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Capítulo 21

Enseñanzas de Mahārāja Pṛthu

Texto

maitreya uvāca
mauktikaiḥ kusuma-sragbhir
dukūlaiḥ svarṇa-toraṇaiḥ
mahā-surabhibhir dhūpair
maṇḍitaṁ tatra tatra vai

Palabra por palabra

maitreyaḥ uvāca—el gran sabio Maitreya continuó hablando; mauktikaiḥ—con perlas; kusuma—de flores; sragbhiḥ—con guirnaldas; dukūlaiḥ—telas; svarṇa—de oro; toraṇaiḥ—con puertas; mahā-surabhibhiḥ—muy perfumadas; dhūpaiḥ—con incienso; maṇḍitam—adornada; tatra tatra—aquí y allí; vai—ciertamente.

Traducción

El gran sabio Maitreya dijo a Vidura: Al entrar en su ciudad, el rey vio que esta lo recibía maravillosamente adornada con perlas, guirnaldas de flores, hermosas telas y puertas de oro; un aromático perfume de incienso se extendía por toda la ciudad.

Significado

La verdadera opulencia viene de los dones de la naturaleza, como el oro, la plata, las perlas, piedras preciosas, flores frescas, árboles y telas de seda. De modo que la civilización védica recomienda la opulencia de esos dones naturales de la Suprema Personalidad de Dios como elementos decorativos. Ante esa opulencia, la condición de la mente cambia, y toda la atmósfera se espiritualiza. La capital del rey Pṛthu estaba engalanada con adornos opulentos de ese tipo.

Texto

candanāguru-toyārdra-
rathyā-catvara-mārgavat
puṣpākṣata-phalais tokmair
lājair arcirbhir arcitam

Palabra por palabra

candana—pasta de sándalo; aguru—un tipo de hierba aromática; toya—el agua de; ārdra—rociados con; rathyā—un sendero para cuadrigas; catvara—pequeños parques; mārgavat—caminos; puṣpa—flores; akṣata—enteras; phalaiḥ—con las frutas; tokmaiḥ—minerales; lājaiḥ—cereales humedecidos; arcirbhiḥ—con lámparas; arcitam—adornados.

Traducción

Por todas partes, en los caminos, las carreteras y los pequeños parques de la ciudad, se había rociado agua con esencia de sándalo y de hierba aguru; por todas partes había adornos hechos con frutas enteras, flores, cereales humedecidos, minerales de distintas clases y lámparas, ofrecidos en calidad de artículos auspiciosos.

Texto

savṛndaiḥ kadalī-stambhaiḥ
pūga-potaiḥ pariṣkṛtam
taru-pallava-mālābhiḥ
sarvataḥ samalaṅkṛtam

Palabra por palabra

sa-vṛndaiḥ—junto con frutas y flores; kadalī-stambhaiḥ—con las columnas hechas con plataneros; pūga-potaiḥ—con grupos de animales jóvenes y procesiones de elefantes; pariṣkṛtam—muy limpia; taru—plantas jóvenes; pallava—hojas de mango tiernas; mālābhiḥ—con guirnaldas; sarvataḥ—por todas partes; samalaṅkṛtam—muy bien adornada.

Traducción

En los cruces de caminos había racimos de frutas y flores, y columnas hechas con plataneros y ramas de betel. Todos esos adornos, repartidos por todas partes, tenían un aspecto muy atractivo.

Texto

prajās taṁ dīpa-balibhiḥ
sambhṛtāśeṣa-maṅgalaiḥ
abhīyur mṛṣṭa-kanyāś ca
mṛṣṭa-kuṇḍala-maṇḍitāḥ

Palabra por palabra

prajāḥ—ciudadanos; tam—a él; dīpa-balibhiḥ—con lámparas; sambhṛta—teniendo; aśeṣa—infinidad de; maṅgalaiḥ—artículos auspiciosos; abhīyuḥ—salieron a recibir; mṛṣṭa—de hermoso brillo corporal; kanyāḥ ca—y muchachas solteras; mṛṣṭa—entrechocando; kuṇḍala—con pendientes; maṇḍitāḥ—estar adornadas con.

Traducción

Al paso del rey por las puertas de la ciudad, los ciudadanos lo recibieron con muchos artículos auspiciosos, como lámparas, flores y yogur. Salieron también a recibirlo muchas jóvenes solteras; eran muy hermosas y sus cuerpos estaban adornados con alhajas; llevaban pendientes que chocaban entre sí.

Significado

En la civilización védica, los productos naturales que los ciudadanos ofrecían y que estaban esparcidos por toda la ciudad, como nueces de betel, plátanos, trigo nuevo, arroz, yogur y bermellón, son artículos auspiciosos idóneos para recibir a un huésped importante, como un novio, un rey o un maestro espiritual. De manera similar, también es auspicioso un recibimiento ofrecido por muchachas solteras, limpias tanto interna como externamente y engalanadas con alhajas y hermosos vestidos. Esas kumārī, las muchachas solteras que nunca han tenido contacto con ningún varón, son miembros auspiciosos de la sociedad. Incluso en la actualidad, en las familias más conservadoras de la sociedad hindú no se permite que las muchachas solteras salgan con jóvenes o se relacionen libremente con ellos. Sus padres se esmeran en protegerlas mientras están solteras; cuando se casan, son sus jóvenes esposos quienes las protegen, y de mayores cuentan con la protección de los hijos. Gracias a esa protección, las mujeres son siempre una auspiciosa fuente de energía para el hombre.

Texto

śaṅkha-dundubhi-ghoṣeṇa
brahma-ghoṣeṇa cartvijām
viveśa bhavanaṁ vīraḥ
stūyamāno gata-smayaḥ

Palabra por palabra

śaṅkha—caracolas; dundubhi—timbales; ghoṣeṇa—con el sonido de; brahma—védicos; ghoṣeṇa—cantos; ca—también; ṛtvijām—de los sacerdotes; viveśa—entró; bhavanam—en el palacio; vīraḥ—el rey; stūyamānaḥ—adorado; gata-smayaḥ—sin orgullo.

Traducción

Cuando el rey entró en el palacio, sonaron caracolas y timbales, los sacerdotes cantaron mantras védicos y los recitadores profesionales ofrecieron oraciones. Sin embargo, toda esa ceremonia de bienvenida no afectó al rey en lo más mínimo.

Significado

El rey, a pesar de la opulenta recepción que se le había brindado, no se sintió envanecido. Por eso se dice que las personalidades grandes en poder y en fuerza nunca se envanecen, y se da el ejemplo del árbol lleno de frutos y flores, que se dobla hacia el suelo mostrando sumisión, en lugar de erguirse con orgullo. Es un signo del maravilloso carácter de las grandes personalidades.

Texto

pūjitaḥ pūjayām āsa
tatra tatra mahā-yaśāḥ
paurāñ jānapadāṁs tāṁs tān
prītaḥ priya-vara-pradaḥ

Palabra por palabra

pūjitaḥ—siendo adorado; pūjayām āsa—ofrecieron adoración; tatra tatra—aquí y allí; mahā-yaśāḥ—con un pasado de grandes actividades; paurān—los hombres nobles de la ciudad; jāna-padān—los ciudadanos comunes; tān tān—de esa manera; prītaḥ—satisfecho; priya-vara-pradaḥ—estaba dispuesto a ofrecerles toda bendición.

Traducción

Todos los ciudadanos, desde el más sencillo al más importante, dieron la bienvenida al rey de todo corazón, y él, por su parte, les concedió las bendiciones que deseaban.

Significado

Un rey responsable siempre es accesible a sus súbditos. Por lo general, todos los ciudadanos, tanto los nobles como el pueblo en general, sentían el deseo de ver al rey para recibir su bendición. El rey lo sabía, y por consiguiente, en cada encuentro con los súbditos, de inmediato satisfacía sus deseos o aliviaba sus penas. En cuanto a esto se refiere, un monarca responsable es mejor que lo se ha dado a llamar gobierno democrático, en el que nadie asume la responsabilidad de aliviar de sus penas a los ciudadanos, y en el que estos no pueden entrevistarse personalmente con el jefe ejecutivo supremo. En una monarquía responsable, los ciudadanos no tenían quejas contra el gobierno, y en caso de tenerlas, podían acudir directamente al rey para verlas resueltas de inmediato.

Texto

sa evam ādīny anavadya-ceṣṭitaḥ
karmāṇi bhūyāṁsi mahān mahattamaḥ
kurvan śaśāsāvani-maṇḍalaṁ yaśaḥ
sphītaṁ nidhāyāruruhe paraṁ padam

Palabra por palabra

saḥ—el rey Pṛthu; evam—de ese modo; ādīni—desde el mismo principio; anavadya—magnánimo; ceṣṭitaḥ—llevando a cabo diversas actividades; karmāṇi—actividad; bhūyāṁsi—repetidamente; mahān—grande; mahat-tamaḥ—el más grande de los grandes; kurvan—realizar; śaśāsa—gobernó; avani-maṇḍalam—la superficie de la Tierra; yaśaḥ—fama; sphītam—amplia; nidhāya—obtener; āruruhe—se elevó; param padam—a los pies de loto del Señor Supremo.

Traducción

El rey Pṛthu era la más grande de las grandes almas, y por lo tanto, era digno de la adoración de todos. Llevó a cabo muchas actividades gloriosas en el gobierno del mundo, y siempre fue magnánimo. Después de obtener ese gran éxito y una fama que se extendía por todo el universo, finalmente alcanzó los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios.

Significado

Un rey o jefe ejecutivo responsable tiene muchos deberes importantes que atender en el gobierno de sus súbditos. El más importante de esos deberes es celebrar los diversos tipos de sacrificios que se ordenan en las Escrituras védicas. Su siguiente deber es velar porque todos los ciudadanos cumplan con los deberes prescritos correspondientes a sus respectivas comunidades. El rey tiene el deber de comprobar que todas cumplen a la perfección con los deberes prescritos para las divisiones sociales de varṇa y āśrama. Además, tiene que dar el mayor auge posible a la producción de cereales, siguiendo el ejemplo del rey Pṛthu.

Hay distintos tipos de grandes personalistas: unas lo son en grado positivo, otro en grado comparativo, y también hay grandes personalidades en grado superlativo, pero Mahārāja Pṛthu estaba por encima de todas ellas. Por esa razón, en este verso se le describe con la palabra mahattamaḥ, «el más grande de los grandes». Mahārāja Pṛthu era un kṣatriya, y cumplió sus deberes de kṣatriya a la perfección. De la misma manera, los brāhmaṇas, vaiśyas y śūdras pueden desempeñar a la perfección sus respectivos deberes, y de esa forma, al final de la vida, elevarse al mundo trascendental, que recibe el nombre de paraṁ padam. Ese paraṁ padam, los planetas Vaikuṇṭhas, solo se puede alcanzar por medio del servicio devocional. La región del Brahman impersonal también recibe el nombre de paraṁ padam, pero alguien que no está apegado a la Personalidad de Dios tendrá que caer de nuevo al mundo material desde la situación paraṁ padam impersonal. Por consiguiente, está escrito: āruhya kṛcchreṇa paraṁ padaṁ tataḥ: Los impersonalistas se esfuerzan hasta el agotamiento por alcanzar el paraṁ padam, es decir, el brahmajyoti impersonal; sin embargo, por carecer de relación con la Suprema Personalidad de Dios, descienden otra vez al mundo material. Volando por el espacio exterior se puede ir muy lejos, pero por no llegar a ningún planeta, hay que volver otra vez a la Tierra. De manera similar, los impersonalistas que alcanzan el paraṁ padam del brahmajyoti impersonal, como no entran en los planetas Vaikuṇṭhas, vuelven de nuevo al mundo material y reciben refugio en uno de los planetas materiales. Aunque quizás alcancen Brahmaloka, tambien llamado Satyaloka, todos esos planetas están en el mundo material.

Texto

sūta uvāca
tad ādi-rājasya yaśo vijṛmbhitaṁ
guṇair aśeṣair guṇavat-sabhājitam
kṣattā mahā-bhāgavataḥ sadaspate
kauṣāraviṁ prāha gṛṇantam arcayan

Palabra por palabra

sūtaḥ uvāca—Sūta Gosvāmī dijo; tat—a ese; ādi-rājasya—del rey original; yaśaḥ—fama; vijṛmbhitam—muy cualificado; guṇaiḥ—con cualidades; aśeṣaiḥ—infinidad de; guṇa-vat—oportunamente; sabhājitam—ser alabado; kṣattā—Vidura; mahā-bhāgavataḥ—el gran devoto santo; sadaḥ-pate—líder de los grandes sabios; kauṣāravim—a Maitreya; prāha—dijo; gṛṇantam—mientras hablaba; arcayan—ofreciendo reverencias respetuosas.

Traducción

Sūta Gosvāmī continuó: ¡Oh, Śaunaka, líder de los grandes sabios!, el gran devoto Vidura, después de escuchar a Maitreya, que habló acerca de las actividades del rey Pṛthu, el rey original, que era plenamente cualificado y a quien se alababa y glorificaba ampliamente por todo el mundo, adoró a Maitreya Ṛṣi con gran sumisión y le hizo la siguiente pregunta.

Texto

vidura uvāca
so ’bhiṣiktaḥ pṛthur viprair
labdhāśeṣa-surārhaṇaḥ
bibhrat sa vaiṣṇavaṁ tejo
bāhvor yābhyāṁ dudoha gām

Palabra por palabra

viduraḥ uvāca—Vidura dijo; saḥ—él (el rey Pṛthu); abhiṣiktaḥ—cuando fue sentado en el trono; pṛthuḥ—el rey Pṛthu; vipraiḥ—por los grandes sabios y brāhmaṇas; labdha—obtuvo; aśeṣa—infinidad; sura-arhaṇaḥ—obsequio de los semidioses; bibhrat—en aumento; saḥ—él; vaiṣṇavam—que ha recibido a través del Señor Viṣṇu; tejaḥ—fuerza; bāhvoḥ—brazos; yābhyām—con los cuales; dudoha—explotó; gām—la Tierra.

Traducción

Vidura dijo: Mi querido brāhmaṇa Maitreya, es muy instructivo saber que fueron los grandes sabios y brāhmaṇas quienes sentaron en el trono al rey Pṛthu. Todos los semidioses le obsequiaron infinidad de regalos; además, él aumentó su influencia con la fuerza que recibió personalmente del Señor Viṣṇu. De esa forma hizo que la Tierra prosperase muchísimo.

Significado

Pṛthu Mahārāja era una encarnación dotada con el poder del Señor Viṣṇu; por esa razón, y de modo natural, era un gran vaiṣṇava devoto del Señor, con el que todos los semidioses se sentían complacidos y a quien obsequiaron con diversos regalos para ayudarle a ejercer su poder real; también los grandes sabios y personas santas participaron en su coronación. Con sus bendiciones, el rey gobernó la Tierra y explotó sus recursos, haciendo que la gente se sintiese muy satisfecha. Esto se ha explicado ya en los capítulos anteriores, que trataron de las actividades del rey Pṛthu. Como se verá en el verso siguiente, todo jefe ejecutivo del estado debe seguir los pasos de Mahārāja Pṛthu en el gobierno de su reino. No importa si el jefe ejecutivo es un rey o un presidente, o si el gobierno es monárquico o democrático: el proceso es tan perfecto que, si se pone en práctica, todo el mundo será feliz, y de ese modo será muy fácil para todos ejecutar servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios.

Texto

ko nv asya kīrtiṁ na śṛṇoty abhijño
yad-vikramocchiṣṭam aśeṣa-bhūpāḥ
lokāḥ sa-pālā upajīvanti kāmam
adyāpi tan me vada karma śuddham

Palabra por palabra

kaḥ—quien; nu—pero; asya—el rey Pṛthu; kīrtim—gloriosas actividades; na śṛṇoti—no escucha; abhijñaḥ—inteligente; yat—sus; vikrama—caballerescos; ucchiṣṭam—remanentes; aśeṣa—infinidad de; bhūpāḥ—reyes; lokāḥ—planetas; sa-pālāḥ—con sus semidioses; upajīvanti—procurar el sustento; kāmam—objetos deseados; adya api—hasta ese; tat—ese; me—a mí; vada—por favor, di; karma—actividades; śuddham—auspiciosas.

Traducción

Pṛthu Mahārāja era tan grande y magnánimo en sus actividades y en su sistema de gobierno, que todos los reyes y semidioses de todos los planetas siguen todavía sus pasos. ¿Quién no trataría de escuchar sus gloriosas actividades? Yo deseo escuchar cada vez más acerca de Pṛthu Mahārāja, pues sus actividades son muy piadosas y auspiciosas.

Significado

El propósito que movía al santo Vidura a escuchar una y otra vez acerca de Pṛthu Mahārāja era dar ejemplo a los reyes y jefes de estado comunes, quien deben sentirse inclinados a escuchar con asiduidad las actividades de Pṛthu Mahārāja, para, de ese modo, poder también ellos gobernar sus reinos y estados, fieles a la causa de la paz y la prosperidad de la gente. Por desgracia, en la actualidad a nadie le interesa escuchar acerca de Pṛthu Mahārāja o seguir sus pasos; debido a ello, no hay ninguna nación en el mundo que sea feliz o que esté progresando en la comprensión espiritual, a pesar de que ese es el objetivo último y exclusivo de la vida humana.

Texto

maitreya uvāca
gaṅgā-yamunayor nadyor
antarā kṣetram āvasan
ārabdhān eva bubhuje
bhogān puṇya-jihāsayā

Palabra por palabra

maitreyaḥ uvāca—el gran santo Maitreya dijo; gaṅgā—el río Ganges; yamunayoḥ—del río Yamunā; nadyoḥ—de los dos ríos; antarā—entre; kṣetram—las tierras; āvasan—vivir allí; ārabdhān—destinados; eva—como; bubhuje—disfrutó; bhogān—fortunas; puṇya—actividades piadosas; jihāsayā—a fin de disminuir.

Traducción

El gran sabio Maitreya dijo a Vidura: Mi querido Vidura, el rey Pṛthu vivió en las tierras comprendidas entre el Ganges y el Yamunā, los dos grandes ríos. Era tan opulento que parecía querer disfrutar de la fortuna que tenía destinada y disminuir los resultados de sus acividades piadosas pasadas.

Significado

«Piadoso» e «impío» son términos que solo pueden aplicarse con relación a las actividades de un ser vivo corriente. Mahārāja Pṛthu, sin embargo, era una encarnación dotada directamente con el poder del Señor Viṣṇu; por lo tanto, no estaba expuesto a las reacciones de actividades piadosas e impías. Como ya antes hemos explicado, el ser vivo que recibe del Señor el poder específico para actuar con un determinado objetivo, recibe el nombre de śaktyāveśa-avatāra. Pṛthu Mahārāja, además de ser un śaktyāveśa-avatāra, era también un gran devoto. El devoto no está expuesto a las reacciones derivadas de sus actos pasados. En la Brahma-saṁhitā se dice: karmāṇi nirdahati kintu ca bhakti-bhājām: la Suprema Personalidad de Dios anula los resultados de las actividades pasadas de los devotos, tanto de las piadosas como de las impías. Las palabras ārabdhān eva significan «como si fuesen resultado de actividades pasadas», pero en el caso de Pṛthu Mahārāja no tenía sentido hablar de reacciones a actividades pasadas, de forma que en este verso se emplea la palabra eva para indicar que se trata de una comparación con las personas corrientes. En el Bhagavad-gītā, el Señor dice: avajānanti māṁ mūḍhāḥ. Esto significa que a veces la gente confunde a una encarnación de la Suprema Personalidad de Dios con un hombre corriente. Aunque la Suprema Personalidad de Dios, Sus encarnaciones o Sus devotos pueden presentarse como hombres corrientes, nunca se debe considerar que lo sean, ni tampoco se debe aceptar como encarnación o como devoto a un hombre común que no cuente con el respaldo de los śāstras y los ācāryas autorizados. Basándose en el śāstra como evidencia Sanātana Gosvāmī pudo ver que el Señor Caitanya Mahāprabhu era una encarnación directa de Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, a pesar de que el Señor Caitanya nunca reveló ese hecho. Por esa razón, generalmente se recomienda no ver al ācārya o guru como un hombre común.

Texto

sarvatrāskhalitādeśaḥ
sapta-dvīpaika-daṇḍa-dhṛk
anyatra brāhmaṇa-kulād
anyatrācyuta-gotrataḥ

Palabra por palabra

sarvatra—por todas partes; askhalita—irrevocable; ādeśaḥ—orden; sapta-dvīpa—siete islas; eka—uno; daṇḍa-dhṛk—el gobierno que sostiene el cetro; anyatra—excepto; brāhmaṇa-kulāt—brāhmaṇas y personas santas; anyatra—excepto; acyuta-gotrataḥ—descendiente de la Suprema Personalidad de Dios (vaiṣṇavas).

Traducción

Mahārāja Pṛthu no tenía rival como rey, y con su cetro gobernó las siete islas que hay sobre la superficie del globo. Sus órdenes eran irrevocables, y nadie podía desobedecerlas, a excepción de las personas santas, los brāhmaṇas y los descendientes de la Suprema Personalidad de Dios [los vaiṣṇavas].

Significado

Sapta-dvīpa se refiere a las siete grandes islas o continentes que hay sobre la superficie del globo: (1) Asia, (2) Europa, (3) África, (4) América del Norte, (5)Sudamérica, (6) Australia, y (7) Oceanía. En la actualidad suele creerse que durante el período védico o las épocas prehistóriccas, América y muchas otras partes del mundo todavía no habían sido descubiertas, pero no es así. Pṛthu Mahārāja gobernó el mundo muchos miles de años antes de la supuesta época prehistórica, y en este verso se menciona claramente que en aquellos días ya se conocían todas las partes del mundo, que además eran gobernadas por un solo rey, Mahārāja Pṛthu. El país de residencia de Pṛthu Mahārāja debe de haber sido la India, según se desprende del verso once de este capítulo Pṛthu Mahārāja vivió en las tierras comprendidas entre el Ganges y el Yamunā; donde se dijo que esa extensión de tierra recibe el nombre de Brahmāvarta, y comprende partes de lo que en la actualidad es la región de Punjab y el norte de la India. Está claro que hubo una época en que los reyes de la India gobernaban el mundo entero y seguían la cultura védica.

La palabra askhalita indica que nadie en el mundo entero podía desobedecer las órdenes del rey. Sin embargo, esas órdenes nunca iban dirigidas a controlar a las personas santas o a los descendientes de la Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu. El Señor Supremo recibe el nombre de Acyuta, y Arjuna, en el Bhagavad-gītā se dirige al Señor Kṛṣṇa con ese nombre (senayor ubhayor madhye rathaṁ sthāpaya me´cyuta). Acyuta se refiere a aquel que no cae porque nunca está bajo la influencia de las modalidades de la naturaleza material. La entidad viviente que cae de su posición original y viene al mundo material es cyuta, lo cual significa que olvida su relación con Acyuta. En realidad, toda entidad viviente es una parte integral, un hijo de la Suprema Personalidad de Dios. Bajo la influencia de las modalidades de la naturaleza material, la entidad viviente olvida esa relación y piensa en función de la diversidad de especies de vida; sin embargo, cuando recupera su conciencia original, deja de tener en cuenta esas designaciones corporales. Esto se indica en el Bhagavad-gītā (5.18) con las palabras paṇḍitāḥ sama-darśinaḥ.

Las designaciones materiales crean diferencias que se basan en la casta, el color de la piel, el credo, la nacionalidad, etc. Los diversos gotras, es decir, las designaciones familiares, son distinciones que se basan en el cuerpo material, pero la persona que se vuelve consciente de Kṛṣṇa para a ser de imediato un Acyuta-gotra, es decir, un descendiente de la Suprema Personalidad de Dios, de manera que se vuelve trascendental a toda consideración de casta, credo, color y nacionalidad.

Los brāhmaṇa-kula, es decir, los eruditos doctos en el conocimiento védico, y los vaiṣṇavas, que están por encima de las consideraciones del conocimiento védico, no estaban bajo el control de Pṛthu Mahārāja. Por esa razón, las Escrituras dicen:

arcye viṣṇau śilā-dhīr guruṣu nara-matir vaiṣṇave jāti-buddhir
viṣṇor vā vaiṣṇavānāṁ kali-mala-mathane pāda-tīrthe ’mbu-buddhiḥ
śrī-viṣṇor nāmni mantre sakala-kaluṣa-he śabda-sāmānya-buddhir
viṣṇau sarveśvareśe tad-itara-sama-dhīr yasya vā nārakī saḥ

«La persona que piensa que la Deidad del templo está hecha de piedra o de madera, que el maestro espiritual que representa a la sucesión discipular es un hombre corriente, que el vaiṣṇava situado en el Acyuta-gotra pertenece a una determinada casta o credo, o que el caraṇāmṛta y el agua del Ganges no son más que agua, debe ser considerada un habitante del infierno» (Padma Purāṇa).

De los hechos que en este verso se exponen se desprende que la gente en general debe estar bajo el control de un rey hasta que lleguen al plano de los vaiṣṇavas o los brāhmaṇas, que no están bajo el control de nadie. Brāhmaṇa se refiere a la persona que conoce el Brahman, es decir, el aspecto impersonal de la Verdad Absoluta, y el vaiṣṇava es aquel que sirve a la Suprema Personalidad de Dios.

Texto

ekadāsīn mahā-satra-
dīkṣā tatra divaukasām
samājo brahmarṣīṇāṁ ca
rājarṣīṇāṁ ca sattama

Palabra por palabra

ekadā—en cierta ocasión; āsīt—hizo un voto; mahā-satra—gran sacrificio; dīkṣā—iniciación; tatra—en aquella ceremonia; diva-okasām—de los semidioses; samājaḥ—asamblea; brahma-ṛṣīṇām—de grandes brāhmaṇas santos; ca—también; rāja-ṛṣīṇām—de grandes reyes santos; ca—también; sat-tama—los más grandes devotos.

Traducción

En cierta ocasión, el rey Pṛthu dio comienzo a la celebración de un gran sacrificio en el que se congregaron grandes sabios y santos, brāhmaṇas, semidioses de los sistemas planetarios superiores y grandes reyes y santos, conocidos con el nombre de rājarṣis.

Significado

Lo más significativo de este verso es que en el sacrificio del rey Pṛthu participaban también los semidioses, a pesar de que el rey tenía su residencia en la India, entre los ríos Ganges y Yamunā. Esto indica que en el pasado los semidioses solían venir a este planeta. De manera similar, las grandes personalidades, como Arjuna, Yudhiṣṭhira y muchos otros, solían visitar los sistemas planetarios superiores. Así pues, había comunicaciones interplanetarias que se llevaban a cabo por medio de aviones y vehículos espaciales adecuados.

Texto

tasminn arhatsu sarveṣu
sv-arciteṣu yathārhataḥ
utthitaḥ sadaso madhye
tārāṇām uḍurāḍ iva

Palabra por palabra

tasmin—en aquella gran reunión; arhatsu—de todos los que son dignos de adoración; sarveṣu—todos ellos; su-arciteṣu—ser adorados conforme a sus respectivas posiciones; yathā-arhataḥ—como merecían; utthitaḥ—se levantó; sadasaḥ—de entre miembros de la asamblea; madhye—en medio; tārāṇām—de las estrellas; uḍu-rāṭ—la Luna; iva—como.

Traducción

En aquella gran asamblea, Mahārāja Pṛthu en primer lugar adoró a todos sus respetables visitantes conforme a sus respectivas posiciones. Después se puso de pie en medio de la asamblea; parecía que la Luna llena hubiera surgido en medio de las estrellas.

Significado

En el sistema védico es muy importante recibir a las personalidades grandes y excelsas de la forma en que lo hizo Pṛthu Mahārāja en aquella gran ceremonia de sacrificio. Cuando se reciben invitados, lo primero que se hace es lavarles los pies; Las Escrituras védicas nos muestran que, con ocasión del rājasūya-yajña que Mahārāja Yudhiṣṭhira celebró, Kṛṣṇa Se encargó de lavar los pies de los visitantes. De manera similar, Mahārāja Pṛthu también organizó una recepción adecuada para los semidioses, los sabios santos, los brāhmaṇas y los grandes reyes.

Texto

prāṁśuḥ pīnāyata-bhujo
gauraḥ kañjāruṇekṣaṇaḥ
sunāsaḥ sumukhaḥ saumyaḥ
pīnāṁsaḥ sudvija-smitaḥ

Palabra por palabra

prāṁśuḥ—muy alto; pīna-āyata—robustos y amplios; bhujaḥ—brazos; gauraḥ—de tez clara; kañja—como el loto; aruṇa-īkṣaṇaḥ—con ojos cuyo brillo recordaba al Sol naciente; su-nāsaḥ—nariz recta; su-mukhaḥ—de hermoso rostro; saumyaḥ—de estatura imponente; pīna-aṁsaḥ—hombros altos; su—hermosos; dvija—dientes; smitaḥ—sonriente.

Traducción

El rey Pṛthu tenía un cuerpo alto y fuerte; su tez era clara. Tenía los brazos amplios y robustos, y los ojos tan brillantes como el sol naciente. Su naríz era recta, su rostro, muy hermoso, y su personalidad, grave. Sus dientes resaltaban hermosos en su sonriente rostro.

Significado

De las cuatro órdenes sociales (brāhmaṇas, kṣatriyas, vaiśyas y śūdras), los hombres y mujeres kṣatriyas suelen ser muy hermosos. Como se verá en los siguientes versos, Mahārāja Pṛthu, además de contar con los atractivos rasgos físicos que aquí se describen, mostraba también en su constitucional corporal signos específicos sumamente auspiciosos.

Se dice que la cara es el espejo del alma. La mentalidad de una persona se pone de relieve en los rasgos de la cara. La persona manifiesta unos determinados rasgos corporales conforme a sus actos pasados, pues son los actos pasados lo que determina el aspecto del siguiente cuerpo, bien sea un cuerpo humano, animal o de semidiós. Esa es la prueba de la transmigración del alma por distintos tipos de cuerpos.

Texto

vyūḍha-vakṣā bṛhac-chroṇir
vali-valgu-dalodaraḥ
āvarta-nābhir ojasvī
kāñcanorur udagra-pāt

Palabra por palabra

vyūḍha—ancho; vakṣāḥ—pecho; bṛhat-śroṇiḥ—gruesa cintura; vali—arrugas; valgu—muy hermoso; dala—como una hoja de árbol de los banianos; udaraḥ—abdomen; āvarta—espiral; nābhiḥ—ombligo; ojasvī—lustrosos; kāñcana—dorados; uruḥ—muslos; udagra-pāt—empeine arqueado.

Traducción

El pecho de Mahārāja Pṛthu era muy ancho, su cintura, muy gruesa, y su abdomen, marcado con varios pliegos, tenía la misma construcción que una hoja de árbol de los banianos. Su ombligo era una profunda espiral; tenía los muslos de color dorado, y el empeine de sus pies formaba un arco.

Texto

sūkṣma-vakrāsita-snigdha-
mūrdhajaḥ kambu-kandharaḥ
mahā-dhane dukūlāgrye
paridhāyopavīya ca

Palabra por palabra

sūkṣma—muy fino; vakra—ondulado; asita—negro; snigdha—sedoso; mūrdhajaḥ—cabello; kambu—como una caracola; kandharaḥ—cuello; mahā-dhane—muy valioso; dukūla-agrye—vestido con un dhotī; paridhāya—en la parte superior de su cuerpo; upavīya—puesto como un cordón sagrado; ca—también.

Traducción

Tenía el cabello negro y sedoso, muy fino y ondulado; su cuello era como una caracola adornada con líneas auspiciosas. Vestía un dhotī muy valioso, y en la parte superior del cuerpo llevaba un hermoso manto.

Texto

vyañjitāśeṣa-gātra-śrīr
niyame nyasta-bhūṣaṇaḥ
kṛṣṇājina-dharaḥ śrīmān
kuśa-pāṇiḥ kṛtocitaḥ

Palabra por palabra

vyañjita—indicando; aśeṣa—ilimitada; gātra—corporal; śrīḥ—belleza; niyame—regulado; nyasta—abandonadas; bhūṣaṇaḥ—ropas; kṛṣṇa—negra; ajina—piel; dharaḥ—ponerse; śrīmān—hermoso; kuśa-pāṇiḥ—con hierba kuśa en los dedos; kṛta—celebró; ucitaḥ—como está indicado.

Traducción

En la ceremonia de iniciación al sacrificio que se celebraba, Mahārāja Pṛthu tuvo que quitarse sus valiosas ropas, revelando así la belleza natural de su cuerpo. Fue muy agradable verlo ponerse la piel de ciervo negra y el anillo de hierba kuśa en el dedo, pues esto aumentaba la belleza natural de su cuerpo. Según parece Mahārāja Pṛthu obervó todos los principios regulativos previos a la celebración del sacrificio.

Texto

śiśira-snigdha-tārākṣaḥ
samaikṣata samantataḥ
ūcivān idam urvīśaḥ
sadaḥ saṁharṣayann iva

Palabra por palabra

śiśira—rocío; snigdha—húmedo; tārā—estrellas; akṣaḥ—ojos; samaikṣata—miró a; samantataḥ—alrededor; ūcivān—comenzó a hablar; idam—este; urvīśaḥ—muy elevados; sadaḥ—entre los miembros de la asamblea; saṁharṣayan—realzando su placer; iva—como.

Traducción

Con la sola intención de animar a los miembros de la asamblea y realzar su placer, el rey Pṛthu los miró con ojos que parecían estrellas en un cielo húmedo de rocío y les habló con poderosa voz.

Texto

cāru citra-padaṁ ślakṣṇaṁ
mṛṣṭaṁ gūḍham aviklavam
sarveṣām upakārārthaṁ
tadā anuvadann iva

Palabra por palabra

cāru—hermoso; citra-padam—florido; ślakṣṇam—muy claro; mṛṣṭam—muy grande; gūḍham—lleno de significado; aviklavam—sin dudas; sarveṣām—para todos; upakāra-artham—simplemente para beneficiarles; tadā—en aquella ocasión; anuvadan—comenzó a repetir; iva—como.

Traducción

El discurso de Mahārāja Pṛthu fue muy hermoso: estaba lleno de lenguaje metafórico, se entendía con claridad y era muy agradable al oído. Todas sus palabras eran graves y precisas. Al hablar, parecía exponer su experiencia personal de la Verdad Absoluta para beneficio de todos los allí presentes.

Significado

Los rasgos corporales externos de Mahārāja Pṛthu eran muy hermosos, y sus palabras también fueron gloriosas en todos los aspectos. Sus palabras, compuestas en un lenguaje adornado con metáforas muy hermosas, eran agradables al oído y, además de dulces, podían entenderse con toda claridad y sin dar lugar a ningún tipo de dudas o ambigüedades.

Texto

rājovāca
sabhyāḥ śṛṇuta bhadraṁ vaḥ
sādhavo ya ihāgatāḥ
satsu jijñāsubhir dharmam
āvedyaṁ sva-manīṣitam

Palabra por palabra

rājā uvāca—el rey comezó a hablar; sabhyāḥ—dirigiéndose a las damas y caballeros; śṛṇuta—por favor, escuchen; bhadram—buena fortuna; vaḥ—ustedes; sādhavaḥ—todos grandes almas; ye—quien; iha—a quien; āgatāḥ—presentes; satsu—a los hombres nobles; jijñāsubhiḥ—el que es inquisitivo; dharmam—principios religiosos; āvedyam—se deben exponer; sva-manīṣitam—conclusiones de alguien.

Traducción

El rey Pṛthu dijo: ¡Oh, nobles miembros de la asamblea! ¡Que toda buena fortuna descienda sobre ustedes! ¡Oh, ustedes, grandes almas que han venido a participar en esta reunión!, por favor, escuchen atentamente mi oración. La persona verdaderamente inquisitiva debe exponer sus decisiones ante una asamblea de almas nobles.

Significado

En este verso es muy significativa la palabra sādhavaḥ («todos grandes almas»). Cuando aguien es muy eminente y famoso, se gana la enemistad de muchas personas sin escrúpulos, pues los materialistas son envidiosos por naturaleza. En toda reunión hay distintas clases de hombres; por lo tanto, como Pṛthu Mahārāja era muy eminente, era de esperar que en aquella asamblea hubiese algunos enemigos suyos, aunque no pudieran expresarse. Mahārāja Pṛthu, sin embargo, solo mostraba interés por las personas nobles, y por lo tanto se dirigió en primer lugar a todas las personas honestas, sin preocuparse de las envidiosas. Con todo, no se presentó como un monarca con autoridad sobre todos, pues quería hacer su exposición ante la asamblea de grandes sabios y personas santas en un tono humilde y sumiso. Era el gran rey del mundo entero, y podría haberles dado órdenes, pero era tan humilde, manso y honesto que, después de tomar una madura decisión, la sometió a la aprobación de los sabios. En el mundo material, todos estamos bajo el condicionamiento que nos imponen las modalidades de la naturaleza, y en consecuencia, tenemos cuatro defectos. Pṛthu Mahārāja estaba por encima de esos defectos, pero aun así, como un alma condicionada corriente, expuso sus conclusiones ante las grandes almas, sabios y personas santas allí presentes.

Texto

ahaṁ daṇḍa-dharo rājā
prajānām iha yojitaḥ
rakṣitā vṛttidaḥ sveṣu
setuṣu sthāpitā pṛthak

Palabra por palabra

aham—yo; daṇḍa-dharaḥ—portador del cetro; rājā—rey; prajānām—de los ciudadanos; iha—en este mundo; yojitaḥ—ocupados; rakṣitā—protector; vṛtti-daḥ—que da empleo; sveṣu—en sus propias; setuṣu—órdenes sociales respectivas; sthāpitā—establecido; pṛthak—de distintas maneras.

Traducción

El rey Pṛthu continuó: Por la gracia del Señor Supremo, he sido designado rey de este planeta, y llevo el cetro para gobernar a los ciudadanos, protegerlos de todo peligro y ocuparlos según sus respectivas posiciones en el orden social establecido en los mandamientos védicos.

Significado

Se considera que el rey ha sido designado por la Suprema Personalidad de Dios para velar por los intereses de su planeta en particular. Cada planeta tiene una persona regente, de la misma manera que ahora vemos que cada país tiene un presidente. Cuando una persona es presidente o rey, debe entenderse que lo es porque el Señor Supremo le ha dado esa oportunidad. En el sistema védico se considera que el rey es el representante de Dios, y sus súbditos le ofrecen respeto debido a Dios en la forma humana de vida. En realidad, según la información de los Vedas, el Señor Supremo mantiene a todas las entidades vivientes, y en especial a los seres humanos, para elevarles hasta el más elevado nivel de perfección. Cuando la entidad viviente, después de muchísimas vidas en especies inferiores, evoluciona hasta alcanzar la forma humana de vida, y en particular, hasta alcanzar la forma civilizada de vida humana, su sociedad debe estar dividida en cuatro niveles, tal y como ordena la Suprema Personalidad de Dios en el Bhagavad-gītā (cātur-varṇyaṁ mayā-sṛṣṭam, etc). Las cuatro órdenes sociales, es decir, los brāhmaṇas, los kṣatriyas, los vaiśyas y śūdras, son divisiones naturales de la sociedad humana, y como Pṛthu Mahārāja explica, todo hombre debe tener un empleo apropiado para ganarse el sustento dentro de la orden social que le corresponde. El rey, el gobierno, tiene el deber de asegurarse de que la gente observa el orden social, y de que estén ocupados en realizar sus deberes respectivos. En la actualidad, como los reyes y gobernantes ya no protegen a sus súbditos de esa forma, el orden social prácticamente se ha venido abajo. Nadie sabe quién es brāhmaṇa, kṣatriya, vaiśya o śūdra, y la gente pretende pertenecer a una determinada orden social tan solo por derecho de nacimiento. El gobierno tiene el deber de restablecer el orden social basado en los deberes característicos de cada ocupación y en las modalidades de la naturaleza material, pues así es como la población del mundo llegará a ser verdaderamente civilizada. Si no se observan las reglas instituidas para las cuatro órdenes sociales, la sociedad humana no es mejor que cualquier sociedad animal, en el sentido de que en ella no se puede encontrar tranquilidad, paz y prosperidad, sino únicamente caos y confusión. Mahārāja Pṛthu, como rey ideal, veló estrictamente por el mantenimiento del orden social védico.

Prajāyate iti prajā. La palabra prajā se refiere a «todo el que nace». Así pues, Mahārāja Pṛthu está garantizando la protección de prajānām, es decir, de todas las entidades vivientes nacidas en su reino. Prajā no se refiere únicamente a los seres humanos, sino también a los animales, árboles y demás entidades vivientes. El deber del rey es proporcionar alimento y protección a todas las entidades vivientes. Los necios y sinvergüenzas de la sociedad actual no conocen el ámbito de la responsabilidad de los gobiernos. Los animales también son habitantes de la tierra en que les ha tocado nacer, y también tienen derecho a continuar con su existencia a expensas del Señor Supremo. Perturbar a la población animal con mataderos desencadena un futuro de reacciones catastróficas para el carnicero, su país y su gobierno.

Texto

tasya me tad-anuṣṭhānād
yān āhur brahma-vādinaḥ
lokāḥ syuḥ kāma-sandohā
yasya tuṣyati diṣṭa-dṛk

Palabra por palabra

tasya—sus; me—mis; tat—eso; anuṣṭhānāt—con la ejecución; yān—lo que; āhuḥ—dicho; brahma-vādinaḥ—por los expertos en conocimiento védico; lokāḥ—planetas; syuḥ—se vuelve; kāma-sandohāḥ—cumpliendo los objetivos deseados; yasya—cuyos; tuṣyati—se satisface; diṣṭa-dṛk—el observador de todo destino.

Traducción

Mahārāja Pṛthu dijo: Creo que con la ejecución de mis deberes como rey podré obtener los atractivos resultados que describen los expertos en conocimiento védico. Ciertamente, ese objetivo se obtiene al complacer a la Suprema Personalidad de Dios, que es quien observa los destinos de todos.

Significado

Mahārāja Pṛthu subraya especialmente la palabra brahma-vādinaḥ («por los expertos en conocimiento védico»). Brahma se refiere a los Vedas, que también se denominan śabda-brahma, es decir, «sonido trascendental». El sonido trascendental no es un lenguaje corriente, aunque parezca estar escrito en lenguaje corriente. Las afirmaciones de las Escrituras védicas deben considerarse la autoridad definitiva. Las Escrituras védicas, que contienen mucha información, también informan, por supuesto, acerca del cumplimiento del deber por parte del rey. El rey responsable que cumple con el deber que le corresponde, brindando a todas las entidades vivientes de su planeta la debida protección, se eleva hasta el sistema planetario celestial. Eso también depende del placer del Señor Supremo. Esa elevación no se obtiene directamente por cumplir con los propios deberes a la perfección, sino que también depende de la satisfacción de la Suprema Personalidad de Dios. En definitiva, se debe entender que para obtener el resultado que se desea de las propias actividades, es necesario complacer al Señor Supremo. Esto se confirma también en el capítulo segundo del Primer Canto del Śrīmad-Bhāgavatam.

ataḥ pumbhir dvija-śreṣṭhā
varṇāśrama-vibhāgaśaḥ
svanuṣṭhitasya dharmasya
saṁsiddhir hari-toṣaṇam

La realización de los deberes prescritos alcanza su perfección cuando el Señor Supremo se siente satisfecho. La palabra kāma-sandohāḥ significa «logro del resultado apetecido». Todo el mundo desea alcanzar el objetivo supremo de la vida, pero los grandes científiccos de la civilización actual piensan que no hay plan alguno tras la vida humana. Esa torpe ignorancia es muy peligrosa, y supone un gran riesgo para la civilización. La gente no conoce las leyes de la naturaleza, que son las reglas establecidas por la Suprema Personalidad de Dios. Como son completamente ateos, no tienen fe en la existencia de Dios, ni en Sus leyes; por lo tanto, ignoran cómo funciona la naturaleza. Esa torpe ignorancia de las masas, entre las que también se incluyen los supuestos científicos y filósofos, crea una situación muy peligrosa, en la que los seres humanos no saben si están progresando en la vida. Según el Śrīmad-Bhāgavatam (7.5.30), simplemente progresan hacia la región más oscura de la existencia material: adānta-gobhir viśatāṁ tamisram. Por esta razón, el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa se ha fundado con la finalidad de dar a los filósofos, los científicos y la gente en general el conocimiento correcto acerca del destino de la vida. Todo el mundo debe beneficiarse de este movimiento y aprender cuál es el verdadero objetivo de la vida.

Texto

ya uddharet karaṁ rājā
prajā dharmeṣv aśikṣayan
prajānāṁ śamalaṁ bhuṅkte
bhagaṁ ca svaṁ jahāti saḥ

Palabra por palabra

yaḥ—todo aquel (rey o gobernador); uddharet—recaude; karam—impuestos; rājā—rey; prajāḥ—los súbditos; dharmeṣu—en la realización de sus respectivos deberes; aśikṣayan—sin enseñarles a realizar sus respectivos deberes; prajānām—de los súbditos; śamalam—impía; bhuṅkte—disfruta; bhagam—fortuna; ca—también; svam—propia; jahāti—abandona; saḥ—ese rey.

Traducción

Todo rey que no instruya a sus súbditos en sus respectivos deberes conforme al varṇa y al āśrama, y que se limite a cobrarles impuestos y tributos, se condena a sufrir por las actividades impías que ellos hayan realizado. Además de esa degradación, pierde también su propia fortuna.

Significado

Los reyes, gobernadores o presidentes no deben caer en la tentación de aprovecharse de los puestos que ocupan y no cumplir con su deber. Tienen que enseñar a los habitantes del estado a seguir las divisiones de varṇa y āśrama. Si el rey deja de impartir esa enseñanza y se limita a recaudar impuestos, todos los implicados en esa recaudación, es decir, tanto el jefe del estado como los funcionarios del gobierno, se exponen a recibir también parte de las reacciones de las actividades impías de las masas. Las leyes de la naturaleza son muy sutiles. Por ejemplo, si se come en un lugar muy pecaminoso, se comparte la reacción resultante de las actividades pecaminosas realizadas en ese lugar. Por esa razón, en el sistema védico, el hombre casado invita a comer a los brāhmaṇas y vaiṣṇavas, ya que estos pueden inmunizarle contra las actividades pecaminosas. Pero los brāhmaṇas y vaiṣṇavas estrictos no tienen obligación de aceptar todas las invitaciones que les hagan. Pero, por supuesto, no hay el menor inconveniente en participar en festines en que se reparta prasāda. Hay muchas leyes sutiles, prácticamente desconocidas para la generalidad de la gente, pero el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa está difundiendo científicamente todo ese conocimiento védico para beneficio de la gente del mundo.

Texto

tat prajā bhartṛ-piṇḍārthaṁ
svārtham evānasūyavaḥ
kurutādhokṣaja-dhiyas
tarhi me ’nugrahaḥ kṛtaḥ

Palabra por palabra

tat—así pues; prajāḥ—mis queridos súbitos; bhartṛ—del amo; piṇḍa-artham—bien después de la muerte; sva-artham—interés personal; eva—ciertamente; anasūyavaḥ—sin ser envidiosos; kuruta—realicen; adhokṣaja—la Suprema Personalidad de Dios; dhiyaḥ—pensando en Él; tarhi—por lo tanto; me—a mí; anugrahaḥ—misericordia; kṛtaḥ—hecha.

Traducción

Pṛthu Mahārāja continuó: Así pues, mis queridos súbditos, por el bien de su rey después de su muerte, deben realizar sus deberes como es debido, conforme a las posiciones de varṇa y āśrama que ocupen, y en su corazón siempre deben llevar el pensamiento de la Suprema Personalidad de Dios. De esta forma, velarán por sus propios intereses, y serán misericordiosos con su rey, considerando su bienestar después de la muerte.

Significado

Las palabras adhokṣaja-dhiyaḥ, que significan «conciencia de Kṛṣṇa», son muy importantes en este verso. Tanto el rey como los súbitos deber ser conscientes de Kṛṣṇa; de lo contrario, uno y otros se condenarán a especies inferiores de vida después de morir. Un gobierno responsable debe eseñar el proceso de conciencia de Kṛṣṇa con gran vigor, para el beneficio de todos. Sin ser conscientes de Kṛṣṇa, ni el estado ni los habitantes del estado pueden ser responsables. Por esa razón, Pṛthu Mahārāja rogó especialmente a sus súbditos que fuesen conscientes de Kṛṣṇa en sus obras; él, por su parte, estaba muy deseoso de enseñarles a ser conscientes de Kṛṣṇa. En el Bhagavad-gītā (9.27) se resume el proceso de conciencia de Kṛṣṇa:

yat karoṣi yad aśnāsi
yaj juhoṣi dadāsi yat
yat tapasyasi kaunteya
tat kuruṣva mad-arpaṇam

«Todo lo que hagas, todo lo que comas, todo lo que des como caridad, y todas las penitencias que realices, debes hacerlo siendo consciente de Kṛṣṇa, es decir, para satisfacción de la Suprema Personalidad de Dios». Si todos los habitantes del estado, y entre ellos los sirvientes del gobierno, son educados en las técnicas de la vida espiritual, no se verán enredados en los castigos que las estrictas leyes de la naturaleza material imponen a todos.

Texto

yūyaṁ tad anumodadhvaṁ
pitṛ-devarṣayo ’malāḥ
kartuḥ śāstur anujñātus
tulyaṁ yat pretya tat phalam

Palabra por palabra

yūyam—todos ustedes, respetables personas aquí presentes; tat—esa; anumodadhvam—por favor, aprueben mi propuesta; pitṛ—personas que vienen de Pitṛloka; deva—personas que vienen de los planetas celestiales; ṛṣayaḥ—grandes sabios y personas santas; amalāḥ—los que estan limpios de toda acción pecaminosa; kartuḥ—el ejecutor; śāstuḥ—el que da la orden; anujñātuḥ—del que apoya; tulyam—igual; yat—lo cual; pretya—tras la muerte; tat—ese; phalam—resultado.

Traducción

Ruego a todos los semidioses, que son puros de corazón, a los antepasados y a las personas santas que apoyen mi propuesta, ya que, después de la muerte, el resultado de una acción lo comparten tanto quien la realizó, como quien la dirigió y quien la apoyó.

Significado

El de Pṛthu Mahārāja fue un gobierno perfecto porque su administración se regía estrictamente por las órdenes de los mandamientos védicos. Pṛthu Mahārāja ya ha explicado que el deber principal de un gobierno es velar por que todo el mundo cumpla con su deber y se eleve al plano de conciencia de Kṛṣṇa Un gobierno debe orientarse de tal forma que la gente, de manera natural, se eleve al plano de conciencia de Krsna. Por lo tanto, el rey Pṛthu quería que sus súbditos colaborasen enteramente con él, pues si accedían a hacerlo, después de morir disfrutarían de los mismos beneficios que él. Si Pṛthu Mahārāja, como rey perfecto, se elevaba a los planetas celestiales, los ciudadanos que hubieran respaldado sus métodos, colaborando con él, también lograrían el mismo resultado. El presente movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa es un movimiento fidedigno, perfecto y autorizado, y está siguiendo los pasos de Pṛthu Mahārāja; por lo tanto, todo el que colabore con este movimiento o acepte sus principios obtendrá el mismo resultado que los miembros activos que trabajan en la propagación del proceso de conciencia de Kṛṣṇa.

Texto

asti yajña-patir nāma
keṣāñcid arha-sattamāḥ
ihāmutra ca lakṣyante
jyotsnāvatyaḥ kvacid bhuvaḥ

Palabra por palabra

asti—debe existir; yajña-patiḥ—el disfrutador de todos los sacrificios; nāma—de nombre; keṣāñcit—en opinión de algunos; arha-sattamāḥ—¡oh, muy respetable!; iha—en este mundo materieal; amutra—tras la muerte; ca—también; lakṣyante—es visible; jyotsnā-vatyaḥ—poderosos, hermosos; kvacit—en algún lugar; bhuvaḥ—cuerpos.

Traducción

Mis queridos y respetables ciudadanos, según las afirmaciones autoritativas del śāstra, debe existir una autoridad suprema que pueda otorgar los resultados correspondientes a nuestras actividades presentes. De no ser así, ¿por qué habría personas excepcionalmente hermosas y poderosas tanto en esta vida como en la siguiente?

Significado

Pṛthu Mahārāja perseguía su único objetivo en el gobierno de su reino: elevar a sus súbditos hasta el nivel de conciencia de Dios. En el recinto del sacrificio se había formado una gran asamblea, y por consiguiente había distintas clases de hombres; sin embargo, él solo tenía interés en hablar a los que no eran ateos. En los versos anteriores se ha explicado ya que Pṛthu Mahārāja había aconsejado a sus súbditos que fuesen adhokṣaja-dhiyaḥ, que significa «conscientes de Dios» o «conscientes de Kṛṣṇa»; en este verso presenta específicamente la autoridad del śāstra, a pesar de que su padre, que había sido un gran ateo, no solo no se había guiado por los mandamientos de los śāstras védicos, sino que acabó prácticamente con las celebraciones de sacrificio e incomodó tanto a los brāhmaṇas que estos, además de destronarle, le maldijeron y le dieron muerte. Los ateos no creen en la existencia de Dios; de modo que para ellos todo lo que tiene lugar en nuestra vida de cada día se debe a las disposiciones de la naturaleza física y al azar. Los ateos creen en la filosofía sāṅkhya atea basada en la combinación de prakṛti y puruṣa. Solo creen en la materia, y sostienen que, en determinadas circunstancias, la amalgama de materia da origen a la fuerza viviente, que se manifiesta entonces como puruṣa o disfrutador; la posterior combinación de la materia y la fuerza viviente provoca la existencia de la gran diversidad de manifestaciones materiales. Además, los ateos no creen en las afirmaciones de los Vedas. Para ellos, esas afirmaciones védicas son simples teorías sin aplicación práctica en la vida. Teniendo todo esto en cuenta, Pṛthu Mahārāja sugirió que los teístas deberían rechazar de plano los puntos de vista ateos, basándose en el hecho de que la gran diversidad en que se manifiesta la existencia no podría existir sin el plan de una inteligencia superior. Los ateos explican de un modo muy vago esa diversidad de la existencia, que atribuyen simplemente al azar, pero los teístas, que creen en las afirmaciones de los Vedas, deben establecer sus conclusiones siguiendo las directrices de los Vedas.

En el Viṣṇu-Purāṇa se dice que la institución varṇāśrama, en su conjunto, tiene como finalidad satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios. Todas las reglas y regulaciones fijadas para la puesta en práctica de los deberes de los brāhmaṇas, kṣatriyas, vaiśyas, y śūdras y de los brahmacārīs‚ gṛhasthas, vānaprasthas y sannyāsīs, tienen como finalidad la satisfacción del Señor Supremo. Los supuestos brāhmaṇas, kṣatriyas, vaiśyas y śūdras han perdido su cultura original, pero, a pesar de ello, pretenden que son brāhmaṇas, kṣatriyas, vaiśyas o śūdras por nacimiento, mientras, por otra parte, rechazan la idea de que esas órdenes sociales y espirituales tengan por finalidad la adoración del Señor Viṣṇu. La peligrosa teoría māyāvāda de Śaṅkarācārya, quien presentó la idea de que Dios es impersonal, no concuerda con las afirmaciones de los Vedas. Por esa razón, Śrī Caitanya Mahāprabhu ha calificado a los filósofos māyāvādīs como los peores ofensores contra la Suprema Personalidad de Dios. En el sistema védico, cuando una persona no se rige por las órdenes de los Vedas se dice que es un nāstika, un ateo. Cuando predicó su teoría de la no violencia, el Señor Buddha se vio obligado a negar la autoridad de los Vedas; por esa razón, los seguidores de los Vedas le consideraron nāstika. Śrī Caitanya Mahāprabhu, a pesar de afirmar claramente que los seguidores de la filosofía del Señor Buddha son nāstikas, ateos, debido a que niegan la autoridad de los Vedas, consideró que los śaṅkaritas, que querían establecer la autoridad védica de una forma engañosa, mientras que en realidad seguían la filosofía māyāvāda de la escuela de Buddha, eran aun más peligrosos que los propios budistas. La teoría de los filósofos śāṅkaritas de que tenemos que imaginar una forma de Dios, es más peligrosa que la propia negación de la existencia de Dios. A pesar de todas las teorías de los ateos y los māyāvādīs, los seguidores del proceso de conciencia de Kṛṣṇa siguen estrictamente en sus vidas los mandamientos del Bhagavad-gītā, que se considera la esencia de todas las Escrituras védicas. En el Bhagavad-gītā (18.46) se dice:

yataḥ pravṛttir bhūtānāṁ
yena sarvam idaṁ tatam
sva-karmaṇā tam abhyarcya
siddhiṁ vindati mānavaḥ

«Por adorar al Señor, que es la fuente de todos los seres y es omnipresente, el hombre puede alcanzar la perfección mediante el desempeño de sus propios deberes». Esto indica que la Suprema Personalidad de Dios es la fuente original de todo, como se explica en el Vedānta-sūtra (janmādy asya yataḥ). En el Bhagavad-gītā, el propio Señor nos confirma también: ahaṁ sarvasya prabhavaḥ: «Yo soy el origen de todo». La Suprema Personalidad de Dios es la fuente original de todas las emanaciones, y al mismo tiempo, como Paramātmā, Se difunde en todas las existencias. Por lo tanto, la Verdad Absoluta es la Suprema Personalidad de Dios, y toda entidad viviente está destinada a satisfacer al Dios Supremo con la ejecución del deber que le corresponda (sva-karmaṇā tam abhyarcya). Mahārāja Pṛthu deseó establecer esa fórmula entre sus súbditos.

Lo más importante en la civilización humana es que el hombre debe tratar de satisfacer al Señor Supremo con la ejecución de los distintos deberes en que se ocupa. Esa es la perfección más elevada de la vida. Svanuṣṭhitasya dharmasya saṁsiddhir hari-toṣaṇam: Se puede lograr que la vida sea un gran éxito simplemente con satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios mediante el desempeño de los deberes prescritos. El de Arjuna es un clarísimo ejemplo de esto. Como kṣatriya que era, Arjuna tenía el deber de luchar. Arjuna satisfizo al Señor Supremo con el desempeño de su deber prescrito, y por consiguiente, alcanzó la perfección. Todo el mundo debe seguir el mismo principio. A los ateos, que no lo siguen, se les condena en el Bhagavad-gītā (16.19) con la siguiente afirmación: tān ahaṁ dviṣataḥ krūrān saṁsāreṣu narādhamān. En ese verso se dice claramente que las personas que sienten envidia de la Suprema Personalidad de Dios son lo más bajo de la humanidad, y son muy malvadas. Los principios regulativos del Supremo establecen que esas personas sean arrojadas a la región más oscura de la existencia material y que nazcan de padres asuras, o ateos. Vida tras vida, los asuras, descienden a formas cada vez más bajas, hasta llegar a las formas de animales como el tigre y bestias feroces por el estilo. De esa forma, tienen que permanecer miles de años en la oscuridad, sin conocer a Kṛṣṇa.

La Suprema Personalidad de Dios recibe el nombre de Puruṣottama, «la principal de las entidades vivientes». Como todas las entidades vivientes, Él también es una persona, pero es el líder, el principal de todos los seres vivos, lo cual también se afirma en los Vedas: nityo nityānāṁ cetanaś cetanānām: Él es el principal entre todos los eternos, las más importante de todas las entidades vivientes, Él es pleno y completo. Él no gana nada interviniendo en los asuntos de las demás entidades vivientes, pero como sustentador de todos, tiene derecho a corregirlas y llevarlas a una situación en que puedan ser felices. Todo padre desea orientar a sus hijos para que sean felices. De la misma manera, Dios, es decir, Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, tiene el derecho de velar por la felicidad de todas las entidades vivientes. En el mundo material no hay ninguna posibilidad de alcanzar la felicidad. Padre e hijos son eternos, pero mientras la entidad viviente no se eleve hasta el plano de la vida eterna, llena de felicidad y conocimiento, no se puede hablar de felicidad. La principal de las entidades vivientes, Puruṣottama, no tiene nada que conseguir de las entidades vivientes comunes, pero aun así tiene derecho a hacer diferencias entre lo correcto y lo incorrecto. El sendero correcto son las actividades destinadas a satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios, como ya hemos comentado (svanuṣṭhitasya dharmasya saṁsiddhir hari-toṣaṇam). Sin que importe cuál sea el deber en que se ocupe, la entidad viviente que desee alcanzar la perfección en sus deberes tiene que satisfacer al Señor Supremo. De esa forma, el que Le complace obtiene mejores condiciones de vida, pero quien Le disgusta se enreda en situaciones indeseables.

Por consiguiente, podemos concluir que hay dos tipos de deberes, los deberes mundanos y los deberes que se realizan como yajña, como sacrificio (yajñārthāt karma). Toda actividad (karma) que no se realice por yajña es causa de cautiverio. Yajñārthāt karmaṇo’nyatra loko’yaṁ karma-bandhanaḥ: «Toda actividad debe realizarse como un sacrificio en honor de Viṣṇu, pues de lo contrario, nos encadena al mundo material» (Bg. 3.9). Las estrictas leyes de la naturaleza material se encargan de regular la administración de karma-bandhanaḥ, el cautiverio del karma. La existencia material es una lucha por superar los obstáculos que nos presenta la naturaleza material. Los asuras están siempre luchando por superar esos obstáculos, y las necias entidades vivientes, en virtud de la potencia ilusoria de la naturaleza material, trabajan arduamente en el mundo material pensando que eso es felicidad. Eso se denomina māyā. En esa ardua lucha por la existencia, niegan la existencia de la autoridad suprema, Puruṣottama, la Suprema Personalidad de Dios.

Dios ha dictado códigos de leyes a fin de regular las actividades de las entidades vivientes, de la misma forma que un rey dicta códigos de leyes para su estado, y todo el que quebranta esas leyes es castigado. De manera similar, el Señor ha dado el infalible conocimiento de los Vedas, que están libres de la contaminación de los cuatro defectos de la vida humana, es decir, las tendencias a cometer errores, caer en ilusión y engañar, y el tener sentidos imperfectos. Si no seguimos las directrices de los Vedas, sino que actuamos de manera caprichosa, guiándonos por nuestro propio criterio, tenemos asegurado el castigo de las leyes del Señor, que ofrece distintas clases de cuerpos en las 8 400 000 formas de vida. La dirección que tome la existencia material, es decir, el proceso de complacencia de los sentidos, depende del tipo de cuerpo que prakṛti, la naturaleza material, nos haya dado. Por consiguiente, se debe distinguir entre actividades piadosas y actividades impías (puṇya y pāpa). En el Bhagavad-gītā (7.28) se afirma claramente:

yeṣāṁ tv anta-gataṁ pāpaṁ
janānāṁ puṇya-karmaṇām
te dvandva-moha-nirmuktā
bhajante māṁ dṛḍha-vratāḥ

«Aquel que haya superado por completo las actividades resultantes del sentido de la vida impía [lo cual solo es posible para quien se ocupa exclusivamente en actividades piadosas] podrá entender su relación eterna con la Suprema Personalidad de Dios, ocupándose de esa forma en el servicio amoroso trascendental del Señor». Esa vida de ocupación constante en el servicio amoroso del Señor se denomina adhokṣaja-dhiyaḥ, «vida consciente de Kṛṣṇa», que es la vida que el rey Pṛthu quería que llevasen sus súbditos.

Las diversidades de la vida y de la existencia material no son producto del azar y de la necesidad; el Señor las ha dispuesto en función de las actividades piadosas e impías de las entidades vivientes. Las actividades piadosas pueden llevarnos a nacer dentro de una buena familia en un país aventajado, pueden proporcionarnos un cuerpo hermoso, una muy buena educación o grandes riquezas. Por eso vemos que el nivel de vida, la calidad de la educación y el aspecto físico de las personas varían de un lugar a otro y de un planeta a otro; la Suprema Personalidad de Dios los determina en función de las actividades piadosas o impías. Por consiguiente, las diversidades de la vida obedecen, no al azar, sino a un plan predeterminado, cuyas líneas generales se esbozan en el conocimiento védico. Debemos sacar partido de ese conocimiento, especialmente en la vida humana, y regular nuestras vidas de tal forma que, mediante la práctica del proceso de conciencia de Kṛṣṇa, finalmente podamos regresar al hogar, de vuelta a Dios.

Con las palabras ajñāta-sukṛti, que se refieren a actividades piadosas realizadas sin tener conocimiento de ello, las Escrituras védicas dan la mejor explicación de la teoría del azar. Con todo, esas actividades también obedecen a un plan. Por ejemplo, Kṛṣṇa viene como un ser humano corriente, o puede venir con la forma de un devoto, el Señor Caitanya; también puede enviar a Su representante, el maestro espiritual, el devoto puro. Todos ellos vienen a hacer propaganda y a educar, dando a las personas que están bajo la influencia de la energía ilusoria del Señor Supremo la oportunidad de estar en su compañía, hablar con ellos y recibir sus enseñanzas. Toda esa actividad también obedece al plan de la Suprema Personalidad de Dios. De una u otra forma, puede ocurrir que un alma condicionada, se entregue a esas personalidades, y relacionándose estrechamente con ellas, se vuelva consciente de Kṛṣṇa y se salve del condicionamiento de la vida material. Por eso Kṛṣṇa nos da la siguiente instrucción:

sarva-dharmān parityajya
mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja
ahaṁ tvāṁ sarva-pāpebhyo
mokṣayiṣyāmi mā śucaḥ

«Abandona toda clase de religión y sencillamente entrégate a Mí. Yo te liberaré de toda reacción pecaminosa. No temas» (Bg. 18.66). La palabra sarva-pāpebhyaḥ significa «de todas las actividades pecaminosas». Kṛṣṇa salva a la persona que se entrega a Él y aprovecha la oportunidad de relacionarse con el devoto puro, el maestro espiritual u otras encarnaciones autorizadas de Dios, como Pṛthu Mahārāja. En ese momento, su vida alcanza el éxito.

Texto

manor uttānapādasya
dhruvasyāpi mahīpateḥ
priyavratasya rājarṣer
aṅgasyāsmat-pituḥ pituḥ
īdṛśānām athānyeṣām
ajasya ca bhavasya ca
prahlādasya baleś cāpi
kṛtyam asti gadābhṛtā

Palabra por palabra

manoḥ—de Manu (Svāyambhuva Manu); uttānapādasya—de Uttānapāda, el padre de Dhruva Mahārāja; dhruvasya—de Dhruva Mahārāja; api—ciertamente; mahī-pateḥ—del gran rey; priyavratasya—de Priyavrata, en la familia de Mahārāja Dhruva; rājarṣeḥ—de grandes reyes santos; aṅgasya—de nombre Aṅga; asmat—mí; pituḥ—de mi padre; pituḥ—del padre; īdṛśānām—de esas personalidades; atha—también; anyeṣām—de otros; ajasya—del inmortal supremo; ca—también; bhavasya—de las entidades vivientes; ca—también; prahlādasya—de Mahārāja Prahlāda; baleḥ—de Mahārāja Bali; ca—también; api—ciertamente; kṛtyam—reconocido por ellos; asti—hay; gadā-bhṛtā—la Suprema Personalidad de Dios, el portador de la maza.

Traducción

Esto lo confirman, no solo el testimonio de los Vedas y el comportamiento de grandes personalidades como Manu, Uttānapāda, Dhruva, Priyavrata y Aṅga, mi abuelo, sino también muchas otras grandes personalidades y entidades vivientes comunes, como por ejemplo Mahārāja Prahlādha y Bali, que eran teistas y creían en la existencia de la Suprema Personalidad de Dios, el portador de la maza.

Significado

Narottama dāsa Ṭhākura explica que para determinar el curso de acción correcto hay que seguir los pasos de las grandes personas santas y los libros de conocimiento bajo la guía de un maestro espiritual (sādhu-śāstra-guru-vākya). Una persona santa es aquella que sigue los mandamientos de los Vedas, que son las órdenes de la Suprema Personalidad de Dios. La palabra guru se refiere a la persona que orienta en la dirección correcta siguiendo la autoridad de los mandamientos védicos y conforme al ejemplo que las grandes personalidades establecieron con sus vidas. La mejor manera de ordenar la propia vida consiste en seguir los pasos de personalidades autorizadas como las que Pṛthu Mahārāja menciona en este verso, comenzando por Svāyambhuva Manu. Seguir a grandes personalidades, y en especial a las que se mencionan en el Śrīmad-Bhāgavatam, es el sendero más seguro en la vida. Los mahājanas, las grandes personalidades, son Brahmā, el Señor Śiva, Nārada Muni, Manu, los Kumāras, Prahlāda Mahārāja, Bali Mahārāja, Yamarāja, Bhīṣma, Janaka, Śukadeva Gosvāmī y Kapila Muni.

Texto

dauhitrādīn ṛte mṛtyoḥ
śocyān dharma-vimohitān
varga-svargāpavargāṇāṁ
prāyeṇaikātmya-hetunā

Palabra por palabra

dauhitra-ādīn—nietos como mi padre, Vena; ṛte—excepto; mṛtyoḥ—de la personificación de la muerte; śocyān—abominables; dharma-vimohitān—confundidas con respecto al sendero de la religión; varga—religión, crecimiento económico, complacencia de los sentidos y liberación; svarga—elevación a los planetas celestiales; apavargāṇām—liberadas de la contaminación material; prāyeṇa—casi siempre; eka—uno; ātmya—la Suprema Personalidad de Dios; hetunā—a causa de.

Traducción

A pesar de la confusión en que se encuentran con respecto al sendero de la religión, personas abominables como mi padre, Vena, el nieto de la personificación de la muerte, todas las grandes personalidades, como las que he mencionado, están de acuerdo en que solo la Suprema Personalidad de Dios puede conceder en este mundo las bendiciones de la religión, el crecimiento económico, la complacencia de los sentidos, la liberación o la elevación a los planetas celestiales.

Significado

El rey Vena, padre de Pṛthu Mahārāja, fue condenado por los brāhmaṇas y personas santas debido a que negó la existencia de la Suprema Personalidad de Dios y rechazó el método de satisfacerle, es decir, la celebración de sacrificios védicos. En otras palabras, era un ateo; no creía en la existencia de Dios, y en consecuencia, prohibió que en su reino se celebrasen ceremonias rituales védicas. Pṛthu Mahārāja consideró que la personalidad del rey Vena era abominable porque Vena se había comportado como un necio en lo tocante a la celebración de funciones religiosas. Los ateos opinan que para obtener el éxito en la religión, el crecimiento económico, la complacencia de los sentidos y la liberación no es necesario aceptar la autoridad de la Suprema Personalidad de Dios. Según ellos, la finalidad de los principios religiosos (dharma) es establecer un Dios imaginario para inspirar a las personas en la moralidad, la honestidad y la justicia, de modo que se pueda mantener la paz y la tranquilidad del orden social. Dicen además que, para cumplir con estos fines, de hecho no se necesita aceptar a Dios, pues es suficiente con seguir los principios de moralidad y honestidad. De manera similar, unos planes inteligentes y un trabajo intenso traerán como resultado natural el crecimiento económico. La complacencia de los sentidos tampoco dependería de la misericordia de la Suprema Personalidad de Dios; si ganamos dinero, no importa por qué medios, tendremos ocasiones más que suficientes de complacer los sentidos. En cuanto a la liberación, dicen que no hay necesidad de plantearse la cuestión, pues todo se termina con la muerte. Pṛthu Mahārāja, sin embargo, no aceptó la autoridad de esos ateos, el principal de los cuales había sido su padre, el nieto de la personificación de la muerte. Por lo general, la hija hereda las cualidades del padre, y el hijo las de la madre. Por consiguiente, Sunīthā, la hija de Mṛtyu, adquirió todas las cualidades de su padre, y a través de ella las heredó Vena. Una persona constantemente sometida a las reglas y regulaciones del ciclo de nacimientos y muertes no puede concebir nada que esté fuera del alcance del pensamiento materialista. El rey Vena era una de esas personas, y por lo tanto, no creía en la existencia de Dios. La civilización actual comparte los principios del rey Vena; pero si de hecho estudiamos minuciosamente todos los pormenores relativos a la religión, el crecimiento económico, la complacencia de los sentidos y la liberación, tendremos que aceptar los principios de la autoridad de la Suprema Personalidad de Dios. Según las Escrituras védicas, la religión consiste únicamente en los códigos de leyes dados por Dios.

Quien no acepte la autoridad del Dios Supremo en cuestiones religiosas y morales, debería poder explicar la razón de que dos personas, aunque sigan las mismas normas de moralidad, obtengan resultados distintos. Solemos encontrarnos con que dos personas que siguen idénticas pautas morales en los campos de la ética, la honestidad y la moralidad, no están, a pesar de ello, en la misma posición. Lo mismo ocurre en el terreno del crecimiento económico: dos hombres trabajan intensamente día y noche, pero aun así, no obtienen el mismo resultado. Una persona goza de grandes opulencias aun sin trabajar, mientras que otra, a pesar de sus arduos esfuerzos, no gana lo suficiente para comer dos veces al día. Y, en el campo de la complacencia sensorial, vemos como a veces una persona, a pesar de contar con suficientes alimentos, no es feliz en su vida familiar, o ni siquiera está casado, mientras que otro goza de mayores facilidades para la complacencia de los sentidos a pesar de que su situación económica deja mucho que desear. Incluso un animal como el cerdo o el perro puede tener más posibilidades de complacer los sentidos que un ser humano. Dejando aparte la liberación y ciñéndonos únicamente a las necesidades básicas de la vida (dharma, artha y kāma: religión, crecimiento económico y complacencia de los sentidos), veremos que no son las mismas para todos. Por lo tanto, debe aceptarse que existe alguien que determina los distintos niveles. La conclusión es que no solo para la liberación debemos depender del Señor, sino incluso para las necesidades elementales del mundo material. Pṛthu Mahārāja indicó que a veces el hijo no es feliz a pesar de que sus padres son ricos; hay pacientes que mueren a pesar de que un médico competente les administra valiosas medicinas; y uno puede morir ahogado a pesar de tener un enorme bote salvavidas. Podemos, pues, luchar contra los obstáculos que nos pone la naturaleza material, pero no tendremos éxito en nuestros intentos a no ser que nos favorezca la Suprema Personalidad de Dios.

Texto

yat-pāda-sevābhirucis tapasvinām
aśeṣa-janmopacitaṁ malaṁ dhiyaḥ
sadyaḥ kṣiṇoty anvaham edhatī satī
yathā padāṅguṣṭha-viniḥsṛtā sarit

Palabra por palabra

yat-pāda—cuyos pies de loto; sevā—servicio; abhiruciḥ—inclinación; tapasvinām—personas que se someten a rigurosas penitencias; aśeṣa—incontables; janma—nacimientos; upacitam—adquiere; malam—suciedad; dhiyaḥ—mente; sadyaḥ—de inmediato; kṣiṇoti—destruye; anvaham—día tras día; edhatī—aumentando; satī—estar; yathā—como; pada-aṅguṣṭha—los dedos de Sus pies de loto; viniḥsṛtā—que emana de; sarit—agua.

Traducción

La inclinación a servir los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios puede limpiar de inmediato de las mentes de la sufriente humanidad la suciedad acumulada a lo largo de incontables nacimientos. Como el agua del Ganges, que emana de los dedos de los pies de loto del Señor, ese proceso limpia de inmediato la mente; de esa forma, la conciencia espiritual o conciencia de Kṛṣṇa va aumentando gradualmente.

Significado

En la India, la persona que se baña todos los días en las aguas del Ganges está prácticamente libre de toda clase de enfermedades. En Calcuta había un brāhmaṇa muy respetable que nunca tomó ninguna medicina. Incluso si se encontraba enfermo, en lugar de tomar la medicina que le había dado el doctor, simplemente bebía agua del Ganges, y al cabo de muy poco tiempo se curaba. Los indios conocen las glorias del agua del Ganges, y nosotros también. El río Ganges pasa por Calcuta. Sus aguas a veces bajan llenas de excrementos y otras porquerías, desechos de fábricas e industrias cercanas. Aun así, en sus aguas se bañan diariamente miles de hombres, que se conservan muy sanos y con inclinaciones espirituales. Ese es el efecto del agua del Ganges. Se glorifica al Ganges porque sus aguas emanan de los dedos de los pies de loto del Señor. Cuando una persona emprende el servicio de los pies de loto del Señor, adoptando el proceso de conciencia de Kṛṣṇa, inmediatamente queda limpio de las muchas cosas sucias que ha ido acumulado durante incontables vidas. Hemos visto a personas que, a pesar de las manchas heredadas de sus vidas pasadas, al adoptar el proceso de conciencia de Kṛṣṇa han quedado perfectamente limpias de toda suciedad y hacen rápidos progresos en el sendero espiritual. Por consiguiente, Pṛthu Mahārāja señala que sin la bendición del Señor Supremo no se puede progresar, ni en lo que se considera moralidad, ni en el crecimiento económico, ni en la complacencia de los sentidos. En consecuencia, se debe adoptar el servicio del Señor, el proceso de conciencia de Kṛṣṇa, y así, en poco tiempo, llegar a ser un hombre perfecto, como se confirma en el Bhagavad-gītā (kṣipraṁ bhavati dharmātmā śaśvac-chāntiṁ nigacchati). Como rey responsable que es, Pṛthu Mahārāja aconseja a todos que se refugien en la Suprema Personalidad de Dios, para de esa forma purificarse de inmediato. El Señor Śrī Kṛṣṇa dice también en el Bhagavad-gītā que por el simple hecho de entregarse a Él, nos libraremos de inmediato de toda reacción pecaminosa. De la misma forma que Kṛṣṇa aparta todas las reacciones pecaminosas de una persona tan pronto como esta se entrega a Él, la manifestación externa de Kṛṣṇa, el representante de Kṛṣṇa que encarna la misericordia de la Suprema Personalidad de Dios, elimina del discípulo todas las reacciones producto de la vida pecaminosa inmediatamente después de que este recibe la iniciación. De esta forma, el discípulo que sigue los principios en que el maestro espiritual le ha instruido, se mantiene puro y libre de la contaminación de la infección material.

Por esa razón, Śrī Caitanya Mahāprabhu declaró que el maestro espiritual que actúa como representante de Kṛṣṇa tiene que consumir todas las reacciones pecaminosas de su discípulo. A veces un maestro espiritual asume el riesgo de que la carga de las reacciones pecaminosas de sus discípulos sea excesiva, y tiene que padecer entonces algún tipo de sufrimiento por haberles aceptado. Śrī Caitanya Mahāprabhu, en consecuencia, aconseja no aceptar muchos discípulos.

Texto

vinirdhutāśeṣa-mano-malaḥ pumān
asaṅga-vijñāna-viśeṣa-vīryavān
yad-aṅghri-mūle kṛta-ketanaḥ punar
na saṁsṛtiṁ kleśa-vahāṁ prapadyate

Palabra por palabra

vinirdhuta—estando específicamente limpio; aśeṣa—ilimitada; manaḥ-malaḥ—especulación mental, o el polvo acumulado en la mente; pumān—la persona; asaṅga—a disgusto; vijñāna—científicamente; viśeṣa—en particular; vīrya-vān—fortalecida en el bhakti-yoga; yat—cuyos; aṅghri—pies de loto; mūle—en la raíz de; kṛta-ketanaḥ—habiéndose refugiado; punaḥ—de nuevo; na—nunca; saṁsṛtim—existencia material; kleśa-vahām—llena de circunstancias miserables; prapadyate—emprende.

Traducción

El devoto que se refugia a los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios, se limpia por completo de todos los conceptos erróneos y especulaciones mentales, y manifiesta la cualidad de la renunciación. Esto solo es posible para el que se ha fortalecido mediante la práctica del bhakti-yoga. Una vez que se ha refugiado en los pies de loto del Señor, el devoto nunca regresa a la existencia material, en la que reinan las tres miserias.

Significado

Tal como el Señor Caitanya Mahāprabhu explica en las enseñanzas del Śikṣāṣṭaka, el canto del santo nombre del Señor, Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare, es decir, el proceso de escuchar y cantar las glorias del Señor, poco a poco limpia la mente de toda suciedad. Estamos en contacto con la materia desde tiempo inmemorial, y debido a ello, en nuestras mentes se han acumulado montones de basura. El efecto de esto se manifiesta en plenitud cuando la entidad viviente se identifica con su cuerpo, quedando de esa forma atrapada en las estrictas leyes de la naturaleza material y sometida al ciclo de nacimientos y muertes, bajo la falsa impresión de que es el cuerpo. Cuando se fortalece mediante la práctica del bhakti-yoga, su mente se limpia de ese erróneo concepto, y pierde todo interés en la existencia material y en la complacencia de los sentidos.

Las características del bhakti, el servicio devocional, son vairāgya y jñāna. El jñāna se refiere a entender que no somos el cuerpo, y vairāgya significa falta de interés en la complacencia de los sentidos. Con la ayuda del bhakti-yoga se pueden comprender estos dos principios fundamentales del proceso que nos liberará del cautiverio material. De esa forma, el devoto firmemente establecido en el servicio amoroso de los pies de loto del Señor, no regresará a la existencia material después de abandonar el cuerpo, tal como el Señor confirma en el Bhagavad-gītā (tyaktvā dehaṁ punar janma naiti mām eti so ’rjuna).

En este verso tiene una especial importancia la palabra vijñāna. En el Bhagavad-gītā se explica que jñāna, el conocimiento de la identidad espiritual que alcanza la persona que ya no se considera el cuerpo, es brahma-bhūta, el despertar de la percepción espiritual. En el estado condicionado de la existencia material no se puede estar espiritualmente iluminado, debido a la identificación con la materia. Entender la diferencia entre la existencia material y la existencia espiritual se denomina jñāna. Finalmente, después de alcanzar el plano de jñāna, es decir, la etapa brahma-bhūta, se comienza la práctica de servicio devocional; y en esa etapa, la persona entiende perfectamente su propia posición y la posición de la Suprema Personalidad de Dios, lo cual se explica en este verso con las palabras vijñāna-viśeṣa. El Señor, por lo tanto, dice que conocerle a Él es vijñāna, ciencia. En otras palabras, la persona fortalecida con el conocimiento científico de la Suprema Personalidad de Dios tiene garantizada su liberación. En el Bhagavad-gītā (9.2) se explica que la ciencia del servicio devocional es pratyakṣāvagamaṁ dharmyam, una comprensión de los principios de la religión basada en la percepción directa.

El practicante de bhakti-yoga puede percibir directamente su avance en la vida espiritual. En otras prácticas, como el karma-yoga, el jñāna-yoga y el dhyāna-yoga, no se puede estar seguro del progreso realizado, pero el practicante de bhakti-yoga puede tener constancia directa de su progreso en la vida espiritual, de la misma manera que la persona que come puede entender que su hambre ha quedado satisfecha. Nuestro falsos apetitos de disfrute y de enseñoreamiento del mundo material se deben al predominio de la pasión y la ignorancia. El bhakti-yoga disminuye esas dos cualidades y nos sitúa en el plano de la modalidad de la bondad; superando gradualmente esa modalidad, nos situamos en el plano de la bondad pura, que está libre de la contaminación de las cualidades materiales. En esa situación, el devoto deja de tener dudas; sabe que no va a regresar a este mundo material.

Texto

tam eva yūyaṁ bhajatātma-vṛttibhir
mano-vacaḥ-kāya-guṇaiḥ sva-karmabhiḥ
amāyinaḥ kāma-dughāṅghri-paṅkajaṁ
yathādhikārāvasitārtha-siddhayaḥ

Palabra por palabra

tam—a Él; eva—ciertamente; yūyam—todos ustedes, súbditos; bhajata—adorar; ātma—propio; vṛttibhiḥ—deber prescrito; manaḥ—mente; vacaḥ—palabras; kāya—cuerpo; guṇaiḥ—con las cualidades particulares; sva-karmabhiḥ—con los deberes particulares; amāyinaḥ—sin reservas; kāma-dugha—cumpliendo todos los deseos; aṅghri-paṅkajam—los pies de loto; yathā—tanto como; adhikāra—capacidad; avasita-artha—plenamente convencidos del propio interés; siddhayaḥ—satisfacción.

Traducción

Pṛthu Mahārāja aconsejó a sus súbditos: Deben ofrecer servicio devocional al Señor, con una actitud liberal y ocupando en ello la mente, las palabras, el cuerpo y los resultados de sus deberes prescritos. Deben dedicar su servicio a los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios con plena confianza y sin reservas, conforme a sus capacidades y a sus ocupaciones. Con ello, tienen asegurado el éxito en el logro del objetivo supremo de sus vidas.

Significado

Como se explica en el capítulo dieciocho del Bhagavad-gītā: sva-karmaṇā tam abhyarcya: Se debe adorar a la Suprema Personalidad de Dios con los deberes de la propia ocupación. Esto implica aceptar el principio de los cuatro varṇas y los cuatro āśramas. Por consiguiente, Pṛthu Mahārāja dice: guṇaiḥ sva-karmabhiḥ, frase que se explica en el Bhagavad-gītā: cātur-varṇyaṁ mayā sṛṣṭaṁ guṇa-karma-vibhāgaśaḥ: «La Suprema Personalidad de Dios crea las cuatro castas —brāhmaṇas, kṣatriyas, vaiśyas, y śūdras— conforme a las modalidades materiales de la naturaleza y los deberes particulares desempeñados bajo la influencia de esas modalidades». No cabe duda de que la persona situada bajo la influencia de la modalidad de la bondad es más inteligente que las demás. Por lo tanto, puede practicar las actividades brahmínicas, a saber: hablar la verdad, controlar los sentidos y la mente, mantenerse siempre limpio, practicar la tolerancia, tener conocimiento completo de la propia identidad, y entender el servicio devocional. De esa forma, si se ocupa en el servicio amoroso del Señor como un verdadero brāhmaṇa, alcanzará su objetivo de lograr el interés supremo de la vida. De manera similar, el kṣatriya tiene los deberes de proteger a los ciudadanos, dar todas sus posesiones como caridad, ser estrictamente védico en la administración de los asuntos de estado, y no tener miedo de luchar cuando se produce un ataque enemigo. Esa es la manera en que el kṣatriya puede satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios con los deberes propios de su ocupación. Un vaiśya, por su parte, puede satisfacer al Dios Supremo ejecutando sus deberes adecuadamente, que son: ocuparse en la producción de alimentos, proteger a las vacas, y comerciar con los excedentes de la producción agrícola, si fuera necesario. Los śūdras, cuya inteligencia no es demasiado amplia, sencillamente deben ocuparse como obreros al servicio de los estratos superiores de la vida social. Todo el mundo debe tener el objetivo de satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios con la mente, ocupándola siempre en pensar en Kṛṣṇa, con las palabras, ofreciendo constantes oraciones al Señor y predicando Sus glorias, y con el cuerpo, realizando el servicio que sea preciso para satisfacer al Señor. Las mismas divisiones que hay en el cuerpo, es decir, la cabeza, los brazos, el estómago y las piernas, se encuentran en el conjunto de la sociedad humana, que puede dividirse en cuatro clases de hombres, conforme a sus cualidades materiales y sus deberes prescritos. Los hombres brahmínicos, que son inteligentes, tienen que cumplir el deber de la cabeza; los kṣatriyas deben cumplir el deber de los brazos, la clase vaiśya, el del estómago, y los śūdras deben cumplir el deber de las piernas. En la ejecución de los deberes prescritos de la vida, nadie es superior ni inferior; esas divisiones de «superior» e «inferior», existen, pero como de hecho todas las partes tienen un interés común, la satisfacción de la Suprema Personalidad de Dios, no hay diferencias entre ellas.

Podría plantearse la siguiente pregunta: Si el Señor es el objeto de la adoración de grandes semidioses, como el Señor Brahmā, el Señor Śiva y otros, entonces, ¿cómo va a poder servirle un ser humano en este planeta? Esto lo explica claramente Pṛthu Mahārāja empleando la palabra yathādhikāra, «conforme a la propia capacidad». Bastará con ejecutar el propio deber prescrito con sinceridad. No es necesario llegar a ser como el Señor Brahmā, el Señor Śiva, Indra, el Señor Caitanya o Rāmānujācārya, cuyas capacidades sin duda están muy por encima de las nuestras. Incluso un śūdra, que está en la etapa más baja de la vida en cuanto a cualidades materiales, puede obtener el mismo éxito. Todo el mundo puede alcanzar el éxito en el servicio devocional, siempre y cuando no manifieste duplicidad. En este verso se explica que hay que ser muy franco y liberal (amāyinaḥ). Estar en una etapa inferior de la vida no descalifica a nadie para el éxito en el servicio devocional. Solo hay una cualidad necesaria, tanto para los brāhmaṇas, como para los kṣatriyas, los vaiśyas y los śūdras: ser francos y abiertos, sin guardar ningún tipo de reservas. Con ello, y mediante la ejecución de los propios deberes prescritos bajo la guía de un maestro espiritual adecuado, se puede obtener el éxito más elevado en la vida. Esto lo confirma el propio Señor: striyo vaiśyās tathā śūdrās te ’pi yānti parāṁ gatim (Bg. 9.32). No importa si somos un brāhmaṇa, un kṣatriya, un vaiśya, un śūdra, o una mujer degradada; si nos ocupamos en servicio devocional trabajando con sinceridad con el cuerpo, la mente y la inteligencia, tenemos asegurado el regreso al hogar, de vuelta a Dios. En este verso se describen los pies de loto del Señor con las palabras kāma-dughāṅghri-paṅkajam, ya que poseen en plenitud la potencia de satisfacer los deseos de todos. El devoto es feliz incluso en esta vida porque, a pesar de las muchas necesidades que tenemos en la existencia material, él ve satisfechas todas sus necesidades, y finalmente, cuando abandona el cuerpo, tiene asegurado, sin la menor duda, el regreso al hogar, de vuelta a Dios.

Texto

asāv ihāneka-guṇo ’guṇo ’dhvaraḥ
pṛthag-vidha-dravya-guṇa-kriyoktibhiḥ
sampadyate ’rthāśaya-liṅga-nāmabhir
viśuddha-vijñāna-ghanaḥ svarūpataḥ

Palabra por palabra

asau—la Suprema Personalidad de Dios; iha—en el mundo material; aneka—diversas; guṇaḥ—cualidades; aguṇaḥ—trascendentales; adhvaraḥ—yajña; pṛthak-vidha—diversidad; dravya—elementos físicos; guṇa—componentes; kriyā—ejecuciones; uktibhiḥ—con el canto de diversos mantras; sampadyate—es adorado; artha—interés; āśaya—objetivo; liṅga—forma; nāmabhiḥ—nombre; viśuddha—sin contaminación; vijñāna—ciencia; ghanaḥ—concentrada; sva-rūpataḥ—en Su propia forma.

Traducción

La Suprema Personalidad de Dios es trascendental, y está libre de la contaminación de este mundo material. Pero a pesar de ser alma espiritual concentrada, sin diversidad material, acepta, para beneficio del alma condicionada, las distintas clases de sacrificios que se ejecutan con diversos elementos materiales, mantras y rituales, y que sus ejecutores ofrecen invocando los nombres de diversos semidioses, conforme a sus objetivos e intereses.

Significado

En los Vedas se dan indicaciones para la ejecución de diversos tipos de yajñas (sacrificios) destinados al logro de prosperidad material. En el Bhagavad-gītā (3.10) se confirma que el Señor Brahmā creó a todas las entidades vivientes, y entre ellas a los seres humanos y semidioses, y les indicó que ejecutasen yajña de acuerdo con sus deseos materiales (saha-yajñāḥ prajāḥ sṛṣṭvā). Esas celebraciones reciben el nombre de yajñas porque su objetivo final es la satisfacción de la Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu. Esos yajñas se celebran con objeto de obtener beneficios materiales, pero como al mismo tiempo buscan la satisfacción del Señor Supremo, en los Vedas se recomienda su práctica. Esas ceremonias, por supuesto, entran en la categoría de karma-kāṇḍa, es decir, son actividades materiales, y como tales están, sin duda alguna, contaminadas por las tres modalidades de la naturaleza material. Generalmente, esas ceremonias rituales karma-kāṇḍa se ejecutan bajo la influencia de la modalidad de la pasión; sin embargo, las almas condicionadas, tanto seres humanos como semidioses, están obligadas a realizar esos yajñas, pues sin ellos no se puede ser feliz.

Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura comenta que en esas ceremonias rituales karma-kāṇḍa, aunque contaminadas, hay trazas de servicio devocional, porque cuando se ejecuta un yajña, la posición central Le corresponde al Señor Viṣṇu. Esto es muy importante, ya que incluso el más pequeño esfuerzo por complacer al Señor Viṣṇu es bhakti, y tiene un gran valor. Ese leve matiz de bhakti purifica la naturaleza material de esas ceremonias, que poco a poco, mediante el servicio devocional, llegan a ser trascendentales. Por lo tanto, aunque en apariencia se trate de actividades materiales, sus resultados son trascendentales. Esos yajñas, como los sūrya-yajñas, indra-yajñas y candra-yajñas, se celebran en nombre de los semidioses, que son partes del cuerpo de la Suprema Personalidad de Dios. Los semidioses no pueden aceptar ofrendas de sacrificio para sí mismos, pero pueden aceptarlas para la Suprema Personalidad de Dios, de la misma forma que un recaudador de impuestos del gobierno no puede cobrar tasas por su propia cuenta, aunque sí puede hacerlo para el gobierno. El yajña que se celebra con esa plenitud de conocimiento y de comprensión, se describe en el Bhagavad-gītā con la palabra brahmārpaṇam, «sacrificio ofrecido a la Suprema Personalidad de Dios». Como nadie sino el Señor Supremo puede disfrutar de los resultados del sacrificio, el Señor dice que Él es el verdadero disfrutador de todos los sacrificios (bhoktāraṁ yajña-tapasāṁ sarva-loka-maheśvaram). Esto debe tenerse siempre presente en la ejecución de sacrificios. Como se afirma en el Bhagavad-gītā (4.24):

brahmārpaṇaṁ brahma havir
brahmāgnau brahmaṇā hutam
brahmaiva tena gantavyaṁ
brahma-karma-samādhinā

«La persona que está completamente absorta en el estado de conciencia de Kṛṣṇa tiene asegurado el reino espiritual en virtud de su plena contribución a las actividades espirituales, en las que la consumación es absoluta y lo que se ofrece es de la misma naturaleza espiritual». El ejecutor de sacrificios siempre debe tener presente que la finalidad de los sacrificios que se mencionan en los Vedas es la satisfacción de la Suprema Personalidad de Dios. Viṣṇur ārādhyate panthāḥ (Viṣṇu Purāṇa 3.8.9). Todo lo que se haga para satisfacer al Señor Supremo, sea material o espiritual, debe considerarse un verdadero yajña; la celebración de esos yajñas permite alcanzar la liberación del cautiverio material. El método directo para obtener la liberación del cautiverio material es el servicio devocional, que comprende los nueve métodos que a continuación se enumeran:

śravaṇaṁ kīrtanaṁ viṣṇoḥ
smaraṇaṁ pāda-sevanam
arcanaṁ vandanaṁ dāsyaṁ
sakhyam ātma-nivedanam

(Bhāg. 7.5.23)

En este verso se dice que estos nueve procesos son viśuddha-vijñāna-ghanaḥ, es decir, la satisfacción directa de la Suprema Personalidad de Dios mediante el conocimiento trascendental concentrado en la forma de Viṣṇu, el Señor Supremo. Esa es la mejor manera de satisfacer al Señor Supremo. Sin embargo, el que no pueda emprender ese proceso directo, debe emprender el indirecto, es decir, la celebración de yajñas para satisfacer a Viṣṇu, que es Yajña. Por consiguiente, Viṣṇu recibe el nombre de yajña-pati. Śriyaḥ patiṁ yajña-patiṁ jagat-patim (Bhāg. 2.9.15).

En la Suprema Personalidad de Dios se da una concentración en un grado sumo de profundo conocimiento científico. La ciencia medica, por ejemplo, tiene un cierto conocimiento superficial, pero los médicos no saben con exactitud cómo funciona el cuerpo. El Señor Kṛṣṇa, sin embargo, conoce hasta los menores detalles. Por lo tanto, Su conocimiento es vijñāna-ghana, porque no tiene ninguno de los defectos de la ciencia material. La Suprema Personalidad de Dios es viśuddha-vijñāna-ghana, conocimiento trascendental concentrado; por consiguiente, siempre permanece en una posición trascendental, a pesar de aceptar los yajñas materialistas karma-kāṇḍīya. La mención de aneka-guṇa, se refiere, entonces, a las muchas cualidades trascendentales de la Suprema Personalidad de Dios, pues Él no Se ve afectado por las cualidades materiales. Poco a poco, también los utensilios y elementos materiales se transforman en comprensión espiritual, pues en última instancia no existe diferencia alguna entre las cualidades materiales y las espirituales, ya que todo emana del Espíritu Supremo. Esto se percibe mediante un proceso gradual de purificación e iluminación. El de Dhruva Mahārāja es un claro ejemplo de esto; aunque lo que le llevó a meditar en el bosque fue el deseo de obtener beneficios materiales, finalmente logró avanzar en la senda espiritual y no quiso ninguna bendición material. Estar en presencia del Señor Supremo le bastaba y le llenaba de satisfacción. Āśaya significa «determinación». Por lo general, el alma condicionada está determinada a obtener ganancias materiales, pero cuando esos deseos de ganancia material los satisface mediante la ejecución de yajña, gradualmente llega al nivel espiritual. Entonces alcanza la perfección de la vida. Por esta razón el Śrīmad-Bhāgavatam (2.3.10) aconseja:

akāmaḥ sarva-kāmo vā
mokṣa-kāma udāra-dhīḥ
tīvreṇa bhakti-yogena
yajeta puruṣaṁ param

Todos, tanto los que son akāmas (los devotos), como los sarva-kāmas (los karmīs) y los mokṣa-kāmas (jñānīs y yogīs), deben adorar a la Suprema Personalidad de Dios con el método directo del servicio devocional. De ese modo se pueden obtener beneficios materiales y espirituales al mismo tiempo.

Texto

pradhāna-kālāśaya-dharma-saṅgrahe
śarīra eṣa pratipadya cetanām
kriyā-phalatvena vibhur vibhāvyate
yathānalo dāruṣu tad-guṇātmakaḥ

Palabra por palabra

pradhāna—la naturaleza material; kāla—el tiempo; āśaya—el deseo; dharma—los deberes prescritos; saṅgrahe—el agregado; śarīre—cuerpo; eṣaḥ—este; pratipadya—aceptar; cetanām—conciencia; kriyā—actividades; phalatvena—con el resultado de; vibhuḥ—la Suprema Personalidad de Dios; vibhāvyate—manifestado; yathā—tanto como; analaḥ—fuego; dāruṣu—en la leña; tat-guṇa-ātmakaḥ—según la forma y la calidad.

Traducción

La Suprema Personalidad de Dios lo penetra todo, pero, al mismo tiempo, Se manifiesta en distintos tipos de cuerpos, que surgen de la combinación de la naturaleza material, el tiempo, los deseos y los deberes prescritos. De esa forma se originan distintos tipos de conciencias; es como el fuego, que aunque básicamente es siempre el mismo, arde de distintas maneras según la forma y el tamaño de la leña.

Significado

La Suprema Personalidad de Dios, en forma de Paramātmā, vive constantemente con el alma individual. La conciencia del alma individual depende de su cuerpo material, que obtiene de prakṛti, la naturaleza material. La fuerza del tiempo activa los elementos materiales; de esa forma se manifiestan las tres modalidades materiales de la naturaleza. El tipo de cuerpo en particular que la entidad viviente adquiera depende de su relación con esas tres modalidades. En la vida animal, la modalidad material de la ignorancia es tan relevante que hay muy pocas posibilidades de percibir a Paramātmā, que también se encuentra en el corazón del animal; sin embargo, en la forma humana de vida, la conciencia evolucionada (cetanām) permite el paso sucesivo de la ignorancia a la pasión y de esta a la bondad, en virtud de los resultados de las propias actividades (kriyā-phalatvena). Por esta razón, al ser humano se le aconseja que se relacione con personalidades espiritualmente avanzadas. Los Vedas (Muṇḍaka Up. 1.2.12) dan la siguiente directriz: tad-vijñānārthaṁ sa gurum evābhigacchet: Para alcanzar la perfección de la vida o entender la verdadera posición constitucional de la entidad viviente, es necesario acudir al maestro espiritual. Gurum evābhigacchet: es necesario; no es algo opcional. Es indispensable acudir al maestro espiritual, pues la conciencia evoluciona hacia la Suprema Personalidad de Dios en proporción a esa relación con el guru. Cuando esa conciencia llega a su grado máximo de perfección, se denomina conciencia de Kṛṣṇa. La conciencia depende del cuerpo que obtenemos de prakṛti, la naturaleza; las actividades dependen de la evolución de la conciencia; y según la pureza de esas actividades podemos percibir a la Suprema Personalidad de Dios, que está en el corazón de todos. En el verso se da un ejemplo muy acertado. El fuego siempre es el mismo, pero unas veces parece recto, otras curvo, o pequeño, grande, etc., según el tamaño del combustible, es decir, la leña en que arde.

La percepción de Dios depende de la evolución de la conciencia. Por esa razón, en la forma humana de vida se recomienda emprender la práctica de los distintos tipos de penitencias que se describen en el Bhagavad-gītā (karma-yoga, jñāna-yoga, dhyāna-yoga y bhakti-yoga). El yoga es como una escalera con una serie de peldaños por medio de los cuales se llega al piso más alto, y según en qué parte de la escalera nos encontremos, se entiende que estamos en el plano del karma-yoga, del jñāna-yoga, del dhyāna-yoga o del bhakti-yoga. El bhakti-yoga, por supuesto, es el peldaño más alto de la escalera de la percepción de la Suprema Personalidad de Dios. En otras palabras, la percepción de la propia identidad espiritual depende del grado de evolución de nuestra conciencia; de esa forma, cuando nuestra posición existencial se purifica por completo, nos situamos en el nivel de brahmānanda, que, en definitiva, es ilimitado. Tenemos entonces que el movimiento de saṅkīrtana, que es una aportación de la Suprema Personalidad de Dios en la forma del Señor Caitanya, es el proceso más fácil y directo para llegar a la forma más pura de conciencia, el estado de conciencia de Kṛṣṇa, el plano desde el cual se percibe en plenitud a la Suprema Personalidad de Dios. El Señor Supremo confirma personalmente en el Bhagavad-gītā que Él dicta las directrices específicas para la ejecución de distintas clases de yajñas. Ye yathā māṁ prapadyante tāṁs tathaiva bhajāmy aham (Bg. 4.11). Podemos percibir a la Suprema Personalidad de Dios en proporción a nuestra entrega. Sin embargo, la entrega plena tiene lugar cuando la persona posee conocimiento perfecto. Bahūnāṁ janmanām ante jñānavān māṁ prapadyate (Bg. 7.19).

Texto

aho mamāmī vitaranty anugrahaṁ
hariṁ guruṁ yajña-bhujām adhīśvaram
sva-dharma-yogena yajanti māmakā
nirantaraṁ kṣoṇi-tale dṛḍha-vratāḥ

Palabra por palabra

aho—¡oh, todos ustedes!; mama—a mí; amī—todos ellos; vitaranti—repartiendo; anugraham—misericordia; harim—a la Suprema Personalidad de Dios; gurum—al maestro espiritual supremo; yajña-bhujām—a todos los semidioses dignos de aceptar ofrendas de yajña; adhīśvaram—al amo supremo; sva-dharma—deberes prescritos; yogena—mediante; yajanti—adorar; māmakāḥ—estando relacionados conmigo; nirantaram—sin cesar; kṣoṇi-tale—en la superficie del globo; dṛḍha-vratāḥ—con firme determinación.

Traducción

La Suprema Personalidad de Dios es el amo y disfrutador de los resultados de todo sacrificio, y es, además, el maestro espiritual supremo. Todos ustedes, habitantes de la superficie del globo que están relacionados conmigo y que Lo adoran a Él con sus deberes prescritos, me están concediendo su misericordia. Por eso, ¡oh, súbditos míos!, se los agradezco.

Significado

Después de aconsejar a sus súbditos la práctica del servicio devocional, Mahārāja Pṛthu establece dos pautas a seguir. Ya ha aconsejado varias veces a los neófitos que se ocupen en servicio devocional conforme a las capacidades que ofrecen las distintas órdenes de la vida social y espiritual, pero en este verso manifiesta su especial agradecimiento a los que ya están ocupados en ese servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios, que es el verdadero disfrutador de todas las ceremonias de sacrificio y que, además, en Su forma de antaryāmī, Paramātmā, es el maestro supremo. Se menciona específicamente la palabra gurum, que se refiere a la Suprema Personalidad como caitya-guru. El Dios Supremo, en Su aspecto de Paramātmā, está en el corazón de todos, tratando siempre de inducir al alma individual a que se entregue a Él y se ocupe en servicio devocional; por lo tanto, Él es el maestro espiritual original, y Se manifiesta como maestro espiritual, tanto interna como externamente, para ayudar al alma condicionada de las dos maneras. Esa es la razón de que se Le mencione aquí con la palabra gurum. No obstante, vemos que en tiempos de Mahārāja Pṛthu todos los habitantes de la superficie del globo eran súbditos suyos, y que la mayor parte de ellos, de hecho prácticamente todos, estaban ocupados en servicio devocional. Él, con actitud humilde, les agradeció su dedicación al servicio devocional, que era una forma de mostrarse misericordiosos con el rey. En otras palabras, si la población y el jefe del estado de un país se ocupan en servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios, se están ayudando mutuamente y todos salen beneficiados.

Texto

mā jātu tejaḥ prabhaven maharddhibhis
titikṣayā tapasā vidyayā ca
dedīpyamāne ’jita-devatānāṁ
kule svayaṁ rāja-kulād dvijānām

Palabra por palabra

mā—nunca hacer; jātu—en ningún momento; tejaḥ—poder supremo; prabhavet—exhibición; mahā—gran; ṛddhibhiḥ—con opulencia; titikṣayā—con tolerancia; tapasā—penitencia; vidyayā—con educación; ca—también; dedīpyamāne—sobre aquellos que ya son glorificados; ajita-devatānām—vaiṣṇavas, devotos de la Suprema Personalidad de Dios; kule—en la sociedad; svayam—personalmente; rāja-kulāt—más grandes que la familia real; dvijānām—de los brāhmaṇas.

Traducción

A los brāhmaṇas y vaiṣṇavas se les glorifica personalmente por los poderes que les caracterizan: la penitencia, el conocimiento y la educación. Debido a esas dotes espirituales, los vaiṣṇavas son más poderosos que la realeza. Por consiguiente, a la orden principesca se le aconseja que no exhiba su poderío material ante esas dos comunidades y evite ofenderlos.

Significado

En los versos anteriores, Pṛthu Mahārāja ha explicado la importancia que tiene el servicio devocional tanto para los gobernantes como para los habitantes del estado; ahora explica la manera de establecerse firmemente en el desempeño del servicio devocional. Śrī Caitanya Mahāprabhu, en Sus instrucciones a Śrīla Rūpa Gosvāmī, comparó el servicio devocional del Señor a una enredadera. El tallo de la enredadera es débil, y la planta, para crecer, necesita apoyarse en otro árbol; además, mientras crece precisa de una protección adecuada para evitar que se muera. Śrī Caitanya Mahāprabhu, al explicar la manera de proteger la enredadera del servicio devocional, ha dado especial importancia a las ofensas a los pies de loto de los vaiṣṇavas. Esas ofensas se denominan vaiṣṇava-aparādha. Aparādha significa «ofensa». Cometer vaiṣṇava-aparādhas impide el progreso en el servicio devocional. Incluso el devoto muy avanzado verá arruinado todo su progreso si comete ofensas a los pies de un vaiṣṇava. En los śāstras tenemos el ejemplo de Durvāsā Muni, un gran yogī que, por cometer vaiṣṇava-aparādha, tuvo que viajar por todo el universo durante un año entero, llegando incluso hasta Vaikuṇṭhaloka, para protegerse de la ofensa. Por último, incluso la Suprema Personalidad de Dios, en Vaikuṇṭha, Se negó a protegerle cuando acudió a Él. Por lo tanto, hay que poner el mayor cuidado en evitar las ofensas a los pies de los vaiṣṇavas. La más grave vaiṣṇava-aparādha se denomina gurv-aparādha, y se refiere a las ofensas a los pies de loto del maestro espiritual. Gurv-aparādha se considera la ofensa más grave en el canto del santo nombre de la Suprema Personalidad de Dios. Guror avajñā śruti-śāstra-nindanam (Padma Purāṇa). De las diez ofensas contra el canto del santo nombre, las más importantes son la desobediencia al maestro espiritual y las blasfemias contra las Escrituras védicas.

Śrī Caitanya Mahāprabhu da una sencilla definición de vaiṣṇava: Es un vaiṣṇava la persona que nos hace recordar a la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa. En este verso se habla de vaiṣṇavas y de brāhmaṇas. El vaiṣṇava es un brāhmaṇa erudito, y por consiguiente se le designa como brāhmaṇa-vaiṣṇava, brāhmaṇa-paṇḍita o como vaiṣṇava y brāhmaṇa. En otras palabras, se considera que el vaiṣṇava es ya un brāhmaṇa, pero un brāhmaṇa puede no ser un vaiṣṇava puro. Cuando una persona comprende su identidad pura, brahma-jānāti, es un brāhmaṇa. En ese nivel de brāhmaṇa, la comprensión de la Verdad Absoluta se basa ante todo en el punto de vista impersonal. Sin embargo, el brāhmaṇa que se eleva hasta el plano de la comprensión personal del Dios Supremo, es un vaiṣṇava. El vaiṣṇava es incluso trascendental al brāhmaṇa. Desde el punto de vista material, el brāhmaṇa ocupa la posición más elevada en la sociedad humana, pero el vaiṣṇava es trascendental incluso al brāhmaṇa. Ambos son espiritualmente avanzados. En el Bhagavad-gītā se menciona que las cualidades del brāhmaṇa son la veracidad, la ecuanimidad mental, el control de los sentidos, el poder de tolerar, la sencillez, el conocimiento de la Verdad Absoluta, la fe firme en las Escrituras, y la aplicación práctica en la vida de las cualidades brahmínicas. Cuando a todas esas cualidades se añade la dedicación plena al servicio amoroso trascendental del Señor, el brāhmaṇa llega al nivel vaiṣṇava. Pṛthu Mahārāja previene a sus súbditos, que de hecho se ocupan en el servicio devocional del Señor, de que se cuiden de cometer ofensas contra los brāhmaṇas y los vaiṣṇavas. Las ofensas a sus pies de loto son tan destructivas que incluso los descendientes de Yadu, que habían nacido en la familia del Señor Kṛṣṇa, fueron destruidos debido a las ofensas a sus pies. La Suprema Personalidad de Dios no puede tolerar ninguna ofensa a los pies de loto de los brāhmaṇas y vaiṣṇavas. A veces, debido al poder con que cuentan, los príncipes y sirvientes del gobierno no respetan debidamente la posición de los brāhmaṇas y los vaiṣṇavas, sin saber que esa ofensa será la causa de su ruina.

Texto

brahmaṇya-devaḥ puruṣaḥ purātano
nityaṁ harir yac-caraṇābhivandanāt
avāpa lakṣmīm anapāyinīṁ yaśo
jagat-pavitraṁ ca mahattamāgraṇīḥ

Palabra por palabra

brahmaṇya-devaḥ—el Señor de la cultura brahmínica; puruṣaḥ—la Personalidad Suprema; purātanaḥ—el más antiguo; nityam—eterno; hariḥ—la Personalidad de Dios; yat—cuyos; caraṇa—pies de loto; abhivandanāt—mediante la adoración; avāpa—obtuvo; lakṣmīm—opulencias; anapāyinīm—perpetuamente; yaśaḥ—reputación; jagat—universal; pavitram—purificado; ca—también; mahat—gran; tama—supremo; agraṇīḥ—principal.

Traducción

La Suprema Personalidad de Dios, la ancestral Divinidad eterna que es la principal de todas las grandes personalidades, obtuvo la opulencia de Su intachable reputación, que purifica el universo entero, por adorar los pies de esos brāhmaṇas y vaiṣṇavas.

Significado

En este verso se describe a la Persona Suprema con la palabra brahmaṇya-deva. Brahmaṇya se refiere a los brāhmaṇas, los vaiṣṇavas o la cultura brahmínica, y deva significa «Señor adorable». Por consiguiente, solo desde el plano trascendental del vaiṣṇava o desde el plano más elevado de la bondad material (como brāhmaṇa) se puede tener conciencia de la Suprema Personalidad de Dios. En las etapas inferiores, de ignorancia y pasión, es difícil tener conciencia del Señor Supremo o entenderle. Por esa razón, en este verso se explica que el Señor es la Deidad adorable de las culturas brahmínica y vaiṣṇava.

namo brahmaṇya-devāya
go-brāhmaṇa-hitāya ca
jagad-dhitāya kṛṣṇāya
govindāya namo namaḥ

(Viṣṇu Purāṇa 1.19.65)

El Señor Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, es el principal protector de la cultura brahmínica y de las vacas. Sin conocer y respetar la cultura brahmínica y a las vacas, no se puede comprender la ciencia de Dios, y sin esa comprensión ninguna actividad benéfica o de propaganda humanitaria puede tener éxito. El Señor es puruṣa, el disfrutador supremo; y lo es, no solo cuando adviene y Se manifiesta como encarnación, sino desde tiempo inmemorial, desde el mismo principio (purātanaḥ), eternamente (nityam). Yac-caraṇābhivandanāt: Pṛthu Mahārāja dice que la Suprema Personalidad de Dios obtuvo esa opulencia de la fama eterna por adorar los pies de loto de los brāhmaṇas. En el Bhagavad-gītā se dice que el Señor no necesita trabajar para obtener ganancias materiales. Como es perpetua y supremamente perfecto, no necesita obtener nada; aun así, se dice que obtuvo Sus opulencias adorando los pies de loto de los brāhmaṇas. Se trata de Sus actividades ejemplares. En Dvārakā, el Señor Śrī Kṛṣṇa ofreció Sus reverencias a Nārada, postrándose a Sus pies de loto. Cuando Sudāmā Vipra fue a Su casa, el Señor Kṛṣṇa personalmente le lavó los pies y le ofreció Su propia cama para sentarse. Aunque es la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Śrī Kṛṣṇa ofreció Sus reverencias a Mahārāja Yudhiṣṭhira y a Kuntī. El Señor Se comporta de esa forma extraordinaria para enseñarnos. De Su comportamiento personal debemos aprender a proteger a las vacas, a cultivar las cualidades brahmínicas y a respetar a los brāhmaṇas y los vaiṣṇavas. En el Bhagavad-gītā (3.21), el Señor dice: yad yad ācarati śreṣṭhas tat tad evetaro janaḥ: «Si las personas importantes se comportan de determinada manera, los demás, de modo natural, les seguirán». ¿Qué persona puede ser más importante que la Suprema Personalidad de Dios? ¿Quién puede mostrar un comportamiento más ejemplar? No se trata de que Él necesitara hacer todo eso para adquirir ganancias materiales, sino que lo hizo simplemente para enseñarnos el modo correcto de comportarse en el mundo material.

En este verso se describe a la Suprema Personalidad de Dios con la palabra mahattama-agraṇīḥ. En el mundo material, los mahattamas, las grandes personalidades, son el Señor Brahmā y el Señor Śiva, pero Él está por encima de ellos. Nārāyaṇaḥ paro ’vyaktāt: La Suprema Personalidad de Dios está en una posición trascendental, por encima de todo lo creado en el mundo material. Tanto Su opulencia y Sus riquezas como Su belleza, Su sabiduría, Su conocimiento, Su renunciación y Su reputación, son jagat-pavitram, universalmente purificadoras. Cuanto más hablamos de Sus opulencias, más se purifica el universo. En el mundo material, las opulencias de las personas materiales no son estables. Puede que hoy seamos muy ricos, pero es posible que mañana seamos pobres; hoy somos muy famosos y mañana tenemos mala fama. Las opulencias adquiridas por medios materiales no son estables, pero la Suprema Personalidad de Dios goza perpetuamente de las seis opulencias antes citadas, y no solo en el mundo espiritual, sino también en el mundo material. La fama del Señor Kṛṣṇa es permanente, y Su libro de sabiduría, el Bhagavad-gītā, recibe honores aún en la actualidad. Todo lo relativo a la Suprema Personalidad de Dios existe eternamente.

Texto

yat-sevayāśeṣa-guhāśayaḥ sva-rāḍ
vipra-priyas tuṣyati kāmam īśvaraḥ
tad eva tad-dharma-parair vinītaiḥ
sarvātmanā brahma-kulaṁ niṣevyatām

Palabra por palabra

yat—cuyos; sevayā—por servir; aśeṣa—ilimitados; guhā-āśayaḥ—que mora en el corazón de todos; sva-rāṭ—aun así, con plena independencia; vipra-priyaḥ—muy querido a los brāhmaṇas y vaiṣṇavas; tuṣyati—Se siente satisfecho; kāmam—de deseos; īśvaraḥ—la Suprema Personalidad de Dios; tat—eso; eva—ciertamente; tat-dharma-paraiḥ—por seguir los pasos del Señor; vinītaiḥ—por humildad; sarva-ātmanā—en todo aspecto; brahma-kulam—los descendientes de los brāhmaṇas y vaiṣṇavas; niṣevyatām—estando siempre ocupados en su servicio.

Traducción

La Suprema Personalidad de Dios, que es eternamente independiente y existe en el corazón de todos, está muy complacido con aquellos que siguen Sus pasos y se ocupan sin reservas en el servicio de los descendientes de los brāhmaṇas y vaiṣṇavas, para quienes es siempre muy querido y que siempre Le son muy queridos a Él.

Significado

Se explica que el Señor está sumamente complacido cuando ve que alguien se ocupa en servir a Su devoto. Él es completo, y por lo tanto no necesita ningún servicio de nadie, pero si nosotros ofrecemos todo tipo de servicios a la Suprema Personalidad de Dios, ello redundará en nuestro propio beneficio. Esos servicios no se ofrecen directamente a la Persona Suprema, sino sirviendo a los brāhmaṇas y vaiṣṇavas. Śrīla Narottama dāsa Ṭhākura canta: chāḍiyā vaiṣṇava-sevā nistāra pāyeche kebā, lo cual significa que el único modo de liberarse de las garras de la materia es servir a los brāhmaṇas y vaiṣṇavas. Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura dice también: yasya prasādād bhagavat-prasādaḥ: Satisfacer los sentidos del maestro espiritual es la manera de satisfacer los sentidos de la Suprema Personalidad de Dios. Este es el comportamiento que se menciona en las Escrituras y que los ācāryas han seguido también. Pṛthu Mahārāja aconsejó a sus súbditos que siguiesen el comportamiento ejemplar que el propio Señor había mostrado, ocupándose de esa forma en el servicio de los brāhmaṇas y los vaiṣṇavas.

Texto

pumāḻ labhetānativelam ātmanaḥ
prasīdato ’tyanta-śamaṁ svataḥ svayam
yan-nitya-sambandha-niṣevayā tataḥ
paraṁ kim atrāsti mukhaṁ havir-bhujām

Palabra por palabra

pumān—una persona; labheta—puede obtener; anati-velam—sin tardanza; ātmanaḥ—de su alma; prasīdataḥ—estando satisfecha; atyanta—la mayor; śamam—paz; svataḥ—de modo natural; svayam—personalmente; yat—cuya; nitya—regular; sambandha—relación; niṣevayā—mediante el servicio; tataḥ—después de eso; param—superior; kim—qué; atra—aquí; asti—hay; mukham—felicidad; haviḥ—mantequilla clarificada; bhujām—aquellos que beben.

Traducción

Mediante el servicio regular a los brāhmaṇas y vaiṣṇavas se puede limpiar la suciedad del corazón, y de esa forma, disfrutar de una paz suprema, liberarse del apego material, y obtener la satisfacción. En este mundo no hay ninguna actividad fruitiva superior al servicio a la clase brahmínica, pues ese servicio puede proporcionar placer a los semidioses, que son los destinatarios de los diversos sacrificios.

Significado

En el Bhagavad-gītā (2.65), se dice: prasāde sarva-duḥkhānāṁ hānir asyopajāyate. Solo la persona que está satisfecha en sí misma puede liberarse de las miserables condiciones de la existencia material. Por eso, para alcanzar la satisfacción perfecta en el propio ser, es esencial ofrecer servicio a los brāhmaṇas y vaiṣṇavas. Śrīla Narottama dāsa Ṭhākura dice a este respecto:

tāṅdera caraṇa sevi bhakta-sane vāsa
janame janame haya, ei abhilāṣa

«Vida tras vida, deseo servir los pies de loto de los ācāryas y vivir en una comunidad de devotos». La única manera de mantener una atmósfera espiritual es vivir en una comunidad de devotos y servir las órdenes de los ācāryas. El mejor brāhmaṇa es el maestro espiritual. En la actualidad, en la era de Kali, es muy difícil prestar servicio a la clase brahmínica, los brāhmaṇa-kulas. Según el Varāha Purāṇa, la dificultad estriba en que los demonios han aprovechado la era de Kali para nacer en familias brahmínicas: rākṣasāḥ kalim āśritya jāyante brahma-yoniṣu (Varāha Purāṇa). En otras palabras, en esta era hay muchos supuestos brāhmaṇas y gosvāmīs de casta que se aprovechan de los śāstras y de la inocencia de la gente para proclamarse brāhmaṇas y vaiṣṇavas por derecho hereditario. Nadie obtendrá el menor beneficio por servir a esos falsos brāhmaṇa-kulas. Por lo tanto, hay que refugiarse en un maestro espiritual genuino y en quienes le rodean, y ofrecerles servicio, pues esa actividad ayudará en gran medida al neófito a obtener la satisfacción plena. Esto lo ha explicado con gran claridad Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura en su comentario del verso vyavasāyātmikā buddhir ekeha kuru-nandana (Bg. 2.41). Siguiendo los principios regulativos del bhakti-yoga como recomienda Śrīla Narottama dāsa Ṭhākura, se puede llegar muy rápido al plano trascendental de la liberación, como se explica en este verso (atyanta-śamam).

Es muy significativo el empleo específico de la palabra anativelam («sin tardanza»), pues por el mero hecho de servir a los brāhmaṇas y vaiṣṇavas se puede alcanzar la liberación. No hay necesidad de emprender rigurosas penitencias y austeridades. El ejemplo más evidente de esto es el propio Nārada Muni. En su vida anterior no era más que el hijo de una sirvienta, pero recibió la oportunidad de servir a vaiṣṇavas y brāhmaṇas excelsos, de manera que, en su siguiente vida, además de obtener la liberación, llegó a ser famoso como maestro espiritual supremo de toda la sucesión discipular vaiṣṇava. Por esa razón, en el sistema védico la costumbre recomienda que, después de celebrar una ceremonia ritual, se dé de comer a los brāhmaṇas.

Texto

aśnāty anantaḥ khalu tattva-kovidaiḥ
śraddhā-hutaṁ yan-mukha ijya-nāmabhiḥ
na vai tathā cetanayā bahiṣ-kṛte
hutāśane pāramahaṁsya-paryaguḥ

Palabra por palabra

aśnāti—come; anantaḥ—la Suprema Personalidad de Dios; khalu—sin embargo; tattva-kovidaiḥ—personas conocedoras de la Verdad Absoluta; śraddhā—fe; hutam—ofrecer fuegos de sacrificio; yat-mukhe—cuyas bocas; ijya-nāmabhiḥ—con nombres de distintos semidioses; na—nunca; vai—ciertamente; tathā—tanto como; cetanayā—por fuerza viviente; bahiḥ-kṛte—privado de; huta-aśane—en el fuego de sacrificio; pāramahaṁsya—con respecto a los devotos; paryaguḥ—nunca se va.

Traducción

La Suprema Personalidad de Dios, Ananta, come por medio de los fuegos de sacrificio que se ofrecen en nombre de distintos semidioses; a pesar de ello, comer por medio del fuego no Le complace tanto como las ofrendas que acepta mediante las bocas de los devotos y sabios eruditos, pues de ese modo no abandona la compañía de los devotos.

Significado

Según los mandamientos védicos, la celebración de fuegos de sacrificio tiene por objeto ofrecer alimentos a la Suprema Personalidad de Dios a través de los diferentes semidioses. Durante la celebración, se repite la palabra svāhā en mantras como indrāya svāhā y ādityāya svāhā, mantras que se pronuncian para satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios a través de semidioses como Indra y Āditya, pues la Suprema Personalidad de Dios dice:

nāhaṁ tiṣṭhāmi vaikuṇṭhe
yogināṁ hṛdayeṣu vā
tatra tiṣṭhāmi nārada
yatra gāyanti mad-bhaktāḥ

«Yo no estoy en Vaikuṇṭha ni en el corazón de los yogīs. Yo permanezco allí donde Mis devotos se ocupan en glorificar Mis actividades». Se debe entender que la Suprema Personalidad de Dios nunca abandona la compañía de Sus devotos.

Sin menor duda, el fuego no tiene vida, pero los devotos y brāhmaṇas son representantes vivos del Señor Supremo. Por lo tanto, dar de comer a los brāhmaṇas y vaiṣṇavas es dar de comer directamente a la Suprema Personalidad de Dios. Podemos establecer la conclusión de que, en lugar de ofrecer sacrificios de fuego, es mejor ofrecer alimentos a los brāhmaṇas y vaiṣṇavas, pues ese proceso es más efectivo que el yajña de fuego. El ejemplo más claro de la aplicación de este principio lo dio Advaita Prabhu. Cuando celebraba la ceremonia śrāddha por Su padre, lo primero que hizo fue llamar a Haridāsa Ṭhākura y ofrecerle alimentos. La costumbre es ofrecer alimentos a un brāhmaṇa elevado una vez terminada la ceremonia, pero Advaita Prabhu comenzó por ofrecer alimentos a Haridāsa Ṭhākura, que había nacido en una familia musulmana. Haridāsa Ṭhākura Le preguntó entonces por qué Se comportaba de aquella manera, que podía comprometer Su posición en la comunidad brahmínica. Advaita Prabhu le contestó que al ofrecerle los alimentos a él estaba alimentando a millones de brāhmaṇas de los más cualificados. Estaba dispuesto a defender ese punto ante cualquier brāhmaṇa erudito, y a probar de modo concluyente que, al ofrecer alimentos a un devoto puro como Haridāsa Ṭhākura, recibía las mismas bendiciones que si hubiera alimentado a miles de brāhmaṇas eruditos. En la celebración de sacrificios, se ofrecen oblaciones al fuego de sacrificio, pero esas oblaciones son, sin duda alguna, más efectivas cuando se ofrecen a los vaiṣṇavas.

Texto

yad brahma nityaṁ virajaṁ sanātanaṁ
śraddhā-tapo-maṅgala-mauna-saṁyamaiḥ
samādhinā bibhrati hārtha-dṛṣṭaye
yatredam ādarśa ivāvabhāsate

Palabra por palabra

yat—lo que; brahma—la cultura brahmínica; nityam—eternamente; virajam—sin contaminación; sanātanam—sin principio; śraddhā—fe; tapaḥ—austeridad; maṅgala—auspiciosa; mauna—silencio; saṁyamaiḥ—controlar la mente y los sentidos; samādhinā—con concentración plena; bibhrati—ilumina; ha—tal como él lo hizo; artha—el verdadero objetivo de los Vedas; dṛṣṭaye—con vistas a encontrar; yatra—donde; idam—todo esto; ādarśe—en un espejo; iva—como; avabhāsate—manifiesta.

Traducción

En la cultura brahmínica, la posición trascendental del brāhmaṇa se mantiene eternamente, pues en ella se aceptan los mandamientos de los Vedas con fe, austeridad, conclusiones de las Escrituras, pleno control de la mente y los sentidos, y meditación. De esa forma, podemos ver el verdadero objetivo de la vida con la misma claridad con que vemos nuestro rostro cuando se refleja nítidamente en un espejo limpio.

Significado

En el verso anterior se explicó que dar de comer a un brāhmaṇa vivo da mejores resultados que ofrecer oblaciones en un fuego de sacrificio; por esa razón, en este verso se explica con toda claridad qué es el brahmanismo y quién es un brāhmaṇa. Aprovechándose de que en la era de Kali dar de comer a un brāhmaṇa resulta más efectivo que la ejecución de sacrificios, hay una cierta clase de hombres que, sin poseer las cualidades brahmínicas, reclaman para sí el privilegio de comer denominado brāhmaṇa-bhojana, basándose en el hecho de haber nacido en familias de brāhmaṇas. A fin de diferenciar a los verdaderos brāhmaṇas de esa clase de hombres, Mahārāja Pṛthu está dando una descripción exacta de lo que es un brāhmaṇa y de lo que es la cultura brahmínica. Nadie debe aprovecharse de su posición simplemente para vivir como un fuego que no da luz. Un brāhmaṇa debe estar plenamente versado en la conclusión de los Vedas, que se explica en el Bhagavad-gītā: vedaiś ca sarvair aham eva vedyaḥ (Bg. 15.15). La conclusión de los Vedas, es decir, la comprensión definitiva, la comprensión vedānta, es el conocimiento de Kṛṣṇa. No cabe duda de ello, pues es suficiente entender a Kṛṣṇa tal y como es, como se explica en el Bhagavad-gītā (janma karma ca me divyam evaṁ yo vetti tattvataḥ), para alcanzar el nivel de perfección brahmínica. La posición del brāhmaṇa que conoce a Kṛṣṇa perfectamente bien siempre es trascendental. Esto también se confirma en el Bhagavad-gītā (14.26):

māṁ ca yo ’vyabhicāreṇa
bhakti-yogena sevate
sa guṇān samatītyaitān
brahma-bhūyāya kalpate

«Aquel que se dedica por completo al servicio devocional y es firme en todas las circunstancias, trasciende de inmediato las modalidades de la naturaleza material y llega así al plano de Brahman».

Por consiguiente, el devoto del Señor Kṛṣṇa es un brāhmaṇa perfecto; su posición es trascendental, ya que está libre de los cuatro defectos de la vida condicionada, que son: los sentidos imperfectos y las tendencias a cometer errores, a caer en ilusión y a engañar. Un vaiṣṇava perfecto, una persona consciente de Kṛṣṇa, está siempre en esa posición trascendental, porque habla de conformidad con Kṛṣṇa y Su representante. Las palabras de los vaiṣṇavas guardan una armonía perfecta con Kṛṣṇa; por esa razón, todo lo que dicen está libre de esos cuatro defectos. En el Bhagavad-gītā, por ejemplo, Kṛṣṇa dice que todos deben pensar siempre en Él, ser devotos Suyos, ofrecerle reverencias y adorarle, y en definitiva, entregarse a Él. Esas actividades devocionales son trascendentales y están libres de errores, ilusión, engaño e imperfección. Por lo tanto, a todo devoto sincero del Señor Kṛṣṇa que predique esta doctrina basando sus palabras únicamente en las enseñanzas de Kṛṣṇa, se le considera virajam, libre de los defectos de la contaminación material. Es decir, el brāhmaṇa o vaiṣṇava genuino depende eternamente de la conclusión de los Vedas y de las exposiciones védicas que vienen directamente de los labios de la Suprema Personalidad de Dios. Solo por medio del conocimiento védico podemos entender la verdadera posición de la Verdad Absoluta, quien, como se explica en el Śrīmad-Bhāgavatam, Se manifiesta en tres aspectos, a saber: el Brahman impersonal, Paramātmā localizado y, por último, la Suprema Personalidad de Dios. Este conocimiento es perfecto desde tiempo inmemorial, y la cultura brahmínica, o vaiṣṇava, depende eternamente de ese principio. Por lo tanto, los Vedas deben estudiarse con fe, no solo por el conocimiento que personalmente podamos obtener, sino para difundir ese conocimiento y esas actividades mediante una fe verdadera en las palabras de la Suprema Personalidad de Dios y los Vedas.

En este verso es muy significativa la palabra maṅgala («auspicioso»). Śrīla Śrīdhara Svāmī señala que maṅgala, auspicioso, es hacer lo que es bueno y rechazar lo que no lo es. Hacer lo que es bueno significa aceptar todo lo favorable para el desempeño de servicio devocional, y rechazar lo que no es bueno significa rechazar todo lo que no favorece el desempeño de servicio devocional. En nuestro movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa seguimos ese principio rechazando cuatro cosas prohibidas, que son la vida sexual ilícita, el consumo de drogas y alcohol, los juegos de azar y el comer carne; por otra parte, aceptemos cantar un mínimo de dieciséis rondas del mantra Hare Kṛṣṇa cada día, y meditar tres veces al día con la recitación del mantra gāyatrī. De esta forma podemos mantener intactas nuestra cultura brahmínica y nuestra fuerza espiritual. Quien siga estrictamente esos principios del servicio devocional, cantando el mahā-mantra —Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare— las veinticuatro horas del día, hará progresos tangibles en el sendero de la vida espiritual y, finalmente será perfectamente apto para ver con sus propios ojos a la Suprema Personalidad de Dios. El objetivo que se persigue mediante el estudio y la comprensión del conocimiento védico es encontrar a Kṛṣṇa; por consiguiente, aquel que siga los principios védicos antes citados podrá ver, desde el comienzo, todos los rasgos del Señor Kṛṣṇa, la Verdad Absoluta, con la misma claridad con que podemos ver el reflejo nítido de nuestro propio rostro en un espejo limpio. La conclusión es que un brāhmaṇa no es brāhmaṇa por el mero hecho de ser una entidad viviente, ni por haber nacido en una familia de brāhmaṇas; para serlo, debe poseer todas las cualidades que se mencionan en los śāstras, y debe poner en práctica los principios brahmínicos en su propia vida. Finalmente, alcanzará el estado de plena conciencia de Kṛṣṇa, y podrá entender quién es Kṛṣṇa. El siguiente verso de la Brahma-saṁhitā (5.38) explica que el devoto ve a Kṛṣṇa directa y continuamente en su corazón:

premāñjana-cchurita-bhakti-vilocanena
santaḥ sadaiva hṛdayeṣu vilokayanti
yaṁ śyāmasundaram acintya-guṇa-svarūpaṁ
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi

Mediante el cultivo del amor puro por Kṛṣṇa, el devoto ve constantemente en su corazón a Śyāmasundara, la Suprema Personalidad de Dios. Esa es la etapa de perfección de la cultura brahmínica.

Texto

teṣām ahaṁ pāda-saroja-reṇum
āryā vaheyādhi-kirīṭam āyuḥ
yaṁ nityadā bibhrata āśu pāpaṁ
naśyaty amuṁ sarva-guṇā bhajanti

Palabra por palabra

teṣām—de todos ellos; aham—yo; pāda—pies; saroja—loto; reṇum—polvo; āryāḥ—¡oh, respetables personas!; vaheya—llevaré; adhi—en lo alto de; kirīṭam—almete; āyuḥ—hasta el fin de la vida; yam—que; nityadā—siempre; bibhrataḥ—llevar; āśu—muy pronto; pāpam—actividades pecaminosas; naśyati—se destruyen; amum—todos aquellos; sarva-guṇāḥ—plenamente cualificados; bhajanti—adoran.

Traducción

¡Oh, respetables personalidades aquí presentes! A todos ustedes les pido la bendición de poder llevar sobre mi corona, hasta el fin de mis días, el polvo de los pies de loto de esos brāhmaṇas y vaiṣṇavas. El que puede llevar ese polvo sobre su cabeza, pronto se libera de las reacciones que surgen de la vida pecaminosa, y, a su debido tiempo, adquiere todas las cualidades buenas y deseables.

Significado

En las Escrituras se dice que la persona que tiene una fe inquebrantable en la Suprema Personalidad de Dios, lo cual significa fe inquebrantable en el vaiṣṇava, en el devoto puro del Señor Supremo, adquiere todas las buenas cualidades de los semidioses. Yasyāsti bhaktir bhagavaty akiñcanā sarvair guṇais tatra samāsate surāḥ (Bhāg. 5.18.12). También Prahlāda Mahārāja dice: naiṣāṁ matis tāvad urukramāṅghrim (Bhāg. 7.5.32). Quien no ponga sobre su cabeza el polvo de los pies de loto de un vaiṣṇava puro, no podrá entender jamás a la Suprema Personalidad de Dios, y sin conocer a la Suprema Personalidad de Dios, la vida siempre es imperfecta. Una gran alma que se haya entregado plenamente al Señor Supremo después de entenderle en plenitud y de someterse a austeridades y penitencias durante muchísimas vidas, es muy poco frecuente. De hecho, sin el polvo de los pies de loto de los brāhmaṇas y vaiṣṇavas, la corona de un rey o de un jefe de estado no es más que una pesada carga. En otras palabras, si un rey liberal, como era Pṛthu Mahārāja, no sigue las instrucciones de los brāhmaṇas y vaiṣṇavas, y no respeta la cultura brahmínica, no es más que una carga para el estado, pues no puede dar ningún beneficio a sus súbditos. Mahārāja Pṛthu es el ejemplo perfecto de jefe ejecutivo ideal.

Texto

guṇāyanaṁ śīla-dhanaṁ kṛta-jñaṁ
vṛddhāśrayaṁ saṁvṛṇate ’nu sampadaḥ
prasīdatāṁ brahma-kulaṁ gavāṁ ca
janārdanaḥ sānucaraś ca mahyam

Palabra por palabra

guṇa-ayanam—aquel que ha adquirido todas las buenas cualidades; śīla-dhanam—aquel cuya riqueza es su buena conducta; kṛta-jñam—aquel que es agradecido; vṛddha-āśrayam—aquel que se refugia en los doctos; saṁvṛṇate—obtiene; anu—ciertamente; sampadaḥ—todas las opulencias; prasīdatām—se complazca con; brahma-kulam—la clase brahmínica; gavām—las vacas; ca—y; janārdanaḥ—la Suprema Personalidad de Dios; sa—con; anucaraḥ—junto con Su devoto; ca—y; mahyam—sobre mí.

Traducción

Todo aquel que adquiera las cualidades brahmínicas, es decir, que sea agradecido, se refugie en personas experimentadas y cuya única riqueza sea su buena conducta, obtiene toda la opulencia del mundo. Por eso deseo que la Suprema Personalidad de Dios y Sus acompañantes se complazcan con la clase brahmínica, con las vacas y conmigo.

Significado

Para adorar a la Suprema Personalidad de Dios se emplean las palabras namo brahmaṇya-devāya go-brāhmaṇa-hitāya ca. De esa forma queda claro que la Suprema Personalidad de Dios respeta y protege a los brāhmaṇas y a la cultura brahmínica, y también a las vacas; en otras palabras, donde hay brāhmaṇas y cultura brahmínica, hay vacas y protección de la vaca. Cuando en una sociedad o civilización no hay brāhmaṇas ni cultura brahmínica, a las vacas se las trata como animales ordinarios y se las mata, sacrificando con ello la civilización humana. Es significativo que Pṛthu Mahārāja mencione específicamente la palabra gavām, pues el Señor siempre está en compañía de las vacas y de Sus devotos. El Señor Kṛṣṇa, siempre que aparece en ilustraciones, aparece rodeado de vacas y de Sus acompañantes, como los pastorcillos de vacas y las gopīs. Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, nunca está solo. Por esa razón, Pṛthu Mahārāja dijo: sānucaraś ca, indicando que la Suprema Personalidad de Dios siempre está en compañía de Sus seguidores y devotos.

El devoto adquiere todas las buenas cualidades de los semidioses; es guṇāyanam, el receptáculo de todas las buenas cualidades. Su única posesión es su buena conducta, y es agradecido. La gratitud por la misericordia de la Suprema Personalidad de Dios es una de las cualidades de los brāhmaṇas y vaiṣṇavas. Todo el mundo debería sentirse agradecido a la Suprema Personalidad de Dios, porque Él mantiene a todas las entidades vivientes y las provee de todo lo que necesitan. Como se afirma en los Vedas (Kaṭha Up. 2.2.13): eko bahūnāṁ yo vidadhāti kāmān: El uno supremo abastece a las entidades vivientes de todo lo que necesitan. La entidad viviente que, por ello, se siente agradecida a la Suprema Personalidad de Dios, está dotada, sin duda alguna, de buenas cualidades.

La palabra vṛddhāśrayam es muy significativa en este verso. Vṛddha se refiere a la persona avanzada en conocimiento. Hay dos tipos de ancianos: el que tiene una edad avanzada, y el experimentado en conocimiento. El que es avanzado en conocimiento es el verdadero vṛddha (jñāna-vṛddha); nadie se vuelve un vṛddha por el simple hecho de tener muchos años. Vṛddhāśrayam, la persona que se refugia en una persona superior avanzada en conocimiento, puede adquirir todas las buenas cualidades de los brāhmaṇas y aprender a cómo comportarse correctamente. Cuando de hecho obtiene esas buenas cualidades, agradeciendo a la Suprema Personalidad de Dios Su misericordia y refugiándose en un maestro espiritual genuino, recibe toda clase de opulencias. Esa persona es un brāhmaṇa, un vaiṣṇava. Por lo tanto, Pṛthu Mahārāja invoca las bendiciones y la misericordia de la Suprema Personalidad de Dios, con Sus acompañantes, devotos, vaiṣṇavas, brāhmaṇas y vacas.

Texto

maitreya uvāca
iti bruvāṇaṁ nṛpatiṁ
pitṛ-deva-dvijātayaḥ
tuṣṭuvur hṛṣṭa-manasaḥ
sādhu-vādena sādhavaḥ

Palabra por palabra

maitreyaḥ uvāca—el gran sabio Maitreya continuó hablando; iti—de este modo; bruvāṇam—mientras hablaba; nṛ-patim—el rey; pitṛ—los habitantes de Pitṛloka; deva—los semidioses; dvi-jātayaḥ—y los nacidos por segunda vez (brāhmaṇas y vaiṣṇavas); tuṣṭuvuḥ—satisfechos; hṛṣṭa-manasaḥ—con una gran paz en la mente; sādhu-vādena—con expresiones de felicitación; sādhavaḥ—todas las personas santas allí presentes.

Traducción

El gran sabio Maitreya dijo: Después de escuchar las sabias palabras del rey Pṛthu, todos los semidioses, habitantes de Pitṛloka, brāhmaṇas y personas santas presentes en la reunión, lo felicitaron, expresándole su buena voluntad.

Significado

Cuando una persona habla satisfactoriamente ante una asamblea, sus oyentes le felicitan expresándole su buena voluntad con las palabras sādhu, sādhu. Eso se denomina sādhu-vāda. Todas las personas santas, pitās (habitantes de Pitṛloka) y semidioses que escucharon a Pṛthu Mahārāja en la asamblea expresaron su buena voluntad con las palabras sādhu, sādhu. Todos vieron con buenos ojos la misión de Pṛthu Mahārāja, y estaban completamente satisfechos.

Texto

putreṇa jayate lokān
iti satyavatī śrutiḥ
brahma-daṇḍa-hataḥ pāpo
yad veno ’tyatarat tamaḥ

Palabra por palabra

putreṇa—por el hijo; jayate—se alcanza la victoria; lokān—todos los planetas celestiales; iti—de ese modo; satya-vatī—resulta cierto; śrutiḥ—los Vedas; brahma-daṇḍa—por la maldición de los brāhmaṇas; hataḥ—muerto; pāpaḥ—el muy pecaminoso; yat—como; venaḥ—el padre de Mahārāja Pṛthu; ati—gran; atarat—se liberó; tamaḥ—de la oscuridad de la vida infernal.

Traducción

Todos ellos declararon que se había cumplido la conclusión védica que establece que es posible conquistar los planetas celestiales por las actividades de un putra [hijo], pues el muy pecaminoso rey Vena, quien había muerto por la maldición de los brāhmaṇas, ahora se había liberado de la región más tenebrosa de la vida infernal gracias a su hijo, Mahārāja Pṛthu.

Significado

Los Vedas nos informan de la existencia de un planeta infernal de nombre Put. El que libera de ese planeta a alguna otra persona, recibe el nombre de putra. El objeto del matrimonio es, por lo tanto, la concepción de un putra, un hijo que pueda liberar a su padre incluso si este desciende a los tormentos del infierno Put. Vena, el padre de Pṛthu Mahārāja, era una persona tan pecaminosa que los brāhmaṇas le maldijeron con la muerte. Ahora, después de escuchar a Pṛthu Mahārāja proclamar su gran misión en la vida, todos los grandes sabios, personas santas y brāhmaṇas allí reunidos se convencieron de que la afirmación de los Vedas quedaba plenamente probada. El propósito de tomar esposa mediante el matrimonio religioso tal como se sanciona en los Vedas consiste en tener un putra, un hijo competente para liberar al padre de la región más oscura de la vida infernal. La finalidad del matrimonio no es la complacencia de los sentidos, sino la concepción de un hijo cualificado que pueda liberar a su padre. Pero, ¿cómo va a liberar de la vida infernal a su padre un hijo educado para ser un demonio sin buenas cualidades? El padre, por lo tanto, tiene el deber de ser un vaiṣṇava y educar a sus hijos para que también lo sean; en ese caso, incluso si el padre, por algún imprevisto, cayese en una vida infernal en su siguiente vida, el hijo podría liberarle, tal como Mahārāja Pṛthu liberó a su padre.

Texto

hiraṇyakaśipuś cāpi
bhagavan-nindayā tamaḥ
vivikṣur atyagāt sūnoḥ
prahlādasyānubhāvataḥ

Palabra por palabra

hiraṇyakaśipuḥ—el padre de Prahlāda Mahārāja; ca—también; api—de nuevo; bhagavat—de la Suprema Personalidad de Dios; nindayā—por blasfemar; tamaḥ—en la región más oscura de la vida infernal; vivikṣuḥ—entró; atyagāt—fue liberado; sūnoḥ—de su hijo; prahlādasya—de Mahārāja Prahlāda; anubhāvataḥ—por la influencia de.

Traducción

Del mismo modo, Hiraṇyakaśipu, que siempre desafiaba la supremacía de la Suprema Personalidad de Dios con sus actividades pecaminosas, entró en la región más oscura de la vida infernal; sin embargo, también él se liberó por la gracia de su gran hijo, Prahlāda Mahārāja, y regresó al hogar, de vuelta a Dios.

Significado

Cuando el Señor Nṛsiṁhadeva le ofreció una bendición, Prahlāda Mahārāja, llevado de su gran devoción y tolerancia, se negó a aceptar del Señor ninguna bendición pensando que no era propio de un devoto sincero el hacerlo. Prahlāda Mahārāja desaprueba el servicio que se ofrece a la Suprema Personalidad de Dios con la perspectiva de recibir una buena recompensa, considerándolo un intercambio comercial. Prahlāda Mahārāja, como vaiṣṇava que era, no pidió ninguna bendición para sí mismo, pero sentía un gran afecto por su padre. Su padre le había torturado, y le habría matado si la Suprema Personalidad de Dios no le hubiese matado a él; aun así, Prahlāda Mahārāja pidió al Señor que le perdonase. El Señor le concedió esa gracia de inmediato, e Hiraṇyakaśipu se liberó de la región más oscura de la vida infernal y, por la gracia de su hijo, regresó al hogar, de vuelta a Dios. Prahlāda Mahārāja es el ejemplo más sublime de un vaiṣṇava, que siempre es compasivo con las personas pecaminosas que sufren una vida infernal en el mundo material. En razón de ello, Kṛṣṇa recibe el nombre de para-duḥkha-duḥkhī kṛpāmbudhiḥ, es decir, «el que siente compasión ante los sufrimientos ajenos y es un océano de misericordia». Al igual que Prahlāda Mahārāja, todos los devotos puros del Señor vienen al mundo material con gran compasión para liberar a los pecadores. Soportan todo tipo de inconvenientes, sufriéndolos con tolerancia, pues esa es otra cualidad del vaiṣṇava, el tratar de liberar a todas las personas pecaminosas de las infernales condiciones de la existencia material. Por eso a los vaiṣṇavas se les ofrece la siguiente oración:

vāñchā-kalpatarubhyaś ca
kṛpā-sindhubhya eva ca
patitānāṁ pāvanebhyo
vaiṣṇavebhyo namo namaḥ

La mayor preocupación del vaiṣṇava es liberar a las almas caídas.

Texto

vīra-varya pitaḥ pṛthvyāḥ
samāḥ sañjīva śāśvatīḥ
yasyedṛśy acyute bhaktiḥ
sarva-lokaika-bhartari

Palabra por palabra

vīra-varya—el mejor de los guerreros; pitaḥ—el padre; pṛthvyāḥ—el globo; samāḥ—igual en años a; sañjīva—vivas; śāśvatīḥ—siempre; yasya—cuyo; īdṛśī—como este; acyute—al Supremo; bhaktiḥ—devoción; sarva—todos; loka—planetas; eka—uno; bhartari—sustentador.

Traducción

Los santos brāhmaṇas se dirigieron a Pṛthu Mahārāja con las siguientes palabras: ¡Oh, tú, el mejor de los guerreros! ¡Oh, padre del globo terrestre, bendito seas! Que vivas una larga vida, pues tienes una gran devoción por la infalible Suprema Personalidad de Dios, que es el amo del universo entero.

Significado

Por su fe inquebrantable y su devoción hacia la Suprema Personalidad de Dios, Pṛthu Mahārāja fue bendecido por las personas santas presentes en la asamblea con una larga vida. La vida está limitada a un número específico de años; sin embargo, la vida de aquel que tiene la fortuna de llegar al plano de la devoción, se alarga por encima de los años que tiene prescrito; de hecho, hay yogīs que deciden su muerte a voluntad, sin tener que seguir las leyes de la naturaleza material. Otra característica del devoto es que, debido a su infalible devoción por el Señor, vive para siempre. Se dice que kīrtir yasya sa jīvati: «El que deja tras de sí una buena reputación, vive para siempre». En concreto, el que es famoso como devoto del Señor vive, sin duda alguna, para siempre. En Su conversación con Rāmānanda Rāya, el Señor Caitanya Mahāprabhu preguntó acerca de cuál es la fama más grande, y Rāmānanda Rāya Le respondió que la fama más grande es la del que es famoso como gran devoto, pues el devoto no solo vive eternamente en los planetas Vaikuṇṭhas, sino que además, debido a su fama, vive para siempre en el mundo material.

Texto

aho vayaṁ hy adya pavitra-kīrte
tvayaiva nāthena mukunda-nāthāḥ
ya uttamaślokatamasya viṣṇor
brahmaṇya-devasya kathāṁ vyanakti

Palabra por palabra

aho—¡oh, Dios!; vayam—nosotros; hi—ciertamente; adya—hoy; pavitra-kīrte—¡oh, pureza suprema!; tvayā—por ti; eva—ciertamente; nāthena—por el Señor; mukunda—la Suprema Personalidad de Dios; nāthāḥ—ser el súbdito del Supremo; ye—el que; uttama-śloka-tamasya—de la Suprema Personalidad de Dios, a quien se adora con la mejor poesía; viṣṇoḥ—de Viṣṇu; brahmaṇya-devasya—del adorable Señor de los brāhmaṇas; kathām—palabras; vyanakti—expresadas.

Traducción

Los que estaban escuchando continuaron: Querido rey Pṛthu, tu fama es la más pura de todas, pues estás predicando las glorias de la persona más glorificada, la Suprema Personalidad de Dios, el Señor de los brāhmaṇas. Como tenemos la gran fortuna de que seas nuestro amo, creemos que vivimos directamente bajo la tutela del Señor.

Significado

Los ciudadanos declararon que, al estar bajo la protección de Mahārāja Pṛthu, estaban directamente protegidos por la Suprema Personalidad de Dios. En el mundo material, esta forma de entender las cosas es la situación más propicia para la estabilidad social. En los Vedas se afirma que la Suprema Personalidad de Dios es el líder y sustentador de todas las entidades vivientes; por lo tanto, el rey o jefe ejecutivo del gobierno debe ser un representante de la Persona Suprema. En ese caso, puede exigir los mismos honores que se Le ofrecen al Señor. En este verso también se indica la manera en que un rey o líder de la sociedad puede llegar a ser un representante del Señor; se afirma que Pṛthu Mahārāja estaba predicando la supremacía y las glorias de la Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu, y que por lo tanto, era un representante perfecto del Señor. Vivir bajo la jurisdicción o administración de un rey o líder de esa categoría es el estado de perfección de la sociedad humana. La responsabilidad más importante de ese rey o líder es la protección de la cultura brahmínica y de las vacas en su jurisdicción.

Texto

nātyadbhutam idaṁ nātha
tavājīvyānuśāsanam
prajānurāgo mahatāṁ
prakṛtiḥ karuṇātmanām

Palabra por palabra

na—no; ati—muy grande; adbhutam—maravilloso; idam—esto; nātha—¡oh, señor!; tava—tu; ājīvya—fuente de ingresos; anuśāsanam—gobernar sobre los súbditos; prajā—súbditos; anurāgaḥ—afecto; mahatām—del gran; prakṛtiḥ—naturaleza; karuṇa—misericordioso; ātmanām—de las entidades vivientes.

Traducción

Querido señor, tu deber prescrito es gobernar a tus súbditos. No es muy sorprendente que una personalidad como tú pueda llevar a cabo esa tarea, pues, como estás lleno de misericordia, sientes un gran afecto por tus súbditos y velas por sus intereses. Esa es la grandeza de tu carácter.

Significado

El rey tiene el deber de proteger a sus súbditos y recaudar impuestos para su propio mantenimiento. La sociedad védica se divide en cuatro clases: los brāhmaṇas, los kṣatriyas, los vaiśyas y los śūdras; y en las Escrituras se mencionan también sus medios de subsistencia. Los brāhmaṇas deben vivir propagando el conocimiento, y por lo tanto, tienen que aceptar donaciones de sus discípulos, mientras que los reyes, que deben proteger a los ciudadanos para que prosperen hasta el nivel de vida más elevado, recaudan impuestos de sus súbditos; los hombres de negocios y comerciantes producen alimentos para toda la sociedad, y pueden obtener pequeños réditos de esa actividad; los śūdras, por su parte, no pueden desempeñar las labores de los brāhmaṇas, los kṣatriyas o los vaiśyas, y por lo tanto, deben servir a las clases superiores y recibir de ellas todo lo que necesiten para vivir.

Aquí se menciona la característica que deben cumplir los reyes o líderes políticos cualificados: deben ser muy misericordiosos y compasivos con la gente, y deben velar por su interés primordial, es decir, que lleguen a ser devotos elevados de la Suprema Personalidad de Dios. La inclinación natural de las grandes almas es hacer el bien a los demás, y el vaiṣṇava es, en especial, la persona más misericordiosa y compasiva de la sociedad. Por esa razón, a los líderes vaiṣṇavas se les ofrecen reverencias con las siguientes palabras:

vāñchā-kalpatarubhyaś ca
kṛpā-sindhubhya eva ca
patitānāṁ pāvanebhyo
vaiṣṇavebhyo namo namaḥ

Solo un líder vaiṣṇava puede satisfacer todos los deseos de la gente (vāñchā-kalpataru); además es compasivo, pues es quien aporta el mayor de los beneficios a la sociedad humana. Es patita-pāvana, el liberador de todas las almas caídas, pues si los reyes o jefes de gobierno siguen las huellas de los brāhmaṇas y vaiṣṇavas, que por naturaleza son los líderes en las obras misioneras, los vaiśyas también seguirán sus pasos, y los śūdras les servirán. De esa manera, la sociedad entera se convierte en una institución humana perfecta en la que todos cooperan para progresar hacia la perfección más elevada de la vida.

Texto

adya nas tamasaḥ pāras
tvayopāsāditaḥ prabho
bhrāmyatāṁ naṣṭa-dṛṣṭīnāṁ
karmabhir daiva-saṁjñitaiḥ

Palabra por palabra

adya—hoy; naḥ—de nosotros; tamasaḥ—de la oscuridad de la existencia material; pāraḥ—el otro lado; tvayā—por ti; upāsāditaḥ—aumentado; prabho—¡oh, señor!; bhrāmyatām—que estamos vagando; naṣṭa-dṛṣṭīnām—cuyas vidas carecen de objetivo; karmabhiḥ—por las actividades pasadas; daiva-saṁjñitaiḥ—por disposición de la autoridad superior.

Traducción

Los ciudadanos continuaron: Hoy nos has abierto los ojos y nos has revelado cómo pasar al otro lado del océano de oscuridad. Nuestras actividades pasadas y las disposiciones de la autoridad superior nos han enredado en un nudo de actividades fruitivas y debido a ellas hemos perdido de vista el destino de la vida; de esa forma hemos estado vagando por el universo.

Significado

En este verso son muy significativas las palabras karmabhir daiva-saṁjñitaiḥ. La cualidad de nuestras acciones nos lleva a relacionarnos con las modalidades de la naturaleza material, y por disposiciones superiores, se nos da la oportunidad de disfrutar de los resultados fruitivos de esas actividades en distintos tipos de cuerpos. De esa forma, habiendo perdido de vista el destino de la vida, las entidades vivientes vagan por todo el universo en distintas especies, naciendo a veces en una especie inferior y alcanzado otras la existencia en los sistemas planetarios superiores; de esa forma, todos estamos vagando desde tiempo inmemorial. Por la gracia del maestro espiritual y de la Suprema Personalidad de Dios, encontraremos el sendero de la vida devocional, lo cual es el principio del éxito y del progreso en la vida. Esto lo admiten en este verso los súbditos del rey Pṛthu; admiten, con plena conciencia, el beneficio que han recibido de las actividades del rey Pṛthu.

Texto

namo vivṛddha-sattvāya
puruṣāya mahīyase
yo brahma kṣatram āviśya
bibhartīdaṁ sva-tejasā

Palabra por palabra

namaḥ—toda reverencia; vivṛddha—muy elevada; sattvāya—a la existencia; puruṣāya—a la persona; mahīyase—a aquel a quien se glorifica de esa forma; yaḥ—quien; brahma—cultura brahmínica; kṣatram—deber administrativo; āviśya—entrar; bibharti—mantener; idam—esto; sva-tejasā—por su propio poder.

Traducción

Querido señor, tú estás situado en tu posición existencial pura, en el plano de la bondad; por consiguiente, eres el representante perfecto del Señor Supremo. Se te glorifica por tu poder, pues has restablecido la cultura brahmínica y proteges a todos cumpliendo con los deberes que, como kṣatriya, te corresponden; de esa forma, eres el sustentador del mundo entero.

Significado

Sin la difusión de la cultura brahmínica y sin una adecuada protección por parte del gobierno, no es posible mantener de un modo apropiado ningún principio social. Eso es lo que en este verso admiten los súbditos de Mahārāja Pṛthu, el cual, gracias a su posición en el plano de la bondad pura, pudo mantener la maravillosa situación que creó durante su gobierno. Es significativa la palabra vivṛddha-sattvāya. En el mundo material hay tres cualidades, que son la bondad, la pasión y la ignorancia. Mediante el servicio devocional, hay que elevarse desde el nivel de la ignorancia hasta el nivel de la bondad. Esa práctica de servicio devocional es la única manera de elevarse desde el estado más bajo de la vida hasta el más elevado; como se aconsejó en los capítulos anteriores del Śrīmad-Bhāgavatam, mediante el sencillo proceso de relacionarse con devotos y escuchar regularmente de ellos el Śrīmad-Bhāgavatam, podemos elevarnos desde la posición más baja a la más elevada.

śṛṇvatāṁ sva-kathāḥ kṛṣṇaḥ
puṇya-śravaṇa-kīrtanaḥ
hṛdy antaḥ-stho hy abhadrāṇi
vidhunoti suhṛt satām

«Cuando el devoto se ocupa en las primeras etapas del servicio devocional, escuchar y cantar, el Señor, que está en el corazón de todos, le ayuda a purificar su corazón» (Bhāg. 1.2.17). En el proceso gradual de limpieza, el devoto se libera de la influencia de la pasión y la ignorancia, y se sitúa en el plano de la bondad. El resultado del contacto con las cualidades de la pasión y la ignorancia es que la persona se llena de lujuria y de codicia. Sin embargo, quien se eleva hasta el plano de la bondad está satisfecho en toda circunstancia, y libre de codicia y de lujuria. Esa mentalidad indica que se ha situado en el plano de la bondad. El devoto debe trascender también esa bondad, y elevarse hasta el plano de la bondad pura, que se denomina vivṛddha-sattva y es el estado avanzado de la bondad. En ese estado avanzado de la bondad puede volverse consciente de Kṛṣṇa. Por consiguiente, en este verso se describe a Mahārāja Pṛthu con las palabras vivṛddha-sattva, es decir, «aquel que está situado en la posición trascendental». Pero Mahārāja Pṛthu, a pesar de estar situado en la posición trascendental del devoto puro, descendió a la posición de brāhmaṇa y kṣatriya para beneficio de la sociedad humana, y de esa forma protegió al mundo entero mediante su poder. A pesar de que era un rey kṣatriya, como vaiṣṇava también era brāhmaṇa, y como tal podía instruir en lo correcto a sus súbditos, mientras que, en calidad de kṣatriya, podía brindarles la protección debida, de manera que los súbditos de Mahārāja Pṛthu, el rey perfecto, estaban protegidos en todo aspecto.

Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo vigesimoprimero del Canto Cuarto del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado: «Enseñanzas de Mahārāja Pṛthu».