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CAPÍTULO 7

Lo que Prahlāda aprendió en el vientre de su madre

En este capítulo, Prahlāda Mahārāja, para disipar las dudas de sus compañeros de clase, los hijos de los demonios, explica que, mientras estaba en el vientre de su madre, escuchó las instrucciones de Nārada Muni acerca del bhāgavata-dharma

Cuando Hiraṇyakaśipu abandonó su reino para ejecutar rigurosas austeridades en la montaña Mandarācala, los demonios se dispersaron. Por aquel entonces, Kayādhu, la esposa de Hiraṇyakaśipu, estaba embarazada. Los semidioses pensaron que llevaba otro demonio en su seno, y la detuvieron con intención de matar a su hijo tan pronto como naciera. Pero cuando la conducían a los planetas celestiales, se encontraron con Nārada Muni, quien les disuadió de su propósito y brindó refugio a Kayādhu en su āśrama hasta el regreso de Hiraṇyakaśipu. En el āśrama de Nārada Muni, Kayādhu oró por la protección del niño que llevaba en el vientre; Nārada Muni la tranquilizó y le dio instrucciones acerca del conocimiento trascendental. Prahlāda Mahārāja, aunque no era más que un bebé en el vientre materno, escuchó con gran atención esas instrucciones y se benefició de ellas. El alma espiritual siempre está aparte del cuerpo material. La forma espiritual de la entidad viviente no está sujeta a cambios. Toda persona que esté por encima del concepto corporal de la vida es pura y puede recibir conocimiento trascendental. Ese conocimiento trascendental es el servicio devocional, y Prahlāda Mahārāja, mientras vivía en el vientre de su madre, recibió las instrucciones de Nārada Muni acerca del servicio devocional. Toda persona que se ocupe en el servicio del Señor siguiendo las instrucciones de un maestro espiritual genuino, se libera de inmediato; una vez fuera de las garras de māyā, queda libre de la ignorancia y de los deseos materiales. Todo el mundo tenemos el deber de refugiarnos en el Señor Supremo, para así liberarnos de todos los deseos materiales. Sea cual sea la condición material en que nos encontremos, podemos alcanzar esa perfección. El servicio devocional no depende de las actividades materiales de austeridad, penitencia, yoga místico o actos piadosos. Incluso si carecemos de esas cualificaciones, podemos alcanzar el servicio devocional por la misericordia de un devoto puro.

Texto

śrī-nārada uvāca
evaṁ daitya-sutaiḥ pṛṣṭo
mahā-bhāgavato ’suraḥ
uvāca tān smayamānaḥ
smaran mad-anubhāṣitam

Palabra por palabra

śrī-nāradaḥ uvāca—el gran santo Nārada Muni; evam—así; daitya-sutaiḥ—por los hijos de los demonios; pṛṣṭaḥ—preguntado; mahā-bhāgavataḥ—el excelso devoto del Señor; asuraḥ—nacido en una familia de demonios; uvāca—habló; tān—a ellos (a los hijos de los demonios); smayamānaḥ—sonriendo; smaran—recordando; mat-anubhāṣitam—lo que yo le había hablado.

Traducción

Nārada Muni dijo: Prahlāda Mahārāja, a pesar de haber nacido en una familia de asuras, era el más grande de los devotos. Ante la pregunta de sus compañeros de clase, los hijos de los asuras, recordó las palabras que yo le había dirigido y contestó a sus amigos de la siguiente manera.

Significado

Prahlāda Mahārāja escuchó las palabras de Nārada Muni cuando estaba en el vientre de su madre. Es difícil entender que el feto pudiera escuchar a Nārada, pero se trata de la vida espiritual; ningún condicionante material puede impedir el progreso en la vida espiritual. Eso se denomina ahaituky apratihatā. Los condicionantes materiales nunca pueden impedir la recepción de conocimiento espiritual. Así, Prahlāda Mahārāja, en su más tierna infancia, expuso el conocimiento espiritual a sus compañeros de clase, y ciertamente, aunque todos ellos eran niños, ese conocimiento tuvo su efecto.

Texto

śrī-prahrāda uvāca
pitari prasthite ’smākaṁ
tapase mandarācalam
yuddhodyamaṁ paraṁ cakrur
vibudhā dānavān prati

Palabra por palabra

śrī-prahrādaḥ uvāca—Prahlāda Mahārāja dijo; pitari—cuando el padre demonio, Hiraṇyakaśipu; prasthite—se fue para; asmākam—nuestro; tapase—para realizar austeridades; mandara-acalam—la montaña Mandarācala; yuddha-udyamam—ofensiva militar; param—muy grande; cakruḥ—llevaron a cabo;vibudhāḥ—los semidioses, capitaneados por el rey Indra; dānavān—los demonios; prati—contra.

Traducción

Prahlāda Mahārāja dijo: Cuando nuestro padre, Hiraṇyakaśipu, se retiró a la montaña Mandarācala para someterse a rigurosas austeridades, los semidioses, capitaneados por el rey Indra, aprovecharon su ausencia para emprender una poderosa ofensiva y someter a todos los demonios.

Texto

pipīlikair ahir iva
diṣṭyā lokopatāpanaḥ
pāpena pāpo ’bhakṣīti
vadanto vāsavādayaḥ

Palabra por palabra

pipīlikaiḥ—por diminutas hormigas; ahiḥ—una serpiente; iva—como; diṣṭyā—gracias al cielo; loka-upatāpanaḥ—que siempre oprimió a todos; pāpena—por sus propias actividades pecaminosas; pāpaḥ—el pecaminoso Hiraṇyakaśipu; abhakṣi—ha sido devorado ahora; iti—así; vadantaḥ—diciendo; vāsava-ādayaḥ—los semidioses, conducidos por el rey Indra.

Traducción

«¡Oh!, como una serpiente devorada por las diminutas hormigas, el temible Hiraṇyakaśipu, que siempre hizo sufrir a todo tipo de personas, ha sido derrotado ahora por las reacciones de sus propias actividades pecaminosas». Diciendo esto, los semidioses, conducidos por el rey Indra, se dispusieron a luchar contra los demonios.

Texto

teṣām atibalodyogaṁ
niśamyāsura-yūthapāḥ
vadhyamānāḥ surair bhītā
dudruvuḥ sarvato diśam
kalatra-putra-vittāptān
gṛhān paśu-paricchadān
nāvekṣyamāṇās tvaritāḥ
sarve prāṇa-parīpsavaḥ

Palabra por palabra

teṣām—de los semidioses, conducidos por el rey Indra; atibala-udyogam—la gran fuerza y el arrojo; niśamya—escuchar de; asura-yūthapāḥ—los grandes líderes de los demonios; vadhyamānāḥ—que eran matados uno tras otro; suraiḥ—por los semidioses; bhītāḥ—temerosos; dudruvuḥ—salieron corriendo;sarvataḥ—en todas; diśam—direcciones; kalatra—esposas; putra-vitta—hijos y riquezas; āptān—familiares; gṛhān—hogares; paśu-paricchadān—animales y enseres de la vida familiar; na—no; avekṣyamāṇāḥ—ocuparse de; tvaritāḥ—muy deprisa; sarve—todos ellos; prāṇa-parīpsavaḥ—con un gran deseo de vivir.

Traducción

Cuando los grandes líderes de los demonios, que iban cayendo uno tras otro, vieron el arrojo sin precedentes que mostraban los semidioses en la lucha, salieron huyendo en todas direcciones. Para salvar sus vidas, huyeron a toda prisa, dejándo atrás hogares, esposas, hijos, animales y bienes domésticos; sin preocuparse de nada de ello, los demonios simplemente salieron huyendo.

Texto

vyalumpan rāja-śibiram
amarā jaya-kāṅkṣiṇaḥ
indras tu rāja-mahiṣīṁ
mātaraṁ mama cāgrahīt

Palabra por palabra

vyalumpan—saquearon; rāja-śibiram—el palacio de mi padre, Hiraṇyakaśipu; amarāḥ—los semidioses; jaya-kāṅkṣiṇaḥ—deseosos de vencer; indraḥ—el jefe de los semidioses, el rey Indra; tu—pero; rāja-mahiṣīm—a la reina; mātaram—madre; mama—mía; ca—también; agrahīt—capturaron.

Traducción

Los victoriosos semidioses saquearon el palacio de Hiraṇyakaśipu, el rey de los demonios, y destruyeron todo lo que había en él. Entonces, Indra, el rey del cielo, hizo prisionera a mi madre, la reina.

Texto

nīyamānāṁ bhayodvignāṁ
rudatīṁ kurarīm iva
yadṛcchayāgatas tatra
devarṣir dadṛśe pathi

Palabra por palabra

nīyamānām—siendo llevada; bhaya-udvignām—perturbada y llena de miedo; rudatīm—gritando; kurarīm iva—como un kurarī (quebrantahuesos); yadṛcchayā—por casualidad; āgataḥ—llegó; tatra—al lugar; deva-ṛṣiḥ—el gran santo Nārada; dadṛśe—él vio; pathi—en el camino.

Traducción

Cuando se la llevaban, la reina gritaba asustada, como un pájaro kurarī en las garras de un buitre. El gran sabio Nārada, libre entonces de otras ocupaciones, apareció en el lugar, y la vio en aquella condición.

Texto

prāha naināṁ sura-pate
netum arhasy anāgasam
muñca muñca mahā-bhāga
satīṁ para-parigraham

Palabra por palabra

prāha—él dijo; na—no; enām—esta; sura-pate—¡oh, rey de los semidioses!; netum—llevarte; arhasi—mereces; anāgasam—en absoluto pecaminosa; muñca muñca—suelta, suelta; mahā-bhāga—¡oh, persona muy afortunada!; satīm—casta; para-parigraham—la esposa de otra persona.

Traducción

Nārada Muni dijo: ¡Oh, Indra, rey de los semidioses!, esa mujer está libre de pecado. No debes llevártela arrastrándola de ese modo despiadado. ¡Oh, persona afortunada!, esa casta mujer es la esposa de otro. Debes soltarla inmediatamente.

Texto

śrī-indra uvāca
āste ’syā jaṭhare vīryam
aviṣahyaṁ sura-dviṣaḥ
āsyatāṁ yāvat prasavaṁ
mokṣye ’rtha-padavīṁ gataḥ

Palabra por palabra

śrī-indraḥ uvāca—el rey Indra dijo; āste—hay; asyāḥ—de ella; jaṭhare—en el abdomen; vīryam—la semilla; aviṣahyam—intolerable; sura-dviṣaḥ—del enemigo de los semidioses; āsyatām—que permanezca (en nuestra prisión); yāvat—hasta; prasavam—el parto; mokṣye—liberaré; artha-padavīm—el sendero de mi objetivo; gataḥ—obtenido.

Traducción

El rey Indra dijo: Esta mujer es la esposa de Hiraṇyakaśipu, y en su vientre lleva la semilla de ese gran demonio. Por eso, es mejor que permanezca bajo nuestra custodia hasta que dé a luz; después la dejaremos libre.

Significado

Indra, el rey del cielo, pensando que la madre de Prahlāda Mahārāja llevaba en el vientre otro demonio, otro Hiraṇyakaśipu, decidió arrestarla. Lo mejor, pensó, era matar al niño tan pronto como naciese; entonces podría dejar libre a la mujer.

Texto

śrī-nārada uvāca
ayaṁ niṣkilbiṣaḥ sākṣān
mahā-bhāgavato mahān
tvayā na prāpsyate saṁsthām
anantānucaro balī

Palabra por palabra

śrī-nāradaḥ uvāca—el gran santo Nārada Muni dijo; ayam—este (el niño dentro del vientre); niṣkilbiṣaḥ—completamente libre de pecado; sākṣāt—directamente;mahā-bhāgavataḥ—un devoto santo; mahān—muy grande; tvayā—por ti; na—no; prāpsyate—obtendrás; saṁsthām—su muerte; ananta—de la Suprema Personalidad de Dios; anucaraḥ—un sirviente; balī—enormemente poderoso.

Traducción

Nārada Muni contestó: El niño que esa mujer lleva en el vientre es inocente y está libre de pecado. De hecho, es un gran devoto, un poderoso sirviente de la Suprema Personalidad de Dios. Por lo tanto, no podrás matarle.

Significado

Son muchos los ejemplos de demonios y no devotos que han tratado de matar a algún devoto; sin embargo, nunca han podido destruir a ningún gran devoto de la Suprema Personalidad de Dios. En el Bhagavad-gītā (9.31), el Señor promete: kaunteya pratijānīhi na me bhaktaḥ praṇaśyati. La Suprema Personalidad de Dios declara que los demonios no pueden matar a Su devoto. El ejemplo más claro de la verdad contenida en esa promesa es Prahlāda Mahārāja. Nārada Muni dijo al rey del cielo: «Aunque son semidioses, les sería imposible matar a ese niño; y a otros les sería todavía más imposible».

Texto

ity uktas tāṁ vihāyendro
devarṣer mānayan vacaḥ
ananta-priya-bhaktyaināṁ
parikramya divaṁ yayau

Palabra por palabra

iti—así; uktaḥ—hablados; tām—a ella; vihāya—dejar libre; indraḥ—el rey del cielo; deva-ṛṣeḥ—del santo Nārada Muni; mānayan—honrar; vacaḥ—las palabras; ananta-priya—por quien es muy querido a la Suprema Personalidad de Dios; bhaktyā—por devoción; enām—a esta (mujer); parikramya—caminando alrededor; divam—a los planetas celestiales; yayau—regresaron.

Traducción

Al escuchar a Nārada Muni, el rey Indra, por respeto a las palabras del gran santo, dejó inmediatamente libre a mi madre; debido a que yo era un devoto del Señor, todos los semidioses, en señal de respeto, caminaron alrededor de ella, antes de regresar a su reino celestial.

Significado

El rey Indra y los demás semidioses, a pesar de ser grandes personalidades, se mostraron tan obedientes con Nārada Muni que el rey Indra aceptó de inmediato las palabras del sabio acerca de Prahlāda Mahārāja. Eso se denomina comprensión mediante el sistema de paramparā. Indra y los semidioses no sabían que Kayādhu, la esposa de Hiraṇyakaśipu, llevaba a un gran devoto en el vientre, pero aceptaron las afirmaciones de Nārada Muni, que eran dignas de crédito, e inmediatamente caminaron alrededor de la mujer para presentar sus respetos al devoto que llevaba en el vientre. El proceso de conocimiento consiste en entender a Dios y al devoto mediante el sistema de paramparā. No hay necesidad de especular con respecto a Dios y Su devoto. Se deben aceptar las afirmaciones de un devoto genuino, para de ese modo tratar de entender.

Texto

tato me mātaram ṛṣiḥ
samānīya nijāśrame
āśvāsyehoṣyatāṁ vatse
yāvat te bhartur āgamaḥ

Palabra por palabra

tataḥ—a continuación; me—mía; mātaram—a la madre; ṛṣiḥ—el gran santo Nārada Ṛṣi; samānīya—llevar; nija-āśrame—a su propio āśramaāśvāsya—garantizándole seguridad; iha—aquí; uṣyatām—quédate; vatse—mi querida hija; yāvat—hasta que; te—tuyo; bhartuḥ—del esposo; āgamaḥ—la venida.

Traducción

Prahlāda Mahārāja continued: The great saint Nārada Muni brought my mother to his āśrama and assured her of all protection, saying, “My dear child, please remain at my āśrama until the arrival of your husband.”

Texto

tathety avātsīd devarṣer
antike sākuto-bhayā
yāvad daitya-patir ghorāt
tapaso na nyavartata

Palabra por palabra

tathā—así sea; iti—así; avātsīt—vivió; deva-ṛṣeḥ—Devarṣi Nārada; antike—cerca; sā—ella (mi madre); akuto-bhayā—sin ningún tipo de temores; yāvat—mientras; daitya-patiḥ—mi padre, Hiraṇyakaśipu, el señor de los demonios; ghorāt—de muy rigurosas; tapasaḥ—austeridades; na—no; nyavartata—terminaba.

Traducción

Aceptando las instrucciones de Devarṣi Nārada, mi madre permaneció bajo su custodia, libre de todo tipo de temores, mientras mi padre, el rey de los daityas, seguía llevando a cabo sus rigurosas austeridades.

Texto

ṛṣiṁ paryacarat tatra
bhaktyā paramayā satī
antarvatnī sva-garbhasya
kṣemāyecchā-prasūtaye

Palabra por palabra

ṛṣim—a Nārada Muni; paryacarat—ofreció servicio; tatra—allí (en el āśrama de Nārada Muni); bhaktyā—con devoción y fe; paramayā—grande; satī—la fiel mujer; antarvatnī—embarazada; sva-garbhasya—de su embrión; kṣemāya—para el bien; icchā—conforme al deseo; prasūtaye—para dar a luz el niño.

Traducción

Mi madre, que estaba embarazada, deseaba la seguridad de su embrión; también deseaba dar a luz después del regreso de su esposo, de modo que se quedó en elāśrama de Nārada Muni, a quien ofreció servicio con gran devoción.

Significado

En el Śrīmad-Bhāgavatam (9.19.17), se afirma:

mātrā svasrā duhitrā vā
nāviviktāsano bhavet
balavān indriya-grāmo
vidvāṁsam api karṣati

Nadie debe permanecer a solas con una mujer, aunque sea su madre, su hija o su hermana. Sin embargo, Nārada Muni, a pesar de esa estricta prohibición de quedarse a solas con una mujer, dio cobijo a la joven madre de Prahlāda Mahārāja, la cual le ofreció servicio con gran devoción y fe. ¿Significa esto que Nārada Muni estaba violando los mandamientos védicos? En verdad que no. Esos mandamientos van dirigidos a las criaturas mundanas; pero Nārada Muni es trascendental a las categorías mundanas, un gran santo situado en la posición trascendental. Por eso, aunque era joven, podía brindar refugio a una mujer joven y aceptar su servicio. Haridāsa Ṭhākura también habló en la oscuridad de la noche con una mujer joven, una prostituta, pero esta no pudo desviar su mente. Por el contrario, con las bendiciones de Haridāsa Ṭhākura, se convirtió en una vaiṣṇavī, una devota pura. Sin embargo, las personas comunes no deben imitar a esos elevados devotos. Las personas corrientes deben seguir estrictamente las reglas y regulaciones manteniéndose apartados de la compañía de mujeres. Nadie debe imitar a Nārada Muni o a Haridāsa Ṭhākura. En los Vedas se dice: vaiṣṇavera kriyā-mudrā vijñe nā bujhaya: Ni siquiera un hombre muy avanzado en conocimiento puede entender el comportamiento de un vaiṣṇava. Todo el mundo puede refugiarse, libre de temor, en un vaiṣṇava puro. Por esa razón, en el verso anterior se ha dicho claramente:devarṣer antike sākuto-bhayā: Kayādhu, la madre de Prahlāda Mahārāja, permaneció bajo la protección de Nārada Muni, libre de todo tipo de temores. Por su parte, Nārada Muni, en su posición trascendental, vivió con aquella mujer joven sin temor a desviarse. A Nārada Muni, Haridāsa Ṭhākura y otros ācāryas de su misma talla, especialmente dotados de poder para difundir las glorias del Señor, no se les puede hacer caer al plano material. Por lo tanto, está estrictamente prohibido pensar que el ācārya es un ser humano corriente (guruṣu nara-matiḥ).

Texto

ṛṣiḥ kāruṇikas tasyāḥ
prādād ubhayam īśvaraḥ
dharmasya tattvaṁ jñānaṁ ca
mām apy uddiśya nirmalam

Palabra por palabra

ṛṣiḥ—el gran sabio Nārada Muni; kāruṇikaḥ—por naturaleza muy afectuoso o misericordioso con las almas caídas; tasyāḥ—a ella; prādāt—dio instrucciones; ubhayam—a ambos; īśvaraḥ—un poderoso controlador que puede hacer todo lo que desee (Nārada Muni); dharmasya—de religión; tattvam—la verdad; jñānam— conocimiento; ca—y; mām—a mí; api—especialmente; uddiśya—indicando; nirmalam—sin contaminación material.

Traducción

Nārada Muni nos impartió sus enseñanzas, tanto a mí, que estaba dentro del vientre, como a mi madre, que se ocupaba en su servicio. Él es, por naturaleza, muy bondadoso con las almas caídas, y desde su posición trascendental, nos dio instrucciones acerca de la religión y el conocimiento trascendental. Esas instrucciones estaban libres de toda contaminación material.

Significado

En este verso se dice: dharmasya tattvaṁ jñānaṁ ca... nirmalam. La palabra nirmalam se refiere al dharma inmaculado, la religión inmaculada, o, en otras palabras, al bhāgavata-dharma. Las actividades rituales corrientes constituyen la religión contaminada, cuyo beneficio es la adquisición de riqueza y prosperidad materiales; pero la religión pura, libre de contaminación, consiste en comprender nuestra relación con Dios y actuar en consecuencia, para que podamos así cumplir la más elevada misión de la vida y regresar al hogar, de vuelta a Dios. Prahlāda Mahārāja aconseja que nos elevemos hasta el nivel del bhāgavata-dharma desde el mismo principio de la vida (kaumāra ācaret prājño dharmān bhāgavatān iha). También el Señor habla de la religión pura y libre de contaminación, cuando dice: sarva-dharmān parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja: «Abandona toda clase de religiones y sencillamente entrégate a Mí» (Bg. 18.66). Debemos comprender cuál es nuestra relación con Dios y actuar conforme a ella. Eso es bhāgavata-dharmaBhāgavata-dharma significa bhakti-yoga.

vāsudeve bhagavati
bhakti-yogaḥ prayojitaḥ
janayaty āśu vairāgyaṁ
jñānaṁ ca yad ahaitukam

«Por ofrecer servicio devocional a la Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa, inmediatamente se adquiere conocimiento sin causa y desapego del mundo» (Bhāg. 1.2.7). Para situarnos en el plano de la religión pura, debemos practicar bhakti-yoga en relación con Kṛṣṇa, Vāsudeva.

Texto

tat tu kālasya dīrghatvāt
strītvān mātus tirodadhe
ṛṣiṇānugṛhītaṁ māṁ
nādhunāpy ajahāt smṛtiḥ

Palabra por palabra

tat—esa (instrucción acerca de la religión y el conocimiento); tu—en verdad; kālasya—de tiempo; dīrghatvāt—debido a la extensión; strītvāt—por ser una mujer;mātuḥ—de mi madre; tirodadhe—desapareció; ṛṣiṇā—por el sabio; anugṛhītam—bendecido; mām—a mí; na—no; adhunā—hoy; api—incluso; ajahāt—abandonada; smṛtiḥ—la memoria (de las instrucciones de Nārada).

Traducción

Mi madre, debido al mucho tiempo transcurrido desde entonces, y debido también a la poca inteligencia propia de las mujeres, ha olvidado todas esas instrucciones; yo, sin embargo, recibí la bendición del gran sabio Nārada, de manera que no he podido olvidarlas.

Significado

En el Bhagavad-gītā (9.32), el Señor dice:

māṁ hi pārtha vyapāśritya
ye ’pi syuḥ pāpa-yonayaḥ
striyo vaiśyās tathā śūdrās
te ’pi yānti parāṁ gatim

«¡Oh, hijo de Pṛthā!, aquellos que se refugian en Mí, aunque sean de nacimiento inferior, mujeres, vaiśyas [comerciantes] o śūdras [trabajadores], pueden alcanzar el destino supremo». La palabra pāpa-yoni se refiere a los que son inferiores a los śūdras; una mujer, aunque no sea pāpa-yoni, como es menos inteligente, a veces olvida las instrucciones devocionales. Sin embargo, si es lo bastante fuerte, no tiene por qué olvidar. Las mujeres, por lo general, están apegadas al disfrute material, y, debido a esa tendencia, a veces olvidan las instrucciones devocionales. Pero la afirmación del Señor de que incluso una mujer, si practica servicio devocional estrictamente, siguiendo las reglas y regulaciones, puede regresar a Dios (te 'pi yānti parāṁ gatim), no es en absoluto sorprendente. Debemos refugiarnos en el Señor y seguir estrictamente las reglas y regulaciones. Entonces, sea cual sea nuestra posición, regresaremos al hogar, de vuelta a Dios. La madre de Prahlāda Mahārāja estaba preocupada, ante todo, por la protección del niño que llevaba en el vientre; también esperaba ansiosa el regreso de su marido. Por esa razón, no pudo recibir con seriedad las sublimes instrucciones de Nārada Muni.

Texto

bhavatām api bhūyān me
yadi śraddadhate vacaḥ
vaiśāradī dhīḥ śraddhātaḥ
strī-bālānāṁ ca me yathā

Palabra por palabra

bhavatām—de ustedes mismos; api—también; bhūyāt—puede ser; me—de mí; yadi—si; śraddadhate—creen; vacaḥ—las palabras; vaiśāradī—del muy experto, o en relación con el Señor; dhīḥ—inteligencia; śraddhātaḥ—debido a la fe firme; strī—de mujeres; bālānām—de niños pequeños; ca—también; me—de mí; yathā—tal como.

Traducción

Prahlāda Mahārāja continuó: Mis queridos amigos, si tienen fe en mis palabras, también ustedes podrán comprender el conocimiento trascendental, como yo, aunque sean niños pequeños. Del mismo modo, también las mujeres pueden comprender el conocimiento trascendental y saber qué es espíritu y qué es materia.

Significado

Estas palabras de Prahlāda Mahārāja en relación con el conocimiento que desciende a través de la sucesión discipular son muy importantes. Prahlāda Mahārāja era todavía un bebé en el vientre de su madre, pero ya entonces se convenció por completo de la existencia del poder supremo, gracias a que escuchó las poderosas instrucciones de Nārada y comprendió cómo alcanzar la perfección en la vida mediante el bhakti-yoga. En el conocimiento espiritual, esas cuestiones son las más importantes que hay que comprender.

yasya deve parā bhaktir
yathā deve tathā gurau
tasyaite kathitā hy arthāḥ
prakāśante mahātmanaḥ

«A aquellas grandes almas que tienen una fe absoluta en el Señor y en el maestro espiritual, se les revela el significado del conocimiento védico de un modo natural» (Śvetāśvatara Upaniṣad 6.23).

ataḥ śrī-kṛṣṇa-nāmādi
na bhaved grāhyam indriyaiḥ
sevonmukhe hi jihvādau
svayam eva sphuraty adaḥ

«Nadie puede entender a Kṛṣṇa tal y como es mediante los torpes sentidos materiales. Él, sin embargo, Se revela a los devotos, complacido con ellos por el servicio amoroso trascendental que Le ofrecen» (Bhakti-rasāmṛta-sindhu 1.2.234).

bhaktyā mām abhijānāti
yāvān yaś cāsmi tattvataḥ
tato māṁ tattvato jñātvā
viśate tad-anantaram

«Únicamente se Me puede comprender tal y como soy, como la Suprema Personalidad de Dios, por medio del servicio devocional. Y cuando, mediante esa devoción, se tiene plena conciencia de Mí, se puede entrar en el Reino de Dios» (Bg. 18.55).

Estas son las instrucciones de los Vedas. Es necesario tener plena fe en las palabras del maestro espiritual, así como en la Suprema Personalidad de Dios. Entonces se revelarán de modo natural el verdadero conocimiento de ātmā y Paramātmā, y la diferencia entre la materia y el espíritu. Ese ātma-tattva, ese conocimiento espiritual, se revelará en lo más profundo del corazón del devoto como consecuencia de haberse refugiado en los pies de loto de un mahājana como Prahlāda Mahārāja.

La palabra bhūyāt de este verso se puede entender en el sentido de «así sea». Prahlāda Mahārāja ofrece sus bendiciones a sus compañeros de clase diciendo: «Tengan fe como yo. Vuélvanse vaiṣṇavas genuinos». El devoto del Señor desea que todo el mundo adopte el proceso de conciencia de Kṛṣṇa. Sin embargo, por desgracia, a veces la gente no tiene una fe firme en las palabras del maestro espiritual que representa a la sucesión discipular, y entonces no pueden comprender el conocimiento trascendental. El maestro espiritual debe pertenecer a la línea autorizada de sucesión discipular; Prahlāda Mahārāja, por ejemplo, recibió el conocimiento de Nārada. Si los compañeros de clase de Prahlāda Mahārāja, los hijos de los demonios, aceptaban la verdad por intermedio de él, es indudable que también ellos cobrarían plena conciencia del conocimiento trascendental.

Las palabras vaiśāradī dhīḥ se refieren a la inteligencia relacionada con la Suprema Personalidad de Dios, que es sumamente experto. El Señor, mediante ese experto conocimiento, ha creado universos maravillosos. Solo alguien sumamente experto podría entender la experta administración del experto supremo. Sin embargo, si tenemos la buena fortuna de encontrar a un maestro espiritual genuino que pertenezca a la sucesión discipular del Señor Brahmā, del Señor Śiva, de Madre Lakṣmī o de los Kumāras, también nosotros podremos entender esas cuestiones. Los nombres de esas cuatro sampradāyas, o sucesiones discipulares de conocimiento trascendental, son: la Brahmā-sampradāya, la Rudra-sampradāya, la Śrī-sampradāya y la Kumāra-sampradāya. Sampradāya-vihīnā ye mantrās te niṣphalā matāḥ. El conocimiento del Supremo que se recibe de esas sampradāyas, o sucesiones discipulares, puede darnos la iluminación. A quien no siga la senda de la sucesión discipular le será imposible comprender a la Suprema Personalidad de Dios. Aquel que comprende al Señor Supremo mediante el servicio devocional y la fe en la sucesión discipular, y continúa progresando desde esa posición, verá despertar su amor natural por Dios, y tiene asegurado el éxito en la vida.

Texto

janmādyāḥ ṣaḍ ime bhāvā
dṛṣṭā dehasya nātmanaḥ
phalānām iva vṛkṣasya
kāleneśvara-mūrtinā

Palabra por palabra

janma-ādyāḥ—comenzando con el nacimiento; ṣaṭ—los seis (nacimiento, existencia, crecimiento, transformación, decaimiento y, finalmente, muerte); ime—todas estas; bhāvāḥ—distintas condiciones del cuerpo; dṛṣṭāḥ—vistas; dehasya—del cuerpo; na—no; ātmanaḥ—del alma; phalānām—de los frutos; iva—como;vṛkṣasya—de un árbol; kālena—con el paso del tiempo; īśvara-mūrtinā—cuya forma es la capacidad de transformar o controlar las actividades del cuerpo.

Traducción

Como los frutos y las flores de un árbol, que con el paso del tiempo experimentan seis cambios —nacimiento, existencia, crecimiento, transformación, decaimiento y muerte—, el cuerpo material, que el alma espiritual obtiene según distintas circunstancias, también pasa por esos mismos cambios. Esos cambios, sin embargo, no existen para el alma espiritual.

Significado

Este verso es muy importante para comprender la diferencia entre el alma espiritual y el cuerpo material. El alma, como se afirma en el Bhagavad-gītā (2.20), es eterna:

na jāyate mriyate vā kadācin
nāyaṁ bhūtvā bhavitā vā na bhūyaḥ
ajo nityaḥ śāśvato ’yaṁ purāṇo
na hanyate hanyamāne śarīre

«Para el alma no existe el nacimiento ni la muerte en ningún momento. No empezó a existir en un momento del pasado, ni empieza a existir en el presente, ni empezará a existir en el futuro. Es innaciente, eterna, permanente y primigenia. No se la mata cuando se mata el cuerpo». El alma espiritual es eterna, no está sujeta al desgaste y al cambio, que se deben al cuerpo material. El ejemplo del árbol con sus frutos y flores es muy sencillo y claro. El árbol se sostiene en pie durante muchísimos años, pero, con los cambios de estación, sus frutos y flores sufren seis transformaciones. La necia teoría de los químicos actuales de que la vida se puede producir mediante interacciones químicas, no puede considerarse cierta. El nacimiento del cuerpo material del ser humano se produce gracias a la mezcla del óvulo y el semen, pero no todo acaba ahí en el proceso del nacimiento; después de la relación sexual, el óvulo y el semen se mezclan, pero no siempre se produce el embarazo. La única posibilidad de que este se produzca es que el alma entre en esa mezcla; cuando eso ocurre, el cuerpo nace, existe, crece, se transforma y decae, hasta que, finalmente, se destruye. Los frutos y las flores del árbol vienen y se van con las estaciones, pero el árbol permanece. Análogamente, el alma transmigra y recibe distintos cuerpos, que sufren seis transformaciones; el alma, sin embargo, es permanentemente la misma (ajo nityaḥ śāśvato 'yaṁ purāṇo na hanyate hanyamāne śarīre). El alma es eterna y existe siempre, pero los cuerpos que recibe cambian.

Hay dos tipos de almas: el Alma Suprema (la Personalidad de Dios), y el alma individual (la entidad viviente). En el alma individual se producen distintos cambios corporales; del mismo modo, en el Alma Suprema tienen lugar los distintos milenios de la creación. Con respecto a esto, dice Madhvācārya:

ṣaḍ vikārāḥ śarīrasya
na viṣṇos tad-gatasya ca
tad-adhīnaṁ śarīraṁ ca
jñātvā tan mamatāṁ tyajet

El cuerpo es el aspecto externo del alma, de manera que el alma no depende del cuerpo; al contrario, es el cuerpo el que depende del alma. La persona que comprenda esta verdad no debe preocuparse demasiado del sustento del cuerpo. El cuerpo no se puede mantener de forma permanente o eterna. Antavanta ime dehā nityasyoktāḥ śarīriṇaḥ. Esa es la afirmación del Bhagavad-gītā (2.18): El cuerpo material es antavat (perecedero), pero el alma que está dentro del cuerpo es eterna (nityasyoktāḥ śarīriṇaḥ). Tanto el Señor Viṣṇu como las almas individuales, que son Sus partes integrales, son eternos. Nityo nityānāṁ cetanaś cetanānām. El Señor Viṣṇu es el ser vivo supremo, mientras que las entidades vivientes individuales son partes del Señor Viṣṇu. Todos los cuerpos, en sus distintos niveles, desde el gigantesco cuerpo universal hasta el diminuto cuerpo de la hormiga, son perecederos, pero la Superalma y el alma, que son cualitativamente iguales, existen eternamente. Esto se explica con más detalle en los versos siguientes.

Texto

ātmā nityo ’vyayaḥ śuddha
ekaḥ kṣetra-jña āśrayaḥ
avikriyaḥ sva-dṛg hetur
vyāpako ’saṅgy anāvṛtaḥ
etair dvādaśabhir vidvān
ātmano lakṣaṇaiḥ paraiḥ
ahaṁ mamety asad-bhāvaṁ
dehādau mohajaṁ tyajet

Palabra por palabra

ātmā—el alma espiritual, la parte de la Suprema Personalidad de Dios; nityaḥ—sin nacimiento ni muerte; avyayaḥ—sin posibilidad de decaimiento; śuddhaḥ—sin la contaminación material del apego y el desapego; ekaḥ—individuales; kṣetra-jñaḥ—que conoce y que, por lo tanto, es diferente del cuerpo material; āśrayaḥ—el fundamento original*; avikriyaḥ—que no experimenta cambios, como el cuerpo**; sva-dṛk—autoluminosa***; hetuḥ—la causa de todas las causas; vyāpakaḥ—que se difunde por todo el cuerpo en forma de conciencia; asaṅgī—que no depende del cuerpo (libre para transmigrar de un cuerpo a otro); anāvṛtaḥ—no cubierta por la contaminación material; etaiḥ—por todas estas; dvādaśabhiḥ—doce; vidvān—una persona que no es necia, sino que es perfectamente consciente de las cosas tal y como son; ātmanaḥ—del alma espiritual; lakṣaṇaiḥ—características; paraiḥ—trascendentales; aham—yo («yo soy el cuerpo»); mama—mío («todo lo relacionado con el cuerpo es mío»); iti—así; asat-bhāvam—un concepto falso de la vida; deha-ādau—identificarse con el cuerpo material, y, a partir de ahí, con la esposa, los hijos, la familia, la comunidad, la nación, etc.; moha-jam—producto del conocimiento ilusorio; tyajet—debe abandonar.

Traducción

El término «ātmā» se refiere tanto al Señor Supremo como a las entidades vivientes. Ambos son espirituales y están libres del nacimiento y la muerte, libres del deterioro y de la contaminación material. Son seres individuales, son los conocedores del cuerpo externo, y son el fundamento o refugio de todo. No están sujetos a los cambios materiales, son autoluminosos, son la causa de todas las causas, y son omnipresentes. No tienen nada que ver con el cuerpo material, y, por lo tanto, jamás están cubiertos. Con esas cualidades trascendentales, la persona verdaderamente erudita debe abandonar el concepto ilusorio de la vida, en el cual se piensa: «Yo soy el cuerpo material, y todo lo relacionado con este cuerpo es mío».

Significado

En el Bhagavad-gītā (15.7), el Señor Kṛṣṇa dice claramente: mamaivāṁśo jīva-loke jīva-bhūtaḥ: «Todas las entidades vivientes son partes de Mí». Por lo tanto, las entidades vivientes son cualitativamente iguales a la Suprema Personalidad de Dios, quien es el líder, el Supremo entre todas las entidades vivientes. En los Vedas se dice: nityo nityānāṁ cetanaś cetanānām: El Señor es la principal de las entidades vivientes individuales, el líder de las entidades vivientes subordinadas. Las entidades vivientes son partes o fragmentos representativos de Dios; por ello, sus cualidades no son diferentes de las del Señor Supremo. Las entidades vivientes tienen las mismas cualidades que el Señor, del mismo modo que una gota de agua de mar tiene la misma composición química que el inmenso mar en su totalidad. Así pues, son cualitativamente uno, pero cuantitativamente diferentes. Si conocemos a la entidad viviente, que es una muestra de la Suprema Personalidad de Dios, también podremos conocer a la Suprema Personalidad de Dios, pues las cualidades de Dios existen también, en cantidad ínfima, en las entidades vivientes. Hay unidad, pero Dios es grande, mientras que las entidades vivientes son muy pequeñas. Aṇor aṇīyān mahato mahīyān (Kaṭha Upaniṣad 1.2.20). Las entidades vivientes son más pequeñas que el átomo, pero Dios es más grande que lo más grande. El cielo, que consideramos ilimitadamente grande, puede servirnos como representación de nuestro concepto de grandeza; Dios, sin embargo, es todavía más grande que el cielo. Del mismo modo, sabemos que las entidades vivientes son la diezmilésima parte de la punta de un cabello, más pequeñas que los átomos; aun así, la cualidad de ser la causa suprema de todas las causas se da tanto en la entidad viviente como en la Suprema Personalidad de Dios. En verdad, la causa de la existencia del cuerpo, así como de los cambios de cuerpo, es la presencia de la entidad viviente. Paralelamente, los cambios que obedecen a las leyes materiales se deben a la presencia del Señor Supremo dentro del universo.

Es significativa la palabra ekaḥ, que significa «individual». Como se explica en el Bhagavad-gītā (9.4): mat-sthāni sarva-bhūtāni na cāhaṁ teṣv avasthitaḥ: Todo, tanto lo material como lo espiritual, incluyendo la tierra, el agua, el aire, el fuego, el cielo y las entidades vivientes, existe en el plano del alma espiritual. Aunque todo son emanaciones de la Suprema Personalidad de Dios, no debemos pensar que el Señor Supremo depende de alguna otra cosa.

Los dos, Dios y la entidad viviente, gozan de conciencia plena. Como entidades vivientes, somos conscientes de nuestra existencia corporal. De manera similar, el Señor es consciente de la gigantesca manifestación cósmica, como se confirma en los Vedasyasmin dyauḥ pṛthivī cāntarīkṣam; vijñātāram adhikena vijānīyāt; ekam evādvitīyam; ātma-jyotiḥ samrāḍ ihovāca; sa imān lokān asṛjata; satyaṁ jñānam anantam; asaṅgo hy ayaṁ puruṣaḥ; pūrṇasya pūrṇam ādāya pūrṇam evāvaśiṣyate. Todas estas declaraciones de los Vedas demuestran que tanto la Suprema Personalidad de Dios como el alma diminuta gozan de individualidad. Uno es grande, el otro es pequeño, pero ambos, el limitado por el cuerpo y el que supera los límites del universo, son la causa de todas las causas.

Siempre debemos recordar que, aunque somos cualitativamente iguales a la Suprema Personalidad de Dios, cuantitativamente nunca somos iguales a Él. Las personas no muy dotadas de inteligencia, al comprender que son cualitativamente iguales a Dios, creen neciamente que también cuantitativamente son iguales a Él. Su inteligencia se dice que es aviśuddha-bhuddhayaḥ, es decir, una inteligencia sin cultivar, contaminada. Esas personas, después de esforzarse arduamente durante muchísimas vidas a fin de comprender la causa suprema, finalmente adquieren conocimiento verdadero acerca de Kṛṣṇa, Vāsudeva, y se entregan a Él (vāsudevaḥ sarvam iti sa mahātmā sudurlabhaḥ). De ese modo, poco a poco llegan a ser grandes mahātmās, almas perfectas. Cuando alguien tiene la buena fortuna de entender su relación con Dios, sabiendo que Dios es grande (vibhu), mientras que la entidad viviente es pequeña (aṇu), ha alcanzado la perfección del conocimiento. El ser individual, mientras cree que es el cuerpo material y que todo lo relacionado con el cuerpo material le pertenece, vive en la oscuridad. Eso se denomina ahaṁ mama (janasya moho 'yam ahaṁ mameti). Eso es la ilusión. Debemos abandonar el concepto ilusorio, para de ese modo tener plena conciencia de todo.

Texto

svarṇaṁ yathā grāvasu hema-kāraḥ
kṣetreṣu yogais tad-abhijña āpnuyāt
kṣetreṣu deheṣu tathātma-yogair
adhyātma-vid brahma-gatiṁ labheta

Palabra por palabra

svarṇam—oro; yathā—como; grāvasu—en las piedras que contienen oro; hema-kāraḥ—el experto que sabe de oro; kṣetreṣu—en las minas de oro; yogaiḥ—por diversos procesos; tat-abhijñaḥ—el experto que puede determinar dónde hay oro; āpnuyāt—obtiene con mucha facilidad; kṣetreṣu—de los campos materiales; deheṣu—los cuerpos humanos, y las restantes 8 400 000 formas corporales; tathā—de manera similar; ātma-yogaiḥ—mediante procesos espirituales;adhyātma-vit—el que es experto en entender la diferencia entre espíritu y materia; brahma-gatim—la perfección en la vida espiritual; labheta—puede obtener.

Traducción

Un geólogo experto puede comprender qué minerales tienen oro, y, mediante distintos procesos, extraerlo de esos minerales. Del mismo modo, la persona avanzada espiritualmente puede entender la existencia de la partícula espiritual dentro del cuerpo; así, mediante el cultivo de conocimiento espiritual, puede alcanzar la perfección en la vida espiritual. Sin embargo, del mismo modo que alguien sin experiencia no sabe determinar dónde hay oro, el necio que no ha cultivado conocimiento espiritual no puede entender la existencia del alma espiritual dentro del cuerpo.

Significado

He aquí un ejemplo muy bueno acerca de la comprensión espiritual. Los necios sinvergüenzas, entre los que incluimos a los mal llamados jñānīs, filósofos y científicos, no pueden entender la existencia del alma dentro del cuerpo, pues carecen de conocimiento espiritual. Los Vedas afirman: tad-vijñānārthaṁ sa gurum evābhigacchet: Para comprender el conocimiento espiritual, debemos acudir a un maestro espiritual genuino. El que no ha estudiado geología, no sabe detectar el oro en las piedras, y, del mismo modo, quien no ha sido educado por un maestro espiritual, no puede entender qué es espíritu y qué es materia. En este verso se dice: yogais tad-abhijñaḥ. Esto indica que, cuando alguien está en contacto con el conocimiento trascendental, puede entender que dentro del cuerpo hay un alma espiritual. Sin embargo, el que se encuentra bajo la influencia del concepto animal de la vida y carece de cultura espiritual, no puede entenderlo. Del mismo modo que un geólogo o mineralogista experto puede comprender dónde hay oro, e invierte su dinero en excavaciones y en separar por medios químicos el oro de la ganga, el espiritualista experto sabe dónde está el alma dentro de la materia. Sin una formación adecuada, no se puede distinguir entre el oro y la piedra. De manera similar, los necios y sinvergüenzas que no han aprendido de un maestro espiritual experto qué es alma y qué es materia, no pueden comprender la existencia del alma dentro del cuerpo. Para entender ese conocimiento, es necesario recibir la formación adecuada mediante el sistema de yoga místico, o, en última instancia, mediante el sistema de bhakti-yoga. Como se afirma en el Bhagavad-gītā (18.55): bhaktyā mām abhijānāti: Solo si nos refugiamos en el proceso de bhakti-yogapodremos comprender la existencia del alma dentro del cuerpo. Por esa razón, el Bhagavad-gītā comienza con la siguiente enseñanza:

dehino ’smin yathā dehe
kaumāraṁ yauvanaṁ jarā
tathā dehāntara-prāptir
dhīras tatra na muhyati

«Del mismo modo que el alma encarnada pasa en este cuerpo continuamente de la niñez a la juventud y a la vejez, pasa también a otro cuerpo en el momento de la muerte. Una persona sensata no se confunde ante ese cambio» (Bg. 2.13). Así, la primera instrucción es que debemos entender que el alma está dentro del cuerpo y que transmigra de un cuerpo a otro. Ese es el comienzo del conocimiento espiritual. Una persona que no es experta en comprender esta ciencia, o no desea entenderla, permanece bajo la influencia del concepto corporal o animal de la vida, como se confirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (yasyātma-buddhiḥ kuṇape tri-dhātuke... sa eva go-kharaḥ). Todo miembro de la sociedad humana debe entender claramente las instrucciones del Bhagavad-gītā, pues esa es la única manera de elevarse espiritualmente y abandonar inmediatamente el conocimiento falso e ilusorio que nos lleva a pensar: «Yo soy el cuerpo, y todo lo que pertenece al cuerpo es mío [ahaṁ mameti]». Ese concepto perruno debe abandonarse de inmediato. Debemos estar preparados para comprender al alma espiritual y al espíritu supremo, Dios, entre los cuales existe una relación eterna. De ese modo podremos regresar al hogar, de vuelta a Dios, habiendo resuelto todos los problemas de la vida.

Texto

aṣṭau prakṛtayaḥ proktās
traya eva hi tad-guṇāḥ
vikārāḥ ṣoḍaśācāryaiḥ
pumān ekaḥ samanvayāt

Palabra por palabra

aṣṭau—ocho; prakṛtayaḥ—energías materiales; proktāḥ—se dice; trayaḥ—tres; eva—ciertamente; hi—en verdad; tat-guṇāḥ—las modalidades de la energía material; vikārāḥ—transformaciones; ṣoḍaśa—dieciséis; ācāryaiḥ—por las autoridades; pumān—la entidad viviente; ekaḥ—una; samanvayāt—de la unión.

Traducción

El Señor tiene ocho energías materiales separadas; en ellas, así como en las tres modalidades de la naturaleza material y en las dieciséis transformaciones [los once sentidos y los cinco elementos materiales densos, como la tierra y el agua], se encuentra, como observador, el alma espiritual, que es una. Por esa razón, todos los grandes ācāryas han llegado a la conclusión de que el alma individual está condicionada por esos elementos materiales.

Significado

Como se explicó en el verso anterior: kṣetreṣu deheṣu tathātma-yogair adhyātma-vid brahma-gatiṁ labheta: «La persona avanzada espiritualmente puede entender la existencia de la partícula espiritual dentro del cuerpo; así, mediante el cultivo de conocimiento espiritual, puede alcanzar la perfección en la vida espiritual». La persona inteligente que es experta en encontrar el yo dentro del cuerpo debe comprender las ocho energías externas, que se enumeran en el Bhagavad-gītā (7.4):

bhūmir āpo ’nalo vāyuḥ
khaṁ mano buddhir eva ca
ahaṅkāra itīyaṁ me
bhinnā prakṛtir aṣṭadhā

«La tierra, el agua, el fuego, el aire, el éter, la mente, la inteligencia y el ego falso; estos ocho elementos en conjunto constituyen Mis energías materiales separadas». En bhūmi, la tierra, se incluyen todos los objetos de la percepción de los sentidos: rūpa (forma), rasa (sabor), gandha (olor), śabda (sonido) y sparśa (tacto). En la tierra están la fragancia de las rosas, el sabor de la fruta madura, y todo lo que podamos necesitar. Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (1.10.4): sarva-kāma-dughā mahī: La tierra (mahī) contiene todo lo que podamos desear. Así pues, en la tierra, bhūmi, están presentes todos los objetos de la percepción de los sentidos. Los elementos materiales densos y los elementos materiales sutiles (mente, inteligencia y ahaṅkāra o ego falso) constituyen la energía material total.

Dentro de la energía material total están las tres modalidades o cualidades materiales. Esas cualidades (sattva-guṇarajo-guṇa y tamo-guṇa), no pertenecen al alma, sino a la energía material. La manifestación de los cinco sentidos de adquisición de conocimiento, de los cinco sentidos para la acción, y de su controlador, la mente, se debe a la interacción de esas tres modalidades materiales de la naturaleza. La entidad viviente, conforme a esas modalidades, recibe entonces la oportunidad de realizar distintos tipos de karma con un conocimiento y unas facultades de pensar, sentir y desear de distintos tipos. Así comienza a funcionar la máquina del cuerpo.

Todo esto ha sido cuidadosamente analizado a través del sāṅkhya-yoga por los grandes ācāryas, y en especial por la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, en Su encarnación de Kapila Devahūti-putra. Eso es lo que indica la palabra ācāryaiḥ de este verso. No hay necesidad de seguir a nadie que no sea un ācāryaautorizado. Ācāryavān puruṣo veda: Cuando nos refugiamos en un ācārya experto, podemos comprender la verdad perfectamente.

La entidad viviente es individual, pero el cuerpo es una combinación de muchos elementos materiales. Esto lo demuestra el hecho de que, tan pronto como la entidad viviente abandona esa combinación de elementos materiales, se convierte en un simple montón de materia. Cualitativamente, la materia es toda una, y el alma espiritual es cualitativamente una con el Supremo. El Supremo es uno, y el alma espiritual también es una, pero, mientras que al alma espiritual se la considera el amo de la combinación individual de energía material, el Señor Supremo es el controlador del conjunto total de la energía material. La entidad viviente es el amo de su cuerpo en particular, y, conforme a sus actividades, tiene que pasar por distintos tipos de dolores y placeres. La Persona Suprema, Paramātmā, también es uno, pero, sin embargo, Se encuentra en Su posición individual en todos los cuerpos que existen.

La energía material se divide en veinticuatro elementos. El alma individual, propietaria del cuerpo individual, es el vigesimoquinto elemento; por encima de todo ello está el Señor Viṣṇu en la forma de Paramātmā, el controlador supremo; Él es el vigesimosexto elemento. Aquel que comprende estos veintiséis elementos esadhyātma-vit, es decir, un experto en comprender la diferencia entre la materia y el espíritu. Como se afirma en el Bhagavad-gītā (13.3): kṣetra-kṣetrajñayor jñānam: El verdadero jñāna, el verdadero conocimiento, consiste en comprender el kṣetra (la constitución del cuerpo), así como a la Superalma y al alma individual. Si en última instancia no entendemos que el Señor Supremo tiene una relación eterna con el alma individual, nuestro conocimiento es imperfecto. Así lo confirma elBhagavad-gītā (7.19):

bahūnāṁ janmanām ante
jñānavān māṁ prapadyate
vāsudevaḥ sarvam iti
sa mahātmā sudurlabhaḥ

«Después de muchos nacimientos y muertes, aquel que verdaderamente posee conocimiento se rinde a Mí, sabiendo que Yo soy la causa de todas las causas y de todo lo que existe. Esa gran alma es muy poco frecuente». Todo, lo material y lo espiritual, está compuesto de diversas energías de Vāsudeva; el alma individual, parte espiritual del Señor Supremo, está subordinada a Él. Cuando comprendemos este conocimiento perfecto, nos entregamos a la Suprema Personalidad de Dios (vāsudevaḥ sarvam iti sa mahātmā sudurlabhaḥ).

Texto

dehas tu sarva-saṅghāto
jagat tasthur iti dvidhā
atraiva mṛgyaḥ puruṣo
neti netīty atat tyajan

Palabra por palabra

dehaḥ—el cuerpo; tu—pero; sarva-saṅghātaḥ—la combinación de los veinticuatro elementos; jagat—que se ve moverse; tasthuḥ—y permanecer en un lugar; iti—así; dvidhā—dos tipos; atra eva—en este asunto; mṛgyaḥ—ser buscado por; puruṣaḥ—la entidad viviente, el alma; na—no; iti—así; na—no; iti—así; iti—de este modo; atat—lo que no es espíritu; tyajan—abandonar.

Traducción

Toda alma individual tiene dos tipos de cuerpos, uno denso, hecho de cinco elementos densos, y uno sutil, hecho de tres elementos sutiles. Sin embargo, dentro de esos cuerpos se encuentra el alma espiritual. Esa alma debe encontrarse mediante el análisis, diciendo: «Esto no es. Esto no es». De ese modo se debe separar el espíritu de la materia.

Significado

Como antes se dijo: svarṇaṁ yathā grāvasu hema-kāraḥ kṣetreṣu yogais tad-abhijña āpnuyāt. Un experto en suelos puede descubrir dónde se debe excavar para encontrar oro. Después, puede analizar la piedra con ácido nítrico para ver si contiene oro. De manera similar, para encontrar el alma espiritual dentro del cuerpo, tenemos que analizar todo el cuerpo. En ese estudio de nuestro propio cuerpo, debemos preguntarnos si el alma es la cabeza, o los dedos, la mano, etc. De ese modo, se deben ir rechazando todos los elementos materiales y las combinaciones de esos elementos en el cuerpo. Entonces, si somos expertos y seguimos al ācārya, podremos entender que somos el alma espiritual que vive dentro del cuerpo. Kṛṣṇa, el más grande de los ācāryas, comienza Sus enseñanzas del Bhagavad-gītā diciendo:

dehino ’smin yathā dehe
kaumāraṁ yauvanaṁ jarā
tathā dehāntara-prāptir
dhīras tatra na muhyati

«Del mismo modo que el alma encarnada pasa en este cuerpo continuamente de la niñez a la juventud y a la vejez, pasa también a otro cuerpo en el momento de la muerte. Una persona sensata no se confunde ante ese cambio» (Bg. 2.13). El alma espiritual posee el cuerpo y está dentro del cuerpo. Ese es el análisis correcto. El alma nunca se mezcla con los elementos corporales. Aunque está dentro del cuerpo, permanece separada y siempre pura. Debemos analizar y comprender nuestra propia identidad. Eso es autorrealización. Neti neti es el proceso analítico de rechazar lo que es material. Cuando se realiza expertamente, ese análisis nos permite entender dónde está el alma. El que no es experto, sin embargo, no puede distinguir entre el oro y la tierra, ni entre el alma y el cuerpo.

Texto

anvaya-vyatirekeṇa
vivekenośatātmanā
svarga-sthāna-samāmnāyair
vimṛśadbhir asatvaraiḥ

Palabra por palabra

anvaya—directamente; vyatirekeṇa—e indirectamente; vivekena—mediante un discernimiento maduro; uśatā—purificada; ātmanā—con la mente; svarga—creación; sthāna—mantenimiento; samāmnāyaiḥ—y con destrucción; vimṛśadbhiḥ—por quienes realizan un análisis serio; asat-varaiḥ—muy reflexivos.

Traducción

Las personas reflexivas y experimentadas deben buscar el alma espiritual con la mente purificada mediante un estudio analítico basado, por un lado, en la relación del alma con todas las cosas sometidas a los procesos de creación, mantenimiento y destrucción, y por otro, en su diferencia con respecto a esas cosas.

Significado

Una persona reflexiva puede observarse a sí misma y distinguir entre el alma y el cuerpo mediante el estudio analítico. Por ejemplo, si nos fijamos en nuestro cuerpo —la cabeza, las manos, etc.—, podemos entender sin lugar a dudas la diferencia entre el alma espiritual y el cuerpo. Nadie dice: «yo cabeza». Todo el mundo dice: «mi cabeza». Por lo tanto, hay dos entidades, la cabeza y «yo». No son idénticas, aunque puedan parecer inseparablemente ligadas.

Se podría argumentar: «Cuando analizamos el cuerpo, vemos que hay una cabeza, manos, piernas, estómago, sangre, huesos, orina, excremento, etc.; pero después de analizarlo todo, seguimos con la misma duda: ¿Existe el alma?; ¿dónde está?». El hombre reflexivo sin embargo, se beneficia de la siguiente enseñanza de los Vedas:

yato vā imāni bhūtāni jāyante; yena jātāni jīvanti; yat prayanty abhisaṁviśanti; tad vijijñāsasva; tad brahmeti. (Taittirīya Upaniṣad 3.1.1)

De ese modo puede comprender que la cabeza, las manos, las piernas, y el cuerpo entero se han formado a partir del alma. Si el alma está dentro, el cuerpo, la cabeza, las manos y las piernas, crecen. Si no está, no crecen. Un niño muerto no crece, pues el alma no está presente. Si, mediante un análisis detallado del cuerpo, seguimos sin poder comprobar la existencia del alma, es debido a nuestra propia ignorancia. Un hombre embrutecido, completamente absorto en actividades materiales, ¿cómo puede entender la existencia del alma, que es una pequeña partícula espiritual, la diezmilésima parte de la punta de un cabello? Esa persona piensa tontamente que el cuerpo material se ha formado a partir de una combinación de compuestos químicos, aunque es incapaz de encontrarlos. Los Vedas, sin embargo, nos informan de que la fuerza viviente no está constituida de combinaciones químicas; la fuerza viviente es el ātmā y Paramātmā; el cuerpo crece sobre la base de esa fuerza viviente. El fruto de un árbol crece y pasa por seis tipos de cambios debido a la presencia del árbol. Si no hubiera árbol, no podríamos hablar del crecimiento y la madurez del fruto. Por consiguiente, más allá de la existencia del cuerpo, en su interior están Paramātmā y el ātmā. Ese conocimiento espiritual es la primera lección que se explica en el Bhagavad-gītādehino 'smin yathā dehe. El cuerpo existe debido a la presencia del Señor Supremo y de la jīva, que es parte del Señor. En otro pasaje del Bhagavad-gītā (9.4), el Señor lo explica con mayor detalle cuando dice:

mayā tatam idaṁ sarvaṁ
jagad avyakta-mūrtinā
mat-sthāni sarva-bhūtāni
na cāhaṁ teṣv avasthitaḥ

«Yo, en Mi forma no manifestada, estoy presente en todo el universo. Todos los seres están en Mí, pero Yo no estoy en ellos». El Alma Suprema existe en todas partes. Los Vedas dicen: sarvaṁ khalv idaṁ brahma: Todo es Brahman o una expansión de las energías del Brahman. Sūtre maṇi-gaṇā iva: Todo reposa en el Señor, como perlas ensartadas en un hilo. Ese hilo es el Brahman principal. Él es la causa suprema, el Señor Supremo en quien todo reposa (mattaḥ parataraṁ nānyat). Así pues, debemos estudiar el ātmā y Paramātmā, el alma individual y la Superalma, en quienes reposa la manifestación cósmica en su totalidad. Esto se explica en la declaración védica: yato vā imāni bhūtāni jāyante, yena jātāni jīvanti.

Texto

buddher jāgaraṇaṁ svapnaḥ
suṣuptir iti vṛttayaḥ
tā yenaivānubhūyante
so ’dhyakṣaḥ puruṣaḥ paraḥ

Palabra por palabra

buddheḥ—de la inteligencia; jāgaraṇam—el estado despierto o activo de los sentidos densos; svapnaḥ—el sueño (la actividad de los sentidos sin el cuerpo denso); suṣuptiḥ—sueño profundo o cese de todas las actividades (aunque la entidad viviente es el observador); iti—así; vṛttayaḥ—las diversas relaciones; tāḥ—ellos; yena—por quien; eva—en verdad; anubhūyante—son percibidos; saḥ—ese; adhyakṣaḥ—supervisor (que es diferente de las actividades); puruṣaḥ—el disfrutador; paraḥ—trascendental.

Traducción

La inteligencia se puede percibir en tres estados de actividad: vigilia, sueño y sueño profundo. A la persona que percibe esos tres estados se La debe considerar el amo original, el controlador, la Suprema Personalidad de Dios.

Significado

Sin inteligencia no podemos entender las actividades directas de los sentidos, ni el sueño, ni el cese de todas las actividades densas y sutiles. El observador y controlador es la Suprema Personalidad de Dios, el Alma Suprema; bajo Su dirección, el alma espiritual puede entender cuándo está despierta, cuándo está dormida y cuándo está en estado de trance completo. En el Bhagavad-gītā (15.15), el Señor dice: sarvasya cāhaṁ hṛdi sanniviṣṭo mattaḥ smṛtir jñānam apohanaṁ ca: «Yo estoy situado en el corazón de todos, y de Mí vienen el recuerdo, el conocimiento y el olvido». Las entidades vivientes, por medio de la inteligencia, se absorben completamente en los tres estados de vigilia, sueño y sueño profundo. Esa inteligencia procede de la Suprema Personalidad de Dios, que acompaña al alma individual como amigo. Śrīla Madhvācārya dice que, a veces, la entidad viviente recibe el calificativo de sattva-buddhi, cuando su inteligencia actúa directamente para percibir los dolores y placeres por encima de las actividades. Existe también un estado de sueño, en el que la comprensión viene de la Suprema Personalidad de Dios (mattaḥ smṛtir jñānam apohanaṁ ca). La Suprema Personalidad de Dios, la Superalma, es el controlador supremo, y, bajo Su dirección, las entidades vivientes son controladores secundarios. Debemos emplear nuestra inteligencia para comprender a la Suprema Personalidad de Dios.

Texto

ebhis tri-varṇaiḥ paryastair
buddhi-bhedaiḥ kriyodbhavaiḥ
svarūpam ātmano budhyed
gandhair vāyum ivānvayāt

Palabra por palabra

ebhiḥ—por estas; tri-varṇaiḥ—compuestas por las tres modalidades de la naturaleza; paryastaiḥ—rechazadas por completo (debido a no estar en contacto con la fuerza viviente); buddhi—de inteligencia; bhedaiḥ—las diferenciaciones; kriyā-udbhavaiḥ—producidas a partir de las actividades; svarūpam—la posición constitucional; ātmanaḥ—del ser; budhyet—se debe entender; gandhaiḥ—por los aromas; vāyum—el aire; iva—exactamente como; anvayāt—de conexión íntima.

Traducción

Del mismo modo que podemos comprender la presencia del aire por los aromas que trae consigo, mediante esas tres divisiones de la inteligencia, y bajo la guía de la Suprema Personalidad de Dios, también podemos percibir al alma viviente. Sin embargo, esas divisiones no son el alma; están formadas por las tres modalidades y nacen de las actividades.

Significado

Como ya se ha explicado, en nuestra existencia hay tres estados: vigilia, sueño y sueño profundo. En esos tres estados tenemos distintas experiencias. El alma es, pues, el observador de los tres estados. En realidad, las actividades del cuerpo no son actividades del alma, pues el alma es diferente del cuerpo. Del mismo modo que los aromas son distintos del vehículo material que los transporta, el alma está desapegada de las actividades materiales. Este análisis puede planteárselo la persona que se ha refugiado por completo en los pies de loto del Señor Supremo. Esto se confirma en la declaración védica: yasmin vijñāte sarvam evaṁ vijñātaṁ bhavati. En cuanto comprendemos a la Suprema Personalidad de Dios, comprendemos también todo lo demás. Los grandes eruditos, científicos, filósofos y religiosos siempre están confusos, debido a que no se refugian en los pies de loto del Señor. Así lo confirma el Śrīmad-Bhāgavatam (10.2.32):

ye ’nye ’ravindākṣa vimukta-māninas
tvayy asta-bhāvād aviśuddha-buddhayaḥ

Aunque alguien podría pensar artificialmente que se ha liberado de la contaminación material, mientras no se refugie en los pies de loto del Señor, su inteligencia estará contaminada. Como se afirma en el Bhagavad-gītā (3.42):

indriyāṇi parāṇy āhur
indriyebhyaḥ paraṁ manaḥ
manasas tu parā buddhir
yo buddheḥ paratas tu saḥ

Por encima de los sentidos está la mente, por encima de la mente está la inteligencia, y por encima de la inteligencia está el alma. Finalmente, cuando la inteligencia se purifica por medio del servicio devocional, nos situamos en el plano de buddhi-yoga. Esto se explica también en el Bhagavad-gītā (dadāmi buddhi-yogaṁ taṁ yena mām upayānti te). Cuando el servicio devocional se perfecciona y la inteligencia se purifica, podemos valernos de la inteligencia para regresar al hogar, de vuelta a Dios.

Texto

etad dvāro hi saṁsāro
guṇa-karma-nibandhanaḥ
ajñāna-mūlo ’pārtho ’pi
puṁsaḥ svapna ivārpyate

Palabra por palabra

etat—esta; dvāraḥ—cuya puerta; hi—en verdad; saṁsāraḥ—existencia material, en la cual sufrimos de las tres miserias; guṇa-karma-nibandhanaḥ—cautiverio de las tres modalidades de la naturaleza material; ajñāna-mūlaḥ—cuya raíz es la ignorancia; apārthaḥ—sin un verdadero significado; api—incluso; puṁsaḥ—de la entidad viviente; svapnaḥ—un sueño; iva—como; arpyate—es puesta.

Traducción

A causa de la inteligencia contaminada, nos vemos expuestos a las modalidades de la naturaleza, condicionados de ese modo por la existencia material. Como un estado de sueño en el que padecemos falsos sufrimientos, la existencia material, que se debe a la ignorancia, debe considerarse indeseable y temporal.

Significado

La indeseable condición de la vida temporal se denomina ignorancia. Entender que el cuerpo material es temporal es muy fácil, ya que se genera en determinada fecha y termina en otra fecha concreta, después de pasar por los seis tipos de cambio, a saber: el nacimiento, la muerte, el crecimiento, el mantenimiento, la transformación y la decadencia. Ese condicionamiento del alma eterna se debe a su ignorancia, y, aunque es temporal, es indeseable. Debido a la ignorancia, tenemos que recibir un cuerpo temporal tras otro. Sin embargo, el alma espiritual no tiene necesidad de entrar en esos cuerpos temporales. Si lo hace, se debe solo a su ignorancia, al hecho de haber olvidado a Kṛṣṇa. Por lo tanto, en la forma humana de vida, cuando se goza de mayor inteligencia, debemos cambiar nuestra conciencia y tratar de comprender a Kṛṣṇa. Entonces podremos liberarnos, como se confirma en el Bhagavad-gītā (4.9), donde el Señor dice:

janma karma ca me divyam
evaṁ yo vetti tattvataḥ
tyaktvā dehaṁ punar janma
naiti mām eti so ’rjuna

«¡Oh, Arjuna!, aquel que conoce la naturaleza trascendental de Mi advenimiento y actividades, al abandonar el cuerpo no vuelve a nacer en este mundo material, sino que alcanza Mi morada eterna». Mientras no comprendamos a Kṛṣṇa y nos volvamos conscientes de Kṛṣṇa, seguiremos en el cautiverio material. Para poner fin a esa vida condicionada, debemos entregarnos a la Suprema Personalidad de Dios. En verdad, eso es lo que pide el Señor Supremo: sarva-dharmān parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja.

Mahārāja Ṛṣabhadeva aconseja: na sādhu manye yata ātmano 'yam asann api kleśada āsa dehaḥ. Debemos ser lo bastante inteligentes como para entender que mientras tengamos un cuerpo, aunque sea temporal y no vaya a durar mucho tiempo, sufriremos inevitablemente las miserias de la existencia material. Por eso, si, gracias a las buenas compañías, gracias a las instrucciones de un maestro espiritual genuino, emprendemos el proceso de conciencia de Kṛṣṇa, habremos superado la vida condicionada en la existencia material, y nuestra conciencia original, que recibe el nombre de conciencia de Kṛṣṇa, despertará de nuevo. En ese estado de conciencia de Kṛṣṇa podemos percibir que la existencia material, tanto si dormimos como si estamos despiertos, no es más que un sueño sin ningún valor real. Esa percepción es posible por la gracia del Señor Supremo, gracia que se manifiesta también en la forma de las instrucciones del Bhagavad-gītā. Por consiguiente, la misión de Śrī Caitanya Mahāprabhu consiste en que todo el mundo se ocupe en actividades benéficas destinadas a despertar a las necias entidades vivientes, y en especial a las que pertenecen a la sociedad humana, de manera que puedan elevarse hasta el plano de conciencia de Kṛṣṇa y recibir el beneficio de liberarse de la vida condicionada.

En relación con esto, Śrīla Madhvācārya cita los siguientes versos:

duḥkha-rūpo ’pi saṁsāro
buddhi-pūrvam avāpyate
yathā svapne śiraś chedaṁ
svayaṁ kṛtvātmano vaśaḥ
tato duḥkham avāpyeta
tathā jāgarito ’pi tu
jānann apy ātmano duḥkham
avaśas tu pravartate

Debemos comprender que la condición material de la vida está llena de sufrimientos. Esto podemos comprenderlo con una inteligencia purificada. Cuando la inteligencia se purifica, podemos comprender que la vida material, indeseable y temporal, es como un sueño. Cuando soñamos que nos cortan la cabeza, experimentamos sufrimiento; del mismo modo, bajo la influencia de la ignorancia, sufrimos, no solo mientras soñamos, sino también cuando estamos despiertos. Sin la misericorida de la Suprema Personalidad de Dios, permanecemos bajo la influencia de la ignorancia, expuestos de ese modo a las diversas formas de sufrimiento material.

Texto

tasmād bhavadbhiḥ kartavyaṁ
karmaṇāṁ tri-guṇātmanām
bīja-nirharaṇaṁ yogaḥ
pravāhoparamo dhiyaḥ

Palabra por palabra

tasmāt—por lo tanto; bhavadbhiḥ—por ustedes mismos; kartavyam—ser hecho; karmaṇām—de todas las actividades materiales; tri-guṇa-ātmanām—condicionadas por las tres modalidades de la naturaleza material; bīja-nirharaṇam—quemar la semilla; yogaḥ—el proceso mediante el cual podemos vincularnos con el supremo; pravāha—del flujo continuo en forma de vigilia, sueño y sueño profundo; uparamaḥ—el cese; dhiyaḥ—de la inteligencia.

Traducción

Por lo tanto, queridos amigos, ¡oh, hijos de los demonios!, su deber es emprender el proceso de conciencia de Kṛṣṇa; esa práctica puede quemar la semilla de las actividades fruitivas creadas artificialmente por las modalidades de la naturaleza material, así como detener el flujo de la inteligencia, que va de la vigilia al sueño y al sueño profundo. En otras palabras, cuando alguien emprende esa senda de conciencia de Kṛṣṇa, su ignorancia se disipa de inmediato.

Significado

Esto se confirma en el Bhagavad-gītā (14.26):

māṁ ca yo ’vyabhicāreṇa
bhakti-yogena sevate
sa guṇān samatītyaitān
brahma-bhūyāya kalpate

«Aquel que se dedica por completo al servicio devocional, firme en todas las circunstancias, trasciende de inmediato las modalidades de la naturaleza material y llega así al plano del Brahman». Mediante la práctica del bhakti-yoga nos elevamos inmediatamente al plano espiritual, que es trascendental a las acciones y reacciones de las tres modalidades de la naturaleza material. La raíz de la ignorancia es la conciencia material, que debe ser eliminada por medio de la conciencia espiritual, la conciencia de Kṛṣṇa. La palabra bīja-nirharaṇam significa reducir a cenizas la causa, la raíz, de la vida material. En el diccionario Medinī, el yoga se define en función de su resultado: yoge 'pūrvārtha-samprāptau saṅgati-dhyāna-yuktiṣu. Si nos encontramos en una posición difícil debido a la ignorancia, el proceso mediante el cual podemos liberarnos de ese enredo se denomina yoga. También se denomina liberación. Muktir hitvānyathā-rūpaṁ svarūpeṇa vyavasthitiḥ.Mukti significa abandonar la posición de ignorancia o ilusión en que nos encontramos, en la cual nuestro modo de pensar es contrario a nuestra posición constitucional. Volver a nuestra posición constitucional se denomina mukti, y el proceso para lograrla se denomina yoga. Así pues, el yoga está por encima delkarma, el jñāna y el sāṅkhya. En verdad, el yoga es el objetivo supremo de la vida. Por esa razón, Kṛṣṇa aconsejó a Arjuna que emprendiera el camino del yoga(tasmād yogī bhavārjuna). Además, en otro pasaje del Bhagavad-gītā, el Señor Kṛṣṇa explica que el yogī más cualificado es aquel que se ha elevado hasta el plano del servicio devocional.

yoginām api sarveṣāṁ
mad-gatenāntarātmanā
śraddhāvān bhajate yo māṁ
sa me yuktatamo mataḥ

«De todos los yogīs, aquel que tiene una gran fe y siempre mora en Mí, piensa en Mí y Me ofrece servicio amoroso trascendental, es el que está más íntimamente unido a Mí en yoga, y es el más elevado de todos. Esa es Mi opinión» (Bg. 6.47). Así, el mejor de los yogīs es aquel que siempre piensa en Kṛṣṇa en lo más profundo del corazón. Con la práctica de ese sistema de yoga, que es el mejor de los yogas, nos liberamos del condicionamiento material.

Texto

tatropāya-sahasrāṇām
ayaṁ bhagavatoditaḥ
yad īśvare bhagavati
yathā yair añjasā ratiḥ

Palabra por palabra

tatra—en relación con eso (liberarse del enredo del condicionamiento material); upāya—de procesos; sahasrāṇām—de muchos miles; ayam—este; bhagavatā uditaḥ—dado por la Suprema Personalidad de Dios; yat—el cual; īśvare—al Señor; bhagavati—la Suprema Personalidad de Dios; yathā—tanto como; yaiḥ—por el cual; añjasā—rápidamente; ratiḥ—apego con amor y afecto.

Traducción

De los distintos procesos que se recomiendan para deshacer el enredo de la vida material, se debe considerar absolutamente perfecto aquel que la Suprema Personalidad de Dios explica y acepta personalmente. Ese proceso consiste en la realización de los deberes que despiertan nuestro amor por el Señor Supremo.

Significado

Entre los procesos vinculantes que nos elevan por encima del cautiverio en la contaminación material, debemos considerar que el mejor es el que recomienda la Suprema Personalidad de Dios. Ese proceso se explica claramente en el Bhagavad-gītā, donde el Señor dice: sarva-dharmān parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja: «Abandona toda clase de religiones y sencillamente entrégate a Mí». Ese proceso es el mejor, porque el Señor asegura: ahaṁ tvāṁ sarva-pāpebhyo mokṣayiṣyāmi mā śucaḥ: «Yo te liberaré de todas las reacciones pecaminosas. No temas». No hay razón para preocuparse, pues el Señor nos asegura personalmente que Él cuidará de Su devoto y le salvará de las reacciones de sus actividades pecaminosas. El cautiverio material es resultado de la actividad pecaminosa. Por consiguiente, como el Señor garantiza que eliminará los resultados de las actividades materiales fruitivas, no hay por qué preocuparse. Ese proceso de comprender nuestra posición como almas espirituales, para después ocuparnos en servicio devocional, es, por lo tanto, el mejor. Todo el sistema védico se basa en ese principio, que se puede entender del modo que se recomienda en los Vedas:

yasya deve parā bhaktir
yathā deve tathā gurau
tasyaite kathitā hy arthāḥ
prakāśante mahātmanaḥ

«A aquellas grandes almas que tienen una fe absoluta en el Señor y en el maestro espiritual se les revela el significado del conocimiento védico de modo natural» (Śvetāśvatara Upaniṣad 6.23). Debemos aceptar como guru al devoto puro, el representante de Dios, y ofrecerle el mismo respeto que ofreceríamos a la Suprema Personalidad de Dios. Ese es el secreto del éxito. A quien adopta ese método, se le revela el proceso perfecto. En este verso, las palabras yair añjasā ratiḥ indican que, si ofrecemos servicio al maestro espiritual y nos entregamos a él, nos elevaremos al plano del servicio devocional; mediante la práctica de servicio devocional, poco a poco nos apegaremos a la Suprema Personalidad de Dios. Gracias a ese apego, podremos comprender al Señor. En otras palabras, podremos entender la posición del Señor, nuestra posición, y nuestra relación con Él. Todo ello podemos llegar a comprenderlo fácilmente con el sencillo método del bhakti-yoga. Tan pronto como nos situemos en el plano del bhakti-yoga, la causa primaria del cautiverio material y de nuestro sufrimiento quedará destruida. Esto se explica claramente en el verso siguiente, que nos da el secreto del éxito.

Texto

guru-śuśrūṣayā bhaktyā
sarva-labdhārpaṇena ca
saṅgena sādhu-bhaktānām
īśvarārādhanena ca
śraddhayā tat-kathāyāṁ ca
kīrtanair guṇa-karmaṇām
tat-pādāmburuha-dhyānāt
tal-liṅgekṣārhaṇādibhiḥ

Palabra por palabra

guru-śuśrūṣayā—por ofrecer servicio al maestro espiritual genuino; bhaktyā—con fe y devoción; sarva—todas; labdha—de ganancias materiales; arpaṇena—por ofrecer (al guru, o a Kṛṣṇa por intermedio del maestro espiritual); ca—y; saṅgena—por la compañía; sādhu-bhaktānām—de devotos y personas santas;īśvara—de la Suprema Personalidad de Dios; ārādhanena—por la adoración; ca—y; śraddhayā—con gran fe; tat-kathāyām—en discursos acerca del Señor; ca—y; kīrtanaiḥ—por glorificaciones; guṇa-karmaṇām—de las cualidades y actividades trascendentales del Señor; tat—Sus; pāda-amburuha—en los pies de loto;dhyānāt—por meditación; tat—Sus; liṅga—formas (Deidades); īkṣa—observar; arhaṇa-ādibhiḥ—y por adorar.

Traducción

Debemos aceptar un maestro espiritual genuino y ofrecerle servicio con gran fe y devoción. Debemos ofrecer al maestro espiritual todas nuestras posesiones, y, en compañía de devotos y personas santas, adorar al Señor, escuchar con fe acerca de Sus glorias, glorificar Sus cualidades y actividades trascendentales, meditar siempre en Sus pies de loto y adorar Su Deidad siguiendo estrictamente las instrucciones del śāstra y del guru.

Significado

En el verso anterior se ha dicho que, entre los muchos miles de vías para liberarse del enredo de la existencia material, la mejor es el proceso que aumenta de inmediato nuestro amor y afecto por la Suprema Personalidad de Dios. También se dice en las Escrituras: dharmasya tattvaṁ nihitaṁ guhāyām: La verdad acerca de los principios religiosos es extraordinariamente confidencial. Aun así, si seguimos con sinceridad los principios de la religión, podremos comprenderla con gran facilidad. Se dice también: dharmaṁ tu sākṣād bhagavat-praṇītam: El proceso de la religión lo establece el Señor Supremo, ya que Él es la autoridad suprema. Esto se indicó también en el verso anterior con la palabra bhagavatoditaḥ. Los mandamientos o directrices del Señor son infalibles, y quien los siga tiene asegurados sus beneficios. Y según Sus directrices, que se explican en este verso, la forma perfecta de religión es el bhakti-yoga.

Para practicar bhakti-yoga, en primer lugar debemos aceptar un maestro espiritual genuino. Śrīla Rūpa Gosvāmī nos aconseja en su Bhakti-rasāmṛta-sindhu(1.2.74-75):

guru-pādāśrayas tasmāt
kṛṣṇa-dīkṣādi-śikṣaṇam
viśrambheṇa guroḥ sevā
sādhu-vartmānuvartanam
sad-dharma-pṛcchā bhogādi-
tyāgaḥ kṛṣṇasya hetave

Nuestro primer deber es aceptar un maestro espiritual genuino. El estudiante o discípulo debe ser muy inquisitivo; debe estar deseoso de conocer la verdad completa acerca de la religión eterna (sanātana-dharma). Las palabras guru-śuśrūṣayā significan que debemos servir personalmente al maestro espiritual proporcionándole comodidades corporales, ayudándole a bañarse, a vestirse, a dormir, a comer, etc. Eso se llama guru-śuśrūṣaṇam. El discípulo debe servir al maestro espiritual como un humilde sirviente, y debe dedicarle todas sus posesiones. Prāṇair arthair dhiyā vācā: Todo el mundo tiene vida, riquezas, inteligencia y palabras; todo ello debe ofrecerse a la Suprema Personalidad de Dios por intermedio del maestro espiritual. Esa ofrenda debe hacerse como una cuestión de deber, pero, al mismo tiempo, poniendo en ella todo nuestro corazón y nuestra alma, y no de un modo artificial, en busca de prestigio material. Esa ofrenda se denomina arpaṇa. Además de esto, es necesario vivir entre devotos, personas santas, a fin de aprender la etiqueta y el comportamiento correcto en el servicio devocional. Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura señala en relación con esto que todo lo que se ofrezca al maestro espiritual debe ofrecerse con amor y afecto, no en busca de adoración material. Se recomienda también la relación con devotos; debemos, sin embargo, saber diferenciar. El sādhu, la persona santa, debe ser verdaderamente santo en su conducta (sādhavaḥ sad-ācārāḥ). La posición del sādhu que no sigue estrictamente las normas de conducta establecidas no es completa. Por lo tanto, elvaiṣṇava, el sādhu, debe seguir perfectamente esas normas establecidas. Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura dice que al vaiṣṇava, la persona iniciada en el cultovaiṣṇava, se le debe ofrecer el respeto que merecen los vaiṣṇavas, lo cual quiere decir que deben ofrecérsele servicio y oraciones. Sin embargo, si su conducta no es correcta, no debemos relacionarnos con él.

Texto

hariḥ sarveṣu bhūteṣu
bhagavān āsta īśvaraḥ
iti bhūtāni manasā
kāmais taiḥ sādhu mānayet

Palabra por palabra

hariḥ—la Suprema Personalidad de Dios; sarveṣu—en todas; bhūteṣu—las entidades vivientes; bhagavān—la personalidad suprema; āste—está situado; īśvaraḥ—el controlador supremo; iti—así; bhūtāni—todas las entidades vivientes; manasā—con esa comprensión; kāmaiḥ—por deseos; taiḥ—esos; sādhu mānayet—debemos tener en alta estima.

Traducción

Siempre debemos recordar que la Suprema Personalidad de Dios, en Su representación localizada, Paramātmā, está dentro del corazón de todas las entidades vivientes. En consecuencia, debemos ofrecer respeto a todas las entidades vivientes conforme a sus respectivas posiciones o manifestaciones.

Significado

Hariḥ sarveṣu bhūteṣu. Hay personas sin escrúpulos que a veces interpretan erróneamente esta afirmación; partiendo de que Hari está situado en el corazón de todas las entidades vivientes, su conclusión es que todas las entidades vivientes son Hari. Semejantes necios no distinguen entre el ātmā y Paramātmā, que están en todos los cuerpos. El ātmā es la entidad viviente, y Paramātmā es la Suprema Personalidad de Dios. Sin embargo, la entidad viviente individual es diferente de Paramātmā, el Señor Supremo. Por lo tanto, hariḥ sarveṣu bhūteṣu significa que Hari está situado en la posición de Paramātmā, y no deātmā, aunque ātmā es una parte de Paramātmā. Ofrecer respeto a todas las entidades vivientes significa ofrecer respeto a Paramātmā, que está situado en el corazón de todas las entidades vivientes. No debemos cometer el error de considerar que todas las entidades vivientes son Paramātmā. Hay personas sin escrúpulos que, a veces, dan a una entidad viviente el calificativo de daridra-nārāyaṇasvāmī-nārāyaṇa, Nārāyaṇa tal o Nārāyaṇa cual. Debemos entender claramente que, aunque Nārāyaṇa esté dentro del corazón de cada entidad viviente, la entidad viviente nunca se convierte en Nārāyaṇa.

Texto

evaṁ nirjita-ṣaḍ-vargaiḥ
kriyate bhaktir īśvare
vāsudeve bhagavati
yayā saṁlabhyate ratiḥ

Palabra por palabra

evam—así; nirjita—sometidas; ṣaṭ-vargaiḥ—por las seis manifestaciones de los sentidos (deseos lujuriosos, ira, codicia, ilusión, locura y envidia); kriyate—se ofrece; bhaktiḥ—servicio devocional; īśvare—al controlador supremo; vāsudeve—al Señor Vāsudeva; bhagavati—la Suprema Personalidad de Dios; yayā—por el cual; saṁlabhyate—se obtiene; ratiḥ—apego.

Traducción

Mediante esas actividades [mencionadas en los versos anteriores], podemos anular la influencia de los enemigos, es decir, de la lujuria, la ira, la codicia, la ilusión, la locura y la envidia; desde esa posición, podemos ofrecer servicio al Señor. De ese modo, es seguro que alcanzaremos el plano del servicio amoroso a la Suprema Personalidad de Dios.

Significado

Como se mencionó en los versos 30 y 31, nuestro primer deber es acudir al maestro espiritual, el representante de la Suprema Personalidad de Dios, para ofrecerle servicio. Lo que propuso Prahlāda Mahārāja es kaumāra ācaret prājñaḥ, es decir, que, desde el mismo principio de la vida, los niños deben educarse en el servicio al maestro espiritual viviendo en el guru-kulaBrahmacārī guru-kule vasan dānto guror hitam (Bhāg. 7.12.1). Ese es el comienzo de la vida espiritual. Guru-pādāśrayaḥ, sādhu-vartmānuvartanam, sad-dharma-pṛcchā: Al seguir las instrucciones del guru y de los śāstras, el discípulo alcanza la etapa de servicio devocional y se desapega de sus posesiones. Todo lo que posee lo ofrece al maestro espiritual, el guru, quien le ocupa en los procesos de śravaṇaṁ kīrtanaṁ viṣṇoḥ. El discípulo le sigue estrictamente, y, de ese modo, aprende a controlar los sentidos. Después, valiéndose de su inteligencia pura, de un modo gradual llega a ser un amante de la Suprema Personalidad de Dios; esto lo confirma Śrīla Rūpa Gosvāmī (ādau śraddhā tataḥ sādhu-saṅgaḥ). De ese modo, alcanza la perfección en la vida, y su apego por Kṛṣṇa se manifiesta claramente. En esa etapa, alcanza el éxtasis, y experimenta bhāva y anubhāva, como se explicará en el siguiente verso.

Texto

niśamya karmāṇi guṇān atulyān
vīryāṇi līlā-tanubhiḥ kṛtāni
yadātiharṣotpulakāśru-gadgadaṁ
protkaṇṭha udgāyati rauti nṛtyati

Palabra por palabra

niśamya—escuchar; karmāṇi—las actividades trascendentales; guṇān—las cualidades espirituales; atulyān—extraordinarias (que no suelen verse en la gente común); vīryāṇi—muy poderoso; līlā-tanubhiḥ—con diversas formas para pasatiempos; kṛtāni—realizados; yadā—cuando; atiharṣa—debido a su gran júbilo;utpulaka—erizamiento del vello; aśru—lágrimas en los ojos; gadgadam—voz ahogada; protkaṇṭhaḥ—en voz alta; udgāyati—canta muy fuerte; rauti—llora;nṛtyati—baila.

Traducción

La persona situada en el plano del servicio devocional domina, ciertamente, sus sentidos; es, por lo tanto, una persona liberada. Cuando esa persona liberada, el devoto puro, escucha acerca de las cualidades y actividades trascendentales de las encarnaciones del Señor en Sus diversos pasatiempos, los vellos del cuerpo se le erizan, sus ojos derraman lágrimas, y la voz, debido a la visión espiritual, se le ahoga. A veces baila sin poder contenerse, a veces canta en voz muy alta, y a veces llora. De ese modo expresa su júbilo trascendental.

Significado

Las actividades del Señor son extraordinarias. Cuando apareció en la forma de Rāmacandra, por ejemplo, el Señor realizó actividades tan extraordinarias como tender un puente sobre el mar abierto. De manera similar, el Señor Kṛṣṇa, en Su advenimiento, levantó la colina Govardhana, cuando solo tenía siete años de edad. Esas actividades son extraordinarias. Los necios y sinvergüenzas, que no están situados en el plano trascendental, creen que esas extraordinarias actividades del Señor son mitología; sin embargo, el devoto puro, la persona liberada, cuando las escucha, de inmediato se llena de éxtasis y manifiesta los síntomas extáticos de cantar, bailar y llorar de júbilo, en voz muy alta. Esa es la diferencia entre el devoto y un no devoto.

Texto

yadā graha-grasta iva kvacid dhasaty
ākrandate dhyāyati vandate janam
muhuḥ śvasan vakti hare jagat-pate
nārāyaṇety ātma-matir gata-trapaḥ

Palabra por palabra

yadā—cuando; graha-grastaḥ—poseído por un fantasma; iva—como; kvacit—a veces; hasati—ríe; ākrandate—llora en voz alta (recordando las cualidades trascendentales del Señor); dhyāyati—medita; vandate—ofrece respetos; janam—a todas las entidades vivientes (pensando que todas ellas están ocupadas en el servicio del Señor); muhuḥ—constantemente; śvasan—con una respiración profunda; vakti—habla; hare—¡oh, mi Señor!; jagat-pate—¡oh, amo del mundo entero!; nārāyaṇa—¡oh, Señor Nārāyaṇa!; iti—así; ātma-matiḥ—completamente absorto en pensar en el Señor Supremo; gata-trapaḥ—sin vergüenza.

Traducción

A veces el devoto parece poseído por un fantasma, y ríe y canta en voz muy alta las cualidades del Señor. A veces se sienta a meditar, y ofrece sus respetos a todas las entidades vivientes, considerándolas devotos del Señor. Con una respiración agitada y profunda, se despreocupa de la etiqueta social y canta en voz alta, como un loco: «¡Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa!; ¡oh, mi Señor!, ¡oh, amo del universo!».

Significado

Cuando alguien canta el santo nombre del Señor en éxtasis, sin preocuparse de las convenciones sociales externas, debe entenderse que es ātma-mati. En otras palabras, su conciencia se ha vuelto hacia la Suprema Personalidad de Dios.

Texto

tadā pumān mukta-samasta-bandhanas
tad-bhāva-bhāvānukṛtāśayākṛtiḥ
nirdagdha-bījānuśayo mahīyasā
bhakti-prayogeṇa samety adhokṣajam

Palabra por palabra

tadā—en ese momento; pumān—la entidad viviente; mukta—liberada; samasta-bandhanaḥ—de todos los obstáculos materiales en la senda del servicio devocional; tat-bhāva—de la situación de las actividades del Señor Supremo; bhāva—por pensar; anukṛta—que se han vuelto semejantes; āśaya-ākṛtiḥ—cuya mente y cuyo cuerpo;nirdagdha—completamente reducida a cenizas; bīja—la semilla o causa original de la existencia material; anuśayaḥ—deseo; mahīyasā—muy poderoso; bhakti—de servicio devocional; prayogeṇa—por la aplicación; sameti—obtiene; adhokṣajam—a la Suprema Personalidad de Dios, que está fuera del alcance de la mente y el conocimiento materiales.

Traducción

El devoto se libera entonces de toda la contaminación material, debido a que piensa constantemente en los pasatiempos del Señor, y debido a que su mente y su cuerpo se han transformado, adquiriendo cualidades espirituales. Por su intenso servicio devocional, la ignorancia, la conciencia material y todo tipo de deseos materiales han quedado completamente reducidos a cenizas. Es en esa etapa cuando se puede alcanzar el refugio de los pies de loto del Señor.

Significado

El devoto, cuando está completamente purificado, se vuelve anyābhilāṣitā-śūnya. En otras palabras, todos sus deseos materiales quedan reducidos a cero, a cenizas; a partir de entonces, el devoto vive como sirviente, amigo, padre, madre o amante conyugal del Señor. Gracias a esa meditación constante, su cuerpo material y su mente se espiritualizan por completo, y las necesidades del cuerpo material desaparecen totalmente. Una barra de hierro puesta al fuego se va calentando poco a poco; cuando está al rojo vivo, ha dejado de ser hierro: es fuego. Del mismo modo, el devoto que se ocupa constantemente en servicio devocional y piensa en el Señor desde su estado original de conciencia de Kṛṣṇa, ya no realiza ninguna actividad material, porque su cuerpo se ha espiritualizado. El avance en conciencia de Kṛṣṇa es muy poderoso; debido a ello, ese devoto ha obtenido el refugio de los pies de loto del Señor incluso durante esta vida. Śrī Caitanya Mahāprabhu manifestó en todos sus aspectos esa existencia extática trascendental del devoto. En relación con esto, Śrīla Madhvācārya escribe:

tad-bhāva-bhāvaḥ tad yathā svarūpaṁ bhaktiḥ
kecid bhaktā vinṛtyanti gāyanti ca yathepsitam
kecit tuṣṇīṁ japanty eva kecit śobhaya-kāriṇaḥ

Śrī Caitanya Mahāprabhu a veces bailaba, a veces lloraba, a veces cantaba, a veces guardaba silencio, y a veces repetía los santos nombres del Señor; de ese modo manifestó la condición extática del servicio devocional en toda su extensión. Esa es la perfección de la existencia espiritual.

Texto

adhokṣajālambham ihāśubhātmanaḥ
śarīriṇaḥ saṁsṛti-cakra-śātanam
tad brahma-nirvāṇa-sukhaṁ vidur budhās
tato bhajadhvaṁ hṛdaye hṛd-īśvaram

Palabra por palabra

adhokṣaja—con la Suprema Personalidad de Dios, que está fuera del alcance de la mente materialista y del conocimiento experimental; ālambham—constantemente en contacto; iha—en el mundo material; aśubha-ātmanaḥ—cuya mente está materialmente contaminada; śarīriṇaḥ—de la entidad viviente que ha recibido un cuerpo material; saṁsṛti—de la existencia material; cakra—el ciclo; śātanam—detener por completo; tat—esa; brahma-nirvāṇa—en contacto con el Brahman Supremo, la Verdad Absoluta; sukham—felicidad trascendental; viduḥ—entienden; budhāḥ—aquellos que son espiritualmente avanzados; tataḥ—por lo tanto; bhajadhvam—ocúpense en servicio devocional; hṛdaye—en lo profundo del corazón; hṛt-īśvaram—a la Suprema Personalidad de Dios, la Superalma que está dentro del corazón.

Traducción

El verdadero problema de la vida es el ciclo de nacimientos y muertes, que es como una rueda que da vueltas hacia arriba y hacia abajo, girando sin cesar. Esa rueda, sin embargo, se detiene por completo cuando nos ponemos en contacto con la Suprema Personalidad de Dios. En otras palabras, la bienaventuranza trascendental que se experimenta cuando nos ocupamos constantemente en servicio devocional nos libera por completo de la existencia material. Esto lo saben todos los hombres de conocimiento. Por lo tanto, queridos amigos, ¡oh, hijos de los asuras!, comiencen enseguida a meditar en la Superalma que está en el corazón de todos, y adórenlo.

Significado

La creencia generalizada es que si nos fundimos en la existencia del Brahman, que es el aspecto impersonal de la Verdad Absoluta, alcanzamos la felicidad completa. La palabra brahma-nirvāṇa se refiere a la unión con la Verdad Absoluta, que se experimenta en tres aspectos: brahmeti paramātmeti bhagavān iti śabdyateBrahma-sukha, la felicidad espiritual que se experimenta en la fusión con el Brahman impersonal, se debe a que el brahmajyoti es la refulgencia de la Suprema Personalidad de Dios. Yasya prabhā prabhavato jagad-aṇḍa-koṭiYasya prabhā, el Brahman impersonal, está formado por los rayos del cuerpo trascendental de Kṛṣṇa. Por lo tanto, la felicidad trascendental que se siente al fundirse en el Brahman se debe al contacto con Kṛṣṇa. Ese contacto con Kṛṣṇa es la perfección de brahma-sukha. Cuando la mente entra en contacto con el Brahman impersonal, nos sentimos satisfechos, pero debemos seguir avanzando y ofrecer servicio a la Suprema Personalidad de Dios, pues no existe ninguna garantía de que podamos permanecer fusionados con la refulgencia del Brahman. Āruhya kṛcchreṇa paraṁ padaṁ tataḥ patanty adho 'nādṛta-yuṣmad-aṅghrayaḥ: Es posible fundirse en el aspecto Brahman de la Verdad Absoluta, pero la posibilidad de caer sigue presente, pues de ese modo no se establece una relación con Adhokṣaja, Vāsudeva. Por supuesto, es indudable que brahma-sukha eclipsa la felicidad material, pero, cuando avanzamos a través del Brahman impersonal y el Paramātmā localizado para acercarnos a la Suprema Personalidad de Dios, estableciendo con Él una relación de sirvientes, amigos, padres o amantes conyugales, nuestra felicidad lo invade todo. Entonces, de modo natural, sentimos bienaventuranza trascendental, del mismo modo que sentimos felicidad cuando vemos el brillo de la Luna. La felicidad que se siente al ver la Luna es natural, pero, cuando podemos ver a la Suprema Personalidad de Dios, sentimos que nuestra felicidad trascendental es cientos de miles de veces mayor. Tan pronto como establecemos una relación muy íntima con la Suprema Personalidad de Dios, nos liberamos por completo de la contaminación material. Yā nirvṛtis tanu-bhṛtām. Esa desaparición completa de la felicidad material se denomina nirvṛti o nirvāṇa. En el Bhakti-rasāmṛta-sindhu (1.1.38), Śrīla Rūpa Gosvāmī dice:

brahmānando bhaved eṣa
cet parārdha-guṇīkṛtaḥ
naiti bhakti-sukhāmbhodheḥ
paramāṇu-tulām api

«Si brahmānanda, la felicidad de fundirse en la refulgencia del Brahman, se multiplicase cien trillones de veces, seguiría sin poder compararse a la bienaventuranza trascendental que se experimenta con un solo átomo del océano del servicio devocional».

brahma-bhūtaḥ prasannātmā
na śocati na kāṅkṣati
samaḥ sarveṣu bhūteṣu
mad-bhaktiṁ labhate parām

«Aquel que se establece en el plano trascendental percibe de inmediato el Brahman Supremo, y se vuelve plenamente dichoso. Nunca se lamenta ni desea poseer nada. Tiene la misma disposición para con todas las entidades vivientes. Habiendo alcanzado ese estado, ofrece servicio devocional puro al Señor» (Bg. 18.54). Avanzando más a partir de esa etapa de brahma-nirvāṇa, se entra en la etapa de servicio devocional (mad-bhaktiṁ labhate parām). La palabraadhokṣajālambham se refiere a mantener la mente siempre ocupada en la Verdad Absoluta, que está más allá de la mente y de la especulación material. Sa vai manaḥ kṛṣṇa-padāravindayoḥ. Ese es el resultado de la adoración de la Deidad. Quien se ocupa constantemente en el servicio del Señor y en pensar en Sus pies de loto, se libera inmediatamente de toda la contaminación material. Así pues, la palabra brahma-nirvāṇa-sukham indica que, cuando estamos en contacto con la Verdad Absoluta, la complacencia material de los sentidos desaparece por completo.

Texto

ko ’ti-prayāso ’sura-bālakā harer
upāsane sve hṛdi chidravat sataḥ
svasyātmanaḥ sakhyur aśeṣa-dehināṁ
sāmānyataḥ kiṁ viṣayopapādanaiḥ

Palabra por palabra

kaḥ—qué; ati-prayāsaḥ—esfuerzo difícil; asura-bālakāḥ—¡oh, hijos de los demonios!; hareḥ—de la Suprema Personalidad de Dios; upāsane—en el desempeño de servicio devocional; sve—en el propio; hṛdi—lo más hondo del corazón; chidra-vat—tal como el espacio; sataḥ—que siempre existe; svasya—del propio ser, o de la entidad viviente; ātmanaḥ—de la Superalma; sakhyuḥ—del amigo bienqueriente; aśeṣa—ilimitadas; dehinām—de las almas corporificadas; sāmānyataḥ—generalmente; kim—qué necesidad hay; viṣaya-upapādanaiḥ—con actividades que producen objetos para el disfrute de los sentidos.

Traducción

¡Oh, amigos míos, hijos de los asuras!, la Suprema Personalidad de Dios, en Su aspecto como Superalma, está siempre presente en lo más hondo del corazón de todas las entidades vivientes. En verdad, Él es el bienqueriente y amigo de todas las entidades vivientes, y adorarle no supone ninguna dificultad. ¿Cuál es entonces la razón de que la gente no se ocupe en Su servicio devocional? ¿Por qué son tan adictos a la innecesaria producción de objetos artificiales para complacer los sentidos?

Significado

La Suprema Personalidad de Dios es el ser supremo, y, por lo tanto, nadie es igual ni más grande que Él. Sin embargo, para Su devoto, la Suprema Personalidad de Dios es fácilmente accesible. A Él se Le compara con el cielo, porque el cielo, a pesar de su amplitud, está al alcance de todos, y no solo de los seres humanos, sino también de los animales. El Señor Supremo, en Su aspecto de Paramātmā, es el mejor amigo y bienqueriente. Como se confirma en los Vedas:sayujau sakhāyau. El Señor, en Su aspecto de Superalma, siempre permanece en el corazón acompañando a la entidad viviente. El afecto del Señor por las entidades vivientes es tan grande que permanece dentro de nuestro corazón, de manera que nunca tengamos dificultad para entrar en contacto con Él. Ese contacto puede establecerse fácilmente mediante el servicio devocional (śravaṇaṁ kīrtanaṁ viṣṇoḥ smaraṇaṁ pāda-sevanaṁ). Tan pronto como escuchamos acerca de la Suprema Personalidad de Dios (kṛṣṇa-kīrtana), inmediatamente entramos en contacto con el Señor. El devoto se pone en contacto con el Señor por medio de uno o de todos los procesos del servicio devocional.

śravaṇaṁ kīrtanaṁ viṣṇoḥ
smaraṇaṁ pāda-sevanam
arcanaṁ vandanaṁ dāsyaṁ
sakhyam ātma-nivedanam

Por lo tanto, entrar en contacto con el Señor Supremo (ko 'ti-prayāsaḥ) no supone la menor dificultad. Para ir al infierno, por otra parte, sí hacen falta grandes esfuerzos. Para ir al infierno por medio de la vida sexual ilícita, el comer carne, los juegos de azar y la ingestión de sustancias embriagantes, hacen falta muchas cosas. La vida sexual ilícita supone tener dinero para gastar en los burdeles; para comer carne se necesitan grandes mataderos; para practicar juegos de azar, hay que ir a los casinos y hoteles; y, para embriagarse, tiene que haber muchos bares. Queda claro, por lo tanto, que para ir al infierno hay que hacer grandes esfuerzos; sin embargo, quien desee ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios, no hallará grandes dificultades. Quien quiera ir de regreso a Dios puede vivir solo, sin importar dónde ni en qué circunstancia; lo único que debe hacer es sentarse, meditar en la Superalma y cantar y escuchar acerca del Señor. Acercarse al Señor no es difícil.Adānta gobhir viśatāṁ tamisram. El que no puede controlar los sentidos tiene que realizar grandes esfuerzos para acabar yéndose al infierno; la persona sensata, sin embargo, puede alcanzar fácilmente el favor de la Suprema Personalidad de Dios, pues el Señor está siempre con ella. El Señor Se satisface con el sencillo método de śravaṇaṁ kīrtanaṁ viṣṇoḥ. El Señor, personalmente, dice:

patraṁ puṣpaṁ phalaṁ toyaṁ
yo me bhaktyā prayacchati
tad ahaṁ bhakty-upahṛtam
aśnāmi prayatātmanaḥ

«Si alguien Me ofrece con amor y devoción una hoja, una flor, fruta o agua, Yo lo aceptaré» (Bg. 9.26). La meditación en el Señor se puede llevar a cabo en cualquier lugar en que nos encontremos. Prahlāda Mahārāja aconsejó, por lo tanto, a sus amigos, los hijos de los demonios, que emprendiesen esta senda de regreso al hogar, de vuelta a Dios, que está libre de dificultades.

Texto

rāyaḥ kalatraṁ paśavaḥ sutādayo
gṛhā mahī kuñjara-kośa-bhūtayaḥ
sarve ’rtha-kāmāḥ kṣaṇa-bhaṅgurāyuṣaḥ
kurvanti martyasya kiyat priyaṁ calāḥ

Palabra por palabra

rāyaḥ—la riqueza; kalatram—la esposa y amistades femeninas; paśavaḥ—animales domésticos, como las vacas, los caballos, los asnos, los perros y los gatos; suta-ādayaḥ—los hijos y demás; gṛhāḥ—grandes edificios y residencias; mahī— tierras; kuñjara—elefantes; kośa—sala del tesoro; bhūtayaḥ—y otros lujos para la complacencia de los sentidos y el disfrute material; sarve—todo; artha—el crecimiento económico; kāmāḥ—y la complacencia de los sentidos; kṣaṇa-bhaṅgura—que se termina en un instante; āyuṣaḥ—de aquel cuya duración de la vida; kurvanti—efecto de traer; martyasya—del que está destinado a morir; kiyat—cuánto; priyam—placer;calāḥ—vacilante y temporal.

Traducción

Las riquezas, una hermosa esposa y las amistades femeninas, los hijos e hijas, la casa, los animales domésticos, como las vacas, los elefantes y los caballos, los ahorros, la prosperidad económica, la complacencia de los sentidos, y, en verdad, la misma vida, en la que podemos disfrutar de todas esas opulencias materiales, son cosas temporales e inestables. La oportunidad que representa la vida humana es temporal. ¿Qué beneficio pueden dar todas esas opulencias al hombre sensato que ha comprendido que es eterno?

Significado

Este verso explica que las leyes de la naturaleza frustran los planes de los defensores del crecimiento económico. En el verso anterior se formuló la pregunta: kiṁ viṣayopapādanaiḥ: ¿Cuál es en realidad el beneficio de la supuesta prosperidad económica? La historia del mundo ha probado con hechos que los intentos de aumentar la comodidad del cuerpo por medio del crecimiento económico basado en el progreso de la civilización material, no han aportado nada a la hora de poner remedio a los inevitables problemas del nacimiento, la muerte, la vejez y las enfermedades. Todo el mundo sabe que a lo largo de la historia se han levantado grandes imperios, como el imperio romano, el imperio mogul, el imperio británico, etc.; sin embargo, todas esas sociedades centradas en el crecimiento económico (sarve 'rtha-kāmāḥ), han terminado por fracasar bajo el azote periódico de las leyes de la naturaleza material en forma de guerras, pestes, hambres, etc. Nunca han pasado de intentos inestables y temporales. Por eso en este verso se dice: kurvanti martyasya kiyat priyaṁ calāḥ: Podemos estar muy orgullosos de poseer un gran imperio, pero esos imperios no son permanentes; cien o doscientos años más tarde, les llega el final. Todas esas posiciones de prosperidad económica se crean a base de grandes esfuerzos y penalidades, pero pronto quedan destruidas. Por eso se las describe con la palabra calāḥ. Todo hombre inteligente debe llegar, por lo tanto, a la conclusión de que el crecimiento económico no trae la felicidad. En el Bhagavad-gītā se explica que el mundo entero esduḥkhālayam aśāśvatam: lleno de miserias y temporal. El crecimiento económico puede resultar agradable durante algún tiempo, pero no dura mucho. Por eso hoy en día muchos hombres de negocios están deprimidos porque los gobiernos les quieren arrebatar las riquezas. En conclusión, ¿por qué perder el tiempo en ese supuesto crecimiento económico, que ni es permanente ni da placer al alma?

Por otra parte, nuestra relación con Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, es eterna. Nitya-siddha kṛṣṇa-prema. Las almas puras están enamoradas de Kṛṣṇa eternamente; ese amor permanente, ya sea como servidores, amigos, padres o amantes conyugales, no es en absoluto difícil de revivir. En esta era, además, hay una concesión especial: simplemente con cantar el mantra Hare Kṛṣṇa (harer nāma harer nāma harer nāmaiva kevalam), nuestra relación original con Dios vuelve a cobrar vida; de ese modo, sentimos tanta felicidad que no deseamos nada material. En palabras de Śrī Caitanya Mahāprabhu: na dhanaṁ na janaṁ na sundarīṁ kavitāṁ vā jagad-īśa kāmaye. El devoto muy avanzado en su conciencia de Kṛṣṇa no desea riquezas, seguidores ni posesiones. Rāyaḥ kalatraṁ paśavaḥ sutādayo gṛhā mahī kuñjara-kośa-bhūtayaḥ. La satisfacción de poseer opulencias materiales se encuentra también, aunque puede que a otro nivel, en las vidas de los perros y los gatos, que no pueden revivir su relación eterna con Kṛṣṇa. Sin embargo, en la vida humana tenemos la posibilidad de revivir esa relación eterna con Kṛṣṇa, ahora en estado latente. Por esa razón, Prahlāda Mahārāja define esta vida con la palabra arthadam. Así pues, si en lugar de perder el tiempo en busca de la prosperidad económica, que no nos puede dar felicidad, simplemente tratamos de revivir nuestra relación eterna con Kṛṣṇa, estaremos dando el uso correcto a nuestras vidas.

Texto

evaṁ hi lokāḥ kratubhiḥ kṛtā amī
kṣayiṣṇavaḥ sātiśayā na nirmalāḥ
tasmād adṛṣṭa-śruta-dūṣaṇaṁ paraṁ
bhaktyoktayeśaṁ bhajatātma-labdhaye

Palabra por palabra

evam—del mismo modo (como la riqueza y las posesiones materiales, que no son permanentes); hi—en verdad; lokāḥ—los sistemas planetarios superiores, como el cielo, la Luna, el Sol y Brahmaloka; kratubhiḥ—con la celebración de grandes sacrificios; kṛtāḥ—obtenidos; amī—todos esos; kṣayiṣṇavaḥ—perecederos, no permanentes; sātiśayāḥ—aunque más cómodos y agradables; na—no; nirmalāḥ—puros (libres de perturbaciones); tasmāt—por lo tanto; adṛṣṭa-śruta—nunca vista u oída; dūṣaṇam—cuya falta; param—el Supremo; bhaktyā—con gran amor devocional; uktayā—como se explica en las Escrituras védicas (sin mezcla dejñāna y karma); īśam—al Señor Supremo; bhajata—adorar; ātma-labdhaye—para la autorrealización.

Traducción

Las Escrituras védicas nos enseñan que, mediante la celebración de grandes sacrificios, podemos elevarnos a los planetas celestiales. Sin embargo, aunque la vida allí es miles de veces más agradable que la vida en la Tierra, esos planetas no son puros [nirmalam], no están libres de la contaminación de la existencia material. Son también temporales y, por lo tanto, no son el objetivo de la vida. Sin embargo, nunca se ha visto ni se ha oído que la Suprema Personalidad de Dios manifieste imperfecciones. Por consiguiente, para su propio beneficio e iluminación espiritual, deben adorar al Señor con gran devoción, como se explica en las Escrituras reveladas.

Significado

Como se afirma en el Bhagavad-gītākṣīṇe puṇye martya-lokaṁ viśanti. Con la celebración de grandes sacrificios, que van acompañados del acto pecaminoso de sacrificar animales, podemos elevarnos a los sistemas planetarios superiores; pero ni siquiera en Svargaloka gozaremos de una felicidad libre de perturbación. Incluso el rey del cielo, Indra, tiene que luchar por la existencia. No hay, entonces, beneficio práctico en elevarse a los planetas celestiales. Lo cierto es que, una vez agotados los resultados de las actividades piadosas, tendremos que regresar a la Tierra. En los Vedas se dice: tad yatheta karma-jito lokaḥ kṣīyate evam evāmutra puṇya-jito lokaḥ kṣīyata: Del mismo modo que, con el paso del tiempo, acabamos por perder la posición material alcanzada en este mundo a base de grandes trabajos, el período de permanencia en los planetas celestiales también expira a su debido tiempo. En función del grado de piedad de nuestras actividades, alcanzamos distintos niveles de vida; sin embargo, todos ellos son impuros, ya que no son permanentes. Por lo tanto, no debemos esforzarnos por la elevación a los sistemas planetarios superiores, si al final acabaremos regresando a la Tierra, o descendiendo aún más bajo, a los sistemas planetarios infernales. Para detener ese ciclo que nos eleva y nos hace caer de nuevo, debemos seguir el proceso de conciencia de Kṛṣṇa. Śrī Caitanya Mahāprabhu dice:

brahmāṇḍa bhramite kona bhāgyavān jīva
guru-kṛṣṇa-prasāde pāya bhakti-latā-bīja

(Cc. Madhya 19.151)

La entidad viviente gira en el ciclo de nacimientos y muertes; a veces pasa por los planetas superiores, y a veces por los inferiores, pero no es así como puede solucionar los problemas de la vida. Cuando, por la gracia de Kṛṣṇa, tiene la buena fortuna de encontrar a un guru, un representante de Kṛṣṇa, alcanza la autorrealización y recibe la clave para ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Eso es lo verdaderamente deseable. Bhajatātma-labdhaye: Debemos aspirar a la autorrealización mediante el proceso de conciencia de Kṛṣṇa.

Texto

yad-artha iha karmāṇi
vidvan-māny asakṛn naraḥ
karoty ato viparyāsam
amoghaṁ vindate phalam

Palabra por palabra

yat—de lo que; arthe—con el objetivo de; iha—en este mundo material; karmāṇi—muchas actividades (en fábricas, industrias, especulación, etc.); vidvat—de conocimiento avanzado; mānī—considerándose; asakṛt—una y otra vez; naraḥ—una persona; karoti—realiza; ataḥ—de eso; viparyāsam—lo opuesto;amogham—de modo infalible; vindate—obtiene; phalam—resultado.

Traducción

La persona materialista, considerando que tiene una inteligencia muy avanzada, trata siempre de lograr la prosperidad económica. Pero, como se explica en losVedas, las actividades materiales solo le traen continuos desengaños, en esta vida y en la próxima. Los resultados que obtiene son, inevitablemente, lo opuesto de lo que deseaba.

Significado

Jamás ha habido nadie que obtuviese los resultados que esperaba de sus actividades materiales. Por el contrario, todo el mundo acaba desengañado una y otra vez. Así pues, no debemos perder el tiempo en esas actividades materiales, buscando el placer de los sentidos en esta vida o en la siguiente. Muchos son los nacionalistas, reformistas económicos y personas ambiciosas en general que han buscado la felicidad, a nivel individual o colectivo; la historia, sin embargo, demuestra que todas sus tentativas nunca han llegado muy lejos. La historia reciente nos muestra muchos ejemplos de líderes políticos que han trabajado arduamente en pos de la prosperidad económica individual y colectiva; sin embargo, todos han fracasado. Como se explica claramente en el verso siguiente, esa es la ley de la naturaleza.

Texto

sukhāya duḥkha-mokṣāya
saṅkalpa iha karmiṇaḥ
sadāpnotīhayā duḥkham
anīhāyāḥ sukhāvṛtaḥ

Palabra por palabra

sukhāya—para alcanzar la felicidad mediante un supuesto nivel de vida superior; duḥkha-mokṣāya—para liberarnos del sufrimiento; saṅkalpaḥ—la determinación; iha—en este mundo; karmiṇaḥ—de la entidad viviente que busca el crecimiento económico; sadā—siempre; āpnoti—obtiene; īhayā—con actividad o ambición; duḥkham—solo desdicha; anīhāyāḥ—y de no desear el crecimiento económico; sukha—por la felicidad; āvṛtaḥ—cubierto.

Traducción

En el mundo material, todo materialista desea la felicidad y la disminución del sufrimiento, y actúa en consecuencia. Pero en realidad, solo somos felices mientras no nos esforzamos por serlo; el sufrimiento comienza tan pronto como tratamos de obtener felicidad.

Significado

Como se explica en el Bhagavad-gītā (prakṛteḥ kriyamāṇāni guṇaiḥ karmāṇi sarvaśaḥ), todas las almas condicionadas están atadas por las leyes de la naturaleza material. Todo el mundo ha recibido de la naturaleza material un determinado tipo de cuerpo, conforme a las instrucciones de la Suprema Personalidad de Dios.

īśvaraḥ sarva-bhūtānāṁ
hṛd-deśe ’rjuna tiṣṭhati
bhrāmayan sarva-bhūtāni
yantrārūḍhāni māyayā

«El Señor Supremo Se encuentra en el corazón de todos, ¡oh, Arjuna!, y dirige los movimientos de todas las entidades vivientes, que están situadas como en una máquina hecha de energía material» (Bg. 18.61). La Suprema Personalidad de Dios, la Superalma, está en el corazón de todos; el Señor atiende al deseo de la entidad viviente y le facilita lo necesario para que actúe de acuerdo con sus ambiciones, en distintas clases de cuerpos. El cuerpo es como un instrumento mediante el cual la entidad viviente actúa conforme a sus ilusorios deseos de felicidad, y, como consecuencia, experimenta los sufrimientos del nacimiento, la muerte, la vejez y las enfermedades, en distintas formas de vida. Todo el mundo actúa a partir de algún plan, alguna ambición personal, pero lo cierto es que, desde el principio hasta el final, no hay un solo momento de felicidad. Por el contrario, el mismo instante en que decidimos poner en práctica nuestros propios planes señala el comienzo de una vida de sufrimientos. No debemos esforzarnos mucho en eliminar la infelicidad que nos trae la vida, ya que nada podemos hacer al respecto. Ahaṅkāra-vimūḍhātmā kartāham iti manyate. Basamos nuestros actos en ambiciones que son ilusorias, pero, aun así, pensamos que de ese modo mejorarán nuestras circunstancias materiales. Los Vedas enseñan que los esfuerzos por lograr más felicidad o menos sufrimiento son inútiles. Tasyaiva hetoḥ prayateta kovidaḥ: Debemos esforzarnos en la autorrealización, y no en la imposible tarea de mejorar nuestra situación económica. La felicidad y los sufrimientos que tenemos destinados, los obtendremos sin mayores esfuerzos; son cosas que no se pueden cambiar. Por lo tanto, es mejor consagrar el tiempo al progreso en la vida espiritual consciente de Kṛṣṇa. No debemos desperdiciar nuestra valiosa vida humana. Mejor emplearla en el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa, sin ambicionar falsas felicidades.

Texto

kāmān kāmayate kāmyair
yad-artham iha pūruṣaḥ
sa vai dehas tu pārakyo
bhaṅguro yāty upaiti ca

Palabra por palabra

kāmān—objetos para la complacencia de los sentidos; kāmayate—uno desea; kāmyaiḥ—con distintas acciones deseables; yat—de las cuales; artham—a fin de;iha—en el mundo material; pūruṣaḥ—la entidad viviente; saḥ—ese; vai—en verdad; dehaḥ—cuerpo; tu—pero; pārakyaḥ—pertenece a otros (a los perros, buitres, etc.); bhaṅguraḥ—perecedero; yāti—se va; upaiti—abraza al alma espiritual; ca—y.

Traducción

La entidad viviente desea la comodidad del cuerpo, y, con ese fin, elabora muchos planes; pero, en realidad, el cuerpo es propiedad de otros. El cuerpo perecedero abraza a la entidad viviente y luego la abandona.

Significado

Todo el mundo desea la comodidad del cuerpo, y, con ese fin, trata de crear una situación apropiada, olvidando que el destino del cuerpo es ser comido por perros, chacales y gusanos, y que se transformará en inútiles excrementos, cenizas o tierra. Cuerpo tras cuerpo, la entidad viviente pierde el tiempo en el inútil intento de obtener bienes materiales para su comodidad física.

Texto

kim u vyavahitāpatya-
dārāgāra-dhanādayaḥ
rājya-kośa-gajāmātya-
bhṛtyāptā mamatāspadāḥ

Palabra por palabra

kim u—qué decir de; vyavahita—separados; apatya—hijos; dāra—esposas; agāra—casas; dhana—riquezas; ādayaḥ—y demás; rājya—reinos; kośa—tesoros; gaja—grandes elefantes o caballos; amātya—ministros; bhṛtya—sirvientes; āptāḥ—familiares; mamatā-āspadāḥ—falsos lugares de asiento o moradas de relación íntima («lo mío»).

Traducción

El cuerpo está finalmente destinado a convertirse en excrementos o tierra; así pues, ¿de qué vale todo lo relacionado con él?; ¿qué valor tienen las esposas, las casas, las riquezas, los hijos, los familiares, sirvientes, reinos, ahorros, animales y ministros? Todo ello también es temporal. ¿Qué más se puede decir sobre esto?

Texto

kim etair ātmanas tucchaiḥ
saha dehena naśvaraiḥ
anarthair artha-saṅkāśair
nityānanda-rasodadheḥ

Palabra por palabra

kim—de qué sirve; etaiḥ—con todas esas cosas; ātmanaḥ—para el verdadero ser; tucchaiḥ—que son muy insignificantes; saha—con; dehena—el cuerpo;naśvaraiḥ—mortal; anarthaiḥ—indeseables; artha-saṅkāśaiḥ—que parecen necesarias; nitya-ānanda—de felicidad eterna; rasa—de néctar; udadheḥ—para el océano.

Traducción

Mientras el cuerpo existe, sentimos un gran cariño por todas esas cosas, pero, tan pronto como el cuerpo se destruye, todo lo relacionado con él se termina también. Por lo tanto, ninguna de esas cosas tiene en realidad nada que ver con nosotros, aunque debido a la ignorancia nos parecen valiosas. Comparadas con el océano de la felicidad eterna, son de lo más insignificantes. ¿Qué valor tienen para el ser vivo eterno esas insignificantes relaciones?

Significado

El servicio devocional que se ofrece a Kṛṣṇa, o conciencia de Kṛṣṇa, es el océano de la bienaventuranza eterna. En comparación con esa bienaventuranza eterna, la supuesta felicidad que viene de la sociedad, la amistad y el amor, es sencillamente inútil e insignificante. Por lo tanto, no debemos sentir apego por las cosas temporales. Debemos volvernos conscientes de Kṛṣṇa y ser felices eternamente.

Texto

nirūpyatām iha svārthaḥ
kiyān deha-bhṛto ’surāḥ
niṣekādiṣv avasthāsu
kliśyamānasya karmabhiḥ

Palabra por palabra

nirūpyatām—que se defina; iha—en este mundo; sva-arthaḥ—beneficio personal; kiyān—cuánto; deha-bhṛtaḥ—de una entidad viviente con un cuerpo material; asurāḥ—¡oh, hijos de los demonios!; niṣeka-ādiṣu—comenzando por la felicidad propia de la vida sexual; avasthāsu—en condiciones temporales; kliśyamānasya—de alguien que sufre enormes penalidades; karmabhiḥ—por las actividades materiales que ha realizado en el pasado.

Traducción

Mis queridos amigos, ¡oh, hijos de los asuras!, la entidad viviente recibe distintos tipos de cuerpos conforme a las actividades fruitivas realizadas en el pasado. De ese modo, sufre en todas las situaciones por las que pasa el cuerpo, desde el momento en que es introducida en el vientre de una nueva madre. Por favor, piénsenlo con determinación, y díganme, ¿qué interés puede tener la entidad viviente en las actividades fruitivas, cuyo resultado son penalidades y miserias?

Significado

Karmaṇā daiva-netreṇa jantur dehopapattaye: La entidad viviente recibe un determinado tipo de cuerpo conforme a su karma, sus actividades fruitivas. El placer material que se obtiene en el mundo material por medio del cuerpo se basa en el placer sexual: yan maithunādi-gṛhamedhi-sukhaṁ hi tuccham. El mundo entero trabaja arduamente con el único incentivo del placer sexual. Para disfrutar de ese placer y mantener un buen nivel de vida material, hay que trabajar arduamente; con esas actividades, preparamos nuestro siguiente cuerpo material. Prahlāda Mahārāja presenta este planteamiento a sus amigos, losasuras, para que reflexionen sobre él. Generalmente, los asuras no pueden comprender que los objetos del placer sexual, el supuesto placer de la vida materialista, solo se obtienen a costa de esfuerzos y penalidades extremas.

Texto

karmāṇy ārabhate dehī
dehenātmānuvartinā
karmabhis tanute deham
ubhayaṁ tv avivekataḥ

Palabra por palabra

karmāṇi—actividades fruitivas materiales; ārabhate—comienza; dehī—la entidad viviente que ha recibido un determinado tipo de cuerpo; dehena—con ese cuerpo; ātma-anuvartinā—que ha recibido conforme a su deseo y a las actividades que ha realizado en el pasado; karmabhiḥ—con esas actividades materiales;tanute—expande; deham—otro cuerpo; ubhayam—ambos; tu—en verdad; avivekataḥ—debidos a la ignorancia.

Traducción

La entidad viviente, que debe su cuerpo actual a las actividades realizadas en el pasado, puede terminar con los resultados de sus acciones en esta vida, pero eso no significa que se haya liberado del cautiverio en cuerpos materiales. Con las acciones que realiza en un determinado tipo de cuerpo, la entidad viviente crea otro cuerpo. Así, debido a su crasa ignorancia, transmigra de cuerpo en cuerpo en el ciclo de nacimientos y muertes.

Significado

La evolución de la entidad viviente por los distintos tipos de cuerpos no humanos la determinan automáticamente las leyes de la naturaleza. En otras palabras, esas leyes naturales (prakṛteḥ kriyamāṇāni), mediante un proceso evolutivo, llevan a la entidad viviente desde las formas de vida inferiores hasta la forma humana. El ser humano, sin embargo, posee una conciencia avanzada, y debido a ello tiene que comprender la posición constitucional de la entidad viviente y la razón de que tenga que vivir en un cuerpo material. Pero si sigue actuando como un animal, a pesar de la oportunidad que la naturaleza le ha brindado, ¿qué beneficio obtiene de la vida humana? El ser humano tiene que comprender cuál es el objetivo de la vida, y actuar en consecuencia. Debe recibir las instrucciones del maestro espiritual y del śāstra, y ser inteligente. En la forma humana no debemos vivir como necios ignorantes; debemos tratar de conocer nuestra posición constitucional. Eso se denomina athāto brahma-jijñāsā. La psicología humana da origen a muchas preguntas, que muchos filósofos han estudiado y han contestado con diversas filosofías basadas en la invención mental. Sin embargo, no es esa la forma de alcanzar la liberación. Los Vedas nos dan las siguientes instrucciones: tad-vijñānārthaṁ sa gurum evābhigacchet: Para resolver los problemas de la vida, es necesario aceptar un maestro espiritual; tasmād guruṁ prapadyeta jijñāsuḥ śreya uttamam: La persona que se plantea con seriedad la solución del problema de la existencia material, debe acudir a un guru genuino.​​​​​​​

tad viddhi praṇipātena
paripraśnena sevayā
upadekṣyanti te jñānaṁ
jñāninas tattva-darśinaḥ

«Trata de aprender la verdad acudiendo a un maestro espiritual. Hazle preguntas con sumisión y ofrécele servicio. Las almas autorrealizadas pueden impartirte conocimiento, porque han visto la verdad» (Bg. 4.34). Al maestro espiritual hay que acercarse con sumisión (praṇipātena) y servicio. La persona inteligente debe preguntar al maestro espiritual acerca del objetivo de la vida. El maestro espiritual genuino puede responder todas esas preguntas, porque ha visto la auténtica verdad. Incluso en las actividades cotidianas, antes de actuar consideramos los pros y los contras. Del mismo modo, la persona inteligente debe comenzar por replantearse todo el proceso de la existencia material, para después actuar con inteligencia, siguiendo las indicaciones del maestro espiritual genuino.

Texto

tasmād arthāś ca kāmāś ca
dharmāś ca yad-apāśrayāḥ
bhajatānīhayātmānam
anīhaṁ harim īśvaram

Palabra por palabra

tasmāt—por lo tanto; arthāḥ—ambiciones de crecimiento económico; ca—y; kāmāḥ—ambiciones de satisfacer los sentidos; ca—también; dharmāḥ—deberes de la religión; ca—y; yat—sobre quien; apāśrayāḥ—dependientes; bhajata—adoren; anīhayā—sin desearlos; ātmānam—a la Superalma; anīham—indiferentes;harim—a la Suprema Personalidad de Dios; īśvaram—al Señor.

Traducción

Los cuatro principios del avance en la vida espiritual —dharma, artha, kāma y mokṣa— dependen de la voluntad de la Suprema Personalidad de Dios. Por eso, queridos amigos, sigan los pasos de los devotos. Libres de deseos, dependan por completo de la voluntad del Señor Supremo, que es la Superalma, y adórenlo mediante el servicio devocional.

Significado

Estas palabras son muy inteligentes. Todo el mundo debe saber que dependemos de la Suprema Personalidad de Dios en todas las etapas de la vida. Por consiguiente, el dharma o religión que tenemos que aceptar es el que recomienda Prahlāda Mahārāja, el bhāgavata-dharma. Esa es la instrucción de Kṛṣṇa: sarva-dharmān parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja. Refugiarse en los pies de loto de Kṛṣṇa significa actuar conforme a las reglas y regulaciones delbhāgavata-dharma, el servicio devocional. En cuanto al crecimiento económico, debemos desempeñar nuestros deberes prescritos, pero dependiendo por completo de los pies de loto de Kṛṣṇa en lo que a los resultados se refiere. Karmaṇy evādhikāras te mā phaleṣu kadācana: «Tienes derecho a desempeñar tu deber prescrito, pero no a los frutos de la acción». Debemos desempeñar nuestros deberes conforme a nuestra posición; pero, en cuestión de resultados, debemos depender completamente de Kṛṣṇa. En una canción, Narottama dāsa Ṭhākura dice que nuestro único deseo debe ser realizar nuestros deberes conscientes de Kṛṣṇa. No debemos dejarnos desviar por la filosofía karma-mīmāṁsā, cuya conclusión es que, si somos serios en el trabajo, los resultados vendrán por sí solos. Eso no es cierto. El resultado final depende de la voluntad de la Suprema Personalidad de Dios. Por lo tanto, en el servicio devocional el devoto depende por completo del Señor y desempeña honestamente sus deberes prescritos. Por esa razón, Prahlāda Mahārāja aconsejó a sus amigos que dependieran por completo de Kṛṣṇa y que Le adorasen mediante el servicio devocional.

Texto

sarveṣām api bhūtānāṁ
harir ātmeśvaraḥ priyaḥ
bhūtair mahadbhiḥ sva-kṛtaiḥ
kṛtānāṁ jīva-saṁjñitaḥ

Palabra por palabra

sarveṣām—de todas; api—ciertamente; bhūtānām—las entidades vivientes; hariḥ—el Señor, que mitiga todas las miserias de la entidad viviente; ātmā—la fuente de vida original; īśvaraḥ—el controlador completo; priyaḥ—el querido; bhūtaiḥ—por las energías separadas, los cinco elementos materiales; mahadbhiḥ—que emanan de la energía material total, el mahat-tattvasva-kṛtaiḥ—que Él mismo manifiesta; kṛtānām—creadas; jīva-saṁjñitaḥ—también conocida como entidad viviente, puesto que las entidades vivientes son expansiones de Su energía marginal.

Traducción

La Suprema Personalidad de Dios, Hari, es el alma y la Superalma de todas las entidades vivientes. Toda entidad viviente es una manifestación de Su energía en lo que se refiere tanto al alma viviente como al cuerpo material. Por esa razón, el Señor es el ser más querido y el controlador supremo.

Significado

La Suprema Personalidad de Dios Se manifiesta en Sus diferentes energías: la energía material, la energía espiritual y la energia marginal. Él es la fuente original de todas las entidades vivientes del mundo material, y está situado en el corazón de todos en forma de Superalma. La causa de los diversos tipos de cuerpos de la entidad viviente es la propia entidad viviente, pero es la naturaleza material, conforme a la orden del Señor, quien se los proporciona.

īśvaraḥ sarva-bhūtānāṁ
hṛd-deśe ’rjuna tiṣṭhati
bhrāmayan sarva-bhūtāni
yantrārūḍhāni māyayā

«El Señor Supremo Se encuentra en el corazón de todos, ¡oh, Arjuna!, y dirige los movimientos de todas las entidades vivientes, que están situadas como en una máquina hecha de energía material» (Bg. 18.61). El cuerpo es como una máquina, un vehículo; la entidad viviente recibe la oportunidad de situarse en él y viajar conforme a su deseo. El Señor es la causa original del cuerpo material y del alma, que es una expansión de Su energía marginal. El Señor Supremo es el ser más querido de todas las entidades vivientes. Prahlāda Mahārāja, por consiguiente, aconsejó a sus compañeros de clase, los hijos de los demonios, que volvieran a refugiarse en la Suprema Personalidad de Dios.

Texto

devo ’suro manuṣyo vā
yakṣo gandharva eva vā
bhajan mukunda-caraṇaṁ
svastimān syād yathā vayam

Palabra por palabra

devaḥ—un semidiós; asuraḥ—un demonio; manuṣyaḥ—un ser humano; vā—o; yakṣaḥ—un yakṣa (miembro de una especie demoníaca); gandharvaḥ—un gandharvaeva—en verdad; vā—o; bhajan—ofrecer servicio; mukunda-caraṇam—a los pies de loto de Mukunda, el Señor Kṛṣṇa, que puede dar la liberación; svasti-mān—pleno de todo lo auspicioso; syāt—se vuelve; yathā—tal como; vayam—nosotros (Prahlāda Mahārāja).

Traducción

Si un semidiós, un demonio, un ser humano, un yakṣa, un gandharva, o, en general, cualquier ser del universo, ofrece servicio a los pies de loto de Mukunda, el que puede dar la liberación, se situará realmente en la condición más auspiciosa de la vida, la misma que hemos alcanzado nosotros [los mahājanas, encabezados por Prahlāda Mahārāja].

Significado

Prahlāda Mahārāja, poniendo como ejemplo su propia experiencia, pidió a sus amigos que se ocupasen en servicio devocional. Todas las entidades vivientes —sin importar a qué sociedad pertenezcan: semidioses, asurasgandharvas o seres humanos— deben refugiarse en los pies de loto de Mukunda, para así alcanzar la perfección de la buena fortuna.

Texto

nālaṁ dvijatvaṁ devatvam
ṛṣitvaṁ vāsurātmajāḥ
prīṇanāya mukundasya
na vṛttaṁ na bahu-jñatā
na dānaṁ na tapo nejyā
na śaucaṁ na vratāni ca
prīyate ’malayā bhaktyā
harir anyad viḍambanam

Palabra por palabra

na—no; alam—suficiente; dvijatvam—ser un brāhmaṇa perfecto, de grandes cualidades; devatvam—ser un semidiós; ṛṣitvam—ser una persona santa; vā—o;asura-ātma-jāḥ—¡oh, descendientes de asuras!; prīṇanāya—para complacer; mukundasya—de Mukunda, la Suprema Personalidad de Dios; na vṛttam—ni buena conducta; na—no; bahu-jñatā—amplia erudición; na—ni; dānam—caridad; na tapaḥ—ni austeridad; na—ni; ijyā—adoración; na—ni; śaucam—limpieza;na vratāni—ni la ejecución de grandes votos; ca—también; prīyate—se satisface; amalayā—con inmaculado; bhaktyā—servicio devocional; hariḥ—el Señor Supremo; anyat—servicio devocional; viḍambanam—pura pantomima.

Traducción

Mis queridos amigos, ¡oh, hijos de los demonios!, en lo referente a complacer a la Suprema Personalidad de Dios, de nada sirve que sean brāhmaṇas perfectos, semidioses o grandes santos, ni que dominen a la perfección las normas de comportamiento, o que posean una vasta erudición. Ninguna de esas cualidades puede complacer al Señor; tampoco se Le satisface con obras de caridad, austeridades, sacrificios, limpieza o votos. El Señor solo Se complace con quien Le muestra una devoción firme y pura. Sin servicio devocional sincero, todo lo demás es una pantomima.

Significado

La conclusión de Prahlāda Mahārāja es que la perfección se puede alcanzar sirviendo al Señor Supremo sinceramente por todos los medios. La elevación material hasta el nivel de los brāhmaṇas, semidioses, ṛṣis, etc., no despierta el amor por Dios; sin embargo, el que se ocupa con sinceridad en el servicio del Señor, alcanza un grado de conciencia de Kṛṣṇa perfecto. Así lo confirma el Bhagavad-gītā (9.30):

api cet sudurācāro
bhajate mām ananya-bhāk
sādhur eva sa mantavyaḥ
samyag vyavasito hi saḥ

«Aunque alguien cometa la acción más abominable, si está ocupado en servicio devocional, debe ser considerado un santo, porque está apropiadamente situado». La perfección de la vida es llegar a sentir amor puro por Kṛṣṇa. Hay otros procesos que pueden servir de ayuda, pero, si no despiertan el amor por Kṛṣṇa, son una simple pérdida de tiempo.

dharmaḥ svanuṣṭhitaḥ puṁsāṁ
viṣvaksena-kathāsu yaḥ
notpādayed yadi ratiṁ
śrama eva hi kevalam

«Los deberes [dharma] de los hombres, sea cual sea su ocupación, si no hacen que nazca en ellos una atracción por el mensaje del Señor Supremo, no son más que un esfuerzo inútil» (Bhāg. 1.2.8). La prueba de la perfección es la devoción pura por el Señor.

Texto

tato harau bhagavati
bhaktiṁ kuruta dānavāḥ
ātmaupamyena sarvatra
sarva-bhūtātmanīśvare

Palabra por palabra

tataḥ—por lo tanto; harau—al Señor Hari; bhagavati—la Suprema Personalidad de Dios; bhaktim—servicio devocional; kuruta—practiquen; dānavāḥ—¡oh, queridos amigos!, ¡oh, hijos de demonios!; ātma-aupamyena—como al propio ser; sarvatra—en todas partes; sarva-bhūta-ātmani—que está situado como alma y Superalma de todas las entidades vivientes; īśvare—al Señor Supremo, el controlador.

Traducción

Mis queridos amigos, ¡oh, hijos de los demonios!, practiquen servicio devocional para satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios, que está en todas partes como Superalma de todas las entidades vivientes, y háganlo con la misma actitud favorable y la misma consideración con que cuidan de su propia persona.

Significado

La palabra ātmaupamyena se refiere a considerar a los demás como a nosotros mismos. Es inteligente concluir que sin servicio devocional, sin volverse consciente de Kṛṣṇa, no se puede ser feliz. Por lo tanto, los devotos tienen el deber de predicar el proceso de conciencia de Kṛṣṇa por todo el mundo, pues, sin conciencia de Kṛṣṇa, las entidades vivientes tienen que sufrir los tormentos de la existencia material. Predicar el proceso de conciencia de Kṛṣṇa es la mejor actividad benéfica. El propio Śrī Caitanya Mahāprabhu dice que esa actividad es para-upakāra, es decir, está destinada al verdadero beneficio de los demás. Las actividades de para-upakāra han sido especialmente encomendadas a los que han nacido como seres humanos en la India.

bhārata-bhūmite haila manuṣya-janma yāra
janma sārthaka kari’ kara para-upakāra

(Cc. Ādi 9.41)

El mundo entero está sufriendo por falta de conciencia de Kṛṣṇa. Por esa razón, Śrī Caitanya Mahāprabhu aconseja a todos los seres humanos nacidos en la India que alcancen la perfección de la vida mediante el proceso de conciencia de Kṛṣṇa, para después predicar por todo el mundo el evangelio de conciencia de Kṛṣṇa, de manera que muchos otros puedan ser felices poniendo en práctica los principios del proceso de conciencia de Kṛṣṇa.

Texto

daiteyā yakṣa-rakṣāṁsi
striyaḥ śūdrā vrajaukasaḥ
khagā mṛgāḥ pāpa-jīvāḥ
santi hy acyutatāṁ gatāḥ

Palabra por palabra

daiteyāḥ—¡oh, demonios!; yakṣa-rakṣāṁsi—las entidades vivientes llamadas yakṣas y rākṣasasstriyaḥ—las mujeres; śūdrāḥ—la clase obrera; vraja-okasaḥ—los aldeanos pastores de vacas; khagāḥ—las aves; mṛgāḥ—los animales; pāpa-jīvāḥ—las entidades vivientes pecaminosas; santi—pueden volverse; hi—ciertamente; acyutatām—las cualidades de Acyuta, el Señor Supremo; gatāḥ—obtenidas.

Traducción

¡Oh, amigos míos!, ¡oh, hijos de demonios!, por el simple hecho de seguir los principios del bhakti-yoga, incluso ustedes (los yakṣas y rākṣasas), las personas poco inteligentes (las mujeres, los śūdras y los pastores de vacas), las aves, los animales inferiores, las entidades vivientes pecaminosas, junto con todos los demás seres, pueden volver a su vida original, la vida espiritual eterna, y existir por siempre.

Significado

Para referirse a los devotos se utiliza la palabra acyuta-gotra, la dinastía de la Suprema Personalidad de Dios. Acyuta, como se indica en elBhagavad-gītā (senayor ubhayor madhye rathaṁ sthāpaya me 'cyuta), es un nombre del Señor. El Señor es la persona espiritual suprema, y, por lo tanto, es infalible en el mundo material. Del mismo modo, las jīvas, que son partes integrales del Señor, también pueden llegar a ser infalibles. La madre de Prahlāda era un alma condicionada y estaba casada con un demonio, pero incluso los yakṣas y rākṣasas, las mujeres, los śūdras, y hasta las aves y entidades vivientes inferiores, pueden elevarse hasta el acyuta-gotra, la familia de la Suprema Personalidad de Dios. Esa es la perfección más elevada. Kṛṣṇa nunca cae, y, del mismo modo, cuando volvemos a nuestra conciencia espiritual, nuestra conciencia de Kṛṣṇa, tampoco nosotros volvemos a caer a la existencia material. Debemos entender la posición del acyuta supremo, Kṛṣṇa, que en el Bhagavad-gītā (4.9) dice:

janma karma ca me divyam
evaṁ yo vetti tattvataḥ
tyaktvā dehaṁ punar janma
naiti mām eti so ’rjuna

«¡Oh, Arjuna!, aquel que conoce la naturaleza trascendental de Mi advenimiento y actividades, al abandonar el cuerpo no vuelve a nacer en este mundo material, sino que alcanza Mi morada eterna». Debemos entender a Acyuta, el infalible supremo, así como la relación que nos une a Él, y debemos ocuparnos en Su servicio. Esa es la pefección de la vida. Śrīla Madhvācārya dice: acyutatāṁ cyuti-varjanam. La palabra acyutatām se refiere a aquel que nunca cae al mundo material, sino que permanece siempre en el mundo Vaikuṇṭha, plenamente ocupado en el servicio del Señor.

Texto

etāvān eva loke ’smin
puṁsaḥ svārthaḥ paraḥ smṛtaḥ
ekānta-bhaktir govinde
yat sarvatra tad-īkṣaṇam

Palabra por palabra

etāvān—esto; eva—ciertamente; loke asmin—en el mundo material; puṁsaḥ—de la entidad viviente; sva-arthaḥ—el verdadero interés personal; paraḥ—trascendental;smṛtaḥ—considerado; ekānta-bhaktiḥ—servicio devocional puro; govinde—a Govinda; yat—el cual; sarvatra—en todas partes; tat-īkṣaṇam—ver la relación con Govinda, Kṛṣṇa.

Traducción

El único objetivo de la vida en el mundo material es ofrecer servicio a los pies de loto de Govinda, la causa de todas las causas, y verle en todas partes. Este es el único objetivo supremo de la vida humana, como se explica en todas las Escrituras reveladas.

Significado

Las palabras sarvatra tad-īkṣaṇam de este verso describen la perfección más elevada del servicio devocional; desde esa posición, todo se ve en relación con las actividades de Govinda. En la visión del devoto muy elevado, no hay nada que no esté relacionado con Govinda.

sthāvara-jaṅgama dekhe, nā dekhe tāra mūrti
sarvatra haya nija iṣṭa-deva-sphūrti

«El mahā-bhāgavata, el devoto avanzado, ve, por supuesto, todas las cosas móviles e inmóviles, pero lo que ve no son exactamente esas formas, sino que inmediatamente ve en todas partes manifestada la forma del Señor Supremo» (CcMadhya 8.274). El devoto no ve cosas manifestadas materialmente ni siquiera en el mundo material, sino que ve a Govinda en todo. Al ver un árbol o un ser humano, lo ve en relación con Govinda. Govindan ādi-puruṣam: Govinda es la fuente original de todo.

īśvaraḥ paramaḥ kṛṣṇaḥ
sac-cid-ānanda-vigrahaḥ
anādir ādir govindaḥ
sarva-kāraṇa-kāraṇam

«Kṛṣṇa, a quien se conoce como Govinda, es el controlador supremo. Él tiene un cuerpo espiritual, bienaventurado y eterno. Él es el origen de todo. Él no tiene ningún otro origen, pues es la causa original de todas las causas» (Brahma-saṁhitā 5.1). A un devoto perfecto se le puede reconocer porque ve a Govinda en todas partes, en todo el universo, incluso en cada partícula atómica (aṇḍāntara-stha-paramāṇu-cayāntara-stham). Esa es la visión perfecta del devoto. En las Escrituras, por lo tanto, se dice:

nārāyaṇa-mayaṁ dhīrāḥ
paśyanti paramārthinaḥ
jagad dhana-mayaṁ lubdhāḥ
kāmukāḥ kāminī-mayam

El devoto lo ve todo en relación con Nārāyaṇa (nārāyaṇam ayam). Todo lo que existe es expansión de la energía de Nārāyaṇa. Del mismo modo que una persona codiciosa lo ve todo en función del dinero que pueda ganar, y del mismo modo que la persona lujuriosa ve en todo una incitación a la vida sexual, el devoto perfecto, Prahlāda Mahārāja, vio a Nārāyaṇa incluso dentro de una columna de piedra. Esto, sin embargo, no significa que se deba aceptar la palabra daridra-nārāyaṇa, que es una invención de personas sin escrúpulos. Aquel que ve realmente a Nārāyaṇa en todas partes no hace diferencia entre pobres y ricos. Preferir al daridra-nārāyaṇa, el Nārāyaṇa pobre, y rechazar al dhani-nārāyaṇa, el Nārāyaṇa rico, no es la visión del devoto. Por el contrario, es la visión imperfecta de los materialistas.

Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo séptimo del Canto Séptimo del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado «Lo que Prahlāda aprendió en el vientre de su madre».