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CAPÍTULO 18

El rey Yayāti recobra la juventud

En este capítulo se narra la historia del rey Yayāti, el hijo de Nahuṣa. Pūru, el menor de los cinco hijos de Yayāti, aceptó para sí la invalidez de su padre.

Cuando Nahuṣa, que tenía seis hijos, recibió la maldición de convertirse en serpiente pitón, su hijo mayor, Yati, entró en la orden de sannyāsa. Debido a ello, el siguiente hijo, Yayāti, fue coronado rey. Por disposición de la providencia, Yayāti se casó con la hija de Śukrācārya. Śukrācārya era un brāhmaṇa y Yayāti un kṣatriya, pero, aun así, Yayāti se casó con ella. La hija de Śukrācārya, Devayānī, tenía una amiga llamada Śarmiṣṭhā, que era la hija de Vṛṣaparvā. El rey Yayāti se casó también con Śarmiṣṭhā. La historia de ese matrimonio es la siguiente: Cierto día, Śarmiṣṭhā estaba jugando en el agua con miles de amigas suyas, entre las que también estaba Devayānī. Por el lugar pasó el Señor Śiva, sentado sobre su toro y acompañado de Umā. Al verlo, las jovencitas se vistieron inmediatamente, pero Śarmiṣṭhā, por error, se puso las ropas de Devayānī. Devayānī, muy enfadada, riñó a Śarmiṣṭhā; ella también se irritó mucho y respondió a Devayānī con más reproches, y finalmente la hizo caer a un pozo. Quiso el azar que el rey Yayāti fuese a aquel pozo a beber agua; allí encontró a Devayānī y la rescató. De ese modo Devayānī aceptó por esposo a Mahārāja Yayāti. Después de esto, Devayānī fue llorando a ver a su padre y le contó lo que había hecho Śarmiṣṭhā. Al saber lo ocurrido, Śukrācārya se enfadó mucho y quiso castigar a Vṛṣaparvā, el padre de Śarmiṣṭhā. Sin embargo, Vṛṣaparvā satisfizo a Śukrācārya ofreciéndole a Śarmiṣṭhā como sirvienta de Devayānī. Fue así como también Śarmiṣṭhā, en calidad de sirvienta de Devayānī, fue con ella a casa de su esposo. Allí, cuando su amiga Devayānī tuvo un hijo, también ella deseó tener uno. Por consiguiente, en el momento adecuado para la concepción, pidió a Mahārāja Yayāti que se uniera con ella. Después de que Śarmiṣṭhā se quedase embarazada también, Devayānī se llenó de envidia. Muy irritada, se fue inmediatamente a casa de su padre y le contó todo lo ocurrido. Śukrācārya volvió a enfadarse y maldijo a Mahārāja Yayāti a volverse viejo; pero, cuando Yayāti le pidió que fuese misericordioso con él, Śukrācārya le dio una bendición, diciéndole que podría transferir su vejez y su invalidez a algún hombre joven. Yayāti cambió su vejez por la juventud de su hijo menor, Pūru. De ese modo pudo disfrutar con muchachas jóvenes.

Texto

śrī-śuka uvāca
yatir yayātiḥ saṁyātir
āyatir viyatiḥ kṛtiḥ
ṣaḍ ime nahuṣasyāsann
indriyāṇīva dehinaḥ

Palabra por palabra

śrī-śukaḥ uvāca—Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; yatiḥ—Yati; yayātiḥ—Yayāti; saṁyātiḥ—Saṁyāti; āyatiḥ—Āyati; viyatiḥ—Viyati; kṛtiḥ—Kṛti; ṣaṭ—seis; ime—todos ellos; nahuṣasya—del rey Nahuṣa; āsan—fueron; indriyāṇi—los (seis) sentidos; iva—como; dehinaḥ—de un alma encarnada.

Traducción

Śukadeva Gosvāmī dijo: ¡Oh, rey Parīkṣit!, del mismo modo que el alma encarnada tiene seis sentidos, el rey Nahuṣa tuvo seis hijos: Yati, Yayāti, Saṁyāti, Āyati, Viyati y Kṛti.

Texto

rājyaṁ naicchad yatiḥ pitrā
dattaṁ tat-pariṇāmavit
yatra praviṣṭaḥ puruṣa
ātmānaṁ nāvabudhyate

Palabra por palabra

rājyam—el reino; na aicchat—no aceptó; yatiḥ—el hijo mayor, Yati; pitrā—por su padre; dattam—ofrecido; tat-pariṇāma-vit—conociendo las consecuencias de poseer el poder real; yatra—donde; praviṣṭaḥ—habiendo entrado; puruṣaḥ—esa persona; ātmānam—autorrealización; na—no; avabudhyate—tomará en serio y entenderá.

Traducción

Cuando se asume el cargo de rey o de jefe de gobierno, no es posible entender el sentido de la autorrealización. Sabiendo esto, Yati, el hijo mayor de Nahuṣa, no aceptó el poder que su padre le ofrecía para que gobernase.

Significado

La autorrealización, principal objetivo de la civilización humana, es un tema muy seriamente considerado por las personas que han alcanzado el plano de la modalidad de la bondad y poseen las cualidades brahmínicas. Los kṣatriyas suelen estar dotados de cualidades materiales que les traen ganancias materiales y complacencia de los sentidos, pero las personas espiritualmente avanzadas no tienen interés en la opulencia material. De hecho, solo aceptan lo que es imprescindible para una vida de avance espiritual en el campo de la autorrealización. En este verso se menciona en particular que quien entra en el campo de la política pierde la posibilidad de alcanzar la perfección de la vida humana, sobre todo en los tiempos que corren. No obstante, quien escuche el Śrīmad-Bhāgavatam podrá alcanzar la perfección más elevada. Ese proceso de escuchar se denomina nityaṁ bhāgavata-sevayā. Mahārāja Parīkṣit estaba enredado en asuntos políticos, pero al final de su vida escuchó el Śrīmad-Bhāgavatam de labios de Śukadeva Gosvāmī, de modo que no tuvo dificultad en alcanzar la perfección. Por eso Śrī Caitanya Mahāprabhu nos sugiere:

sthāne sthitāḥ śruti-gatāṁ tanu-vāṅ-manobhir
ye prāyaśo ’jita jito ’py asi tais tri-lokyām

(Bhāg. 10.14.3)

Pese a que pueda estar bajo la influencia de las modalidades de la pasión, la ignorancia o la bondad, la persona que escucha regularmente el Śrīmad-Bhāgavatam de labios de un alma autorrealizada se libera del cautiverio del enredo material.

Texto

pitari bhraṁśite sthānād
indrāṇyā dharṣaṇād dvijaiḥ
prāpite ’jagaratvaṁ vai
yayātir abhavan nṛpaḥ

Palabra por palabra

pitari—cuando su padre; bhraṁśite—fue hecho caer; sthānāt—de los planetas celestiales; indrāṇyāḥ—de Śacī, la esposa de Indra; dharṣaṇāt—de ofender; dvijaiḥ—por ellos (después de que ella presentase una queja ante los brāhmaṇas); prāpite—degradado a; ajagaratvam—la vida de una serpiente; vai—en verdad; yayātiḥ—el hijo llamado Yayāti; abhavat—pasó a ser; nṛpaḥ—el rey.

Traducción

Śacī, la esposa de Indra, por el trato deshonesto que recibió de Nahuṣa, el padre de Yayāti, se fue a quejar a Agastya y otros brāhmaṇas santos, quienes maldijeron a Nahuṣa a caer de los planetas celestiales y verse degradado a un cuerpo de serpiente pitón. Como consecuencia de ello, Yayāti heredó el reino.

Texto

catasṛṣv ādiśad dikṣu
bhrātṝn bhrātā yavīyasaḥ
kṛta-dāro jugoporvīṁ
kāvyasya vṛṣaparvaṇaḥ

Palabra por palabra

catasṛṣu—sobre las cuatro; ādiśat—permitió gobernar; dikṣu—direcciones; bhrātṝn—cuatro hermanos; bhrātā—Yayāti; yavīyasaḥ—jóvenes; kṛta-dāraḥ—se casó con; jugopa—gobernó; ūrvīm—el mundo; kāvyasya—la hija de Śukrācārya; vṛṣaparvaṇaḥ—la hija de Vṛṣaparvā.

Traducción

El rey Yayāti tenía cuatro hermanos menores, a quienes permitió gobernar las cuatro direcciones. Yayāti se casó con Devayānī, la hija de Śukrācārya, y con Śarmiṣṭhā, la hija de Vṛṣaparvā, y gobernó toda la Tierra.

Texto

śrī-rājovāca
brahmarṣir bhagavān kāvyaḥ
kṣatra-bandhuś ca nāhuṣaḥ
rājanya-viprayoḥ kasmād
vivāhaḥ pratilomakaḥ

Palabra por palabra

śrī-rājā uvāca—Mahārāja Parīkṣit preguntó; brahma-ṛṣiḥ—el mejor de los brāhmaṇas; bhagavān—muy poderoso; kāvyaḥ—Śukrācārya; kṣatra-bandhuḥ—que pertenecía a la clase kṣatriya; ca—también; nāhuṣaḥ—el rey Yayāti; rājanya-viprayoḥ—de una brāhmaṇa y un kṣatriya; kasmāt—cómo; vivāhaḥ—una relación matrimonial; pratilomakaḥ—en contra de los principios regulativos tradicionales.

Traducción

Mahārāja Parīkṣit dijo: Śukrācārya era un brāhmaṇa muy poderoso, y Mahārāja Yayāti era un kṣatriya. Siento curiosidad por saber cómo se produjo ese matrimonio pratiloma entre un kṣatriya y una brāhmaṇa.

Significado

En el sistema védico, la costumbre generalizada es que los kṣatriyas se casen con kṣatriyas y los brāhmaṇas con brāhmaṇas. Los matrimonios entre clases distintas pueden ser de dos tipos: anuloma y pratiloma. Anuloma, el matrimonio de un brāhmaṇa con la hija de un kṣatriya, está autorizado, pero pratiloma, el matrimonio de un kṣatriya con la hija de un brāhmaṇa, no suele permitirse. Por esa razón, Mahārāja Parīkṣit sentía curiosidad por saber cómo había podido aceptar Śukrācārya, un brāhmaṇa tan poderoso, el principio de pratiloma. Mahārāja Parīkṣit estaba deseoso de conocer la causa de un matrimonio tan poco común.

Texto

śrī-śuka uvāca
ekadā dānavendrasya
śarmiṣṭhā nāma kanyakā
sakhī-sahasra-saṁyuktā
guru-putryā ca bhāminī
devayānyā purodyāne
puṣpita-druma-saṅkule
vyacarat kala-gītāli-
nalinī-puline ’balā

Palabra por palabra

śrī-śukaḥ uvāca—Śukadeva Gosvāmī dijo; ekadā—en cierta ocasión; dānava-indrasya—de Vṛṣaparvā; śarmiṣṭhā—Śarmiṣṭhā; nāma—de nombre; kanyakā—una hija; sakhī-sahasra-saṁyuktā—en compañía de miles de amigas; guru-putryā—con la hija de Śukrācārya, el guru; ca—también; bhāminī—fácilmente irritable; devayānyā—con Devayānī; pura-udyāne—dentro del jardín de palacio; puṣpita—lleno de flores; druma—de frondosos árboles; saṅkule—muy lleno; vyacarat—paseaba; kala-gīta—con muy dulces trinos; ali—con abejorros; nalinī—con flores de loto; puline—en ese jardín; abalā—inocente.

Traducción

Śukadeva Gosvāmī dijo: Un día, la hija de Vṛṣaparvā, Śarmiṣṭhā, que era inocente pero de naturaleza irascible, se paseaba por el jardín del palacio en compañía de Devayānī, la hija de Śukrācārya, y miles de amigas más. El jardín estaba lleno de flores de loto y de árboles con flores y frutos, y estaba habitado por abejorros y pájaros de dulces trinos.

Texto

tā jalāśayam āsādya
kanyāḥ kamala-locanāḥ
tīre nyasya dukūlāni
vijahruḥ siñcatīr mithaḥ

Palabra por palabra

tāḥ—ellas; jala-āśayam—a las márgenes del lago; āsādya—al llegar; kanyāḥ—todas las muchachas; kamala-locanāḥ—de ojos como pétalos de loto; tīre—en la orilla; nyasya—quitándose; dukūlāni—sus ropas; vijahruḥ—se pusieron a jugar; siñcatīḥ—tirando agua; mithaḥ—unas a otras.

Traducción

Cuando llegaron a la orilla de un estanque, aquellas muchachas de ojos de loto desearon disfrutar de un baño. Dejando sus ropas en la orilla, se pusieron a jugar, salpicándose agua las unas a las otras.

Texto

vīkṣya vrajantaṁ giriśaṁ
saha devyā vṛṣa-sthitam
sahasottīrya vāsāṁsi
paryadhur vrīḍitāḥ striyaḥ

Palabra por palabra

vīkṣya—al ver; vrajantam—pasar por allí; giriśam—al Señor Śiva; saha—con; devyā—Pārvatī, la esposa del Señor Śiva; vṛṣa-sthitam—sentado sobre su toro; sahasā—rápidamente; uttīrya—salir del agua; vāsāṁsi—ropas; paryadhuḥ—se pusieron en el cuerpo; vrīḍitāḥ—avergonzadas; striyaḥ—las muchachas.

Traducción

Mientras jugaban en el agua, vieron de pronto al Señor Śiva, que pasaba por allí montado a lomos de su toro y acompañado de su esposa, Pārvatī. Las muchachas, que estaban desnudas, sintieron mucha vergüenza y, saliendo del agua a toda prisa, se cubrieron con sus ropas.

Texto

śarmiṣṭhājānatī vāso
guru-putryāḥ samavyayat
svīyaṁ matvā prakupitā
devayānīdam abravīt

Palabra por palabra

śarmiṣṭhā—la hija de Vṛṣaparvā; ajānatī—sin conocimiento; vāsaḥ—el vestido; guru-putryāḥ—de Devayānī, la hija del guru; samavyayat—se puso; svīyam—sus propias; matvā—pensando; prakupitā—irritada y furiosa; devayānī—la hija de Śukrācārya; idam—esto; abravīt—dijo.

Traducción

Cuando Śarmiṣṭhā, sin darse cuenta, se puso las ropas de Devayānī, Devayānī se irritó con ella y le dirigió las siguientes palabras.

Texto

aho nirīkṣyatām asyā
dāsyāḥ karma hy asāmpratam
asmad-dhāryaṁ dhṛtavatī
śunīva havir adhvare

Palabra por palabra

aho—¡ay!; nirīkṣyatām—miren tan solo; asyāḥ—de ella (de Śarmiṣṭhā); dāsyāḥ—igual que nuestra sirvienta; karma—las actividades; hi—en verdad; asāmpratam—sin etiqueta de ningún tipo; asmat-dhāryam—la ropa que es para mí; dhṛtavatī—se ha puesto; śunī iva—como un perro; haviḥ—mantequilla clarificada; adhvare—destinada a ser ofrecida en el sacrificio.

Traducción

¡Oh!, ¡miren cómo se comporta esta criada, Śarmiṣṭhā! Como un perro que roba la mantequilla clarificada destinada a un sacrificio, se ha puesto mi vestido, pasando por alto toda forma de etiqueta.

Texto

yair idaṁ tapasā sṛṣṭaṁ
mukhaṁ puṁsaḥ parasya ye
dhāryate yair iha jyotiḥ
śivaḥ panthāḥ pradarśitaḥ
yān vandanty upatiṣṭhante
loka-nāthāḥ sureśvarāḥ
bhagavān api viśvātmā
pāvanaḥ śrī-niketanaḥ
vayaṁ tatrāpi bhṛgavaḥ
śiṣyo ’syā naḥ pitāsuraḥ
asmad-dhāryaṁ dhṛtavatī
śūdro vedam ivāsatī

Palabra por palabra

yaiḥ—personas por las cuales; idam—todo este universo; tapasā—por austeridad; sṛṣṭam—fue creado; mukham—el rostro; puṁsaḥ—de la Persona Suprema; parasya—trascendental; ye—aquellos que (son); dhāryate—siempre nace; yaiḥ—personas por las cuales; iha—aquí; jyotiḥ—el brahmajyoti, la refulgencia del Señor Supremo; śivaḥ—auspiciosa; panthāḥ—vía; pradarśitaḥ—es trazada; yān—a quienes; vandanti—ofrecen oraciones; upatiṣṭhante—honran y siguen; loka-nāthāḥ—los dirigentes de los diversos planetas; sura-īśvarāḥ—los semidioses; bhagavān—la Suprema Personalidad de Dios; api—incluso; viśva-ātmā—la Superalma; pāvanaḥ—el purificador; śrī-niketanaḥ—el esposo de la diosa de la fortuna; vayam—nosotros (somos); tatra api—más grandes incluso que los brāhmaṇas; bhṛgavaḥ—descendientes de Bhṛgu; śiṣyaḥ—discípulo; asyāḥ—de ella; naḥ—nuestro; pitā—padre; asuraḥ—que pertenece al grupo de los demonios; asmat-dhāryam—hecho para que nosotras lo vistamos; dhṛtavatī—se lo ha puesto; śūdraḥ—un obrero no brāhmaṇa; vedam—los Vedas; iva—como; asatī—sin castidad.

Traducción

Nosotros pertenecemos a la clase de los brāhmaṇas cualificados, que son considerados el rostro de la Suprema Personalidad de Dios. Los brāhmaṇas han creado el universo entero con su austeridad, y siempre mantienen la Verdad Absoluta en lo más profundo del corazón. Ellos han trazado la senda de la buena fortuna, la senda de la civilización védica, y son el único objeto digno de adoración en este mundo; tanto es así que hasta los grandes semidioses, los dirigentes de los planetas, y hasta la Suprema Personalidad de Dios, que es la Superalma, el purificador supremo, el esposo de la diosa de la fortuna, les ofrecen oraciones y les adoran. Y nosotros somos todavía más respetables porque pertenecemos a la dinastía de Bhṛgu. Pero esta mujer, cuyo padre, como todos los demonios, es discípulo nuestro, se ha atrevido a ponerse mi vestido, exactamente como un śūdra que se apodera del conocimiento védico.

Texto

evaṁ kṣipantīṁ śarmiṣṭhā
guru-putrīm abhāṣata
ruṣā śvasanty uraṅgīva
dharṣitā daṣṭa-dacchadā

Palabra por palabra

evam—así; kṣipantīm—reprender; śarmiṣṭhā—la hija de Vṛṣaparvā; guru-putrīm—a la hija del guru, Śukrācārya; abhāṣata—dijo; ruṣā—muy enfadada; śvasantī—con una respiración muy pesada; uraṅgī iva—como una serpiente; dharṣitā—ofendida, pisoteada; daṣṭa-dat-chadā—mordiéndose el labio con los dientes.

Traducción

Śukadeva Gosvāmī dijo: Ante aquellas crueles palabras de reproche, Śarmiṣṭhā se enfadó mucho. Resollando como una serpiente y mordiéndose el labio inferior con los dientes, respondió a la hija de Śukrācārya con las siguientes palabras.

Texto

ātma-vṛttam avijñāya
katthase bahu bhikṣuki
kiṁ na pratīkṣase ’smākaṁ
gṛhān balibhujo yathā

Palabra por palabra

ātma-vṛttam—la propia posición; avijñāya—sin entender; katthase—estás hablando como una loca; bahu—tanto; bhikṣuki—pedigüeña; kim—acaso; na—no; pratīkṣase—esperas; asmākam—nuestra; gṛhān—en la casa; balibhujaḥ—los cuervos; yathā—como.

Traducción

Tú, pedigüeña, ¿por qué tienes que hablar tanto, si ni siquiera entiendes tu posición? ¿No andan todos ustedes por nuestra casa esperando que les demos el sustento? ¿No dependen de nosotros como los cuervos?

Significado

Los cuervos no pueden vivir de forma independiente; están completamente supeditados a los restos de comida que los casados tiran al basural. Como los brāhmaṇas dependen de sus discípulos, Śarmiṣṭhā reaccionó ante los ásperos insultos de Devayānī acusándola de pertenecer a una familia de pedigüeños semejantes a los cuervos. Por naturaleza, las mujeres tienen la tendencia a enfrentarse verbalmente a la menor provocación. Como vemos en este incidente, esa ha sido su naturaleza desde hace muchísimo tiempo.

Texto

evaṁ-vidhaiḥ suparuṣaiḥ
kṣiptvācārya-sutāṁ satīm
śarmiṣṭhā prākṣipat kūpe
vāsaś cādāya manyunā

Palabra por palabra

evam-vidhaiḥ—esas; su-paruṣaiḥ—con palabras desagradables; kṣiptvā—después de reñir; ācārya-sutām—a la hija de Śukrācārya; satīm—a Devayānī; śarmiṣṭhā—Śarmiṣṭha; prākṣipat—arrojó (a ella); kūpe—a un pozo; vāsaḥ—las ropas; ca—y; ādāya—llevándose; manyunā—por la ira.

Traducción

Después de insultar a Devayānī con esas desagradables palabras, Śarmiṣṭhā, muy iracunda, tiró a la hija de Śukrācārya a un pozo y se llevó sus ropas.

Texto

tasyāṁ gatāyāṁ sva-gṛhaṁ
yayātir mṛgayāṁ caran
prāpto yadṛcchayā kūpe
jalārthī tāṁ dadarśa ha

Palabra por palabra

tasyām—cuando ella; gatāyām—se fue; sva-gṛham—a su casa; yayātiḥ—el rey Yayāti; mṛgayām—de caza; caran—paseando; prāptaḥ—llegó; yadṛcchayā—por casualidad; kūpe—al pozo; jala-arthī—deseando beber agua; tām—a ella (a Devayānī); dadarśa—vio; ha—en verdad.

Traducción

Después de tirar a Devayānī al pozo, Śarmiṣṭhā volvió a casa. Entre tanto, el rey Yayāti, que había salido de cacería, se acercó casualmente al pozo para beber y vio allí a Devayānī.

Texto

dattvā svam uttaraṁ vāsas
tasyai rājā vivāsase
gṛhītvā pāṇinā pāṇim
ujjahāra dayā-paraḥ

Palabra por palabra

dattvā—dar; svam—su propia; uttaram—superior; vāsaḥ—ropa; tasyai—a ella (a Devayānī); rājā—el rey; vivāsase—porque ella estaba desnuda; gṛhītvā—tomar; pāṇinā—con la mano; pāṇim—su mano; ujjahāra—entregó; dayā-paraḥ—siendo muy bondadoso.

Traducción

Nada más ver a Devayānī desnuda en el pozo, el rey Yayāti le tendió la parte superior de su vestimenta para que se cubriese. Mostrándose muy bondadoso con ella, la tomó de la mano y la ayudó a salir del pozo.

Texto

taṁ vīram āhauśanasī
prema-nirbharayā girā
rājaṁs tvayā gṛhīto me
pāṇiḥ para-purañjaya
hasta-grāho ’paro mā bhūd
gṛhītāyās tvayā hi me
eṣa īśa-kṛto vīra
sambandho nau na pauruṣaḥ

Palabra por palabra

tam—a él; vīram—a Yayāti; āha—dijo; auśanasī—la hija de Uśanā Kavi, Śukrācārya; prema-nirbharayā—saturadas de amor y amabilidad; girā—con esas palabras; rājan—¡oh, rey!; tvayā—por ti; gṛhītaḥ—aceptada; me—mi; pāṇiḥ—mano; para-purañjaya—el conquistador de los reinos de otros; hasta-grāhaḥ—el que aceptó mi mano; aparaḥ—otro; mā—que no; bhūt—sea; gṛhītāyāḥ—aceptada; tvayā—por ti; hi—en verdad; me—de mí; eṣaḥ—esto; īśa-kṛtaḥ—dispuesto por la providencia; vīra—¡oh, gran héroe!; sambandhaḥ—relación; nau—nuestra; na—no; pauruṣaḥ—nada hecho por los hombres.

Traducción

Con palabras saturadas de amor y cariño, Devayānī dijo al rey Yayāti: ¡Oh, gran héroe!, ¡oh, rey, conquistador de las ciudades de tus enemigos!, al tomar mi mano me has aceptado por esposa. No dejes que sea tocada por nadie más, pues nuestra relación como marido y mujer ha sido dispuesta por la providencia, y no por ningún ser humano.

Significado

Es más que probable que el rey Yayāti quedase admirado de la belleza juvenil de Devayānī mientras la ayudaba a salir del pozo, y que le preguntase a qué casta pertenecía. Devayānī le habría contestado inmediatamente: «Nosotros ya estamos casados, pues tú has aceptado mi mano». Unir las manos del novio y la novia es un sistema vigente a perpetuidad en todas las sociedades. Por esa razón, Yayāti y Devayānī podían considerarse casados desde el momento en que él la tomó de la mano. Devayānī se había enamorado del héroe Yayāti, y por eso le pidió que no cambiase de parecer y no permitiese que ella se casara con otro hombre.

Texto

yad idaṁ kūpa-magnāyā
bhavato darśanaṁ mama
na brāhmaṇo me bhavitā
hasta-grāho mahā-bhuja
kacasya bārhaspatyasya
śāpād yam aśapaṁ purā

Palabra por palabra

yat—debido a; idam—esta; kūpa-magnāyāḥ—caída en el pozo; bhavataḥ—de Tu Gracia; darśanam—encuentro; mama—conmigo; na—no; brāhmaṇaḥ—un brāhmaṇa cualificado; me—mío; bhavitā—será; hasta-grāhaḥ—esposo; mahā-bhuja—¡oh, gran héroe de poderosos brazos!; kacasya—de Kaca; bārhaspatyasya—el hijo de Bṛhaspati, el brāhmaṇa erudito y sacerdote celestial; śāpāt—por la maldición; yam—a quien; aśapam—yo maldije; purā—en el pasado.

Traducción

Gracias a que caí en el pozo, te encontré a ti. En verdad, nuestro encuentro ha sido obra de la providencia. Cuando maldije a Kaca, el hijo del gran sabio Bṛhaspati, él, a su vez, me maldijo a mí diciendo que no me casaría con un brāhmaṇa. Por lo tanto, ¡oh, héroe de poderosos brazos!, no es posible que yo me case con un brāhmaṇa.

Significado

Kaca, el hijo del sabio sacerdote celestial Bṛhaspati, había sido alumno de Śukrācārya, quien le enseñó el arte de resucitar a una persona muerta prematuramente. Ese arte, mṛta-sañjīvanī, se utilizaba especialmente en tiempos de guerra. En esas ocasiones, muchos soldados hallaban la muerte antes de su hora prescrita, pero, si su cuerpo estaba intacto, el arte de mṛta-sañjīvanī podía traerles de nuevo a la vida. Śukrācārya y muchos otros conocían el secreto, y Kaca, el hijo de Bṛhaspati, fue a estudiar con Śukrācārya para aprenderlo. Devayānī había deseado casarse con Kaca, pero este, por respeto hacia Śukrācārya, consideraba a la hija del guru un superior digno de respeto, de modo que no quiso casarse con ella. Muy enfadada, Devayānī maldijo a Kaca diciendo que el arte de mṛta-sañjīvanī que había aprendido de su padre le sería inútil. Como respuesta, Kaca maldijo a su vez a Devayānī diciéndole que nunca tendría un marido brāhmaṇa. Devayānī se sentía atraída por Yayāti, que era un kṣatriya, de modo que le pidió que la aceptase como esposa en toda regla, y le explicó que, aunque sería un matrimonio pratiloma-vivāha, entre la hija de una familia de clase alta con el hijo de una familia inferior, todo ello había sido dispuesto por la providencia.

Texto

yayātir anabhipretaṁ
daivopahṛtam ātmanaḥ
manas tu tad-gataṁ buddhvā
pratijagrāha tad-vacaḥ

Palabra por palabra

yayātiḥ—al rey Yayāti; anabhipretam—no le gustaba; daiva-upahṛtam—ocasionado por disposición de la providencia; ātmanaḥ—su interés personal; manaḥ—mente; tu—sin embargo; tat-gatam—estando atraída por ella; buddhvā—con esa inteligencia; pratijagrāha—aceptó; tat-vacaḥ—las palabras de Devayānī.

Traducción

Śukadeva Gosvāmī continuó: Aquel matrimonio, que normalmente no se recomendaba en las Escrituras, no era del agrado del rey Yayāti, pero, en parte porque había sido dispuesto por la providencia, y en parte porque se sentía atraído por la belleza de Devayānī, el rey aceptó su ruego.

Significado

En la cultura védica, los padres estudiaban los horóscopos de los jóvenes cuyo matrimonio se consideraba. Si los cálculos astrológicos indicaban que los jóvenes eran compatibles en todos los sentidos, la pareja se estimaba yoṭaka, y el matrimonio se celebraba. Ese sistema seguía aún vigente en la sociedad hindú hace tan solo cincuenta años. Si no se daba esa compatibilidad astrológica, el matrimonio no se celebraba, aunque el novio fuese muy rico y la novia muy hermosa. El nacimiento determina tres categorías de personas: deva-gaṇa, manuṣya-gaṇa y rakṣasa-gaṇa. Del mismo modo que la distintas regiones del universo están habitadas por semidioses y demonios, también en la sociedad humana hay personas que son como semidioses, mientras que otras son como demonios. Si los cálculos astrológicos revelaban una naturaleza divina y una naturaleza demoníaca en conflicto, el matrimonio no se celebraba. Por otra parte, también se tenían en cuenta las consideraciones de pratiloma y anuloma. La idea central es que, si los novios estaban en un mismo nivel, el matrimonio sería feliz, mientras que la desigualdad traería desdicha. Ahora que ya no se tienen en cuenta estas cosas, hay muchos divorcios. Hoy en día el divorcio se ha vuelto algo muy frecuente, pero en el pasado los matrimonios duraban toda la vida, y los esposos se tenían tanto cariño que, cuando el marido moría, la esposa prefería morir con él, o le era fiel durante el resto de su vida en su condición de viuda. Eso, por supuesto, ya no es posible ahora, pues la sociedad humana se ha degradado hasta el nivel de los animales. Ahora los matrimonios se celebran, simplemente, por común acuerdo. Dāmpatye 'bhirucir hetuḥ (Bhāg. 12.2.3). La palabra abhiruci significa «acuerdo». Para celebrar un matrimonio solo se necesita que los dos jóvenes estén de acuerdo. Pero cuando no se sigue estrictamente el sistema védico, el matrimonio suele terminar en divorcio.

Texto

gate rājani sā dhīre
tatra sma rudatī pituḥ
nyavedayat tataḥ sarvam
uktaṁ śarmiṣṭhayā kṛtam

Palabra por palabra

gate rājani—después de la partida del rey; sā—ella (Devayānī); dhīre—sabio; tatra sma—regresar a su casa; rudatī—llorando; pituḥ—ante su padre; nyavedayat—expuso; tataḥ—a continuación; sarvam—todo; uktam—mencionó; śarmiṣṭhayā—por Śarmiṣṭha; kṛtam—hecho.

Traducción

Después, cuando el sabio rey regresó a su palacio, Devayānī volvió a su casa llorando y le contó a su padre, Śukrācārya, todo lo que había ocurrido por culpa de Śarmiṣṭhā. Le contó que Śarmiṣṭhā la había tirado al pozo y que el rey la había salvado.

Texto

durmanā bhagavān kāvyaḥ
paurohityaṁ vigarhayan
stuvan vṛttiṁ ca kāpotīṁ
duhitrā sa yayau purāt

Palabra por palabra

durmanāḥ—sintiéndose muy desdichado; bhagavān—el muy poderoso; kāvyaḥ—Śukrācārya; paurohityam—de la ocupación sacerdotal; vigarhayan—renegar; stuvan—alabar; vṛttim—la profesión; ca—y; kāpotīm—de recoger granos del campo; duhitrā—con su hija; saḥ—él (Śukrācārya); yayau—salió; purāt—de su residencia.

Traducción

Cuando escuchó lo que le había sucedido a Devayānī, Śukrācārya se sintió muy dolido. Renegando de la profesión sacerdotal y alabando la profesión de uñcha-vṛtti [recoger granos de los campos], salió de casa con su hija.

Significado

El brāhmaṇa que adopta la profesión de la paloma, kapota, vive de los granos que recoge en los campos. Eso se denomina uñcha-vṛtti. Al brāhmaṇa que adopta esa profesión, uñcha-vṛtti, se le considera brāhmaṇa de primera categoría, pues depende por completo de la misericordia de la Suprema Personalidad de Dios y no mendiga de nadie. Aunque brāhmaṇas y sannyāsīs están autorizados a mendigar, es mejor si pueden evitar esa profesión y dependen por completo de la misericordia de la Suprema Personalidad de Dios en lo que a su sustento se refiere. A Śukrācārya le hacía sentir muy triste el que, debido a la queja de su hija, se viera obligado a acudir a su discípulo en busca de misericordia, pero tenía que hacerlo, porque había aceptado el sacerdocio como profesión. En el fondo, a Śukrācārya no le gustaba su profesión, pero, una vez que la había aceptado, muy a su pesar se veía obligado a acudir a su discípulo para reparar el agravio sufrido por su hija.

Texto

vṛṣaparvā tam ājñāya
pratyanīka-vivakṣitam
guruṁ prasādayan mūrdhnā
pādayoḥ patitaḥ pathi

Palabra por palabra

vṛṣaparvā—el rey de los demonios; tam ājñāya—al conocer las intenciones de Śukrācārya; pratyanīka—alguna maldición; vivakṣitam—que deseaba pronunciar; gurum—a su maestro espiritual, Śukrācārya; prasādayat—satisfizo inmediatamente; mūrdhnā—con la cabeza; pādayoḥ—a los pies; patitaḥ—se postró; pathi—en el camino.

Traducción

Cuando el rey Vṛṣaparvā supo que su guru, Śukrācārya, venía a su casa a castigarle o a maldecirle, le salió al encuentro y, en la misma calle, se postró a sus pies y le satisfizo, logrando así aplacar su ira.

Texto

kṣaṇārdha-manyur bhagavān
śiṣyaṁ vyācaṣṭa bhārgavaḥ
kāmo ’syāḥ kriyatāṁ rājan
naināṁ tyaktum ihotsahe

Palabra por palabra

kṣaṇa-ardha—que solo duró unos momentos; manyuḥ—cuya ira; bhagavān—el muy poderoso; śiṣyam—a su discípulo, Vṛṣaparvā; vyācaṣṭa—dijo; bhārgavaḥ—Śukrācārya, el descendiente de Bhṛgu; kāmaḥ—el deseo; asyāḥ—de Devayānī; kriyatām—satisface, por favor; rājan—¡oh, rey!; na—no; enām—a esta muchacha; tyaktum—abandonar; iha—en este mundo; utsahe—puedo.

Traducción

El poderoso Śukrācārya persistió en su enfado por unos momentos, pero, una vez satisfecho, dijo a Vṛṣaparvā: Mi querido rey, ten la bondad de cumplir el deseo de Devayānī, pues es mi hija, y en este mundo no puedo abandonarla ni desatenderla.

Significado

A veces, una gran personalidad como Śukrācārya no puede hacer otra cosa que prestar su apoyo a sus hijos, pues estos dependen del padre por naturaleza, y el padre siente cariño por ellos. Śukrācārya sabía que la disputa entre Devayānī y Śarmiṣṭhā era infantil, pero, como padre de Devayānī, tuvo que ponerse de parte de su hija. A él no le gustaba hacerlo, pero el cariño le obligaba. Con toda franqueza admitió que no debería haber pedido al rey misericordia para su hija, pero que, debido al cariño que sentía por ella, no había podido evitarlo.

Texto

tathety avasthite prāha
devayānī manogatam
pitrā dattā yato yāsye
sānugā yātu mām anu

Palabra por palabra

tathā iti—cuando el rey Vṛṣaparvā aceptó la petición de Śukrācārya; avasthite—con la situación resuelta de ese modo; prāha—dijo; devayānī—la hija de Śukrācārya; manogatam—su deseo; pitrā—por el padre; dattā—dada; yataḥ—a cualquiera que; yāsye—yo vaya; sa-anugā—con sus amigas; yātu—irá; mām anu—como mi sirvienta o seguidora.

Traducción

Tras escuchar lo que Śukrācārya le pedía, Vṛṣaparvā prometió cumplir el deseo de Devayānī, y quedó a la espera de sus palabras. Devayānī expresó entonces su deseo: «Cuando mi padre disponga que yo me case, mi amiga Śarmiṣṭhā vendrá conmigo como sirvienta, junto con sus amigas».

Texto

pitrā dattā devayānyai
śarmiṣṭhā sānugā tadā
svānāṁ tat saṅkaṭaṁ vīkṣya
tad-arthasya ca gauravam
devayānīṁ paryacarat
strī-sahasreṇa dāsavat

Palabra por palabra

pitrā—por el padre; dattā—dada; devayānyai—a Devayānī, la hija de Śukrācārya; śarmiṣṭhā—la hija de Vṛṣaparvā; sa-anugā—con sus amigas; tadā—en esa ocasión; svānām—de su propia; tat—esa; saṅkaṭam—posición peligrosa; vīkṣya—al observar; tat—de él; arthasya—del beneficio; ca—también; gauravam—la grandeza; devayānīm—a Devayānī; paryacarat—sirvió; strī-sahasreṇa—con miles de mujeres más; dāsa-vat—actuando como esclava.

Traducción

Vṛṣaparvā fue sabio y pensó que disgustar a Śukrācārya era muy peligroso, y que complacerle supondría ganancias materiales. Por consiguiente, cumplió la orden de Śukrācārya y le sirvió como un esclavo. Entonces puso a su hija Śarmiṣṭhā en manos de Devayānī para que la sirviese como esclava, junto con miles de mujeres más.

Significado

Al comienzo de esta historia acerca de Śarmiṣṭhā y Devayānī, vimos que Śarmiṣṭhā tenía muchas amigas. Todas esas amigas eran ahora sirvientas de Devayānī. Cuando una muchacha se casaba con un rey kṣatriya, era costumbre que todas sus amigas fuesen a vivir con ella a casa de su esposo. Vasudeva, por ejemplo, se casó con Devakī, la madre de Kṛṣṇa, pero además se casó también con las seis hermanas de Devakī, a la que acompañaban muchas amigas. El rey no mantenía solamente a su esposa, sino también a todas las amigas y sirvientas de la esposa. Algunas de esas sirvientas quedaban embarazadas y tenían hijos. Esos hijos eran considerados dāsī-putra, los hijos de las sirvientas, y eran mantenidos por el rey. La población femenina siempre es mayor que la masculina, pero, como la mujer necesita de la protección de un hombre, el rey mantenía a muchas jóvenes, que hacían el papel de amigas o de sirvientas de la reina. En la historia de la vida familiar de Kṛṣṇa vemos que Kṛṣṇa se casó con 16 108 esposas. No se trataba de sirvientas, sino de verdaderas reinas, y Kṛṣṇa Se expandió en 16 108 formas para mantener el hogar de todas y cada una de ellas. Eso no está al alcance del hombre común. Los reyes, si bien mantenían a muchísimas sirvientas y esposas, no podían proveer a cada una de una residencia particular.

Texto

nāhuṣāya sutāṁ dattvā
saha śarmiṣṭhayośanā
tam āha rājañ charmiṣṭhām
ādhās talpe na karhicit

Palabra por palabra

nāhuṣāya—al rey Yayāti, el descendiente de Nahuṣa; sutām—su hija; dattvā—conceder en matrimonio; saha—con; śarmiṣṭhayā—Śarmiṣṭha, la hija de Vṛṣaparvā y sirvienta de Devayānī; uśanā—Śukrācārya; tam—a él (al rey Yayāti); āha—dijo; rājan—mi querido rey; śarmiṣṭhām—a Śarmiṣṭha, la hija de Vṛṣaparvā; ādhāḥ—permitas; talpe—en tu cama; na—no; karhicit—en ningún momento.

Traducción

Cuando Śukrācārya concedió la mano de su hija a Yayāti, dispuso que Śarmiṣṭhā fuera con ella, pero advirtió al rey: «Mi querido rey, nunca permitas que esa muchacha, Śarmiṣṭhā, se acueste contigo».

Texto

vilokyauśanasīṁ rājañ
charmiṣṭhā suprajāṁ kvacit
tam eva vavre rahasi
sakhyāḥ patim ṛtau satī

Palabra por palabra

vilokya—al ver; auśanasīm—a Devayānī, la hija de Śukrācārya; rājan—¡oh, rey Parīkṣit!; śarmiṣṭhā—la hija de Vṛṣaparvā; su-prajām—que tenía hermosos hijos; kvacit—en algún momento; tam—a él (al rey Yayāti); eva—en verdad; vavre—pidió; rahasi—en un lugar apartado; sakhyāḥ—de su amiga; patim—al esposo; ṛtau—en el momento adecuado; satī—estar en esa posición.

Traducción

¡Oh, rey Parīkṣit!, un día, al ver que Devayānī había tenido un hermoso hijo, Śarmiṣṭhā se acercó al rey Yayāti en el momento adecuado para la concepción. En un lugar apartado, pidió al rey, el esposo de su amiga Devayānī, que le permitiera tener un hijo a ella también.

Texto

rāja-putryārthito ’patye
dharmaṁ cāvekṣya dharmavit
smarañ chukra-vacaḥ kāle
diṣṭam evābhyapadyata

Palabra por palabra

rāja-putryā—por Śarmiṣṭha, que era la hija de un rey; arthitaḥ—serle rogado; apatye—un hijo; dharmam—principios religiosos; ca—así como; avekṣya—considerando; dharma-vit—consciente de todos los principios religiosos; smaran—recordando; śukra-vacaḥ—la advertencia de Śukrācārya; kāle—en el momento; diṣṭam—circunstancialmente; eva—en verdad; abhyapadyata—aceptó (satisfacer el deseo de Śarmiṣṭhā).

Traducción

Cuando la princesa Śarmiṣṭhā pidió un hijo al rey Yayāti, este, que era bien consciente de los principios de la religión, consintió en satisfacer su deseo. Aunque recordaba la advertencia de Śukrācārya, pensó que aquella unión era la voluntad del Supremo, de modo que tuvo relación sexual con Śarmiṣṭhā.

Significado

El rey Yayāti era plenamente consciente de su deber como kṣatriya. Un kṣatriya no puede rechazar a una mujer que desee relacionarse con él. Se trata de un principio religioso. Por esa razón, Dharmarāja, Yudhiṣṭira, al ver la infelicidad de Arjuna a su regreso de Dvārakā, le preguntó si acaso había rechazado a una mujer que le había pedido un hijo. Mahārāja Yayāti, aunque recordaba la advertencia de Śukrācārya, no pudo decir que no a Śarmiṣṭhā. Pensó que lo más correcto era darle un hijo, de modo que tuvo relaciones sexuales con ella después del período menstrual. Ese tipo de disfrute sexual no es contrario a los principios religiosos. Como se afirma en el Bhagavad-gītā (7.11): dharmāviruddho bhūteṣu kāmo 'smi: La vida sexual que no es contraria a los principios religiosos cuenta con la aprobación de Kṛṣṇa. Puesto que Śarmiṣṭhā, que era hija de un rey, había pedido un hijo a Yayāti, su unión no era un acto de lujuria sino un acto de religión.

Texto

yaduṁ ca turvasuṁ caiva
devayānī vyajāyata
druhyuṁ cānuṁ ca pūruṁ ca
śarmiṣṭhā vārṣaparvaṇī

Palabra por palabra

yadum—Yadu; ca—y; turvasum—Turvasu; ca eva—así como; devayānī—la hija de Śukrācārya; vyajāyata—fue madre de; druhyum—Druhyu; ca—y; anum—Anu; ca—también; pūrum—Pūru; ca—también; śarmiṣṭhā—Śarmiṣṭhā; vārṣaparvaṇī—la hija de Vṛṣaparvā.

Traducción

Devayānī fue madre de Yadu y de Turvasu, y Śarmiṣṭhā lo fue de Druhyu, Anu y Pūru.

Texto

garbha-sambhavam āsuryā
bhartur vijñāya māninī
devayānī pitur gehaṁ
yayau krodha-vimūrchitā

Palabra por palabra

garbha-sambhavam—embarazo; āsuryāḥ—de Śarmiṣṭhā; bhartuḥ—obra de su esposo; vijñāya—al saber (por los astrólogos brāhmaṇas); māninī—que era muy orgullosa; devayānī—la hija de Śukrācārya; pituḥ—de su padre; geham—a la casa; yayau—partió; krodha-vimūrchitā—frenética de ira.

Traducción

La orgullosa Devayānī, cuando supo por vía de terceros que Śarmiṣṭhā estaba embarazada de su esposo, se volvió loca de rabia y se marchó inmediatamente a casa de su padre.

Texto

priyām anugataḥ kāmī
vacobhir upamantrayan
na prasādayituṁ śeke
pāda-saṁvāhanādibhiḥ

Palabra por palabra

priyām—a su querida esposa; anugataḥ—seguir; kāmī—de lo más lujurioso; vacobhiḥ—con palabras grandilocuentes; upamantrayan—apaciguar; na—no; prasādayitum—calmar; śeke—pudo; pāda-saṁvāhana-ādibhiḥ—ni siquiera con masajes en los pies.

Traducción

El rey Yayāti, que era muy lujurioso, siguió a su esposa, la detuvo y trató de calmarla con palabras agradables y masajes en los pies, pero no logró satisfacerla de ninguna forma.

Texto

śukras tam āha kupitaḥ
strī-kāmānṛta-pūruṣa
tvāṁ jarā viśatāṁ manda
virūpa-karaṇī nṛṇām

Palabra por palabra

śukraḥ—Śukrācārya; tam—a él (al rey Yayāti); āha—dijo; kupitaḥ—muy enfadado con él; strī-kāma—¡oh, lujurioso que andas tras las mujeres!; anṛta-pūruṣa—¡oh, mentiroso!; tvām—en ti; jarā—la vejez, la invalidez; viśatām—que entren; manda—necio; virūpa-karaṇī—que desfiguran; nṛṇām—el cuerpo de los seres humanos.

Traducción

Śukrācārya no podía contener su ira: «¡Tú, necio mentiroso, que andas tras las mujeres! —dijo—, has cometido un gran error, y por ello te maldigo. Que la vejez y la invalidez te ataquen y te desfiguren».

Texto

śrī-yayātir uvāca
atṛpto ’smy adya kāmānāṁ
brahman duhitari sma te
vyatyasyatāṁ yathā-kāmaṁ
vayasā yo ’bhidhāsyati

Palabra por palabra

śrī-yayātiḥ uvāca—el rey Yayāti dijo; atṛptaḥ—insatisfecho; asmi—yo estoy; adya—hasta ahora; kāmānām—satisfacer mis deseos lujuriosos; brahman—¡oh, brāhmaṇa erudito!; duhitari—en relación con tu hija; sma—en el pasado; te—tuya; vyatyasyatām—intercambia; yathā-kāmam—mientras desees disfrutar; vayasā—con juventud; yaḥ abhidhāsyati—de alguien que acepte cambiar tu vejez por su juventud.

Traducción

El rey Yayāti dijo: «¡Oh, brāhmaṇa erudito y venerable!, mis deseos de disfrutar con tu hija aún no están satisfechos». Śukrācārya respondió entonces: «Si encuentras a alguien que acepte darte su juventud, puedes cambiársela por tu vejez».

Significado

Cuando el rey Yayāti dijo que todavía no había satisfecho sus deseos de disfrutar sexualmente con la hija de Śukrācārya, este se dio cuenta de que la invalidez y la vejez de Yayāti iban en contra de los intereses de su propia hija, pues no había duda de que su lujuriosa hija tampoco estaría satisfecha. Por consiguiente, Śukrācārya bendijo a su yerno diciéndole que podía cambiar su vejez por la juventud de alguien. Así le indicó que, si su hijo consentía en cambiarle la juventud por su vejez, Yayāti podría continuar disfrutando de la vida sexual con Devayānī.

Texto

iti labdha-vyavasthānaḥ
putraṁ jyeṣṭham avocata
yado tāta pratīcchemāṁ
jarāṁ dehi nijaṁ vayaḥ

Palabra por palabra

iti—así; labdha-vyavasthānaḥ—al recibir la oportunidad de cambiar su vejez; putram—a su hijo; jyeṣṭham—el mayor; avocata—pidió; yado—¡oh, Yadu!; tāta—tú eres mi querido hijo; pratīccha—ten la bondad de cambiar; imām—esta; jarām—invalidez; dehi—y da; nijam—tu propia; vayaḥ—juventud.

Traducción

Después de recibir esta bendición de Śukrācārya, Yayāti pidió a su hijo mayor: Mi querido hijo Yadu, por favor, dame tu juventud a cambio de mi invalidez de anciano.

Texto

mātāmaha-kṛtāṁ vatsa
na tṛpto viṣayeṣv aham
vayasā bhavadīyena
raṁsye katipayāḥ samāḥ

Palabra por palabra

mātāmaha-kṛtām—dada por tu abuelo materno, Śukrācārya; vatsa—mi querido hijo; na—no; tṛptaḥ—satisfecho; viṣayeṣu—en la vida sexual, la complacencia de los sentidos; aham—yo (estoy); vayasā—por edad; bhavadīyena—de Tu Gracia; raṁsye—yo disfrutaré de la vida sexual; katipayāḥ—por unos pocos; samāḥ—años.

Traducción

Mi querido hijo, aún no he satisfecho mis deseos sexuales. Pero si tú fueras bondadoso conmigo, podrías aceptar la vejez que tu abuelo materno me ha impuesto y yo tomaría tu juventud para disfrutar de la vida durante algunos años más.

Significado

Esa es la naturaleza de los deseos de disfrute. En el Bhagavad-gītā (7.20), se dice: kāmais tais tair hṛta-jñānāḥ: Quien está demasiado apegado a la complacencia de los sentidos pierde su buen juicio. La palabra hṛta-jñānāḥ se refiere a alguien que ha perdido el buen juicio. He aquí un ejemplo: el desvergonzado padre pide a su hijo que le cambie la juventud por su vejez. Por supuesto, el mundo entero se halla bajo la influencia de esa ilusión. Por eso se dice que todos somos pramattaḥ, exclusivamente locos. Nūnaṁ pramattaḥ kurute vikarma: La persona que se vuelve prácticamente loca, se entrega a la vida sexual y al placer de los sentidos. No obstante, la vida sexual y la complacencia de los sentidos pueden controlarse; la perfección se alcanza cuando no se tienen deseos sexuales, lo cual solo es posible en el estado de conciencia de Kṛṣṇa plena.

yadavadhi mama cetaḥ kṛṣṇa-pādāravinde
nava-nava-rasa-dhāmany udyataṁ rantum āsīt
tadavadhi bata nārī-saṅgame smaryamāne
bhavati mukha-vikāraḥ suṣṭhu-niṣṭhīvanaṁ ca

«Desde que me ocupo en el servicio amoroso trascendental de Kṛṣṇa, saboreando en Él un placer siempre nuevo, cuando pienso en el placer sexual, escupo en el pensamiento, y mis labios se tuercen con asco». El deseo sexual solo se puede detener cuando somos totalmente conscientes de Kṛṣṇa; no hay otra manera. Mientras sintamos deseos sexuales, tendremos que transmigrar de un cuerpo a otro para disfrutar de la vida sexual en diferentes especies y formas. Puede que las formas sean distintas, pero la ocupación, la vida sexual, es la misma. Por eso las Escrituras dicen: punaḥ punaś carvita-carvaṇānām: Las personas que están muy apegadas a la vida sexual transmigran de un cuerpo a otro, siempre con la misma ocupación de «masticar lo ya masticado», probando el mismo sabor del disfrute sexual en un cuerpo de perro, de cerdo, de semidiós, y así sucesivamente.

Texto

śrī-yadur uvāca
notsahe jarasā sthātum
antarā prāptayā tava
aviditvā sukhaṁ grāmyaṁ
vaitṛṣṇyaṁ naiti pūruṣaḥ

Palabra por palabra

śrī-yaduḥ uvāca—Yadu, el hijo mayor de Yayāti, contestó; na utsahe—no estoy entusiasta; jarasā—con tu vejez e invalidez; sthātum—permanecer; antarā—mientras dura la juventud; prāptayā—aceptada; tava—tuya; aviditvā—sin experimentar; sukham—felicidad; grāmyam—material o corporal; vaitṛṣṇyam—indiferencia hacia el disfrute material; na—no; eti—alcanza; pūruṣaḥ—una persona.

Traducción

Yadu contestó: Mi querido padre, tú ya has llegado a la vejez, aunque también has sido joven. Yo, por mi parte, no doy la bienvenida a tu vejez y tu invalidez, pues no se puede alcanzar la renunciación sin haber disfrutado de la felicidad material.

Significado

La renuncia al disfrute material es el objetivo supremo de la vida humana. Vemos entonces que la institución de varṇāśrama es sumamente científica. Su objetivo es facilitarnos las cosas para que vayamos de regreso al hogar, de vuelta a Dios, lo cual no se puede lograr sin haber renunciado por completo a todo vínculo con el mundo material. Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: niṣkiñcanasya bhagavad-bhajanonmukhasya: Quien desee ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios, debe ser niṣkiñcana, es decir, debe estar libre de toda atracción por el disfrute material. Brahmaṇy upaśamāśrayam: Para poder ocuparse en servicio devocional o permanecer en el Brahman, es necesaria la más completa renunciación. El servicio devocional se lleva a cabo en el plano del Brahman. Por lo tanto, nadie puede ocuparse en servicio devocional sin haber alcanzado el plano del Brahman, el plano espiritual; en otras palabras, la persona que se ocupa en servicio devocional ya ha alcanzado el plano del Brahman.

māṁ ca yo ’vyabhicāreṇa
bhakti-yogena sevate
sa guṇān samatītyaitān
brahma-bhūyāya kalpate

«Aquel que se dedica por completo al servicio devocional, firme en todas las circunstancias, trasciende de inmediato las modalidades de la naturaleza material y llega así al plano del Brahman» (Bg. 14.26). Esto significa que quien alcanza el plano del servicio devocional está liberado. Por lo general, no se puede llegar a la renunciación sin haber disfrutado de la felicidad material. El varṇāśrama nos ofrece, por lo tanto, la posibilidad de irnos elevando gradualmente. Yadu, el hijo de Mahārāja Yayāti, explicó que se veía incapaz de renunciar a su juventud, pues deseaba servirse de ella para en el futuro llegar a la orden de renuncia.

Mahārāja Yadu no era como sus hermanos. Como se afirma en el verso siguiente: turvasuś coditaḥ pitrā druhyuś cānuś ca bhārata/ pratyācakhyur adharmajñā: Los hermanos de Mahārāja Yadu se negaron a aceptar la propuesta de su padre porque no eran del todo conscientes del dharma. Es muy importante aceptar órdenes conformes a los principios religiosos, y en especial las órdenes del propio padre. Por eso, la conducta de los hermanos de Mahārāja Yadu, que rechazaron la orden de su padre, fue ciertamente irreligiosa. La negativa de Mahārāja Yadu, sin embargo, fue religiosa. Como se afirma en el Décimo Canto: yadoś ca dharma-śīlasya: Mahārāja Yadu era perfectamente consciente de los principios de la religión. El principio religioso supremo consiste en ocuparse en el servicio devocional del Señor. Mahārāja Yadu estaba muy deseoso de ocuparse en el servicio del Señor, pero había una dificultad: en la juventud, el deseo material de disfrutar de los sentidos materiales siempre está presente, y si no se satisfacen esos deseos cuando se es joven, siempre existe la posibilidad de verse perturbado en el servicio que se ofrece al Señor. En la práctica hemos visto que muchos sannyāsīs que entraron prematuramente en la orden de sannyāsa, sin haber satisfecho sus deseos materiales, han caído debido a la agitación. Por consiguiente, y salvo excepciones, el proceso consiste en pasar por las etapas de vida de gṛhastha y de vānaprastha antes de entrar en la orden de sannyāsa y consagrarse por entero al servicio del Señor. Mahārāja Yadu estaba dispuesto a cumplir la orden de su padre y cambiarle la vejez por su juventud, pues confiaba en que la juventud entregada a su padre le sería devuelta. Sin embargo, como ese intercambio retrasaría su dedicación plena al servicio devocional, no quiso aceptar la vejez de su padre, pues estaba deseoso de verse libre de agitaciones. Por otra parte, en la dinastía de Yadu iba a nacer el Señor Kṛṣṇa. Yadu deseaba que el Señor hiciera Su advenimiento entre sus descendientes lo antes posible, y por ello se negó a aceptar la propuesta de su padre. Su actitud, sin embargo, no fue irreligiosa, pues el objetivo de Yadu era servir al Señor. El Señor Kṛṣṇa advino en la dinastía de Yadu porque este era un sirviente fiel del Señor. Como se confirma en las oraciones de Kuntī: yadoḥ priyasyānvavāye: Kṛṣṇa sentía gran afecto por Yadu, y, por ello, estaba deseoso de aparecer en su dinastía. La conclusión es que, a diferencia de sus hermanos, calificados de adharma-jña en el verso siguiente, Mahārāja Yadu no debe ser tenido por un ignorante en lo que se refiere a los principios religiosos. Yadu era como los cuatro Sanakas (catuḥ-sana), que rechazaron la orden de su padre, Brahmā, por una causa superior. Los cuatro Kumāras deseaban dedicarse por entero al servicio del Señor como brahmacārīs, de modo que su negativa a obedecer la orden de su padre no fue irreligiosa.

Texto

turvasuś coditaḥ pitrā
druhyuś cānuś ca bhārata
pratyācakhyur adharmajñā
hy anitye nitya-buddhayaḥ

Palabra por palabra

turvasuḥ—Turvasu, otro hijo; coditaḥ—ante el ruego; pitrā—del padre (cambiar vejez e invalidez por su juventud); druhyuḥ—Druhyu, otro hijo; ca—y; anuḥ—Anu, otro hijo; ca—también; bhārata—¡oh, rey Parīkṣit!; pratyācakhyuḥ—se negaron a aceptar; adharma-jñāḥ—porque no conocían los principios religiosos; hi—en verdad; a-nitye—la juventud temporal; nitya-buddhayaḥ—pensando que era permanente.

Traducción

¡Oh, Mahārāja Parīkṣit!, Yayāti acudió también a sus hijos Turvasu, Druhyu y Anu para pedirles que le cambiaran la juventud por su vejez, pero ellos, que no eran conscientes de los principios religiosos, pensaban que su efímera juventud iba a ser eterna, y se negaron a cumplir la orden de su padre.

Texto

apṛcchat tanayaṁ pūruṁ
vayasonaṁ guṇādhikam
na tvam agrajavad vatsa
māṁ pratyākhyātum arhasi

Palabra por palabra

apṛcchat—pidió; tanayam—al hijo; pūrum—a Pūru; vayasā—por edad; ūnam—aunque más joven; guṇa-adhikam—más cualificado que los otros; na—no; tvam—tú; agraja-vat—como tus hermanos mayores; vatsa—mi querido hijo; mām—a mí; pratyākhyātum—rechazar; arhasi—debes.

Traducción

El rey Yayāti hizo entonces la misma petición a Pūru, que era más joven pero más cualificado que esos tres hermanos, y le dijo: «Mi querido hijo, no seas desobediente como tus hermanos mayores, pues no es ese tu deber».

Texto

śrī-pūrur uvāca
ko nu loke manuṣyendra
pitur ātma-kṛtaḥ pumān
pratikartuṁ kṣamo yasya
prasādād vindate param

Palabra por palabra

śrī-pūruḥ uvāca—Pūru dijo; kaḥ—qué; nu—en verdad; loke—en este mundo; manuṣya-indra—¡oh, majestad, el mejor de los seres humanos!; pituḥ—al padre; ātma-kṛtaḥ—que ha dado este cuerpo; pumān—una persona; pratikartum—recompensar; kṣamaḥ—puede; yasya—de quien; prasādāt—por la misericordia; vindate—se disfruta; param—vida superior.

Traducción

Pūru contestó: ¡Oh, majestad!, ¿quién en este mundo puede saldar la deuda contraída con su padre? Por la misericordia de nuestro padre, recibimos la forma humana de vida, que nos da la oportunidad de alcanzar la compañía del Señor Supremo.

Significado

El padre pone la semilla del cuerpo, y esa semilla va creciendo y madurando hasta que se obtiene un cuerpo humano completamente desarrollado, con una conciencia superior a la de los animales. En el cuerpo humano podemos elevarnos hasta los planetas superiores y, todavía más, si cultivamos nuestra conciencia de Kṛṣṇa, podemos ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios. El cuerpo humano, que es tan importante, se obtiene por la gracia del padre; por esa razón, todos tenemos una deuda con nuestro padre. Por supuesto, padres y madres también hemos tenido en otras vidas; hasta los perros y los gatos tienen padres. Pero, en la forma de vida humana, los padres pueden dar a su hijo la más elevada bendición enseñándole a ser un devoto. El devoto alcanza la bendición más elevada porque se aleja definitivamente del ciclo de nacimientos y muertes. Por lo tanto, el padre que educa a su hijo en el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa es el más generoso del mundo. Los śāstras dicen:

janame janame sabe pitā mātā pāya
kṛṣṇa guru nahi mile bhaja hari ei

Todos tenemos un padre y una madre, pero, si logramos la bendición de Kṛṣṇa y del guru, podemos conquistar la naturaleza material e ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios.

Texto

uttamaś cintitaṁ kuryāt
prokta-kārī tu madhyamaḥ
adhamo ’śraddhayā kuryād
akartoccaritaṁ pituḥ

Palabra por palabra

uttamaḥ—el mejor; cintitam—considerando la idea del padre; kuryāt—actúa en conformidad; prokta-kārī—el que actúa cuando el padre se lo ordena; tu—en verdad; madhyamaḥ—mediocre; adhamaḥ—de baja clase; aśraddhayā—sin ninguna fe; kuryāt—actúa; akartā—sin deseo de hacerlo; uccaritam—como excremento; pituḥ—del padre.

Traducción

Un hijo de primera categoría es aquel que se anticipa a los deseos de su padre; el que actúa después de recibir la orden de su padre es de segunda categoría; y de tercera es el que cumple la orden de su padre sin mostrar una actitud respetuosa. Pero un hijo que se niega a obedecer a su padre es como el excremento del padre.

Significado

Pūru, el último hijo de Yayāti, aceptó inmediatamente la propuesta de su padre, pues, aunque era el menor, tenía muy buenas cualidades. Pūru pensó: «Debí haber aceptado la petición de mi padre antes de que llegase a planteármela, pero no lo hice. Por lo tanto, no soy un hijo de primera categoría. Soy de segunda clase. Pero lo que no deseo es llegar a ser un hijo de la más baja clase, a quien se compara con el excremento del padre». Un poeta hindú habla de putra y mūtra. Putra significa «hijo», y mūtra significa «orina». Tanto el hijo como la orina proceden del mismo órgano genital. El hijo que es un devoto obediente del Señor recibe el nombre de putra, o verdadero hijo; el hijo que no tiene sabiduría ni es devoto, no es mejor que la orina.

Texto

iti pramuditaḥ pūruḥ
pratyagṛhṇāj jarāṁ pituḥ
so ’pi tad-vayasā kāmān
yathāvaj jujuṣe nṛpa

Palabra por palabra

iti—de este modo; pramuditaḥ—muy complacido; pūruḥ—Pūru; pratyagṛhṇāt—aceptó; jarām—la vejez y la invalidez; pituḥ—de su padre; saḥ—ese padre (Yayāti); api—también; tat-vayasā—con la juventud de su hijo; kāmān—todos los deseos; yathā-vat—como precisaba; jujuṣe—satisfizo; nṛpa—¡oh, Mahārāja Parīkṣit!

Traducción

Śukadeva Gosvāmī dijo: De ese modo, ¡oh, Mahārāja Parīkṣit!, el hijo llamado Pūru se sintió muy complacido de aceptar la vejez de su padre, Yayāti, que tomó la juventud de su hijo y disfrutó del mundo material conforme a sus necesidades.

Texto

sapta-dvīpa-patiḥ saṁyak
pitṛvat pālayan prajāḥ
yathopajoṣaṁ viṣayāñ
jujuṣe ’vyāhatendriyaḥ

Palabra por palabra

sapta-dvīpa-patiḥ—el amo del mundo entero, que está formado por siete islas; saṁyak—completamente; pitṛ-vat—igual que un padre; pālayan—gobernar; prajāḥ—a los súbditos; yathā-upajoṣam—de toda la que deseó; viṣayān—felicidad material; jujuṣe—disfrutó; avyāhata—sin verse perturbados; indriyaḥ—sus sentidos.

Traducción

El rey Yayāti pasó entonces a gobernar el mundo entero, que está compuesto de siete islas, y fue como un padre para los ciudadanos. Como había recibido la juventud de su hijo, sus sentidos conservaban todo su vigor; así disfrutó de toda la felicidad material que pudo desear.

Texto

devayāny apy anudinaṁ
mano-vāg-deha-vastubhiḥ
preyasaḥ paramāṁ prītim
uvāha preyasī rahaḥ

Palabra por palabra

devayānī—la esposa de Mahārāja Yayāti, la hija de Śukrācārya; api—también; anudinam—las veinticuatro horas, día tras día; manaḥ-vāk—con la mente y las palabras; deha—el cuerpo; vastubhiḥ—con todos los artículos necesarios; preyasaḥ—de su querido esposo; paramām—trascendental; prītim—bienaventuranza; uvāha—realizó; preyasī—muy querida para su esposo; rahaḥ—en solitario, sin nada que le molestara.

Traducción

En lugares solitarios, y valiéndose de la mente, las palabras, el cuerpo y todos los artículos necesarios, Devayānī, la querida esposa de Mahārāja Yayāti, llevó siempre a su marido la mayor bienaventuranza trascendental posible.

Texto

ayajad yajña-puruṣaṁ
kratubhir bhūri-dakṣiṇaiḥ
sarva-devamayaṁ devaṁ
sarva-vedamayaṁ harim

Palabra por palabra

ayajat—adoró; yajña-puruṣam—al yajña-puruṣa, el Señor; kratubhiḥ—con una serie de sacrificios; bhūri-dakṣiṇaiḥ—dando regalos en abundancia a los brāhmaṇas; sarva-deva-mayam—el origen de todos los semidioses; devam—al Señor Supremo; sarva-veda-mayam—al objeto supremo de todo el conocimiento védico; harim—al Señor, la Suprema Personalidad de Dios.

Traducción

El rey Yayāti celebró una serie de sacrificios, en los cuales, para satisfacer al Señor Supremo, Hari, que es el origen de todos los semidioses y el objeto de todo el conocimiento védico, ofreció a los brāhmaṇas regalos en abundancia.

Texto

yasminn idaṁ viracitaṁ
vyomnīva jaladāvaliḥ
nāneva bhāti nābhāti
svapna-māyā-manorathaḥ

Palabra por palabra

yasmin—en quien; idam—toda esta manifestación cósmica; viracitam—creada; vyomni—en el cielo; iva—tal y como; jalada-āvaliḥ—nubes; nānā iva—como en diversidad de formas; bhāti—se manifiesta; na ābhāti—deja de manifestarse; svapna-māyā—ilusión, como un sueño; manaḥ-rathaḥ—creado para ser recorrido por el carro de la mente.

Traducción

El Señor Supremo, Vāsudeva, que creó la manifestación cósmica, Se manifiesta en Su forma omnipresente, como el cielo que sostiene las nubes. Y cuando la creación es aniquilada, todo entra de nuevo en el Señor Supremo, Viṣṇu, y las diversidades dejan de manifestarse.

Significado

Como el Señor mismo afirma en el Bhagavad-gītā (7.19):

bahūnāṁ janmanām ante
jñānavān māṁ prapadyate
vāsudevaḥ sarvam iti
sa mahātmā sudurlabhaḥ

«Después de muchos nacimientos y muertes, aquel que verdaderamente posee conocimiento se rinde a Mí, sabiendo que Yo soy la causa de todas las causas y de todo lo que existe. Una gran alma así es muy poco frecuente». La Suprema Personalidad de Dios, Vāsudeva, es uno con el Brahman Supremo, la Verdad Absoluta Suprema. En el principio todo está en Él, y al final todas las manifestaciones entran en Él. Él está situado en el corazón de todos (sarvasya cāhaṁ hṛdi sanniviṣṭaḥ), y de Él ha emanado todo (janmādy asya yataḥ). Sin embargo, todas las manifestaciones materiales son temporales. La palabra svapna significa «sueños», māyā significa «ilusión», y manoratha significa «creaciones de la mente». Los sueños, las ilusiones y las creaciones de la mente son temporales. Del mismo modo, toda la creación material es temporal, pero Vāsudeva, la Suprema Personalidad de Dios, es la Verdad Absoluta eterna.

Texto

tam eva hṛdi vinyasya
vāsudevaṁ guhāśayam
nārāyaṇam aṇīyāṁsaṁ
nirāśīr ayajat prabhum

Palabra por palabra

tam eva—solamente a Él; hṛdi—dentro del corazón; vinyasya—situando; vāsudevam—al Señor Vāsudeva; guha-āśayam—que está en el corazón de todos; nārāyaṇam—que es Nārāyaṇa, o una expansión de Nārāyaṇa; aṇīyāṁsam—invisible a los ojos materiales, aunque existe en todas partes; nirāśīḥ—Yayāti, libre de deseos materiales; ayajat—adoró; prabhum—al Señor Supremo.

Traducción

Libre de deseos materiales, Mahārāja Yayāti adoró al Señor Supremo, que está situado en el corazón de todos en la forma de Nārāyaṇa y que es invisible para los ojos materiales, aunque existe en todas partes.

Significado

El rey Yayāti, que externamente parecía muy atraído por el disfrute material, en su fuero interno siempre pensaba en llegar a ser un sirviente eterno del Señor.

Texto

evaṁ varṣa-sahasrāṇi
manaḥ-ṣaṣṭhair manaḥ-sukham
vidadhāno ’pi nātṛpyat
sārva-bhaumaḥ kad-indriyaiḥ

Palabra por palabra

evam—de ese modo; varṣa-sahasrāṇi—durante mil años; manaḥ-ṣaṣṭhaiḥ—con la mente y los cinco sentidos para adquirir conocimiento; manaḥ-sukham—felicidad temporal creada por la mente; vidadhānaḥ—realizando; api—aunque; na atṛpyat—no logró sentirse satisfecho; sārva-bhaumaḥ—aunque era rey del mundo entero; kat-indriyaiḥ—porque sus sentidos eran impuros.

Traducción

A pesar de ser rey del mundo entero y a pesar de ocupar su mente y sus cinco sentidos durante mil años en el disfrute de las posesiones materiales, Mahārāja Yayāti no lograba sentirse satisfecho.

Significado

Los sentidos sin purificar, kad-indriya, pueden purificarse si ocupamos la mente y los sentidos en el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa. Sarvopādhi-vinirmuktaṁ tat-paratvena nirmalam. Debemos liberarnos de todas las falsas identificaciones. Cuando nos identificamos con el mundo material, nuestros sentidos son impuros. Pero, cuando obtenemos iluminación espiritual y nos identificamos como sirvientes del Señor, los sentidos se purifican inmediatamente. El hecho de ocupar en el servicio del Señor los sentidos purificados se denomina bhakti. Hṛṣīkeṇa hṛṣīkeśa-sevanaṁ bhaktir ucyate. Podemos disfrutar de los sentidos durante muchos miles de años, pero no podremos ser felices mientras no purifiquemos los sentidos.

Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo decimoctavo del Canto Noveno del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado «El rey Yayāti recobra la juventud».