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Śrīmad-bhāgavatam 7.4.42

Texto

sa uttama-śloka-padāravindayor
niṣevayākiñcana-saṅga-labdhayā
tanvan parāṁ nirvṛtim ātmano muhur
duḥsaṅga-dīnasya manaḥ śamaṁ vyadhāt

Palabra por palabra

saḥ—él (Prahlāda Mahārāja); uttama-śloka-pada-aravindayoḥ—a los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios, a quien se adora con oraciones trascendentales; niṣevayā—mediante el servicio constante; akiñcana—de devotos que no tienen nada que ver con el mundo material; saṅga—en compañía;labdhayā—obtenido; tanvan—en aumento; parām—suprema; nirvṛtim—bienaventuranza; ātmanaḥ—del alma espiritual; muhuḥ—constantemente; duḥsaṅga-dīnasya—de una persona que, debido a las malas compañías, es pobre en comprensión espiritual; manaḥ—la mente; śamam—pacífica; vyadhāt—hecha.

Traducción

Gracias a su relación con devotos puros y perfectos que no tenían el menor contacto con nada material, Prahlāda Mahārāja se dedicó constantemente a servir los pies de loto del Señor. Al ver su aspecto físico cuando estaba absorto en perfecto éxtasis, las personas más pobres en comprensión espiritual se purificaban. En otras palabras, Prahlāda Mahārāja les confería bienaventuranza trascendental.

Significado

Aparentemente, en las circunstancias en que fue puesto, Prahlāda Mahārāja era siempre torturado por su padre. En esas condiciones materiales, la mente no puede estar en paz, el bhakti, sin embargo, no depende de ninguna condición (ahaituky apratihatā), de manera que Prahlāda Mahārāja nunca se perturbó con los castigos de Hiraṇyakaśipu. Por el contrario, las manifestaciones físicas de su amor extático por la Suprema Personalidad de Dios cambiaron la mentalidad de sus amigos, nacidos también en familias ateas. En lugar de perturbarse con las torturas de su padre, Prahlāda influyó en sus amigos, cuyas mentes se purificaron. Al devoto nunca le contaminan las circunstancias materiales, pero las personas que sí están sujetas a esas influencias pueden avanzar espiritualmente por el simple hecho de ver el comportamiento de un devoto puro.