Skip to main content

Śrīmad-bhāgavatam 4.8.82

Texto

śrī-bhagavān uvāca
mā bhaiṣṭa bālaṁ tapaso duratyayān
nivartayiṣye pratiyāta sva-dhāma
yato hi vaḥ prāṇa-nirodha āsīd
auttānapādir mayi saṅgatātmā

Palabra por palabra

śrī-bhagavān uvāca—la Suprema Personalidad de Dios contestó; mā bhaiṣṭa—no temas; bālam—el niño Dhruva; tapasaḥ—con su rigurosa austeridad; duratyayāt—con gran determinación; nivartayiṣye—Yo le pediré que detenga esto; pratiyāta—pueden regresar; sva-dhāma—a sus respectivas moradas; yataḥ—de quien; hi—ciertamente; vaḥ—su; prāṇa-nirodhaḥ—obstruyendo el aire vital; āsīt—sucedió; auttānapādiḥ—por parte del hijo del rey Uttānapāda; mayi—en Mí; saṅgata-ātmā—completamente absorto en pensar en Mí.

Traducción

La Suprema Personalidad de Dios contestó: Mis queridos semidioses, no hay razón para perturbarse. Se trata de la rigurosa austeridad del hijo del rey Uttānapāda, que, con plena determinación, está absorto en pensar en Mí y ha obstruido el proceso respiratorio universal. Están a salvo; pueden volver a sus moradas. Yo detendré las rigurosas austeridades de ese niño, y se salvarán de este peligro.

Significado

En este verso tenemos una palabra, saṅgatātmā, que los filósofos māyāvādīs interpretan erróneamente, diciendo que el ser de Dhruva Mahārāja se volvió uno con el Señor Supremo, la Personalidad de Dios. Con esa palabra, los filósofos māyāvādīs desean probar que la Superalma y el alma individual se unen de tal manera que, después de esa unificación, el alma individual deja de tener existencia separada. Pero en el verso la Suprema Personalidad de Dios dice claramente que Dhruva Mahārāja estaba tan absorto en meditación, pensando en la Suprema Personalidad de Dios, que Él mismo, la conciencia del universo, Se sintió atraído hacia Dhruva. A fin de complacer a los semidioses, quiso ir personalmente a ver a Dhruva Mahārāja para detener su rigurosa práctica de austeridades. Esta declaración no concuerda con la conclusión de los filósofos māyāvādīs, quienes dicen que el alma individual se unió con la Superalma. Por el contrario, la Superalma, la Suprema Personalidad de Dios, quiso detener la rigurosa austeridad de Dhruva Mahārāja.

El que complace a la Suprema Personalidad de Dios, complace a todos, de la misma manera que cuando se riega la raíz de un árbol quedan satisfechas todas las ramas, ramitas y hojas del árbol. El que puede atraer a la Suprema Personalidad de Dios, de manera natural atrae a todo el universo, pues Kṛṣṇa es la causa suprema del universo. Todos los semidioses tenían miedo de perecer debido a la asfixia, pero la Personalidad de Dios les aseguró que Dhruva Mahārāja era un gran devoto del Señor, y que no trataba de acabar con los habitantes del universo. El devoto nunca siente envidia de las demás entidades vivientes.

Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo octavo del Canto Cuarto del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado: «Dhruva Mahārāja abandona el hogar y se va al bosque».