Skip to main content

Śrīmad-bhāgavatam 3.28.31

Texto

tasyāvalokam adhikaṁ kṛpayātighora-
tāpa-trayopaśamanāya nisṛṣṭam akṣṇoḥ
snigdha-smitānuguṇitaṁ vipula-prasādaṁ
dhyāyec ciraṁ vipula-bhāvanayā guhāyām

Palabra por palabra

tasya—de la Personalidad de Dios; avalokam—miradas; adhikam—frecuentes; kṛpayā—con compasión; atighora—sumamente espantosa; tāpa-traya—las tres clases de agonías; upaśamanāya—calmando; nisṛṣṭam—lanzadas; akṣṇoḥ—de Sus ojos; snigdha—amorosas; smita—sonrisas; anuguṇitam—acompañadas de; vipula—abundante; prasādam—repletas de gracia; dhyāyet—debe contemplar; ciram—durante mucho tiempo; vipula—lleno; bhāvanayā—de devoción; guhāyām—en el corazón.

Traducción

Los yogīs deben contemplar, llenos de devoción, las frecuentes miradas compasivas de los ojos del Señor, pues calman las tres espantosas clases de agonías de Sus devotos. Sus miradas, acompañadas de sonrisas amorosas, están repletas de abundante gracia.

Significado

Es normal que, mientras estemos en la vida condicionada, en el cuerpo material, suframos ansiedades y agonías. No podemos evitar la influencia de la energía material, aun si estamos en el plano trascendental. A veces hay perturbaciones, pero los devotos mitigan sus agonías y perturbaciones tan pronto como piensan en la hermosa forma de la Suprema Personalidad de Dios o en el sonriente rostro del Señor. El Señor concede innumerables favores a Su devoto, y la manifestación más grande de Su gracia es Su rostro sonriente, que está lleno de compasión por Sus devotos puros.