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Śrīmad-bhāgavatam 4.29.75

Texto

anena puruṣo dehān
upādatte vimuñcati
harṣaṁ śokaṁ bhayaṁ duḥkhaṁ
sukhaṁ cānena vindati

Palabra por palabra

anena—con este proceso; puruṣaḥ—la entidad viviente; dehān—cuerpos densos; upādatte—obtiene; vimuñcati—abandona; harṣam—disfrute; śokam—lamentación; bhayam—temor; duḥkham—desdicha; sukham—felicidad; ca—también; anena—con el cuerpo denso; vindati—disfruta.

Traducción

En virtud de la actividad del cuerpo sutil, la entidad viviente adquiere cuerpos densos y los abandona. Eso se denomina transmigración del alma. De ese modo, el alma se ve expuesta a diversas formas de lo que llama disfrute, lamentación, temor, felicidad, o desdicha.

Significado

Esta explicación nos permite entender con claridad que, en origen, la entidad viviente era como la Suprema Personalidad de Dios, en cuanto a su existencia espiritual pura. Sin embargo, cuando la mente se contamina con deseos de complacer los sentidos en el mundo material, la entidad viviente, como se explica en este verso, cae en el estado material condicionado. De esa forma comienza su existencia material, lo cual significa que transmigra de un cuerpo a otro y se enreda en la existencia material cada vez más. El proceso de conciencia de Kṛṣṇa, mediante el cual pensamos constantemente en Kṛṣṇa, es el método trascendental que nos permite volver a nuestra existencia espiritual original. Ocuparse en servicio devocional significa pensar siempre en Kṛṣṇa:

man-manā bhava mad-bhakto
mad-yājī māṁ namaskuru
mām evaiṣyasi satyaṁ te
pratijāne priyo ’si me

«Piensa siempre en Mí, sé Mi devoto, adórame y ofréceme tu homenaje. De ese modo, vendrás a Mí sin falta. Yo te prometo esto porque tú eres Mi muy querido amigo» (Bg. 18.65).

Siempre debemos ocuparnos en el servicio devocional del Señor. Como se recomienda en arcana-mārga, debemos adorar a la Deidad en el templo, y ofrecer constantemente reverencias al maestro espiritual y a la Deidad. Estos son los procesos que se recomiendan a quien verdaderamente desee liberarse del enredo material. Los sicólogos modernos pueden estudiar las actividades de la mente (pensar, sentir y desear), pero no pueden profundizar en el tema. Esto se debe a su falta de conocimiento y a que no siguen a un ācārya liberado.

Como se afirma en el Bhagavad-gītā (4.2):

evaṁ paramparā-prāptam
imaṁ rājarṣayo viduḥ
sa kāleneha mahatā
yogo naṣṭaḥ parantapa

«Esta ciencia suprema se recibió a través de la cadena de sucesión discipular, y los reyes santos la entendieron de ese modo. Pero con el transcurso del tiempo la sucesión se rompió, y, por ello, la ciencia tal y como es parece haberse perdido». Bajo la guía de los supuestos sicólogos y filósofos, en la era actual la gente no sabe nada de las actividades del cuerpo sutil, de modo que no pueden entender qué significa la transmigración del alma. En estas cuestiones, tenemos que recurrir a las autorizadas afirmaciones del Bhagavad-gītā (2.13):

dehino ’smin yathā dehe
kaumāraṁ yauvanaṁ jarā
tathā dehāntara-prāptir
dhīras tatra na muhyati

«Del mismo modo que el alma encarnada pasa en este cuerpo contínuamente de la infancia a la juventud y a la vejez, pasa también a otro cuerpo en el momento de la muerte. Una persona sensata no se confunde ante ese cambio». Mientras la sociedad humana no entienda este importante verso del Bhagavad-gītā, la civilización progresará en la ignorancia, y no en el conocimiento.