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Śrīmad-bhāgavatam 7.4.21

Texto

tasyogra-daṇḍa-saṁvignāḥ
sarve lokāḥ sapālakāḥ
anyatrālabdha-śaraṇāḥ
śaraṇaṁ yayur acyutam

Palabra por palabra

tasya—de él (Hiraṇyakaśipu); ugra-daṇḍa—por el muy terrible castigo; saṁvignāḥ—perturbados; sarve—todos; lokāḥ—los planetas; sa-pālakāḥ—con sus principales gobernantes; anyatra—en ningún otro lugar; alabdha—sin obtener; śaraṇāḥ—refugio; śaraṇam—en busca de refugio; yayuḥ—acudieron; acyutam—a la Suprema Personalidad de Dios.

Traducción

Con sus severos castigos, Hiraṇyakaśipu llevó a todos los habitantes del universo a una situación de extremado sufrimiento, de la que ni siquiera estaban libres los gobernantes de los distintos planetas. Perturbados y llenos de miedo, sin poder hallar ningún otro refugio, finalmente se entregaron a la Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu.

Significado

En el Bhagavad-gītā (5.29), el Señor Kṛṣṇa dice:

bhoktāraṁ yajña-tapasāṁ
sarva-loka-maheśvaram
suhṛdaṁ sarva-bhūtānāṁ
jñātvā māṁ śāntim ṛcchati

«La persona que tiene plena conciencia de Mí, sabiendo que Yo soy el beneficiario final de todo sacrificio y austeridad, el Señor Supremo de todos los planetas y semidioses, y el benefactor y bienqueriente de todas las entidades vivientes, se libera de los tormentos de las miserias materiales». La Suprema Personalidad de Dios es realmente el mejor amigo de todos. Cuando nos encontramos en un estado de sufrimiento o miseria, deseamos refugiarnos en un amigo bienqueriente. El amigo bienqueriente perfecto es el Señor Śrī Kṛṣṇa. Por esa razón, los habitantes de los diversos planetas, sin hallar ningún otro refugio, se vieron obligados a refugiarse a los pies de loto del amigo supremo. Si buscamos refugio en el amigo supremo desde un principio, estaremos a salvo de todos los peligros. Se dice que es de tontos pretender atravesar el océano agarrados de la cola de un perro que va nadando. Del mismo modo, también es de tontos buscar el refugio de un semidiós cuando estamos afligidos, porque nuestros esfuerzos van a ser inútiles. Debemos aspirar al refugio de la Suprema Personalidad de Dios en toda circunstancia. Entonces no estaremos en peligro en ninguna situación.