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Śrīmad-bhāgavatam 10.9.21

Texto

nāyaṁ sukhāpo bhagavān
dehināṁ gopikā-sutaḥ
jñānināṁ cātma-bhūtānāṁ
yathā bhaktimatām iha

Palabra por palabra

na—no; ayam—esta; sukha-āpaḥ—que se puede alcanzar fácilmente, o que es el objeto de la felicidad; bhagavān—la Suprema Personalidad de Dios; dehinām—de personas influenciadas por el concepto corporal de la vida, en especial los karmīs; gopikā-sutaḥ—Kṛṣṇa, el hijo de madre Yaśodā (en cuanto hijo de Vasudeva, Kṛṣṇa recibe el nombre de Vāsudeva, y como hijo de madre Yaśodā recibe el nombre de Kṛṣṇa); jñāninām ca—y de los jñānīs, que tratan de liberarse de la contaminación material; ātma-bhūtānām—de yogīsautosuficientes; yathā—como; bhakti-matām—de los devotos; iha—en este mundo.

Traducción

La Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, el hijo de madre Yaśodā, está al alcance de los devotos que se ocupan en servicio amoroso espontáneo, pero los especuladores mentales, quienes se esfuerzan arduamente por la autorrealización mediante rigurosas austeridades y penitencias, o quienes identifican el cuerpo con el ser, no pueden llegar a Él tan fácilmente.

Significado

Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios en la forma del hijo de madre Yaśodā, puede ser fácilmente alcanzado por los devotos, pero no por los tapasvīs, yogīs, jñānīs y otras personas que tienen un concepto corporal de la vida. Aunque en ocasiones se les pueda calificar de śānta-bhaktas, el verdadero bhakti comienza con dāsya-rasa. En el Bhagavad-gītā (4.11), Kṛṣṇa dice:

ye yathā māṁ prapadyante
tāṁs tathaiva bhajāmy aham
mama vartmānuvartante
manuṣyāḥ pārtha sarvaśaḥ

«En la medida en que las entidades vivientes se entregan a Mí, Yo les recompenso como corresponde. Todos siguen Mi senda en todos los aspectos, ¡oh, hijo de Pṛthā!». Todos estamos buscando a Kṛṣṇa, pues Él es la Superalma de todas las almas individuales. Todos amamos nuestro cuerpo y queremos protegerlo, porque el alma que somos se halla en su interior, y todos amamos el alma porque es parte integral de la Superalma. Por lo tanto, en realidad, todos estamos buscando la felicidad que se obtiene de revivir nuestra relación con la Superalma. Tal y como afirma el Señor en el Bhagavad-gītā (15.15): vedaiś ca sarvair aham eva vedyaḥ: «Mediante todos los Vedas, es a Mí a quien hay que conocer». Por consiguiente, tanto los karmīs como los jñānīs, los yogīs y las personas santas, todos están buscando a Kṛṣṇa. Pero si seguimos los pasos de los devotos que tienen una relación directa con Kṛṣṇa, y en especial si seguimos a los habitantes de Vṛndāvana, podemos alcanzar la posición suprema de relacionarnos con Kṛṣṇa. Así lo explican los śāstrasvṛndāvanaṁ parityajya padam ekaṁ na gacchati: Kṛṣṇa no Se va de Vṛndāvana ni por un momento. Los vṛndāvana-vāsīs, es decir, madre Yaśodā, los amigos de Kṛṣṇa y las amantes conyugales de Kṛṣṇa, las gopīs más jóvenes que danzan con Él, están unidos a Kṛṣṇa con unas relaciones muy íntimas. Si seguimos los pasos de esos devotos, también nosotros podremos llegar a Kṛṣṇa. Las expansiones nitya-siddha de Kṛṣṇa permanecen siempre con Kṛṣṇa, pero los que siguen el proceso de sādhana-siddhi pueden llegar fácilmente a Kṛṣṇa si siguen los pasos de los sirvientes nitya-siddha de Kṛṣṇa. Sin embargo, existen también aquellos que están apegados a conceptos corporales de la vida. El Señor Brahmā y el Señor Śiva, por ejemplo, gozan de posiciones de gran prestigio, lo cual suscita en ellos el sentimiento de ser īśvaras sumamente excelsos. En otras palabras, debido a que son guṇa-avatāras y su posición es muy elevada, el Señor Brahmā y el Señor Śiva tienen en cierto grado el sentimiento de ser como Kṛṣṇa. En cambio, los devotos puros que habitan en Vṛndāvana están libres de todo concepto corporal. Están completamente consagrados al servicio del Señor con una actitud de cariño sublime, premā. Śrī Caitanya Mahāprabhupor consiguiente, recomienda: premā pum-artho mahān: La perfección más elevada de la vida es premā, el amor puro en relación con Kṛṣṇa. Y en estos pasajes Madre Yaśodā se manifiesta como la más elevada de entre todos los devotos que han alcanzado esa perfección.