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CAPÍTULO 15

Los santos Nārada y Aṅgirā instruyen al rey Citraketu

En este capítulo, Aṅgirā Ṛṣi y Nārada hacen lo posible por consolar a Citraketu. Aṅgirā y Nārada Ṛṣi fueron a aliviar al rey en su excesiva lamentación, instruyéndolo acerca del sentido espiritual de la vida.

Los grandes santos Aṅgirā y Nārada explicaron que la relación entre padre e hijo no es real; no es más que una representación de la energía ilusoria. Esa relación no existía antes y no permanecerá en el futuro. El tiempo ha establecido que esa relación solo exista en el presente. Una relación temporal no debe ser causa de lamentación. La totalidad de la manifestación cósmica es temporal; no es irreal, pero tampoco tiene una existencia verdadera. Porque así lo ha dictado la Suprema Personalidad de Dios, todo lo creado en el mundo material es pasajero. En ese ámbito temporal, un padre engendra un hijo, o, lo que es lo mismo, una entidad viviente nace como hijo de un supuesto padre. Se trata de una situación temporal dispuesta por el Señor Supremo. Ni el padre ni el hijo son independientes en su existencia.

Escuchando a los grandes sabios, el rey se sintió aliviado en su falsa lamentación, y les preguntó por su identidad. Los grandes sabios se presentaron y explicaron al rey que todos los sufrimientos se deben al concepto corporal de la vida. Aquel que entiende su identidad espiritual y se entrega a la Suprema Personalidad de Dios, la persona espiritual suprema, alcanza la verdadera felicidad. Quien busque la felicidad en la materia, no obtendrá de esas relaciones basadas en el cuerpo más que lamentación. Autorrealización es la percepción espiritual de la relación que nos une a Kṛṣṇa. Esa percepción pone fin a la vida material, que está llena de miserias.

Texto

śrī-śuka uvāca
ūcatur mṛtakopānte
patitaṁ mṛtakopamam
śokābhibhūtaṁ rājānaṁ
bodhayantau sad-uktibhiḥ

Palabra por palabra

śrī-śukaḥ uvāca — Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; ūcatuḥ — hablaron; mṛtaka — del cadáver; upānte — cerca; patitam — caído; mṛtaka-upamam — como si fuese otro cadáver; śoka-abhibhūtam — muy afligido por la desesperación; rājānam — al rey; bodhayantau — instruyendo; sat-uktibhiḥ — con instrucciones que son reales, no temporales.

Traducción

Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo: Mientras el rey Citraketu, víctima de la desesperación, yacía como un cuerpo muerto al lado del cadáver de su hijo, los dos grandes sabios Nārada y Aṅgirā le instruyeron acerca de la conciencia espiritual con las siguientes palabras.

Texto

ko ’yaṁ syāt tava rājendra
bhavān yam anuśocati
tvaṁ cāsya katamaḥ sṛṣṭau
puredānīm ataḥ param

Palabra por palabra

kaḥ — quién; ayam — este; syāt — es; tava — a ti; rāja-indra — ¡oh, el mejor de los reyes!; bhavān — Tu Señoría; yam — a quien; anuśocati — se lamenta por; tvam — tú; ca — y; asya — a él (el cuerpo muerto); katamaḥ — quién; sṛṣṭau — en el nacimiento; purā — antes; idānīm — en este momento, en el presente; ataḥ param — y de aquí en adelante, en el futuro.

Traducción

¡Oh, rey!, ¿qué relación tiene contigo ese cuerpo muerto por el que te lamentas, y qué relación tienes tú con él? Tal vez digas que son padre e hijo, pero, ¿piensas que esa relación existía antes? ¿Existe realmente ahora? ¿Continuará en el futuro?

Significado

Las instrucciones de Nārada y Aṅgirā Muni son las verdaderas instrucciones espirituales para el alma condicionada que se halla bajo la influencia de la ilusión. Este mundo es temporal, pero, debido al karma del pasado, venimos, recibimos cuerpos, y creamos relaciones temporales basadas en la sociedad, la amistad, el amor, la nacionalidad y la comunidad, todo lo cual se termina con la muerte. Se trata de relaciones temporales que no existían en el pasado ni existirán en el futuro. Por lo tanto, en el presente, esas supuestas relaciones no son más que una ilusión.

Texto

yathā prayānti saṁyānti
sroto-vegena bālukāḥ
saṁyujyante viyujyante
tathā kālena dehinaḥ

Palabra por palabra

yathā — tal y como; prayānti — se separan; saṁyānti — se juntan; srotaḥ-vegena — por la acción de las olas; bālukāḥ — las pequeñas partículas de arena; saṁyujyante — se unen; viyujyante — son separadas; tathā — del mismo modo; kālena — por el tiempo; dehinaḥ — las entidades vivientes que han recibido cuerpos materiales.

Traducción

¡Oh, rey!, como pequeñas partículas de arena, que a veces se juntan y a veces se separan llevadas por la acción de las olas, las entidades vivientes que han recibido cuerpos materiales a veces se unen y a veces se separan por la acción del tiempo.

Significado

El error del alma condicionada es el concepto corporal de la vida. El cuerpo es material, pero dentro de él se encuentra el alma. Esa es la comprensión espiritual. Por desdicha, la persona ignorante, bajo el hechizo de la ilusión material, identifica el cuerpo con el ser, sin comprender que el cuerpo es materia. Los cuerpos, como los granos de arena, se unen y se separan por la acción del tiempo, y la gente se lamenta por esa unión y esa separación, que son ilusorias. Sin saber esto, no es posible ser feliz. Por esa razón, la primera instrucción que el Señor da en el Bhagavad-gītā (2.13) es la siguiente:

dehino ’smin yathā dehe
kaumāraṁ yauvanaṁ jarā
tathā dehāntara-prāptir
dhīras tatra na muhyati

«Del mismo modo que el alma encarnada pasa en este cuerpo continuamente de la niñez a la juventud y a la vejez, pasa también a otro cuerpo en el momento de la muerte. La persona sensata no se confunde ante ese cambio». No somos el cuerpo; somos seres espirituales atrapados en el cuerpo. Nuestro verdadero interés está en la comprensión de esta simple verdad. A partir de ahí, podremos seguir progresando en el sendero espiritual. De lo contrario, si permanecemos bajo el concepto corporal de la vida, permaneceremos por siempre en la existencia material, que está llena de miserias. Las soluciones políticas, las obras de beneficencia social, la asistencia médica y todos los demás programas ideados para asegurar la paz y la felicidad no perdurarán. Tendremos que seguir soportando los sufrimientos materiales vida tras vida. Por eso se dice que la vida material es duḥkhālayam aśāśvatam, un lugar repleto de miserias.

Texto

yathā dhānāsu vai dhānā
bhavanti na bhavanti ca
evaṁ bhūtāni bhūteṣu
coditānīśa-māyayā

Palabra por palabra

yathā — tal y como; dhānāsu — mediante semillas de arroz; vai — en verdad; dhānāḥ — granos; bhavanti — se generan; na — no; bhavanti — se generan; ca — también; evam — de este modo; bhūtāni — las entidades vivientes; bhūteṣu — en otras entidades vivientes; coditāni — impulsado; īśa-māyayā — por la potencia o el poder de la Suprema Personalidad de Dios.

Traducción

Las semillas sembradas en la tierra, unas veces germinan y otras veces no. A veces la tierra no es fértil, y la siembra no da fruto. Del mismo modo, a veces un posible padre, impulsado por la potencia del Señor Supremo, puede engendrar un hijo, pero otras veces puede no llegar a concebirlo. Por lo tanto, nadie debe lamentarse por esa artificial relación de paternidad, que, en última instancia, está bajo el control del Señor Supremo.

Significado

En realidad, Mahārāja Citraketu no estaba destinado a tener hijos. Por eso, aunque tenía cientos de miles de esposas, todas ellas resultaron ser estériles, de modo que no pudo tener ni un solo hijo. Cuando Aṅgirā Ṛṣi fue a verle, el rey pidió al gran sabio la bendición de tener al menos un hijo. Con esa bendición de Aṅgirā Ṛṣi, y por la gracia de māyā, el rey tuvo el hijo que deseaba; el niño, sin embargo, no iba a vivir mucho tiempo. Por esa razón, Aṅgirā Ṛṣi, al principio, había dicho al rey que su hijo sería causa de júbilo y de lamentación.

Por los designios de la providencia, o, en otras palabras, por la voluntad del Supremo, el rey Citraketu no estaba destinado a tener hijos. Del mismo modo que una semilla estéril no puede generar otras semillas, la persona estéril, por voluntad del Señor, no podrá engendrar hijos. A veces, un padre impotente y una madre estéril tienen hijos, mientras que, otras veces, un padre potente y una madre fértil no los tienen. De hecho, a veces nace un hijo a pesar del recurso a los métodos anticonceptivos, y entonces los padres matan al niño antes de nacer. En la era actual, esa matanza de niños antes de nacer es una práctica común. ¿Por qué?, ¿por qué fallan los métodos anticonceptivos?; ¿por qué se conciben hijos que los padres tienen que matar antes de que nazcan? La conclusión es que los métodos de nuestro supuesto conocimiento científico no pueden determinar lo que va a ocurrir; en realidad, lo que vaya a suceder depende de la voluntad suprema. Es la voluntad suprema quien determina los factores de familia, comunidad y personalidad en que nos desenvolvemos, factores que han sido dispuestos por el Señor Supremo conforme a nuestros deseos bajo el hechizo de māyā, la ilusión. Por consiguiente, en la vida devocional no debemos desear nada, puesto que todo depende de la Suprema Personalidad de Dios. Como se afirma en el Bhakti-rasāmṛta-sindhu (1.1.11):

anyābhilāṣitā-śūnyaṁ
jñāna-karmādy-anāvṛtam
ānukūlyena kṛṣṇānu-
śīlanaṁ bhaktir uttamā

«El servicio amoroso trascendental al Señor Supremo, Kṛṣṇa, debe ofrecerse con actitud favorable y sin deseo de obtener beneficios materiales de las actividades fruitivas ni de la especulación filosófica. Eso recibe el nombre de servicio devocional puro». Solo debemos actuar para adquirir conciencia de Kṛṣṇa. En lo demás, debemos depender por entero de la Persona Suprema. No debemos elaborar planes que, en última instancia, nos causen frustración.

Texto

vayaṁ ca tvaṁ ca ye ceme
tulya-kālāś carācarāḥ
janma-mṛtyor yathā paścāt
prāṅ naivam adhunāpi bhoḥ

Palabra por palabra

vayam — nosotros (los grandes sabios, ministros y partidarios del rey); ca — y; tvam — tú; ca — también; ye — quien; ca — también; ime — esos; tulya-kālāḥ — reunidos al mismo tiempo; cara-acarāḥ — móviles e inmóviles; janma — nacimiento; mṛtyoḥ — y muerte; yathā — tal y como; paścāt — después de; prāk — antes; na — no; evam — así; adhunā — en el presente; api — aunque; bhoḥ — ¡oh, rey!

Traducción

¡Oh, rey!, tanto tú como nosotros, tus consejeros, esposas y ministros, así como todos los seres móviles e inmóviles que pueblan la totalidad del cosmos en este momento, nos hallamos en una situación temporal. Es una situación que no existía antes de nuestro nacimiento, y que tampoco existirá después de nuestra muerte. Por lo tanto, nuestra situación actual es temporal, aunque no falsa.

Significado

Los filósofos māyāvādīs dicen: brahma satyaṁ jagan mithyā: El Brahman, el ser vivo, es real, pero su actual situación corpórea es falsa. Sin embargo, según la filosofía vaiṣṇava, la situación presente no es falsa, sino temporal. Es como un sueño. El sueño no existe mientras no estamos dormidos, ni continúa una vez que despertamos. El período de sueño solo existe entre esos dos momentos; por lo tanto, es falso en el sentido de que no es permanente. Del mismo modo, toda la creación material, que nos incluye a nosotros y a los demás seres creados, tampoco es permanente. Antes y después del sueño no nos lamentamos por la situación soñada; por lo tanto, tampoco debemos lamentarnos durante el sueño o durante situaciones semejantes al sueño, considerándolas reales. Eso es verdadero conocimiento.

Texto

bhūtair bhūtāni bhūteśaḥ
sṛjaty avati hanti ca
ātma-sṛṣṭair asvatantrair
anapekṣo ’pi bālavat

Palabra por palabra

bhūtaiḥ — por algunos seres vivos; bhūtāni — otras entidades vivientes; bhūta-īśaḥ — la Suprema Personalidad de Dios, el amo de todo; sṛjati — crea; avati — mantiene; hanti — mata; ca — también; ātma-sṛṣṭaiḥ — que son creados por Él; asvatantraiḥ — no independientes; anapekṣaḥ — no interesado (en la creación); api — aunque; bāla-vat — como un niño.

Traducción

Ciertamente, la Suprema Personalidad de Dios, el amo y propietario de todo, no tiene interés en la manifestación cósmica temporal. Aun así, como el niño que crea algo en la playa sin tener interés en ello, el Señor, manteniéndolo todo bajo Su control, causa la creación, el mantenimiento y la aniquilación. Él crea haciendo que un padre engendre un hijo, mantiene haciendo que un gobierno o rey velen por el bienestar público, y aniquila a través de los agentes de la muerte, como, por ejemplo, las serpientes. Los agentes para la creación, el mantenimiento y la aniquilación no tenemos potencia independiente, pero, debido al hechizo de la energía ilusoria, nos consideramos el creador, el sustentador y el aniquilador.

Significado

Nadie puede crear, mantener o aniquilar de modo independiente. Por esa razón, el Bhagavad-gītā (3.27), dice:

prakṛteḥ kriyamāṇāni
guṇaiḥ karmāṇi sarvaśaḥ
ahaṅkāra-vimūḍhātmā
kartāham iti manyate

«El alma espiritual que está confundida por la influencia del ego falso, se cree el autor de actividades que en realidad son ejecutadas por las tres modalidades de la naturaleza material». Prakṛti, la naturaleza material, bajo la dirección de la Suprema Personalidad de Dios, induce a todas las entidades vivientes a crear, mantener o aniquilar conforme a las modalidades de la naturaleza. Pero la entidad viviente, sin conocer a la Persona Suprema ni a Su agente, la energía material, se considera el hacedor. Lo cierto es que no lo es en absoluto. Como agente del hacedor supremo, es decir, del Señor Supremo, tiene que regirse por las órdenes del Señor. En la actualidad, el mundo se encuentra en una situación caótica debido a la ignorancia de unos líderes que han olvidado que sus posiciones les han sido encomendadas por la Suprema Personalidad de Dios. Como han sido puestos en esos cargos por el Señor, tienen el deber de consultarle y actuar en consecuencia. El libro que deben consultar es el Bhagavad-gītā, que contiene las instrucciones del Señor Supremo. Por lo tanto, aquellos que están ocupados en la creación, el mantenimiento y la aniquilación, deben consultar a la Persona Suprema, que es quien les ha asignado sus cargos, y actuar en consecuencia. Si así lo hacen, todo el mundo se sentirá satisfecho y no habrá perturbación.

Texto

dehena dehino rājan
dehād deho ’bhijāyate
bījād eva yathā bījaṁ
dehy artha iva śāśvataḥ

Palabra por palabra

dehena — por el cuerpo; dehinaḥ — del padre, que tiene un cuerpo material; rājan — ¡oh, rey!; dehāt — del cuerpo (de la madre); dehaḥ — otro cuerpo; abhijāyate — nace; bījāt — de una semilla; eva — en verdad; yathā — tal y como; bījam — otra semilla; dehī — la persona que ha recibido un cuerpo material; arthaḥ — los elementos materiales; iva — como; śāśvataḥ — eterna.

Traducción

¡Oh, rey!, de una semilla se genera otra semilla, y, del mismo modo, a partir de un cuerpo [el cuerpo del padre], y por intermedio de otro cuerpo [el cuerpo de la madre], se genera un tercer cuerpo [el cuerpo del hijo]. Del mismo modo que los elementos del cuerpo material son eternos, la entidad viviente que aparece por intermedio de esos elementos materiales también es eterna.

Significado

El Bhagavad-gītā nos enseña que existen dos energías: la energía superior y la energía inferior. La energía inferior comprende los cinco elementos materiales densos y los tres sutiles. A través de esos elementos, la entidad viviente, que representa a la energía superior, aparece en distintos tipos de cuerpos conforme a la acción o supervisión de la energía material. En realidad, tanto la energía material como la espiritual —materia y espíritu— existen eternamente como potencias de la Suprema Personalidad de Dios. La entidad de la que emanan esas potencias es la Persona Suprema. Puesto que la energía espiritual, el ser vivo, que es parte integral del Señor Supremo, desea disfrutar del mundo material, el Señor le ofrece la posibilidad de recibir distintos tipos de cuerpos materiales y de sufrir o disfrutar en diversas circunstancias materiales. De hecho, la energía espiritual, la entidad viviente que desea disfrutar de las cosas materiales, se mueve bajo el control del Señor Supremo. Los supuestos padres de la entidad viviente nada tienen que ver con ella. Como resultado del libre albedrío y del karma, el ser vivo recibe distintos cuerpos por intermedio de unos supuestos padres y madres.

Texto

deha-dehi-vibhāgo ’yam
aviveka-kṛtaḥ purā
jāti-vyakti-vibhāgo ’yaṁ
yathā vastuni kalpitaḥ

Palabra por palabra

deha — de este cuerpo; dehi — y del propietario del cuerpo; vibhāgaḥ — la división; ayam — esta; aviveka — de la ignorancia; kṛtaḥ — hecha; purā — desde tiempo inmemorial; jāti — de clase o casta; vyakti — y del individuo; vibhāgaḥ — división; ayam — esta; yathā — tal y como; vastuni — en el objeto original; kalpitaḥ — imaginado.

Traducción

La nacionalidad, la individualidad y todas las demás divisiones generales y específicas, son imaginaciones de personas que no han avanzado en el cultivo de conocimiento.

Significado

En realidad, existen dos energías, la material y la espiritual. Ambas existen eternamente, pues son emanaciones de la verdad eterna, el Señor Supremo. Desde tiempo inmemorial, el alma individual, la entidad viviente individual, ha deseado actuar olvidando su identidad original; debido a ello, por distintas situaciones conforme a sus distintos cuerpos materiales, se identifica con un sinfín de divisiones basadas en la nacionalidad, la comunidad, la especie, etc.

Texto

śrī-śuka uvāca
evam āśvāsito rājā
citraketur dvijoktibhiḥ
vimṛjya pāṇinā vaktram
ādhi-mlānam abhāṣata

Palabra por palabra

śrī-śukaḥ uvāca — Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; evam — así; āśvāsitaḥ — iluminado, o con nuevas esperanzas; rājā — el rey; citraketuḥ — Citraketu; dvija-uktibhiḥ — por las instrucciones de los grandes brāhmaṇas (Nārada y Aṅgirā Ṛṣi); vimṛjya — secando; pāṇinā — con la mano; vaktram — su rostro; ādhi-mlānam — marcado por la lamentación; abhāṣata — habló con inteligencia.

Traducción

Śrī Śukadeva Gosvāmī continuó: Así iluminado por las instrucciones de Nārada y Aṅgirā, el rey Citraketu vio en aquel conocimiento una nueva esperanza. Secándose el apesadumbrado rostro con la mano, el rey dijo.

Texto

śrī-rājovāca
kau yuvāṁ jñāna-sampannau
mahiṣṭhau ca mahīyasām
avadhūtena veṣeṇa
gūḍhāv iha samāgatau

Palabra por palabra

śrī-rājā uvāca — el rey Citraketu dijo; kau — quiénes; yuvām — ustedes dos; jñāna-sampannau — de conocimiento perfectamente maduro; mahiṣṭhau — los más grandes; ca — también; mahīyasām — entre otras grandes personalidades; avadhūtena — de los mendicantes liberados; veṣeṇa — con las ropas; gūḍhau — disfrazados; iha — a este lugar; samāgatau — llegados.

Traducción

El rey Citraketu dijo: Solo por ocultar su identidad, han venido aquí vestidos como avadhūtas, como personas liberadas, pero puedo darme cuenta de que, por su nivel de consciencia, son los más elevados de los hombres. Ustedes lo conocen todo tal y como es. Por lo tanto, son los más grandes entre las grandes personalidades.

Texto

caranti hy avanau kāmaṁ
brāhmaṇā bhagavat-priyāḥ
mādṛśāṁ grāmya-buddhīnāṁ
bodhāyonmatta-liṅginaḥ

Palabra por palabra

caranti — viajan; hi — en verdad; avanau — sobre la superficie del mundo; kāmam — conforme al deseo; brāhmaṇāḥ — los brāhmaṇas; bhagavat-priyāḥ — que también son vaiṣṇavas, muy queridos a la Suprema Personalidad de Dios; -dṛśām — de quienes como yo; grāmya-buddhīnām — obsesionados con la conciencia material temporal; bodhāya — para despertar; unmatta-liṅginaḥ — que se visten como si fuesen locos.

Traducción

Los brāhmaṇas que se han elevado a la posición de vaiṣṇavas, que son los sirvientes más queridos de Kṛṣṇa, a veces se visten como si fuesen locos. Con el único deseo de beneficiar a materialistas como nosotros, que estamos siempre apegados a la complacencia de los sentidos, y para disipar nuestra ignorancia, esos vaiṣṇavas viajan por la superficie del globo conforme a su deseo.

Texto

kumāro nārada ṛbhur
aṅgirā devalo ’sitaḥ
apāntaratamā vyāso
mārkaṇḍeyo ’tha gautamaḥ
vasiṣṭho bhagavān rāmaḥ
kapilo bādarāyaṇiḥ
durvāsā yājñavalkyaś ca
jātukarṇas tathāruṇiḥ
romaśaś cyavano datta
āsuriḥ sapatañjaliḥ
ṛṣir veda-śirā dhaumyo
muniḥ pañcaśikhas tathā
hiraṇyanābhaḥ kauśalyaḥ
śrutadeva ṛtadhvajaḥ
ete pare ca siddheśāś
caranti jñāna-hetavaḥ

Palabra por palabra

kumāraḥ — Sanat-kumāra; nāradaḥ — Nārada Muni; ṛbhuḥ — Ṛbhu; aṅgirāḥ — Aṅgirā; devalaḥ — Devala; asitaḥ — Asita; apāntaratamāḥ — el nombre anterior de Vyāsa, Apāntaratamā; vyāsaḥ — Vyāsa; mārkaṇḍeyaḥ — Mārkaṇḍeya; atha — y; gautamaḥ — Gautama; vasiṣṭhaḥ — Vasiṣṭha; bhagavān rāmaḥ — el Señor Paraśurāma; kapilaḥ — Kapila; bādarāyaṇiḥ — Śukadeva Gosvāmī; durvāsāḥ — Durvāsā; yājñavalkyaḥ — Yājñavalkya; ca — también; jātukarṇaḥ — Jātukarṇa; tathā — así como; aruṇiḥ — Aruṇi; romaśaḥ — Romaśa; cyavanaḥ — Cyavana; dattaḥ — Dattātreya; āsuriḥ — Āsuri; sa-patañjaliḥ — con Patañjali Ṛṣi; ṛṣiḥ — el sabio; veda-śirāḥ — la cabeza de los Vedas; dhaumyaḥ — Dhaumya; muniḥ — el sabio; pañcaśikhaḥ — Pañcaśikha; tathā — así también; hiraṇyanābhaḥ — Hiraṇyanābha; kauśalyaḥ — Kauśalya; śrutadevaḥ — Śrutadeva; ṛtadhvajaḥ — Ṛtadhvaja; ete — todos estos; pare — otros; ca — y; siddha-īśāḥ — los amos del poder místico; caranti — viajan; jñāna-hetavaḥ — personas muy eruditas que predican por todo el mundo.

Traducción

¡Oh, grandes almas!, he escuchado decir que, entre las grandes personalidades perfectas que viajan por la superficie de la Tierra para impartir conocimiento a la gente cubierta por la ignorancia, se encuentran Sanat-kumāra, Nārada, Ṛbhu, Aṅgirā, Devala, Asita, Apāntaratamā [Vyāsadeva], Mārkaṇḍeya, Gautama, Vasiṣṭha, Bhagavān Paraśurāma, Kapila, Śukadeva, Durvāsā, Yājñavalkya, Jātukarṇa y Aruṇi, así como Romaśa, Cyavana, Dattātreya, Āsuri, Patañjali, el gran sabio Dhaumya, que es como la cabeza de los Vedas, el sabio Pañcaśikha, Hiraṇyanābha, Kauśalya, Śrutadeva y Ṛtadhvaja. Sin duda alguna, ustedes están entre ellos.

Significado

La palabra jñāna-hetavaḥ es muy significativa, porque las grandes personalidades que se citan en estos versos no viajan por la superficie de la Tierra para desencaminar a la gente, sino para difundir el conocimiento verdadero. Sin ese conocimiento, la vida humana es un fracaso. La forma humana de vida tiene por objeto la comprensión de la relación que nos une con Kṛṣṇa, Dios. A quien carece de ese conocimiento, se le incluye en las categorías animales. El propio Señor dice en el Bhagavad-gītā (7.15):

na māṁ duṣkṛtino mūḍhāḥ
prapadyante narādhamāḥ
māyayāpahṛta-jñānā
āsuraṁ bhāvam āśritāḥ

«Esos malvados sumamente necios, que son lo más bajo de la humanidad, a quienes la ilusión les ha robado el conocimiento, y que participan de la naturaleza atea de los demonios, no se entregan a Mí».

La ignorancia consiste en el concepto corporal de la vida (yasyātma-buddhiḥ kuṇape tri-dhātuke... sa eva go-kharaḥ). La práctica totalidad de los habitantes del universo, y en particular de este planeta, Bhūrloka, piensan que el cuerpo y el alma no tienen existencia separada, y que, por lo tanto, no hay ninguna necesidad de buscar la autorrealización. Pero no es así. Por eso todos los brāhmaṇas que se citan en estos versos, como devotos que son, viajan por todo el mundo para despertar la conciencia de Kṛṣṇa en el corazón de esos necios materialistas.

El Mahābhārata nos habla de todos los ācāryas que se mencionan en estos versos. También es importante la palabra pañcaśikha. Ese es el nombre que recibe la persona que está liberada de los conceptos de annamaya, prāṇamaya, manomaya, vijñānamaya y ānandamaya, y que es perfectamente consciente de las cubiertas sutiles del alma. Como explica el Mahābhārata (Śānti-parva, capítulos 218-219), un ācārya llamado Pañcaśikha nació en la familia de Mahārāja Janaka, el gobernante de Mithila. Los filósofos seguidores del sāṅkhya le consideran miembro de su escuela. El verdadero conocimiento pertenece a la entidad viviente que vive dentro del cuerpo. Por desdicha, debido a la ignorancia, la entidad viviente se identifica con el cuerpo, y de ese modo siente placer y sufrimiento.

Texto

tasmād yuvāṁ grāmya-paśor
mama mūḍha-dhiyaḥ prabhū
andhe tamasi magnasya
jñāna-dīpa udīryatām

Palabra por palabra

tasmāt — por lo tanto; yuvām — ustedes dos; grāmya-paśoḥ — de un animal como un cerdo o un perro; mama — yo; mūḍha-dhiyaḥ — que soy muy necio (por no tener conocimiento espiritual); prabhū — ¡oh, mis dos señores!; andhe — en ciega; tamasi — oscuridad; magnasya — de quien está absorto; jñāna-dīpaḥ — la antorcha del conocimiento; udīryatām — que se encienda.

Traducción

Ustedes son grandes personalidades, de modo que pueden darme conocimiento verdadero. Soy tan necio como un perro, un cerdo o cualquier otro animal callejero, pues estoy sumido en la oscuridad de la ignorancia. Así pues, les pido que, por favor, enciendan la antorcha del conocimiento y me salven.

Significado

Esta es la manera de recibir conocimiento. Debemos entregarnos a los pies de loto de una gran personalidad que nos pueda impartir verdadero conocimiento trascendental. Por esa razón, las Escrituras dicen: tasmād guruṁ prapadyeta jijñāsuḥ śreya uttamam: «La persona que desea comprender el objetivo supremo, el máximo beneficio de la vida, debe acudir a un maestro espiritual genuino y entregarse a él». Solo quien está verdaderamente deseoso de recibir el conocimiento que disipa la oscuridad de la ignorancia es apto para acudir a un guru o maestro espiritual. No hay que acudir al guru en busca de beneficios materiales, como curarse de una enfermedad o recibir algún bien milagroso. No es esa la manera de acercarse a un guru. Tad-vijñānārtham: Debemos acudir a un guru para entender la ciencia trascendental de la vida espiritual. Por desgracia, en la era de Kali hay muchos gurus falsos que hacen exhibiciones de magia ante sus discípulos, y también muchos discípulos necios deseosos de ver esa magia para obtener beneficios materiales. Esos discípulos no tienen interés en cultivar la vida espiritual para salvarse de la oscuridad de la ignorancia. Se dice en las Escrituras:

om ajñāna-timirāndhasya
jñānāñjana-śalākayā
cakṣur unmīlitaṁ yena
tasmai śrī-gurave namaḥ

«Nací en la ignorancia más oscura, y mi maestro espiritual abrió mis ojos con la antorcha del conocimiento. Yo le ofrezco respetuosas reverencias». Esta es la definición de guru. Todo el mundo está sumido en la oscuridad de la ignorancia. Por lo tanto, todos necesitan iluminarse con conocimiento trascendental. Aquel que ilumina a su discípulo y le salva de pudrirse en la oscuridad de la ignorancia del mundo material, es el verdadero guru.

Texto

śrī-aṅgirā uvāca
ahaṁ te putra-kāmasya
putrado ’smy aṅgirā nṛpa
eṣa brahma-sutaḥ sākṣān
nārado bhagavān ṛṣiḥ

Palabra por palabra

śrī-aṅgirāḥ uvāca — el gran sabio Aṅgirā dijo; aham — yo; te — de ti; putra-kāmasya — con el deseo de tener un hijo; putra-daḥ — quien dio el hijo; asmi — soy; aṅgirāḥ — Aṅgirā Ṛṣi; nṛpa — ¡oh, rey!; eṣaḥ — este; brahma-sutaḥ — el hijo del Señor Brahmā; sākṣāt — directamente; nāradaḥ — Nārada Muni; bhagavān — el muy poderoso; ṛṣiḥ — sabio.

Traducción

Aṅgirā dijo: Mi querido rey, yo vine a verte cuando deseabas un hijo. De hecho, soy el mismo Aṅgīra Ṛṣi que te dio ese hijo. En cuanto a este ṛṣi, se trata del gran sabio Nārada, que nació directamente del Señor Brahmā.

Texto

itthaṁ tvāṁ putra-śokena
magnaṁ tamasi dustare
atad-arham anusmṛtya
mahāpuruṣa-gocaram
anugrahāya bhavataḥ
prāptāv āvām iha prabho
brahmaṇyo bhagavad-bhakto
nāvāsāditum arhasi

Palabra por palabra

ittham — de este modo; tvām — tú; putra-śokena — por el dolor ante la muerte de tu hijo; magnam — sumido; tamasi — en la oscuridad; dustare — insuperable; a-tat-arham — impropio de una persona como tú; anusmṛtya — recordar; mahā-puruṣa — la Suprema Personalidad de Dios; gocaram — que son avanzados en comprensión; anugrahāya — para dar misericordia; bhavataḥ — hacia ti; prāptau — llegados; āvām — nosotros dos; iha — a este lugar; prabho — ¡oh, rey!; brahmaṇyaḥ — aquel que está situado en la Verdad Absoluta Suprema; bhagavat-bhaktaḥ — un devoto avanzado de la Suprema Personalidad de Dios; na — no; avāsāditum — lamentar; arhasi — tú mereces.

Traducción

Mi querido rey, tú eres un devoto avanzado de la Suprema Personalidad de Dios. No es propio de una persona como tú estar absorto en lamentaciones por la pérdida de algo material. Por eso hemos venido, a liberarte de esa falsa lamentación, que se debe a que estás sumido en la oscuridad de la ignorancia. No es en absoluto deseable que una persona avanzada en conocimiento espiritual se deje afectar por las pérdidas y ganancias materiales.

Significado

En este verso hay varias palabras importantes. La palabra mahā-puruṣa se refiere a los devotos avanzados, así como a la Suprema Personalidad de Dios. Mahā significa «la suprema», y puruṣa significa «persona». Mahā-pauruṣika es la persona que se ocupa constantemente en el servicio del Señor Supremo. Śukadeva Gosvāmī y Mahārāja Parīkṣit, por ejemplo, reciben a veces el calificativo de mahā-pauruṣika. El devoto siempre debe aspirar a ocuparse en el servicio de los devotos avanzados. En una canción, Śrīla Narottama dāsa Ṭhākura dice:

tāṅdera caraṇa sevi bhakta-sane vāsa
janame janame haya, ei abhilāṣa

El devoto debe aspirar siempre a vivir en compañía de devotos avanzados y a ocuparse en el servicio del Señor por mediación del sistema de paramparā. Siempre debe servir en la misión de Śrī Caitanya Mahāprabhu conforme a las instrucciones de los grandes Gosvāmīs de Vṛndāvana. Eso se denomina tāṇdera caraṇa sevi. Debemos servir a los pies de loto de los Gosvāmīs viviendo en compañía de devotos (bhakta-sane vāsa). Ese es el deber del devoto, quien no debe aspirar a beneficios materiales, ni lamentarse por pérdidas materiales. Aṅgirā Ṛṣi y Nārada vieron que Mahārāja Citraketu, un devoto avanzado, había caído en la oscuridad de la ignorancia, lamentándose por el cuerpo material de su hijo; entonces, por su misericordia sin causa, fueron a darle sus instrucciones para salvarlo de esa ignorancia.

Otra palabra significativa es brahmaṇya. A veces se ofrecen reverencias al Señor con la oración namo brahmaṇya-devāya, que indica que el Señor es servido por los devotos. Por eso este verso afirma: brahmaṇyo bhagavad-bhakto nāvāsāditum arhasi. Esa es la característica del devoto avanzado. Brahma-bhūtaḥ prasannātmā. Al devoto, que es un alma avanzada y autorrealizada, nada material le causa júbilo ni lamentación materiales. Siempre es trascendental a la vida condicionada.

Texto

tadaiva te paraṁ jñānaṁ
dadāmi gṛham āgataḥ
jñātvānyābhiniveśaṁ te
putram eva dadāmy aham

Palabra por palabra

tadā — entonces; eva — ciertamente; te — a ti; param — trascendental; jñānam — conocimiento; dadāmi — te habría entregado; gṛham — a tu casa; āgataḥ — vine; jñātvā — conociendo; anya-abhiniveśam — absorción en algo más (en cosas materiales); te — tuyo; putram — un hijo; eva — solamente; dadāmi — di; aham — yo.

Traducción

Pude haberte dado el conocimiento trascendental supremo la primera vez que vine a tu casa, pero, cuando vi que tu mente estaba absorta en cosas materiales, solamente te di un hijo, que ha sido para ti causa de júbilo y de lamentación.

Texto

adhunā putriṇāṁ tāpo
bhavataivānubhūyate
evaṁ dārā gṛhā rāyo
vividhaiśvarya-sampadaḥ
śabdādayaś ca viṣayāś
calā rājya-vibhūtayaḥ
mahī rājyaṁ balaṁ koṣo
bhṛtyāmātya-suhṛj-janāḥ
sarve ’pi śūraseneme
śoka-moha-bhayārtidāḥ
gandharva-nagara-prakhyāḥ
svapna-māyā-manorathāḥ

Palabra por palabra

adhunā — en el momento presente; putriṇām — de personas que tienen hijos; tāpaḥ — la tribulación; bhavatā — por ti; eva — en verdad; anubhūyate — es experimentada; evam — de este modo; dārāḥ — buena esposa; gṛhāḥ — residencia; rāyaḥ — riquezas; vividha — diversas; aiśvarya — opulencias; sampadaḥ — prosperidades; śabda-ādayaḥ — sonido, etc.; ca — y; viṣayāḥ — los objetos de la complacencia de los sentidos; calāḥ — temporales; rājya — del reino; vibhūtayaḥ — opulencias; mahī — tierras; rājyam — reino; balam — fuerza; koṣaḥ — tesoro; bhṛtya — sirvientes; amātya — ministros; suhṛt-janāḥ — aliados; sarve — todos; api — en verdad; śūrasena — ¡oh, rey de Śūrasena!; ime — estos; śoka — de lamentación; moha — de ilusión; bhaya — de temor; arti — y sufrimiento; dāḥ — que dan; gandharva-nagara-prakhyāḥ — comenzando con la visión ilusoria de un gandharva-nagara, un gran palacio dentro del bosque; svapna — sueños; māyā — ilusiones; manorathāḥ — e invenciones de la mente.

Traducción

Mi querido rey, ahora tienes una experiencia real de lo que sufre la persona que tiene hijos. ¡Oh, rey!, propietario del estado de Śūrasena, la esposa, la casa, la opulencia de un reino, con todas sus riquezas y objetos de la percepción de los sentidos, son todos una sola cosa, en el sentido de que son temporales. El reino, el poderío militar, el tesoro, los sirvientes, los ministros, los amigos y los familiares son todos causa de temor, ilusión, lamentación y sufrimiento. Son como un gandharva-nagara, un palacio inexistente dentro del bosque, que solo existe en la imaginación. Como no son permanentes, no son más que ilusiones, sueños e invenciones mentales.

Significado

Este verso describe el enredo de la existencia material. En la existencia material, la entidad viviente posee muchas cosas: un cuerpo material, hijos, esposa, etc. (dehāpatya-kalatrādiṣu). Podría pensarse que todo ello va a servirle de protección, pero eso es imposible. A pesar de todas esas posesiones, el alma espiritual tiene que abandonar la situación en que se encuentra y aceptar otra, que tal vez le sea desfavorable. Pero aun en el caso de que fuese favorable, también tendría que abandonarla para recibir otro cuerpo. De ese modo se perpetúa su sufrimiento en la existencia material. El hombre sensato debe ser perfectamente consciente de que esas cosas no van a darle felicidad. Debe situarse en su identidad espiritual y servir eternamente a la Suprema Personalidad de Dios como devoto. Esa es la instrucción de Aṅgirā Ṛṣi y Nārada Muni a Mahārāja Citraketu.

Texto

dṛśyamānā vinārthena
na dṛśyante manobhavāḥ
karmabhir dhyāyato nānā-
karmāṇi manaso ’bhavan

Palabra por palabra

dṛśyamānāḥ — ser percibidas; vinā — sin; arthena — substancia o realidad; na — no; dṛśyante — son vistas; manobhavāḥ — creaciones de la invención mental; karmabhiḥ — por actividades fruitivas; dhyāyataḥ — meditar en; nānā — diversas; karmāṇi — actividades fruitivas; manasaḥ — de la mente; abhavan — aparecen.

Traducción

Esos objetos visibles, como la esposa, los hijos y las propiedades, son como sueños e invenciones mentales. En realidad, lo que vemos no tiene existencia permanente. A veces es visible y a veces no lo es. Son invenciones mentales que creamos únicamente debido a nuestros actos pasados; y, a su vez, esas fantasías nos llevan a realizar nuevas actividades.

Significado

Todo lo material es invención de la mente, pues a veces es visible y a veces no lo es. Por la noche soñamos con tigres y serpientes que en realidad no están presentes; sin embargo, afectados por las visiones de nuestros sueños, sentimos miedo. Todo lo material es como un sueño, pues en realidad su existencia no es permanente.

Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura escribe lo siguiente en su comentario: arthena vyāghra-sarpādinā vinaiva dṛśyamānāḥ svapnādi-bhaṅge sati na dṛśyante tad evaṁ dārādayo 'vāstava-vastu-bhūtāḥ svapnādayo 'vastu-bhūtāś ca sarve manobhavāḥ mano-vāsanā janyatvān manobhavaḥ. Por la noche soñamos con tigres y serpientes y, en sueños, les vemos realmente; sin embargo, dejan de existir tan pronto como el sueño se interrumpe. Del mismo modo, el mundo material es una creación de nuestras invenciones mentales. Hemos venido al mundo material para disfrutar de sus recursos materiales, y por medio de la invención mental descubrimos muchísimos objetos de disfrute, pues nuestra mente está absorta en cosas materiales. Esa es la razón de que recibamos variedad de cuerpos. Conforme a nuestras invenciones mentales, actuamos de determinada manera, aspirando a determinados logros, y la naturaleza, por orden de la Suprema Personalidad de Dios (karmaṇā daiva-netreṇa), nos concede los bienes que deseamos. De ese modo nos vamos complicando cada vez más en las invenciones de la mente. Por eso sufrimos en el mundo material. Con un tipo de actividad creamos otra, y todas ellas son producto de la invención mental.

Texto

ayaṁ hi dehino deho
dravya-jñāna-kriyātmakaḥ
dehino vividha-kleśa-
santāpa-kṛd udāhṛtaḥ

Palabra por palabra

ayam — este; hi — ciertamente; dehinaḥ — de la entidad viviente; dehaḥ — cuerpo; dravya-jñāna-kriyā-ātmakaḥ — compuesto de los elementos materiales, los sentidos para adquirir conocimiento y los sentidos para la acción; dehinaḥ — de la entidad viviente; vividha — diversos; kleśa — sufrimientos; santāpa — y de dolores; kṛt — la causa; udāhṛtaḥ — se declara.

Traducción

Por influencia del concepto corporal de la vida, la entidad viviente está absorta en el cuerpo, que es una combinación de los elementos físicos, los cinco sentidos de adquisición de conocimiento y los cinco sentidos para la acción, además de la mente. Por medio de la mente, la entidad viviente padece tres tipos de sufrimientos: adhibhautika, adhidaivika y adhyātmika. Por lo tanto, el cuerpo es fuente de toda clase de miserias.

Significado

En el Quinto Canto (5.5.4), Ṛṣabhadeva instruye a Sus hijos diciendo: asann api kleśada āsa dehaḥ: El cuerpo, aunque es temporal, es la causa de todas las miserias de la existencia material. Como ya se comentó en el verso anterior, toda la creación material se basa en la invención mental. La mente a veces nos induce a pensar que si compramos un automóvil podremos disfrutar de los elementos físicos, como la tierra, el agua, el aire y el fuego, combinados en forma de hierro, plástico, gasolina, etc. Cuando realizamos actividades con esos cinco elementos materiales (pañca-bhūtas), junto con los cinco sentidos para adquirir conocimiento (ojos, oídos, lengua, etc.) y los cinco sentidos activos (manos, piernas, etc.), nos enredamos en el condicionamiento material. De ese modo, quedamos sujetos a los sufrimientos conocidos con los nombres de adhyātmika, adhidaivika y adhibhautika. Todo ello es creación de la mente, que, por lo tanto, es el centro. Sin embargo, tan pronto como el objeto material se deteriora, la mente se ve afectada, y nosotros sufrimos. Por ejemplo, mediante los elementos materiales, los sentidos para la acción y los sentidos para la adquisición de conocimiento, creamos un magnífico automóvil; sin embargo, cuando ese automóvil queda inservible debido a una colisión o accidente, la mente sufre, y, a través de ella, también sufre la entidad viviente.

El hecho es que la entidad viviente, al absorberse en las invenciones de la mente, crea su circunstancia material. Como la materia está sujeta a la destrucción, la entidad viviente que se halla en circunstancias materiales sufre. De no ser por eso, la entidad viviente está desapegada de toda condición material. La persona que se eleva al nivel del Brahman, al plano de la vida espiritual, entendiendo perfectamente su identidad como alma espiritual (ahaṁ brahmāsmi), deja de verse afectada por el anhelo y la lamentación. En el Bhagavad-gītā (18.54), el Señor dice:

brahma-bhūtaḥ prasannātmā
na śocati na kāṅkṣati

«Aquel que se establece así en el plano trascendental percibe de inmediato el Brahman Supremo y se vuelve plenamente dichoso. Nunca se lamenta ni desea poseer nada». En otro pasaje del Bhagavad-gītā (15.7), el Señor dice:

mamaivāṁśo jīva-loke
jīva-bhūtaḥ sanātanaḥ
manaḥ-ṣaṣṭhānīndriyāṇi
prakṛti-sthāni karṣati

«Las entidades vivientes de este mundo condicionado son Mis partes fragmentarias eternas. Debido a la vida condicionada, sostienen una ardua lucha con los seis sentidos, entre los que se incluye la mente». En realidad, la entidad viviente es parte integral de la Suprema Personalidad de Dios, y las condiciones materiales no la afectan; sin embargo, como la mente (manaḥ) sí es afectada por esas condiciones, también los sentidos sufren esa influencia, y la entidad viviente tiene que luchar por la existencia en el mundo material.

Texto

tasmāt svasthena manasā
vimṛśya gatim ātmanaḥ
dvaite dhruvārtha-viśrambhaṁ
tyajopaśamam āviśa

Palabra por palabra

tasmāt — por lo tanto; svasthena — con una atenta; manasā — mente; vimṛśya — considerando; gatim — verdadera posición; ātmanaḥ — de ti mismo; dvaite — en la dualidad; dhruva — como permanente; artha — objeto; viśrambham — creencia; tyaja — abandona; upaśamam — un estado pacífico; āviśa — acepta.

Traducción

Por lo tanto, ¡oh, rey Citraketu!, considera detenidamente la posición del ātmā. En otras palabras, trata de entender quién eres tú: ¿el cuerpo, la mente o el alma? Considera de dónde has venido, adónde irás después de abandonar el cuerpo, y por qué estás sujeto a la lamentación material. Trata de entender de ese modo tu verdadera posición, y entonces podrás abandonar tu innecesario apego. También podrás abandonar la creencia de que el mundo material, o cualquier otra cosa sin contacto directo con el servicio a Kṛṣṇa, es eterno. Así alcanzarás la paz.

Significado

El movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa está realizando un verdadero esfuerzo para que la sociedad humana reflexione. Como nos encontramos en una civilización sin guía, la gente se entrega a una vida materialista de gatos y perros, realizando todo tipo de actos pecaminosos y abominables, y enredándose cada vez más. El movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa aporta también la autorrealización, pues el Señor Kṛṣṇa quiere que comprendamos en primer lugar que no somos el cuerpo, sino el propietario del cuerpo. Quien puede comprender ese simple hecho, puede encaminarse hacia el objetivo de la vida. La gente no ha sido educada en la finalidad de la vida, y, debido a ello, trabajan como locos y se apegan cada vez más a la atmósfera material. El hombre desorientado piensa que las condiciones materiales son eternas. Es necesario abandonar esa fe en las cosas materiales y el apego por ellas. Quien así lo haga, se volverá reflexivo y vivirá en paz.

Texto

śrī-nārada uvāca
etāṁ mantropaniṣadaṁ
pratīccha prayato mama
yāṁ dhārayan sapta-rātrād
draṣṭā saṅkarṣaṇaṁ vibhum

Palabra por palabra

śrī-nāradaḥ uvāca — Śrī Nārada Muni dijo; etām — este; mantra-upaniṣadam — Upaniṣad en forma de mantra mediante el que se puede alcanzar el objetivo supremo de la vida; pratīccha — acepta; prayataḥ — con gran atención (tras completar la ceremonia funeraria por tu hijo muerto); mama — de mí; yām — el cual; dhārayan — recibir; sapta-rātrāt — tras siete noches; draṣṭā — verás; saṅkarṣaṇam — a la Suprema Personalidad de Dios, Saṅkarṣaṇa; vibhum — al Señor.

Traducción

El gran sabio Nārada continuó: Mi querido rey, presta atención, pues voy a confiarte un mantra muy auspicioso. Hoy lo recibirás de mí, y al cabo de siete noches podrás ver al Señor cara a cara.

Texto

yat-pāda-mūlam upasṛtya narendra pūrve
śarvādayo bhramam imaṁ dvitayaṁ visṛjya
sadyas tadīyam atulānadhikaṁ mahitvaṁ
prāpur bhavān api paraṁ na cirād upaiti

Palabra por palabra

yat-pāda-mūlam — los pies de loto del cual (del Señor Saṅkarṣaṇa); upasṛtya — obtener refugio en; nara-indra — ¡oh, rey!; pūrve — en el pasado; śarva-ādayaḥ — grandes semidioses como el Señor Mahādeva; bhramam — ilusión; imam — esta; dvitayam — que consiste en la dualidad; visṛjya — abandonar; sadyaḥ — de inmediato; tadīyam — Suyas; atula — inigualables; anadhikam — insuperables; mahitvam — glorias; prāpuḥ — alcanzaron; bhavān — tú mismo; api — también; param — la morada suprema; na — no; cirāt — después de mucho tiempo; upaiti — obtendrás.

Traducción

Mi querido rey, en el pasado, el Señor Śiva y otros semidioses se refugiaron en los pies de loto de Saṅkarṣaṇa. De ese modo, se liberaron inmediatamente de la ilusión de la dualidad y alcanzaron una gloria inigualable y nunca superada en la vida espiritual. Tú alcanzarás esa misma posición muy pronto.

Significado

Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo decimoquinto del Canto Sexto del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado «Los santos Nārada y Aṅgirā instruyen al rey Citraketu».