāpor la vejez; catambién; upadrutaḥafectado; bhavān; sakheamigo mío; no evaciertamente no; aparelos demás; etetodos estos; saṅghaṭṭinaḥcompañeros de trabajo; itide este modo; bahumucho; vipralabdhaḥcriticó con sarcasmo; apiaunque; avidyayāpor la nesciencia; racitamanufacturado; dravya-guṇa-karma-āśayaen una combinación de elementos materiales, cualidades materiales y los resultados de actividades y deseos pasados; sva-carama-kalevareen el cuerpo, que se mueve por acción de los elementos sutiles (mente, inteligencia y ego); avastunien semejantes cosas físicas; saṁsthāna-viśeṣetener una determinada disposición; aham mamayo y mío; itide ese modo; anadhyāropitasin interponerse; mithyāfalsa; pratyayaḥcreencia; brahma-bhūtaḥque era un alma autorrealizada, situada en el plano Brahman; tūṣṇīmguardando silencio; śibikāmel palanquín; pūrva-vatcomo antes; uvāhallevó.

Traducción

El rey Rahūgaṇa dijo a Jaḍa Bharata: ¡Qué duro es esto, mi querido hermano! De verdad que pareces cansado, después de tan largo trayecto cargando el palanquín tú solo y sin ayuda de nadie. Además, como eres muy viejo, estás muy delicado. Mi querido amigo, ya veo que no eres recio, ni fuerte, ni robusto. ¿Es que tus compañeros no te ayudan?

Significado

De este modo, el rey criticó a Jaḍa Bharata con sarcasmo, pero Jaḍa Bharata, a pesar de esas críticas, no se identificaba con el cuerpo ni con la situación. Como había alcanzado su identidad espiritual, sabía que él no era el cuerpo. No era ni gordo, ni flaco, ni delgado. Nada tenía que ver con aquel montón de materia, combinación de los cinco elementos densos y los tres elementos sutiles, y no tenía nada que ver con el cuerpo material de dos brazos y dos piernas. En otras palabras, percibía perfectamente su identidad espiritual [ahaṁ brahmāsmi]. Por lo tanto, no se vio afectado por los sarcasmos y las críticas del rey, y, sin decir nada, continuó llevando el palanquín como antes.
Jaḍa Bharata estaba completamente liberado. No se preocupó ni lo más mínimo cuando los ḍakaits trataron de matar su cuerpo; sabía con toda certeza que él no era el cuerpo. Aunque hubieran matado su cuerpo, no le habría preocupado, pues estaba profundamente convencido de la afirmación que encontramos en el Bhagavad-gītā (2.20): na hanyate hanyamāne śarīre. Sabía que no podían matarle ni siquiera si mataban su cuerpo. Pero, aunque él no protestó, la Suprema Personalidad de Dios, por intermedio de Su agente, no pudo tolerar la injusticia de los ḍakaits; de modo que, por la misericordia de Kṛṣṇa, se salvó, y los ḍakaits fueron matados. En el caso presente, mientras llevaba el palanquín también sabía que él no era el cuerpo. Tenía un cuerpo fuerte y robusto, en plenitud de facultades, completamente capaz de cargar el palanquín, pero como estaba liberado del concepto corporal, las sarcásticas palabras del rey no le afectaron en lo más mínimo. El cuerpo se crea conforme al karma de la persona, y la naturaleza material aporta los componentes necesarios para la formación de un determinado tipo de cuerpo. El alma es diferente de la estructura corporal que la cubre; por lo tanto, nada de lo que se pueda hacer al cuerpo, tanto si es beneficioso como si es dañino, puede afectar al alma espiritual. En los Vedasencontramos el precepto: asaṅgo hy ayaṁ puruṣaḥ: el alma espiritual siempre está libre de la influencia de las circunstancias materiales.