ŚB 2.7.16

श्रुत्वा हरिस्तमरणार्थिनमप्रमेय-
श्चक्रायुध: पतगराजभुजाधिरूढ: ।
चक्रेण नक्रवदनं विनिपाट्य तस्मा-
द्धस्ते प्रगृह्य भगवान् कृपयोज्जहार ॥ १६ ॥
śrutvā haris tam araṇārthinam aprameyaś
cakrāyudhaḥ patagarāja-bhujādhirūḍhaḥ
cakreṇa nakra-vadanaṁ vinipāṭya tasmād
dhaste pragṛhya bhagavān kṛpayojjahāra

Palabra por palabra

śrutvāpor oír; hariḥla Personalidad de Dios; tamél; araṇa-arthinamaquel que necesita ayuda; aprameyaḥel ilimitadamente poderoso Señor; cakradisco; āyudhaḥequipado con Su arma; pataga-rājael rey de los pájaros (Garuḍa); bhuja-adhirūḍhaḥencontrándose sentado en las alas de; cakreṇapor el disco; nakra-vadanamla boca del cocodrilo; vinipāṭyacortando en dos; tasmātde la boca del cocodrilo; hasteen las manos; pragṛhyaasiendo la trompa; bhagavānla Personalidad de Dios; kṛpayādebido a la misericordia sin causa; ujjahāralo salvó a él.

Traducción

La Personalidad de Dios, después de oír la súplica del elefante, consideró que este necesitaba Su ayuda inmediata, pues se encontraba en un gran peligro. Así pues, el Señor apareció ahí de inmediato en las alas del rey de los pájaros, Garuḍa, plenamente equipado con Su arma, el disco [cakra]. Con el disco, Él cortó en pedazos la boca del cocodrilo para salvar al elefante, y liberó a este último levantándolo por la trompa.

Significado

El Señor reside en Su planeta Vaikuṇṭha. Nadie puede calcular cuán lejos se encuentra ese planeta. Se dice, sin embargo, que a todo aquel que trate de llegar a ese planeta mediante naves aéreas o mediante naves mentales, viajando por millones de años, aún le resultará desconocido. Los científicos modernos han inventado naves aéreas de naturaleza material, y los yogīs hacen el intento material aún más sutil de viajar con naves mentales. Los yogīs pueden llegar muy rápidamente a cualquier sitio mediante la ayuda de naves mentales. Pero ni la nave aérea ni la nave mental tienen acceso al Reino de Dios que se encuentra en Vaikuṇṭhaloka, muchísimo más allá del cielo material. Siendo esa la situación, ¿cómo pudieron las oraciones del elefante ser escuchadas desde un sitio tan ilimitadamente distante?, y, ¿cómo pudo el Señor aparecer de inmediato en el sitio? Esas cosas no pueden ser calculadas por la imaginación humana. Todo esto resultó posible gracias al ilimitado poder del Señor y, por lo tanto, el Señor se dice aquí que es aprameya, pues ni siquiera el mejor cerebro humano puede medir Sus poderes y potencias mediante cálculos matemáticos. El Señor puede oír desde un sitio así de distante. Él puede comer desde ahí, y Él puede aparecer simultáneamente en todos los lugares en un dos por tres. Así es la omnipotencia del Señor.