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Śrīmad-bhāgavatam 4.22.46

Texto

svam eva brāhmaṇo bhuṅkte
svaṁ vaste svaṁ dadāti ca
tasyaivānugraheṇānnaṁ
bhuñjate kṣatriyādayaḥ

Palabra por palabra

svam—propio; eva—ciertamente; brāhmaṇaḥ—el brāhmaṇa; bhuṅkte—disfruta; svam—propia; vaste—ropa; svam—propio; dadāti—da en caridad; ca—y; tasya—su; eva—ciertamente; anugraheṇa—por la misericordia de; annam—cereales; bhuñjate—come; kṣatriya-ādayaḥ—las demás secciones de la sociedad, empezando con los kṣatriyas.

Traducción

Los kṣatriyas, vaiśyas y śūdras pueden comer gracias a la misericordia de los brāhmaṇas. Son los brāhmaṇas quienes disfrutan de sus propias posesiones, se visten con lo que es suyo, y dan sus propias pertenencias en caridad.

Significado

Las palabras namo brahmaṇya-devāya con que se adora a la Suprema Personalidad de Dios, indican que el Señor Supremo considera que los brāhmaṇas son dioses dignos de adoración. El Señor Supremo es adorado por todos, pero aun así, El, para enseñar a los demás, adora a los brāhmaṇas. Todos deben de seguir las instrucciones de los brāhmaṇas, cuya única ocupación es difundir por todo el mundo el conocimiento védico, śabda-brahma. Siempre que en la sociedad humana haya escases de brāhmaṇas que difundan el conocimiento védico, el resultado será el caos. Los brāhmaṇas y los vaiṣṇavas, como sirvientes directos de la Suprema Personalidad de Dios, no dependen de los demás. En realidad, todo lo que hay en el mundo les pertenece, y por humildad aceptan caridad de los kṣatriyas, que son los reyes, y de los vaiśyas, los comerciantes. Todo es propiedad de los brāhmaṇas, pero el gobierno kṣatriya y los comerciantes lo tienen bajo custodia, haciendo el papel de banqueros; siempre que los brāhmaṇas necesiten dinero, los kṣatriyas y vaiśyas deben proporcionárselo. Es como una cuenta corriente de la que el titular puede retirar dinero a voluntad. Los brāhmaṇas, como están ocupados en el servicio del Señor, tienen muy poco tiempo para dedicarse a asuntos económicos mundanos; por consiguiente, son los kṣatriyas, los reyes, quienes guardan las riquezas y quienes deben procurar dinero a los brāhmaṇas tan pronto como estos lo pidan. La realidad es que los brāhmaṇas y vaiṣṇavas no viven a expensas de otros; viven gastando su propio dinero, aunque aparentemente lo obtengan de otros. Los kṣatriyas y vaiśyas no tienen derecho a dar caridad, pues todo lo que poseen pertenece a los brāhmaṇas. Por consiguiente los kṣatriyas y vaiṣyas deben de dar caridad siguiendo las instrucciones de los brāhmaṇas. Por desgracia, en la actualidad hay escasez de brāhmaṇas, y los supuestos kṣatriyas y vaiśyas no cumplen las órdenes de los brāhmaṇas; en consecuencia, la situación del mundo es caótica.

La segunda línea del verso indica que los kṣatriyas, vaiśyas y śūdras comen solo por misericordia de los brāhmaṇas; en otras palabras, no deben de comer nada que prohíban los brāhmaṇas. Los brāhmaṇas y vaiṣṇavas saben qué se debe comer, y dan ejemplo personal, no comiendo nada que no se haya ofrecido antes a la Suprema Personalidad de Dios. Comen solamente prasāda, remanentes del alimento ofrecido al Señor. Los kṣatriyas, vaiśyas y śudras deben comer solamente kṛṣṇa-prasāda, que reciben por la misericordia de los brāhmaṇas. No pueden abrir mataderos y comer carne, pescado o huevos, ni pueden beber alcohol o ganar con esos fines sin autorización. En la época actual, toda la población está absorta únicamente en actividades pecaminosas, pues no hay brāhmaṇas que guíen a la sociedad con sus instrucciones. En consecuencia, las leyes de la naturaleza castigan, merecidamente, a todo el mundo. Esa es la situación de la era de Kali.