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Śrīmad-bhāgavatam 3.4.12

Texto

sa eṣa sādho caramo bhavānām
āsāditas te mad-anugraho yat
yan māṁ nṛlokān raha utsṛjantaṁ
diṣṭyā dadṛśvān viśadānuvṛttyā

Palabra por palabra

saḥ—esa; eṣaḥ—de aquellas; sādho—¡oh, tú, el honesto!; caramaḥ—la última; bhavānām—de todas tus encarnaciones (como Vasu); āsāditaḥ—ahora logrado; te—a ti; mat—Mi; anugrahaḥ—misericordia; yat—tal y como es; yat—debido a; mām—a Mí; nṛ-lokān—los planetas de las almas condicionadas; rahaḥ—recluido; utsṛjantam—mientras abandonas; diṣṭyā—viendo; dadṛśvān—lo que tú has visto; viśada-anuvṛttyā—mediante devoción resuelta.

Traducción

¡Oh, tú, el honesto! Tu vida actual es la última y la mejor de todas, debido a que en este lapso de vida se te ha otorgado Mi máximo favor. Ahora puedes ir a Mi morada trascendental, Vaikuṇṭha, abandonando este universo de entidades vivientes condicionadas. El hecho de que Me visitaras en este lugar solitario debido a tu servicio devocional puro y resuelto, constituye una gran bendición para ti.

Significado

Cuando una persona se encuentra plenamente versada en el conocimiento acerca del Señor, hasta donde Lo puede conocer una entidad viviente perfecta en el estado liberado, se le permite entrar en el cielo espiritual, donde existen los planetas Vaikuṇṭhas. El Señor estaba sentado en un lugar solitario, a punto de desaparecer de la visión de los habitantes de este universo, y Uddhava tuvo la fortuna de verlo incluso en ese momento, y en esa forma recibir el permiso del Señor de entrar en Vaikuṇṭha. El Señor Se encuentra en todas partes en todo momento, y Su aparición y desaparición son únicamente algo que experimentan los habitantes de un universo en particular. Él es tal como el Sol. El Sol no aparece ni desaparece en el cielo; el hecho de que en la mañana el Sol salga y a la tarde se ponga es solo una experiencia de los hombres. El Señor Se encuentra simultáneamente en Vaikuṇṭha y en todas partes de dentro y fuera de Vaikuṇṭha.