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CAPÍTULO 13

El comportamiento de la persona perfecta

Este capítulo trece explica los principios regulativos que siguen los sannyāsīs, y explica también la historia de un avadhūta, para concluir con una descripción del estado de perfección a que debe llegar el estudiante que sigue la senda del progreso espiritual.

Śrī Nārada Muni ha explicado ya las características de distintos āśramas y varṇas. Ahora, en este capítulo, hablará en particular de los principios regulativos que deben seguir los sannyāsīs. Tras retirarse de la vida familiar, se debe entrar en la orden de vānaprastha, en la cual, aunque formalmente se acepta el cuerpo como un vehículo para sostener la existencia, poco a poco se van olvidando las necesidades físicas de la vida. Después de la vida de vānaprastha, tras haber abandonado ya el hogar, la persona debe viajar de un lugar a otro como sannyāsī. Sin comodidades corporales, y sin depender de nadie en lo que a necesidades físicas se refiere, debe viajar por todas partes, vestido con muy poca ropa; también puede caminar completamente desnudo. Sin relacionarse con la sociedad humana corriente, debe pedir limosna y estar siempre satisfecho en su propio ser. Debe ser amigo de todas las entidades vivientes, y permanecer muy pacífico en el estado de conciencia de Kṛṣṇa. De ese modo, el sannyāsī debe viajar solo, sin preocuparse de la vida ni de la muerte, en espera del momento en que tenga que abandonar el cuerpo material. No debe leer libros que no sean necesarios, ni ocuparse en profesiones como la astrología; tampoco debe tratar de ser un gran orador. Debe abandonar la senda de las discusiones innecesarias, y no debe depender de nadie en ninguna circunstancia. No debe tratar de atraer a la gente para que se hagan discípulos suyos, con el fin de tener mayor número de seguidores. Debe abandonar el hábito de leer muchos libros a fin de ganarse el sustento de ese modo, y no debe tratar de aumentar el número de templos y maṭhas (monasterios). El sannyāsī que, de ese modo, se ha vuelto plenamente independiente, pacífico y equilibrado, puede escoger el destino que desea para después de la muerte, y seguir los principios que permiten alcanzar ese destino. A pesar de su gran erudición, siempre debe permanecer silencioso, como un mudo, y debe viajar como un niño impaciente.

En relación con esto, Nārada Muni relató el encuentro entre Prahlāda Mahārāja y una persona santa que había adoptado el modo de vida de la serpiente pitón. De ese modo, describió las características delparamahaṁsa. La persona que ha alcanzado la etapa de paramahaṁsa conoce perfectamente la diferencia entre materia y espíritu. No tiene el menor interés en la complacencia de los sentidos materiales, ya que siempre obtiene placer del servicio devocional que ofrece al Señor. No se preocupa demasiado por el sustento del cuerpo material. Como se siente satisfecho con lo que puede obtener por la gracia del Señor, es completamente independiente de la felicidad y la aflicción materiales, de manera que es trascendental a todos los principios regulativos. A veces se somete a rigurosas austeridades, y a veces disfruta de la opulencia material. Su única preocupación es satisfacer a Kṛṣṇa, y, con ese fin, puede hacer cualquier tipo de actividad, pues está por encima de todos los principios regulativos. Nunca debe equiparársele a los materialistas, ni está supeditado a los juicios de esa clase de hombres.

Texto

śrī-nārada uvāca
kalpas tv evaṁ parivrajya
deha-mātrāvaśeṣitaḥ
grāmaika-rātra-vidhinā
nirapekṣaś caren mahīm

Palabra por palabra

śrī-nāradaḥ uvāca—Śrī Nārada Muni dijo; kalpaḥ—la persona capacitada para someterse a las austeridades de sannyāsa, la orden de vida de renuncia, o para dedicarse al estudio del conocimiento trascendental; tu—pero; evam—de este modo (como antes se explicó); parivrajya—comprendiendo perfectamente su identidad espiritual, y viajando así de un lugar a otro; deha-mātra—manteniendo el cuerpo solamente; avaśeṣitaḥ—por último; grāma—en una aldea; eka—una sola; rātra—de pasar una noche; vidhinā—en el proceso;nirapekṣaḥ—sin depender de nada material; caret—debe ir de un lugar a otro; mahīm—sobre la Tierra.

Traducción

Śrī Nārada Muni dijo: La persona capacitada para el cultivo de conocimiento espiritual, debe renunciar a todos los lazos materiales y, dando al cuerpo solo lo imprescindible para la vida, debe viajar de un lugar a otro, sin pasar más de una noche en cada población. De ese modo, sin depender de las necesidades del cuerpo, elsannyāsī debe viajar por todo el mundo.

Texto

bibhṛyād yady asau vāsaḥ
kaupīnācchādanaṁ param
tyaktaṁ na liṅgād daṇḍāder
anyat kiñcid anāpadi

Palabra por palabra

bibhṛyāt—debe usar; yadi—si; asau—la persona en la orden de renuncia; vāsaḥ—ropa o algo para cubrirse;kaupīna—un taparrabos (para cubrirse las partes pudendas); ācchādanam—para cubrir; param—solo eso;tyaktam—abandonado; na—no; liṅgāt—que los distintivos del sannyāsīdaṇḍa-ādeḥ—como la vara (tridaṇḍa); anyat—otro; kiñcit—nada; anāpadi—en épocas normales, sin perturbaciones.

Traducción

La persona que ha entrado en la orden de vida de renuncia, debe renunciar incluso a la ropa de vestir. En caso de ir vestido, no debe llevar más que un taparrabos. El sannyāsī solo debe llevar una daṇḍa y un kamaṇḍalu, y, cuando no sea necesaria, debe prescindir incluso de la daṇḍa.

Texto

eka eva cared bhikṣur
ātmārāmo ’napāśrayaḥ
sarva-bhūta-suhṛc-chānto
nārāyaṇa-parāyaṇaḥ

Palabra por palabra

ekaḥ—solo; eva—solamente; caret—puede viajar; bhikṣuḥ—el sannyāsī que pide limosnas; ātma-ārāmaḥ—completamente satisfecho en el ser; anapāśrayaḥ—sin depender de nada; sarva-bhūta-suhṛt—ser un bienqueriente de todas las entidades vivientes; śāntaḥ—completamente pacífico; nārāyaṇa-parāyaṇaḥ—llegar a depender absolutamente de Nārāyaṇa y volverse Su devoto.

Traducción

El sannyāsī, completamente satisfecho en el ser, debe vivir pidiendo limosnas de puerta en puerta. No debe depender de ninguna persona ni lugar, debe ser siempre un amistoso bienqueriente de todos los seres vivos, y un devoto pacífico y puro de Nārāyaṇa. De ese modo, debe viajar de un lugar a otro.

Texto

paśyed ātmany ado viśvaṁ
pare sad-asato ’vyaye
ātmānaṁ ca paraṁ brahma
sarvatra sad-asan-maye

Palabra por palabra

paśyet—debe ver; ātmani—en el Alma Suprema; adaḥ—este; viśvam—universo; pare—más allá; sat-asataḥ—la creación o causa de creación; avyaye—en el Absoluto, que no está sujeto a deterioro; ātmānam—él mismo; ca—también; param—el supremo; brahma—absoluto; sarvatra—en todas partes; sat-asat—en la causa y en el efecto; maye—omnipresente.

Traducción

El sannyāsī siempre debe tratar de ver que el Supremo está presente en todo, y también que todo, e incluso el universo mismo, reposa en el Supremo.

Texto

supti-prabodhayoḥ sandhāv
ātmano gatim ātma-dṛk
paśyan bandhaṁ ca mokṣaṁ ca
māyā-mātraṁ na vastutaḥ

Palabra por palabra

supti—en el estado inconsciente; prabodhayoḥ—y en el estado consciente; sandhau—en el estado de existencia marginal; ātmanaḥ—del propio ser; gatim—el movimiento; ātma-dṛk—aquel que puede ver realmente el ser; paśyan—siempre tratando de ver o entender; bandham—el estado de vida condicionada; ca—y; mokṣam—el estado de vida liberada; ca—también; māyā-mātram—solo ilusión; na—no; vastutaḥ—de hecho.

Traducción

En los estados de consciencia e inconsciencia, y en el estado intermedio entre ambos, debe tratar de comprender el ser y situarse perfectamente en él. De ese modo, debe experimentar que las etapas condicionada y liberada de la vida son simplemente ilusorias y sin auténtica realidad. Con esa elevada comprensión, debe ver solamente a la Verdad Absoluta presente en todo.

Significado

El estado inconsciente no es más que ignorancia, oscuridad o existencia material; en el estado consciente, la persona está despierta. El estado marginal, entre la consciencia y la inconsciencia, no tiene existencia permanente. Por lo tanto, aquel que es avanzado en la comprensión del ser debe comprender que la consciencia y la inconsciencia no son más que ilusiones, pues, en esencia, no existen. Lo único que existe es la Verdad Absoluta Suprema. Esto lo confirma el Señor en el Bhagavad-gītā (9.4):

mayā tatam idaṁ sarvaṁ
jagad avyakta-mūrtinā
mat-sthāni sarva-bhūtāni
na cāhaṁ teṣv avasthitaḥ

«Yo, en Mi forma no manifestada, estoy presente en todo el universo. Todos los seres están en Mí, pero Yo no estoy en ellos». Todo existe sobre la base del aspecto impersonal de Kṛṣṇa; sin Kṛṣṇa no puede existir nada. Por lo tanto, el devoto de Kṛṣṇa que es avanzado puede ver al Señor en todas partes, libre de la ilusión.

Texto

nābhinanded dhruvaṁ mṛtyum
adhruvaṁ vāsya jīvitam
kālaṁ paraṁ pratīkṣeta
bhūtānāṁ prabhavāpyayam

Palabra por palabra

na—no; abhinandet—se debe alabar; dhruvam—segura; mṛtyum—muerte; adhruvam—no segura; vā—o;asya—de este cuerpo; jīvitam—la duración de la vida; kālam—el tiempo eterno; param—supremo;pratīkṣeta—se debe observar; bhūtānām—de las entidades vivientes; prabhava—la manifestación;apyayam—la desaparición.

Traducción

El cuerpo material tiene asegurada la destrucción, y la duración de la vida no se conoce; por lo tanto, no se deben alabar ni la muerte ni la vida. Lo que se debe hacer es observar el eterno factor tiempo, en el que la entidad viviente se manifiesta y desaparece.

Significado

Las entidades vivientes del mundo material, y no solo en el presente, sino también en el pasado, viven tratando de resolver el problema del nacimiento y la muerte. Algunos se centran en la muerte, y señalan que toda existencia material es ilusoria, mientras que otros se centran en la vida, tratando de mantenerla perpetuamente y disfrutar de ella hasta el límite de sus posibilidades. Tanto unos como otros son necios y sinvergüenzas. Se nos aconseja que observemos el factor tiempo, que es eterno y es la causa de la aparición y la desaparición del cuerpo material; también se nos aconseja observar el enredo de la entidad viviente en ese factor tiempo. Por esta razón, Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura dice en una canción de su Gītāvalī:

anādi karama-phale, paḍi’ bhavārṇava-jale,
taribāre nā dekhi upāya

Debemos observar las actividades del tiempo eterno, que es la causa del nacimiento y de la muerte. Antes de la creación del milenio actual, las entidades vivientes estaban sometidas a la influencia del factor tiempo, y, en el marco de este factor tiempo, el mundo material comienza a existir y es aniquilado nuevamente. Bhūtvā bhūtvā pralīyate. Las entidades vivientes nacen y mueren, vida tras vida, bajo el control del factor tiempo. Ese factor tiempo es la representación impersonal de la Suprema Personalidad de Dios, quien da a las entidades vivientes condicionadas por la naturaleza material la oportunidad de salir de esta naturaleza por el simple hecho de entregarse a Él.

Texto

nāsac-chāstreṣu sajjeta
nopajīveta jīvikām
vāda-vādāṁs tyajet tarkān
pakṣaṁ kaṁca na saṁśrayet

Palabra por palabra

na—no; asat-śāstreṣu—literatura del tipo de los periódicos, las novelas, las obras de teatro y las fantasías;sajjeta—se debe estar apegado o dedicarse a leer; na—ni; upajīveta—se debe tratar de vivir; jīvikām—de alguna carrera literaria profesional; vāda-vādān—inútiles debates sobre distintos aspectos de la filosofía; tyajet—se deben abandonar; tarkān—argumentos y réplicas; pakṣam—partido; kaṁca—ninguno; na—no;saṁśrayet—hay que refugiarse en.

Traducción

La literatura que no es más que una inútil pérdida de tiempo —en otras palabras, la literatura que no trae beneficio espiritual— debe rechazarse. No se debe adoptar la profesión de maestro con miras a ganarse el sustento, ni hay que caer en debates interminables. Tampoco hay que refugiarse en ninguna causa ni en ningún partido.

Significado

La persona que desee avanzar en la comprensión espiritual debe poner sumo cuidado en evitar la lectura de libros corrientes. El mundo está lleno de literatura mundana, que crea agitaciones innecesarias en la mente. Esa literatura de periódicos, teatro, novelas y revistas no tiene la finalidad de hacernos progresar en el conocimiento espiritual. Es más, se la describe como lugar de disfrute para cuervos (tad vāyasaṁ tīrtham). Todo el que cultive el conocimiento espiritual debe rechazar esa literatura. Además de esto, tampoco hay que preocuparse por las conclusiones de los distintos lógicos y filósofos. Por supuesto, los predicadores a veces se ven en la necesidad de rebatir los argumentos de sus antagonistas, pero, en la medida de lo posible, no hay que dar pie a discusiones. En relación con esto, Śrīla Madhvācārya dice:

aprayojana-pakṣaṁ na saṁśrayet
nāprayojana-pakṣī syān
na vṛthā śiṣya-bandha-kṛt
na codāsīnaḥ śāstrāṇi
na viruddhāni cābhyaset
na vyākhyayopajīveta
na niṣiddhān samācaret
evam-bhūto yatir yāti
tad-eka-śaraṇo harim

«No hay necesidad de refugiarse en obras literarias inútiles, ni de prestar atención a los muchos que se dicen filósofos y pensadores, inútiles en cuanto se refiere al avance espiritual. No se deben aceptar discípulos por cuestiones de moda o popularidad. Con todos esos supuestos śāstras, hay que ser indiferente, sin oponerse ni favorecerlos; no hay que ganarse el sustento cobrando por explicar los śāstras. El sannyāsī siempre debe ser neutral, y debe buscar siempre la manera de progresar en la vida espiritual, refugiándose por completo en los pies de loto del Señor».

Texto

na śiṣyān anubadhnīta
granthān naivābhyased bahūn
na vyākhyām upayuñjīta
nārambhān ārabhet kvacit

Palabra por palabra

na—no; śiṣyān—discípulos; anubadhnīta—se debe inducir para beneficios materiales; granthān—obras literarias inútiles; na—no; eva—ciertamente; abhyaset—debe tratar de entender o cultivar; bahūn—muchas;na—ni; vyākhyām—conferencias; upayuñjīta—debe hacer como medio de subsistencia; na—ni; ārambhān—opulencias innecesarias; ārabhet—debe tratar de aumentar; kvacit—en ningún momento.

Traducción

Un sannyāsī nunca debe atraer hacia sí muchos discípulos con el hechizo de los beneficios materiales, ni debe leer innecesariamente muchos libros, o ganarse el sustento dando conferencias. Nunca debe tratar de aumentar de forma innecesaria sus opulencias materiales.

Significado

Los falsos svāmīs y yogīs suelen hacer discípulos atrayéndoles con beneficios materiales. Hay muchos supuestos gurus que atraen discípulos hacia sí con la promesa de curar sus enfermedades o aumentar sus opulencias materiales fabricando oro. Los hombres poco inteligentes se sienten atraídos por esas promesas de lucro. Al sannyāsī se le prohíbe valerse de esas atractivas promesas materiales para hacer discípulos. A veces los sannyāsīs adquieren gran opulencia material y construyen muchos templos y monasterios, pero, en realidad, hay que evitar esos esfuerzos innecesarios. Se deben construir templos y monasterios para predicar el cultivo de conciencia espiritual, conciencia de Kṛṣṇa, y no para que sirvan de hoteles gratuitos a personas inútiles tanto material como espiritualmente. Los templos y monasterios deben estar muy lejos de ser clubs inútiles de gente loca. En el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, damos la bienvenida a todo el que acepte el requisito mínimo de seguir sus cuatro principios regulativos: abstenerse de vida sexual ilícita, no tomar drogas, alcohol o sustancias semejantes, no comer carne, y no participar en juegos de azar. Se debe prohibir estrictamente que los templos y monasterios sirvan de refugio para individuos inútiles, perezosos, o desechados por la sociedad. Los templos y monasterios deben acoger exclusivamente a devotos serios en el empeño de avanzar en el camino espiritual mediante el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa. Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura explica que la palabra ārambhān significa maṭhādi-vyāpārān, es decir, «intentos de construir templos y monasterios». La primera función de los sannyāsīs es predicar el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa, pero si, por la gracia de Kṛṣṇa, pueden disponer de los medios necesarios, entonces pueden construir templos y monasterios para que sirvan de refugio a los estudiantes sinceros en el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa. En caso contrario, esos templos y monasterios no hacen ninguna falta.

Texto

na yater āśramaḥ prāyo
dharma-hetur mahātmanaḥ
śāntasya sama-cittasya
bibhṛyād uta vā tyajet

Palabra por palabra

na—no; yateḥ—del sannyāsīāśramaḥ—los hábitos simbólicos (con daṇḍa y kamaṇḍalu); prāyaḥ—casi siempre;dharma-hetuḥ—la causa del avance en la vida espiritual; mahā-ātmanaḥ—que es verdaderamente excelso y avanzado; śāntasya—que es pacífico; sama-cittasya—que ha alcanzado la etapa de equilibrio; bibhṛyāt—se pueden aceptar (esos signos simbólicos); uta—en verdad; vā—o; tyajet—se pueden abandonar.

Traducción

Las personas pacíficas y equilibradas que han hecho un progreso tangible en el cultivo de conciencia espiritual no tienen necesidad de llevar los símbolos del sannyāsī, como la tridaṇḍa y el kamaṇḍalu. Conforme a la necesidad, a veces aceptan esos símbolos, y a veces los rechazan.

Significado

En la orden de vida de renuncia se distinguen cuatro etapas: kuṭīcakabahūdaka,parivrājakācārya y paramahaṁsa. En este verso, el Śrīmad-Bhāgavatam habla de aquellos sannyāsīs que son paramahaṁsas. Los sannyāsīs impersonalistas māyāvādīs no pueden alcanzar la etapa deparamahaṁsa, debido a su concepto impersonal de la Verdad Absoluta. Brahmeti paramātmeti bhagavān iti śabdyate. La Verdad Absoluta se percibe en tres fases, de las cuales la comprensión de la Suprema Personalidad de Dios, bhagavān, es para los paramahaṁsas. De hecho, el propio Śrīmad-Bhāgavatam es para los paramahaṁsas (paramo nirmatsarāṇāṁ satām). Quien no haya alcanzado la etapa deparamahaṁsa no está capacitado para comprender el Śrīmad-Bhāgavatam. El primer deber de losparamahaṁas, o sannyāsīs de la orden vaiṣṇava, es la prédica. Para predicar, esos sannyāsīs pueden aceptar los símbolos de sannyāsa, como la daṇḍa y el kamaṇḍalu, o bien no aceptarlos. Por lo general, alsannyāsī vaiṣṇava, por ser paramahaṁsa, se le califica inmediatamente de bābājī, y no lleva kamaṇḍalu nidaṇḍa. Ese sannyāsī es libre de aceptar o rechazar los signos de la orden de sannyāsa. Él solo piensa: «¿Dónde hay una oportunidad de propagar el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa?». A veces, el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa envía a sus representantes sannyāsīs a otros países, en los que no se aprecia el significado de la daṇḍa y el kamaṇḍalu. En esos casos enviamos a nuestros predicadores con ropas normales para que introduzcan nuestros libros y nuestra filosofía. Nuestra única preocupación es atraer a la gente a la conciencia de Kṛṣṇa. Eso podemos hacerlo, o bien vestidos de sannyāsīs, o con el atuendo propio de los hombres. Nuestra única preocupación es propagar el interés por el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa.

Texto

avyakta-liṅgo vyaktārtho
manīṣy unmatta-bālavat
kavir mūkavad ātmānaṁ
sa dṛṣṭyā darśayen nṛṇām

Palabra por palabra

avyakta-liṅgaḥ—cuyas características de sannyāsa no están manifiestas; vyakta-arthaḥ—cuyo objetivo es manifiesto; manīṣī—esa gran persona santa; unmatta—inquieto; bāla-vat—como un niño; kaviḥ—un gran poeta u orador; mūka-vat—como un mudo; ātmānam—a sí mismo; saḥ—él; dṛṣṭyā—por el ejemplo;darśayet—debe presentar; nṛṇām—a la sociedad humana.

Traducción

La persona santa tratará de pasar desapercibida ante los ojos de la sociedad humana, pero su objetivo quedará manifiesto por su conducta. Ante la sociedad humana, debe presentarse como un niño inquieto, y, a pesar de ser el orador más grande y reflexivo, debe presentarse como un mudo.

Significado

Para pasar desapercibidas, las grandes personalidades muy avanzadas en el estado de conciencia de Kṛṣṇa pueden ocultar los signos que las caracterizan como sannyāsīs. Para ocultar su identidad, pueden vivir como un niño inquieto o como un mudo, aunque sean los mejores oradores o poetas.

Texto

atrāpy udāharantīmam
itihāsaṁ purātanam
prahrādasya ca saṁvādaṁ
muner ājagarasya ca

Palabra por palabra

atra—aquí; api—aunque no manifiestos para el ojo común; udāharanti—los sabios eruditos recitan como ejemplo; imam—este; itihāsam—episodio histórico; purātanam—muy antiguo; prahrādasya—de Prahlāda Mahārāja; ca—también; saṁvādam—la conversación; muneḥ—de la gran persona santa; ājagarasya—que adoptó la profesión de la serpiente pitón; ca—también.

Traducción

Para presentar un ejemplo histórico de esto, los sabios eruditos recitan la conversación que en el pasado sostuvieron Prahlāda Mahārāja y una gran persona santa que se alimentaba del mismo modo que la serpiente pitón.

Significado

La persona santa con quien Prahlāda Mahārāja se encontró había adoptado el proceso deājagara-vṛtti, las condiciones de vida de la serpiente pitón. Esa clase de serpiente, en lugar de desplazarse, permanece en un mismo lugar durante años y come lo que le llega por sí solo. Prahlāda Mahārāja y sus acompañantes se encontraron con aquel gran santo, y le dijeron lo siguiente.

Texto

taṁ śayānaṁ dharopasthe
kāveryāṁ sahya-sānuni
rajas-valais tanū-deśair
nigūḍhāmala-tejasam
dadarśa lokān vicaran
loka-tattva-vivitsayā
vṛto ’mātyaiḥ katipayaiḥ
prahrādo bhagavat-priyaḥ

Palabra por palabra

tam—a esa (persona santa); śayānam—que yacía; dharā-upasthe—en el suelo; kāveryām—a orillas del río Kāverī; sahya-sānuni—en un valle de la montaña Sahya; rajaḥ-valaiḥ—cubiertas de tierra y polvo; tanū-deśaiḥ—con todas las partes del cuerpo; nigūḍha—muy grave y profundo; amala—inmaculado; tejasam—cuyo poder espiritual; dadarśa—él vio; lokān—a todos los planetas; vicaran—viajando; loka-tattva—la naturaleza de los seres vivos (especialmente de los que están tratando de avanzar en conciencia de Kṛṣṇa);vivitsayā—tratando de entender; vṛtaḥ—rodeado; amātyaiḥ—por un séquito real; katipayaiḥ—unos pocos;prahrādaḥ—Mahārāja Prahlāda; bhagavat-priyaḥ—por quien la Suprema Personalidad de Dios siente siempre un gran afecto.

Traducción

Prahlāda Mahārāja, el más querido servidor de la Suprema Personalidad de Dios, en cierta ocasión salió a recorrer el universo con algunos de sus más íntimos compañeros a fin de estudiar la naturaleza de las personas santas. De ese modo llegó a orillas del Kāverī, en el valle de la montaña Sahya. Allí encontró a una gran persona santa que yacía en el suelo, cubierta de tierra y polvo, pero profundamente absorta en el nivel espiritual.

Texto

karmaṇākṛtibhir vācā
liṅgair varṇāśramādibhiḥ
na vidanti janā yaṁ vai
so ’sāv iti na veti ca

Palabra por palabra

karmaṇā—por actividades; ākṛtibhiḥ—por aspecto físico; vācā—por palabras; lingaiḥ—por características;varṇa-āśrama—relativas a las divisiones específicas materiales y espirituales de varṇa y āśramaādibhiḥ—y por otras características; na vidanti—no podían comprender; janāḥ—la gente en general; yam—a quien; vai—en verdad; saḥ—si aquella persona; asau—era la misma persona; iti—así; na—no; vā—o; iti—así; ca—también.

Traducción

La gente no podía comprender si aquella persona santa era la misma persona que ellos habían conocido; no podían reconocerle, ni por sus actividades, ni por su aspecto físico, ni por sus palabras, ni por las características de su posición en el varṇāśrama.

Significado

Los habitantes de aquel paraje a orillas del Kāverī, en el valle de la montaña Sahya, no podían comprender si aquel santo era la misma persona a quien ellos habían conocido. Por eso se dice: vaiṣṇavera kriyā mudrā vijñe nā bhujhaya. El devoto vaiṣṇava que es muy avanzado vive de tal manera que nadie puede comprender quién es o qué era. Tampoco se debe tratar de averiguar el pasado de un vaiṣṇava. Sin preguntar a la persona santa acerca de su pasado, Prahlāda Mahārāja le ofreció de inmediato respetuosas reverencias.

Texto

taṁ natvābhyarcya vidhivat
pādayoḥ śirasā spṛśan
vivitsur idam aprākṣīn
mahā-bhāgavato ’suraḥ

Palabra por palabra

tam—a él (a la persona santa); natvā—tras ofrecer reverencias; abhyarcya—y adorar; vidhi-vat—conforme a las reglas y regulaciones de etiqueta; pādayoḥ—los pies de loto de la persona santa; śirasā—con la cabeza;spṛśan—tocar; vivitsuḥ—con el deseo de saber acerca de él (de la persona santa); idam—las siguientes palabras; aprākṣit—preguntó; mahā-bhāgavataḥ—el muy avanzado devoto del Señor; asuraḥ—aunque nacido en familia de asuras.

Traducción

El avanzado devoto Prahlāda Mahārāja adoró convenientemente a la persona santa que había adoptado el modo de vida de la serpiente pitón, y le ofreció reverencias. Después de adorar al santo y tocar sus pies de loto con su propia cabeza, Prahlāda Mahārāja, con una actitud muy sumisa, le hizo las siguientes preguntas a fin de saber acerca de él.

Texto

bibharṣi kāyaṁ pīvānaṁ
sodyamo bhogavān yathā
vittaṁ caivodyamavatāṁ
bhogo vittavatām iha
bhogināṁ khalu deho ’yaṁ
pīvā bhavati nānyathā

Palabra por palabra

bibharṣi—tú mantienes; kāyam—un cuerpo; pīvānam—gordo; sa-udyamaḥ—el que se esfuerza; bhogavān—el que disfruta; yathā—como; vittam—dinero; ca—también; eva—ciertamente; udyama-vatām—de personas siempre dedicadas al crecimiento económico; bhogaḥ—la complacencia de los sentidos; vitta-vatām—para las personas que poseen riquezas en abundancia; iha—en este mundo; bhoginām—de los disfrutadores, karmīskhalu—en verdad; dehaḥ—el cuerpo; ayam—este; pīvā—muy grueso; bhavati—se vuelve; na—no; anyathā—de otra manera.

Traducción

Al ver que aquella persona santa estaba bastante gorda, Prahlāda Mahārāja dijo: Mi querido señor, tú no haces ningún esfuerzo para ganarte el sustento, pero tienes el cuerpo tan robusto como un disfrutador materialista. Yo sé que los que son muy ricos y no tienen nada que hacer engordan mucho, porque se dedican a comer y dormir y no trabajan.

Significado

A Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura no le gustaba que sus discípulos engordasen. Le preocupaba mucho ver a sus discípulos gruesos convertidos en bhogīs, disfrutadores de los sentidos. Su actitud la confirma la sorpresa que Prahlāda Mahārāja muestra en este verso, al ver a una persona santa que había engordado a pesar de seguir el proceso de ājagara-vṛtti. En el mundo material, generalmente vemos que, si un hombre es pobre y delgado, pero poco a poco gana dinero, esforzándose en los negocios o por otros medios, cuando por fin logra el dinero deseado, disfruta de los sentidos a su entera satisfacción. El disfrute de los sentidos hace engordar. Por lo tanto, en la senda del avance espiritual, engordar no es nada satisfactorio.

Texto

na te śayānasya nirudyamasya
brahman nu hārtho yata eva bhogaḥ
abhogino ’yaṁ tava vipra dehaḥ
pīvā yatas tad vada naḥ kṣamaṁ cet

Palabra por palabra

na—no; te—de ti; śayānasya—acostado; nirudyamasya—sin actividades; brahman—¡oh, persona santa!;nu—en verdad; ha—es evidente; arthaḥ—dinero; yataḥ—del cual; eva—en verdad; bhogaḥ—disfrute de los sentidos; abhoginaḥ—de aquel que no está ocupado en disfrute de los sentidos; ayam—este; tava—tuyo;vipra—¡oh, brāhmaṇa erudito!; dehaḥ—cuerpo; pīvā—gordo; yataḥ—cómo es; tat—ese hecho; vada—por favor, di; naḥ—a nosotros; kṣamam—disculpa; cet—si he hecho una pregunta impertinente.

Traducción

¡Oh, brāhmaṇa!, tú conoces perfectamente la realidad trascendental, de modo que ya no tienes que hacer nada, y por eso yaces acostado. También es evidente que no tienes dinero para complacer los sentidos. ¿Cómo, entonces, ha engordado tanto tu cuerpo? En estas circunstancias, y si no consideras mi pregunta impertinente, por favor, explícame cómo ha ocurrido esto.

Significado

Por lo general, aquellos que están ocupados en el cultivo espiritual solo comen una vez al día, ya sea por la tarde o por la noche. Por supuesto, con una sola comida al día, es difícil engordar. Sin embargo, aquel gran sabio estaba bastante gordo, y esto a Prahlāda Mahārāja le resultaba sorprendente. Cuando un trascendentalista adquiere experiencia en la autorrealización su rostro, ciertamente, se llena de brillo. El cuerpo de la persona avanzada en la autorrealización se debe considerar cuerpo de brāhmaṇa. Aquella persona santa de rostro brillante permanecía acostada y no trabajaba, pero estaba bastante gorda. Prahlāda Mahārāja, sorprendido, quiso preguntarle al respecto.

Texto

kaviḥ kalpo nipuṇa-dṛk
citra-priya-kathaḥ samaḥ
lokasya kurvataḥ karma
śeṣe tad-vīkṣitāpi vā

Palabra por palabra

kaviḥ—muy erudito; kalpaḥ—experto; nipuṇa-dṛk—inteligente; citra-priya-kathaḥ—capaz de hablar con palabras dulces, que son agradables al corazón; samaḥ—equilibrado; lokasya—de la gente en general;kurvataḥ—ocupados en; karma—trabajo fruitivo; śeṣe—tú estás acostado; tat-vīkṣitā—viéndoles; api—aunque; vā—o.

Traducción

Tu Señoría pareces una persona erudita, experta e inteligente en todo aspecto. Hablas muy bien, y dices cosas que resultan agradables al corazón. Ves que la gente está ocupada en actividades fruitivas, pero tú yaces aquí inactivo.

Significado

Prahlāda Mahārāja estudió los rasgos corporales de la persona santa, y por su fisonomía comprendió que era inteligente y experto, aunque permaneciese tendido y sin hacer nada. Prahlāda, naturalmente, sentía gran curiosidad por saber la razón de que permaneciera acostado e inactivo en aquel lugar.

Texto

śrī-nārada uvāca
sa itthaṁ daitya-patinā
paripṛṣṭo mahā-muniḥ
smayamānas tam abhyāha
tad-vāg-amṛta-yantritaḥ

Palabra por palabra

śrī-nāradaḥ uvāca—el gran santo Nārada Muni dijo; saḥ—aquella persona santa (acostada); ittham—de este modo; daitya-patinā—por el rey de los daityas (Prahlāda Mahārāja); paripṛṣṭaḥ—con abundantes preguntas;mahā-muniḥ—la gran persona santa; smayamānaḥ—sonriendo; tam—a él (a Prahlāda Mahārāja); abhyāha—dispuesto a dar respuestas; tat-vāk—de sus palabras; amṛta-yantritaḥ—cautivado por el néctar.

Traducción

Nārada Muni continuó: Al escuchar las preguntas de Prahlāda Mahārāja, el rey de los daityas, la persona santa quedó cautivada por aquella lluvia de palabras nectáreas, y, con el rostro sonriente, satisfizo la curiosidad de Prahlāda.

Texto

śrī-brāhmaṇa uvāca
vededam asura-śreṣṭha
bhavān nanv ārya-sammataḥ
īhoparamayor nṝṇāṁ
padāny adhyātma-cakṣuṣā

Palabra por palabra

śrī-brāhmaṇaḥ uvāca—el brāhmaṇa contestó; veda—sabes muy bien; idam—todas esas cosas; asura-śreṣṭha—¡oh, el mejor de los asuras!; bhavān—tú; nanu—en verdad; ārya-sammataḥ—cuyas actividades cuentan con la aprobación de hombres civilizados; īhā—de inclinación; uparamayoḥ—de la disminución;nṛṇām—de la gente en general; padāni—diferentes etapas; adhyātma-cakṣuṣā—con ojos trascendentales.

Traducción

El brāhmaṇa santo dijo: ¡Oh, el mejor de los asuras, Prahlāda Mahārāja, que eres reconocido por los hombres avanzados y civilizados!, tú eres consciente de las distintas etapas de la vida, debido a que tus ojos son trascendentales por naturaleza. Con ellos puedes ver el carácter de los hombres, y de ese modo conoces claramente los resultados de la aceptación y el rechazo de las cosas.

Significado

Gracias a la visión pura propia del servicio devocional, un devoto puro como Prahlāda Mahārāja puede comprender la mente de los demás. Un devoto como Prahlāda Mahārāja no tiene dificultad en analizar el carácter de otra persona.

Texto

yasya nārāyaṇo devo
bhagavān hṛd-gataḥ sadā
bhaktyā kevalayājñānaṁ
dhunoti dhvāntam arkavat

Palabra por palabra

yasya—de quien; nārāyaṇaḥ devaḥ—la Suprema Personalidad de Dios, Nārāyaṇa; bhagavān—el Señor;hṛt-gataḥ—en lo profundo del corazón; sadā—siempre; bhaktyā—con servicio devocional; kevalayā—solo;ajñānam—ignorancia; dhunoti—limpia; dhvāntam—oscuridad; arka-vat—como el Sol.

Traducción

Como eres un devoto puro, en lo más hondo de tu corazón predomina Nārāyaṇa, la Suprema Personalidad de Dios, que goza de plenitud en toda opulencia. Él siempre aleja la oscuridad de la ignorancia, como el Sol, que aparta la oscuridad del universo.

Significado

Las palabras bhaktyā kevalayā indican que, por el simple hecho de practicar servicio devocional, se puede lograr la plenitud de todo conocimiento. Kṛṣṇa es el amo de todo conocimiento (aiśvaryasya samagrasya vīryasya yaśasaḥ śriyaḥ). El Señor está situado en el corazón de todos (īśvaraḥ sarva-bhūtānāṁ hṛd-deśe 'rjuna tiṣṭhati), y, cuando Se siente complacido con un devoto, le instruye. Sin embargo, las instrucciones que permiten avanzar progresivamente en el servicio devocional las imparte únicamente a los devotos. A los demás, a los no devotos, el Señor les da instrucciones conforme a la modalidad de su entrega. Al devoto puro se le describe con las palabras bhaktyā kevalayā. Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura explica que bhaktyā kevalayā significa jñāna-karmādy-amiśrayā, «sin mezcla de actividades fruitivas o conocimiento especulativo». Por el simple hecho de entregarse a los pies de loto del Señor, el devoto recibe toda iluminación y conocimiento.

Texto

tathāpi brūmahe praśnāṁs
tava rājan yathā-śrutam
sambhāṣaṇīyo hi bhavān
ātmanaḥ śuddhim icchatā

Palabra por palabra

tathāpi—aun así; brūmahe—voy a responder; praśnān—todas las preguntas; tava—tuyas; rājan—¡oh, rey!;yathā-śrutam—como he aprendido de las autoridades; sambhāṣaṇīyaḥ—interlocutor idóneo; hi—en verdad;bhavān—tú; ātmanaḥ—del ser; śuddhim—purificación; icchatā—por el que desea.

Traducción

Mi querido rey, aunque tú lo sabes todo, me has planteado algunas preguntas, que trataré de responderte conforme a lo que he aprendido escuchando a las autoridades. No puedo guardar silencio acerca de esto, pues una personalidad como tú es el interlocutor ideal para quien desea la purificación del ser.

Significado

Las personas santas no tienen deseo de hablar con todo el mundo, pues son graves y silenciosas. Por lo general, el hombre corriente no necesita de consejos, y la persona santa no debe dirigirse a él a menos que le vea dispuesto a recibir instrucciones. A veces, sin embargo, las personas santas hablan a los hombres corrientes, haciendo gala de su gran bondad. Pero Prahlāda Mahārāja no era un hombre común y corriente; por lo tanto, incluso una personalidad grande y excelsa hubiera tenido que responder a cualquier pregunta que él plantease. Por esa razón, el brāhmaṇa santo no permaneció en silencio, sino que se dispuso a responder. Pero no dio respuestas de su propia invención. Esto se indica con las palabras yathā-śrutam, que significan «como he escuchado de las autoridades». En el sistema de paramparā, cuando las preguntas son genuinas, las respuestas también lo son. Es necesario citar los śāstras y dar respuestas conforme al conocimiento védico. Los Vedas reciben el nombre de śruti, porque el conocimiento que contienen se recibe de las autoridades. Las afirmaciones de los Vedas se denominan śruti-pramāṇa. Debemos citar el testimonio delśruti, es decir, de los Vedas, las Escrituras védicas; de ese modo, nuestras afirmaciones serán correctas. De lo contrario, nuestras palabras serán producto de la invención mental.

Texto

tṛṣṇayā bhava-vāhinyā
yogyaiḥ kāmair apūryayā
karmāṇi kāryamāṇo ’haṁ
nānā-yoniṣu yojitaḥ

Palabra por palabra

tṛṣṇayā—debido a deseos materiales; bhava-vāhinyā—llevado por el vaivén de las leyes materiales de la naturaleza; yogyaiḥ—como corresponde; kāmaiḥ—por deseos materiales; apūryayā—sin fin, uno tras otro;karmāṇi—actividades; kāryamāṇaḥ—constantemente empujado a realizar; aham—yo; nānā-yoniṣu—en distintas formas de vida; yojitaḥ—ocupado en la lucha por la existencia.

Traducción

Víctima de insaciables deseos materiales, yo era arrastrado por las olas de las leyes de la naturaleza material; de ese modo, me dediqué a diversas actividades, luchando por la existencia en distintas formas de vida.

Significado

Mientras desee satisfacer distintos tipos de deseos materiales, la entidad viviente tendrá que pasar continuamente de un cuerpo a otro. Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura explica que, del mismo modo que una brizna de hierba cae a un río y es zarandeada de un lugar a otro junto con toda clase de maderas y ramas de árboles, la entidad viviente también flota en el océano de la existencia material y es sacudida y zarandeada de una condición material a otra. Eso se denomina lucha por la existencia. Un determinado tipo de actividades fruitivas llevan a la entidad viviente a tomar un cuerpo de determinada forma; a su vez, las acciones realizadas con ese cuerpo son causa de otro cuerpo. Por lo tanto, es necesario poner fin a esas actividades materiales, y la oportunidad para hacerlo se nos da en la forma humana de vida. En concreto, debemos ocupar nuestra capacidad de actuar, nuestra energía, en el servicio del Señor, ya que, de ese modo, las actividades materiales, de modo natural, se detendrán. Para satisfacer nuestros deseos, debemos entregarnos al Señor Supremo, pues Él sabe cómo satisfacerlos. Es posible que tengamos muchos deseos materiales, pero incluso así debemos ocuparnos en el servicio devocional del Señor. De ese modo purificaremos nuestra lucha por la existencia.

akāmaḥ sarva-kāmo vā
mokṣa-kāma udāra-dhīḥ
tīvreṇa bhakti-yogena
yajeta puruṣaṁ param

«La persona de inteligencia amplia, tanto si está llena de deseos materiales, como si está libre de ellos, o desea la liberación, debe adorar por todos los medios al todo supremo, la Personalidad de Dios» (Bhāg. 2.3.10).

anyābhilāṣitā-śūnyaṁ
jñāna-karmādy-anāvṛtam
ānukūlyena kṛṣṇānu-
śīlanaṁ bhaktir uttamā

«El servicio amoroso trascendental al Señor Supremo Kṛṣṇa debe ofrecerse con actitud favorable y sin deseo de beneficios materiales de las actividades fruitivas ni de la especulación filosófica. Eso recibe el nombre de servicio devocional puro» (Bhakti-rasāmṛta-sindhu 1.1.11).

Texto

yadṛcchayā lokam imaṁ
prāpitaḥ karmabhir bhraman
svargāpavargayor dvāraṁ
tiraścāṁ punar asya ca

Palabra por palabra

yadṛcchayā—llevado por las olas de la naturaleza material; lokam—forma humana; imam—esta; prāpitaḥ—obtenida; karmabhiḥ—por la influencia de diversas actividades fruitivas; bhraman—vagar de una forma de vida a otra; svarga—a los planetas celestiales; apavargayoḥ—de la liberación; dvāram—a la puerta;tiraścām—a especies de vida inferiores; punaḥ—de nuevo; asya—de los seres humanos; ca—y.

Traducción

En el curso del proceso evolutivo, que tiene su causa en las actividades fruitivas debidas a la indeseable complacencia de los sentidos, he recibido esta forma humana de vida, que puede llevarme a los planetas celestiales, a la liberación, a las especies inferiores o a nacer de nuevo entre los seres humanos.

Significado

Todas las entidades vivientes del mundo material están sometidas al ciclo de nacimientos y muertes conforme a las leyes de la naturaleza. Esa lucha, el nacimiento y la muerte en diversas especies, puede denominarse proceso evolutivo, pero en el mundo occidental se ha explicado de modo incorrecto. La teoría de Darwin, que explica la evolución desde las especies animales hasta la forma humana, es incompleta, debido a que no presenta el proceso inverso, es decir, la evolución desde la forma humana a las especies animales. Sin embargo, en este verso, la evolución queda muy bien explicada, conforme al testimonio de la autoridad védica. La vida humana, que se obtiene en el curso del proceso evolutivo, es una oportunidad para elevarse (svargāpavarga) o para degradarse (tiraścāṁ punar asya ca). Quien emplee debidamente la forma humana podrá elevarse a los sistemas planetarios superiores, en los que se disfruta de una felicidad material muchos miles de veces superior a la que puede ofrecer este planeta; otra opción es cultivar el conocimiento mediante el cual se obtiene la liberación del proceso evolutivo, para de ese modo recuperar nuestro estado original de vida espiritual. Esto se denomina apavarga, liberación.

La vida material se denomina pavarga, debido a que en ella estamos sujetos a cinco estados de sufrimiento, representados por las letras pa, pha, ba, bha y maPa significa pariśrama, un trabajo muy arduo. Phasignifica phena, la espuma de la boca. Por ejemplo, los caballos, cuando hacen trabajos pesados, sueltan espuma por la boca. Ba significa byarthatā, desilusión. A pesar de tan arduos esfuerzos, al final nos espera la desilusión. Bha significa bhaya, miedo. En la vida material, siempre ardemos en el fuego del miedo, ya que nadie sabe nada acerca del futuro. Por último, ma significa mṛtyu, la muerte. Cuando tratamos de neutralizar estas cinco condiciones de vida —pa, pha, ba, bha y ma—, obtenemos apavarga, la liberación del castigo de la existencia material.

La palabra tiraścām se refiere a una vida degradada. La vida humana, por supuesto, nos proporciona una oportunidad para gozar de las mejores condiciones de vida. Tal como piensan los occidentales, de los monos vienen los seres humanos, que gozan de mayor bienestar en su posición. Sin embargo, quien no emplee la vida humana para svarga o apavarga caerá de nuevo a la vida degradada de animales como los perros y los cerdos. Por lo tanto, todo ser humano sensato debe considerar si desea elevarse a los planetas superiores, o prepararse para alcanzar la liberación del proceso evolutivo, o recorrer de nuevo todo el proceso evolutivo en formas de vida superiores e inferiores. Quien realice actividades piadosas, podrá elevarse a los sistemas planetarios superiores, u obtener la liberación e ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios; en caso contrario, puede degradarse hasta formas de vida como las del perro, el cerdo, etc. Como se explica en el Bhagavad-gītā (9.25): yānti deva-vratā devān: Quienes tengan interés en elevarse a los sistemas planetarios superiores (Devaloka o Svargaloka) deben prepararse convenientemente. Del mismo modo, quienes deseen alcanzar la liberación e ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios, también deben prepararse para alcanzar ese objetivo.

Nuestro movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa es, por lo tanto, el movimiento que trae la bendición más importante para la sociedad humana, pues está enseñando a la gente a ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios. En el Bhagavad-gītā (13.22), se afirma claramente que las distintas formas de vida se obtienen debido al contacto con las tres modalidades de la naturaleza material (kāraṇaṁ guṇa-saṅgo 'sya sad-asad-yoni-janmasu). El cuerpo que recibamos en nuestra próxima vida depende de nuestra relación en esta vida con las cualidades materiales de la pasión, la bondad y la ignorancia. La civilización contemporánea ignora el hecho de que, conforme a sus diversas relaciones en el seno de la naturaleza material, la entidad viviente, aunque es eterna, tiene que verse en multitud de condiciones enfermas, que son las distintas especies de vida. La civilización contemporánea no es consciente de las leyes de la naturaleza.

prakṛteḥ kriyamāṇāni
guṇaiḥ karmāṇi sarvaśaḥ
ahaṅkāra-vimūḍhātmā
kartāham iti manyate

«El alma espiritual que está confundida por la influencia del ego falso, se cree el autor de actividades que en realidad son ejecutadas por las tres modalidades de la naturaleza material» (Bg. 3.27). Todas las entidades vivientes están sometidas por completo al estricto control de las leyes de la naturaleza material; los sinvergüenzas, sin embargo, se consideran independientes. Eso es de necios. La realidad es que no pueden ser independientes. Una civilización de necios es muy peligrosa; por esa razón, el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa está tratando de que la gente sea consciente de su situación de completa dependencia de las estrictas leyes de la naturaleza, y está tratando de salvarles de caer víctimas de māyā, la poderosa energía externa de Kṛṣṇa. El controlador supremo, Kṛṣṇa, está más allá de las leyes de la materia (mayādhyakṣeṇa prakṛtiḥ sūyate sacarācaram). Por lo tanto, aquel que se entrega a Kṛṣṇa (mām eva ye prapadyante māyām etāṁ taranti te) puede liberarse de inmediato del control de la naturaleza externa (sa guṇān samatītyaitān brahma-bhūyāya kalpate). Este debe ser el objetivo de la vida.

Texto

tatrāpi dam-patīnāṁ ca
sukhāyānyāpanuttaye
karmāṇi kurvatāṁ dṛṣṭvā
nivṛtto ’smi viparyayam

Palabra por palabra

tatra—ahí; api—también; dam-patīnām—de hombres y mujeres unidos en matrimonio; ca—y; sukhāya—en busca de placer, especialmente el placer de la vida sexual; anya-apanuttaye—para evitar el sufrimiento;karmāṇi—actividades fruitivas; kurvatām—siempre ocupados en; dṛṣṭvā—al observar; nivṛttaḥ asmi—ahora he dejado (esas actividades); viparyayam—lo contrario.

Traducción

En la forma humana de vida, hombres y mujeres se unen para disfrutar del placer sensual del sexo, pero en la experiencia práctica hemos observado que ninguno de ellos es feliz. Por lo tanto, al ver que se obtiene el resultado contrario, he dejado de tomar parte en actividades materialistas.

Significado

Prahlāda Mahārāja dice: yan maithunādi-gṛhamedhi-sukhaṁ hi tuccham. Hombre y mujer buscan el disfrute sexual, y, cuando se unen mediante la ceremonia ritual del matrimonio, son felices durante algún tiempo; pero finalmente surgen diferencias, y por eso hay tantas separaciones y divorcios. Aunque todos, hombres y mujeres, están verdaderamente deseosos de disfrutar de la vida por medio de la unión sexual, el resultado es desunión y sufrimiento. El matrimonio es una concesión que se hace a hombres y mujeres para que disfruten de una vida sexual de forma restringida; así lo recomienda también la Suprema Personalidad de Dios en el Bhagavad-gītādharmāviruddho bhūteṣu kāmo 'smi: La vida sexual que no va en contra de los principios de la religión es Kṛṣṇa. Toda entidad viviente está siempre deseosa de disfrutar de la vida sexual, ya que la vida materialista consiste en comer, dormir, tener relaciones sexuales y sentir temor. En la vida animal, estos principios no pueden regularse, pero, en la sociedad humana, esas actividades de comer, dormir, disfrutar de la vida sexual y sentir temor, que los hombres tienen en común con los animales, tienen que estar sujetas a regulaciones. Para regular la comida, por ejemplo, los Vedas recomiendan comer yajña-śiṣṭa, es decir,prasāda, alimentos ofrecidos a Kṛṣṇa. Yajña-śiṣṭāśinaḥ santo mucyante sarva-kilbiṣaiḥ: «Los devotos del Señor se liberan de toda clase de pecados porque toman alimentos que se han ofrecido de antemano como sacrificio» (Bg. 3.13). En la vida material cometemos actividades pecaminosas, especialmente al comer; debido a esas actividades pecaminosas, las leyes de la naturaleza nos condenan a recibir como castigo otro cuerpo. Comer y tener relaciones sexuales son necesidades esenciales; por esa razón, la sociedad humana sigue las restricciones de los mandamientos védicos, que le permiten comer, dormir, disfrutar de la vida sexual y vivir protegida del temor, y, al mismo tiempo, elevarse progresivamente hasta liberarse del castigo de la existencia material. De este modo, los mandamientos de los Vedas acerca del matrimonio son una concesión hecha a la sociedad humana; el ideal es que el hombre y la mujer se unan en una ceremonia ritual de matrimonio para ayudarse el uno al otro a avanzar en la vida espiritual. Por desgracia, y especialmente en la era actual, hombres y mujeres se unen para disfrutar sin restricciones de la vida sexual. Así, caen en la trampa, y se ven obligados a nacer de nuevo en formas animales para satisfacer sus propensiones animales. Por esa razón, los mandamientos védicos nos advierten: nāyaṁ deho deha-bhājāṁ nṛloke kaṣṭān kāmān arhate viḍ-bhujāṁ ye. No hay que ser como los cerdos, que disfrutan de la vida sexual sin restricciones y comen cualquier cosa, incluso excremento. El ser humano debe tomar prasāda ofrecido a la Deidad, y debe disfrutar de la vida sexual conforme a los mandamientos védicos. Debe ocuparse en el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa, debe protegerse de la temible condición de la existencia material, y solo debe dormir lo necesario para recobrarse de la fatiga debida a un intenso trabajo.

El brāhmaṇa erudito dijo que se había retirado por completo del ámbito de las actividades fruitivas porque los que se ocupan en esas actividades no aciertan en el modo correcto de actuar.

Texto

sukham asyātmano rūpaṁ
sarvehoparatis tanuḥ
manaḥ-saṁsparśajān dṛṣṭvā
bhogān svapsyāmi saṁviśan

Palabra por palabra

sukham—la felicidad; asya—de ella; ātmanaḥ—de la entidad viviente; rūpam—la posición natural; sarva—todas; īha—las actividades materiales; uparatiḥ—abandonando por entero; tanuḥ—el medio de su manifestación; manaḥ-saṁsparśa-jān—producto de los impulsos de complacencia de los sentidos; dṛṣṭvā—después de ver; bhogān—disfrute de los sentidos; svapsyāmi—permanezco en silencio, profundamente absorto en pensar en esas actividades materiales; saṁviśan—entrar en esas actividades.

Traducción

La verdadera vida de las entidades vivientes es una vida de felicidad espiritual, que es la verdadera felicidad. Esa felicidad solo puede obtenerse poniendo fin a todas las actividades materiales. El disfrute material de los sentidos no es más que una imaginación. Meditando acerca de esto, he abandonado todas las actividades materiales y permanezco aquí tendido.

Significado

En este verso se explica la diferencia entre las filosofías māyāvādī y vaiṣṇava. Ambos,māyāvādīs y vaiṣṇavas, saben que las actividades materialistas no dan felicidad. Por esa razón, los filósofosmāyāvādīs hacen suyo el lema brahma satyaṁ jagan mithyā, y aspiran a abstenerse de las falsas actividades materialistas. Su aspiración es poner fin a todo tipo de actividades y fundirse en el Brahman Supremo. Sin embargo, según la filosofía vaiṣṇava, el simple hecho de abandonar las actividades materialistas no nos permitirá permanecer inactivos por mucho tiempo; por lo tanto, todo el mundo debe ocuparse en actividades espirituales, pues esas actividades resolverán el problema del sufrimiento en el mundo material. En las Escrituras se dice, por consiguiente, que los filósofos māyāvādīs, a pesar de sus esfuerzos por abstenerse de las actividades materialistas y fundirse en el Brahman, y a pesar de que pueden realmente llegar a fundirse en la existencia del Brahman, tienen que caer de nuevo al plano de las actividades materialistas, pues necesitan realizar actividades (āruhya kṛcchreṇa paraṁ padaṁ tataḥ patanty adhaḥ). De este modo, el supuesto renunciante, sin poder mantener su meditación en el Brahman, vuelve a las actividades materiales y se dedica a abrir hospitales, escuelas, etc. Por lo tanto, no es suficiente con cultivar el conocimiento de que las actividades materialistas no pueden darnos felicidad, y que, en consecuencia, hay que abandonar esas actividades. Hay que abandonar las actividades materiales y adoptar actividades espirituales. De ese modo se llega a la solución del problema. Las actividades espirituales son aquellas que se realizan conforme a la orden de Kṛṣṇa (ānukūlyena kṛṣṇānuśīlanam). Cuando se hace lo que dice Kṛṣṇa, las actividades no son materiales. Las actividades de Arjuna, cuando luchó obedeciendo la orden de Kṛṣṇa, por ejemplo, no eran materiales. Luchar es una actividad materialista si se hace por complacer los sentidos, pero luchar siguiendo la orden de Kṛṣṇa es espiritual. Las actividades espirituales nos capacitan para ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios, y, una vez allí, disfrutar de bienaventuranza espiritual eterna. Aquí, en el mundo material, todo se reduce a una invención mental que nunca puede traernos verdadera felicidad. Por lo tanto, la solución práctica es poner fin a las actividades materialistas y ocuparse en actividades espirituales. Yajñārthāt karmaṇo 'nyatra loko 'yaṁ karma-bandhanaḥ. Si realizamos actividades para complacer al Señor Supremo, que es Yajña, Viṣṇu, alcanzamos la vida liberada. Sin embargo, si no lo hacemos, permanecemos en una vida de cautiverio.

Texto

ity etad ātmanaḥ svārthaṁ
santaṁ vismṛtya vai pumān
vicitrām asati dvaite
ghorām āpnoti saṁsṛtim

Palabra por palabra

iti—de este modo; etat—una persona materialmente condicionada; ātmanaḥ—de su ser; sva-artham—el propio interés; santam—que existe dentro de él mismo; vismṛtya—olvidando; vai—en verdad; pumān—la entidad viviente; vicitrām—diversidades falsas y atractivas; asati—en el mundo material; dvaite—distinto del ser; ghorām—muy temible (debido a la aceptación continua de nacimientos y muertes); āpnoti—se enreda;saṁsṛtim—en la existencia material.

Traducción

De este modo, el alma condicionada que vive dentro del cuerpo olvida su verdadero interés, pues se identifica con el cuerpo. El cuerpo es material, y, por lo tanto, su tendencia natural es sentirse atraído por las diversidades del mundo material. Entonces, la entidad viviente sufre las miserias de la existencia material.

Significado

Todo el mundo está tratando de ser feliz porque, como se explicó en el verso anterior: sukham asyātmano rūpaṁ sarvehoparatis tanuḥ: La entidad viviente, en su forma espiritual original, es feliz por naturaleza. El ser espiritual nada tiene que ver con el sufrimiento. Kṛṣṇa siempre es feliz, y, del mismo modo, las entidades vivientes, que son Sus partes integrales, también son felices por naturaleza; sin embargo, se encuentran en el mundo material, donde han olvidado su relación eterna con Kṛṣṇa, y de este modo han olvidado su verdadera naturaleza. Puesto que cada uno de nosotros es parte de Kṛṣṇa, todos estamos unidos a Él por una relación de gran afecto; sin embargo, hemos olvidado nuestra identidad y pensamos que el cuerpo es el ser; como consecuencia, tenemos que sufrir los problemas del nacimiento, la muerte, la vejez y las enfermedades. Este concepto erróneo, propio de la vida materialista, persistirá hasta el momento en que lleguemos a entender la relación que nos une a Kṛṣṇa. La felicidad que el alma condicionada busca, en realidad, es solo ilusión, como se explica en el verso siguiente.

Texto

jalaṁ tad-udbhavaiś channaṁ
hitvājño jala-kāmyayā
mṛgatṛṣṇām upādhāvet
tathānyatrārtha-dṛk svataḥ

Palabra por palabra

jalam—agua; tat-udbhavaiḥ—por las hierbas que han crecido dentro del agua; channam—cubierta; hitvā—abandonar; ajñaḥ—un animal necio; jala-kāmyayā—deseoso de beber agua; mṛgatṛṣṇām—un espejismo;upādhāvet—corre tras; tathā—de manera similar; anyatra—hacia otro lugar; artha-dṛk—con intereses personales; svataḥ—en sí mismo.

Traducción

El ciervo, debido a la ignorancia, no puede ver el agua en un pozo cubierto de hierba, y corre a buscarla en otra dirección; del mismo modo, la entidad viviente, cubierta por el cuerpo material, no ve la felicidad que lleva dentro de sí, y corre tras la felicidad del mundo material.

Significado

He aquí un ejemplo que nos muestra con gran acierto el modo en que la entidad viviente, por carecer de conocimiento, corre en busca de una felicidad externa a su propio ser. Aquel que comprende su verdadera identidad como ser espiritual puede comprender a Kṛṣṇa, el ser espiritual supremo, y puede comprender la relación de auténtica felicidad que existe entre Kṛṣṇa y él. Es muy interesante señalar que el verso esboza la idea de que el cuerpo se forma a partir del alma espiritual. Los científicos materialistas actuales creen que la vida viene de la materia, pero la realidad es que la materia viene de la vida. La vida, el alma espiritual, se compara en este verso al agua, de la cual brota la materia en forma de matas de juncos. Aquel que ignora el conocimiento científico del alma espiritual no mira hacia el interior del cuerpo para buscar felicidad en el alma; por el contrario, busca la felicidad externamente, del mismo modo que un ciervo que no sabe que el agua está debajo de la hierba y va hacia el desierto en busca de agua. El movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa está tratando de eliminar la ignorancia de los seres humanos desorientados que tratan de encontrar agua fuera del ámbito de la vida. Raso vai saḥ. Raso 'ham apsu kaunteya: El sabor del agua es Kṛṣṇa. Para saciar nuestra sed, debemos saborear el agua de la relación con Kṛṣṇa. Ese es el veredicto de los Vedas.

Texto

dehādibhir daiva-tantrair
ātmanaḥ sukham īhataḥ
duḥkhātyayaṁ cānīśasya
kriyā moghāḥ kṛtāḥ kṛtāḥ

Palabra por palabra

deha-ādibhiḥ—con el cuerpo, la mente, el ego y la inteligencia; daiva-tantraiḥ—bajo el control de un poder superior; ātmanaḥ—del ser; sukham—felicidad; īhataḥ—yendo en pos de; duḥkha-atyayam—disminución de las condiciones de sufrimiento; ca—también; anīśasya—de la entidad viviente que está completamente sometida al control de la naturaleza material; kriyāḥ—planes y actividades; moghāḥ kṛtāḥ kṛtāḥ—se frustran una y otra vez.

Traducción

La entidad viviente trata de obtener felicidad y de liberarse de las causas de aflicción; sin embargo, sus diversos cuerpos dependen por completo del control de la naturaleza material, y todos los planes que elabora en cuerpos sucesivos acaban por frustrarse.

Significado

El materialista ignora por completo la acción que, como resultado de sus actividades fruitivas, ejercen sobre él las leyes de la naturaleza material, y, en su ignorancia, cae en el error de hacer planes para disfrutar de placeres corporales en la forma humana de vida; sin embargo, la realidad es que, a pesar del supuesto crecimiento económico, de las actividades piadosas para la elevación a sistemas planetarios superiores, y de tantos otros medios a los que recurre, acaba siendo víctima de las reacciones de sus actividades fruitivas. La Suprema Personalidad de Dios, en Su forma de Superalma, está situado en lo más profundo del corazón de todas las entidades vivientes. En el Bhagavad-gītā (15.15), el Señor dice:

sarvasya cāhaṁ hṛdi sanniviṣṭo
mattaḥ smṛtir jñānam apohanaṁ ca

«Yo estoy situado en el corazón de todos, y de Mí vienen el recuerdo, el conocimiento y el olvido». Los deseos y actividades del ser vivo son observados por la Superalma, que es upadraṣṭā, el supervisor, y es quien ordena a la naturaleza material satisfacer los diversos deseos de la entidad viviente. Como se afirma claramente en elBhagavad-gītā (18.61):

īśvaraḥ sarva-bhūtānāṁ
hṛd-deśe ’rjuna tiṣṭhati
bhrāmayan sarva-bhūtāni
yantrārūḍhāni māyayā

El Señor está situado en el corazón de todos y, conforme a nuestros deseos, nos concede distintos tipos de cuerpos, que son como máquinas. Montada en esa máquina, la entidad viviente vaga por todo el universo, bajo el control de la naturaleza y las modalidades materiales. Por lo tanto, la entidad viviente no es libre en absoluto para actuar, sino que depende por completo del control de la naturaleza material, que, a su vez, depende por completo del control de la Suprema Personalidad de Dios.

En cuanto cae en la trampa de los deseos materiales de adueñarse de la naturaleza material, la entidad viviente queda sujeta al control de la naturaleza material, que obedece a la supervisión del Alma Suprema. Como resultado, encuentra el fracaso una y otra vez en todos los planes que elabora, pero es tan necia que no puede ver la causa de su fracaso. Esa causa se expone en el Bhagavad-gītā con gran claridad: Por no haberse entregado a la Suprema Personalidad de Dios, tiene que realizar actividades bajo el control de la naturaleza material, cuyas leyes son muy estrictas (daivī hy eṣā guṇamayī mama māyā duratyayā). La única manera de liberarse de ese enredo es entregarse al Señor Supremo. En la forma humana de vida, la entidad viviente tiene que aceptar la instrucción de Kṛṣṇa, la Persona Suprema: sarva-dharmān parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja: «No hagas planes para lograr la felicidad y alejar el sufrimiento. Nunca lo lograrás. Sencillamente, entrégate a Mí». Por desgracia, la entidad viviente no acepta las instrucciones que el Señor Supremo presenta con gran claridad en el Bhagavad-gītā, y, de ese modo, queda eternamente cautiva de las leyes de la naturaleza material.

Yajñārthāt karmaṇo 'nyatra loko 'yaṁ karma-bandhanaḥ: Si no actuamos para satisfacer a Kṛṣṇa, a quien se conoce con los nombres de Viṣṇu y Yajña, nos enredaremos en las reacciones de las actividades fruitivas. Esas reacciones pueden ser pāpa o puṇya, pecaminosas o piadosas. Gracias a las actividades piadosas, nos elevamos a los sistemas planetarios superiores; con las actividades impías, nos degradamos hasta las especies inferiores y somos castigados por las leyes de la naturaleza. En las especies inferiores se pone en marcha el proceso evolutivo, y la entidad viviente, tras cumplir su período de prisión o de castigo en esas especies, recibe de nuevo una forma humana, con la oportunidad de decidir por sí misma sus planes para el futuro. Si vuelve a perder la oportunidad, cae de nuevo en el ciclo de nacimientos y muertes, donde a veces se eleva y a veces se degrada, girando en el saṁsāra-cakra, la rueda de la existencia material. Como en una rueda, que a veces sube y a veces baja, las estrictas leyes de la naturaleza material llevan a la entidad viviente a sentirse unas veces feliz y otras desdichada en la existencia material. El siguiente verso explica su sufrimiento en el ciclo de la felicidad y la aflicción.

Texto

ādhyātmikādibhir duḥkhair
avimuktasya karhicit
martyasya kṛcchropanatair
arthaiḥ kāmaiḥ kriyeta kim

Palabra por palabra

ādhyātmika-ādibhiḥ—adhyātmika, adhidaivika y adhibhautikaduḥkhaiḥ—por las tres miserias de la vida material; avimuktasya—del que no está libre de esas condiciones de miseria (aquel que está sujeto al nacimiento, la muerte, la vejez y las enfermedades); karhicit—a veces; martyasya—de la entidad viviente que tiene que morir; kṛcchra-upanataiḥ—cosas obtenidas con grandes sufrimientos; arthaiḥ—incluso si se obtiene algún beneficio; kāmaiḥ—que puede satisfacer los deseos materiales de la persona; kriyeta—qué hacen; kim—y de qué vale esa felicidad.

Traducción

Las actividades materiales siempre están acompañadas de tres tipos de miserias: adhyātmika, adhidaivika yādhibhautika. Así pues, ¿de qué sirve el éxito que pueda obtenerse con esas actividades? Seguiremos sujetos al nacimiento, la muerte, la vejez, las enfermedades y las reacciones de las actividades fruitivas.

Significado

En el modo de vida materialista, el hombre pobre trabaja sin parar, pero, si al final de su vida ha logrado ciertos bienes materiales, se considera que su vida ha sido un éxito, aunque de nuevo va a morir sufriendo las tres miserias (adhyātmika, adhidaivika y adhibhautika). Nadie puede eludir esas tres miserias de la vida material, que son las miserias propias del cuerpo y de la mente, las miserias en forma de dificultades impuestas por la sociedad, la comunidad, la nación y las demás entidades vivientes, y las miserias causadas por las perturbaciones naturales, como los terremotos, el hambre, la sequía, las inundaciones, las epidemias, etc. Una persona trabaja arduamente, sufriendo debido a las tres miserias, ansiosa por ganar dinero; cuando al final alcanza su insignificante objetivo, ¿de qué le habrá servido? Además, ni siquiera el karmī que logre acumular muchas riquezas materiales podrá disfrutar de ellas, pues la muerte le dejará sin consuelo. Yo he visto personalmente a un hombre que, mientras agonizaba, pedía al médico que le prolongase la vida por cuatro años, para poder completar sus planes materiales. Por supuesto, el médico no pudo hacer nada por alargar la vida de aquel hombre, que murió completamente desconsolado. Esa muerte nos aguarda a todos; después, una vez que las leyes de la naturaleza hayan evaluado nuestra condición mental, recibiremos otra oportunidad de satisfacer los deseos en un cuerpo distinto. Los planes materiales para alcanzar la felicidad material no sirven de nada, pero, bajo el hechizo de la energía ilusoria, los consideramos extraordinariamente valiosos. Muchos han sido los políticos, reformadores sociales y filósofos que murieron en la condición más miserable, sin haber obtenido ningún beneficio concreto de sus planes materiales. Por lo tanto, un hombre juicioso y sensato nunca desea trabajar arduamente en el contexto de las tres miserias, sin otro resultado que morir en el mayor desconsuelo.

Texto

paśyāmi dhanināṁ kleśaṁ
lubdhānām ajitātmanām
bhayād alabdha-nidrāṇāṁ
sarvato ’bhiviśaṅkinām

Palabra por palabra

paśyāmi—en la práctica puedo ver; dhaninām—de personas que son muy ricas; kleśam—las miserias;lubdhānām—que son sumamente codiciosas; ajita-ātmanām—víctimas de sus sentidos; bhayāt—debido al miedo; alabdha-nidrāṇām—que sufren de insomnio; sarvataḥ—de todas partes; abhiviśaṅ-kinām—particularmente temerosos.

Traducción

El brāhmaṇa continuó: En realidad, veo que el hombre rico, víctima de sus sentidos, está muy codicioso por atesorar riquezas; debido a ello sufre de insomnio, pues, a pesar de sus riquezas y opulencias, todo le produce temor.

Significado

Los capitalistas codiciosos atesoran riquezas sometiéndose a condiciones muy penosas; el resultado es que sus mentes están siempre agitadas, pues la honestidad de sus métodos es dudosa. Debido a ello, por la noche no pueden dormir, y tienen que recurrir a los tranquilizantes para poder conciliar el sueño. A veces, ni siquiera las píldoras pueden calmarles. Por consiguiente, el resultado de tanto trabajo y tanto dinero atesorado no es, de ninguna manera, la felicidad; lo único que obtienen es aflicción. ¿De qué sirve adquirir una posición de bienestar, si la mente está siempre perturbada? Por esa razón, Narottama dāsa Ṭhākura, en una canción, dice:

saṁsāra-biṣānale, dibāniśi hiyā jvale,
juḍāite nā kainu upāya

«Estoy sufriendo el venenoso efecto del disfrute material. Mi corazón siempre está ardiendo y a punto de fallar». El resultado de la inútil acumulación de riquezas de los codiciosos capitalistas es que tienen que sufrir el ardiente fuego de la ansiedad, y tienen que vivir con la preocupación constante de ahorrar dinero e invertirlo adecuadamente a fin de tener cada vez más. Verdaderamente, ese modo de vivir no da felicidad, pero, debido al hechizo de la energía ilusoria, las personas materialistas se ocupan en ese tipo de actividades.

Por lo que se refiere a nuestro movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, obtenemos dinero de un modo natural, por la gracia de Dios, distribuyendo nuestros libros. Esa distribución de libros no es para complacer nuestros sentidos; son muchas las cosas que se necesitan en la propagación del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, y Kṛṣṇa nos provee del dinero necesario para fortalecer esta misión. La misión de Kṛṣṇa es difundir la conciencia de Kṛṣṇa por todo el mundo, y para ello es natural contar con el dinero necesario. Por esa razón, Śrīla Rūpa Gosvāmī Prabhupāda nos aconseja que no abandonemos el apego por el dinero que puede emplearse en la difusión del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa. Śrīla Rūpa Gosvāmī, en su Bhakti-rasāmṛta-sindhu (1.2.256), dice:

prāpañcikatayā buddhyā
hari-sambandhi-vastunaḥ
mumukṣubhiḥ parityāgo
vairāgyaṁ phalgu kathyate

«Cuando las personas deseosas de alcanzar la liberación renuncian a cosas que, a pesar de ser materiales, están relacionadas con la Suprema Personalidad de Dios, se dice que su renunciación es incompleta». El dinero que puede ayudar en la propagación del movimiento para conciencia de Kṛṣṇa no es parte del mundo material, y no debemos abandonarlo, pensando que es material. Śrīla Rūpa Gosvāmī aconseja:

anāsaktasya viṣayān
yathārham upayuñjataḥ
nirbandhaḥ kṛṣṇa-sambandhe
yuktaṁ vairāgyam ucyate

«La persona que, sin estar apegada a nada, lo acepta todo en relación con Kṛṣṇa, está situada correctamente, por encima de todo sentimiento de propiedad» (Bhakti-rasāmṛta-sindhu 1.2.255). Indudablemente, vienen grandes cantidades de dinero, pero no debemos apegarnos a ese dinero para emplearlo en complacer los sentidos; cada céntimo debe gastarse en la propagación del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, y nunca en complacer los sentidos. Un predicador que recibe grandes cantidades de dinero corre peligro, pues, tan pronto como gasta una simple moneda de la colecta en complacer sus propios sentidos, su posición es la de un caído. Los predicadores del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa deben extremar las precauciones en lo que se refiere a no dar un uso indebido a las inmensas cantidades de dinero necesarias para difundir este movimiento. No hagamos del dinero la causa de nuestro sufrimiento; se debe poner al servicio de Kṛṣṇa, y de ese modo nos traerá felicidad eterna. El dinero es Lakṣmī, la diosa de la fortuna, la compañera de Nārāyaṇa. Lakṣmījī siempre tiene que estar con Nārāyaṇa. Si así lo hacemos, no hay temor de que nos degrademos.

Texto

rājataś caurataḥ śatroḥ
sva-janāt paśu-pakṣitaḥ
arthibhyaḥ kālataḥ svasmān
nityaṁ prāṇārthavad bhayam

Palabra por palabra

rājataḥ—del gobierno; caurataḥ—de ladrones y bandidos; śatroḥ—de enemigos; sva-janāt—de familiares;paśu-pakṣitaḥ—de animales y aves; arthibhyaḥ—de mendigos y personas que piden caridad; kālataḥ—del factor tiempo; svasmāt—así como del propio ser; nityam—siempre; prāṇa-artha-vat—para el que tiene vida o dinero; bhayam—temor.

Traducción

Aquellos a quienes se considera materialmente poderosos y ricos están siempre llenos de ansiedades, debido a las leyes del gobierno, a los ladrones y bandidos, a los enemigos, a los miembros de su familia, a los animales, a las aves, a las personas que piden caridad, al inevitable factor tiempo, e, incluso, debido a ellos mismos. De este modo, siempre están llenos de temor.

Significado

La palabra svasmāt significa «de sí mismo». Debido al apego por el dinero, la persona muy rica siente temor hasta de sí misma. Tiene miedo de no haber puesto el dinero en un lugar lo bastante seguro, o de haber cometido algún error. Aparte del gobierno, con sus impuestos sobre la renta, y aparte de los ladrones, también los familiares de la persona rica están siempre pensando en cómo aprovecharse de él y quitarle su dinero. A esos familiares, a veces se les califica de sva-janaka-dasyu, que significa «ladrones y bandidos disfrazados de familiares». Por lo tanto, no hay necesidad de atesorar riquezas ni de esforzarse por tener cada vez más dinero. En la vida, el verdadero negocio es preguntarse: «¿Quién soy yo?», y comprender el propio ser. Se debe entender la posición de la entidad viviente en el mundo material, así como la manera de ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios.

Texto

śoka-moha-bhaya-krodha-
rāga-klaibya-śramādayaḥ
yan-mūlāḥ syur nṛṇāṁ jahyāt
spṛhāṁ prāṇārthayor budhaḥ

Palabra por palabra

śoka—lamentación; moha—ilusión; bhaya—temor; krodha—ira; rāga—apego; klaibya—pobreza; śrama—trabajo innecesario; ādayaḥ—etc.; yat-mūlāḥ—la causa original de todo ello; syuḥ—se vuelve; nṛṇām—de los seres humanos; jahyāt—debe abandonar; spṛhām—el deseo; prāṇa—de fuerza física o prestigio; arthayoḥ—y de atesorar dinero; budhaḥ—la persona inteligente.

Traducción

Los seres humanos dotados de inteligencia deben abandonar la causa original de la lamentación, de la ilusión, del temor, de la ira, del apego, de la pobreza y del trabajo innecesario. La causa original de todo ello es el deseo de adquirir dinero y prestigio innecesarios.

Significado

He aquí la diferencia entre la civilización védica y la moderna civilización demoníaca. La civilización védica se preocupaba del logro de la autorrealización; con ese fin, se recomendaba disponer de un pequeño volumen de ingresos para mantener juntos el alma y el cuerpo. La sociedad se dividía en brāhmaṇas,kṣatriyasvaiśyas, y śūdras, y los miembros de esa sociedad limitaban sus esfuerzos a resolver las necesidades más elementales. Los brāhmaṇas, en particular, no debían tener deseos materiales. Loskṣatriyas tenían que gobernar al pueblo, y para ello necesitaban dinero y prestigio. Los vaiśyas estaban satisfechos con la producción agrícola y la leche de las vacas; si, llegado el caso, había excedentes en la producción, se permitía el comercio. Los śūdras también eran felices, pues las tres clases superiores les proveían de alimento y refugio. Sin embargo, en la demoníaca civilización de nuestros días, no existen nibrāhmaṇas ni kṣatriyas; solo hay una supuesta clase obrera y una floreciente clase mercantil sin ningún objetivo en la vida.

Según la civilización védica, la perfección suprema de la vida es entrar en la orden de sannyāsa, pero, en la actualidad, la gente no conoce por qué razón hay que aceptar sannyāsa. Existe el erróneo concepto de que entrar en la orden de sannyāsa es una manera de evadirse de las responsabilidades sociales. Sin embargo, no es ese el motivo para entrar en la orden de sannyāsa. Por lo general, sannyāsa es la cuarta etapa de la vida espiritual. Se comienza como brahmacārī, para luego pasar a gṛhasthavānaprastha, y, finalmente, asannyāsī, a fin de aprovechar el tiempo de vida dedicándose por entero al cultivo de la autorrealización.Sannyāsa no significa pedir de puerta en puerta para conseguir dinero y complacer los sentidos. Sin embargo, en Kali-yuga no se recomienda tomar sannyāsa antes de tiempo, pues todo el mundo se siente más o menos inclinado hacia la complacencia de los sentidos. En su Néctar de la instrucción (2), Śrīla Rūpa Gosvāmī escribe:

atyāhāraḥ prayāsaś ca
prajalpo niyamāgrahaḥ
jana-saṅgaś ca laulyaṁ ca
ṣaḍbhir bhaktir vinaśyati

«Cuando alguien se enreda demasiado en las seis actividades que se enumeran a continuación, su servicio devocional queda arruinado: (1) comer más de lo necesario, o atesorar más dinero del que se necesita; (2) esforzarse en exceso por cosas mundanas muy difíciles de obtener; (3) hablar innecesariamente de temas mundanos; (4) practicar las reglas y regulaciones de las Escrituras solamente por seguirlas, y no por avanzar espiritualmente, o rechazar esas reglas y regulaciones y actuar de modo independiente o caprichoso; (5) relacionarse con personas mundanas sin interés en el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa; y (6) codiciar logros mundanos». El sannyāsī debe tener una institución para predicar conciencia de Kṛṣṇa; no tiene necesidad de guardar dinero para sí mismo. En nuestro movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa recomendamos que, en cuanto se disponga de dinero, el cincuenta por ciento se invierta en imprimir libros, y el otro cincuenta por ciento se emplee para gastos, en especial para establecer centros por todo el mundo. Los administradores del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa deben extremar su prudencia en este sentido. De lo contrario, el dinero será causa de lamentación, ilusión, temor, ira, apego material, pobreza material, y trabajos arduos e innecesarios. Cuando vivía solo en Vṛndāvana, nunca traté de construir maṭhās, templos, sino que me sentía perfectamente satisfecho con la pequeña cantidad de dinero que me reportaba la venta de la revista Back to Godhead; con eso tenía suficiente para mantenerme e imprimir. Cuando salí al extranjero, viví conforme al mismo principio; sin embargo, cuando los europeos y americanos comenzaron a aportar dinero en abundancia, comencé a abrir templos y establecí la adoración de la Deidad. Este mismo principio debe seguir vigente. Todo el dinero que se colecte debe emplearse en el servicio de Kṛṣṇa. No se debe destinar a la complacencia de los sentidos ni una sola moneda. Ese es el principio bhāgavata.

Texto

madhukāra-mahā-sarpau
loke ’smin no gurūttamau
vairāgyaṁ paritoṣaṁ ca
prāptā yac-chikṣayā vayam

Palabra por palabra

madhukāra—abejas que van de flor en flor recogiendo miel; mahā-sarpau—la gran serpiente (la pitón, que no se mueve de un lugar a otro); loke—en el mundo; asmin—este; naḥ—nuestros; guru—maestros espirituales;uttamau—de primera categoría; vairāgyam—renunciación; paritoṣam ca—y satisfacción; prāptāḥ—obtenida; yat-śikṣayā—por cuya instrucción; vayam—nosotros.

Traducción

La abeja y la serpiente pitón son dos excelentes maestros espirituales que con su ejemplo nos enseñan a permanecer satisfechos con poco, y a vivir en un lugar sin necesidad de moverse.

Texto

virāgaḥ sarva-kāmebhyaḥ
śikṣito me madhu-vratāt
kṛcchrāptaṁ madhuvad vittaṁ
hatvāpy anyo haret patim

Palabra por palabra

virāgaḥ—desapego; sarva-kāmebhyaḥ—de todos los deseos materiales; śikṣitaḥ—ha sido enseñado; me—a mí; madhu-vratāt—del abejorro; kṛcchra—con grandes dificultades; āptam—adquirido; madhu-vat—dulce como la miel; vittam—dinero; hatvā—matar; api—incluso; anyaḥ—otro; haret—se lleva; patim—al propietario.

Traducción

Del abejorro he aprendido a estar desapegado de atesorar dinero, pues, aunque es dulce como la miel, cualquiera puede matar a su propietario y quitárselo.

Significado

Si un panal está lleno de miel, alguien irá y se la llevará por la fuerza. Por lo tanto, el que atesora dinero debe comprender que puede ser atacado por el gobierno o los ladrones, o incluso matado por sus enemigos. Las Escrituras dicen que, especialmente en esta era, Kali-yuga, son los mismos gobiernos quienes, en lugar de proteger el dinero de los ciudadanos, se valen del peso de la ley para quitárselo. Por esa razón, el brāhmaṇa erudito había decidido no atesorar dinero alguno. Solo debemos poseer lo necesario para afrontar las necesidades inmediatas. No hay por qué disponer de un gran capital, solo para vivir con el miedo de que el gobierno o los ladrones nos lo arrebaten.

Texto

anīhaḥ parituṣṭātmā
yadṛcchopanatād aham
no cec chaye bahv-ahāni
mahāhir iva sattvavān

Palabra por palabra

anīhaḥ—sin deseo de poseer más; parituṣṭa—muy satisfecho; ātmā—el ser; yadṛcchā—por sí solo, sin esfuerzo; upanatāt—por las cosas que vienen a nuestra propiedad; aham—yo; no—no; cet—si así; śaye—me acuesto; bahu—muchos; ahāni—días; mahā-ahiḥ—una serpiente pitón; iva—como; sattva-vān—soportando.

Traducción

No me esfuerzo por conseguir nada, sino que me conformo con lo que viene por sí solo. Si no obtengo nada, sigo paciente y sin agitarme, como la serpiente pitón, y de ese modo permanezco tendido aquí durante muchos días.

Significado

El ejemplo de los abejorros debe enseñarnos a ser desapegados; los abejorros van de flor en flor recogiendo gotas de miel para almacenar en su colmena, hasta que viene alguien y se la lleva por la fuerza, sin dejarles nada. Por lo tanto, debemos aprender del abejorro a no guardar más dinero del que necesitamos. Del mismo modo, debemos aprender de la serpiente pitón a permanecer en un lugar durante muchísimos días sin comer, para después comer solamente aquello que viene por sí solo. De este modo, el brāhmaṇa erudito explicó las enseñanzas que había aprendido de aquellas dos criaturas, el abejorro y la serpiente pitón.

Texto

kvacid alpaṁ kvacid bhūri
bhuñje ’nnaṁ svādv asvādu vā
kvacid bhūri guṇopetaṁ
guṇa-hīnam uta kvacit
śraddhayopahṛtaṁ kvāpi
kadācin māna-varjitam
bhuñje bhuktvātha kasmiṁś cid
divā naktaṁ yadṛcchayā

Palabra por palabra

kvacit—a veces; alpam—muy poco; kvacit—a veces; bhūri—una gran cantidad; bhuñje—yo como; annam—alimento; svādu—sabroso; asvādu—desabrido; vā—o; kvacit—a veces; bhūri—grande; guṇa-upetam—un buen sabor; guṇa-hīnam—sin sabor; uta—si; kvacit—a veces; śraddhayā—respetuosamente; upahṛtam—traído por alguien; kvāpi—a veces; kadācit—a veces; māna-varjitam—ofrecido sin respeto; bhuñje—yo como; bhuktvā—tras comer; atha—de ese modo; kasmin cit—a veces, en algún lugar; divā—de día; naktam—o de noche; yadṛcchayā—según se puede obtener.

Traducción

A veces como muy poco, y, a veces, una gran cantidad. A veces son alimentos muy sabrosos, y a veces están desabridos. A veces se me ofrece prasāda con gran respeto, y otras veces se me da comida con desdén. A veces como durante el día, y otras veces por la noche. De este modo, como lo que puedo obtener sin dificultad.

Texto

kṣaumaṁ dukūlam ajinaṁ
cīraṁ valkalam eva vā
vase ’nyad api samprāptaṁ
diṣṭa-bhuk tuṣṭa-dhīr aham

Palabra por palabra

kṣaumam—ropa hecha de lino; dukūlam—seda o algodón; ajinam—piel de ciervo; cīram—taparrabos;valkalam—corteza de árbol; eva—tal como es; vā—o; vase—me pongo; anyat—otra cosa; api—aunque;samprāptam—que puede obtenerse; diṣṭa-bhuk—por el destino; tuṣṭa—satisfecha; dhīḥ—la mente; aham—estoy.

Traducción

Para cubrir mi cuerpo, uso lo que el destino pone a mi alcance, ya sea lana, seda, algodón, corteza de árbol o piel de ciervo, y permanezco completamente satisfecho y libre de agitación.

Texto

kvacic chaye dharopasthe
tṛṇa-parṇāśma-bhasmasu
kvacit prāsāda-paryaṅke
kaśipau vā parecchayā

Palabra por palabra

kvacit—a veces; śaye—me acuesto; dhara-upasthe—sobre la superficie de la tierra; tṛṇa—sobre hierba;parṇa—hojas; aśma—piedra; bhasmasu—sobre un montón de cenizas; kvacit—a veces; prāsāda—en palacios; paryaṅke—sobre una cama inmejorable; kaśipau—sobre una almohada; vā—o; para—de otro;icchayā—por el deseo.

Traducción

A veces me acuesto sobre la tierra desnuda, a veces sobre hojas, hierba o piedra, a veces sobre un montón de cenizas, y en ocasiones, por voluntad de otros, en un palacio, sobre una maravillosa cama con almohadas.

Significado

El brāhmaṇa erudito describe distintos tipos de nacimientos, ya que el modo de acostarse varía en función del cuerpo. Unas veces se nace en cuerpo de animal y otras en cuerpo de rey. El que nace en un cuerpo animal tiene que acostarse en el suelo, y el que nace en cuerpo de rey o de persona muy rica puede echarse en las maravillosas habitaciones de grandes palacios amueblados con camas y otras decoraciones. Sin embargo, esas opulencias no vienen por el simple hecho de que la entidad viviente las desee, sino que se obtienen por el deseo supremo (parecchayā), o por disposición de māyā. Como se afirma en el Bhagavad-gītā (18.61):

īśvaraḥ sarva-bhūtānāṁ
hṛd-deśe ’rjuna tiṣṭhati
bhrāmayan sarva-bhūtāni
yantrārūḍhāni māyayā

«El Señor Supremo Se encuentra en el corazón de todos, ¡oh, Arjuna!, y dirige los movimientos de todas las entidades vivientes, que están sentadas como en una máquina hecha de energía material». La entidad viviente, conforme a sus deseos materiales, recibe distintos tipos de cuerpos, que no son otra cosa que máquinas que la naturaleza material le ofrece cumpliendo la orden de la Suprema Personalidad de Dios. Por voluntad del Supremo, tenemos que pasar por distintos cuerpos, con sus respectivas maneras de acostarse.

Texto

kvacit snāto ’nuliptāṅgaḥ
suvāsāḥ sragvy alaṅkṛtaḥ
rathebhāśvaiś care kvāpi
dig-vāsā grahavad vibho

Palabra por palabra

kvacit—a veces; snātaḥ—bañarse con mucho esmero; anulipta-agaḥ—con todo el cuerpo ungido con pasta de sándalo; su-vāsāḥ—vestido con ropas de gran calidad; sragvī—adornado con collares de flores; alaṅkṛtaḥ—engalanado con alhajas de distintos tipos; ratha—en una cuadriga; ibha—en un elefante; aśvaiḥ—o montado en un caballo; care—viajo; kvāpi—a veces; dik-vāsāḥ—completamente desnudo; graha-vat—como si estuviera poseído por un fantasma; vibho—¡oh, señor!

Traducción

¡Oh, mi señor!, a veces puedo bañarme con mucho esmero, ungir todo mi cuerpo con pasta de sándalo, adornarme con un collar de flores y vestirme con ropas finas y hermosas alhajas. Entonces viajo como un rey a lomos de un elefante, en una cuadriga, o en un caballo. Otras veces, sin embargo, viajo desnudo, como un poseído por fantasmas.

Texto

nāhaṁ ninde na ca staumi
sva-bhāva-viṣamaṁ janam
eteṣāṁ śreya āśāse
utaikātmyaṁ mahātmani

Palabra por palabra

na—no; aham—yo; ninde—blasfemar; na—ni; ca—también; staumi—alabar; sva-bhāva—cuya naturaleza; viṣamam—contradictoria; janam—una entidad viviente o ser humano; eteṣām—de todos ellos; śreyaḥ—el beneficio supremo;āśāse—yo oro; uta—en verdad; aikātmyam—unidad; mahā-ātmani—en la Superalma, el Parabrahman (Kṛṣṇa).

Traducción

Personas distintas tienen distintas mentalidades. Por eso, no me corresponde ni alabarlas ni blasfemar de ellas. Únicamente les deseo el bien, con la esperanza de que estén dispuestas a lograr la unidad con la Superalma, la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa.

Significado

En cuanto llegamos al nivel del bhakti-yoga, podemos comprender perfectamente que la Suprema Personalidad de Dios, Vāsudeva, es el objetivo de la vida (vāsudevaḥ sarvam iti sa mahātmā sudurlabhaḥ). Esta es la enseñanza de todas las Escrituras védicas (vedaiś ca sarvair aham eva vedyaḥ, sarva-dharmān parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja). No tiene sentido alabar o condenar a alguien por sus cualidades o defectos materiales. En el mundo material, bueno y malo no significan nada, pues el que es bueno puede elevarse a un sistema planetario superior, y el que es malo puede degradarse a los sistemas planetarios inferiores. Personas de distintas mentalidades a veces se elevan y a veces se degradan, pero no es ese el objetivo de la vida. Por el contrario, el objetivo de la vida es liberarse de la elevación y la degradación, y emprender el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa. Por esa razón, la persona santa no hace diferencia entre lo supuestamente bueno y lo supuestamente malo, sino que desea que todos sean felices en el estado de conciencia de Kṛṣṇa, que es el objetivo supremo de la vida.

Texto

vikalpaṁ juhuyāc cittau
tāṁ manasy artha-vibhrame
mano vaikārike hutvā
taṁ māyāyāṁ juhoty anu

Palabra por palabra

vikalpam—distinción (entre bueno y malo, una persona y otra, una nación y otra, y todas las distinciones de este tipo); juhuyāt—se deben ofrecer como oblaciones; cittau—en el fuego de la conciencia; tām—esa conciencia; manasi—en la mente; artha-vibhrame—la raíz de toda aceptación y rechazo; manaḥ—esa mente; vaikārike—en el ego falso, la identificación del propio ser con la materia; hutvā—ofrecer como oblaciones; tam—ese ego falso; māyāyām—en la energía material total; juhoti—ofrece como oblaciones; anu—siguiendo este principio.

Traducción

La especulación mental que distingue entre bueno y malo debe ser considerada una unidad; entonces debe imbuirse en la mente, que, a su vez, debe imbuirse en el ego falso. Acto seguido, el ego falso debe imbuirse en la energía material total. Este es el proceso para combatir la diferenciación falsa.

Significado

Este verso explica la manera en que el yogī puede liberarse del apego material. El karmī, debido a la atracción que siente por la materia, no puede verse a sí mismo. Los jñānīs pueden distinguir entre materia y espíritu, pero los yogīs, los mejores de los cuales son los bhakti-yogīs, desean regresar al hogar, de vuelta a Dios. Los karmīs sucumben por completo a la influencia de la ilusión; los jñānīs no están bajo la influencia de la ilusión, pero tampoco han llegado al conocimiento positivo; los yogīs, sin embargo, y especialmente los bhakti-yogīs, están perfectamente situados en el plano espiritual. Como se confirma en elBhagavad-gītā (14.26):

māṁ ca yo ’vyabhicāreṇa
bhakti-yogena sevate
sa guṇān samatītyaitān
brahma-bhūyāya kalpate

«Aquel que se dedica por completo al servicio devocional, firme en todas las circunstancias, trasciende de inmediato las modalidades de la naturaleza material y llega así al plano del Brahman». El devoto, por lo tanto, se encuentra en una posición segura. El devoto se eleva de inmediato al plano espiritual. Otros, como los jñānīshaṭha-yogīs, solo pueden irse elevando hacia el plano espiritual a medida que anulan sus distinciones materiales a nivel psicológico y suprimen el ego falso, que nos hace pensar: «Yo soy el cuerpo, un producto de la materia». Es necesario fundir el ego falso en la energía material total, y fundir la energía material total en la fuente suprema de energía. Ese es el proceso para liberarse de la atracción de la materia.

Texto

ātmānubhūtau tāṁ māyāṁ
juhuyāt satya-dṛṅ muniḥ
tato nirīho viramet
svānubhūty-ātmani sthitaḥ

Palabra por palabra

ātma-anubhūtau—a la autorrealización; tām—ese; māyām—el ego falso de la existencia material; juhuyāt—debe ofrecer como oblación; satya-dṛk—aquel que ha comprendido realmente la Verdad Suprema; muniḥ—esa persona introspectiva; tataḥ—debido a esa autorrealización; nirīhaḥ—sin deseos materiales; viramet—debe retirarse por completo de las actividades materiales; sva-anubhūti-ātmani—en la autorrealización;sthitaḥ—situada de ese modo.

Traducción

La persona erudita e introspectiva debe darse cuenta de que la existencia material es ilusión. Esto solo es posible mediante la autorrealización. La persona iluminada, que ha visto realmente la verdad, debe abandonar todas las actividades materiales, situándose en el plano de la iluminación espiritual.

Significado

Mediante un estudio analítico de la constitución de todo el cuerpo, se puede concluir con certeza que el alma es diferente de todos los constituyentes materiales del cuerpo, como la tierra, el agua, el fuego y el aire. De ese modo, la persona introspectiva (manīṣī o muni) puede comprender la diferencia entre el cuerpo y el alma; cuando se ha comprendido al alma espiritual individual, es muy fácil comprender al alma espiritual suprema. Quien, de este modo, logra comprender que el alma individual está subordinada al alma espiritual suprema, alcanza la autorrealización. Como se explica en el capítulo trece del Bhagavad-gītā, en el cuerpo hay dos almas. El cuerpo se denomina kṣetra, y los ocupantes del cuerpo, los kṣetra-jñas, son dos: la Superalma (Paramātmā) y el alma individual. La Superalma y el alma individual son como dos pájaros posados en el mismo árbol (el cuerpo material). Uno de ellos, el olvidadizo pájaro individual, come la fruta del árbol, sin prestar atención a las instrucciones del otro pájaro, que simplemente es testigo de las actividades del primero, que es su amigo. El pájaro olvidadizo, cuando llega a reconocer al amigo supremo que está siempre con él tratando de guiarle en distintos cuerpos, se refugia en los pies de loto de ese pájaro supremo. Como se explica en el proceso de yogadhyānāvasthita-tad-gatena manasā paśyanti yaṁ yoginaḥ: Quien alcanza la perfección del yoga puede ver al amigo supremo por medio de la meditación y entregarse a Él. Ese es el comienzo delbhakti-yoga, la verdadera vida en el estado de conciencia de Kṛṣṇa.

Texto

svātma-vṛttaṁ mayetthaṁ te
suguptam api varṇitam
vyapetaṁ loka-śāstrābhyāṁ
bhavān hi bhagavat-paraḥ

Palabra por palabra

sva-ātma-vṛttam—la información de la historia de la autorrealización; mayā—por mí; ittham—de este modo; te—a ti;su-guptam—sumamente confidencial; api—aunque; varṇitam—explicada; vyapetam—sin; loka-śāstrābhyām—la opinión del hombre común o de la literatura corriente; bhavān—Tu Gracia; hi—en verdad; bhagavat-paraḥ—habiendo comprendido perfectamente a la Suprema Personalidad de Dios.

Traducción

Prahlāda Mahārāja, tú eres ciertamente un alma autorrealizada y un devoto del Señor Supremo. A ti no te preocupan ni la opinión pública ni las supuestas escrituras. Por esa razón, no he dudado en explicarte la historia de mi autorrealización.

Significado

La persona que es un verdadero devoto de Kṛṣṇa no se preocupa ni de la supuesta opinión pública ni de ningún escrito védico o filosófico. Prahlāda Mahārāja, que es un devoto de esa categoría, siempre desafió las erróneas enseñanzas de su padre y de los supuestos profesores que este designó para educarle. En cambio, se limitó a seguir las instrucciones de Nārada Muni, su guru; de ese modo, fue siempre un gran devoto. Esa es la naturaleza del devoto inteligente. El Śrīmad-Bhāgavatam enseña: yajñaiḥ saṅkīrtana-prāyair yajanti hi sumedhasaḥ. Aquel que tiene verdadera inteligencia debe unirse al movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, comprendiendo su propia identidad como sirviente eterno de Kṛṣṇa, y de ese modo practicar constantemente el canto del santo nombre del Señor: Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare.

Texto

śrī-nārada uvāca
dharmaṁ pāramahaṁsyaṁ vai
muneḥ śrutvāsureśvaraḥ
pūjayitvā tataḥ prīta
āmantrya prayayau gṛham

Palabra por palabra

śrī-nāradaḥ uvāca—Śrī Nārada Muni dijo; dharmam—el deber prescrito; pāramahaṁsyam—de losparamahaṁsas, los seres humanos más perfectos; vai—en verdad; muneḥ—de la persona santa; śrutvā—así escuchando; asura-īśvaraḥ—el rey de los asuras, Prahlāda Mahārāja; pūjayitvā—adorando a la persona santa; tataḥ—a continuación; prītaḥ—sintiéndose muy complacido; āmantrya—pidiendo permiso; prayayau—abandonó el lugar; gṛham—hacia su hogar.

Traducción

Nārada Muni continuó: Prahlāda Mahārāja, el rey de los demonios, tras escuchar las enseñanzas del santo, comprendió los deberes prescritos de la persona perfecta [paramahaṁsa]. Después de ofrecer la debida adoración al santo y de obtener su permiso, partió hacia su hogar.

Significado

Śrī Caitanya Mahāprabhu, como se cita en el Caitanya-caritāmṛta (Madhya 8.128), dijo:

kibā vipra, kibā nyāsī, śūdra kene naya
yei kṛṣṇa-tattva-vettā sei ‘guru’ haya

Toda persona bien versada en la ciencia de Kṛṣṇa puede ser guru, maestro espiritual. Por lo tanto, Prahlāda Mahārāja, a pesar de ser un gṛhastha y el rey de los demonios, era, al mismo tiempo, un paramahaṁsa, el mejor de los seres humanos; por lo tanto, es nuestro guru. Su nombre se menciona en la lista de gurus o autoridades:

svayambhūr nāradaḥ śambhuḥ
kumāraḥ kapilo manuḥ
prahlādo janako bhīṣmo
balir vaiyāsakir vayam

(Bhāg. 6.3.20)

La conclusión es que el paramahaṁsa es un devoto excelso (bhagavat-priya). Ese paramahaṁsa, sea cual sea su posición, —brahmacaryagṛhasthavānaprastha o sannyāsa—, es igualmente liberado y excelso.

Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo decimotercero del Canto Séptimo del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado «El comportamiento de la persona perfecta».