ŚB 4.17.32

नूनं बतेशस्य समीहितं जनै-
स्तन्मायया दुर्जययाकृतात्मभि: ।
न लक्ष्यते यस्त्वकरोदकारयद्
योऽनेक एक: परतश्च ईश्वर: ॥ ३२ ॥
nūnaṁ bateśasya samīhitaṁ janais
tan-māyayā durjayayākṛtātmabhiḥ
na lakṣyate yas tv akarod akārayad
yo ’neka ekaḥ parataś ca īśvaraḥ

Palabra por palabra

nūnamsin duda; bataciertamente; īśasyade la Suprema Personalidad de Dios; samīhitamactividades, plan; janaiḥpor la gente; tat-māyayāpor medio de Su potencia; durjayayāque es inconquistable; akṛta-ātmabhiḥque no tienen suficiente experiencia; nanunca; lakṣyateson vistos; yaḥel que; tuentonces; akarotcreó; akārayathizo crear; yaḥel que; anekaḥmuchos; ekaḥuno; parataḥpor medio de Sus potencias inconcebibles; cay; īśvaraḥcontrolador.

Traducción

Mi querido señor, aunque eres uno, te has expandido dando origen a muchas formas mediante tus potencias inconcebibles. Por intermedio de Brahmā, has creado este universo. Por lo tanto, eres directamente la Suprema Personalidad de Dios. Los que no tienen suficiente experiencia no pueden entender tus actividades trascendentales, pues están cubiertos por tu energía ilusoria.

Significado

Dios es uno, pero Se expande en diversidad de energías: la energía material, la espiritual, la marginal, etc. A menos que gocemos de Su favor y estemos especialmente dotados de Su gracia, no podemos entender el modo en que la Suprema Personalidad de Dios, siendo uno, actúa por medio de Sus diversas energías. Las entidades vivientes son también energía de la Suprema Personalidad de Dios, Su energía marginal. Brahmā también es una de esas entidades vivientes, pero la Suprema Personalidad de Dios le ha dotado de poder especial. Aunque a Brahmā se le considera el creador del universo, en realidad el creador es, en última instancia, la Suprema Personalidad de Dios. En este verso es significativa la palabra māyayā. Māyā significa «energía». El Señor Brahmā no es la fuente de energía, sino una de las manifestaciones de la energía marginal del Señor. En otras palabras, el Señor Brahmā no es más que un instrumento. Detrás de toda acción hay un plan, aunque a veces esos planes parezcan contradictorios. La persona experta que goza del favor del Señor puede entender que todo se hace conforme al plan supremo del Señor.