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Capítulo 30

Las actividades de los Pracetās

Texto

vidura uvāca
ye tvayābhihitā brahman
sutāḥ prācīnabarhiṣaḥ
te rudra-gītena hariṁ
siddhim āpuḥ pratoṣya kām

Palabra por palabra

viduraḥ uvāca—Vidura dijo; ye—los que; tvayā—por ti; abhihitāḥ—de quienes hablaste; brahman—¡oh, brāhmaṇa!; sutāḥ—hijos; prācīnabarhiṣaḥ—del rey Prācīnabarhi; te—todos ellos; rudra-gītena—con la canción que el Señor Śiva había compuesto; harim—al Señor; siddhim—éxito; āpuḥ—lograron; pratoṣya—habiendo satisfecho; kām—qué.

Traducción

Vidura preguntó a Maitreya: ¡Oh, brāhmaṇa!, antes hablaste de los hijos de Prācīnabarhi, informándome que satisficieron a la Suprema Personalidad de Dios cantando una oración compuesta por el Señor Śiva. ¿Qué fue lo que consiguieron de ese modo?

Significado

Al principio, Maitreya Ṛṣi narró las actividades de los hijos de Prācīnabarhi. Esos hijos habían llegado a orillas de un gran lago, que era como un mar, y tuvieron la fortuna de encontrarse con el Señor Śiva, de quien aprendieron la manera de satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios mediante el canto de unas oraciones que el propio Señor Śiva había compuesto. El apego de su padre, el rey Prācīnabarhi, por las actividades fruitivas había provocado la desaprobación de Nārada, quien, por consiguiente, tuvo la bondad de instruir al rey contándole la historia alegórica del rey Purañjana. Y ahora, Vidura de nuevo deseaba escuchar acerca de los hijos de Prācīnabarhi. Sentía especial curiosidad por saber qué habían conseguido al satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios. Son muy importantes en el verso las palabras siddhim āpuḥ, «perfección lograda». En el Bhagavad-gītā (7.3), el Señor Kṛṣṇa dice: manuṣyāṇāṁ sahasreṣu kaścid yatati siddhaye: De entre muchísimos millones de personas, puede que una tenga interés en aprender cómo lograr el éxito en cuestiones espirituales. El éxito supremo se menciona también en el Bhagavad-gītā (8.15):

mām upetya punar janma
duḥkhālayam aśāśvatam
nāpnuvanti mahātmānaḥ
saṁsiddhiṁ paramāṁ gatāḥ

«Después de llegar a Mí, las grandes almas, que son yogīs en estado de devoción, jamás regresan a este mundo temporal lleno de sufrimientos, ya que han logrado la máxima perfección». Y, ¿cuál es la perfección máxima? Eso se explica también en este verso. La máxima perfección es regresar al hogar, de vuelta a Dios, de manera que no tengamos que volver a este mundo material para transmigrar de un cuerpo a otro en el sueño de la existencia material. Por la gracia del Señor Śiva, los Pracetās alcanzaron la verdadera perfección y regresaron al hogar, de vuelta a Dios, después de disfrutar de la prosperidad material en su más alto grado. Esto es lo que a continuación narra Maitreya a Vidura.

Texto

kiṁ bārhaspatyeha paratra vātha
kaivalya-nātha-priya-pārśva-vartinaḥ
āsādya devaṁ giriśaṁ yadṛcchayā
prāpuḥ paraṁ nūnam atha pracetasaḥ

Palabra por palabra

kim—qué; bārhaspatya—¡oh, discípulo de Bṛhaspati!; iha—aquí; paratra—en otros planetas; vā—o; atha—como tal; kaivalya-nātha—al que otorga la liberación; priya—querido; pārśva-vartinaḥ—en relación con; āsādya—después de su encuentro; devam—el gran semidiós; giri-śam—el Señor de la montaña Kailāsa; yadṛcchayā—por la providencia; prāpuḥ—alcanzaron; param—al Supremo; nūnam—ciertamente; atha—por lo tanto; pracetasaḥ—los hijos de Barhiṣat.

Traducción

Mi querido Bārhaspatya, ¿qué obtuvieron los Pracetās, los hijos del rey Barhiṣat, después de su encuentro con el Señor Śiva, quien es muy querido a la Suprema Personalidad de Dios, el que otorga la liberación? Sin duda, se elevaron al mundo espiritual, pero, aparte de eso, ¿qué obtuvieron en el mundo material, bien sea en esa o en otras vidas?

Significado

Todos los tipos de felicidad material se obtienen en esta vida o en la siguiente, en este planeta o en otro. La entidad viviente vaga dentro del universo material pasando por muchas especies de vida y por muchos sistemas planetarios. La felicidad y la aflicción que se obtienen durante esta vida se denominan iha, y la felicidad y la aflicción que se obtienen en la siguiente vida son paratra.

El Señor Mahādeva (Śiva) es uno de los grandes semidioses del mundo material. Por lo general, las bendiciones que otorga a la gente común se manifiestan en forma de felicidad material. Durgā, la deidad regente del mundo material, está bajo el control del Señor Mahādeva, Giriśa. Por esa razón, el Señor Mahādeva puede ofrecer a todo el mundo cualquier forma de felicidad material posible. Por lo general, la gente prefiere la devoción por el Señor Giriśa, a fin de obtener felicidad material; sin embargo, el encuentro de los Pracetās con el Señor Mahādeva había sido una disposición de la providencia. El Señor Mahādeva les dio la instrucción de que adorasen a la Suprema Personalidad de Dios, y él en persona ofreció una oración. Como se afirma en el verso anterior (rudra-gītena), con el simple hecho de cantar las oraciones del Señor Śiva a Viṣṇu, los Pracetās se elevaron hasta el mundo espiritual. A veces los devotos desean disfrutar también de felicidad material; por consiguiente, por disposición de la Suprema Personalidad de Dios, reciben la oportunidad de disfrutar del mundo material antes de su entrada definitiva en el mundo espiritual. El devoto a veces se eleva hasta un planeta celestial (Janaloka, Maharloka, Tapoloka, Siddhaloka, etc.). Sin embargo, el devoto puro nunca aspira a ningún tipo de felicidad material. Por consiguiente, se eleva directamente a Vaikuṇṭhaloka, que en este verso se califica con la palabra param. En el verso, Vidura pregunta a Maitreya, el discípulo de Bṛhaspati, acerca de los logros que alcanzaron los Pracetās.

Texto

maitreya uvāca
pracetaso ’ntar udadhau
pitur ādeśa-kāriṇaḥ
japa-yajñena tapasā
purañjanam atoṣayan

Palabra por palabra

maitreyaḥ uvāca—Maitreya dijo; pracetasaḥ—los Pracetās; antaḥ—dentro; udadhau—del mar; pituḥ—de su padre; ādeśa-kāriṇaḥ—los que cumplían las órdenes; japa-yajñena—con el canto de mantras; tapasā—someterse a rigurosas austeridades; puram-janam—a la Suprema Personalidad de Dios; atoṣayan—satisficieron.

Traducción

El gran sabio Maitreya dijo: Los hijos del rey Prācīnabarhi, los Pracetās, se sometieron a rigurosas austeridades en el fondo del mar para cumplir la orden de su padre. Cantando y repitiendo los mantras que el Señor Śiva les había dado, pudieron satisfacer al Señor Viṣṇu, la Suprema Personalidad de Dios.

Significado

Podemos ofrecer oraciones a la Suprema Personalidad de Dios directamente, pero si repetimos las oraciones de grandes devotos como el Señor Śiva y el Señor Brahmā, o si seguimos los pasos de las grandes personalidades, nos será muy fácil complacer a la Suprema Personalidad de Dios. A veces, por ejemplo, cantamos el siguiente mantra de la Brahma-saṁhitā (5.29):

cintāmaṇi-prakara-sadmasu kalpa-vṛkṣa-
lakṣāvṛteṣu surabhīr abhipālayantam
lakṣmī-sahasra-śata-sambhrama-sevyamānaṁ
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi

«Yo adoro a Govinda, el Señor primigenio, el primer progenitor, que está cuidando las vacas, cumpliendo todos los deseos, en moradas construidas con gemas espirituales y rodeadas de millones de árboles de deseos. Es constantemente servido con gran reverencia y afecto por cientos y miles de lakṣmīs o gopīs». Como fue el Señor Brahmā quien ofreció esa oración, nosotros, al recitarla, seguimos sus pasos. Esa es la manera más fácil de satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios. El devoto puro nunca trata de llegar al Señor directamente. La manera más importante de adorar al Señor consiste en hacerlo a través de la sucesión discipular de devotos. Así pues, los Pracetās repitieron las oraciones que el Señor Śiva había ofrecido a la Suprema Personalidad de Dios, y lograron el éxito en su intento de complacer al Señor Supremo.

En este verso se describe a la Suprema Personalidad de Dios con la palabra purañjana. Según Madhvācārya, la entidad viviente recibe el nombre de purañjana porque habita en el mundo material y se ve obligada a vivir en él, bajo la influencia de las tres modalidades de la naturaleza material. La Suprema Personalidad de Dios crea el mundo material (pura), y, además, entra en él. Aṇḍāntara-stha-paramāṇu-cayāntara-stham: el Señor entra en el corazón de la entidad viviente y en el átomo; por esa razón, ambos, la entidad viviente y el Señor, reciben el nombre de purañjana; en consecuencia, el purañjana subordinado tiene el deber de satisfacer al purañjana supremo. Eso es servicio devocional. El Señor Rudra, Śiva, es el ācārya original de la sampradāya vaiṣṇava que recibe el nombre de Rudra-sampradāya. Rudra-gītena indica que los Pracetās obtuvieron el éxito siguiendo a la sucesión discipular del Señor Rudra.

Texto

daśa-varṣa-sahasrānte
puruṣas tu sanātanaḥ
teṣām āvirabhūt kṛcchraṁ
śāntena śamayan rucā

Palabra por palabra

daśa-varṣa—diez años; sahasra-ante—al final de mil; puruṣaḥ—la Persona Suprema; tu—entonces; sanātanaḥ—eterna; teṣām—de los Pracetās; āvirabhūt—apareció; kṛcchram—la rigurosa austeridad; śāntena—satisfacer; śamayan—mitigar; rucā—con Su belleza.

Traducción

Los Pracetās ejecutaron rigurosas austeridades durante diez mil años, al final de los cuales la Suprema Personalidad de Dios, para recompensar sus austeridades, apareció ante ellos en Su muy agradable forma personal. Eso satisfizo a los Pracetās, que vieron de este modo compensadas sus intensas austeridades.

Significado

Un esfuerzo de diez mil años de austeridades no parece algo muy agradable. Sin embargo, los devotos, los estudiantes sinceros de la vida espiritual, se someten a esas austeridades para alcanzar el favor de la Suprema Personalidad de Dios. En aquella época la duración de la vida era muy larga, y la gente podía practicar rigurosas austeridades durante miles de años. Se dice que Vālmīki, el autor del Rāmāyaṇa, se sometió a la austeridad de meditar durante sesenta mil años. La Suprema Personalidad de Dios apreció las austeridades de los Pracetās, y finalmente apareció ante ellos en una forma agradable. De este modo los Pracetās se sintieron satisfechos y olvidaron las austeridades a que se habían sometido. En el mundo material, quien obtiene el éxito después de una ardua labor, se siente muy complacido. De manera similar, el devoto olvida todos sus trabajos y austeridades tan pronto como entra en contacto con la Suprema Personalidad de Dios. Dhruva Mahārāja, a pesar de que solo tenía cinco años de edad, se sometió a rigurosas austeridades; solo comía hojas secas, no bebía más que agua, y no tomaba nada de donde pudiera obtener alimento. De este modo, al cabo de seis meses pudo ver a la Suprema Personalidad de Dios cara a cara. Cuando vio al Señor, olvidó todas sus austeridades y dijo: svāmin kṛtārtho ’smi: «Mi querido Señor, estoy muy complacido».

Por supuesto, esas austeridades se llevaban a cabo en Satya-yuga, Dvāpara-yuga y Tretā-yuga, pero no en la era de Kali. En Kali-yuga, se pueden obtener los mismos resultados simplemente con cantar el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa. Como en esta era la gente ha caído muy bajo, el Señor tiene la gran bondad de darles el método más fácil. Así, para obtener los mismos resultados, basta con cantar el mantra Hare Kṛṣṇa. Sin embargo, como indica el Señor Caitanya Mahāprabhu, somos tan desdichados que ni siquiera nos sentimos atraídos por el canto del mahā-mantra: Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare.

Texto

suparṇa-skandham ārūḍho
meru-śṛṅgam ivāmbudaḥ
pīta-vāsā maṇi-grīvaḥ
kurvan vitimirā diśaḥ

Palabra por palabra

suparṇa—de Garuḍa, el portador del Señor Viṣṇu; skandham—el lomo; ārūḍhaḥ—sentado sobre; meru—de la montaña llamada Meru; śṛṅgam—en la cima; iva—como; ambudaḥ—una nube; pīta-vāsāḥ—vestido con ropas amarillas; maṇi-grīvaḥ—con Su cuello adornado con la joya Kaustubha; kurvan—hacer; vitimirāḥ—libre de oscuridad; diśaḥ—en todas direcciones.

Traducción

La Personalidad de Dios, montado sobre Garuḍa, parecía una nube posada en la cima del monte Meru. El cuerpo trascendental de la Personalidad de Dios estaba cubierto con atractivas ropas de color amarillo, y Su cuello estaba adornado con la joya Kaustubha-maṇi. La refulgencia corporal del Señor disipaba toda la oscuridad del universo.

Significado

Como se afirma en el Caitanya-caritāmṛta (Madhya 22.31):

kṛṣṇa — sūrya-sama; māyā haya andhakāra
yāhāṅ kṛṣṇa, tāhāṅ nāhi māyāra adhikāra

El Señor es como el refulgente Sol. Por esa razón, en presencia de la Suprema Personalidad de Dios no puede haber ni oscuridad ni ignorancia. En realidad, el universo es oscuro, y si en él hay luz es debido a la presencia del Sol, pero el Sol y la Luna solo reflejan la refulgencia del cuerpo del Señor Supremo. En el Bhagavad-gītā (7.8), el Señor dice: prabhāsmi śaśi-sūryayoḥ: «Yo soy la energía luminosa del Sol y de la Luna». La conclusión es que la refulgencia corporal de la Suprema Personalidad de Dios es el origen de toda la vida. Esto se confirma también en la Brahma-saṁhitā: yasya prabhā prabhavato jagad-aṇḍa-koṭi. La iluminación que emana de la refulgencia del cuerpo de la Suprema Personalidad de Dios elimina por completo toda oscuridad.

Texto

kāśiṣṇunā kanaka-varṇa-vibhūṣaṇena
bhrājat-kapola-vadano vilasat-kirīṭaḥ
aṣṭāyudhair anucarair munibhiḥ surendrair
āsevito garuḍa-kinnara-gīta-kīrtiḥ

Palabra por palabra

kāśiṣṇunā—brillante; kanaka—oro; varṇa—de color; vibhūṣaṇena—con adornos; bhrājat—brillante; kapola—frente; vadanaḥ—Su cara; vilasat—deslumbrante; kirīṭaḥ—Su casco; aṣṭa—ocho; āyudhaiḥ—con armas; anucaraiḥ—por seguidores; munibhiḥ—por grandes sabios; sura-indraiḥ—por semidioses; āsevitaḥ—servido; garuḍa—por Garuḍa; kinnara—habitante del planeta Kinnara; gīta—cantadas; kīrtiḥ—Sus glorias.

Traducción

La cara del Señor era muy hermosa; Su cabeza estaba adornada con ornamentos de oro, y coronada con un hermoso casco resplandeciente. El Señor tenía ocho brazos, cada uno de los cuales sostenía un arma distinta. Estaba rodeado de semidioses, grandes sabios y otras personas que Le acompañaban, todos ellos ocupados en Su servicio. Garuḍa, el portador del Señor, Le glorificaba con la vibración de himnos védicos que producía con el movimiento de sus alas. Garuḍa parecía un habitante del planeta Kinnaraloka.

Significado

La forma en que suele manifestarse Viṣṇu tiene cuatro brazos, en los que sostiene cuatro objetos (una caracola, un disco, una maza y una flor de loto). Sin embargo, este verso dice que el Señor Viṣṇu apareció con ocho brazos y sostenía ocho armas distintas. Según Vīrarāghava Ācārya, la caracola y la flor de loto también se consideran armas. El Señor es el controlador supremo, y por lo tanto, todo lo que lleve en Su mano puede ser considerado arma. Con cuatro brazos sostiene Sus cuatro armas características, y en las otras cuatro lleva una flecha, un arco, un tridente y una serpiente. Śrī Vīrarāghava Ācārya explica que las ocho armas son śaṅkha, cakra, gadā, padma, śārṅga, śara, etc.

Los reyes siempre están acompañados de sus ministros, secretarios, generales, etc., y el Señor Viṣṇu también está acompañado de Sus seguidores, como los semidioses, los grandes sabios, las personas santas, etc. Él nunca está solo. Por consiguiente, la idea de que el Señor sea impersonal no tiene sentido. Él es siempre Él mismo, la Suprema Personalidad de Dios, y Sus acompañantes también son personas. De la descripción que se da en este verso, se desprende que Garuḍa pertenece al planeta Kinnara. Los habitantes de ese planeta Kinnara tienen los mismos rasgos que Garuḍa, es decir, tienen el mismo aspecto físico que los seres humanos, pero, además, tienen alas. La palabra gīta-kīrtiḥ indica que los habitantes de Kinnaraloka son muy expertos en cantar las glorias del Señor. En la Brahma-saṁhitā se dice: jagad-aṇḍa-koṭi-koṭiṣv aśeṣa-vasudhādi-vibhūti-bhinnam: Todos los universos contienen diversidad de planetas distintos, y cada planeta tiene sus características específicas. Apoyándonos en este verso podemos entender que los habitantes de Kinnaraloka pueden volar con sus alas. Hay otro planeta, Siddhaloka, cuyos habitantes pueden volar incluso sin alas. Es decir, en cada planeta se goza de una opulencia característica. Esa es la belleza de la variopinta creación de la Suprema Personalidad de Dios.

Texto

pīnāyatāṣṭa-bhuja-maṇḍala-madhya-lakṣmyā
spardhac-chriyā parivṛto vana-mālayādyaḥ
barhiṣmataḥ puruṣa āha sutān prapannān
parjanya-nāda-rutayā saghṛṇāvalokaḥ

Palabra por palabra

pīna—fuertes; āyata—largos; aṣṭa—ocho; bhuja—brazos; maṇḍala—cerco; madhya—en medio de; lakṣmyā—con la diosa de la fortuna; spardhat—competir; śriyā—cuya belleza; parivṛtaḥ—rodeados; vana-mālayā—por un collar de flores; ādyaḥ—la Personalidad de Dios original; barhiṣmataḥ—del rey Prācīnabarhi; puruṣaḥ—la Suprema Personalidad de Dios; āha—Se dirigió; sutān—a los hijos; prapannān—entregados; parjanya—como una nube; nāda—cuyo sonido; rutayā—con una voz; sa-ghṛṇa—con misericordia; avalokaḥ—Su mirada.

Traducción

Un collar de flores, cuya belleza era un desafío para la diosa de la fortuna, caía desde el cuello hasta las rodillas de la Personalidad de Dios, adornando de ese modo Sus ocho brazos, largos y fuertes. Con una mirada misericordiosa y una voz como el trueno, el Señor Se dirigió a los hijos del rey Prācīnabarhiṣat, que estaban muy entregados a Él.

Significado

En este verso es muy significativa la palabra ādyaḥ. La Suprema Personalidad de Dios es también el origen de Paramātmā y del Brahman. Como se confirma en el Bhagavad-gītā (14.27): brahmaṇo hi pratiṣṭhāham: La Verdad Absoluta no comienza con el Brahman impersonal, sino con Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios original. Arjuna, al comprender la grandeza de Kṛṣṇa, se dirigió a Él con las siguientes palabras:

paraṁ brahma paraṁ dhāma
pavitraṁ paramaṁ bhavān
puruṣaṁ śāśvataṁ divyam
ādi-devam ajaṁ vibhum

«Tú eres la Suprema Personalidad de Dios, la morada suprema, lo más puro que existe, la Verdad Absoluta. Tú eres la persona original, trascendental y eterna, el innaciente, el más grande» (Bg. 10.12).

La Brahma-saṁhitā dice también: anādir ādir govindaḥ sarva-kāraṇa-kāraṇam: «El Señor Supremo no es producto de ninguna causa [anādi], sino que Él es la causa de todas las causas». El Vedānta-sūtra dice: janmādy asya yataḥ: «La Verdad Absoluta es aquello de lo que todo emana». De la Verdad Absoluta se dice que es ādi-puruṣa. Por lo tanto, la Verdad Absoluta es una persona, y no es impersonal.

Texto

śrī-bhagavān uvāca
varaṁ vṛṇīdhvaṁ bhadraṁ vo
yūyaṁ me nṛpa-nandanāḥ
sauhārdenāpṛthag-dharmās
tuṣṭo ’haṁ sauhṛdena vaḥ

Palabra por palabra

śrī-bhagavān uvāca—la Suprema Personalidad de Dios dijo; varam—bendición; vṛṇīdhvam—pidan; bhadram—buena fortuna; vaḥ—de ustedes; yūyam—ustedes; me—de Mí; nṛpa-nandanāḥ—¡oh, hijos del rey!; sauhārdena—por amistad; apṛthak—no diferente; dharmāḥ—ocupación; tuṣṭaḥ—complacido; aham—Yo; sauhṛdena—por amistad; vaḥ—de ustedes.

Traducción

La Suprema Personalidad de Dios dijo: Mis queridos hijos del rey, estoy muy complacido con las amistosas relaciones que mantienen entre ustedes. Todos se dedican a la misma ocupación, el servicio devocional. Estoy tan complacido con la amistad que reina entre ustedes que les deseo toda buena fortuna. Ahora pueden pedirme una bendición.

Significado

El Señor estaba muy complacido con los hijos del rey Prācīnabarhiṣat porque estaban muy unidos y eran conscientes de Kṛṣṇa. Cada hijo del rey Prācīnabarhiṣat era un alma individual, pero todos ellos estaban muy unidos ofreciendo servicio trascendental al Señor. La unidad de las almas individuales que tratan de ofrecer servicio o satisfacer al Señor Supremo es la verdadera unidad. Esa unidad no es posible en el mundo material. Pueden establecerse uniones artificiales, pero siempre habrá diferencias de intereses entre las personas. En las Naciones Unidas, por ejemplo, cada país tiene sus ambiciones nacionales particulares; en consecuencia, no pueden unirse. En el mundo material, la desunión entre las almas individuales es tan fuerte, que incluso los miembros de la asociación para la conciencia de Kṛṣṇa parecen a veces desunidos a causa de sus distintas opiniones y de la atracción que sienten por determinadas cosas materiales. En realidad, en la vida consciente de Kṛṣṇa no puede haber dos opiniones distintas. La meta es una: que cada quien sirva a Kṛṣṇa lo mejor posible según su capacidad. Toda desavenencia en relación con el servicio debe considerarse espiritual. Entre quienes están verdaderamente ocupados en el servicio de la Suprema Personalidad de Dios, no puede haber desunión bajo ninguna circunstancia. Eso hace que la Suprema Personalidad de Dios se sienta muy feliz y esté deseoso de conceder a Sus devotos todo tipo de bendiciones, como en este verso se indica. Podemos ver que el Señor, inmediatamente, Se dispuso a conceder todas Sus bendiciones a los hijos del rey Prācīnabarhiṣat.

Texto

yo ’nusmarati sandhyāyāṁ
yuṣmān anudinaṁ naraḥ
tasya bhrātṛṣv ātma-sāmyaṁ
tathā bhūteṣu sauhṛdam

Palabra por palabra

yaḥ—el que; anusmarati—siempre recuerde; sandhyāyām—en la tarde; yuṣmān—a ustedes; anudinam—cada día; naraḥ—ser humano; tasya bhrātṛṣu—con sus hermanos; ātma-sāmyam—ecuanimidad personal; tathā—como también; bhūteṣu—con todos los seres vivos; sauhṛdam—amistad.

Traducción

El Señor continuó: Aquellos que les recuerden al anochecer de cada día, serán amistosos con sus hermanos y con todas las demás entidades vivientes.

Texto

ye tu māṁ rudra-gītena
sāyaṁ prātaḥ samāhitāḥ
stuvanty ahaṁ kāma-varān
dāsye prajñāṁ ca śobhanām

Palabra por palabra

ye—aquellas personas que; tu—pero; mām—a Mí; rudra-gītena—con la oración cantada por el Señor Śiva; sāyam—al anochecer; prātaḥ—por la mañana; samāhitāḥ—con atención; stuvanti—ofrecer oraciones; aham—Yo; kāma-varān—todas las bendiciones para satisfacer los deseos; dāsye—concederé; prajñām—inteligencia; ca—también; śobhanām—trascendental.

Traducción

Aquellos que Me ofrezcan por la mañana y al anochecer las oraciones del Señor Śiva, recibirán Mis bendiciones. De ese modo podrán, a la vez, satisfacer sus deseos y adquirir una buena inteligencia.

Significado

Buena inteligencia significa regresar al hogar, de vuelta a Dios. Esto se confirma en el Bhagavad-gītā (10.10):

teṣāṁ satata-yuktānāṁ
bhajatāṁ prīti-pūrvakam
dadāmi buddhi-yogaṁ taṁ
yena mām upayānti te

«A aquellos que están constantemente consagrados a servirme con amor, Yo les doy la comprensión con la cual pueden llegar hasta Mí».

La persona que ofrezca oraciones al Señor para satisfacer sus propios deseos, debe saber que la satisfacción más elevada y perfecta de los deseos es regresar al hogar, de vuelta a Dios. En este verso se indica que quienes recuerden las actividades de los hijos del rey Prācīnabarhiṣat, los Pracetās, se liberarán y serán bendecidos; todavía con más razón entonces los propios hijos del rey Prācīnabarhiṣat, que tienen una relación directa con la Suprema Personalidad de Dios. Así funciona el sistema de paramparā. Si seguimos a los ācāryas, obtenemos el mismo beneficio que nuestros predecesores. Se considera que la persona que sigue las decisiones de Arjuna, está escuchando el Bhagavad-gītā directamente de labios de la Suprema Personalidad de Dios. No hay diferencia alguna entre escuchar el Bhagavad-gītā directamente de labios del Señor Supremo, y seguir a una personalidad como Arjuna, que en el pasado la escuchó directamente de labios del Señor. A veces, los necios arguyen diciendo que no podemos recibir las instrucciones de Kṛṣṇa directamente, ya que Él ahora no está con nosotros. Esos necios ignoran que no hay diferencia entre escuchar el Bhagavad-gītā directamente, y leerlo, siempre y cuando lo aceptemos tal y como lo ha presentado el Señor. Sin embargo, si queremos entenderlo mediante nuestras imperfectas interpretaciones, es muy posible que no seamos capaces de entender sus misterios, aunque según los cánones mundanos seamos grandes eruditos.

Texto

yad yūyaṁ pitur ādeśam
agrahīṣṭa mudānvitāḥ
atho va uśatī kīrtir
lokān anu bhaviṣyati

Palabra por palabra

yat—debido a; yūyam—ustedes; pituḥ—de su padre; ādeśam—la orden; agrahīṣṭa—aceptada; mudā-anvitāḥ—con gran felicidad; atho—por lo tanto; vaḥ—sus; uśatī—atractivas; kīrtiḥ—glorias; lokān anu—por todo el universo; bhaviṣyati—será posible.

Traducción

Porque han aceptado en su corazón con placer las órdenes de su padre, y porque las han cumplido con gran fe, sus atractivas cualidades serán famosas en todo el mundo.

Significado

Como partes integrales de la Suprema Personalidad de Dios, todas las entidades vivientes gozan de una pequeña independencia. A veces, personas poco inteligentes nos preguntan por qué, si todo está bajo el control de la Suprema Personalidad de Dios, tenemos que sufrir. La entidad viviente, debido a su diminuta independencia, puede obedecer o desobedecer las órdenes del Señor Supremo. Si las obedece, es feliz; si no lo hace, sufre. Por lo tanto, la entidad viviente se crea su propia felicidad y su propia desdicha. No son imposiciones forzosas del Señor Supremo sobre las personas. El Señor Supremo alabó a los Pracetās por su fidelidad y obediencia a las leyes de su padre. Por lo tanto, el Señor bendijo a los hijos del rey Prācīnabarhiṣat por haber obedecido las órdenes de su padre.

Texto

bhavitā viśrutaḥ putro
’navamo brahmaṇo guṇaiḥ
ya etām ātma-vīryeṇa
tri-lokīṁ pūrayiṣyati

Palabra por palabra

bhavitā—habrá; viśrutaḥ—muy famoso; putraḥ—hijo; anavamaḥ—no inferior; brahmaṇaḥ—al Señor Brahmā; guṇaiḥ—en cualidades; yaḥ—quien; etām—todo esto; ātma-vīryeṇa—con su progenie; tri-lokīm—los tres mundos; pūrayiṣyati—llenará.

Traducción

Tendrán un buen hijo, que en nada será inferior al Señor Brahmā. Por esa razón, será muy famoso en todo el universo, y sus hijos y nietos llenarán los tres mundos.

Significado

Como se explica en el siguiente verso, los Pracetās se casarán con la hija del gran sabio Kaṇḍu. Se sugiere que el nombre del hijo será Viśruta, y que, debido a su buen carácter, llenará de gloria a sus padres. Será más grande incluso que el Señor Brahmā. El gran político Cāṇakya dijo que, si en un bosque o jardín hay un árbol bueno, todo el bosque se llena con la fragancia de sus flores. De la misma manera, un buen hijo hace famosa a su familia en todo el mundo. Kṛṣṇa nació en la familia de los Yadus; debido a ello, la dinastía Yadu es famosa en todo el mundo.

Texto

kaṇḍoḥ pramlocayā labdhā
kanyā kamala-locanā
tāṁ cāpaviddhāṁ jagṛhur
bhūruhā nṛpa-nandanāḥ

Palabra por palabra

kaṇḍoḥ—del sabio Kaṇḍu; pramlocayā—por una cortesana celestial llamada Pramlocā; labdhā—obtenida; kanyā—hija; kamala-locanā—de ojos de loto; tām—su; ca—también; apaviddhām—abandonada; jagṛhuḥ—aceptada; bhūruhāḥ—los árboles; nṛpa-nandanāḥ—¡oh, hijos del rey Prācīnabarhiṣat!

Traducción

¡Oh, hijos del rey Prācīnabarhiṣat!, la cortesana celestial llamada Pramlocā dejó a la hija del sabio Kaṇḍu bajo el cuidado de los árboles del bosque. Luego, regresó a los planetas celestiales. Esa hija de ojos como el loto nació de la unión de la apsarā Pramlocā con el sabio Kaṇḍu.

Significado

El rey del cielo, Indra, se llena de envidia siempre que un gran sabio se somete a austeridades rigurosas para obtener poder material. Los semidioses ocupan puestos de responsabilidad en el gobierno de los asuntos universales, y están muy cualificados debido a sus actividades piadosas. A pesar de ser entidades vivientes comunes, están capacitados para alcanzar los puestos de responsabilidad del Señor Brahmā, Indra, Candra y Varuṇa. Indra, el rey del cielo, siente gran ansiedad cuando un gran sabio se somete a rigurosas austeridades; esa es la naturaleza del mundo material. Esa envidia está en todo el mundo material, y hace que todos sientan temor de su vecino. Los hombres de negocios sienten temor de sus socios, porque el mundo material es el campo de actividad de todo tipo de personas envidiosas que han venido aquí a competir con la opulencia de la Suprema Personalidad de Dios. De este modo, Indra, atemorizado por las rigurosas austeridades del gran sabio Kaṇḍu, envió a Pramlocā para hacerle romper sus votos y austeridades. Un incidente similar se produjo en el caso de Viśvāmitra. En los śāstras se registran otros incidentes que nos dan a entender que Indra siempre ha sido envidioso. En cierta ocasión, cuando el rey Pṛthu estaba celebrando una serie de sacrificios, Indra, al verse superado por el rey, sintió gran envidia y causó trastornos en el sacrificio del rey, como se ha comentado en capítulos anteriores. El rey Indra tuvo éxito en romper el voto del gran sabio Kaṇḍu, quien, atraído por la belleza de la cortesana celestial Pramlocā, engendró en ella una niña, de la que en este verso se dice que tenía ojos como el loto y era muy hermosa. Habiendo triunfado en su misión, Pramlocā regresó a los planetas celestiales, encargando a los árboles el cuidado de la recién nacida. Por fortuna, los árboles aceptaron a la niña y consintieron en criarla.

Texto

kṣut-kṣāmāyā mukhe rājā
somaḥ pīyūṣa-varṣiṇīm
deśinīṁ rodamānāyā
nidadhe sa dayānvitaḥ

Palabra por palabra

kṣut—por el hambre; kṣāmāyāḥ—cuando estaba afligida; mukhe—en la boca; rājā—el rey; somaḥ—la Luna; pīyūṣa—néctar; varṣiṇīm—derramando; deśinīm—dedo índice; rodamānāyāḥ—mientras ella lloraba; nidadhe—puso; saḥ—él; dayā-anvitaḥ—sintiendo compasión.

Traducción

La niña, que había quedado bajo el cuidado de los árboles, sintiendo hambre, se puso a llorar. Entonces, el rey del bosque, que es el rey del planeta Luna, por compasión, puso en la boca de la niña su dedo, que derramaba néctar. De este modo, la niña se crió por la misericordia del rey de la Luna.

Significado

Aunque la apsarā había dejado a su hija bajo el cuidado de los árboles, estos no podían darle los cuidados necesarios, y se la entregaron al rey de la Luna. Candra, el rey de la Luna, puso entonces su dedo en la boca de la niña para satisfacer su hambre.

Texto

prajā-visarga ādiṣṭāḥ
pitrā mām anuvartatā
tatra kanyāṁ varārohāṁ
tām udvahata mā ciram

Palabra por palabra

prajā-visarge—para generar descendencia; ādiṣṭāḥ—siendo ordenado; pitrā—por su padre; mām—Mi indicación; anuvartatā—siguiendo; tatra—ahí; kanyām—a la hija; vara-ārohām—de muy buenas cualidades, y de belleza exquisita; tām—con ella; udvahata—casar; mā—sin; ciram—perder tiempo.

Traducción

Todos ustedes obedecen siempre Mis órdenes; por eso les pido que, sin más demora, se casen con esa muchacha, que está dotada de gran belleza y de muy buenas cualidades. Conforme a la orden de su padre, generen descendientes en ella.

Significado

Los Pracetās, además de ser grandes devotos de la Suprema Personalidad de Dios, eran muy obedientes a las órdenes de su padre. Por esa razón, el Señor les pidió que se casasen con la hija de Pramlocā.

Texto

apṛthag-dharma-śīlānāṁ
sarveṣāṁ vaḥ sumadhyamā
apṛthag-dharma-śīleyaṁ
bhūyāt patny arpitāśayā

Palabra por palabra

apṛthak—sin diferencias; dharma—ocupación; śīlānām—cuyo carácter; sarveṣām—todos; vaḥ—de ustedes; su-madhyamā—una muchacha con la cintura delgada; apṛthak—sin diferencias; dharma—ocupación; śīlā—de buen comportamiento; iyam—esta; bhūyāt—que ella sea; patnī—esposa; arpita-āśayā—completamente entregada.

Traducción

Todos ustedes son hermanos y comparten la misma naturaleza, como devotos e hijos obedientes de su padre. Esa muchacha tiene su mismo carácter, y está consagrada a todos ustedes. Así pues, ella y ustedes, los hijos de Prācīnabarhiṣat, están al mismo nivel, unidos bajo un principio común.

Significado

Los principios védicos prohíben a la mujer tener más de un esposo, aunque un hombre puede tener más de una esposa. Sin embargo, en circunstancias especiales nos encontramos con mujeres que tienen más de un esposo. Draupadī, por ejemplo, estaba casada con los cinco Pāṇḍavas, que eran hermanos. De la misma manera, la Suprema Personalidad de Dios ordenó a todos los hijos de Prācīnabarhiṣat que se casasen con la hija del gran sabio Kaṇḍu y Pramlocā. En casos especiales, se permite el matrimonio de una muchacha con más de un hombre, siempre y cuando sepa dar el mismo trato a todos sus esposos, cosa que no puede hacer una mujer corriente. Solo a una mujer de cualidades especiales se le puede permitir el matrimonio con más de un esposo, y en la era de Kali es muy difícil encontrar ese carácter ecuánime en una mujer. Así, según las Escrituras: kalau pañca vivarjayet: en esta era, está prohibido que una mujer se case con el hermano de su esposo, sistema que todavía se practica en algunas regiones montañosas de la India. El Señor dice: apṛthag-dharma-śīleyaṁ bhūyāt patny arpitāśayā. Con las bendiciones del Señor, todo es posible. El Señor concedió a la muchacha una bendición especial, para que su entrega fuese la misma hacia todos los hermanos. En el Bhagavad-gītā se enseña el apṛthag-dharma, que significa «el deber prescrito sin diferencias en cuanto a objetivos». En el Bhagavad-gītā pueden establecerse tres secciones principales: karma-yoga, jñāna-yoga y bhakti-yoga. La palabra yoga significa «actuar en favor de la Suprema Personalidad de Dios». Como se confirma en el Bhagavad-gītā (3.9):

yajñārthāt karmaṇo ’nyatra
loko ’yaṁ karma-bandhanaḥ
tad-arthaṁ karma kaunteya
mukta-saṅgaḥ samācara

«Toda actividad debe realizarse como un sacrificio en honor de Viṣṇu, pues de lo contrario nos encadena al mundo material. Por lo tanto, ¡oh, hijo de Kuntī!, desempeña tus deberes prescritos para Su satisfacción, y de este modo permanecerás libre de cautiverio».

Las personas pueden actuar conforme a sus deberes prescritos con la finalidad de satisfacer al yajña-puruṣa, la Suprema Personalidad de Dios. Eso se llama apṛthag-dharma. Cada miembro del cuerpo tiene un modo particular de actuar, pero todos ellos tienen como objetivo mantener el conjunto del cuerpo. De manera similar, si con nuestras actividades buscamos la satisfacción de la Suprema Personalidad de Dios, podremos constatar que todo el mundo se siente satisfecho. Debemos seguir los pasos de los Pracetās, quienes no tenían otro objetivo que la satisfacción del Señor Supremo. Eso se llama apṛthag-dharma. Según el Bhagavad-gītā (18.66): sarva-dharmān parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja: «Abandona toda clase de religión y sencillamente entrégate a Mí». Ese es el consejo que da el Señor Kṛṣṇa. Nuestro único objetivo debe ser actuar de un modo consciente de Kṛṣṇa para la satisfacción del Señor. Eso es unidad, apṛthag-dharma.

Texto

divya-varṣa-sahasrāṇāṁ
sahasram ahataujasaḥ
bhaumān bhokṣyatha bhogān vai
divyāṁś cānugrahān mama

Palabra por palabra

divya—de los planetas celestiales; varṣa—años; sahasrāṇām—de miles; sahasram—mil; ahata—sin ser vencido; ojasaḥ—su poder; bhaumān—de este mundo; bhokṣyatha—disfrutarán; bhogān—disfrutes; vai—ciertamente; divyān—del mundo celestial; ca—también; anugrahāt—por misericordia; mama—Mía.

Traducción

El Señor bendijo entonces a los Pracetās diciendo: Mis queridos príncipes, por Mi misericordia, disfrutarán de todos los bienes de este mundo y del mundo celestial. En verdad, los disfrutarán sin el menor obstáculo y en la plenitud de sus fuerzas durante un millón de años celestiales.

Significado

La Suprema Personalidad de Dios estableció la duración de la vida de los Pracetās según las medidas de tiempo de los sistemas planetarios superiores. Seis meses terrestres equivalen a doce horas de los sistemas planetarios superiores. Treinta días son un mes, y doce meses, un año. De este modo, a los Pracetās se les permitió disfrutar de todo tipo de bienes materiales durante un millón de años, calculados según las medidas de tiempo del sistema planetario superior. Aunque era un período de vida muy largo, los Pracetās, por la gracia del Señor, gozarían de su vigor corporal en plenitud durante toda la vida. En el mundo material, quien desee vivir muchos años tendrá que soportar las dificultades de la vejez, la incapacidad física y muchas otras circunstancias miserables. A los Pracetās, sin embargo, se les dotó de la plenitud de su vigor corporal para el disfrute de toda clase de comodidades materiales. Como se explicará en el siguiente verso, se trataba de una opulencia especial que se les concedió para que pudiesen continuar realizando servicio devocional en plenitud.

Texto

atha mayy anapāyinyā
bhaktyā pakva-guṇāśayāḥ
upayāsyatha mad-dhāma
nirvidya nirayād ataḥ

Palabra por palabra

atha—por lo tanto; mayi—a Mí; anapāyinyā—sin ningún tipo de desviación; bhaktyā—con servicio devocional; pakva-guṇa—libre de contaminación material; āśayāḥ—sus mentes; upayāsyatha—alcanzarán; mat-dhāma—Mi morada; nirvidya—completamente desapegados; nirayāt—de la existencia material; ataḥ—así.

Traducción

Después, Me ofrecerán servicio devocional sin ningún tipo de desviación, y se liberarán de todo rastro de contaminación material. Para entonces estarán completamente desapegados del disfrute material de los planetas supuestamente celestiales y de los planetas infernales, y regresarán al hogar, de vuelta a Dios.

Significado

Por la gracia del Señor, los Pracetās recibieron dones especiales. Aunque iban a poder disfrutar de toda clase de bienes materiales durante millones de años, no se desviarían del servicio amoroso trascendental del Señor. De este modo, completamente ocupados en servicio devocional, los Pracetās se liberarían por completo del apego material. Ese apego es muy fuerte. Durante el tiempo que dura su vida, el materialista se dedica a conseguir tierras, dinero, amigos, y a luchar por la sociedad, la amistad, el amor, etc. Además, también desea disfrutar de los planetas celestiales después de la aniquilación del cuerpo. Sin embargo, la persona que se ocupa en servicio devocional se desapega de los disfrutes y sufrimientos materiales en todas sus formas. En el mundo material, se considera que los que se elevan a los sistemas planetarios superiores gozan de todas las formas de disfrute material, mientras que los que se degradan a los sistemas planetarios inferiores, se considera que viven en condiciones infernales. El devoto, sin embargo, es trascendental a ambas condiciones, tanto celestiales como infernales. En el Bhagavad-gītā (14.26), la posición del devoto se describe de la siguiente manera:

māṁ ca yo ’vyabhicāreṇa
bhakti-yogena sevate
sa guṇān samatītyaitān
brahma-bhūyāya kalpate

«Aquel que se dedica por completo al servicio devocional, firme en todas las circunstancias, trasciende de inmediato las modalidades de la naturaleza material y llega así al plano del Brahman».

El devoto está siempre en el nivel de Brahman. No tiene nada que ver ni con la felicidad ni con la aflicción materiales. Aquel que está firmemente establecido en el plano del servicio devocional, libre del apego material y de la contaminación de las modalidades materiales de la naturaleza, reúne las cualidades necesarias para regresar al hogar, de vuelta a Dios. Los Pracetās iban a disfrutar de todo tipo de bienes materiales durante millones de años, pero sin apegarse a esas bendiciones materiales. De este modo, al final de su período de disfrute material, se elevarían al mundo espiritual para ir de regreso a Dios.

La palabra pakva-guṇāśayāḥ tiene una importancia especial, pues significa que mediante el servicio devocional podemos abandonar la influencia de las tres modalidades de la naturaleza material. Mientras estemos bajo la influencia de esas tres modalidades, no podremos regresar a Dios. Se explica claramente que todos los planetas del mundo material, desde Brahmaloka hasta los planetas infernales, son lugares inadecuados para el devoto. Padaṁ padaṁ yad vipadāṁ na teṣām. Ciertamente, un lugar en el que hay un peligro a cada paso, no es un lugar confortable. Por esa razón, el Señor, en el Bhagavad-gītā (8.16), dice:

ābrahma-bhuvanāl lokāḥ
punar āvartino ’rjuna
mām upetya tu kaunteya
punar janma na vidyate

«Desde el planeta más elevado del mundo material hasta el más bajo, son todos lugares de sufrimiento en los que tiene lugar el ciclo de nacimientos y muertes. Pero aquel que alcanza Mi morada, ¡oh, hijo de Kuntī!, nunca más vuelve a nacer».

Es decir, ni siquiera la elevación al planeta más elevado del universo material, Brahmaloka, supone beneficio alguno. Sin embargo, si de una u otra forma nos elevamos a la morada del Señor, nunca regresaremos al mundo material.

Texto

gṛheṣv āviśatāṁ cāpi
puṁsāṁ kuśala-karmaṇām
mad-vārtā-yāta-yāmānāṁ
na bandhāya gṛhā matāḥ

Palabra por palabra

gṛheṣu—en vida familiar; āviśatām—que han entrado en; ca—también; api—incluso; puṁsām—de personas; kuśala-karmaṇām—ocupadas en actividades auspiciosas; mat-vārtā—en temas relacionados conmigo; yāta—se emplea; yāmānām—de quienes cada instante; na—no; bandhāya—para cautiverio; gṛhāḥ—vida familiar; matāḥ—considerados.

Traducción

Aquellos que se ocupan en las auspiciosas actividades del servicio devocional, ciertamente entienden que el disfrutador o beneficiario supremo de todas las actividades es la Suprema Personalidad de Dios. De ese modo, ofrecen los resultados de sus actividades a la Suprema Personalidad de Dios, y pasan la vida constantemente absortos en los temas relacionados con el Señor. Esa clase de personas, aunque estén participando de la vida familiar, no se ven afectadas por los resultados de sus acciones.

Significado

Por lo general, la persona que lleva vida de familia se apega demasiado a las actividades fruitivas. En otras palabras, trata de disfrutar de los resultados de sus actividades. El devoto, sin embargo, sabe que Kṛṣṇa es el disfrutador supremo y el propietario supremo (bhoktāraṁ yajña-tapasāṁ sarva-loka-maheśvaram). El devoto, por consiguiente, no se considera propietario del resultado de nada de lo que hace. Siempre piensa en la Suprema Personalidad de Dios como propietario, y ofrece al Señor Supremo los resultados de sus actividades. El que sigue este principio mientras vive en el mundo material con su familia y sus hijos, nunca se ve afectado por las contaminaciones del mundo material. Esto se confirma en el Bhagavad-gītā (3.9):

yajñārthāt karmaṇo ’nyatra
loko ’yaṁ karma-bandhanaḥ
tad-arthaṁ karma kaunteya
mukta-saṅgaḥ samācara

Aquel que trata de disfrutar de los resultados de sus actividades, queda atado por esos resultados. Sin embargo, el que ofrece los resultados o beneficios a la Suprema Personalidad de Dios, no se enreda en ellos. Ese es el secreto del éxito. La gente suele entrar en la orden de sannyāsa para liberarse de las reacciones de las actividades fruitivas. El que no recibe los resultados de sus acciones, sino que los ofrece a la Suprema Personalidad de Dios, ciertamente permanece en una condición liberada. Esto lo confirma Śrī Rūpa Gosvāmī en el Bhakti-rasāmṛta-sindhu:

īhā yasya harer dāsye
karmaṇā manasā girā
nikhilāsv apy avasthāsu
jīvan-muktaḥ sa ucyate

Quien se ocupe en el servicio del Señor con su vida, sus riquezas, sus palabras, su inteligencia y con todo lo que posea, siempre estará liberado, sea cual sea su condición. De esa persona se dice que es un jīvan-mukta, es decir, que está liberada incluso durante esta vida. Las personas carentes de conciencia de Kṛṣṇa, cuando se ocupan en actividades materiales, se enredan cada vez más en el cautiverio material. Tienen que sufrir y disfrutar de las acciones y reacciones de todas sus actividades. Por consiguiente, el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa es el beneficio más grande para la humanidad, pues mantiene a las personas ocupadas constantemente en el servicio de Kṛṣṇa. Los devotos piensan en Kṛṣṇa, actúan para Kṛṣṇa, comen para Kṛṣṇa, duermen para Kṛṣṇa, y trabajan para Kṛṣṇa. De esa forma, todo se ocupa en el servicio de Kṛṣṇa. Una vida totalmente dedicada al cultivo de conciencia de Kṛṣṇa nos salva de la contaminación material. Bhaktisiddhānta Sarasvatī Gosvāmī Mahārāja explica:

kṛṣṇa-bhajane yāhā haya anukūla
viṣaya baliyā tyāge tāhā haya bhūla

Para el que es muy experto y puede ocuparlo todo en el servicio del Señor, es decir, ajustarlo todo en relación con ese servicio, sería un gran error renunciar al mundo material. Debemos aprender a llevarlo todo al plano del servicio del Señor, pues todo está relacionado con Kṛṣṇa. Ese es el verdadero propósito de la vida, y el secreto del éxito. En otro verso del capítulo tres del Bhagavad-gītā (3.19), se insiste:

tasmād asaktaḥ satataṁ
kāryaṁ karma samācara
asakto hy ācaran karma
param āpnoti pūruṣaḥ

«Por lo tanto, sin apegarse a los frutos de las actividades, hay que actuar como una cuestión de deber, pues por actuar sin apego se llega al Supremo».

El capítulo tercero del Bhagavad-gītā trata específicamente de las actividades materiales dirigidas a la complacencia de los sentidos, y de esas mismas actividades cuando se dirigen a la satisfacción del Señor Supremo. La conclusión es que esas actividades son y no son las mismas. Las actividades materiales dirigidas a la complacencia de los sentidos son causa de cautiverio material, mientras que esas mismas actividades, cuando se dirigen a satisfacer a Kṛṣṇa, son la causa de la liberación. Es decir, una misma actividad puede ser causa de cautiverio y de liberación. Esto puede explicarse de la siguiente manera: Si comemos demasiados productos lácteos, como leche condensada, arroz dulce, etc., podemos enfermar de indigestión o diarrea, pero si tomamos yogur, que también es un producto lácteo, mezclado con pimienta negra y sal, nos curaremos inmediatamente de esas enfermedades. En otras palabras, un producto lácteo puede provocar indigestión o diarrea, y otro producto lácteo las puede curar.

Una persona que, por misericordia especial de la Suprema Personalidad de Dios, goce de opulencia material, no debe considerar esa opulencia causa de cautiverio. Esa bendición de la opulencia material no influye negativamente en el devoto maduro, ya que él sabe cómo emplear la opulencia al servicio del Señor. La historia del mundo nos ofrece muchos ejemplos al respecto. Pṛthu Mahārāja, Prahlāda Mahārāja, Janaka, Dhruva, Vaivasvata Manu y Mahārāja Ikṣvāku fueron grandes reyes que gozaron del favor especial de la Suprema Personalidad de Dios. Cuando un devoto no es maduro, el Señor Supremo le quita todas sus opulencias. Este es un principio enunciado por la Suprema Personalidad de Dios: yasyāham anugṛhṇāmi hariṣye tad-dhanaṁ śanaiḥ: «Mi primera manifestación de misericordia hacia Mi devoto es quitarle toda su opulencia material». El Señor Supremo quita al devoto toda la opulencia material que vaya en detrimento del servicio devocional; sin embargo, al que es maduro en el servicio devocional, le ofrece toda clase de bienes materiales.

Texto

navyavad dhṛdaye yaj jño
brahmaitad brahma-vādibhiḥ
na muhyanti na śocanti
na hṛṣyanti yato gatāḥ

Palabra por palabra

navya-vat—con un frescor siempre en aumento; hṛdaye—en el corazón; yat—como; jñaḥ—el conocedor supremo, Paramātmā; brahma—Brahman; etat—esto; brahma-vādibhiḥ—por los paladines de la Verdad Absoluta; na—nunca; muhyanti—se confunden; na—nunca; śocanti—se lamentan; na—nunca; hṛṣyanti—están jubilosos; yataḥ—cuando; gatāḥ—han alcanzado.

Traducción

Ininterrumpidamente ocupados en las actividades del servicio devocional, los devotos sienten en esas ocupaciones un frescor renovado y siempre en aumento. La Superalma omnisciente, que está en el corazón del devoto, hace que todo sea cada vez más fresco. Los paladines de la Verdad Absoluta definen ese estado con el nombre de posición de Brahman. En esa etapa liberada [brahma-bhūta], la persona nunca se confunde. Ni se lamenta ni cede innecesariamente al júbilo. Esto se debe a que está situada en el plano de brahma-bhūta.

Significado

El devoto recibe de la Superalma que está en el corazón la inspiración para avanzar en el servicio devocional de muchas maneras. El sentimiento del devoto nunca es algo manido o estereotipado; nunca se siente estancado en una posición. Cualquiera que se ocupe en cantar un nombre material en el mundo material, se cansará de repetirlo en muy poco tiempo. Sin embargo, el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa se puede cantar durante todo el día y toda la noche sin sentir cansancio. Cuanto más se cante, más fresco y nuevo resultará el canto. Śrīla Rūpa Gosvāmī dice que si pudiera tener millones de oídos y de lenguas, podría saborear la bienaventuranza espiritual de cantar el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa. En realidad, para el devoto muy avanzado no hay nada que no sea inspirador. En el Bhagavad-gītā, el Señor dice que Él está en el corazón de todos, y que Él ayuda a la entidad viviente a olvidar y a recordar. Por la gracia del Señor, el devoto recibe inspiración.

teṣāṁ satata-yuktānāṁ
bhajatāṁ prīti-pūrvakam
dadāmi buddhi-yogaṁ taṁ
yena mām upayānti te

«A aquellos que están constantemente consagrados a servirme con amor, Yo les doy la comprensión con la cual pueden llegar hasta Mí» (Bg. 10.10).

Como aquí se explica, la Superalma, a quien el verso se refiere con la palabra jña (aquel que lo conoce todo, presente, pasado y futuro), es la guía de aquellos que se ocupan en las auspiciosas actividades (kuśala-karmaṇām) del servicio devocional. La Superalma da instrucciones al devoto puro y sincero acerca de cómo progresar más y más e irse acercando a la Suprema Personalidad de Dios. Con respecto a eso, Śrīla Jīva Gosvāmī dice que la Superalma, la expansión plenaria de la Suprema Personalidad de Dios, existe en el corazón de todos, pero en el corazón del devoto Se revela en una forma siempre nueva. Bajo Su inspiración, el devoto ejecuta su servicio devocional y experimenta una bienaventuranza trascendental siempre en aumento.

Texto

maitreya uvāca
evaṁ bruvāṇaṁ puruṣārtha-bhājanaṁ
janārdanaṁ prāñjalayaḥ pracetasaḥ
tad-darśana-dhvasta-tamo-rajo-malā
girāgṛṇan gadgadayā suhṛttamam

Palabra por palabra

maitreyaḥ uvāca—Maitreya dijo; evam—así; bruvāṇam—hablar; puruṣa-artha—del objetivo supremo de la vida; bhājanam—el que concede; jana-ardanam—que aparta todos los inconvenientes que puedan presentarse ante el devoto; prāñjalayaḥ—con las manos juntas; pracetasaḥ—los hermanos Pracetās; tat—a Él; darśana—por ver; dhvasta—disipada; tamaḥ—de oscuridad; rajaḥ—de pasión; malāḥ—cuya contaminación; girā—con una voz; agṛṇan—ofrecieron oraciones; gadgadayā—quebrada; suhṛt-tamam—al más grande de los amigos.

Traducción

El gran sabio Maitreya dijo: Después de escuchar esas palabras de la Suprema Personalidad de Dios, los Pracetās Le ofrecieron oraciones. El Señor es el benefactor supremo, y es quien concede todo éxito en la vida. Él es también el amigo supremo que aparta todas las circunstancias dolorosas en que el devoto pueda verse. Con la voz quebrada por el éxtasis, los Pracetās ofrecieron oraciones al Señor. La presencia personal del Señor, que estaba ante ellos, les había purificado.

Significado

Aquí se describe al Señor con las palabras puruṣārtha-bhājanam (el que otorga el objetivo supremo de la vida). Toda forma de éxito que podamos desear en la vida, podemos obtenerla por la misericordia del Señor. Los Pracetās ya habían obtenido la misericordia del Señor, y por lo tanto, ya no estaban expuestos a la contaminación de las modalidades materiales. Esas modalidades se disiparon ante ellos como se disipa la oscuridad de la noche cuando sale el Sol. Con la aparición del Señor ante ellos, de un modo natural desapareció por completo todo rastro de contaminación de las cualidades materiales de rajas y tamas. De manera similar, el devoto sin motivaciones también se purifica de toda contaminación material cuando canta el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa, pues el nombre del Señor y el Señor son idénticos. Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (1.2.17):

śṛṇvatāṁ sva-kathāḥ kṛṣṇaḥ
puṇya-śravaṇa-kīrtanaḥ
hṛdy antaḥ-stho hy abhadrāṇi
vidhunoti suhṛt satām

«Śrī Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios, que es el Paramātmā [la Superalma] en el corazón de todos y el benefactor del devoto veraz, limpia de deseos de disfrute material el corazón del devoto que ha adquirido el vivo anhelo de escuchar Sus mensajes, que son virtuosos en sí mismos cuando se escuchan y cantan apropiadamente».

El santo nombre del Señor es el Señor mismo. Quien lo canta y lo escucha, se purifica. Poco a poco, toda la contaminación material desaparece. Los Pracetās, debido a la presencia del Señor ante ellos, ya se habían purificado, de modo que ahora podían ofrecer con las manos juntas las oraciones adecuadas. En otras palabras, los devotos, tan pronto como se ocupan en servicio devocional, se vuelven trascendentales a toda contaminación material, como se confirma en el Bhagavad-gītā (sa guṇān samatītyaitān brahma-bhūyāya kalpate). A veces los devotos se sienten insatisfechos por no poder ver personalmente a la Suprema Personalidad de Dios. Los Pracetās, cuando vieron al Señor Supremo en persona ante ellos, vieron desvanecerse toda sombra de infelicidad.

Texto

pracetasa ūcuḥ
namo namaḥ kleśa-vināśanāya
nirūpitodāra-guṇāhvayāya
mano-vaco-vega-puro-javāya
sarvākṣa-mārgair agatādhvane namaḥ

Palabra por palabra

pracetasaḥ ūcuḥ—los Pracetās dijeron; namaḥ—reverencias; namaḥ—reverencias; kleśa—sufrimiento material; vināśanāya—al que destruye; nirūpita—establecido; udāra—magnánimas; guṇa—cualidades; āhvayāya—cuyo nombre; manaḥ—de la mente; vacaḥ—del habla; vega—la velocidad; puraḥ—ante; javāya—cuya velocidad; sarva-akṣa—de todos los sentidos materiales; mārgaiḥ—por los senderos; agata—no perceptible; adhvane—cuyo rumbo; namaḥ—ofrecemos nuestras reverencias.

Traducción

Los Pracetās dirigieron al Señor las siguientes palabras: Querido Señor, Tú alivias todos los sufrimientos materiales. Tus magnánimas cualidades trascendentales y Tu santo nombre son completamente auspiciosos. Esta es una conclusión ya establecida. Tú puedes moverte más rápido que la mente y las palabras. Los sentidos materiales no pueden percibirte. Por todo ello, Te ofrecemos reverencias respetuosas una y otra vez.

Significado

En este verso es muy importante la palabra nirūpita, que significa «concluido». Para encontrar a Dios o para progresar en el conocimiento espiritual, no es necesario realizar ninguna investigación. Todo está establecido de modo concluyente en los Vedas. Por esa razón, el Señor dice en el Bhagavad-gītā (15.15): vedaiś ca sarvair aham eva vedyaḥ: La comprensión de la Suprema Personalidad de Dios mediante el proceso establecido en los Vedas es perfecta y concluyente. Los Vedas declaran: ataḥ śrī-kṛṣṇa-nāmādi na bhaved grāhyam indriyaiḥ: Nuestros toscos sentidos materiales no pueden entender los nombres, formas, cualidades, enseres y pasatiempos trascendentales del Señor. Sevonmukhe hi jihvādau svayam eva sphuraty adaḥ: Cuando el devoto ocupa sus sentidos de modo favorable en el servicio devocional, el Señor, por Su misericordia sin causa, Se revela ante él. Ese es el concluyente proceso védico. Los Vedas también indican que, con el sencillo proceso de cantar los santos nombres del Señor, podemos, sin duda alguna, avanzar espiritualmente. La mente y las palabras, por muy rápidas que sean, no nos servirán para acercarnos a la Suprema Personalidad de Dios; pero si seguimos estrictamente el proceso de servicio devocional, ese acercamiento nos será muy fácil. En otras palabras, el Señor Supremo Se siente atraído por el servicio devocional, y puede acercarse a nosotros más rápido de lo que nosotros, si nos valemos de la especulación mental, podemos acercarnos a Él. El Señor ha afirmado que Él está fuera del alcance de la especulación mental y de la velocidad del pensamiento, pero, por Su misercordia sin causa, Se hace fácilmente accesible. Por lo tanto, solo por Su misericordia sin causa se puede llegar a Él. Otros métodos no darán resultado.

Texto

śuddhāya śāntāya namaḥ sva-niṣṭhayā
manasy apārthaṁ vilasad-dvayāya
namo jagat-sthāna-layodayeṣu
gṛhīta-māyā-guṇa-vigrahāya

Palabra por palabra

śuddhāya—al que está libre de contaminación; śāntāya—al que es muy pacífico; namaḥ—ofrecemos nuestras reverencias; sva-niṣṭhayā—al estar situados en la propia posición; manasi—en la mente; apārtham—sin ningún significado; vilasat—aparece; dvayāya—en quien el mundo material; namaḥ—reverencias; jagat—de la manifestación cósmica; sthāna—mantenimiento; laya—aniquilación; udayeṣu—y para la creación; gṛhīta—adoptadas; māyā—materiales; guṇa—de las modalidades; vigrahāya—las formas.

Traducción

Querido Señor, humildemente Te ofrecemos nuestras reverencias. Cuando la mente está fija en Ti, el mundo de la dualidad, aunque es un lugar para el disfrute sensorial, pierde todo sentido. Tu forma trascendental está llena de bienaventuranza trascendental. Por eso Te ofrecemos nuestras respetuosas reverencias. Tú advienes en las formas del Señor Brahmā, el Señor Viṣṇu y el Señor Śiva a fin de crear, mantener y aniquilar la manifestación cósmica.

Significado

El devoto puro, con la mente siempre absorta en el servicio del Señor, puede percibir realmente el carácter pasajero del mundo material. Aunque se ocupe en la realización de actividades materiales, siempre se encuentra en la posición de anāsakti. Tal como explica Śrīla Rūpa Gosvāmī: anāsaktasya viṣayān yathārham upayuñjataḥ. El devoto siempre está desapegado de las actividades materiales, ya que, en la etapa liberada, su mente está siempre fija en los pies de loto del Señor.

Se dice que el mundo material es dvaita, el mundo de la dualidad. El devoto sabe muy bien que todo lo que existe en el mundo material no es más que una manifestación de la energía del Señor Supremo, quien, para mantener las tres modalidades de la naturaleza material, asume las formas del Señor Brahmā, el Señor Viṣṇu y el Señor Śiva. Libre de la influencia de las modalidades de la naturaleza material, el Señor adopta diversas formas para crear, mantener y aniquilar la manifestación cósmica. La conclusión es que el devoto puro, aunque parezca ocuparse en actividades materiales en el servicio del Señor, sabe muy bien que el disfrute material de la complacencia de los sentidos es algo completamente inútil.

Texto

namo viśuddha-sattvāya
haraye hari-medhase
vāsudevāya kṛṣṇāya
prabhave sarva-sātvatām

Palabra por palabra

namaḥ—reverencias; viśuddha-sattvāya—a Ti, que llevas una existencia libre de toda influencia material; haraye—que eliminas todos los sufrimientos que puedan afectar a los devotos; hari-medhase—cuyo cerebro solo hace planes para la liberación del alma condicionada; vāsudevāya—la Suprema Personalidad de Dios omnipresente; kṛṣṇāya—a Kṛṣṇa; prabhave—que aumenta la influencia; sarva-sātvatām—de toda clase de devotos.

Traducción

Querido Señor, Tu existencia es independiente por completo de toda influencia material; por ello Te ofrecemos nuestras respetuosas reverencias. Tu Señoría siempre elimina los sufrimientos del devoto, pues Tu cerebro planea el modo de hacerlo. Tú vives en todas partes en la forma de Paramātmā; por esa razón, recibes el nombre de Vāsudeva. Además, aceptaste nacer como hijo de Vasudeva, y eres famoso con el nombre de Kṛṣṇa. Eres tan bondadoso que siempre haces aumentar la influencia de toda clase de devotos.

Significado

En el verso anterior se ha dicho (gṛhīta-māyā-guṇa-vigrahāya) que el Señor adopta tres cuerpos (Viṣṇu, Brahmā y Śiva) para crear, mantener y aniquilar la manifestación cósmica. Las tres deidades principales del universo (Brahmā, Viṣṇu y Śiva) reciben el nombre de guṇa-avatāras. Las encarnaciones de la Suprema Personalidad de Dios pueden ser de muchas clases, y en el mundo material las primeras encarnaciones son Brahmā, Viṣṇu y Maheśvara (Śiva). El Señor Brahmā y el Señor Śiva aceptan cuerpos materiales, pero el Señor Viṣṇu no acepta un cuerpo material. Por ello se dice que es viśuddha-sattva. Su existencia está completamente libre de la contaminación de las modalidades materiales de la naturaleza. Por lo tanto, no debemos pensar que el Señor Viṣṇu entra dentro de la misma categoría que el Señor Brahmā y Śiva. Los śāstras nos prohíben pensar de esa forma:

yas tu nārāyaṇaṁ devaṁ
brahma-rudrādi-daivataiḥ
samatvenaiva vīkṣeta
sa pāṣaṇḍī bhaved dhruvam

Aquel que considera que el Señor Viṣṇu está en la misma categoría que devas como el Señor Brahmā y el Señor Śiva, o que piensa que el Señor Brahmā y Śiva son iguales al Señor Viṣṇu, debe ser considerado un pāṣaṇḍī (un no creyente sin fe). Por lo tanto, en este verso se distingue al Señor Viṣṇu con las palabras namo viśuddha-sattvāya. El Señor Brahmā es una entidad viviente como nosotros, pero, debido a sus actividades piadosas, ha merecido la elevada posición de brahmā. El Señor Śiva en realidad no es como las entidades vivientes, pero tampoco es la Suprema Personalidad de Dios. Su posición está en un término medio entre Viṣṇu, la Suprema Personalidad de Dios, y Brahmā, la entidad viviente. Esa posición del Señor Śiva se explica de la siguiente manera en la Brahma-saṁhitā (5.45):

kṣīraṁ yathā dadhi vikāra-viśeṣa-yogāt
sañjāyate na hi tataḥ pṛthag asti hetoḥ
yaḥ śambhutām api tathā samupaiti kāryād
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi

Del Señor Śiva se dice que es como el yogur (dadhi). El yogur no es otra cosa que leche transformada; pero, aun así, no puede considerarse leche. De la misma manera, el Señor Śiva posee casi todos los poderes del Señor Viṣṇu, y está también por encima de las cualidades de la entidad viviente; sin embargo, no es exactamente como Viṣṇu, del mismo modo que el yogur, aunque sea leche transformada, no es exactamente como la leche.

Este verso se refiere también a la Suprema Personalidad de Dios con las palabras vāsudevāya kṛṣṇāya. Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios original, y todas las expansiones de la categoría Viṣṇu son, o bien Sus porciones plenarias, o bien porciones de Sus porciones plenarias (que reciben los nombres de svāṁśa y kalā). La expansión directa, svāṁśa, tambien recibe el nombre de aṁśa. Todos los viṣṇu-tattvas son svāṁśa, es decir, son directamente partes integrales de la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa. Kṛṣṇa es famoso con el nombre de Vāsudeva porque apareció en el mundo material como hijo de Vasudeva. De la misma manera, también recibe los nombres de Devakī-nandana, Yaśodā-nandana, Nanda-nandana, etc.

Una y otra vez, el Señor siempre tiene un gran interés en aumentar la influencia de Sus devotos. Por esa razón, este verso se refiere a Él con las palabras prabhave sarva-sātvatām. La comunidad sātvata es la comunidad de vaiṣṇavas, los devotos puros del Señor. La Suprema Personalidad de Dios tiene ilimitados poderes, y desea ver que a Sus devotos también se les confían poderes ilimitados. Por esa razón, el devoto puro del Señor siempre se distingue de todas las demás entidades vivientes.

La palabra hari significa «el que aparta todos los sufrimientos», y hari-medhase significa que el Señor siempre está planeando formas de liberar al alma condicionada de las garras de māyā. El Señor es tan bondadoso que Se encarna personalmente para liberar a las almas condicionadas, y siempre que viene, elabora Sus planes:

paritrāṇāya sādhūnāṁ
vināśāya ca duṣkṛtām
dharma-saṁsthāpanārthāya
sambhavāmi yuge yuge

«Para liberar a los piadosos y aniquilar a los malvados, así como para restablecer los principios de la religión, Yo mismo desciendo, milenio tras milenio» (Bg. 4.8).

El Señor libera a todas las almas condicionadas de las garras de māyā, y debido a ello recibe el nombre de hari-medhas. En la lista de encarnaciones se explica que Kṛṣṇa es la Personalidad de Dios original y suprema:

ete cāṁśa-kalāḥ puṁsaḥ
kṛṣṇas tu bhagavān svayam
indrāri-vyākulaṁ lokaṁ
mṛḍayanti yuge yuge

(Bhāg. 1.3.28)

Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios original, aparece en el mundo material cuando los semidioses, que son devotos del Señor, se ven perturbados por los demonios.

Texto

namaḥ kamala-nābhāya
namaḥ kamala-māline
namaḥ kamala-pādāya
namas te kamalekṣaṇa

Palabra por palabra

namaḥ—ofrecemos nuestras respetuosas reverencias; kamala-nābhāya—a la Suprema Personalidad de Dios, de cuyo abdomen se originó la flor de loto primigenia; namaḥ—reverencias; kamala-māline—que siempre Se adorna con un collar de flores de loto; namaḥ—reverencias; kamala-pādāya—cuyos pies son tan hermosos y fragantes como la flor de loto; namaḥ te—reverencias a Ti; kamala-īkṣaṇa—cuyos ojos son exactamente como los pétalos de la flor de loto.

Traducción

Querido Señor, de Tu abdomen brota la flor de loto que es el origen de todas las entidades vivientes; por ello Te ofrecemos nuestras reverencias. Tú siempre Te adornas con un collar de flores de loto, y Tus pies son como la flor de loto con toda su fragancia. Tus ojos también son como pétalos de la flor de loto. Por ello Te ofrecemos repetidamente nuestras respetuosas reverencias.

Significado

La palabra kamala-nābhāya indica que el Señor Viṣṇu es el origen de la creación material. Del abdomen de Garbhodakaśāyī Viṣṇu brota una flor de loto, de la cual nace el Señor Brahmā, la primera criatura del universo, quien, a su vez, crea todo el universo. Por lo tanto, el Señor Viṣṇu es el origen de toda la creación. Y el origen de todos los viṣṇu-tattvas es el Señor Kṛṣṇa; de modo que Kṛṣṇa es el origen de todo. Esto se confirma también en el Bhagavad-gītā (10.8):

ahaṁ sarvasya prabhavo
mattaḥ sarvaṁ pravartate
iti matvā bhajante māṁ
budhā bhāva-samanvitāḥ

«Yo soy la fuente de todos los mundos espirituales y materiales. Todo emana de Mí. Los sabios que conocen esto perfectamente se ocupan en Mi servicio devocional y Me adoran con todo su corazón». El Señor Kṛṣṇa dice: «Yo soy el origen de todo». Por lo tanto, todo lo que vemos emana de Él. Esto lo confirma también el Vedānta-sūtra: janmādy asya yataḥ: «La Verdad Absoluta es aquel de quien todo emana».

Texto

namaḥ kamala-kiñjalka-
piśaṅgāmala-vāsase
sarva-bhūta-nivāsāya
namo ’yuṅkṣmahi sākṣiṇe

Palabra por palabra

namaḥ—reverencias; kamala-kiñjalka—como el azafrán de una flor de loto; piśaṅga—amarillentas; amala—inmaculadas; vāsase—a aquel cuyas ropas; sarva-bhūta—de todas las entidades vivientes; nivāsāya—el refugio; namaḥ—reverencias; ayuṅkṣmahi—ofrezcamos; sākṣiṇe—al testigo supremo.

Traducción

Querido Señor, Te has vestido con ropas amarillentas, que tienen el color del azafrán de la flor de loto, pero que no están hechas de nada material. Tú vives en el corazón de todos y, por lo tanto, eres el testigo directo de todas las actividades de las entidades vivientes. Te ofrecemos nuestras respetuosas reverencias una y otra vez.

Significado

En este verso se describen las ropas y la naturaleza omnipresente de la Suprema Personalidad de Dios. El Señor Se viste con ropas amarillas, pero esas ropas nunca deben considerarse materiales. Las ropas del Señor también son el Señor. No son diferentes del Señor, porque son de naturaleza espiritual.

Con la palabra sarva-bhūta-nivāsāya se aclara que el Señor Viṣṇu vive en el corazón de todos y actúa como testigo directo de todas las actividades del alma condicionada. En el mundo material, el alma condicionada tiene unos determinados deseos y actúa conforme a ellos. La Suprema Personalidad de Dios es testigo de todos esos actos. Eso lo confirma también el Bhagavad-gītā (15.15):

sarvasya cāhaṁ hṛdi sanniviṣṭo
mattaḥ smṛtir jñānam apohanaṁ ca

«Yo estoy situado en el corazón de todos, y de Mí vienen el recuerdo, el conocimiento y el olvido». El Señor está en el corazón de todos, y da inteligencia a la entidad viviente. Conforme a los deseos de la entidad viviente, el Señor la hace recordar u olvidar. Si la entidad viviente es demoníaca y desea olvidar a la Suprema Personalidad de Dios, el Señor le da la inteligencia para que pueda olvidar al Señor Supremo para siempre. Del mismo modo, cuando un devoto desea servir al Señor Supremo, el Señor, en Su forma de Paramātmā, le da la inteligencia para que progrese en el sendero del servicio devocional. El Señor es el testigo directo de nuestras actividades, y percibe nuestros deseos. El Señor Supremo nos da lo que necesitemos para actuar del modo que deseamos.

Texto

rūpaṁ bhagavatā tv etad
aśeṣa-kleśa-saṅkṣayam
āviṣkṛtaṁ naḥ kliṣṭānāṁ
kim anyad anukampitam

Palabra por palabra

rūpam—forma; bhagavatā—por Tu Señoría; tu—pero; etat—esta; aśeṣa—ilimitadas; kleśa—miserias; saṅkṣayam—que disipas; āviṣkṛtam—revelada; naḥ—de nosotros; kliṣṭānām—que sufrimos debido a circunstancias materiales; kim anyat—qué decir de; anukampitam—aquellos a quienes siempre estás dispuesto a mostrar Tu favor.

Traducción

Querido Señor, nosotros, las almas condicionadas, siempre estamos cubiertos por la ignorancia, bajo la influencia del concepto corporal de la vida. Por esa razón, siempre preferimos las miserables condiciones de la existencia material. Tú, para liberarnos de esos sufrimientos, has descendido en esta forma trascendental. Esto prueba Tu ilimitada misericordia sin causa sobre los que estamos sufriendo de este modo. ¿Qué podemos decir, entonces, de los devotos, a quienes siempre estás dispuesto a mostrar Tu favor?

Significado

Cuando adviene en Su forma original, el Señor actúa para liberar a los piadosos y aniquilar a los malvados (Bg. 4.8). Incluso los demonios se benefician de ser aniquilados por el Señor. Se explica que todas las entidades vivientes que murieron en el campo de batalla de Kurukṣetra recuperaron su posición constitucional original (svarūpa), debido a que tuvieron la oportunidad de ver a Kṛṣṇa cara a cara, como auriga de la cuadriga de Arjuna. Desde un punto de vista superficial, en el campo de batalla de Kurukṣetra estaban ocurriendo dos cosas: los demonios estaban siendo matados, y el devoto, Arjuna, estaba siendo protegido. Sin embargo, el resultado fue el mismo para todos. Por eso se dice que el advenimiento del Señor disminuye las condiciones miserables de todo tipo que produce la existencia material.

En este verso se afirma claramente que esa forma del Señor (aśeṣa-kleśa-saṅkṣayam) viene para disminuir todas las circunstancias miserables en las vidas, no solo de los devotos, sino de todas las personas. Āviṣkṛtaṁ naḥ kliṣṭānām: los Pracetās se consideraban personas comunes. Kim anyad anukampitam: el Señor siempre acoge favorablemente a los devotos. El Señor Se muestra plenamente misericordioso, no solo con las almas condicionadas, sino también con los devotos, que ya están liberados debido a su servicio devocional.

La forma del Señor que se adora en los templos recibe el nombre de arcā-vigraha o arcāvatāra, es decir, la forma adorable o encarnación Deidad. Se trata de una facilidad que los devotos neófitos reciben para que puedan ver cara a cara la verdadera forma del Señor, y para que puedan ofrecerle sacrificios y respetuosas reverencias en la forma de arcā. Con esas facilidades, los neófitos reviven poco a poco su estado original de conciencia de Kṛṣṇa. La adoración de la Deidad en el templo es la bendición más elevada que el Señor concede a los principiantes. Por consiguiente, todos los neófitos deben ocuparse en la adoración del Señor, instalando el arcā-vigraha (arcāvatāra) en el hogar o en el templo.

Texto

etāvat tvaṁ hi vibhubhir
bhāvyaṁ dīneṣu vatsalaiḥ
yad anusmaryate kāle
sva-buddhyābhadra-randhana

Palabra por palabra

etāvat—así; tvam—Tu Señoría; hi—ciertamente; vibhubhiḥ—por expansiones; bhāvyam—ser concebido; dīneṣu—hacia los devotos humildes; vatsalaiḥ—compasivo; yat—que; anusmaryate—siempre se recuerda; kāle—con el paso del tiempo; sva-buddhyā—con el propio servicio devocional; abhadra-randhana—¡oh, Tú, que acabas con todo lo inauspicioso!

Traducción

Querido Señor, Tú acabas con todas las cosas inauspiciosas, y Te muestras compasivo con Tus pobres devotos por medio de la expansión de Tu arcā-vigraha. Ciertamente, debes considerarnos Tus sirvientes eternos.

Significado

La forma del Señor que lleva el nombre de arcā-vigraha es una expansión de Sus ilimitadas potencias. Si, gradualmente, el Señor Se va sintiendo satisfecho con el servicio del devoto, a su debido tiempo le acepta como uno de sus muchos sirvientes puros. El Señor, por naturaleza, es muy compasivo; por eso acepta el servicio de los devotos neófitos. Esto se confirma en el Bhagavad-gītā (9.26):

patraṁ puṣpaṁ phalaṁ toyaṁ
yo me bhaktyā prayacchati
tad ahaṁ bhakty-upahṛtam
aśnāmi prayatātmanaḥ

«Si alguien Me ofrece con amor y devoción una hoja, una flor, fruta, o agua, Yo lo aceptaré». El devoto ofrece comestibles en forma de verduras, fruta, hojas y agua al arcā-vigraha. El Señor, que es bhakta-vatsala, es decir, compasivo con Sus devotos, acepta esas ofrendas. Aunque los ateos piensen que los devotos se ocupan en adoración de ídolos, no se trata de eso. Janārdana, el Señor Supremo, acepta la actitud de servicio, bhāva. Es posible que el devoto neófito que se ocupa en la adoración del Señor no entienda el valor de esa adoración, pero el Señor Supremo, que es bhakta-vatsala, acepta a Su devoto, y a su debido tiempo, lo lleva de regreso al hogar.

A este respecto, se cuenta la historia de un brāhmaṇa que estaba ofreciendo arroz dulce al Señor mentalmente. El brāhmaṇa no tenía dinero ni medios para adorar a la Deidad, pero en su mente lo dispuso todo de modo ideal. Tenía cántaros de oro con los que traía agua de los ríos sagrados para el baño de la Deidad, y Le ofrecía los alimentos más sabrosos, entre los que incluía un arroz dulce. Una vez, antes de ofrecer el arroz dulce, le pareció que estaba demasiado caliente, y quiso comprobar si lo estaba o no. Cuando tocó el arroz para verificarlo, se quemó el dedo, y esto rompió su meditación. A pesar de que el brāhmaṇa ofrecía los alimentos en la mente, el Señor aceptó la ofrenda. En consecuencia, el Señor envió inmediatamente desde Vaikuṇṭha una carroza para traer al brāhmaṇa de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Por lo tanto, todo devoto sincero tiene el deber de instalar el arcā-vigraha en su hogar o en el templo, y adorar la forma del Señor tal como se aconseja en las Escrituras reveladas y bajo la dirección del maestro espiritual.

Texto

yenopaśāntir bhūtānāṁ
kṣullakānām apīhatām
antarhito ’ntar-hṛdaye
kasmān no veda nāśiṣaḥ

Palabra por palabra

yena—proceso por el cual; upaśāntiḥ—satisfacción de todos los deseos; bhūtānām—de las entidades vivientes; kṣullakānām—muy caídas; api—aunque; īhatām—desear muchas cosas; antarhitaḥ—ocultas; antaḥ-hṛdaye—en lo profundo del corazón; kasmāt—por qué; naḥ—nuestros; veda—conoce; na—no; āśiṣaḥ—deseos.

Traducción

Los deseos del devoto neófito solo se satisfacen cuando el Señor, por Su compasión natural, piensa en él. El Señor está en el corazón de todas las entidades vivientes, incluso de las más insignificantes. El Señor lo sabe todo acerca de la entidad viviente; conoce todos sus deseos. Aunque nosotros somos muy insignificantes, ¿por qué no iba a conocer el Señor nuestros deseos?

Significado

El devoto muy avanzado no se considera avanzado. Es siempre muy humilde. Paramātmā, la Superalma, que es la expansión plenaria de la Suprema Personalidad de Dios, está en el corazón de todos y puede comprender las actitudes y deseos de Sus devotos. El Señor también da a los no devotos la oportunidad de ver satisfechos sus deseos, como se confirma en el Bhagavad-gītā (mattaḥ smṛtir jñānam apohanaṁ ca).

El Señor tiene en cuenta todos los deseos de la entidad viviente, por insignificante que esta sea, y le da la oportunidad de satisfacerlos. Si los deseos de los no devotos se cumplen, ¿por qué no los de los devotos? El devoto puro solamente desea ocuparse en el servicio del Señor, sin deseos materiales; si tiene ese deseo en lo profundo del corazón, que es donde está el Señor, y no esconde motivos ocultos, ¿por qué no va a entenderlo el Señor? Si un devoto sincero ofrece servicio al Señor o al arcā-vigraha, la forma del Señor, todas sus actividades culminan con el éxito, porque el Señor está en el corazón y entiende su sinceridad. De este modo, el devoto que, con toda confianza, siga adelante en el desempeño de sus deberes prescritos del servicio devocional, al final alcanzará el éxito.

Texto

asāv eva varo ’smākam
īpsito jagataḥ pate
prasanno bhagavān yeṣām
apavarga-gurur gatiḥ

Palabra por palabra

asau—esa; eva—ciertamente; varaḥ—bendición; asmākam—nuestra; īpsitaḥ—deseada; jagataḥ—del universo; pate—¡oh, Señor!; prasannaḥ—satisfecho; bhagavān—la Suprema Personalidad de Dios; yeṣām—con quien; apavarga—del servicio amoroso trascendental; guruḥ—el maestro; gatiḥ—el objetivo supremo de la vida.

Traducción

¡Oh, Señor del universo!, Tú eres el verdadero maestro de la ciencia del servicio devocional. Nosotros estamos satisfechos de que Tu Señoría sea el objetivo supremo de nuestras vidas, y oramos pidiendo que estés satisfecho con nosotros. Esa es la bendición que te pedimos. Nuestro único deseo es que Te sientas completamente satisfecho.

Significado

En este verso son muy significativas las palabras apavarga-gurur gatiḥ. Según el Śrīmad-Bhāgavatam (1.2.11), el Señor Supremo es la realidad esencial de la Verdad Absoluta. Brahmeti paramātmeti bhagavān iti śabdyate: la Verdad Absoluta se percibe en tres aspectos: el Brahman impersonal, el Paramātmā localizado, y, finalmente, la Suprema Personalidad de Dios, Bhagavān. La palabra apavarga significa «liberación». Pavarga significa «existencia material». En la existencia material, estamos siempre trabajando arduamente, pero al final siempre fracasamos. Morimos y tenemos que aceptar otro cuerpo para volver a trabajar arduamente. Es el ciclo de la existencia material. Apavarga es todo lo contrario. En lugar de trabajar arduamente como perros y gatos, regresamos al hogar, de vuelta a Dios. El primer aspecto de la liberación es fundirse en la refulgencia de Brahman del Señor Supremo. Ese es el concepto que defiende la jñānī-sampradāya, es decir, los filósofos especuladores, pero superior a esto es percibir a la Suprema Personalidad de Dios. Cuando el devoto entiende que el Señor Se siente satisfecho, la liberación, es decir, la fusión en la refulgencia del Señor, no es algo difícil. Para acercarse a la Suprema Personalidad de Dios hay que pasar por la refulgencia impersonal del Brahman, del mismo modo que para acercarse al Sol hay que pasar por la luz del Sol. Para quien ha satisfecho a la Suprema Personalidad de Dios, fundirse en la refulgencia impersonal del Señor no es difícil.

Texto

varaṁ vṛṇīmahe ’thāpi
nātha tvat parataḥ parāt
na hy antas tvad-vibhūtīnāṁ
so ’nanta iti gīyase

Palabra por palabra

varam—bendición; vṛṇīmahe—vamos a orar por; atha api—por lo tanto; nātha—¡oh, Señor!; tvat—de Ti; parataḥ parāt—más allá de la realidad trascendental; na—no; hi—ciertamente; antaḥ—fin; tvat—Tus; vibhūtīnām—de opulencias; saḥ—Tú; anantaḥ—ilimitado; iti—así; gīyase—eres famoso.

Traducción

Querido Señor, por eso Te rogamos que nos concedas Tu bendición, pues Tú eres el Supremo y estás más allá de todo nivel trascendental, y porque Tus opulencias no tienen fin. Debido a ello, eres famoso con el nombre de Ananta.

Significado

Los Pracetās no tenían necesidad de pedir al Señor Supremo ninguna bendición, porque los devotos están satisfechos simplemente con la presencia de la Suprema Personalidad de Dios. Dhruva Mahārāja practicó rigurosas austeridades y penitencias para ver al Señor Supremo, con la intención de recibir una bendición del Señor. Quería el trono de su padre, o una posición aun más elevada, pero cuando el Señor Supremo Se presentó ante él, olvidó todas sus aspiraciones y dijo: «Mi querido Señor, no deseo ninguna bendición». Esa es la verdadera posición del devoto. El devoto simplemente desea la presencia del Señor Supremo, ya sea en este mundo o en el siguiente, y desea ocuparse en Su servicio. Esa es la bendición y el objetivo supremo a que aspiran los devotos.

El Señor animó a los Pracetās a que Le pidiesen una bendición, y ellos dijeron: «¿Qué tipo de bendición debemos pedir? El Señor es ilimitado, y hay ilimitadas bendiciones». Con eso querían decir que, de pedir una bendición, debería ser una bendición ilimitada. En este verso son muy significativas las palabras tvat parataḥ. La Suprema Personalidad de Dios es parataḥ parāt. La palabra para significa «trascendental, que está más allá del mundo material». La refulgencia del Brahman impersonal está más allá del mundo material; recibe el nombre de paraṁ padam. Āruhya kṛcchreṇa paraṁ padam (Bhāg. 10.2.32). La fusión en la refulgencia impersonal del Señor recibe el nombre de paraṁ padam, pero existe también una posición trascendental superior, que consiste en estar en compañía de la Suprema Personalidad de Dios. Brahmeti paramātmeti bhagavān iti śabdyate (Bhāg. 1.2.11). La Verdad Absoluta se percibe primero como Brahman impersonal, después como Paramātmā, y por último como Bhagavān. Por lo tanto, la Personalidad de Dios, Bhagavān, es parataḥ parāt, es decir, está más allá de los aspectos Brahman y Paramātmā. Con respecto a esto, Śrīla Jīva Gosvāmī señala que parataḥ parāt significa «mejor que lo mejor». Lo mejor es el mundo espiritual, que recibe el nombre de Brahman. La Suprema Personalidad de Dios, sin embargo, recibe el nombre de Parabrahman. Por lo tanto, parataḥ parāt significa «mejor que el plano de Brahman».

Como se explicará en los siguientes versos, los Pracetās tenían la intención de pedir al Señor algo ilimitado. Ilimitados son los pasatiempos, las cualidades, las formas y los nombres del Señor. Su nombre, Sus formas, Sus pasatiempos, Su creación y Sus enseres no tienen límite. El carácter ilimitado del ilimitado es inconcebible para la entidad viviente. Sin embargo, las entidades vivientes que se ocupan en escuchar acerca de las ilimitadas potencias del Señor Supremo están realmente conectadas directamente con el ilimitado. Esa comprensión del ilimitado se vuelve ilimitada a través del proceso de escuchar y cantar.

Texto

pārijāte ’ñjasā labdhe
sāraṅgo ’nyan na sevate
tvad-aṅghri-mūlam āsādya
sākṣāt kiṁ kiṁ vṛṇīmahi

Palabra por palabra

pārijāte—pārijāta, el árbol celestial; añjasā—completamente; labdhe—habiendo logrado; sāraṅgaḥ—una abeja; anyat—ningún otro; na sevate—no recurre a; tvat-aṅghri—Tus pies de loto; mūlam—la raíz de todo; āsādya—haberse acercado; sākṣāt—directamente; kim—qué; kim—qué; vṛṇīmahi—podemos pedir.

Traducción

Querido Señor, la abeja, una vez que se ha acercado al pārijāta, el árbol celestial, ya no lo abandona, pues no tiene necesidad de ello. De la misma manera, nosotros, una vez que nos hemos acercado a Tus pies de loto y nos hemos refugiado en ellos, ¿qué otra bendición Te podemos pedir?

Significado

La ocupación del devoto que se dedica al servicio de los pies de loto del Señor es de por sí tan perfecta, que el devoto no necesita pedir ninguna otra bendición. En el árbol pārijāta, la abeja encuentra una provisión de miel ilimitada. Ya no necesita ir a otro árbol. La persona que está firmemente establecida en el servicio de los pies de loto del Señor, goza de ilimitada bienaventuranza trascendental, y ya no necesita pedir ninguna otra bendición. El pārijāta es un árbol muy difícil de encontrar en el mundo material. Se lo conoce también con el nombre de kalpa-vṛkṣa, es decir, «árbol de deseos». De él podemos conseguir todo lo que deseemos. En el mundo material, los naranjos dan naranjas, y los mangos, mangos, pero de los naranjos no se pueden obtener mangos, ni viceversa. Sin embargo, del árbol pārijāta podemos obtener todo lo que deseemos: naranjas, mangos, plátanos, etc. Ese árbol existe en el mundo espiritual (cintāmaṇi-prakara-sadmasu kalpa-vṛkṣa-lakṣāvṛteṣu). El mundo espiritual, cintāmaṇi-dhāma, está lleno de árboles kalpa-vṛkṣa, pero el pārijāta también se encuentra en el reino de Indra, es decir, en el planeta celestial de Indra. Kṛṣṇa, para complacer a Satyabhāmā, una de Sus reinas, trajo el árbol pārijāta y lo plantó en las mansiones construidas para las reinas en Dvārakā. Los pies de loto del Señor son como los pārijātas, los árboles cumplidores de deseos, y los devotos son como abejorros; siempre se sienten atraídos por los pies de loto del Señor.

Texto

yāvat te māyayā spṛṣṭā
bhramāma iha karmabhiḥ
tāvad bhavat-prasaṅgānāṁ
saṅgaḥ syān no bhave bhave

Palabra por palabra

yāvat—mientras; te—Tuya; māyayā—por la energía ilusoria; spṛṣṭāḥ—contaminados; bhramāmaḥ—vaguemos; iha—en el mundo material; karmabhiḥ—por la reacción de las actividades fruitivas; tāvat—mientras; bhavat-prasaṅgānām—de Tus devotos amorosos; saṅgaḥ—compañía; syāt—haya; naḥ—nuestra; bhave bhave—en todas las especies de vida.

Traducción

Querido Señor, Te pedimos que mientras tengamos que permanecer en este mundo debido a nuestra contaminación material, vagando de un cuerpo a otro y de un planeta a otro, podamos estar en compañía de aquellos que se ocupan en comentar Tus pasatiempos. Te oramos para que nos concedas esa bendición vida tras vida, en distintas formas corporales y en distintos planetas.

Significado

Esa es la mejor bendición que un devoto puede pedir del Señor Supremo. Así lo confirma también Śrī Caitanya Mahāprabhu: sthāne sthitāḥ śruti-gatāṁ tanu-vāṅ-manobhiḥ (Bhāg. 10.14.3). La posición en que nos encontremos puede ser una u otra según nuestro destino, pero en todo caso debemos continuar escuchando las actividades y pasatiempos del Señor Supremo, sin tener en cuenta las circunstancias. El devoto puro no ora pidiendo la liberación, o el cese del ciclo de nacimientos y muertes, ya que no considera que eso sea importante. Para el devoto, lo más importante es tener la oportunidad de escuchar los pasatiempos y las glorias del Señor. Los devotos que se ocupan en el servicio del Señor en este mundo, tendrán la misma oportunidad también en el mundo espiritual. De este modo, el devoto ve el mundo espiritual en todas partes, pues allí donde pueda escuchar o cantar los pasatiempos del Señor, el Señor está presente en persona (yatra gāyanti mad-bhaktāḥ tatra tiṣṭhāmi nārada). Si los devotos puros se reúnen para cantar, escuchar y hablar acerca de la Suprema Personalidad de Dios, el lugar en que se reúnen se vuelve Vaikuṇṭha. El devoto no necesita orar al Señor pidiéndole la elevación al mundo Vaikuṇṭha. El devoto puro puede convertir cualquier lugar en Vaikuṇṭha o Vṛndāvana mediante el sencillo método de cantar sin ofensas las glorias del Señor.

Los Pracetās oran pidiendo una oportunidad de escuchar las glorias del Señor en toda forma de vida (bhave bhave). Aunque la entidad viviente transmigra de un cuerpo a otro, el devoto no está particularmente deseoso de detener ese proceso. Caitanya Mahāprabhu ora: mama janmani janmanīśvare bhavatād bhaktir ahaitukī tvayi: «Mi querido Señor, que pueda estar vida tras vida fijo en Tu servicio devocional». Por humildad, el devoto no se considera merecedor de la elevación al mundo espiritual. Siempre se considera contaminado por las modalidades de la naturaleza material. Tampoco tiene necesidad de pedir la liberación de las modalidades de la naturaleza material. El servicio devocional se encuentra de por sí en la posición trascendental; por lo tanto, no tiene sentido pedir esa ventaja especial. La conclusión es que el devoto puro no está ansioso por detener el ciclo de nacimientos y muertes, sino que su deseo es siempre estar en compañía de otros devotos que se ocupen en cantar y escuchar las glorias del Señor.

Texto

tulayāma lavenāpi
na svargaṁ nāpunar-bhavam
bhagavat-saṅgi-saṅgasya
martyānāṁ kim utāśiṣaḥ

Palabra por palabra

tulayāma—comparamos; lavena—con un momento; api—incluso; na—no; svargam—elevación a los planetas celestiales; na—no; apunaḥ-bhavam—fusión en la refulgencia Brahman; bhagavat—de la Suprema Personalidad de Dios; saṅgi—con personas relacionadas con; saṅgasya—de compañía; martyānām—de personas destinadas a morir; kim uta—cuánto menos; āśiṣaḥ—bendiciones.

Traducción

Frente a un solo instante en compañía de un devoto puro, ni la elevación a los planetas celestiales, ni la fusión en la refulgencia Brahman, en un estado de liberación completa, tienen el menor valor. Para las entidades vivientes que están destinadas a abandonar el cuerpo y morir, la relación con devotos puros es la bendición más elevada.

Significado

Prabodhānanda Sarasvatī, el gran santo y devoto del Señor Caitanya, ha afirmado: kaivalyaṁ narakāyate tridaśa-pūr ākāśa-puṣpāyate. Para el devoto puro, kaivalya, la fusión en la refulgente existencia del Brahman, no es mejor que vivir en el infierno. De la misma manera, para él la elevación a los planetas celestiales (tridaśa-pūr) no es más que otra fantasmagoría. En otras palabras, el devoto puro no da demasiado valor a los destinos que alcanzan los karmīs (los planetas celestiales) y los jñānīs (la fusión en la refulgencia Brahman). Para el devoto puro, un momento en compañía de otro devoto puro es muy superior a vivir en un planeta celestial o a fundirse en la refulgencia Brahman. Para los que viven en el mundo material, expuestos al ciclo de nacimientos y muertes (transmigración), la compañía de devotos puros es la bendición suprema. Hay que encontrar a esos devotos y permanecer en su compañía. Eso nos hará completamente felices, incluso mientras vivamos en el mundo material. El movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa se ha fundado con ese propósito. Las personas que se sientan demasiado afectadas por la materia pueden beneficiarse de este movimiento y establecer lazos estrechos con él. De este modo, los confusos y desengañados habitantes del mundo material pueden encontrar la felicidad más elevada en compañía de los devotos.

Texto

yatreḍyante kathā mṛṣṭās
tṛṣṇāyāḥ praśamo yataḥ
nirvairaṁ yatra bhūteṣu
nodvego yatra kaścana

Palabra por palabra

yatra—donde; īḍyante—se adoran o comentan; kathāḥ—las palabras; mṛṣṭāḥ—puras; tṛṣṇāyāḥ—de anhelos materiales; praśamaḥ—satisfacción; yataḥ—por el cual; nirvairam—ausencia de envidia; yatra—donde; bhūteṣu—entre las entidades vivientes; na—no; udvegaḥ—temor; yatra—donde; kaścana—ningún.

Traducción

Siempre que se habla de los temas del mundo trascendental, que son puros, las personas que los oyen olvidan todo tipo de anhelos materiales, al menos mientras están escuchando. No solo eso, sino que dejan de sentir envidia de los demás y olvidan sus ansiedades y temores.

Significado

Mientras que vaikuṇṭha significa «sin ansiedad», el mundo material es un lugar lleno de ansiedad. En palabras de Prahlāda Mahārāja: sadā samudvigna-dhiyām asad-grahāt: Las entidades vivientes que han aceptado como residencia el mundo material viven llenas de ansiedad. Sin embargo, cuando los devotos puros hablan de los santos temas relacionados con la Suprema Personalidad de Dios, el lugar se convierte en Vaikuṇṭha. Ese es el proceso de śravaṇaṁ kīrtanaṁ viṣṇoḥ, cantar y escuchar acerca de Viṣṇu, el Señor Supremo. Eso lo confirma personalmente el Señor Supremo:

nāhaṁ tiṣṭhāmi vaikuṇṭhe
yogināṁ hṛdayeṣu vā
tatra tiṣṭhāmi nārada
yatra gāyanti mad-bhaktāḥ

«Mi querido Nārada, en realidad Yo no resido en Vaikuṇṭha, Mi morada, ni en el corazón de los yogīs; Mi residencia está allí donde Mis devotos puros cantan Mi santo nombre y hablan acerca de Mi forma, pasatiempos y cualidades». Debido a la presencia del Señor en forma de vibración trascendental, se manifiesta la atmósfera de Vaikuṇṭha. Esa atmósfera está libre de temor y de ansiedad. En ella, las entidades vivientes no se temen unas a otras. La persona que escucha los santos nombres y las glorias del Señor está realizando actividades piadosas: śṛṇvatāṁ sva-kathāḥ kṛṣṇaḥ puṇya-śravaṇa-kīrtanaḥ (Bhāg. 1.2.17). Con ello desaparecen inmediatamente sus anhelos materiales. El movimiento de saṅkīrtana establecido por la Asociación Internacional para la Conciencia de Krishna tiene la finalidad de crear, incluso en este mundo material, un mundo trascendental libre de ansiedad: Vaikuṇṭha. El método para hacerlo es la propagación del proceso de śravaṇaṁ kīrtanam por todo el mundo. En el mundo material, todos sienten envidia de su prójimo. Esa envidia, propia de animales, existirá en la sociedad humana mientras no se lleve a cabo saṅkīrtana-yajña, el canto de los santos nombres: Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare. Por consiguiente, los Pracetās decidieron permanecer siempre en compañía de devotos, considerando que esa era la bendición más elevada que se puede obtener en la vida humana.

Texto

yatra nārāyaṇaḥ sākṣād
bhagavān nyāsināṁ gatiḥ
saṁstūyate sat-kathāsu
mukta-saṅgaiḥ punaḥ punaḥ

Palabra por palabra

yatra—donde; nārāyaṇaḥ—el Señor Nārāyaṇa; sākṣāt—directamente; bhagavān—la Suprema Personalidad de Dios; nyāsinām—de personas en la orden de vida de renuncia; gatiḥ—el objetivo supremo; saṁstūyate—es adorado; sat-kathāsu—conversando sobre la vibración trascendental; mukta-saṅgaiḥ—por aquellos que están liberados de la contaminación material; punaḥ punaḥ—una y otra vez.

Traducción

Nārāyaṇa, el Señor Supremo, Se encuentra allí donde los devotos se dedican a escuchar y cantar el santo nombre de la Suprema Personalidad de Dios. El Señor Nārāyaṇa es el objetivo supremo de los sannyāsīs, es decir, las personas que están en la orden de vida de renuncia, y los que están liberados de la contaminación material adoran a Nārāyaṇa por medio de este movimiento de saṅkīrtana. En verdad, recitan el santo nombre una y otra vez.

Significado

Los sannyāsīs māyāvādīs, debido a su pretensión de ser ellos mismos Nārāyaṇa, no pueden percibir la verdadera presencia de Nārāyaṇa. Esos sannyāsīs māyāvādīs emplean el nombre de Nārāyaṇa como un tratamiento respetuoso para dirigirse unos a otros. Es correcto decir que todos somos templos de Nārāyaṇa, pero considerar Nārāyaṇa a otro ser humano es una gran ofensa. Y otra gran ofensa es el concepto de daridra-nārāyaṇa (Nārāyaṇa pobre), un intento de identificar a los pobres con Nārāyaṇa. Incluso el hecho de identificar a Nārāyaṇa con semidioses como el Señor Brahmā y el Señor Śiva es ofensivo.

yas tu nārāyaṇaṁ devaṁ
brahma-rudrādi-daivataiḥ
samatvenaiva vīkṣeta
sa pāṣaṇḍī bhaved dhruvam

«A aquel que considera que el Señor Nārāyaṇa está al mismo nivel que grandes semidioses como el Señor Brahmā y el Señor Śiva, se le cuenta inmediatamente entre los no creyentes». Pero lo cierto es que con la ejecución de saṅkīrtana-yajña podemos complacer inmediatamente a la Suprema Personalidad de Dios; Nārāyaṇa mismo desciende y Se manifiesta de inmediato. En esta era de Kali, Nārāyaṇa Se manifiesta inmediatamente en la forma del Señor Caitanya. De Él se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (11.5.32):

kṛṣṇa-varṇaṁ tviṣākṛṣṇaṁ
sāṅgopāṅgāstra-pārṣadam
yajñaiḥ saṅkīrtana-prāyair
yajanti hi sumedhasaḥ

«En la era de Kali, aquellos que son inteligentes ejecutan cantos en congregación para adorar a la encarnación de Dios que canta sin cesar el nombre de Kṛṣṇa. Aunque Su tez no es negruzca, Él es el mismo Kṛṣṇa. Junto a Él están Sus acompañantes, sirvientes, armas y compañeros íntimos». En última instancia, la finalidad de la vida humana es complacer a Nārāyaṇa, lo cual puede lograrse fácilmente con la ejecución de saṅkīrtana-yajña. Siempre que se cantan los santos nombres del Señor en congregación, Gaura-Nārāyaṇa, la Suprema Personalidad de Dios en Su encarnación como el Señor Caitanya, Se manifiesta y es adorado con ese saṅkīrtana-yajña.

En este verso se dice que Nārāyaṇa es nyāsināṁ gatiḥ, el objetivo final de los sannyāsīs. El objetivo de aquellos que han renunciado al mundo material es encontrar a Nārāyaṇa. Por consiguiente, el sannyāsī vaiṣṇava dedica su vida al servicio de Nārāyaṇa; no abriga la errónea pretensión de ser Nārāyaṇa. El que trata de llegar a ser Nārāyaṇa, en lugar de alcanzar el plano de nirvaira (ausencia de envidia hacia las demás entidades vivientes), se llena de envidia hacia el Señor Supremo. Por lo tanto, el intento de llegar a ser Nārāyaṇa constituye la más grande de las ofensas. En realidad, al cantar o hablar de las actividades trascendentales del Señor, inmediatamente nos liberamos de la envidia y de los anhelos materiales. Nuestra envidia contra la Suprema Personalidad de Dios nos hace envidiosos de las demás entidades vivientes. Cuando dejemos de tener envidia a la Suprema Personalidad de Dios, en la sociedad humana habrá paz, unidad y fraternidad verdaderas. Sin Nārāyaṇa y sin saṅkīrtana-yajña, no puede haber paz en el mundo material.

Texto

teṣāṁ vicaratāṁ padbhyāṁ
tīrthānāṁ pāvanecchayā
bhītasya kiṁ na roceta
tāvakānāṁ samāgamaḥ

Palabra por palabra

teṣām—de ellos; vicaratām—que viajan; padbhyām—con sus pies; tīrthānām—a los lugares sagrados; pāvana-icchayā—con deseo de purificar; bhītasya—a la persona materialista que siempre está llena de temor; kim—por qué; na—no; roceta—complace; tāvakānām—de Tus devotos; samāgamaḥ—encontrar.

Traducción

Querido Señor, Tus compañeros personales, los devotos, vagan por todo el mundo para purificar incluso los lugares sagrados de peregrinaje. ¿No complace su actividad a aquellos que realmente sienten verdadero temor de la existencia material?

Significado

Hay dos clases de devotos, los goṣṭhyānandīs y los bhajanānandīs. La palabra bhajanānandī se refiere al devoto que no viaja, sino que permanece estable en un lugar. Ese devoto siempre está ocupado en el servicio devocional del Señor; canta el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa tal y como han enseñado muchos ācāryas, y a veces sale en alguna misión de prédica. El goṣṭhyānandī es aquel que desea aumentar el número de devotos por todo el mundo. Ese devoto viaja por todas partes a fin de purificar el mundo y a sus habitantes. Caitanya Mahāprabhu aconsejó:

pṛthivīte āche yata nagarādi grāma
sarvatra pracāra haibe mora nāma

El Señor Caitanya Mahāprabhu quería que Sus seguidores viajasen por todo el mundo para predicar en todos los pueblos y aldeas. En la Caitanya-sampradāya, los seguidores estrictos de los principios del Señor Caitanya deben viajar por todo el mundo para predicar el mensaje del Señor Caitanya, lo cual es lo mismo que predicar el Śrīmad-Bhāgavatam y las palabras de Kṛṣṇa, el Bhagavad-gītā. Cuanto más prediquen los devotos los principios de kṛṣṇa-kathā, más se beneficiará la gente en todo el mundo.

Los devotos que son como el gran sabio Nārada, que viaja por todas partes predicando, reciben el nombre de goṣṭhyānandīs. Nārada Muni siempre está vagando por el universo a fin de convertir en devotos a todo tipo de personas. Nārada llegó incluso a transformar en devoto a un cazador. Fue él también quien hizo devotos a Dhruva Mahārāja y a Prahlāda. En realidad, todos los devotos están endeudados con el gran sabio Nārada, pues ha viajado por el cielo y por el infierno. Al devoto del Señor ni siquiera el infierno le infunde temor. Él viaja por todas partes predicando las glorias del Señor, y entra incluso en el infierno, pues no ve diferencia entre cielo e infierno.

nārāyaṇa-parāḥ sarve
na kutaścana bibhyati
svargāpavarga-narakeṣv
api tulyārtha-darśinaḥ

«El devoto puro de Nārāyaṇa viaja por todas partes sin sentir temor. Para él, el cielo y el infierno son una misma cosa» (Bhāg. 6.17.28). Esos devotos vagan por todo el mundo, liberando a aquellas personas que sienten verdadero temor de la existencia material. Hay personas que están verdaderamente hartas de la existencia material, confundidas y decepcionadas del disfrute material; también hay personas inteligentes, que tienen interés por conocer al Señor Supremo. Esos dos tipos de personas pueden beneficiarse del contacto con el devoto puro que viaja por todo el mundo.

El devoto puro, cuando visita un lugar de peregrinaje, desea purificar ese lugar. En las aguas sagradas de los lugares de peregrinaje se bañan muchas personas pecaminosas. Acuden a lugares como Prayāga, Vṛndāvana y Mathurā para bañarse en las aguas del Ganges y del Yamunā. Esas personas pecaminosas se purifican, pero las acciones y reacciones de sus pecados permanecen en esos lugares sagrados. El devoto, cuando va a bañarse a esas santas aguas, neutraliza las reacciones pecaminosas dejadas por los pecadores. Tīrthī-kurvanti tīrthāni svāntaḥ-sthena gadā-bhṛtā (Bhāg. 1.13.10): El devoto lleva siempre a la Suprema Personalidad de Dios en el corazón; debido a ello, todo lugar en que se encuentra se convierte en un lugar de peregrinaje, un lugar santo donde se puede comprender a la Suprema Personalidad de Dios. Por consiguiente, todo el mundo tiene el deber de relacionarse con devotos puros, para así llegar a liberarse de la contaminación material. Todo el mundo debe beneficiarse de los devotos que viajan, que no tienen otra misión que liberar a las almas condicionadas de las garras de māyā.

Texto

vayaṁ tu sākṣād bhagavan bhavasya
priyasya sakhyuḥ kṣaṇa-saṅgamena
suduścikitsyasya bhavasya mṛtyor
bhiṣaktamaṁ tvādya gatiṁ gatāḥ sma

Palabra por palabra

vayam—nosotros; tu—entonces; sākṣāt—directamente; bhagavan—¡oh, Señor!; bhavasya—del Señor Śiva; priyasya—muy querido; sakhyuḥ—Tu amigo; kṣaṇa—por un instante; saṅgamena—por el contacto; suduścikitsyasya—muy difícil de curar; bhavasya—de la existencia material; mṛtyoḥ—de muerte; bhiṣak-tamam—el médico más experto; tvā—Tú; adya—hoy; gatim—destino; gatāḥ—hemos alcanzado; sma—ciertamente.

Traducción

Querido Señor, por un solo instante de contacto con el Señor Śiva, que Te es muy querido y es Tu amigo más íntimo, hemos tenido la fortuna de llegar a Ti. Tú eres el médico más experto, el que puede tratar la incurable enfermedad de la existencia material. Somos tan afortunados que se nos ha dado la posibilidad de refugiarnos en Tus pies de loto.

Significado

Está escrito: hariṁ vinā na mṛtiṁ taranti. Sin refugiarnos en los pies de loto de la Personalidad de Dios, no podemos liberarnos de las garras de māyā, el ciclo del nacimiento, la vejez, las enfermedades y la muerte. Los Pracetās, por la gracia del Señor Śiva, recibieron el refugio de la Suprema Personalidad de Dios. El Señor Śiva es el devoto supremo del Señor Viṣṇu, la Suprema Personalidad de Dios. Vaiṣṇavānāṁ yathā śambhuḥ: El vaiṣṇava más elevado es el Señor Śiva, y los que verdaderamente son devotos del Señor Śiva siguen su consejo y se refugian en los pies de loto del Señor Viṣṇu. El Señor Śiva, en cierta manera, engaña a sus supuestos devotos, que aspiran solamente a la prosperidad material. En realidad no les engaña, pues su ocupación no es engañar a la gente; sin embargo, esos supuestos devotos del Señor Śiva desean ser engañados, y el Señor Śiva, que se complace muy fácilmente, les concede todo tipo de bendiciones materiales. Es irónico, pero esas bendiciones pueden llegar a destruir a los supuestos devotos. Rāvaṇa, por ejemplo, como resultado de la bendición material que recibió del Señor Śiva, fue destruido, y con él su familia, su reino y todas sus posesiones, debido a que utilizó erróneamente la bendición que le había concedido el Señor Śiva. Llegó a envanecerse y a enorgullecerse tanto de su poder material que se atrevió a raptar a la esposa del Señor Rāmacandra. Esa fue su ruina. No es difícil obtener bendiciones materiales del Señor Śiva, pero, en realidad, no son bendiciones. Los Pracetās recibieron la bendición del Señor Śiva, y como resultado alcanzaron el refugio de los pies de loto del Señor Viṣṇu. Esa es una verdadera bendición. Las gopīs también adoraron al Señor Śiva en Vṛndāvana; debido a ello, él permanece allí todavía en la forma de Gopīśvara. Las gopīs, sin embargo, le oraron para pedirle la bendición de tener al Señor Kṛṣṇa por esposo. Nada se pierde con adorar a los semidioses, siempre y cuando nuestro objetivo sea regresar al hogar, de vuelta a Dios. Por lo general, la gente acude a los semidioses en busca de beneficios materiales, como se indica en el Bhagavad-gītā (7.20):

kāmais tais tair hṛta-jñānāḥ
prapadyante ’nya-devatāḥ
taṁ taṁ niyamam āsthāya
prakṛtyā niyatāḥ svayā

«Aquellos cuya inteligencia les ha sido robada por los deseos materiales se entregan a los semidioses y siguen las reglas y regulaciones de adoración específicas que corresponden a su naturaleza». Aquel que está hechizado por los beneficios materiales recibe el nombre de hṛta-jñāna («el que ha perdido la inteligencia»). Con respecto a esto, debemos señalar que a veces en las Escrituras reveladas se explica que el Señor Śiva no es diferente de la Suprema Personalidad de Dios. Esto se refiere a que la relación entre el Señor Śiva y el Señor Viṣṇu es tan íntima que entre ellos no hay diferencia de opinión. Pero la realidad es: ekale īśvara kṛṣṇa, āra saba bhṛtya: «Kṛṣṇa es el único amo supremo; todos los demás son devotos o sirvientes Suyos» (Cc. Ādi 5.142). Esa es la realidad; a este respecto no hay diferencia de opinión entre el Señor Śiva y el Señor Viṣṇu. No hay un solo pasaje en las Escrituras reveladas en que el Señor Śiva proclame ser igual al Señor Viṣṇu. Esa idea es creación de los supuestos devotos del Señor Śiva, que proclaman que el Señor Śiva y el Señor Viṣṇu son uno, lo cual está estrictamente prohibido en el vaiṣṇava-tantra: yas tu nārāyaṇaṁ devam. Entre el Señor Viṣṇu, el Señor Śiva y el Señor Brahmā hay una relación íntima de amo y sirvientes. Śiva-viriñci-nutam: el Señor Śiva y el Señor Brahmā honran a Viṣṇu y Le ofrecen reverencias. Es una gran ofensa considerarles iguales. Son iguales en el sentido de que el Señor Viṣṇu es la Suprema Personalidad de Dios y todos los demás son Sus sirvientes eternos.

Texto

yan naḥ svadhītaṁ guravaḥ prasāditā
viprāś ca vṛddhāś ca sad-ānuvṛttyā
āryā natāḥ suhṛdo bhrātaraś ca
sarvāṇi bhūtāny anasūyayaiva
yan naḥ sutaptaṁ tapa etad īśa
nirandhasāṁ kālam adabhram apsu
sarvaṁ tad etat puruṣasya bhūmno
vṛṇīmahe te paritoṣaṇāya

Palabra por palabra

yat—lo que; naḥ—por nosotros; svadhītam—estudiado; guravaḥ—personas superiores, maestros espirituales; prasāditāḥ—satisfechos; viprāḥ—los brāhmaṇas; ca—y; vṛddhāḥ—los mayores; ca—y; sat-ānuvṛttyā—con nuestro comportamiento amable; āryāḥ—los que son avanzados en el conocimiento espiritual; natāḥ—les fueron ofrecidas reverencias; su-hṛdaḥ—amigos; bhrātaraḥ—hermanos; ca—y; sarvāṇi—todas; bhūtāni—las entidades vivientes; anasūyayā—sin envidia; eva—ciertamente; yat—que; naḥ—de nosotros; su-taptam—rigurosa; tapaḥ—penitencia; etat—esta; īśa—¡oh, Señor!; nirandhasām—sin tomar ningún alimento; kālam—tiempo; adabhram—durante mucho tiempo; apsu—bajo el agua; sarvam—todo; tat—eso; etat—esto; puruṣasya—de la Suprema Personalidad de Dios; bhūmnaḥ—el muy glorioso; vṛṇīmahe—queremos esta bendición; te—de Ti; paritoṣaṇāya—para la satisfacción.

Traducción

Querido Señor, hemos estudiado los Vedas, hemos aceptado un maestro espiritual, hemos ofrecido respeto a los brāhmaṇas, a los devotos avanzados y a las personas mayores espiritualmente muy avanzadas. Les hemos ofrecido nuestras reverencias, y no hemos sentido envidia de nuestros hermanos, de nuestros amigos, ni de nadie. También nos hemos sometido a rigurosas austeridades bajo el agua, y durante mucho tiempo no hemos comido nada. Todos esos bienes espirituales nuestros, Te los ofrecemos para Tu satisfacción. Te oramos solamente por esta bendición; no pedimos nada más.

Significado

Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam: saṁsiddhir hari-toṣaṇam: La verdadera perfección de la vida es complacer a la Suprema Personalidad de Dios. Vedaiś ca sarvair aham eva vedyaḥ: A través de los Vedas se debe comprender a la Suprema Personalidad de Dios. El que, después de muchísimas vidas, Le ha comprendido verdaderamente, se entrega a Él. Vemos que los Pracetās manifestaban todas esas cualidades. Se sometieron a rigurosas austeridades bajo el agua, sin tomar alimento alguno durante mucho tiempo. Practicaron esas austeridades, no para obtener bendiciones materiales, sino para la satisfacción del Señor Supremo. No importa cuál sea nuestra ocupación, material o espiritual, pero debe llevarse a cabo para satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios. Este verso es una ilustración perfecta de la civilización védica. Las personas que se están formando como devotos deben ser respetuosas, no solo con la Suprema Personalidad de Dios, sino también con los que son más maduros en conocimiento, los āryas, es decir, los verdaderos devotos del Señor. Ārya es aquel que, sin alardear de serlo, es un auténtico devoto del Señor. Ārya significa «avanzado». En el pasado, si alguien decía ser ārya, tenía que ser devoto del Señor. En el Bhagavad-gītā (2.2), por ejemplo, Kṛṣṇa reprendió a Arjuna diciéndole que estaba hablando como un no ārya:

śrī-bhagavān uvāca
kutas tvā kaśmalam idaṁ
viṣame samupasthitam
anārya-juṣṭam asvargyam
akīrti-karam arjuna

«La Suprema Personalidad de Dios dijo: Mi querido Arjuna, ¿a qué se deben esas impurezas que manifiestas? No son propias en absoluto de una persona que conoce el valor de la vida, y no conducen a los planetas superiores, sino a la infamia». Arjuna, el kṣatriya, se negaba a luchar a pesar de que el Señor Supremo en persona se lo ordenaba. Por ello, el Señor le reprendió diciéndole que no parecía miembro de una familia ārya. El que es avanzado en el servicio devocional del Señor conoce perfectamente su deber. No le importa si es un deber violento o no violento. Si el Señor Supremo lo aprueba y lo ordena, debe hacerse. El ārya cumple con su deber, lo cual no significa que su actitud con las entidades vivientes sea innecesariamente enemistosa. Los āryas nunca abren mataderos, y nunca son enemigos de los pobres animales. Los Pracetās se sometieron a rigurosas austeridades bajo el agua durante muchísimos años. Las austeridades y penitencias son la ocupación reconocida de los que tienen interés en una civilización avanzada.

La palabra nirandhasām significa «sin alimento». La persona ārya no tiene nada que ver con la ingestión voraz e innecesaria de alimentos. Por el contrario, reduce la actividad de comer a su mínima expresión. Los āryas comen únicamente los comestibles prescritos. A este respecto, el Señor dice en el Bhagavad-gītā (9.26):

patraṁ puṣpaṁ phalaṁ toyaṁ
yo me bhaktyā prayacchati
tad ahaṁ bhakty-upahṛtam
aśnāmi prayatātmanaḥ

«Si alguien Me ofrece con amor y devoción una hoja, una flor, fruta o agua, Yo lo aceptaré». Por lo tanto, los āryas avanzados aceptan restricciones. Incluso el propio Señor, que puede comer todo lo que desee, acepta esas restricciones, y solo come verduras, fruta, leche, etc. De modo que este verso describe las actividades de los que afirman ser āryas.

Texto

manuḥ svayambhūr bhagavān bhavaś ca
ye ’nye tapo-jñāna-viśuddha-sattvāḥ
adṛṣṭa-pārā api yan-mahimnaḥ
stuvanty atho tvātma-samaṁ gṛṇīmaḥ

Palabra por palabra

manuḥ—Svāyambhuva Manu; svayambhūḥ—el Señor Brahmā; bhagavān—el muy poderoso; bhavaḥ—el Señor Śiva; ca—también; ye—quien; anye—otros; tapaḥ—con austeridad; jñāna—con conocimiento; viśuddha—pura; sattvāḥ—cuya existencia; adṛṣṭa-pārāḥ—quienes no pueden ver el fin; api—aunque; yat—Tuyas; mahimnaḥ—de las glorias; stuvanti—ofrecen oraciones; atho—por lo tanto; tvā—a Ti; ātma-samam—según la capacidad; gṛṇīmaḥ—hemos ofrecido oraciones.

Traducción

Querido Señor, ni siquiera los grandes yogīs, que han hecho grandes progresos por medio de las austeridades y del conocimiento, y que están perfectamente situados en el estado de existencia pura, pueden entender Tus glorias y Tus potencias en plenitud. Ni siquiera grandes personalidades como Manu, el Señor Brahmā y el Señor Śiva logran esa comprensión plena. Aun así, todos ellos Te han ofrecido sus oraciones conforme a sus capacidades. Del mismo modo, nosotros, aunque somos muy inferiores a esas personalidades, Te ofrecemos también las oraciones que nuestras capacidades nos permiten.

Significado

El Señor Brahmā, el Señor Śiva y Manu (el padre de la humanidad) son imperfectos en conocimiento, si se les compara con la Suprema Personalidad de Dios. Lo mismo puede decirse de las grandes personas santas y los grandes sabios que se han elevado al plano trascendental por medio de austeridades, penitencias y servicio devocional, y esa es, en general, la posición de todos los habitantes del mundo material. Nadie puede igualar al Señor Supremo en nada, y mucho menos en conocimiento. Por consiguiente, toda oración que se dirija a la Suprema Personalidad de Dios, siempre estará incompleta. Es imposible medir completamente las glorias de la Suprema Personalidad de Dios, que es ilimitado. Ni el Señor mismo, en Su encarnación de Ananta, que también recibe el nombre de Śeṣa, puede describir Sus propias glorias. A pesar de tener miles de bocas, y a pesar de que Su glorificación del Señor se extiende por un período de años incalculable, Ananta no puede encontrar el límite de las glorias del Señor. Por lo tanto, es imposible medir las potencias y glorias del Señor Supremo en su totalidad.

No obstante, todo el que se ocupa en servicio devocional puede ofrecer al Señor oraciones significativas. Todos estamos en una posición relativa, y nadie es perfecto a la hora de glorificar al Señor. Desde el Señor Brahmā y el Señor Śiva hasta nosotros, todos somos sirvientes del Señor Supremo. Todos estamos en posiciones relativas, en función de nuestro propio karma. Aun así, en la medida en que podamos apreciar las glorias del Señor, podemos ofrecer oraciones directamente desde lo más profundo del corazón. Esa es nuestra perfección. Esa posibilidad de ofrecer oraciones al Señor conforme a nuestra propia capacidad se nos da incluso cuando nos encontramos en la región más oscura de la existencia. Por eso en el Bhagavad-gītā (9.32) el Señor dice:

māṁ hi pārtha vyapāśritya
ye ’pi syuḥ pāpa-yonayaḥ
striyo vaiśyās tathā śūdrās
te ’pi yānti parāṁ gatim

«¡Oh, hijo de Pṛthā!, aquellos que se refugian en Mí, aunque sean de nacimiento inferior —las mujeres, los vaiśyas [comerciantes], y los śūdras [trabajadores]—, pueden alcanzar el destino supremo».

Cuando alguien acepta con sinceridad los pies de loto del Señor se purifica por Su gracia y por la gracia del sirviente del Señor. Esto lo confirma Śukadeva Gosvāmī: ye ’nye ca pāpā yad-apāśrayāśrayāḥ śudhyanti tasmai prabhaviṣṇave namaḥ (Bhāg. 2.4.18). Aquel que, por el esfuerzo del maestro espiritual, el sirviente del Señor, alcanza los pies de loto del Señor, se purifica de inmediato, por muy baja que sea su cuna. Esa persona es digna de regresar al hogar, de vuelta a Dios.

Texto

namaḥ samāya śuddhāya
puruṣāya parāya ca
vāsudevāya sattvāya
tubhyaṁ bhagavate namaḥ

Palabra por palabra

namaḥ—ofrecemos nuestras respetuosas reverencias; samāya—que es ecuánime con todos; śuddhāya—que nunca Se contamina con actividades pecaminosas; puruṣāya—a la Persona Suprema; parāya—trascendental; ca—también; vāsudevāya—que vive en todas partes; sattvāya—que está en la posición trascendental; tubhyam—a Ti; bhagavate—a la Suprema Personalidad de Dios; namaḥ—reverencias.

Traducción

Querido Señor, Tú no tienes ni amigos ni enemigos, y por lo tanto eres ecuánime con todos. Las actividades pecaminosas no pueden contaminarte, y Tu forma trascendental siempre está más allá de la creación material. Tú eres la Suprema Personalidad de Dios, pues estás en todas partes, dentro de toda forma de existencia. Por esa razón, se Te conoce con el nombre de Vāsudeva. Te ofrecemos nuestras respetuosas reverencias.

Significado

La Suprema Personalidad de Dios recibe el nombre de Vāsudeva porque vive en todas partes. La palabra vas significa «vivir». Como se explica en la Brahma-saṁhitā: eko ’py asau racayituṁ jagad-aṇḍa-koṭim: El Señor, mediante Su porción plenaria, entra en todos los universos para crear la manifestación material. Además, también entra en los corazones de todas las entidades vivientes, e incluso en cada átomo (paramāṇu-cayāntara-stham). Debido a que vive en todas partes, el Señor Supremo recibe el nombre de Vāsudeva. Sin embargo, a pesar de que vive en todas partes dentro del mundo material, el Señor está libre de la contaminación de las modalidades de la naturaleza. Por esa razón, en el Īśopaniṣad se Le describe con las palabras apāpa-viddham: Él nunca se contamina con la influencia de las modalidades de la naturaleza material. El Señor, cuando desciende a este planeta, lleva a cabo muchas actividades. Mata demonios y realiza actividades que no cuentan con la sanción de los principios védicos, actos considerados pecaminosos. Sin embargo, y a pesar de ese modo de actuar, Sus actividades nunca Le contaminan. Por esa razón, en este verso se Le describe con la palabra śuddha, que significa «siempre libre de contaminación». El Señor es también sama, ecuánime con todos. A este respecto, en el Bhagavad-gītā (9.29), el Señor afirma: samo ’haṁ sarva-bhūteṣu na me dveṣyo ’sti na priyaḥ: para el Señor nadie es amigo ni enemigo. Él es ecuánime con todos.

La palabra sattvāya indica que la forma del Señor no es material. Es sac-cid-ānanda-vigrahaḥ. Īśvaraḥ paramaḥ kṛṣṇaḥ sac-cid-ānanda-vigrahaḥ. Su cuerpo es diferente de nuestro cuerpo material. No debemos pensar que la Suprema Personalidad de Dios tiene un cuerpo material, como el nuestro.

Texto

maitreya uvāca
iti pracetobhir abhiṣṭuto hariḥ
prītas tathety āha śaraṇya-vatsalaḥ
anicchatāṁ yānam atṛpta-cakṣuṣāṁ
yayau sva-dhāmānapavarga-vīryaḥ

Palabra por palabra

maitreyaḥ uvāca—Maitreya dijo; iti—así; pracetobhiḥ—por los Pracetās; abhiṣṭutaḥ—ser alabado; hariḥ—la Suprema Personalidad de Dios; prītaḥ—sentirse complacido; tathā—de ese modo; iti—así; āha—dijo; śaraṇya—hacia las almas entregadas; vatsalaḥ—afectuoso; anicchatām—sin desear; yānam—Su partida; atṛpta—no satisfechos; cakṣuṣām—sus ojos; yayau—Se fue; sva-dhāma—a Su propia morada; anapavarga-vīryaḥ—cuyo poder nunca es vencido.

Traducción

El gran sabio Maitreya continuó: Mi querido Vidura, la Suprema Personalidad de Dios, que es el protector de las almas entregadas, tras escuchar las palabras de los Pracetās y recibir su adoración, contestó: «Que todas sus oraciones se cumplan». Diciendo esto, la Suprema Personalidad de Dios, cuyo poder nunca es vencido, Se fue. Los Pracetās no querían separarse de Él, pues no se habían saciado completamente de Su presencia.

Significado

En este verso es significativa la palabra anapavarga-vīrya. La palabra ana significa «sin», pavarga significa «el modo de vida materialista», y vīrya significa «poder». En el poder de la Suprema Personalidad de Dios se incluyen siempre seis opulencia básicas, una de las cuales es la renunciación. Aunque los Pracetās deseaban saciarse de contemplarle, el Señor Se fue. Según Śrīla Jīva Gosvāmī, se trata de una exhibición de Su bondad hacia infinidad de otros devotos. A pesar de que Se sentía atraído por los Pracetās, Se fue. Este es un ejemplo de Su renunciación. El Señor Caitanya Mahāprabhu manifestó también esa renunciación en casa de Advaita Prabhu después de entrar en la orden de sannyāsa. Todos los devotos deseaban que Se quedase unos días más, pero el Señor Caitanya Se marchó sin dudarlo un instante. La conclusión es que el Señor Supremo, a pesar de Su ilimitada bondad hacia Sus devotos, no está apegado a nadie. Él es igual de bondadoso con todos Sus innumerables devotos, que están por toda la creación.

Texto

atha niryāya salilāt
pracetasa udanvataḥ
vīkṣyākupyan drumaiś channāṁ
gāṁ gāṁ roddhum ivocchritaiḥ

Palabra por palabra

atha—a continuación; niryāya—después de salir; salilāt—del agua; pracetasaḥ—todos los Pracetās; udanvataḥ—del mar; vīkṣya—habiendo observado; akupyan—se pusieron muy iracundos; drumaiḥ—con árboles; channām—cubierto; gām—el mundo; gām—a los planetas celestiales; roddhum—para impedir; iva—como si; ucchritaiḥ—muy altos.

Traducción

Seguidamente, los Pracetās salieron del fondo del mar. Entonces vieron que todos los árboles de la Tierra habían crecido mucho, como si quisieran impedir el paso hacia los planetas celestiales. Los árboles habían cubierto toda la superficie terrestre. Al ver aquello, los Pracetās se pusieron muy iracundos.

Significado

El rey Prācīnabarhiṣat abandonó el reino antes de que sus hijos regresasen de su período de penitencias y austeridades. Los hijos, los Pracetās, recibieron de la Suprema Personalidad de Dios la orden de salir del agua y dirigirse al reino de su padre para hacerse cargo de él. Sin embargo, cuando salieron, vieron que, debido a la ausencia del rey, todo estaba descuidado. Lo primero que notaron es que no se estaban cultivando cereales, y que la agricultura estaba paralizada. De hecho, prácticamente toda la superficie de la Tierra estaba cubierta de árboles muy altos. Parecía como si los árboles estuviesen resueltos a impedir que la gente saliera al espacio exterior para ir a los reinos celestiales. Los Pracetās se enfadaron muchísimo al ver toda la superficie del globo cubierta de aquel modo. Deseaban limpiarla para que fuese cultivable.

No es cierto que las selvas y los árboles atraigan las nubes y la lluvia, pues vemos que la lluvia también cae sobre el mar. Los seres humanos pueden habitar cualquier lugar de la superficie de la Tierra, despejando zonas de selva y convirtiéndolas en tierras hábiles para la labor agrícola. La gente puede criar vacas, y resolver con esto todos los problemas económicos. El trabajo se reduce a cultivar cereales y cuidar de las vacas. No se necesita más. La madera de las selvas se puede emplear para construir cabañas. De esta forma se puede resolver el problema económico de la humanidad. En la época actual, si se hiciera un buen uso de las muchas tierras sin cultivar que hay por todo el mundo, no habría escasez de productos alimenticios. La lluvia, por otra parte, viene cuando se ejecuta yajña, como se afirma en el Bhagavad-gītā (3.14):

annād bhavanti bhūtāni
parjanyād anna-sambhavaḥ
yajñād bhavati parjanyo
yajñaḥ karma-samudbhavaḥ

«Todos los cuerpos vivos subsisten a base de granos alimenticios, que son producto de las lluvias. Las lluvias son producto de la ejecución de yajñas [sacrificios], y el yajña nace de los deberes prescritos». La ejecución de sacrificios dará al hombre las lluvias y cosechas que necesite.

Texto

tato ’gni-mārutau rājann
amuñcan mukhato ruṣā
mahīṁ nirvīrudhaṁ kartuṁ
saṁvartaka ivātyaye

Palabra por palabra

tataḥ—a continuación; agni—fuego; mārutau—y aire; rājan—¡oh, rey!; amuñcan—emitieron; mukhataḥ—de sus bocas; ruṣā—llevados por la ira; mahīm—la Tierra; nirvīrudham—sin árboles; kartum—para hacer; saṁvartakaḥ—el fuego de la devastación; iva—como; atyaye—en el momento de la devastación.

Traducción

Mi querido rey, cuando llega el momento de la devastación, el Señor Śiva, iracundo, emite fuego y aire por la boca. Los Pracetās, para eliminar por completo los árboles de la superficie de la Tierra, también emitieron por sus bocas fuego y aire.

Significado

En este verso, Maitreya se dirige a Vidura con la palabra rājan, que significa «¡oh, rey!». Con respecto a esto, Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura comenta que la persona dhīra nunca se pone iracunda, pues está siempre situada en el plano del servicio devocional. Los devotos avanzados pueden controlar los sentidos; por esa razón, el devoto puede recibir el tratamiento de rājan. El rey controla y gobierna a sus súbditos; del mismo modo, el que puede controlar sus sentidos es rey de sus sentidos. Es un svāmī o gosvāmī. Por esa razón, a veces los svāmīs y gosvāmīs reciben el tratamiento de mahārāja, que significa «rey».

Texto

bhasmasāt kriyamāṇāṁs tān
drumān vīkṣya pitāmahaḥ
āgataḥ śamayām āsa
putrān barhiṣmato nayaiḥ

Palabra por palabra

bhasmasāt—a cenizas; kriyamāṇān—siendo reducidos; tān—todos ellos; drumān—los árboles; vīkṣya—al ver; pitāmahaḥ—el Señor Brahmā; āgataḥ—fue allí; śamayām āsa—calmó; putrān—a los hijos; barhiṣmataḥ—del rey Barhiṣmān; nayaiḥ—con lógica.

Traducción

El Señor Brahmā, cuando vio que todos los árboles de la superficie de la Tierra estaban siendo reducidos a cenizas, inmediatamente fue ante los hijos del rey Barhiṣmān y les calmó con palabras llenas de lógica.

Significado

Cuando en algún planeta ocurre algo fuera de lo común, el Señor Brahmā, como encargado de todo el universo, desciende inmediatamente para controlar la situación. El Señor Brahmā descendió, por ejemplo, cuando Hiraṇyakaśipu, con sus rigurosas austeridades y penitencias, estaba haciendo temblar todo el universo. La persona que tiene a su cargo una institución, vela siempre porque en ella reine la paz y la armonía. Del mismo modo, el Señor Brahmā, que tiene a su cargo la paz y la armonía del universo, apeló al buen sentido de los hijos del rey Barhiṣmān para calmarles.

Texto

tatrāvaśiṣṭā ye vṛkṣā
bhītā duhitaraṁ tadā
ujjahrus te pracetobhya
upadiṣṭāḥ svayambhuvā

Palabra por palabra

tatra—allí; avaśiṣṭāḥ—restantes; ye—los cuales; vṛkṣāḥ—árboles; bhītāḥ—temerosos; duhitaram—su hija; tadā—en ese momento; ujjahruḥ—entregaron; te—ellos; pracetobhyaḥ—a los Pracetās; upadiṣṭāḥ—aconsejados; svayambhuvā—por el Señor Brahmā.

Traducción

Con gran temor de los Pracetās, los árboles que quedaban les entregaron inmediatamente su hija, siguiendo el consejo del Señor Brahmā.

Significado

De la hija de los árboles se habla en el verso trece de este capítulo. Se trata de la hija que habían tenido Kaṇḍu y la cortesana Pramlocā, quien, después de dar a luz, partió inmediatamente hacia el reino celestial. Ante el llanto de la niña, el rey de la Luna se apiadó de ella y la salvó, poniéndole el dedo en la boca. La niña fue criada por los árboles, y cuando creció, por orden del Señor Brahmā, fue entregada a los Pracetās como esposa. La niña, como se explicará en el siguiente verso, se llamaba Māriṣā, y fue entregada a los Pracetās por la deidad regente de los árboles. Con respecto a esto, Śrīla Jīva Gosvāmī Prabhupāda afirma: vṛkṣāḥ tad-adhiṣṭhātṛ-devatāḥ: «La palabra “árboles” significa la deidad controladora de esos árboles». Las Escrituras védicas nos revelan la existencia de una deidad controladora del agua; de la misma manera, también hay una deidad controladora de los árboles. Los Pracetās estaban reduciendo todos los árboles a cenizas, pues los consideraron enemigos. Para calmar a los Pracetās, la deidad regente de los árboles, siguiendo el consejo del Señor Brahmā, les entregó su hija, Māriṣā.

Texto

te ca brahmaṇa ādeśān
māriṣām upayemire
yasyāṁ mahad-avajñānād
ajany ajana-yonijaḥ

Palabra por palabra

te—todos los Pracetās; ca—también; brahmaṇaḥ—del Señor Brahmā; ādeśāt—por la orden; māriṣām—con Māriṣā; upayemire—se casaron; yasyām—en la cual; mahat—a una gran personalidad; avajñānāt—por haber faltado al respeto; ajani—nació; ajana-yoni-jaḥ—el hijo del Señor Brahmā, Dakṣa.

Traducción

Siguiendo la orden del Señor Brahmā, los Pracetās aceptaron a la muchacha por esposa. De su vientre nació Dakṣa, el hijo del Señor Brahmā. Dakṣa tuvo que nacer del vientre de Māriṣā por haber desobedecido y faltado al respeto al Señor Mahādeva [Śiva]. Por esa razón, tuvo que abandonar el cuerpo dos veces.

Significado

A este respecto es significativa la palabra mahad-avajñānāt. El rey Dakṣa era hijo del Señor Brahmā; por esa razón, en una vida anterior había sido brāhmaṇa; pero se comportó como un no brāhmaṇa (abrāhmaṇa), pues insultó al Señor Mahādeva y le faltó al respeto, y debido a ello, tuvo que nacer en el semen de un kṣatriya. Es decir, nació como hijo de los Pracetās. No solo eso, sino que, por haber faltado al respeto al Señor Śiva, tuvo que soportar el sufrimiento de nacer del vientre de una mujer. Dakṣa murió en el recinto del dakṣa-yajña a manos de Vīrabhadra, el sirviente del Señor Śiva. Pero eso no fue suficiente, y nació de nuevo, esa vez del vientre de Māriṣā. Después de los desastrosos incidentes del dakṣa-yajña, Dakṣa había ofrecido oraciones al Señor Śiva, y por su gracia, aunque tuvo que abandonar el cuerpo y nacer del vientre de una mujer fecundada por el semen de un kṣatriya, pudo gozar de toda opulencia, por la gracia del Señor Śiva. Así son las sutiles leyes de la naturaleza material. Por desdicha, en la actualidad la gente no conoce el funcionamiento de esas leyes. En esta época, la población, carente de conocimiento acerca de la eternidad del alma espiritual y de su transmigración, está sumida en la mayor de las ignorancias. Por esa razon, en el Bhāgavatam (1.1.10) se dice: mandāḥ sumanda-matayo manda-bhāgyā hy upadrutāḥ. En la era de Kali-yuga, la población entera es muy pendenciera, perezosa y desdichada, y siempre está perturbada por las condiciones materiales.

Texto

cākṣuṣe tv antare prāpte
prāk-sarge kāla-vidrute
yaḥ sasarja prajā iṣṭāḥ
sa dakṣo daiva-coditaḥ

Palabra por palabra

cākṣuṣe—llamado Cākṣuṣa; tu—pero; antare—el manvantara; prāpte—cuando tuvo lugar; prāk—anterior; sarge—creación; kāla-vidrute—destruido a su debido tiempo; yaḥ—el que; sasarja—creó; prajāḥ—entidades vivientes; iṣṭāḥ—deseables; saḥ—él; dakṣaḥ—Dakṣa; daiva—por la Suprema Personalidad de Dios; coditaḥ—inspirado.

Traducción

Dakṣa, que seguía siendo el mismo a pesar de la destrucción de su anterior cuerpo, inspirado por la voluntad suprema creó todas las entidades vivientes que fueron precisas en el manvantara Cākṣuṣa.

Significado

Como se afirma en el Bhagavad-gītā (8.17):

sahasra-yuga-paryantam
ahar yad brahmaṇo viduḥ
rātriṁ yuga-sahasrāntāṁ
te ’ho-rātra-vido janāḥ

«En función de los cálculos humanos, el conjunto de mil eras constituye la duración de una día de Brahmā. Y esa es también la duración de una de sus noches». Un día de Brahmā comprende mil ciclos de cuatro yugas (Satya, Tretā, Dvāpara y Kali). En cada uno de esos días hay catorce manvantaras, el sexto de los cuales es el manvantara Cākṣuṣa. Los manus de un día del Señor Brahmā son los siguientes: (1) Svāyambhuva, (2) Svārociṣa, (3) Uttama, (4) Tāmasa, (5) Raivata, (6) Cākṣuṣa, (7) Vaivasvata, (8) Sāvarṇi, (9) Dakṣa-sāvarṇi, (10) Brahma-sāvarṇi, (11) Dharma-sāvarṇi, (12) Rudra-sāvarṇi, (13) Deva-sāvarṇi y (14) Indra-sāvarṇi.

Así pues, en un día de Brahmā hay catorce manus, y en un año, 5 040 manus. La vida de Brahmā dura cien años; por consiguiente, la cifra de manus que aparecen y desaparecen durante la vida de Brahmā se eleva a 504 000. Esto es en lo que se refiere a un universo; el número de universos es incalculable. Todos esos manus vienen y se van debido al proceso respiratorio de Mahā-Viṣṇu. Esto se explica en la Brahma-saṁhitā:

yasyaika-niśvasita-kālam athāvalambya
jīvanti loma-vilajā jagad-aṇḍa-nāthāḥ
viṣṇur mahān sa iha yasya kalā-viśeṣo
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi

La palabra jagad-aṇḍa-nātha se refiere al Señor Brahmā. El número de brahmās jagad-aṇḍa-nāthas es incalculable; esto puede darnos una idea del inmenso número de manus. El manu que controla la era en que nos encontramos ahora es Vaivasvata Manu. Cada manu vive 4 320 000 años multiplicados por 71. El manu actual ha vivido ya 4 320 000 años multiplicados por 28. Finalmente, las leyes de la naturaleza ponen término a esos largos períodos de vida. Los incidentes del dakṣa-yajña tuvieron lugar durante el manvantara Svāyambhuva. Como resultado, Dakṣa fue castigado por el Señor Śiva, pero por haber orado al Señor Śiva, mereció recuperar la opulencia de que gozaba. Según Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura, Dakṣa se sometió a rigurosas penitencias hasta el quinto manvantara. De ese modo, al comienzo del sexto manvantara, el manvantara Cākṣuṣa, Dakṣa, por las bendiciones del Señor Śiva, recuperó su antigua opulencia.

Texto

yo jāyamānaḥ sarveṣāṁ
tejas tejasvināṁ rucā
svayopādatta dākṣyāc ca
karmaṇāṁ dakṣam abruvan
taṁ prajā-sarga-rakṣāyām
anādir abhiṣicya ca
yuyoja yuyuje ’nyāṁś ca
sa vai sarva-prajāpatīn

Palabra por palabra

yaḥ—el que; jāyamānaḥ—después de nacer; sarveṣām—de todos; tejaḥ—el brillo; tejasvinām—brillante; rucā—con refulgencia; svayā—su; upādatta—cubrió; dākṣyāt—de ser experto; ca—y; karmaṇām—en actividades fruitivas; dakṣam—Dakṣa; abruvan—recibió el nombre; tam—a él; prajā—entidades vivientes; sarga—generar; rakṣāyām—en cuestión de mantener; anādiḥ—el primer nacido, el Señor Brahmā; abhiṣicya—habiendo designado; ca—también; yuyoja—ocupó; yuyuje—ocupó; anyān—a otros; ca—y; saḥ—él; vai—ciertamente; sarva—todos; prajā-patīn—progenitores de entidades vivientes.

Traducción

Después de nacer, Dakṣa, con la extraordinaria refulgencia de su cuerpo, oscureció el brillo corporal del resto de la gente. Como era muy experto en la ejecución de actividades fruitivas, recibió el nombre de Dakṣa, que significa «el muy experto». En consecuencia, el Señor Brahmā ocupó a Dakṣa en la tarea de generar entidades vivientes y mantenerlas. Con el paso del tiempo, Dakṣa ocupó a otros prajāpatis [progenitores] en la labor de generar y mantener.

Significado

Dakṣa llegó a ser casi tan poderoso como el Señor Brahmā. En consecuencia, el Señor Brahmā le ocupó en la tarea de generar población. Dakṣa era muy influyente y opulento. Él, a su vez, ocupó a otros prajāpatis, encabezados por Marīci. Con esto, la población del universo aumentó.

Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo trigésimo del Canto Cuarto del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado: «Actividades de los Pracetās».