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Capítulo 29

Conversaciones entre Nārada y el rey Prācīnabarhi

Texto

prācīnabarhir uvāca
bhagavaṁs te vaco ’smābhir
na samyag avagamyate
kavayas tad vijānanti
na vayaṁ karma-mohitāḥ

Palabra por palabra

prācīnabarhiḥ uvāca—el rey Prācīnabarhi dijo; bhagavan—¡oh, mi señor!; te—tus; vacaḥ—palabras; asmābhiḥ—por nosotros; na—nunca; samyak—perfectamente; avagamyate—se entienden; kavayaḥ—los que tienen experiencia; tat—eso; vijānanti—pueden entender; na—nunca; vayam—nosotros; karma—por actividades fruitivas; mohitāḥ—encantados.

Traducción

El rey Prācīnabarhi contestó: Mi querido señor, no podemos entender completamente el significado alegórico de la historia del rey Purañjana. En realidad, aquellos que tienen conocimiento espiritual perfecto pueden entenderla, pero a nosotros, que estamos demasiado apegados a las actividades fruitivas, nos es muy difícil comprender el sentido de tu historia.

Significado

En el Bhagavad-gītā (7.13), el Señor Kṛṣṇa dice:

tribhir guṇa-mayair bhāvair
ebhiḥ sarvam idaṁ jagat
mohitaṁ nābhijānāti
mām ebhyaḥ param avyayam

«Engañado por las tres modalidades [bondad, pasión e ignorancia], el mundo entero Me desconoce: Yo estoy por encima de las modalidades y soy inagotable». Por lo general, la gente está hechizada por las tres modalidades de la naturaleza material, y debido a ello son prácticamente incapaces de entender que en el trasfondo de todas las actividades materialistas que se llevan a cabo en la manifestación cósmica, Se encuentra la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa. Por lo general, la gente está ocupada en actividades pecaminosas o piadosas, y debido a ello no tienen conocimiento perfecto acerca del servicio devocional. La historia alegórica que Nārada Muni ha narrado al rey Barhiṣmān tiene como propósito específico ocupar a las almas condicionadas en servicio devocional. Una persona ocupada en servicio devocional puede entender fácilmente esta historia alegórica, pero los que, por el contrario, están ocupados en la complacencia de los sentidos, no pueden entenderla perfectamente, como reconoce el rey Barhiṣmān.

Este capítulo vigesimonoveno explica que quien se apega demasiado a las mujeres, tiene que nacer como mujer en su próxima vida, pero la persona que se relaciona con la Suprema Personalidad de Dios o con Su representante, queda libre de todos los apegos materiales, y de esa forma se libera.

Texto

nārada uvāca
puruṣaṁ purañjanaṁ vidyād
yad vyanakty ātmanaḥ puram
eka-dvi-tri-catuṣ-pādaṁ
bahu-pādam apādakam

Palabra por palabra

nāradaḥ uvāca—Nārada dijo; puruṣam—la entidad viviente, el disfrutador; purañjanam—el rey Purañjana; vidyāt—se debe saber; yat—en la medida en que; vyanakti—produce; ātmanaḥ—de sí mismo; puram—morada; eka—una; dvi—dos; tri—tres; catuḥ-pādam—con cuatro piernas; bahu-pādam—con muchas piernas; apādakam—sin piernas.

Traducción

El gran sabio Nārada Muni continuó: Debes entender que Purañjana, la entidad viviente, transmigra a distintos tipos de cuerpos conforme a sus propias actividades. Esos cuerpos pueden ser de una, de dos, de tres, de cuatro o de muchas piernas, o pueden no tener ninguna pierna. La entidad viviente, el supuesto disfrutador que transmigra pasando por toda esa gran diversidad de cuerpos, recibe el nombre de Purañjana.

Significado

En este verso se explica claramente la transmigración del ser vivo por diversos tipos de cuerpos. La palabra eka-pāda, «de una pierna», se refiere a los fantasmas, pues se dice que los fantasmas caminan sobre una pierna. La palabra dvi-pāda, que significa «bípedo», se refiere a los seres humanos. Muy a menudo, con la vejez y la incapacidad física, el ser humano es «trípedo», de tres piernas, pues para caminar tiene que ayudarse de un bastón o de algún tipo de apoyo. La palabra catuṣ-pāda se refiere, por supuesto, a los cuadrúpedos, los mamíferos. Bahu-pāda se refiere a las criaturas que tienen más de cuatro patas. Hay muchos animales acuáticos y muchos insectos, como el ciempiés, que tienen muchas piernas. La palabra apādaka significa «sin piernas», y hace alusión a las serpientes. El nombre Purañjana se refiere al que disfruta poseyendo diversos tipos de cuerpos. Esa diversidad de cuerpos es el marco adecuado para su mentalidad de disfrute en el mundo material.

Texto

yo ’vijñātāhṛtas tasya
puruṣasya sakheśvaraḥ
yan na vijñāyate pumbhir
nāmabhir vā kriyā-guṇaiḥ

Palabra por palabra

yaḥ—aquel que; avijñāta—desconocido; āhṛtaḥ—descrito; tasya—de él; puruṣasya—de la entidad viviente; sakhā—el amigo eterno; īśvaraḥ—el amo; yat—porque; na—nunca; vijñāyate—se considera; pumbhiḥ—por las entidades vivientes; nāmabhiḥ—con nombres; vā—o; kriyā-guṇaiḥ—con actividades o cualidades.

Traducción

La persona desconocida de quien he hablado es la Suprema Personalidad de Dios, el amo y amigo eterno de la entidad viviente. Las entidades vivientes no pueden percibir a la Suprema Personalidad de Dios mediante nombres, actividades o cualidades materiales; debido a ello, Él permanece eternamente desconocido para el alma condicionada.

Significado

Como para el alma condicionada, la Suprema Personalidad de Dios es un desconocido, en las Escrituras védicas a veces se Le describe con las palabras nirākāra, avijñāta o avāṅ-mānasa-gocara. Es un hecho que, en lo que se refiere a Su forma, Su nombre, Sus cualidades, Sus pasatiempos y los objetos relacionados con Él, la Suprema Personalidad de Dios no puede ser percibido con los sentidos materiales. Sin embargo, la persona espiritualmente avanzada sí puede entender el nombre, la forma, las cualidades, los pasatiempos y los enseres del Señor Supremo. Esto se confirma en el Bhagavad-gītā (18.55): bhaktyā mām abhijānāti yāvān yaś cāsmi tattvataḥ: Solo el que se ocupa en servicio devocional puede entender de verdad la forma, el nombre y las actividades de la Suprema Personalidad de Dios. Las personas corrientes que se ocupan en actividades pías e impías no pueden entender el nombre, la forma y las actividades del Señor. Sin embargo, el devoto puede conocer muchos aspectos relativos a la Suprema Personalidad de Dios. Puede entender que Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios, que Su domicilio es Goloka Vṛndāvana, y que todas Sus actividades son espirituales. Los materialistas no pueden entender la forma y las actividades del Señor; por esa razón, en los śāstras se Le describe con la palabra nirākāra, es decir, «aquel cuya forma no pueden distinguir los materialistas». Esto no significa que la Suprema Personalidad de Dios no tenga forma; lo que significa es que los karmīs, los trabajadores fruitivos, no pueden entenderla. En la Brahma-saṁhitā se explica que Su forma es sac-cid-ānanda-vigraha. En el Padma Purāṇa se confirma:

ataḥ śrī-kṛṣṇa-nāmādi
na bhaved grāhyam indriyaiḥ
sevonmukhe hi jihvādau
svayam eva sphuraty adaḥ

«Nadie puede entender a Kṛṣṇa tal como es por medio de los torpes sentidos materiales. Sin embargo, el Señor Se revela a Sus devotos, complacido con ellos debido al servicio amoroso trascendental que Le ofrecen».

El nombre, la forma, las cualidades y las actividades de la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, no se pueden entender con los sentidos materiales; por esta razón, Él recibe también el nombre de adhokṣaja, que significa «más allá de la percepción de los sentidos». Cuando los sentidos se purifican por medio de la actividad devocional, el devoto, por la gracia del Señor, lo entiende todo con respecto al Señor. En este verso son especialmente significativas las palabras pumbhir nāmabhir vā kriyā-guṇaiḥ, pues Dios, Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, tiene muchos nombres, actividades y cualidades, aunque nada de ello es material. A pesar de que todos esos nombres, actividades y pasatiempos se mencionan en los śāstras, y a pesar de que los devotos pueden entenderlos, ni los karmīs (trabajadores fruitivos) ni los jñānīs (especuladores mentales) pueden entenderlos. El Señor Viṣṇu tiene miles de nombres, pero los karmīs y jñānīs mezclan los nombres del Dios Supremo con nombres de semidioses y seres humanos. Como no pueden entender el verdadero nombre de la Suprema Personalidad de Dios, dan por sentado que cualquier nombre es válido. Para ellos, la Verdad Absoluta es impersonal, y por lo tanto piensan que se Le puede llamar con cualquier nombre. O, por el contrario, sostienen que no tiene nombre. Pero eso no es cierto. En este verso se afirma claramente: nāmabhir vā kriyā-guṇaiḥ. El Señor tiene unos nombres muy concretos, como Rāma, Kṛṣṇa, Govinda, Nārāyaṇa, Viṣṇu y Adhokṣaja. Verdaderamente, tiene muchos nombres; pero el alma condicionada no puede entenderlos.

Texto

yadā jighṛkṣan puruṣaḥ
kārtsnyena prakṛter guṇān
nava-dvāraṁ dvi-hastāṅghri
tatrāmanuta sādhv iti

Palabra por palabra

yadā—cuando; jighṛkṣan—deseando disfrutar; puruṣaḥ—la entidad viviente; kārtsnyena—por completo; prakṛteḥ—de la naturaleza material; guṇān—las modalidades; nava-dvāram—con nueve puertas; dvi—dos; hasta—manos; aṅghri—piernas; tatra—allí; amanuta—piensa; sādhu—muy bueno; iti—de ese modo.

Traducción

Cuando desea disfrutar de las modalidades de la naturaleza material en plenitud, la entidad viviente, de entre muchas formas corporales, prefiere aquella que tiene nueve puertas, dos manos y dos piernas. Así, prefiere un cuerpo de ser humano o de semidiós.

Significado

Esta es una explicación muy buena de la forma en que el ser espiritual, la parte integral de Kṛṣṇa, Dios, recibe un cuerpo material por sus propios deseos. En el cuerpo de dos manos, dos piernas, etc., la entidad viviente disfruta en plenitud de las modalidades de la naturaleza material. El Señor Kṛṣṇa dice en el Bhagavad-gītā (7.27):

icchā-dveṣa-samutthena
dvandva-mohena bhārata
sarva-bhūtāni sammohaṁ
sarge yānti parantapa

«¡Oh, vástago de Bharata!, ¡oh, conquistador del enemigo!, todas las entidades vivientes nacen bajo la influencia de la ilusión, confundidas por las dualidades que surgen del deseo y la aversión».

En origen, la entidad viviente es un ser espiritual, pero cuando desea disfrutar del mundo material, desciende a este mundo. Este verso nos permite entender que la entidad viviente primero acepta un cuerpo de forma humana, pero poco a poco, debido a sus actividades degradadas, cae a formas de vida inferiores, como las formas animales, vegetales y submarinas. El proceso de evolución gradual lleva de nuevo a la entidad viviente a un cuerpo humano, donde recibe otra oportunidad de liberarse del proceso de transmigración. Si de nuevo pierde la oportunidad de entender su posición, tiene que volver al ciclo de nacimientos y muertes en cuerpos de diversos tipos.

No es muy difícil entender el deseo de la entidad viviente de venir al mundo material. Una persona nacida en una familia de āryas, en la que hay restricciones contra el comer carne, el consumo de drogas, alcohol, etc., los juegos de azar y la vida sexual ilícita, puede desear el disfrute de esas cosas prohibidas. Siempre habrá alguien que quiera tener relaciones sexuales ilícitas con una prostituta, o que quiera ir a un restaurante para comer carne y beber vino. Siempre habrá alguien que quiera jugar en los casinos, o disfrutar de supuestas actividades deportivas. Todas esas propensiones están en el corazón de las entidades vivientes (loke vyavāyāmiṣa-madya-sevā nityā hi jantor), solo que algunas entidades vivientes se paran a disfrutar de esas actividades abominables, y en consecuencia caen a un plano de degradación. Cuanto más se cultiva en el corazón el deseo de una vida degradada, más abominables son las formas de existencia en que se cae. Un determinado tipo de animal puede tener una fuerte tendencia a disfrutar de un tipo de goce sensorial, pero en la forma humana se puede disfrutar de todos los sentidos. La forma humana permite emplear todos los sentidos en actividades de complacencia. Quien no reciba la educación adecuada, caerá víctima de las modalidades de la naturaleza material, como se confirma en el Bhagavad-gītā (3.27):

prakṛteḥ kriyamāṇāni
guṇaiḥ karmāṇi sarvaśaḥ
ahaṅkāra-vimūḍhātmā
kartāham iti manyate

«El alma espiritual que está confundida por la influencia del ego falso, se cree el autor de actividades que en realidad son ejecutadas por las tres modalidades de la naturaleza material». En cuanto deseamos disfrutar de los sentidos, quedamos bajo el control de la energía material, y de manera automática, mecánica, tenemos que pasar por diversas formas de vida en el ciclo de nacimientos y muertes.

Texto

buddhiṁ tu pramadāṁ vidyān
mamāham iti yat-kṛtam
yām adhiṣṭhāya dehe ’smin
pumān bhuṅkte ’kṣabhir guṇān

Palabra por palabra

buddhim—inteligencia; tu—entonces; pramadām—la mujer joven (Purañjanī); vidyāt—se debe conocer; mama—mío; aham—yo; iti—así; yat-kṛtam—hecho con inteligencia; yām—la cual inteligencia; adhiṣṭhāya—refugiarse en; dehe—en el cuerpo; asmin—este; pumān—la entidad viviente; bhuṅkte—disfruta y sufre; akṣabhiḥ—con los sentidos; guṇān—las modalidades de la naturaleza material.

Traducción

El gran sabio Nārada continuó: La palabra pramadā que se menciona en relación con esto, se refiere a la inteligencia material, que es ignorancia. Así es como debe entenderse. El que se refugia en esa clase de inteligencia, se identifica con el cuerpo material. Bajo la influencia de la conciencia material de «yo» y «mío», disfruta y sufre a través de los sentidos. De esa forma, la entidad viviente queda atrapada.

Significado

Lo que en la existencia material se conoce como inteligencia, en realidad es ignorancia. Cuando la inteligencia se limpia, recibe el nombre de buddhi-yoga. En otras palabras, la inteligencia que se acopla con los deseos de Kṛṣṇa se denomina buddhi-yoga o bhakti-yoga. Por eso en el Bhagavad-gītā (10.10), Kṛṣṇa dice:

teṣāṁ satata-yuktānāṁ
bhajatāṁ prīti-pūrvakam
dadāmi buddhi-yogaṁ taṁ
yena mām upayānti te

«A aquellos que están constantemente consagrados a servirme con amor, Yo les doy la comprensión con la cual pueden llegar hasta Mí».

La verdadera inteligencia consiste en vincularse con la Suprema Personalidad de Dios. A quien establece esa conexión, la Suprema Personalidad de Dios le da desde dentro la verdadera inteligencia para que pueda regresar al hogar, de vuelta a Dios. La inteligencia del mundo material aparece en este verso con la palabra pramadā, porque en la existencia material la entidad viviente sostiene la falsa pretensión de que las cosas son suyas. Piensa: «Yo soy el monarca de todo lo que me rodea». Eso es ignorancia. En realidad, nada le pertenece. No le pertenecen ni siquiera el cuerpo y los sentidos, pues los ha recibido por la gracia del Señor para que pueda satisfacer sus diversas propensiones mediante la energía material. En realidad, a la entidad viviente no le pertenece nada; pero, sin embargo, enloquece pretendiendo apoderarse de todo, y proclama: «Eso es mío. Eso es mío. Esto es mío». Janasya moho ’yam ahaṁ mameti. Eso se llama ilusión. A la entidad viviente no le pertenece nada, pero proclama que le pertenece todo. El Señor Caitanya Mahāprabhu recomienda la purificación de esa inteligencia errónea (ceto-darpaṇa-mārjanam). Las verdaderas actividades de la entidad viviente comienzan cuando se limpia el espejo de la inteligencia. Esto significa que la verdadera inteligencia comienza a actuar cuando la persona llega al plano de conciencia de Kṛṣṇa. En ese estado sabe que todo pertenece a Kṛṣṇa, y que a ella no le pertenece nada. Mientras se considere propietaria de todo, está en el plano de conciencia material; cuando sabe perfectamente que todo pertenece a Kṛṣṇa, ha llegado al estado de conciencia de Kṛṣṇa.

Texto

sakhāya indriya-gaṇā
jñānaṁ karma ca yat-kṛtam
sakhyas tad-vṛttayaḥ prāṇaḥ
pañca-vṛttir yathoragaḥ

Palabra por palabra

sakhāyaḥ—los amigos; indriya-gaṇāḥ—los sentidos; jñānam—conocimiento; karma—actividad; ca—también; yat-kṛtam—hecho con los sentidos; sakhyaḥ—amigas; tat—de los sentidos; vṛttayaḥ—ocupaciones; prāṇaḥ—aire vital; pañca-vṛttiḥ—con cinco procesos; yathā—como; uragaḥ—la serpiente.

Traducción

Los cinco sentidos para la acción y los cinco sentidos para adquirir conocimiento son los amigos de Purañjanī. La entidad viviente cuenta con la ayuda de esos sentidos para adquirir conocimiento y para ocuparse en actividades. Las ocupaciones de los sentidos son las amigas de Purañjanī, y la serpiente, de la que se ha dicho que tiene cinco cabezas, es el aire vital que actúa en cinco procesos circulatorios.

Significado

kṛṣṇa-bahirmukha hañā bhoga-vāñchā kare
nikaṭa-stha māyā tāre jāpaṭiyā dhare

(Prema-vivarta)

Debido a su deseo de disfrutar del mundo material, la entidad viviente se viste con los cuerpos materiales denso y sutil, y de esa forma recibe la oportunidad de disfrutar de los sentidos. Por lo tanto, los sentidos son los instrumentos para disfrutar del mundo material; esa es la razón de que para referirse a ellos se haya dicho que son amigos. A veces, por haber cometido demasiadas actividades pecaminosas, la entidad viviente no recibe un cuerpo material denso, sino que queda flotando en el plano sutil. Eso es lo que se denomina vida de fantasma. Al carecer de un cuerpo denso, esa entidad viviente crea muchos problemas con su cuerpo sutil. Para los que viven en un cuerpo denso, la presencia de un fantasma es algo horrible. Como se afirma en el Bhagavad-gītā (15.10):

utkrāmantaṁ sthitaṁ vāpi
bhuñjānaṁ vā guṇānvitam
vimūḍhā nānupaśyanti
paśyanti jñāna-cakṣuṣaḥ

«Los necios no pueden entender que una entidad viviente pueda abandonar el cuerpo, ni pueden entender la clase de cuerpo de que disfruta bajo el hechizo de las modalidades de la naturaleza. Pero aquel que tiene los ojos del conocimiento puede ver todo eso».

La entidad viviente está flotando en el aire vital, que actúa de varias formas distintas para su circulación. Están prāṇa, apāna, udāna, vyāna y samāna, y debido a esas cinco clases de circulación, el aire vital se compara con una serpiente de cinco cabezas. El alma pasa a través del kuṇḍalinī-cakra como una serpiente que se arrastra por el suelo. El aire vital se compara a uraga, la serpiente. Pañca-vṛtti es el deseo de satisfacer los sentidos, que se sienten atraídos por cinco objetos de los sentidos: la forma, el sabor, el sonido, el olor y el tacto.

Texto

bṛhad-balaṁ mano vidyād
ubhayendriya-nāyakam
pañcālāḥ pañca viṣayā
yan-madhye nava-khaṁ puram

Palabra por palabra

bṛhat-balam—muy poderosa; manaḥ—la mente; vidyāt—se debe saber; ubhaya-indriya—de ambos grupos de sentidos; nāyakam—el líder; pañcālāḥ—el reino de Pañcāla; pañca—cinco; viṣayāḥ—objetos de los sentidos; yat—de los cuales; madhye—en medio; nava-kham—con nueve aperturas; puram—la ciudad.

Traducción

El undécimo asistente de Purañjanī, que coordina a todos los demás, recibe el nombre de mente. Es el líder de los sentidos, tanto en la adquisición de conocimiento como en la ejecución de actividades. El reino de Pañcāla es la atmósfera en que se disfruta de los cinco objetos de los sentidos. Dentro del reino de Pañcāla, está la ciudad del cuerpo, que tiene nueve puertas.

Significado

La mente es el centro de todas las actividades; en este verso se dice que es bṛhad-bala, muy poderosa. Para salir de las garras de māyā, es decir, de la existencia material, hay que controlar la mente. Según el adiestramiento que reciba, la mente puede ser el amigo o el enemigo de la entidad viviente. Si contamos con un buen administrador, su buena gestión se reflejará en nuestras propiedades, pero si confiamos nuestras rentas a un ladrón, nos arruinaremos. De manera similar, en la existencia material condicionada, la entidad viviente delega poderes de gestión en su mente. De esa forma, se expone a que su mente le desencamine hacia el disfrute de los sentidos. Por esa razón, Śrīla Ambarīṣa Mahārāja en primer lugar fijó su mente en los pies de loto del Señor (sa vai manaḥ kṛṣṇa-padāravindayoḥ). Cuando la mente se ocupa en meditar en los pies de loto del Señor, los sentidos están controlados. Ese sistema de control recibe el nombre de yama, que significa «subyugar los sentidos». Cuando alguien puede subyugar sus sentidos se dice que es un gosvāmī, pero el que no puede controlar la mente recibe el calificativo de go-dāsa. La mente dirige las actividades de los sentidos, que, como se explica en el verso siguiente, se expresan a través de una serie de aberturas.

Texto

akṣiṇī nāsike karṇau
mukhaṁ śiśna-gudāv iti
dve dve dvārau bahir yāti
yas tad-indriya-saṁyutaḥ

Palabra por palabra

akṣiṇī—dos ojos; nāsike—dos fosas nasales; karṇau—dos oídos; mukham—boca; śiśna—genitales; gudau—y recto; iti—así; dve—dos; dve—dos; dvārau—puertas; bahiḥ—hacia afuera; yāti—va; yaḥ—el que; tat—por las puertas; indriya—por los sentidos; saṁyutaḥ—acompañada.

Traducción

Los ojos, las fosas nasales y los oídos son pares de puertas situadas en un mismo lugar. Otras puertas son la boca, los genitales y el recto. La entidad viviente que está dentro de ese cuerpo de nueve puertas actúa externamente en el mundo material y disfruta de objetos de los sentidos como la forma y el sabor.

Significado

Sin ser consciente de su posición espiritual, la entidad viviente, dirigida por la mente, sale por las nueve puertas para disfrutar de los objetos materiales. Debido al mucho tiempo que ha permanecido en contacto con los objetos materiales, olvida sus verdaderas actividades espirituales, y de esa forma se descarría. Bajo la dirección de falsos líderes como los científicos y los filósofos, que no poseen conocimiento acerca del alma espiritual, el mundo entero sigue un rumbo equivocado. De esa forma, la entidad viviente se va enredando cada vez más.

Texto

akṣiṇī nāsike āsyam
iti pañca puraḥ kṛtāḥ
dakṣiṇā dakṣiṇaḥ karṇa
uttarā cottaraḥ smṛtaḥ
paścime ity adho dvārau
gudaṁ śiśnam ihocyate

Palabra por palabra

akṣiṇī—dos ojos; nāsike—dos fosas nasales; āsyam—la boca; iti—así; pañca—cinco; puraḥ—en el frente; kṛtāḥ—hechas; dakṣiṇā—puerta sur; dakṣiṇaḥ—derecho; karṇaḥ—oído; uttarā—puerta norte; ca—también; uttaraḥ—oído izquierdo; smṛtaḥ—considerado; paścime—en el oeste; iti—así; adhaḥ—hacia abajo; dvārau—dos puertas; gudam—recto; śiśnam—genitales; iha—aquí; ucyate—se dice.

Traducción

Los ojos, las fosas nasales y la boca —un total de cinco— están en la parte frontal. El oído derecho se considera la puerta sur, y el izquierdo, la puerta norte. Las dos aberturas, o puertas, situadas hacia el oeste son el recto y los genitales.

Significado

El lado oriental se considera el lado más importante de todos. Un primer motivo es que esa es la dirección por donde sale el sol. Las puertas que dan a oriente —los ojos, la nariz y la boca— son, por lo tanto, muy importantes en el cuerpo.

Texto

khadyotāvirmukhī cātra
netre ekatra nirmite
rūpaṁ vibhrājitaṁ tābhyāṁ
vicaṣṭe cakṣuṣeśvaraḥ

Palabra por palabra

khadyotā—llamada Khadyotā; āvirmukhī—llamada Āvirmukhī; ca—también; atra—aquí; netre—los dos ojos; ekatra—en un lugar; nirmite—creados; rūpam—forma; vibhrājitam—llamada Vibhrājita (brillante); tābhyām—por los ojos; vicaṣṭe—percibe; cakṣuṣā—con el sentido de la vista; īśvaraḥ—el amo.

Traducción

Las dos puertas llamadas Khadyotā y Āvirmukhī, de las que ya hemos hablado, son los dos ojos, que están uno al lado del otro en un mismo lugar. Debes saber que la ciudad de Vibhrājita es la forma. De este modo, los dos ojos están siempre ocupados en ver distintas clases de formas.

Significado

Los ojos sienten atracción por las cosas brillantes como la luz. A veces vemos pequeños insectos que se sienten atraídos por el brillo del fuego y entran en él. De manera similar, los ojos de la entidad viviente sienten atracción por las formas brillantes y hermosas. Se enredan en esas formas de la misma manera que el insecto atraído por el fuego.

Texto

nalinī nālinī nāse
gandhaḥ saurabha ucyate
ghrāṇo ’vadhūto mukhyāsyaṁ
vipaṇo vāg rasavid rasaḥ

Palabra por palabra

nalinī—llamada Nalinī; nālinī—llamada Nālinī; nāse—las fosas nasales; gandhaḥ—aroma; saurabhaḥ—Saurabha (fragancia); ucyate—se llama; ghrāṇaḥ—el sentido del olfato; avadhūtaḥ—llamado Avadhūta; mukhyā—llamada Mukhyā (principal); āsyam—la boca; vipaṇaḥ—llamada Vipaṇa; vāk—la facultad del habla; rasa-vit—llamada Rasajña (experto en saborear); rasaḥ—el sentido del gusto.

Traducción

Debes saber que las puertas llamadas Nalinī y Nālinī son las fosas nasales, y la ciudad de Saurabha representa al aroma. El acompañante llamado Avadhūta es el sentido del olfato. La puerta que recibe el nombre de Mukhyā es la boca, y Vipaṇa es la facultad del habla. Rasajña es el sentido del gusto.

Significado

La palabra avadhūta significa «sumamente libre». La persona que ha alcanzado el estado de avadhūta ya no tiene que seguir ninguna regla, regulación o mandamiento. Ese estado de avadhūta es exactamente como el aire, que no tiene en cuenta ningún obstáculo. En el Bhagavad-gītā (6.34), se dice:

cañcalaṁ hi manaḥ kṛṣṇa
pramāthi balavad dṛḍham
tasyāhaṁ nigrahaṁ manye
vāyor iva suduṣkaram

«La mente es inquieta, turbulenta, obstinada y muy fuerte, ¡oh, Kṛṣṇa!, y pienso que someterla es más difícil que dominar el viento».

De la misma manera que nadie puede detener el aire o el viento, las dos fosas nasales, que están situadas en un mismo lugar, disfrutan del sentido del olfato sin impedimento alguno. Con la lengua, la boca saborea continuamente todo tipo de alimentos deliciosos.

Texto

āpaṇo vyavahāro ’tra
citram andho bahūdanam
pitṛhūr dakṣiṇaḥ karṇa
uttaro devahūḥ smṛtaḥ

Palabra por palabra

āpaṇaḥ—llamada Āpaṇa; vyavahāraḥ—ocupación de la lengua; atra—aquí; citram—de toda las variedades; andhaḥ—comestibles; bahūdanam—llamada Bahūdana; pitṛhūḥ—llamada Pitṛhū; dakṣiṇaḥ—derecho; karṇaḥ—oído; uttaraḥ—izquierdo; deva-hūḥ—Devahū; smṛtaḥ—se denomina.

Traducción

La ciudad de Āpaṇa representa al habla como ocupación de la lengua, y Bahūdana es la variedad de alimentos. El oído derecho es la puerta Pitṛhū, y el izquierdo, la puerta Devahū.

Texto

pravṛttaṁ ca nivṛttaṁ ca
śāstraṁ pañcāla-saṁjñitam
pitṛ-yānaṁ deva-yānaṁ
śrotrāc chruta-dharād vrajet

Palabra por palabra

pravṛttam—el proceso de disfrute de los sentidos; ca—también; nivṛttam—el proceso del desapego; ca—también; śāstram—Escrituras; pañcāla—Pañcāla; saṁjñitam—se explica que es; pitṛ-yānam—ir al Pitṛloka; deva-yānam—ir a Devaloka; śrotrāt—por escuchar; śruta-dharāt—con el acompañante llamado Śrutadhara; vrajet—puede elevarse.

Traducción

Nārada Muni continuó: La ciudad Dakṣiṇa-pañcāla de la que hablé representa a las Escrituras que regulan pravṛtti, el proceso de disfrute de los sentidos mediante actividades fruitivas. La otra ciudad, Uttara-pañcāla, representa a las Escrituras destinadas a reducir las actividades fruitivas y a aumentar el conocimiento. Las entidades vivientes reciben distintos tipos de conocimiento a través de los dos oídos; algunas se elevan a Pitṛloka, y otras a Devaloka. Todo ello es posible gracias a los oídos.

Significado

Los Vedas reciben el nombre de śruti, y el conocimiento que se recibe de ellos mediante la recepción auditiva se denomina śruta-dhara. Como se afirma en el Bhagavad-gītā, con la simple práctica del proceso de escuchar, podemos elevarnos hasta los planetas de los semidioses o de los pitās (antepasados), e incluso hasta los planetas Vaikuṇṭhas. Todo eso se ha explicado ya en capítulos anteriores.

Texto

āsurī meḍhram arvāg-dvār
vyavāyo grāmiṇāṁ ratiḥ
upastho durmadaḥ prokto
nirṛtir guda ucyate

Palabra por palabra

āsurī—llamada Āsurī; meḍhram—los genitales; arvāk—de los necios y sinvergüenzas; dvāḥ—puerta; vyavāyaḥ—práctica de vida sexual; grāmiṇām—de las personas comunes; ratiḥ—atracción; upasthaḥ—la facultad de procrear; durmadaḥ—Durmada; proktaḥ—se denomina; nirṛtiḥ—Nirṛti; gudaḥ—recto; ucyate—se denomina.

Traducción

La ciudad de Grāmaka, a la que se llega por la puerta inferior que recibe el nombre de Āsurī [los genitales], es para la vida sexual, que les es muy agradable a las personas comunes que no son más que necios y sinvergüenzas. La facultad de la procreación se denomina Durmada, y el recto, Nirṛti.

Significado

Cuando el mundo se degrada, la civilización se vuelve demoníaca, y el hombre común concede una gran importancia al recto y al órgano genital, en torno a los cuales centra toda su actividad. Incluso en un lugar tan sagrado como Vṛndāvana, en la India, hombres sin inteligencia pretenden hacer pasar por actividades espirituales las funciones de su recto y de sus genitales. A esas personas se les da el nombre de sahajiyās. Según su filosofía, mediante la práctica sexual irrestricta podemos elevarnos al plano espiritual. Estos versos del Śrīmad-Bhāgavatam, sin embargo, nos enseñan que los deseos de satisfacción sexual son para los arvāk, los más bajos de los hombres. Es muy difícil corregir a esos sinvergüenzas y necios. Después de todo, estos versos censuran los deseos sexuales del hombre común. La palabra durmada significa «orientado en una dirección errónea», y nirṛti significa «actividad pecaminosa». Esto indica con toda claridad que la vida sexual irrestricta es abominable y degradante incluso desde un punto de vista material; aun así, los sahajiyās se hacen pasar por devotos ocupados en actividades espirituales. Esa es la razón de que los hombres inteligentes hayan dejado de visitar Vṛndāvana. A veces se nos pregunta por qué hemos establecido nuestro centro en Vṛndāvana. Desde un punto de vista externo, puede pensarse que Vṛndāvana se ha degenerado debido a esas actividades de los sahajiyās, pero desde el punto de vista espiritual, Vṛndāvana es el único lugar en que todas esas personas pecaminosas pueden corregirse, naciendo en cuerpos de perros, cerdos y monos. Después de vivir en Vṛndāvana con cuerpo de perro, cerdo o mono, en su siguiente vida la entidad viviente puede elevarse al plano espiritual.

Texto

vaiśasaṁ narakaṁ pāyur
lubdhako ’ndhau tu me śṛṇu
hasta-pādau pumāṁs tābhyāṁ
yukto yāti karoti ca

Palabra por palabra

vaiśasam—llamado Vaiśasa; narakam—infierno; pāyuḥ—el sentido activo del recto; lubdhakaḥ—llamado Lubdhaka (muy codicioso); andhau—ciego; tu—entonces; me—a mí; śṛṇu—escucha; hasta-pādau—manos y piernas; pumān—la entidad viviente; tābhyām—con ellos; yuktaḥ—ocupada; yāti—va; karoti—actúa; ca—y.

Traducción

Cuando se dice que Purañjana va a Vaiśasa, significa que va al infierno. Le acompaña Lubdhaka, que es el sentido activo del recto. Antes te hablé de dos acompañantes ciegos. Se trata de las manos y las piernas. Con su ayuda, la entidad viviente ejecuta todo tipo de actividades y se mueve de un lugar a otro.

Texto

antaḥ-puraṁ ca hṛdayaṁ
viṣūcir mana ucyate
tatra mohaṁ prasādaṁ vā
harṣaṁ prāpnoti tad-guṇaiḥ

Palabra por palabra

antaḥ-puram—residencia privada; ca—y; hṛdayam—el corazón; viṣūciḥ—el sirviente llamado Viṣūcīna; manaḥ—la mente; ucyate—se dice; tatra—allí; moham—ilusión; prasādam—satisfacción; vā—o; harṣam—júbilo; prāpnoti—obtiene; tat—de la mente; guṇaiḥ—con las modalidades de la naturaleza.

Traducción

La palabra antaḥ-pura se refiere al corazón. La palabra viṣūcīna, que significa «que va a todas partes», se refiere a la mente. En su mente, la entidad viviente disfruta de los efectos de las modalidades de la naturaleza material. Esos efectos a veces causan ilusión, a veces satisfacción, y a veces júbilo.

Significado

En la existencia material, la mente y la inteligencia de la entidad viviente se ven afectadas por las modalidades de la naturaleza material; la mente está habituada a ir de un lugar a otro según la influencia de esas modalidades materiales. El corazón siente satisfacción, júbilo o ilusión, dependiendo de los efectos de las modalidades de la naturaleza material. En realidad, en su condición material, la entidad viviente permanece en un estado inerte. Son las modalidades de la naturaleza material las que actúan sobre la mente y el corazón, y la entidad viviente disfruta o sufre los resultados. Esto se afirma claramente en el Bhagavad-gītā (3.27):

prakṛteḥ kriyamāṇāni
guṇaiḥ karmāṇi sarvaśaḥ
ahaṅkāra-vimūḍhātmā
kartāham iti manyate

«El alma espiritual que está confundida por la influencia del ego falso, se cree el autor de actividades que en realidad son ejecutadas por las tres modalidades de la naturaleza material».

Texto

yathā yathā vikriyate
guṇākto vikaroti vā
tathā tathopadraṣṭātmā
tad-vṛttīr anukāryate

Palabra por palabra

yathā yathā—tal como; vikriyate—se agita; guṇa-aktaḥ—en contacto con las modalidades de la naturaleza; vikaroti—al hacer; vā—o; tathā tathā—de manera similar; upadraṣṭā—observador; ātmā—el alma; tat—de la inteligencia; vṛttīḥ—ocupaciones; anukāryate—imita.

Traducción

Antes te expliqué que la reina es la inteligencia de la persona. Esa inteligencia crea distintas situaciones, tanto cuando dormimos como cuando estamos despiertos. Bajo el influjo de la inteligencia contaminada, la entidad viviente imagina cosas y simplemente imita las acciones y reacciones de su inteligencia.

Significado

Aquí se explica que la reina de Purañjana es la inteligencia misma. La inteligencia actúa tanto cuando estamos despiertos como cuando dormimos, pero está contaminada por las tres modalidades de la naturaleza material. Cuando la inteligencia está contaminada, la entidad viviente también lo está. En el estado condicionado, la entidad viviente actúa de conformidad con su inteligencia contaminada. Aunque permanece en una posición de observador, tiene que actuar, obligado por una inteligencia contaminada, que en realidad es un agente pasivo.

Texto

deho rathas tv indriyāśvaḥ
saṁvatsara-rayo ’gatiḥ
dvi-karma-cakras tri-guṇa-
dhvajaḥ pañcāsu-bandhuraḥ
mano-raśmir buddhi-sūto
hṛn-nīḍo dvandva-kūbaraḥ
pañcendriyārtha-prakṣepaḥ
sapta-dhātu-varūthakaḥ
ākūtir vikramo bāhyo
mṛga-tṛṣṇāṁ pradhāvati
ekādaśendriya-camūḥ
pañca-sūnā-vinoda-kṛt

Palabra por palabra

dehaḥ—el cuerpo; rathaḥ—la cuadriga; tu—pero; indriya—los sentidos para adquirir conocimiento; aśvaḥ—los caballos; saṁvatsara—todos los años; rayaḥ—duración de la vida; agatiḥ—sin avanzar; dvi—dos; karma—actividades; cakraḥ—ruedas; tri—tres; guṇa—modalidades de la naturaleza; dhvajaḥ—banderas; pañca—cinco; asu—aires vitales; bandhuraḥ—atadura; manaḥ—la mente; raśmiḥ—riendas; buddhi—la inteligencia; sūtaḥ—el auriga; hṛt—el corazón; nīḍaḥ—el asiento; dvandva—la dualidad; kūbaraḥ—los postes de sujeción de los arneses; pañca—cinco; indriya-artha—objetos de los sentidos; prakṣepaḥ—las armas; sapta—siete; dhātu—elementos; varūthakaḥ—las cubiertas; ākūtiḥ—las tentativas de los cinco sentidos para la acción; vikramaḥ—los poderes o procesos; bāhyaḥ—externos; mṛga-tṛṣṇām—la aspiración falsa; pradhāvati—corre en pos; ekādaśa—once; indriya—sentidos; camūḥ—soldados; pañca—cinco; sūnā—envidia; vinoda—placer; kṛt—hacer.

Traducción

Nārada Muni continuó: La cuadriga de que hablé, en realidad, es el cuerpo. Los sentidos son los caballos que tiran de esa cuadriga. Con el paso del tiempo, esos caballos siguen corriendo año tras año, sin encontrar ningún obstáculo, pero en realidad no adelantan nada en su camino. Las dos ruedas del carro son las actividades piadosas e impías. Sus banderas son las tres modalidades de la naturaleza material. Las ataduras de la entidad viviente son los cinco tipos de aire, y las riendas son la mente. El auriga es la inteligencia. El asiento que hay en la cuadriga es el corazón, y las dualidades de la vida, como el placer y el dolor, son el poste de sujeción. Los siete elementos son las cubiertas de la cuadriga, y los sentidos para la acción son los cinco procesos externos. Los once sentidos son los soldados. Muy absorta en el disfrute de los sentidos, la entidad viviente, que está sentada en la cuadriga, anhela la satisfacción de sus ilusorios deseos y corre, vida tras vida, en pos del disfrute de los sentidos.

Significado

En estos versos se da una hermosa explicación del enredo de la entidad viviente en el disfrute de los sentidos. Es significativa la palabra saṁvatsara, que significa «el paso del tiempo». Día tras día, semana tras semana, quincena tras quincena, mes tras mes, año tras año, la entidad viviente se enreda en el avance de la cuadriga, que marcha sobre dos ruedas, que son las actividades piadosas e impías. La entidad viviente alcanza una determinada posición en la vida en un tipo concreto de cuerpo, conforme a sus actividades piadosas e impías, pero su transmigración a distintos cuerpos no debe considerarse avance. El verdadero avance viene explicado en el Bhagavad-gītā (4.9): tyaktvā dehaṁ punar janma naiti: El verdadero avance es no tener que entrar en otro cuerpo material. Como se afirma en el Caitanya-caritāmṛta (Madhya 19.138):

eita brahmāṇḍa bhari’ ananta jīva-gaṇa
caurāśī-lakṣa yonite karaye bhramaṇa

La entidad viviente vaga por todo el universo y nace en distintas especies en distintos planetas. Asciende y desciende, pero eso no es verdadero avance. El verdadero avance es liberarse por completo del mundo material. Como se afirma en el Bhagavad-gītā (8.16):

ābrahma-bhuvanāl lokāḥ
punar āvartino ’rjuna
mām upetya tu kaunteya
punar janma na vidyate

«Desde el planeta más elevado del mundo material hasta el más bajo, son todos lugares de sufrimiento en los que tiene lugar el ciclo de nacimientos y muertes. Pero aquel que alcanza Mi morada, ¡oh, hijo de Kuntī!, nunca más vuelve a nacer». Incluso el que se eleva hasta Brahmaloka, el planeta más elevado del universo, tiene que descender de nuevo a los sistemas planetarios inferiores. De esa forma, vaga eternamente hacia arriba y hacia abajo, sometido a la influencia de las tres modalidades de la naturaleza material. Víctima de la ilusión, piensa que está avanzando. Es como un avión que da vueltas alrededor de la Tierra día y noche, sin poder salir del campo gravitatorio de la Tierra. En realidad no avanza, pues está condicionado por la gravedad de la Tierra.

La entidad viviente está sentada en el cuerpo tal como un rey en una cuadriga. El asiento está en el corazón; la entidad viviente se sienta en él y se ocupa en la lucha por la existencia, que continúa eternamente sin el menor avance. En palabras de Narottama dāsa Ṭhākura:

karma-kāṇḍa, jñāna-kāṇḍa, kevala viṣera bhāṇḍa,
amṛta baliyā yebā khāya
nānā yoni sadā phire, kadarya bhakṣaṇa kare,
tāra janma adhaḥ-pāte yāya

Debido a la influencia de la actividad fruitiva y de la especulación mental, la entidad viviente sostiene una ardua lucha, de la que no obtiene otra cosa que un nuevo tipo de cuerpo, vida tras vida. Come todo tipo de porquerías, y se condena por sus actividades de disfrute sensorial. Quien verdaderamente desee avanzar en la vida, debe abandonar las vías de karma-kāṇḍa y jñāna-kāṇḍa, es decir, las actividades fruitivas y la especulación mental. Al quedar fijo en el plano de conciencia de Kṛṣṇa, puede liberarse del enredo del nacimiento y la muerte, y de la vana lucha por la existencia. En estos versos son muy significativas las palabras mṛga-tṛṣṇāṁ pradhāvati, pues la entidad viviente está sedienta de disfrute sensorial. Es como un ciervo que se interna en el desierto en busca de agua. Su búsqueda es en vano. En el desierto, por supuesto, no hay agua, y el animal simplemente sacrifica su vida en el intento de encontrarla. Todo el mundo hace planes para su felicidad futura, pensando que si, de una u otra forma, puede llegar a un cierto nivel, será feliz. Sin embargo, la realidad es que, cuando llega a ese nivel ve que tampoco allí hay felicidad. Entonces hace planes para alcanzar otro objetivo, y otro, y otro. Eso se denomina mṛga-tṛṣṇā, y su base es el disfrute de los sentidos en el mundo material.

Texto

saṁvatsaraś caṇḍavegaḥ
kālo yenopalakṣitaḥ
tasyāhānīha gandharvā
gandharvyo rātrayaḥ smṛtāḥ
haranty āyuḥ parikrāntyā
ṣaṣṭy-uttara-śata-trayam

Palabra por palabra

saṁvatsaraḥ—año; caṇḍa-vegaḥ—llamado Caṇḍavega; kālaḥ—el tiempo; yena—por el cual; upalakṣitaḥ—simbolizado; tasya—de la duración de la vida; ahāni—días; iha—en esta vida; gandharvāḥ—gandharvas; gandharvyaḥ—gandharvīs; rātrayaḥ—noches; smṛtāḥ—se consideran; haranti—se llevan; āyuḥ—duración de la vida; parikrāntyā—al viajar; ṣaṣṭi—sesenta; uttara—por encima de; śata—cien; trayam—tres.

Traducción

Antes hemos hablado de Caṇḍavega, el poderoso tiempo, a quien cubren los días y las noches, a los que hemos llamado gandharvas y gandharvīs. El paso de los días y las noches, que son 360, va reduciendo poco a poco el período de vida del cuerpo.

Significado

La palabra parikrāntyā significa «al viajar». La entidad viviente viaja en su cuadriga día y noche durante un año de 360 días y noches (o más). La vida se consume en los esfuerzos innecesarios que se hacen para cubrir esos 360 días y 360 noches.

Texto

kāla-kanyā jarā sākṣāl
lokas tāṁ nābhinandati
svasāraṁ jagṛhe mṛtyuḥ
kṣayāya yavaneśvaraḥ

Palabra por palabra

kāla-kanyā—la hija del Tiempo; jarā—la vejez; sākṣāt—directamente; lokaḥ—todas las entidades vivientes; tām—a ella; na—nunca; abhinandati—dan la bienvenida; svasāram—como hermana; jagṛhe—aceptó; mṛtyuḥ—la muerte; kṣayāya—para destrucción; yavana-īśvaraḥ—el rey de los yavanas.

Traducción

Kālakanyā representa a la vejez. Nadie quiere aceptar la vejez, pero Yavaneśvara [Yavana-rāja], que es la muerte, acepta a Jarā [la vejez] como hermana.

Significado

Enjaulado en el cuerpo, el ser vivo antes de morir tiene que aceptar a Kālakanyā, la vejez. Yavaneśvara es Yamarāja, el emblema de la muerte. Antes de ir a la residencia de Yamarāja, la entidad viviente tiene que aceptar a Jarā, la vejez, la hermana de Yamarāja. Las actividades impías nos ponen bajo la influencia de Yavana-rāja y de su hermana. Las personas conscientes de Kṛṣṇa que se ocupan en servicio devocional siguiendo las instrucciones de Nārada Muni, no están expuestas a la influencia de Yamarāja y de su hermana Jarā. La persona consciente de Kṛṣṇa vence a la muerte. Después de abandonar el cuerpo material, ya no tiene que aceptar ningún otro cuerpo material, sino que regresa al hogar, de vuelta a Dios. Esto se confirma en el Bhagavad-gītā (4.9).

Texto

ādhayo vyādhayas tasya
sainikā yavanāś carāḥ
bhūtopasargāśu-rayaḥ
prajvāro dvi-vidho jvaraḥ
evaṁ bahu-vidhair duḥkhair
daiva-bhūtātma-sambhavaiḥ
kliśyamānaḥ śataṁ varṣaṁ
dehe dehī tamo-vṛtaḥ
prāṇendriya-mano-dharmān
ātmany adhyasya nirguṇaḥ
śete kāma-lavān dhyāyan
mamāham iti karma-kṛt

Palabra por palabra

ādhayaḥ—perturbaciones de la mente; vyādhayaḥ—perturbaciones del cuerpo, enfermedades; tasya—de Yavaneśvara; sainikāḥ—soldados; yavanāḥ—yavanas; carāḥ—seguidores; bhūta—de las entidades vivientes; upasarga—a la hora de la aflicción; āśu—muy pronto; rayaḥ—muy poderoso; prajvāraḥ—llamado Prajvāra; dvi-vidhaḥ—dos tipos; jvaraḥ—fiebre; evam—así; bahu-vidhaiḥ—de muchos tipos; duḥkhaiḥ—con sufrimientos; daiva—por la providencia; bhūta—por otras entidades vivientes; ātma—por el cuerpo y la mente; sambhavaiḥ—producidos; kliśyamānaḥ—expuesta a sufrimientos; śatam—cien; varṣam—años; dehe—en el cuerpo; dehī—la entidad viviente; tamaḥ-vṛtaḥ—cubierta por la existencia material; prāṇa—de vida; indriya—de los sentidos; manaḥ—de la mente; dharmān—características; ātmani—al alma; adhyasya—atribuyendo erróneamente; nirguṇaḥ—aunque trascendental; śete—yace; kāma—de disfrute sensorial; lavān—en fragmentos; dhyāyan—meditando; mama—mío; aham—yo; iti—así; karma-kṛt—el ejecutor.

Traducción

Los seguidores de Yavaneśvara [Yamarāja] son los soldados de la muerte, y representan las diversas perturbaciones que afligen el cuerpo y la mente. Prajvāra representa los dos tipos de fiebre: la temperatura muy alta y la temperatura muy baja, es decir, la fiebre tifoidea y la pulmonía. La entidad viviente que yace en el cuerpo se ve perturbada por los muchos sufrimientos que le deparan la providencia, otras entidades vivientes y su propio cuerpo y mente. A pesar de todo ese sufrimiento, la entidad viviente, sometida a las necesidades del cuerpo, de la mente y de los sentidos, y afectada por distintos tipos de enfermedades, se ve arrastrada por infinidad de planes debido a su intenso deseo de disfrutar del mundo. Aunque es trascendental a la existencia material, por ignorancia acepta todas esas miserias materiales, que se sustentan en los supuestos del egoísmo falso («yo» y «mío»). De ese modo, vive durante cien años en el interior del cuerpo.

Significado

En los Vedas se afirma: asaṅgo hy ayaṁ puruṣaḥ. La entidad viviente en realidad está aparte de la existencia material, pues el alma no es material. En el Bhagavad-gītā se dice también que la entidad viviente es energía superior, y que los elementos materiales —tierra, agua, fuego, aire, etc.— son energía inferior. De los elementos materiales se dice también que son bhinna, es decir, energía separada. Cuando la energía interna, que es la energía superior, entra en contacto con la energía externa, queda sometida a muchos sufrimientos. En el Bhagavad-gītā (2.14), el Señor dice también: mātrā-sparśās tu kaunteya śītoṣṇa-sukha-duḥkha-dāḥ: Debido al cuerpo material, la entidad viviente tiene que soportar muchas molestias, causadas por el aire, el agua, el fuego, el calor y el frío excesivos, la luz del sol, los excesos en la comida, los alimentos insalubres, los desajustes de los tres elementos del cuerpo (kapha, pitta y vāyu), etc. Los intestinos, la garganta, el cerebro y las demás partes de cuerpo se ven afectadas por todo tipo de enfermedades, tan poderosas que pueden causar a la entidad viviente sufrimientos insoportables. La entidad viviente, sin embargo, está aparte de todos esos elementos materiales. Los dos tipos de fiebre que se describen en este verso son, en lenguaje contemporáneo, la pulmonía y la fiebre tifoidea. Cuando alguien tiene una fiebre muy alta o muy baja, es porque está enfermo de fiebre tifoidea o de pulmonía. Esas fiebres vienen representadas con la figura de Prajvāra. También están las miserias que vienen de otras entidades vivientes. El gobierno recauda impuestos, y hay numerosos ladrones, maleantes y engañadores. Las miserias que vienen de otras entidades vivientes se denominan adhibhautika. Otras miserias vienen en forma de hambre, peste, escasez, guerra, terremotos, etc. Su causa son los semidioses y otras fuentes que escapan a nuestro control. En realidad, las entidades vivientes tienen muchos enemigos, y en estos versos se habla de ellos para señalar lo miserable que es la existencia material.

Conociendo el carácter básicamente miserable de la existencia material, debemos sentirnos inducidos a salir de las garras de la materia y a regresar al hogar, de vuelta a Dios. En realidad, la entidad viviente no encuentra la más mínima felicidad en el cuerpo material. El cuerpo le hace pasar hambre y sed, y la somete a las influencias de la mente, las palabras, la ira, el estómago, los genitales, el recto, etc. Son muchas las miserias que rodean a la entidad viviente trascendental debido a su deseo de satisfacer sus sentidos en el mundo material. Sin embargo, si se retira de las actividades de complacencia de los sentidos y aplica sus sentidos al servicio del Señor, verá disminuir de inmediato todos los problemas de la existencia material; cuando avance en el sendero de conciencia de Kṛṣṇa, se liberará de todos los sufrimientos, y, tras abandonar el cuerpo, regresará al hogar, de vuelta a Dios.

Texto

yadātmānam avijñāya
bhagavantaṁ paraṁ gurum
puruṣas tu viṣajjeta
guṇeṣu prakṛteḥ sva-dṛk
guṇābhimānī sa tadā
karmāṇi kurute ’vaśaḥ
śuklaṁ kṛṣṇaṁ lohitaṁ vā
yathā-karmābhijāyate

Palabra por palabra

yadā—cuando; ātmānam—al Alma Suprema; avijñāya—olvidar; bhagavantam—a la Suprema Personalidad de Dios; param—supremo; gurum—al instructor; puruṣaḥ—la entidad viviente; tu—entonces; viṣajjeta—se abandona; guṇeṣu—a las modalidades; prakṛteḥ—de la naturaleza material; sva-dṛk—el que puede ver su propio bien; guṇa-abhimānī—identificado con las modalidades de la naturaleza; saḥ—él; tadā—en ese momento; karmāṇi—actividades fruitivas; kurute—ejecuta; avaśaḥ—espontáneamente; śuklam—blanco; kṛṣṇam—negro; lohitam—rojo; vā—o; yathā—conforme a; karma—actividad; abhijāyate—nace.

Traducción

La entidad viviente, por naturaleza, goza de una minúscula independencia que le permite elegir su propia buena o mala fortuna; sin embargo, cuando olvida a su amo supremo, la Personalidad de Dios, se abandona a las modalidades de la naturaleza material. Bajo la influencia de esas modalidades, se identifica con el cuerpo, y por el interés del cuerpo, se apega a ciertas actividades. A veces está sometida a la influencia de la modalidad de la ignorancia, a veces está bajo la modalidad de la pasión, y a veces bajo la modalidad de la bondad. De esa forma, la entidad viviente recibe distintos tipos de cuerpos bajo la influencia de las modalidades de la naturaleza material.

Significado

Esos distintos tipos de cuerpos se explican en el Bhagavad-gītā (13.22):

puruṣaḥ prakṛti-stho hi
bhuṅkte prakṛtijān guṇān
kāraṇaṁ guṇa-saṅgo ’sya
sad-asad-yoni-janmasu

«La entidad viviente que se encuentra en la naturaleza material sigue los caminos de la vida, disfrutando de las tres modalidades de la naturaleza. Ello se debe a su contacto con esa naturaleza material. De ese modo, se encuentra con el bien y el mal entre las diversas especies».

Debido al contacto con las modalidades de la naturaleza, la entidad viviente recibe distintos cuerpos de entre las 8 400 000 formas de vida. En este verso se explica claramente que la entidad viviente tiene una pequeña independencia; esto se expresa con la palabra sva-dṛk, que significa «el que puede ver su propio bien». En su posición constitucional, la entidad viviente es minúscula, y puede equivocarse en su elección, prefiriendo imitar a la Suprema Personalidad de Dios. El sirviente puede desear establecer su propia empresa e imitar a su amo. Cuando toma esa decisión, abandona la protección de su amo. A veces fracasa, y a veces tiene éxito. De manera similar, la entidad viviente, que es parte integral de Kṛṣṇa, funda su propia empresa para competir con el Señor. El número de competidores que aspiran a la posición del Señor es muy alto, pero no tienen la menor posibilidad de llegar a ser como el Señor. En su intento de imitar al Señor, los distintos grupos sostienen con el mundo material una feroz lucha por la existencia. Estas desviaciones con respecto al servicio del Señor, junto con los intentos de imitarle, son la causa del cautiverio material. Los filósofos māyāvādīs imitan al Señor tratando de llegar a ser uno con Él de un modo artificial. Cuando se consideran liberados, esos filósofos māyāvādīs están bajo la influencia de la ilusión producto de invenciones mentales. Nadie puede ser uno con Dios, ni igual a Él. Ese tipo de imaginaciones nos hacen seguir cautivos en la existencia material.

Texto

śuklāt prakāśa-bhūyiṣṭhāḻ
lokān āpnoti karhicit
duḥkhodarkān kriyāyāsāṁs
tamaḥ-śokotkaṭān kvacit

Palabra por palabra

śuklāt—por medio de la bondad; prakāśa—por la iluminación; bhūyiṣṭhān—caracterizados; lokān—planetas; āpnoti—alcanza; karhicit—a veces; duḥkha—aflicción; udarkān—tener como resultado final; kriyā-āyāsān—llenos de actividades laboriosas; tamaḥ—oscuridad; śoka—en lamentación; utkaṭān—abundando; kvacit—a veces.

Traducción

Los que están situados en el plano de la modalidad de la bondad son piadosos y siguen los mandamientos de los Vedas. De ese modo se elevan hasta los sistemas planetarios superiores, donde viven los semidioses. Bajo la influencia de la modalidad de la pasión, las personas se ocupan en distintos tipos de actividades productivas en los sistemas planetarios en que viven los seres humanos. De manera similar, los que están bajo la influencia de la modalidad de la oscuridad se ven expuestos a diversas condiciones miserables y viven en el reino animal.

Significado

Hay tres sistemas planetarios: el superior, el medio y el inferior. Los que están bajo la influencia de la modalidad de la bondad reciben un lugar en los sistemas planetarios superiores, que son: Brahmaloka (Satyaloka), Tapoloka, Janaloka y Maharloka. A los que están bajo la influencia de la modalidad de la pasión, se les sitúa en Bhūrloka y Bhuvarloka. Los que están bajo la influencia de la modalidad de la ignorancia descienden a Atala, Vitala, Sutala, Talātala, Mahātala, Rasātala y Pātāla, o bien descienden al reino animal. En el plano cualitativo, la entidad viviente es igual a la Suprema Personalidad de Dios, pero debido a su olvido, obtiene distintas clases de cuerpos en distintos sistemas planetarios. En la actualidad, en la sociedad humana hay un predominio excesivo de la modalidad de la pasión; debido a ello, la gente se ocupa en trabajar en grandes fábricas, olvidando que la vida en esos lugares está llena de sufrimientos. En el Bhagavad-gītā esas actividades reciben el nombre de ugra-karma, es decir, actividades que ocasionan grandes sufrimientos. A los que utilizan la energía de los trabajadores se les llama capitalistas, y a los que de hecho realizan el trabajo se les llama obreros. En realidad, unos y otros son capitalistas, y los trabajadores están sometidos a la influencia de las modalidades de la pasión y de la ignorancia. El resultado es una situación siempre llena de sufrimiento. En contraste con ellos están las personas influidas por la modalidad de la bondad, es decir, los karmīs y los jñānīs. Los karmīs, siguiendo las instrucciones de los Vedas, tratan de elevarse hasta los sistemas planetarios superiores. Los jñānīs tratan de fundirse en la existencia del Brahman, el aspecto impersonal del Señor. De este modo, en las diversas especies de vida en el mundo material existen toda clase de entidades vivientes. Esto explica la existencia de formas de vida superiores e inferiores en el mundo material.

Texto

kvacit pumān kvacic ca strī
kvacin nobhayam andha-dhīḥ
devo manuṣyas tiryag vā
yathā-karma-guṇaṁ bhavaḥ

Palabra por palabra

kvacit—a veces; pumān—varón; kvacit—a veces; ca—también; strī—mujer; kvacit—a veces; na—no; ubhayam—ambos; andha—ciega; dhīḥ—aquel cuya inteligencia; devaḥ—semidiós; manuṣyaḥ—ser humano; tiryak—animal, ave, fiera; vā—o; yathā—conforme a; karma—de actividades; guṇam—las cualidades; bhavaḥ—nacimiento.

Traducción

Cubierta por la modalidad de la ignorancia en la naturaleza material, la entidad viviente a veces es varón, a veces mujer, a veces eunuco, a veces ser humano, a veces semidiós, a veces pájaro, mamífero, etc. De ese modo, sigue vagando por el mundo material. Bajo la influencia de las modalidades de la naturaleza, sus actividades la llevan a aceptar diversos cuerpos.

Significado

En realidad, la entidad viviente es parte integral del Señor; por lo tanto, cualitativamente es espiritual. La entidad viviente nunca es material, y sus conceptos materiales no son más que un error debido al olvido. Es tan brillante como la Suprema Personalidad de Dios. El sol y la luz del sol son muy brillantes; el Señor es como el sol en la plenitud de su esplendor, y las entidades vivientes son como las pequeñas partículas luminosas que constituyen la luz del sol, que se extiende por todas partes. Esas pequeñas partículas quedan cubiertas por la nube de māyā, y pierden su brillo. Cuando la nube de māyā se va, las partículas brillan y resplandecen de nuevo. Cubierta por la ignorancia de māyā, u oscuridad, la entidad viviente no puede entender su relación con el Dios Supremo. Cuando, de una u otra forma, llega ante el Señor, puede ver que su brillo es como el del Señor Supremo, aunque su extensión es menor. La entidad viviente desea imitar al Señor Supremo, y debido a ello queda cubierta por māyā. No podemos imitar al Señor, ni podemos llegar a ser el disfrutador supremo. Eso no es posible; y si pensamos que lo es, quedamos condicionados por influencia de māyā. De esa forma, el olvido de su relación con el Señor Supremo hace que la entidad viviente esté cautiva en las garras de māyā.

Bajo la influencia de māyā, la entidad viviente es exactamente como una persona poseída por un fantasma. En esa situación, la persona dice todo tipo de disparates. Cubierta por la influencia de māyā, la entidad viviente actúa como un supuesto científico, filósofo, político o socialista, y presenta planes y más planes para el bien de la sociedad humana. A la hora de la verdad, todos esos planes fracasan, pues se han concebido bajo el influjo de la ilusión. De esa forma, la entidad viviente olvida su posición como sirviente eterno del Señor, y pasa a ser un sirviente de māyā. En todo caso, no deja de ser un sirviente. Para su desdicha, al olvidar su contacto verdadero con el Señor Supremo, pasa a ser un sirviente de māyā. Desde esa posición, unas veces es rey y otras un ciudadano corriente, unas veces es brāhmaṇa y otras śūdra, etc. A veces es un hombre feliz, conoce la prosperidad, y otras veces es un pequeño insecto. Unas veces está en el cielo, y otras en el infierno. Unas veces es un semidiós, y otras un demonio. Unas veces es sirviente, y otras es señor. De esa forma, la entidad viviente vaga por todo el universo. Solo cuando entra en contacto con el maestro espiritual genuino puede entender su verdadera posición constitucional, y entonces se desengaña con respecto a la existencia material. En ese momento, cuando goza de plena conciencia de Kṛṣṇa, se arrepiente de sus experiencias pasadas en la existencia material. Ese arrepentimiento es muy beneficioso, pues purifica a la entidad viviente de la vida material condicionada. Ora al Señor pidiéndole que la ocupe en Su servicio, y Kṛṣṇa, en ese entonces le concede la liberación de las garras de māyā. Esto lo explica el Señor Kṛṣṇa en el Bhagavad-gītā (7.14):

daivī hy eṣā guṇa-mayī
mama māyā duratyayā
mām eva ye prapadyante
māyām etāṁ taranti te

«Esta energía divina Mía, integrada por las tres modalidades de la naturaleza material, es difícil de superar. Pero aquellos que se han entregado a Mí pueden sobrepasarla fácilmente».

Solo por la gracia de Kṛṣṇa podemos liberarnos de las garras de māyā. Ni la especulación mental ni ninguna otra actividad puede darnos esa liberación. Cuando la entidad viviente, por la gracia de Kṛṣṇa, entiende su verdadera posición, se mantiene siempre en un estado sano de conciencia de Kṛṣṇa y actúa en consecuencia, hasta que, poco a poco, llega a liberarse de las garras de māyā. Cuando su conciencia de Kṛṣṇa se ha fortalecido, māyā no puede tocarla. De esa forma, en compañía de devotos conscientes de Kṛṣṇa, la entidad viviente puede liberarse de la contaminación de la existencia material. A este respecto, Śrīla Kṛṣṇadāsa Kavirāja Gosvāmī dice:

tāte kṛṣṇa bhaje, kare gurura sevana
māyā-jāla chuṭe, pāya kṛṣṇera caraṇa

«En el estado de conciencia de Kṛṣṇa, la entidad viviente se ocupa en servicio devocional bajo la dirección del maestro espiritual. De esa forma se libera de las garras de māyā y se refugia bajo los pies de loto del Señor Kṛṣṇa» (Cc. Madhya 22.25).

Texto

kṣut-parīto yathā dīnaḥ
sārameyo gṛhaṁ gṛham
caran vindati yad-diṣṭaṁ
daṇḍam odanam eva vā
tathā kāmāśayo jīva
uccāvaca-pathā bhraman
upary adho vā madhye vā
yāti diṣṭaṁ priyāpriyam

Palabra por palabra

kṣut-parītaḥ—famélico; yathā—como; dīnaḥ—pobre; sārameyaḥ—un perro; gṛham—de una casa; gṛham—a otra casa; caran—vagando; vindati—recibe; yat—cuyos; diṣṭam—según su destino; daṇḍam—castigo; odanam—alimento; eva—ciertamente; vā—o; tathā—análogamente; kāma-āśayaḥ—tratando de satisfacer diversos deseos; jīvaḥ—la entidad viviente; ucca—alta; avaca—baja; pathā—en un sendero; bhraman—vagar; upari—alto; adhaḥ—bajo; vā—o; madhye—intermedio; vā—o; yāti—va hacia; diṣṭam—conforme al destino; priya—agradable; apriyam—desagradable.

Traducción

La entidad viviente es como un perro famélico que va de puerta en puerta en busca de comida. Según su destino, a veces lo echan a palos, y otras veces le dan algo de comer. Análogamente, la entidad viviente, llevada por sus muchos deseos, vaga por diversas especies de vida, conforme a su destino. Unas veces se eleva, y otras desciende. Unas veces va a los planetas celestiales, otras al infierno, otras a los planetas intermedios, y así sucesivamente.

Significado

En este verso, la situación de la entidad viviente se compara a la de un perro. El perro puede tener la suerte de ser el perro de un hombre rico, o puede ser un perro callejero. Si su amo es rico, llevará una vida opulenta. En Occidente a veces se ha dado el caso de que un perro heredara de su amo millones de dólares. Y, por supuesto, en la calle hay muchos perros vagabundos que pasan hambre. Por lo tanto, la comparación entre la existencia condicionada de la entidad viviente y la del perro es muy acertada. Sin embargo, el ser humano inteligente entiende que si tiene que vivir como un perro, mejor ser el perro de Kṛṣṇa. Los perros del mundo material a veces están bien situados, y otras veces vagan por la calle, pero en el mundo espiritual, el perro de Kṛṣṇa es feliz eterna y permanentemente. De acuerdo con esto, Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura dice en una canción: vaiṣṇava ṭhākura, tomāra kukura, baliyā jānaha more. Con estas palabras, Bhaktivinoda Ṭhākura expresa su deseo de ser el perro de un vaiṣṇava. El perro siempre guarda la puerta de su amo y no permite la entrada de ninguna persona que sea hostil hacia el amo. De la misma manera, el devoto debe ocuparse en el servicio de un vaiṣṇava, tratando de complacerle en todo. Si no actúa así, no avanzará en el sendero espiritual. Dejando a un lado el avance espiritual, en el mundo material, para elevarse al sistema planetario superior, es imprescindible cultivar las cualidades de la bondad. Como se confirma en el Bhagavad-gītā (14.18):

ūrdhvaṁ gacchanti sattva-sthā
madhye tiṣṭhanti rājasāḥ
jaghanya-guṇa-vṛtti-sthā
adho gacchanti tāmasāḥ

«Aquellos que están en el plano de la modalidad de la bondad ascienden gradualmente a los sistemas planetarios superiores; los que están en el plano de la modalidad de la pasión viven en los planetas terrenales; y los que están en el plano de la abominable modalidad de la ignorancia descienden a los mundos infernales».

La vida se manifiesta en los tres sistemas planetarios en muchas especies. Esa diversidad se debe a las cualidades que adquiere la entidad viviente, bien sean las cualidades de la bondad, de la pasión o de la ignorancia. Bajo la influencia de la bondad, se eleva a los sistemas superiores; en el plano de la pasión, permanece en los sistemas intermedios; y cuando se encuentra bajo la influencia de la ignorancia, se ve obligada a descender a las especies inferiores.

Texto

duḥkheṣv ekatareṇāpi
daiva-bhūtātma-hetuṣu
jīvasya na vyavacchedaḥ
syāc cet tat-tat-pratikriyā

Palabra por palabra

duḥkheṣu—en cuestión de sufrimientos; ekatareṇa—de un tipo; api—incluso; daiva—providencia; bhūta—otras entidades vivientes; ātma—el cuerpo y la mente; hetuṣu—a causa de; jīvasya—de la entidad viviente; na—nunca; vyavacchedaḥ—detener; syāt—es posible; cet—aunque; tat-tat—de esas miserias; pratikriyā—remedio.

Traducción

Las entidades vivientes tratan de neutralizar las condiciones miserables que les deparan la providencia, otras entidades vivientes y el cuerpo y la mente. Aun así, tienen que permanecer condicionadas bajo las leyes de la naturaleza, a pesar de todos sus esfuerzos por oponerse a ellas.

Significado

Tal como el perro que vaga de un lugar a otro para recibir un trozo de pan o ser apaleado, la entidad viviente vaga eternamente de un lugar a otro tratando de ser feliz y forjando muchos planes para remediar las miserias materiales. Esto es lo que se llama la lucha por la existencia. En la vida diaria podemos ver que realmente nos vemos obligados a hacer planes para alejar de nosotros las circunstancias miserables. Para liberarnos de una circunstancia miserable, nos tenemos que enredar en otra semejante. Un pobre sufre porque no tiene dinero, pero si quiere hacerse rico, tiene que hacer grandes esfuerzos. En realidad, esa no es una forma de solucionar el problema, sino otra trampa de la energía ilusoria. Si, en lugar de esforzarse por remediar la situación, se contentase con la posición en que se encuentra, sabiendo que ha llegado a ella por sus actividades pasadas, podría ocupar su energía en el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa. Eso se recomienda en todas las Escrituras védicas:

tasyaiva hetoḥ prayateta kovido
na labhyate yad bhramatām upary adhaḥ
tal labhyate duḥkhavad anyataḥ sukhaṁ
kālena sarvatra gabhīra-raṁhasā

«Las personas que son verdaderamente inteligentes y tienen inclinaciones filosóficas deben esforzarse únicamente por aquel objetivo que no se puede conseguir ni siquiera vagando desde el planeta más elevado [Brahmaloka] hasta el más bajo [Pātāla]. En cuanto a la felicidad que se deriva del disfrute de los sentidos, se puede obtener automáticamente con el transcurso del tiempo, tal como con el transcurso del tiempo obtenemos sufrimientos aunque no los deseemos» (Bhāg. 1.5.18). Simplemente debemos tratar de cultivar nuestra conciencia de Kṛṣṇa, y no perder el tiempo tratando de mejorar las condiciones materiales en que nos encontramos. En realidad, esas condiciones materiales no se pueden mejorar. Mejorar significa aceptar un sufrimiento de otro tipo. Sin embargo, si nos esforzamos por mejorar nuestra conciencia de Kṛṣṇa, los sufrimientos de la vida material desaparecerán sin necesidad de ningún esfuerzo adicional. Por esa razón, Kṛṣṇa promete: kaunteya pratijānīhi na me bhaktaḥ praṇaśyati: «¡Oh, hijo de Kuntī!, declara abiertamente que Mi devoto jamás perece» (Bg. 9.31). Quien emprenda el sendero del servicio devocional nunca será vencido, a pesar de todas las miserias del cuerpo y de la mente, y a pesar de todas las miserias que le deparen otras entidades vivientes y la providencia, miserias, todas ellas, que están fuera de nuestro control.

Texto

yathā hi puruṣo bhāraṁ
śirasā gurum udvahan
taṁ skandhena sa ādhatte
tathā sarvāḥ pratikriyāḥ

Palabra por palabra

yathā—como; hi—ciertamente; puruṣaḥ—un hombre; bhāram—una carga; śirasā—sobre la cabeza; gurum—pesada; udvahan—llevar; tam—esa; skandhena—sobre el hombro; saḥ—él; ādhatte—pone; tathā—de manera similar; sarvāḥ—todas; pratikriyāḥ—neutralizaciones.

Traducción

Cuando un hombre que lleva una carga en la cabeza, siente que se hace demasiado pesada, la pone sobre el hombro, a fin de procurarle un descanso a la cabeza. De esa forma, trata de aliviarse del peso. Sin embargo, por mucho que intenta que el peso no le agobie, lo único que hace, es desplazar la misma carga de un lugar a otro.

Significado

En este verso tenemos una buena descripción de un intento de desplazar una carga de un lugar a otro. Cuando nos cansamos de llevar un peso sobre la cabeza, lo cargamos sobre el hombro. Eso no significa que nos hayamos liberado de las fatigas que supone el llevar la carga. De manera similar, la sociedad humana, en nombre de la civilización, trata de evitar un problema creando otro. La civilización contemporánea ha fabricado muchísimos automóviles para que podamos ir a toda velocidad de un lugar a otro; pero, al mismo tiempo, nos hemos creado otros problemas. Hemos tenido que construir muchas carreteras, que de todas formas siguen siendo insuficientes frente al problema de los grandes atascos y congestiones del tráfico automovilístico. Por otra parte, han surgido los problemas de la polución atmosférica y de la escasez de combustible. La conclusión es que los procedimientos con que pretendemos neutralizar o reducir al mínimo nuestros sufrimientos en realidad no eliminan el sufrimiento. Todo ello no es más que una ilusión. Lo único que hacemos es pasar el peso de la cabeza al hombro. En realidad, la única forma de reducir nuestros problemas al mínimo es entregarnos a la Suprema Personalidad de Dios y abandonarnos a Su protección. El Señor, que es todopoderoso, puede disponer las cosas de manera que nos aliviemos de los sufrimientos de la existencia material.

Texto

naikāntataḥ pratīkāraḥ
karmaṇāṁ karma kevalam
dvayaṁ hy avidyopasṛtaṁ
svapne svapna ivānagha

Palabra por palabra

na—nunca; ekāntataḥ—en última instancia; pratīkāraḥ—neutralización; karmaṇām—de distintas actividades; karma—otra actividad; kevalam—solamente; dvayam—ambas; hi—porque; avidyā—debido a la ilusión; upasṛtam—aceptada; svapne—en un sueño; svapnaḥ—un sueño; iva—como; anagha—¡oh, tú, que estás libre de actividades pecaminosas!

Traducción

Nārada continuó: ¡Oh, tú, que estás completamente libre de pecado! Nadie puede neutralizar los efectos de las actividades fruitivas inventando simplemente otra actividad que tampoco esté en el plano de conciencia de Kṛṣṇa. Todas esas actividades se deben a nuestra ignorancia. Cuando tenemos una pesadilla, de nada sirve refugiarse en una alucinación perturbadora. No hay otra manera de salir de un sueño que despertar. Del mismo modo, si nos encontramos en la existencia material, se debe a nuestra ignorancia y a nuestra ilusión. A menos que despertemos y nos volvamos conscientes de Kṛṣṇa, no podremos liberarnos de esos sueños. Como solución definitiva a todos los problemas, debemos despertar y volver al estado de conciencia de Kṛṣṇa.

Significado

Hay dos tipos de actividades fruitivas: llevar el peso en la cabeza, o ponerlo sobre el hombro. En realidad, a la hora de cargarlo, lo mismo da una parte que la otra. Sin embargo, se pretende que ese desplazamiento del peso elimina el problema. Con respecto a esto, Prahlāda Mahārāja dice que, en el mundo material, los necios y sinvergüenzas hacen planes espléndidos para la comodidad del cuerpo, sin saber que todas las medidas que tomen, aunque tengan éxito, son solamente māyā. La gente trabaja día y noche sin parar en busca de la felicidad ilusoria del cuerpo. No es esa la manera de alcanzar la felicidad. Hay que liberarse del enredo material y regresar al hogar, de vuelta a Dios. Esa es la verdadera felicidad. Por eso los Vedas ordenan: «No permanezcas en la oscuridad del mundo material. Ve a la luz del mundo espiritual». Para neutralizar el sufrimiento del cuerpo material, hay que aceptar otro tipo de sufrimiento. Ambas situaciones son solamente ilusión. Nada se gana con aceptar un problema para hacer frente a otro. La conclusión es que, mientras estemos en el mundo material, no podremos gozar de felicidad permanente. El único remedio es salir del mundo material de una vez por todas, y regresar al hogar, de vuelta a Dios.

Texto

arthe hy avidyamāne ’pi
saṁsṛtir na nivartate
manasā liṅga-rūpeṇa
svapne vicarato yathā

Palabra por palabra

arthe—causa real; hi—ciertamente; avidyamāne—que no existe; api—aunque; saṁsṛtiḥ—existencia material; na—no; nivartate—cesa; manasā—con la mente; liṅga-rūpeṇa—con forma sutil; svapne—en un sueño; vicarataḥ—actuando; yathā—como.

Traducción

A veces soñamos con un tigre, o se nos aparece una serpiente en una visión, y sufrimos, pero en realidad, no hay ni tigre ni serpiente. Es decir, creamos una cierta situación en una forma sutil, y sufrimos las consecuencias. La única manera de aliviar esos sufrimientos es despertar del sueño.

Significado

Como se explica en los Vedas, la entidad viviente siempre está aparte de los dos tipos de cuerpos materiales: el sutil y el denso. Todos nuestros sufrimientos se deben a esos dos cuerpos. Esto se explica en el Bhagavad-gītā (2.14):

mātrā-sparśās tu kaunteya
śītoṣṇa-sukha-duḥkha-dāḥ
āgamāpāyino ’nityās
tāṁs titikṣasva bhārata

«¡Oh, hijo de Kuntī!, la aparición temporal de la felicidad y la aflicción, y su desaparición a su debido tiempo, son como la aparición y desaparición de las estaciones del invierno y el verano. Tienen su origen en la percepción de los sentidos, ¡oh, vástago de Bharata!, y hay que aprender a tolerarlas sin perturbarse». Con estas palabras, el Señor Kṛṣṇa informó a Arjuna de que los sufrimientos causados por el cuerpo vienen y van. Hay que aprender a tolerarlos. La existencia material es la causa de todos nuestros sufrimientos, pues una vez que estamos fuera del condicionamiento material, ya no sufrimos. La instrucción de los Vedas, por lo tanto, es que debemos comprender cabalmente que no somos materia, sino Brahman (ahaṁ brahmāsmi). Esa comprensión no será perfecta mientras no nos ocupemos en las actividades de Brahman, es decir, en servicio devocional. Para liberarnos del condicionamiento material, tenemos que adoptar el proceso de conciencia de Kṛṣṇa. Ese es el único remedio.

Texto

athātmano ’rtha-bhūtasya
yato ’nartha-paramparā
saṁsṛtis tad-vyavacchedo
bhaktyā paramayā gurau
vāsudeve bhagavati
bhakti-yogaḥ samāhitaḥ
sadhrīcīnena vairāgyaṁ
jñānaṁ ca janayiṣyati

Palabra por palabra

atha—por lo tanto; ātmanaḥ—de la entidad viviente; artha-bhūtasya—teniendo su verdadero interés; yataḥ—del cual; anartha—de todas las cosas indeseables; param-parā—una serie sucesiva; saṁsṛtiḥ—existencia material; tat—de esa; vyavacchedaḥ—detener; bhaktyā—con servicio devocional; paramayā—sin mezclas; gurau—al Señor Supremo o a Su representante; vāsudeve—Vāsudeva; bhagavati—la Suprema Personalidad de Dios; bhakti-yogaḥ—servicio devocional; samāhitaḥ—dedicado; sadhrīcīnena—completamente; vairāgyam—desapego; jñānam—conocimiento completo; ca—y; janayiṣyati—hará que se manifieste.

Traducción

El verdadero interés de la entidad viviente consiste en liberarse de la nesciencia que la obliga a someterse al ciclo de nacimientos y muertes. El único remedio es entregarse a la Suprema Personalidad de Dios a través de Su representante. Sin ofrecer servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios, Vāsudeva, no es posible desapegarse por completo del mundo material, ni tampoco se puede manifestar conocimiento verdadero.

Significado

Esa es la manera de desapegarse del condicionamiento material artificial. El único remedio es adoptar el proceso de conciencia de Kṛṣṇa y ocuparse de forma constante en el servicio devocional del Señor Vāsudeva, la Suprema Personalidad de Dios. Todo el mundo está tratando de ser feliz, y el proceso que siguen para obtener esa felicidad se llama interés personal. Por desgracia, el alma condicionada que vaga por el mundo material no sabe que el objetivo supremo del interés personal es Vāsudeva. Saṁsṛti, la existencia material, tiene su comienzo en la ilusión del concepto corporal de la vida, y ese concepto da origen a una serie de cosas indeseables (anarthas). En realidad se trata de deseos mentales de diversos tipos de complacencia de los sentidos, que nos llevan a aceptar diversos tipos de cuerpos en el mundo material. En primer lugar hay que controlar la mente, de modo que se puedan purificar los deseos que hay en ella. En el Nārada-pañcarātra se hace referencia a ese proceso con las palabras sarvopādhi-vinirmuktaṁ tatparatvena nirmalam. Sin purificar la mente, es imposible liberarse del condicionamiento material. Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (1.7.6):

anarthopaśamaṁ sākṣād
bhakti-yogam adhokṣaje
lokasyājānato vidvāṁś
cakre sātvata-saṁhitām

«Los sufrimientos materiales de la entidad viviente son algo superfluo que puede mitigarse directamente con el proceso vinculante del servicio devocional. Pero la gran mayoría de la gente ignora eso, y por ello el erudito Vyāsadeva compiló esta Escritura védica, que está relacionada con la Verdad Suprema». Los anarthas, las cosas indeseables, se transmiten de una vida corporificada a la siguiente. Para salir de ese enredo, hay que emprender el servicio devocional de Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios. Con respecto a esto, es muy significativa la palabra guru, que puede traducirse por «pesado» o por «el supremo». En otras palabras, el guru es el maestro espiritual. Śrīla Ṛṣabhadeva aconsejó a Sus hijos: gurur na sa syāt…na mocayed yaḥ samupeta-mṛtyum: «Nadie debe aceptar la posición de maestro espiritual a menos que pueda liberar a su discípulo del ciclo de nacimientos y muertes» (Bhāg. 5.5.18). En realidad, la existencia material es una cadena de acciones y reacciones provocadas por diversos tipos de actividades fruitivas. Esa es la causa del nacimiento y la muerte. Solo quien se ocupe en el servicio de Vāsudeva podrá detener ese proceso.

Bhakti son las actividades que se llevan a cabo como servicio al Señor Vāsudeva. El Señor Vāsudeva es el Supremo, y por lo tanto, debemos ocuparnos en Su servicio, y no en el servicio de los semidioses. El servicio devocional comienza con la etapa neófita, la etapa en que se observan reglas y regulaciones, y continúa hasta la etapa de amor espontáneo por el Señor. El objetivo, en todas las etapas, es satisfacer al Señor Vāsudeva. El que ha llegado a la perfección del avance en el servicio devocional de Vāsudeva se desapega por completo del servicio del cuerpo, es decir, de su identificación falsa en la existencia material. Después de alcanzar ese desapego, llega al verdadero nivel de conocimiento perfecto y se ocupa perfectamente en el servicio del Señor Vāsudeva. Śrī Caitanya Mahāprabhu dice: jīvera ‘svarūpa’ haya—kṛṣṇera ‘nitya-dāsa’: «La posición constitucional de toda entidad viviente es ser sirviente eterno de Kṛṣṇa». El que se ocupa en el servicio del Señor Vāsudeva se sitúa de inmediato en su posición constitucional normal. Esa posición se denomina etapa liberada. Muktir hitvānyathā-rūpaṁ svarūpeṇa vyavasthitiḥ: En la etapa liberada, nos situamos en nuestra posición original consciente de Kṛṣṇa. Abandonamos todas las ocupaciones en el servicio de la materia, que son invenciones que se hacen en nombre del servicio a la sociedad, servicio a la nación, servicio a la comunidad, servicio al perro, servicio al automóvil y tantos otros servicios que se basan en la ilusión de «yo» y «mío».
Como se explica en el capítulo segundo del Primer Canto:

vāsudeve bhagavati
bhakti-yogaḥ prayojitaḥ
janayaty āśu vairāgyaṁ
jñānaṁ ca yad ahaitukam

«Por ofrecer el servicio devocional a la Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa, inmediatamente se adquiere conocimiento sin causa y desapego del mundo» (Bhāg. 1.2.7). Por lo tanto, debemos ocuparnos en el servicio de Vāsudeva sin deseos materiales, especulaciones mentales ni actividades fruitivas.

Texto

so ’cirād eva rājarṣe
syād acyuta-kathāśrayaḥ
śṛṇvataḥ śraddadhānasya
nityadā syād adhīyataḥ

Palabra por palabra

saḥ—esa; acirāt—muy pronto; eva—ciertamente; rāja-ṛṣe—¡oh, tú, el mejor entre los reyes!; syāt—se vuelve; acyuta—de la Suprema Personalidad de Dios; kathā—narraciones; āśrayaḥ—dependiendo de; śṛṇvataḥ—del que escucha; śraddadhānasya—con fe; nityadā—siempre; syāt—se vuelve; adhīyataḥ—con el cultivo.

Traducción

¡Oh, tú, el mejor entre los reyes!, la persona que tiene fe, que está siempre escuchando las glorias de la Suprema Personalidad de Dios, que está siempre ocupada en el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa y en escuchar las actividades del Señor, en muy poco tiempo se vuelve digna de ver a la Suprema Personalidad de Dios cara a cara.

Significado

Ocuparse constantemente en el servicio amoroso trascendental de Vāsudeva significa escuchar constantemente las glorias del Señor. Los principios del bhakti-yoga —śravaṇaṁ kīrtanaṁ viṣṇoḥ smaraṇaṁ pāda-sevanam/ arcanaṁ vandanaṁ dāsyaṁ sakhyam ātma-nivedanam— son el único medio que existe para alcanzar la perfección. El simple hecho de escuchar las glorias del Señor eleva a la persona hasta la posición trascendental.

Texto

yatra bhāgavatā rājan
sādhavo viśadāśayāḥ
bhagavad-guṇānukathana-
śravaṇa-vyagra-cetasaḥ
tasmin mahan-mukharitā madhubhic-caritra-
pīyūṣa-śeṣa-saritaḥ paritaḥ sravanti
tā ye pibanty avitṛṣo nṛpa gāḍha-karṇais
tān na spṛśanty aśana-tṛḍ-bhaya-śoka-mohāḥ

Palabra por palabra

yatra—donde; bhāgavatāḥ—grandes devotos; rājan—¡oh, rey!; sādhavaḥ—personas santas; viśada-āśayāḥ—de mente amplia; bhagavat—de la Suprema Personalidad de Dios; guṇa—las cualidades; anukathana—recitar regularmente; śravaṇa—escuchar; vyagra—ansiosos; cetasaḥ—cuya conciencia; tasmin—allí; mahat—de grandes personas santas; mukharitāḥ—que emana de las bocas; madhu-bhit—de quien mató al demonio Madhu; caritra—las actividades o la personalidad; pīyūṣa—de néctar; śeṣa—excedente; saritaḥ—ríos; paritaḥ—hacia todos los lados; sravanti—fluyen; tāḥ—todos ellos; ye—aquellos que; pibanti—beben; avitṛṣaḥ—sin sentirse satisfechos; nṛpa—¡oh, rey!; gāḍha—atentos; karṇaiḥ—con sus oídos; tān—a ellos; na—nunca; spṛśanti—tocan; aśana—hambre; tṛṭ—sed; bhaya—miedo; śoka—lamentación; mohāḥ—ilusión.

Traducción

Mi querido rey, los devotos puros siguen las reglas y regulaciones, y de esa forma, con la conciencia pura, se ocupan con gran fervor en cantar y escuchar las glorias de la Suprema Personalidad de Dios. Quien recibe la oportunidad de escuchar, en el lugar en que viven los devotos, el flujo constante de néctar que emana de sus labios, que es exactamente como las olas de un río, olvidará las necesidades de la vida, es decir, el hambre y la sed, y se volverá inmune a todo tipo de temor, lamentación e ilusión.

Significado

El cultivo de conciencia de Kṛṣṇa puede llevarse a cabo allí donde los grandes devotos viven juntos y se ocupan constantemente en escuchar las glorias del Señor. Esto es posible en un lugar como Vṛndāvana, donde hay muchos devotos constantemente ocupados en cantar y escuchar acerca de las glorias del Señor. Quien tenga la oportunidad de escuchar de labios de los devotos puros en ese lugar, dejando que el río de néctar fluya constantemente de sus labios, podrá cultivar con gran facilidad el proceso de conciencia de Kṛṣṇa. Aquel que se ocupa constantemente en escuchar las glorias del Señor, se eleva, sin lugar a dudas, por encima del concepto corporal de la existencia. En el plano de conciencia corporal, la persona siente los sufrimientos del hambre y la sed, el temor, la lamentación y la ilusión. Sin embargo, el que se ocupa en escuchar y cantar las glorias del Señor, trasciende el concepto corporal.

En este verso es significativa la palabra bhagavad-guṇānukathana-śravaṇa-vyagra-cetasaḥ, que significa «siempre deseosos de encontrar el lugar en que se cantan y escuchan las glorias del Señor». Un hombre de negocios siente siempre un gran deseo de ir a los lugares en que se habla de transacciones comerciales. De manera similar, el devoto siente un gran deseo de escuchar lo que dicen los devotos liberados. Quien escucha las glorias del Señor de labios de devotos liberados queda inmediatamente impregnado de conciencia de Kṛṣṇa. Esto se confirma también en otro verso:

satāṁ prasaṅgān mama vīrya-saṁvido
bhavanti hṛt-karṇa-rasāyanāḥ kathāḥ
taj-joṣaṇād āśv apavarga-vartmani
śraddhā ratir bhaktir anukramiṣyati

«Las conversaciones acerca de los pasatiempos y actividades de la Suprema Personalidad de Dios en compañía de devotos puros son muy placenteras y satisfactorias para el oído y el corazón. Aquel que cultiva este conocimiento avanza gradualmente por el sendero de la liberación hasta que se libera y su atracción queda fija. Comienzan entonces la verdadera devoción y el verdadero servicio devocional» (Bhāg. 3.25.25). En compañía de devotos puros, nos apegamos a escuchar y cantar las glorias del Señor. De ese modo podemos cultivar nuestra conciencia de Kṛṣṇa, y en cuanto ese cultivo alcanza un nivel avanzado, adquirimos una fe firme en el Señor, y nos consagramos y nos apegamos a Él; de esa forma podemos llegar a ser plenamente conscientes de Kṛṣṇa con gran rapidez. En el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa, el secreto del éxito está en escuchar a la persona adecuada. A la persona consciente de Kṛṣṇa nunca le perturban las necesidades del cuerpo, a saber: comer, dormir, aparearse y defenderse.

Texto

etair upadruto nityaṁ
jīva-lokaḥ svabhāvajaiḥ
na karoti harer nūnaṁ
kathāmṛta-nidhau ratim

Palabra por palabra

etaiḥ—por esas; upadrutaḥ—perturbada; nityam—siempre; jīva-lokaḥ—el alma condicionada en el mundo material; sva-bhāva-jaiḥ—natural; na karoti—no hace; hareḥ—de la Suprema Personalidad de Dios; nūnam—ciertamente; kathā—de las palabras; amṛta—de néctar; nidhau—en el océano; ratim—apego.

Traducción

Siempre perturbada con las necesidades del cuerpo, como el hambre y la sed, el alma condicionada tiene muy poco tiempo para cultivar su apego a escuchar las nectáreas palabras de la Suprema Personalidad de Dios.

Significado

La única manera de cultivar el proceso de conciencia de Kṛṣṇa es relacionarse con devotos. El neófito no puede practicar nirjana-bhajana, el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa en un lugar solitario, pues se vería perturbado por las necesidades del cuerpo (comer, dormir, aparearse y defenderse). En esas circunstancias perturbadoras, el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa no es posible. Vemos que los devotos sahajiyās, que lo ponen todo muy fácil, no se relacionan con devotos avanzados. Esas personas pretenden hacer pasar por servicio devocional toda clase de actividades pecaminosas a las que son adictos, como la vida sexual ilícita, el consumo de drogas, los juegos de azar y el comer carne. Son muchos los que se hacen pasar por devotos al mismo tiempo que se ocupan en actividades pecaminosas. En otras palabras, no se puede considerar consciente de Kṛṣṇa a una persona que está bajo la influencia de las actividades pecaminosas. Como se indica en este verso, la persona adicta a las actividades pecaminosas no puede volverse consciente de Kṛṣṇa.

Texto

prajāpati-patiḥ sākṣād
bhagavān giriśo manuḥ
dakṣādayaḥ prajādhyakṣā
naiṣṭhikāḥ sanakādayaḥ
marīcir atry-aṅgirasau
pulastyaḥ pulahaḥ kratuḥ
bhṛgur vasiṣṭha ity ete
mad-antā brahma-vādinaḥ
adyāpi vācas-patayas
tapo-vidyā-samādhibhiḥ
paśyanto ’pi na paśyanti
paśyantaṁ parameśvaram

Palabra por palabra

prajāpati-patiḥ—Brahmā, el padre de todos los progenitores; sākṣāt—directamente; bhagavān—el muy poderoso; giriśaḥ—el Señor Śiva; manuḥ—Manu; dakṣa-ādayaḥ—encabezados por el rey Dakṣa; prajā-adhyakṣāḥ—los gobernadores de la humanidad; naiṣṭhikāḥ—los estrictos brahmacārīs; sanaka-ādayaḥ—encabezados por Sanaka; marīciḥ—Marīci; atri-aṅgirasau—Atri y Aṅgirā; pulastyaḥ—Pulastya; pulahaḥ—Pulaha; kratuḥ—Kratu; bhṛguḥ—Bhṛgu; vasiṣṭhaḥ—Vasiṣṭha; iti—así; ete—todos ellos; mat-antāḥ—de los cuales soy el último; brahma-vādinaḥ—brāhmaṇas, oradores que comentan las Escrituras védicas; adya api—hasta la fecha; vācaḥ-patayaḥ—maestros de la palabra; tapaḥ—austeridades; vidyā—conocimiento; samādhibhiḥ—y por medio de la meditación; paśyantaḥ—observar; api—aunque; na paśyanti—no observamos; paśyantam—el que ve; parama-īśvaram—a la Suprema Personalidad de Dios.

Traducción

El muy poderoso Señor Brahmā, padre de todos los progenitores; el Señor Śiva; Manu, Dakṣa y los demás gobernantes de la humanidad; los cuatro grandes santos brahmacārīs, encabezados por Sanaka y Sanātana; los grandes sabios Marīci, Atri, Aṅgirā, Pulastya, Pulaha, Kratu, Bhṛgu y Vasiṣṭha; y mi humilde persona [Nārada], somos todos brāhmaṇas resueltos, que podemos hablar con autoridad acerca de las Escrituras védicas. Debido a las austeridades, la meditación y la educación, somos muy poderosos. Aun así, incluso después de haber investigado acerca de la Suprema Personalidad de Dios, a quien vemos constantemente, no poseemos sobre Él un conocimiento perfecto.

Significado

Siguiendo la disparatada teoría de Darwin, los antropólogos dicen que hace cuarenta mil años el Homo sapiens aún no había hecho su aparición en el planeta, pues el proceso evolutivo no había alcanzado ese nivel. Sin embargo, en las historias védicas —los Purāṇas y el Mahābhārata— hay relatos protagonizados por seres humanos que se remontan muchos millones de años en el pasado. Al principio de la creación existía el Señor Brahmā, una personalidad muy inteligente, de quien emanaron los manus y los brahmacārīs encabezados por Sanaka y Sanātana, además del Señor Śiva, los grandes sabios y Nārada. Todas esas personalidades se sometieron a grandes austeridades y penitencias, y de esa forma llegaron a ser autoridades en el conocimiento védico. Los Vedas contienen el conocimiento perfecto para los seres humanos y para todas las entidades vivientes. Las grandes personalidades que se citan en el verso, además de ser poderosas, pues conocen el pasado, el presente y el futuro, son devotos. Sin embargo, con toda su educación en el campo del conocimiento, y a pesar de haberse encontrado personalmente con el Señor Viṣṇu, la Suprema Personalidad de Dios, en realidad no pueden entender la perfección de la relación entre la entidad viviente y el Señor Viṣṇu. Eso significa que todas esas personalidades siguen siendo limitadas en lo que a su conocimiento del ilimitado se refiere. La conclusión es que no se debe considerar a nadie experto en la comprensión de la Suprema Personalidad de Dios por el mero hecho de que haya avanzado en el cultivo de conocimiento. La manera de comprender a la Suprema Personalidad de Dios no es el avance en el cultivo de conocimiento, sino el servicio devocional puro, como se confirma en el Bhagavad-gītā (18.55): bhaktyā mām abhijānāti yāvān yaś cāsmi tattvataḥ: Nadie puede entender verdaderamente a la Suprema Personalidad de Dios a menos que emprenda el sendero del servicio devocional puro y trascendental. Todo el mundo tiene sus ideas imperfectas acerca del Señor. A los supuestos científicos y especuladores filosóficos, su conocimiento no les sirve para entender al Señor Supremo. Mientras no se alcance el plano del servicio devocional, el conocimiento no es perfecto. Esto se confirma en los Vedas:

athāpi te deva padāmbuja-dvaya-
prasāda-leśānugṛhīta eva hi
jānāti tattvaṁ bhagavan mahimno
na cānya eko ’pi ciraṁ vicinvan

(Bhāg. 10.14.29)

Los especuladores, los jñānīs, llevan muchísimos cientos de miles de años especulando acerca de la Suprema Personalidad de Dios, pero sin el favor de la Suprema Personalidad de Dios, nadie puede entender Sus glorias supremas. Los planetas de los grandes sabios que se mencionan en este verso están cerca de Brahmaloka, el planeta donde residen el Señor Brahmā y los cuatro grandes sabios Sanaka, Sanātana, Sanandana y Sanat-kumāra. Cada uno de esos sabios vive en una de las estrellas que rodean a la Estrella Polar, que reciben el nombre de Estrellas del Sur. La Estrella Polar, llamada Dhruvaloka, es el pivote del universo, alrededor del cual giran todos los planetas. Según las teorías occidentales, todas las estrellas son soles, pero según la información de los Vedas, en el universo solo hay un Sol. Las supuestas estrellas son otros tantos planetas. Hay muchos millones de universos aparte de este, y cada uno de ellos contiene también infinidad de estrellas y planetas.

Texto

śabda-brahmaṇi duṣpāre
caranta uru-vistare
mantra-liṅgair vyavacchinnaṁ
bhajanto na viduḥ param

Palabra por palabra

śabda-brahmaṇi—en las Escrituras védicas; duṣpāre—ilimitadas; carantaḥ—ocupados en; uru—mucho; vistare—amplio; mantra—de himnos védicos; liṅgaiḥ—con las características; vyavacchinnam—parcialmente poderosos (los semidioses); bhajantaḥ—adorar; na viduḥ—no conocen; param—al Supremo.

Traducción

Aunque cultivemos el conocimiento védico, que es ilimitado, y adoremos a diversos semidioses mediante los mantras védicos característicos, la adoración de semidioses no nos ayudará a entender a la supremamente poderosa Personalidad de Dios.

Significado

Como se afirma en el Bhagavad-gītā (7.20):

kāmais tais tair hṛta-jñānāḥ
prapadyante ’nya-devatāḥ
taṁ taṁ niyamam āsthāya
prakṛtyā niyatāḥ svayā

«Aquellos cuya inteligencia les ha sido robada por los deseos materiales se entregan a los semidioses y siguen las reglas y regulaciones de adoración específicas que corresponden a su propia naturaleza». El interés de la mayoría de las personas se centra en adorar a los semidioses para adquirir poderes. Cada semidiós tiene un determinado poder. Por ejemplo, el semidiós Indra, el rey del cielo, tiene el poder de derramar lluvia sobre la superficie del globo para que la Tierra dé suficiente vegetación. En relación con este semidiós, los Vedas dicen: vajra-hastaḥ purandaraḥ. Indra dirige el abastecimiento de aguas con un rayo en su mano. El rayo también está bajo el control de Indra. De manera similar, hay otros semidioses, como Agni, Varuṇa, Candra, Sūrya, etc., que tienen poderes específicos. En los himnos védicos, la adoración de esos semidioses se hace a través de sus armas simbólicas. Por eso en este verso se dice: mantra-liṅgair vyavacchinnam. Con esa adoración, los karmīs pueden ser bendecidos con opulencias materiales en forma de animales, riquezas, bellas esposas, muchos seguidores, etc. Sin embargo, con esas opulencias materiales no se puede entender a la Suprema Personalidad de Dios.

Texto

yadā yasyānugṛhṇāti
bhagavān ātma-bhāvitaḥ
sa jahāti matiṁ loke
vede ca pariniṣṭhitām

Palabra por palabra

yadā—cuando; yasya—a quien; anugṛhṇāti—favorece con misericordia sin causa; bhagavān—la Suprema Personalidad de Dios; ātma-bhāvitaḥ—comprendido por el devoto; saḥ—ese devoto; jahāti—abandona; matim—conciencia; loke—en el mundo material; vede—en las ceremonias védicas; ca—también; pariniṣṭhitām—fijo.

Traducción

Cuando una persona se ocupa íntegramente en servicio devocional, el Señor la favorece concediéndole Su misericordia sin causa. En ese entonces, el devoto despierto abandona todas las actividades materiales y todas las ejecuciones rituales que se mencionan en los Vedas.

Significado

En el verso anterior se ha explicado que los que poseen conocimiento no pueden percibir a la Suprema Personalidad de Dios. De manera similar, este verso indica que los seguidores de los rituales védicos y los seguidores de la senda de las actividades fruitivas tampoco pueden ver a la Suprema Personalidad de Dios. En estos dos versos se explica que ni los karmīs ni los jñānīs pueden entender al Señor. Tal como explica Śrīla Rūpa Gosvāmī, solo el que está completamente libre de la especulación mental y las actividades fruitivas (anyābhilāṣitā-śūnyaṁ jñāna-karmādy-anāvṛtam) puede ocuparse en servicio devocional puro, libre de la contaminación de los deseos materiales. La significativa palabra ātma-bhāvitaḥ indica que el Señor Se revela en la mente de quien piensa constantemente en Él. El devoto puro siempre piensa en los pies de loto del Señor (sa vai manaḥ kṛṣṇa-padāravindayoḥ). El devoto puro no puede permanecer ni un solo instante sin absorberse en pensamientos acerca de la Suprema Personalidad de Dios. Ese pensamiento constante en el Señor se explica en el Bhagavad-gītā con la palabra satata-yuktānām, «siempre ocupado en el servicio del Señor». Bhajatāṁ prīti-pūrvakam: Eso es servicio devocional lleno de amor y afecto. El devoto puro recibe desde dentro las instrucciones de la Suprema Personalidad de Dios; debido a ello, se salva de todas las actividades materiales. Entre esas actividades materiales se incluyen también las ceremonias rituales védicas, pues con esas actividades lo único que se alcanza es la elevación a otros sistemas planetarios, las moradas donde residen los semidioses. En el Bhagavad-gītā (9.25), el Señor Kṛṣṇa dice:

yānti deva-vratā devān
pitṝn yānti pitṛ-vratāḥ
bhūtāni yānti bhūtejyā
yānti mad-yājino ’pi mām

«Los que adoren a los semidioses nacerán entre los semidioses; los que adoren a los antepasados irán a los antepasados; los que adoren a los fantasmas y espíritus nacerán entre esos seres; y los que Me adoren a Mí vivirán conmigo».

La palabra ātma-bhāvitaḥ indica también que el devoto siempre se ocupa en predicar para liberar a las almas condicionadas. De los Seis Gosvāmīs se dice: nānā-śāstra-vicāraṇaika-nipuṇau sad-dharma-saṁsthāpakau lokānāṁ hita-kāriṇau. El devoto puro de la Suprema Personalidad de Dios siempre está pensando en la manera de liberar a las caídas almas condicionadas. La Suprema Personalidad de Dios, influido por el misericordioso intento de los devotos de liberar a las almas caídas, ilumina desde dentro a la generalidad de la gente por Su misericordia sin causa. El devoto que recibe las bendiciones de otro devoto se libera de las actividades de karma-kāṇḍa y jñāna-kāṇḍa. Como se confirma en la Brahma-saṁhitā: vedeṣu durlabham: No se puede percibir a la Suprema Personalidad de Dios mediante karma-kāṇḍa ni jñāna-kāṇḍa. Adurlabham ātma-bhaktau: Solo el devoto sincero puede percibir al Señor.

La Suprema Personalidad de Dios ha creado el mundo material, es decir, la manifestación cósmica, y las entidades vivientes han venido aquí para disfrutar. Las instrucciones de los Vedas las guían conforme a diversos principios regulativos, y las personas inteligentes se benefician de esas instrucciones. De esa forma disfrutan de la vida material sin sufrir perturbaciones. En realidad, todo ello no es más que ilusión, y es muy difícil liberarse de esa ilusión con el propio esfuerzo. La población en general se ocupa en actividades materiales, y los que son un poco más avanzados quedan atraídos por las ceremonias rituales que se mencionan en los Vedas. Sin embargo, cuando uno de ellos se decepciona con la práctica de esas ceremonias rituales, vuelve a ocuparse en actividades materiales. De esa forma, tanto los seguidores de los rituales védicos como los seguidores de las actividades materiales se enredan en la vida condicionada. Solo por la buena voluntad del guru y de Kṛṣṇa pueden recibir la semilla del servicio devocional. Esto se confirma en el Caitanya-caritāmṛta: guru-kṛṣṇa-prasāde pāya bhakti-latā-bīja.

El que se ocupa en servicio devocional deja de sentir atracción por las actividades materiales. Sin embargo, el que está cubierto por diversas identificaciones falsas no puede ocuparse en servicio devocional. Por lo tanto, hay que liberarse de esas actividades basadas en la identificación falsa (sarvopādhi-vinirmuktam) y llegar a un estado de pureza, para servir a la Suprema Personalidad de Dios mediante los sentidos purificados. Hṛṣīkeṇa hṛṣīkeśa-sevanaṁ bhaktir ucyate: El servicio del Señor mediante los sentidos purificados se denomina bhakti-yoga, servicio devocional. El devoto sincero siempre cuenta con la ayuda de la Superalma, que reside en el corazón de todas las entidades vivientes, como confirma el Señor Kṛṣṇa en el Bhagavad-gītā (10.10):

teṣāṁ satata-yuktānāṁ
bhajatāṁ prīti-pūrvakam
dadāmi buddhi-yogaṁ taṁ
yena mām upayānti te

«A aquellos que están constantemente consagrados a servirme con amor, Yo les doy la comprensión con la cual pueden llegar hasta Mí».

Esa es la etapa en que nos liberamos de la contaminación del mundo material. En esa etapa, el devoto hace amistad con otros devotos, y su ocupación en actividades materiales cesa por completo. En ese entonces, alcanza el favor del Señor y pierde la fe en la civilización material, que comienza con el varṇāśrama-dharma. Śrī Caitanya Mahāprabhu habla claramente de llegar a liberarse del varṇāśrama-dharma, que es el sistema de civilización humana más sublime. En esa etapa, el devoto siente que es el sirviente eterno del Señor Kṛṣṇa, posición que el propio Śrī Caitanya Mahāprabhu aceptó.

nāhaṁ vipro na ca nara-patir nāpi vaiśyo na śūdro
nāhaṁ varṇī na ca gṛha-patir no vana-stho yatir vā
kintu prodyan nikhila-paramānanda-pūrṇāmṛtābdher
gopī-bhartuḥ pada-kamalayor dāsa-dāsānudāsaḥ

(Padyāvalī 63)

«No soy ni brāhmaṇa, ni kṣatriya, ni vaiśya, ni śūdra. Ni soy brahmacārī, gṛhastha, vānaprastha ni sannyāsī. ¿Qué soy? Soy el sirviente eterno del sirviente del sirviente del Señor Kṛṣṇa». La sucesión discipular puede llevarnos a esta conclusión, que es la elevación perfecta al plano trascendental.

Texto

tasmāt karmasu barhiṣmann
ajñānād artha-kāśiṣu
mārtha-dṛṣṭiṁ kṛthāḥ śrotra-
sparśiṣv aspṛṣṭa-vastuṣu

Palabra por palabra

tasmāt—por lo tanto; karmasu—en actividades fruitivas; barhiṣman—¡oh, rey Prācīnabarhiṣat!; ajñānāt—por ignorancia; artha-kāśiṣu—en el resplandeciente resultado fruitivo; mā—nunca; artha-dṛṣṭim—considerar que son el objetivo de la vida; kṛthāḥ—hacer; śrotra-sparśiṣu—agradable al oído; aspṛṣṭa—sin tocar; vastuṣu—verdadero interés.

Traducción

Mi querido rey Barhiṣmān, nunca, por ignorancia, debes adoptar los rituales védicos ni las actividades fruitivas, aunque sean temas muy agradables de escuchar o parezcan el objetivo del interés personal. Nunca debes considerarlos el objeto supremo de la vida.

Significado

En el Bhagavad-gītā (2.42-43) se dice:

yām imāṁ puṣpitāṁ vācaṁ
pravadanty avipaścitaḥ
veda-vāda-ratāḥ pārtha
nānyad astīti vādinaḥ
kāmātmānaḥ svarga-parā
janma-karma-phala-pradām
kriyā-viśeṣa-bahulāṁ
bhogaiśvarya-gatiṁ prati

«Hay hombres de escaso conocimiento que están muy apegados a las floridas palabras de los Vedas, que recomiendan diversas actividades fruitivas para elevarse a los planetas celestiales y alcanzar una buena cuna, poder y demás. Como están deseosos de complacer los sentidos y vivir una vida opulenta, dicen que, aparte de eso, no hay nada más».

Por lo general, la gente se siente muy atraída a las actividades fruitivas que se aprueban en los rituales védicos. La idea de elevarse a los planetas celestiales con la ejecución de grandes sacrificios, como los que celebraba el rey Barhiṣmān, puede resultar muy atractiva. Śrī Nārada Muni quería que el rey Barhiṣmān dejara de ocuparse en esas actividades fruitivas. Por consiguiente, en este verso le dice directamente: «No te dejes atraer por esos beneficios temporales». En la civilización actual, la gente se siente muy atraída a explotar los recursos de la naturaleza material con los métodos de la ciencia. De hecho, se considera que eso es progreso. Pero en realidad no lo es; se trata simplemente de algo agradable de escuchar. Estamos avanzando conforme a esos métodos inventados, pero olvidamos nuestro verdadero objetivo. Por esa razón, Bhaktivinoda Ṭhākura dice: jaḍa-vidyā yata māyāra vaibhava tomāra bhajane bādhā: «Los estudios materialistas no son más que el resplandor de māyā, pues son un obstáculo en el sendero del progreso espiritual».

Las comodidades temporales de la vida que se experimentan en este y en otros planetas deben ser consideradas ilusorias, pues no tienen relación con el verdadero objetivo de la vida, que es ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Ignorando el verdadero objetivo de la vida, la gente emprende, o bien la senda de las actividades materialistas, o bien la de las actividades rituales. En este verso, Nārada pide al rey Barhiṣmān que no se apegue a esas actividades. En los Vedas se afirma que el verdadero objetivo de la vida es la celebración de sacrificios. Los ārya-samājistas, una sección importante de la población de la India, hacen demasiado hincapié en la parte de los Vedas que trata de los sacrificios. Este verso, sin embargo, indica que esos sacrificios deben considerarse ilusorios. El verdadero objetivo de la vida humana debe ser la comprensión de Dios, el estado de conciencia de Kṛṣṇa. No cabe duda de que resulta muy agradable escuchar acerca de las deslumbrantes prácticas védicas, pero, con respecto al verdadero objetivo de la vida, no aportan nada.

Texto

svaṁ lokaṁ na vidus te vai
yatra devo janārdanaḥ
āhur dhūmra-dhiyo vedaṁ
sakarmakam atad-vidaḥ

Palabra por palabra

svam—propia; lokam—morada; na—nunca; viduḥ—conocen; te—esas personas; vai—ciertamente; yatra—donde; devaḥ—la Suprema Personalidad de Dios; janārdanaḥ—Kṛṣṇa, o Viṣṇu; āhuḥ—hablan; dhūmra-dhiyaḥ—la clase de hombres poco inteligente; vedam—los cuatro Vedas; sa-karmakam—llenos de ceremonias rituales; a-tat-vidaḥ—personas carentes de conocimiento.

Traducción

Los poco inteligentes consideran que las ceremonias rituales de los Vedas son lo más importante. No saben que el objetivo de los Vedas es que entendamos nuestro propio hogar, donde vive la Suprema Personalidad de Dios. Como no sienten atracción por su verdadero hogar, buscan otros hogares bajo el influjo de la ilusión.

Significado

Por lo general, la gente no es consciente de su verdadero interés en la vida, que es regresar al hogar, de vuelta a Dios. No saben que su verdadero hogar está en el mundo espiritual, donde hay muchos planetas Vaikuṇṭhas, el principal de los cuales es Kṛṣṇaloka, Goloka Vṛndāvana. A pesar de su supuesto avance, la civilización actual carece de información acerca de los Vaikuṇṭhalokas, los planetas espirituales. En la actualidad, los supuestos hombres civilizados avanzados tratan de ir a otros planetas, pero no saben que, incluso si llegan al sistema planetario más avanzado, Brahmaloka, tendrán que regresar a este. Esto se confirma en el Bhagavad-gītā (8.16):

ābrahma-bhuvanāl lokāḥ
punar āvartino ’rjuna
mām upetya tu kaunteya
punar janma na vidyate

«Desde el planeta más elevado del mundo material hasta el más bajo, son todos lugares de sufrimiento en los que tiene lugar el ciclo de nacimientos y muertes. Pero aquel que alcanza Mi morada, ¡oh, hijo de Kuntī!, nunca más vuelve a nacer».

Incluso el que se eleva al sistema planetario más elevado del universo tiene que regresar una vez que se terminen los efectos de sus actividades piadosas. Los vehículos espaciales pueden elevarse a gran altura en el cielo, pero en cuanto se les termina el combustible, tienen que regresar a este planeta terrestre. Todas esas actividades tienen lugar bajo el influjo de la ilusión. Lo que verdaderamente vale la pena intentar es regresar al hogar, de vuelta a Dios. Ese proceso se menciona en el Bhagavad-gītā: yānti mad-yājino ’pi mām: Los que se ocupan en el servicio devocional de la Suprema Personalidad de Dios regresan al hogar, de vuelta a Dios. La vida humana es muy valiosa, y no hay que desperdiciarla en una vana exploración de otros planetas. Hay que ser lo bastante inteligente como para regresar a Dios. Debemos centrar nuestro interés en la información acerca de los planetas espirituales de Vaikuṇṭha, y en particular, acerca del planeta llamado Goloka Vṛndāvana; también debemos aprender el arte de ir allí mediante el sencillo método del servicio devocional, que comienza con escuchar (śravaṇaṁ kīrtanaṁ viṣṇoḥ). Esto se confirma también en el Śrīmad-Bhāgavatam (12.3.51):

kaler doṣa-nidhe rājann
asti hy eko mahān guṇaḥ
kīrtanād eva kṛṣṇasya
mukta-saṅgaḥ paraṁ vrajet

Con el simple canto del mantra Hare Kṛṣṇa, podemos alcanzar el planeta supremo (paraṁ vrajet). Esa es la ventaja especial que se da a la gente de esta era (kaler doṣa-nidhe): Con tan solo cantar el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa, podemos purificarnos de toda la contaminación material y regresar al hogar, de vuelta a Dios. Sobre eso no hay la menor duda.

Texto

āstīrya darbhaiḥ prāg-agraiḥ
kārtsnyena kṣiti-maṇḍalam
stabdho bṛhad-vadhān mānī
karma nāvaiṣi yat param
tat karma hari-toṣaṁ yat
sā vidyā tan-matir yayā

Palabra por palabra

āstīrya—haber cubierto; darbhaiḥ—con hierba kuśa; prāk-agraiḥ—con las puntas dirigidas hacia el este; kārtsnyena—completamente; kṣiti-maṇḍalam—la superficie del mundo; stabdhaḥ—orgulloso advenedizo; bṛhat—gran; vadhāt—por matar; mānī—considerándote muy importante; karma—actividad; na avaiṣi—no sabes; yat—la que; param—suprema; tat—esa; karma—actividad; hari-toṣam—satisfacer al Señor Supremo; yat—que; sā—esa; vidyā—educación; tat—al Señor; matiḥ—conciencia; yayā—por la cual.

Traducción

Mi querido rey, toda la superficie del mundo está cubierta con las afiladas puntas de la hierba kuśa; esto te llena de orgullo, pues en tus sacrificios has matado animales de diversas clases. Tu necedad te impide saber que el servicio devocional es la única manera de complacer a la Suprema Personalidad de Dios. No puedes entenderlo. No debes llevar a cabo ninguna actividad que no vaya destinada a complacer a la Personalidad de Dios. Debemos educarnos de tal manera que podamos elevarnos al plano de conciencia de Kṛṣṇa.

Significado

En este verso, el gran sabio Nārada Muni insulta directamente al rey por haberse ocupado en la ejecución de sacrificios que suponen la matanza de una gran cantidad de animales. El rey se consideraba grande por haber celebrado tantos sacrificios, pero el gran sabio Nārada le reprende directamente, informándole de que, con su matanza de animales, lo único que consigue es enorgullecerse y llenarse de prestigio falso. En realidad, toda actividad que no lleve al estado de conciencia de Kṛṣṇa es pecaminosa, y toda la educación que no nos lleve a entender a Kṛṣṇa, es falsa. Si falta conciencia de Kṛṣṇa, todas las actividades y esfuerzos educativos en que nos ocupemos serán falsos.

Texto

harir deha-bhṛtām ātmā
svayaṁ prakṛtir īśvaraḥ
tat-pāda-mūlaṁ śaraṇaṁ
yataḥ kṣemo nṛṇām iha

Palabra por palabra

hariḥ—Śrī Hari; deha-bhṛtām—de entidades vivientes que han recibido un cuerpo material; ātmā—la Superalma; svayam—Él mismo; prakṛtiḥ—naturaleza material; īśvaraḥ—el controlador; tat—Sus; pāda-mūlam—pies; śaraṇam—refugio; yataḥ—del cual; kṣemaḥ—buena fortuna; nṛṇām—de hombres; iha—en este mundo.

Traducción

Śrī Hari, la Suprema Personalidad de Dios, es la Superalma y guía de todas las entidades vivientes que han recibido un cuerpo material en este mundo. Él es el controlador supremo de todas las actividades materiales dentro de la naturaleza material. Es además, nuestro mejor amigo, y todos debemos refugiarnos en Sus pies de loto. Quien así lo haga, llevará una vida auspiciosa.

Significado

En el Bhagavad-gītā (18.61), se dice: īśvaraḥ sarva-bhūtānāṁ hṛd-deśe ’rjuna tiṣṭhati: «El Señor Supremo está en el corazón de todos, ¡oh, Arjuna!». La entidad viviente está dentro del cuerpo, y con ella está también la Superalma, la Suprema Personalidad de Dios, que recibe el nombre de antaryāmī y caitya-guru. Tal como afirma el Señor Kṛṣṇa en el Bhagavad-gītā (15.15), Él lo controla todo:

sarvasya cāhaṁ hṛdi sanniviṣṭo
mattaḥ smṛtir jñānam apohanaṁ ca

«Yo estoy en el corazón de todos, y de Mí vienen el recuerdo, el conocimiento y el olvido».

La Superalma, que está dentro del cuerpo, lo dirige todo; por lo tanto, lo mejor que podemos hacer es seguir Sus indicaciones y ser felices. Para seguir Sus indicaciones es necesario ser devotos, como se confirma en el Bhagavad-gītā (10.10):

teṣāṁ satata-yuktānāṁ
bhajatāṁ prīti-pūrvakam
dadāmi buddhi-yogaṁ taṁ
yena mām upayānti te

«A aquellos que están constantemente consagrados a servirme con amor, Yo les doy la comprensión con la cual pueden llegar hasta Mí».

Aunque está en el corazón de todos (īśvaraḥ sarva-bhūtānāṁ hṛd-deśe ’rjuna tiṣṭhati), la Superalma solo habla a los devotos puros que se ocupan constantemente en Su servicio. En el Caitanya-bhāgavata (Antya 3.45), se dice:

tāhāre se bali vidyā, mantra, adhyayana
kṛṣṇa-pāda-padme ye karaye sthira mana

«Cuando alguien ha fijado su mente en los pies de loto de Kṛṣṇa, debe entenderse que ha recibido la mejor educación y que ha estudiado todos los Vedas». A este respecto, el Caitanya-bhāgavata nos ofrece otras citas:

sei se vidyāra phala jāniha niścaya
kṛṣṇa-pāda-padme yadi citta-vṛtti raya

«El resultado perfecto de la educación es fijar la mente en los pies de loto de Kṛṣṇa» (Ādi 13.178).

‘dig-vijaya kariba,’ — vidyāra kārya nahe
īśvare bhajile, sei vidyā ‘satya’ kahe

«Conquistar el mundo mediante la educación material no es algo de desear. Cuando alguien se ocupa en servicio devocional, su educación alcanza la perfección» (Ādi 13.173).

paḍe kene loka — kṛṣṇa-bhakti jānibāre
se yadi nahila, tabe vidyāya ki kare

«La finalidad de la educación es entender a Kṛṣṇa y Su servicio devocional. De lo contrario, la educación es falsa» (Ādi 12.49).

tāhāre se bali dharma, karma sadācāra
īśvare se prīti janme sammata sabāra

«Ser culto, educado, muy activo y religioso significa despertar nuestro amor natural por Kṛṣṇa» (Antya 3.44). Todo el mundo tiene un amor latente por Kṛṣṇa, que se tiene que despertar mediante la cultura y la educación. Ese es el objetivo del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa. Cuando el Señor Caitanya preguntó a Śrī Rāmānanda Rāya cuál era la esencia de la educación, Rāmānanda Rāya Le contestó que la esencia de la educación es avanzar en el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa.

Texto

sa vai priyatamaś cātmā
yato na bhayam aṇv api
iti veda sa vai vidvān
yo vidvān sa gurur hariḥ

Palabra por palabra

saḥ—Él; vai—ciertamente; priya-tamaḥ—el más querido; ca—también; ātmā—Superalma; yataḥ—de quien; na—nunca; bhayam—temor; aṇu—pequeño; api—incluso; iti—así; veda—(el que) conoce; saḥ—él; vai—ciertamente; vidvān—educado; yaḥ—aquel que; vidvān—educado; saḥ—él; guruḥ—maestro espiritual; hariḥ—no diferente del Señor.

Traducción

El que se ocupa en servicio devocional no siente el menor temor en la existencia material. Esto se debe a que la Suprema Personalidad de Dios es la Superalma y el amigo de todos. El que conoce ese secreto ha recibido la verdadera educación, y con esa educación puede ser el maestro espiritual del mundo. Un maestro espiritual verdaderamente genuino y representante de Kṛṣṇa no es diferente de Kṛṣṇa.

Significado

Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura dice: sākṣād-dharitvena samasta-śāstrair uktas tathā bhāvyata eva sadbhiḥ: En todas las Escrituras se explica que el maestro espiritual es el representante de la Suprema Personalidad de Dios. Se le considera idéntico a la Suprema Personalidad de Dios porque es el sirviente más confidencial del Señor (kintu prabhor yaḥ priya eva tasya). Esto significa que la Superalma y el alma individual nos son muy queridas a todos. Todos nos amamos a nosotros mismos, y, cuando avanzamos un poco más, amamos también a la Superalma. La persona autorrealizada recomienda la adoración exclusiva de la Superalma. Sabe que adorar a la Suprema Personalidad de Dios es más fácil que adorar a diversos semidioses bajo la influencia de la lujuria y los deseos de disfrute material. Por lo tanto, el devoto siempre está ocupado en el amoroso servicio devocional del Señor. Esa persona es un verdadero guru. En el Padma Purāṇa se dice:

ṣaṭ-karma-nipuṇo vipro
mantra-tantra-viśāradaḥ
avaiṣṇavo gurur na syād
vaiṣṇavaḥ śva-paco guruḥ

«El brāhmaṇa que es un gran erudito en las Escrituras védicas y que conoce los seis deberes propios del brāhmaṇa, no puede ser guru, maestro espiritual, a menos que sea devoto de la Suprema Personalidad de Dios. Sin embargo, el que nace en una familia de comeperros, pero es un devoto puro del Señor, puede ser maestro espiritual». La conclusión es que, con excepción del devoto puro del Señor, nadie puede actuar como maestro espiritual. Cuando un maestro espiritual actúa conforme a las descripciones del servicio devocional que acabamos de citar, se debe considerar que es la Suprema Personalidad de Dios en persona. Las palabras que se mencionan en este verso (gurur hariḥ) indican que consultar a un maestro espiritual genuino significa consultar personalmente a la Suprema Personalidad de Dios. Por lo tanto, debemos refugiarnos en ese maestro espiritual genuino. Tener éxito en la vida significa aceptar un maestro espiritual que sepa que Kṛṣṇa es la única personalidad suprema a quien amar. Ese devoto íntimo del Señor debe recibir nuestra adoración.

Texto

nārada uvāca
praśna evaṁ hi sañchinno
bhavataḥ puruṣarṣabha
atra me vadato guhyaṁ
niśāmaya suniścitam

Palabra por palabra

nāradaḥ uvāca—Nārada dijo; praśnaḥ—la pregunta; evam—así; hi—ciertamente; sañchinnaḥ—respondida; bhavataḥ—tuya; puruṣa-ṛṣabha—¡oh, gran personalidad!; atra—aquí; me vadataḥ—mientras hablo; guhyam—confidencial; niśāmaya—escucha; su-niścitam—perfectamente confirmado.

Traducción

El gran santo Nārada continuó: ¡Oh, gran personalidad!, he contestado adecuadamente a todo lo que me has preguntado. Ahora escucha otra narración, que es muy confidencial y que cuenta con la aprobación de las personas santas.

Significado

Śrī Nārada Muni está actuando como maestro espiritual del rey Barhiṣmān. Con sus instrucciones, Nārada Muni quería que el rey dejara inmediatamente de ocuparse en actividades fruitivas y emprendiera el sendero del servicio devocional. Sin embargo, el rey, a pesar de que lo había entendido todo, todavía no estaba dispuesto a abandonar el tipo de actividades en que estaba ocupado. Como se verá en los siguientes versos, el rey tenía el plan de hacer regresar a sus hijos, que estaban lejos del hogar ejecutando austeridades y penitencias. Cuando regresaran, les confiaría el reino y entonces abandonaría el hogar. Esa es la posición de la mayoría de las personas. Aceptan un maestro espiritual genuino y le escuchan, pero cuando el maestro espiritual les indica que deben abandonar el hogar para ocuparse íntegramente en servicio devocional, se muestran indecisos. El maestro espiritual tiene el deber de instruir al discípulo hasta que pueda entender que ese modo de vida materialista, el sendero de las actividades fruitivas, no es en absoluto beneficioso. En realidad, el servicio devocional debe practicarse desde el principio de la vida, como aconseja Prahlāda Mahārāja: kaumāra ācaret prājño dharmān bhāgavatān iha (Bhāg. 7.6.1). Según todas las instrucciones de los Vedas, debemos entender que, mientras no emprendamos el sendero de la conciencia de Kṛṣṇa y del servicio devocional, simplemente estaremos perdiendo el tiempo ocupados en las actividades fruitivas de la existencia material. Por esa razón, Nārada Muni decidió explicar al rey otra alegoría, a fin de inducirle a abandonar la vida familiar en la existencia material.

Texto

kṣudraṁ caraṁ sumanasāṁ śaraṇe mithitvā
raktaṁ ṣaḍaṅghri-gaṇa-sāmasu lubdha-karṇam
agre vṛkān asu-tṛpo ’vigaṇayya yāntaṁ
pṛṣṭhe mṛgaṁ mṛgaya lubdhaka-bāṇa-bhinnam

Palabra por palabra

kṣudram—sobre la hierba; caram—pastando; sumanasām—de un hermoso jardín florido; śaraṇe—bajo la protección; mithitvā—unido con una mujer; raktam—apegado; ṣaṭ-aṅghri—de abejorros; gaṇa—de grupos; sāmasu—al canto; lubdha-karṇam—cuyo oído esta atraído; agre—en frente; vṛkān—tigres; asu-tṛpaḥ—que viven a costa de la vida de otros; avigaṇayya—sin hacer caso; yāntam—moviéndose; pṛṣṭhe—detrás; mṛgam—del ciervo; mṛgaya—busca; lubdhaka—de un cazador; bāṇa—por las flechas; bhinnam—expuesto a ser herido.

Traducción

Mi querido rey, por favor, busca a ese ciervo que está comiendo la hierba de un hermoso jardín florido en compañía de su esposa. Ese ciervo está muy apegado a su ocupación, y disfruta del dulce canto de los abejorros en su jardín. Trata tan solo de entender su posición. No sabe que ante él hay un tigre, que está acostumbrado a vivir a costa de la carne de otros. Y detrás de él hay un cazador, que amenaza con herirle con sus afiladas flechas. De ese modo, la muerte del ciervo es inminente.

Significado

En esta alegoría, al rey se le aconseja que busque a un ciervo que siempre se encuentra en una posición peligrosa. Aunque le amenazan de todas partes, el ciervo simplemente come la hierba de un hermoso jardín florido, inconsciente de los peligros que le rodean. Todas las entidades vivientes, y en especial los seres humanos, se consideran muy felices en el seno de sus familias. Como si viviesen en un jardín florido, escuchando el dulce zumbido de los abejorros, todo el mundo vive centrado en la esposa, que es la belleza de la vida familiar. El zumbido de los abejorros puede compararse con las palabras de los niños. El ser humano, como el ciervo, disfruta de su familia sin saber que ante él está el factor tiempo, representado por el tigre. Las actividades fruitivas de la entidad viviente crean otra posición peligrosa y la obligan a aceptar distintas clases de cuerpos. Es algo corriente ver a un ciervo corriendo tras un espejismo en busca de agua en el desierto. Además, el ciervo también gusta de la vida sexual. La conclusión es que el que vive como un ciervo será matado en el curso del tiempo. Por lo tanto, las Escrituras védicas nos aconsejan que debemos entender nuestra posición constitucional y adoptar el servicio devocional antes de que llegue la muerte. Según el Bhāgavatam (11.9.29):

labdhvā sudurlabham idaṁ bahu-sambhavānte
mānuṣyam arthadam anityam apīha dhīraḥ
tūrṇaṁ yateta na pated anumṛtyu yāvan
niḥśreyasāya viṣayaḥ khalu sarvataḥ syāt

Solo después de muchas vidas hemos obtenido la forma humana; por lo tanto, antes de que llegue la muerte, debemos ocuparnos en el servicio amoroso trascendental del Señor. De este modo cumpliremos el propósito de la vida humana.

Texto

sumanaḥ-sama-dharmaṇāṁ strīṇāṁ śaraṇa āśrame puṣpa-madhu-gandhavat kṣudratamaṁ kāmya-karma-vipākajaṁ kāma-sukha-lavaṁ jaihvyaupasthyādi vicinvantaṁ mithunī-bhūya tad-abhiniveśita-manasaṁ ṣaḍaṅghri-gaṇa-sāma-gītavad atimanohara-vanitādi-janālāpeṣv atitarām atipralobhita-karṇam agre vṛka-yūthavad ātmana āyur harato ’ho-rātrān tān kāla-lava-viśeṣān avigaṇayya gṛheṣu viharantaṁ pṛṣṭhata eva parokṣam anupravṛtto lubdhakaḥ kṛtānto ’ntaḥ śareṇa yam iha parāvidhyati tam imam ātmānam aho rājan bhinna-hṛdayaṁ draṣṭum arhasīti.

Palabra por palabra

sumanaḥ—flores; sama-dharmaṇām—exactamente como; strīṇām—de las mujeres; śaraṇe—en el refugio; āśrame—vida familiar; puṣpa—en flores; madhu—de miel; gandha—el aroma; vat—como; kṣudra-tamam—muy insignificante; kāmya—deseada; karma—de actividades; vipāka-jam—obtenida como resultado; kāma-sukha—de la complacencia de los sentidos; lavam—un fragmento; jaihvya—disfrute de la lengua; aupasthya—disfrute sexual; ādi—comenzando por; vicinvantam—pensar siempre en; mithunī-bhūya—ocuparse en la vida sexual; tat—en su esposa; abhiniveśita—siempre absorto; manasam—cuya mente; ṣaṭ-aṅghri—de abejorros; gaṇa—de multitudes; sāma—dulce; gīta—el canto; vat—como; ati—muy; manohara—atractivo; vanitā-ādi—que comienza con la esposa; jana—de personas; ālāpeṣu—a las palabras; atitarām—excesivamente; ati—muy; pralobhita—atraído; karṇam—cuyos oídos; agre—en frente; vṛka-yūtha—un grupo de tigres; vat—como; ātmanaḥ—del propio ser; āyuḥ—duración de la vida; harataḥ—llevarse; ahaḥ-rātrān—días y noches; tān—todos ellos; kāla-lava-viśeṣān—los momentos de tiempo; avigaṇayya—sin considerar; gṛheṣu—en la vida familiar; viharantam—disfrutar; pṛṣṭhataḥ—desde atrás; eva—ciertamente; parokṣam—sin ser visto; anupravṛttaḥ—siguiendo por detrás; lubdhakaḥ—el cazador; kṛta-antaḥ—el superintendente de la muerte; antaḥ—en el corazón; śareṇa—con una flecha; yam—a quien; iha—en este mundo; parāvidhyati—hiere; tam—esa; imam—este; ātmānam—tú mismo; aho rājan—¡oh, rey!; bhinna-hṛdayam—cuyo corazón es atravesado; draṣṭum—ver; arhasi—tú debes; iti—así.

Traducción

Mi querido rey, la mujer, que al principio es muy atractiva pero al final es una gran perturbación, es exactamente como la flor, que al principio es atractiva y al final detestable. Con la mujer, la entidad viviente se enreda en deseos lujuriosos y disfruta de la vida sexual, tal como se disfruta del aroma de una flor. De esa forma, goza de una vida de complacencia de los sentidos, desde la lengua a los genitales, y así se considera muy feliz en la vida familiar. Unido a su esposa, permanece siempre absorto en esos pensamientos. Siente gran placer cuando escucha las palabras de su esposa y de sus niños, que son como el dulce zumbido de los abejorros que van de flor en flor recogiendo miel. De esa forma, olvida que ante él está el tiempo, que le está arrebatando la duración de la vida con el paso de los días y las noches. No ve que poco a poco su vida se acorta, ni se preocupa del superintendente de la muerte, que trata de matarle por detrás. Trata tan solo de entender eso. Tu situación es muy precaria y te amenazan de todas partes.

Significado

La vida materialista significa olvidar nuestra posición constitucional como sirvientes eternos de Kṛṣṇa. Ese olvido cobra especial relevancia en el gṛhastha-āśrama. En ese āśrama, un hombre joven acepta una esposa joven, que al principio es muy hermosa, pero que con el paso del tiempo, después de dar a luz muchos hijos, se hace cada vez más vieja y exige de su esposo muchas cosas para mantener a toda la familia. Al mismo hombre que la aceptó en los días de la juventud, la misma esposa le resulta entonces detestable. Solo hay dos razones para que el esposo se apegue al gṛhastha-āśrama: la esposa cocina platos sabrosos para satisfacción de la lengua de su cónyuge, y le da placer sexual por la noche. La persona apegada al gṛhastha-āśrama siempre está pensando en esas dos cosas: los alimentos sabrosos y el disfrute sexual. La entidad viviente se siente atraída por las palabras de la esposa, que son un goce familiar en el que se recrea, y por las palabras de los hijos. De esa forma olvida que algún día tendrá que morir, y que tiene que prepararse para la siguiente vida, si desea recibir un cuerpo que sea de su agrado.

El gran sabio Nārada se vale de la alegoría del ciervo en el jardín florido para indicar al rey que también él está atrapado en parecidas circunstancias. En realidad, todo el mundo está rodeado de esa vida familiar, que descarría a la persona. De esa forma, la entidad viviente olvida que tiene que regresar al hogar, de vuelta a Dios. Simplemente se enreda en la vida familiar. Por esa razón, Prahlāda Mahārāja nos indica: hitvātma-pātaṁ gṛham andha-kūpaṁ vanaṁ gato yad dharim āśrayeta: La vida familiar se considera un pozo oculto (andha-kūpam) en que la persona cae y muere sin recibir ninguna ayuda. Prahlāda Mahārāja recomienda que, mientras los sentidos estén activos y seamos lo bastante fuertes, abandonemos el gṛhastha-āśrama y nos refugiemos en los pies de loto del Señor, yendo al bosque de Vṛndāvana. Según la civilización védica, a una determinada edad (los cincuenta años) hay que abandonar la vida familiar, entrar en la orden de vānaprastha, y en su momento, entrar en la orden de sannyāsa y vivir solo. Ese es el método prescrito en la civilización védica; ese método recibe el nombre de varṇāśrama-dharma. El Señor Supremo, Viṣṇu, Se complace con la persona que, después de disfrutar de la vida familiar, entra en la orden de sannyāsa.

Debemos entender cuál es nuestra posición en la vida familiar o mundana. Eso se denomina inteligencia. No debemos permanecer toda la vida atrapados en la vida familiar para satisfacer la lengua y los genitales en compañía de la esposa. De esa forma simplemente arruinamos nuestra vida. En la civilización védica es imperativo abandonar la familia al llegar a una determinada etapa de la vida, por la fuerza si es necesario. Por desgracia, los supuestos seguidores de la vida védica no abandonan su familia al final de la vida; solo cuando la muerte les obligue. Es necesaria una revisión completa del sistema social; la sociedad debe volver a los principios védicos, es decir, a los cuatro varṇas y los cuatro āśramas.

Texto

sa tvaṁ vicakṣya mṛga-ceṣṭitam ātmano ’ntaś
cittaṁ niyaccha hṛdi karṇa-dhunīṁ ca citte
jahy aṅganāśramam asattama-yūtha-gāthaṁ
prīṇīhi haṁsa-śaraṇaṁ virama krameṇa

Palabra por palabra

saḥ—esa misma persona; tvam—tú; vicakṣya—considerar; mṛga-ceṣṭitam—las actividades del ciervo; ātmanaḥ—del ser; antaḥ—dentro; cittam—conciencia; niyaccha—fija; hṛdi—en el corazón; karṇa-dhunīm—recepción auditiva; ca—y; citte—a la conciencia; jahi—abandona; aṅganā-āśramam—vida familiar; asat-tama—muy abominable; yūtha-gātham—llena de relatos acerca del hombre y la mujer; prīṇīhi—acepta; haṁsa-śaraṇam—el refugio de las almas liberadas; virama—desapégate; krameṇa—gradualmente.

Traducción

Mi querido rey, trata de entender la posición alegórica del ciervo. Debes tener conciencia plena de tu propio ser; abandona el placer de escuchar acerca de la elevación a los planetas celestiales mediante actividades fruitivas. Abandona la vida familiar, que está llena de vida sexual, y abandona también los relatos acerca de esos temas; refúgiate en la Suprema Personalidad de Dios por medio de la misericordia de las almas liberadas. De este modo, por favor, abandona la atracción que sientes por la existencia material.

Significado

En una de sus canciones, Śrīla Narottama dāsa Ṭhākura escribe:

karma-kāṇḍa, jñāna-kāṇḍa, kevala viṣera bhāṇḍa,
amṛta baliyā yebā khāya
nānā yoni sadā phire, kadarya bhakṣaṇa kare,
tāra janma adhaḥ-pāte yāya

«Las actividades fruitivas y la especulación mental son dos copas llenas de veneno. Quien bebe de ellas, pensando que contienen néctar, tiene que luchar arduamente, vida tras vida, en distintos tipos de cuerpos. Esa persona come todo tipo de cosas aborrecibles, y se condena por sus actividades de supuesto disfrute de los sentidos».

Por lo general, la gente se siente cautivada por los resultados fruitivos de la actividad mundana y de la especulación mental. Generalmente desean elevarse a los planetas celestiales, fundirse en la existencia del Brahman, o permanecer en el seno de la vida familiar, hechizados por los placeres de la lengua y los genitales. El gran sabio Nārada instruye al rey Barhiṣmān diciéndole claramente que no debe permanecer toda su vida en el gṛhastha-āśrama. Estar en el gṛhastha-āśrama significa estar bajo el control de la esposa. Hay que abandonar todo eso y situarse en el āśrama de paramahaṁsa, es decir, ponerse bajo el control del maestro espiritual. El paramahaṁsa-āśrama es el āśrama de la Suprema Personalidad de Dios, bajo quien se ha refugiado el maestro espiritual. Las características del maestro espiritual genuino se explican en el Śrīmad-Bhāgavatam (11.3.21):

tasmād guruṁ prapadyeta
jijñāsuḥ śreya uttamam
śābde pare ca niṣṇātaṁ
brahmaṇy upaśamāśrayam

«Toda persona que desee sinceramente alcanzar la verdadera felicidad, debe buscar un maestro espiritual genuino y refugiarse en él mediante la iniciación. El maestro espiritual debe haber comprendido la conclusión de todas las Escrituras mediante la reflexión y el argumento, y de esta forma, poder convencer a otros de esas mismas conclusiones. Debe entenderse que esas grandes personalidades, que se han refugiado por completo en el Dios Supremo, dejando de lado todas las consideraciones materiales, son maestros espirituales genuinos».

Paramahaṁsa es la persona que se ha refugiado en el Parabrahman, la Suprema Personalidad de Dios. Quien se refugia en el maestro espiritual paramahaṁsa, gradualmente, a través del adiestramiento y la instrucción, se irá desapegando de la vida mundana, para finalmente regresar al hogar, de vuelta a Dios. Es muy interesante la mención particular de aṅganāśramam asattama-yūtha-gātham. El mundo entero está en las garras de māyā, bajo el control de la mujer. Los hombres, no solo están bajo el control de su propia esposa, sino que también están controlados por multitud de obras literarias que hablan de la vida sexual. Esa es la causa de nuestro enredo en el mundo material. Por nuestro propio esfuerzo, no podemos abandonar esa abominable situación; pero si nos refugiamos en un maestro espiritual genuino que sea un paramahaṁsa, gradualmente nos elevaremos al plano de la vida espiritual.

Las agradables palabras de los Vedas que nos inspiran a elevarnos a los planetas celestiales o a fundirnos en la existencia del Supremo son para los poco inteligentes, a quienes en el Bhagavad-gītā se califica de māyayāpahṛta-jñānāḥ (aquellos a quienes la energía ilusoria les ha robado el conocimiento). Verdadero conocimiento significa entender el carácter miserable de la vida material. Debemos refugiarnos en un alma genuinamente liberada, el maestro espiritual, y gradualmente irnos elevando al plano espiritual, y, de ese modo, desapegarnos del mundo material. Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura explica que haṁsa-śaraṇam se refiere a la choza en que viven las personas santas. Por lo general, las personas santas viven en lugares remotos en el bosque, o en una humilde choza. Sin embargo, debemos señalar que los tiempos han cambiado. En su propio beneficio, la persona santa puede irse al bosque y vivir en una choza, pero un predicador, especialmente en los países occidentales, tiene que invitar a una gran diversidad de personas que están acostumbradas a vivir en cómodos apartamentos. Por lo tanto, en esta era la persona santa debe disponer las cosas de manera que pueda recibir a la gente y hacer que se sientan atraídos por el mensaje consciente de Kṛṣṇa. Es probable que Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura haya sido el primero en utilizar vehículos a motor y edificios palaciegos como residencia para las personas santas y como medio para atraer a la población en general de las grandes ciudades. Lo principal es que hay que relacionarse con personas santas. Como en esta era la gente no va al bosque a buscar la compañía de los santos, los santos y los sabios tienen que venir a las grandes ciudades y organizar la manera de recibir a la gente, que está acostumbrada a las comodidades de la vida material contemporánea. Poco a poco, esas personas podrán entender que no hay la menor necesidad de edificios palaciegos ni de cómodos apartamentos. Lo verdaderamente necesario es liberarse del cautiverio material, sin reparar en medios. Esas son las órdenes de Śrīla Rūpa Gosvāmī:

anāsaktasya viṣayān
yathārham upayuñjataḥ
nirbandhaḥ kṛṣṇa-sambandhe
yuktaṁ vairāgyam ucyate

«El que no está apegado a nada, pero al mismo tiempo lo acepta todo en relación con Kṛṣṇa, está correctamente situado, por encima de los sentimientos de propiedad» (Bhakti-rasāmṛta-sindhu 1.2.255).

No debemos apegarnos a la opulencia material, pero en el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa esa opulencia material puede aceptarse para facilitar la propagación del movimiento. En otras palabras, la opulencia material se puede aceptar como yukta-vairāgya, es decir, para la renuncia.

Texto

rājovāca
śrutam anvīkṣitaṁ brahman
bhagavān yad abhāṣata
naitaj jānanty upādhyāyāḥ
kiṁ na brūyur vidur yadi

Palabra por palabra

rājā uvāca—el rey dijo; śrutam—escuchada; anvīkṣitam—considerada; brahman—¡oh, brāhmaṇa!; bhagavān—el muy poderoso; yat—que; abhāṣata—tú has hablado; na—no; etat—esto; jānanti—conocen; upādhyāyāḥ—los maestros de actividades fruitivas; kim—por qué; na brūyuḥ—no instruyeron; viduḥ—conocían; yadi—si.

Traducción

El rey respondió: Mi querido brāhmaṇa, he escuchado con gran atención todo lo que me has dicho, y después de considerarlo, he llegado a la conclusión de que los ācāryas [maestros] que me ocuparon en actividades fruitivas no conocían esta sabiduría confidencial, pues, si la conocían, ¿por qué no me la explicaron?

Significado

En realidad, los mal llamados maestros y líderes de la sociedad material no conocen el verdadero objetivo de la vida. En el Bhagavad-gītā se les califica con la palabra māyayāpahṛta-jñānāḥ. En apariencia son sabios y eruditos, pero en realidad, la influencia de la energía ilusoria les ha quitado el conocimiento. El verdadero conocimiento es buscar a Kṛṣṇa (vedaiś ca sarvair aham eva vedyaḥ). Todo el conocimiento védico va dirigido a la búsqueda de Kṛṣṇa, porque Kṛṣṇa es el origen de todo (janmādy asya yataḥ). En el Bhagavad-gītā (10.2), Kṛṣṇa dice: aham ādir hi devānāṁ: «Yo soy el origen de los semidioses». Por lo tanto, Kṛṣṇa es el origen y principio de todos los semidioses, desde el Señor Brahmā y el Señor Śiva a todos los demás. El objetivo de las ceremonias rituales védicas es satisfacer a los diversos semidioses, pero solo la persona muy avanzada podrá entender que la personalidad original es Śrī Kṛṣṇa (govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi). Después de escuchar las instrucciones de Nārada, el rey Barhiṣmān recobró su buen juicio. El verdadero objetivo de la vida es lograr el servicio devocional de la Suprema Personalidad de Dios. Por esa razón, el rey rechazó a las supuestas órdenes sacerdotales que simplemente ocupan a sus seguidores en las ceremonias rituales, sin instruirles de un modo efectivo acerca del objetivo de la vida. En la actualidad, las iglesias, templos y mezquitas no atraen a la gente en ninguna parte del mundo, debido a que sus sacerdotes son necios que no pueden elevar a sus seguidores al plano del conocimiento. No son conscientes del verdadero objetivo de la vida, y simplemente mantienen a sus congregaciones de fieles en la ignorancia. Como resultado de ello, las personas educadas han perdido el interés en las ceremonias rituales. Al mismo tiempo, no se benefician del conocimiento verdadero. Por consiguiente, el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa es muy importante para la iluminación de todas las clases sociales. Siguiendo las huellas de Mahārāja Barhiṣmān, todo el mundo debe beneficiarse del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa y abandonar las ceremonias rituales estereotipadas que pretenden hacerse pasar por religiones. Desde el mismo principio, los Gosvāmīs se apartaron de la clase sacerdotal que se ocupaba en actividades rituales. De hecho, Śrīla Sanātana Gosvāmī compiló su Hari-bhakti-vilāsa para que sirviera de guía a los vaiṣṇavas. Los vaiṣṇavas, sin hacer caso de las estériles actividades de las clases sacerdotales, se entregan por completo al proceso de conciencia de Kṛṣṇa y alcanzan la perfección en esta misma vida. El verso anterior se refiere a esto con las palabras paramahaṁsa-śaraṇam, es decir, refugiarse en el paramahaṁsa, el alma liberada, y obtener el éxito en esta misma vida.

Texto

saṁśayo ’tra tu me vipra
sañchinnas tat-kṛto mahān
ṛṣayo ’pi hi muhyanti
yatra nendriya-vṛttayaḥ

Palabra por palabra

saṁśayaḥ—duda; atra—aquí; tu—pero; me—mi; vipra—¡oh, brāhmaṇa!; sañchinnaḥ—aclarada; tat-kṛtaḥ—hecho por esto; mahān—muy grande; ṛṣayaḥ—los grandes sabios; api—incluso; hi—ciertamente; muhyanti—están confundidos; yatra—donde; na—no; indriya—de los sentidos; vṛttayaḥ—actividades.

Traducción

Mi querido brāhmaṇa, veo contradicciones entre tus enseñanzas y las que he recibido de los maestros espirituales que me ocuparon en actividades fruitivas. Ahora puedo comprender la diferencia entre el servicio devocional, el conocimiento y la renunciación. Tenía algunas dudas al respecto, pero tú has sido muy bondadoso y las has disipado. Ahora puedo comprender que incluso los grandes sabios están confundidos con respecto al verdadero objetivo de la vida. Por supuesto, la complacencia de los sentidos está fuera de lugar.

Significado

El rey Barhiṣmān estaba ocupado en sacrificios de diversos tipos que apuntaban a la elevación a los planetas celestiales. Por lo general, la gente se siente atraída a esas actividades, y, como confirma Śrī Caitanya Mahāprabhu, es muy rara la persona que siente atracción por el servicio devocional. Para emprender el sendero del servicio devocional hay que ser excepcionalmente afortunado. Incluso los supuestos eruditos védicos están confundidos con respecto al servicio devocional. Generalmente, sienten atracción por los rituales que conducen a la complacencia de los sentidos. En el servicio devocional no hay complacencia de los sentidos; solo hay servicio amoroso trascendental al Señor. En consecuencia, a los supuestos sacerdotes que se ocupan en la complacencia de los sentidos, no les gusta demasiado el servicio devocional. Los brāhmaṇas, o sacerdotes, han estado en contra del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa desde que comenzó con el Señor Caitanya Mahāprabhu. Cuando Caitanya Mahāprabhu dio inicio a Su movimiento, la clase sacerdotal presentó sus quejas al kājī, el magistrado del gobierno musulmán. Caitanya Mahāprabhu tuvo que organizar un movimiento de desobediencia civil contra la propaganda de los supuestos seguidores de los principios védicos. Esas personas reciben el nombre de karma-jaḍa-smārtas, nombre que indica que son sacerdotes ocupados en ceremonias rituales. En este verso se afirma que esas personas están confundidas (ṛṣayo ’pi hi muhyanti). Para salvarse de caer en manos de esos karma-jaḍa-smārtas, se deben seguir estrictamente las instrucciones de la Suprema Personalidad de Dios:

sarva-dharmān parityajya
mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja
ahaṁ tvāṁ sarva-pāpebhyo
mokṣayiṣyāmi mā śucaḥ

«Abandona toda clase de religión y sencillamente entrégate a Mí. Yo te liberaré de toda reacción pecaminosa. No temas» (Bg. 18.66).

Texto

karmāṇy ārabhate yena
pumān iha vihāya tam
amutrānyena dehena
juṣṭāni sa yad aśnute

Palabra por palabra

karmāṇi—actividades fruitivas; ārabhate—comienza a ejecutar; yena—por el cual; pumān—una entidad viviente; iha—en esta vida; vihāya—abandonar; tam—eso; amutra—en la siguiente vida; anyena—otro; dehena—por un cuerpo; juṣṭāni—los resultados; saḥ—él; yat—eso; aśnute—disfruta.

Traducción

La entidad viviente disfruta en su siguiente vida de los resultados de todo lo que hace en esta.

Significado

Generalmente, las personas no conocen el vínculo que une este cuerpo con el siguiente. ¿Como es posible sufrir o disfrutar en otro cuerpo, en la siguiente vida, de los resultados de las actividades del cuerpo actual? El rey desea que Nārada Muni le responda a esta pregunta. ¿Cómo se puede tener un cuerpo humano en esta vida, y no tenerlo en la siguiente? Ni siquiera los grandes filósofos y científicos pueden explicar el hecho de que el karma pase de un cuerpo al siguiente. Podemos comprobar que toda alma individual tiene un cuerpo individual, y que las actividades de una persona o de un cuerpo no las disfruta o sufre ninguna otra persona, ni ningún otro cuerpo. Por lo tanto, la pregunta que se plantea es: ¿Cómo es posible disfrutar o sufrir de las actividades de un cuerpo en el siguiente?

Texto

iti veda-vidāṁ vādaḥ
śrūyate tatra tatra ha
karma yat kriyate proktaṁ
parokṣaṁ na prakāśate

Palabra por palabra

iti—así; veda-vidām—de personas que conocen las conclusiones de los Vedas; vādaḥ—la tesis; śrūyate—se escucha; tatra tatra—aquí y allá; ha—ciertamente; karma—la actividad; yat—que; kriyate—se ejecuta; proktam—como se dijo; parokṣam—desconocida; na prakāśate—no se manifiesta directamente.

Traducción

Los expertos que conocen las conclusiones de los Vedas dicen que disfrutamos o sufrimos los resultados de nuestras actividades pasadas. Pero en la práctica vemos que el cuerpo que llevó a cabo aquellas actividades en la última vida ya se ha perdido. ¿Cómo, entonces, es posible disfrutar o sufrir las reacciones de aquellas actividades en un cuerpo distinto?

Significado

Los ateos quieren pruebas de las acciones resultantes de sus actividades pasadas. Preguntan: «¿Cómo se puede demostrar que yo estoy sufriendo y disfrutando las acciones resultantes de un karma pasado?». No conciben la forma en que el cuerpo sutil lleva los resultados de las acciones de este cuerpo denso al siguiente. Al cuerpo denso que ahora tenemos le llega un final, pero el cuerpo sutil no se termina; el cuerpo sutil lleva al alma hasta el siguiente cuerpo. En realidad, el cuerpo denso depende del cuerpo sutil. Por lo tanto, es el cuerpo sutil el que determina los sufrimientos y disfrutes del cuerpo denso. El cuerpo sutil lleva consigo al alma continuamente, hasta que se libera del cautiverio material denso.

Texto

nārada uvāca
yenaivārabhate karma
tenaivāmutra tat pumān
bhuṅkte hy avyavadhānena
liṅgena manasā svayam

Palabra por palabra

nāradaḥ uvāca—Nārada dijo; yena—por el cual; eva—ciertamente; ārabhate—comienza; karma—actividades fruitivas; tena—por ese cuerpo; eva—ciertamente; amutra—en la siguiente vida; tat—esa; pumān—la entidad viviente; bhuṅkte—disfruta; hi—debido a; avyavadhānena—sin cambio alguno; liṅgena—con el cuerpo sutil; manasā—con la mente; svayam—personalmente.

Traducción

El gran sabio Nārada continuó: En esta vida, la entidad viviente actúa en un cuerpo denso, que se ve impulsado a la acción por el cuerpo sutil, compuesto de mente, inteligencia y ego. Cuando el cuerpo denso se pierde, el cuerpo sutil continúa existiendo para disfrutar o sufrir. De modo que no hay cambio alguno.

Significado

La entidad viviente tiene dos cuerpos, el sutil y el denso. En realidad, disfruta mediante el cuerpo sutil, que está compuesto de mente, inteligencia y ego. El cuerpo denso, la cubierta externa, es un instrumento. Cuando ese cuerpo denso se pierde, es decir, cuando muere, su raíz, hecha de mente, inteligencia y ego, continúa existiendo, y es la causa de otro cuerpo denso. Los cuerpos densos aparentemente cambian, pero su verdadera raíz, que es el cuerpo sutil de mente, inteligencia y ego, siempre permanece. Las actividades del cuerpo sutil, ya sean piadosas o impías, crean otra situación para que la entidad viviente disfrute o sufra en su siguiente cuerpo denso. De esta forma, el cuerpo sutil continúa, mientras que los cuerpos densos cambian uno tras otro.

Los científicos y filósofos contemporáneos son demasiado materialistas, y la energía ilusoria les ha quitado el conocimiento; debido a ello, no pueden explicar cómo cambia el cuerpo denso. El filósofo materialista Darwin trató de estudiar los cambios del cuerpo denso, pero como no tenía conocimiento del cuerpo sutil ni del alma, no pudo explicar claramente cómo se produce el proceso evolutivo. Puede que cambiemos de cuerpo denso, pero seguimos actuando con el cuerpo sutil. La gente no entiende la actividad del cuerpo sutil, y por ello están confusos, pues no pueden comprender cómo es posible que las acciones de un cuerpo denso afecten al siguiente cuerpo denso. La Superalma, como se explica en el Bhagavad-gītā (15.15), dirige las actividades del cuerpo sutil:

sarvasya cāhaṁ hṛdi sanniviṣṭo
mattaḥ smṛtir jñānam apohanaṁ ca

«Yo estoy situado en el corazón de todos, y de Mí vienen el recuerdo, el conocimiento y el olvido».

En la forma de Superalma, la Suprema Personalidad de Dios dirige al alma individual; debido a ello, el alma individual siempre sabe cómo actuar conforme a las reacciones de su karma pasado. En otras palabras, la Superalma le recuerda que actúe de esa forma. Por lo tanto, aunque aparentemente hay un cambio en el cuerpo denso, cada vida del alma individual es continuación de la anterior.

Texto

śayānam imam utsṛjya
śvasantaṁ puruṣo yathā
karmātmany āhitaṁ bhuṅkte
tādṛśenetareṇa vā

Palabra por palabra

śayānam—acostado en una cama; imam—este cuerpo; utsṛjya—después de abandonar; śvasantam—respirar; puruṣaḥ—la entidad viviente; yathā—como; karma—actividad; ātmani—en la mente; āhitam—ejecutada; bhuṅkte—disfruta; tādṛśena—con un cuerpo parecido; itareṇa—con un cuerpo diferente; vā—o.

Traducción

La entidad viviente, mientras sueña, abandona el cuerpo en que está viviendo. Mediante las actividades de su mente y de su inteligencia, actúa en otro cuerpo, que puede ser de dios o de perro. Después de abandonar el cuerpo denso, la entidad viviente entra en un cuerpo de animal o de semidiós, en este planeta o en cualquier otro. De esa forma disfruta de los resultados de las acciones de su vida pasada.

Significado

La mente, la inteligencia y el ego son la raíz de la felicidad y de la aflicción, pero, aun así, se necesita un cuerpo denso como instrumento de disfrute. El cuerpo denso puede cambiar, pero el sutil continúa actuando. Si no recibe otro cuerpo denso, la entidad viviente tendrá que existir en un cuerpo sutil, un cuerpo de fantasma. Un fantasma es una entidad viviente cuyo cuerpo sutil actúa sin la ayuda de su instrumento, el cuerpo denso. Como se afirma en este verso: śayānam imam utsṛjya śvasantam: El cuerpo denso se acuesta en una cama y descansa; sus mecanismos continúan funcionando, pero la entidad viviente lo abandona, se introduce en el sueño, y regresa al cuerpo denso. Cuando regresa al cuerpo, olvida lo soñado. De manera similar, cuando la entidad viviente entra en un cuerpo denso, olvida su cuerpo denso anterior. La conclusión es que el cuerpo sutil, hecho de mente, inteligencia y ego, crea una atmósfera con deseos y ambiciones, y la entidad viviente, en su cuerpo sutil, disfruta de esa atmósfera. En realidad, la entidad viviente está en el cuerpo sutil, aunque aparentemente el cuerpo denso cambia, y aunque habita en cuerpos densos en variedad de planetas. Todas las actividades que la entidad viviente realiza en el cuerpo sutil se consideran ilusorias, porque no son permanentes. Liberarse significa salir de las garras del cuerpo sutil. El hecho de liberarse del cuerpo denso se limita a la transmigración del alma de un cuerpo denso a otro. Cuando se educa la mente para que sea consciente de Kṛṣṇa, es decir, para que permanezca en el plano superior de conciencia, en la modalidad de la bondad, entonces nos elevamos, o bien a los planetas superiores, que son los planetas celestiales, o bien al mundo espiritual, a los planetas Vaikuṇṭhas. Por consiguiente, tenemos que cambiar nuestra conciencia mediante el cultivo del conocimiento que proviene de la Suprema Personalidad de Dios por medio de las instrucciones védicas y a través de la sucesión discipular. Si en esta vida pensamos siempre en Kṛṣṇa y adiestramos el cuerpo sutil, cuando abandonemos el cuerpo denso nos elevaremos a Kṛṣṇaloka. Esto lo confirma la Suprema Personalidad de Dios:

janma karma ca me divyam
evaṁ yo vetti tattvataḥ
tyaktvā dehaṁ punar janma
naiti mām eti so ’rjuna

«¡Oh, Arjuna!, aquel que conoce la naturaleza trascendental de Mi advenimiento y actividades, al abandonar el cuerpo no vuelve a nacer en este mundo material, sino que alcanza Mi morada eterna» (Bg. 4.9).

Por lo tanto, el cambio del cuerpo denso no es muy importante; el cambio importante es el cambio del cuerpo sutil. El movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa está educando a la gente en la iluminación del cuerpo sutil. En relación con esto, el ejemplo perfecto es Ambarīṣa Mahārāja, que siempre ocupó su mente en los pies de loto de Kṛṣṇa (sa vai manaḥ kṛṣṇa-padāravindayoḥ). De manera similar, en esta vida debemos fijar siempre la mente en los pies de loto de Kṛṣṇa, que está presente en Su arcā-vigraha, la encarnación de la Deidad en el templo. También debemos ocuparnos siempre en adorarle. Si ocupamos nuestras palabras en describir las actividades del Señor, y nuestros oídos en escuchar Sus pasatiempos, y si seguimos los principios regulativos para mantener la mente intacta y poder avanzar en el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa, sin duda alguna nos elevaremos al plano espiritual. A la hora de la muerte, la mente, la inteligencia y el ego ya no estarán contaminados por la materia. Existe la entidad viviente, y existen también la mente, la inteligencia y el ego. Cuando esos componentes del cuerpo sutil se purifican, todos los sentidos activos de la entidad viviente se vuelven espirituales. De este modo, la entidad viviente alcanza su forma sac-cid-ānanda. El Señor Supremo siempre permanece en Su forma sac-cid-ānanda, pero la entidad viviente, aunque es parte integral del Señor, cuando desea venir al mundo material para disfrutar, queda contaminada por la materia. En el Bhagavad-gītā (9.34), el Señor mismo prescribe que hay que regresar al hogar, de vuelta a Dios:

man-manā bhava mad-bhakto
mad-yājī māṁ namaskuru
mām evaiṣyasi yuktvaivam
ātmānaṁ mat-parāyaṇaḥ

«Piensa siempre en Mí y sé Mi devoto. Adórame y ofréceme tu homenaje. Estando completamente absorto en Mí, ten la seguridad de que vendrás a Mí».

Texto

mamaite manasā yad yad
asāv aham iti bruvan
gṛhṇīyāt tat pumān rāddhaṁ
karma yena punar bhavaḥ

Palabra por palabra

mama—mía; ete—todas esas; manasā—por la mente; yat yat—todo lo que; asau—esa; aham—yo (soy); iti—así; bruvan—aceptar; gṛhṇīyāt—lleva con él; tat—esa; pumān—la entidad viviente; rāddham—perfeccionada; karma—actividad; yena—por el cual; punaḥ—de nuevo; bhavaḥ—existencia material.

Traducción

La entidad viviente se esfuerza bajo la influencia del concepto corporal de: «Yo soy esto; yo soy aquello. Este es mi deber, y por lo tanto, voy a hacerlo». Todo ello son impresiones mentales, y todas esas actividades son temporales; aun así, por la gracia de la Suprema Personalidad de Dios, la entidad viviente recibe una oportunidad de poner en la práctica todas sus invenciones mentales. Así obtiene otro cuerpo.

Significado

Cuando estamos absortos en el concepto corporal, nuestras actividades se llevan a cabo en ese plano. Esto no es difícil de entender. En el mundo, vemos que cada nación trata de sobresalir por encima de todas las demás, y que cada hombre trata de ser más que su vecino. Esas actividades tienen lugar en nombre del progreso de la civilización. Se hacen muchos planes para la comodidad del cuerpo, y esos planes, después de la destrucción del cuerpo denso, se llevan en el cuerpo sutil. No es cierto que la destrucción del cuerpo denso signifique el fin de la entidad viviente. Muchos grandes filósofos y maestros de este mundo creen que todo se termina con el cuerpo, pero no es así. En este verso, Nārada Muni dice que cuando morimos llevamos nuestros planes con nosotros (gṛhṇīyāt), y que para ejecutar esos planes, recibimos otro cuerpo. Eso se llama punar bhavaḥ. Con el fin del cuerpo denso, la mente transporta los planes de la entidad viviente, y por la gracia del Señor, la entidad viviente, en su siguiente vida, recibe la oportunidad de dar forma a esos planes. Es lo que se conoce como ley del karma. Mientras nuestra mente esté absorta en las leyes del karma, en la siguiente vida tendremos que aceptar algún determinado tipo de cuerpo.

El karma es el agregado de actividades fruitivas que se llevan a cabo para dar comodidad o incomodidad al cuerpo. Personalmente hemos visto a un hombre a punto de morir que pidió a su médico que le diese la oportunidad de vivir cuatro años más para poder completar sus proyectos. Esto significa que moría pensando en sus proyectos. Tras la destrucción del cuerpo, indudablemente él se llevó consigo sus proyectos por medio del cuerpo sutil, compuesto de mente, inteligencia y ego. De esa forma obtendría otra oportunidad por la gracia del Señor Supremo, la Superalma, que está siempre dentro del corazón.

sarvasya cāhaṁ hṛdi sanniviṣṭo
mattaḥ smṛtir jñānam apohanaṁ ca

En la siguiente vida, la Superalma nos proporciona el recuerdo, y comenzamos a ejecutar los proyectos que habíamos comenzado en la vida anterior. Esto se explica también en otro verso del Bhagavad-gītā:

īśvaraḥ sarva-bhūtānāṁ
hṛd-deśe ’rjuna tiṣṭhati
bhrāmayan sarva-bhūtāni
yantrārūḍhāni māyayā

«El Señor Supremo Se encuentra en el corazón de todos, ¡oh, Arjuna!, y dirige los movimientos de todas las entidades vivientes, que están sentadas como en una máquina hecha de energía material» (Bg. 18.61). Situada en el vehículo que le da la naturaleza material, y con la Superalma proporcionándole el recuerdo desde el corazón, la entidad viviente lucha por todo el universo para cumplir sus planes, pensando: «soy brāhmaṇa», «soy kṣatriya», «soy americano», «soy hindú», etc. Todas esas falsas identificaciones participan de la misma esencia. No tiene sentido preferir ser brāhmaṇa a ser americano, o preferir ser americano a ser negro. Después de todo, simplemente se trata de conceptos corporales producto de las modalidades de la naturaleza material.

Texto

yathānumīyate cittam
ubhayair indriyehitaiḥ
evaṁ prāg-dehajaṁ karma
lakṣyate citta-vṛttibhiḥ

Palabra por palabra

yathā—como; anumīyate—puede imaginarse; cittam—la conciencia o condición mental de una persona; ubhayaiḥ—ambas; indriya—de los sentidos; īhitaiḥ—con las actividades; evam—de manera similar; prāk—anterior; dehajam—ejecutadas por el cuerpo; karma—actividades; lakṣyate—se puede percibir; citta—de conciencia; vṛttibhiḥ—por las ocupaciones.

Traducción

La posición de la mente o de la conciencia de una entidad viviente se puede entender por las actividades de dos tipos de sentidos: los sentidos para adquirir conocimiento, y los sentidos para la acción. De manera similar, la condición de la mente o de la conciencia de una persona permite comprender su posición en la vida anterior.

Significado

Hay un refrán que dice: «La cara es el espejo del alma». Cuando estamos furiosos, la ira se refleja de inmediato en el rostro. De la misma manera, otros estados de la mente también se reflejan en las actividades del cuerpo denso. En otras palabras, las actividades del cuerpo denso son reacciones de la condición de la mente. Las actividades de la mente son pensar, sentir y desear. La parte de la mente que desea se manifiesta en las actividades del cuerpo. La conclusión es que por las actividades del cuerpo y de los sentidos podemos entender el estado de la mente. Ese estado está bajo la influencia de las actividades realizadas en el pasado con otro cuerpo. Cuando la mente se une a un determinado sentido, esto se manifiesta inmediatamente de una forma determinada. Por ejemplo, cuando en la mente hay ira, la lengua pronuncia muchas maldiciones. De manera similar, la ira de la mente se expresa a través de las manos en forma de puñetazos. Cuando se expresa con las piernas, damos patadas. Las actividades sutiles de la mente se expresan de muchas maneras por intermedio de los sentidos. También la mente de la persona consciente de Kṛṣṇa actúa de esa forma. La lengua canta Hare Kṛṣṇa, el mahā-mantra, las manos se levantan en éxtasis, y las piernas danzan en estado de conciencia de Kṛṣṇa. Técnicamente, estos signos reciben el nombre de aṣṭa-sāttvika-vikāra. Sāttvika-vikāra es la transformación del estado de la mente bajo la influencia de la bondad o, a veces, bajo la influencia del éxtasis trascendental.

Texto

nānubhūtaṁ kva cānena
dehenādṛṣṭam aśrutam
kadācid upalabhyeta
yad rūpaṁ yādṛg ātmani

Palabra por palabra

na—nunca; anubhūtam—experimentadas; kva—en ningún momento; ca—también; anena dehena—con este cuerpo; adṛṣṭam—nunca vistas; aśrutam—nunca oídas; kadācit—a veces; upalabhyeta—pueden experimentarse; yat—que; rūpam—forma; yādṛk—cualquier clase; ātmani—en la mente.

Traducción

A veces, de repente, tenemos experiencia de algo que nunca antes hemos experimentado en nuestro cuerpo actual, ni con la vista ni con el oído. A veces esas cosas aparecen de pronto en los sueños.

Significado

Cuando soñamos, a veces vemos cosas que nunca hemos experimentado en nuestro cuerpo actual. A veces, soñando, creemos volar por el cielo, aunque nunca hemos vivido la experiencia de volar. Esto significa que alguna vez, en alguna vida anterior, ya fuese como semidioses o como astronautas, hemos volado por el cielo. La impresión se almacena en la mente, y repentinamente, se expresa. Es como una fermentación en el fondo de un estanque, que a veces se manifiesta en su superficie en forma de burbujas. A veces soñamos que vamos a un lugar del que nunca hemos tenido experiencia y que no hemos conocido en esta vida, pero eso es prueba de que ese lugar formó parte de nuestra experiencia en una vida pasada. La mente conserva esa impresión, y a veces se manifiesta, ya sea en sueños o en el pensamiento. La conclusión es que la mente es un almacén en que se depositan diversos pensamientos y experiencias que hemos vivido en vidas pasadas. De ese modo, hay una cadena que se continúa de una vida a otra, de las vidas anteriores a la actual, y de esta a vidas futuras. Esto se demuestra también en las ocasiones en que se dice de alguien que es un poeta, un científico o un devoto nato. Si pensamos en Kṛṣṇa constantemente, como Mahārāja Ambarīṣa (sa vai manaḥ kṛṣṇa-padāravindayoḥ), es seguro que en el momento de la muerte nos elevaremos hasta el reino de Dios. Incluso si no logramos el éxito completo en nuestro intento, en la siguiente vida seguiremos cultivando nuestra conciencia de Kṛṣṇa. Esto se confirma en el Bhagavad-gītā (6.41):

prāpya puṇya-kṛtāṁ lokān
uṣitvā śāśvatīḥ samāḥ
śucīnāṁ śrīmatāṁ gehe
yoga-bhraṣṭo ’bhijāyate

«Después de muchísimos años de disfrute en los planetas de las entidades vivientes piadosas, el yogī que fracasa nace en una familia de personas virtuosas, o en una familia de la rica aristocracia».

Si seguimos estrictamente los principios de la meditación en Kṛṣṇa, no cabe duda de que en nuestra siguiente vida nos elevaremos hasta Kṛṣṇaloka, Goloka Vṛndāvana.

Texto

tenāsya tādṛśaṁ rājaḻ
liṅgino deha-sambhavam
śraddhatsvānanubhūto ’rtho
na manaḥ spraṣṭum arhati

Palabra por palabra

tena—por lo tanto; asya—de la entidad viviente; tādṛśam—como eso; rājan—¡oh, rey!; liṅginaḥ—que tiene una cubierta mental sutil; deha-sambhavam—producida en un cuerpo anterior; śraddhatsva—acéptalo como un hecho; ananubhūtaḥ—no percibida; arthaḥ—una cosa; na—nunca; manaḥ—en la mente; spraṣṭum—manifestar; arhati—puede.

Traducción

Por lo tanto, mi querido rey, la entidad viviente, que tiene una cubierta mental sutil, manifiesta todo tipo de pensamientos e imágenes debido a su cuerpo anterior. Puedes estar seguro de que lo que te digo es cierto. La mente no tiene posibilidad de inventar nada que no haya percibido en su cuerpo anterior.

Significado

kṛṣṇa-bahirmukha hañā bhoga-vāñchā kare
nikaṭa-stha māyā tāre jāpaṭiyā dhare

(Prema-vivarta)

En realidad, la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, es el disfrutador supremo. La entidad viviente, cuando desea imitarle, recibe la oportunidad de satisfacer su ilusorio deseo de enseñorearse de la naturaleza material. Ese es el principio de su caída. Mientras permanece en la atmósfera material, dispone de un vehículo sutil, la mente, que es el depósito de toda clase de deseos materiales. Esos deseos se manifiestan en distintas formas corporales. Como autoridad que es, Śrīla Nārada Muni pide al rey que acepte este hecho basándose en su testimonio. La conclusión es que la mente es el almacén de nuestros deseos pasados, y el cuerpo que ahora tenemos se lo debemos a nuestros deseos pasados. De manera similar, todo lo que deseemos en nuestro cuerpo actual se expresará en un cuerpo futuro. De esta forma, la mente es fuente de distintas clases de cuerpos.

Si purificamos la mente haciéndola consciente de Kṛṣṇa, de modo natural en el futuro recibiremos un cuerpo espiritual pleno de conciencia de Kṛṣṇa. Ese cuerpo es nuestra forma original, como confirma Śrī Caitanya Mahāprabhu: jīvera ‘svarūpa’ haya—kṛṣṇera ‘nitya-dāsa’: «Toda entidad viviente es, por constitución, un sirviente eterno de Kṛṣṇa». A la persona que se ocupa en el servicio devocional del Señor se la debe considerar un alma liberada incluso en esta vida. Esto lo confirma Śrīla Rūpa Gosvāmī:

īhā yasya harer dāsye
karmaṇā manasā girā
nikhilāsv apy avasthāsu
jīvan-muktaḥ sa ucyate

«A quien se ocupa en el servicio trascendental del Señor con el cuerpo, la mente y las palabras, se le debe considerar liberado en todas las condiciones de la existencia material» (Bhakti-rasāmṛta-sindhu 1.2.187). Ese es el principio en que se basa el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa. Debemos enseñar a la gente la manera de absorberse constantemente en el servicio del Señor, pues esa es su posición natural. A la persona que está siempre sirviendo al Señor se la considera liberada. Esto se confirma también en el Bhagavad-gītā (14.26):

māṁ ca yo ’vyabhicāreṇa
bhakti-yogena sevate
sa guṇān samatītyaitān
brahma-bhūyāya kalpate

«Aquel que está siempre ocupado en las actividades espirituales del servicio devocional puro y sin mezclas, trasciende de inmediato las modalidades de la naturaleza material y se eleva al plano espiritual». El devoto, por lo tanto, está por encima de las tres modalidades de la naturaleza material y es trascendental incluso al nivel de brāhmaṇa. Un brāhmaṇa puede verse influenciado por las dos modalidades más bajas, rajo-guṇa y tamo-guṇa. El devoto puro, que está completamente libre de los deseos materiales que se experimentan en el plano mental, y que está también libre de la especulación filosófica empírica y de las actividades fruitivas, está siempre por encima del condicionamiento material, y siempre está liberado.

Texto

mana eva manuṣyasya
pūrva-rūpāṇi śaṁsati
bhaviṣyataś ca bhadraṁ te
tathaiva na bhaviṣyataḥ

Palabra por palabra

manaḥ—la mente; eva—ciertamente; manuṣyasya—de un hombre; pūrva—pasadas; rūpāṇi—formas; śaṁsati—indica; bhaviṣyataḥ—del que ha de nacer; ca—también; bhadram—buena fortuna; te—a ti; tathā—así; eva—ciertamente; na—no; bhaviṣyataḥ—del que ha de nacer.

Traducción

¡Oh, rey! ¡Te deseo toda buena fortuna! La mente es la causa de que la entidad viviente obtenga un determinado tipo de cuerpo, conforme a su relación con la naturaleza material. El contenido de la mente de una persona nos permite comprender qué fue esa entidad viviente en su vida pasada, y qué clase de cuerpo tendrá en el futuro. De ese modo, la mente nos indica el cuerpo pasado y el futuro.

Significado

La mente de una persona nos da información acerca de sus vidas pasada y futura. Si alguien es un devoto del Señor, es porque en su vida anterior cultivó el servicio devocional. De la misma manera, si alguien tiene mente de criminal, es porque en su última vida fue un criminal. De la misma forma, la mente puede indicarnos qué nos va a suceder en vidas futuras. En el Bhagavad-gītā (14.18), se dice:

ūrdhvaṁ gacchanti sattva-sthā
madhye tiṣṭhanti rājasāḥ
jaghanya-guṇa-vṛtti-sthā
adho gacchanti tāmasāḥ

«Aquellos que están en el plano de la modalidad de la bondad ascienden gradualmente a los sistemas planetarios superiores; los que están en el plano de la modalidad de la pasión viven en los planetas terrenales; y los que están en el plano de la abominable modalidad de la ignorancia descienden a los mundos infernales».

Cuando una persona está en el plano de la modalidad de la bondad, sus actividades mentales la elevarán a un sistema planetario superior. De la misma manera, si tiene una mentalidad baja, su vida futura será sumamente abominable. El estado de la mente nos indica las vidas pasada y futura de la entidad viviente. En este verso, Nārada Muni bendice al rey deseándole toda buena fortuna, para que el rey no haga planes ni desee nada relacionado con la complacencia de los sentidos. El deseo de obtener una vida mejor en el futuro llevó al rey a ocuparse en rituales fruitivos. Nārada Muni le deseó que abandonara todas las invenciones mentales. Como antes se explicó, tanto en los planetas celestiales como en los infernales, todos los cuerpos son producto de las invenciones de la mente, y los sufrimientos y disfrutes de la vida se dan en el plano de la mente. Tienen lugar en el carro de la mente (mano-ratha). Por eso se dice:

yasyāsti bhaktir bhagavaty akiñcanā
sarvair guṇais tatra samāsate surāḥ
harāv abhaktasya kuto mahad-guṇā
mano-rathenāsati dhāvato bahiḥ

«El que tiene devoción inquebrantable por la Personalidad de Dios posee todas las buenas cualidades de los semidioses. Pero el que no es devoto del Señor solo tiene cualidades materiales, que son de muy poco valor. Debido a su inestable posición en el plano mental, es seguro que se verá atraído por el resplandor de la energía ilusoria» (Bhāg. 5.18.12).

A menos que nos volvamos devotos del Señor, es decir, a menos que nos volvamos plenamente conscientes de Kṛṣṇa, no cabe duda de que seguiremos vagando por el plano de la mente y seremos elevados o degradados a distintos tipos de cuerpos. Todas las cualidades que se consideran buenas desde el punto de vista material, en realidad, no tienen el menor valor, pues esas supuestas buenas cualidades no nos podrán salvar del ciclo de nacimientos y muertes. Llegamos entonces a la conclusión de que no debemos albergar ningún deseo mental: anyābhilāṣitā-śūnyaṁ jñāna-karmādy-anāvṛtam: Debemos liberarnos por completo de los deseos materiales, de la especulación filosófica y de las actividades fruitivas. Lo mejor que el ser humano puede hacer es aceptar de un modo favorable el servicio devocional trascendental del Señor. Esa es la perfección más elevada de la vida humana.

Texto

adṛṣṭam aśrutaṁ cātra
kvacin manasi dṛśyate
yathā tathānumantavyaṁ
deśa-kāla-kriyāśrayam

Palabra por palabra

adṛṣṭam—nunca experimentados; aśrutam—nunca oídos; ca—y; atra—en esta vida; kvacit—en algún momento; manasi—en la mente; dṛśyate—es visible; yathā—como; tathā—conforme a; anumantavyam—ser entendido; deśa—lugar; kāla—tiempo; kriyā—actividad; āśrayam—dependiendo de.

Traducción

A veces, en sueños, vemos algo que nunca hemos experimentado o escuchado en esta vida; se trata de episodios que hemos vivido en otros tiempos, otros lugares y otras circunstancias.

Significado

En el verso anterior se explicó que en los sueños vemos lo que hemos experimentado durante el día. Pero, ¿a qué se debe que a veces en los sueños experimentemos cosas que nunca hemos visto o escuchado en el curso de esta vida? Aquí se afirma que esas percepciones, que nunca hemos tenido en esta vida, provienen de experiencias de vidas anteriores. Conforme al momento y a las circunstancias, esas percepciones se combinan, y nos hacen ver en sueños cosas maravillosas que están fuera de nuestra experiencia. Por ejemplo, podemos ver un mar en la cima de una montaña, o que el océano se ha secado. Se trata simplemente de la combinación de experiencias distintas en el espacio y en el tiempo. A veces vemos una montaña de oro; esto se debe a que dentro de nuestra experiencia están las impresiones separadas del oro y de las montañas. En el sueño, bajo la influencia de la ilusión, combinamos esos factores separados. De esa forma podemos ver montañas de oro, o estrellas durante el día. En definitiva, se trata de invenciones de la mente, aunque se basan en percepciones reales habidas en circunstancias distintas. Simplemente se han combinado en un sueño. Este hecho se explica con más detalle en el verso siguiente.

Texto

sarve kramānurodhena
manasīndriya-gocarāḥ
āyānti bahuśo yānti
sarve samanaso janāḥ

Palabra por palabra

sarve—todos; krama-anurodhena—en orden cronológico; manasi—en la mente; indriya—por los sentidos; gocarāḥ—experimentadas; āyānti—vienen; bahuśaḥ—de muchas maneras; yānti—se van; sarve—todos; samanasaḥ—con una mente; janāḥ—entidades vivientes.

Traducción

La mente del ser vivo continúa su existencia en una serie de cuerpos densos, y según los deseos de complacencia sensorial de la persona, registra diversos pensamientos. En la mente, esos pensamientos se combinan de distintas maneras; por esa razón, a veces forman imágenes con la apariencia de cosas que nunca antes hemos visto o escuchado.

Significado

Las actividades que la entidad viviente realizó en cuerpo de perro, la mente las puede experimentar en otro cuerpo; esa es la razón de que esas actividades parezcan no haber sido vistas ni escuchadas nunca. Aunque el cuerpo cambie, la mente continúa. En esta misma vida, a veces soñamos en nuestra infancia. Son incidentes que ahora nos parecen extraños, pero debe entenderse que están grabados en la mente. Por eso se hacen visibles en los sueños. El cuerpo sutil, que es el depósito de todo tipo de deseos materiales, es la causa de la transmigración del alma. Mientras no estemos completamente absortos en el estado de conciencia de Kṛṣṇa, los deseos materiales continuarán sucediéndose uno tras otro. Esa es la naturaleza de la mente: pensar, sentir y desear. Mientras la mente no se ocupe en meditar en los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, no dejará de desear multitud de disfrutes materiales. Las imágenes de los sentidos se registran en la mente en orden cronológico, y se manifiestan unas después de otras; como consecuencia, la entidad viviente tiene que pasar continuamente de un cuerpo a otro. La mente hace proyectos para disfrutar de la materia, y el cuerpo denso sirve como instrumento para realizar esos deseos y proyectos. La mente es el plano en el que los deseos se suceden constantemente. Śrīla Narottama dāsa Ṭhākura, en relación con esto, canta:

guru-mukha-padma-vākya, cittete kariyā aikya,
āra nā kariha mane āśā

Narottama dāsa Ṭhākura nos aconseja a todos que sigamos estrictamente el principio de cumplir las órdenes del maestro espiritual. No debemos desear ninguna otra cosa. Si seguimos estrictamente los principios regulativos que establece el maestro espiritual, la mente, poco a poco, se habituará a no desear nada más que el servicio a Kṛṣṇa. Ese hábito es la perfección de la vida.

Texto

sattvaika-niṣṭhe manasi
bhagavat-pārśva-vartini
tamaś candramasīvedam
uparajyāvabhāsate

Palabra por palabra

sattva-eka-niṣṭhe—en plenitud de conciencia de Kṛṣṇa; manasi—en una mente; bhagavat—con la Suprema Personalidad de Dios; pārśva-vartini—en constante contacto; tamaḥ—el planeta oscuro; candramasi—en la Luna; iva—como; idam—esa manifestación; uparajya—en relación con; avabhāsate—se manifiesta.

Traducción

Ser consciente de Kṛṣṇa significa estar constantemente en contacto con la Suprema Personalidad de Dios, en un estado mental en que el devoto puede observar la manifestación cósmica desde la misma perspectiva que la Suprema Personalidad de Dios. Esa clase de observación no siempre es posible, pero se manifiesta como lo hace Rāhu, el planeta oscuro, que puede observarse en presencia de la Luna llena.

Significado

En el verso anterior se ha explicado que, en el plano de la mente, los deseos se hacen visibles uno tras otro. Sin embargo, la voluntad suprema de la Suprema Personalidad de Dios puede hacer que, a veces, todo el depósito de deseos pueda abarcarse con una sola mirada. En la Brahma-saṁhitā (5.54), se dice: karmāṇi nirdahati kintu ca bhakti-bhājām: Cuando una persona está completamente absorta en el estado de conciencia de Kṛṣṇa, el depósito de deseos materiales acumulados queda reducido a su mínima expresión. En verdad, los deseos dejan de dar fruto en forma de cuerpos densos. Ciertamente, por la gracia de la Suprema Personalidad de Dios, el depósito de deseos se hace visible en el plano de la mente.

En relación con esto, la oscuridad que oculta a la Luna llena, es decir, el eclipse de Luna, se explica con la existencia de otro planeta, llamado Rāhu. La astronomía védica acepta la existencia de ese planeta, Rāhu, que no es visible, y que a veces puede verse ante la Luna llena. Parece ser que Rāhu está en un lugar próximo a la órbita de la Luna. El fracaso de las expediciones lunares de nuestros días puede que se deba a ese planeta. En otras palabras, en lugar de ir a la Luna, puede que en realidad hayan ido a Rāhu, el planeta invisible. De hecho, no están yendo a la Luna, sino que van al planeta Rāhu y regresan. Dejando a un lado esta cuestión, lo importante es que la entidad viviente tiene ilimitados deseos de disfrute material, y tiene que transmigrar de un cuerpo denso a otro hasta que todos esos deseos se terminan.

Ninguna entidad viviente puede liberarse del ciclo de nacimientos y muertes, a no ser que se vuelva consciente de Kṛṣṇa; por esa razón, en este verso se afirma claramente (sattvaika-niṣṭhe) que la persona plenamente absorta en el estado de conciencia de Kṛṣṇa se libera de una vez de sus deseos mentales pasados y futuros. Entonces, por la gracia del Señor Supremo, su mente puede ver la manifestación simultánea de todo. A este respecto, Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura cita el ejemplo de madre Yaśodā, que vio la manifestación cósmica completa en la boca del Señor Kṛṣṇa. Por la gracia del Señor Kṛṣṇa, madre Yaśodā vio en la boca del Señor Kṛṣṇa todos los universos y planetas. De manera similar, por la gracia de la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, la persona consciente de Kṛṣṇa puede ver de una sola vez todos los deseos latentes en su interior y poner fin a sus futuras transmigraciones. El devoto es el principal destinatario de esa ventaja que despeja el sendero de regreso al hogar, de vuelta a Dios.

En este verso se explica la razón de que veamos cosas de las que no tenemos experiencia en esta vida. Lo que vemos es la expresión futura de un cuerpo denso, o algo que está almacenado en el depósito de nuestra mente. La persona consciente de Kṛṣṇa no va a recibir ningún otro cuerpo denso en el futuro; debido a ello, los deseos que tiene registrados se satisfacen en sueños. Por esa razón, a veces en los sueños encontramos cosas de las que no hemos tenido experiencia alguna durante la vida.

Texto

nāhaṁ mameti bhāvo ’yaṁ
puruṣe vyavadhīyate
yāvad buddhi-mano-’kṣārtha-
guṇa-vyūho hy anādimān

Palabra por palabra

na—no; aham—yo; mama—mío; iti—así; bhāvaḥ—conciencia; ayam—esta; puruṣe—en la entidad viviente; vyavadhīyate—se separa; yāvat—mientras; buddhi—inteligencia; manaḥ—mente; akṣa—sentidos; artha—objetos de los sentidos; guṇa—de las cualidades materiales; vyūhaḥ—una manifestación; hi—ciertamente; anādi-mān—el cuerpo sutil (que existe desde tiempo inmemorial).

Traducción

Mientras exista el cuerpo material sutil, compuesto de la inteligencia, la mente, los sentidos, los objetos de los sentidos y las reacciones de las cualidades materiales, también existirán la identificación falsa de la conciencia y el objeto de esa identificación, el cuerpo denso.

Significado

Sin un cuerpo denso compuesto de los elementos materiales densos —tierra, agua, aire, fuego y éter—, no se pueden satisfacer los deseos del cuerpo sutil, hecho de mente, inteligencia y ego. Sin la manifestación de un cuerpo material denso, la entidad viviente no puede actuar realmente en el seno de las modalidades de la naturaleza material. En este verso se explica claramente que la continuación de las actividades sutiles de la mente y de la inteligencia se debe a los sufrimientos y disfrutes del cuerpo sutil de la entidad viviente. La identificación material de la conciencia (por ejemplo, los conceptos de «yo» y «mío») continúa porque esa conciencia existe desde tiempo inmemorial. Sin embargo, cuando, en virtud de la comprensión consciente de Kṛṣṇa, nos elevamos al mundo espiritual, las acciones y reacciones de ambos cuerpos, el denso y el sutil, dejan de afectar al alma espiritual.

Texto

supti-mūrcchopatāpeṣu
prāṇāyana-vighātataḥ
nehate ’ham iti jñānaṁ
mṛtyu-prajvārayor api

Palabra por palabra

supti—en estado de sueño profundo; mūrccha—desmayarse; upatāpeṣu—o en una gran conmoción; prāṇa-ayana—del movimiento del aire vital; vighātataḥ—de impedimento; na—no; īhate—piensa en; aham—yo; iti—así; jñānam—conocimiento; mṛtyu—cuando muere; prajvārayoḥ—o durante una fiebre elevada; api—también.

Traducción

Cuando la entidad viviente está profundamente dormida, cuando se desmaya, cuando sufre una gran conmoción debido a una pérdida grave, en el momento de la muerte, o cuando la temperatura del cuerpo es muy elevada, el movimiento del aire vital se detiene. En esas ocasiones, la entidad viviente deja de ser consciente de la identificación del cuerpo con el ser.

Significado

Los necios niegan la existencia del alma, pero es un hecho que cuando dormimos olvidamos la identidad del cuerpo material, y cuando despertamos olvidamos la identidad del cuerpo sutil. En otras palabras, mientras dormimos, olvidamos las actividades del cuerpo denso, y cuando estamos activos en el cuerpo denso, olvidamos las actividades que realizamos durante el sueño. En realidad, ambos estados, dormir y estar despiertos, son creaciones de la energía ilusoria. La realidad es que la entidad viviente no está en contacto ni con las actividades que ejecuta durante el sueño, ni con las actividades del mal llamado estado consciente. Cuando una persona está profundamente dormida, o se desmaya, olvida el cuerpo denso. De manera similar, bajo los efectos del cloroformo o de algún otro anestésico, la entidad viviente olvida el cuerpo denso y puede ser sometida a una operación quirúrgica sin sentir ni dolor ni placer. En el momento de la muerte, cuando la temperatura del cuerpo se eleva hasta los 42 grados, la entidad viviente entra en estado de coma y no puede identificar su cuerpo denso. En esos casos, la circulación del aire vital en el interior del cuerpo se ahoga, y la entidad viviente olvida su identificación con el cuerpo denso. Debido a nuestra ignorancia, no tenemos experiencia del cuerpo espiritual y no conocemos sus actividades; bajo el influjo de esa ignorancia, vamos saltando de un plano falso a otro. A veces actuamos en relación con el cuerpo denso, y a veces en relación con el cuerpo sutil. Si, por la gracia de Kṛṣṇa, actuamos en nuestro cuerpo espiritual, podemos trascender tanto el cuerpo denso como el sutil. En otras palabras, poco a poco podemos educarnos para actuar en función del cuerpo espiritual. Como se afirma en el Nārada-pañcarātra: hṛṣīkeṇa hṛṣīkeśa-sevanaṁ bhaktir ucyate: La práctica del servicio devocional significa ocupar el cuerpo espiritual y los sentidos espirituales en el servicio del Señor. Cuando nos ocupamos en esas actividades, las acciones y reacciones de los cuerpos densos y sutiles se detienen.

Texto

garbhe bālye ’py apauṣkalyād
ekādaśa-vidhaṁ tadā
liṅgaṁ na dṛśyate yūnaḥ
kuhvāṁ candramaso yathā

Palabra por palabra

garbhe—en el vientre; bālye—en la infancia; api—también; apauṣkalyāt—debido a la inmadurez; ekādaśa—los diez sentidos y la mente; vidham—en forma de; tadā—en ese momento; liṅgam—el cuerpo sutil, o ego falso; na—no; dṛśyate—es visible; yūnaḥ—de un joven; kuhvām—durante la noche de luna nueva; candramasaḥ—la luna; yathā—como.

Traducción

En la juventud, los diez sentidos y la mente son completamente visibles. Sin embargo, en el seno materno o en el estado infantil, los órganos de los sentidos y la mente permanecen cubiertos, como la luna llena, que queda cubierta por la oscuridad de la noche de luna nueva.

Significado

Cuando la entidad viviente está dentro del vientre, su cuerpo denso, los diez órganos de los sentidos y la mente no están completamente formados. Por entonces, los objetos de los sentidos no la perturban. En sueños, un joven puede sentir la presencia de una mujer joven, porque sus sentidos están activos. Sin embargo, un bebé o un niño no sueñan con mujeres jóvenes, pues sus sentidos no están completamente formados. En la juventud, los sentidos están activos incluso mientras soñamos; aun sin la presencia de ninguna mujer joven, los sentidos pueden actuar, y puede darse una emisión nocturna de semen. Las actividades de los cuerpos denso y sutil dependen del nivel de madurez a que hayan llegado. Es muy adecuado el ejemplo de la luna. En la noche de luna nueva, la luna llena sigue existiendo con todo su brillo, pero debido a las circunstancias, parece no estar presente. De manera similar, la entidad viviente posee sentidos, pero esos sentidos solo entran en actividad cuando los cuerpos denso y sutil están formados. Los sentidos del cuerpo denso no actuarán sobre el cuerpo sutil mientras no estén bien formados. De la misma manera, la ausencia de deseos en el cuerpo sutil puede impedir el crecimiento del cuerpo denso.

Texto

arthe hy avidyamāne ’pi
saṁsṛtir na nivartate
dhyāyato viṣayān asya
svapne ’narthāgamo yathā

Palabra por palabra

arthe—objetos de los sentidos; hi—ciertamente; avidyamāne—sin estar presentes; api—aunque; saṁsṛtiḥ—existencia material; na—nunca; nivartate—cesa; dhyāyataḥ—meditar; viṣayān—en los objetos de los sentidos; asya—del ser vivo; svapne—en sueños; anartha—de cosas indeseables; āgamaḥ—aparición; yathā—como.

Traducción

Cuando la entidad viviente sueña, los objetos de los sentidos, en realidad, no están presentes. Sin embargo, debido a que ha estado en contacto con ellos, esos objetos se manifiestan. De manera similar, la entidad viviente en la que todavía no se han formado los sentidos, no deja de existir en el plano material, aunque no esté directamente en contacto con los objetos de los sentidos.

Significado

A veces se dice que los niños son completamente puros, porque son inocentes. En realidad, no es así. Los efectos de las actividades fruitivas que están almacenados en el cuerpo sutil aparecen en tres fases sucesivas. La primera es bīja (la semilla), otra se denomina kūṭa-stha (el deseo), y la tercera recibe el nombre de phalonmukha (a punto de dar fruto). En la etapa manifestada, se denominan prārabdha (ya en acción). En estados de consciencia o de inconsciencia, puede ocurrir que las acciones de los cuerpos sutiles y densos no se manifiesten, pero no puede decirse que esas etapas constituyan el plano liberado. Que un niño sea inocente, no significa que sea un alma liberada. Todo permanece en estado latente, y con el paso del tiempo llegará a manifestarse. Los objetos del disfrute de los sentidos pueden actuar incluso en ausencia de determinadas manifestaciones del cuerpo sutil. Hemos dado el ejemplo de la emisión nocturna de semen, donde los sentidos físicos actúan incluso sin que se manifiesten los objetos físicos. En el cuerpo sutil, las tres modalidades de la naturaleza material pueden no manifestarse, pero la contaminación de esas tres modalidades permanece, y, a su debido tiempo, se manifiesta. Que las reacciones de los cuerpos densos y sutiles no se manifiesten, no significa que estemos libres de las condiciones materiales. Por lo tanto, es erróneo decir que un niño está al mismo nivel que un alma liberada.

Texto

evaṁ pañca-vidhaṁ liṅgaṁ
tri-vṛt ṣoḍaśa vistṛtam
eṣa cetanayā yukto
jīva ity abhidhīyate

Palabra por palabra

evam—así; pañca-vidham—los cinco objetos de los sentidos; liṅgam—el cuerpo sutil; tri-vṛt—bajo la influencia de las tres modalidades; ṣoḍaśa—dieciséis; vistṛtam—expandidos; eṣaḥ—esto; cetanayā—con la entidad viviente; yuktaḥ—en combinación; jīvaḥ—el alma condicionada; iti—así; abhidhīyate—se entiende.

Traducción

Los cinco objetos de los sentidos, los cinco órganos de los sentidos, los cinco sentidos para adquirir conocimiento, y la mente, son las dieciséis expansiones materiales. Todas ellas se unen a la entidad viviente y reciben la influencia de las tres modalidades de la naturaleza material. Esta es la forma de entender la existencia del alma condicionada.

Significado

En el Bhagavad-gītā (15.7), el Señor Kṛṣṇa dice:

mamaivāṁśo jīva-loke
jīva-bhūtaḥ sanātanaḥ
manaḥ-ṣaṣṭhānīndriyāṇi
prakṛti-sthāni karṣati

«Las entidades vivientes de este mundo condicionado son Mis partes fragmentarias eternas. Debido a la vida condicionada, sostienen una lucha muy dura con los seis sentidos, entre los que se incluye la mente».

En este verso también se explica que la entidad viviente entra en contacto con los dieciséis elementos materiales y está sometida a la influencia de las tres modalidades de la naturaleza material. Juntos, la entidad viviente y esa combinación de elementos forman lo que se denomina jīva-bhūta, es decir, el alma condicionada que lucha arduamente con la naturaleza material. En principio, el conjunto total de la existencia material es agitado por las tres modalidades de la naturaleza material, y eso da origen a las condiciones de vida de la entidad viviente. Así se forman los cuerpos sutiles y densos, cuyos componentes son la tierra, el agua, el fuego, el aire, el cielo, etc. Śrī Madhvācārya indica que cuando la conciencia, la fuerza viviente que está en el corazón, es agitada por las tres modalidades de la naturaleza material, posibilita la existencia del cuerpo sutil de la entidad viviente, que está compuesto de la mente, los objetos de los sentidos, los cinco sentidos para adquirir conocimiento, y los cinco sentidos para actuar bajo el condicionamiento material.

Texto

anena puruṣo dehān
upādatte vimuñcati
harṣaṁ śokaṁ bhayaṁ duḥkhaṁ
sukhaṁ cānena vindati

Palabra por palabra

anena—con este proceso; puruṣaḥ—la entidad viviente; dehān—cuerpos densos; upādatte—obtiene; vimuñcati—abandona; harṣam—disfrute; śokam—lamentación; bhayam—temor; duḥkham—desdicha; sukham—felicidad; ca—también; anena—con el cuerpo denso; vindati—disfruta.

Traducción

En virtud de la actividad del cuerpo sutil, la entidad viviente adquiere cuerpos densos y los abandona. Eso se denomina transmigración del alma. De ese modo, el alma se ve expuesta a diversas formas de lo que llama disfrute, lamentación, temor, felicidad, o desdicha.

Significado

Esta explicación nos permite entender con claridad que, en origen, la entidad viviente era como la Suprema Personalidad de Dios, en cuanto a su existencia espiritual pura. Sin embargo, cuando la mente se contamina con deseos de complacer los sentidos en el mundo material, la entidad viviente, como se explica en este verso, cae en el estado material condicionado. De esa forma comienza su existencia material, lo cual significa que transmigra de un cuerpo a otro y se enreda en la existencia material cada vez más. El proceso de conciencia de Kṛṣṇa, mediante el cual pensamos constantemente en Kṛṣṇa, es el método trascendental que nos permite volver a nuestra existencia espiritual original. Ocuparse en servicio devocional significa pensar siempre en Kṛṣṇa:

man-manā bhava mad-bhakto
mad-yājī māṁ namaskuru
mām evaiṣyasi satyaṁ te
pratijāne priyo ’si me

«Piensa siempre en Mí, sé Mi devoto, adórame y ofréceme tu homenaje. De ese modo, vendrás a Mí sin falta. Yo te prometo esto porque tú eres Mi muy querido amigo» (Bg. 18.65).

Siempre debemos ocuparnos en el servicio devocional del Señor. Como se recomienda en arcana-mārga, debemos adorar a la Deidad en el templo, y ofrecer constantemente reverencias al maestro espiritual y a la Deidad. Estos son los procesos que se recomiendan a quien verdaderamente desee liberarse del enredo material. Los sicólogos modernos pueden estudiar las actividades de la mente (pensar, sentir y desear), pero no pueden profundizar en el tema. Esto se debe a su falta de conocimiento y a que no siguen a un ācārya liberado.

Como se afirma en el Bhagavad-gītā (4.2):

evaṁ paramparā-prāptam
imaṁ rājarṣayo viduḥ
sa kāleneha mahatā
yogo naṣṭaḥ parantapa

«Esta ciencia suprema se recibió a través de la cadena de sucesión discipular, y los reyes santos la entendieron de ese modo. Pero con el transcurso del tiempo la sucesión se rompió, y, por ello, la ciencia tal y como es parece haberse perdido». Bajo la guía de los supuestos sicólogos y filósofos, en la era actual la gente no sabe nada de las actividades del cuerpo sutil, de modo que no pueden entender qué significa la transmigración del alma. En estas cuestiones, tenemos que recurrir a las autorizadas afirmaciones del Bhagavad-gītā (2.13):

dehino ’smin yathā dehe
kaumāraṁ yauvanaṁ jarā
tathā dehāntara-prāptir
dhīras tatra na muhyati

«Del mismo modo que el alma encarnada pasa en este cuerpo contínuamente de la infancia a la juventud y a la vejez, pasa también a otro cuerpo en el momento de la muerte. Una persona sensata no se confunde ante ese cambio». Mientras la sociedad humana no entienda este importante verso del Bhagavad-gītā, la civilización progresará en la ignorancia, y no en el conocimiento.

Texto

yathā tṛṇa-jalūkeyaṁ
nāpayāty apayāti ca
na tyajen mriyamāṇo ’pi
prāg-dehābhimatiṁ janaḥ
yāvad anyaṁ na vindeta
vyavadhānena karmaṇām
mana eva manuṣyendra
bhūtānāṁ bhava-bhāvanam

Palabra por palabra

yathā—como; tṛṇa-jalūkā—oruga; iyam—esta; na apayāti—no va; apayāti—va; ca—también; na—no; tyajet—abandona; mriyamāṇaḥ—en el momento de la muerte; api—incluso; prāk—anterior; deha—con el cuerpo; abhimatim—identificación; janaḥ—una persona; yāvat—mientras; anyam—otro; na—no; vindeta—obtiene; vyavadhānena—con la terminación; karmaṇām—de actividades fruitivas; manaḥ—la mente; eva—ciertamente; manuṣya-indra—¡oh, gobernador de los hombres!; bhūtānām—de todas las entidades vivientes; bhava—de la existencia material; bhāvanam—la causa.

Traducción

La oruga, para llevar su cuerpo de una hoja a otra, se sujeta a la hoja que quiere alcanzar, antes de abandonar la que ocupa. De manera similar, antes de abandonar su cuerpo actual, la entidad viviente debe hacerse con el nuevo cuerpo que le corresponde por sus actividades pasadas. Esto se debe a que la mente es el receptáculo de todo tipo de deseos.

Significado

La entidad viviente que está demasiado absorta en actividades materiales siente mucha atracción por su cuerpo material. Incluso en el momento de la muerte piensa en su cuerpo actual y en los familiares emparentados con él. Así permanece completamente absorta en el concepto corporal de la vida, hasta tal punto que incluso a la hora de la muerte aborrece la idea de abandonar el cuerpo. A veces sucede que una persona que está en el umbral de la muerte permanece en coma durante muchos días antes de abandonar el cuerpo. Esto es muy frecuente entre los supuestos líderes y políticos, que piensan que, sin su presencia, el país y la sociedad quedarán sumidos en el caos. Eso se llama māyā. A los líderes políticos no les gusta abandonar sus cargos; tienen que ser derribados por un enemigo, o forzados a dejarlo todo por la llegada de la muerte. Disposiciones superiores ofrecen a la entidad viviente otro cuerpo, pero debido a la atracción que siente por el que ahora ocupa, a la entidad viviente no le gusta cambiar a otro cuerpo. Por lo tanto, las leyes de la naturaleza la obligan a hacerlo:

prakṛteḥ kriyamāṇāni
guṇaiḥ karmāṇi sarvaśaḥ
ahaṅkāra-vimūḍhātmā
kartāham iti manyate

«El alma espiritual que está confundida por la influencia del ego falso, se cree el autor de actividades que en realidad son ejecutadas por las tres modalidades de la naturaleza material» (Bg. 3.27).

La naturaleza material es muy poderosa, y las modalidades materiales nos obligan a aceptar otro cuerpo. Esa fuerza puede verse cuando la entidad viviente trasmigra de un cuerpo superior a uno inferior. El que en su cuerpo actual actúa como un perro o como un cerdo, en la siguiente vida se verá obligado a aceptar un cuerpo de perro o de cerdo. Esa persona tal vez ahora esté disfrutando de un cuerpo de primer ministro o de presidente, pero cuando entiende que se verá obligado a aceptar un cuerpo de perro o de cerdo, prefiere no abandonar el cuerpo en que ahora se encuentra. Por esa razón, antes de morir pasa muchos días en estado de coma. Esto lo han experimentado muchos políticos a la hora de la muerte. La conclusión es que hay un control superior que determina cuál va a ser nuestro próximo cuerpo. La entidad viviente, tan pronto como abandona su cuerpo actual, entra en otro. A veces, en su cuerpo actual, la entidad viviente siente que muchos de sus deseos y de sus imaginaciones permanecen insatisfechos. Aquellos que están demasiado apegados a su situación en la vida se ven obligados a permanecer en un cuerpo de fantasma, y no se les permite entrar en otro cuerpo denso. Pero incluso en ese cuerpo de fantasma, causan grandes molestias a sus vecinos y familiares. La causa principal de esa situación es la mente. Según el estado de la mente, se generan distintos tipos de cuerpos, y nos vemos obligados a aceptarlos. Como se confirma en el Bhagavad-gītā (8.6):

yaṁ yaṁ vāpi smaran bhāvaṁ
tyajaty ante kalevaram
taṁ tam evaiti kaunteya
sadā tad-bhāva-bhāvitaḥ

«El estado de existencia que se recuerde al abandonar el cuerpo, ¡oh, hijo de Kuntī!, es el estado que, indefectiblemente, se va a alcanzar». En nuestro cuerpo y en nuestra mente, podemos pensar como dioses o como perros; eso determina cuál va a ser nuestra siguiente vida, como se explica en el Bhagavad-gītā (13.22):

puruṣaḥ prakṛti-stho hi
bhuṅkte prakṛtijān guṇān
kāraṇaṁ guṇa-saṅgo ’sya
sad-asad-yoni-janmasu

«La entidad viviente que se encuentra en la naturaleza material sigue así los caminos de la vida, disfrutando de las tres modalidades de la naturaleza. Ello se debe a su contacto con esa naturaleza material. De ese modo, se encuentra con el bien y el mal entre las diversas especies». La entidad viviente puede transmigrar a un cuerpo superior o inferior, conforme a su relación con las modalidades de la naturaleza material. Si se relaciona con la modalidad de la ignorancia, obtiene un cuerpo de animal o de hombre inferior, pero si se relaciona con las modalidades de la bondad o de la pasión, obtiene el cuerpo que le corresponde por ello. Esto también se confirma en el Bhagavad-gītā (14.18):

ūrdhvaṁ gacchanti sattva-sthā
madhye tiṣṭhanti rājasāḥ
jaghanya-guṇa-vṛtti-sthā
adho gacchanti tāmasāḥ

«Aquellos que están en el plano de la modalidad de la bondad, ascienden gradualmente a los sistemas planetarios superiores; los que están en el plano de la modalidad de la pasión viven en los planetas terrenales; y los que están en el plano de la abominable modalidad de la ignorancia descienden a los mundos infernales».

La mente es la raíz o causa de las relaciones que establece la entidad viviente. Este gran movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa es el mayor don que puede recibir la sociedad humana, pues está enseñando a todo el mundo a pensar siempre en Kṛṣṇa, mediante la ejecución de servicio devocional. De ese modo, al final de la vida podremos pasar a relacionarnos con Kṛṣṇa. Esto recibe el nombre técnico de nitya-līlā-praviṣṭa, es decir, entrar en el planeta Goloka Vṛndāvana. En el Bhagavad-gītā (18.55), se explica:

bhaktyā mām abhijānāti
yāvān yaś cāsmi tattvataḥ
tato māṁ tattvato jñātvā
viśate tad anantaram

«Únicamente se Me puede comprender tal y como soy, como la Suprema Personalidad de Dios, por medio del servicio devocional. Y cuando, mediante esa devoción, se tiene plena conciencia de Mí, se puede entrar en el Reino de Dios». Una vez que la mente está absorta por completo en el estado de conciencia de Kṛṣṇa, podemos entrar en el planeta llamado Goloka Vṛndāvana. Para poder relacionarse con la Suprema Personalidad de Dios, hay que comprender a Kṛṣṇa. El proceso mediante el cual se comprende a Kṛṣṇa es el servicio devocional.
El que logra comprender a Kṛṣṇa tal y como es, tiene la aptitud que se necesita para entrar en Kṛṣṇaloka y relacionarse con Él. La causa de esa gloriosa posición es la mente. Pero la mente también puede llevarnos a cuerpos de perro o de cerdo. Por lo tanto, absorber siempre la mente en el estado de conciencia de Kṛṣṇa es la perfección más elevada de la vida humana.

Texto

yadākṣaiś caritān dhyāyan
karmāṇy ācinute ’sakṛt
sati karmaṇy avidyāyāṁ
bandhaḥ karmaṇy anātmanaḥ

Palabra por palabra

yadā—cuando; akṣaiḥ—con los sentidos; caritān—placeres disfrutados; dhyāyan—pensar en; karmāṇi—actividades; ācinute—ejecuta; asakṛt—siempre; sati karmaṇi—cuando los asuntos materiales continúan; avidyāyām—bajo la ilusión; bandhaḥ—cautiverio; karmaṇi—en actividad; anātmanaḥ—del cuerpo material.

Traducción

Mientras deseamos disfrutar de la complacencia de los sentidos, creamos actividades materiales. Al actuar en el ámbito material, la entidad viviente disfruta de los sentidos, y al disfrutar de los sentidos, crea otra serie de actividades materiales. De esa forma, la entidad viviente queda atrapada en la posición de alma condicionada.

Significado

Desde el cuerpo sutil, creamos muchos planes para disfrutar de la complacencia de los sentidos. Esos planes quedan grabados en el registro de la mente en forma de bīja, la raíz de las actividades fruitivas. En la vida condicionada, la entidad viviente crea una serie de cuerpos consecutivos; eso se denomina karma-bandhana. Como se explica en el Bhagavad-gītā (3.9): yajñārthāt karmaṇo ’nyatra loko ’yaṁ karma-bandhanaḥ: Si actuamos solamente para satisfacer a Viṣṇu, nos liberamos del cautiverio que se debe a las actividades materiales; pero si no actuamos así, cada actividad material que ejecutamos nos atrapa más. En esas circunstancias, es de suponer que al pensar, sentir y desear, estamos creando una serie de futuros cuerpos materiales. En palabras de Bhaktivinoda Ṭhākura: anādi karama-phale, paḍi’ bhavārṇava-jale: La entidad viviente cae en el océano de karma-bandhana como resultado de actividades materiales pasadas. En lugar de hundirnos en el océano de las actividades materiales, deberíamos limitar nuestras actividades materiales a las indispensables para mantener juntos el cuerpo y el alma. El resto del tiempo deberíamos consagrarlo a las ocupaciones del servicio amoroso trascendental del Señor. Esa es la forma de aliviarnos de las reacciones a las actividades materiales.

Texto

atas tad apavādārthaṁ
bhaja sarvātmanā harim
paśyaṁs tad-ātmakaṁ viśvaṁ
sthity-utpatty-apyayā yataḥ

Palabra por palabra

ataḥ—por lo tanto; tat—eso; apavāda-artham—para contrarrestar; bhaja—ocúpate en servicio devocional; sarva-ātmanā—con todos tus sentidos; harim—a la Suprema Personalidad de Dios; paśyan—ver; tat—del Señor; ātmakam—bajo el control; viśvam—la manifestación cósmica; sthiti—mantenimiento; utpatti—creación; apyayāḥ—y aniquilación; yataḥ—de quien.

Traducción

Debes siempre recordar que la manifestación cósmica se crea, se mantiene y se aniquila por la voluntad de la Suprema Personalidad de Dios. En consecuencia, en la manifestación cósmica todo está bajo el control del Señor. Para iluminarse con este conocimiento perfecto, hay que ocuparse constantemente en el servicio devocional del Señor.

Significado

La autorrealización, comprender que somos Brahman, almas espirituales, es muy difícil mientras permanezcamos en la condición material. Sin embargo, si emprendemos el servicio devocional del Señor, Él, poco a poco, Se nos irá revelando. De ese modo, el devoto, en su avance, irá, poco a poco, comprendiendo su posición espiritual. En la oscuridad de la noche, no podemos ver nada, ni siquiera a nosotros mismos; pero cuando el sol brilla, podemos ver, no solo el sol, sino también todo lo que hay en el mundo. En el capítulo séptimo del Bhagavad-gītā (7.1), el Señor Kṛṣṇa explica:

mayy āsakta-manāḥ pārtha
yogaṁ yuñjan mad-āśrayaḥ
asaṁśayaṁ samagraṁ māṁ
yathā jñāsyasi tac chṛṇu

«Ahora escucha, ¡oh, hijo de Pṛthā!, cómo practicando el yoga con plena conciencia de Mí, con la mente apegada a Mí, puedes conocerme por completo, libre de toda duda».

Cuando nos ocupamos en el servicio devocional del Señor para volvernos conscientes de Kṛṣṇa, comprendemos, no solamente a Kṛṣṇa, sino también todo lo que está relacionado con Kṛṣṇa. En otras palabras, con el proceso de conciencia de Kṛṣṇa podemos entender a Kṛṣṇa y la manifestación cósmica, pero además comprendemos también nuestra posición constitucional. Cuando somos conscientes de Kṛṣṇa, podemos entender que la Suprema Personalidad de Dios crea, mantiene, aniquila y absorbe dentro de Sí toda la creación material. Nosotros también somos partes integrales del Señor. Todo está bajo el control del Señor, y por lo tanto, nuestro único deber es entregarnos al Supremo y ocuparnos en Su servicio amoroso trascendental.

Texto

maitreya uvāca
bhāgavata-mukhyo bhagavān
nārado haṁsayor gatim
pradarśya hy amum āmantrya
siddha-lokaṁ tato ’gamat

Palabra por palabra

maitreyaḥ uvāca—Maitreya dijo; bhāgavata—de los devotos; mukhyaḥ—el principal; bhagavān—el más poderoso; nāradaḥ—Nārada Muni; haṁsayoḥ—de la entidad viviente y del Señor; gatim—posición constitucional; pradarśya—habiendo mostrado; hi—ciertamente; amum—a él (al rey); āmantrya—después de invitar; siddha-lokam—a Siddhaloka; tataḥ—a continuación; agamat—partió.

Traducción

El gran sabio Maitreya continuó: Con estas palabras, el gran santo Nārada, el devoto supremo, explicó al rey Prācīnabarhi la posición constitucional de la Suprema Personalidad de Dios y de la entidad viviente. Después de invitar al rey, Nārada Muni partió de regreso a Siddhaloka.

Significado

Siddhaloka y Brahmaloka están dentro del mismo sistema planetario. Brahmaloka es el planeta más elevado del universo, y Siddhaloka está considerado uno de los satélites de Brahmaloka. Los habitantes de Siddhaloka tienen todos los poderes del misticismo del yoga. Este verso nos indica que el gran sabio Nārada es un habitante de Siddhaloka, aunque viaja por todos los sistemas planetarios. Todos los habitantes de Siddhaloka son cosmonautas que pueden viajar por el espacio sin ningún artificio mecánico. Los habitantes de Siddhaloka pueden ir de un planeta a otro por sí solos en virtud de la perfección yóguica que han alcanzado. Después de dar instrucciones al gran rey Prācīnabarhi, Nārada Muni partió, no sin antes invitar al rey a visitar Siddhaloka.

Texto

prācīnabarhī rājarṣiḥ
prajā-sargābhirakṣaṇe
ādiśya putrān agamat
tapase kapilāśramam

Palabra por palabra

prācīnabarhiḥ—el rey Prācīnabarhi; rāja-ṛṣiḥ—el rey santo; prajā-sarga—a los ciudadanos; abhirakṣaṇe—que protegieran; ādiśya—después de ordenar; putrān—a sus hijos; agamat—partió; tapase—para someterse a austeridades; kapila-āśramam—al lugar sagrado conocido con el nombre de Kapilāśrama.

Traducción

En presencia de sus ministros, el santo rey Prācīnabarhi dejó órdenes para sus hijos de que protegiesen a los ciudadanos. Entonces abandonó el hogar y partió para someterse a austeridades en un lugar sagrado que recibe el nombre de Kapilāśrama.

Significado

En este verso es muy importante la palabra prajā-sarga. Cuando el gran sabio Nārada indujo al santo rey Prācīnabarhi a abandonar el hogar y a emprender el servicio devocional del Señor, los hijos del rey aún no habían regresado de su período de austeridades bajo el agua. Sin embargo, no se quedó esperando su regreso, sino que simplemente les dejó algunos mensajes para que protegiesen a los ciudadanos. Según Vīrarāghava Ācārya, esa protección significa organizar a los ciudadanos conforme a las divisiones específicas de los cuatro varṇas y los cuatro āśramas. La orden real tenía la responsabilidad de velar porque los ciudadanos siguieran los principios regulativos propios de los cuatro varṇas (brāhmaṇa, kṣatriya, vaiśya, y śūdra) y los cuatro āśramas (brahmacarya, gṛhastha, vānaprastha y sannyāsa). Sin organizar este varṇāśrama-dharma, es muy difícil gobernar a los ciudadanos de un reino. Para gobernar a las masas que pueblan un país y mantenerlas avanzando perfectamente, no basta con una asamblea legislativa que dicta leyes cada año. El varṇāśrama-dharma es esencial para el buen gobierno. Una clase de hombres (los brāhmaṇas) tiene que ser inteligente y estar dotada de cualidades brahmínicas; otra clase debe formarse en la tarea administrativa (kṣatriya), otra en las ocupaciones comerciales (vaiśya), y otra en el trabajo (śūdra). La naturaleza ha dispuesto ya la existencia de esas cuatro clases de hombres, pero el gobierno tiene el deber de velar porque las cuatro clases sigan los principios de sus varṇas de un modo metódico. Eso se denomina abhirakṣaṇa, protección.

Es significativo el hecho de que, cuando Nārada, con sus instrucciones, convenció a Mahārāja Prācīnabarhi de la meta de la vida, el rey no esperó ni un momento el regreso de sus hijos, sino que se marchó inmediatamente. El regreso de sus hijos planteaba muchos problemas que resolver, pero el rey simplemente les dejó un mensaje. Sabía cuál era su deber principal. Se limitó a dejarles un mensaje, y partió con la intención de avanzar espiritualmente. Ese es el sistema vigente en la civilización védica.

Śrīdhara Svāmī nos informa de que Kapilāśrama está situado en la confluencia del Ganges y la bahía de Bengala, en un lugar llamado Gaṅgā-sāgara. Ese lugar es famoso todavía como lugar de peregrinaje, y cada año, en el día de Makara-saṅkrānti, reúne a muchos millones de personas, que se bañan en sus aguas. Debe el nombre de Kapilāśrama al hecho de que es el lugar en que el Señor Kapila ejecuta Sus austeridades y penitencias. El Señor Kapila expuso el sistema de filosofía sāṅkhya.

Texto

tatraikāgra-manā dhīro
govinda-caraṇāmbujam
vimukta-saṅgo ’nubhajan
bhaktyā tat-sāmyatām agāt

Palabra por palabra

tatra—allí; eka-agra-manāḥ—con plena atención; dhīraḥ—sobrio; govinda—de Kṛṣṇa; caraṇa-ambujam—a los pies de loto; vimukta—liberado de; saṅgaḥ—contacto con la materia; anubhajan—ocuparse continuamente en servicio devocional; bhaktyā—con devoción pura; tat—con el Señor; sāmyatām—igualdad cualitativa; agāt—logró.

Traducción

Como resultado de las austeridades y penitencias a que se sometió en Kapilāśrama, el rey Prācīnabarhi se liberó por completo de todas las identificaciones materiales falsas. Se ocupó constantemente en el servicio amoroso trascendental del Señor y alcanzó una posición espiritual cualitativamente igual a la de la Suprema Personalidad de Dios.

Significado

Las palabras tat-sāmyatām agāt encierran una significación especial. En la posición que alcanzó, el rey gozaba del mismo nivel o la misma forma que el Señor. Esa es la prueba definitiva de que la Suprema Personalidad de Dios siempre es una persona. En Su aspecto impersonal, Él es los rayos de Su cuerpo trascendental. La entidad viviente que alcanza la perfección espiritual, alcanza también el mismo tipo de cuerpo que el Señor, un cuerpo sac-cid-ānanda-vigraha. Ese cuerpo espiritual nunca se mezcla con los elementos materiales. En la vida condicionada, la entidad viviente está rodeada de elementos materiales (tierra, agua, fuego, aire, cielo, mente, inteligencia y ego), pero siempre permanece aparte de esos elementos. En otras palabras, la entidad viviente puede liberarse del condicionamiento material en cualquier momento, siempre y cuando desee hacerlo. Ese entorno material se denomina māyā. Kṛṣṇa dice:

daivī hy eṣā guṇa-mayī
mama māyā duratyayā
mām eva ye prapadyante
māyām etāṁ taranti te

«Esta energía divina Mía, integrada por las tres modalidades de la naturaleza material, es difícil de superar. Pero aquellos que se han entregado a Mí pueden sobrepasarla fácilmente» (Bg. 7.14).

En cuanto la entidad viviente se ocupa en el servicio amoroso trascendental del Señor, queda libre de todos los condicionamientos materiales (sa guṇān samatītyaitān brahma-bhūyāya kalpate). En el estado material, la entidad viviente está en el plano de jīva-bhūta, pero cuando ofrece servicio devocional al Señor, se eleva al plano de brahma-bhūta. En ese plano, la entidad viviente está liberada del cautiverio material, y se ocupa en el servicio del Señor. A veces la palabra dhīra de este verso se lee vīra. En realidad, no hay mucha diferencia. La palabra dhīra significa «sobrio», y vīra significa «héroe». El que lucha contra māyā es un héroe, y el que es lo bastante sobrio como para entender su posición, es un dhīra. Sin ser sobrio o heróico, no se puede alcanzar la salvación espiritual.

Texto

etad adhyātma-pārokṣyaṁ
gītaṁ devarṣiṇānagha
yaḥ śrāvayed yaḥ śṛṇuyāt
sa liṅgena vimucyate

Palabra por palabra

etat—esta; adhyātma—espiritual; pārokṣyam—explicación autorizada; gītam—narrada; deva-ṛṣiṇā—por el gran sabio Nārada; anagha—¡oh, inmaculado Vidura!; yaḥ—todo el que; śrāvayet—explique; yaḥ—todo el que; śṛṇuyāt—escuche; saḥ—él; liṅgena—del concepto corporal de la vida; vimucyate—se libera.

Traducción

Mi querido Vidura, el que escuche o narre a otros esta explicación del gran sabio Nārada acerca de la comprensión de la existencia espiritual de la entidad viviente, se liberará del concepto corporal de la vida.

Significado

La creación material es un sueño del alma espiritual. En realidad, como se explica en la Brahma-saṁhitā, toda existencia en el mundo material es un sueño de Mahā-Viṣṇu:

yaḥ kāraṇārṇava-jale bhajati sma yoga-
nidrām ananta-jagad-aṇḍa-saroma-kūpaḥ

El mundo material es una creación del sueño de Mahā-Viṣṇu. Lo verdadero, el plano de la realidad, es el mundo espiritual, pero el alma espiritual que desea imitar a la Suprema Personalidad de Dios tiene que venir a este mundo de sueños, la creación material. Tras entrar en contacto con las modalidades materiales de la naturaleza, la entidad viviente adquiere cuerpos densos y sutiles. La entidad viviente que es lo bastante afortunada como para relacionarse con Śrī Nārada Mahāmuni o sus sirvientes, se libera del concepto corporal de la vida y de este mundo de sueños que es la creación material.

Texto

etan mukunda-yaśasā bhuvanaṁ punānaṁ
devarṣi-varya-mukha-niḥsṛtam ātma-śaucam
yaḥ kīrtyamānam adhigacchati pārameṣṭhyaṁ
nāsmin bhave bhramati mukta-samasta-bandhaḥ

Palabra por palabra

etat—esta narración; mukunda-yaśasā—con la fama del Señor Kṛṣṇa; bhuvanam—el mundo material; punānam—santificando; deva-ṛṣi—de los grandes sabios; varya—del principal; mukha—de labios; niḥsṛtam—pronunciada; ātma-śaucam—que purifica el corazón; yaḥ—todo el que; kīrtyamānam—ser cantada; adhigacchati—regresa; pārameṣṭhyam—al mundo espiritual; na—nunca; asmin—en este; bhave—mundo material; bhramati—vaga; mukta—liberado; samasta—de todo; bandhaḥ—cautiverio.

Traducción

Esta narración del gran sabio Nārada glorifica la fama trascendental de la Suprema Personalidad de Dios. Por esa razón, el relato de sus palabras ciertamente santifica el mundo material. Purifica el corazón de la entidad viviente, y la ayuda a alcanzar su identidad espiritual. Aquel que narre este relato trascendental se liberará por completo del cautiverio de la materia, y no tendrá que seguir vagando por el mundo material.

Significado

Como se indicó en el verso 79, Nārada Muni aconsejó al rey Prācīnabarhi que emprendiese la práctica del servicio devocional, en lugar de perder el tiempo con la ejecución de ceremonias rituales y actividades fruitivas. Las claras descripciones de los cuerpos denso y sutil que se hacen en este capítulo son muy científicas, y, viniendo del gran sabio Nārada, son autoritativas. Son narraciones que cantan las glorias de la Suprema Personalidad de Dios, y que, por lo tanto, constituyen el proceso más efectivo para la purificación de la mente. Śrī Caitanya Mahāprabhu lo confirma: ceto-darpaṇa-mārjanam. Cuanto más hablamos de Kṛṣṇa, pensamos en Kṛṣṇa y predicamos para Kṛṣṇa, más nos purificamos. Esto significa que no tendremos que volver a recibir cuerpos densos ni sutiles, que no son más que una alucinación, sino que alcanzaremos nuestra identidad espiritual. Quien trata de entender este instructivo conocimiento espiritual, se libera del océano de nesciencia. Muy significativa en relación con esto es la palabra pārameṣṭhyam, que es otro nombre de Brahmaloka, el planeta en que vive el Señor Brahmā. El tema de conversación de los habitantes de Brahmaloka siempre gira alrededor de esos relatos, y por lo tanto, después de la aniquilación del mundo material pueden elevarse directamente al mundo espiritual. El que se eleva al mundo espiritual, ya no tiene que ascender y descender dentro del mundo material. En ocasiones, el nombre de pārameṣṭhyam se refiere también a las actividades espirituales.

Texto

adhyātma-pārokṣyam idaṁ
mayādhigatam adbhutam
evaṁ striyāśramaḥ puṁsaś
chinno ’mutra ca saṁśayaḥ

Palabra por palabra

adhyātma—espiritual; pārokṣyam—explicada por la autoridad; idam—esta; mayā—por mí; adhigatam—escuchada; adbhutam—maravillosa; evam—así; striyā—con una esposa; āśramaḥ—refugio; puṁsaḥ—de la entidad viviente; chinnaḥ—acabadas; amutra—acerca de la vida después de la muerte; ca—también; saṁśayaḥ—dudas.

Traducción

La alegoría del rey Purañjana, que te he explicado siguiendo a la autoridad, la escuché de labios de mi maestro espiritual, y está llena de conocimiento espiritual. Quien pueda entender el sentido de esta alegoría, quedará libre del concepto corporal y comprenderá claramente la vida que hay después de la muerte. Quien no comprenda la realidad de la transmigración del alma, podrá entenderla perfectamente con el estudio de esta narración.

Significado

Es significativa la palabra striyā, que significa «junto con la esposa». La vida en común del hombre y la mujer constituye la esencia de la existencia material. En el mundo material, la atracción entre hombre y mujer es muy fuerte. Esa atracción entre macho y hembra es el principio básico de la existencia en todas las especies. Ese mismo principio de relación entre macho y hembra está también en la sociedad humana, solo que en forma regulada. La existencia material significa que el varón y la hembra viven juntos y se sienten atraídos el uno al otro. Sin embargo, cuando comprendemos perfectamente la vida espiritual, esa atracción por el sexo opuesto pierde toda su fuerza. Esa atracción trae consigo un fuerte apego por el mundo material. Es un nudo que está muy apretado en el corazón.

puṁsaḥ striyā mithunī-bhāvam etaṁ
tayor mitho hṛdaya-granthim āhuḥ
ato gṛha-kṣetra-sutāpta-vittair
janasya moho ’yam ahaṁ mameti

(Bhāg. 5.5.8)

Todos venimos al mundo material porque nos sentimos atraídos por la complacencia sensorial, y el nudo que nos ata estrechamente a la complacencia de los sentidos es la atracción entre macho y hembra. Esa atracción hace crecer en nosotros un fuerte apego por el mundo material, que se expresa en forma de gṛha-kṣetra-suta-āpta-vitta, es decir, casa, tierra, hijos, amigos, dinero, etc. De ese modo, nos enredamos en el concepto corporal de «yo» y «mío». Sin embargo, si entendemos la historia del rey Purañjana, y entendemos que la atracción sexual llevó a Purañjana a nacer como mujer en su siguiente vida, también entenderemos el proceso de la transmigración.

Nota especial: Según Vijayadhvaja Tīrtha, que pertenece a la Madhvācārya-sampradāya, los dos primeros versos que incluímos a continuación aparecen después del verso 45 de este capítulo, y los otros dos siguen al verso 79.

Texto

sarveṣām eva jantūnāṁ
satataṁ deha-poṣaṇe
asti prajñā samāyattā
ko viśeṣas tadā nṛṇām
labdhvehānte manuṣyatvaṁ
hitvā dehādy-asad-graham
ātma-sṛtyā vihāyedaṁ
jīvātmā sa viśiṣyate

Palabra por palabra

sarveṣām—todos; eva—ciertamente; jantūnām—de animales; satatam—siempre; deha-poṣaṇe—para mantener el cuerpo; asti—hay; prajñā—inteligencia; samāyattā—que reposa en; kaḥ—qué; viśeṣaḥ—diferencia; tadā—entonces; nṛṇām—de los seres humanos; labdhvā—habiendo alcanzado; iha—aquí; ante—al final de muchas vidas; manuṣyatvam—una vida humana; hitvā—después de abandonar; deha-ādi—en los cuerpos denso y sutil; asat-graham—concepto incorrecto de la vida; ātma—de conocimiento espiritual; sṛtyā—por el sendero; vihāya—haber abandonado; idam—este cuerpo; jīva-ātmā—el alma espiritual individual; saḥ—esa; viśiṣyate—destaca.

Traducción

El deseo de mantener el cuerpo, la esposa y los hijos, también se observa en la sociedad animal. Los animales tienen inteligencia completa para resolver esos asuntos. ¿Qué diferencia hay entre un animal y un ser humano que solo haya avanzado en ese terreno? Debemos poner mucha atención para tratar de entender que llegar a la vida humana cuesta muchísimas vidas en el proceso evolutivo. Gracias a la iluminación en el conocimiento espiritual, el hombre erudito que abandone los conceptos corporales densos y sutiles de la vida llegará a ser un alma espiritual individual destacada, como lo es también el Señor Supremo.

Significado

Se dice que el hombre es un animal racional, pero de este verso se desprende la idea de que la racionalidad existe incluso en la vida animal. Si no fuesen racionales, ¿cómo podrían los animales mantener el cuerpo mediante arduos trabajos? No es cierto que los animales no sean racionales; lo que sí es cierto, es que su racionalidad no es muy madura. En todo caso, no podemos negar que son racionales. Lo esencial es que debemos utilizar la razón para comprender a la Suprema Personalidad de Dios, pues esa es la perfección de la vida humana.

Texto

bhaktiḥ kṛṣṇe dayā jīveṣv
akuṇṭha-jñānam ātmani
yadi syād ātmano bhūyād
apavargas tu saṁsṛteḥ

Palabra por palabra

bhaktiḥ—servicio devocional; kṛṣṇe—a Kṛṣṇa; dayā—misericordia; jīveṣu—a otras entidades vivientes; akuṇṭha-jñānam—conocimiento perfecto; ātmani—del ser; yadi—si; syāt—se vuelve; ātmanaḥ—del propio ser; bhūyāt—debe haber; apavargaḥ—liberación; tu—entonces; saṁsṛteḥ—del cautiverio de la vida material.

Traducción

Si una entidad viviente adquiere conciencia de Kṛṣṇa y es misericordiosa con los demás, y si su conocimiento de la autorrealización espiritual es perfecto, de inmediato alcanza la liberación del cautiverio de la existencia material.

Significado

Las palabras dayā jīveṣu de este verso, que significan «misericordia hacia las demás entidades vivientes», indican que la entidad viviente, si desea progresar en la autorrealización, debe ser misericordiosa con las demás entidades vivientes. Esto significa que después de alcanzar la perfección y de entender nuestra propia posición como sirvientes eternos de Kṛṣṇa, debemos predicar ese conocimiento. Esa actividad de prédica es la verdadera misericordia hacia las entidades vivientes. Otros tipos de actividades humanitarias pueden traer beneficios temporales para el cuerpo, pero la entidad viviente es alma espiritual, y en última instancia la única manera de ser verdaderamente misericordioso con ella es mediante la revelación de conocimiento acerca de su existencia espiritual. En palabras de Caitanya Mahāprabhu: jīvera ‘svarūpa’ haya—kṛṣṇera ‘nitya-dāsa’: «La entidad viviente es, por constitución, un sirviente de Kṛṣṇa». Debemos conocer este hecho a la perfección, y debemos predicarlo a las masas en general. Si comprendemos que somos sirvientes eternos de Kṛṣṇa, pero no lo predicamos, nuestra comprensión es imperfecta. Por esa razón, Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura canta: duṣṭa mana, ¿tumi kisera vaiṣṇava? pratiṣṭhāra tare, nirjanera ghare, tava hari-nāma kevala kaitava: «Mi querida mente, ¿qué clase de vaiṣṇava eres? En busca de prestigio falso y de una reputación material, cantas el mantra Hare Kṛṣṇa en un lugar solitario». De este modo critica a las personas que no predican. En Vṛndāvana hay muchos vaiṣṇavas a quienes no les gusta predicar; hacen una imitación barata de Haridāsa Ṭhākura. Sin embargo, el verdadero resultado de su supuesto canto en lugares solitarios es que se dedican a dormir y a pensar en mujeres y en dinero. De la misma manera, aquel que se ocupa en la adoración en el templo pero no vela por los intereses de las masas o no puede apreciar a los devotos, recibe el nombre de kaniṣṭha-adhikāri:

arcāyām eva haraye
pūjāṁ yaḥ śraddhayehate
na tad-bhakteṣu cānyeṣu
sa bhaktaḥ prākṛtaḥ smṛtaḥ

(Bhāg. 11.2.47)

Texto

adṛṣṭaṁ dṛṣṭavan naṅkṣed
bhūtaṁ svapnavad anyathā
bhūtaṁ bhavad bhaviṣyac ca
suptaṁ sarva-raho-rahaḥ

Palabra por palabra

adṛṣṭam—felicidad futura; dṛṣṭa-vat—como experiencia directa; naṅkṣet—se desvanece; bhūtam—la existencia material; svapnavat—como un sueño; anyathā—de otra manera; bhūtam—lo ocurrido en el pasado; bhavat—presente; bhaviṣyat—futuro; ca—también; suptam—un sueño; sarva—de todo; rahaḥ-rahaḥ—la conclusión secreta.

Traducción

Todo lo que ocurre en el ámbito del tiempo, que consiste en pasado, presente y futuro, no es más que un sueño. Esa es la conclusión secreta que contienen todas las Escrituras védicas.

Significado

En realidad, toda la existencia material no es más que un sueño. De modo que no se puede hablar de presente, pasado y futuro. Las personas adictas a karma-kāṇḍa-vicāra, que significa «trabajar buscando la felicidad futura mediante actividades fruitivas», también están soñando. Análogamente, la felicidad pasada y la presente, no son más que sueños. La verdadera realidad es Kṛṣṇa y el servicio a Kṛṣṇa, que nos pueden salvar de las garras de māyā, pues el Señor dice en el Bhagavad-gītā (7.14): mām eva ye prapadyante māyām etāṁ taranti te: «Aquellos que se entregan a Mí pueden sobrepasar Mi energía ilusoria».

Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo vigesimonoveno del Canto Cuarto del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado: «Conversaciones entre Nārada y el rey Prācīnabarhi».