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Śrīmad-bhāgavatam 4.14.39-40

Texto

tad upadravam ājñāya
lokasya vasu lumpatām
bhartary uparate tasminn
anyonyaṁ ca jighāṁ-satām
cora-prāyaṁ jana-padaṁ
hīna-sattvam arājakam
lokān nāvārayañ chaktā
api tad-doṣa-darśinaḥ

Palabra por palabra

tat—en aquel momento; upadravam—los disturbios; ājñāya—entendiendo; lokasya—de la gente en general; vasu—riquezas; lumpatām—por los que estaban saqueando; bhartari—el protector; uparate—estando muerto; tasmin—el rey Vena; anyonyam—unos a otros; ca—también; jighāṁ satām—deseando matar; cora-prāyam—lleno de ladrones; jana-padam—el estado; hīna—carente de; sattvam—regulación; arājakam—sin rey; lokān—a los ladrones y maleantes; na—no; avārayan—reprimieron; śaktāḥ—capaces de hacerlo; api—aunque; tat-doṣa—el error de; darśinaḥ—considerando.

Traducción

Al ver la tormenta de polvo, las personas santas pudieron entender que, debido a la muerte del rey Vena, se estaban produciendo muchísimas irregularidades. Sin gobierno, en el estado no había ni ley ni orden, y por lo tanto, por todas partes aparecían ladrones y maleantes criminales, que estaban despojando a la gente de sus riquezas. Aunque los grandes sabios podían reprimir los disturbios con sus poderes —tal como habían podido matar al rey—, no consideraban que fuese correcto por su parte actuar de esa forma, y por lo tanto, no hicieron nada por acabar con los disturbios.

Significado

Cuando las personas santas y grandes sabios mataron al rey Vena se trataba de una emergencia, pero, tras la muerte del rey, optaron por no intervenir en el gobierno para someter a los ladrones y maleantes que habían aparecido. Matar no es el deber de los brāhmaṇas y personas santas, aunque a veces, en casos de emergencia, pueden hacerlo. Con sus mantras tenían poder para matar a todos los ladrones y maleantes, pero pensaron que ese deber les correspondía a los reyes kṣatriyas. Así, y aunque de mala gana, no se ocuparon en la tarea de matar.