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CC Antya-līlā 3.192

Texto

parama-sundara, paṇḍita, nūtana-yauvana
nāmābhāse ‘mukti’ śuni’ nā ha-ila sahana

Palabra por palabra

parama-sundara—muy hermoso; paṇḍita—erudito; nūtana—nueva; yauvana—juventud; nāma-ābhāse—por el atisbo del despertar del canto puro del santo nombre; mukti—la liberación; śuni’—al escuchar; nā ha-ila sahana—no pudo tolerar.

Traducción

Era culto, joven y físicamente agraciado, pero la afirmación de que un simple atisbo del despertar del santo nombre del Señor bastase para alcanzar la liberación, le resultó intolerable.

Significado

Los vaiṣṇavas siguen estrictamente las indicaciones de los śāstras acerca de cómo liberarse con un leve atisbo del canto puro del santo nombre. Los māyāvādīs no pueden tolerar las afirmaciones de los śāstras acerca de lo fácil que puede resultar la liberación, pues, como se afirma en la Bhagavad-gītā (12.5): kleśo ‘dhikataras teṣām avyaktāsakta-cetasām, los impersonalistas, antes de llegar a tener una remota posibilidad de liberarse, deben esforzarse arduamente durante muchísimas vidas. Los vaiṣṇavas saben que por el simple hecho de cantar el santo nombre del Señor sin ofensas se obtiene, como subproducto, la liberación. Por lo tanto, no hay necesidad de esfuerzos adicionales para obtener la liberación. Śrīla Bilvamaṅgala Ṭhākura ha dicho: muktiḥ svayaṁ mukulitāñjali sevate ‘smān, la liberación espera a nuestra puerta, dispuesta a ofrecernos toda clase de servicios, si somos devotos puros y poseemos una fe y una reverencia inquebrantables. Esto, los māyāvādīs no pueden tolerarlo. Por eso, el ārindā pradhāna, el recaudador en jefe de los impuestos, aunque era muy culto, hermoso y joven, no pudo tolerar las palabras de Haridāsa Ṭhākura.