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Śrīmad-bhāgavatam 5.14.4

Texto

yathā hy anuvatsaraṁ kṛṣyamāṇam apy adagdha-bījaṁ kṣetraṁ punar evāvapana-kāle gulma-tṛṇa-vīrudbhir gahvaram iva bhavaty evam eva gṛhāśramaḥ karma-kṣetraṁ yasmin na hi karmāṇy utsīdanti yad ayaṁ kāma-karaṇḍa eṣa āvasathaḥ.

Palabra por palabra

yathā—tal como; hi—ciertamente; anuvatsaram—cada año; kṛṣyamāṇam—arado; api—aunque; adagdha-bījam—en el cual no han sido quemadas las semillas; kṣetram—el campo; punaḥ—de nuevo; eva—ciertamente; āvapana-kāle—en la época de la siembra; gulma—con malezas; tṛṇa—con hierbas; vīrudbhiḥ—con las enredaderas; gahvaram iva—como una enramada; bhavati—se vuelve; evam—así; eva—ciertamente; gṛha-āśramaḥ—la vida familiar; karma-kṣetram—el campo de actividades; yasmin—en el cual; na—no; hi—ciertamente; karmāṇi utsīdanti—las actividades fruitivas desaparecen; yat—por lo tanto; ayam—este; kāma-karaṇḍaḥ—el almacén de los deseos fruitivos; eṣaḥ—esa; āvasathaḥ—morada.

Traducción

El labrador ara todos los años su campo de trigo, arrancando de raíz todas las malas hierbas. Sin embargo, las semillas quedan en la tierra, y como no han sido completamente quemadas, vuelven a brotar con las plantas sembradas en el campo. A pesar de que se ha labrado a fondo, las malas hierbas vuelven a nacer y a cubrir el terreno. De manera similar, el gṛhastha-āśrama [la vida familiar], es un campo de actividades fruitivas. A menos que se queme por completo el deseo de disfrutar de la vida familiar, volverá a brotar una y otra vez. Un recipiente que ha contenido alcanfor, conservará su aroma aunque el alcanfor ya no esté en él. Mientras no se destruyan las semillas del deseo, las actividades fruitivas no se destruirán.

Significado

Si los deseos no se orientan por completo hacia el servicio de la Suprema Personalidad de Dios, el deseo de vida familiar continuará incluso después de entrar en la orden de sannyāsa. En nuestra sociedad, la Asociación Internacional para la Conciencia de Krishna, a veces ocurre que una persona entra en la orden de sannyāsa llevada por una serie de emociones; sin embargo, no ha quemado por completo sus deseos, y regresa de nuevo a la vida familiar, aun corriendo el riesgo de perder su prestigio y arruinar su buen nombre. Quien se ocupa por completo en el servicio del Señor mediante el servicio devocional puede quemar por completo esos fuertes deseos.