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Capítulo 26

La cacería de Purañjana provoca el enfado de la reina

Texto

nārada uvāca
sa ekadā maheṣvāso
rathaṁ pañcāśvam āśu-gam
dvīṣaṁ dvi-cakram ekākṣaṁ
tri-veṇuṁ pañca-bandhuram
eka-raśmy eka-damanam
eka-nīḍaṁ dvi-kūbaram
pañca-praharaṇaṁ sapta-
varūthaṁ pañca-vikramam
haimopaskaram āruhya
svarṇa-varmākṣayeṣudhiḥ
ekādaśa-camū-nāthaḥ
pañca-prastham agād vanam

Palabra por palabra

nāradaḥ uvāca—Nārada dijo; saḥ—el rey Purañjana; ekadā—una vez; mahā-iṣvāsaḥ—con su poderoso arco y con flechas; ratham—cuadriga; pañca-aśvam—cinco caballos; āśu-gam—avanzando con gran rapidez; dvi-īṣam—dos flechas; dvi-cakram—dos ruedas; eka—un; akṣam—eje; tri—tres; veṇum—banderas; pañca—cinco; bandhuram—obstáculos; eka—una; raśmi—cuerda, rienda; eka—un; damanam—auriga; eka—un; nīḍam—asiento; dvi—dos; kūbaram—postes en que se fijan los arneses; pañca—cinco; praharaṇam—armas; sapta—siete; varūtham—cubiertas o componentes del cuerpo; pañca—cinco; vikramam—procesos; haima—de oro; upaskaram—adornos; āruhya—montando en; svarṇa—de oro; varmā—armadura; akṣaya—inagotable; iṣu-dhiḥ—aljaba; ekādaśa—once; camū-nāthaḥ—comandantes; pañca—cinco; prastham—destinos, objetivos; agāt—fueron; vanam—al bosque.

Traducción

El gran sabio Nārada continuó: Mi querido rey, un día el rey Purañjana tomó su arco, y vestido con una armadura de oro y una aljaba de ilimitadas flechas, subió en su cuadriga, tirada por cinco veloces caballos, y, acompañado por once comandantes, se dirigió al bosque de Pañca-prastha. En la cuadriga llevó también dos flechas explosivas. La cuadriga marchaba sobre dos ruedas y un eje giratorio. Tenía tres banderas, un par de riendas, un auriga, un asiento, dos postes que servían de sujeción a los arneses de las caballerías, cinco armas y siete cubiertas. Ante la cuadriga, que podía seguir cinco estilos de movimiento distintos, había cinco obstáculos. Todos los adornos de la cuadriga estaban hechos de oro.

Significado

Estos tres versos explican la forma en que el cuerpo material de la entidad viviente está bajo el control de las tres cualidades de la energía externa. El cuerpo en sí es la cuadriga, y la entidad viviente es el propietario del cuerpo, como se explica en el Bhagavad-gītā (2.13): dehino ’smin yathā dehe. El propietario del cuerpo recibe el nombre de dehī, y está situado en el cuerpo, concretamente en el corazón. La cuadriga de la entidad viviente la conduce un auriga. La cuadriga está hecha de tres guṇas, tres cualidades de la naturaleza material, como se confirma en el Bhagavad-gītā (18.61): yantrārūḍhāni māyayā. La palabra yantra significa «vehículo». El cuerpo nos lo da la naturaleza material, y el auriga del cuerpo es Paramātmā, la Superalma. La entidad viviente está sentada dentro de la cuadriga. Esa es la verdadera situación.

La entidad viviente siempre está sometida a la influencia de las tres cualidades: sattva (bondad), rajas (pasión), y tamas (ignorancia). Esto se confirma también en el Bhagavad-gītā (7.13): tribhir guṇa-mayair bhāvaiḥ: Las tres cualidades de la naturaleza material confunden a la entidad viviente. En el verso, esas tres cualidades se describen como tres banderas. Por la bandera se puede identificar al propietario de la cuadriga; de la misma manera, por la influencia de las tres cualidades de la naturaleza material, se puede saber fácilmente en qué dirección se mueve la cuadriga. En otras palabras, quien tiene ojos para ver puede entender la forma en que está siendo dirigido el cuerpo, bajo la influencia de un particular tipo de cualidad de la naturaleza material. En estos tres versos se describe la actividad de la entidad viviente para demostrar que el cuerpo queda bajo la influencia de la modalidad de la ignorancia, a pesar de que la persona desee ser religiosa. Nārada Muni quería demostrar al rey Prācīnabarhiṣat que, a pesar de que se le consideraba muy religioso, el rey estaba bajo la influencia de tamo-guṇa, la cualidad de la ignorancia.

En el proceso de karma-kāṇḍīya, que es el proceso de las actividades fruitivas, la persona celebra diversos sacrificios que se prescriben en los Vedas; en todos esos sacrificios se estipula la matanza de animales, es decir, la experimentación con vidas de animales como medio para probar el poder de los mantras védicos. Sin lugar a dudas, la matanza de animales tiene lugar bajo la influencia de la modalidad de la ignorancia. Una persona puede tener inclinaciones religiosas, pero el sacrificio de animales viene recomendado en los śāstras, y no solo en los Vedas, sino incluso en las Escrituras modernas de otros grupos religiosos. Esos sacrificios de animales se recomiendan en nombre de la religión, pero en realidad son para personas que están bajo la influencia de la modalidad de la ignorancia. De esa forma, cuando matan animales, al menos pueden hacerlo en nombre de la religión. Sin embargo, un sistema religioso trascendental, como la religión vaiṣṇava, no da cabida a los sacrificios de animales. En el Bhagavad-gītā (18.66), Kṛṣṇa recomienda ese sistema religioso trascendental:

sarva-dharmān parityajya
mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja
ahaṁ tvāṁ sarva-pāpebhyo
mokṣayiṣyāmi mā śucaḥ

«Abandona toda clase de religión y sencillamente entrégate a Mí. Yo te liberaré de toda reacción pecaminosa. No temas». Como el rey Prācīnabarhiṣat estaba dedicado a la celebración de sacrificios en que se mataban animales, Nārada Muni le indicó que esos sacrificios se realizaban bajo la influencia de la modalidad de la ignorancia. En el mismo principio del Bhāgavatam (1.1.2), se dice: dharmaḥ projjhita-kaitavo ’tra. El Śrīmad-Bhāgavatam rechaza categóricamente los sistemas religiosos que incluyen engaño. En la religión que trata de la relación del ser individual con la Suprema Personalidad de Dios, bhagavad-dharma, no se recomiendan los sacrificios de animales. En la ejecución del saṅkīrtana-yajña —Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare— no se recomiendan los sacrificios de animales.

En estos tres versos, la ida del rey Purañjana al bosque para matar animales simboliza a la entidad viviente arrastrada por la modalidad de la ignorancia, ocupándose en diversas actividades de complacencia sensorial. El hecho de tener un cuerpo material es ya un indicativo de que la entidad viviente está bajo la influencia de las tres modalidades de la naturaleza material, que la llevan hacia el disfrute de los recursos materiales. Cuando el cuerpo está bajo la influencia de la modalidad de la ignorancia, la enfermedad es muy grave. Bajo la influencia de la modalidad de la pasión, la enfermedad manifiesta sus síntomas. Sin embargo, cuando el cuerpo está bajo la influencia de la modalidad de la bondad, la enfermedad materialista queda purificada. Las ceremonias rituales que se recomiendan en los sistemas religiosos están, sin lugar a dudas, en el plano de la bondad, pero en el mundo material, la contaminación de las otras cualidades (pasión e ignorancia) a veces se extiende incluso hasta la modalidad de la bondad. Debido a ello, a veces la influencia de la ignorancia puede arrastrar incluso a una persona que está bajo la influencia de la bondad.

Se explica que el rey Purañjana en cierta ocasión partió al bosque para matar animales. Esto significa que él, la entidad viviente, cayó bajo la influencia de la modalidad de la ignorancia. El nombre del bosque en que cazaba el rey Purañjana era Pañca-prastha. La palabra pañca significa «cinco», y hace alusión a los objetos de los cinco sentidos. El cuerpo tiene cinco sentidos para la acción, que son los brazos, las piernas, la lengua, el recto y los genitales. El cuerpo disfruta de la vida material sacando el máximo partido de esos cinco sentidos. Los cinco caballos que tiran de la cuadriga representan los cinco órganos de los sentidos: ojos, oídos, nariz, piel y lengua. Es muy fácil que los órganos de los sentidos se sientan atraídos por los objetos de los sentidos. A ello se debe que en la descripción se indique que los caballos se mueven con gran rapidez. En la cuadriga, el rey Purañjana llevaba dos armas explosivas, que se pueden comparar con el ahaṅkāra, el ego falso. Ese ego falso se expresa en dos actitudes típicas: «Yo soy el cuerpo» (ahantā), y «Todo lo que está en el campo de mis relaciones físicas me pertenece a mí» (mamatā).

Las dos ruedas de la cuadriga pueden compararse con las dos posibilidades de movimiento, que son la vida pecaminosa y la vida religiosa. La cuadriga está adornada con tres banderas, que representan a las tres modalidades de la naturaleza material. Los cinco obstáculos, o carreteras accidentadas, representan a los cinco aires que circulan en el cuerpo, que son prāṇa, apāna, udāna, samāna y vyāna. El cuerpo en sí está cubierto por siete capas: piel, músculos, grasa, sangre, médula, huesos y semen. La entidad viviente está cubierta por tres elementos materiales sutiles y cinco elementos densos. Esos son en realidad los obstáculos puestos ante la entidad viviente en el sendero de la liberación del cautiverio material.

La palabra raśmi («cuerda») de este verso se refiere a la mente. También es significativa la palabra nīḍa, pues nīḍa es el nido en que descansan las aves. En este caso, nīḍa es el corazón, donde está situada la entidad viviente. La entidad viviente está en un solo lugar. Las causas de su cautiverio son dos: la lamentación y la ilusión. En la existencia material, la entidad viviente está siempre anhelando cosas que nunca podrá conseguir. De modo que está bajo la influencia de la ilusión. Como resultado de hallarse en esa situación ilusoria, siempre se está lamentando. La lamentación y la ilusión se describen en el verso como dvi-kūbara, los dos postes de sujeción.

La entidad viviente cumple diversos deseos mediante cinco procesos distintos, que se refieren a los cinco sentidos para la acción. Los ornamentos y la vestimenta de oro indican que la entidad viviente está bajo la influencia de la cualidad de rajo-guṇa, la pasión. La pasión arrastra especialmente a los que poseen mucho dinero o muchas riquezas. Bajo la influencia de la modalidad de la pasión, se desean muchas cosas para disfrutar en el mundo material. Los once comandantes representan a los diez sentidos y la mente. La mente está siempre haciendo planes con los diez comandantes para disfrutar del mundo material. El bosque de Pañca-prastha, adonde iba a cazar el rey, es el bosque de los cinco objetos de los sentidos: forma, sabor, sonido, olor y tacto. Así pues, en estos tres versos, Nārada Muni describe la situación del cuerpo material y el enjaulamiento de la entidad viviente en su interior.

Texto

cacāra mṛgayāṁ tatra
dṛpta ātteṣu-kārmukaḥ
vihāya jāyām atad-arhāṁ
mṛga-vyasana-lālasaḥ

Palabra por palabra

cacāra—ejecutó; mṛgayām—caza; tatra—allí; dṛptaḥ—estando orgulloso; ātta—habiendo tomado; iṣu—flechas; kārmukaḥ—arco; vihāya—abandonar; jāyām—a su esposa; a-tat-arhām—aunque imposible; mṛga—cazar; vyasana—actividades malignas; lālasaḥ—inspirado por.

Traducción

Al rey Purañjana le era prácticamente imposible abandonar la compañía de la reina, aunque solo fuera por un momento. Aun así, aquel día, muy inspirado por el deseo de cazar, se armó con arco y flechas y, con gran orgullo, se fue al bosque sin preocuparse por su esposa.

Significado

Conquistar mujeres es otra forma de caza. El alma condicionada nunca está satisfecha con una sola esposa. Los que tienen los sentidos muy descontrolados tratan de conquistar muchas mujeres. El hecho de que el rey Purañjana abandonase la compañía de la esposa con la que estaba casado religiosamente, representa el intento del alma condicionada de conquistar muchas mujeres para la complacencia de los sentidos. Dondequiera que vaya, el rey debe ir acompañado de la reina; sin embargo, cuando está muy influenciado por los deseos de complacencia de los sentidos, el rey, el alma condicionada, no tiene en cuenta los principios religiosos. En lugar de ello, acepta con orgullo el arco y la flecha del apego y la aversión. Nuestra conciencia siempre puede actuar de dos maneras, la correcta y la incorrecta. Cuando estamos demasiado orgullosos de nuestra posición, bajo la influencia de la modalidad de la pasión, abandonamos el sendero correcto y seguimos el incorrecto. A los reyes kṣatriyas a veces se les aconsejaba que fuesen al bosque a cazar animales feroces, para que así aprendiesen a matar; esas incursiones nunca se hacían por complacencia de los sentidos. A los seres humanos les está prohibido matar animales para comer su carne.

Texto

āsurīṁ vṛttim āśritya
ghorātmā niranugrahaḥ
nyahanan niśitair bāṇair
vaneṣu vana-gocarān

Palabra por palabra

āsurīm—demoníaca; vṛttim—ocupación; āśritya—habiéndose refugiado en; ghora—horrible; ātmā—conciencia, corazón; niranugrahaḥ—sin misericordia; nyahanat—mató; niśitaiḥ—con afiladas; bāṇaiḥ—flechas; vaneṣu—en los bosques; vana-gocarān—a los animales del bosque.

Traducción

En aquella ocasión, el rey Purañjana estaba muy influido por tendencias demoníacas. Debido a ello, tenía el corazón muy duro y despiadado; sin la menor consideración, fue al bosque y mató a muchos animales inocentes con sus afiladas flechas.

Significado

El hombre que está demasiado orgulloso de su posición material trata de disfrutar de los sentidos sin ningún tipo de restricciones, bajo la influencia de las modalidades de la pasión y la ignorancia. En esas circunstancias se dice que es asúrico, demoníaco. Las personas de espíritu demoníaco no son misericordiosas con los pobres animales, y como consecuencia, mantienen gran número de mataderos. Técnicamente, esto recibe el nombre de sūnā, o hiṁsā, que significa matar seres vivos. En Kali-yuga, con el aumento de las modalidades de la pasión y la ignorancia, casi toda la gente es asúrica, demoníaca; por consiguiente, les gusta mucho comer carne, y para ello mantienen mataderos de todo tipo de animales.

En la era de Kali, la tendencia hacia la misericordia desaparece casi por completo. Debido a ello, los hombres y las naciones siempre están envueltos en conflictos y guerras. Los hombres no comprenden que debido a la matanza irrestricta de tantos animales, ellos también tendrán que ser sacrificados como animales en grandes guerras. Esto es muy evidente en los países occidentales. En Occidente se abren mataderos sin ninguna restricción; debido a ello, cada cinco o diez años hay una gran guerra en la que mueren infinidad de seres humanos, sacrificados con más crueldad que los animales. A veces, durante la guerra, los soldados encierran a sus enemigos en campos de concentración y les matan de las formas más crueles. Se trata de las reacciones que resultan de la matanza irrestricta de animales en los mataderos y de la caza en los bosques. Las personas orgullosas y demoníacas no conocen las leyes de la naturaleza, que son las leyes de Dios. Por consiguiente, matan animales indefensos sin ningún tipo de consideración, y sin preocuparse lo más mínimo por ellos. En el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, la matanza de animales está completamente prohibida. Para que alguien sea aceptado en este movimiento como estudiante autorizado, tiene que prometer seguir los cuatro principios regulativos: no matar animales; no tomar drogas, alcohol, etc.; no tener relaciones sexuales ilícitas; y no practicar juegos de azar. El movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa es el único medio con que se pueden neutralizar las actividades pecaminosas de la gente de Kali-yuga.

Texto

tīrtheṣu pratidṛṣṭeṣu
rājā medhyān paśūn vane
yāvad-artham alaṁ lubdho
hanyād iti niyamyate

Palabra por palabra

tīrtheṣu—en lugares sagrados; pratidṛṣṭeṣu—siguiendo las indicaciones de los Vedas; rājā—un rey; medhyān—aptos para el sacrificio; paśūn—animales; vane—en el bosque; yāvat—tanto como; artham—sea preciso; alam—no más que eso; lubdhaḥ—estando codicioso; hanyāt—se puede matar; iti—de esta forma; niyamyate—está regulado.

Traducción

Si a un rey le gusta demasiado comer carne, puede seguir las indicaciones de las Escrituras reveladas acerca de las ejecuciones de sacrificio, e ir al bosque y matar algunos animales cuya matanza se autoriza. La matanza innecesaria e irrestricta de animales no está permitida. Los Vedas regulan la matanza de animales para poner alto a los excesos de los hombres necios que están bajo la influencia de las modalidades de la pasión y la ignorancia.

Significado

La pregunta que podría surgir es por qué se debe restringir la complacencia de los sentidos del ser vivo. Si un rey puede ir al bosque y matar animales para aprender a matar, ¿por qué no se le permite a la entidad viviente, que está dotada de sentidos, disfrutar irrestrictamente de la complacencia de los sentidos? Este argumento en la actualidad cuenta incluso con el apoyo de supuestos svāmīs y yogīs, que dicen públicamente que, como tenemos sentidos, debemos satisfacerlos mediante la complacencia sensorial. Esos necios yogīs y svāmīs, sin embargo, no conocen los mandamientos de los śāstras. De hecho, esos sinvergüenzas a veces llegan incluso a negar los śāstras, anunciando públicamente que no debe haber más śāstras, que no debe haber más libros: «Ven a mí —dicen—, yo te tocaré, y en cuanto te toque serás una persona espiritualmente avanzada».

La gente demoníaca desea ser engañada; esa es la razón de que haya tantos engañadores dispuestos a hacerlo. En la actualidad, en la era de Kali-yuga, la sociedad humana no es más que una asamblea de engañadores y engañados. Por esa razón, las Escrituras védicas nos han dado las directrices adecuadas para la complacencia de los sentidos. En esta era, todo el mundo se siente inclinado a comer carne y pescado, a beber alcohol y a la promiscuidad sexual, pero según los mandamientos védicos, la vida sexual solo se permite en el matrimonio, comer carne solo se permite cuando el animal se sacrifica como una ofrenda ante la diosa Kālī, y el consumo de drogas y alcohol solo puede hacerse con restricciones. En este verso, la palabra niyamyate indica que todas esas cosas —la matanza de animales, el consumo de alcohol y otras drogas, y la vida sexual— deben regularse.

Las regulaciones son para los seres humanos, no para los animales. Las señales de tráfico, que indican a la gente que tuerza a la derecha o a la izquierda, son para los seres humanos, no para los animales. Nunca se castiga a un animal por violar una norma de tráfico, pero al ser humano sí se le castiga. Los Vedas no están escritos para los animales, sino para que los entienda la sociedad humana. La persona de poco juicio que viola las reglas y regulaciones que se dan en los Vedas merece ser castigada. Por lo tanto, la medida de nuestra complacencia sensorial no deben marcarla nuestros deseos de disfrute, sino que el goce de los sentidos debe restringirse conforme a los principios regulativos que se dan en los Vedas. Si a un rey se le permite cazar en el bosque, no es para su complacencia sensorial. El arte de matar no es un simple entretenimiento. El rey que teme enfrentarse a los bandidos y ladrones pero mata animales indefensos para comer su carne en la comodidad del hogar, tiene que perder su posición. Esas son las demoníacas tendencias de los reyes de esta era; debido a ello, las leyes de la naturaleza han abolido la monarquía en la práctica totalidad de los países.

La gente de esta era se ha degradado tanto que por una parte prohíben la poligamia, y por otra parte acosan constantemente a las mujeres. Hay muchos anuncios publicitarios de clubs y establecimientos en los que pueden encontrarse jóvenes semidesnudas. En la sociedad actual, las mujeres se han convertido en instrumentos del disfrute de los sentidos. Los Vedas, sin embargo, ordenan que cuando un hombre tiene la tendencia a disfrutar de más de una esposa, como ocurre a veces en las órdenes sociales superiores, como los brāhmaṇas, kṣatriyas y vaiśyas, e incluso a veces, en los śūdras, a ese hombre se le permite casarse con más de una esposa. Matrimonio significa hacerse cargo por completo de una mujer y vivir en paz, sin libertinaje. En la actualidad, sin embargo, el libertinaje es completo. Aun así, la sociedad promulga una ley que prohíbe casarse con más de una esposa. Eso es típico de una sociedad demoníaca.

Texto

ya evaṁ karma niyataṁ
vidvān kurvīta mānavaḥ
karmaṇā tena rājendra
jñānena na sa lipyate

Palabra por palabra

yaḥ—todo el que; evam—de este modo; karma—actividades; niyatam—reguladas; vidvān—erudito; kurvīta—debe ejecutar; mānavaḥ—un ser humano; karmaṇā—con esas actividades; tena—por esto; rāja-indra—¡oh, rey!; jñānena—con el avance en el conocimiento; na—nunca; saḥ—él; lipyate—se complica.

Traducción

Nārada Muni continuó hablando al rey Prācīnabarhiṣat: Mi querido rey, todo el que actúe conforme a las directrices de los mandamientos védicos, no se complicará en actividades fruitivas.

Significado

Tal como un gobierno puede expedir licencias de comercio a fin de que los ciudadanos actúen de una manera determinada, los Vedas contienen mandamientos que limitan y regulan todas nuestras actividades fruitivas. Todas las entidades vivientes han venido al mundo material para disfrutar; por esa razón, los Vedas regulan su disfrute de los sentidos. Quien disfruta de los sentidos siguiendo los principios regulativos de los Vedas no se enreda en las acciones y reacciones de sus actividades. Como se explica en el Bhagavad-gītā (3.9): yajñārthāt karmaṇaḥ: Todas las actividades deben ejecutarse como yajña, para la satisfacción del Señor Viṣṇu. Anyatra loko ’yaṁ karma-bandhanaḥ: De lo contrario, cualquier acción producirá una reacción que atará a la entidad viviente. El ser humano está especialmente destinado a alcanzar la liberación del cautiverio del nacimiento, la muerte, la vejez y las enfermedades. Por esa razón, los principios regulativos de los Vedas dirigen sus actividades de manera que pueda satisfacer sus deseos de complacer los sentidos, y al mismo tiempo, irse liberando poco a poco del cautiverio material. La acción que se ajusta a esos principios se denomina conocimiento. De hecho, la palabra veda significa «conocimiento». Las palabras jñānena na sa lipyate indican que quien sigue los principios védicos no se enreda en las acciones y reacciones de las actividades fruitivas que realiza.

Por eso se aconseja que todo el mundo actúe siguiendo los mandamientos védicos, y no de un modo irresponsable. En un país, la persona que actúa conforme a las leyes y licencias del gobierno, no se ve implicada en actividades delictivas. Sin embargo, las leyes de los hombres siempre tienen defectos, porque han sido hechas por hombres que, además de las tendencias a cometer errores, caer en ilusión y engañar, tienen sentidos imperfectos. Las instrucciones védicas son distintas, porque no tienen esos cuatro defectos. En las instrucciones védicas no hay posibilidad de error. El conocimiento de los Vedas proviene directamente de Dios; por consiguiente, no hay posibilidad de ilusión, engaño, errores ni sentidos imperfectos. Todo el conocimiento védico es perfecto, porque se recibe directamente de Dios a través del paramparā, la sucesión discipular. En el Śrīmad-Bhāgavatam (1.1.1) se dice: tene brahma hṛdā ya ādi-kavaye. La criatura original del universo, que recibe el nombre de ādi-kavi, el Señor Brahmā, recibió las instrucciones de Kṛṣṇa a través del corazón. Después de recibir esas instrucciones del propio Señor Kṛṣṇa, Brahmā impartió el conocimiento a Nārada siguiendo el sistema de paramparā; Nārada, a su vez, lo impartió a Vyāsa. De esa forma, el conocimiento védico es perfecto. Si actuamos conforme al conocimiento védico, no nos complicaremos en actividades pecaminosas.

Texto

anyathā karma kurvāṇo
mānārūḍho nibadhyate
guṇa-pravāha-patito
naṣṭa-prajño vrajaty adhaḥ

Palabra por palabra

anyathā—por el contrario; karma—actividades fruitivas; kurvāṇaḥ—cuando actúa; māna-ārūḍhaḥ—bajo la influencia del falso prestigio; nibadhyate—se enreda; guṇa-pravāha—por la influencia de las cualidades materiales; patitaḥ—caída; naṣṭa-prajñaḥ—privada de toda inteligencia; vrajati—así va; adhaḥ—hacia abajo.

Traducción

Si la persona, por el contrario, actúa caprichosamente, cae debido al falso prestigio. De este modo, se enreda en las leyes de la naturaleza, que están constituidas por las tres cualidades [bondad, pasión e ignorancia]. Con esto, la entidad viviente se ve privada de su verdadera inteligencia y se pierde para siempre en el ciclo de nacimientos y muertes, ascendiendo y descendiendo, desde la posición de microbio en el excremento a una elevada posición en el planeta Brahmaloka.

Significado

En este verso hay muchas palabras importantes. La primera es anyathā, «por el contrario», que alude a quien no se preocupa por las reglas y regulaciones de los Vedas. Esas reglas y regulaciones se denominan śāstra-vidhi. El Bhagavad-gītā afirma claramente que quien no acepta śāstra-vidhi, las reglas y regulaciones que se mencionan en las Escrituras védicas, y actúa caprichosamente o con el engreimiento del falso prestigio, nunca alcanza la perfección en esta vida, ni tampoco logra la felicidad ni la liberación del condicionamiento material.

yaḥ śāstra-vidhim utsṛjya
vartate kāma-kārataḥ
na sa siddhim avāpnoti
na sukhaṁ na parāṁ gatim

«Aquel que hace a un lado las disposiciones de las Escrituras y actúa según sus propios caprichos, no consigue ni la perfección, ni la felicidad, ni el destino supremo» (Bg. 16.23). De modo que aquel que quebranta deliberadamente las reglas y regulaciones de los śāstras lo único que consigue es enredarse cada vez más en la existencia material bajo las tres modalidades de la naturaleza material. Por lo tanto, la sociedad humana debe seguir los principios védicos de la vida, que se encuentran resumidos en el Bhagavad-gītā. De lo contrario, la existencia material continuará sin fin. Las personas necias no saben que el alma pasa a través de 8 400 000 especies de vida. Cuando, mediante el proceso gradual de evolución, llegamos a la forma humana de vida, debemos seguir las reglas y regulaciones que se exponen en los Vedas. Śrī Caitanya Mahāprabhu dice que la entidad viviente está sufriendo las tres miserias de la naturaleza material desde tiempo inmemorial debido a su actitud demoníaca, que consiste en su espíritu de rebeldía contra la Suprema Personalidad de Dios. Esto también lo confirma Kṛṣṇa en el Bhagavad-gītā (15.7):

mamaivāṁśo jīva-loke
jīva-bhūtaḥ sanātanaḥ
manaḥ-ṣaṣṭhānīndriyāṇi
prakṛti-sthāni karṣati

«Las entidades vivientes de este mundo condicionado son Mis partes fragmentarias eternas. Debido a la vida condicionada, sostienen una lucha muy dura con los seis sentidos, entre los que se incluye la mente». Toda entidad viviente es parte integral de Dios. La única razón para que la entidad viviente sea puesta en la condición de tres miserias que es la existencia material, es que ella ha aceptado voluntariamente esa existencia material con el falso pretexto de llegar a ser un disfrutador. Para salvarla de ese horrible condicionamiento, el Señor, en Su encarnación como Vyāsadeva, ha dictado todas las Escrituras védicas. Por eso se dice:

kṛṣṇa bhuli’ sei jīva anādi-bahirmukha
ataeva māyā tāre deya saṁsāra-duḥkha

«Habiendo olvidado a Kṛṣṇa, la entidad viviente ha caído en el materialismo desde tiempo inmemorial. Por esa razón, la energía ilusoria de Kṛṣṇa le está dando distintos tipos de sufrimientos en la existencia material» (Cc. Madhya 20.117).

māyā-mugdha jīvera nāhi svataḥ kṛṣṇa-jñāna
jīvere kṛpāya kailā kṛṣṇa veda-purāṇa

«La entidad viviente encantada por la energía externa no puede revivir su conciencia de Kṛṣṇa original por sí sola. En esas circunstancias, Kṛṣṇa, bondadosamente, le ha dado las Escrituras védicas, como los cuatro Vedas y los dieciocho Purāṇas» (Cc. Madhya 20.122). Por lo tanto, todo ser humano debe sacar provecho de las instrucciones de los Vedas; de lo contrario, será un cautivo de sus caprichosas actividades y no tendrá guía.

En este verso también es muy significativa la palabra mānārūḍhaḥ. Bajo el pretexto de ser grandes filósofos y científicos, muchos hombres en todo el mundo están actuando desde el plano mental. Por lo general, esos hombres son no devotos, pues no tienen en cuenta las instrucciones que el Señor dio a la primera criatura viviente, el Señor Brahmā. En consecuencia, el Bhāgavatam (5.18.12), dice:

harāv abhaktasya kuto mahad-guṇā
mano-rathenāsati dhāvato bahiḥ

El no devoto no tiene buenas cualidades, porque actúa desde el plano mental. Al actuar desde ese plano, cada cierto tiempo tiene que cambiar los presupuestos de su conocimiento. Como consecuencia de ello, vemos que un filósofo desmiente a otro filósofo, y un científico propone una teoría que contradice la teoría de otro científico. Todo esto se debe a que actúan desde el plano mental, sin un conocimiento que sirva de referencia. En las instrucciones védicas, sin embargo, se acepta una norma de conocimiento, a pesar de que a veces puedan encontrarse afirmaciones aparentemente contradictorias. Los Vedas marcan la pauta en conocimiento; por esa razón, aunque puedan parecer contradictorios, deben aceptarse. Quien no los acepte, se verá atado por las condiciones materiales.

En este verso, la palabra que se refiere a las condiciones materiales es guṇa-pravāha, «el flujo de las tres modalidades de la naturaleza material». Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura dice, por lo tanto, en una canción: miche māyāra vaśe, yāccha bhese’, khāccha hābuḍubu, bhāi: «¿Por qué sufres? ¿Por qué unas veces te ahogas bajo las olas de la naturaleza material y otras veces sales a la superficie?». Jīva kṛṣṇa-dāsa, e viśvāsa, karle ta’āra duḥkha nāi: «Entonces, por favor, acepta que eres el sirviente de Kṛṣṇa, y te liberarás de todas las miserias». Tan pronto como nos entregamos a Kṛṣṇa, aceptando el conocimiento perfecto, que es el Bhagavad-gītā tal como es, salimos fuera de las modalidades de la naturaleza y ya nunca caemos ni perdemos nuestro conocimiento.

Naṣṭa-prajñaḥ. La palabra prajña significa «conocimiento perfecto», y naṣṭa-prajña significa «el que no tiene conocimiento perfecto». El que no tiene conocimiento perfecto solo tiene especulación mental. Llevado por esa especulación, va cayendo cada vez más bajo en una condición infernal de vida. La persona que rompe las leyes que se dan en los śāstras no puede tener el corazón puro, y cuando el corazón no está purificado, se actúa conforme a las tres modalidades materiales de la naturaleza. Esas actividades se explican con mucha claridad en el Bhagavad-gītā, en los versos del 1 al 6 del capítulo 17. Además, el Bhagavad-gītā (2.45) explica también:

traiguṇya-viṣayā vedā
nistraiguṇyo bhavārjuna
nirdvandvo nitya-sattva-stho
niryoga-kṣema ātmavān

«Los Vedas tratan principalmente el tema de las tres modalidades de la naturaleza material. ¡Oh, Arjuna!, debes trascender esas modalidades. Libérate de todas las dualidades y de las ansias de ganancia y seguridad, y establécete en el Ser». El mundo entero, y todo el conocimiento material, están en el ámbito de las tres modalidades de la naturaleza material. Hay que trascender esas modalidades, y para alcanzar el plano trascendental, hay que seguir las instrucciones de la Suprema Personalidad de Dios y lograr de esa forma la perfección en la vida. De lo contrario, las olas de las tres modalidades de la naturaleza material nos harán sucumbir. Las palabras de Prahlāda Mahārāja en el Śrīmad-Bhāgavatam (7.5.30) añaden algo más a esta explicación:

matir na kṛṣṇe parataḥ svato vā
mitho ’bhipadyeta gṛha-vratānām
adānta-gobhir viśatāṁ tamisraṁ
punaḥ punaś carvita-carvaṇānām

Las personas materialistas, que están demasiado ocupadas en el disfrute material y no conocen nada aparte de sus experiencias materiales, son arrastradas por los caprichos de la naturaleza material. Llevan una vida que se caracteriza por masticar lo ya masticado, y están bajo el control de sus descontrolados sentidos. De este modo, descienden a las regiones más oscuras de la vida infernal.

Texto

tatra nirbhinna-gātrāṇāṁ
citra-vājaiḥ śilīmukhaiḥ
viplavo ’bhūd duḥkhitānāṁ
duḥsahaḥ karuṇātmanām

Palabra por palabra

tatra—allí; nirbhinna—heridos; gātrāṇām—cuyos cuerpos; citra-vājaiḥ—con distintas plumas; śilī-mukhaiḥ—con las flechas; viplavaḥ—destrucción; abhūt—se hizo; duḥkhitānām—de los muy afligidos; duḥsahaḥ—insoportable; karuṇa-ātmanām—para personas que son muy misericordiosas.

Traducción

Durante la cacería del rey Purañjana, muchos animales del bosque perdieron la vida con gran sufrimiento, heridos por las afiladas puntas de las flechas. Al ver las actividades tan destructivas y espantosas del rey, todas las personas de naturaleza misericordiosa se sentían muy afligidas. Su vista no podía soportar aquella gran matanza.

Significado

Cuando las personas demoníacas se dedican a matar animales, los semidioses, los devotos del Señor, sienten una gran aflicción. Las civilizaciones demoníacas de la era actual mantienen mataderos de todo tipo por todo el mundo. Svāmīs y yogīs sin vergüenza animan a gente necia a que sigan comiendo carne y matando animales, y que al mismo tiempo continúen con sus falsas prácticas místicas y de meditación. Todo esto es desolador, y una persona compasiva, un devoto del Señor, se aflige mucho ante ese panorama. Como ya hemos explicado, hay otra modalidad de caza. Acosar a las mujeres, tomar bebidas alcohólicas, consumir drogas, matar animales y disfrutar de relaciones sexuales: esas son las bases de la civilización actual. Los vaiṣṇavas sienten una gran aflicción al ver que el mundo está en esas condiciones; por consiguiente, no escatiman esfuerzos para propagar el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa.

Los devotos sienten dolor cuando ven las cacerías y matanzas de animales en el bosque, las masacres masivas de animales en los mataderos, y la explotación de muchachas jóvenes en supuestos clubs y asociaciones que no son otra cosa que burdeles. Debido a la gran compasión que sentía por la matanza de animales en los sacrificios, el gran sabio Nārada comenzó a instruir al rey Prācīnabarhiṣat. En esas instrucciones, Nārada Muni explicó que los devotos como él se sienten muy afligidos por todas las matanzas que se llevan a cabo en la sociedad humana. No solo las personas santas sienten aflicción ante esas matanzas; incluso el propio Dios Se siente afligido, y por esa razón desciende en la encarnación del Señor Buddha. Jayadeva Gosvāmī canta a este respecto: sadaya-hṛdaya-darśita-paśu-ghātam. El Señor Buddha advino, con gran compasión, solo para detener la matanza de animales. Algunos sinvergüenzas se atreven a defender la teoría de que los animales no tienen alma, o que son como piedras inertes. De esta forma se justifican, considerando que matar animales no es pecado. En realidad, los animales no son como piedras inertes, pero los que matan animales sí tienen el corazón de piedra. Debido a ello, ninguna razón, ninguna filosofía les atrae, y continúan con sus mataderos y cazando animales en el bosque. La conclusión es que quien no tiene en cuenta las instrucciones de personas santas como Nārada y su sucesión discipular, entra, sin duda, en la categoría de naṣṭa-prajña y, por lo tanto, va al infierno.

Texto

śaśān varāhān mahiṣān
gavayān ruru-śalyakān
medhyān anyāṁś ca vividhān
vinighnan śramam adhyagāt

Palabra por palabra

śaśān—conejos; varāhān—jabalíes; mahiṣān—búfalo; gavayān—bisonte; ruru—ciervo negro; śalyakān—puercoespines; medhyān—animales de caza; anyān—otros; ca—y; vividhān—diversos; vinighnan—por matar; śramam adhyagāt—se sintió muy cansado.

Traducción

De esta forma, el rey Purañjana mató muchos animales, entre los cuales había conejos, jabalíes, búfalos, bisontes, ciervos negros, puercoespines y otras especies. Tras matar y matar, el rey se sintió muy cansado.

Significado

La persona que está bajo la influencia de la modalidad de la ignorancia comete muchas actividades pecaminosas. En el Bhakti-rasāmṛta-sindhu, Śrīla Rūpa Gosvāmī explica que la única razón de que un hombre sea pecaminoso es la ignorancia. El efecto resultante de la vida pecaminosa es el sufrimiento. Si alguien viola la ley, aunque no la conozca, recibe el castigo que dicte el código penal. De manera similar, las leyes de la naturaleza son muy rígidas. Si un niño toca el fuego sin saber que quema, se quemará, aunque solo sea un niño. La naturaleza no tendrá compasión de un niño que viole sus leyes. La ignorancia es la única razón de que una persona viole las leyes de la naturaleza; esa misma persona, cuando adquiere conocimiento, deja de cometer actos pecaminosos.

Después de matar tantos animales, el rey se sentía cansado. Cuando un hombre traba relación con una persona santa, cobra conciencia de las estrictas leyes de la naturaleza, y de ese modo se transforma en una persona religiosa. Las personas irreligiosas son como animales, pero en el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa esas personas pueden llegar a entender las cosas tal como son y abandonar los cuatro principios de las actividades prohibidas, que son la vida sexual ilícita, el comer carne, los juegos de azar y el consumo de drogas y alcohol. Así comienza la vida religiosa. Aquellos supuestos religiosos que caigan en esos cuatro principios de las actividades prohibidas, son seudo religiosos. La vida religiosa y la actividad pecaminosa no pueden ir juntas. La persona seria en seguir una vida religiosa, el sendero de la salvación, debe asumir las cuatro reglas y regulaciones básicas. No importa lo pecaminosa que pueda haber sido; si recibe conocimiento del maestro espiritual adecuado y se arrepiente de la vida pecaminosa que ha llevado en el pasado, adquiere inmediatamente la aptitud necesaria para regresar al hogar, de vuelta a Dios. Para que esto sea posible, basta con seguir las reglas y regulaciones que se dan en el śāstra y seguir al maestro espiritual genuino.

En la actualidad, el mundo entero está a punto de retirarse de una civilización materialista y ciega, que puede compararse a la caza de animales en el bosque. La gente debe sacar provecho del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, y abandonar su penosa vida de matanza. Se dice que los que matan animales no deben ni vivir, ni morir. Si viven con la única finalidad de matar animales y disfrutar de las mujeres, no gozarán de mucha prosperidad en la vida. Y en cuanto una persona así muere, entra en el ciclo de nacimientos y muertes en las especies de vida más bajas. Eso tampoco es de desear. La conclusión es que los que matan deben abandonar esa actividad y unirse a este movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa y, de este modo, lograr la perfección de la vida. Si una persona confundida y decepcionada se suicida, con ello no mejorará su situación, porque lo único que conseguirá es tener que nacer en especies inferiores o permanecer con un cuerpo de fantasma, sin poder conseguir un cuerpo material denso. Por lo tanto, lo mejor es retirarse por completo de la actividad pecaminosa y volverse consciente de Kṛṣṇa. De esa manera se puede alcanzar la perfección completa y regresar al hogar, de vuelta a Dios.

Texto

tataḥ kṣut-tṛṭ-pariśrānto
nivṛtto gṛham eyivān
kṛta-snānocitāhāraḥ
saṁviveśa gata-klamaḥ

Palabra por palabra

tataḥ—a continuación; kṣut—con hambre; tṛṭ—sed; pariśrāntaḥ—estando demasiado fatigado; nivṛttaḥ—habiendo terminado; gṛham eyivān—regresó a su hogar; kṛta—tomado; snāna—baño; ucita-āhāraḥ—exactamente los alimentos que precisaba; saṁviveśa—descansó; gata-klamaḥ—libre de toda fatiga.

Traducción

Después de esto, muy fatigado, hambriento y sediento, el rey regresó a su palacio real. Una vez allí, se bañó y cenó adecuadamente, tras lo cual se retiró a descansar y quedó libre de toda inquietud.

Significado

La persona materialista trabaja con enorme ahínco durante toda la semana, sin descansar. Su pregunta es siempre la misma: «¿Dónde hay dinero? ¿Dónde hay dinero?». Luego, cuando llega el fin de semana, lo que quiere es dejar esas actividades y retirarse a descansar a un lugar apartado. El rey Purañjana, muy fatigado después de cazar animales en el bosque, regresó a su hogar. Su conciencia le impidió cometer más actividades pecaminosas y le hizo regresar al hogar. En el Bhagavad-gītā, los materialistas reciben el calificativo de duṣkṛtinaḥ, que se refiere a los que están siempre ocupados en actividades pecaminosas. Cuando una persona recobra su buen juicio y entiende que se está ocupando en actividades pecaminosas, vuelve a su estado de conciencia normal, que en este verso, y en sentido figurado, se compara a un palacio. Por lo general, el materialista está bajo la influencia de las modalidades materiales de la pasión y la ignorancia. Los resultados de la pasión y la ignorancia son la lujuria y la codicia. En la vida del materialista, estar activo significa actuar bajo la influencia de la lujuria y de la codicia. Sin embargo, cuando recobra su buen juicio, desea retirarse. En la civilización védica, se recomienda encarecidamente esa vida retirada; esa etapa se denomina vānaprastha. Si un materialista desea liberarse de las actividades de una vida de pecado, es absolutamente necesario que adopte una vida de retiro.

El hecho de que el rey Purañjana regresase al hogar, se bañase y comiese adecuadamente, indica que la persona materialista debe retirarse de las actividades pecaminosas y purificarse aceptando un maestro espiritual y escuchando de él acerca de los valores de la vida. Quien haga eso, se sentirá completamente reconfortado, como si acabara de bañarse. Después de recibir iniciación de un maestro espiritual genuino, hay que abandonar todas las actividades pecaminosas, es decir, la vida sexual ilícita, el consumo de drogas y alcohol, los juegos de azar y el comer carne.

Es importante la palabra ucitāhāraḥ que se emplea en este verso. Ucita significa «adecuado». Hay que comer adecuadamente, y no como los cerdos, que comen excremento. El ser humano debe tomar los comestibles que en el Bhagavad-gītā (17.8) se describen como sāttvika-āhāra, alimentos bajo la influencia de la modalidad de la bondad. No debemos comer alimentos propios de las modalidades de la pasión y de la ignorancia. Evitar esos alimentos se denomina ucitāhāra, comer adecuadamente. El consumidor habitual de carne y bebidas alcohólicas, que come y bebe bajo la influencia de la pasión y de la ignorancia, debe abandonar esos hábitos, a fin de que su conciencia verdadera pueda despertar. De esa manera podrá vivir en paz y sentirse reconfortado. La persona inquieta o fatigada no puede entender la ciencia de Dios. Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (1.2.20):

evaṁ prasanna-manaso
bhagavad-bhakti-yogataḥ
bhagavat-tattva-vijñānaṁ
mukta-saṅgasya jāyate

Sin liberarse de la influencia de la pasión y de la ignorancia, no se puede alcanzar la paz, y sin paz, no se puede entender la ciencia de Dios. El regreso a casa del rey Purañjana indica el regreso del hombre a su estado original de conciencia, el estado de conciencia de Kṛṣṇa. Para aquellos que han cometido grandes cantidades de actividades pecaminosas, en especial si han matado animales o han cazado en el bosque, es absolutamente necesaria la vuelta a ese estado de conciencia de Kṛṣṇa.

Texto

ātmānam arhayāṁ cakre
dhūpālepa-srag-ādibhiḥ
sādhv-alaṅkṛta-sarvāṅgo
mahiṣyām ādadhe manaḥ

Palabra por palabra

ātmānam—él mismo; arhayām—como si debiera hacerse; cakre—hizo; dhūpa—incienso; ālepa—ungir el cuerpo con pasta de sándalo; srak—collares de flores; ādibhiḥ—comenzando con; sādhu—santa, hermosamente; alaṅkṛta—adornado; sarva-aṅgaḥ—por todo el cuerpo; mahiṣyām—a la reina; ādadhe—dio; manaḥ—mente.

Traducción

Después de esto, el rey Purañjana se adornó el cuerpo convenientemente. Además, ungió todo su cuerpo con pasta de sándalo perfumada, y se puso collares de flores. De ese modo, sintiéndose completamente renovado, fue a buscar a la reina.

Significado

Cuando un hombre recobra su buena conciencia y acepta por maestro espiritual a una persona santa, escucha muchas instrucciones védicas en forma de filosofía, historias y narraciones acerca de grandes devotos y acerca de los intercambios entre Dios y Sus devotos. De esa forma, el hombre refresca su mente, exactamente igual que la persona que unge todo su cuerpo con pasta de sándalo perfumada y se pone adornos. Esos ornamentos pueden compararse al conocimiento de la religión y el ser. Mediante ese conocimiento, la persona se desapega del modo de vida materialista y se dedica a escuchar constantemente el Śrīmad-Bhāgavatam, el Bhagavad-gītā y otras Escrituras védicas. La palabra sādhv-alaṅkṛta que se emplea en este verso indica que debemos estar absortos en el conocimiento que nos proporcionan las enseñanzas de las personas santas. Tal como el rey Purañjana fue en busca de su cara mitad, la reina, aquel que está adornado con el conocimiento y las enseñanzas de personas santas, debe tratar de encontrar su estado original de conciencia, el estado de conciencia de Kṛṣṇa. Quien no haya sido favorecido por las enseñanzas de una persona santa, no podrá volver al estado de conciencia de Kṛṣṇa. Por esa razón, Śrīla Narottama dāsa Ṭhākura, en una canción, dice: sādhu-śāstra-guru-vākya, cittete kariyā aikya. Si queremos ser personas santas, es decir, si queremos volver a nuestro estado original de conciencia, debemos relacionarnos con sādhu (una persona santa), śāstra (la Escritura védica autoritativa) y guru (un maestro espiritual genuino). Ese es el proceso.

Texto

tṛpto hṛṣṭaḥ sudṛptaś ca
kandarpākṛṣṭa-mānasaḥ
na vyacaṣṭa varārohāṁ
gṛhiṇīṁ gṛha-medhinīm

Palabra por palabra

tṛptaḥ—satisfecho; hṛṣṭaḥ—alegre; su-dṛptaḥ—estando muy orgulloso; ca—también; kandarpa—por Cupido; ākṛṣṭa—atraída; mānasaḥ—su mente; na—no; vyacaṣṭa—tratar; vara-ārohām—conciencia superior; gṛhiṇīm—esposa; gṛha-medhinīm—la que mantiene a su esposo en la vida material.

Traducción

Después de cenar y haber saciado su hambre y su sed, el rey Purañjana sintió cierta alegría en el corazón. En lugar de elevarse a un nivel superior de conciencia, quedó cautivado por Cupido, y se sintió impulsado por el deseo de encontrar a su esposa, que le mantenía satisfecho en la vida familiar.

Significado

Este verso es muy significativo para aquellos que desean elevarse a un nivel superior de conciencia. La persona que recibe iniciación de un maestro espiritual cambia sus hábitos de vida, y no consume alimentos indeseables, como la carne, ni toma bebidas alcohólicas; además, no se ocupa en relaciones sexuales ilícitas ni practica juegos de azar. En los śāstras se describen los alimentos sāttvika-āhāra, los alimentos que están bajo la influencia de la modalidad de la bondad; son el trigo, el arroz, la verdura, la fruta, la leche, el azúcar y los productos lácteos. Una dieta equilibrada consta de alimentos sencillos, como arroz, dāl, capātīs, verduras, leche y azúcar. A veces, sin embargo, vemos que una persona iniciada, con el pretexto de tomar prasāda, se alimenta con gran suntuosidad. Debido a su vida pecaminosa pasada, se siente atraida por Cupido y come con voracidad sabrosos alimentos. Puede verse claramente que cuando un neófito en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa come demasiado, cae de su posición. En lugar de elevarse al estado de conciencia de Kṛṣṇa pura, queda atraído por Cupido. El supuesto brahmacārī se siente agitado por el atractivo de las mujeres, y el vānaprastha queda atado de nuevo a las relaciones sexuales con su esposa, o comienza a buscar otra esposa. Es posible que, llevado por algún sentimiento temporal, haya abandonado a su esposa para vivir con los devotos y seguir a un maestro espiritual, pero, debido a su pasado pecaminoso, no puede mantenerse. En lugar de elevarse al estado de conciencia de Kṛṣṇa, cae, víctima de la atracción de Cupido, y se une a otra esposa para disfrutar de los sentidos. En el Śrīmad-Bhāgavatam (1.5.17), Nārada Muni habla del devoto neófito que vuelve a caer en la vida material después de haber seguido el sendero de conciencia de Kṛṣṇa:

tyaktvā sva-dharmaṁ caraṇāmbujaṁ harer
bhajann apakvo ’tha patet tato yadi
yatra kva vābhadram abhūd amuṣya kiṁ
ko vārtha āpto ’bhajatāṁ sva-dharmataḥ

Esto indica que es posible que el devoto neófito, debido a su falta de madurez, caiga del sendero de conciencia de Kṛṣṇa; aun así, su servicio a Kṛṣṇa no habrá sido en vano. Sin embargo, la persona que cumple de un modo estable con sus deberes familiares y con sus supuestas obligaciones con la sociedad y la familia, pero no sigue el sendero de conciencia de Kṛṣṇa, no recibe beneficio alguno. El aspirante a alcanzar el estado de conciencia de Kṛṣṇa debe ser muy prudente, y debe abstenerse de las actividades prohibidas, que Rūpa Gosvāmī define en el Upadeśāmṛta:

atyāhāraḥ prayāsaś ca
prajalpo niyamāgrahaḥ
jana-saṅgaś ca laulyaṁ ca
ṣaḍbhir bhaktir vinaśyati

El devoto neófito no debe ni comer demasiado ni poseer más dinero que el necesario. Comer demasiado o acumular demasiado se denomina atyāhāra. Atyāhāra supone realizar grandes esfuerzos. Eso se denomina prayāsa. Puede haber alguien que, superficialmente, se muestre muy fiel a las reglas y regulaciones, cuando, en realidad, no está debidamente establecido en la práctica de los principios regulativos. Eso se denomina niyamāgraha. Quien se relaciona con personas indeseables, incurriendo en jana-saṅga, se contamina de lujuria y codicia, y cae del sendero del servicio devocional.

Texto

antaḥpura-striyo ’pṛcchad
vimanā iva vediṣat
api vaḥ kuśalaṁ rāmāḥ
seśvarīṇāṁ yathā purā

Palabra por palabra

antaḥ-pura—domésticas; striyaḥ—mujeres; apṛcchat—preguntó; vimanāḥ—muy preocupado; iva—como; vediṣat—¡oh, rey Prācīnabarhi!; api—si; vaḥ—ustedes; kuśalam—buena fortuna; rāmāḥ—¡oh, hermosas mujeres!; sa-īśvarīṇām—con su señora; yathā—como; purā—antes.

Traducción

Un poco preocupado, el rey Purañjana preguntó a las sirvientas de la casa: Mis queridas y hermosas damas, ¿cómo están?, ¿cómo está su señora?, ¿se sienten tan felices como antes, o no?

Significado

En este verso, la palabra vediṣat se refiere al rey Prācīnabarhi. Cuando una persona, después de una refrescante relación con devotos, ha recobrado su conciencia de Kṛṣṇa, consulta con las actividades de su mente —las facultades de pensar, sentir y desear— y decide si debe regresar a las actividades materiales o si debe mantenerse estable en el plano espiritual de conciencia. La palabra kuśalam se refiere a lo que es auspicioso. Si se ocupa en el servicio devocional del Señor Viṣṇu, puede hacer de su hogar un lugar perfectamente auspicioso. Sin embargo, si se ocupa en actividades materiales, es decir, en actividades que no son viṣṇu-bhakti, se sentirá siempre llena de ansiedades. El hombre sensato debe consultar con su mente y decidir cómo utilizar los procesos de pensar, sentir y desear. Si piensa siempre en Kṛṣṇa, siente que debe servirle y desea ejecutar Su orden, debe entenderse que esa persona ha sido bien aconsejada por su inteligencia, a la cual se llama madre. El rey, aun después de refrescarse, preguntaba por su esposa. Consultaba a sus facultades de pensar y desear acerca de la manera de recuperar un nivel estable de buena conciencia. La mente puede sugerir que la manera de ser feliz es viṣaya-bhoga, el disfrute de los sentidos, pero si avanzamos en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa, dejaremos de encontrar placer en las actividades materiales. Esto se explica en el Bhagavad-gītā (2.59):

viṣayā vinivartante
nirāhārasya dehinaḥ
rasa-varjaṁ raso ’py asya
paraṁ dṛṣṭvā nivartate

«Al alma encarnada se la puede apartar del disfrute de los sentidos, aunque el gusto por los objetos de los sentidos aún quede en ella. Pero, si abandona esas ocupaciones porque experimenta un gusto superior, su conciencia queda fija». Sin encontrar una ocupación mejor en el servicio devocional, nadie puede desapegarse de los objetos de los sentidos. Paraṁ dṛṣṭvā nivartate. Solo podemos abandonar las actividades materiales si nos ocupamos realmente en servicio devocional.

Texto

na tathaitarhi rocante
gṛheṣu gṛha-sampadaḥ
yadi na syād gṛhe mātā
patnī vā pati-devatā
vyaṅge ratha iva prājñaḥ
ko nāmāsīta dīnavat

Palabra por palabra

na—no; tathā—como antes; etarhi—en este momento; rocante—resulta agradable; gṛheṣu—en el hogar; gṛha-sampadaḥ—todos los enseres domésticos; yadi—si; na—no; syāt—hay; gṛhe—en el hogar; mātā—madre; patnī—esposa; vā—o; pati-devatā—dedicada al esposo; vyaṅge—sin ruedas; rathe—en un carro; iva—como; prājñaḥ—hombre erudito; kaḥ—quién es ese; nāma—en verdad; āsīta—se sentaría; dīna-vat—como una criatura muy pobre.

Traducción

El rey Purañjana dijo: No entiendo por qué no me atraen como antes las cosas del hogar. Creo que, sin una madre o una esposa dedicada a él, el hogar es como un carro sin ruedas. Muy tonto habría que ser para sentarse en ese carro inútil.

Significado

El gran político Cāṇakya Paṇḍita dijo:

mātā yasya gṛhe nāsti
bhāryā cāpriya-vādinī
araṇyaṁ tena gantavyaṁ
yathāraṇyaṁ tathā gṛham

«Quien no tenga en su hogar una madre o una complaciente esposa, debe irse de casa y retirarse al bosque, porque para él no hay diferencia entre el bosque y el hogar». La verdadera mātā, la verdadera madre, es el servicio devocional del Señor, y la verdadera patnī, la esposa consagrada, es aquella que ayuda a su cónyuge en la ejecución de los principios religiosos del servicio devocional. Para que un hogar sea feliz se precisan esas dos cosas.

De hecho, se considera que la mujer es la energía del hombre. La historia nos muestra que detrás de cada gran hombre hay una madre o una esposa. Cuando alguien tiene una buena madre y una buena esposa, su vida familiar es un gran éxito. En ese caso, todo lo relativo a los asuntos domésticos y a los enseres del hogar es muy agradable. El Señor Caitanya Mahāprabhu era muy feliz en su hogar, con una buena madre y una esposa complaciente. Aun así, para beneficio de todo el género humano, entró en la orden de sannyāsa, abandonando a Su madre y a Su esposa. En otras palabras, para gozar de felicidad completa en el hogar es esencial tener una buena madre y una buena esposa. De lo contrario, no tiene sentido vivir en el hogar. A una persona santa solo le resulta agradable el hogar de aquellos que tienen una inteligencia religiosa y se ocupan en ofrecer servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios. En otras palabras, el hombre que tiene una buena madre o una buena esposa no tiene necesidad de entrar en la orden de sannyāsa, siempre y cuando no sea absolutamente necesario, como lo fue en el caso del Señor Caitanya Mahāprabhu.

Texto

kva vartate sā lalanā
majjantaṁ vyasanārṇave
yā mām uddharate prajñāṁ
dīpayantī pade pade

Palabra por palabra

kva—dónde; vartate—está ahora; sā—ella; lalanā—mujer; majjantam—cuando me estoy ahogando; vyasana-arṇave—en el océano del peligro; yā—quien; mām—a mí; uddharate—libera; prajñām—buena inteligencia; dīpayantī—iluminando; pade pade—a cada paso.

Traducción

Por favor, indíquenme el paradero de esa hermosa mujer que siempre me salva cuando me estoy ahogando en el océano del peligro. Siempre me salva, iluminándome a cada paso con su inteligencia.

Significado

No hay diferencia entre una buena esposa y una buena inteligencia. El que posee una buena inteligencia puede reflexionar debidamente y salvarse de muchas situaciones peligrosas. En la existencia material hay peligro a cada paso. En el Śrīmad-Bhāgavatam (10.14.58), se dice: padaṁ padaṁ yad vipadāṁ na teṣām. El mundo material no es el lugar adecuado para una persona inteligente o un devoto, pues en él hay peligro a cada paso. El verdadero hogar del devoto es Vaikuṇṭha, pues allí no hay ansiedad ni peligro. Verdadera inteligencia significa volverse consciente de Kṛṣṇa. En el Caitanya-caritāmṛta se dice: kṛṣṇa ye bhaje se baḍa catura: Solo de la persona consciente de Kṛṣṇa se puede decir que es inteligente.

En este verso vemos que el rey Purañjana estaba buscando a su esposa, que siempre le ayudaba a salir de las peligrosas situaciones que suelen plantearse en la existencia material. Como ya se ha explicado, la verdadera esposa es dharma-patnī. Es decir, la mujer que se acepta en matrimonio siguiendo una ceremonia ritual recibe el nombre de dharma-patnī, que significa que ha sido aceptada conforme a los principios religiosos. Los hijos nacidos de dharma-patnī, es decir, de una mujer casada conforme a los principios religiosos, heredan la propiedad del padre, pero los hijos nacidos de una mujer que no está debidamente casada no heredan esas propiedades. La palabra dharma-patnī se refiere también a la esposa casta. Casta es aquella esposa que nunca se ha relacionado con hombres antes de su matrimonio. Si en la juventud se le da libertad para relacionarse con toda clase de hombres, es muy difícil que pueda mantenerse casta, y por lo general, no puede. La mantequilla, cerca del fuego, se derrite. La mujer es como el fuego, y el hombre, como la mantequilla. Pero una esposa casta, aceptada por medio de un rito matrimonial religioso, puede ser de gran ayuda frente a las muchas amenazas que la vida nos depara en forma de situaciones peligrosas. De hecho, esa esposa puede ser la fuente de toda buena inteligencia. Con una esposa así, el hogar de la familia que se ocupa en el servicio devocional del Señor es un verdadero gṛhastha-āśrama, un hogar dedicado al cultivo de la espiritualidad.

Texto

rāmā ūcuḥ
nara-nātha na jānīmas
tvat-priyā yad vyavasyati
bhūtale niravastāre
śayānāṁ paśya śatru-han

Palabra por palabra

rāmāḥ ūcuḥ—las mujeres hablaron así; nara-nātha—¡oh, rey!; na jānīmaḥ—no sabemos; tvat-priyā—tu amada; yat vyavasyati—por qué ha adoptado esa clase de vida; bhū-tale—en el suelo; niravastāre—sin colchones; śayānām—tendida; paśya—mira; śatru-han—¡oh, aniquilador del enemigo!

Traducción

Las mujeres contestaron al rey: ¡Oh, señor de los ciudadanos!, no sabemos por qué tu querida esposa ha adoptado esa clase de vida. ¡Oh, aniquilador del enemigo, por favor, mira! Está tendida en el duro suelo. No podemos entender por qué actúa de ese modo.

Significado

La persona carente de servicio devocional (viṣṇu-bhakti) comete muchas actividades pecaminosas. El rey Purañjana, sin ninguna consideración hacia su esposa, se fue de casa y se dedicó a matar animales. Esa es la posición de los materialistas. Si están casados con una esposa casta, no se interesan por ella. Para ellos, la esposa no es más que un instrumento para el disfrute de los sentidos, y no un medio para el servicio devocional. Los karmīs, para disfrutar sin restricciones de la vida sexual, trabajan hasta el agotamiento. Han llegado a la conclusión de que lo mejor es tener relaciones sexuales con cualquier mujer; solo es cuestión de pagar lo necesario, como si fuesen una mercancía. Debido a ello, ocupan su energía en trabajar con gran tesón para sufragar ese tipo de adquisiciones materiales. Esos materialistas han perdido la inteligencia. Si quieren recobrarla, deben buscar dentro del corazón. La persona que no tiene una esposa casta, aceptada conforme a los principios religiosos, siempre tiene la inteligencia confusa.

La esposa del rey Purañjana estaba tendida en el suelo porque su esposo había sido desconsiderado con ella. En realidad, la mujer siempre debe estar bajo la protección de su esposo. Cuando hablamos de la diosa de la fortuna, siempre decimos que está en el pecho de Nārāyaṇa. En otras palabras, la esposa debe permanecer entre los brazos de su esposo. Así se siente amada y bien protegida. Tal como se vela personalmente por guardar en un lugar seguro el dinero ahorrado, el esposo debe velar personalmente por la protección de la esposa. De la misma forma que la inteligencia está siempre dentro del corazón, la esposa casta siempre debe tener un lugar en el pecho de su esposo. Esa es la relación matrimonial adecuada. La mujer recibe el nombre de ardhāṅganī, «la mitad del cuerpo». No se puede vivir con una sola pierna, un solo brazo y una mitad sóla del cuerpo. Hay que tener las dos mitades. De la misma manera, y conforme al modo en que la naturaleza lo ha dispuesto, los esposos deben vivir juntos. En las especies de vida inferiores, entre las aves y los mamíferos, puede verse que, por disposición de la naturaleza, los esposos viven juntos. De manera similar, el ideal en la vida humana es que los esposos vivan juntos. El hogar debe ser un lugar para el servicio devocional; la esposa debe ser casta, y el matrimonio debe haberse sellado con una ceremonia ritual. Esa es la manera de tener un hogar feliz.

Texto

nārada uvāca
purañjanaḥ sva-mahiṣīṁ
nirīkṣyāvadhutāṁ bhuvi
tat-saṅgonmathita-jñāno
vaiklavyaṁ paramaṁ yayau

Palabra por palabra

nāradaḥ uvāca—el gran sabio Nārada habló; purañjanaḥ—el rey Purañjana; sva-mahiṣīm—a su reina; nirīkṣya—después de ver; avadhutām—con el aspecto de una mendiga; bhuvi—en el suelo; tat—su; saṅga—con compañía; unmathita—animó; jñānaḥ—cuyo conocimiento; vaiklavyam—desconcierto; paramam—supremo; yayau—obtuvo.

Traducción

El gran sabio Nārada continuó: Mi querido rey Prācīnabarhi, cuando el rey Purañjana vio a la reina tendida en el suelo, como si fuera una mendiga, quedó muy desconcertado.

Significado

En este verso es especialmente significativa la palabra avadhutām, pues se refiere al mendigo que no se preocupa por el cuerpo. El rey Purañjana, al ver a la reina mal vestida y tendida en el duro suelo, se sintió muy afligido. En otras palabras, se arrepintió de no haber sido más considerado con su inteligencia y haberse ocupado en matar animales en el bosque. En otras palabras, quien deja de lado su propia inteligencia y no le da la consideración debida, se ocupa en actividades completamente pecaminosas. Quien hace caso omiso a su propia inteligencia, es decir, a su propia conciencia de Kṛṣṇa, queda confuso y se ocupa en actividades pecaminosas. Al cobrar conciencia de su actitud, se siente arrepentido. Ese arrepentimiento lo describe Narottama dāsa Ṭhākura:

hari hari viphale janama goṅāinu
manuṣya-janama pāiyā, rādhā-kṛṣṇa nā bhajiyā,
jāniyā śuniyā viṣa khāinu

Narottama dāsa Ṭhākura dice en este verso que se arrepiente de haber echado a perder su vida humana y haber bebido veneno a sabiendas. No ser consciente de Kṛṣṇa es beber voluntariamente el veneno de la vida material. Esto significa que quien pierde a su casta esposa, es decir, quien pierde el buen juicio y no sigue el sendero consciente de Kṛṣṇa, se convierte, sin duda alguna, en un adicto a las actividades pecaminosas.

Texto

sāntvayan ślakṣṇayā vācā
hṛdayena vidūyatā
preyasyāḥ sneha-saṁrambha-
liṅgam ātmani nābhyagāt

Palabra por palabra

sāntvayan—sosegar; ślakṣṇayā—con dulces; vācā—palabras; hṛdayena—con un corazón; vidūyatā—sintiéndolo mucho; preyasyāḥ—de su querida; sneha—del cariño; saṁrambha—de ira; liṅgam—señal; ātmani—en su corazón; na—no; abhyagāt—surgió.

Traducción

El rey, con la mente afligida, se dirigió a su esposa con palabras muy dulces. Aunque lo sentía mucho y trataba de que ella se sosegara, en el corazón de su querida esposa no podía ver la menor señal de la ira que nace del amor.

Significado

El rey sintió mucho haber dejado a la reina para irse al bosque a realizar actividades pecaminosas. Cuando una persona se arrepiente de sus actividades pecaminosas, es decir, de haber abandonado la inteligencia y haber dejado de ser consciente de Kṛṣṇa, ante ella se abren las puertas de la liberación, y puede escapar de las garras de la materia. Como se explica en el Śrīmad-Bhāgavatam (5.5.5): parābhavas tāvad abodha-jāto yāvan na jijñāsata ātma-tattvam. La persona que deja de ser consciente de Kṛṣṇa y pierde el interés por la autorrealización tiene que ocuparse en actividades pecaminosas. En una vida carente de conciencia de Kṛṣṇa, todas las actividades llevan a la derrota y al desperdicio de la propia vida. De un modo natural, al volverse consciente de Kṛṣṇa, la persona se arrepiente de las actividades pecaminosas que ha realizado anteriormente en la forma humana. Ese es el único proceso para liberarse de las garras de la nesciencia, es decir, de la ignorancia de la vida materialista.

Texto

anuninye ’tha śanakair
vīro ’nunaya-kovidaḥ
pasparśa pāda-yugalam
āha cotsaṅga-lālitām

Palabra por palabra

anuninye—comenzó a adular; atha—así; śanakaiḥ—poco a poco; vīraḥ—el héroe; anunaya-kovidaḥ—el que es muy experto en adular; pasparśa—tocó; pāda-yugalam—los dos pies; āha—dijo; ca—también; utsaṅga—en su regazo; lālitām—así abrazada.

Traducción

El rey era un gran adulador; muy poco a poco, comenzó a tranquilizar a la reina. Primero le tocó los pies; luego la abrazó, sentándola en su regazo, y empezó a hablarle con las siguientes palabras.

Significado

Lo primero, a la hora de despertar la conciencia de Kṛṣṇa, es arrepentirse de los actos pasados. Tal como el rey Purañjana, que comenzó a adular a la reina, hay que elevarse hasta el plano de conciencia de Kṛṣṇa mediante la reflexión y la deliberación. Para alcanzar ese fin, hay que tocar los pies de loto del maestro espiritual. No se puede llegar al estado de conciencia de Kṛṣṇa por medio del esfuerzo personal. De modo que hay que acudir a una persona autorrealizada y consciente de Kṛṣṇa, y tocar sus pies de loto. Por ello Prahlāda Mahārāja dice:

naiṣāṁ matis tāvad urukramāṅghriṁ
spṛśaty anarthāpagamo yad-arthaḥ
mahīyasāṁ pāda-rajo-’bhiṣekaṁ
niṣkiñcanānāṁ na vṛṇīta yāvat

(Bhāg. 7.5.32)

Para entrar en el ámbito de conciencia de Kṛṣṇa es necesario haber tocado el polvo de los pies de loto de un mahātmā, un gran devoto. Ese es el comienzo del proceso de entrega. El Señor Kṛṣṇa quiere que todos se entreguen a Él; ese proceso de entrega comienza en el momento en que tocamos los pies de loto de un maestro espiritual genuino. La vida espiritual en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa comienza cuando ofrecemos un servicio sincero a un maestro espiritual genuino. Tocar los pies de loto de un maestro espiritual significa abandonar el prestigio falso y el innecesario envanecimiento de nuestra posición en el mundo material. Aquellos que permanecen en la oscuridad de la existencia material debido a sus posiciones de prestigio, los supuestos científicos y filósofos, en realidad son ateos. No conocen la causa suprema de todo. Aunque están confusos, no están dispuestos a entregarse a los pies de loto de una persona que sabe ver las cosas desde la perspectiva correcta. En otras palabras, no se puede despertar la propia conciencia de Kṛṣṇa con simples especulaciones mentales. Hay que entregarse a un maestro espiritual genuino. Ese es el único proceso que nos puede ayudar.

Texto

purañjana uvāca
nūnaṁ tv akṛta-puṇyās te
bhṛtyā yeṣv īśvarāḥ śubhe
kṛtāgaḥsv ātmasāt kṛtvā
śikṣā-daṇḍaṁ na yuñjate

Palabra por palabra

purañjanaḥ uvāca—Purañjana dijo; nūnam—sin duda; tu—entonces; akṛta-puṇyāḥ—los que no son piadosos; te—esos; bhṛtyāḥ—sirvientes; yeṣu—a quien; īśvarāḥ—los amos; śubhe—¡oh, auspiciosa mujer!; kṛta-āgaḥsu—haber cometido una ofensa; ātmasāt—aceptar como suyo propio; kṛtvā—haciendo eso; śikṣā—instructivo; daṇḍam—castigo; na yuñjate—no da.

Traducción

El rey Purañjana dijo: Mi querida y hermosa esposa, si un amo acepta a un hombre como sirviente, pero no le castiga por sus ofensas, el sirviente debe considerarse muy desgraciado.

Significado

Según la civilización védica, a los animales domésticos y a los sirvientes se les da exactamente el mismo trato que a los hijos. A los animales y a los niños a veces se les castiga, no por venganza, sino por amor. De manera similar, a veces hay que castigar a un sirviente, no por venganza, sino por amor, para corregirle y enseñarle la manera correcta de actuar. Así pues, para el rey Purañjana el castigo que le imponía su esposa, la reina, era una forma de misericordia hacia él. Se consideraba a sí mismo el más obediente siervo de la reina. Ella se había enfadado con él por sus actividades pecaminosas, es decir, porque había ido a cazar al bosque y la había dejado sola en casa. El rey Purañjana consideró que aquel castigo era una verdadera muestra del amor y del cariño de su esposa. De la misma manera, nadie debe perturbarse por recibir el castigo de las leyes de la naturaleza, que son la voluntad de Dios. Esa es la mentalidad del verdadero devoto. Cuando se encuentra en una situación difícil, el devoto la acepta como misericordia del Señor Supremo.

tat te ’nukampāṁ susamīkṣamāṇo
bhuñjāna evātma-kṛtaṁ vipākam
hṛd-vāg-vapurbhir vidadhan namas te
jīveta yo mukti-pade sa dāya-bhāk

(Bhāg. 10.14.8)

Este verso afirma que el devoto acepta los reveses de la vida como bendiciones del Señor, y en consecuencia, ofrece más reverencias y oraciones al Señor, pensando que ese castigo se debe a sus fechorías pasadas y que el Señor le está castigando con gran suavidad. Cuando Dios o el estado nos imponen un castigo por nuestras propias faltas, ese castigo en realidad es para nuestro beneficio. En la Manu-saṁhitā se dice que se debe considerar misericordioso al rey que condena a muerte a un asesino, pues si se le castiga en esta vida, el asesino se libera de su actividad pecaminosa y en su siguiente vida nace limpio de pecado. Quien acepta el castigo como una bendición de quien lo impone, adquiere la inteligencia suficiente como para no caer de nuevo en el mismo error.

Texto

paramo ’nugraho daṇḍo
bhṛtyeṣu prabhuṇārpitaḥ
bālo na veda tat tanvi
bandhu-kṛtyam amarṣaṇaḥ

Palabra por palabra

paramaḥ—suprema; anugrahaḥ—misericordia; daṇḍaḥ—castigo; bhṛtyeṣu—a los sirvientes; prabhuṇā—por el amo; arpitaḥ—concedido; bālaḥ—necio; na—no; veda—sabe; tat—eso; tanvi—¡oh, delicada doncella!; bandhu-kṛtyam—el deber de un amigo; amarṣaṇaḥ—enfadado.

Traducción

Mi querida y delicada doncella, cuando un amo castiga a su sirviente, el sirviente debe aceptar el castigo y considerarlo una gran misericordia. El que se enfada tiene que ser muy tonto para no entender que ese es el deber de su amigo.

Significado

Se dice que el necio, por lo general, no puede aceptar las buenas instrucciones. En vez de aceptarlas, se irrita. Su ira se compara al veneno de la serpiente. Cuando se la alimenta con leche y plátanos, la serpiente se vuelve más venenosa. Se le da bien de comer, y en lugar de ser más misericordiosa y sobria, se vuelve más terriblemente venenosa. De manera similar, cuando un necio recibe un buen consejo, en lugar de corregirse, se enfada.

Texto

sā tvaṁ mukhaṁ sudati subhrv anurāga-bhāra-
vrīḍā-vilamba-vilasad-dhasitāvalokam
nīlālakālibhir upaskṛtam unnasaṁ naḥ
svānāṁ pradarśaya manasvini valgu-vākyam

Palabra por palabra

sā—esa (tú, mi esposa); tvam—tú; mukham—tu cara; su-dati—de hermosos dientes; su-bhru—de hermosas cejas; anurāga—apego; bhāra—cargado con; vrīḍā—timidez femenina; vilamba—colgante; vilasat—brillante; hasita—sonreír; avalokam—con miradas; nīla—azulado; alaka—con cabello; alibhiḥ—de abeja; upaskṛtam—con esa hermosura; unnasam—de preciosa nariz; naḥ—a mí; svānām—que soy tuyo; pradarśaya—por favor, muéstrame; manasvini—¡oh, dama pensativa!; valgu-vākyam—con dulces palabras.

Traducción

Mi querida esposa, tus dientes son perfectos y muy hermosos, y tus atractivos rasgos te dan un aire pensativo. Por favor, olvida tu enfado, ten misericordia de mí; por favor, sonríeme con amor. Cuando vea una sonrisa en tu hermoso rostro, y contemple tus cabellos, tan hermosos como el color azul, cuando contemple tu preciosa nariz y escuche tus dulces palabras, todavía me parecerás más hermosa; harás que me sienta atraído y cautivado por ti. Eres mi respetadísima señora.

Significado

Un esposo débil, atraído únicamente por la belleza externa de su mujer, trata de ser su siervo más obediente. Śrīpāda Śaṅkarācārya, por lo tanto, nos aconseja que no nos dejemos atraer por un montón de carne y sangre. Una vez, un hombre se sintió muy atraído por una mujer hermosa y la cortejó tanto que ella ideó un plan para enseñarle de qué estaba hecha su belleza. Le señaló una fecha, y antes de que llegara el día de la cita, tomó un purgante, de manera que pasó todo el día y toda la noche evacuando excrementos. Guardó todas sus evacuaciones en una vasija, y a la noche siguiente, cuando el hombre fue a verla, estaba fea y demacrada. El hombre se dirigió a ella, preguntándole por la mujer con quien estaba citado, y ella le contestó: «Yo soy esa mujer». El hombre se negó a creerla, sin saber que ella había perdido toda su belleza debido al violento purgante, que le hizo pasar todo el día y toda la noche evacuando excrementos. Ante la insistencia del hombre, la mujer le dijo que si ahora no le parecía bella es porque se había separado de los elementos que le daban belleza. Cuando el hombre preguntó cómo podía ser eso, ella le dijo: «Ven conmigo; te los mostraré». Entonces le enseñó la vasija llena de líquidos, excrementos y vómitos. Al ver aquello, el hombre comprendió que una mujer hermosa no es más que un montón de materia, compuesto de sangre, excremento, orina y otros elementos repugnantes. Esa es la realidad, pero bajo la influencia de la ilusión, el hombre se siente atraído por la belleza ilusoria y cae víctima de māyā.

El rey Purañjana pidió a la reina que volviera a ser tan bella como antes. Trató de revivirla, tal como la entidad viviente que trata de revivir su estado original de conciencia, el estado de conciencia de Kṛṣṇa, que es muy hermoso. Todos los aspectos de la hermosura de la reina podían compararse con los hermosos rasgos que caracterizan el estado de conciencia de Kṛṣṇa. Al recuperar ese estado original de conciencia de Kṛṣṇa, la persona alcanza verdadera estabilidad y logra el éxito en la vida.

Texto

tasmin dadhe damam ahaṁ tava vīra-patni
yo ’nyatra bhūsura-kulāt kṛta-kilbiṣas tam
paśye na vīta-bhayam unmuditaṁ tri-lokyām
anyatra vai mura-ripor itaratra dāsāt

Palabra por palabra

tasmin—a él; dadhe—daré; damam—castigo; aham—yo; tava—a ti; vīra-patni—¡oh, esposa de héroe!; yaḥ—el que; anyatra—además de; bhū-sura-kulāt—del grupo de semidioses en la tierra (los brāhmaṇas); kṛta—hecho; kilbiṣaḥ—ofensa; tam—a él; paśye—veo; na—no; vīta—sin; bhayam—temor; unmuditam—sin ansiedad; tri-lokyām—en los tres mundos; anyatra—en otro lugar; vai—ciertamente; mura-ripoḥ—del enemigo de Mura (Kṛṣṇa); itaratra—por otra parte; dāsāt—que el sirviente.

Traducción

¡Oh, esposa de héroe!, por favor, dime si alguien te ha ofendido. Estoy dispuesto a castigar a esa persona, siempre y cuando no pertenezca a la casta brāhmaṇa. Excepto al sirviente de Muraripu [Kṛṣṇa], no perdonaré a nadie, dentro de los tres mundos o más allá de ellos. Quien te haya ofendido, puede correr a esconderse, porque yo me dispongo a castigarlo.

Significado

En la civilización védica, tanto el brāhmaṇa, es decir, la persona capacitada para entender la Verdad Absoluta —o sea, la persona que pertenece a la clase social más inteligente—, como el devoto del Señor Kṛṣṇa, a quién se conoce con el nombre de Muradviṣa, «el enemigo del demonio llamado Mura», están por encima de las reglas y regulaciones del estado. En otras palabras, el gobierno puede castigar a todo el que rompa las leyes del estado, excepto a los brāhmaṇas y vaiṣṇavas, quienes nunca violan ni las leyes del estado ni las leyes de la naturaleza, pues conocen perfectamente bien las reacciones que se derivan de romper esas leyes. Incluso si en ocasiones parecen violarlas, el rey no debe castigarles. Esa es la instrucción que dio Nārada Muni al rey Prācīnabarhiṣat. El rey Purañjana representa al rey Prācīnabarhiṣat, y Nārada Muni estaba recordando al rey que su antepasado, Mahārāja Pṛthu, nunca castigó a un brāhmaṇa ni a un vaiṣṇava.

La inteligencia pura, que es la conciencia de Kṛṣṇa pura, se contamina con las actividades materiales. La pureza de la conciencia se puede revivir con los procesos de sacrificio, caridad, actividades piadosas, etc., pero al que contamina su conciencia de Kṛṣṇa ofendiendo a un brāhmaṇa o a un vaiṣṇava le resulta muy difícil poder revivirla. Śrī Caitanya Mahāprabhu ha explicado que vaiṣṇava-aparādha, la ofensa contra un vaiṣṇava, es «la ofensa del elefante enloquecido». Hay que cuidarse mucho de ofender a un vaiṣṇava o a un brāhmaṇa. Incluso el gran yogī Durvāsā fue perseguido por el cakra Sudarśana cuando ofendió al vaiṣṇava Mahārāja Ambarīṣa, que no era ni un brāhmaṇa ni un sannyāsī, sino un casado común y corriente. Sin embargo, era un vaiṣṇava, y debido a ello, Durvāsā Muni fue castigado.

La conclusión es que la conciencia de Kṛṣṇa de una persona puede quedar cubierta por pecados materiales, pero esos pecados se pueden eliminar por el simple proceso de cantar el mantra Hare Kṛṣṇa; sin embargo, cuando la conciencia de Kṛṣṇa se contamina con ofensas contra un brāhmaṇa o un vaiṣṇava, esa conciencia no se puede revivir mientras no se expíe debidamente el pecado complaciendo al vaiṣṇava o brāhmaṇa ofendido. Esa fue la conducta que tuvo que seguir Durvāsā Muni, quien se rindió ante Mahārāja Ambarīṣa. La única manera de expiar un pecado de vaiṣṇava-aparādha consiste en pedir perdón al vaiṣṇava ofendido. No hay otra manera.

Texto

vaktraṁ na te vitilakaṁ malinaṁ viharṣaṁ
saṁrambha-bhīmam avimṛṣṭam apeta-rāgam
paśye stanāv api śucopahatau sujātau
bimbādharaṁ vigata-kuṅkuma-paṅka-rāgam

Palabra por palabra

vaktram—cara; na—nunca; te—tuya; vitilakam—sin estar adornada; malinam—sucia; viharṣam—triste; saṁrambha—con enfado; bhīmam—peligrosa; avimṛṣṭam—sin lustre; apeta-rāgam—sin cariño; paśye—he visto; stanau—tus senos; api—también; śucā-upahatau—mojados por tus lágrimas; su-jātau—tan hermosos; bimba-adharam—labios rojos; vigata—sin; kuṅkuma-paṅka—azafrán; rāgam—color.

Traducción

Mi querida esposa, nunca, hasta el día de hoy, había visto tu cara sin adornos de tilaka; nunca te había visto tan triste, sin lustre ni cariño. Ni había visto nunca tus hermosos senos mojados con las lágrimas de tus ojos. Ni tus labios, que suelen ser tan rojos como la fruta bimba, sin su brillante color rojizo.

Significado

Toda mujer, cuando se adorna con tilaka y bermellón, está muy hermosa. Generalmente, cuando se pintan los labios con azafrán rojizo o bermellón, también están muy atractivas. Pero la conciencia y la inteligencia que no se adornan con el brillo de los pensamientos acerca de Kṛṣṇa se entristecen y pierden su lustre, de tal manera que, por muy aguda que sea la inteligencia, no se puede obtener ningún beneficio.

Texto

tan me prasīda suhṛdaḥ kṛta-kilbiṣasya
svairaṁ gatasya mṛgayāṁ vyasanāturasya
kā devaraṁ vaśa-gataṁ kusumāstra-vega-
visrasta-pauṁsnam uśatī na bhajeta kṛtye

Palabra por palabra

tat—por lo tanto; me—conmigo; prasīda—sé bondadosa; su-hṛdaḥ—amigo íntimo; kṛta-kilbiṣasya—haber cometido actividades pecaminosas; svairam—independientemente; gatasya—que se fue; mṛgayām—a cazar; vyasana-āturasya—bajo la influencia del deseo lujurioso; kā—qué mujer; devaram—al esposo; vaśa-gatam—bajo su control; kusuma-astra-vega—herido por la flecha de Cupido; visrasta—disparada; pauṁsnam—su paciencia; uśatī—muy hermosa; na—nunca; bhajeta—abrazaría; kṛtye—en su justo deber.

Traducción

Mi querida reina, debido a mis deseos pecaminosos me fui al bosque a cazar sin pedirte permiso. Por eso debo admitir que te he ofendido. Aun así, si recuerdas que soy tu servidor más íntimo, debes sentirte muy satisfecha conmigo. Lo cierto es que estoy desconsolado, pero Cupido me está hiriendo con sus flechas y siento deseos lujuriosos. ¿Qué mujer hermosa abandonaría a su esposo en esas circunstancias, negándose a unirse con él?

Significado

El hombre y la mujer se desean el uno al otro; ese es el principio básico de la existencia material. En general, las mujeres siempre procuran estar hermosas, para atraer con sus encantos a sus lujuriosos esposos. Cuando un hombre lujurioso se muestra fogoso ante su esposa, ella se aprovecha para disfrutar de la vida. Por lo general, ante el acoso de un hombre —ya sea su esposo o cualquier otro hombre—, la mujer disfruta, pues es demasiado lujuriosa. En otras palabras, cuando la inteligencia se usa correctamente, tanto el intelecto como la persona inteligente disfrutan el uno del otro con gran satisfacción. Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (7.9.45):

yan maithunādi-gṛhamedhi-sukhaṁ hi tucchaṁ
kaṇḍūyanena karayor iva duḥkha-duḥkham

La verdadera felicidad de los karmīs es la vida sexual. Trabajan con tesón fuera de casa, y después de su ardua labor, regresan a casa y buscan saciarse en el disfrute de la vida sexual. El rey Purañjana fue al bosque a cazar, y después de una intensa jornada, regresó a casa para disfrutar de la vida sexual. Si un hombre vive fuera de casa, pasando la semana en una ciudad o en cualquier otro sitio, cuando llega el fin de semana está muy ansioso de regresar a casa y disfrutar con su esposa de la vida sexual. Esto se confirma en el Śrīmad-Bhāgavatam: yan maithunādi-gṛhamedhi-sukhaṁ hi tuccham. Los karmīs trabajan sin parar simplemente para gozar del disfrute sexual. En los tiempos actuales, la sociedad humana ha mejorado el nivel de vida materialista, induciendo por diversos medios a la gente a que se entregue a la vida sexual sin restricciones. Donde más se puede constatar este hecho es en el mundo occidental.

Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo vigesimosexto del Canto Cuarto del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado: «La cacería de Purañjana provoca el enfado de la reina».