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Śrīmad-bhāgavatam 7.2.61

Texto

śrī-nārada uvāca
iti daitya-pater vākyaṁ
ditir ākarṇya sasnuṣā
putra-śokaṁ kṣaṇāt tyaktvā
tattve cittam adhārayat

Palabra por palabra

śrī-nāradaḥ uvāca—Śrī Nārada Muni dijo; iti—así; daitya-pateḥ—del rey de los demonios; vākyam—el discurso; ditiḥ—Diti, la madre de Hiraṇyakaśipu e Hiraṇyākṣa; ākarṇya—escuchar; sa-snuṣā—con la esposa de Hiraṇyākṣa; putra-śokam—el gran desconsuelo que sentía por su hijo Hiraṇyākṣa; kṣaṇāt—inmediatamente; tyaktvā—abandonando; tattve—en la verdadera filosofía de la vida; cittam—corazón; adhārayat—ocupó.

Traducción

Śrī Nārada Muni continuó: Diti, la madre de Hiraṇyakaśipu e Hiraṇyākṣa, escuchó los consejos de Hiraṇyakaśipu en compañía de su nuera, Ruṣābhānu, la esposa de Hiraṇyākṣa. Entonces olvidó el dolor que le producía la muerte de su hijo y concentró la atención de su mente en comprender la verdadera filosofía de la vida.

Significado

Es indudable que, cuando muere un familiar, nuestro interés por la filosofía aumenta mucho; sin embargo, tan pronto como finaliza la ceremonia funeraria, nuestra atención se vuelve de nuevo hacia el materialismo. Incluso los daityas, que son personas materialistas, piensan a veces en filosofía ante la muerte de algún familiar. El término técnico para definir esa actitud de la persona materialista es śmaśāna-vairāgya, es decir, el desapego que surge en el cementerio o en el crematorio. Como se confirma en el Bhagavad-gītā, hay cuatro clases de hombres que adquieren comprensión de la vida espiritual y de Dios: ārta (el afligido),jijñāsu (el inquisitivo), arthārthī (el que desea bienes materiales), y jñānī (el que está buscando conocimiento). El interés por Dios se manifiesta de modo especial en circunstancias de sufrimiento material. Por esa razón, Kuntīdevī oró a Kṛṣṇa diciéndole que prefería el sufrimiento a una vida que discurra felizmente. En el mundo material, la persona feliz olvida a Kṛṣṇa, a Dios; pero, a veces, la persona verdaderamente piadosa, cuando sufre, recuerda a Kṛṣṇa. Por eso la reina Kuntīdevī prefería el sufrimiento, pues representaba una oportunidad para recordar a Kṛṣṇa. Cuando Kṛṣṇa Se despedía de Kuntīdevī para regresar a Su país, ella se lamentó diciendo que estaba en mejor posición antes, agobiada por los sufrimientos, que ahora que los Pāṇḍavas se habían establecido en su reino, porque antes Kṛṣṇa siempre estaba con ellos, mientras que ahora Se iba. Para el devoto, los sufrimientos son una oportunidad para recordar a la Suprema Personalidad de Dios constantemente.

Thus end the Bhaktivedanta purports of the Seventh Canto, Second Chapter, of the Śrīmad-Bhāgavatam, entitled “Hiraṇyakaśipu, King of the Demons.”