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Śrīmad-bhāgavatam 6.14.22

Texto

evaṁ vikalpito rājan
viduṣā munināpi saḥ
praśrayāvanato ’bhyāha
prajā-kāmas tato munim

Palabra por palabra

evam—así; vikalpitaḥ—preguntado; rājan—¡oh, rey Parīkṣit!; viduṣā—muy erudito; muninā—por el filósofo; api—aunque; saḥ—él (el rey Citraketu); praśraya-avanataḥ—que se inclinó llevado por la humildad; abhyāha—contestó; prajā-kāmaḥ—deseando descendencia; tataḥ—a continuación; munim—al gran sabio.

Traducción

Śukadeva Gosvāmī dijo: ¡Oh, rey Parīkṣit!, el gran sabio Aṅgirā lo sabía todo, pero aun así hizo estas preguntas al rey. El rey Citraketu, que deseaba un hijo, se inclinó entonces con gran humildad y habló al gran sabio de la siguiente manera.

Significado

Como la cara es el espejo del alma, una persona santa puede estudiar el estado de la mente de una persona observando su rostro. Cuando Aṅgirā Ṛṣi señaló la palidez del rey Citraketu, este explicó la causa de su ansiedad de la siguiente manera.