CC Antya-līlā 19.40

eka-bāra yāra nayane lāge,sadā tāra hṛdaye jāge,
kṛṣṇa-tanu — yena āmra-āṭhā
nārī-mane paiśe hāya,
yatne nāhi bāhirāya,
tanu nahe, — seyā-kulera kāṅṭā

Palabra por palabra

eka-bārauna vez; yāracuyos; nayaneojos; lāgecaptan; sadāsiempre; tārasuyo; hṛdayeen el corazón; jāgeejerce el predominio; kṛṣṇa-tanuel cuerpo de Kṛṣṇa; yenacomo; āmra-āṭhāla savia del árbol de mango; nārī-maneen la mente de las mujeres; paiśeentra; hāya¡ay!; yatneincluso con gran esfuerzo; nāhino; bāhirāyasale; tanu naheno es un cuerpo común y corriente; seyā-kulera kāṅṭāes como la espina del árbol de bayas seyā.

Traducción

«Si los ojos de una persona se fijan en el hermoso cuerpo de Kṛṣṇa aunque sea una sola vez, esa forma ejercerá para siempre su predominio en su corazón. El cuerpo de Kṛṣṇa es como la savia del árbol de mango, pues, cuando entra en la mente de las mujeres, pese a todos los esfuerzos, ya no vuelve a salir. Así, el extraordinario cuerpo de Kṛṣṇa es como una espina del árbol de bayas seyā.