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Capítulo 24

El himno del Señor Śiva

Texto

maitreya uvāca
vijitāśvo ’dhirājāsīt
pṛthu-putraḥ pṛthu-śravāḥ
yavīyobhyo ’dadāt kāṣṭhā
bhrātṛbhyo bhrātṛ-vatsalaḥ

Palabra por palabra

maitreyaḥ uvāca — Maitreya continuó hablando; vijitāśvaḥ — de nombre Vijitāśva; adhirājā — el emperador; āsīt — fue; pṛthu-putraḥ — el hijo de Mahārāja Pṛthu; pṛthu-śravāḥ — de grandes actividades; yavīyobhyaḥ — a los hermanos menores; adadāt — ofreció; kāṣṭhāḥ — distintas direcciones; bhrātṛbhyaḥ — a los hermanos; bhrātṛ-vatsalaḥ — que sentía gran afecto por sus hermanos.

Traducción

El gran sabio Maitreya continuó: Vijitāśva, el hijo mayor de Mahārāja Pṛthu, cuya fama se comparaba a la de su padre, le sucedió como emperador. Como sentía un gran afecto por sus hermanos menores, les dio el gobierno de distintas partes del mundo.

Significado

Después de haber comentado en el capítulo anterior la vida y la personalidad de Mahārāja Pṛthu, el gran sabio Maitreya habla ahora de los hijos y nietos de la línea de descendencia de la dinastía de Pṛthu. Tras la muerte del rey, el emperador del mundo fue Vijitāśva, su primogénito. El rey Vijitāśva sentía un gran afecto por sus hermanos menores, razón por la cual quiso que gobernasen distintas partes del mundo. Desde siempre, cuando el rey muere, por lo general su primogénito le sucede en el trono. Cuando los Pāṇḍavas gobernaban la Tierra, el emperador era Mahārāja Yudhiṣṭhira, el primogénito del rey Pāṇḍu, y sus hermanos menores le asistían. De la misma manera, el rey Vijitāśva designó a sus hermanos menores como gobernantes de las distintas partes del mundo.

Texto

haryakṣāyādiśat prācīṁ
dhūmrakeśāya dakṣiṇām
pratīcīṁ vṛka-saṁjñāya
turyāṁ draviṇase vibhuḥ

Palabra por palabra

haryakṣāya — a Haryakṣa; adiśat — entregó; prācīm — oriental; dhūmrakeśāya — a Dhūmrakeśa; dakṣiṇām — la parte sur; pratīcīm — la parte occidental; vṛka-saṁjñāya — al hermano cuyo nombre era Vṛka; turyām — la parte norte; draviṇase — a otro hermano suyo llamado Draviṇa; vibhuḥ — el señor.

Traducción

Mahārāja Vijitāśva ofreció la parte oriental del mundo a su hermano Haryakṣa, la parte sur a Dhūmrakeśa, la parte occidental a Vṛka, y la parte norte a Draviṇa.

Texto

antardhāna-gatiṁ śakrāl
labdhvāntardhāna-saṁjñitaḥ
apatya-trayam ādhatta
śikhaṇḍinyāṁ susammatam

Palabra por palabra

antardhāna — de desaparición; gatim — logro; śakrāt — del rey Indra; labdhvā — obtener; antardhāna — de nombre; saṁjñitaḥ — así llamado; apatya — hijos; trayam — tres; ādhatta — engendró; śikhaṇḍinyām — en Śikhaṇḍinī, su esposa; su-sammatam — con la aprobación de todos.

Traducción

Con anterioridad, Mahārāja Vijitāśva había complacido a Indra, el rey del cielo, y de él recibió el sobrenombre de Antardhāna. Su esposa se llamaba Śikhaṇḍinī; con ella tuvo tres buenos hijos.

Significado

A Mahārāja Vijitāśva se le conocía con el sobrenombre de Antardhāna, que significa «desaparición». Lo había recibido de Indra, y hacía alusión a la ocasión en que Indra robó el caballo de Mahārāja Pṛthu del lugar del sacrificio. Nadie pudo ver a Indra cuando robó el caballo, solo Vijitāśva, el hijo de Mahārāja Pṛthu. Sin embargo, Vijitāśva, a pesar de saber que Indra se estaba llevando el caballo de su padre, no le atacó. Eso indica que Mahārāja Vijitāśva era respetuoso con las personas que debía serlo. Aunque Indra estaba robando el caballo de su padre, Vijitāśva sabía perfectamente que no era un vulgar ladrón, y llevado por sus buenos sentimientos, decidió disculparle, pues Indra, a pesar de su mal comportamiento, era un semidiós grande y poderoso, un sirviente de la Suprema Personalidad de Dios. Fue así como, en aquella ocasión, Indra se sintió muy complacido con Vijitāśva. Los semidioses tienen el gran poder místico de aparecer y desaparecer a voluntad; Indra, muy complacido con Vijitāśva, le otorgó ese mismo poder. Desde entonces, Vijitāśva llevó el sobrenombre de Antardhāna.

Texto

pāvakaḥ pavamānaś ca
śucir ity agnayaḥ purā
vasiṣṭha-śāpād utpannāḥ
punar yoga-gatiṁ gatāḥ

Palabra por palabra

pāvakaḥ — de nombre Pāvaka; pavamānaḥ — de nombre Pavamāna; ca — también; śuciḥ — de nombre Śuci; iti — de este modo; agnayaḥ — los dioses del fuego; purā — en el pasado; vasiṣṭha — el gran sabio Vasiṣṭha; śāpāt — por ser maldecidos; utpannāḥ — ahora nacidos de esa forma; punaḥ — de nuevo; yoga-gatim — el destino de la práctica del yoga místico; gatāḥ — lograron.

Traducción

Los tres hijos de Mahārāja Antardhāna se llamaron Pāvaka, Pavamāna y Śuci. En el pasado, esas tres personalidades fueron los semidioses del fuego, pero debido a la maldición del gran sabio Vasiṣṭha, nacieron como hijos de Mahārāja Antardhāna. Por esa razón, eran tan poderosos como los dioses del fuego; logrando el objetivo del yoga del poder místico, obtuvieron de nuevo la posición de semidioses del fuego.

Significado

En el Bhagavad-gītā (6.41-43), se afirma que el que fracasa en la práctica del yoga se eleva a los planetas celestiales, y después de disfrutar de las ventajas materiales allí existentes, desciende de nuevo al planeta terrenal y nace en una familia muy rica o en una familia de brāhmaṇas muy piadosa. Así pues, debemos entender que los semidioses, cuando caen, descienden a la Tierra y nacen en familias muy ricas y piadosas. En esas familias, la entidad viviente tiene oportunidad de ocuparse en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa, y, gracias a ello, elevarse hasta alcanzar el objetivo deseado. Los hijos de Mahārāja Antardhāna, que habían sido los semidioses encargados del fuego, recuperaron la posición que habían perdido, y mediante el poder místico regresaron a sus respectivos planetas.

Texto

antardhāno nabhasvatyāṁ
havirdhānam avindata
ya indram aśva-hartāraṁ
vidvān api na jaghnivān

Palabra por palabra

antardhānaḥ — el rey llamado Antardhāna; nabhasvatyām — a su esposa Nabhasvatī; havirdhānam — de nombre Havirdhāna; avindata — obtuvo; yaḥ — quien; indram — al rey Indra; aśva-hartāram — que estaba robando el caballo de su padre; vidvān api — aunque él lo sabía; na jaghnivān — no mató.

Traducción

Mahārāja Antardhāna tenía otra esposa, Nabhasvatī, con la cual tuvo la alegría de engendrar otro hijo, al que llamó Havirdhāna. Debido a su gran generosidad, Mahārāja Antardhāna no mató a Indra cuando el semidiós estaba robando el caballo de su padre en el sacrificio.

Significado

Como se ilustra en diversas Escrituras y Purāṇas, el rey del cielo, Indra, era muy experto en robar y en raptar. Podía robar cualquier cosa sin ser visto, y podía raptar a la esposa de otro sin ser detectado. En cierta ocasión se valió de su arte de desaparecer para raptar a la esposa de Gautama Muni, y de la misma forma, haciéndose invisible, robó el caballo de Mahārāja Pṛthu. En la sociedad humana esas actividades parecen abominables; sin embargo, al semidiós Indra no por ello se le considera degenerado. Antardhāna se dio cuenta de que el rey Indra estaba robando el caballo de su padre, pero aun así no le mató, porque sabía que cuando una persona es muy poderosa, los actos abominables que pueda llegar a cometer no se deben tener en cuenta. En el Bhagavad-gītā (9.30), se afirma claramente:

api cet sudurācāro
bhajate mām ananya-bhāk
sādhur eva sa mantavyaḥ
samyag vyavasito hi saḥ

Con estas palabras, el Señor dice que, debido a su devoción inquebrantable, al devoto se le debe considerar sādhu, una persona piadosa, incluso si comete un acto abominable. Los devotos del Señor nunca cometen deliberadamente actividades pecaminosas, pero a veces, debido a sus hábitos anteriores, cometen alguna actividad abominable. Sin embargo, esas acciones no se deben tomar en cuenta, pues los devotos del Señor son muy poderosos, tanto si están en los planetas celestiales como si están en este planeta. Si por casualidad cometen un acto indigno, se debe pasar por alto sin tenerlo en cuenta.

Texto

rājñāṁ vṛttiṁ karādāna-
daṇḍa-śulkādi-dāruṇām
manyamāno dīrgha-sattra-
vyājena visasarja ha

Palabra por palabra

rājñām — de los reyes; vṛttim — fuente de sustento; kara — impuestos; ādāna — realización; daṇḍa — castigo; śulka — multas; ādi — etc.; dāruṇām — que son muy severas; manyamānaḥ — pensando de esa forma; dīrgha — gran; sattra — sacrificio; vyājena — con la excusa; visasarja — abandonó; ha — en el pasado.

Traducción

Cuando se veía en la obligación de recaudar impuestos, castigar a sus súbditos o multarles severamente, Antardhāna, el poder supremo del reino, nunca deseaba hacerlo. Por esa causa, se apartó de la ejecución de esos deberes y se ocupó en la celebración de diversos sacrificios.

Significado

En este verso queda claro que el rey, precisamente por ser rey, a veces tiene que ejecutar deberes desagradables. De manera similar, Arjuna no tenía ningún deseo de luchar, porque no es nada agradable luchar contra parientes, o matar a miembros de la propia familia. Aun así, los kṣatriyas tenían que ejecutar esas acciones desagradables como una cuestión de deber. Mahārāja Antardhāna no se sentía nada feliz cuando tenía que recaudar impuestos o castigar a los ciudadanos por sus actividades delictivas; por lo tanto, con el pretexto de celebrar sacrificios, se apartó del poder real a muy temprana edad.

Texto

tatrāpi haṁsaṁ puruṣaṁ
paramātmānam ātma-dṛk
yajaṁs tal-lokatām āpa
kuśalena samādhinā

Palabra por palabra

tatra api — a pesar de su ocupación; haṁsam — el que mata la aflicción de sus parientes; puruṣam — a la Persona Suprema; parama-ātmānam — la muy querida Superalma; ātma-dṛk — el que ha visto o ha logrado la autorrealización; yajan — adorando; tat-lokatām — alcanzó el mismo planeta; āpa — logró; kuśalena — con gran facilidad; samādhinā — siempre en estado de éxtasis.

Traducción

Aunque estaba ocupado en celebrar sacrificios, Mahārāja Antardhāna era un alma autorrealizada, y, por consiguiente, con gran inteligencia, supo ofrecer servicio devocional al Señor, el que erradica todo temor de Sus devotos. Adorando de esa forma al Señor Supremo, Mahārāja Antardhāna, arrebatado por el éxtasis, alcanzó el planeta del Señor sin ninguna dificultad.

Significado

Por lo general, los que se ocupan en la ejecución de sacrificios suelen ser los trabajadores fruitivos; esa es la razón de que en este verso se mencione especialmente (tatrāpi) que, a pesar de que externamente estaba ocupado en la celebración de sacrificios, la verdadera ocupación de Mahārāja Antardhāna era ofrecer servicio devocional mediante el proceso de escuchar y cantar. En otras palabras, estaba celebrando los sacrificios habituales con el método del saṅkīrtana-yajña, como se aconseja en el siguiente verso:

śravaṇaṁ kīrtanaṁ viṣṇoḥ
smaraṇaṁ pāda-sevanam
arcanaṁ vandanaṁ dāsyaṁ
sakhyam ātma-nivedanam

(Bhāg. 7.5.23)

El servicio devocional recibe el nombre de kīrtana-yajña; el que practica saṅkīrtana-yajña se eleva con gran facilidad hasta el planeta en que reside el Señor Supremo. De los cinco tipos de liberación, aquella que consiste en alcanzar el mismo planeta en que habita el Señor Supremo y vivir en él con el Señor se denomina liberación sālokya.

Texto

havirdhānād dhavirdhānī
vidurāsūta ṣaṭ sutān
barhiṣadaṁ gayaṁ śuklaṁ
kṛṣṇaṁ satyaṁ jitavratam

Palabra por palabra

havirdhānāt — de Havirdhāna; havirdhānī — el nombre de la esposa de Havirdhāna; vidura — ¡oh, Vidura!; asūta — dio a luz; ṣaṭ — seis; sutān — hijos; barhiṣadam — de nombre Barhiṣat; gayam — de nombre Gaya; śuklam — de nombre Śukla; kṛṣṇam — de nombre Kṛṣṇa; satyam — de nombre Satya; jitavratam — de nombre Jitavrata.

Traducción

Havirdhāna, el hijo de Mahārāja Antardhāna, estaba casado con Havirdhānī, con la que tuvo seis hijos: Barhiṣat, Gaya, Śukla, Kṛṣṇa, Satya y Jitavrata.

Texto

barhiṣat sumahā-bhāgo
hāvirdhāniḥ prajāpatiḥ
kriyā-kāṇḍeṣu niṣṇāto
yogeṣu ca kurūdvaha

Palabra por palabra

barhiṣat — de nombre Barhiṣat; su-mahā-bhāgaḥ — muy afortunado; hāvirdhāniḥ — de nombre Hāvirdhāni; prajā-patiḥ — el puesto de prajāpati; kriyā-kāṇḍeṣu — en cuestión de actividades fruitivas; niṣṇātaḥ — inmerso en; yogeṣu — en prácticas de yoga místico; ca — también; kuru-udvaha — ¡oh, tú, el mejor de los Kurus (Vidura).

Traducción

El gran sabio Maitreya continuó: Mi querido Vidura, Barhiṣat, el poderoso hijo de Havirdhāna, era muy experto en la ejecución de variedad de sacrificios fruitivos, así como también en la práctica del yoga místico. Por sus grandes cualidades, fue famoso con el nombre de Prajāpati.

Significado

Al principio de la creación no había muchas entidades vivientes; debido a ello, se designaba a entidades vivientes y semidioses muy poderosos para que actuasen como prajāpatis, con la misión de engendrar hijos y aumentar la población. Hay muchos prajāpatis (Brahmā, Dakṣa y Manu reciben a veces ese título), y Barhiṣat, el hijo de Havirdhāna, fue uno de ellos.

Texto

yasyedaṁ deva-yajanam
anuyajñaṁ vitanvataḥ
prācīnāgraiḥ kuśair āsīd
āstṛtaṁ vasudhā-talam

Palabra por palabra

yasya — cuyos; idam — este; deva-yajanam — satisfacer a los semidioses mediante sacrificios; anuyajñam — hacer sacrificios continuamente; vitanvataḥ — ejecutar; prācīna-agraiḥ — mantener la hierba kuśa orientada hacia el este; kuśaiḥ — la hierba kuśa; āsīt — permaneció; āstṛtam — diseminada; vasudhā-talam — por toda la superficie del globo.

Traducción

Mahārāja Barhiṣat celebró muchos sacrificios por todo el mundo. En cada ocasión diseminó hierba kuśa y mantuvo el extremo de las hierbas apuntando hacia el este.

Significado

Como se dice en el verso anterior (kriyā-kāṇḍeṣu niṣṇātaḥ), Mahārāja Barhiṣat estaba profundamente inmerso en las actividades fruitivas de sacrificio. Esto quiere decir que, tan pronto como terminaba un yajña en un lugar, comenzaba otro en las proximidades. De la misma manera, en la actualidad es necesario que se ejecute saṅkīrtana-yajña por todo el mundo. El movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa ha dado comienzo a la celebración de saṅkīrtana-yajña en varias partes del mundo, y se ha comprobado que siempre que se ejecuta saṅkīrtana-yajña, muchos miles de personas se reúnen y participan en él. La imperceptible corriente auspiciosa que se genera debe continuar en todo el mundo. Los miembros del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa deben celebrar un saṅkīrtana-yajña tras otro, de modo que toda la población del mundo, en serio o en broma, cante Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare, a fin de que se beneficien y purifiquen su corazón. El santo nombre del Señor (harer nāma) es tan poderoso que, cuando se articula su sonido trascendental, los efectos se reparten por igual, sin importar si se ha cantado en broma o en serio. En la actualidad no es posible celebrar continuamente yajñas como los realizados por Mahārāja Barhiṣat, pero sí entra dentro de nuestras posibilidades la ejecución de saṅkīrtana-yajña, que no significa ningún gasto. Podemos sentarnos en cualquier sitio y cantar Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare. Si el canto del mantra Hare Kṛṣṇa inunda la superficie del globo, la gente será muy feliz, extraordinariamente feliz.

Texto

sāmudrīṁ devadevoktām
upayeme śatadrutim
yāṁ vīkṣya cāru-sarvāṅgīṁ
kiśorīṁ suṣṭhv-alaṅkṛtām
parikramantīm udvāhe
cakame ’gniḥ śukīm iva

Palabra por palabra

sāmudrīm — con la hija del océano; deva-deva-uktām — aconsejado por el Señor Brahmā, el semidiós supremo; upayeme — se casó; śatadrutim — de nombre Śatadruti; yām — a quien; vīkṣya — viendo; cāru — muy atractivos; sarva-aṅgīm — todos los rasgos de su cuerpo; kiśorīm — muy joven; suṣṭhu — suficientemente; alaṅkṛtām — ataviada con alhajas; parikramantīm — caminar alrededor; udvāhe — en la ceremonia de matrimonio; cakame — sentir atracción; agniḥ — el dios del fuego; śukīm — a Śukī; iva — como.

Traducción

Mahārāja Barhiṣat, que desde entonces fue conocido como Prācīnabarhi, recibió del Señor Brahmā, el semidiós supremo, la orden de casarse con Śatadruti, la hija del océano. Śatadruti era muy joven, y los rasgos de su cuerpo eran de una belleza perfecta. Cuando, ataviada con el vestido indicado para la ocasión, entró en el recinto del sacrificio y comenzó a caminar alrededor del rey en la ceremonia de matrimonio, el dios del fuego, Agni, sintió tanta atracción por ella que deseó su compañía, como en el pasado había deseado disfrutar de Śukī.

Significado

En este verso es significativa la palabra suṣṭhv-alaṅkṛtām. Según el ritual védico, cuando una muchacha se casa, se adorna profusa y suntuosamente con valiosos sarīs y joyas, y durante la ceremonia de matrimonio, camina siete veces alrededor del novio. A continuación, los novios se miran el uno al otro, y la atracción que entonces surge se mantiene durante toda la vida. Cuando el novio se siente atraído por la belleza de la novia, esa atracción mutua queda firmemente establecida. Como se explica en el Śrīmad-Bhāgavatam, entre hombres y mujeres existe una atracción mutua natural; cuando se unen en matrimonio, esa atracción se hace muy fuerte. Debido a esa atracción, el novio procura asentar su hogar en una hermosa casa, y, con el tiempo, necesita un buen campo para producir cereales. Luego vienen los hijos, los amigos y las riquezas, de modo que el varón se enreda cada vez más en los conceptos materiales de la vida, y comienza a pensar: «esto es mío», y «yo soy el que actúa». De esa manera se perpetúa la ilusión de la existencia material.

También son significativas las palabras śukīm iva, ya que el dios del fuego, Agni, se sintió atraído por la belleza de Śatadruti mientras esta caminaba alrededor de Prācīnabarhi, su novio, de la misma forma que anteriormente se había sentido atraído por la belleza de Śukī, la esposa de Saptarṣi. En la ceremonia de boda de Saptarṣi, el dios del fuego se sintió atraído por la belleza de Śukī cuando ella caminaba alrededor del novio, como en esta ocasión. La esposa de Agni, Svāhā, adoptó la forma de Śukī y disfrutó con él de la vida sexual. Además de Agni, el dios del fuego, también Indra, el dios del cielo, y a veces incluso el Señor Brahmā y el Señor Śiva, todos los cuales son semidioses que ocupan posiciones muy elevadas, están expuesto a verse atraídos por la vida sexual. El instinto sexual es tan fuerte en las entidades vivientes, que todo el mundo material gira impulsado únicamente por esa atracción; esa es la causa de que permanezcamos en el mundo material y nos veamos forzados a adoptar cuerpos de diversos tipos. En el verso siguiente se explica con mayor claridad esa atracción de la vida sexual.

Texto

vibudhāsura-gandharva-
muni-siddha-naroragāḥ
vijitāḥ sūryayā dikṣu
kvaṇayantyaiva nūpuraiḥ

Palabra por palabra

vibudha — eruditos; asura — los demonios; gandharva — los habitantes de Gandharvaloka; muni — los grandes sabios; siddha — los habitantes de Siddhaloka; nara — los habitantes de los planetas terrenales; uragāḥ — los habitantes de Nāgaloka; vijitāḥ — cautivados; sūryayā — por la joven novia; dikṣu — en todas direcciones; kvaṇayantyā — tintineo; eva — solamente; nūpuraiḥ — por sus campanitas tobilleras.

Traducción

Durante la boda de Śatadruti, los demonios, los habitantes de Gandharvaloka, los grandes sabios y los habitantes de Siddhaloka, los planetas terrenales y Nāgaloka, a pesar de que eran muy excelsos, quedaron cautivados por el tintineo de sus campanitas tobilleras.

Significado

Por lo general, la belleza de la mujer aumenta cuando, después de casarse muy joven, da a luz un hijo. Tener hijos es la función natural de la mujer; por lo tanto, cuantos más hijos tiene, más hermosa es. Śatadruti, sin embargo, era tan hermosa, que en la ceremonia de su matrimonio todo el universo se sintió atraído por ella. En verdad, con solo el tintineo de sus campanitas tobilleras, atrajo a todos los semidioses, aunque estos eran eruditos y muy elevados. Esto indica que todos los semidioses querían ver su belleza completa, pero no podían, porque Śatadruti estaba vestida y completamente cubierta de adornos. Como no podían ver más que sus pies, se sintieron atraídos por sus campanitas tobilleras, que tintineaban cuando ella caminaba. En otras palabras, los semidioses quedaron cautivados con tan solo escuchar el tintín de sus campanitas tobilleras. No tuvieron que ver toda su belleza. A veces, una persona se llena de deseos lujuriosos con tan solo escuchar el sonido de las pulseras de una mujer, el tintineo de sus campanitas tobilleras, o, simplemente, ante la vista de un sarī. Llegamos así a la conclusión de que la mujer es la representación completa de māyā. Viśvāmitra Muni, a pesar de que estaba ocupado en la práctica del yoga místico con los ojos cerrados, vio rota su meditación trascendental al escuchar el tintineo de las ajorcas en las muñecas de Menakā. De esa forma, Viśvāmitra Muni cayó víctima de Menakā y tuvo una hija, famosa en todo el universo con el nombre de Śakuntalā. La conclusión es que nadie, ni siquiera los excelsos semidioses y habitantes de los planetas superiores, está a salvo del atractivo de la mujer. Solo el devoto del Señor, que siente atracción por Kṛṣṇa, puede eludir los encantos de la mujer. Cuando una persona siente atracción por Kṛṣṇa, la energía ilusoria del mundo ya no puede atraerle.

Texto

prācīnabarhiṣaḥ putrāḥ
śatadrutyāṁ daśābhavan
tulya-nāma-vratāḥ sarve
dharma-snātāḥ pracetasaḥ

Palabra por palabra

prācīnabarhiṣaḥ — del rey Prācīnabarhi; putrāḥ — hijos; śatadrutyām — en el vientre de Śatadruti; daśa — diez; abhavan — se manifestaron; tulya — por igual; nāma — nombre; vratāḥ — voto; sarve — todos; dharma — religiosidad; snātāḥ — completamente inmersos en; pracetasaḥ — conocidos con el nombre colectivo de Pracetās.

Traducción

El rey Prācīnabarhi engendró diez hijos en el vientre de Śatadruti. Fueron conocidos con el nombre de Pracetās, y todos ellos estaban dotados del mismo espíritu religioso.

Significado

La palabra dharma-snātāḥ es significativa, pues los diez hijos estaban absortos en la práctica de la religión. Poseían además todas las buenas cualidades. Se considera que una persona es perfecta cuando es perfectamente religiosa, perfecta en la ejecución de sus votos de servicio devocional, perfecta en conocimiento, perfecta en buena conducta, etc. Todos los Pracetās estaban situados en el mismo nivel de perfección.

Texto

pitrādiṣṭāḥ prajā-sarge
tapase ’rṇavam āviśan
daśa-varṣa-sahasrāṇi
tapasārcaṁs tapas-patim

Palabra por palabra

pitrā — por el padre; ādiṣṭāḥ — siendo ordenados; prajā-sarge — en cuestión de engendrar hijos; tapase — para ejecutar austeridades; arṇavam — en el océano; āviśan — entraron; daśa-varṣa — diez años; sahasrāṇi — esos miles; tapasā — con su austeridad; ārcan — adoraron; tapaḥ — de la austeridad; patim — al amo.

Traducción

Cuando su padre les ordenó que se casasen y tuviesen hijos, los Pracetās entraron en el mar y practicaron austeridades y penitencias durante diez mil años. De ese modo adoraron a la Suprema Personalidad de Dios, el amo de toda austeridad.

Significado

A veces, los grandes sabios y ascetas se adentran en los Himālayas para apartarse del mundanal ruido. Vemos, sin embargo, que los hijos de Prācīnabarhi, los Pracetās, para realizar austeridades en un lugar solitario, se sumergieron en las profundidades del mar. Puesto que ejecutaron austeridades durante diez mil años, este episodio tuvo lugar en Satya-yuga, era en que la gente solía vivir cien mil años. También es significativo que con sus austeridades adorasen al amo de la austeridad, Śrī Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios. Quien desee realizar austeridades y penitencias para alcanzar el objetivo supremo, debe alcanzar el favor de la Suprema Personalidad de Dios. Cuando alguien logra el favor del Señor Supremo, debe entenderse que ha terminado con la ejecución de todo tipo de austeridades y penitencias, y lo ha hecho con eficacia. Por otra parte, si no alcanza la etapa perfecta del servicio devocional, todas sus austeridades y penitencias carecen de sentido, pues sin el Señor Supremo nadie puede alcanzar los resultados superiores que se derivan de la ejecución de austeridades. Como se explica en el Bhagavad-gītā (5.29), el Señor Śrī Kṛṣṇa es el amo de todas las penitencias y sacrificios: bhoktāraṁ yajña-tapasāṁ sarva-loka-maheśvaram. Así pues, el resultado que se desea de la realización de austeridades puede obtenerse del Señor Kṛṣṇa.

En el Śrīmad-Bhāgavatam (3.33.7), se afirma:

aho bata śva-paco ’to garīyān
yaj-jihvāgre vartate nāma tubhyam
tepus tapas te juhuvuḥ sasnur āryā
brahmānūcur nāma gṛṇanti ye te

Incluso la persona que nace en familia de caṇḍālas, que es el nacimiento más bajo posible dentro de la sociedad humana, es gloriosa si canta los santos nombres del Señor, pues se considera que ese canto es la demostración definitiva de que el devoto, en su vida anterior, se ha sometido a todo tipo de austeridades. Por la gracia del Señor Caitanya, aquel que canta el mahā-mantra (Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare) alcanza la más elevada etapa de perfección, que en el pasado obtenían aquellos que se sumergían en el mar y ejecutaban austeridades durante diez mil años. El canto del mantra Hare Kṛṣṇa es una gran concesión que se hace a los caídos seres humanos de la era de Kali; debe entenderse que una persona que en esta era no saque provecho del canto de ese mantra Hare Kṛṣṇa, está muy confundida por la influencia de la energía ilusoria del Señor.

Texto

yad uktaṁ pathi dṛṣṭena
giriśena prasīdatā
tad dhyāyanto japantaś ca
pūjayantaś ca saṁyatāḥ

Palabra por palabra

yat — eso; uktam — dicho; pathi — en el camino; dṛṣṭena — cuando se encontraron; giriśena — por el Señor Śiva; prasīdatā — que estaba muy satisfecho; tat — esa; dhyāyantaḥ — meditando; japantaḥ ca — también cantando; pūjayantaḥ ca — también adorando; saṁyatāḥ — con gran control.

Traducción

Cuando se fueron del hogar para ejecutar austeridades, los hijos de Prācīnabarhi se encontraron con el Señor Śiva, quien, con gran misericordia, les instruyó acerca de la Verdad Absoluta. Los hijos de Prācīnabarhi meditaron en esas instrucciones, cantándolas y adorándolas con gran cuidado y atención.

Significado

Está claro que para ejecutar austeridades y penitencias, o en general, cualquier otra forma de servicio devocional, es necesaria la guía de un maestro espiritual. Aquí se afirma claramente que el Señor Śiva favoreció a los diez hijos de Mahārāja Prācīnabarhi apareciendo ante ellos, y, con gran bondad, les dio instrucciones acerca de la ejecución de austeridades. De hecho, el Señor Śiva fue el maestro espiritual de los diez hijos, y ellos, sus dicípulos, a su vez, recibieron sus palabras con tanta seriedad que, con solo meditar en esas instrucciones (dhyāyantaḥ), alcanzaron la perfección. Ese es el secreto del éxito. Después de ser iniciado y recibir las órdenes del maestro espiritual, el discípulo debe meditar resueltamente en esas órdenes e instrucciones, y no debe permitir que nada le distraiga de ellas. Ese es también el veredicto de Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura, quien, en su explicación de un verso del Bhagavad-gītā (vyavasāyātmikā buddhir ekeha kuru-nandana, Bg. 2.41), indica que la orden del maestro espiritual es la esencia de la vida del discípulo. El discípulo no debe preocuparse de su regreso al hogar, de vuelta a Dios; su principal ocupación debe ser el cumplimiento de la orden del maestro espiritual. Siempre debe meditar en la orden del maestro espiritual; esa es la perfección de la meditación. No solo debe meditar en esa orden, sino que también debe encontrar los medios para adorarla y ponerla en práctica a la perfección.

Texto

vidura uvāca
pracetasāṁ giritreṇa
yathāsīt pathi saṅgamaḥ
yad utāha haraḥ prītas
tan no brahman vadārthavat

Palabra por palabra

viduraḥ uvāca — Vidura preguntó; pracetasām — de los Pracetās; giritreṇa — por el Señor Śiva; yathā — así como; āsīt — estaba; pathi — en el camino; saṅgamaḥ — encuentro; yat — que; uta āha — dijo; haraḥ — el Señor Śiva; prītaḥ — complacido; tat — eso; naḥ — a nosotros; brahman — ¡oh, gran brāhmaṇa!; vada — habla; artha-vat — con significado claro.

Traducción

Vidura preguntó a Maitreya: Mi querido brāhmaṇa, ¿por qué encontraron los Pracetās al Señor Śiva en el camino? Por favor, dime cómo tuvo lugar el encuentro, por qué se sintió complacido con ellos el Señor Śiva, y qué instrucciones les dio. Ciertamente, esa conversación es importante, y yo deseo que, por favor, seas misericordioso conmigo y me la expliques.

Significado

Siempre debemos sentir un gran interés por escuchar las conversaciones entre el Señor y Su devoto, o entre devotos elevados. En la asamblea de Naimiṣāraṇya, en la que Sūta Gosvāmī habló el Śrīmad-Bhāgavatam a los grandes sabios, estos preguntaban también acerca de la conversación entre Mahārāja Parīkṣit y Śukadeva Gosvāmī, pues pensaban que esa conversación debía de haber sido tan importante como la del Señor Kṛṣṇa y Arjuna. Todavía hoy en día existe un gran interés en escuchar el Bhagavad-gītā y, de este modo, alcanzar la iluminación perfecta; Vidura, de la misma manera, tenía un intenso deseo de que el sabio Maitreya le informase acerca de la conversación entre el Señor Śiva y los Pracetās.

Texto

saṅgamaḥ khalu viprarṣe
śiveneha śarīriṇām
durlabho munayo dadhyur
asaṅgād yam abhīpsitam

Palabra por palabra

saṅgamaḥ — relación; khalu — ciertamente; vipra-ṛṣe — ¡oh, tú, el mejor de los brāhmaṇas!; śivena — junto con el Señor Śiva; iha — en este mundo; śarīriṇām — los que están enjaulados en cuerpos materiales; durlabhaḥ — muy difícil; munayaḥ — grandes sabios; dadhyuḥ — ocupados en meditación; asaṅgāt — desapegados de todo lo demás; yam — a quien; abhīpsitam — desear.

Traducción

El gran sabio Vidura continuó: ¡Oh, tú, el mejor de los brāhmaṇas!, es muy difícil que las entidades vivientes enjauladas en el cuerpo material lleguen a tener un contacto personal con el Señor Śiva. Ni siquiera grandes sabios que están libres de apegos materiales pueden tener esa relación personal, a pesar de que están siempre absortos en meditación para lograrla.

Significado

El Señor Śiva no desciende como encarnación a menos que haya alguna razón especial; por consiguiente, es muy difícil que una persona corriente pueda tener contacto personal con él. Sin embargo, en ocasiones especiales, cuando la Suprema Personalidad de Dios se lo ordena, el Señor Śiva desciende. Con respecto a esto, en el Padma Purāṇa se explica que el Señor Śiva descendió como brāhmaṇa en la era de Kali para predicar la filosofía māyāvāda, que no es sino un tipo de filosofía budista. Se afirma en el Padma Purāṇa:

māyāvādam asac-chāstraṁ
pracchannaṁ bauddham ucyate
mayaiva vihitaṁ devi
kalau brāhmaṇa-mūrtinā

El Señor Śiva, hablando con Pārvatī-devī, predijo que él se presentaría como un sannyāsī brāhmaṇa y difundiría la filosofía māyāvāda, a fin de erradicar la filosofía budista. Ese sannyāsī fue Śrīpāda Śaṅkarācārya, quien, para superar los efectos de la filosofía budista y difundir la filosofía vedānta, tuvo que hacer concesiones al budismo predicando una filosofía monista, que era lo que en aquella época se necesitaba. Esa fue la única razón que le llevó a predicar la filosofía māyāvāda. En la época actual no son necesarios ni el budismo ni la filosofía māyāvāda; el Señor Caitanya rechazó ambas filosofías. El movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa está difundiendo la filosofía del Señor Caitanya y rechazando la filosofía de ambos tipos de māyāvādīs. Estrictamente hablando, tanto la filosofía budista como la filosofía de Śaṅkara no son más que dos tipos de filosofía māyāvāda centradas en el plano de la existencia material. Ni la una ni la otra tienen valor espiritual. Ese valor espiritual solo aparece cuando se acepta la filosofía del Bhagavad-gītā, que culmina en la entrega a la Suprema Personalidad de Dios. Por lo general, la gente adora al Señor Śiva en busca de beneficios materiales, y aunque no pueden verle personalmente, al adorarle obtienen grandes ganancias materiales.

Texto

ātmārāmo ’pi yas tv asya
loka-kalpasya rādhase
śaktyā yukto vicarati
ghorayā bhagavān bhavaḥ

Palabra por palabra

ātma-ārāmaḥ — satisfecho en sí mismo; api — aunque está; yaḥ — el que está; tu — pero; asya — este; loka — mundo material; kalpasya — cuando se manifiesta; rādhase — para colaborar en su existencia; śaktyā — potencias; yuktaḥ — ocupado; vicarati — actúa; ghorayā — muy peligrosas; bhagavān — Su Señoría; bhavaḥ — Śiva.

Traducción

El Señor Śiva, el semidiós más poderoso y por encima de quien solo está el Señor Viṣṇu, es autosuficiente. Él no desea nada del mundo material, pero aún así, él siempre se encuentra muy atareado en beneficio de los habitantes de este mundo y está en compañía de sus peligrosas energías, como la diosa Kālī y la diosa Durgā.

Significado

El Señor Śiva es famoso por ser el más grande de los devotos de la Suprema Personalidad de Dios. De él se dice que es el mejor de todos los tipos de vaiṣṇavas (vaiṣṇavānāṁ yathā śambhuḥ). Como consecuencia, el Señor Śiva encabeza una sampradāya vaiṣṇava, la sucesión discipular conocida con el nombre de Rudra-sampradāya. Del mismo modo que la Brahma-sampradāya desciende directamente del Señor Brahmā, la Rudra-sampradāya desciende directamente del Señor Śiva. El Señor Śiva es una de las doce grandes personalidades, como se explica en el Śrīmad-Bhāgavatam (6.3.20):

svayambhūr nāradaḥ śambhuḥ
kumāraḥ kapilo manuḥ
prahlādo janako bhīṣmo
balir vaiyāsakir vayam

Estas son doce grandes autoridades en la prédica de conciencia de Dios. El nombre Śambhu significa el Señor Śiva. Su línea de sucesión discipular recibe también el nombre de Viṣṇusvāmi-sampradāya, y en la actualidad, esa Viṣṇusvāmi-sampradāya también recibe el nombre de Vallabha-sampradāya. La actual Brahma-sampradāya es conocida también como Madhva-Gauḍīya-sampradāya. A pesar de haber aparecido para predicar la filosofía māyāvāda, al final de su pasatiempo en la forma de Śaṅkarācārya el Señor Śiva predicó filosofía vaiṣṇava: bhaja govindaṁ bhaja govindaṁ bhaja govindaṁ mūḍha-mate. En ese verso insistió por tres veces en la importancia de adorar al Señor Kṛṣṇa, Govinda, y de manera especial previno a sus seguidores de la imposibilidad de obtener la liberación, mukti, con simples juegos de palabras y rompecabezas gramaticales. Quien sea verdaderamente serio en la obtención de mukti, debe adorar al Señor Kṛṣṇa. Esa es la última instrucción que dio Śrīpāda Śaṅkarācārya.

En el verso se menciona que el Señor Śiva siempre está acompañado de su energía material (śaktyā ghorayā). La energía material, que es la diosa Durgā, o Kālī, está siempre bajo su control. Las diosas Kālī y Durgā le sirven matando a todos los asuras, los demonios. Kālī a veces se enfurece tanto que mata a todo tipo de asuras, sin distinción. En una imagen popular de la diosa, Kālī lleva un collar hecho con cabezas de asuras. En la mano izquierda sostiene una cabeza cortada, y en la derecha una gran hacha khaḍga, con la que mata a los asuras. Las grandes guerras son representaciones simbólicas de la destrucción de los asuras por parte de Kālī, y de hecho, es ella quien las dirige.

sṛṣṭi-sthiti-pralaya-sādhana-śaktir ekā

(Brahma-saṁhitā 5.44)

Los asuras tratan de apaciguar a la diosa Kālī, Durgā, adorándola con opulencias materiales, pero cuando resultan demasiado intolerables, la diosa Kālī no vacila en matarles a todos sin distinción. Los asuras no conocen el secreto de la energía del Señor Śiva, y prefieren adorar a la diosa Kālī, a Durgā o al Señor Śiva para obtener beneficios materiales. Debido a su pesonalidad demoníaca, los asuras son reacios a entregarse al Señor Kṛṣṇa, como se indica en el Bhagavad-gītā (7.15):

na māṁ duṣkṛtino mūḍhāḥ
prapadyante narādhamāḥ
māyayāpahṛta-jñānā
āsuraṁ bhāvam āśritāḥ

La labor del Señor Śiva es muy peligrosa, porque tiene que emplear la energía de la diosa Kālī (o Durgā). En otra imagen popular, suele verse a la diosa Kālī de pie ante el cuerpo del Señor Śiva, que está postrado ante ella, lo cual indica que a veces el Señor Śiva tiene que postrarse estirándose en el suelo a fin de evitar que la diosa Kālī siga matando asuras. Como el Señor Śiva controla a la gran energía material (la diosa Durgā), quienes adoran al Señor Śiva se elevan a posiciones de gran opulencia dentro del mundo material. Bajo la dirección del Señor Śiva, su adorador obtiene todo tipo de beneficios materiales. Por contra, el vaiṣṇava, que adora al Señor Viṣṇu, es cada vez más pobre en cuestión de posesiones materiales, porque el Señor Viṣṇu no engaña a Sus devotos dándoles beneficios que les enreden en el mundo material. El Señor Viṣṇu, como se afirma en el Bhagavad-gītā (10.10), da inteligencia a Sus devotos desde dentro:

teṣāṁ satata-yuktānāṁ
bhajatāṁ prīti-pūrvakam
dadāmi buddhi-yogaṁ taṁ
yena mām upayānti te

«A aquellos que están constantemente consagrados a servirme con amor, Yo les doy la comprensión con la cual pueden llegar hasta Mí».

De esa forma, el Señor Viṣṇu da inteligencia a Su devoto para que pueda progresar en el sendero de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Como no se relaciona con ningún tipo de posesiones materiales, el devoto no queda bajo el control de la diosa Kālī o Durgā.

El Señor Śiva se encarga también de tamo-guṇa, la modalidad de la ignorancia del mundo material. De su potencia, la diosa Durgā, se explica que mantiene a todas las entidades vivientes sumidas en la oscuridad de la ignorancia (yā devī sarva-bhūteṣu nidra-rūpaṁ saṁsthitā). El Señor Brahmā y el Señor Śiva son encarnaciones del Señor Viṣṇu, pero el Señor Brahmā se encarga de la creación, mientras que el Señor Śiva está encargado de la destrucción, que lleva a cabo con la ayuda de su energía material, la diosa Kālī, Durgā. De manera que en este verso se describe al Señor Śiva en compañía de peligrosas potencias (śaktyā ghorayā), y esa es realmente la posición del Señor Śiva.

Texto

maitreya uvāca
pracetasaḥ pitur vākyaṁ
śirasādāya sādhavaḥ
diśaṁ pratīcīṁ prayayus
tapasy ādṛta-cetasaḥ

Palabra por palabra

maitreyaḥ uvāca — el gran sabio Maitreya continuó diciendo; pracetasaḥ — todos los hijos del rey Prācīnabarhi; pituḥ — del padre; vākyam — palabras; śirasā — sobre la cabeza; ādāya — aceptar; sādhavaḥ — sumamente piadosos; diśam — dirección; pratīcīm — oeste; prayayuḥ — partieron; tapasi — en austeridades; ādṛta — aceptando con seriedad; cetasaḥ — en el corazón.

Traducción

El gran sabio Maitreya continuó: Mi querido Vidura, los hijos de Prācīnabarhi, debido a su naturaleza piadosa, recibieron las palabras de su padre con gran seriedad y de todo corazón, y poniendo esas palabras sobre sus cabezas en señal de respeto, partieron hacia el oeste para cumplir la orden de su padre.

Significado

En este verso es muy importante, de modo especial en estos tiempos, la palabra sādhavaḥ (que significa «piadoso» o «de buen comportamiento»). Sādhavaḥ se deriva de la palabra sādhu. El sādhu perfecto es aquel que está siempre ocupado en el servicio devocional de la Suprema Personalidad de Dios. A los hijos de Prācīnabarhi se les describe con la palabra sādhavaḥ en razón de su completa obediencia a su padre. El padre, el rey y el maestro espiritual se consideran representantes de la Suprema Personalidad de Dios, y se les debe respetar tanto como al Señor Supremo. El padre, el maestro espiritual y el rey tienen el deber de dirigir a sus subordinados de manera que finalmente lleguen a ser devotos completamente puros del Señor Supremo. Ese es el deber de los superiores, y el deber de los subordinados es obedecer sus órdenes perfectamente y con disciplina. La palabra śirasā («sobre sus cabezas») también es significativa, pues los Pracetās aceptaron las órdenes de su padre y las llevaron sobre sus cabezas, lo cual significa que las aceptaron con plena entrega.

Texto

sa-samudram upa vistīrṇam
apaśyan sumahat saraḥ
mahan-mana iva svacchaṁ
prasanna-salilāśayam

Palabra por palabra

sa-samudram — muy cerca del mar; upa — más o menos; vistīrṇam — muy ancha y larga; apaśyan — vieron; su-mahat — muy grande; saraḥ — extensión de agua; mahat — gran alma; manaḥ — mente; iva — como; su-accham — claro; prasanna — felices; salila — agua; āśayam — habiéndose refugiado en.

Traducción

Durante su viaje, los Pracetās se encontraron con una gran extensión de agua que parecía casi tan grande como el mar. El agua de ese lago era tan serena y tranquila como la mente de una gran alma, y sus habitantes, los seres acuáticos, parecían vivir en paz y muy felices de encontrarse bajo la protección de aquella gran extensión de agua.

Significado

La palabra sa-samudra significa «cerca del mar». Aquella gran extensión de agua era como una bahía, pues no estaba muy lejos del mar. La palabra upa, que significa «más o menos», tiene muchos usos; por ejemplo, en la palabra upapati se refiere a un esposo «más o menos», es decir, a un amante que actúa como esposo. Upa también significa «más grande», «más pequeño» o «más cercano». Teniendo esto en cuenta, la extensión de agua que los Pracetās vieron en su viaje era en realidad un gran lago o bahía. Y, a diferencia del mar y del océano, agitados por las olas, aquella era una extensión de agua muy serena y tranquila. En verdad, el agua era tan clara como la mente de una gran alma. Tal vez haya muchas grandes almas —los jñānīs, los yogīs y los bhaktas o devotos puros están dentro de esa categoría—, pero no es fácil encontrarlas. Entre los yogīs y jñānīs es posible encontrar muchas grandes almas, pero una verdadera gran alma, un devoto puro, completamente entregado al Señor, muy rara vez se encuentra (sa mahātmā sudurlabhaḥ, Bg. 7.19). La mente del devoto siempre está serena, tranquila y libre de deseos, debido a que el devoto siempre es anyābhilāṣitā-śūnyam, es decir, no tiene ningún deseo más que servir a Kṛṣṇa como amigo, sirviente personal, padre, madre o amante conyugal. Debido a su relación con Kṛṣṇa, el devoto siempre está muy sereno y calmado. También es significativo que dentro de aquel gran estanque de agua, todos los seres acuáticos estuviesen muy serenos y tranquilos. Por haberse refugiado en una gran alma, los discípulos del devoto también se encuentran muy serenos y tranquilos, y no se ven agitados por las olas del mundo material.

A menudo se describe el mundo material como un océano de nesciencia. En ese océano, todo es agitación. La mente de un gran devoto también es como el océano o como un lago muy grande, pero en ella no hay agitación. Como se afirma en el Bhagavad-gītā (2.41): vyavasāyātmikā buddhir ekeha kuru-nandana. A aquellos que están fijos en el servicio del Señor, nada les agita. También se afirma en el Bhagavad-gītā (6.22): yasmin sthito na duḥkhena guruṇāpi vicālyate. El devoto no se agita, ni siquiera si sufre algún revés en la vida. Por lo tanto, todo el que se refugia en una gran alma, en un gran devoto, alcanza la paz. En el Caitanya-caritāmṛta (Madhya 19.149), se afirma: kṛṣṇa-bhakta—niṣkāma, ataeva `śānta’. El devoto del Señor Kṛṣṇa siempre vive en paz, porque no tiene deseos, mientras que los yogīs, karmīs y jñānīs tienen muchísimos deseos por satisfacer. Podría argumentarse que los devotos sí tienen deseos, pues desean regresar al hogar, de vuelta a Dios, pero ese es un deseo que no agita la mente. Aunque desea regresar a Dios, el devoto está satisfecho en toda circunstancia. Por consiguiente, la palabra mahan-manaḥ se emplea en este verso para indicar que aquella extensión de agua era tan serena y tranquila como la mente de un gran devoto.

Texto

nīla-raktotpalāmbhoja-
kahlārendīvarākaram
haṁsa-sārasa-cakrāhva-
kāraṇḍava-nikūjitam

Palabra por palabra

nīla — azul; rakta — rojo; utpala — loto; ambhaḥ-ja — nacido del agua; kahlāra — otra variedad de loto; indīvara — otra variedad de loto; ākaram — la mina; haṁsa — cisnes; sārasa — grullas; cakrāhva — los patos de este nombre; kāraṇḍava — aves de este nombre; nikūjitam — emitieron sus sonidos.

Traducción

En aquel gran lago había distintos tipos de flores de loto. Algunas eran azules; otras eran rojas. Algunas se abrían por la noche, otras durante el día, y otras, como la flor del loto indīvara, al atardecer. Todas aquellas flores de loto cubrían el lago de tal manera que parecía una gran mina de flores. Debido a ello, en sus orillas había cisnes, grullas, cakravākas, kāraṇḍavas y otras hermosas aves acuáticas.

Significado

Es significativa en este verso la palabra ākaram («mina»), porque aquel estanque tenía el aspecto de una mina productora de diversas variedades de flores de loto. Algunas de esas flores se abrían durante el día, otras durante la noche, y aun otras, al atardecer, y tenían nombres y colores diferentes, conforme a sus características. Todas esas flores cubrían por completo aquel lago sereno y tranquilo, atrayendo a sus orillas cisnes, cakravākas, kāraṇḍavas y otras aves superiores, que con sus variados cantos, hacían que el entorno resultase muy hermoso y atrayente. Hay distintas clases de seres humanos, que vienen determinadas por la relación con las tres cualidades de la naturaleza material; de la misma manera, también hay distintos tipos de aves, de insectos, de árboles, etc. Todo se divide conforme a las tres cualidades de la naturaleza material. Los cisnes y las grullas, que disfrutan de las aguas claras y de las flores de loto, son diferentes de los cuervos, que disfrutan donde hay suciedad. De la misma manera, hay personas que están bajo el control de las modalidades de la ignorancia y la pasión, mientras que otras están bajo el control de la modalidad de la bondad. La creación es muy diversa, y esa diversidad se extiende a todas las sociedades. En la orilla de aquel gran lago cubierto de flores de loto vivían todo tipo de aves superiores, que disfrutaban de la atmósfera que allí se respiraba.

Texto

matta-bhramara-sausvarya-
hṛṣṭa-roma-latāṅghripam
padma-kośa-rajo dikṣu
vikṣipat-pavanotsavam

Palabra por palabra

matta — locos; bhramara — abejorros; sau-svarya — zumbando fuertemente; hṛṣṭa — alegremente; roma — cabello del cuerpo; latā — plantas trepadoras; aṅghripam — árboles; padma — flor de loto; kośa — verticilo; rajaḥ — azafrán; dikṣu — en todas direcciones; vikṣipat — esparciendo; pavana — aire; utsavam — fiesta.

Traducción

En las orillas del lago crecían por todas partes distintos tipos de árboles y plantas trepadoras, en torno a los cuales zumbaban locos los abejorros. Los árboles parecían llenos de alegría con su dulce zumbar, y el azafrán contenido en las flores de loto volaba por el aire. Con todo ello, la atmósfera que se creaba transmitía una impresión festiva.

Significado

Los árboles y las plantas trepadoras también son distintas especies de seres vivos. Los árboles y enredaderas se sienten muy felices cuando los abejorros se acercan a ellos a recoger miel. Cuando eso ocurre, el viento también aprovecha la situación, esparciendo el polen o azafrán contenido en las flores de loto. A todo eso se añaden los dulces sonidos de los cisnes y la serenidad de las aguas. Los Pracetās tuvieron la impresión de que el lugar era como un continuo festival. Según esta descripción, parece ser que los Pracetās habían llegado a Śivaloka, lugar que se considera cercano a los Himālayas.

Texto

tatra gāndharvam ākarṇya
divya-mārga-manoharam
visismyū rāja-putrās te
mṛdaṅga-paṇavādy anu

Palabra por palabra

tatra — allí; gāndharvam — sonidos musicales; ākarṇya — escuchar; divya — celestiales; mārga — simétricos; manaḥ-haram — hermosos; visismyuḥ — se asombraron; rāja-putrāḥ — todos los hijos del rey Barhiṣat; te — todos ellos; mṛdaṅga — tambores; paṇava — timbales; ādi — todos juntos; anu — siempre.

Traducción

Los hijos del rey se sorprendieron mucho al escuchar un agradable sonido de tambores y timbales en armonía musical con otros instrumentos.

Significado

A la belleza de las flores y entidades vivientes del lago se añadían numerosas vibraciones musicales. En comparación con ese paisaje, el vacío carente de diversidad de los impersonalistas no es en absoluto agradable. De hecho, hay que lograr la perfección de sac-cid-ānanda, eternidad, bienaventuranza y conocimiento. Los impersonalistas, al negar esa diversidad de la creación, no pueden disfrutar de verdadera bienaventuranza trascendental. El lugar al que habían llegado los Pracetās era la morada del Señor Śiva, a quien generalmente adoran los impersonalistas; sin embargo, el Señor Śiva no carece en absoluto de diversidad en su morada. Así pues, dondequiera que vayamos, tanto en el planeta del Señor Śiva como en los del Señor Viṣṇu o el Señor Brahmā, encontraremos diversidad, puesta a disposición de las personas plenas de conocimiento y bienaventuranza para su disfrute.

Texto

tarhy eva sarasas tasmān
niṣkrāmantaṁ sahānugam
upagīyamānam amara-
pravaraṁ vibudhānugaiḥ
tapta-hema-nikāyābhaṁ
śiti-kaṇṭhaṁ tri-locanam
prasāda-sumukhaṁ vīkṣya
praṇemur jāta-kautukāḥ

Palabra por palabra

tarhi — en aquel preciso instante; eva — ciertamente; sarasaḥ — del agua; tasmāt — de allí; niṣkrāmantam — saliendo; saha-anugam — en compañía de grandes almas; upagīyamānam — glorificado por los seguidores; amara-pravaram — el principal de los semidioses; vibudha-anugaiḥ — seguido de su séquito; tapta-hema — oro fundido; nikāya-ābham — aspecto físico; śiti-kaṇṭham — garganta azul; tri-locanam — con tres ojos; prasāda — misericordioso; su-mukham — rostro hermoso; vīkṣya — viendo; praṇemuḥ — ofrecieron reverencias; jāta — se levantaron; kautukāḥ — asombrados de la situación.

Traducción

Los Pracetās tuvieron la fortuna de ver al Señor Śiva, el principal de los semidioses, que salía del agua en compañía de su séquito. El lustre de su cuerpo era como el oro fundido, su garganta era azul, y tenía tres ojos, que miraban llenos de misericordia a sus devotos. Venía acompañado de muchos músicos, que le glorificaban. Tan pronto como vieron al Señor Śiva, los Pracetās, muy asombrados, le ofrecieron reverencias postrándose a los pies de loto del señor.

Significado

La palabra vibudhānugaiḥ indica que el Señor Śiva siempre está acompañado por los habitantes de los planetas superiores conocidos como gandharvas y kinnaras, que son muy diestros en la ciencia musical y que Le adoran constantemente. Por lo general, cuando aparece en ilustraciones, el color del Señor Śiva es blanco, pero aquí vemos que su piel no es exactamente blanca, sino del color del oro fundido, de un color amarillento brillante. Debido a su extraordinaria misericordia, el Señor Śiva recibe el nombre de Āśutoṣa. El Señor Śiva es, de todos los semidioses, aquel a quien pueden satisfacer incluso los hombres de más baja clase, pues lo único que necesitan es ofrecer reverencias y hojas del árbol de bel. Por esa razón, su nombre es Āśutoṣa, que significa que se le complace con facilidad.

Generalmente, los que sienten mucha atracción por la prosperidad material acuden al Señor Śiva en busca de esa bendición. El señor, que es muy misericordioso, concede rápidamente todas las bendiciones que el devoto le pida. Los demonios se aprovechan de esa magnanimidad y a veces reciben del Señor Śiva bendiciones que pueden ser muy peligrosas para otros. Vṛkāsura, por ejemplo, recibió del Señor Śiva la bendición de poder matar a todo aquel al que tocase en la cabeza. Aunque el Señor Śiva a veces es muy liberal en conceder esas bendiciones a sus devotos, el problema está en que los demonios, que son muy astutos, a veces quieren hacer experimentos indebidos con esas bendiciones. Vṛkāsura, por ejemplo, después de recibir su bendición, trató de tocar la cabeza del Señor Śiva. Los devotos del Señor Viṣṇu, sin embargo, no desean esas bendiciones, y el Señor Viṣṇu no da a Sus devotos bendiciones que puedan ser causa de perturbación para la gente.

Texto

sa tān prapannārti-haro
bhagavān dharma-vatsalaḥ
dharma-jñān śīla-sampannān
prītaḥ prītān uvāca ha

Palabra por palabra

saḥ — el Señor Śiva; tān — a ellos; prapanna-ārti-haraḥ — el que aleja todo tipo de peligros; bhagavān — el señor; dharma-vatsalaḥ — gran amante de los principios religiosos; dharma-jñān — personas conscientes de los principios religiosos; śīla-sampannān — de muy buena conducta; prītaḥ — complacido; prītān — de muy noble comportamiento; uvāca — habló con ellos; ha — en el pasado.

Traducción

El Señor Śiva se sentía muy complacido con los Pracetās, porque generalmente él es el protector de las personas piadosas y de las personas de conducta noble. Muy complacido con los príncipes, habló de la siguiente manera.

Significado

A la Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu, o Kṛṣṇa, se Le conoce con el nombre de bhakta-vatsala, y en este verso vemos que se describe al Señor Śiva como dharma-vatsala. Por supuesto, la palabra dharma-vatsala se refiere a la persona que vive conforme a principios religiosos. Eso es correcto; pero no obstante, esas dos palabras tienen más significados. En ocasiones el Señor Śiva tiene que relacionarse con personas que están bajo la influencia de las modalidades de la pasión y la ignorancia. Se trata de personas cuyas actividades no siempre son demasiado religiosas y piadosas, pero que, como adoran al Señor Śiva en busca de ganancias materiales, a veces obedecen los principios religiosos. El Señor Śiva, en cuanto ve que sus devotos están siguiendo principios religiosos, les bendice. Los Pracetās, los hijos de Prācīnabarhi, eran muy piadosos y nobles por naturaleza; por consiguiente, el Señor Śiva de inmediato se sintió complacido con ellos. El Señor Śiva podía entender que los príncipes eran hijos de vaiṣṇavas, y por consiguiente, ofreció oraciones a la Suprema Personalidad de Dios con las siguientes palabras.

Texto

śrī-rudra uvāca
yūyaṁ vediṣadaḥ putrā
viditaṁ vaś cikīrṣitam
anugrahāya bhadraṁ va
evaṁ me darśanaṁ kṛtam

Palabra por palabra

śrī-rudraḥ uvāca — el Señor Śiva comenzó a hablar; yūyam — todos ustedes; vediṣadaḥ — del rey Prācīnabarhi; putrāḥ — hijos; viditam — conociendo; vaḥ — sus; cikīrṣitam — deseos; anugrahāya — para mostrar misericordia; bhadram — toda buena fortuna a ustedes; vaḥ — todos ustedes; evam — de este modo; me — mi; darśanam — audiencia; kṛtam — han hecho.

Traducción

El Señor Śiva dijo: Ustedes son los hijos del rey Prācīnabarhi; les deseo toda buena fortuna. Como también sé qué es lo que se disponen a hacer, me he hecho visible ante ustedes para mostrarles mi misericordia.

Significado

Con estas palabras, el Señor Śiva indicó a los príncipes que ya conocía la finalidad de su viaje. Es cierto que iban a adorar al Señor Viṣṇu con rigurosas austeridades y penitencias. Conociendo este hecho, el Señor Śiva se sintió de inmediato muy complacido, como se demuestra en el siguiente verso. Esto indica que la persona que todavía no es devota de la Suprema Personalidad de Dios, pero desea servir al Señor Supremo, cuenta con las bendiciones de los semidioses, encabezados por el Señor Śiva, el principal de ellos. Así pues, el devoto del Señor no tiene necesidad de ningún esfuerzo adicional para tratar de complacer a los semidioses. Al devoto, para complacerles, le basta con adorar al Señor Supremo. Tampoco es necesario que les pida bendiciones materiales, pues los semidioses se sienten complacidos con el devoto, y espontáneamente le ofrecen todo lo que necesita. Como sirvientes del Señor, los semidioses están siempre dispuestos a ayudar al devoto en toda circunstancia. Por eso Śrīla Bilvamaṅgala Ṭhākura ha dicho que cuando alguien tiene devoción pura por el Señor Supremo, tanto la diosa de la liberación como, por supuesto, los dioses de las opulencias materiales, están dispuestos a servirle. En verdad, lo que están esperando los semidioses es una oportunidad de servir al devoto. De esa forma, el devoto de Kṛṣṇa no necesita esforzarse por conseguir opulencias materiales ni la liberación. Desde su posición trascendental de servicio devocional, el devoto recibe todos los beneficios de dharma, artha, kāma y mokṣa.

Texto

yaḥ paraṁ raṁhasaḥ sākṣāt
tri-guṇāj jīva-saṁjñitāt
bhagavantaṁ vāsudevaṁ
prapannaḥ sa priyo hi me

Palabra por palabra

yaḥ — todo el que; param — trascendental; raṁhasaḥ — del controlador; sākṣāt — directamente; tri-guṇāt — de las tres modalidades de la naturaleza material; jīva-saṁjñitāt — entidades vivientes que reciben el nombre de jīvas; bhagavantam — a la Suprema Personalidad de Dios; vāsudevam — a Kṛṣṇa; prapannaḥ — entregado; saḥ — él; priyaḥ — muy querido; hi — indudablemente; me — de mí.

Traducción

El Señor Śiva continuó: En realidad, toda persona que se haya entregado a la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, que es el controlador de todo, tanto de la naturaleza material como de la entidad viviente, me es muy querida.

Significado

Ahora el Señor Śiva explica la razón por la cual se ha presentado personalmente ante los príncipes. Lo ha hecho porque los príncipes son devotos del Señor Kṛṣṇa. Como se afirma en el Bhagavad-gītā (7.19):

bahūnāṁ janmanām ante
jñānavān māṁ prapadyate
vāsudevaḥ sarvam iti
sa mahātmā sudurlabhaḥ

«Después de muchos nacimientos y muertes, aquel que verdaderamente posee conocimiento se rinde a Mí, sabiendo que Yo soy la causa de todas las causas y de todo lo que existe. Esa gran alma es muy difícil de encontrar».

Los hombres comunes muy rara vez ven al Señor Śiva; de la misma manera, tampoco es frecuente ver a una persona completamente entregada a Vāsudeva, Kṛṣṇa, pues ese tipo de personas completamente entregadas al Señor Supremo son muy difíciles de encontrar (sa mahātmā sudurlabhaḥ). De modo que el Señor Śiva fue especialmente a ver a los Pracetās porque ellos se habían entregado por completo a la Suprema Personalidad de Dios, Vāsudeva. A Vāsudeva se Le menciona también al principio del Śrīmad-Bhāgavatam, en el mantra oṁ namo bhagavate vāsudevāya. Puesto que Vāsudeva es la Verdad Suprema, el Señor Śiva proclama abiertamente que el devoto del Señor Vāsudeva, que se ha entregado al Señor Kṛṣṇa, le es muy querido. El Señor Vāsudeva, Kṛṣṇa, es digno de la adoración, no solo de las entidades vivientes comunes, sino también de semidioses como el Señor Śiva, el Señor Brahmā, etc. Yaṁ brahmā-varuṇendra-rudra-marutaḥ stunvanti divyaiḥ stavaiḥ (Bhāg. 12.13.1). Kṛṣṇa recibe la adoración del Señor Brahmā, del Señor Śiva, de Varuṇa, de Indra, de Candra y de todos los demás semidioses. Lo mismo ocurre con el devoto. En verdad, aquel que emprende el sendero de conciencia de Kṛṣṇa, de inmediato les es muy querido a todos los que están descubriendo y comenzando a entender la realidad del proceso de conciencia de Kṛṣṇa. De manera similar, también los semidioses tratan de averiguar quién se ha entregado verdaderamente al Señor Vāsudeva. Debido a que los príncipes Pracetās se habían entregado a Vāsudeva, el Señor Śiva se complació en salir a su encuentro.

En el Bhagavad-gītā se explica que el Señor Vāsudeva, Kṛṣṇa, es Puruṣottama. Él es el verdadero disfrutador (puruṣa), y también el Supremo (uttama). Él es el disfrutador de todo, tanto de prakṛti como de puruṣa. Bajo la influencia de las tres modalidades de la naturaleza material, la entidad viviente trata de dominar la naturaleza material, pero en realidad no es el puruṣa (disfrutador), sino que es prakṛti, como se explica en el Bhagavad-gītā (7.5): apareyam itas tv anyāṁ prakṛtiṁ viddhi me parām. Así pues, la jīva, la entidad viviente, en realidad es prakṛti, energía marginal del Señor Supremo. Cuando está en contacto con la energía material, trata de enseñorearse de la naturaleza material. Esto también se confirma en el Bhagavad-gītā (15.7):

mamaivāṁśo jīva-loke
jīva-bhūtaḥ sanātanaḥ
manaḥ-ṣaṣṭhānīndriyāṇi
prakṛti-sthāni karṣati

«Las entidades vivientes de este mundo condicionado son Mis partes fragmentarias eternas. Debido a la vida condicionada, sostienen una lucha muy dura con los seis sentidos, entre los que se incluye la mente».

En su esfuerzo por dominar la naturaleza material, lo único que hace la entidad viviente es luchar por la existencia. En verdad, lucha con tanto ahínco por disfrutar que ni siquiera puede disfrutar de los recursos materiales. Por esa razón, a veces recibe el nombre de prakṛti o jīva, pues está situada en la potencia marginal. Bajo la cubierta de las tres modalidades de la naturaleza material, la entidad viviente recibe el nombre de jīva-saṁjñita. Hay dos tipos de entidades vivientes: unas son kṣara, y las otras son akṣara. Kṣara se refiere a aquellas que han caído y han quedado condicionadas, y akṣara se refiere a las que no están condicionadas. La gran mayoría de las entidades vivientes viven en el mundo espiritual y se dice que son akṣara. Están situadas en la posición de Brahman, de existencia espiritual pura. Son distintas de las que han quedado condicionadas bajo las tres modalidades de la naturaleza material.

En el Bhagavad-gītā (15.18) se explica que el Señor Kṛṣṇa, Vāsudeva, que está por encima de kṣara y de akṣara, es Puruṣottama. Aunque los impersonalistas digan que Vāsudeva es el Brahman impersonal, en realidad el Brahman impersonal está subordinado a Kṛṣṇa, como se confirma también en el Bhagavad-gītā (14.27): brahmaṇo hi pratiṣṭhāham. En la Brahma-saṁhitā (5.40) también se confirma que Kṛṣṇa es la fuente del Brahman impersonal: yasya prabhā prabhavato jagadaṇḍa-koṭi. El Brahman impersonal no es otra cosa que la refulgencia de Kṛṣṇa, es decir, los rayos que emanan de Su cuerpo, y en esos rayos de Su cuerpo flotan infinitos universos. Así pues, Kṛṣṇa, Vāsudeva, es el Señor Supremo en todo aspecto, y el Señor Śiva se siente muy satisfecho con aquellos que se han entregado por completo a Él. Tal como indica Kṛṣṇa en el último capítulo del Bhagavad-gītā (18.66), lo que Él desea es entrega completa: sarva-dharmān parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja.

La palabra sākṣāt, que significa «directamente», es muy significativa. Hay muchos supuestos devotos, pero en realidad son simples karmīs o jñānīs, pues no son directamente devotos del Señor Kṛṣṇa. Los karmīs a veces ofrecen los resultados de sus actividades al Señor Vāsudeva; esa ofrenda se denomina karmārpaṇam, y se considera actividad fruitiva, pues para los karmīs el Señor Viṣṇu es un semidiós, como el Señor Śiva y el Señor Brahmā. Apoyándose en esa consideración de que el Señor Viṣṇu está al mismo nivel que los semidioses, sostienen que entregarse a los semidioses y entregarse a Vāsudeva es lo mismo. Esa tesis queda negada con este verso, porque, si fuese cierta, el Señor Śiva habría dicho que entregarse a él es lo mismo que entregarse al Señor Vāsudeva, a Viṣṇu o a Brahmā. Sin embargo, no es eso lo que dice, pues en el verso se expresa sin ningún tipo de reservas que el Señor Śiva se entrega a Vāsudeva, y que siente un gran afecto por las personas que se han entregado a Vāsudeva. La conclusión es que el Señor Śiva no siente un afecto especial por sus propios devotos, mientras que los devotos del Señor Kṛṣṇa le son muy queridos.

Texto

sva-dharma-niṣṭhaḥ śata-janmabhiḥ pumān
viriñcatām eti tataḥ paraṁ hi mām
avyākṛtaṁ bhāgavato ’tha vaiṣṇavaṁ
padaṁ yathāhaṁ vibudhāḥ kalātyaye

Palabra por palabra

sva-dharma-niṣṭhaḥ — el que está situado en su propio dharma, su propia ocupación; śata-janmabhiḥ — durante cien vidas; pumān — la entidad viviente; viriñcatām — el puesto del Señor Brahmā; eti — obtiene; tataḥ — a continuación; param — morada; hi — ciertamente; mām — me alcanza; avyākṛtam — sin desviación; bhāgavataḥ — a la Suprema Personalidad de Dios; atha — por lo tanto; vaiṣṇavam — el devoto puro del Señor; padam — puesto; yathā — como; aham — yo; vubudhāḥ — semidioses; kalā-atyaye — tras la aniquilación del mundo material.

Traducción

La persona que ejecuta correctamente el deber propio de su ocupación durante cien vidas adquiere los méritos necesarios para ocupar el puesto de Brahmā; si su aptitud aumenta, puede acercarse al Señor Śiva. La persona que se entrega directamente al Señor Kṛṣṇa, Viṣṇu, con una actitud de servicio devocional puro, se eleva inmediatamente a los planetas espirituales. El Señor Śiva y los demás semidioses alcanzan esos planetas tras la destrucción del mundo material.

Significado

Este verso se refiere la perfección más elevada del proceso evolutivo. Tal como explica el poeta vaiṣṇava Jayadeva Gosvāmī: pralaya-payodhi-jale dhṛtavān asi vedam. Comencemos por remontarnos en el proceso evolutivo hasta el momento de la devastación (pralaya), cuando todo el universo se llena de agua. En ese momento abundan los peces y otros seres acuáticos, de los cuales evolucionan las plantas trepadoras, los árboles, etc. De estos proceden los insectos y reptiles, y de estos, las aves, animales, seres humanos y, por último, los seres humanos civilizados. El ser humano civilizado se encuentra en un eslabón evolutivo que le permite seguir progresando en la vida espiritual. En el verso se afirma (sva-dharma-niṣṭhaḥ) que la entidad viviente que llega a la forma de vida civilizada debe seguir el sva-dharma, es decir, la división de la sociedad conforme al trabajo y las aptitudes. Esto se indica en el Bhagavad-gītā (4.13):

cātur-varṇyaṁ mayā sṛṣṭaṁ
guṇa-karma-vibhāgaśaḥ

«Conforme a las tres modalidades de la naturaleza material y a las actividades asociadas con ellas, Yo creo las cuatro divisiones de la sociedad humana».

La sociedad humana civilizada tiene que estar dividida en brāhmaṇas, kṣatriyas, vaiśyas, y śūdras, y todo el mundo debe ejecutar correctamente el deber propio de su ocupación conforme a la división a que pertenezca. En el verso se explica (sva-dharma-niṣṭhaḥ) que el hecho de ser brāhmaṇa, kṣatriya, vaiśya o śūdra no es importante. Al ser humano que ejecuta de la forma adecuada el deber particular correspondiente a su posición, se le considera civilizado. Si no lo hace, no es mejor que un animal. También se menciona en el verso que todo aquel que ejecute el deber propio de su ocupación (sva-dharma) durante cien vidas (por ejemplo, un brāhmaṇa que continúe actuando como brāhmaṇa) adquiere la aptitud necesaria para elevarse hasta Brahmaloka, el planeta en que vive el Señor Brahmā. También existe un planeta denominado Śivaloka, o Sadāśivaloka, que está situado en una posición marginal entre el mundo material y el espiritual. Aquel que, después de llegar a Brahmaloka, adquiere mayores méritos, se eleva hasta Sadāśivaloka. Del mismo modo, si continúa progresando, puede llegar a los Vaikuṇṭhalokas. Esos Vaikuṇṭhalokas son el objetivo de todos, incluso de los semidioses, y puede llegar a ellos el devoto que está libre del deseo de beneficios materiales. Como se indica en el Bhagavad-gītā (8.16), ni siquiera en Brahmaloka se está libre de las miserias materiales (ābrahma-bhuvanāl lokāḥ punar āvartino ’rjuna). De la misma manera, tampoco en Śivaloka se logra seguridad, pues es un planeta marginal. Sin embargo, el que se eleva hasta Vaikuṇṭhaloka alcanza la perfección más elevada de la vida y la culminación del proceso evolutivo (mām upetya tu kaunteya punar janma na vidyate). En otras palabras, aquí se confirma que cuando una persona ha llegado a la sociedad humana y ha perfeccionado su conciencia, entonces debe emprender el proceso de conciencia de Kṛṣṇa a fin de elevarse hasta Vaikuṇṭhaloka o Kṛṣṇaloka tan pronto como abandone el cuerpo. Tyaktvā dehaṁ punar janma naiti mām eti so ’rjuna (Bg. 4.9). El devoto que es completamente consciente de Kṛṣṇa y que no siente atracción por ningún otro loka o planeta, ni siquiera por Brahmaloka o Śivaloka, entra de inmediato en Kṛṣṇaloka (mām eti). Esa es la perfección más elevada de la vida y la perfección del proceso evolutivo.

Texto

atha bhāgavatā yūyaṁ
priyāḥ stha bhagavān yathā
na mad bhāgavatānāṁ ca
preyān anyo ’sti karhicit

Palabra por palabra

atha — por lo tanto; bhāgavatāḥ — devotos; yūyam — todos ustedes; priyāḥ — muy queridos para mí; stha — son; bhagavān — la Suprema Personalidad de Dios; yathā — como; na — no; mat — que yo; bhāgavatānām — de los devotos; ca — también; preyān — muy querido; anyaḥ — otros; asti — hay; karhicit — en ningún momento.

Traducción

Todos ustedes son devotos del Señor; por esa razón, yo reconozco que merecen el mismo respeto que la propia Suprema Personalidad de Dios. De esta manera, sé que los devotos también me respetan y me aman. Así pues, para los devotos no puede haber nadie tan querido como yo.

Significado

En las Escrituras se dice: vaiṣṇavānāṁ yathā śambhuḥ: El Señor Śiva es el mejor de todos los devotos. Por consiguiente, los devotos del Señor Kṛṣṇa también son devotos del Señor Śiva. En Vṛndāvana hay un templo del Señor Śiva que recibe el nombre de Gopīśvara. Las gopīs, además de adorar a Śiva, adoraban también a Kātyāyanī, Durgā, pero lo que buscaban era obtener el favor del Señor Kṛṣṇa. El devoto del Señor Kṛṣṇa nunca es irrespetuoso con el Señor Śiva, sino que le adora por ser el más excelso devoto del Señor Kṛṣṇa. Por consiguiente, cuando adora al Señor Śiva, el devoto le ora para obtener el favor de Kṛṣṇa, y no para pedir ganancias materiales. En el Bhagavad-gītā (7.20), se dice que, en general, la gente adora a los semidioses en busca de ganancias materiales. Kāmais tais tair hṛta-jñānāḥ prapadyante ’nya-devatāḥ. Llevados por el ansia de disfrute material, adoran a los semidioses; el devoto, que no se deja llevar por los deseos de disfrute, nunca se ocupa en esa clase de adoración. Esa es la diferencia entre el respeto que ofrecen al Señor Śiva los asuras y los devotos. Los asuras le adoran, reciben de él alguna bendición, la utilizan mal, y finalmente mueren en manos de la Suprema Personalidad de Dios, que les concede la liberación.

Siendo un gran devoto de la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Śiva ama a todos los devotos del Señor Supremo. El Señor Śiva dijo a los Pracetās que, como devotos del Señor que eran, sentía gran amor por ellos. La bondad y la misericordia del Señor Śiva no es solo para los Pracetās; a él le es muy querido todo devoto de la Suprema Personalidad de Dios. Y no solo eso; no solo le es querido, sino que le ofrece el mismo respeto que a la Suprema Personalidad de Dios. De la misma manera, los devotos del Señor Supremo también adoran al Señor Śiva, pues es el más querido devoto del Señor Kṛṣṇa. No le adoran como si fuese otra Suprema Personalidad de Dios. En la lista de nāma-aparādhas se afirma que es ofensivo pensar que el canto del nombre de Hari y el canto del nombre de Hara, Śiva, es lo mismo. Los devotos siempre deben saber que el Señor Viṣṇu es la Suprema Personalidad de Dios y que el Señor Śiva es Su devoto. El devoto debe recibir respeto en la misma medida que la Suprema Personalidad de Dios, e incluso en mayor medida. De hecho, el Señor Rāma, la Suprema Personalidad de Dios Mismo, a veces adoraba al Señor Śiva. Si el Señor adora a Su devoto, ¿cómo no le van a adorar los demás devotos tanto como al Señor? Esa es la conclusión. En este verso vemos que las bendiciones del Señor Śiva a los asuras no son más que una cuestión de compromiso. En realidad, él ama a los que se han consagrado a la Suprema Personalidad de Dios.

Texto

idaṁ viviktaṁ japtavyaṁ
pavitraṁ maṅgalaṁ param
niḥśreyasa-karaṁ cāpi
śrūyatāṁ tad vadāmi vaḥ

Palabra por palabra

idam — este; viviktam — muy, particular; japtavyam — para cantar siempre; pavitram — muy puro; maṅgalam — auspicioso; param — trascendental; niḥśreyasa-karam — muy beneficioso; ca — también; api — ciertamente; śrūyatām — por favor, escuchen; tat — eso; vadāmi — estoy hablando; vaḥ — a ustedes.

Traducción

Ahora voy a cantar un mantra que, además de ser trascendental, puro y auspicioso, es la mejor de las oraciones para todo el que aspire a alcanzar el objetivo supremo de la vida. Por favor, escuchen con atención este mantra que voy a cantar.

Significado

Es muy significativa la palabra viviktam. Nadie debe pensar que las oraciones que el Señor Śiva recitó tienen un carácter sectáreo. No; se trata de unas oraciones tan confidenciales, que todo el que desee alcanzar la prosperidad suprema o coronar su vida del modo más auspicioso, debe seguir las enseñanzas del Señor Śiva, orando y glorificando a la Suprema Personalidad de Dios tal como él mismo hizo.

Texto

maitreya uvāca
ity anukrośa-hṛdayo
bhagavān āha tāñ chivaḥ
baddhāñjalīn rāja-putrān
nārāyaṇa-paro vacaḥ

Palabra por palabra

maitreyaḥ uvāca — el gran santo Maitreya continuó hablando; iti — así; anukrośa-hṛdayaḥ — de muy buen corazón; bhagavān — el señor; āha — dijo; tān — a los Pracetās; śivaḥ — el Señor Śiva; baddha-añjalīn — que estaban de pie con las manos juntas; rāja-putrān — los hijos del rey; nārāyaṇa-paraḥ — el Señor Śiva, el gran devoto de Nārāyaṇa; vacaḥ — palabras.

Traducción

El gran sabio Maitreya continuó: Por su misericordia sin causa, el Señor Śiva, la excelsa personalidad y gran devoto del Señor Nārāyaṇa, continuó hablando a los hijos del rey, que estaban de pie ante él con las manos juntas.

Significado

El Señor Śiva fue voluntariamente a bendecir a los hijos de rey, y también a hacer algo que les beneficiaría. Él mismo cantó el mantra, a fin de que fuera más poderoso, y aconsejó a los hijos del rey (rāja-putras) que lo cantasen. Un mantra cantado por un gran devoto se vuelve más poderoso. Aunque el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa es poderoso en sí mismo, el discípulo, después de la iniciación, recibe el mantra de su maestro espiritual, pues en labios del maestro espiritual se vuelve más poderoso. El Señor Śiva aconsejó a los hijos del rey que le escuchasen con atención, pues es ofensivo escuchar sin la debida atención.

Texto

śrī-rudra uvāca
jitaṁ ta ātma-vid-varya-
svastaye svastir astu me
bhavatārādhasā rāddhaṁ
sarvasmā ātmane namaḥ

Palabra por palabra

śrī-rudraḥ uvāca — el Señor Śiva comenzó a hablar; jitam — ¡toda gloria!; te — a Ti; ātma-vit — autorrealizado; varya — el mejor; svastaye — al auspicioso; svastiḥ — lo auspicioso; astu — que haya; me — de mí; bhavatā — por Ti; ārādhasā — por el completamente perfecto; rāddham — digno de adoración; sarvasmai — el Alma Suprema; ātmane — al Alma Suprema; namaḥ — reverencias.

Traducción

El Señor Śiva se dirigió a la Suprema Personalidad de Dios con la siguiente oración: ¡Oh, Suprema Personalidad de Dios, toda gloria a Ti! Tú eres la más excelsa de las almas autorrealizadas. Siempre eres auspicioso para las almas autorrealizadas, y por eso Te pido que seas auspicioso para mí. Por las perfectas enseñanzas que transmites, eres digno de adoración. Eres la Superalma; por eso Te ofrezco mis reverencias, pues eres el ser viviente supremo.

Significado

Tan pronto como recibe del Señor la inspiración para ofrecerle oraciones, el devoto comienza a glorificarle diciendo: «¡Toda gloria a Ti, mi Señor!». Al Señor se Le glorifica porque se Le considera la principal de todas las almas autorrealizadas. Como se dice en los Vedas (Kaṭha Upaniṣad 2.2.13): nityo nityānāṁ cetanaś cetanānām: El Ser Supremo, la Personalidad de Dios, es el ser viviente principal entre todos los seres vivientes. Hay varias clases de seres individuales; unos se encuentran en el mundo material, y otros en el mundo espiritual. De los que están en el mundo espiritual se sabe que están completamente autorrealizados, pues en el plano espiritual la entidad viviente no olvida su servicio al Señor. Por consiguiente, todos aquellos que se ocupan en el servicio devocional del Señor en el mundo espiritual están eternamente fijos, pues a la vez que comprenden la posición del Ser Supremo, comprenden también su propia constitución individual. De este modo, entre las almas autorrealizadas, al Señor se Le considera el alma perfectamente autorrealizada. Nityo nityānāṁ cetanaś cetanānām. El alma individual que está fija en el conocimiento de que el Señor es el Ser Supremo queda verdaderamente establecida en una posición completamente auspiciosa. En este verso, el Señor Śiva ora pidiendo al Señor que le dé Su misericordia para poder seguir eternamente en su posición auspiciosa.

El Señor Supremo es completamente perfecto, y enseña que quien Le adora también se vuelve perfecto. Como se afirma en el Bhagavad-gītā (15.15): mattaḥ smṛtir jñānam apohanaṁ ca: El Señor está en el corazón de todos en forma de Superalma, pero es tan bondadoso con Sus devotos que les da instrucciones para que puedan continuar progresando. Cuando los devotos reciben las instrucciones del sumo perfecto, no hay posibilidad alguna de que se descarríen. Esto se confirma también en el Bhagavad-gītā (10.10): dadāmi buddhi-yogaṁ taṁ yena mām upayānti te: El Señor siempre está dispuesto a dar instrucciones al devoto puro, para que de este modo pueda avanzar más y más en el servicio devocional. Como el Señor da instrucciones en la forma de sarvātmā, la Superalma, el Señor Śiva Le manifiesta su respeto con las palabras sarvasmā ātmane namaḥ. El alma individual se denomina ātmā, y el Señor también recibe el nombre de ātmā, así como el de Paramātmā. Como está situado en el corazón de todos, se dice que el Señor es el ātmā suprema. Por consiguiente, a Él se Le ofrece toda reverencia. Con respecto a esto, podemos citar la oración de la reina Kuntī en el Primer Canto del Śrīmad-Bhāgavatam (1.8.20):

tathā paramahaṁsānāṁ
munīnām amalātmanām
bhakti-yoga-vidhānārthaṁ
kathaṁ paśyema hi striyaḥ

El Señor siempre está dispuesto a dar instrucciones a los paramahaṁsas, que son los devotos más elevados del Señor, completamente liberados de todas las contaminaciones del mundo material. A esos devotos excelsos, el Señor siempre les da instrucciones para informarles acerca de cómo pueden permanecer fijos en el servicio devocional. De manera similar, en el verso ātmārāma (Bhāg. 1.7.10) se afirma:

ātmārāmāś ca munayo
nirgranthā apy urukrame
kurvanty ahaitukīṁ bhaktim
ittham-bhūta-guṇo hariḥ

La palabra ātmārāma se refiere a aquellos que no tienen interés en el mundo material, sino que simplemente están dedicados a la iluminación espiritual. Entre esas personas autorrealizadas, por lo general se consideran dos categorías: la impersonal y la personal. Sin embargo, los impersonalistas también se vuelven devotos cuando se ven atraídos por las cualidades trascendentales del Señor. La conclusión es que el Señor Śiva quería seguir siendo un devoto fijo de la Suprema Personalidad de Dios, Vāsudeva. Como se explica en los siguientes versos, el Señor Śiva nunca desea fundirse en la existencia del Señor Supremo, como los impersonalistas. Por el contrario, piensa que sería muy afortunado si pudiera seguir fijo en la comprensión de que el Señor es el Ser Supremo. Cuando se entiende eso, se puede comprender que todas las entidades vivientes, y entre ellas el Señor Śiva, el Señor Brahmā y los semidioses, son sirvientes del Señor Supremo.

Texto

namaḥ paṅkaja-nābhāya
bhūta-sūkṣmendriyātmane
vāsudevāya śāntāya
kūṭa-sthāya sva-rociṣe

Palabra por palabra

namaḥ — toda reverencia a Ti; paṅkaja-nābhāya — a la Suprema Personalidad de Dios, de cuyo ombligo emana la flor de loto; bhūta-sūkṣma — los objetos de los sentidos; indriya — los sentidos; ātmane — el origen; vāsudevāya — al Señor Vāsudeva; śāntāya — siempre en paz; kūṭa-sthāya — sin ser cambiado; sva-rociṣe — a la iluminación suprema.

Traducción

Mi Señor, Tú, por medio de la flor de loto que brota de Tu ombligo, eres el origen de la creación. Eres el supremo controlador de los sentidos y de los objetos de los sentidos, y eres también el omnipresente Vāsudeva. Tu paz es plena, y debido a que resplandeces con Tu propia luz, las seis clases de transformaciones no Te perturban.

Significado

El Señor, en forma de Garbhodakaśāyī Viṣṇu, Se acuesta en el océano de Garbha dentro del universo, y de Su ombligo brota la flor de loto. De esa flor de loto se genera el Señor Brahmā, y el Señor Brahmā es el comienzo de la creación del mundo material. De ese modo, la Suprema Personalidad de Dios, Garbhodakaśāyī Viṣṇu, es el origen de los sentidos materiales y de los objetos de esos sentidos. El Señor Śiva se considera a sí mismo un producto del mundo material; por consiguiente, sus sentidos están bajo el control del creador supremo. El Señor Supremo recibe también el nombre de Hṛṣīkeśa, es decir, el amo de los sentidos, nombre que indica que nuestros sentidos y objetos de los sentidos son también obra del Señor Supremo. Por esa razón, Él puede controlar nuestros sentidos y, por Su misericordia, ocuparlos en el servicio del amo de los sentidos. En el estado condicionado, la entidad viviente lucha en el mundo material y ocupa sus sentidos en la búsqueda de satisfacción material. Sin embargo, cuando la Suprema Personalidad de Dios la toca con Su gracia, la entidad viviente puede ocupar esos mismos sentidos en el servicio del Señor. El Señor Śiva no desea que esos sentidos materiales le descarríen, sino que desea ocuparse siempre en el servicio del Señor sin verse sometido a la contaminación de las influencias materialistas. Con la gracia y la ayuda del Señor Vāsudeva, que es omnipresente, podemos ocupar los sentidos en servicio devocional sin desviarnos, tal como el Señor, que actúa sin desviación.

Las palabras śāntāya kūṭa-sthāya sva-rociṣe son muy significativas. Aunque el Señor está dentro del mundo material, las olas de la existencia material no Le perturban. Las almas condicionadas se ven agitadas por seis tipos de transformaciones: se agitan cuando tienen hambre, cuando tienen sed, cuando sufren, cuando están bajo la influencia de la ilusión, cuando envejecen y cuando están en el lecho de muerte. Las almas condicionadas, bajo esas condiciones del mundo material, quedan cubiertas con gran facilidad por la ilusión, pero la Suprema Personalidad de Dios, en la forma de la Superalma, Vāsudeva, nunca se ve agitado por esas transformaciones. Por lo tanto, en este verso se dice (kūṭa-sthāya) que Él siempre Se mantiene en paz y libre de agitación debido a Su poder, que se describe aquí con la palabra sva-rociṣe, indicando que Él Se ilumina con Su propia posición trascendental. En otras palabras, el alma individual, a pesar de estar dentro de la iluminación del Supremo, a veces, debido a su minúscula posición, cae de esa iluminación, y, una vez que ha caído, entra en la vida material condicionada. El Señor, sin embargo, no está expuesto a quedar condicionado de esa forma; por lo tanto, toda alma condicionada dentro del universo material puede mantenerse en el nivel de perfección completa cuando está bajo la protección de Vāsudeva, cuando está ocupada en servicio devocional.

Texto

saṅkarṣaṇāya sūkṣmāya
durantāyāntakāya ca
namo viśva-prabodhāya
pradyumnāyāntar-ātmane

Palabra por palabra

saṅkarṣaṇāya — al señor de la integración; sūkṣmāya — a los componentes materiales sutiles no manifiestos; durantāya — al insuperable; antakāya — al señor de la desintegración; ca — también; namaḥ — reverencias; viśva-prabodhāya — al señor de la evolución del universo; pradyumnāya — al Señor Pradyumna; antaḥ-ātmane — a la Superalma que está en el corazón de todos.

Traducción

Mi querido Señor, Tú eres el origen de los componentes materiales sutiles, el amo de toda integración y de toda desintegración, la Deidad regente llamada Saṅkarṣaṇa, y el amo de toda inteligencia, cuya Deidad regente lleva el nombre de Pradyumna. Por todo ello, Te ofrezco mis respetuosas reverencias.

Significado

El universo entero se mantiene gracias al poder integrador del Señor Supremo, que en esa faceta recibe el nombre de Saṅkarṣaṇa. Es posible que los científicos materiales hayan descubierto la ley de la gravedad, que mantiene la integración de objetos en la energía material; aun así, el Señor de toda integración puede crear la devastación mediante el ardiente fuego desintegrador que emana de Su boca. Una descripción de esto puede encontrarse en el capítulo once del Bhagavad-gītā, donde se trata de la forma universal del Señor. El Señor de la integración es también el destructor del mundo en virtud de Su energía desintegradora. El Señor de la integración y de la desintegración es Saṅkarṣaṇa, mientras que Pradyumna, otro aspecto del Señor Vāsudeva, es responsable del crecimiento y el mantenimiento del universo. Es significativa la palabra sūkṣmāya, pues dentro del cuerpo material denso hay cuerpos materiales sutiles, que son la mente, la inteligencia y el ego. El Señor, en Sus diversos aspectos (Vāsudeva, Aniruddha, Pradyumna y Saṅkarṣaṇa), mantiene los elementos materiales del mundo, tanto densos como sutiles. Como se menciona en el Bhagavad-gītā, los elementos materiales densos son la tierra, el agua, el fuego, el aire y el éter, y los elementos materiales sutiles son la mente, la inteligencia y el ego. Todos ellos están bajo el control de la Suprema Personalidad de Dios en Sus formas de Vāsudeva, Saṅkarṣaṇa, Pradyumna y Aniruddha. Esto se explicará con más detalle en el verso siguiente.

Texto

namo namo ’niruddhāya
hṛṣīkeśendriyātmane
namaḥ paramahaṁsāya
pūrṇāya nibhṛtātmane

Palabra por palabra

namaḥ — todas mis reverencias a Ti; namaḥ — reverencias de nuevo; aniruddhāya — al Señor Aniruddha; hṛṣīkeśa — el amo de los sentidos; indriya-ātmane — el director de los sentidos; namaḥ — toda reverencia a Ti; parama-haṁsāya — al perfecto supremo; pūrṇāya — al completo supremo; nibhṛta-ātmane — que está situado aparte de la creación material.

Traducción

Mi Señor, Tú, en la forma de la Deidad rectora suprema llamada Aniruddha, eres el amo de los sentidos y de la mente. Por esa causa, Te ofrezco mis reverencias una y otra vez. Tú recibes los nombres de Ananta y de Saṅkarṣaṇa debido a Tu capacidad de destruir toda la creación con el ardiente fuego de Tu boca.

Significado

Hṛṣīkeśendriyātmane. La mente es el director de los sentidos, y el Señor Aniruddha es el director de la mente. Para ejecutar servicio devocional, hay que fijar la mente en los pies de loto de Kṛṣṇa; por esa razón, el Señor Śiva ora al controlador de la mente, el Señor Aniruddha, pidiéndole que Se complazca en ayudarle a ocupar la mente en los pies de loto del Señor. En el Bhagavad-gītā (9.34), se afirma: man-manā bhava mad-bhakto mad-yājī māṁ namaskuru. Se debe ocupar la mente en meditar en los pies de loto del Señor para ejecutar servicio devocional. En el Bhagavad-gītā (15.15), se afirma también: mattaḥ smṛtir jñānam apohanaṁ ca: Del Señor vienen el recuerdo, el conocimiento y el olvido. De esta forma, el Señor Aniruddha, si está complacido, puede ayudar a la mente a ocuparse en el servicio del Señor. En este verso se indica también que el Señor Aniruddha, en virtud de Sus expansiones, es el dios del Sol. Como la deidad regente del Sol es una expansión del Señor Aniruddha, en este verso el Señor Śiva le ora también al dios del Sol.

Mediante Su expansión cuádruple (Vāsudeva, Saṅkarṣaṇa, Pradyumna y Aniruddha), el Señor Kṛṣṇa es el Señor de la actividad síquica, es decir, del pensamiento, el sentimiento, el deseo y la acción. El Señor Śiva ora al Señor Aniruddha en la forma del dios del Sol, que es la deidad controladora de los elementos materiales externos que constituyen el cuerpo material. Según Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura, la palabra paramahaṁsa es también otro nombre del dios del Sol, que en este verso recibe el tratamiento de nibhṛtātmane, indicando que él siempre mantiene los diversos planetas regulando la formación de la lluvia. El dios del Sol evapora el agua de los mares y océanos, forma con ella nubes, y la reparte por todas las tierras. Cuando hay suficiente lluvia, se producen cereales, de los cuales se sustentan las entidades vivientes en todos los planetas. El dios del Sol recibe también aquí el tratamiento de pūrṇa, es decir, completo, pues los rayos que emanan del Sol no tienen fin. El dios del Sol ha estado dando calor y luz durante muchísimos millones de años, desde la creación del universo, sin disminución alguna. La palabra paramahaṁsa se aplica a las personas que están completamente purificadas. Cuando brilla el Sol, la mente permanece clara y transparente; en otras palabras, el dios del Sol ayuda a la mente de la entidad viviente a situarse en el nivel de paramahaṁsa. De esta forma, el Señor Śiva ora al Señor Aniruddha pidiéndole que sea bondadoso con él, de manera que su mente esté siempre en el estado perfecto de purificación y se ocupe en el servicio devocional del Señor. Tal como el fuego esteriliza todas las cosas sucias, el dios del Sol también lo mantiene todo esterilizado, en especial las cosas sucias que hay en la mente, dándonos de esa forma la capacidad de elevarnos al plano de la comprensión espiritual.

Texto

svargāpavarga-dvārāya
nityaṁ śuci-ṣade namaḥ
namo hiraṇya-vīryāya
cātur-hotrāya tantave

Palabra por palabra

svarga — los planetas celestiales; apavarga — el sendero de la liberación; dvārāya — a la puerta de; nityam — eternamente; śuci-sade — al muy purificado; namaḥ — mis reverencias a Ti; namaḥ — mis reverencias; hiraṇya — oro; vīryāya — semen; cātuḥ-hotrāya — los sacrificios védicos de ese nombre; tantave — a aquel que expande.

Traducción

¡Oh, mi Señor!, ¡oh, Aniruddha!, Tú eres la autoridad que abre las puertas de los sistemas planetarios superiores y de la liberación. Tú siempre estás en el corazón puro de la entidad viviente. Por ello Te ofrezco mis reverencias. Tu semen es como el oro, y así, en la forma de fuego, ayudas en los sacrificios védicos, que comienzan con el cātur-hotra. Por ello Te ofrezco mis reverencias.

Significado

La palabra svarga se refiere a una posición en los sistemas planetarios superiores o celestiales, y la palabra apavarga significa «liberación». Aquellos que están apegados a las actividades karma-kāṇḍīya que se explican en los Vedas, de hecho están enredados en las tres modalidades de la naturaleza material. Por consiguiente, el Bhagavad-gītā dice que hay que situarse por encima del dominio de las actividades fruitivas. Hay varios tipos de liberación (mukti), el mejor de los cuales es ocuparse en el servicio devocional del Señor Supremo. El Señor Aniruddha no solo ayuda a que los trabajadores fruitivos se eleven a los sistemas planetarios superiores, sino que también ayuda al devoto a ocuparse en servicio devocional mediante Su inagotable energía. Del mismo modo que el calor es la fuente de la energía material, la inspiración del Señor Aniruddha es la energía mediante la cual podemos ocuparnos en la ejecución de servicio devocional.

Texto

nama ūrja iṣe trayyāḥ
pataye yajña-retase
tṛpti-dāya ca jīvānāṁ
namaḥ sarva-rasātmane

Palabra por palabra

namaḥ — yo Te ofrezco toda reverencia; ūrje — al que abastece el Pitṛloka; iṣe — al que abastece a todos los semidioses; trayyāḥ — de los tres Vedas; pataye — al amo; yajña — sacrificios; retase — a la deidad regente del planeta lunar; tṛpti-dāya — a Él, que da satisfacción a todos; ca — también; jīvānām — de las entidades vivientes; namaḥ — yo ofrezco mis reverencias; sarva-rasa-ātmane — a la Superalma omnipresente.

Traducción

¡Oh, mi Señor!, Tú eres quien abastece los Pitṛlokas, y también a los semidioses. Tú eres la deidad regente de la Luna y el amo de los tres Vedas. Yo Te ofrezco mis respetuosas reverencias, pues eres la fuente original de la satisfacción de las entidades vivientes.

Significado

Al nacer en el mundo material, la entidad viviente, y especialmente el ser humano, contrae diversas obligaciones con los semidioses, las personas santas y las entidades vivientes en general. Como se establece en los śāstras: devarṣi-bhūtāpta-nṛṇāṁ pitṝṇām. De esa forma, tenemos obligaciones con los antepasados, la jerarquía que nos ha precedido. El Señor Śiva ora al Señor Aniruddha pidiéndole fuerza para liberarse de todas las obligaciones con los pitās, los semidioses, las entidades vivientes en general y las personas santas, y para ocuparse por completo en el servicio devocional del Señor. Se afirma:

devarṣi-bhūtāpta-nṛṇāṁ pitṝṇāṁ
na kiṅkaro nāyam ṛṇī ca rājan
sarvātmanā yaḥ śaraṇaṁ śaraṇyaṁ
gato mukundaṁ parihṛtya kartam

(Bhāg. 11.5.41)

Aquel que se ocupa por completo en el servicio devocional del Señor se libera de toda obligación con los semidioses, las personas santas, los pitās, los antepasados, etc. Por esa razón, el Señor Śiva ora al Señor Aniruddha pidiéndole fuerza para poder liberarse de esas obligaciones y ocuparse por entero en el servicio del Señor.

Soma, la deidad regente de la Luna, da a la entidad viviente la capacidad de gustar el sabor de los alimentos por medio de la lengua. El Señor Śiva ora al Señor Aniruddha pidiéndole la fuerza necesaria para no probar nunca otro alimento que no sea el prasāda del Señor. En una de sus canciones, Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura indica que la lengua es, de entre todos los sentidos, el enemigo más poderoso. La única manera de controlar la lengua es comer el prasāda que se ofrece a la Deidad. La oración del Señor Śiva al Señor Aniruddha tiene ese fin (tṛpti-dāya); ora al Señor Aniruddha para que le ayude a estar satisfecho comiendo únicamente el prāsada ofrecido al Señor.

Texto

sarva-sattvātma-dehāya
viśeṣāya sthavīyase
namas trailokya-pālāya
saha ojo-balāya ca

Palabra por palabra

sarva — toda; sattva — existencia; ātma — alma; dehāya — al cuerpo; viśeṣāya — diversidad; sthavīyase — al mundo material; namaḥ — ofrecer reverencias; trai-lokya — tres sistemas planetarios; pālāya — sustentador; saha — junto con; ojaḥ — poder; balāya — a la fuerza; ca — también.

Traducción

Mi querido Señor, Tú eres la gigantesca forma universal que contiene los cuerpos individuales de todas las entidades vivientes. Como sustentador de los tres mundos, mantienes la mente, los sentidos, el cuerpo y el aire de la vida contenidos en su interior. Por todo ello, Te ofrezco mis respetuosas reverencias.

Significado

Tal como el cuerpo individual de la entidad viviente está compuesto de millones de células, gérmenes y microbios, el cuerpo universal del Señor Supremo contiene los cuerpos individuales de todas las entidades vivientes. El Señor Śiva está ofreciendo sus reverencias al cuerpo universal, que incluye todos los demás cuerpos, a fin de que los cuerpos de todas las entidades vivientes puedan ocuparse por entero en servicio devocional. Puesto que el cuerpo individual está compuesto de sentidos, todos los sentidos deben ocuparse en servicio devocional. Por ejemplo, el instrumento del olfato, la nariz, puede ocuparse en oler las flores ofrecidas a los pies de loto del Señor, las manos pueden ocuparse en limpiar el templo del Señor, etc. Como aire vital de toda entidad viviente, el Señor es el sustentador de los tres mundos. Por consiguiente, Él puede inducir a todas las entidades vivientes a ocuparse con toda su fuerza física y mental en el cumplimiento de su verdadero deber en la vida. Así pues, toda entidad viviente debe servir a la Suprema Personalidad de Dios con su prāṇa (vida), sus artha (riquezas), su inteligencia y sus palabras. Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (10.22.35):

etāvaj janma-sāphalyaṁ
dehinām iha dehiṣu
prāṇair arthair dhiyā vācā
śreya-ācaraṇaṁ sadā

Nadie puede ocuparse en el servicio del Señor, aunque lo desee, sin la sanción del Señor. El Señor Śiva está ofreciendo todas esas diferentes oraciones a fin de mostrar a las entidades vivientes la manera de ocuparse en el servicio devocional del Señor.

Texto

artha-liṅgāya nabhase
namo ’ntar-bahir-ātmane
namaḥ puṇyāya lokāya
amuṣmai bhūri-varcase

Palabra por palabra

artha — sentido; liṅgāya — revelar; nabhase — al cielo; namaḥ — ofrecer reverencias; antaḥ — dentro; bahiḥ — y fuera; ātmane — al ser; namaḥ — ofrecer reverencias; puṇyāya — actividades piadosas; lokāya — para la creación; amuṣmai — más allá de la muerte; bhūri-varcase — la refulgencia suprema.

Traducción

Mi querido Señor, con la difusión de Tus vibraciones trascendentales, Tú revelas el verdadero sentido de todo. Tú eres el cielo omnipresente en el interior y en el exterior, y eres el objetivo supremo de las actividades piadosas que se ejecutan en este mundo material y fuera de él. Por todo ello, Te ofrezco una y otra vez mis respetuosas reverencias.

Significado

El testimonio védico se denomina śabda-brahma. Hay muchas cosas que están más allá de la percepción de nuestros imperfectos sentidos, pero el testimonio autoritativo de la vibración sonora es perfecto. Los Vedas reciben el nombre de śabda-brahma porque su testimonio constituye la comprensión definitiva. Esto se debe a que śabda-brahma, los Vedas, representan a la Suprema Personalidad de Dios. No obstante, la esencia verdadera de śabda-brahma es el canto del mantra Hare Kṛṣṇa. La vibración de ese sonido trascendental revela el significado de todo, tanto de lo material como de lo espiritual. El sonido de Hare Kṛṣṇa no es diferente de la Suprema Personalidad de Dios. El significado de las cosas se trasmite a través del aire por medio de la vibración sonora. La vibración puede ser material o espiritual, pero sin la vibración sonora, nadie puede entender el significado de nada. En los Vedas se dice: antar bahiś ca tat sarvaṁ vyāpya nārāyaṇaḥ sthitaḥ: «Nārāyaṇa es omnipresente, y existe tanto dentro como fuera de todo». Esto se confirma también en el Bhagavad-gītā (13.34):

yathā prakāśayaty ekaḥ
kṛtsnaṁ lokam imaṁ raviḥ
kṣetraṁ kṣetrī tathā kṛtsnaṁ
prakāśayati bhārata

«¡Oh, hijo de Bharata!, así como el Sol ilumina él solo todo el universo, la entidad viviente y la Superalma iluminan todo el cuerpo mediante la conciencia».

En otras palabras, la conciencia del alma y de la Superalma es omnipresente; la conciencia limitada de la entidad viviente se difunde por todo el cuerpo material, mientras que la conciencia suprema del Señor se difunde por todo el universo. Debido a la presencia del alma en el cuerpo, la conciencia se difunde por todo el cuerpo; de manera similar, debido a que Kṛṣṇa, el alma suprema, está presente en el universo, todo funciona correctamente. Mayādhyakṣeṇa prakṛtiḥ sūyate sa-carācaram: «Esta naturaleza material, que es una de Mis energías, actúa bajo Mi dirección, ¡oh, hijo de Kuntī!, y produce todos los seres móviles e inmóviles» (Bg. 9.10).

Por lo tanto, el Señor Śiva en su oración pide a la Suprema Personalidad de Dios que sea bondadoso con nosotros, de forma que con tan solo cantar el mantra Hare Kṛṣṇa podamos entender todo lo relativo al mundo material y al espiritual. A este respecto es significativa la palabra amuṣmai, que señala el mejor blanco a que podemos apuntar después de alcanzar los sistemas planetarios superiores. Los karmīs, que están ocupados en actividades fruitivas, como resultado de sus actividades pasadas alcanzan los sistemas planetarios superiores, mientras que los jñānīs, que buscan la unificación, es decir, la fusión monista con la refulgencia del Señor Supremo, también alcanzan el objetivo que desean. Pero en última instancia, los devotos, que desean la relación personal con el Señor, se elevan hasta los Vaikuṇṭhalokas o Goloka Vṛndāvana. En el Bhagavad-gītā (10.12) se describe al Señor como pavitraṁ paramam, el supremo puro. Esto se confirma también en este verso. Śukadeva Gosvāmī ha explicado que los pastorcillos de vacas que jugaban con el Señor Kṛṣṇa no eran entidades vivientes comunes. La oportunidad de relacionarse personalmente con la Suprema Personalidad de Dios solo se obtiene después de muchas vidas de actividades piadosas. Como solo el devoto puro puede llegar a Él, Él es el supremo puro.

Texto

pravṛttāya nivṛttāya
pitṛ-devāya karmaṇe
namo ’dharma-vipākāya
mṛtyave duḥkha-dāya ca

Palabra por palabra

pravṛttāya — atracción; nivṛttāya — aversión; pitṛ-devāya — al señor de Pitṛloka; karmaṇe — a la acción resultante de las actividades fruitivas; namaḥ — ofrecer respetos; adharma — irreligioso; vipākāya — al resultado; mṛtyave — a la muerte; duḥkha-dāya — la causa de todo tipo de circunstancias miserables; ca — también.

Traducción

Mi querido Señor, Tú eres el testigo de los resultados de las actividades piadosas. Tú eres la atracción, la aversión y las actividades que de ellas resultan. Tú eres la causa de las miserables condiciones de vida que son fruto de la irreligión, y eres, por lo tanto, la muerte. Yo Te ofrezco mis respetuosas reverencias.

Significado

La Suprema Personalidad de Dios está en el corazón de todos, y de Él surgen la atracción y la aversión que pueda sentir la entidad viviente. Esto se confirma en el Bhagavad-gītā (15.15):

sarvasya cāhaṁ hṛdi sanniviṣṭo
mattaḥ smṛtir jñānam apohanaṁ ca

«Yo estoy situado en el corazón de todos, y de Mí vienen el recuerdo, el conocimiento y el olvido».

La Suprema Personalidad de Dios hace que los asuras Le olviden y que los devotos Le recuerden. Los sentimientos de aversión se deben a la Suprema Personalidad de Dios. Según el Bhagavad-gītā (16.7): pravṛttiṁ ca nivṛttiṁ ca janā na vidur āsurāḥ: Los asuras no saben distinguir qué manera de actuar debe atraernos, y cuál debe despertar nuestra aversión. Los asuras son contrarios al servicio devocional, pero debe entenderse que sienten esa inclinación debido a la Suprema Personalidad de Dios. Como no les gusta ocuparse en el servicio devocional del Señor, Él les da la inteligencia necesaria para olvidar. Como se confirma en el Bhagavad-gītā (9.25), los karmīs corrientes desean elevarse a Pitṛloka: yānti deva-vratā devān pitṝn yānti pitṛ-vratāḥ: «Los que adoren a los semidioses nacerán entre los semidioses, y los que adoren a los antepasados irán a los antepasados».

En este verso también es muy significativa la palabra duḥkha-dāya, pues los no devotos se ven perpetuamente sometidos al ciclo de nacimientos y muertes. Su condición es muy miserable. La posición que se alcanza en la vida depende de las actividades realizadas; esa es la razón de que los asuras, los no devotos, se vean sometidos a esas condiciones miserables.

Texto

namas ta āśiṣām īśa
manave kāraṇātmane
namo dharmāya bṛhate
kṛṣṇāyākuṇṭha-medhase
puruṣāya purāṇāya
sāṅkhya-yogeśvarāya ca

Palabra por palabra

namaḥ — ofreciendo reverencias; te — a Ti; āśiṣām īśa — ¡oh, supremo entre los que otorgan bendiciones!; manave — a la mente suprema o manu supremo; kāraṇa-ātmane — la causa suprema de todas las causas; namaḥ — ofrecer reverencias; dharmāya — a aquel que conoce lo mejor de toda religión; bṛhate — el más grande; kṛṣṇāya — a Kṛṣṇa; akuṇṭha-medhase — a aquel cuya actividad cerebral no encuentra obstáculos; puruṣāya — la Persona Suprema; purāṇāya — el más antiguo de los antiguos; sāṅkhya-yoga-īśvarāya — el maestro de los principios del sāṅkhya-yoga; ca — y.

Traducción

Mi querido Señor, Tú eres el supremo dispensador de toda bendición y de entre los disfrutadores, eres el disfrutador supremo y el más antiguo. Eres el maestro de la filosofía metafísica de todos los mundos, pues eres el Señor Kṛṣṇa, la causa suprema de todas las causas. Tú eres el más grande de todos los principios religiosos; eres la mente suprema, y Tu cerebro no encuentra obstáculo en ninguna circunstancia. Por todo ello, Te ofrezco una y otra vez mis reverencias.

Significado

En este verso son significativas las palabras kṛṣṇāya akuṇṭha-medhase. Los científicos modernos han detenido su actividad intelectual ante el descubrimiento de la teoría de la incertidumbre, pero la realidad es que la actividad cerebral del ser vivo siempre se verá cortada por las limitaciones del tiempo y el espacio. La entidad viviente es aṇu, una partícula atómica del alma suprema; por consiguiente, el tamaño de su cerebro también es atómico. No tiene capacidad para un conocimiento ilimitado. Sin embargo, eso no significa que la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, tenga un cerebro limitado. El tiempo y el espacio no limitan lo que Kṛṣṇa dice y hace. En el Bhagavad-gītā (7.26), el Señor dice:

vedāhaṁ samatītāni
vartamānāni cārjuna
bhaviṣyāṇi ca bhūtāni
māṁ tu veda na kaścana

«¡Oh, Arjuna! Como Suprema Personalidad de Dios, Yo conozco todo lo que ha ocurrido en el pasado, todo lo que está ocurriendo en el presente, y todas las cosas que aún están por venir. También conozco a todas las entidades vivientes; pero a Mí, nadie Me conoce».

Kṛṣṇa lo sabe todo, pero sin Su gracia, nadie puede conocerle a Él. Ante Él y Su representante, la teoría de la incertidumbre no tiene sentido. Todo lo que Kṛṣṇa dice es perfecto y seguro, y puede aplicarse al pasado, al presente y al futuro. La incertidumbre tampoco tiene el menor sentido para el que conoce con exactitud lo que dice Kṛṣṇa. El movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa se basa en el Bhagavad-gītā tal como es, según fue hablado por el Señor Kṛṣṇa; para los miembros de este movimiento, la incertidumbre está fuera de lugar.

En este verso, el Señor Kṛṣṇa recibe el calificativo de āśiṣām īśa. Las grandes personalidades, sabios y semidioses que pueden ofrecer bendiciones a las entidades vivientes comunes reciben, a su vez, las bendiciones de la Suprema Personalidad de Dios. Sin las bendiciones de Kṛṣṇa, nadie puede ofrecer bendiciones a otros. También es significativa la palabra manave, que significa «al manu supremo». En las Escrituras védicas, el manu supremo es Svāyambhuva Manu, que es una encarnación de Kṛṣṇa. Todos los manus son encarnaciones dotadas del poder de Kṛṣṇa (manvantara-avatāra). En un día de Brahmā hay catorce manus; en un mes, 420; en un año, 5 040, y en toda la vida de Brahmā, 504 000 manus. Teniendo en cuenta que los manus son los directores de la sociedad humana, en última instancia el director supremo de la sociedad humana es Kṛṣṇa. En otro sentido, la palabra manave señala la perfección de todos los mantras. El mantra libera del cautiverio a la entidad viviente, de modo que mediante el canto del mantra Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare, podemos llegar a liberarnos de todos los condicionamientos.

Kāraṇātmane: Todo obedece a una causa. En este verso se niega la teoría del azar. Todo obedece a una causa; por lo tanto, el azar no tiene sentido. Los mal llamados filósofos y científicos, incapaces de dar con la causa verdadera, cometen la estupidez de decir que todo se debe al azar. En la Brahma-saṁhitā se explica que Kṛṣṇa es la causa de todas las causas; por eso en este verso se dice que Kṛṣṇa es kāraṇātmane. Su misma personalidad es la causa original de todo, la raíz de todo y la semilla de todo. Como se explica en el Vedānta-sūtra (1.1.2): janmādy asya yataḥ: La Verdad Absoluta es la causa suprema de todas las emanaciones.

También es significativa la palabra sāṅkhya-yogeśvarāya, pues el Bhagavad-gītā explica que Kṛṣṇa es Yogeśvara, el amo de todos los poderes místicos. Nadie puede ser considerado Dios si no posee poderes místicos inconcebibles. En la era de Kali hay personas que proclaman ser Dios simplemente por contar con una porción insignificante y fragmentaria de poder místico, pero esos seudo Dioses no son más que unos tontos, pues solo Kṛṣṇa es la Persona Suprema que posee todas las perfecciones místicas y yóguicas. El sistema de sāṅkhya-yoga popular en estos días es obra del Kapila ateo, pero el sistema de sāṅkhya-yoga original lo expuso una encarnación de Kṛṣṇa, que también se llamó Kapila, pero que era hijo de Devahūti. Del mismo modo, Dattātreya, una encarnación de Kṛṣṇa, también explicó el sistema de sāṅkhya-yoga. Por consiguiente, Kṛṣṇa es el origen de todos los sistemas de sāṅkhya-yoga y de todos los poderes místicos.

Las palabras puruṣāya purāṇāya merecen también especial atención. En la Brahma-saṁhitā se considera a Kṛṣṇa el ādi-puruṣa, la persona o disfrutador original. Por otra parte, en el Bhagavad-gītā se Le acepta también como purāṇa-puruṣa, es decir, la persona más anciana. Kṛṣṇa, a pesar de ser la personalidad más anciana, es también el más joven de todos, nava-yauvana. Otra palabra significativa es dharmāya. Puesto que todos los principios religiosos se deben originalmente a Kṛṣṇa, en las Escrituras se dice: dharmaṁ tu sākṣād bhagavat-praṇītam (Bhāg. 6.3.19). Nadie puede proponer nuevos tipos de religión, pues la religión ha sido ya establecida por el Señor Kṛṣṇa. En el Bhagavad-gītā, Kṛṣṇa nos informa acerca del dharma original, y nos pide que abandonemos todo tipo de principios religiosos. El verdadero dharma consiste en entregarse a Él. En el Mahābhārata también se dice:

ye ca veda-vido viprā
ye cādhyātma-vido janāḥ
te vadanti mahātmānaṁ
kṛṣṇaṁ dharmaṁ sanātanam

El significado es que el vipra perfecto, es decir, el conocedor de los Vedas que los ha estudiado a la perfección y conoce verdaderamente la vida espiritual, considera que su sanātana-dharma es hablar de Kṛṣṇa, la Persona Suprema. De modo que el Señor Śiva nos enseña los principios del sanātana-dharma.

Texto

śakti-traya-sametāya
mīḍhuṣe ’haṅkṛtātmane
ceta-ākūti-rūpāya
namo vāco vibhūtaye

Palabra por palabra

śakti-traya — tres tipos de energías; sametāya — al receptáculo; mīḍhuṣe — a Rudra; ahaṅkṛta-ātmane — la fuente del egotismo; cetaḥ — conocimiento; ākūti — ansiedad por trabajar; rūpāya — a la forma de; namaḥ — mis reverencias; vācaḥ — al sonido; vibhūtaye — a las distintas clases de opulencias.

Traducción

Mi querido Señor, Tú eres el controlador supremo del que realiza la acción, de las actividades de los sentidos, y de los resultados de esas actividades [karma]. Por lo tanto, eres el controlador del cuerpo, de la mente y de los sentidos. Eres además el controlador supremo del egotismo, Rudra. Eres la fuente del conocimiento y las actividades de los mandamientos védicos.

Significado

Todo el mundo actúa siguiendo los dictados del ego. Por esa razón, el Señor Śiva está tratando de purificar el egotismo falso por mediación de la misericordia de la Suprema Personalidad de Dios. Puesto que él mismo es el controlador del egotismo, el Señor Śiva, Rudra, indirectamente desea purificarse con la misericordia del Señor, de modo que pueda despertarse su verdadero egotismo. Por supuesto, el Señor Śiva siempre está espiritualmente despierto, pero ora de este modo para nuestro beneficio. El concepto impersonalista del egotismo puro es ahaṁ brahmāsmi: «Yo no soy el cuerpo; soy alma espiritual». Pero la posición real del alma espiritual está en la ejecución de actividades devocionales. Por lo tanto, el Señor Śiva ora para que su mente y su actividad se consagren al servicio devocional del Señor Supremo siguiendo las directrices de los Vedas. Ese es el proceso para purificar el egotismo falso. Cetaḥ significa «conocimiento». Sin conocimiento perfecto, no se puede actuar perfectamente. La verdadera fuente de conocimiento es vācaḥ, la vibración sonora de las enseñanzas védicas. En este verso, la palabra vācaḥ, vibración, se refiere a la vibración védica. La creación tiene su origen en la vibración sonora; cuando esa vibración es clara y purificada, el conocimiento perfecto y las actividades perfectas se manifiestan verdaderamente. Esa es la acción del canto del mahā-mantra: Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare. De esta forma, el Señor Śiva ora una y otra vez porque el cuerpo, la mente y las actividades se purifiquen mediante la purificación del conocimiento y de la acción siguiendo las directrices puras de los Vedas. El Señor Śiva ora a la Suprema Personalidad de Dios porque su mente, sus sentidos y sus palabras se enfoquen exclusivamente en actividades devocionales.

Texto

darśanaṁ no didṛkṣūṇāṁ
dehi bhāgavatārcitam
rūpaṁ priyatamaṁ svānāṁ
sarvendriya-guṇāñjanam

Palabra por palabra

darśanam — visión; naḥ — nuestra; didṛkṣūṇām — deseoso de ver; dehi — por favor, exhibe; bhāgavata — de los devotos; arcitam — adorada por ellos; rūpam — forma; priya-tamam — muy querida; svānām — de Tus devotos; sarva-indriya — todos los sentidos; guṇa — cualidades; añjanam — muy agradables.

Traducción

Mi querido Señor, yo deseo verte en la misma forma que adoran Tus muy queridos devotos. Tú tienes muchas otras formas, pero yo deseo verte en la forma que los devotos aman de manera especial. Por favor, sé misericordioso conmigo y muéstrame esa forma, pues solo la forma que adoran los devotos puede satisfacer perfectamente todas las exigencias de los sentidos.

Significado

En el śruti, el veda-mantra, se dice que la Verdad Absoluta Suprema es sarva-kāmaḥ sarva-gandhaḥ sarva-rasaḥ, o, en otras palabras, Él es raso vai saḥ, es decir, la fuente de todas las relaciones gustosas (rasas). Tenemos distintos sentidos: las potencias de la vista, el gusto, el olfato, el tacto, etc.; cuando los sentidos se ocupan en el servicio del Señor, podemos ver satisfechas todas las propensiones de los sentidos. Hṛṣīkeṇa hṛṣīkeśa-sevanaṁ bhaktir ucyate: «Bhakti significa ocupar todos los sentidos en el servicio de Hṛṣīkeśa, el amo de los sentidos» (Nārada-pañcarātra). Sin embargo, esos sentidos materiales no pueden ocuparse en el servicio del Señor; por consiguiente, hay que liberarse de todas las identificaciones falsas. Sarvopādhi-vinirmuktaṁ tatparatvena nirmalam: Hay que liberarse de todas las identificaciones del egotismo falso, y de esa manera, purificarse. Los deseos e inclinaciones de los sentidos pueden quedar perfectamente satisfechos cuando ocupamos los sentidos en el servicio del Señor. Por esa razón, el Señor Śiva desea ver al Señor en una forma que es inconcebible para los filósofos bauddhas, los budistas.

Los impersonalistas y nihilistas también tienen que ver la forma del Absoluto. En los templos budistas hay formas del Señor Buddha en meditación, pero no se las adora como a las formas del Señor en los templos vaiṣṇavas (es decir, como a las formas de Rādhā-Kṛṣṇa, Sītā-Rāma o Lakṣmī-Nārāyaṇa ). Las diversas sampradāyas (sectas vaiṣṇavas) adoran a Rādhā-Kṛṣṇa o a Lakṣmī-Nārāyaṇa. El Señor Śiva deseaba, como los devotos, tener una visión perfecta de esa forma. En el verso se mencionan específicamente las palabras rūpaṁ priyatamaṁ svānām, que indican que el Señor Śiva deseaba ver la forma que les es muy querida a los devotos. Es especialmente significativa la palabra svānām, puesto que solo los devotos Le son extraordinariamente queridos a la Suprema Personalidad de Dios. Él no siente un cariño especial por los jñānīs, karmīs y yogīs; los karmīs quieren ver en la Suprema Personalidad de Dios a alguien que les cumple los deseos; los jñānīs desean verle para ser uno con Él; y los yogīs desean verle representado parcialmente en su corazón, en la forma de Paramātmā. Sin embargo, los bhaktas, los devotos, desean verle en Su perfección completa. Como se afirma en la Brahma-saṁhitā (5.30):

veṇuṁ kvaṇantam aravinda-dalāyatākṣaṁ
barhāvataṁsam asitāmbuda-sundarāṅgam
kandarpa-koṭi-kamanīya-viśeṣa-śobhaṁ
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi

«Yo adoro a Govinda, el Señor primigenio, que es muy diestro en tocar Su flauta, y cuyos ojos son como pétalos de loto; Su cabeza está adornada con plumas de pavo real, Su belleza está teñida con el matiz de las nubes azules, y Su hermosura incomparable encanta a millones de cupidos». El deseo del Señor Śiva es ver a la Suprema Personalidad de Dios tal como en este verso se Le describe, es decir, desea verle tal como Él Se presenta ante los bhāgavatas, los devotos. La conclusión es que el Señor Śiva desea verle con toda Su perfección, y no al modo de los impersonalistas o nihilistas. El Señor es uno en Sus diversas formas (advaitam acyutam anādim), pero aun así, Su forma más perfecta es la del joven que disfruta de las gopīs y es el compañero de los pastorcillos de vacas (kiśora-mūrti). Los vaiṣṇavas, por lo tanto, consideran que la forma del Señor en Sus pasatiempos de Vṛndāvana es la forma principal.

Texto

snigdha-prāvṛḍ-ghana-śyāmaṁ
sarva-saundarya-saṅgraham
cārv-āyata-catur-bāhu
sujāta-rucirānanam
padma-kośa-palāśākṣaṁ
sundara-bhru sunāsikam
sudvijaṁ sukapolāsyaṁ
sama-karṇa-vibhūṣaṇam

Palabra por palabra

snigdha — reluciente; prāvṛṭ — estación de las lluvias; ghana-śyāmam — de espesas nubes; sarva — toda; saundarya — belleza; saṅgraham — reunión; cāru — hermoso; āyata — aspecto físico; catuḥ-bāhu — al de cuatro brazos; su-jāta — de belleza suprema; rucira — muy agradable; ānanam — rostro; padma-kośa — el verticilo de la flor de loto; palāśa — pétalos; akṣam — ojos; sundara — hermosas; bhru — cejas; su-nāsikam — nariz alzada; su-dvijam — dientes hermosos; su-kapola — frente hermosa; āsyam — cara; sama-karṇa — oídos igualmente hermosos; vibhūṣaṇam — completamente adornados.

Traducción

La belleza del Señor es como la de una nube oscura en la estación de las lluvias. Los rasgos de su cuerpo tienen el brillo de la lluvia. En verdad, Él es la esencia de toda belleza. El Señor tiene cuatro brazos, y la hermosura de Su rostro es exquisita. Sus ojos son como pétalos de loto, y Su nariz es delicadamente alzada; Su sonrisa atrae la mente; Su frente es hermosa, y también Sus oídos, en los que lleva preciosas joyas.

Significado

Después del sol abrasador del verano, resulta muy agradable ver nubes oscuras en el cielo. Como se confirma en la Brahma-saṁhitā: barhāvataṁsam asitāmbuda-sundarāṅgam: El Señor lleva en Su cabello una pluma de pavo real, y el color de Su cuerpo es como el de una nube negruzca. La palabra sundara, o snigdha significa «muy agradable». Kandarpa-koṭi-kamanīya. La belleza de Kṛṣṇa es tan agradable que ni siquiera millones de cupidos podrían compararse con Él. El Señor, en Su forma de Viṣṇu, Se adorna con toda opulencia; el Señor Śiva está tratando de ver la muy opulenta forma de Nārāyaṇa, Viṣṇu. Por lo general, la adoración del Señor comienza con la adoración de Nārāyaṇa, o Viṣṇu, mientras que la adoración del Señor Kṛṣṇa y Rādhā es más confidencial. Al Señor Nārāyaṇa se Le puede adorar mediante pāñcarātrika-vidhi, es decir, mediante principios regulativos, mientras que al Señor Kṛṣṇa se Le adora siguiendo el proceso de bhāgavata-vidhi. No se puede adorar al Señor con el proceso de bhāgavata-vidhi sin pasar por las regulaciones del pāñcarātrika-vidhi. De hecho, los devotos neófitos adoran al Señor conforme al pāñcarātrika-vidhi, es decir, conforme a los principios regulativos establecidos en el Nārada-pañcarātra. Los devotos neófitos no puede acercarse a Rādhā-Kṛṣṇa; por esa razón, la adoración en el templo conforme a principios regulativos se ofrece a Lakṣmī-Nārāyaṇa. La adoración de los neófitos se considera adoración de Lakṣmī-Nārāyaṇa incluso si la forma o vigraha adorado es de Rādhā-Kṛṣṇa. La adoración conforme al pāñcarātrika-vidhi se denomina vidhi-mārga, y la adoración conforme a los principios del bhāgavata-vidhi se denomina rāga-mārga. Los principios de rāga-mārga están especialmente destinados a los devotos que se han elevado hasta el nivel de Vṛndāvana.

Los habitantes de Vṛndāvana, es decir, las gopīs, madre Yaśodā, Nanda Mahārāja, los pastorcillos de vacas, las vacas y todos los demás, están en el plano de rāga-mārga o bhāgavata-mārga. Participan de cinco rasas básicos: dāsya, sakhya, vātsalya, mādhurya y śānta. A pesar de que los cinco rasas se encuentran en el plano de bhāgavata-mārga, bhāgavata-mārga está especialmente dirigido a vātsalya y mādhurya, las relaciones paternales y conyugales. Sin embargo, también existe vipralambha-sakhya, la elevada adoración fraternal del Señor de que disfrutan los pastorcillos de vacas. La amistad que existe entre Kṛṣṇa y los pastorcillos de vacas es distinta de la amistad aiśvarya existente entre Kṛṣṇa y Arjuna. Este, al ver el viśva-rūpa, la gigantesca forma universal del Señor, sintió temor por haber tratado a Kṛṣṇa como a un amigo cualquiera; por ello, pidió perdón a Kṛṣṇa. Sin embargo, los pastorcillos de vacas que son amigos de Kṛṣṇa en Vṛndāvana, a veces se montan encima de Kṛṣṇa; Le tratan como a un igual, como a cualquier otro, y nunca Le temen, ni jamás Le piden perdón. De esta forma, la amistad rāga-mārga o bhāgavata-mārga con Kṛṣṇa existe en una plano superior, el plano de la amistad vipralambha. La amistad parental, el servicio parental y el servicio conyugal pueden verse en las relaciones rāga-mārga de Vṛndāvana.

Hay personas sin escrúpulos que tratan de encaramarse inmediatamente a los principios del rāga-mārga, sin haber servido a Kṛṣṇa conforme a los principios regulativos vidhi-mārga del pāñcarātrika-vidhi. Esas personas reciben el calificativo de sahajiyās. También hay demonios que disfrutan de las descripciones de los pasatiempos de Kṛṣṇa con las gopīs, utilizando a Kṛṣṇa para satisfacer su naturaleza licenciosa. Sin duda, esos demonios, que imprimen libros y escriben poesía basada en los principios de rāga-mārga, van camino del infierno. Por desgracia, se llevan a otros consigo. Los devotos conscientes de Kṛṣṇa deben ser muy prudentes y evitar a esos demonios. Aunque el Señor esté en el templo en la forma de Rādhā-Kṛṣṇa, en Su adoración se deben seguir estrictamente los principios regulativos del vidhi-mārga para la adoración de Lakṣmī-Nārāyaṇa. En Rādhā-Kṛṣṇa están incluidos Lakṣmī-Nārāyaṇa. Por lo tanto, cuando se adora al Señor conforme a los principios regulativos, el Señor acepta el servicio en Su aspecto como Lakṣmī-Nārāyaṇa. En El néctar de la devoción se dan instrucciones completas acerca de la adoración vidhi-mārga de Rādhā-Kṛṣṇa, o Lakṣmī-Nārāyaṇa. Aunque en la adoración vidhi-mārga hay sesenta y cuatro ofensas a evitar, esas ofensas no se tienen en cuenta en la adoración rāga-mārga, pues los devotos situados en ese plano son muy elevados, y están libres de ofensas. Pero si no seguimos los principios regulativos de vidhi-mārga y no habituamos nuestros ojos a reconocer las ofensas, no progresaremos.

En Su descripción de la belleza de Kṛṣṇa, el Señor Śiva emplea las palabras cārvāyata-catur-bāhu sujāta-rucirānanam, que se refieren a la hermosa forma de cuatro brazos de Nārāyaṇa, Viṣṇu. Los adoradores del Señor Kṛṣṇa Le describen con las palabras sujāta-rucirānanam. Hay millones de formas viṣṇu-tattva del Señor Supremo, pero, de todas ellas, la de Kṛṣṇa es la más hermosa. Así pues, para aquellos que adoran a Kṛṣṇa se emplea la palabra sujāta-rucirānanam.

Los cuatro brazos del Señor Viṣṇu sirven distintos propósitos. Las manos que sostienen una flor de loto y una caracola son para los devotos, mientras que las otras dos manos, con un disco y una maza, son para los demonios. En realidad, todos los brazos del Señor son auspiciosos, ya bien sostengan caracolas y flores o mazas y discos. Cuando el disco cakra y la maza del Señor matan a los demonios, estos se elevan al mundo espiritual, tal como los devotos a quienes protegen los brazos que sostienen la flor de loto y la caracola. Sin embargo, los demonios que se elevan al mundo espiritual se sitúan en la refulgencia del Brahman impersonal, mientras que a los devotos se les permite entrar en los planetas Vaikuṇṭhas. Los devotos del Señor Kṛṣṇa se elevan de inmediato al planeta Goloka Vṛndāvana.

En la estación de las lluvias, el agua de la lluvia es muy agradable. Por eso se la compara con la belleza del Señor. Después del calor abrasador del verano, la gente goza mucho de la estación de las lluvias. En las aldeas la gente sale de las casas y disfruta de la caída de la lluvia. Por eso se comparan los rasgos del cuerpo del Señor con las nubes de la estación de las lluvias. Los devotos disfrutan de la belleza del Señor porque en ella se conjugan todas las bellezas posibles. Por eso se emplea la palabra sarva-saundarya-saṅgraham. Nadie puede decir que no hay belleza en los miembros del cuerpo del Señor. Él es completamente pūrṇam. Todo es completo: la creación de Dios, la belleza de Dios, y los rasgos del cuerpo de Dios. Todo ello es tan completo que, al ver la belleza del Señor, todos los deseos pueden quedar perfectamente satisfechos. La palabra sarva-saundarya indica que en los mundos materiales y espirituales hay distintos tipos de belleza, y que el Señor los contiene todos. De la belleza del Señor pueden disfrutar tanto los materialistas como los espiritualistas. Con Su belleza, el Señor Supremo atrae a todos, sin importar que sean demonios o devotos, materialistas o espiritualistas. Por esa razón, Su nombre es Kṛṣṇa. De la misma manera, Sus devotos también atraen a todos. Como se menciona en el Ṣaḍ-gosvāmī-stotra: dhīrādhīra-jana-priyau: Los Gosvāmīs son tan queridos a los dhīras (devotos) como a los adhīras (demonios). Los demonios no se sentían muy complacidos con la presencia del Señor Kṛṣṇa en Vṛndāvana, pero la presencia de los Seis Gosvāmīs sí les complacía. Esa es la belleza de las relaciones del Señor con Sus devotos; a veces el Señor hace que Sus devotos reciban más mérito que Él. En el campo de batalla de Kurukṣetra, por ejemplo, el Señor Kṛṣṇa participó en la lucha dando indicaciones. Aun así, el mérito del combate fue para Arjuna. Nimitta-mātraṁ bhava savyasācin: «¡Oh, Savyasācī [Arjuna]!, tú no puedes ser más que un instrumento en la contienda» (Bg. 11.33). Fue el Señor quien lo dispuso todo, pero el mérito de la victoria le correspondió a Arjuna. De manera similar, en el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, todo ocurre conforme a las predicciones del Señor Caitanya, pero quienes reciben el mérito son los sirvientes sinceros del Señor Caitanya. Por consiguiente, este verso se refiere al Señor con las palabras sarva-saundarya-saṅgraham.

Texto

prīti-prahasitāpāṅgam
alakai rūpa-śobhitam
lasat-paṅkaja-kiñjalka-
dukūlaṁ mṛṣṭa-kuṇḍalam
sphurat-kirīṭa-valaya-
hāra-nūpura-mekhalam
śaṅkha-cakra-gadā-padma-
mālā-maṇy-uttamarddhimat

Palabra por palabra

prīti — misericordioso; prahasita — sonreír; apāṅgam — mirada de soslayo; alakaiḥ — con pelo ondulado; rūpa — belleza; śobhitam — aumentada; lasat — resplandeciente; paṅkaja — del loto; kiñjalka — azafrán; dukūlam — vestido; mṛṣṭa — esplendorosos; kuṇḍalam — pendientes; sphurat — brillante; kirīṭa — almete; valaya — ajorcas; hāra — collar; nūpura — campanitas tobilleras; mekhalam — cinturón; śaṅkha — caracola; cakra — rueda; gadā — maza; padma — flor de loto; mālā — collar de flores; maṇi — perlas; uttama — del mejor tipo; ṛddhi-mat — aún más bellas con respecto a esto.

Traducción

Por Su sonrisa abierta y misericordiosa, y por las miradas que deja caer sobre Sus devotos, el Señor es extremadamente hermoso. Su cabello es negro y ondulado, y Sus ropas, flotando en el viento, son como el polen azafrán que despiden las flores de loto. Los esplendorosos pendientes, el brillante almete, las ajorcas, el collar de flores, las campanitas tobilleras, el cinturón, y los demás adornos de Su cuerpo, en armonía con la caracola, el disco, la maza y la flor de loto, aumentan la belleza natural de la perla Kaustubha que lleva en el pecho.

Significado

La palabra prahasitāpāṅga, que se refiere a la sonrisa y las miradas que Kṛṣṇa deja caer sobre Sus devotos, se aplican específicamente a Sus relaciones con las gopīs. Kṛṣṇa siempre adopta una actitud bromista cuando aumenta los sentimientos de rasa conyugal en los corazones de las gopīs. La caracola, la maza, el disco y la flor de loto son los artículos que Kṛṣṇa sostiene en Sus manos, pero además, son también los signos auspiciosos que marcan las palmas de Sus manos. Según la quiromancia, los signos de la caracola, la maza, la flor de loto y el disco marcan la palma de la mano de grandes personalidades, y en especial señalan a la Suprema Personalidad de Dios.

Texto

siṁha-skandha-tviṣo bibhrat
saubhaga-grīva-kaustubham
śriyānapāyinyā kṣipta-
nikaṣāśmorasollasat

Palabra por palabra

siṁha — un león; skandha — hombros; tviṣaḥ — los rizos de cabello; bibhrat — llevar; saubhaga — afortunado; grīva — cuello; kaustubham — la perla de este nombre; śriyā — belleza; anapāyinyā — que nunca disminuye; kṣipta — superar; nikaṣa — la piedra de probar el oro; aśma — piedra; urasā — con el pecho; ullasat — brillar.

Traducción

Los hombros del Señor son como los del león. Sobre ellos lleva collares de flores, gargantillas y hombreras, que siempre resplandecen. A ello se añade la belleza de la perla Kaustubha-maṇi, y sobre Su oscuro pecho, las rayas de Śrīvatsa, que son los signos de la diosa de la fortuna. El brillo de esas rayas supera en belleza a las rayas doradas de la piedra de probar el oro. En verdad, esa belleza es mayor que la de la piedra de probar el oro.

Significado

La ondulada melena que cae sobre los hombros del león tiene un aspecto muy hermoso. De manera similar, los hombros del Señor eran como los de un león, y los collares de flores, las gargantillas y el collar de la perla Kaustubha, combinados, superaban la belleza del león. El pecho del Señor está marcado con las líneas de Śrīvatsa, el signo de la diosa de la fortuna. Por todo ello, el pecho del Señor supera en belleza a la piedra de probar el oro. La piedra de sílice negra con la que se frota el oro para comprobar su valor tiene siempre un aspecto muy hermoso, debido a las rayas de oro con que está marcada. Sin embargo, el pecho del Señor supera incluso la belleza de esa piedra.

Texto

pūra-recaka-saṁvigna-
vali-valgu-dalodaram
pratisaṅkrāmayad viśvaṁ
nābhyāvarta-gabhīrayā

Palabra por palabra

pūra — inspirar; recaka — expirar; saṁvigna — agitados; vali — los pliegues del abdomen; valgu — hermoso; dala — como la hoja del árbol de los banianos; udaram — abdomen; pratisaṅkrāmayat — formando espirales; viśvam — universo; nābhyā — ombligo; āvarta — enroscándose; gabhīrayā — con profundidad.

Traducción

La superficie del abdomen del Señor está embellecida con tres pliegues. La forma redondeada de Su abdomen recuerda la hoja del árbol de los banianos, y cuando respira, el movimiento de esos pliegues resulta sumamente hermoso. Las espirales del ombligo del Señor son tan profundas que parece como si el universo entero brotase de él, y aun así, desease regresar a su interior.

Significado

Todo el universo nace del tallo de loto que brota del ombligo del Señor. En el extremo de ese tallo se sentó el Señor Brahmā para crear el universo entero. El ombligo del Señor forma unas espirales tan profundas que parece que todo el universo deseara retraerse de nuevo en él, cautivado por la belleza del Señor. El ombligo del Señor y los pliegues de Su abdomen siempre aumentan la belleza de Sus rasgos corporales. Los detalles acerca de esos rasgos del cuerpo del Señor señalan de modo especial a la Suprema Personalidad de Dios. Los impersonalistas no pueden apreciar el hermoso cuerpo del Señor, que el Señor Śiva describe en estas oraciones. Aunque están siempre ocupados en adorar al Señor Śiva, los impersonalistas no pueden entender las oraciones que el Señor Śiva ofreció a los rasgos corporales del Señor Viṣṇu. El Señor Viṣṇu recibe el nombre de śiva-viriñci-nutam (Bhāg. 11.5.33), pues siempre es adorado por el Señor Brahmā y el Señor Śiva.

Texto

śyāma-śroṇy-adhi-rociṣṇu-
dukūla-svarṇa-mekhalam
sama-cārv-aṅghri-jaṅghoru-
nimna-jānu-sudarśanam

Palabra por palabra

śyāma — negruzco; śroṇi — por debajo de la cintura; adhi — extra; rociṣṇu — agradable; dukūla — ropas; svarṇa — doradas; mekhalam — cinturón; sama — simétricos; cāru — hermosos; aṅghri — pies de loto; jaṅgha — pantorrillas; ūru — muslos; nimna — inferior; jānu — rodillas; su-darśanam — muy hermoso.

Traducción

Por debajo de la cintura, el cuerpo del Señor es oscuro y está cubierto con ropas amarillas y un cinturón adornado con bordados de oro. Sus simétricos pies de loto, Sus pantorrillas, Sus muslos y Sus rodillas y tobillos son de una belleza extraordinaria. En verdad, todo el cuerpo del Señor forma un conjunto armónico.

Significado

El Señor Śiva es una de las doce grandes autoridades que se mencionan en el Śrīmad-Bhāgavatam (6.3.20). Esas autoridades son Svayambhū, Nārada, Śambhu, Kumāra, Kapila, Manu, Prahlāda, Janaka, Bhīṣma, Bali, Vaiyāsaki (Śukadeva Gosvāmī), y Yamarāja. Los impersonalistas, que por lo general adoran al Señor Śiva, deben aprender acerca del trascendental sac-cid-ānanda-vigraha del Señor. En estos versos, el Señor Śiva tiene la bondad de describir en detalle los rasgos del cuerpo del Señor. De modo que el argumento impersonalista de que el Señor no tiene forma no puede aceptarse de ninguna manera.

Texto

padā śarat-padma-palāśa-rociṣā
nakha-dyubhir no ’ntar-aghaṁ vidhunvatā
pradarśaya svīyam apāsta-sādhvasaṁ
padaṁ guro mārga-gurus tamo-juṣām

Palabra por palabra

padā — por los pies de loto; śarat — otoño; padma — flor de loto; palāśa — pétalos; rociṣā — muy agradables; nakha — uñas; dyubhiḥ — por la refulgencia; naḥ — nuestras; antaḥ-agham — cosas sucias; vidhunvatā — que puede limpiar; pradarśaya — muestra, por favor; svīyam — Tu propia; apāsta — disminuir; sādhvasam — los problemas del mundo material; padam — pies de loto; guro — ¡oh, maestro espiritual supremo!; mārga — el sendero; guruḥ — maestro espiritual; tamaḥ-juṣām — de las personas que sufren bajo la influencia de la ignorancia.

Traducción

Mi querido Señor, Tus pies de loto son tan hermosos que parecen dos pétalos recién abiertos de la flor de loto que crece durante el otoño. En verdad, la refulgencia que emana de las uñas de Tus pies de loto es tan luminosa que, de inmediato, disipa la oscuridad del corazón del alma condicionada. Mi querido Señor, por favor, muéstrame esa forma Tuya que siempre disipa todo rastro de oscuridad del corazón del devoto. Mi querido Señor, Tú eres el maestro espiritual supremo de todos; por lo tanto, Tú, en la forma del maestro espiritual, puedes iluminar a todas las almas condicionadas cubiertas por la oscuridad de la ignorancia.

Significado

Hasta aquí, el Señor Śiva ha descrito de manera autoritativa los rasgos del cuerpo del Señor. Ahora desea ver Sus pies de loto. El devoto, cuando desea ver la forma trascendental del Señor, comienza a meditar en el cuerpo del Señor contemplando en primer lugar Sus pies de loto. El Śrīmad-Bhāgavatam, que se considera que es el Señor en forma de sonido trascendental, está dividido en doce cantos, que se corresponden con la forma trascendental del Señor. Se dice que los dos primeros cantos del Śrīmad-Bhāgavatam son los pies de loto del Señor. Por esa razón, el Señor Śiva en este verso sugiere que en primer lugar hay que tratar de ver los pies de loto del Señor. Eso también significa que la persona sincera en su deseo de leer el Śrīmad-Bhāgavatam debe comenzar por hacer un estudio serio de los dos primeros cantos.

La belleza de los pies de loto del Señor se compara con los pétalos de la flor de loto que crece en el otoño. Por ley de la naturaleza, en otoño las aguas fangosas y sucias de los ríos y los lagos quedan muy limpias. En esa época, las flores de loto que crecen en los lagos tienen un aspecto muy brillante y hermoso. La flor de loto en sí se compara con los pies de loto del Señor, y sus pétalos se comparan con las uñas de los pies del Señor, que, como confirma la Brahma-saṁhitā, son muy brillantes: ānanda-cinmaya-sad-ujjvala-vigrahasya: Todos los miembros del cuerpo trascendental del Señor están hechos de ānanda-cinmaya-sad-ujjvala, todos Sus miembros son eternamente brillantes. Tal como la luz del Sol disipa la oscuridad del mundo material, la refulgencia que emana del cuerpo del Señor seca por completo y de inmediato la oscuridad del corazón del alma condicionada. En otras palabras, todo el que tenga un deseo sincero de entender la ciencia trascendental y de ver la forma trascendental del Señor, debe comenzar por tratar de ver los pies de loto del Señor mediante el estudio de los dos primeros cantos del Śrīmad-Bhāgavatam. Al ver los pies de loto del Señor, todo tipo de dudas y temores desaparecen del corazón.

En el Bhagavad-gītā se dice que para avanzar espiritualmente hay que liberarse del temor: abhayaṁ sattva-saṁśuddhiḥ (Bg. 16.1). El temor es resultado del enredo material. También se dice en el Śrīmad-Bhāgavatam (11.2.37): bhayaṁ dvitīyābhiniveśataḥ syāt: El miedo es producto del concepto material de la vida. Mientras estemos absortos en el pensamiento de que somos el cuerpo material, sentiremos temor; en cuanto nos liberemos de ese concepto corporal, llegaremos al plano brahma-bhūta, la autorrealización, y nos liberaremos del temor. Brahma-bhūtaḥ prasannātmā (Bg. 18.54). Sin estar libre de temor, no se puede sentir dicha. Los bhaktas, los devotos, siempre están libres de temor y llenos de dicha, pues están constantemente ocupados en el servicio de los pies de loto del Señor. También se dice:

evaṁ prasanna-manaso
bhagavad-bhakti-yogataḥ
bhagavat-tattva-vijñānaṁ
mukta-saṅgasya jāyate

(Bhāg. 1.2.20)

Con la práctica de bhagavad-bhakti-yoga nos liberamos del temor y nos llenamos de dicha, sin lo cual no se puede entender la ciencia de Dios. Bhagavat-tattva-vijñānaṁ mukta-saṅgasya jāyate. Ese verso se refiere a aquellos que están completamente libres de los temores del mundo material. Desde esa posición liberada se pueden entender realmente los rasgos trascendentales de la forma del Señor. Por lo tanto, el Señor Śiva nos aconseja a todos que practiquemos bhagavad-bhakti-yoga. En los versos siguientes se verá con claridad que con esa práctica se obtiene la verdadera liberación y se disfruta de verdadera bienaventuranza espiritual.

Las Escrituras afirman también:

om ajñāna-timirāndhasya
jñānāñjana-śalākayā
cakṣur unmīlitaṁ yena
tasmai śrī-gurave namaḥ

El Señor es el maestro espiritual supremo; el representante genuino del Señor Supremo también es un maestro espiritual. El Señor ilumina a los devotos desde dentro con la refulgencia de las uñas de Sus pies de loto, y Su representante, el maestro espiritual, ilumina desde fuera. La única manera de avanzar en la vida espiritual y comprender el conocimiento védico consiste en pensar en los pies de loto del Señor y pensar siempre en los consejos del maestro espiritual.

yasya deve parā bhaktir
yathā deve tathā gurau
tasyaite kathitā hy arthāḥ
prakāśante mahātmanaḥ

Con estas palabras, los Vedas (Śvetāśvatara Up. 6.23) señalan que el verdadero sentido del conocimiento védico se le puede revelar a aquel que tiene una fe inquebrantable en el maestro espiritual y en los pies de loto del Señor.

Texto

etad rūpam anudhyeyam
ātma-śuddhim abhīpsatām
yad-bhakti-yogo ’bhayadaḥ
sva-dharmam anutiṣṭhatām

Palabra por palabra

etat — esta; rūpam — forma; anudhyeyam — se debe meditar en; ātma — ser; śuddhim — purificación; abhīpsatām — de los que desean eso; yat — lo cual; bhakti-yogaḥ — el servicio devocional; abhaya-daḥ — verdadera ausencia de temor; sva-dharmam — deberes de la propia ocupación; anutiṣṭhatām — ejecutar.

Traducción

Mi querido Señor, aquellos que desean purificar su existencia deben ocuparse siempre en meditar en Tus pies de loto, como antes se explicó. Los que son sinceros en la ejecución de sus deberes prescritos y desean liberarse del temor, deben emprender este proceso de bhakti-yoga.

Significado

En las Escrituras se dice que con los torpes sentidos materiales no se pueden percibir el nombre, la forma, los pasatiempos y el séquito del Señor; por consiguiente, para que los sentidos se purifiquen y podamos ver a la Suprema Personalidad de Dios, hay que ocuparse en servicio devocional. En este verso, sin embargo, se indica que aquellos que están constantemente ocupados en meditar en los pies de loto del Señor están realmente purificados de la contaminación material de los sentidos, y por lo tanto pueden ver a la Suprema Personalidad de Dios con sus propios ojos. En esta era la palabra «meditación» es muy popular entre la gente común, pero en realidad no conocen el verdadero significado de la meditación. Las Escrituras védicas, sin embargo, nos enseñan que los yogīs siempre estaban absortos en meditar en los pies de loto del Señor: dhyānāvasthita-tad-gatena manasā paśyanti yaṁ yoginaḥ (Bhāg. 12.13.1). Esa es la verdadera ocupación de los yogīs: pensar en los pies de loto del Señor. Por esa razón, el Señor Śiva aconseja que la persona verdaderamente sincera en su deseo de purificarse debe ocuparse en ese tipo de meditación, o en el sistema del yoga místico. Además de permitirle la visión constante del Señor en su interior, con ese proceso logrará también ver al Señor cara a cara y gozar de Su compañía en Vaikuṇṭhaloka o en Goloka Vṛndāvana.

La palabra sva-dharmam (tal como aparece en sva-dharmam anutiṣṭhatām) indica que, si de verdad se desea seguridad en la vida, el sistema de varṇāśrama —que señala los deberes prescritos de los brāhmaṇas, kṣatriyas, vaiśyas y śūdras, y que es la institución perfecta para la humanidad— debe reforzarse con el bhakti-yoga. Por lo general, la gente cree que para liberarse del temor o asegurarse la liberación es suficiente con ejecutar los deberes prescritos, bien sea como brāhmaṇa, kṣatriya, vaiśya o śūdra, o como brahmacārī, gṛhastha, vānaprastha o sannyāsī; pero, en realidad, para liberarse del temor es necesario que todos esos deberes vayan acompañados de bhakti-yoga. En el Bhagavad-gītā se explican los sistemas de karma-yoga, jñāna-yoga, bhakti-yoga, dhyāna-yoga, etc., pero, a menos que lleguemos al nivel del bhakti-yoga, los demás yogas no nos pueden llevar a la perfección más elevada de la vida. En otras palabras, el bhakti-yoga es el único medio para obtener la liberación. A esta misma conclusión llegaron también el Señor Caitanya y Rāmānanda Rāya en el Caitanya-caritāmṛta, en su conversación acerca de la liberación del ser humano del mundo material. En esa conversación, Rāmānanda Rāya hizo mención de la puesta en práctica del varṇāśrama-dharma, pero el Señor Caitanya indicó que el varṇāśrama-dharma era algo externo (eho bāhya). El Señor Caitanya quería hacer ver a Rāmānanda Rāya que la simple ejecución de los deberes de varṇāśrama-dharma no garantiza la liberación. Al final, Rāmānanda Rāya se refirió al proceso de bhakti-yoga: sthāne sthitāḥ śruti-gatāṁ tanu-vāṅ-manobhiḥ (Bhāg. 10.14.3). No importa cuál sea nuestra situación en la vida; con la práctica del bhakti-yoga, que comienza con śruti-gatām, es decir, escuchando los mensajes trascendentales del Señor de labios de devotos, poco a poco se llega a conquistar al inconquistable Dios.

Se sabe que Dios es inconquistable, pero el que escucha con sumisión las palabras de un alma autorrealizada, conquista al inconquistable. En conclusión, la persona sincera en su deseo de liberarse, además de ejecutar sus deberes prescritos de varṇāśrama-dharma, debe también ocuparse en bhakti-yoga, empezando por escuchar a un alma iluminada. Ese proceso ayudará al devoto a conquistar a la inconquistable Suprema Personalidad de Dios, y a lograr Su compañía después de abandonar el cuerpo material.

Texto

bhavān bhaktimatā labhyo
durlabhaḥ sarva-dehinām
svārājyasyāpy abhimata
ekāntenātma-vid-gatiḥ

Palabra por palabra

bhavān — Tu Gracia; bhakti-matā — por el devoto; labhyaḥ — que se puede obtener; durlabhaḥ — muy difícil de obtener; sarva-dehinām — de todas las demás entidades vivientes; svārājyasya — del rey del cielo; api — incluso; abhimataḥ — el objetivo supremo; ekāntena — por la unidad; ātma-vit — de las almas autorrealizadas; gatiḥ — el destino supremo.

Traducción

Mi querido Señor, el rey encargado del reino celestial también desea alcanzar el objetivo supremo de la vida, el servicio devocional. De la misma manera, Tú eres el destino supremo de aquellos que se identifican contigo [ahaṁ brahmāsmi]. Sin embargo, a ellos les es muy difícil alcanzarte, mientras que el devoto puede llegar a Ti con suma facilidad.

Significado

Como se explica en la Brahma-saṁhitā: vedeṣu durlabham adurlabham ātma-bhaktau. Esto indica que es muy difícil alcanzar el objetivo supremo de la vida y llegar al destino supremo, Vaikuṇṭhaloka o Goloka Vṛndāvana, mediante el simple estudio de la filosofía vedānta o de las Escrituras védicas. Sin embargo, los devotos pueden alcanzar ese estado de perfección suma con mucha facilidad. Eso es lo que significa vedeṣu durlabham adurlabham ātma-bhaktau. En este verso, el Señor Śiva confirma la misma idea. Es muy difícil que los karma-yogīs, jñāna-yogīs y dhyāna-yogīs alcancen al Señor. Los bhakti-yogīs, sin embargo, no tienen la menor dificultad. En la palabra svārājyasya, svar se refiere a Svargaloka, el planeta celestial, y svārājya se refiere al gobernador del planeta celestial, Indra. Por lo general, los karmīs desean elevarse a los planetas celestiales, pero el rey Indra desea alcanzar la perfección del bhakti-yoga. Los que se identifican con ahaṁ brahmāsmi («Yo soy el Brahman Supremo, uno con la Verdad Absoluta»), en última instancia, también desean alcanzar la liberación perfecta en los planetas Vaikuṇṭhas o Goloka Vṛndāvana. En el Bhagavad-gītā (18.55), se dice:

bhaktyā mām abhijānāti
yāvān yaś cāsmi tattvataḥ
tato māṁ tattvato jñātvā
viśate tadanantaram

Únicamente se Me puede comprender tal y como soy, como la Suprema Personalidad de Dios, por medio del servicio devocional. Y cuando, mediante esa devoción, se tiene plena conciencia de Mí, se puede entrar en el Reino de Dios».

Así pues, quien desee entrar en el mundo espiritual, debe tratar de entender a la Suprema Personalidad de Dios con la práctica del bhakti-yoga. Para entender al Señor Supremo en verdad, es suficiente con practicar bhakti-yoga, pero sin esa comprensión no se puede entrar en el reino espiritual. Sí es posible elevarse a los planetas celestiales o llegar a comprender que somos Brahman (ahaṁ brahmāsmi), pero ese no es el fin de la autorrealización. Hay que comprender la posición de la Suprema Personalidad de Dios mediante el bhakti-yoga; con ello se alcanza la perfección verdadera de la vida.

Texto

taṁ durārādhyam ārādhya
satām api durāpayā
ekānta-bhaktyā ko vāñchet
pāda-mūlaṁ vinā bahiḥ

Palabra por palabra

tam — a Ti; durārādhyam — muy difícil de adorar; ārādhya — habiendo adorado; satām api — incluso para las personas más excelsas; durāpayā — muy difícil de alcanzar; ekānta — puro; bhaktyā — por servicio devocional; kaḥ — qué hombre es ese; vāñchet — debe desear; pāda-mūlam — pies de loto; vinā — sin; bahiḥ — intrusos.

Traducción

Mi querido Señor, el desempeño de servicio devocional puro es difícil incluso para las personas liberadas, pero ese servicio devocional es lo único que Te puede satisfacer. ¿Qué persona que tenga un deseo sincero de alcanzar la perfección de la vida seguiría otro proceso de autorrealización?

Significado

La palabra satām se refiere a los trascendentalistas. Hay tres tipos de trascendentalistas: el jñānī, el yogī y el bhakta. De los tres, el bhakta es el candidato más apto para acercarse a la Suprema Personalidad de Dios. En este verso se pone de relieve que solo alguien que sea ajeno al servicio devocional dejaría de ocuparse en la búsqueda de los pies de loto del Señor. La gente necia a veces sostiene que, para alcanzar a Dios, todos los medios —karma-yoga, jñāna-yoga, dhyāna-yoga, etc.— son igualmente válidos. Sin embargo, en este verso se afirma claramente que es imposible obtener la misericordia del Señor con cualquier otro medio que no sea el bhakti-yoga. La palabra durārādhya es especialmente significativa. Es muy difícil alcanzar los pies de loto del Señor con cualquier otro método que no sea el bhakti-yoga.

Texto

yatra nirviṣṭam araṇaṁ
kṛtānto nābhimanyate
viśvaṁ vidhvaṁsayan vīrya-
śaurya-visphūrjita-bhruvā

Palabra por palabra

yatra — en donde; nirviṣṭam araṇam — un alma completamente entregada; kṛta-antaḥ — el tiempo invencible; na abhimanyate — no ataca; viśvam — al universo entero; vidhvaṁsayan — venciendo; vīrya — poderío; śaurya — influencia; visphūrjita — con un simple movimiento; bhruvā — de las cejas.

Traducción

Con un simple movimiento de Sus cejas, la personificación del invencible tiempo puede acabar de inmediato con todo el universo. Sin embargo, el espantoso tiempo no se acerca al devoto que se ha refugiado por completo en Tus pies de loto.

Significado

En el Bhagavad-gītā (10.34), se dice que el Señor, en la forma de la muerte, destruye todas las posesiones. Mṛtyuḥ sarva-haraś cāham: «Yo soy la muerte, que todo lo devora». El Señor, en la forma de la muerte, se lleva todo lo que crea el alma condicionada. Todo lo que existe en el mundo material está llamado a perecer con el paso del tiempo. Sin embargo, el tiempo, con toda su fuerza, no puede impedir las actividades del devoto, pues el devoto se refugia por completo bajo los pies de loto del Señor. Por esa sencilla razón, el devoto está libre del espantoso tiempo. El paso del tiempo destruye por completo todas las actividades de los karmīs y los jñānīs, en los que no existe la actividad de servicio devocional. El éxito material de los karmīs está destinado a la destrucción; de manera similar, la iluminación impersonal que alcanzan los jñānīs, también desaparece con el paso del tiempo.

āruhya kṛcchreṇa paraṁ padaṁ tataḥ
patanty adho ’nādṛta-yuṣmad-aṅghrayaḥ

(Bhāg. 10.2.32)

Por no hablar de los karmīs, los jñānīs se someten a rigurosas austeridades para llegar al brahmajyoti impersonal, pero como no encuentran los pies de loto del Señor, caen de nuevo en la existencia material. Ni siquiera los que se elevan hasta los planetas celestiales o hasta la refulgencia impersonal del Brahman tienen garantía alguna de liberarse, a menos que estén plenamente situados en el plano del servicio devocional puro. Sin embargo, el devoto nunca pierde sus logros por la influencia del tiempo. Incluso si no puede completar su ejecución de servicio devocional, en su siguiente vida comienza de nuevo a partir del punto en que lo dejó. Los jñānīs y los karmīs, sin embargo, no tienen esa oportunidad, y pierden lo que han conseguido. No ocurre lo mismo con el bhakta, que conserva eternamente lo que haya alcanzado, esté completo o incompleto. Ese es el veredicto de todas las Escrituras védicas. Śucīnāṁ śrīmatāṁ gehe yoga-bhraṣṭo ’bhijāyate: El que no puede completar el proceso de bhakti-yoga, en su siguiente vida recibe la oportunidad de nacer en una familia pura de devotos o en una familia rica. Así recibe una buena oportunidad para continuar progresando en el servicio devocional.

Dando instrucciones a sus asistentes, Yamarāja, el superintendente de la muerte, les dijo que no se acercasen a los devotos. Les dijo: «A los devotos deben ofrecerles muestras de respeto, pero no deben acercarse a ellos». Así pues, los devotos del Señor no estan bajo la jurisdicción de Yamarāja. Yamarāja es un representante de la Suprema Personalidad de Dios, y controla la muerte de todas las entidades vivientes. Aun así, los devotos no entran en su jurisdicción. La personificación del tiempo puede destruir toda la manifestación cósmica con un simple parpadeo, pero no puede afectar al devoto. En otras palabras, el tiempo nunca puede destruir el servicio devocional que el devoto ofrece durante su vida. Esos bienes espirituales permanecen inmutables, más allá de la influencia del tiempo.

Texto

kṣaṇārdhenāpi tulaye
na svargaṁ nāpunar-bhavam
bhagavat-saṅgi-saṅgasya
martyānāṁ kim utāśiṣaḥ

Palabra por palabra

kṣaṇa-ardhena — la mitad de un instante; api — incluso; tulaye — comparar; na — nunca; svargam — planetas celestiales; na — ni; apunaḥ-bhavam — fundirse en el supremo; bhagavat — la Suprema Personalidad de Dios; saṅgi — relacionarse; saṅgasya — el que se beneficia de la relación; martyānām — del alma condicionada; kim uta — qué hay; āśiṣaḥ — bendiciones.

Traducción

El que tiene la fortuna de relacionarse con un devoto, aunque solo sea por una fracción de un instante, se libera de la atracción por los resultados del karma y del jñāna. ¿Qué interés puede tener entonces en las bendiciones de los semidioses, que están expuestos a las leyes del nacimiento y la muerte?

Significado

Aquí se explica que, de las tres clases de hombres —es decir, los karmīs, los jñānīs y los bhaktas—, los más excelsos son los bhaktas. Śrīla Prabhodhānanda Sarasvatī dice en una canción: kaivalyaṁ narakāyate tridaśa-pūr ākāśa-puṣpāyate (Caitanya-candrāmṛta). La palabra kaivalya significa fundirse en la refulgencia de la Suprema Personalidad de Dios, y la palabra tridaśa-pūr se refiere a los planetas celestiales, donde viven los semidioses. Así pues, el devoto considera infernal la fusión en la existencia del Señor, kaivalya-sukha, porque para el bhakta, perder la individualidad y fundirse en la refulgencia del Brahman es cometer suicidio. El bhakta siempre quiere conservar su individualidad para ofrecer servicio al Señor. En verdad, para él, la elevación a los sistemas planetarios superiores no es más que una quimera. El devoto no da el menor valor a la felicidad material, que es temporal. El devoto está en una posición tan excelsa que no tiene interés en las acciones de karma y jñāna. Para el devoto situado en el plano trascendental, las acciones resultantes del karma y del jñāna son tan insignificantes que no siente el menor interés por ellas. El bhakti-yoga es suficiente para dar al bhakta la felicidad completa. Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (1.2.6): yayātmā suprasīdati. El servicio devocional puede dar la satisfacción plena, y ese es el resultado de la relación con un devoto. Sin las bendiciones de un devoto puro, nadie puede estar completamente satisfecho, ni puede entender la posición trascendental de la Suprema Personalidad de Dios.

Texto

athānaghāṅghres tava kīrti-tīrthayor
antar-bahiḥ-snāna-vidhūta-pāpmanām
bhūteṣv anukrośa-susattva-śīlināṁ
syāt saṅgamo ’nugraha eṣa nas tava

Palabra por palabra

atha — por lo tanto; anagha-aṅghreḥ — de mi Señor, cuyos pies de loto destruyen todo lo que no es auspicioso; tava — Tu; kīrti — glorificación; tīrthayoḥ — la sagrada agua del Ganges; antaḥ — dentro; bahiḥ — y fuera; snāna — bañarse; vidhūta — lavado; pāpmanām — estado contaminado de la mente; bhūteṣu — a los seres vivos corrientes; anukrośa — bendición o misericordia; su-sattva — en completa bondad; śīlinām — de los que poseen esas características; syāt — que haya; saṅgamaḥ — compañía; anugrahaḥ — misericordia; eṣaḥ — esta; naḥ — a nosotros; tava — Tuya.

Traducción

Mi querido Señor, Tus pies de loto son la causa de todo lo auspicioso, y destruyen toda la contaminación del pecado. Por eso pido de Tu Señoría que me bendigas dándome la compañía de Tus devotos, que están completamente purificados debido a que adoran Tus pies de loto, y que tan misericordiosos son con las almas condicionadas. Pienso que si me permites relacionarme con esos devotos, me habrás bendecido de verdad.

Significado

El agua del Ganges es célebre porque puede acabar con toda clase de reacciones pecaminosas. En otras palabras, cuando una persona se baña en el Ganges, se libera de todas las contaminaciones de la vida. Esa fama del agua del Ganges se debe a que emana de los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios. De manera similar, aquellos que están en contacto directo con los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios, absortos en el canto de Sus glorias, se liberan de toda la contaminación material. Esos devotos puros tienen el poder de dar misericordia a las almas condicionadas comunes. Śrīla Vṛndāvana dāsa Ṭhākura ha cantado que los devotos del Señor Caitanya son tan poderosos que cada uno de ellos puede liberar un universo. En otras palabras, los devotos tienen la misión de predicar las glorias del Señor y liberar a todas las almas condicionadas llevándolas al plano de śuddha-sattva, el plano de la bondad pura. La palabra su-sattva de este verso significa śuddha-sattva, el estado trascendental que está por encima de la bondad material. Con sus ejemplares oraciones, el Señor Śiva nos enseña que lo mejor que podemos hacer es refugiarnos en el Señor Viṣṇu y en Sus devotos vaiṣṇavas.

Texto

na yasya cittaṁ bahir-artha-vibhramaṁ
tamo-guhāyāṁ ca viśuddham āviśat
yad-bhakti-yogānugṛhītam añjasā
munir vicaṣṭe nanu tatra te gatim

Palabra por palabra

na — nunca; yasya — cuyo; cittam — corazón; bahiḥ — externo; artha — interés; vibhramam — confundido; tamaḥ — oscuridad; guhāyām — en el hueco; ca — también; viśuddham — purificado; āviśat — entró; yat — ese; bhakti-yoga — servicio devocional; anugṛhītam — favorecido por; añjasā — felizmente; muniḥ — la persona reflexiva; vicaṣṭe — ve; nanu — sin embargo; tatra — allí; te — Tus; gatim — actividades.

Traducción

La energía externa, que es como un pozo oscuro, no confunde al devoto cuyo corazón se ha limpiado por completo mediante el proceso de servicio devocional, y que ha recibido el favor de Bhaktidevī. Cuando, de esa forma, se limpia por completo de todas las contaminaciones materiales, el devoto es muy feliz de poder entender Tu nombre, Tu fama, Tu forma, Tus actividades, etc.

Significado

Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (3.25.25):

satāṁ prasaṅgān mama vīrya-saṁvido
bhavanti hṛt-karṇa-rasāyanāḥ kathāḥ
taj-joṣaṇād āśv apavarga-vartmani
śraddhā ratir bhaktir anukramiṣyati

Por el simple hecho de relacionarse con devotos puros, se pueden entender el nombre, la fama, las cualidades y las actividades trascendentales de la Suprema Personalidad de Dios. Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo repetidas veces:

‘sādhu-saṅga’, ‘sādhu-saṅga’ — sarva-śāstre kaya
lava-mātra sādhu-saṅge sarva-siddhi haya

(Cc. Madhya 22.54)

Por el simple hecho de relacionarse con un devoto puro, se avanza de un modo maravilloso en el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa. Sādhu-saṅga, la relación con un devoto, significa ocuparse siempre en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa cantando el mantra Hare Kṛṣṇa y dedicando las actividades a Kṛṣṇa. En concreto, el mantra Hare Kṛṣṇa purifica a quien lo canta; por esa razón lo ha recomendado el Señor Caitanya Mahāprabhu. Ceto-darpaṇa-mārjanam: Con el canto de los nombres de Kṛṣṇa se limpia el espejo del corazón, y el devoto pierde todo interés por las cosas externas. Bajo la influencia de la energía externa del Señor, el corazón es impuro, y en ese estado de impureza, no se pueden ver las cosas en relación con la Suprema Personalidad de Dios. Idaṁ hi viśvaṁ bhagavān ivetaraḥ (Bhāg. 1.5.20). Cuando el corazón está purificado, se puede ver que toda la manifestación cósmica no es otra cosa que la Suprema Personalidad de Dios; pero cuando el corazón está contaminado, las cosas se ven de diferente manera. Así pues, la relación con devotos, sat-saṅga, purifica el corazón por completo.

El que tiene el corazón puro nunca se siente atraído por la energía externa, que impulsa al alma individual a tratar de dominar la naturaleza material. El corazón puro del devoto que ejecuta servicio devocional escuchando, cantando, recordando, etc., nunca se perturba. En total son nueve los procesos que se pueden seguir en la ejecución de servicio devocional. En todo caso, el devoto de corazón puro nunca se perturba. En la práctica del proceso de bhakti-yoga, se deben evitar las diez ofensas contra el canto del mahā-mantra, y las sesenta y cuatro ofensas que se pueden cometer en la adoración de la Deidad. Cuando el devoto sigue estrictamente las reglas y regulaciones, Bhaktidevī se siente muy satisfecha con él; en ese entonces, el devoto nunca se ve perturbado por ningún factor externo. El devoto recibe también el calificativo de muni, «reflexivo». El devoto es reflexivo en la misma medida que el no devoto es especulativo. La especulación del no devoto es impura, pero los pensamientos del devoto son puros. El Señor Kapila y Śukadeva Gosvāmī también reciben el calificativo de muni, y Vyāsadeva, el tratamiento de mahāmuni. Se dice que el devoto es muni, reflexivo, cuando su comprensión de la Suprema Personalidad de Dios es pura. La conclusión es que el Señor revela Su nombre trascendental, Su forma y Sus actividades cuando el corazón se ha purificado debido a la relación con devotos y cuando se evitan las ofensas en el canto de los santos nombres y en la adoración del Señor.

Texto

yatredaṁ vyajyate viśvaṁ
viśvasminn avabhāti yat
tat tvaṁ brahma paraṁ jyotir
ākāśam iva vistṛtam

Palabra por palabra

yatra — donde; idam — ese; vyajyate — manifestado; viśvam — el universo; viśvasmin — en la manifestación cósmica; avabhāti — se manifiesta; yat — ese; tat — ese; tvam — Tú; brahma — el Brahman impersonal; param — trascendental; jyotiḥ — refulgencia; ākāśam — cielo; iva — como; vistṛtam — difundido.

Traducción

Mi querido Señor, el Brahman impersonal se difunde por todas partes, como la luz del Sol o como el cielo. Y ese Brahman impersonal, que se difunde por todo el universo, y en el cual se manifiesta el universo entero, eres Tú.

Significado

En las Escrituras védicas se dice que todo es única y exclusivamente Brahman. La manifestación cósmica entera reposa sobre la refulgencia del Brahman. Los impersonalistas, sin embargo, no pueden entender cómo es posible que esa gigantesca manifestación cósmica repose en una persona. Y, como no entienden ese poder inconcebible de la Suprema Personalidad de Dios, están desconcertados y siempre niegan que la Verdad Absoluta sea una persona. El Señor Śiva corrige personalmente esa errónea impresión diciendo que el Brahman impersonal, que se difunde por todo el universo, no es sino el propio Señor Supremo. En este verso se dice claramente que el Señor Se difunde por todas partes, igual que la luz del Sol, en virtud de Su aspecto Brahman. Es un ejemplo muy fácil de entender. Todos los sistemas planetarios reposan en la luz del Sol, pero la luz de Sol y la fuente de esa luz permanecen aparte de las manifestaciones planetarias. De manera similar, el cielo, el aire, se difunde por todas partes; está en el interior de un recipiente, pero también está en contacto con los lugares sucios y los lugares sagrados, sin distinción. Esté donde esté, el cielo está libre de contaminación. También la luz del Sol toca los lugares sucios y los lugares sagrados —de hecho el Sol es la causa de ambos—, pero el Sol no se ve afectado por las cosas sucias en ninguna circunstancia. De manera similar, el Señor existe en todas partes. Hay cosas pías y cosas impías, pero en los śāstras se explica que las cosas pías son la frente del Señor Supremo, mientras que las cosas impías son la espalda de la Suprema Personalidad de Dios. En el Bhagavad-gītā (9.4), el Señor dice claramente:

mayā tatam idaṁ sarvaṁ
jagad avyakta-mūrtinā
mat-sthāni sarva-bhūtāni
na cāhaṁ teṣv avasthitaḥ

«Yo, en Mi forma no manifestada, estoy presente en todo el universo. Todos los seres están en Mí, pero Yo no estoy en ellos».

Este verso del Bhagavad-gītā explica que el Señor Se difunde por todas partes en virtud de Su aspecto Brahman. Todo reposa en Él, pero Él no está ahí. La conclusión es que sin bhakti-yoga, sin ofrecer servicio devocional al Señor, ni siquiera los impersonalistas pueden entender el brahma-tattva, el aspecto Brahman. En el Vedānta-sūtra se afirma: athāto brahma-jijñāsā. Esto significa que se deben entender el Brahman, Paramātmā o Parabrahman. En el Śrīmad-Bhāgavatam también se explica que la Verdad Absoluta es el uno sin par, pero puede entenderse en tres aspectos: el Brahman impersonal, Paramātmā localizado y la Suprema Personalidad de Dios. La Suprema Personalidad de Dios es el aspecto supremo, y en este verso el Señor Śiva confirma que, en última instancia, la Verdad Absoluta es una persona. Dice claramente: tat tvaṁ brahma paraṁ jyotir ākāśam iva vistṛtam. Puede darse un ejemplo: Un próspero hombre de negocios tiene muchas fábricas y oficinas, cuyo funcionamiento se basa en su dirección. Cuando se dice que toda la empresa descansa en tal o cual persona, no significa que esa persona lleve todas las fábricas y oficinas sobre la cabeza. No; lo que se quiere decir es que esos negocios funcionan ininterrumpidamente gracias a su cerebro o su expansión energética. De la misma manera, son el cerebro y la energía de la Suprema Personalidad de Dios los que llevan a cabo la manifestación completa de los mundos materiales y espirituales. La filosofía del monismo, que se explica con gran claridad en este verso, lleva implícito el hecho de que la fuente suprema de toda energía es la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa. Esa explicación es muy clara. En las Escrituras se indica también la manera de entender el aspecto impersonal de Kṛṣṇa:

raso ’ham apsu kaunteya
prabhāsmi śaśi-sūryayoḥ
praṇavaḥ sarva-vedeṣu
śabdaḥ khe pauruṣaṁ nṛṣu

«¡Oh, hijo de Kuntī!, Yo soy el sabor de agua, la luz del sol y de la luna, la sílaba oṁ de los mantras védicos; Yo soy el sonido en el éter y la habilidad en el hombre» (Bg. 7.8).

Esta es la manera en que se puede entender que Kṛṣṇa es el poder místico en todo.

Texto

yo māyayedaṁ puru-rūpayāsṛjad
bibharti bhūyaḥ kṣapayaty avikriyaḥ
yad-bheda-buddhiḥ sad ivātma-duḥsthayā
tvam ātma-tantraṁ bhagavan pratīmahi

Palabra por palabra

yaḥ — aquel que; māyayā — con Su energía; idam — esta; puru — múltiple; rūpayā — manifestación; asṛjat — creada; bibharti — mantiene; bhūyaḥ — de nuevo; kṣapayati — aniquila; avikriyaḥ — sin alterarse; yat — ese; bheda-buddhiḥ — el sentido de las diferencias; sat — eterna; iva — como; ātma-duḥsthayā — causándose problemas; tvam — a Ti; ātma-tantram — de independencia personal completa; bhagavan — ¡oh, Señor, Suprema Personalidad de Dios!; pratīmahi — puedo entender.

Traducción

Mi querido Señor, Tú tienes múltiples energías, que se manifiestan en múltiples formas. Con esas energías, has creado también la manifestación cósmica, y aunque la mantienes como si fuese permanente, en última instancia, la aniquilas. Aunque esos cambios y alteraciones no Te perturban, las entidades vivientes, perturbadas por ello, consideran que la manifestación cósmica es diferente o está separada de Ti. Mi Señor, Tú eres siempre independiente; es un hecho que puedo ver con claridad.

Significado

Se explica claramente que el Señor Kṛṣṇa tiene muchas energías, que pueden agruparse en tres tipos: energía externa, energía interna y energía marginal. También hay diversidad de manifestaciones cósmicas: el mundo material y el mundo espiritual. Así mismo, hay distintos tipos de entidades vivientes: algunas están condicionadas, y otras son eternamente libres. Las entidades vivientes eternamente libres reciben el nombre de nitya-muktas, porque nunca entran en contacto con la energía material. Sin embargo, algunas entidades vivientes están condicionadas en el mundo material y creen estar separadas del Señor Supremo. Debido a su contacto con la energía material, su existencia está siempre llena de dificultades. Siempre afligida, el alma condicionada considera que la energía material es una gran fuente de perturbación. Un kavi, un poeta vaiṣṇava, lo explica de la siguiente manera:

kṛṣṇa bhuli’ sei jīva anādi-bahirmukha
ataeva māyā tāre deya saṁsāra-duḥkha

La entidad viviente que olvida al Señor Supremo y desea disfrutar independientemente, imitando al Señor Supremo, cae presa del erróneo concepto de que es el disfrutador y de que está separado del Señor Supremo. Debido a ello, la energía espiritual, la entidad viviente, encuentra grandes dificultades en la energía material; sin embargo, para el Señor Supremo esa misma energía no representa dificultad alguna. En verdad, para el Señor Supremo, la energía material y la energía espiritual son lo mismo. En este verso, el Señor Śiva explica que el Señor Supremo nunca encuentra dificultades en la energía material. Él siempre es independiente. Las entidades vivientes, sin embargo, no lo son; para ellas la energía material supone grandes dificultades, debido a la errónea idea de vivir una felicidad independiente. Por esta razón, la energía material crea diferenciaciones.

Como no pueden entender esto, los filósofos māyāvādīs desean liberarse de la energía material. El filósofo vaiṣṇava, sin embargo, tiene conocimiento completo de la Suprema Personalidad de Dios, y no se perturba ni siquiera en la energía material. Esto se debe a que sabe cómo utilizar la energía material al servicio del Señor. A los ciudadanos de un país, las secciones criminal y civil de un gobierno les pueden parecer distintas; para el gobierno, sin embargo, ambas secciones son lo mismo. La sección criminal causa grandes dificultades a los delincuentes, pero no a los ciudadanos obedientes. De manera similar, la energía material causa grandes dificultades a las almas condicionadas, pero no afecta en lo más mínimo a las almas liberadas que se ocupan en el servicio del Señor. La Suprema Personalidad de Dios ha creado toda la manifestación cósmica por medio del puruṣa-avatāra Mahā-Viṣṇu. Con tan solo Su aliento, del que proceden todos lo universos, el Señor, en la forma del Señor Viṣṇu, crea y mantiene la manifestación cósmica. Luego, en la forma de Saṅkarṣaṇa, la aniquila. El Señor, sin embargo, no Se ve afectado ni por la creación, ni por el mantenimiento, ni por la destrucción del cosmos. Para las diminutas entidades vivientes, la diversas actividades del Señor suponen una gran perturbación; sin embargo, a Él, debido a Su grandeza suprema, nunca Le afectan. Libre de la ceguera de bheda-buddhi —las diferenciaciones—, el Señor Śiva, o cualquier otro devoto puro, puede ver esto con claridad. Para el devoto, el Señor es el alma espiritual suprema. Puesto que Su poder es supremo, Sus diversos poderes también son espirituales. Para el devoto, nada es material, pues la existencia material no significa otra cosa que olvido de la Suprema Personalidad de Dios.

Texto

kriyā-kalāpair idam eva yoginaḥ
śraddhānvitāḥ sādhu yajanti siddhaye
bhūtendriyāntaḥ-karaṇopalakṣitaṁ
vede ca tantre ca ta eva kovidāḥ

Palabra por palabra

kriyā — actividades; kalāpaiḥ — mediante procesos; idam — este; eva — ciertamente; yoginaḥ — trascendentalistas; śraddhā-anvitāḥ — con fe y convicción; sādhu — adecuadamente; yajanti — adoran; siddhaye — en busca de la perfección; bhūta — la energía material; indriya — sentidos; antaḥ-karaṇa — corazón; upalakṣitam — cuyas características son; vede — en los Vedas; ca — también; tantre — en los corolarios de los Vedas; ca — también; te — Tu Señoría; eva — ciertamente; kovidāḥ — los que son expertos.

Traducción

Mi querido Señor, Tu forma universal consta de los cinco elementos, los sentidos, la mente, la inteligencia, el ego falso (que es material) y Paramātmā, Tu expansión parcial, que lo dirige todo. Los yogīs no devotos, es decir, los karma-yogīs y jñāna-yogīs, Te adoran con Sus respectivas actividades y desde Sus respectivas posiciones. Esto se afirma tanto en los śāstras védicos como en sus corolarios; en verdad, en todas partes se afirma que solo Tú debes ser adorado. Esa es la sabia conclusión de todos los Vedas.

Significado

En un verso anterior, el Señor Śiva expresó su deseo de ver la forma del Señor que atrae el interés de los devotos. En el mundo material se manifiestan otras formas del Señor, entre ellas Brahmā y otros semidioses, que reciben la adoración de las personas materialistas. En el capítulo tercero del Segundo Canto del Śrīmad-Bhāgavatam se recomienda que quienes deseen beneficios materiales deben adorar a distintas clases de semidioses; en conclusión, el Bhāgavatam recomienda:

akāmaḥ sarva-kāmo vā
mokṣa-kāma udāra-dhīḥ
tīvreṇa bhakti-yogena
yajeta puruṣaṁ param

(Bhāg. 2.3.10)

Tanto los devotos como los jñānīs (mokṣa-kāma) y los karmīs (sarva-kāma) todos aspiran a adorar a la Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu. Como aquí se explica (kriyā-kalāpaiḥ), los semidioses no son más que agentes del Señor Supremo; esto debe recordarse siempre, incluso en la ejecución de yajñas. En realidad, el Señor digno de adoración es Viṣṇu, Yajñeśvara. Así pues, el Señor Viṣṇu es el verdadero objetivo del sacrificio, incluso en los sacrificios védicos y tántricos en que se adora a diversos semidioses. Por eso en el Bhagavad-gītā (9.23) se dice:

ye ’py anya-devatā-bhaktā
yajante śraddhayānvitāḥ
te ’pi mām eva kaunteya
yajanty avidhi-pūrvakam

«Aquellos que son devotos de otros dioses y les adoran con fe, en realidad Me adoran únicamente a Mí, ¡oh, hijo de Kuntī!, pero lo hacen de un modo equivocado».

Así pues, los adoradores de los diversos semidioses también adoran al Señor Supremo, pero lo hacen yendo en contra de los principios regulativos. Esos principios regulativos tienen por objeto la satisfacción del Señor Viṣṇu. Esto mismo se confirma en el Viṣṇu Purāṇa (3.8.9):

varṇāśramācāravatā
puruṣeṇa paraḥ pumān
viṣṇur ārādhyate panthā
nānyat tat-toṣa-kāraṇam

En este verso se menciona claramente que, en realidad, todos, tanto el karmī como el jñānī como el yogī, si son de verdad expertos en el conocimiento de los Vedas y los Tantras, adoran al Señor Viṣṇu. Es muy significativa la palabra kovidāḥ, que se refiere a los devotos del Señor. Solo los devotos saben perfectamente que la Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu, es omnipresente. Su representación en la energía material son los cinco elementos materiales, junto con la mente, la inteligencia y el ego. Él Se encuentra representado también en otra energía, las entidades vivientes; todas esas manifestaciones del mundo material y del mundo espiritual no son sino representaciones de las diversas energías del Señor. La conclusión es que el Señor es uno y que Se expande en todo. Esto se entiende siguiendo la explicación védica: sarvaṁ khalv idaṁ brahma. El que sabe esto concentra toda su energía en adorar al Señor Viṣṇu.

Texto

tvam eka ādyaḥ puruṣaḥ supta-śaktis
tayā rajaḥ-sattva-tamo vibhidyate
mahān ahaṁ khaṁ marud agni-vār-dharāḥ
surarṣayo bhūta-gaṇā idaṁ yataḥ

Palabra por palabra

tvam — Tu Señoría; ekaḥ — uno; ādyaḥ — la original; puruṣaḥ — persona; supta — latente; śaktiḥ — energía; tayā — por la cual; rajaḥ — la energía de la pasión; sattva — bondad; tamaḥ — ignorancia; vibhidyate — se diversifica; mahān — la energía material total; aham — egotismo; kham — el cielo; marut — el aire; agni — el fuego; vāḥ — el agua; dharāḥ — la tierra; sura-ṛṣayaḥ — los semidioses y los grandes sabios; bhūta-gaṇāḥ — las entidades vivientes; idam — todo esto; yataḥ — de quien.

Traducción

Mi querido Señor, solo Tú eres la Persona Suprema, la causa de todas las causas. Antes de la creación del mundo material, Tu energía material permanece en estado latente. Cuando Tu energía material se agita, las tres cualidades [bondad, pasión e ignorancia] actúan, y como resultado de ello, se manifiesta la energía material total, que consta de egotismo, éter, aire, fuego, agua, tierra y toda la diversidad de semidioses y personas santas. De esa forma se crea el mundo material.

Significado

Si toda la creación es una, es decir, si toda ella no es otra cosa que Viṣṇu, el Señor Supremo, ¿por qué establecen los trascendentalistas expertos las categorías que vemos en este verso? ¿Por qué distinguen entre materia y espíritu los sabios y los eruditos expertos? En respuesta a esas preguntas, el Señor Śiva dice que el espíritu y la materia no son creaciones de los filósofos, sino que su manifestación, como se explica en este verso, proviene del Señor Viṣṇu: tvam eka ādyaḥ puruṣaḥ. La Suprema Personalidad de Dios hace posibles las categorías espiritual y material pero, en realidad, para las entidades vivientes eternamente ocupadas en el servicio del Señor, esas diferencias no existen. El mundo material solo existe para aquellos que quieren imitar al Señor y ser disfrutadores. En verdad, el mundo material no es más que el olvido de la Suprema Personalidad de Dios original, el creador de todo. Cuando el Señor quiere facilitar las cosas a las entidades vivientes que desean disfrutar imitándole, Su energía dormida crea la diferencia entre materia y espíritu. La energía latente del Señor crea el mundo material únicamente para ellas. Por ejemplo, los niños a veces quieren imitar a su madre cuando cocina. Su madre, entonces, les da algunos juguetes para que puedan imitarla. De manera similar, cuando algunas entidades vivientes quieren imitar las actividades del Señor, el Señor crea para ellas esta manifestación cósmica. Por lo tanto, el Señor, mediante Su energía material, es la causa de la creación material. La mirada del Señor es lo que activa la energía material. En ese instante, se ponen en movimiento las tres cualidades materiales, y la energía material se manifiesta, primero en forma de mahat-tattva, y, sucesivamente, como egotismo, éter, aire, fuego, agua y tierra. Después de la creación, la manifestación cósmica es fecundada con las entidades vivientes, que emergen, primero, en la forma del Señor Brahmā y los siete grandes ṛṣis, y después, en forma de los semidioses. De los semidioses vienen los seres humanos, los animales, los árboles, las aves y todo lo demás. Sin embargo, la causa original, como se confirma en este verso —tvam eka ādyaḥ puruṣaḥ— es la Suprema Personalidad de Dios. Esto se confirma también en la Brahma-saṁhitā (5.1):

īśvaraḥ paramaḥ kṛṣṇaḥ
sac-cid-ānanda-vigrahaḥ
anādir ādir govindaḥ
sarva-kāraṇa-kāraṇam

Los que están cubiertos por la energía material no pueden entender que la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, es el origen de todo. Esto se resume en el aforismo del Vedānta: janmādy asya yataḥ (Vedānta-sūtra 1.1.2). También Kṛṣṇa lo confirma en el Bhagavad-gītā (10.8):

ahaṁ sarvasya prabhavo
mattaḥ sarvaṁ pravartate
iti matvā bhajante māṁ
budhā bhāva-samanvitāḥ

«Yo soy la fuente de todos los mundos materiales y espirituales. Todo emana de Mí. Los sabios que conocen esto perfectamente se ocupan en Mi servicio devocional y Me adoran con todo su corazón».

Cuando Kṛṣṇa dice que Él es el origen de todo (ahaṁ sarvasya prabhavaḥ), quiere decir que Él es la fuente incluso del Señor Brahmā, del Señor Śiva, de los puruṣa-avatāras, de la manifestación material y de todas las entidades vivientes del mundo material. En realidad, la palabra prabhava («creación») solo se refiere al mundo material, ya que en el mundo espiritual, que existe eternamente, no hay creación. En los catuḥ-ślokī del Śrīmad-Bhāgavatam, el Señor dice: aham evāsam evāgre: «Yo existía al principio, antes de la creación» (Bhāg. 2.9.33). En los Vedas se dice también: eko nārāyaṇa āsīt: «Antes de la creación solo existía Nārāyaṇa». Śaṅkarācārya lo confirma también: nārāyaṇaḥ paro ’vyaktāt: «Nārāyaṇa es trascendental a la creación» (Gīta-bhāṣya). Puesto que todas las actividades de Nārāyaṇa son espirituales, cuando Nārāyaṇa dijo: «Hágase la creación», esa creación era completamente espiritual. Lo «material» solo existe para aquellos que han olvidado que Nārāyaṇa es la causa original.

Texto

sṛṣṭaṁ sva-śaktyedam anupraviṣṭaś
catur-vidhaṁ puram ātmāṁśakena
atho vidus taṁ puruṣaṁ santam antar
bhuṅkte hṛṣīkair madhu sāra-ghaṁ yaḥ

Palabra por palabra

sṛṣṭam — en la creación; sva-śaktyā — por Tu propia potencia; idam — esta manifestación cósmica; anupraviṣṭaḥ — entrar después; catuḥ-vidham — cuatro clases de; puram — cuerpos; ātma-aṁśakena — por Tu propia parte integral; atho — por lo tanto; viduḥ — conoces; tam — a él; puruṣam — el disfrutador; santam — que existe; antaḥ — dentro; bhuṅkte — disfruta; hṛṣīkaiḥ — con los sentidos; madhu — dulzura; sāra-gham — miel; yaḥ — aquel que.

Traducción

Mi querido Señor, después de crear mediante Tus propias potencias, entras en la creación en cuatro clases de formas. Tú, como estás dentro del corazón de las entidades vivientes, las conoces y sabes cómo disfrutan de sus sentidos. Lo que se llama felicidad en esta creación material es exactamente como el disfrute de las abejas con la miel que han reunido en el panal.

Significado

La manifestación cósmica material es una exhibición de la energía externa de la Suprema Personalidad de Dios, pero como la materia inerte no puede actuar independientemente, el propio Señor entra en la creación material en forma de expansión parcial (Paramātmā), y mediante Sus partes integrales separadas (las entidades vivientes). En otras palabras, tanto las entidades vivientes como la Suprema Personalidad de Dios entran en la creación material simplemente para activarla. Como se afirma en el Bhagavad-gītā (7.5):

apareyam itas tv anyāṁ
prakṛtiṁ viddhi me parām
jīva-bhūtāṁ mahā-bāho
yayedaṁ dhāryate jagat

«Además de estos elementos ¡oh, Arjuna, el de poderosos brazos!, hay otra energía Mía superior, que consiste en las entidades vivientes que están explotando los recursos de esta naturaleza material e inferior».

Como el mundo material no puede funcionar de manera independiente, las entidades vivientes entran en la manifestación material en cuatro clases distintas de cuerpos. Es significativa en este verso la palabra catur-vidham. Las entidades vivientes que nacen en el mundo material pueden ser de cuatro clases. Unas nacen de un embrión (jarāyu-ja), otras nacen de huevos (aṇḍa-ja), otras del sudor (sveda-ja), y otras, como los árboles, por medio de semillas (udbhij-ja). Todas esas entidades vivientes, sea cual sea el modo en que aparezcan, se ocupan en la búsqueda del disfrute de los sentidos.

En este verso se echa por tierra la opinión de los científicos materialistas de que los seres humanos son las únicas entidades vivientes que tienen alma. Ya sea que nazcan de un embrión, de un huevo, del sudor o de semillas, todas las entidades vivientes, en las 8 400 000 especies de vida, son partes integrales de la Suprema Personalidad de Dios; por lo tanto, cada una de ellas es un alma, una chispa espiritual individual. La Suprema Personalidad de Dios permanece en el corazón de la entidad viviente, sin considerar si se trata de hombre, animal, árbol, gusano o microbio. El Señor reside en el corazón de todos, y como todas las entidades vivientes que vienen al mundo material lo hacen para satisfacer su deseo de disfrutar de los sentidos, el Señor las dirige hacia ese disfrute. Así pues, Paramātmā, la Suprema Personalidad de Dios, conoce los deseos de todos. Como se afirma en el Bhagavad-gītā (15.15):

sarvasya cāhaṁ hṛdi sanniviṣṭo
mattaḥ smṛtir jñānam apohanaṁ ca

«Yo estoy situado en el corazón de todos, y de Mí vienen el recuerdo, el conocimiento y el olvido».

El Señor, que permanece en el corazón de todas las entidades vivientes, les concede el recuerdo, para que puedan disfrutar de determinadas cosas. De esa forma, las entidades vivientes crean sus propios panales para disfrutar, y luego gozan de ellos. El ejemplo de las abejas es muy apropiado, porque cuando las abejas tratan de disfrutar de sus panales, tienen que sufrir las picaduras de las demás abejas. Mientras disfrutan de la miel, se pican las unas a las otras, de manera que, no solo disfrutan de la dulzura de la miel, sino que también sufren. En otras palabras, las entidades vivientes están expuestas a los placeres y sufrimientos del disfrute material, mientras que la Suprema Personalidad de Dios, que conoce sus planes de disfrute, está aparte de ellas. En los Upaniṣads se da el ejemplo de dos pájaros posados en un árbol. Uno de ellos (la jīva, la entidad viviente) saborea los frutos del árbol, y el otro (Paramātmā) hace de testigo. El Bhagavad-gītā (13.23) se refiere a la Suprema Personalidad de Dios, en Su aspecto de Paramātmā, con las palabras upadraṣṭā (el que supervisa) y anumantā (el que autoriza).

De esta manera, el Señor simplemente actúa como testigo y da su sanción a la entidad viviente para que pueda disfrutar de los sentidos. También es Paramātmā quien da inteligencia a las abejas para construir colmenas, recoger miel de las flores, almacenarla y disfrutar de ella. Aunque está aparte de las entidades vivientes, Paramātmā conoce sus intenciones, y les facilita los medios para que puedan disfrutar o sufrir los resultados de sus acciones. La sociedad humana es idéntica a una colmena, pues todo el mundo se dedica a recoger miel de las flores, recogiendo dinero de diversas fuentes, y a crear grandes imperios para el disfrute común. Sin embargo, después de crear esos imperios, hay que sufrir los picotazos de otras naciones. A veces las naciones se declaran la guerra, y las colmenas humanas se convierten en fuentes de sufrimientos. A pesar de que están creando sus colmenas para disfrutar de la dulzura de los sentidos, los seres humanos, al mismo tiempo, están sufriendo las picaduras de otras personas o naciones. La Suprema Personalidad de Dios, en la forma de Paramātmā, simplemente actúa como testigo de esas actividades. La conclusión es que la Suprema Personalidad de Dios y las jīvas entran juntas en el mundo material. Sin embargo, Paramātmā, la Suprema Personalidad de Dios, es digno de adoración, pues ha dispuesto lo que la entidad viviente necesita para su felicidad en el mundo material. Pero, como se trata del mundo material, no se puede disfrutar de ningún tipo de felicidad libre de ilusión. Mundo material e ilusión son sinónimos, mientras que disfrute espiritual significa disfrute puro bajo la protección de la Suprema Personalidad de Dios.

Texto

sa eṣa lokān aticaṇḍa-vego
vikarṣasi tvaṁ khalu kāla-yānaḥ
bhūtāni bhūtair anumeya-tattvo
ghanāvalīr vāyur ivāviṣahyaḥ

Palabra por palabra

saḥ — esa; eṣaḥ — este; lokān — todos los sistemas planetarios; ati — mucho; caṇḍa-vegaḥ — la gran fuerza; vikarṣasi — destruye; tvam — Tu Señoría; khalu — sin embargo; kāla-yānaḥ — a su debido tiempo; bhūtāni — todas las entidades vivientes; bhūtaiḥ — por otras entidades vivientes; anumeya-tattvaḥ — la Verdad Absoluta se puede intuir; ghana-āvalīḥ — las nubes; vāyuḥ — aire; iva — como; aviṣahyaḥ — insoportable.

Traducción

Mi querido Señor, no es posible tener una experiencia directa de Tu autoridad absoluta, pero al ver la actividad del mundo se puede deducir que, más tarde o más temprano, todo se destruye. El tiempo es muy poderoso, y cada cosa está siendo destruida por otra, como el animal que sirve de alimento a otro animal. Igual que el viento que dispersa las nubes del cielo, el tiempo lo dispersa todo.

Significado

La ley de la naturaleza regula la marcha del proceso de destrucción. Por mucho que lo intenten los científicos, los filósofos, los trabajadores, y en general, todo el mundo, en el mundo material no puede haber nada permanente. Un científico necio ha declarado en fechas recientes que llegará un día en que, gracias a la ciencia, la vida será permanente. Otros supuestos científicos están tratando de fabricar entidades vivientes en los laboratorios. De una forma u otra, todo el mundo está tratando de negar la existencia de la Suprema Personalidad de Dios y de rechazar la autoridad suprema del Señor. Sin embargo, el Señor es tan poderoso que, en la forma de la muerte, lo destruye todo. Como Kṛṣṇa dice en el Bhagavad-gītā (10.34): mṛtyuḥ sarva-haraś cāham: «Yo soy la muerte que todo lo devora». Para los ateos, el Señor es como la muerte, pues les quita todo lo que han acumulado en el mundo material. Hiraṇyakaśipu, el padre de Prahlāda, siempre negó la existencia del Señor, y cuando vio que su hijo de cinco años tenía una fe inquebrantable en Dios, trató de matarle. Sin embargo, cuando llegó el momento, el Señor apareció en la forma de Nṛsiṁhadeva y mató a Hiraṇyakaśipu en presencia de su hijo. Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (1.13.47), ese proceso de muerte es natural: jīvo jīvasya jīvanam: «Un animal sirve de alimento a otro animal». La serpiente se come a la rana, la mangosta se come a la serpiente, y a la mangosta se la come otro animal. De esa forma prosigue su marcha el proceso de la destrucción, por la voluntad suprema del Señor. No vemos la intervención directa de la mano del Señor, pero podemos sentir Su presencia en el proceso con que impulsa la destrucción. Aunque vemos las nubes dispersadas por el viento, no vemos cómo ocurre, porque el viento no se ve. De manera similar, aunque no vemos directamente a la Suprema Personalidad de Dios, podemos ver que Él controla el proceso de destrucción. Es un proceso que prosigue su marcha despiadada bajo el control del Señor, pero los ateos no pueden verlo.

Texto

pramattam uccair iti kṛtya-cintayā
pravṛddha-lobhaṁ viṣayeṣu lālasam
tvam apramattaḥ sahasābhipadyase
kṣul-lelihāno ’hir ivākhum antakaḥ

Palabra por palabra

pramattam — personas que están locas; uccaiḥ — en voz alta; iti — de esa forma; kṛtya — hacerse; cintayā — con ese deseo; pravṛddha — muy avanzada; lobham — codicia; viṣayeṣu — en disfrute material; lālasam — con ese deseo; tvam — Tu Señoría; apramattaḥ — por completo en el plano trascendental; sahasā — de súbito; abhipadyase — las caza; kṣut — hambrienta; lelihānaḥ — por la codiciosa lengua; ahiḥ — serpiente; iva — como; ākhum — ratón; antakaḥ — destructor.

Traducción

Mi querido Señor, las entidades vivientes del mundo material son como locos que hacen planes para obtener logros materiales, y están siempre muy atareados en cumplir todo tipo de deseos. Eso se debe a la incontrolable codicia. La entidad viviente siempre está llena de intensas ansias de disfrutar de la materia, pero Tu Señoría está siempre alerta, y, a su debido tiempo, la atrapas, como la serpiente que caza un ratón y se lo traga sin esfuerzo alguno.

Significado

Todo el mundo es codicioso, y todo el mundo hace planes para disfrutar de la materia. Se explica que la entidad viviente con intensos deseos de disfrute material es como un loco. Como se explica en el Bhagavad-gītā (3.27):

prakṛteḥ kriyamāṇāni
guṇaiḥ karmāṇi sarvaśaḥ
ahaṅkāra-vimūḍhātmā
kartāham iti manyate

«El alma espiritual que está confundida por la influencia del ego falso, se cree el autor de actividades que en realidad son ejecutadas por las tres modalidades de la naturaleza material».

Todas las actividades son ejecutadas por las leyes de la naturaleza, y esas leyes están bajo la dirección de la Suprema Personalidad de Dios. Ignorantes de esto, los ateos, los hombres sin inteligencia, se afanan en trazar sus propios planes; las grandes naciones, por su parte, se afanan en expandir sus imperios. Sabemos, sin embargo, que a lo largo de la historia se han formado muchos imperios, y que todos han sido destruidos. Los hombres, en su locura infinita, han creado muchas familias aristocráticas, pero podemos ver que, en el curso del tiempo, todas esas familias e imperios han sido destruidos. Aun así, los necios ateos no aceptan la autoridad suprema del Señor. Esos hombres necios se inventan deberes innecesarios, sin tener en cuenta la autoridad suprema del Señor. Los supuestos líderes políticos se afanan en pro del progreso y del crecimiento material de su nación, aunque en realidad lo único que buscan es su propio engrandecimiento en una posición elevada. Llevados por esas ansias de posición material, engañan a la gente para obtener sus votos, presentándose como líderes a pesar de que están completamente atrapados bajo las leyes de la naturaleza material. Esas son algunas de las faltas de la civilización contemporánea. Al final, sin haber cultivado conciencia de Dios, y sin haber aceptado la autoridad del Señor, las entidades vivientes quedan confundidas y decepcionadas de todos sus proyectos y ensayos. Como consecuencia de sus desautorizados planes de crecimiento económico, los precios suben día a día en todo el mundo, y las dificultades de las clases más pobres, que son quienes tienen que pagar las consecuencias, son cada vez mayores. Debido a su falta de conciencia de Kṛṣṇa, la gente está siendo engañada por los supuestos líderes y planificadores, y sus sufrimientos son cada vez mayores. Según las leyes de la naturaleza, que cuentan con la sanción del Señor, en el mundo material no puede haber nada permanente; por lo tanto, hay que dar a todo el mundo la oportunidad de refugiarse en el Absoluto y, de este modo, salvarse. A este respecto, el Señor Kṛṣṇa dice en el Bhagavad-gītā (5.29):

bhoktāraṁ yajña-tapasāṁ
sarva-loka-maheśvaram
suhṛdaṁ sarva-bhūtānāṁ
jñātvā māṁ śāntim ṛcchati

«La persona que tiene plena conciencia de Mí, sabiendo que Yo soy el beneficio final de todo sacrificio y austeridad, el Señor Supremo de todos los planetas y semidioses, y el benefactor y bienqueriente de todas las entidades vivientes, se libera de los tormentos de las miserias materiales».

Quien desee la paz de la mente y la tranquilidad social debe aceptar el hecho de que el verdadero disfrutador es la Suprema Personalidad de Dios. El Señor es el propietario de todo en todo el universo, y el amigo supremo de todas las entidades vivientes. Cuando entienden eso, los hombres pueden vivir felices y en paz, tanto individual como colectivamente.

Texto

kas tvat-padābjaṁ vijahāti paṇḍito
yas te ’vamāna-vyayamāna-ketanaḥ
viśaṅkayāsmad-gurur arcati sma yad
vinopapattiṁ manavaś caturdaśa

Palabra por palabra

kaḥ — quién; tvat — Tus; pada-abjam — pies de loto; vijahāti — evita; paṇḍitaḥ — erudito; yaḥ — quien; te — a Ti; avamāna — ridiculizar; vyayamāna — disminuir; ketanaḥ — este cuerpo; viśaṅkayā — sin duda alguna; asmat — nuestro; guruḥ — maestro espiritual, padre; arcati — adora; sma — en el pasado; yat — ese; vinā — sin; upapattim — agitación; manavaḥ — los manus; catuḥ-daśa — catorce.

Traducción

Mi querido Señor, toda persona erudita sabe que, si no Te adora, su vida no vale nada. Sabiendo esto, ¿cómo podría dejar de adorar Tus pies de loto? Nuestro mismo padre y maestro espiritual, el Señor Brahmā, Te adoró con resolución, y los catorce manus han seguido sus pasos.

Significado

La palabra paṇḍita significa «hombre sabio». ¿Quién es verdaderamente sabio? En el Bhagavad-gītā (7.19) se le describe de la siguiente manera:

bahūnāṁ janmanām ante
jñānavān māṁ prapadyate
vāsudevaḥ sarvam iti
sa mahātmā sudurlabhaḥ

«Después de muchos nacimientos y muertes, aquel que verdaderamente posee conocimiento se rinde a Mí, sabiendo que Yo soy la causa de todas las causas y de todo lo que existe. Esa gran alma es muy difícil de encontrar».

Así pues, cuando alcanza la verdadera sabiduría, después de muchas vidas y muchos intentos caprichosos de autorrealización, el hombre sabio se entrega a la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa. Ese mahātmā, esa persona erudita, sabe que Kṛṣṇa, Vāsudeva, lo es todo (vāsudevaḥ sarvam iti). Las personas eruditas siempre piensan que quien no es devoto y no adora al Señor Kṛṣṇa está desperdiciando su vida. También Śrīla Rūpa Gosvāmī dice que el devoto, al avanzar espiritualmente, comprende que debe ser reservado y perseverante (kṣāntiḥ), y que debe ocuparse en el servicio del Señor sin perder el tiempo (avyartha-kālatvam). También debe estar desapegado del atractivo de la materia (viraktiḥ), y no debe anhelar respeto material alguno como resultado de sus actividades (māna-śūnyatā). Debe tener confianza plena en que Kṛṣṇa le otorgará Su misericordia (āśā-bandhaḥ), y siempre debe estar muy deseoso de servir al Señor fielmente (samutkaṇṭhā). El hombre sabio siempre está muy deseoso de glorificar al Señor cantando y escuchando (nāma-gāne sadā ruciḥ); así mismo, también está deseoso de describir Sus cualidades trascendentales (āsaktis tad-guṇākhyāne). Debe sentir atracción por los lugares en que el Señor llevó a cabo Sus pasatiempos (prītis tad-vasati-sthale). Estas son características del devoto avanzado.

El devoto avanzado, es decir, el ser humano perfecto que es verdaderamente sabio y erudito, no puede dejar de servir los pies de loto del Señor. La vida del Señor Brahmā es muy larga (4 320 000 000 años son doce horas de uno de sus días), pero aun así, Brahmā teme a la muerte, y en consecuencia se ocupa en el servicio devocional del Señor. De la misma manera, todos los manus que aparecen y desaparecen durante el día de Brahmā también se ocupan en el servicio devocional del Señor. En un día de Brahmā aparecen y desaparecen catorce manus. El primero de ellos es Svāyambhuva Manu. Cada manu vive durante setenta y un yugas, y cada yuga dura 4 320 000 años. A pesar de que su vida es muy larga, los manus se preparan para la siguiente vida ocupándose en el servicio devocional del Señor. En esta era, los seres humanos solo viven de sesenta a ochenta años, y ese corto período está disminuyendo poco a poco. Por lo tanto, la necesidad de emprender la adoración de los pies de loto del Señor con el canto constante del mantra Hare Kṛṣṇa, como recomienda el Señor Caitanya Mahāprabhu, es todavía más imperiosa.

tṛṇād api sunīcena
taror iva sahiṣṇunā
amāninā mānadena
kīrtanīyaḥ sadā hariḥ

(Śikṣāṣṭaka 3)

La persona que se ocupa en servicio devocional, a menudo se ve rodeada de gente envidiosa y de muchos enemigos que tratan de vencerle o detenerle. Eso no es nuevo, ni exclusivo de la era actual, pues hace muchísimo tiempo, Prahlāda Mahārāja, por ocuparse en el servicio devocional del Señor, sufrió la persecución de Hiraṇyakaśipu, su demoníaco padre. Los ateos siempre están dispuestos a perseguir al devoto; la sugerencia de Caitanya Mahāprabhu, por consiguiente, es que hay que ser muy tolerante con ellos. No obstante, hay que continuar cantando el mantra Hare Kṛṣṇa y predicando su canto, porque esa prédica y ese canto constituyen la perfección de la vida. Hay que cantar y predicar acerca de lo urgente que es alcanzar la perfección de la vida en todos los aspectos. Así pues, hay que ocuparse en el servicio devocional del Señor y seguir los pasos de los ācāryas anteriores, empezando por el Señor Brahmā, etc.

Texto

atha tvam asi no brahman
paramātman vipaścitām
viśvaṁ rudra-bhaya-dhvastam
akutaścid-bhayā gatiḥ

Palabra por palabra

atha — por lo tanto; tvam — Tú, mi Señor; asi — eres; naḥ — nuestro; brahman — ¡oh, Brahman Supremo!; parama-ātman — ¡oh, Superalma!; vipaścitām — para los hombres sabios y eruditos; viśvam — todo el universo; rudra-bhaya — temeroso de Rudra; dhvastam — aniquilado; akutaścit-bhayā — indudablemente libre de temor; gatiḥ — destino.

Traducción

Mi querido Señor, las personas realmente eruditas saben que Tú eres el Brahman Supremo y la Superalma. Aunque todo el universo teme al Señor Rudra, que finalmente lo aniquila todo, para los devotos eruditos Tú eres el destino libre de temor que todos deben alcanzar.

Significado

La creación, el mantenimiento y la aniquilación de la manifestación cósmica están en manos de los tres señores: Brahmā, Viṣṇu y Śiva (Maheśvara). El cuerpo material se termina en el momento de la aniquilación. Tanto el cuerpo universal como la pequeña unidad, el cuerpo individual de la entidad viviente, están expuestos a perecer en la aniquilación final. Los devotos, sin embargo, no temen la aniquilación del cuerpo, pues saben que después de la aniquilación irán de regreso al hogar, de vuelta a Dios (tyaktvā dehaṁ punar janma naiti mām eti so ’rjuna).

Quien sigue estrictamente el proceso del servicio devocional no tiene miedo de la muerte, pues está predestinado a ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Los no devotos sienten miedo de la muerte, porque no tienen ninguna garantía acerca de cuál va a ser su próximo destino, ni del tipo de cuerpo que van a obtener en su siguiente vida. En este verso es significativa la palabra rudra-bhaya, pues es el propio Rudra, el Señor Śiva, quien está hablando del «temor a Rudra». Esto indica que hay muchos Rudras —once—, y que el Rudra (el Señor Śiva) que estaba ofreciendo esta oración a la Suprema Personalidad de Dios es distinto de los demás Rudras, aunque tan poderoso como ellos. La conclusión es que los Rudras se temen entre sí, pues todos y cada uno de ellos están ocupados en la destrucción de la manifestación cósmica. Excepto el devoto, todos, incluso el propio Rudra, temen a Rudra. El devoto, sin embargo, no le teme, pues siempre está seguro, bajo la protección de los pies de loto del Señor. Śrī Kṛṣṇa dice en el Bhagavad-gītā (9.31): kaunteya pratijānīhi na me bhaktaḥ praṇaśyati: «Mi querido Arjuna, puedes declarar públicamente que Mi devoto puro no será vencido en ninguna circunstancia».

Texto

idaṁ japata bhadraṁ vo
viśuddhā nṛpa-nandanāḥ
sva-dharmam anutiṣṭhanto
bhagavaty arpitāśayāḥ

Palabra por palabra

idam — esta; japata — mientras cantan; bhadram — todo lo auspicioso; vaḥ — todos ustedes; viśuddhāḥ — purificados; nṛpa-nandanāḥ — los hijos del rey; sva-dharmam — los propios deberes prescritos; anutiṣṭhantaḥ — cumplir; bhagavati — a la Suprema Personalidad de Dios; arpita — abandonados; āśayāḥ — con todas las clases de fidelidad.

Traducción

Mis queridos hijos del rey, simplemente cumplan con sus deberes como reyes, conservando el corazón puro. Simplemente canten esta oración con la mente fija en los pies de loto del Señor. Eso les traerá toda buena fortuna, pues el Señor Se sentirá muy complacido con ustedes.

Significado

Las oraciones del Señor Śiva son muy autoritativas y están llenas de significado. Por tan solo ofrecer oraciones al Señor Supremo, podemos alcanzar la perfección, aun permaneciendo ocupados en nuestro deber prescrito. El verdadero objetivo de la vida es llegar a ser devotos del Señor. No importa si somos brāhmaṇas, kṣatriyas, vaiśyas, śūdras, americanos, ingleses, hindúes, etc.; cualquiera que sea nuestra situación en la existencia, siempre podemos ejecutar servicio devocional; basta con ofrecer oraciones a la Suprema Personalidad de Dios. El mahā-mantra Hare Kṛṣṇa también es una oración; al orar, nos dirigimos a la Suprema Personalidad de Dios, pronunciamos Su nombre, e invocamos la fortuna rogando al Señor que nos permita ocuparnos en Su servicio devocional. Al cantar el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa, también decimos: «Mi querido Señor Kṛṣṇa, mi querido Señor Rāma, ¡oh, energía del Señor, Hare!, por favor, ocupénme en Su servicio». Tal vez nuestra posición sea baja, pero no hay ninguna circunstancia en que no se puede ejecutar servicio devocional; como se afirma en las Escrituras: ahaituky apratihatā: Ninguna circunstancia material puede representar un obstáculo en el servicio devocional» (Bhāg. 1.2.6). Este es también el proceso que recomendó el Señor Caitanya Mahāprabhu:

jñāne prayāsam udapāsya namanta eva
jīvanti san-mukharitāṁ bhavadīya-vārtām
sthāne sthitāḥ śruti-gatāṁ tanu-vāṅ-manobhir
ye prāyaśo ’jita jito ’py asi tais tri-lokyām

(Bhāg. 10.14.3)

No es necesario cambiar de residencia ni abandonar los deberes prescritos; basta con prestar oído a las palabras de las almas iluminadas que propagan el mensaje del Señor. El movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa se basa en ese principio; estamos abriendo centros por todo el mundo para dar a todos la oportunidad de escuchar el mensaje de Kṛṣṇa y que de este modo puedan ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios.

Texto

tam evātmānam ātma-sthaṁ
sarva-bhūteṣv avasthitam
pūjayadhvaṁ gṛṇantaś ca
dhyāyantaś cāsakṛd dharim

Palabra por palabra

tam — a Él; eva — ciertamente; ātmānam — el Alma Suprema; ātma-stham — en sus corazones; sarva — todos; bhūteṣu — en cada ser vivo; avasthitam — situado; pūjayadhvam — adoren; gṛṇantaḥ ca — canten siempre; dhyāyantaḥ ca — mediten siempre en; asakṛt — continuamente; harim — la Suprema Personalidad de Dios.

Traducción

¡Oh, hijos del rey!, la Suprema Personalidad de Dios, Hari, está en el corazón de todos. Él está también en sus corazones. Por lo tanto, canten las glorias del Señor y mediten continuamente en Él.

Significado

La palabra asakṛt es significativa; no se refiere a «unos minutos», sino que su sentido es «continuamente». Esa es la instrucción del Señor Caitanya Mahāprabhu en su Śikṣāṣṭaka: kīrtanīyaḥ sadā hariḥ: «El santo nombre del Señor debe cantarse las veinticuatro horas del día». Por esa razón, en el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa pedimos a los devotos que canten un mínimo diario de dieciséis vueltas en el rosario. En realidad, hay que cantar las veinticuatro horas del día, como Ṭhākura Haridāsa, que cantaba el mantra Hare Kṛṣṇa trescientas mil veces al día; no tenía otra ocupación. Algunos de los Gosvāmīs, como Raghunātha dāsa Gosvāmī, también cantaban y ofrecían reverencias siguiendo medidas muy estrictas. En su oración a los Seis Gosvāmīs (Ṣaḍ-gosvāmy-aṣṭaka), Śrīnivāsācārya afirma: saṅkhyā-pūrvaka-nāma-gāna-natibhiḥ kālāvasānī-kṛtau. La palabra saṅkhyā-pūrvaka significa «manteniendo una regularidad numérica». Raghunātha dāsa Gosvāmī, además de cantar el santo nombre del Señor, también ofrecía un elevado número de reverencias.

Como los príncipes iban a comenzar un período de rigurosas austeridades para adorar al Señor, el Señor Śiva les aconsejó que cantasen constantemente acerca de la Suprema Personalidad de Dios y que meditasen en Él. Es significativo el hecho de que el Señor Śiva ofreció personalmente sus oraciones a la Suprema Personalidad de Dios tal como las había aprendido de su padre, el Señor Brahmā. Ahora estaba predicando a los príncipes de la misma manera, conforme al sistema paramparā. Las instrucciones que se reciben del maestro espiritual no solo se deben poner en práctica, sino que, además, hay que distribuir ese conocimiento a los propios discípulos.

También son significativas las palabras ātmānam ātma-sthaṁ sarva-bhūteṣv avasthitam. La Personalidad de Dios es el origen de todas las entidades vivientes. Siendo estas partes integrales del Señor, Él es el padre de todas ellas. Es muy fácil buscar al Señor Supremo dentro del corazón, pues Él está situado en el corazón de todas las entidades vivientes. En este verso se considera que el proceso de adorar al Señor es muy fácil y completo, pues todo el mundo, sea cual sea su circunstancia, puede sentarse allí donde se encuentre y cantar los santos nombres del Señor. Al cantar y escuchar, la persona se ocupa en meditación de un modo natural.

Texto

yogādeśam upāsādya
dhārayanto muni-vratāḥ
samāhita-dhiyaḥ sarva
etad abhyasatādṛtāḥ

Palabra por palabra

yoga-ādeśam — esta enseñanza de bhakti-yoga; upāsādya — leyendo constantemente; dhārayantaḥ — y llevando en el corazón; muni-vratāḥ — hagan el voto de los grandes sabios, el voto de silencio; samāhita — siempre fijo en la mente; dhiyaḥ — con inteligencia; sarve — todos ustedes; etat — esta; abhyasata — práctica; ādṛtāḥ — con gran reverencia.

Traducción

Mis queridos príncipes, he esbozado, en forma de oración, el sistema de yoga del canto del santo nombre. Todos ustedes deben llevar en la mente este importante stotra, y deben prometer guardarlo, a fin de llegar a ser grandes sabios. Actuando en silencio, como los grandes sabios, deben practicar este método con atención y reverencia.

Significado

En el sistema de haṭha-yoga hay que practicar ejercicios físicos, dhyāna, dhāraṇā, āsana, meditación, etc. Hay también que sentarse adoptando una determinada postura y concentrar la mirada en la punta de la nariz. En el sistema de haṭha-yoga hay tantas reglas y regulaciones que su práctica en esta era es poco menos que imposible. La otra posibilidad es el sistema de bhakti-yoga, que es muy fácil, y no solo en esta era, sino también en las demás; hace muchísimo tiempo, el Señor Śiva abogó por él ante los príncipes hijos de Mahārāja Prācīnabarhiṣat. El bhakti-yoga no es un sistema de nuevo cuño; hace cinco mil años el propio Señor Kṛṣṇa lo recomendó como el yoga más elevado. En el Bhagavad-gītā (6.47), Kṛṣṇa dice a Arjuna:

yoginām api sarveṣāṁ
mad-gatenāntarātmanā
śraddhāvān bhajate yo māṁ
sa me yuktatamo mataḥ

«De todos los yogīs, aquel que tiene una gran fe y que siempre mora en Mí, piensa en Mí y Me ofrece servicio amoroso trascendental, es el que está más íntimamente unido a Mí en yoga, y es el más elevado de todos. Esa es Mi opinión».

El yogī más elevado es el que en su interior piensa constantemente en Kṛṣṇa y canta las glorias del Señor. En otras palabras, este sistema de bhakti-yoga existe desde tiempo inmemorial, y en la actualidad se continúa en el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa.

A este respecto es significativa la palabra muni-vratāḥ, pues los que tienen interés en avanzar en la vida espiritual deben guardar silencio. Silencio significa hablar solamente kṛṣṇa-kathā. Ese es el silencio de Mahārāja Ambarīṣa:

sa vai manaḥ kṛṣṇa-padāravindayor
vacāṁsi vaikuṇṭha-guṇānuvarṇane

«El rey Ambarīṣa fijó siempre su mente en los pies de loto del Señor, y solo hablaba de Él» (Bhāg. 9.4.19). Nosotros también debemos aprovechar esta oportunidad que la vida nos ofrece de llegar a ser como los grandes santos por el simple hecho de no hablar con personas indeseables si no hay necesidad de ello. Debemos hablar de Kṛṣṇa o cantar Hare Kṛṣṇa, sin desviarnos. Eso se denomina muni-vrata. Debemos tener una inteligencia muy aguda (samāhita-dhiyaḥ) y que actúe siempre de un modo consciente de Kṛṣṇa. Las palabras etad abhyasatādṛtāḥ indican que si recibimos estas instrucciones del maestro espiritual con gran reverencia (ādṛta), y las ponemos en práctica, el proceso de bhakti-yoga nos resultará extraordinariamente fácil.

Texto

idam āha purāsmākaṁ
bhagavān viśvasṛk-patiḥ
bhṛgv-ādīnām ātmajānāṁ
sisṛkṣuḥ saṁsisṛkṣatām

Palabra por palabra

idam — esto; āha — dijo; purā — en el pasado; asmākam — a nosotros; bhagavān — el señor; viśva-sṛk — los creadores del universo; patiḥ — señor; bhṛgu-ādīnām — de los grandes sabios encabezados por Bhṛgu; ātmajānām — de sus hijos; sisṛkṣuḥ — deseosos de crear; saṁsisṛkṣatām — que están a cargo de la creación.

Traducción

Originalmente recibimos estas oraciones de labios del Señor Brahmā, el señor de todos los creadores. A los creadores, encabezados por Bhṛgu, se les instruyó en ellas porque deseaban crear.

Significado

El Señor Brahmā fue creado por el Señor Viṣṇu; después, el Señor Brahmā creó al Señor Śiva y a otros grandes sabios, encabezados por Bhṛgu Muni. Entre esos grandes sabios estaban Bhṛgu, Marīci, Ātreya, Vasiṣṭha y otros. Todos ellos estaban encargados de crear población. En el principio no había muchas entidades vivientes; entonces Viṣṇu confió a Brahmā la tarea de la creación, y Brahmā, a su vez, creó muchos miles de semidioses y grandes sabios para que continuasen esa tarea. Al mismo tiempo, el Señor Brahmā previno a todos sus hijos y discípulos recitando las oraciones que ahora ha repetido el Señor Śiva. La creación material significa ocupaciones materiales, pero esa ocupación puede neutralizarse con el recuerdo constante de nuestra relación con el Señor, que se describe en las oraciones del Señor Śiva. De esta manera podemos permanecer constantemente en contacto con la Suprema Personalidad de Dios, sin desviarnos del sendero de conciencia de Kṛṣṇa, a pesar de ocuparnos en la creación. Esa es la finalidad específica del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa. En el mundo material, todos están ocupados con determinados deberes prescritos en función del varṇāśrama-dharma. Los brāhmaṇas, kṣatriyas, vaiśyas, śūdras, etc., están ocupados en sus deberes prescritos, pero quien recuerde su principal deber —mantenerse en constante contacto con la Suprema Personalidad de Dios—, obtendrá el éxito en todo. Pero el que se limite a cumplir con las reglas y regulaciones del varṇāśrama-dharma conforme a su papel de brāhmaṇa, kṣatriya, vaiśya, o śūdra, absorto en sus deberes, pero sin recordar su relación eterna con el Señor, lo único que hará con todas esas ocupaciones, actividades y deberes prescritos es perder el tiempo. Esto se confirma en el Primer Canto del Śrīmad-Bhāgavatam (1.2.8):

dharmaḥ svanuṣṭhitaḥ puṁsāṁ
viṣvaksena-kathāsu yaḥ
notpādayed yadi ratiṁ
śrama eva hi kevalam

La conclusión es que estar absortos en la ejecución de los deberes prescritos no tiene porque ser un freno para el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa. Simplemente hay que ejecutar el servicio devocional de śravaṇaṁ kīrtanam: escuchar, cantar y recordar. No es necesario abandonar los deberes prescritos. Como se afirma en el Bhagavad-gītā (18.46):

yataḥ pravṛttir bhūtānāṁ
yena sarvam idaṁ tatam
sva-karmaṇā tam abhyarcya
siddhiṁ vindati mānavaḥ

«Por adorar al Señor, que es la fuente de todos los seres y es omnipresente, el hombre puede alcanzar la perfección mediante el desempeño de sus propios deberes».

Así pues, el que continúa ejecutando su deber prescrito, pero adora a la Suprema Personalidad de Dios tal como el Señor Śiva recomienda en estas oraciones, alcanza la perfección de la vida. Svanuṣṭhitasya dharmasya saṁsiddhir hari-toṣaṇam (Bhāg. 1.2.13). Debemos continuar ejecutando nuestros deberes prescritos, pero si con ellos tratamos de satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios, lograremos la perfección de la vida.

Texto

te vayaṁ noditāḥ sarve
prajā-sarge prajeśvarāḥ
anena dhvasta-tamasaḥ
sisṛkṣmo vividhāḥ prajāḥ

Palabra por palabra

te — por él; vayam — a todos nosotros; noditāḥ — ordenados; sarve — todos; prajā-sarge — en el momento de crear población; prajā-īśvarāḥ — los controladores de todas las entidades vivientes; anena — con esta; dhvasta-tamasaḥ — liberados de todo tipo de ignorancia; sisṛkṣmaḥ — creamos; vividhāḥ — distintas especies de; prajāḥ — entidades vivientes.

Traducción

Cuando el Señor Brahmā nos ordenó que creásemos, los prajāpatis cantamos estas oraciones en alabanza de la Suprema Personalidad de Dios, y nos liberamos por completo de la ignorancia. Así pudimos crear las diversas especies de entidades vivientes.

Significado

De este verso aprendemos que las diversas especies de entidades vivientes fueron creadas simultáneamente en el comienzo mismo de la creación. Esto desmiente la disparatada teoría de la evolución de Darwin. No es cierto que hace millones de años no existiesen seres humanos inteligentes. Por el contrario, vemos que la criatura más inteligente, el Señor Brahmā, fue el primer ser creado. Después, el Señor Brahmā creó a otros sabios santos, como Marīci, Bhṛgu, Ātreya, Vasiṣṭha y el Señor Śiva, quienes, a su vez, crearon distintos tipos de cuerpos conforme al karma. En el Śrīmad-Bhāgavatam, el Señor Kapiladeva dice a Su madre que la entidad viviente recibe un tipo de cuerpo en particular conforme a sus acciones, y que las autoridades superiores determinan el tipo de cuerpo que debe recibir. Esas autoridades superiores, designadas por la Suprema Personalidad de Dios, son el Señor Brahmā y todos los demás prajāpatis y manus. Así pues, desde el principio de la creación se puede ver que el primer ser creado es el más inteligente. No es cierto que la supuesta inteligencia del hombre moderno se haya ido formando por un proceso gradual de evolución. Como se afirma en el Brahma-vaivarta Purāṇa, existe un proceso evolutivo gradual, pero lo que evoluciona no es el cuerpo. Las formas corporales ya existen de antemano. Bajo la supervisión de autoridades superiores, las leyes de la naturaleza hacen que la entidad espiritual, la chispa espiritual que está dentro del cuerpo, se vaya elevando gradualmente. De este verso aprendemos que las diversas especies de entidades vivientes existen desde el mismo comienzo de la creación. No es cierto que algunas se hayan extinguido. Todas existen; nuestra falta de conocimiento nos impide ver las cosas desde la perspectiva correcta.

En este verso es muy importante la palabra dhvasta-tamasaḥ, pues no es posible controlar la creación de las diversas especies de entidades vivientes sin estar libre de la ignorancia. Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (3.31.1) (daiva-netreṇa), los cuerpos se reciben conforme a la supervisión de poderes superiores. Pero, ¿cómo podrían esos poderes superiores controlar el proceso evolutivo de la entidad viviente, si no estuviesen ellos mismos libres de toda imperfección? Los seguidores de las enseñanzas védicas no pueden aceptar la teoría de la evolución de Darwin, pues es fruto de un conocimiento imperfecto.

Texto

athedaṁ nityadā yukto
japann avahitaḥ pumān
acirāc chreya āpnoti
vāsudeva-parāyaṇaḥ

Palabra por palabra

atha — de este modo; idam — este; nityadā — regularmente; yuktaḥ — con gran atención; japan — musitar; avahitaḥ — con plena atención; pumān — una persona; acirāt — sin tardanza; śreyaḥ — lo auspicioso; āpnoti — logra; vāsudeva-parāyaṇaḥ — el que es devoto del Señor Kṛṣṇa.

Traducción

El devoto cuya mente esté siempre absorta en el Señor Kṛṣṇa y cante este stotra [oración] con gran atención y reverencia, no tardará en obtener la perfección más elevada de la vida.

Significado

La perfección consiste en llegar a ser devoto del Señor Kṛṣṇa. Como se afirma en el Primer Canto del Śrīmad-Bhāgavatam (1.2.28): vāsudeva-parā vedā vāsudeva-parā makhāḥ: El objetivo supremo de la vida es Vāsudeva, Kṛṣṇa. Todo devoto puede alcanzar la perfección completa, ganancias materiales y la liberación con simplemente ofrecer oraciones al Señor Kṛṣṇa. Hay una gran cantidad de oraciones que los grandes sabios y las grandes personalidades, como el Señor Brahmā y el Señor Śiva, han dirigido al Señor Kṛṣṇa. El Señor Kṛṣṇa recibe el nombre de śiva-viriñci-nutam (Bhāg. 11.5.33). Śiva significa «el Señor Śiva», y viriñci significa «el Señor Brahmā». Esos dos semidioses ofrecen oraciones al Señor Vāsudeva, Kṛṣṇa. Si seguimos los pasos de esas grandes personalidades y nos consagramos al Señor Kṛṣṇa como devotos, lograremos el éxito en la vida. Por desgracia, la gente no conoce este secreto. Na te viduḥ svārtha-gatiṁ hi viṣṇum: «No saben que la verdadera finalidad de la vida, y su más elevada perfección, es adorar al Señor Viṣṇu [Kṛṣṇa]» (Bhāg. 7.5.31). Es imposible alcanzar la perfección tratando de hacer ajustes en la energía externa. Si no somos devotos del Señor Kṛṣṇa, lo único que nos espera es la decepción y el desconcierto. Para salvar a las entidades vivientes de esa calamidad, el Señor Kṛṣṇa indica en el Bhagavad-gītā (7.19):

bahūnāṁ janmanām ante
jñānavān māṁ prapadyate
vāsudevaḥ sarvam iti
sa mahātmā sudurlabhaḥ

«Después de muchos nacimientos y muertes, el sabio se rinde a Mí, sabiendo muy bien que Yo, Vāsudeva, soy todo lo que existe. Esa gran alma es muy difícil de encontrar».

Por el simple hecho de volvernos devotos de Vāsudeva, podemos obtener todas las bendiciones que deseemos.

Texto

śreyasām iha sarveṣāṁ
jñānaṁ niḥśreyasaṁ param
sukhaṁ tarati duṣpāraṁ
jñāna-naur vyasanārṇavam

Palabra por palabra

śreyasām — de todas las bendiciones; iha — en este mundo; sarveṣām — de cada persona; jñānam — conocimiento; niḥśreyasam — el beneficio supremo; param — trascendental; sukham — felicidad; tarati — atraviesa; duṣpāram — insuperable; jñāna — conocimiento; nauḥ — nave; vyasana — peligro; arṇavam — el océano.

Traducción

Muchos son los logros que se pueden perseguir en el mundo material, pero de todos ellos, se considera que el logro de conocimiento es el más elevado, pues el océano de la nesciencia solo se puede atravesar en la nave del conocimiento. No hay ninguna otra manera de cruzarlo.

Significado

En realidad, en el mundo material todos están sufriendo debido a la ignorancia. Día a día vemos que personas sin conocimiento incurren en delitos, y son detenidas y castigadas, a pesar de que en realidad quizás no fueran conscientes de que su acción era pecaminosa. Esa ignorancia impera en todo el mundo. La gente no se plantea el riesgo que corre al tratar de tener relaciones sexuales ilícitas, al matar animales para placer de la lengua, y al disfrutar de las drogas, el alcohol y los juegos de azar. Es muy lamentable que los líderes del mundo no conozcan los efectos de esas actividades pecaminosas. En lugar de ello, se toman las cosas a la ligera y, amplían cada vez más, con mucho éxito, las márgenes del océano de nesciencia.

Lo contrario de esa ignorancia, el conocimiento completo, es el logro más grande que se puede alcanzar en el mundo material. En la práctica vemos que las personas dotadas de suficiente conocimiento salen bien libradas de las muchas trampas y peligros de la vida. Como se afirma en el Bhagavad-gītā (7.19): bahūnāṁ janmanām ante jñānavān māṁ prapadyate: «El que alcanza la verdadera sabiduría, se entrega a la Suprema Personalidad de Dios». Vāsudevaḥ sarvam iti sa mahātmā sudurlabhaḥ: «Es muy difícil dar con un alma de esa grandeza».

El movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa tiene la determinación de abrir los ojos a los supuestos líderes de la sociedad, que están llenos de ignorancia, y de esa forma, salvarles de las muchas trampas y peligros de la vida. El mayor peligro es recibir un cuerpo inferior al humano. Si hemos llegado a la forma humana de vida, que nos permite restablecer nuestra relación con la Suprema Personalidad de Dios, Govinda, ha sido después de muchísimas dificultades. El Señor Śiva, sin embargo, nos indica que aquellos que aprovechen la oportunidad y ofrezcan las oraciones que él ha recitado, en muy poco tiempo llegarán a ser devotos del Señor Vāsudeva, y de esa forma podrán atravesar el océano de nesciencia y lograr la perfección de la vida.

Texto

ya imaṁ śraddhayā yukto
mad-gītaṁ bhagavat-stavam
adhīyāno durārādhyaṁ
harim ārādhayaty asau

Palabra por palabra

yaḥ — todo el que; imam — esta; śraddhayā — con gran fe; yuktaḥ — con apego y devoción; mat-gītam — la canción que yo he compuesto o recitado; bhagavat-stavam — una oración ofrecida a la Suprema Personalidad de Dios; adhīyānaḥ — mediante el estudio regular; durārādhyam — muy difícil de adorar; harim — a la Suprema Personalidad de Dios; ārādhayati — él puede, sin embargo, adorarle; asau — esa persona.

Traducción

Es muy difícil adorar y ofrecer servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios; sin embargo, al que recite o simplemente lea este stotra [oración] que yo he compuesto y recitado, le será muy fácil invocar la misericordia de la Suprema Personalidad de Dios.

Significado

Es especialmente significativo el hecho de que el Señor Śiva es un devoto puro del Señor Vāsudeva. Vaiṣṇavānāṁ yathā śambhuḥ: «Entre todos los vaiṣṇavas, el Señor Śiva es el más elevado». En consecuencia, el Señor Śiva encabeza una sampradāya, o línea de sucesión discipular, que recibe el nombre de Rudra-sampradāya. En la actualidad siguen la línea discipular de Rudra, el Señor Śiva, los vaiṣṇavas pertenecientes a la Viṣṇusvāmi-sampradāya. Llegar a ser devoto del Señor Kṛṣṇa, Vāsudeva, es extraordinariamente difícil. La palabra durārādhyam subraya ese hecho. No es difícil adorar a los semidioses, pero llegar a ser devoto del Señor Vāsudeva, Kṛṣṇa, no es tan fácil. Sin embargo, para el que sigue estrictamente los principios y no se desvía del sendero marcado por las autoridades superiores, como aconseja el Señor Śiva, llegar a ser devoto del Señor Vāsudeva no es difícil. Esto lo confirma también Prahlāda Mahārāja. El servicio devocional no es para los especuladores mentales. El servicio devocional es un logro especial que solo la persona que se ha entregado a un devoto puro puede alcanzar. Las palabras de Prahlāda Mahārāja lo confirman: mahīyasāṁ pāda-rajo-’bhiṣekaṁ niṣkiñcanānāṁ na vṛṇīta yāvat: «Si no se recibe el polvo de los pies de loto de un devoto puro, que está libre de toda contaminación material, no se puede entrar en el servicio devocional del Señor» (Bhāg. 7.5.32).

Texto

vindate puruṣo ’muṣmād
yad yad icchaty asatvaram
mad-gīta-gītāt suprītāc
chreyasām eka-vallabhāt

Palabra por palabra

vindate — obtiene; puruṣaḥ — el devoto; amuṣmāt — de la Personalidad de Dios; yat yat — lo que; icchati — desea; asatvaram — estando fijo; mat-gīta — que he cantado; gītāt — con la canción; su-prītāt — del Señor, que Se siente muy complacido; śreyasām — de toda bendición; eka — uno; vallabhāt — del más querido.

Traducción

La Suprema Personalidad de Dios es el objetivo más querido de todas las bendiciones auspiciosas. El ser humano que recite la oración que he cantado puede complacer a la Suprema Personalidad de Dios. Ese devoto, fijo en el servicio devocional del Señor, puede obtener del Señor Supremo todo lo que desee.

Significado

Como se explica en el Bhagavad-gītā (6.22): yaṁ labdhvā cāparaṁ lābhaṁ manyate nādhikaṁ tataḥ: Quien logra obtener el favor de la Suprema Personalidad de Dios, no aspira a nada más, ni desea ningún otro beneficio. Dhruva Mahārāja, con la práctica de austeridades, alcanzó la perfección y vio personalmente a la Suprema Personalidad de Dios. En esa ocasión, el Señor le ofreció la bendición que deseara. Dhruva, sin embargo, contestó que no deseaba nada, pues estaba perfectamente satisfecho con la bendición de ver al Señor. Con excepción del servicio del Señor, todo lo que podamos desear es ilusión, māyā. Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo: jīvera ‘svarūpa’ haya—kṛṣṇera ‘nitya-dāsa’ (Cc. Madhya 20.108). Todas las entidades vivientes son servidores eternos del Señor; por lo tanto, cuando nos ocupamos en el servicio del Señor, alcanzamos la perfección más elevada de la vida. Por la gracia de su señor, el sirviente fiel puede ver satisfechos todos sus deseos; el que se ocupa en el servicio amoroso trascendental del Señor no aspira a nada más. Para que todos sus deseos queden satisfechos, solo necesita ocuparse constantemente en el servicio amoroso del Señor. El Señor Śiva nos muestra que todo devoto puede obtener el éxito con tan solo cantar las oraciones que él ha recitado.

Texto

idaṁ yaḥ kalya utthāya
prāñjaliḥ śraddhayānvitaḥ
śṛṇuyāc chrāvayen martyo
mucyate karma-bandhanaiḥ

Palabra por palabra

idam — esta oración; yaḥ — el devoto que; kalye — por la mañana temprano; utthāya — después de levantarse de la cama; prāñjaliḥ — con las manos juntas; śraddhayā — con fe y devoción; anvitaḥ — absorto de esa manera; śṛṇuyāt — canta y escucha personalmente; śrāvayet — y hace que otros escuchen; martyaḥ — ese ser humano; mucyate — se libera; karma-bandhanaiḥ — de todas las acciones que se derivan de las actividades fruitivas.

Traducción

El devoto que se levanta temprano por la mañana y, uniendo las manos, canta estas oraciones del Señor Śiva, dando a otros la posibilidad de escucharlas también, se libera por completo del cautiverio de las actividades fruitivas, sin duda alguna.

Significado

Mukti, la liberación, significa verse libre de los resultados de las actividades fruitivas. Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (2.10.6): muktir hitvānyathā-rūpam svarupeṇa vyavasthitiḥ. Mukti significa abandonar todas las demás actividades y situarse en la propia posición constitucional. En el estado condicionado, estamos enredados en una cadena de actividades fruitivas. Karma-bandhana significa «las ataduras de la actividad fruitiva». Mientras tengamos la mente absorta en actividades fruitivas, tendremos que hacer planes en busca de la felicidad. El proceso de bhakti-yoga es distinto. Bhakti-yoga significa actuar de conformidad con la orden de la autoridad suprema. Cuando actuamos siguiendo las directrices de la autoridad suprema, no nos enredamos en los resultados fruitivos. Arjuna, por ejemplo, luchó porque la Suprema Personalidad de Dios así lo quería; por lo tanto, no era responsable del resultado de la batalla. En lo que se refiere al servicio devocional, incluso cantar y escuchar está al mismo nivel que actuar con el cuerpo, la mente y los sentidos. De hecho, cantar y escuchar también son actividades de los sentidos. Los sentidos, cuando se emplean para la propia complacencia, nos enredan en el karma, pero cuando se emplean para la satisfacción del Señor, nos establecen en el plano del bhakti.

Texto

gītaṁ mayedaṁ naradeva-nandanāḥ
parasya puṁsaḥ paramātmanaḥ stavam
japanta ekāgra-dhiyas tapo mahat
caradhvam ante tata āpsyathepsitam

Palabra por palabra

gītam — canción; mayā — por mí; idam — esta; naradeva-nandanāḥ — ¡oh, hijos del rey!; parasya — de la Suprema; puṁsaḥ — Personalidad de Dios; parama-ātmanaḥ — la Superalma de todos; stavam — oración; japantaḥ — cantar; eka-agra — atención perfecta; dhiyaḥ — inteligencia; tapaḥ — austeridades; mahat — grandes; caradhvam — practiquen; ante — al final; tataḥ — a continuación; āpsyatha — obtendrán; īpsitam — el resultado deseado.

Traducción

Mis queridos hijos del rey, las oraciones que les he recitado van dirigidas a complacer a la Suprema Personalidad de Dios, la Superalma. Les aconsejo que recen esas oraciones, pues producen el mismo efecto que las grandes austeridades. De esa forma, cuando alcancen la madurez, lograrán el éxito en la vida, y ciertamente, sin la menor duda, todos los objetivos que se hayan propuesto.

Significado

Si persistimos en la práctica constante del servicio devocional, con el paso del tiempo veremos satisfechos todos nuestros deseos.

Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo vigesimocuarto del Canto Cuarto del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado: «El himno del Señor Śiva».