Skip to main content

Capítulo 11

Svāyambhuva Manu aconseja a Dhruva Mahārāja que deje de luchar

Texto

maitreya uvāca
niśamya gadatām evam
ṛṣīṇāṁ dhanuṣi dhruvaḥ
sandadhe ’stram upaspṛśya
yan nārāyaṇa-nirmitam

Palabra por palabra

maitreyaḥ uvāca—el sabio Maitreya continuó hablando; niśamya—habiendo escuchado; gadatām—las palabras; evam—de este modo; ṛṣīṇām—de los sabios; dhanuṣi—en su arco; dhruvaḥ—Dhruva Mahārāja; sandadhe—dispuso; astram—una flecha; upaspṛśya—después de tocar agua; yat—la que; nārāyaṇa—por Nārāyaṇa; nirmitam—estaba hecha.

Traducción

Śrī Maitreya dijo: Mi querido Vidura, cuando escuchó las palabras de ánimo de los grandes sabios, Dhruva Mahārāja hizo ācamana, tocando agua, y a continuación, tomando la flecha fabricada por el Señor Nārāyaṇa, la dispuso en su arco.

Significado

Dhruva Mahārāja había recibido una determinada flecha que era obra del propio Señor Nārāyaṇa, y ahora la disponía en su arco para acabar con la atmósfera ilusoria que los yakṣas habían creado. Como se afirma en el Bhagavad-gītā (7.14): mām eva ye prapadyante māyām etāṁ taranti te: Sin Nārāyaṇa, la Suprema Personalidad de Dios, nadie puede superar la acción de la energía ilusoria. Śrī Caitanya Mahāprabhu también nos ha dado un arma poderosa para esta era, como se afirma en el Bhāgavatam: sāṅgopāṅgāstra: En esta era, el nārāyaṇāstra, el arma para apartar a māyā, es el canto del mantra Hare Kṛṣṇa siguiendo a los compañeros del Señor Caitanya, como Advaita Prabhu, Nityānanda, Gadādhara y Śrīvāsa.

Texto

sandhīyamāna etasmin
māyā guhyaka-nirmitāḥ
kṣipraṁ vineśur vidura
kleśā jñānodaye yathā

Palabra por palabra

sandhīyamāne—mientras disponía en su arco; etasmin—ese nārāyaṇāstra; māyāḥ—las ilusiones; guhyaka-nirmitāḥ—creadas por los yakṣas; kṣipram—muy pronto; vineśuḥ—fueron destruidas; vidura—¡oh, Vidura!; kleśāḥ—sufrimientos y placeres ilusorios; jñāna-udaye—al surgir el conocimiento; yathā—tal como.

Traducción

Tan pronto como Dhruva Mahārāja dispuso la flecha nārāyaṇāstra en el arco, la ilusión que los yakṣas habían creado se desvaneció de inmediato, tal como se desvanecen los sufrimientos y los placeres cuando adquirimos conciencia plena del ser.

Significado

Kṛṣṇa es como el sol, y māyā, la energía ilusoria de Kṛṣṇa, es como la oscuridad. La oscuridad es falta de luz, y, análogamente, māyā es falta de conciencia de Kṛṣṇa. El estado de conciencia de Kṛṣṇa y māyā siempre existen, uno al lado del otro. El despertar del estado de conciencia de Kṛṣṇa acaba con todos los sufrimientos y placeres ilusorios de la existencia material. Māyām etāṁ taranti te: El canto constante del mahā-mantra nos mantendrá siempre apartados de la energía ilusoria de māyā.

Texto

tasyārṣāstraṁ dhanuṣi prayuñjataḥ
suvarṇa-puṅkhāḥ kalahaṁsa-vāsasaḥ
viniḥsṛtā āviviśur dviṣad-balaṁ
yathā vanaṁ bhīma-ravāḥ śikhaṇḍinaḥ

Palabra por palabra

tasya—mientras Dhruva; ārṣa-astram—el arma que Nārāyaṇa Ṛṣi le había dado; dhanuṣi—en su arco; prayuñjataḥ—dispuesta; suvarṇa-puṅkhāḥ—(flechas) con el astil de oro; kalahaṁsa-vāsasaḥ—con plumas como las alas de un cisne; viniḥsṛtāḥ—salieron disparadas; āviviśuḥ—entraron; dviṣat-balam—en los soldados enemigos; yathā—tal como; vanam—en un bosque; bhīma-ravāḥ—con un sonido estruendoso; śikhaṇḍinaḥ—pavos reales.

Traducción

Con tan solo disponer en el arco el arma hecha por Nārāyaṇa Ṛṣi, de él salieron disparadas flechas que tenían el astil de oro y las plumas como las alas de un cisne. Penetraron en los soldados enemigos con un intenso silbido, como pavos reales entrando en un bosque con graznidos estruendosos.

Texto

tais tigma-dhāraiḥ pradhane śilī-mukhair
itas tataḥ puṇya-janā upadrutāḥ
tam abhyadhāvan kupitā udāyudhāḥ
suparṇam unnaddha-phaṇā ivāhayaḥ

Palabra por palabra

taiḥ—por aquellas; tigma-dhāraiḥ—que tenían una punta afilada; pradhane—en el campo de batalla; śilī-mukhaiḥ—flechas; itaḥ tataḥ—aquí y allá; puṇya-janāḥ—los yakṣas; upadrutāḥ—muy agitados; tam—hacia Dhruva Mahārāja; abhyadhāvan—se lanzaron; kupitāḥ—iracundos; udāyudhāḥ—con las armas levantadas; suparṇam—hacia Garuḍa; unnaddha-phaṇāḥ—con las capuchas levantadas; iva—como; ahayaḥ—serpientes.

Traducción

Aquellas afiladas flechas minaron el entusiasmo de los soldados enemigos, que prácticamente se desmayaban en el campo de batalla; sin embargo, varios yakṣas, llenos de ira contra Dhruva Mahārāja, lograron empuñar sus armas y atacaron. Como serpientes que, azuzadas por Garuḍa, se lanzan contra él con sus capuchas levantadas, todos los soldados yakṣas se dispusieron a caer sobre Dhruva Mahārāja con sus armas levantadas.

Texto

sa tān pṛṣatkair abhidhāvato mṛdhe
nikṛtta-bāhūru-śirodharodarān
nināya lokaṁ param arka-maṇḍalaṁ
vrajanti nirbhidya yam ūrdhva-retasaḥ

Palabra por palabra

saḥ—él (Dhruva Mahārāja); tān—a todos los yakṣas; pṛṣatkaiḥ—con sus flechas; abhidhāvataḥ—que avanzaban; mṛdhe—en el campo de batalla; nikṛtta—siendo separados; bāhu—brazos; ūru—muslos; śiraḥ-dhara—cuellos; udarān—y vientres; nināya—envió; lokam—al planeta; param—supremo; arka-maṇḍalam—el globo solar; vrajanti—ir; nirbhidya—hiriendo; yam—al cual; ūrdhva-retasaḥ—aquellos que nunca emiten semen.

Traducción

Cuando Dhruva Mahārāja vio que los yakṣas cargaban contra él, sin vacilar tomó sus flechas y cortó en pedazos a sus enemigos. Separándoles del cuerpo los brazos, las piernas, la cabeza y el vientre, envió a los yakṣas al sistema planetario que está por encima del globo solar, al que solamente tienen acceso los más cualificados brahmacārīs, que nunca han emitido semen.

Significado

Para los no devotos, es auspicioso morir a manos del Señor o de Sus devotos. Aunque Dhruva Mahārāja no hizo distinciones a la hora de matar a los yakṣas, estos alcanzaron el sistema planetario al que solo tienen acceso los brahmacārīs que nunca han emitido semen. Tal como los jñānīs impersonalistas, o como los demonios matados por el Señor, las personas que mueren a manos de un devoto del Señor también llegan a Brahmaloka (Satyaloka). Para ascender hasta el sistema planetario Satyaloka que se menciona aquí, hay que elevarse por encima del globo solar. Por lo tanto, matar no siempre es malo. Si la muerte viene de manos de la Suprema Personalidad de Dios o de Su devoto, o se lleva a cabo en un gran sacrificio, la entidad viviente que muere de ese modo sale beneficiada. La supuesta no violencia material es insignificante en comparación con la muerte que viene de manos de la Suprema Personalidad de Dios o de Sus devotos. Es más, incluso un asesino sale beneficiado cuando muere a manos de un rey o del gobierno de una nación, pues de ese modo puede purificarse de todas las reacciones de su pecado.

Una palabra importante en este verso es ūrdhva-retasaḥ, que se refiere a los brahmacārīs que nunca han emitido semen. El celibato es tan importante que el brahmacārī que mantiene su pureza, sin emitir semen, después de morir se eleva hasta el planeta Satyaloka, incluso sin realizar las austeridades, penitencias o ceremonias rituales establecidas en los Vedas. Generalmente, la vida sexual es la causa de todas las miserias del mundo material. La civilización védica restringe esa vida sexual de distintas maneras. Del conjunto de la población que compone la estructura social, la relación sexual solo se les permite, y con restricciones, a los gṛhasthas. Todos los demás practican la abstinencia. En esta era en particular, la gente no conoce el valor de no emitir semen, de modo que se enredan de diversas maneras bajo la influencia de las cualidades materiales y sufren en la lucha por la existencia, sin conocer nada más. La palabra ūrdhva-retasaḥ se refiere principalmente a los sannyāsīs māyāvādīs, que se someten a estrictos principios de austeridad. Pero en el Bhagavad-gītā (8.66), el Señor dice que incluso si nos elevamos hasta Brahmaloka, de nuevo tenemos que regresar (ābrahma-bhuvanāl lokāḥ punar āvartino ’rjuna). Por consiguiente, la verdadera mukti, la verdadera liberación, solo se puede obtener por medio del servicio devocional, que nos permite ir más allá de Brahmaloka y llegar hasta el mundo espiritual, de donde nunca se regresa. Los sannyāsīs māyāvādīs están muy orgullosos de alcanzar la liberación, pero sin estar en contacto con el Señor Supremo mediante el servicio devocional, no se puede obtener la verdadera liberación. Las Escrituras dicen: hariṁ vinā na mṛtiṁ taranti: Sin la misericordia de Kṛṣṇa, no se puede obtener la liberación.

Texto

tān hanyamānān abhivīkṣya guhyakān
anāgasaś citra-rathena bhūriśaḥ
auttānapādiṁ kṛpayā pitāmaho
manur jagādopagataḥ saharṣibhiḥ

Palabra por palabra

tān—aquellos yakṣas; hanyamānān—siendo matados; abhivīkṣya—viendo; guhyakān—los yakṣas; anāgasaḥ—que no eran culpables; citra-rathena—por Dhruva Mahārāja, que tenía una hermosa cuadriga; bhūriśaḥ—muy; auttānapādim—al hijo de Uttānapāda; kṛpayā—por misericordia; pitā-mahaḥ—el abuelo; manuḥ—Svāyambhuva Manu; jagāda—dio instrucciones; upagataḥ—se acercó; saha-ṛṣibhiḥ—con grandes sabios.

Traducción

Cuando vio a su nieto Dhruva Mahārāja matando a tantos yakṣas que, en realidad, no eran culpables, Svāyambhuva Manu, llevado por su gran compasión, se acercó a él en compañía de grandes sabios para darle buenos consejos.

Significado

Dhruva Mahārāja atacó Alakāpurī, la ciudad de los yakṣas, debido a que uno de ellos había matado a su hermano. En realidad, solo un ciudadano era culpable de la muerte de su hermano Uttama, no todos. Es obvio que las medidas que había tomado Dhruva Mahārāja ante la muerte de su hermano eran muy rigurosas. Se desencadenó la guerra, y el conflicto seguía. Esto también sucede a veces en la actualidad: por culpa de un hombre, se ataca a un país entero. Ese tipo de ataque generalizado no cuenta con la aprobación de Manu, el padre y legislador de la raza humana. Manu, por lo tanto, quiso impedir que su nieto Dhruva continuase matando a los ciudadanos yakṣas que no eran culpables.

Texto

manur uvāca
alaṁ vatsātiroṣeṇa
tamo-dvāreṇa pāpmanā
yena puṇya-janān etān
avadhīs tvam anāgasaḥ

Palabra por palabra

manuḥ uvāca—Manu dijo; alam—bastante; vatsa—mi querido hijo; atiroṣeṇa—con ira excesiva; tamaḥ-dvāreṇa—el sendero de la ignorancia; pāpmanā—pecaminosa; yena—por la cual; puṇya-janān—a los yakṣas; etān—a todos esos; avadhīḥ—has matado; tvam—tú; anāgasaḥ—sin culpa.

Traducción

El Señor Manu dijo: Mi querido hijo, por favor, detente. No es bueno enfurecerse sin necesidad; esa ira es el sendero de la vida infernal. Ahora te estás excediendo, pues matas a yakṣas que no tienen culpa.

Significado

La palabra atiroṣeṇa de este verso significa «con ira innecesaria». Tan pronto como la ira de Dhruva Mahārāja superó los límites de lo justo, Svāyambhuva Manu, su abuelo, vino para protegerle de cometer más acciones pecaminosas. Podemos entender, entonces, que matar no es malo, pero que una matanza innecesaria, o la muerte de una persona inocente, es la puerta que conduce al infierno. Dhruva Mahārāja se salvó de esa acción pecaminosa porque era un gran devoto.

Al kṣatriya le está permitido matar, pero solo para mantener la ley y el orden del estado; no puede matar o cometer violencia sin motivo justificado. La violencia es, sin duda, un sendero que lleva a la vida condicionada infernal, pero también es necesaria para preservar la ley y el orden del estado. Aquí el Señor Manu prohibió a Dhruva Mahārāja matar a los yakṣas, pues solo uno de ellos merecía ser castigado por la muerte de su hermano, Uttama; no todos los ciudadanos yakṣas merecían ser castigados. Sin embargo, en las guerras contemporáneas vemos que se ataca a ciudadanos inocentes que no tienen culpa. Según la ley de Manu, esas acciones de guerra son de lo más pecaminoso. Además de eso, en la actualidad, las naciones civilizadas mantienen innecesariamente muchos mataderos para sacrificar animales inocentes. Cuando una nación es atacada por sus enemigos, debe entenderse que la matanza en masa de sus habitantes es una reacción a sus actividades pecaminosas. Esa es la ley de la naturaleza.

Texto

nāsmat-kulocitaṁ tāta
karmaitat sad-vigarhitam
vadho yad upadevānām
ārabdhas te ’kṛtainasām

Palabra por palabra

na—no; asmat-kula—nuestra familia; ucitam—apropiado; tāta—mi querido hijo; karma—acto; etat—este; sat—por las autoridades en religión; vigarhitam—prohibido; vadhaḥ—la matanza; yat—que; upadevānām—de los yakṣas; ārabdhaḥ—emprendida; te—por ti; akṛta-enasām—de los que son inocentes.

Traducción

Mi querido hijo, las autoridades no aprueban en absoluto la matanza que estás llevando a cabo de yakṣas inocentes. Es un acto impropio de nuestra familia, que se supone que conoce las leyes de la religión y la irreligión.

Texto

nanv ekasyāparādhena
prasaṅgād bahavo hatāḥ
bhrātur vadhābhitaptena
tvayāṅga bhrātṛ-vatsala

Palabra por palabra

nanu—ciertamente; ekasya—de un (yakṣa); aparādhena—con la ofensa; prasaṅgāt—por su relación con él; bahavaḥ—muchos; hatāḥ—han sido matados; bhrātuḥ—de tu hermano; vadha—por la muerte; abhitaptena—afectado; tvayā—por ti; aṅga—mi querido hijo; bhrātṛ-vatsala—apegado a tu hermano.

Traducción

Mi querido hijo, has demostrado que sentías un gran afecto por tu hermano, y que su muerte a manos de los yakṣas te afligió profundamente; pero, ten en cuenta que, por la ofensa de un solo yakṣa, has matado a muchos que eran inocentes.

Texto

nāyaṁ mārgo hi sādhūnāṁ
hṛṣīkeśānuvartinām
yad ātmānaṁ parāg gṛhya
paśuvad bhūta-vaiśasam

Palabra por palabra

na—nunca; ayam—este; mārgaḥ—sendero; hi—ciertamente; sādhūnām—de personas honestas; hṛṣīkeśa—de la Suprema Personalidad de Dios; anuvartinām—seguir el sendero; yat—que; ātmānam—el ser; parāk—el cuerpo; gṛhya—pensar que es; paśu-vat—como animales; bhūta—de entidades vivientes; vaiśasam—matar.

Traducción

No hay que identificar el cuerpo con el ser, y de esa manera, como los animales, matar los cuerpos de los demás. Eso lo prohíben de forma especial las personas santas, que siguen el sendero del servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios.

Significado

Son muy significativas las palabras sādhūnāṁ hṛṣīkeśānuvartinām. Sādhu significa «una persona santa». Pero, ¿qué es una persona santa? Santa es aquella persona que sigue el sendero del servicio a la Suprema Personalidad de Dios, Hṛṣīkeśa. En el Nārada-pañcarātra se dice: hṛṣīkeṇa hṛṣīkeśa-sevanaṁ bhaktir ucyate: El proceso de ofrecer servicio favorable a la Suprema Personalidad de Dios con los sentidos se denomina bhakti, servicio devocional. Por lo tanto, ¿por qué va a ocuparse en la complacencia de sus propios sentidos una persona que ya está ocupada en el servicio devocional del Señor? En este verso, el Señor Manu indica a Dhruva Mahārāja que, si es un servidor puro del Señor, ¿para qué actuar innecesariamente bajo el concepto corporal de la vida como los animales? Para un animal, los cuerpos de los demás animales son comida; por consiguiente, bajo la influencia del concepto corporal de la vida, un animal ataca a otro. El ser humano, y especialmente el devoto del Señor, no debe actuar de ese modo. De un sādhu, de un devoto santo, no se espera que mate animales sin necesidad.

Texto

sarva-bhūtātma-bhāvena
bhūtāvāsaṁ hariṁ bhavān
ārādhyāpa durārādhyaṁ
viṣṇos tat paramaṁ padam

Palabra por palabra

sarva-bhūta—en todas las entidades vivientes; ātma—en la Superalma; bhāvena—con meditación; bhūta—de toda existencia; āvāsam—la morada; harim—el Señor Hari; bhavān—tú; ārādhya—por adorar; āpa—has alcanzado; durārādhyam—muy difícil de propiciar; viṣṇoḥ—del Señor Viṣṇu; tat—esa; paramam—suprema; padam—situación.

Traducción

Es muy difícil alcanzar la morada espiritual de Hari, en los planetas Vaikuṇṭhas, pero tú eres tan afortunado que, por haberlo adorado a Él como morada suprema de todas las entidades vivientes, estás ya destinado a esa morada.

Significado

Los cuerpos materiales de las entidades vivientes no pueden existir sin la protección del alma espiritual y de la Superalma. El alma espiritual depende de la Superalma, que se encuentra incluso en el átomo. Por lo tanto, puesto que todo, lo material y lo espiritual, depende por completo del Señor Supremo, en este verso se define al Señor Supremo con la palabra bhūtāvāsa. Dhruva Mahārāja, como kṣatriya, podría haber discutido los argumentos de su abuelo, Manu, cuando este le pidió que dejase de luchar. Aunque Dhruva podría haberle dicho que su deber como kṣatriya era luchar con el enemigo, Manu le indicó que toda entidad viviente es residencia del Señor Supremo, y que todas ellas pueden ser consideradas templos del Señor, de manera que no está permitida la matanza injustificada de ninguna entidad viviente.

Texto

sa tvaṁ harer anudhyātas
tat-puṁsām api sammataḥ
kathaṁ tv avadyaṁ kṛtavān
anuśikṣan satāṁ vratam

Palabra por palabra

saḥ—esa persona; tvam—tú; hareḥ—por el Señor Supremo; anudhyātaḥ—siendo recordado siempre; tat—Sus; puṁsām—por los devotos; api—también; sammataḥ—apreciado; katham—por qué; tu—entonces; avadyam—abominable (acción); kṛtavān—has emprendido; anuśikṣan—sentado el ejemplo; satām—de personas santas; vratam—un voto.

Traducción

Como eres Su devoto puro, el Señor siempre está pensando en ti, y cuentas además con el reconocimiento de todos los devotos íntimos del Señor. Tu vida está destinada a servir de ejemplo de buen comportamiento. Por eso, estoy sorprendido, ¿por qué te ocupas en algo tan abominable?

Significado

Dhruva Mahārāja era un devoto puro, y estaba acostumbrado a pensar siempre en el Señor. A Su vez, el Señor siempre está pensando en los devotos puros que no piensan más que en Él las veinticuatro horas del día. El devoto puro no conoce nada aparte del Señor, y el Señor tampoco conoce nada aparte de Su devoto puro. Svāyambhuva Manu señaló este hecho a Dhruva Mahārāja: «No solo eres un devoto puro, sino que además cuentas con el reconocimiento de todos los devotos puros del Señor. Tus actos deben ser siempre ejemplares, de manera que los demás puedan aprender de ti. En estas circunstancias, es sorprendente que hayas matado a tantos yakṣas que no habían hecho nada malo».

Texto

titikṣayā karuṇayā
maitryā cākhila-jantuṣu
samatvena ca sarvātmā
bhagavān samprasīdati

Palabra por palabra

titikṣayā—con tolerancia; karuṇayā—con misericordia; maitryā—con amistad; ca—también; akhila—universal; jantuṣu—a las entidades vivientes; samatvena—con equilibrio; ca—también; sarva-ātmā—la Superalma; bhagavān—la Personalidad de Dios; samprasīdati—Se siente muy satisfecho.

Traducción

El Señor está muy satisfecho con Su devoto cuando el devoto acoge a las demás personas con tolerancia, misericordia, amistad y ecuanimidad.

Significado

El devoto que ha llegado hasta la segunda etapa del servicio devocional tiene el deber de actuar conforme a este verso. En la vida devocional hay tres etapas. En la etapa más baja, el devoto solo se interesa por la Deidad del templo, y adora al Señor con gran devoción, siguiendo las reglas y regulaciones. En la segunda etapa, el devoto es consciente de su relación con el Señor, con los demás devotos, con las personas inocentes y con los envidiosos. Estos últimos, a veces maltratan a los devotos. Al devoto avanzado se le aconseja la tolerancia; debe mostrarse plenamente misericordioso con las personas ignorantes o inocentes. El devoto predicador tiene la misión de ser misericordioso con las personas inocentes, a las que puede elevar hasta el plano del servicio devocional. Todo el mundo, por su posición constitucional, es sirviente eterno de Dios. Por lo tanto, el devoto se ocupa en despertar la conciencia de Kṛṣṇa en toda la gente. Esa es su misericordia. En cuanto a sus tratos con devotos que son sus iguales, tiene el deber de hacer amistad con ellos. En general, debe ver que toda entidad viviente es parte del Señor Supremo. Las distintas entidades vivientes se presentan vestidas con distintos trajes, pero el Bhagavad-gītā nos enseña que la persona erudita tiene una visión ecuánime de todas las entidades vivientes. El Señor Supremo aprecia muchísimo ese comportamiento del devoto. Por eso se dice que la persona santa siempre es tolerante y misericordiosa; es amiga de todos, enemiga de nadie, y pacífica. Esas son algunas de las buenas cualidades del devoto.

Texto

samprasanne bhagavati
puruṣaḥ prākṛtair guṇaiḥ
vimukto jīva-nirmukto
brahma nirvāṇam ṛcchati

Palabra por palabra

samprasanne—con la satisfacción; bhagavati—de la Suprema Personalidad de Dios; puruṣaḥ—una persona; prākṛtaiḥ—de las materiales; guṇaiḥ—modalidades de la naturaleza; vimuktaḥ—estando liberada; jīva-nirmuktaḥ—liberada también del cuerpo sutil; brahma—ilimitada; nirvāṇam—bienaventuranza espiritual; ṛcchati—obtiene.

Traducción

Alguien que, durante su vida, satisface realmente a la Suprema Personalidad de Dios, se libera de los condicionamientos materiales burdos y sutiles. Así liberado por completo de las modalidades materiales de la naturaleza, obtiene bienaventuranza espiritual ilimitada.

Significado

En el verso anterior se ha explicado que debemos tratar a todas las entidades vivientes con tolerancia, misericordia, amistad y ecuanimidad. Ese comportamiento hace que la Suprema Personalidad de Dios Se sienta satisfecho, y cuando Él Se satisface, el devoto se libera de inmediato de todos los condicionamientos materiales. El Señor también confirma esto en el Bhagavad-gītā: «Todo aquel que se ocupa en Mi servicio con seriedad y sinceridad, se sitúa de inmediato en el estado trascendental en que puede disfrutar de bienaventuranza trascendental ilimitada». En el mundo material, todos luchan arduamente por una vida feliz. Pero, por desgracia, no saben cómo alcanzarla. Los ateos no creen en Dios, y ciertamente, no Le complacen. En este verso es clara la afirmación de que al complacer a la Suprema Personalidad de Dios, de inmediato se alcanza el plano espiritual y se disfruta de una vida de bienaventuranza ilimitada. Liberarse de la existencia material significa liberarse de la influencia de la naturaleza material.

La palabra samprasanne que se emplea en este verso significa «estar satisfecho». Se debe actuar de tal manera que el Señor esté satisfecho con nuestra actividad; no se trata de nuestra propia satisfacción. Por supuesto, cuando el Señor está satisfecho, el devoto, de manera natural, también se siente satisfecho. Este es el secreto del proceso de bhakti-yoga. Donde no hay bhakti-yoga, todo el mundo está buscando su propia satisfacción. Nadie trata de satisfacer al Señor. Los karmīs buscan la burda satisfacción de los sentidos, pero incluso los que se elevan hasta el plano del conocimiento, buscan también su propia satisfacción, pero de una forma sutil. Los karmīs buscan su propia satisfacción en la complacencia de los sentidos, y los jñānīs la buscan en las actividades sutiles, es decir, en la especulación mental y en pensar que ellos mismos son Dios. También los yogīs buscan satisfacerse a sí mismos, pero piensan en obtener diversas perfecciones místicas. Sin embargo, los devotos son los únicos que tratan de satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios. El proceso de autorrealización que sigue el devoto es completamente distinto de los procesos seguidos por los karmīs, jñānīs y yogīs. Todos ellos buscan su propia satisfacción, mientras que el devoto solo busca la satisfacción del Señor. El proceso devocional es completamente distinto de los demás; trabajando para complacer al Señor mediante la ocupación de sus sentidos en Su servicio amoroso, el devoto se sitúa de inmediato en el plano trascendental, y disfruta de una vida de bienaventuranza ilimitada.

Texto

bhūtaiḥ pañcabhir ārabdhair
yoṣit puruṣa eva hi
tayor vyavāyāt sambhūtir
yoṣit-puruṣayor iha

Palabra por palabra

bhūtaiḥ—con los elementos materiales; pañcabhiḥ—cinco; ārabdhaiḥ—formados; yoṣit—mujer; puruṣaḥ—hombre; eva—de este modo; hi—ciertamente; tayoḥ—de ellos; vyavāyāt—con la vida sexual; sambhūtiḥ—la creación adicional; yoṣit—de mujeres; puruṣayoḥ—y de hombres; iha—en el mundo material.

Traducción

La creación del mundo material comienza con los cinco elementos, y a partir de ellos se crea todo, incluyendo los cuerpos del hombre y de la mujer. Con la vida sexual entre el hombre y la mujer, se aumenta el número de hombres y mujeres en el mundo material.

Significado

Svāyambhuva Manu dio a Dhruva Mahārāja una explicación acerca del cuerpo material, que es una creación de los cinco elementos de la naturaleza material, pues vio que su nieto, a pesar de entender la filosofía vaiṣṇava, seguía insatisfecho con la muerte de su hermano. Su explicación se confirma también en el Bhagavad-gītā: prakṛteḥ kriyamāṇāni: Todo es creado, mantenido y aniquilado por las modalidades materiales de la naturaleza. Por supuesto, en el trasfondo del proceso está la dirección de la Suprema Personalidad de Dios, como también se confirma en el Bhagavad-gītā (mayādhyakṣeṇa). En el noveno capítulo, Kṛṣṇa dice: «La naturaleza material actúa bajo Mi supervisión». Svāyambhuva Manu quería hacer entender a Dhruva Mahārāja que la muerte del cuerpo material de su hermano no era en realidad culpa de los yakṣas, sino un acto de la naturaleza material. La Suprema Personalidad de Dios tiene una gama de potencias infinita, y esas potencias actúan en distintos modos, tangibles y sutiles.

La creación del universo es obra de esas poderosas potencias, aunque en el nivel tangible parezca limitarse a los cinco elementos, a saber: tierra, agua, fuego, aire y éter. De manera similar, también los cuerpos de todas las especies de entidades vivientes, sean seres humanos o semidioses, animales o aves, son creaciones de los mismos cinco elementos, y mediante la unión sexual aumentan en número formando muchas más entidades vivientes. Así tienen lugar la creación, el mantenimiento y la aniquilación. Nadie debe perturbarse por las olas de ese proceso de la naturaleza material. Dhruva Mahārāja, indirectamente, recibió el consejo de no afligirse con la muerte de su hermano, pues la relación que nos une al cuerpo es completamente material. El ser real, el alma espiritual, nunca muere ni es destruido por nadie.

Texto

evaṁ pravartate sargaḥ
sthitiḥ saṁyama eva ca
guṇa-vyatikarād rājan
māyayā paramātmanaḥ

Palabra por palabra

evam—de este modo; pravartate—ocurre; sargaḥ—creación; sthitiḥ—mantenimiento; saṁyamaḥ—aniquilación; eva—ciertamente; ca—y; guṇa—de las modalidades; vyatikarāt—por interacción; rājan—¡oh, rey!; māyayā—por la energía ilusoria; parama-ātmanaḥ—de la Suprema Personalidad de Dios.

Traducción

Manu continuó: Mi querido rey Dhruva, la creación, el mantenimiento y la aniquilación se deben únicamente a la energía material ilusoria de la Suprema Personalidad de Dios y a la interacción de las tres modalidades de la naturaleza material.

Significado

En primer lugar se produce la creación, cuyos ingredientes son los cinco elementos de la naturaleza material. Después, la interacción de las modalidades de la naturaleza material da lugar a su mantenimiento. Cuando nace un niño, los padres inmediatamente se ocupan de su manutención. Esa inclinación a procurar el sustento de la descendencia no se encuentra solo en la sociedad humana, sino también entre los animales. Incluso los tigres cuidan de sus cachorros, a pesar de su tendencia a comerse a los demás animales. La creación, el mantenimiento y la aniquilación son inevitables, y se producen por la interacción de las modalidades materiales de la naturaleza. Al mismo tiempo, debemos saber que todo lo dirige y supervisa la Suprema Personalidad de Dios. Todo sigue ese proceso. La creación se debe a rajo-guṇa, la modalidad de la pasión; el mantenimiento, a sattva-guṇa, la modalidad de la bondad; y la aniquilación, a tamo-guṇa, la modalidad de la ignorancia. Podemos ver que las entidades vivientes influenciadas por la modalidad de la bondad viven por más tiempo que las influenciadas por tamo-guṇa o rajo-guṇa. En otras palabras, quien se eleva hasta el plano de la modalidad de la bondad, se eleva hasta un sistema planetario superior, donde la duración de la vida es muy larga. Ūrdhvaṁ gacchanti sattva-sthāḥ: Grandes ṛṣis, sabios y sannyāsīs que se mantienen en el nivel de sattva-guṇa, es decir, bajo la influencia de la modalidad material de la bondad, se elevan a un sistema planetario superior. Quienes son trascendentales incluso a las modalidades materiales de la naturaleza están situados en el plano de la modalidad de la bondad pura, y alcanzan la vida eterna en el mundo espiritual.

Texto

nimitta-mātraṁ tatrāsīn
nirguṇaḥ puruṣarṣabhaḥ
vyaktāvyaktam idaṁ viśvaṁ
yatra bhramati lohavat

Palabra por palabra

nimitta-mātram—causa remota; tatra—entonces; āsīt—era; nirguṇaḥ—libre de contaminación; puruṣa-ṛṣabhaḥ—la Persona Suprema; vyakta—manifestado; avyaktam—no manifestado; idam—este; viśvam—mundo; yatra—donde; bhramati—se mueve; loha-vat—como hierro.

Traducción

Mi querido Dhruva, la Suprema Personalidad de Dios está libre de la contaminación de las modalidades materiales de la naturaleza. Él es la causa remota de la creación de esta manifestación cósmica material, pues da el impulso que produce muchas otras causas y efectos, haciendo que todo el universo se mueva, como un hierro movido por la fuerza intrínseca de un imán.

Significado

En este verso se explica el funcionamiento de la energía externa de la Suprema Personalidad de Dios en el mundo material. Todo ocurre debido a la energía del Señor Supremo. Los filósofos ateos, que no están de acuerdo en aceptar a la Suprema Personalidad de Dios como causa original de la creación, creen que el mundo material se mueve por la acción y reacción de diversos elementos materiales. La efervescencia que se produce cuando mezclamos un ácido con carbonato sódico es un sencillo ejemplo de interacción de los elementos. Pero con esas interacciones químicas no se puede generar vida. Hay 8 400 000 especies de vida, con distintos deseos y actividades. La actuación de la fuerza material no se puede explicar solo con reacciones químicas. En relación con esto es muy adecuado el ejemplo del alfarero y su torno. Cuando el torno del alfarero gira, aparecen vasijas de barro de formas diversas. La causa de esas vasijas son muchas, pero la causa original es el alfarero, que es quien imprimió fuerza al torno. Esa fuerza viene por su supervisión. La misma idea se explica en el Bhagavad-gītā: Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, está detrás de todas las acciones y reacciones materiales. Kṛṣṇa dice que, aunque todo depende de Su energía, Él no está en todo. La vasija de barro se produce bajo determinadas condiciones de acción y reacción de la energía material, pero el alfarero no está en la vasija. De manera similar, el Señor pone en marcha la creación material, pero Él permanece aparte. Como se explica en los Vedas, Él simplemente lanzó Su mirada, y la materia, de inmediato, comenzó a agitarse.

En el Bhagavad-gītā se dice también que el Señor fecunda la energía material con las jīvas, que son Sus partes integrales, dando con ello origen inmediato a las distintas formas y actividades. Los distintos tipos de cuerpos pertenecientes a distintas especies se producen como resultado de los distintos deseos y actividades kármicas de las almas jīva. En la teoría de Darwin no se acepta que la entidad viviente sea un alma espiritual; por consiguiente, su explicación de la evolución es incompleta. En función de las acciones y reacciones de las tres modalidades materiales, en el universo se producen gran diversidad de fenómenos, pero el creador original, es decir la causa, es la Suprema Personalidad de Dios, a quien se menciona aquí con las palabras nimitta-mātram, «la causa remota». Él simplemente impulsa el torno con Su energía. Según los filósofos māyāvādīs, el Brahman Supremo Se ha transformado en una gran diversidad de formas, pero eso no es cierto. Él, a pesar de ser la causa de todas las causas, siempre es trascendental a las acciones y reacciones de las guṇas materiales. Por esta razón, el Señor Brahmā dice en la Brahma-saṁhitā (5.1):

īśvaraḥ paramaḥ kṛṣṇaḥ
sac-cid-ānanda-vigrahaḥ
anādir ādir govindaḥ
sarva-kāraṇa-kāraṇam

Existen muchas causas y efectos, pero la causa original es Śrī Kṛṣṇa.

Texto

sa khalv idaṁ bhagavān kāla-śaktyā
guṇa-pravāheṇa vibhakta-vīryaḥ
karoty akartaiva nihanty ahantā
ceṣṭā vibhūmnaḥ khalu durvibhāvyā

Palabra por palabra

saḥ—el; khalu—sin embargo; idam—este (universo); bhagavān—la Personalidad de Dios; kāla—del tiempo; śaktyā—por la fuerza; guṇa-pravāheṇa—por la interacción de las modalidades de la naturaleza; vibhakta—dividida; vīryaḥ—(cuyas) potencias; karoti—actúa sobre; akartā—el que no hace; eva—aunque; nihanti—mata; ahantā—el que no mata; ceṣṭā—la energía; vibhūmnaḥ—del Señor; khalu—ciertamente; durvibhāvyā—inconcebible.

Traducción

La Suprema Personalidad de Dios, por medio del tiempo, Su inconcebible energía suprema, causa la interacción de las tres modalidades de la naturaleza material, y con ello, la manifestación de diversas energías. Él parece actuar, pero no es quien actúa. Él mata, pero no es quien mata. De este modo, podemos entender que todo ocurre solo debido a Su poder inconcebible.

Significado

La palabra durvibhāvyā significa «inconcebible para nuestro diminuto cerebro», y vibhakta-vīryaḥ significa «dividida en diversas potencias». Esa es la explicación correcta de la manifestación de energías creativas en el mundo material. Con un ejemplo podremos entender mejor la misericordia de Dios. Lo normal es que el gobierno de un país siempre sea misericordioso, pero a veces, para mantener la ley y el orden, emplea su cuerpo de policía, que impone castigos a los ciudadanos rebeldes. De la misma manera, la Suprema Personalidad de Dios siempre es misericordioso, y siempre está lleno de cualidades trascendentales, pero algunas almas individuales han olvidado su relación con Kṛṣṇa y se han esforzado por enseñorearse de la naturaleza material. Como resultado de su esfuerzo, se involucran en las diversas interacciones de la materia. Sin embargo, aunque la energía procede de la Suprema Personalidad de Dios, no es correcto argumentar que la acción proviene de Él. En el verso anterior, la palabra nimitta-mātram indica que el Señor Supremo está completamente aparte de las acciones y reacciones de este mundo material. ¿Cómo sucede todo? Se ha empleado la palabra «inconcebible». Nuestro pequeño cerebro no tiene capacidad para entender; sin aceptar que el poder y la energía del Señor son inconcebibles, no se puede hacer el menor progreso. No cabe duda de que es la Suprema Personalidad de Dios quien pone en marcha las fuerzas actuantes, pero Él siempre está aparte de sus acciones y reacciones. La interacción de la naturaleza material produce diversidad de energías, y estas, a su vez, dan origen a diversidad de especies de vida, y también a la felicidad y la aflicción que les corresponde.

En el Viṣṇu Purāṇa hay una explicación clara del modo de actuar del Señor: El fuego está situado en un determinado punto, pero su calor y su luz pueden dar lugar a muchos efectos diferentes. Se puede dar otro ejemplo: La central eléctrica está en un determinado lugar, pero su energía pone en movimiento muchos distintos tipos de maquinarias. Lo producido nunca es idéntico a la fuente original de la energía, pero esta, como factor primordial, es una con el producto y, al mismo tiempo, distinta de él. Por consiguiente, la comprensión perfecta la da la filosofía acintya-bhedābheda-tattva del Señor Caitanya. En el mundo material, el Señor Se encarna en tres formas —Brahmā, Viṣṇu y Śiva—, mediante las cuales Se hace cargo de las tres modalidades de la naturaleza material. Crea mediante Su encarnación como Brahmā, mantiene mediante Su encarnación como Viṣṇu, y, por medio de Su encarnación como Śiva, también aniquila. Pero Garbhodakaśāyī Viṣṇu, la fuente original de Brahmā, Viṣṇu y Śiva, siempre está aparte de esas acciones y reacciones de la naturaleza material.

Texto

so ’nanto ’nta-karaḥ kālo
’nādir ādi-kṛd avyayaḥ
janaṁ janena janayan
mārayan mṛtyunāntakam

Palabra por palabra

saḥ—Él; anantaḥ—infinito; anta-karaḥ—aniquilador; kālaḥ—tiempo; anādiḥ—sin principio; ādi-kṛt—principio de todo; avyayaḥ—sin disminución; janam—entidades vivientes; janena—por entidades vivientes; janayan—causando que nazcan; mārayan—matando; mṛtyunā—por la muerte; antakam—que matan.

Traducción

Mi querido Dhruva, la Suprema Personalidad de Dios existe por siempre, pero, en Su forma del tiempo, Él mata todo lo que existe. Él no tiene principio, aunque es el principio de todo, ni Se agota nunca, aunque todo se agota a su debido tiempo. La acción del padre crea a las entidades vivientes, y la acción de la muerte, las mata, pero Él está libre a perpetuidad del nacimiento y la muerte.

Significado

En este verso se pueden estudiar minuciosamente la suprema autoridad y el poder inconcebible de la Suprema Personalidad de Dios. Él siempre es ilimitado, lo cual significa que ni es creado ni tiene final. Él, sin embargo, como se explica en el Bhagavad-gītā, es la muerte (en la forma del tiempo). Kṛṣṇa dice: «Yo soy la muerte. Yo Me lo llevo todo al final de la vida». El tiempo eterno tampoco tiene comienzo, aunque es el creador de todas las criaturas. Se da el ejemplo de la piedra de toque, que crea muchas joyas y piedras preciosas sin perder poder. De manera similar, después de muchas creaciones, después de que todo se mantenga, y de que, al cabo de un tiempo, todo sea aniquilado, el Señor Supremo permanece, a pesar de todo, inalterable y con Su poder intacto. La creación secundaria es obra de Brahmā, pero Brahmā es creación del Dios Supremo. El Señor Śiva aniquila toda la creación, pero al final Viṣṇu le destruye también a él. El Señor Viṣṇu permanece. En los himnos védicos se afirma que al principio solo existe Viṣṇu, y que Él es el único que queda al final.

Un ejemplo puede ayudarnos a entender la potencia inconcebible del Señor Supremo. En la historia bélica reciente, la Suprema Personalidad de Dios creó a un Hitler, y antes, a un Napoleón Bonaparte, cada uno de los cuales mató a muchas entidades vivientes en la guerra. Pero al final, Bonaparte y Hitler también fueron matados. La gente aún sigue muy interesada en escribir y leer libros acerca de Hitler y de Bonaparte, y de cómo mataron a tanta gente en la guerra. Año tras año se publican muchos libros para que la gente pueda leer acerca de Hitler y sus masacres de miles de judíos en los campos de concentración. Pero nadie investiga quién mató a Hitler y quién creó a semejante asesino de seres humanos. A los devotos del Señor no les interesa demasiado el estudio de la fluctuante historia del mundo. Solamente les interesa aquel que es el creador, el sustentador y el aniquilador original. Ese es el objeto del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa.

Texto

na vai sva-pakṣo ’sya vipakṣa eva vā
parasya mṛtyor viśataḥ samaṁ prajāḥ
taṁ dhāvamānam anudhāvanty anīśā
yathā rajāṁsy anilaṁ bhūta-saṅghāḥ

Palabra por palabra

na—no; vai—sin embargo; sva-pakṣaḥ—aliado; asya—de la Suprema Personalidad de Dios; vipakṣaḥ—enemigo; eva—ciertamente; vā—o; parasya—del Supremo; mṛtyoḥ—en la forma de tiempo; viśataḥ—entrar; samam—por igual; prajāḥ—entidades vivientes; tam—a Él; dhāvamānam—mover; anudhāvanti—van detrás; anīśāḥ—entidades vivientes dependientes; yathā—como; rajāṁsi—partículas de polvo; anilam—el viento; bhūta-saṅghāḥ—otros elementos materiales.

Traducción

La Suprema Personalidad de Dios, en Su faceta de tiempo eterno, está presente en el mundo material y es neutral con todos. Nadie es Su aliado, ni nadie es Su enemigo. Bajo la jurisdicción del elemento tiempo, todos disfrutan o sufren el resultado de su propio karma, es decir, de sus actividades fruitivas. Tal como el viento lleva por el aire pequeñas partículas de polvo, nuestro karma individual nos trae el disfrute y el sufrimiento de la vida material.

Significado

Aunque la Suprema Personalidad de Dios es la causa original de todas las causas, Él no es responsable ni de los sufrimientos ni del disfrute de nadie. El Señor Supremo no es parcial. Los poco inteligentes acusan al Señor Supremo de ser parcial, y pretenden que esa es la causa de que en el mundo material unos disfruten y otros sufran. Pero este verso dice específicamente que esa parcialidad no se da en el Señor Supremo. Sin embargo, las entidades vivientes nunca gozan de independencia. Tan pronto como proclaman su independencia con respecto al controlador supremo, descienden al mundo material para probar fortuna en libertad, en la medida de lo posible. En el mundo material que se ha creado para ellas, esas entidades vivientes descarriadas crean su propio karma, es decir, sus actividades fruitivas, y sacan partido del factor tiempo, creando con ello su propia fortuna, o su desgracia. Todos somos creados, mantenidos, y finalmente, matados. En lo tocante a estas tres cosas, el Señor es ecuánime con todos; sufrimos y disfrutamos de acuerdo con nuestro propio karma. La posición superior o inferior de la entidad viviente, su disfrute y su sufrimiento, se deben a su karma. A este respecto se emplea concretamente la palabra anīśāḥ, que significa «que depende de su propio karma». Se da el ejemplo del gobierno, que pone al alcance de todos los medios para la acción y la administración en el ámbito del Estado, pero cada uno elige crear una situación que le obliga a existir con un determinado tipo de conciencia. En este verso se da el ejemplo del viento que, al soplar, hace flotar partículas de polvo en el aire. En su momento, estallan los relámpagos, caen grandes aguaceros, y la estación de las lluvias crea diversidad en el bosque. Dios es muy bondadoso —da a todos las mismas oportunidades—, pero las acciones resultantes de nuestro propio karma nos traen el sufrimiento y el disfrute en el mundo material.

Texto

āyuṣo ’pacayaṁ jantos
tathaivopacayaṁ vibhuḥ
ubhābhyāṁ rahitaḥ sva-stho
duḥsthasya vidadhāty asau

Palabra por palabra

āyuṣaḥ—de duración de la vida; apacayam—disminución; jantoḥ—de las entidades vivientes; tathā—de manera similar; eva—también; upacayam—aumenta; vibhuḥ—la Suprema Personalidad de Dios; ubhābhyām—de ambas; rahitaḥ—libre; sva-sthaḥ—siempre establecido en Su posición trascendental; duḥsthasya—de las entidades vivientes que están bajo las leyes del karma; vidadhāti—concede; asau—Él.

Traducción

La Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu, es todopoderoso, y concede a cada uno el resultado de sus actividades fruitivas. De este modo, aunque una entidad viviente tiene una vida de muy corta duración, mientras que otra disfruta de una vida muy larga, Él siempre está en Su posición trascendental, y la duración de Su vida ni disminuye ni aumenta.

Significado

Tanto el mosquito como el Señor Brahmā son entidades vivientes en el mundo material; ambos son chispas minúsculas y partes del Señor Supremo. La Suprema Personalidad de Dios concede al mosquito una vida de muy corta duración, y al Señor Brahmā una vida muy larga, conforme a los resultados del karma de cada uno de ellos. Pero vemos que en la Brahma-saṁhitā se dice: karmāṇi nirdahati: El Señor disminuye o destruye las reacciones de los devotos. Y lo mismo se explica en el Bhagavad-gītā: yajñārthāt karmaṇo ’nyatra: El único objeto de nuestras actividades de karma debe ser la satisfacción del Señor Supremo; de lo contrario, el karma nos ata con sus acciones y reacciones. Vagando por el universo bajo las leyes del karma y bajo el dominio del tiempo eterno, la entidad viviente a veces adquiere cuerpo de mosquito, y a veces llega a ser el Señor Brahmā. Al hombre cuerdo, esa actividad no le parece provechosa. El Bhagavad-gītā (9.25) previene a las entidades vivientes: yānti deva-vratā devān: Los adictos a la adoración de semidioses van a los planetas de los semidioses, y los adictos a adorar a los pitās o antepasados van a los planetas de los pitās. Los que sienten inclinación por las actividades materiales, permanecen en la esfera material. Pero las personas que se ocupan en servicio devocional, alcanzan la morada de la Suprema Personalidad de Dios, donde no hay nacimiento ni muerte y la diversidad de especies de vida no depende de la influencia de la ley del karma. Para la entidad viviente, lo mejor es ocuparse en servicio devocional e ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura nos aconseja: «Amigo mío, la naturaleza material te arrastra en las olas del tiempo. Por favor, trata de entender que eres el sirviente eterno del Señor. Entonces, todo se detendrá, y serás feliz eternamente».

Texto

kecit karma vadanty enaṁ
svabhāvam apare nṛpa
eke kālaṁ pare daivaṁ
puṁsaḥ kāmam utāpare

Palabra por palabra

kecit—algunos; karma—actividades fruitivas; vadanti—explican; enam—esa; svabhāvam—naturaleza; apare—otros; nṛpa—mi querido rey Dhruva; eke—algunos; kālam—tiempo; pare—otros; daivam—destino; puṁsaḥ—de la entidad viviente; kāmam—deseo; uta—también; apare—otros.

Traducción

Algunos explican que las diferencias entre las formas de vida, y el sufrimiento y el disfrute que llevan aparejado, es el resultado del karma. Algunos dicen que se deben a la naturaleza; otros, al tiempo; hay quienes las atribuyen al destino; y también hay quien dice que su causa es el deseo.

Significado

Hay distintas clases de filósofos: mīmāṁsakas, ateos, astrónomos, sexualistas, y muchísimas otras categorías de especuladores mentales. La conclusión verdadera es que lo único que nos ata a la diversidad de especies de vida del mundo material son nuestras actividades. El porqué de esa diversidad se explica en los Vedas: se debe al deseo de la entidad viviente. La entidad viviente no es una piedra inerte; tiene muchas clases de deseos (kāma). Los Vedas dicen: kāmo ’karṣīt. Las entidades vivientes son, en origen, partes del Señor, como chispas de un fuego, pero han caído a este mundo material, atraídas por el deseo de enseñorearse de la naturaleza. Es un hecho. Cada entidad viviente hace lo más que puede por enseñorearse de los recursos materiales.

Ese kāma, o deseo, no se puede destruir. Algunos filósofos dicen que si abandonamos los deseos volvemos al estado liberado. Pero el deseo es algo que caracteriza a la entidad viviente, y es absolutamente imposible abandonarlo. Sin el deseo, la entidad viviente sería una piedra inerte. Por esa razón, Śrīla Narottama dāsa Ṭhākura nos aconseja que orientemos nuestra capacidad de desear hacia el servicio de la Suprema Personalidad de Dios. Con ello se purifican los deseos, y con esa purificación, nos liberamos de toda la contaminación material. La conclusión es que las diversas teorías con que los filósofos explican las diversidades de la vida y el placer y el dolor ligados a ellas, son todas imperfectas. La verdadera explicación es que somos sirvientes eternos de Dios y que, tan pronto como olvidamos esa relación, somos arrojados al mundo material, donde creamos nuestras distintas actividades y sufrimos o disfrutamos de sus resultados. Es el deseo lo que nos trae al mundo material, pero ese mismo deseo, purificado y empleado en el servicio del Señor, pondrá fin a nuestra enfermedad, a nuestro vagar por el universo atados a distintas formas y condiciones.

Texto

avyaktasyāprameyasya
nānā-śakty-udayasya ca
na vai cikīrṣitaṁ tāta
ko vedātha sva-sambhavam

Palabra por palabra

avyaktasya—de la no manifiesta; aprameyasya—de la Realidad Trascendental; nānā—diversas; śakti—energías; udayasya—de aquel que hace surgir; ca—también; na—nunca; vai—ciertamente; cikīrṣitam—el plan; tāta—mi querido niño; kaḥ—quién; veda—puede conocer; atha—por lo tanto; sva—propio; sambhavam—origen.

Traducción

Es imposible entender la Verdad Absoluta, la Realidad Trascendental, mediante la acción de los sentidos imperfectos, y tampoco se puede tener una experiencia directa de Él. Él es el amo de una gran variedad de energías, como la energía material completa, y nadie puede entender Sus planes ni Sus acciones; por consiguiente, a pesar de que Él es la causa de todas las causas, se debe concluir que nadie puede conocerlo por medio de la especulación mental.

Significado

Podría surgir la pregunta: «Habiendo tantas clases de filósofos que exponen distintas teorías, ¿cuál de ellos está en lo correcto?». La respuesta es que no se puede acceder a la Verdad Absoluta, la Realidad Trascendental, ni por la experiencia directa ni por la especulación mental. Podemos bautizar al especulador mental con el nombre de Doctor Rana. Dice la historia que había una vez una rana que vivía en un pozo de un metro de ancho, y esa rana quería hacerse una idea de las dimensiones del océano Atlántico partiendo de lo que conocía, su propio pozo. Pero esa tarea era imposible para el Doctor Rana. Ni siquiera los grandes académicos, eruditos o catedráticos pueden aspirar a comprender a la Verdad Absoluta mediante la especulación, pues tienen sentidos limitados. Para comprender a la causa de todas las causas, la Verdad Absoluta, tenemos que partir de esa misma Verdad Absoluta; nuestro proceso ascendente no nos permitirá llegar hasta Él. Ni nuestra fuerza, física o mental, ni los instrumentos científicos nos van a permitir descubrir el sol cuando es de noche y ya no se ve, o de día, cuando está oculto tras las nubes. Y sin embargo, el sol está en el cielo. Nadie ha inventado una linterna tan potente que, al enfocarla de noche en el cielo desde una azotea, se pueda ver el sol. No existe esa linterna. No es posible.

En este verso, la palabra avyakta, «no manifestada», indica que la Verdad Absoluta no se va a poner de manifiesto por más que se empeñen los científicos con su supuesto conocimiento avanzado. La Realidad Trascendental no es objeto de la experiencia directa. Se puede conocer a la Verdad Absoluta de la misma manera que al sol cubierto por las nubes o cubierto por la noche: por la mañana, cuando sale el sol, todos pueden verlo, y además pueden verse a sí mismos, y pueden ver el mundo. Este entendimiento de la autorrealización recibe el nombre de ātma-tattva. Sin embargo, mientras no lleguemos hasta el nivel de comprensión de ātma-tattva, permaneceremos en la oscuridad en que hemos nacido. Las circunstancias determinan que no podamos entender el plan de la Suprema Personalidad de Dios. El Señor cuenta con diversidad de energías, como se confirma en las Escrituras védicas (parāsya śaktir vividhaiva śrūyate). Suya es la energía del tiempo eterno. Y además de esa energía material, que podemos ver y experimentar, tiene también muchas energías de reserva que puede manifestar a su debido tiempo, cuando se hace necesario. El científico materialista solamente puede enfocar su estudio en una comprensión parcial de la diversidad de las energías; puede examinar una de esas energías y tratar de entenderla con un conocimiento limitado, pero comprender a plenitud la Verdad Absoluta por medio de la ciencia material, eso no es posible. Ningún científico materialista puede predecir qué sucederá en el futuro. Sin embargo, el proceso de bhakti-yoga es completamente distinto del supuesto avance científico del conocimiento. El devoto se entrega por completo al Supremo, y Él Se revela a Sí mismo por Su misericordia sin causa. Como se explica en el Bhagavad-gītā: dadāmi buddhi-yogaṁ tam. El Señor dice: «Yo le doy inteligencia». ¿Qué inteligencia? Yena mām upayānti te. El Señor nos da la inteligencia para cruzar el océano de la ignorancia y regresar al hogar, de vuelta a Dios. La conclusión es que no se puede entender a la Verdad Absoluta, la causa de todas las causas, por medio de la especulación filosófica, sino que Él Se revela ante Su devoto debido a que este se entrega por completo a Sus pies de loto. Por eso se debe aceptar el Bhagavad-gītā, que es una Escritura revelada que fue hablada por la Verdad Absoluta misma cuando descendió a este planeta. Todo hombre inteligente que desee conocer qué es Dios, debe estudiar esa obra trascendental bajo la guía de un maestro espiritual genuino. De esa forma es muy fácil entender a Kṛṣṇa tal y como es.

Texto

na caite putraka bhrātur
hantāro dhanadānugāḥ
visargādānayos tāta
puṁso daivaṁ hi kāraṇam

Palabra por palabra

na—nunca; ca—también; ete—todos esos; putraka—mi querido hijo; bhrātuḥ—de tu hermano; hantāraḥ—los que mataron; dhanada—de Kuvera; anugāḥ—seguidores; visarga—del nacimiento; ādānayoḥ—de la muerte; tāta—mi querido hijo; puṁsaḥ—de una entidad viviente; daivam—el Supremo; hi—en verdad; kāraṇam—la causa.

Traducción

Mi querido hijo, en realidad esos yakṣas, que son descendientes de Kuvera, no son quienes mataron a tu hermano; la causa del nacimiento y de la muerte de toda entidad viviente es el Supremo, que en verdad es la causa de todas las causas.

Texto

sa eva viśvaṁ sṛjati
sa evāvati hanti ca
athāpi hy anahaṅkārān
nājyate guṇa-karmabhiḥ

Palabra por palabra

saḥ—Él; eva—ciertamente; viśvam—el universo; sṛjati—crea; saḥ—Él; eva—ciertamente; avati—mantiene; hanti—aniquila; ca—también; atha api—además; hi—ciertamente; anahaṅkārāt—de ser sin ego; na—no; ajyate—Se enreda; guṇa—debido a las modalidades de la naturaleza material; karmabhiḥ—debido a las actividades.

Traducción

La Suprema Personalidad de Dios crea este mundo material, lo mantiene, y a su debido tiempo, lo aniquila, pero como es trascendental a esas actividades, actúa sin que Le afecten nunca el ego y las modalidades de la naturaleza material.

Significado

En este verso, la palabra anahaṅkāra significa «sin ego». El alma condicionada tiene un ego falso, y como resultado de su karma, recibe distintos tipos de cuerpos en el mundo material. A veces recibe un cuerpo de semidiós, y cree que ese cuerpo es su identidad. De manera similar, cuando recibe un cuerpo de perro, cree que él es ese cuerpo. Pero esa diferencia entre cuerpo y alma no se da en la Suprema Personalidad de Dios. Por esa razón, el Bhagavad-gītā asegura que todo el que piense que Kṛṣṇa es un ser humano corriente, carece de conocimiento acerca de Su naturaleza trascendental, y es un gran necio. El Señor dice: na māṁ karmāṇi limpanti: Nada de lo que hace Le afecta, pues las modalidades materiales de la naturaleza nunca Le contaminan. En cuanto a nosotros, el hecho de que tengamos un cuerpo material es prueba de que las tres modalidades materiales de la naturaleza nos han contaminado. El Señor dice a Arjuna: «En el pasado, tanto tú como Yo hemos vivido muchísimas vidas, pero aunque Yo las recuerdo todas, tú no». Esa es la diferencia entre la entidad viviente, es decir, el alma condicionada, y el Alma Suprema. La Superalma, la Suprema Personalidad de Dios, no tiene cuerpo material, y debido a ello no Se ve afectado por ninguna de las acciones que realiza. Muchos filósofos māyāvādīs consideran que el cuerpo de Kṛṣṇa es el efecto de una concentración de la modalidad material de la bondad, y hacen diferencia entre el alma de Kṛṣṇa y el cuerpo de Kṛṣṇa. La realidad, sin embargo, es que el cuerpo del alma condicionada es material, por mucha acumulación de bondad material que haya en él, mientras que el cuerpo de Kṛṣṇa nunca es material; es trascendental. Kṛṣṇa no tiene ego falso, pues no Se identifica con el cuerpo falso y temporal. Su cuerpo siempre es eterno; Él desciende a este mundo en Su propio cuerpo espiritual original. Esto se explica en el Bhagavad-gītā con las palabras paraṁ bhāvam. Las palabras paraṁ bhāvaṁ y divyam son especialmente significativas a la hora de entender la personalidad de Kṛṣṇa.

Texto

eṣa bhūtāni bhūtātmā
bhūteśo bhūta-bhāvanaḥ
sva-śaktyā māyayā yuktaḥ
sṛjaty atti ca pāti ca

Palabra por palabra

eṣaḥ—este; bhūtāni—todos los seres creados; bhūta-ātmā—la Superalma de todas las entidades vivientes; bhūta-īśaḥ—el controlador de todos; bhūta-bhāvanaḥ—el mantenedor de todos; sva-śaktyā—mediante Su energía; māyayā—la energía externa; yuktaḥ—por medio de esa energía; sṛjati—crea; atti—aniquila; ca—y; pāti—mantiene; ca—y.

Traducción

La Suprema Personalidad de Dios es la Superalma de todas las entidades vivientes. Es el controlador y mantenedor de todos; Él crea, mantiene y aniquila a todos mediante la acción de Su energía externa.

Significado

En la creación intervienen dos tipos de energías. El Señor crea el mundo material por medio de Su energía externa, la energía material, mientras que el mundo espiritual es una manifestación de Su energía interna. Él está siempre en contacto con la energía interna, pero está siempre apartado de la energía material. Por consiguiente, Él dice en el Bhagavad-gītā (9.4): mat-sthāni sarva-bhūtāni na cāhaṁ teṣv avasthitaḥ: «Aunque todas las entidades vivientes viven en Mí, en Mi energía, Yo no estoy en todas partes». Él está siempre en el mundo espiritual. También en el mundo material, cuando está presente el Señor Supremo, el lugar debe considerarse el mundo espiritual. Por ejemplo, los devotos puros adoran al Señor en el templo, y por lo tanto, debe entenderse que el templo es el mundo espiritual.

Texto

tam eva mṛtyum amṛtaṁ tāta daivaṁ
sarvātmanopehi jagat-parāyaṇam
yasmai baliṁ viśva-sṛjo haranti
gāvo yathā vai nasi dāma-yantritāḥ

Palabra por palabra

tam—a Él; eva—ciertamente; mṛtyum—muerte; amṛtam—inmortalidad; tāta—mi querido hijo; daivam—el Supremo; sarva-ātmanā—en todo aspecto; upehi—entrégate; jagat—del mundo; parāyaṇam—objetivo supremo; yasmai—a quien; balim—ofrendas; viśva-sṛjaḥ—todos los semidioses, como Brahmā; haranti—llevan; gāvaḥ—bueyes; yathā—como; vai—sin falta; nasi—en la nariz; dāma—con una cuerda; yantritāḥ—controlados.

Traducción

Mi querido muchacho, Dhruva, por favor, entrégate a la Suprema Personalidad de Dios, que es el objetivo supremo del progreso del mundo. Todos, incluso los semidioses encabezados por Brahmā, actúan bajo Su control, del mismo modo que un toro es controlado por su dueño con una cuerda sujeta a la nariz.

Significado

La enfermedad material consiste en declararse independiente del controlador supremo. De hecho, nuestra existencia material comienza cuando olvidamos al controlador supremo y deseamos enseñorearnos de la naturaleza material. En el mundo material, todo el mundo trata con todas sus fuerzas de llegar a ser el controlador supremo, tanto a nivel individual como nacional, social y de muchas otras maneras. Svāyambhuva Manu aconsejó a su nieto que dejase de luchar, pues le preocupaba el hecho de que Dhruva se hubiese apegado a una ambición personal de luchar para extinguir por completo la raza de los yakṣas. De modo que en este verso Manu busca extirpar el último resto de ambición falsa de Dhruva Mahārāja, y para ello le explica cuál es la posición del controlador supremo. Son significativas las palabras mṛtyum amṛtam, «muerte e inmortalidad». En el Bhagavad-gītā, el Señor dice: «Yo soy la muerte suprema, que despoja de todo a los demonios». Los demonios se afanan sin cesar en enseñorearse de la naturaleza material en la lucha por la existencia. Una y otra vez se encuentran con la muerte, y crean un entramado que les enreda en el mundo material. Aunque para los demonios el Señor es la muerte, para los devotos es amṛta, la vida eterna. Los devotos que ofrecen servicio ininterrumpido al Señor ya han alcanzado la inmortalidad, pues en su siguiente vida continuarán con las mismas actividades que realizaban en esta. Simplemente cambiarán sus cuerpos materiales por cuerpos espirituales. A diferencia de los demonios, ya no tendrán que cambiar de cuerpo material. Por eso se dice que el Señor es la muerte y la inmortalidad a la vez. Para los demonios, es la muerte, y para los devotos, la inmortalidad. Él es el objetivo supremo de todos, pues es la causa de todas las causas. Manu aconsejó a Dhruva Mahārāja que se entregase por completo al Señor, sin conservar ninguna ambición personal. Alguien podría plantear la cuestión de por qué se adora a los semidioses. En el verso está la respuesta: esa adoración es para hombres poco inteligentes. Cuando aceptan sacrificios, los semidioses lo hacen para la satisfacción final de la Suprema Personalidad de Dios.

Texto

yaḥ pañca-varṣo jananīṁ tvaṁ vihāya
mātuḥ sapatnyā vacasā bhinna-marmā
vanaṁ gatas tapasā pratyag-akṣam
ārādhya lebhe mūrdhni padaṁ tri-lokyāḥ

Palabra por palabra

yaḥ—el que; pañca-varṣaḥ—de cinco años; jananīm—madre; tvam—tuya; vihāya—dejar a un lado; mātuḥ—de la madre; sa-patnyāḥ—de la coesposa; vacasā—por las palabras; bhinna-marmā—con el corazón dolorido; vanam—al bosque; gataḥ—te fuiste; tapasā—mediante la austeridad; pratyak-akṣam—al Señor Supremo; ārādhya—adorar; lebhe—lograste; mūrdhni—en la más elevada; padam—la posición; tri-lokyāḥ—de los tres mundos.

Traducción

Mi querido Dhruva, no tenías más que cinco años cuando las palabras de la coesposa de tu madre te afligieron y te causaron mucho dolor. Fuiste muy valiente, y abandonaste la protección de tu madre y te fuiste al bosque para ocuparte en el proceso de yoga, buscando alcanzar a la Suprema Personalidad de Dios. Como resultado de ello, hoy la tuya es la posición más elevada en los tres mundos.

Significado

Manu estaba muy orgulloso de que Dhruva Mahārāja fuese uno de los descendientes de su familia, porque Dhruva, con solo cinco años de edad, había meditado en la Suprema Personalidad de Dios y al cabo de seis meses había podido ver al Señor Supremo directamente. De hecho, Dhruva Mahārāja es la gloria de la dinastía de Manu, es decir, de la familia humana. La familia humana parte de Manu. La palabra sánscrita que designa al hombre es manuṣya, que significa «descendiente de Manu». Dhruva Mahārāja es la gloria de la familia de Svāyambhuva Manu, pero también es la gloria de toda la sociedad humana. Puesto que ya se había entregado al Dios Supremo, Manu pidió especialmente a Dhruva Mahārāja que no hiciese nada impropio de un alma entregada.

Texto

tam enam aṅgātmani mukta-vigrahe
vyapāśritaṁ nirguṇam ekam akṣaram
ātmānam anviccha vimuktam ātma-dṛg
yasminn idaṁ bhedam asat pratīyate

Palabra por palabra

tam—a Él; enam—esa; aṅga—mi querido Dhruva; ātmani—en la mente; mukta-vigrahe—libre de ira; vyapāśritam—situado; nirguṇam—trascendental; ekam—uno; akṣaram—al Brahman infalible; ātmānam—el ser; anviccha—trata de encontrar; vimuktam—libre de contaminación; ātma-dṛk—volver el rostro hacia la Superalma; yasmin—en el cual; idam—esta; bhedam—diferencia; asat—irreal; pratīyate—se manifiesta.

Traducción

Mi querido Dhruva, por favor, teniendo en cuenta esto, vuelve tu atención hacia la Persona Suprema, que es el infalible Brahman. Si, desde tu posición original, vuelves el rostro hacia la Suprema Personalidad de Dios, mediante la autorrealización podrás ver que esas diferencias materiales son simplemente fluctuantes.

Significado

En las entidades vivientes se dan tres puntos de vista distintos, conforme a la posición que ocupan en el sendero de la autorrealización. Conforme al concepto corporal de la vida, se ven diferencias en función de la diversidad de cuerpos. Es cierto que la entidad viviente pasa por una gran diversidad de formas materiales, pero a pesar de todos esos cambios de forma, la entidad viviente es eterna. Así pues, desde el plano del concepto corporal de la vida, una entidad viviente parece distinta de otra. El Señor Manu deseaba cambiar el punto de vista de Dhruva Mahārāja, quien hacía diferencias entre él mismo y los yakṣas, considerándoles enemigos. De hecho, nadie es amigo ni enemigo. Todos pasan por distintos tipos de cuerpos materiales bajo la influencia de la ley del karma; sin embargo, tan pronto como recobran su identidad espiritual, dejan de ver diferencias basadas en esa ley. En otras palabras, y como se confirma en el Bhagavad-gītā (18.54):

brahma-bhūtaḥ prasannātmā
na śocati na kāṅkṣati
samaḥ sarveṣu bhūteṣu
mad-bhaktiṁ labhate parām

El devoto, que está ya liberado, no ve diferencias basadas en el cuerpo externo; para él, todas las entidades vivientes son almas espirituales, sirvientes eternos del Señor. El Señor Manu aconsejó específicamente a Dhruva Mahārāja que viese las cosas desde ese ángulo, porque, como gran devoto que era, Dhruva no debería haber mirado a otras entidades vivientes desde el ángulo de la visión mundana. De modo indirecto, Manu señaló a Dhruva Mahārāja que si había pensado en su hermano como pariente, y en los yakṣas como enemigos, ello se debía a los afectos materiales. Esa observación de diferencias se desvanece tan pronto como nos situamos en nuestra posición original de sirvientes eternos del Señor.

Texto

tvaṁ pratyag-ātmani tadā bhagavaty ananta
ānanda-mātra upapanna-samasta-śaktau
bhaktiṁ vidhāya paramāṁ śanakair avidyā-
granthiṁ vibhetsyasi mamāham iti prarūḍham

Palabra por palabra

tvam—tú; pratyak-ātmani—a la Superalma; tadā—en ese momento; bhagavati—a la Suprema Personalidad de Dios; anante—que es ilimitado; ānanda-mātre—el receptáculo de todo placer; upapanna—que posee; samasta—todas; śaktau—las potencias; bhaktim—servicio devocional; vidhāya—ofrecer; paramām—supremo; śanakaiḥ—muy pronto; avidyā—de la ilusión; granthim—el nudo; vibhetsyasi—desatarás; mama—mío; aham—yo; iti—de ese modo; prarūḍham—firmemente establecido.

Traducción

Si vuelves a establecerte en tu posición natural y ofreces servicio al omnipotente Señor Supremo, que es el receptáculo de todo placer, y que, en la forma de Superalma, vive en todas las entidades vivientes, muy pronto olvidarás los ilusorios conceptos de «yo» y «mío».

Significado

Dhruva Mahārāja ya era una persona liberada, pues cuando tenía cinco años había visto a la Suprema Personalidad de Dios. Sin embargo, y a pesar de que estaba liberado, ahora la ilusión de māyā le había afectado temporalmente, y, bajo la influencia del concepto corporal de la vida, pensaba que era el hermano de Uttama. Todo el mundo material gira sobre el eje de «yo» y «mío», los fundamentos básicos de la atracción por el mundo material. Quien se ve atraído por esos conceptos ilusorios fundamentales —es decir, «yo» y «mío»— tiene que permanecer en el mundo material en posiciones a veces gloriosas y a veces desagradables. Por la gracia del Señor Kṛṣṇa, los sabios y el Señor Manu recordaron a Dhruva Mahārāja que no debía mantener esos conceptos materiales de «yo» y «mío». Su ilusión podía erradicarse muy fácilmente mediante el servicio devocional al Señor.

Texto

saṁyaccha roṣaṁ bhadraṁ te
pratīpaṁ śreyasāṁ param
śrutena bhūyasā rājann
agadena yathāmayam

Palabra por palabra

saṁyaccha—tan solo controla; roṣam—la ira; bhadram—toda buena fortuna; te—a ti; pratīpam—enemigo; śreyasām—de toda bondad; param—el peor; śrutena—por escuchar; bhūyasā—constantemente; rājan—mi querido rey; agadena—con tratamiento médico; yathā—como; āmayam—enfermedad.

Traducción

Mi querido rey, si reflexionas en mis palabras, actuarán en tí como el tratamiento médico de una enfermedad. Controla tu ira, pues la ira es el peor enemigo en el sendero de la iluminación espiritual. Te deseo toda buena fortuna. Por favor, sigue mis instrucciones.

Significado

Dhruva Mahārāja era un alma liberada, y en realidad, no estaba furioso con nadie. Pero como gobernante tenía el deber de enfurecerse durante un tiempo para mantener la ley y el orden en el estado. Sin haber cometido falta alguna, su hermano, Uttama, había sido matado por un yakṣa. Dhruva Mahārāja, como rey, tenía ahora el deber de matar al agresor (vida por vida). A la hora del reto, Dhruva luchó con vehemencia y castigó a los yakṣas como era debido. Pero la ira, una vez desatada, aumenta sin cesar, y no tiene límites. Para que la ira del rey Dhruva Mahārāja no llegase demasiado lejos, Manu tuvo la gran bondad de contener a su nieto. Dhruva Mahārāja pudo entender las intenciones de su abuelo, y enseguida dejó de luchar. En este verso son muy importantes las palabras śrutena bhūyasā, «escuchando constantemente». Si escuchamos constantemente acerca del servicio devocional, podremos contener la fuerza de la ira, que va en detrimento del proceso del servicio devocional. Śrīla Parīkṣit Mahārāja ha dicho que escuchar constantemente los pasatiempos del Señor es la panacea que cura todas las enfermedades materiales. Por lo tanto, todos debemos escuchar constantemente acerca de la Suprema Personalidad de Dios. Escuchar nos permite permanecer siempre equilibrados, de manera que nuestro progreso en la vida espiritual no se vea obstaculizado.

La ira de Dhruva Mahārāja contra los malvados fue del todo correcta. En relación con esto se cuenta una breve historia. Siguiendo la instrucción de Nārada, una serpiente se hizo devota y prometió no volver a picar a nadie. Las serpientes se caracterizan por su picadura mortal, con la que matan a otros seres vivos, pero esa serpiente era devota, y tenía prohibido picar. Por desgracia, la gente se aprovechó de su no violencia, especialmente los niños, que comenzaron a tirarle piedras. Pero la serpiente, siguiendo la instrucción de su maestro espiritual, no picó a nadie. Después de un tiempo, cuando se encontró de nuevo con Nārada, la serpiente se quejó a su maestro espiritual: «He abandonado el hábito de picar a las entidades vivientes inocentes, pero ahora me tratan a pedradas». Nārada Muni respondió: «No les piques, pero no te olvides de expandir tu capucha como si fueras a hacerlo. Entonces se irán». De la misma manera, el devoto también es no violento; se caracteriza por tener todas las buenas cualidades. Pero debe pisar con los pies en la Tierra; si otros hacen maldades, él no debe dejar de enfurecerse, al menos mientras sea necesario, a fin de alejarles.

Texto

yenopasṛṣṭāt puruṣāl
loka udvijate bhṛśam
na budhas tad-vaśaṁ gacched
icchann abhayam ātmanaḥ

Palabra por palabra

yena—por la cual; upasṛṣṭāt—ser superado; puruṣāt—por la persona; lokaḥ—todos; udvijate—se aterrorizan; bhṛśam—mucho; na—nunca; budhaḥ—una persona cultivada; tat—de la ira; vaśam—bajo el control; gacchet—debe ir; icchan—desear; abhayam—ausencia de temor, liberación; ātmanaḥ—del ser.

Traducción

La persona que desee liberarse del mundo material, no debe dejarse controlar por la ira, pues en esas circunstancias se convierte en fuente de temor para todos los demás.

Significado

Un devoto o persona santa no debe ser fuente de temor para los demás, ni tampoco nadie debe ser para él una fuente de temor. Quien trate a los demás sin enemistad, no tendrá enemigos. Tenemos, sin embargo, el ejemplo de Jesucristo, que fue crucificado por sus enemigos. Siempre hay demonios que buscan defectos incluso en las personas santas. Pero la persona santa no se irrita, ni siquiera ante una gran provocación.

Texto

helanaṁ giriśa-bhrātur
dhanadasya tvayā kṛtam
yaj jaghnivān puṇya-janān
bhrātṛ-ghnān ity amarṣitaḥ

Palabra por palabra

helanam—conducta irrespetuosa; giriśa—del Señor Śiva; bhrātuḥ—el hermano; dhanadasya—a Kuvera; tvayā—debido a tu; kṛtam—fue ejecutada; yat—porque; jaghnivān—tú has matado; puṇya-janān—a los yakṣas; bhrātṛ—a tu hermano; ghnān—que mataron; iti—de ese modo (pensando); amarṣitaḥ—furioso.

Traducción

Mi querido Dhruva, pensando que los yakṣas habían matado a tu hermano, mataste a muchísimos de ellos. Pero, actuando así, has agitado la mente de Kuvera, el tesorero de los semidioses, que es hermano del Señor Śiva. Por favor, date cuenta de que con tus acciones has sido muy irrespetuoso con Kuvera y el Señor Śiva.

Significado

El Señor Manu afirmó que Dhruva Mahārāja había ofendido al Señor Śiva y a su hermano Kuvera, puesto que los yakṣas pertenecían a la familia de Kuvera. No eran personas corrientes, sino que se les ha descrito con las palabras puṇya-janān, «hombres piadosos». Por una razón u otra, la mente de Kuvera estaba agitada, y Manu aconsejó a Dhruva Mahārāja que le apaciguase.

Texto

taṁ prasādaya vatsāśu
sannatyā praśrayoktibhiḥ
na yāvan mahatāṁ tejaḥ
kulaṁ no ’bhibhaviṣyati

Palabra por palabra

tam—a él; prasādaya—apaciguar; vatsa—hijo mío; āśu—inmediatamente; sannatyā—ofreciendo reverencias; praśrayā—con un comportamiento respetuoso; uktibhiḥ—con palabras amables; na yāvat—antes que; mahatām—de grandes personalidades; tejaḥ—la ira; kulam—familia; naḥ—nuestra; abhibhaviṣyati—se vea afectada.

Traducción

Por esta razón, hijo mío, inmediatamente debes apaciguar a Kuvera con oraciones y palabras amables, para que su ira no afecte a nuestra familia.

Significado

En los tratos cotidianos, debemos cultivar la amistad de todos, y con mayor razón, la de un semidiós tan excelso como Kuvera. Debemos comportarnos de tal manera que nadie pueda irritarse y hacer sufrir a individuos, familias y sociedades.

Texto

evaṁ svāyambhuvaḥ pautram
anuśāsya manur dhruvam
tenābhivanditaḥ sākam
ṛṣibhiḥ sva-puraṁ yayau

Palabra por palabra

evam—de este modo; svāyambhuvaḥ—el Señor Svāyambhuva Manu; pautram—a su nieto; anuśāsya—después de impartir instrucción; manuḥ—el Señor Manu; dhruvam—a Dhruva Mahārāja; tena—por él; abhivanditaḥ—le fueron ofrecidas reverencias; sākam—juntos; ṛṣibhiḥ—con los sabios; sva-puram—a su propia morada; yayau—partieron.

Traducción

Después de instruir a su nieto Dhruva Mahārāja, Svāyambhuva Manu recibió sus respetuosas reverencias. A continuación, el Señor Manu y los grandes sabios regresaron a sus hogares respectivos.

Significado

Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo undécimo del Canto Cuarto del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado: «Svāyambhuva Manu aconseja a Dhruva Mahārāja que deje de luchar».