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Capítulo 31

Las enseñanzas del Señor Kapila sobre los movimientos de las entidades vivientes

Texto

śrī-bhagavān uvāca
karmaṇā daiva-netreṇa
jantur dehopapattaye
striyāḥ praviṣṭa udaraṁ
puṁso retaḥ-kaṇāśrayaḥ

Palabra por palabra

śrī-bhagavān uvāca—la Suprema Personalidad de Dios dijo; karmaṇā—por el resultado del trabajo; daiva-netreṇa—bajo la supervisión del Señor; jantuḥ—la entidad viviente; deha—un cuerpo; upapattaye—para obtener; striyāḥ—de una mujer; praviṣṭaḥ—entra; udaram—el vientre; puṁsaḥ—de un hombre; retaḥ—de semen; kaṇa—una partícula; āśrayaḥ—morando en.

Traducción

La Personalidad de Dios dijo: Bajo la supervisión del Señor Supremo y conforme al resultado de su trabajo, la entidad viviente, el alma, es introducida en el seno de una mujer por medio de la partícula de semen masculino para adoptar un determinado tipo de cuerpo.

Significado

Como se afirmó en el último capítulo, después de sufrir diferentes tipos de tormentos, el hombre llega de nuevo a un cuerpo humano. Este capítulo sigue tratando del mismo tema. Para recibir un determinado tipo de forma humana, la persona que ya ha sufrido en la vida infernal pasa al semen de un hombre, exactamente el que le corresponde como padre. Durante la relación sexual, y para producir un determinado tipo de cuerpo, el alma llevada por el semen del padre, pasa al vientre de la madre. Este proceso se aplica a todas las entidades vivientes corporificadas, pero se menciona específicamente en relación al hombre que ha estado en el infierno Andha-tāmisra. Una vez que ha sufrido allí, y después de haber tenido muchas clases de cuerpos infernales, —cuerpos de perro y de cerdo—, cuando le llega el momento de volver a la forma humana, recibe la oportunidad de nacer en un cuerpo del mismo tipo que el que tenía cuando se degradó al infierno.

La Suprema Personalidad de Dios supervisa todo ese proceso. La naturaleza material suministra el cuerpo, pero lo hace bajo la dirección de la Superalma. En el Bhagavad-gītā se dice que la entidad viviente anda errante por el mundo material en un carruaje hecho por la naturaleza material. El Señor Supremo, como Superalma, siempre acompaña al alma individual. Él ordena a la naturaleza material que provea al alma individual de un tipo de cuerpo determinado, conforme al resultado de su trabajo, y la naturaleza material así lo hace. Una palabra del verso, retaḥ-kaṇāśrayaḥ, es muy significativa, pues indica que no es el semen del padre lo que crea la vida en el vientre de una mujer; antes bien, la entidad viviente, el alma, se refugia en una partícula de semen, y es inyectada en el vientre de una mujer. Entonces es cuando se produce el cuerpo. Sin la presencia del alma, no es posible crear una entidad viviente simplemente por medio de la relación sexual. La teoría materialista de que el alma no existe y de que el nacimiento del niño no tiene más causa que la combinación material del esperma y el óvulo no es muy factible. Es inaceptable.

Texto

kalalaṁ tv eka-rātreṇa
pañca-rātreṇa budbudam
daśāhena tu karkandhūḥ
peśy aṇḍaṁ vā tataḥ param

Palabra por palabra

kalalam—la mezcla del esperma y el óvulo; tu—entonces; eka-rātreṇa—en la primera noche; pañca-rātreṇa—a la quinta noche; budbudam—una burbuja; daśa-ahena—al cabo de diez días; tu—entonces; karkandhūḥ—como una ciruela; peśī—una masa de carne; aṇḍam—un huevo; vā—o; tataḥ—a partir de ahí; param—después.

Traducción

En la primera noche se mezclan el esperma y el óvulo y, a la quinta noche, la mezcla fermenta hasta ser una burbuja. A la décima noche, se desarrolla hasta tener la forma de una ciruela; después, poco a poco se convierte en una masa de carne o en un huevo, según sea el caso.

Significado

El cuerpo del alma se desarrolla de cuatro maneras diferentes, según su procedencia. Un tipo de cuerpos, los de los árboles y las plantas, brota de la tierra; el segundo tipo crece a partir del sudor, como en el caso de las moscas, microbios y chinches; los cuerpos del tercer tipo se forman a partir de un huevo; y los del cuarto tipo se forman a partir de un embrión. Este verso indica que, una vez emulsionados el óvulo y el esperma, el cuerpo se va formando poco a poco, bien sea hasta convertirse en una masa de carne o en un huevo, según el caso. En el caso de las aves, forma un huevo, y en el caso de los animales y seres humanos, forma una masa de carne.

Texto

māsena tu śiro dvābhyāṁ
bāhv-aṅghry-ādy-aṅga-vigrahaḥ
nakha-lomāsthi-carmāṇi
liṅga-cchidrodbhavas tribhiḥ

Palabra por palabra

māsena—en un mes; tu—entonces; śiraḥ—una cabeza; dvābhyām—en dos meses; bāhu—brazos; aṅghri—pies; ādi—etcétera; aṅga—miembros; vigrahaḥ—forma; nakha—uñas; loma—vello del cuerpo; asthi—huesos; carmāṇi—y piel; liṅga—órgano de la generación; chidra—aberturas; udbhavaḥ—aparición; tribhiḥ—en tres meses.

Traducción

Al cabo de un mes ya está formada la cabeza, y al final del segundo mes, toman forma las manos, los pies y los demás miembros. Cumplidos los tres meses, aparecen las uñas, los dedos de las manos y los pies, el vello del cuerpo, los huesos y la piel, así como el órgano de generación y las demás aberturas del cuerpo, es decir, los ojos, las fosas nasales, los oídos, la boca y el ano.

Texto

caturbhir dhātavaḥ sapta
pañcabhiḥ kṣut-tṛḍ-udbhavaḥ
ṣaḍbhir jarāyuṇā vītaḥ
kukṣau bhrāmyati dakṣiṇe

Palabra por palabra

caturbhiḥ—en cuatro meses; dhātavaḥ—componentes; sapta—siete; pañcabhiḥ—en cinco meses; kṣut-tṛṭ—de hambre y sed; udbhavaḥ—aparición; ṣaḍbhiḥ—en seis meses; jarāyuṇā—por el amnios; vītaḥ—envuelto; kukṣau—en el abdomen; bhrāmyati—se mueve; dakṣiṇe—en el lado derecho.

Traducción

Cuatro meses después de la fecha de concepción, aparecen los siete componentes esenciales del cuerpo, a saber, quilo, sangre, carne, grasa, hueso, médula y semen. Pasados los cinco meses se hacen sentir el hambre y la sed, y cuando cumple los seis meses, el feto, envuelto por el amnios, empieza a moverse en el lado derecho del abdomen.

Significado

Al final del sexto mes, cuando su cuerpo está completamente formado, el niño, si es varón, comienza a moverse en el lado derecho y, si es hembra, trata de moverse en el lado izquierdo.

Texto

mātur jagdhānna-pānādyair
edhad-dhātur asammate
śete viṇ-mūtrayor garte
sa jantur jantu-sambhave

Palabra por palabra

mātuḥ—de la madre; jagdha—tomado; anna-pāna—con el alimento y la bebida; ādyaiḥ—y otras cosas; edhat—aumentando; dhātuḥ—los componentes de su cuerpo; asammate—abominable; śete—permanece; viṭ-mūtrayoḥ—de excrementos y orina; garte—en un agujero; saḥ—ese; jantuḥ—feto; jantu—de gusanos; sambhave—caldo de cultivo.

Traducción

El feto, nutriéndose a partir del alimento y la bebida que toma la madre, crece y permanece en esa residencia abominable de excrementos y orina, que es caldo de cultivo para todo tipo de gusanos.

Significado

En el Mārkaṇḍeya Purāṇa se dice que āpyāyanī, el cordón umbilical, une el intestino de la madre con el abdomen del niño, y que por medio de ese conducto, el niño, dentro del vientre, recibe el alimento digerido por la madre. De este modo, el niño se alimenta dentro del vientre mediante el intestino de la madre, y cada día va creciendo un poco. La ciencia médica moderna corrobora exactamente la afirmación del Mārkaṇḍeya Purāṇa acerca de la situación del niño dentro del vientre; esto demuestra que, a pesar de las tentativas de los filósofos māyāvādīs, la autoridad de los Purāṇas es irrefutable.

Como el niño depende por completo del alimento digerido por la madre, esta, durante el embarazo, debe seguir restricciones alimenticias. El cuerpo del niño es demasiado delicado y tierno como para tolerar alimentos de sabor muy fuerte; por esa causa, la madre embarazada tiene prohibido tomar demasiada sal, chiles, cebolla, y alimentos por el estilo. Los smṛti-śāstras de las Escrituras védicas establecen muchas restricciones y precauciones muy útiles que la madre embarazada debe tener en cuenta. Las Escrituras védicas nos explican que concebir un buen hijo en la sociedad requiere de muchísimos cuidados. En las clases más altas de la sociedad, era obligatoria la ceremonia garbhādhāna antes de la relación sexual, lo cual es muy científico. En las Escrituras védicas se recomiendan también otros procesos para seguir durante el embarazo. El deber primordial de todos los padres es cuidar a sus hijos, pues si así lo hacen, la sociedad se llenará de una buena población, la cual mantendrá la paz y la prosperidad de la sociedad, del país y del género humano.

Texto

kṛmibhiḥ kṣata-sarvāṅgaḥ
saukumāryāt pratikṣaṇam
mūrcchām āpnoty uru-kleśas
tatratyaiḥ kṣudhitair muhuḥ

Palabra por palabra

kṛmibhiḥ—por gusanos; kṣata—mordido; sarva-aṅgaḥ—por todo el cuerpo; saukumāryāt—debido a la delicadeza; prati-kṣaṇam—a cada instante; mūrcchām—inconsciencia; āpnoti—obtiene; uru-kleśaḥ—cuyo sufrimiento es grande; tatratyaiḥ—que están ahí (en el abdomen); kṣudhitaiḥ—hambrientos; muhuḥ—una y otra vez.

Traducción

Los hambrientos gusanos que también hay en el vientre de la madre, muerden una y otra vez el delicado cuerpo del niño por todas partes, y le causan un sufrimiento intolerable. En esa terrible condición, el niño pierde el conocimiento a cada instante.

Significado

La penosa condición de la existencia material no solo se siente cuando salimos del vientre materno, sino también dentro del vientre. Las miserias de la vida comienzan a partir del momento en que la entidad viviente entra en contacto con el cuerpo material. Por desgracia, olvidamos la experiencia y no tomamos muy en serio las miserias del nacimiento. Por esa razón, en el Bhagavad-gītā se indica expresamente que debemos estar muy alertas para entender las dificultades propias del nacimiento y la muerte. Tanto a la hora de la muerte como durante el tiempo de formación del cuerpo en el vientre de la madre, tenemos que pasar por muchas dificultades. Como se explicó en el capítulo anterior, tenemos que transmigrar de un cuerpo a otro, y la transmigración a cuerpos de perros y de cerdos es especialmente miserable. Pero, a pesar de esas penosas condiciones, el hechizo de māyā hace que nos olvidemos de todo y nos sintamos fascinados por la supuesta felicidad de que disponemos, la cual, como se explicó, no es en realidad más que un paliativo del sufrimiento.

Texto

kaṭu-tīkṣṇoṣṇa-lavaṇa-
rūkṣāmlādibhir ulbaṇaiḥ
mātṛ-bhuktair upaspṛṣṭaḥ
sarvāṅgotthita-vedanaḥ

Palabra por palabra

kaṭu—amargos; tīkṣṇa—picantes; uṣṇa—calientes; lavaṇa—salados; rūkṣa—secos; amla—agrios; ādibhiḥ—etcétera; ulbaṇaiḥ—excesivamente; mātṛ-bhuktaiḥ—por los alimentos comidos por la madre; upaspṛṣṭaḥ—afectado; sarva-aṅga—en todo el cuerpo; utthita—suscitado; vedanaḥ—dolor.

Traducción

Debido a los alimentos amargos, picantes, demasiado salados o demasiado agrios que come la madre, el niño sufre dolores incesantes y prácticamente intolerables.

Significado

Las descripciones de la situación del cuerpo del niño en el vientre de la madre van más allá de lo que nosotros podamos concebir. Es muy difícil permanecer en esa situación, pero, a pesar de todo, el niño se ve forzado a ello. Puede soportarlo porque su conciencia es todavía muy rudimentaria; de no ser así, moriría. Esa es la bendición de māyā: dota al cuerpo que sufre con las cualidades necesarias para soportar esas terribles torturas.

Texto

ulbena saṁvṛtas tasminn
antraiś ca bahir āvṛtaḥ
āste kṛtvā śiraḥ kukṣau
bhugna-pṛṣṭha-śirodharaḥ

Palabra por palabra

ulbena—por el amnios; saṁvṛtaḥ—encerrado; tasmin—en ese lugar; antraiḥ—por los intestinos; ca—y; bahiḥ—por fuera; āvṛtaḥ—cubierto; āste—está tendido; kṛtvā—habiendo puesto; śiraḥ—la cabeza; kukṣau—hacia la barriga; bhugna—curvados; pṛṣṭha—la espalda; śiraḥ-dharaḥ—el cuello.

Traducción

Metido dentro del amnios y cubierto exteriormente por los intestinos, el niño permanece tendido a un lado del abdomen, con la cabeza inclinada hacia la barriga y con la espalda y el cuello curvados como un arco.

Significado

En unas condiciones como las del niño en el abdomen, completamente enredado en todo aspecto, a un hombre adulto no le sería posible sobrevivir ni siquiera unos segundos. Por desgracia, nos olvidamos de todos esos sufrimientos, y tratamos de ser felices en esta vida, sin preocuparnos por liberar al alma del enredo del nacimiento y la muerte. Una civilización en que no se comentan estos temas abiertamente, para hacer entender a la gente la precaria condición de la existencia material, es una civilización desdichada.

Texto

akalpaḥ svāṅga-ceṣṭāyāṁ
śakunta iva pañjare
tatra labdha-smṛtir daivāt
karma janma-śatodbhavam
smaran dīrgham anucchvāsaṁ
śarma kiṁ nāma vindate

Palabra por palabra

akalpaḥ—incapaces; sva-aṅga—sus miembros; ceṣṭāyām—de moverse; śakuntaḥ—un pájaro; iva—como; pañjare—en una jaula; tatra—ahí; labdha-smṛtiḥ—habiendo recobrado la memoria; daivāt—por fortuna; karma—actividades; janma-śata-udbhavam—ocurridas durante las cien últimas vidas; smaran—recordar; dīrgham—durante mucho tiempo; anucchvāsam—suspirar; śarma—paz de la mente; kim—qué; nāma—entonces; vindate—puede conseguir.

Traducción

El niño permanece en esa posición, sin libertad de movimiento, como un pájaro en una jaula. Entonces, si es afortunado, puede recordar todas las desgracias de sus cien vidas anteriores, y se lamenta, completamente afligido. ¿Qué posibilidad hay, en esas circunstancias, de tener paz en la mente?

Significado

Después de nacer, puede que el niño olvide las dificultades de sus vidas pasadas, pero los adultos, mediante la lectura de Escrituras autorizadas como el Śrīmad-Bhāgavatam, al menos podemos entender las penosas torturas sufridas al nacer y al morir. Que no creamos en las Escrituras es otro asunto, pero si tenemos fe en la autoridad de sus descripciones, entonces debemos prepararnos para obtener la libertad en la siguiente vida; eso es posible en la forma humana de vida. Cuando alguien no tiene en cuenta estas indicaciones acerca del sufrimiento de la existencia humana, indudablemente se considera que está cometiendo suicidio. Se dice que la forma humana de vida es el único medio para atravesar la nesciencia de māyā, la existencia material. Contamos con un navío poderoso, el cuerpo humano, y con un capitán muy experto, el maestro espiritual; los mandamientos de las Escrituras son como vientos favorables. Si, a pesar de todas esas facilidades, no cruzamos el océano de nesciencia de la existencia material, entonces ciertamente estamos cometiendo suicidio.

Texto

ārabhya saptamān māsāl
labdha-bodho ’pi vepitaḥ
naikatrāste sūti-vātair
viṣṭhā-bhūr iva sodaraḥ

Palabra por palabra

ārabhya—empezando; saptamāt māsāt—a partir del séptimo mes; labdha-bodhaḥ—dotado de conciencia; api—aunque; vepitaḥ—sacudido; na—no; ekatra—en un lugar; āste—permanece; sūti-vātaiḥ—por los vientos del parto; viṣṭhā-bhūḥ—el gusano; iva—como; sa-udaraḥ—nacido en el mismo vientre.

Traducción

A los siete meses de su concepción, ya dotado de conciencia, el niño sufre los empujones descendentes de los aires que presionan el embrión en las semanas anteriores al parto. Ni él ni los gusanos nacidos en la suciedad de esa misma cavidad abdominal pueden mantenerse estables en un lugar.

Significado

Al final del séptimo mes, los aires del cuerpo impiden que el niño permanezca en un lugar estable, pues antes del parto todo el sistema uterino se distiende. El verso se refiere a los gusanos con la palabra sodara. Sodara significa «nacido de la misma madre». Puesto que el niño nace en el vientre de la madre, y las lombrices nacen como resultado de fermentaciones en el mismo vientre, en esas circunstancias el niño y los gusanos en realidad son hermanos. Ansiamos establecer la fraternidad universal entre los seres humanos, pero debemos tener en cuenta que incluso los gusanos son hermanos nuestros, y con mayor razón, las demás entidades vivientes. Por consiguiente, debemos preocuparnos de todas las entidades vivientes.

Texto

nāthamāna ṛṣir bhītaḥ
sapta-vadhriḥ kṛtāñjaliḥ
stuvīta taṁ viklavayā
vācā yenodare ’rpitaḥ

Palabra por palabra

nāthamānaḥ—suplicando; ṛṣiḥ—la entidad viviente; bhītaḥ—aterrorizada; sapta-vadhriḥ—encerrada en siete capas; kṛta-añjaliḥ—con las manos juntas; stuvīta—ora; tam—al Señor; viklavayā—vacilantes; vācā—con palabras; yena—por quien; udare—en el vientre; arpitaḥ—ha sido puesta.

Traducción

Viviendo en esas espantosas condiciones, la entidad viviente, encerrada en siete capas de componentes materiales, ora con las manos juntas, suplicando al Señor, que es quien la ha puesto en esa condición.

Significado

Se dice que, mientras padece los dolores del parto, la mujer promete no quedarse embarazada nunca más, para no tener que volver a sufrir dolores tan intensos. De la misma manera, el paciente de una operación quirúrgica promete que nunca volverá a hacer nada que pueda dañar su salud, para no tener que someterse de nuevo a la cirugía médica; o el que está en peligro, promete no cometer de nuevo el mismo error. De la misma manera, la entidad viviente, cuando está en una condición de vida infernal, ora al Señor prometiéndole que nunca volverá a cometer actividades pecaminosas por las que tenga que ser puesta en un vientre y seguir naciendo y muriendo. En la condición infernal del interior del vientre, la entidad viviente siente un gran temor de tener que nacer de nuevo, pero cuando está fuera del vientre, cuando está plena de vida y con buena salud, lo olvida todo, y comete una y otra vez los mismos pecados por los cuales fue puesta en esa horrible condición de existencia.

Texto

jantur uvāca
tasyopasannam avituṁ jagad icchayātta-
nānā-tanor bhuvi calac-caraṇāravindam
so ’haṁ vrajāmi śaraṇaṁ hy akuto-bhayaṁ me
yenedṛśī gatir adarśy asato ’nurūpā

Palabra por palabra

jantuḥ uvāca—el alma humana dice; tasya—de la Suprema Personalidad de Dios; upasannam—habiendo acudido en busca de protección; avitum—para proteger; jagat—el universo; icchayā—por Su propia voluntad; ātta-nānā-tanoḥ—que adopta diversas formas; bhuvi—sobre la Tierra; calat—caminar; caraṇa-aravindam—los pies de loto; saḥ aham—yo mismo; vrajāmi—voy; śaraṇam—al refugio; hi—ciertamente; akutaḥ-bhayam—aliviar del temor; me—para mí; yena—por quien; īdṛśī—esta; gatiḥ—condición de vida; adarśi—fue considerada; asataḥ—impía; anurūpā—merecida.

Traducción

El alma humana dice: Me refugio en los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios, que adopta Sus diversas formas eternas y camina sobre la superficie del mundo. Me refugio en Él solamente, porque Él puede aliviarme de todo temor y porque de Él he recibido esta condición de vida, que es la que merezco por mis actividades impías.

Significado

La palabra calac-caraṇāravindam se refiere a la Suprema Personalidad de Dios, que, en efecto, camina o viaja por la superficie del mundo. El Señor Rāmacandra, por ejemplo, caminó realmente sobre la superficie del mundo, y el Señor Kṛṣṇa también caminó como lo haría un hombre corriente. Esta oración, por lo tanto, se Le ofrece a la Suprema Personalidad de Dios, que desciende a la superficie de la Tierra, o a cualquier otra parte del universo, para proteger a los piadosos y destruir a los impíos. En el Bhagavad-gītā se confirma que, cuando hay un aumento de la irreligión y desviaciones con respecto a las verdaderas actividades religiosas, el Señor Supremo viene para proteger a los piadosos y matar a los impíos. Este verso alude al Señor Kṛṣṇa.

Otro aspecto significativo de este verso es que el Señor viene, icchayā, por Su propia voluntad. Como Kṛṣṇa confirma en el Bhagavad-gītā: sambhavāmy ātma-māyayā: «Yo desciendo por Mi voluntad, mediante el poder de Mi potencia interna». Él no viene forzado por las leyes de la naturaleza material. Aquí se dice: icchayā: Él no adopta una forma, como creen los impersonalistas, pues Él viene por Su propia voluntad, y la forma en que desciende es Su forma eterna. Del mismo modo que el Señor Supremo pone a la entidad viviente en horribles condiciones de existencia, puede también liberarla; por consiguiente, debemos buscar el refugio de los pies de loto de Kṛṣṇa. Kṛṣṇa exige: «Abandónalo todo y entrégate a Mí». Y en el Bhagavad-gītā se dice también que cualquiera que se acerque a Él, no regresará jamás para aceptar una forma de existencia material, sino que va de regreso a Dios, de vuelta al hogar, para no regresar jamás.

Texto

yas tv atra baddha iva karmabhir āvṛtātmā
bhūtendriyāśayamayīm avalambya māyām
āste viśuddham avikāram akhaṇḍa-bodham
ātapyamāna-hṛdaye ’vasitaṁ namāmi

Palabra por palabra

yaḥ—quien; tu—también; atra—aquí; baddhaḥ—atada; iva—como si; karmabhiḥ—por actividades; āvṛta—cubierta; ātmā—el alma pura; bhūta—los elementos densos; indriya—los sentidos; āśaya—la mente; mayīm—está compuesta de; avalambya—habiendo caído; māyām—en māyā; āste—permanece; viśuddham—completamente puro; avikāram—inmutable; akhaṇḍa-bodham—que posee conocimiento ilimitado; ātapyamāna—arrepentido; hṛdaye—en el corazón; avasitam—residir; namāmi—ofrezco mis reverencias respetuosas.

Traducción

Yo, el alma pura, estoy ahora atada por mis actividades, y por disposición de māyā, me encuentro en el vientre de mi madre. Ofrezco mis reverencias respetuosas a aquel que, aunque está también aquí, conmigo, es inmutable e impasible. Él es ilimitado, pero un corazón arrepentido puede percibirlo. A Él Le ofrezco mis respetuosas reverencias.

Significado

Como se afirmó en el verso anterior, el alma jīva dice: «Yo me refugio en el Señor Supremo». Por lo tanto, el alma jīva es, por constitución, el servidor subordinado del Alma Suprema, la Personalidad de Dios. Como se confirma en los Upaniṣads, tanto el Alma Suprema como el alma jīva están en el mismo cuerpo. Son amigas, pero una está sufriendo, y la otra está aparte del sufrimiento.

En este verso se dice viśuddham avikāram akhaṇḍa-bodham: La Superalma siempre está aparte de toda contaminación. La entidad viviente está contaminada y sufre porque tiene un cuerpo material, pero eso no significa que el Señor, por estar con ella, también tenga un cuerpo material. Él es avikāram, inmutable. Él es siempre el mismo Supremo, pero desgraciadamente, los filósofos māyāvādīs, debido a sus corazones impuros, no pueden entender que el Alma Suprema, la Superalma, es distinta del alma individual. Aquí se dice: ātapyamāna-hṛdaye ’vasitam: Él está en el corazón de todas las entidades vivientes, pero solo un alma arrepentida Le puede percibir. El alma individual se arrepiente de haber olvidado su posición constitucional, de haber querido ser una con el Alma Suprema y haber hecho todo lo posible por enseñorearse de la naturaleza material. Sus esfuerzos han sido en vano, y por ello, se siente arrepentido. En ese momento comprende a la Superalma, es decir, la relación entre la Superalma y el alma individual. Como se confirma en el Bhagavad-gītā, después de muchísimas vidas, el alma condicionada recibe el conocimiento de que Vāsudeva es grande, de que Él es el amo y de que Él es el Señor. El alma individual es el sirviente, y por lo tanto, se entrega a Él. En ese momento se convierte en mahātmā, una gran alma. En consecuencia, cuando una entidad viviente afortunada obtiene esa comprensión, incluso si se halla en el vientre de su madre, tiene la liberación asegurada.

Texto

yaḥ pañca-bhūta-racite rahitaḥ śarīre
cchanno ’yathendriya-guṇārtha-cid-ātmako ’ham
tenāvikuṇṭha-mahimānam ṛṣiṁ tam enaṁ
vande paraṁ prakṛti-pūruṣayoḥ pumāṁsam

Palabra por palabra

yaḥ—quien; pañca-bhūta—cinco elementos densos; racite—hecho de; rahitaḥ—separada; śarīre—en el cuerpo material; channaḥ—cubierta; ayathā—de forma inadecuada; indriya—sentidos; guṇa—cualidades; artha—objetos de los sentidos; cit—ego; ātmakaḥ—que consta de; aham—yo; tena—por un cuerpo material; avikuṇṭha-mahimānam—cuyas glorias no pierden brillo; ṛṣim—omnisciente; tam—a ese; enam—a Él; vande—yo ofrezco reverencias; param—trascendental; prakṛti—a la naturaleza material; pūruṣayoḥ—a las entidades vivientes; pumāṁsam—a la Suprema Personalidad de Dios.

Traducción

Este cuerpo material, hecho de cinco elementos, me mantiene separada del Señor Supremo; por ello, aunque soy espiritual en esencia, no empleo mis sentidos y cualidades del modo correcto. Porque es trascendental a la naturaleza material y a las entidades vivientes, porque no tiene un cuerpo material como el mío, y por la gloria permanente de Sus cualidades espirituales, yo Le ofrezco mis reverencias a la Suprema Personalidad de Dios.

Significado

La diferencia entre la entidad viviente y la Suprema Personalidad de Dios es que la entidad viviente tiene la propensión a caer bajo el dominio de la naturaleza material, mientras que el Dios Supremo siempre es trascendental a la naturaleza material y a las entidades vivientes. Tan pronto como la entidad viviente entra en contacto con la naturaleza material, sus sentidos y cualidades se contaminan, o en otras palabras, adquieren designaciones. No es posible que el Señor Supremo adquiera un cuerpo de cualidades o sentidos materiales, pues Él está por encima de la influencia de la naturaleza material, y la oscuridad de la ignorancia no puede cubrirle como a las entidades vivientes. Como posee conocimiento completo, nunca Se supedita a la influencia de la naturaleza material. La naturaleza material siempre está bajo Su control; por ello, no es posible que la naturaleza material pueda controlar a la Suprema Personalidad de Dios.

La identidad de la entidad viviente es muy diminuta; de ahí su propensión a caer bajo el dominio de la naturaleza material; pero cuando se libera del cuerpo material, que es falso, alcanza la misma naturaleza espiritual que el Señor Supremo. En ese momento no hay ninguna diferencia cualitativa entre ella y el Señor Supremo; pero cuantitativamente no es tan poderosa como para no caer nunca bajo la influencia de la naturaleza material; en consecuencia, cuantitativamente es diferente del Señor.

El proceso del servicio devocional consiste en purificarse de la contaminación de la naturaleza material y situarse en el plano espiritual, donde somos cualitativamente uno con la Suprema Personalidad de Dios. En los Vedas se dice que la entidad viviente siempre es libre. Asaṅgo hy ayaṁ puruṣaḥ. La entidad viviente está liberada. Su contaminación material es temporal, y ella, en realidad, está liberada. Esa liberación la obtiene volviéndose consciente de Kṛṣṇa, y eso comienza a ocurrir en el momento de la entrega. Por eso, aquí se dice: «Ofrezco mis reverencias respetuosas a la Persona Suprema».

Texto

yan-māyayoru-guṇa-karma-nibandhane ’smin
sāṁsārike pathi caraṁs tad-abhiśrameṇa
naṣṭa-smṛtiḥ punar ayaṁ pravṛṇīta lokaṁ
yuktyā kayā mahad-anugraham antareṇa

Palabra por palabra

yat—del Señor; māyayā—por la māyā; uru-guṇa—que surge de las grandes modalidades; karma—actividades; nibandhane—con ataduras; asmin—este; sāṁsārike—del ciclo de nacimientos y muertes; pathi—en el sendero; caran—vagando; tat—de él; abhiśrameṇa—con grandes sufrimientos; naṣṭa—perdida; smṛtiḥ—memoria; punaḥ—de nuevo; ayam—esta entidad viviente; pravṛṇīta—puede comprender; lokam—su verdadera naturaleza; yuktyā kayā—por qué medios; mahat-anugraham—la misericordia del Señor; antareṇa—sin.

Traducción

El alma humana continúa orando: La entidad viviente se ve expuesta a la influencia de la naturaleza material y sostiene una ardua lucha por la existencia en el sendero de la sucesión de nacimientos y muertes. Esa vida condicionada se debe a que ha olvidado su relación con la Suprema Personalidad de Dios. Así pues, sin la misericordia del Señor, ¿cómo podría ocuparse de nuevo en el servicio amoroso trascendental del Señor?

Significado

Los filósofos māyāvādīs dicen que, para liberarse del condicionamiento del cautiverio material, basta con cultivar conocimiento por medio de la especulación mental. Pero aquí se dice que no nos liberamos por medio del conocimiento, sino gracias a la misericordia del Señor Supremo. Por muy poderoso que sea el conocimiento obtenido por el alma condicionada mediante la especulación mental, nunca es lo suficientemente perfecto como para permitirle acceder a la Verdad Absoluta. Se dice que no es posible entender a la Suprema Personalidad de Dios, o entender Su verdadera forma, cualidades y nombre, sin Su misericordia. Los que no realizan servicio devocional, continúan especulando por miles y miles de años, pero, a pesar de ello, no son capaces de entender la naturaleza de la Verdad Absoluta.

Si contamos con la misericordia de la Suprema Personalidad de Dios, podemos liberarnos y gozar del conocimiento de la Verdad Absoluta. Aquí se dice claramente que ahora estamos cubiertos por Su energía material y que, por ello, hemos perdido la memoria. Podrían aventurarse conjeturas acerca del motivo por el cual la voluntad suprema del Señor nos ha puesto bajo la influencia de esta energía material, pero esto se explica en el Bhagavad-gītā, donde el Señor dice: «Yo estoy en el corazón de todos, y Yo soy la causa de que una persona olvide o esté rebosante de conocimiento». También el olvido del alma condicionada se debe al dictado del Señor Supremo. Cuando quiere imponer su dominio sobre la naturaleza material, la entidad viviente abusa de su reducida independencia. Ese abuso se denomina māyā, y es una posibilidad que siempre existe; de no ser así, no podría hablarse de independencia. El concepto de independencia incluye la idea de que puede utilizarse debida o indebidamente. No es estática, sino dinámica. Por lo tanto, la influencia de māyā sobre nosotros se debe a que abusamos de nuestra independencia.

Māyā es tan fuerte que el Señor dice que es muy difícil superar su influencia, pero que «el que se entrega a Mí» puede superarla con gran facilidad. Mām eva ye prapadyante: Cualquiera que se entregue a Él podrá superar la influencia de las rígidas leyes de la naturaleza material. Aquí se dice claramente que Su voluntad es lo que mantiene a las entidades vivientes bajo la influencia de māyā, y que simplemente por Su misericordia, cualquiera que lo desee puede salir de este enredo.

Aquí se explican las actividades de las almas condicionadas bajo la influencia de la naturaleza material. Bajo esa influencia, toda alma condicionada se ocupa en diversos tipos de actividades. La creación de los supuestos avances para la complacencia de los sentidos de la civilización material nos muestra el maravilloso papel que las poderosas actividades del alma condicionada juegan en el mundo material. Pero la verdadera posición del alma condicionada consiste en saber que es el sirviente eterno del Señor Supremo. Cuando su conocimiento es verdaderamente perfecto, sabe que el Señor es el objeto de adoración supremo, y que la entidad viviente es Su sirviente eterno. Si no posee ese conocimiento, se ocupa en actividades materiales; eso recibe el nombre de ignorancia.

Texto

jñānaṁ yad etad adadhāt katamaḥ sa devas
trai-kālikaṁ sthira-careṣv anuvartitāṁśaḥ
taṁ jīva-karma-padavīm anuvartamānās
tāpa-trayopaśamanāya vayaṁ bhajema

Palabra por palabra

jñānam—conocimiento; yat—el cual; etat—este; adadhāt—dio; katamaḥ—quién, aparte de; saḥ—esa; devaḥ—la Personalidad de Dios; trai-kālikam—de las tres fases del tiempo; sthira-careṣu—en los objetos inanimados y animados; anuvartita—morando; aṁśaḥ—Su representación parcial; tam—a Él; jīva—de las almas jīva; karma-padavīm—el sendero de las actividades fruitivas; anuvartamānāḥ—que están buscando; tāpa-traya—de las tres miserias; upaśamanāya—para liberarse; vayam—nosotros; bhajema—debemos entregarnos.

Traducción

Nadie más que la Suprema Personalidad de Dios, en Su aspecto localizado de Paramātmā, la representación parcial del Señor, es quien dirige a todos los seres, animados e inanimados. Él está presente en las tres fases del tiempo: el pasado, el presente y el futuro. De este modo, el alma condicionada, bajo Su dirección, se ocupa en diversas actividades, y para liberarnos de las tres miserias de la vida condicionada, debemos entregarnos únicamente a Él.

Significado

Cuando el alma condicionada tiene una inquietud seria por liberarse de las garras de la materia, la Suprema Personalidad de Dios, que en la forma de Paramātmā está en su interior, le da este conocimiento: «Entrégate a Mí». Las palabras del Señor en el Bhagavad-gītā son: «Abandona todas las demás ocupaciones. Sencillamente entrégate a Mí». Debemos aceptar que la fuente del conocimiento es la Persona Suprema, como se confirma también en el Bhagavad-gītā: mattaḥ smṛtir jñānam apohanaṁ ca. El Señor dice: «Gracias a Mí se obtiene el verdadero conocimiento y la memoria, y también gracias a Mí se obtiene el olvido». Cuando alguien quiere estar materialmente satisfecho, o quiere enseñorearse de la naturaleza material, el Señor le da la oportunidad de olvidar Su servicio y de disfrutar de la supuesta felicidad de las actividades materiales. Paralelamente, cuando alguien ha fracasado en sus intentos de enseñorearse de la naturaleza material y es muy sincero en lo que se refiere a salir del enredo material, el Señor, desde dentro, le da el conocimiento de que tiene que entregarse a Él; entonces alcanza la liberación.

Solamente el Señor Supremo o Su representante pueden impartir ese conocimiento. En el Caitanya-caritāmṛta, el Señor Caitanya enseña a Rūpa Gosvāmī que las entidades vivientes vagan, vida tras vida, experimentando las desdichadas condiciones de la existencia material. Pero aquella que está muy deseosa de liberarse del enredo material recibe la iluminación gracias al maestro espiritual y a Kṛṣṇa. Esto significa que Kṛṣṇa, como Superalma, está en el corazón de la entidad viviente, y cuando esta es sincera, el Señor la lleva hacia el refugio de Su representante, el maestro espiritual genuino. Con esa dirección interior, y con la guía externa del maestro espiritual, la entidad viviente llega al sendero del proceso de conciencia de Kṛṣṇa, que es la vía para escapar de las garras de la materia.

Por tanto, sin recibir la bendición de la Suprema Personalidad de Dios, no tenemos la menor posibilidad de situarnos en la posición que nos corresponde. Sin la iluminación del conocimiento supremo, tenemos que sobrellevar las rigurosas penalidades de la ardua lucha por la existencia en la naturaleza material. Por lo tanto, el maestro espiritual es la manifestación de la misericordia de la Persona Suprema. El alma condicionada tiene que recibir directamente la instrucción del maestro espiritual, y de esta manera se irá iluminando en el sendero de conciencia de Kṛṣṇa. Cuando el alma condicionada escucha la instrucción del maestro espiritual, la semilla de la conciencia de Kṛṣṇa sembrada en su corazón fructifica y la vida del alma condicionada se llena de bendición.

Texto

dehy anya-deha-vivare jaṭharāgnināsṛg-
viṇ-mūtra-kūpa-patito bhṛśa-tapta-dehaḥ
icchann ito vivasituṁ gaṇayan sva-māsān
nirvāsyate kṛpaṇa-dhīr bhagavan kadā nu

Palabra por palabra

dehī—el alma corporificada; anya-deha—de otro cuerpo; vivare—en el abdomen; jaṭhara—del estómago; agninā—por el fuego; asṛk—de sangre; viṭ—excremento; mūtra—y orina; kūpa—en un charco; patitaḥ—caída; bhṛśa—fuertemente; tapta—abrasado; dehaḥ—su cuerpo; icchan—deseando; itaḥ—de ese lugar; vivasitum—salir; gaṇayan—contando; svamāsān—sus meses; nirvāsyate—será liberada; kṛpaṇa-dhīḥ—persona de inteligencia avarienta; bhagavan—¡oh, Señor!; kadā—cuándo; nu—en verdad.

Traducción

Caída en un charco de orina, sangre y excremento dentro del abdomen de su madre, con el cuerpo abrasado por el fuego gástrico de la madre, el alma corporificada, ansiosa de salir, cuenta sus meses y ora diciendo: «¡Oh, mi Señor!, ¿cuándo se liberará esta alma desdichada de semejante confinamiento?».

Significado

En este verso se describe la precaria situación de la entidad viviente dentro del vientre de la madre. A un lado del lugar en que flota el niño está el calor del fuego gástrico; al otro lado hay orina, excremento, sangre y secreciones. El niño de siete meses, que ha recobrado su conciencia, percibe las horribles condiciones de existencia en que se encuentra, y ora al Señor. Contando los meses que faltan para el parto, está muy ansioso por liberarse de su confinamiento. El hombre supuestamente civilizado no tiene en cuenta lo horrible que es la vida en esa situación, y a veces, con la intención de complacer sus sentidos, trata de matar al niño con métodos anticonceptivos o mediante el aborto. Sin considerar seriamente las horribles condiciones de la vida en el vientre, esas personas se embarcan en el materialismo, tirando por la borda la oportunidad que supone la forma de vida humana.

Es significativa en este verso la palabra kṛpaṇa-dhīḥ. Dhī quiere decir «inteligencia», y kṛpaṇa quiere decir «avarienta». La vida condicionada es para las personas de inteligencia avarienta, es decir, las que no utilizan su inteligencia como es debido. La forma humana de vida está dotada de una inteligencia evolucionada, que debe utilizarse para salir del ciclo de nacimientos y muertes. El que no la emplea de ese modo es un avaro, como la persona que tiene inmensas riquezas y no las utiliza, guardándolas simplemente para verlas. Cuando una persona no utiliza su inteligencia humana para salir de las garras de māyā, es decir, del ciclo de nacimientos y muertes, se considera que es avara. Udāra, «muy magnánimo», es exactamente lo contrario de «avaro». El brāhmaṇa utiliza su inteligencia humana para conseguir la iluminación espiritual, y por ello se dice que es udāra. Utiliza esa inteligencia para predicar acerca de la conciencia de Kṛṣṇa en beneficio del público y, por lo tanto, es magnánimo.

Texto

yenedṛśīṁ gatim asau daśa-māsya īśa
saṅgrāhitaḥ puru-dayena bhavādṛśena
svenaiva tuṣyatu kṛtena sa dīna-nāthaḥ
ko nāma tat-prati vināñjalim asya kuryāt

Palabra por palabra

yena—por quien (el Señor); īdṛśīm—tal; gatim—una condición; asau—esa persona (yo mismo); daśa-māsyaḥ—diez meses de edad; īśa—¡oh, Señor!; saṅgrāhitaḥ—se hizo aceptar; puru-dayena—muy misericordioso; bhavādṛśena—incomparable; svena—propio; eva—solo; tuṣyatu—que Él Se complazca; kṛtena—con Su acto; saḥ—ese; dīna-nāthaḥ—refugio de las almas caídas; kaḥ—quien; nāma—en verdad; tat—esa misericordia; prati—a cambio; vinā—excepto con; añjalim—manos juntas; asya—del Señor; kuryāt—pueda corresponder.

Traducción

Mi querido Señor, aunque solo tengo diez meses de edad, por Tu misericordia sin causa mi conciencia está despierta. No veo manera alguna de expresar mi gratitud por esta misericordia sin causa de la Suprema Personalidad de Dios, el amigo de todas las almas caídas, excepto orar con las manos juntas.

Significado

Como se afirma en el Bhagavad-gītā, la inteligencia y el olvido vienen de la Superalma, que está con el alma individual dentro del cuerpo. Cuando ve que un alma condicionada está dispuesta a salir de las garras de la influencia material, el Señor le da inteligencia, internamente como la Superalma y externamente en la forma del maestro espiritual; o bien, como encarnación directa de la Personalidad de Dios, le ayuda impartiéndole instrucciones, como en el caso del Bhagavad-gītā. El Señor siempre está buscando la oportunidad de redimir a las almas caídas y llevarlas de vuelta a Su morada, el reino de Dios. La Personalidad de Dios siempre está ansioso por devolvernos a la feliz condición de la vida eterna, y por ello siempre debemos estarle muy agradecidos. Nadie dispone de medios suficientes para corresponder con el acto de bendición de la Suprema Personalidad de Dios; por lo tanto, lo único que podemos hacer es sentirnos agradecidos y orar al Señor con las manos juntas. Algún ateo podría poner en entredicho esta oración del niño en el vientre: ¿Cómo va a orar de esa manera un niño en el vientre de su madre? La gracia del Señor lo puede todo. Las condiciones externas en que el niño se encuentra son muy difíciles, pero internamente es una persona como las demás, y el Señor está con él. La energía trascendental del Señor lo puede todo.

Texto

paśyaty ayaṁ dhiṣaṇayā nanu sapta-vadhriḥ
śārīrake dama-śarīry aparaḥ sva-dehe
yat-sṛṣṭayāsaṁ tam ahaṁ puruṣaṁ purāṇaṁ
paśye bahir hṛdi ca caityam iva pratītam

Palabra por palabra

paśyati—ve; ayam—esa entidad viviente; dhiṣaṇayā—con inteligencia; nanu—solo; sapta-vadhriḥ—encerrada en las siete capas de cubiertas materiales; śārīrake—percepciones sensoriales agradables y desagradables; dama-śarīrī—teniendo un cuerpo para el control del ser; aparaḥ—otro; sva-dehe—en su cuerpo; yat—por el Señor Supremo; sṛṣṭayā—dotado; āsam—era; tam—a Él; aham—yo; puruṣam—persona; purāṇam—más vieja; paśye—ve; bahiḥ—fuera; hṛdi—en el corazón; ca—y; caityam—la fuente del ego; iva—en verdad; pratītam—reconocida.

Traducción

En cuerpos de otro tipo, la entidad viviente solo ve por instinto; su conocimiento se limita a las percepciones agradables y desagradables que experimenta en ellos. Pero yo tengo un cuerpo que me permite controlar los sentidos y entender mi destino; por eso Le ofrezco mis respetuosas reverencias a la Suprema Personalidad de Dios, quien me ha bendecido con este cuerpo y, por Su gracia, me permite verlo dentro y fuera.

Significado

En cierto modo, el proceso de evolución por diversas clases de cuerpos es como el crecimiento de una flor, que pasa por varias etapas: en una primera etapa es un brote, luego comienza a florecer, hasta que alcanza su etapa de esplendor, su plenitud de aroma y belleza. En la evolución gradual hay 8 400 000 especies de cuerpos, y existe un proceso sistemático desde la especie más baja hasta la más elevada. Debido a que ofrece una conciencia con la que escapar de las garras del nacimiento y la muerte, la forma humana de vida se considera la más elevada. En el vientre de su madre, el niño afortunado comprende que su posición es superior, y por ello, se distingue de otros cuerpos. Los animales de cuerpo inferior al ser humano solo son conscientes de lo que atañe a la aflicción o felicidad de sus cuerpos; su pensamiento no puede ir más allá de las necesidades vitales del cuerpo: comer, dormir, aparearse y defenderse. Pero, por la gracia de Dios, en la forma humana de vida la conciencia está tan evolucionada que el hombre puede apreciar lo excepcional de su posición, y con ello, llegar a comprender al Señor Supremo y a su propio ser.

La palabra dama-śarīrī significa que el cuerpo que tenemos nos permite controlar los sentidos y la mente. La vida materialista es complicada porque la mente y los sentidos están descontrolados. Debemos estar agradecidos a la Suprema Personalidad de Dios por habernos dado este valioso cuerpo humano, y debemos utilizarlo apropiadamente. La diferencia entre el animal y el hombre es que el animal no puede controlarse y no tiene sentido de la decencia, mientras que el ser humano tiene sentido de la decencia y puede controlarse. El ser humano que no manifiesta esa capacidad de controlarse, no es mejor que un animal. Mediante el control de los sentidos, mediante el proceso regulativo del yoga, podemos entender la posición de nuestro propio yo, de la Superalma, del mundo y de su interrelación; todo es posible mediante el control de los sentidos. De lo contrario, no somos mejores que animales.

Aquí se explica la verdadera autorrealización, que pasa por el control de los sentidos. Debemos tratar de ver a la Suprema Personalidad de Dios y nuestro propio ser. Pensar que el Supremo y nosotros somos lo mismo no es autorrealización. Aquí se explica claramente que el Señor Supremo es anādi, o purāṇa, y que no tiene ninguna otra causa. La entidad viviente ha nacido como parte integral del Dios Supremo, lo cual se confirma en la Brahma-saṁhitā: anādir ādir govindaḥ: Govinda, la Persona Suprema, no tiene causa. Es innaciente. Pero la entidad viviente nace de Él. Como se confirma en el Bhagavad-gītā: mamaivāṁśaḥ: Tanto la entidad viviente como el Señor Supremo son innacientes, pero debe entenderse que la causa suprema de la parte integral es la Suprema Personalidad de Dios. La Brahma-saṁhitā dice, por lo tanto, que todo ha venido de la Suprema Personalidad de Dios (sarva-kāraṇa-kāraṇam). Esto lo confirma también el Vedānta-sūtra: janmādy asya yataḥ: La Verdad Absoluta es la fuente original del nacimiento de todos. Kṛṣṇa dice también en el Bhagavad-gītā: ahaṁ sarvasya prabhavaḥ: «Yo soy la fuente del nacimiento de todo, incluyendo a Brahmā, a Śiva y a las entidades vivientes». Eso es autorrealización. Debemos saber que estamos bajo el control del Señor Supremo, y no pensar que somos completamente independientes. Si así fuese, ¿por qué íbamos a estar sujetos a la vida condicionada?

Texto

so ’haṁ vasann api vibho bahu-duḥkha-vāsaṁ
garbhān na nirjigamiṣe bahir andha-kūpe
yatropayātam upasarpati deva-māyā
mithyā matir yad-anu saṁsṛti-cakram etat

Palabra por palabra

saḥ aham—yo mismo; vasan—viviendo; api—aunque; vibho—¡oh, Señor!; bahu-duḥkha—con muchas miserias; vāsam—en una condición; garbhāt—del abdomen; na—no; nirjigamiṣe—deseo partir; bahiḥ—fuera; andha-kūpe—en el oscuro pozo; yatra—donde; upayātam—el que va allí; upasarpati—ella captura; deva-māyā—la energía externa del Señor; mithyā—falsa; matiḥ—identificación; yat—la cual māyā; anu—de acuerdo con; saṁsṛti—de continuados nacimientos y muertes; cakram—ciclo; etat—este.

Traducción

Por eso, Señor mío, aunque estoy viviendo en terribles condiciones, no deseo partir del abdomen de mi madre para caer de nuevo en el oscuro pozo de la vida materialista. Tu energía externa, denominada deva-māyā, captura de inmediato al niño recién nacido, y en ese mismo instante comienza la identificación falsa, que es el principio del ciclo continuo de nacimientos y muertes.

Significado

Las condiciones en que vive el niño durante el tiempo que pasa en el vientre de su madre son muy difíciles y horrorosas, pero obtiene el beneficio de revivir la conciencia pura de su relación con el Señor Supremo, y ora pidiendo la liberación. Pero māyā, la energía ilusoria, es tan fuerte que en cuanto nace el niño, una vez que ha salido del abdomen, le fuerza a creer que es el cuerpo. Māyā significa «ilusión», aquello que en realidad no es. En el mundo material, todos se identifican con el cuerpo. Esa conciencia egoísta falsa de que «yo soy el cuerpo» surge inmediatamente después de que el niño sale del vientre. La madre y los demás familiares le están esperando, y tan pronto como nace, ella le alimenta y todos le ofrecen sus cuidados. La entidad viviente pronto olvida su posición y se enreda en las relaciones basadas en el cuerpo. Conocimiento verdadero significa tener conciencia de que «yo no soy el cuerpo, soy un alma espiritual, una parte integral eterna del Señor Supremo». El conocimiento verdadero trae consigo la renunciación, es decir, no pensar que el cuerpo es el ser.

Por la influencia de māyā, la energía externa, inmediatamente después de nacer nos olvidamos de todo. Por esa razón, el niño ora diciendo que prefiere permanecer dentro del vientre antes que salir fuera. Se dice que Śukadeva Gosvāmī, apoyándose en esa consideración, permaneció dieciséis años en el vientre de su madre; no quería enredarse en la falsa identificación corporal. Después de cultivar este conocimiento en el vientre de su madre, cumplidos dieciséis años, salió e inmediatamente abandonó el hogar, de manera que la influencia de māyā no le pudiera capturar. En el Bhagavad-gītā se explica también que la influencia de māyā es insuperable. Pero si somos conscientes de Kṛṣṇa, podemos vencer a esa māyā insuperable, como se confirma en el Bhagavad-gītā (7.14): mām eva ye prapadyante māyām etāṁ taranti te. Aquel que se entregue a los pies de loto de Kṛṣṇa podrá liberarse de ese falso concepto de la vida. La influencia de māyā nos hace olvidar la relación eterna que nos une con Kṛṣṇa, y nos identificamos con el cuerpo y con los subproductos del cuerpo: esposa, hijos, sociedad, amistad y amor. De esa manera, caemos víctimas de la influencia de māyā, y nuestra vida materialista en el ciclo de nacimientos y muertes estrecha todavía más sus lazos.

Texto

tasmād ahaṁ vigata-viklava uddhariṣya
ātmānam āśu tamasaḥ suhṛdātmanaiva
bhūyo yathā vyasanam etad aneka-randhraṁ
mā me bhaviṣyad upasādita-viṣṇu-pādaḥ

Palabra por palabra

tasmāt—por lo tanto; aham—yo; vigata—detenida; viklavaḥ—agitación; uddhariṣye—voy a liberar; ātmānam—a mí mismo; āśu—rápidamente; tamasaḥ—de la oscuridad; suhṛdā ātmanā—con inteligencia amistosa; eva—en verdad; bhūyaḥ—de nuevo; yathā—de modo que; vyasanam—aprieto; etat—este; aneka-randhram—entrar en muchos vientres; mā—no; me—mi; bhaviṣyat—puede ocurrir; upasādita—situados (en mi mente); viṣṇu-pādaḥ—los pies de loto del Señor Viṣṇu.

Traducción

Por lo tanto, sin agitarme más y con la ayuda de mi amigo, la conciencia lúcida, voy a liberarme de la oscuridad de la nesciencia. Con tan solo mantener en mi mente los pies de loto del Señor Viṣṇu, me salvaré de tener que entrar en el seno de otras muchas madres y sufrir nuevos nacimientos y muertes.

Significado

Las miserias de la existencia material comienzan el mismo día en que el alma espiritual se refugia en el óvulo y el esperma de los padres; continúan después de que sale del vientre, y desde entonces no dejan de producirse. No sabemos dónde termina el sufrimiento. Sin embargo, no termina con el cambio de cuerpo. Cambiamos de cuerpo a cada instante, pero eso no significa que nuestras condiciones de vida sean mejores que las del feto. Por eso, lo mejor es volverse consciente de Kṛṣṇa. Aquí se afirma upasādita-viṣṇu-pādaḥ, lo cual significa «iluminarse en el estado de conciencia de Kṛṣṇa». Cuando alguien, por la gracia del Señor, es inteligente y se vuelve consciente de Kṛṣṇa, tiene éxito en la vida, pues tan solo con mantenerse consciente de Kṛṣṇa, se salvará del ciclo de nacimientos y muertes.

El niño ora diciendo que es mejor permanecer en la oscuridad del vientre y estar constantemente absorto en el estado de conciencia de Kṛṣṇa, que salir y caer de nuevo víctima de la energía ilusoria. La energía ilusoria actúa tanto dentro como fuera del abdomen; la clave para impedir que el efecto de esa espantosa condición actúe desfavorablemente sobre nosotros está en mantenernos conscientes de Kṛṣṇa. En el Bhagavad-gītā se dice que la inteligencia es un amigo, pero que también puede ser un enemigo. Aquí se repite la misma idea: suhṛdātmanaiva, la inteligencia amistosa. El sendero de la autorrealización y de la liberación siempre consiste en absorber la inteligencia en el servicio personal a Kṛṣṇa y en estar siempre conscientes de Kṛṣṇa. Evitando agitaciones innecesarias, si adoptamos el proceso de conciencia de Kṛṣṇa cantando constantemente Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare, podemos detener para siempre el ciclo de nacimientos y muertes.

Aquí podría surgir la pregunta de cómo puede el niño ser completamente consciente de Kṛṣṇa en el vientre de la madre, sin ningún accesorio con el que ejecutar las actividades del proceso de conciencia de Kṛṣṇa. Para adorar a la Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu, no es necesario disponer de accesorios. El niño quiere permanecer en el abdomen de su madre, y al mismo tiempo, quiere liberarse de las garras de māyā. Para cultivar conciencia de Kṛṣṇa no se precisa ningún preparativo material. Siempre y cuando podamos pensar constantemente en Kṛṣṇa, cualquier lugar es bueno para cultivar conciencia de Kṛṣṇa. El mahā-mantra, Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare, se puede cantar incluso dentro del abdomen de la madre. Podemos cantar mientras dormimos, mientras trabajamos, mientras estamos aprisionados en el vientre o mientras estamos fuera de él. Ninguna circunstancia puede impedirnos ser conscientes de Kṛṣṇa. La conclusión de la oración del niño es: «Voy a permanecer en esta condición; por muy miserable que sea, es mejor que salir fuera y caer de nuevo víctima de māyā».

Texto

kapila uvāca
evaṁ kṛta-matir garbhe
daśa-māsyaḥ stuvann ṛṣiḥ
sadyaḥ kṣipaty avācīnaṁ
prasūtyai sūti-mārutaḥ

Palabra por palabra

kapilaḥ uvāca—el Señor Kapila dijo; evam—de este modo; kṛta-matiḥ—desear; garbhe—en el vientre; daśa-māsyaḥ—de diez meses; stuvan—alabar; ṛṣiḥ—la entidad viviente; sadyaḥ—en ese preciso instante; kṣipati—empuja; avācīnam—vuelta hacia abajo; prasūtyai—para nacer; sūti-mārutaḥ—el viento del parto.

Traducción

El Señor Kapila continuó: Con diez meses de edad, y a pesar de estar en el vientre, estos son los deseos de la entidad viviente. Pero, mientras alaba al Señor de esta manera, el viento que favorece el parto la empuja hacia afuera con la cabeza vuelta hacia abajo para que nazca.

Texto

tenāvasṛṣṭaḥ sahasā
kṛtvāvāk śira āturaḥ
viniṣkrāmati kṛcchreṇa
nirucchvāso hata-smṛtiḥ

Palabra por palabra

tena—por ese viento; avasṛṣṭaḥ—empujada hacia abajo; sahasā—repentinamente; kṛtvā—vuelta; avāk—hacia abajo; śiraḥ—su cabeza; āturaḥ—sufriendo; viniṣkrāmati—sale; kṛcchreṇa—con gran dificultad; nirucchvāsaḥ—sin respiración; hata—privado de; smṛtiḥ—memoria.

Traducción

Repentinamente empujado hacia abajo por el viento, el niño sale con gran dificultad, cabeza abajo, sin respiración. El intenso dolor lo deja sin memoria.

Significado

La palabra kṛcchreṇa significa «con gran dificultad». La presión que el niño soporta mientras atraviesa el estrecho pasadizo de salida del abdomen hace que su sistema respiratorio deje de funcionar, y el dolor intenso le hace perder la memoria. A veces, el sufrimiento es tan agudo que el niño sale muerto o prácticamente muerto. Así que, imaginemos lo violentos que deben ser los dolores del nacimiento. Después de permanecer durante diez meses en la espantosa condición del interior del abdomen, el niño es violentamente expulsado. En el Bhagavad-gītā el Señor indica que la persona que tenga un deseo serio de avanzar en el cultivo de conciencia espiritual, siempre debe tener en cuenta los cuatro sufrimientos: el nacimiento, la muerte, las enfermedades y la vejez. El materialista progresa en muchos campos, pero no puede poner fin a esos cuatro principios de sufrimiento inherentes a la existencia material.

Texto

patito bhuvy asṛṅ-miśraḥ
viṣṭhā-bhūr iva ceṣṭate
rorūyati gate jñāne
viparītāṁ gatiṁ gataḥ

Palabra por palabra

patitaḥ—caído; bhuvi—en la tierra; asṛk—con sangre; miśraḥ—untado; viṣṭhā-bhūḥ—un gusano; iva—como; ceṣṭate—mueve sus miembros; rorūyati—llora fuertemente; gate—habiendo perdido; jñāne—su sabiduría; viparītām—el contrario; gatim—estado; gataḥ—ido a.

Traducción

Bañado en sangre y excremento, el niño cae al suelo, y se mueve como una lombriz nacida en el excremento. Pierde su conocimiento superior y llora, bajo el hechizo de māyā.

Texto

para-cchandaṁ na viduṣā
puṣyamāṇo janena saḥ
anabhipretam āpannaḥ
pratyākhyātum anīśvaraḥ

Palabra por palabra

para-chandam—el deseo de otro; na—no; viduṣā—entender; puṣyamāṇaḥ—siendo mantenido; janena—por personas; saḥ—él; anabhipretam—en circunstancias indeseables; āpannaḥ—caído; pratyākhyātum—rechazar; anīśvaraḥ—no puede.

Traducción

Después de salir del abdomen, el niño queda al cuidado de personas que no pueden entender qué es lo que quiere, y son esas personas quienes lo crían. Sin poder rechazar nada de lo que se le da, padece circunstancias indeseables.

Significado

Dentro del abdomen de la madre, es la propia naturaleza quien establece el dispositivo mediante el cual se nutre el niño. La atmósfera dentro del abdomen no era nada agradable, pero al menos, en lo relativo a la alimentación del niño, las leyes de la naturaleza la llevaban a cabo apropiadamente. Pero, después de salir del abdomen, el niño cae en una atmósfera distinta. Quiere comer una cosa, pero se le da otra, porque nadie sabe qué es lo que quiere en realidad, y él no puede rechazar las cosas indeseables que le dan. El niño llora, a veces, deseando el pecho de la madre pero, debido a que la niñera cree que llora porque le duele el estómago, le da una medicina amarga. El niño no la quiere, pero no puede rechazarla. Atraviesa circunstancias muy difíciles, y el sufrimiento continúa.

Texto

śāyito ’śuci-paryaṅke
jantuḥ svedaja-dūṣite
neśaḥ kaṇḍūyane ’ṅgānām
āsanotthāna-ceṣṭane

Palabra por palabra

śāyitaḥ — laid down; aśuci-paryaṅke — on a foul bed; jantuḥ — the child; sveda-ja — with creatures born from sweat; dūṣite — infested; na īśaḥ — incapable of; kaṇḍūyane — scratching; aṅgānām — his limbs; āsana — sitting; utthāna — standing; ceṣṭane — or moving.

Traducción

Acostado en una cama sucia e infestada de sudor y gérmenes, el pobre niño no puede rascarse el cuerpo para aliviar la sensación de picor; ni qué decir tiene que tampoco puede sentarse, ponerse en pie o tan solo moverse.

Significado

Debe señalarse que el niño nace llorando y sufriendo. Después de nacer continúa sufriendo, y llora. Su cama, contaminada con su orina y su excremento, está sucia y llena de parásitos que le molestan, y el pobre niño no deja de llorar. No puede hacer nada para aliviar su situación.

Texto

tudanty āma-tvacaṁ daṁśā
maśakā matkuṇādayaḥ
rudantaṁ vigata-jñānaṁ
kṛmayaḥ kṛmikaṁ yathā

Palabra por palabra

tudanti—muerden; āma-tvacam—al bebé, cuya piel es suave; daṁśāḥ—tábanos; maśakāḥ—mosquitos; matkuṇa—chinches; ādayaḥ—y otras criaturas; rudantam—llorar; vigata—privado de; jñānam—sabiduría; kṛmayaḥ—gusanos; kṛmikam—un gusano; yathā—tal como.

Traducción

El indefenso bebé sufre en su delicada piel las picaduras de los mosquitos, los tábanos, los chinches y otros parásitos; es como un gusano grande mordido por gusanos más pequeños. El niño, privado de su sabiduría, llora amargamente.

Significado

La palabra vigata-jñānam significa que el conocimiento espiritual que el niño adquirió en el abdomen se ha perdido ya en el hechizo de māyā. Como está fuera del abdomen, sometido a perturbaciones de diversos tipos, el niño no puede recordar lo que pensaba hacer para salvarse. Se da por sentado que incluso una persona que haya adquirido un cierto conocimiento espiritual edificante, está expuesta a olvidarlo bajo la fuerza de las circunstancias. No solo los niños, sino también las personas mayores deben proteger con gran cuidado su visión consciente de Kṛṣṇa, evitando las circunstancias desfavorables, de manera que no puedan olvidar su deber principal.

Texto

ity evaṁ śaiśavaṁ bhuktvā
duḥkhaṁ paugaṇḍam eva ca
alabdhābhīpsito ’jñānād
iddha-manyuḥ śucārpitaḥ

Palabra por palabra

iti evam—de esta manera; śaiśavam—infancia; bhuktvā—habiendo soportado; duḥkham—aflicción; paugaṇḍam—niñez; eva—incluso; ca—y; alabdha—no conseguidos; abhīpsitaḥ—aquel cuyos deseos; ajñānāt—debido a la ignorancia; iddha—encendida; manyuḥ—su ira; śucā—por tristeza; arpitaḥ—abrumado.

Traducción

De esta manera, el bebé pasa su infancia sufriendo diversas aflicciones, y llega a la niñez. En esa edad sufre también, y su dolor se debe al deseo de obtener cosas que nunca puede conseguir. Debido a esa ignorancia, se irrita y se entristece.

Significado

Demos el nombre de infancia al período que va desde el nacimiento hasta los cinco años. A partir de los cinco años y hasta los quince discurre la edad paugaṇḍa. A los dieciséis años de edad, comienza la juventud. Se han explicado ya los sufrimientos de la infancia; en la niñez, le matriculan en una escuela, y a él no le gusta. Él quiere jugar, pero se le obliga a ir a la escuela, estudiar y aceptar la responsabilidad de aprobar los exámenes. Otra clase de sufrimiento le viene de su deseo de jugar con algunas cosas que tal vez las circunstancias no le permitan conseguir; de esa manera, está afligido y siente dolor. En una palabra, en la niñez no es feliz, como tampoco lo fue durante la infancia, y la juventud será peor. En sus juegos, los niños se crean muchas necesidades artificiales; cuando no logran satisfacerlas, se llenan de ira, se enfurecen, y el resultado es sufrimiento.

Texto

saha dehena mānena
vardhamānena manyunā
karoti vigrahaṁ kāmī
kāmiṣv antāya cātmanaḥ

Palabra por palabra

saha—con; dehena—el cuerpo; mānena—con prestigio falso; vardhamānena—aumentando; manyunā—a causa de la ira; karoti—crea; vigraham—enemistad; kāmī—la persona llena de deseos; kāmiṣu—hacia otras personas llenas de deseos; antāya—para la destrucción; ca—y; ātmanaḥ—de su alma.

Traducción

Con el crecimiento del cuerpo, aumentan también el prestigio falso y la ira de la entidad viviente que busca acabar con su alma. Eso la lleva a ganarse la enemistad de personas que tienen sus mismos deseos de disfrute.

Significado

En el Bhagavad-gītā (3.36), Arjuna preguntó a Kṛṣṇa acerca de la causa del deseo de disfrute de la entidad viviente. Se dice que la entidad viviente es eterna y, como tal, cualitativamente una con el Señor Supremo. ¿Cuál es, entonces, la razón de que caiga presa de lo material y cometa tantas actividades pecaminosas bajo la influencia de la energía material? Respondiendo a esta pregunta, el Señor Kṛṣṇa dijo que el deseo de disfrute es la razón de que la entidad viviente se deslice desde su elevada posición hasta la condición abominable de la existencia material.. Las circunstancias pueden hacer que ese deseo se transforme en ira. Tanto la ira como el deseo de disfrute están en el plano de la modalidad de la pasión. En realidad, el deseo es el producto de la modalidad de la pasión, y cuando no se satisface, se transforma en ira, que está en el plano de la ignorancia. La ignorancia, cuando cubre al alma, es la fuente de su degradación a la condición más abominable de la vida infernal.

Elevarse desde la vida infernal a la posición más elevada de entendimiento espiritual es transformar en amor por Kṛṣṇa ese deseo de disfrute. Śrī Narottama dāsa Ṭhākura, un gran ācārya de la Sampradāya Vaiṣṇava, dice: kāma kṛṣṇa-karmārpaṇe: Debido al deseo de disfrute, queremos muchas cosas para complacer los sentidos, pero ese mismo deseo puede transformarse, purificándose de tal manera que todo lo deseemos para la satisfacción de la Suprema Personalidad de Dios. La ira también se puede utilizar contra una persona atea o que tiene envidia de la Personalidad de Dios. El deseo de disfrute y la ira nos han hecho caer en la existencia material, pero también podemos utilizar esas mismas cualidades para avanzar en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa, y elevarnos de nuevo a la posición espiritual pura que antes ocupábamos. Por consiguiente, Śrīla Rūpa Gosvāmī ha recomendado que debemos utilizar sin apego todos los objetos de complacencia sensorial con que contamos en la existencia material, con la finalidad de satisfacer los sentidos de Kṛṣṇa; esa es la verdadera renunciación.

Texto

bhūtaiḥ pañcabhir ārabdhe
dehe dehy abudho ’sakṛt
ahaṁ mamety asad-grāhaḥ
karoti kumatir matim

Palabra por palabra

bhūtaiḥ—de elementos materiales; pañcabhiḥ—cinco; ārabdhe—hecho; dehe—en el cuerpo; dehī—la entidad viviente; abudhaḥ—ignorante; asakṛt—constantemente; aham—yo; mama—mío; iti—de este modo; asat—cosas no permanentes; grāhaḥ—considerar; karoti—hace; ku-matiḥ—siendo necio; matim—pensamiento.

Traducción

Llevada por esa ignorancia, la entidad viviente cree que ella es el cuerpo material, hecho de cinco elementos. Con ese error de base, toma por suyas cosas que no son permanentes, y aumenta su ignorancia en la región más oscura.

Significado

En este verso se explica la expansión de la ignorancia. La primera ignorancia es identificar con el ser el cuerpo material, que está hecho de cinco elementos, y la segunda es creer que algo es de nuestra propiedad debido a su relación con nuestro cuerpo. Esa es la manera en que se expande la ignorancia. La entidad viviente es eterna, pero al hacer suyas cosas que no son permanentes, identificando erróneamente los objetos de su interés, se ve expuesta a la ignorancia, y por lo tanto, sufre penalidades materiales.

Texto

tad-arthaṁ kurute karma
yad-baddho yāti saṁsṛtim
yo ’nuyāti dadat kleśam
avidyā-karma-bandhanaḥ

Palabra por palabra

tat-artham—buscando el bien del cuerpo; kurute—ejecuta; karma—acciones; yat-baddhaḥ—atado por las cuales; yāti—va; saṁsṛtim—al ciclo de nacimientos y muertes; yaḥ—cuerpo que; anuyāti—sigue; dadat—dando; kleśam—miseria; avidyā—por ignorancia; karma—por actividades fruitivas; bandhanaḥ—la causa del cautiverio.

Traducción

Buscando el bien del cuerpo, que es para ella una fuente constante de problemas, y que la sigue a todas partes debido a que están atados por nudos de ignorancia y actividades fruitivas, realiza muchas acciones por las que tiene que someterse al ciclo de nacimientos y muertes.

Significado

En el Bhagavad-gītā se dice que debemos realizar actividades para satisfacer a Yajña, es decir, a Viṣṇu, pues cualquier actividad cuyo propósito no sea satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios es causa de cautiverio. En el estado condicionado, la entidad viviente cree que es el cuerpo, olvidando su relación eterna con la Suprema Personalidad de Dios, y actúa movida por el interés del cuerpo. Considera que ella es el cuerpo, que las expansiones de su cuerpo son sus parientes y que la tierra en que ha nacido el cuerpo es adorable. Basándose en ese concepto erróneo, ejecuta toda clase de actividades que la conducen al cautiverio perpetuo en el ciclo de nacimientos y muertes en diversas especies.

Los supuestos líderes sociales, nacionales y gubernativos de la civilización moderna, basándose en el concepto corporal de la vida, descarrían a la gente cada vez más, con el resultado de que todos los líderes se van hundiendo en las condiciones infernales vida tras vida, llevándose consigo a sus seguidores. En el Śrīmad-Bhāgavatam se da un ejemplo: andhā yathāndh air upanīyamānāḥ: Cuando un ciego guía a otros ciegos, el resultado es que todos se caen en la zanja. Eso es lo que está ocurriendo. Hay muchos líderes que dirigen al público ignorante, pero todos ellos están confundidos a causa del concepto de vida corporal, y por ello la sociedad humana carece de paz y prosperidad. A esa misma categoría de personas ignorantes pertenecen también los supuestos yogīs que ejecutan variedad de proezas físicas, pues el sistema de haṭha-yoga se recomienda especialmente para los que están profundamente absortos en el concepto corporal. La conclusión es que, mientras estemos fijos en el concepto corporal, tendremos que sufrir nacimientos y muertes.

Texto

yady asadbhiḥ pathi punaḥ
śiśnodara-kṛtodyamaiḥ
āsthito ramate jantus
tamo viśati pūrvavat

Palabra por palabra

yadi—si; asadbhiḥ—con el deshonesto; pathi—en el sendero; punaḥ—de nuevo; śiśna—por los genitales; udara—por el estómago; kṛta—hecho; udyamaiḥ—cuyos esfuerzos; āsthitaḥ—relacionándose; ramate—disfruta; jantuḥ—la entidad viviente; tamaḥ—oscuridad; viśati—entra; pūrva-vat—como antes.

Traducción

Por lo tanto, si vuelve a caminar por senderos deshonestos, influenciada por personas de inclinaciones sensuales ocupadas en la búsqueda de disfrute sexual y en la complacencia del paladar, la entidad viviente vuelve de nuevo al infierno, como antes.

Significado

Se ha explicado que el alma condicionada va a los infiernos Andha-tāmisra y Tāmisra, y que después de sufrir allí, obtiene un cuerpo infernal como el del perro o el cerdo. Después de nacer así varias veces, vuelve de nuevo con forma humana. Kapiladeva explica también cómo nace el ser humano: se forma en el abdomen de la madre, donde sufre hasta que vuelve a salir. Después de todo ese sufrimiento, si obtiene otra oportunidad en un cuerpo humano y pierde su valioso tiempo en compañía de personas interesadas en vida sexual y platos apetitosos, de un modo natural, se va deslizando de nuevo hacia los mismos infiernos Andha-tāmisra y Tāmisra.

Por lo general, la gente se interesa en la satisfacción de la lengua y de los genitales. En eso consiste la vida material. Vida material significa comer, beber, divertirse y disfrutar, sin preocuparse por entender la identidad espiritual y el proceso del avance espiritual. Como la gente materialista está interesada en la lengua, el estómago y los genitales, alguien que quiera avanzar en la vida espiritual debe cuidarse mucho de relacionarse con personas de ese tipo. En la forma de vida humana, relacionarse con esos materialistas es cometer suicidio. Por eso se dice que el hombre inteligente debe abandonar esa indeseable compañía, y debe juntarse siempre con personas santas. Cuando se relaciona con personas santas, todas sus dudas acerca de la expansión espiritual de la vida desaparecen, y hace progresos tangibles en el sendero de la comprensión espiritual. También encontramos a veces que la gente es muy adicta a un determinado tipo de fe religiosa. Los hindúes, los musulmanes y los cristianos son fieles a su determinado tipo de religión, y van a la iglesia, al templo o a la mezquita, pero, por desgracia, no pueden abandonar la compañía de las personas demasiado adictas a la vida sexual y a la satisfacción del paladar. Aquí se dice claramente que un hombre puede ser, oficialmente, muy religioso, pero si se relaciona con esas personas, es seguro que se irá deslizando en la región más oscura del infierno.

Texto

satyaṁ śaucaṁ dayā maunaṁ
buddhiḥ śrīr hrīr yaśaḥ kṣamā
śamo damo bhagaś ceti
yat-saṅgād yāti saṅkṣayam

Palabra por palabra

satyam—veracidad; śaucam—limpieza; dayā—misericordia; maunam—seriedad; buddhiḥ—inteligencia; śrīḥ—prosperidad; hrīḥ—decencia; yaśaḥ—fama; kṣamā—clemencia; śamaḥ—control de la mente; damaḥ—control de los sentidos; bhagaḥ—fortuna; ca—y; iti—de este modo; yat-saṅgāt—de la relación con quienes; yāti saṅkṣayam—se destruyen.

Traducción

Pierde toda su veracidad, limpieza, misericordia, seriedad, inteligencia espiritual, decencia, austeridad, fama, clemencia, control de la mente, control de los sentidos, fortuna y todas las demás cualidades favorables.

Significado

Los que son demasiado adictos a la vida sexual no pueden entender el sentido de la Verdad Absoluta, ni pueden adquirir hábitos de limpieza, ni tampoco, claro está, ser misericordiosos con los demás. No pueden ser serios, y no les interesa el objetivo supremo de la vida. Ese objetivo supremo es Kṛṣṇa, Viṣṇu, pero los que son demasiado adictos a la vida sexual no pueden entender que, en última instancia, lo que les interesa es volverse conscientes de Kṛṣṇa. Son personas sin sentido de la decencia, que, pretendiendo que «hacen el amor», se abrazan incluso en la calle o en los parques públicos, como los gatos y los perros. Son criaturas desdichadas que nunca podrán alcanzar prosperidad material. Su comportamiento de gatos y perros les mantiene en la misma posición que los gatos y los perros. No pueden mejorar sus condiciones materiales, y mucho menos, volverse famosas. Son personas necias, que incluso pueden llegar a hacer una exhibición de supuesto yoga, pero que no pueden controlar los sentidos y la mente, lo cual es el verdadero propósito de la práctica del yoga. Son personas que no pueden tener opulencia en la vida. En una palabra, son muy desdichadas.

Texto

teṣv aśānteṣu mūḍheṣu
khaṇḍitātmasv asādhuṣu
saṅgaṁ na kuryāc chocyeṣu
yoṣit-krīḍā-mṛgeṣu ca

Palabra por palabra

teṣu—con aquellos; aśānteṣu—groseros; mūḍheṣu—necios; khaṇḍita-ātmasu—carentes de autorrealización; asādhuṣu—malvados; saṅgam—relación; na—no; kuryāt—debe hacer; śocyeṣu—despreciables; yoṣit—de mujeres; krīḍā-mṛgeṣu—perros bailarines; ca—y.

Traducción

No hay que relacionarse con necios groseros, que carecen del conocimiento de la autorrealización y que no son más que perros bailarines en manos de una mujer.

Significado

La compañía de esas personas necias les está especialmente restringida a los que siguen las pautas de avance del proceso de conciencia de Kṛṣṇa. El que avanza en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa adquiere las siguientes cualidades: veracidad, limpieza, misericordia, seriedad, inteligencia en el conocimiento espiritual, sencillez, opulencia material, fama, clemencia y control de la mente y los sentidos. El que avanza en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa, debe manifestar todas esas cualidades, pero el que se relacione con un śūdra, es decir, con una persona necia que es como un perro bailarín en manos de una mujer, no podrá progresar ni lo más mínimo. A todo el que se ocupe en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa y desee escapar de la influencia de la nesciencia material, el Señor Caitanya le ha aconsejado que no se relacione con mujeres ni con personas interesadas en el disfrute material. Para la persona que busca progresar en el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa, esa compañía es más peligrosa que el suicidio.

Texto

na tathāsya bhaven moho
bandhaś cānya-prasaṅgataḥ
yoṣit-saṅgād yathā puṁso
yathā tat-saṅgi-saṅgataḥ

Palabra por palabra

na—no; tathā—de esa manera; asya—de este hombre; bhavet—puede surgir; mohaḥ—pasión; bandhaḥ—cautiverio; ca—y; anya-prasaṅgataḥ—del apego a cualquier otro objeto; yoṣit-saṅgāt—del apego a mujeres; yathā—como; puṁsaḥ—de un hombre; yathā—como; tat-saṅgi—de hombres interesados en mujeres; saṅgataḥ—de la compañía.

Traducción

No hay nada que provoque en el hombre una pasión y un cautiverio tan intensos como el apego a una mujer o a la compañía de hombres interesados en mujeres.

Significado

El apego a las mujeres es tan contaminante que no solo por la relación con ellas nos apegamos a la condición material de la vida, sino también por la relación contaminada de personas demasiado apegadas a ellas. La vida condicionada en el mundo material obedece a muchas causas, la más importante de las cuales, como se confirmará en las siguientes estrofas, es la relación con mujeres.

En Kali-yuga, la relación con mujeres es constante. A cada paso que damos, nos relacionamos con mujeres. Si vamos a comprar algo, los anuncios están llenos de fotografías de mujeres. La atracción fisiológica hacia las mujeres es muy fuerte, y por esta razón, la comprensión espiritual de la gente es muy débil. La civilización védica, que está basada en la comprensión espiritual, dispone la relación con mujeres con gran prudencia. De las cuatro divisiones sociales, los miembros de la primera orden (es decir, brahmacarya), de la tercera orden (vānaprastha) y de la cuarta orden (sannyāsa), tienen estrictamente prohibida la relación con mujeres. Solo en una orden, la de jefe de familia, se autoriza la convivencia con mujeres, bajo condiciones restringidas. En otras palabras, la atracción por la compañía femenina es la causa de la vida material condicionada, y toda persona interesada en liberarse de esa vida condicionada debe desapegarse de la compañía de las mujeres.

Texto

prajāpatiḥ svāṁ duhitaraṁ
dṛṣṭvā tad-rūpa-dharṣitaḥ
rohid-bhūtāṁ so ’nvadhāvad
ṛkṣa-rūpī hata-trapaḥ

Palabra por palabra

prajā-patiḥ—el Señor Brahmā; svām—a su propia; duhitaram—hija; dṛṣṭvā—habiendo visto; tat-rūpa—por sus encantos; dharṣitaḥ—confundido; rohit-bhūtām—hacia ella en la forma de venado; saḥ—él; anvadhāvat—corrió; ṛkṣa-rūpī—en forma de cierva; hata—privado de; trapaḥ—vergüenza.

Traducción

Brahmā, al ver a su propia hija, quedó confundido por sus encantos, y transformándose en venado, corrió desvergonzadamente tras ella, que había adoptado la forma de una cierva.

Significado

Los ejemplos concretos de Brahmā, cautivado por los encantos de su hija, y de Śiva, cautivado por la forma Mohinī del Señor, nos enseñan que incluso grandes semidioses como Brahmā y Śiva —y con mayor razón, el alma condicionada común— quedan cautivados por la belleza de la mujer. Por lo tanto, el consejo de no relacionarse libremente ni siquiera con la propia hija, la propia madre o la propia hermana, va dirigido a todos, pues los sentidos son tan fuertes que, en un momento de arrebato, no tienen en cuenta la relación de hija, madre o hermana. Por eso, lo mejor es practicar el control de los sentidos mediante la ejecución de bhakti-yoga, ocupándose en servir a Madana-mohana. El Señor Kṛṣṇa Se llama Madana-mohana, porque puede subyugar al dios Cupido, la lujuria. La única manera de refrenar los dictados de Madana, Cupido, es ocuparse en el servicio de Madana-mohana. Cualquier otra tentativa de controlar los sentidos, fracasará.

Texto

tat-sṛṣṭa-sṛṣṭa-sṛṣṭeṣu
ko nv akhaṇḍita-dhīḥ pumān
ṛṣiṁ nārāyaṇam ṛte
yoṣin-mayyeha māyayā

Palabra por palabra

tat—por Brahmā; sṛṣṭa-sṛṣṭa-sṛṣṭeṣu—entre todas las entidades vivientes generadas; kaḥ—quien; nu—en verdad; akhaṇḍita—no distraída; dhīḥ—su inteligencia; pumān—varón; ṛṣim—el sabio; nārāyaṇam—Nārāyaṇa; ṛte—excepto; yoṣit-mayyā—en la forma de una mujer; iha—aquí; māyayā—por māyā.

Traducción

Con excepción del sabio Nārāyaṇa, ninguna de las entidades vivientes generadas por Brahmā —a saber: hombres, semidioses y animales— es inmune a la atracción de māyā en la forma de la mujer.

Significado

La primera criatura viviente es el propio Brahmā, quien creó a sabios como Marīci, los cuales a su vez crearon a Kaśyapa Muni y a otros; Kaśyapa Muni y los manus crearon a los semidioses, seres humanos, etc. Pero entre ellos no hay ninguno que se escape a la atracción del hechizo de māyā en la forma de la mujer. En todo el mundo material, desde Brahmā hasta las criaturas más pequeñas e insignificantes, como la hormiga, todos sienten atracción por la vida sexual. Ese es el principio básico del mundo material. La atracción de Brahmā por su hija deja bien patente que nadie está exento de la atracción sexual hacia la mujer. La mujer es, por lo tanto, la maravillosa creación de māyā para mantener encadenadas a las almas condicionadas.

Texto

balaṁ me paśya māyāyāḥ
strī-mayyā jayino diśām
yā karoti padākrāntān
bhrūvi-jṛmbheṇa kevalam

Palabra por palabra

balam—la fuerza; me—Mi; paśya—contempla; māyāyāḥ—de māyā; strī-mayyāḥ—en la forma de la mujer; jayinaḥ—conquistadores; diśām—de todas las direcciones; yā—quien; karoti—hace; pada-ākrāntān—seguir sus pasos; bhrūvi—de sus cejas; jṛmbheṇa—con el movimiento; kevalam—simplemente.

Traducción

Trata tan solo de entender la poderosa fuerza de Mi māyā en la forma de la mujer: Con un simple movimiento de cejas, puede mantener bajo su dominio incluso a los más grandes conquistadores del mundo.

Significado

En la historia del mundo hay muchos ejemplos de grandes conquistadores cautivados por los encantos de alguna Cleopatra. Esa cautivadora potencia de la mujer y la atracción que el hombre siente por ella, deben estudiarse. ¿De dónde provienen? Según el Vedānta-sūtra, podemos entender que todo proviene de la Suprema Personalidad de Dios: janmādy asya yataḥ: La Suprema Personalidad de Dios —es decir, la Persona Suprema, el Brahman, la Verdad Absoluta— es la fuente de quien todo emana. El cautivador atractivo de la mujer, y la susceptibilidad del hombre a ese atractivo, deben existir también en la Suprema Personalidad de Dios, en el mundo espiritual, y deben estar representados en los pasatiempos trascendentales del Señor.

El Señor es la Persona Suprema, el varón supremo. En Él existe una propensión análoga a la del varón común, que quiere ser atraído por el sexo opuesto. Él también quiere ser atraído por los hermosos rasgos de una mujer. La siguiente pregunta es: Él quiere quedar cautivado por ese atractivo de la mujer, pero ¿qué mujer? ¿Se sentirá atraído por una mujer material? ¡Imposible! Incluso en la existencia material, algunos han podido abandonar la atracción por la mujer al sentirse atraídos por el Brahman Supremo, como en el caso de Haridāsa Ṭhākura. Una hermosa prostituta trató de seducirle en la oscuridad de la noche, pero Haridāsa Ṭhākura estaba firmemente establecido en el servicio devocional, en el amor trascendental por Dios, y no pudo cautivarle. Al contrario; su presencia trascendental convirtió a la prostituta en una gran devota. Así pues, ese atractivo material no tiene ninguna posibilidad de atraer al Señor Supremo. Cuando Él quiere ser atraído por una mujer, tiene que crearla a partir de Su propia energía. Esa mujer es Rādhārāṇī. Los Gosvāmīs explican que Rādhārāṇī es la manifestación de la potencia de placer de la Suprema Personalidad de Dios. Cuando el Señor Supremo quiere obtener placer trascendental, tiene que crear una mujer a partir de Su potencia interna. Así pues, la tendencia a sentir atracción por la belleza femenina es natural, pues también existe en el mundo espiritual. En el mundo material se proyecta su reflejo desvirtuado, que es la causa de tantísimas cegueras e ilusiones.

Si nos acostumbramos a sustituir el atractivo de la belleza material por el atractivo de la belleza de Rādhārāṇī y Kṛṣṇa, comprobaremos la verdad de la afirmación del Bhagavad-gītā, paraṁ dṛṣṭvā nivartate. Cuando nos vemos atraídos por la belleza trascendental de Rādhā y Kṛṣṇa, la belleza material femenina deja de atraernos. Ese es el significado especial de la adoración de Rādhā-Kṛṣṇa. Yāmunācārya lo confirma con su testimonio: «Desde que siento atracción por la belleza de Rādhā y Kṛṣṇa, cada vez que me siento atraído por una mujer o recuerdo la vida sexual con una mujer, escupo de inmediato sobre ese pensamiento, y vuelvo el rostro lleno de disgusto». Cuando nos vemos atraídos por Madana-mohana y por la belleza de Kṛṣṇa y Sus cónyuges, las cadenas de la vida condicionada, es decir, la belleza de la mujer material, no pueden atraernos.

Texto

saṅgaṁ na kuryāt pramadāsu jātu
yogasya pāraṁ param ārurukṣuḥ
mat-sevayā pratilabdhātma-lābho
vadanti yā niraya-dvāram asya

Palabra por palabra

saṅgam—relación; na—no; kuryāt—debe hacer; pramadāsu—con mujeres; jātu—nunca; yogasya—del yoga; pāram—culminación; param—suprema; ārurukṣuḥ—aquel que aspira a alcanzar; mat-sevayā—por ofrecerme servicio; pratilabdha—obtenida; ātma-lābhaḥ—autorrealización; vadanti—ellos dicen; yāḥ—mujeres que; niraya—al infierno; dvāram—la puerta; asya—del devoto que avanza.

Traducción

Aquel que aspira a alcanzar la culminación del yoga y ha comprendido su ser, habiéndome ofrecido servicio, nunca debe relacionarse con una mujer atractiva, pues en las Escrituras se declara que, para el devoto que avanza, una mujer atractiva es la puerta que conduce al infierno.

Significado

La culminación del yoga está en ser plenamente consciente de Kṛṣṇa. Así se afirma en el Bhagavad-gītā: La persona que está pensando siempre en Kṛṣṇa con devoción es el yogī más elevado. Y, en el segundo capítulo del Primer Canto del Śrīmad-Bhāgavatam, se afirma también que cuando, por haber ofrecido servicio a la Suprema Personalidad de Dios, nos liberamos de la contaminación material, en ese momento podemos entender la ciencia de Dios.

Aquí aparece la palabra pratilabdhātma-lābhaḥ. Ātmā significa «ser», y lābha significa «ganar». Por lo general, las almas condicionadas han perdido su ātmā, su ser, pero los trascendentalistas han comprendido el ser. Se indica que esas almas autorrealizadas que aspiran al nivel supremo de perfección yóguica no deben relacionarse con mujeres jóvenes. Sin embargo, en los tiempos actuales hay muchos sinverg&ūenzas que aconsejan que, como tenemos genitales, debemos disfrutar de las mujeres todo lo que queramos, y que ello no impide que, al mismo tiempo, nos convirtamos en yogīs. No existe ningún sistema de yoga genuino que acepte la relación con mujeres. Aquí se afirma claramente que la relación con mujeres es la puerta que conduce a la vida infernal. La civilización védica pone muchas restricciones a la relación con mujeres. Tres de las cuatro divisiones sociales —los brahmacārīs, los vānaprasthas y los sannyāsīs— tienen estrictamente prohibida la relación con mujeres; solo los gṛhasthas, los casados, están autorizados para tener relación íntima con una mujer, y esa relación se reduce a la necesaria para engendrar buenos hijos. Sin embargo, si queremos continuar nuestra existencia en el mundo material, podemos permitirnos la compañía femenina sin restricción alguna.

Texto

yopayāti śanair māyā
yoṣid deva-vinirmitā
tām īkṣetātmano mṛtyuṁ
tṛṇaiḥ kūpam ivāvṛtam

Palabra por palabra

yā—aquella que; upayāti—se acerca; śanaiḥ—lentamente; māyā—representación de māyā; yoṣit—mujer; deva—por el Señor; vinirmitā—creada; tām—a ella; īkṣeta—se debe considerar; ātmanaḥ—del alma; mṛtyum—la muerte; tṛṇaiḥ—con hierba; kūpam—un pozo; iva—como; āvṛtam—cubierto.

Traducción

La mujer, creada por el Señor, es la representación de māyā. Quien se relacione con dicha māyā aceptando servicios, debe saber con seguridad que eso conduce a la muerte, como un pozo oculto por la hierba.

Significado

Sucede a veces que la hierba tapa un pozo abandonado; cuando un viajero descuidado que no sabe de su existencia cae en él, su muerte es segura. De la misma manera, la relación con una mujer comienza cuando se acepta su servicio, pues la mujer ha sido creada especialmente por el Señor para ofrecer servicio al hombre. Al aceptar ese servicio, el hombre queda atrapado. Si no es lo bastante inteligente como para saber que ella es la puerta que conduce a la vida infernal, tal vez se recree en su compañía de un modo muy liberal. Para los que aspiran a ascender al nivel trascendental, esa relación está restringida. Hace tan solo cincuenta años, en la sociedad hindú todavía estaban vigentes esas restricciones. La esposa no podía ver al esposo durante el día. Los casados incluso vivían en habitaciones distintas. En su residencia, las habitaciones interiores eran para la mujer, y las exteriores para el hombre. Aceptar el servicio que ofrece una mujer puede parecer muy agradable, pero hay que tener mucha cautela con ese servicio, porque se dice claramente que la mujer es la puerta que conduce a la muerte, al olvido del propio ser. Obstruye el sendero de la iluminación espiritual.

Texto

yāṁ manyate patiṁ mohān
man-māyām ṛṣabhāyatīm
strītvaṁ strī-saṅgataḥ prāpto
vittāpatya-gṛha-pradam

Palabra por palabra

yām—que; manyate—ella piensa; patim—su esposo; mohāt—debido a la ilusión; mat-māyām—Mi māyā; ṛṣabha—en la forma de un hombre; āyatīm—venir; strītvam—la situación de ser una mujer; strī-saṅgataḥ—del apego a una mujer; prāptaḥ—obtenida; vitta—riqueza; apatya—descendencia; gṛha—casa; pradam—proporcionar.

Traducción

Una entidad viviente que, por haberse apegado a una mujer en su vida anterior, ha recibido un cuerpo de mujer, neciamente contempla a māyā en la forma de un hombre, su esposo, como proveedor de riqueza, hijos, casa y demás bienes materiales.

Significado

Según este verso, se considera que, en su vida anterior, la que ahora es mujer fue hombre, y que, por haberse apegado a su esposa de entonces, ahora tiene cuerpo de mujer. Esto lo confirma el Bhagavad-gītā: El nacimiento que el hombre obtiene en su siguiente vida depende de lo que piense en el momento de la muerte. Si alguien está demasiado apegado a su esposa, lo natural es que piense en ella a la hora de morir, y en su siguiente vida, reciba un cuerpo de mujer. Y a la inversa, si una mujer piensa en su esposo a la hora de morir, es natural que reciba un cuerpo de hombre en su siguiente vida. Esa es la razón de que las Escrituras hindúes insistan especialmente en la castidad de la mujer y en su devoción al esposo. Una mujer que se apegue a su esposo puede ascender a un cuerpo de hombre en su siguiente vida, pero un hombre que se apegue a una mujer, se degradará, y en su siguiente vida obtendrá un cuerpo de mujer. Siempre debemos recordar que, como se afirma en el Bhagavad-gītā, los cuerpos materiales, sean densos o sutiles, son vestidos; son la camisa y la chaqueta de la entidad viviente. Ser hombre o ser mujer solo tiene que ver con el vestido corporal de la persona. En realidad, el alma, por naturaleza, es energía marginal del Señor Supremo. En cuanto que pertenece a la categoría de las energías, la entidad viviente debe considerarse que, en origen, es mujer, es decir, «un ser disfrutado». En un cuerpo de hombre hay más posibilidades de salir de las garras de la materia; en un cuerpo de mujer, las posibilidades son menores. En este verso se indica que no debemos desperdiciar el cuerpo de hombre cultivando el apego por las mujeres y, con ello, enredarnos demasiado en el disfrute material, pues eso nos llevará a obtener un cuerpo de mujer en la siguiente vida. La mujer, por lo general, se siente atraída por la prosperidad doméstica, las alhajas, los muebles y los vestidos. Si su esposo le proporciona una relativa abundancia de todas esas cosas, ella está satisfecha. La relación entre hombre y mujer es muy complicada, pero lo esencial es que quien aspire a elevarse a la etapa trascendental de la comprensión espiritual debe ser muy cauteloso en aceptar la compañía de una mujer. Sin embargo, en el estado de conciencia de Kṛṣṇa, esa restricción puede relajarse, porque si el hombre y la mujer no se apegan el uno al otro sino a Kṛṣṇa, tanto él como ella son aptos para salir del enredo material y alcanzar la morada de Kṛṣṇa. Como se confirma en el Bhagavad-gītā, cualquiera que adopte seriamente el proceso de conciencia de Kṛṣṇa —tanto si pertenece a una especie inferior, como si es una mujer o pertenece a las clases menos inteligentes, como la clase mercantil o la clase obrera— irá de regreso al hogar, de vuelta a Dios, y alcanzará la morada de Kṛṣṇa. El hombre no debe estar apegado a la mujer, y la mujer tampoco debe estar apegada al hombre. Tanto el hombre como la mujer deben estar apegados al servicio del Señor. Entonces, ambos tendrán posibilidad de liberarse del enredo material.

Texto

tām ātmano vijānīyāt
paty-apatya-gṛhātmakam
daivopasāditaṁ mṛtyuṁ
mṛgayor gāyanaṁ yathā

Palabra por palabra

tām—la māyā del Señor; ātmanaḥ—de ella misma; vijānīyāt—ella debe saber; pati—el esposo; apatya—los hijos; gṛha—la casa; ātmakam—compuesta de; daiva—por la autoridad del Señor; upasāditam—traída; mṛtyum—muerte; mṛgayoḥ—del cazador; gāyanam—el canto; yathā—como.

Traducción

Por lo tanto, la mujer debe considerar que su esposo, su casa y sus hijos son cosas que prepara la energía externa del Señor para conducirla hacia la muerte, tal como el dulce canto del cazador es la muerte para el ciervo.

Significado

En estas instrucciones, el Señor Kapiladeva explica que la mujer es la puerta del infierno para el hombre; pero no solo esto, sino que también el hombre es la puerta del infierno para la mujer. Es una cuestión de apego. El hombre se apega a la mujer por su servicio, su belleza y muchos otros atributos, y de la misma manera, la mujer se apega al hombre porque este le da un buen lugar donde vivir, alhajas, vestidos e hijos. Es una cuestión de apego mutuo. Mientras estén apegados el uno al otro por ese disfrute material, la mujer será peligrosa para el hombre, y el hombre será peligroso para la mujer. Pero si los dos centran su apego en Kṛṣṇa, volviéndose conscientes de Kṛṣṇa, entonces su matrimonio es muy positivo. Por eso, Śrīla Rūpa Gosvāmī recomienda en el Bhakti-rasāmṛta-sindhu (1.2.255):

anāsaktasya viṣayān
yathārham upayuñjataḥ
nirbandhaḥ kṛṣṇa-sambandhe
yuktaṁ vairāgyam ucyate

(Bhakti-rasāmṛta-sindhu 1.2.255)

Viviendo juntos, el hombre y la mujer deben formar una familia centrada en Kṛṣṇa, cuyo único objetivo sea el desempeño de deberes en el servicio de Kṛṣṇa. Ocupemos a todos —hijos, esposa, esposo— en deberes conscientes de Kṛṣṇa, y todos esos apegos corporales o materiales desaparecerán. Puesto que Kṛṣṇa está en el centro, la conciencia es pura y no hay la menor posibilidad de degradación.

Texto

dehena jīva-bhūtena
lokāl lokam anuvrajan
bhuñjāna eva karmāṇi
karoty avirataṁ pumān

Palabra por palabra

dehena—a causa del cuerpo; jīva-bhūtena—poseído por la entidad viviente; lokāt—de un planeta; lokam—a otro planeta; anuvrajan—errar; bhuñjānaḥ—disfrutar; eva—de este modo; karmāṇi—actividades fruitivas; karoti—hace; aviratam—incesantemente; pumān—la entidad viviente.

Traducción

La entidad viviente materialista va errando de un planeta a otro, llevada por sus actividades fruitivas y por el cuerpo que haya adquirido. De este modo, está incesantemente enredándose en actividades fruitivas y disfrutando del resultado.

Significado

Cuando está enjaulada en el cuerpo material, la entidad viviente recibe el nombre de jīva-bhūta, y cuando está libre de él, se dice que es brahma-bhūta. Cambiando de cuerpo material a cada nuevo nacimiento, no solo viaja de especie en especie, sino también de planeta en planeta. El Señor Caitanya dice que esa es la manera en que las entidades vivientes, encadenadas a sus actividades fruitivas, vagan por todo el universo; si, por sus actividades piadosas o por alguna casualidad entran en contacto con un maestro espiritual genuino, por la gracia de Kṛṣṇa, pueden recibir la semilla del servicio devocional. Esa semilla, una vez sembrada en el corazón y regada con los procesos de escuchar y cantar, se convierte en una planta grande, con frutos y flores, de los cuales puede disfrutar la entidad viviente incluso en el mundo material. Ese estado se denomina brahma-bhūta. Cuando la entidad viviente está llena de designaciones, se dice que es materialista; una vez libre de ellas, cuando es consciente de Kṛṣṇa por completo y se ocupa en servicio devocional, se dice que está liberada. Sin recibir la oportunidad de relacionarse con un maestro espiritual genuino por la gracia del Señor, nadie tiene posibilidad de liberarse del ciclo de nacimientos y muertes en diversas especies de vida y en planetas de diversos niveles.

Texto

jīvo hy asyānugo deho
bhūtendriya-mano-mayaḥ
tan-nirodho ’sya maraṇam
āvirbhāvas tu sambhavaḥ

Palabra por palabra

jīvaḥ—la entidad viviente; hi—en verdad; asya—de él; anugaḥ—apropiado; dehaḥ—cuerpo; bhūta—elementos materiales densos; indriya—sentidos; manaḥ—mente; mayaḥ—hecho de; tat—del cuerpo; nirodhaḥ—destrucción; asya—de la entidad viviente; maraṇam—muerte; āvirbhāvaḥ—manifestación; tu—pero; sambhavaḥ—nacimiento.

Traducción

De acuerdo con sus actividades fruitivas, la entidad viviente obtiene así un cuerpo apropiado, con una mente y unos sentidos materiales. El final de la reacción de su actividad particular recibe el nombre de muerte, y el principio de un nuevo tipo de reacción recibe el nombre de nacimiento.

Significado

Desde tiempo inmemorial, la entidad viviente viaja de especie en especie y de planeta en planeta, casi eternamente. El proceso se explica en el Bhagavad-gītā: bhrāmayan sarva-bhūtāni yantrārūḍhāni māyayā: Bajo el hechizo de māyā, todos vagan por el universo en el carruaje del cuerpo ofrecido por la energía material. La vida materialista lleva consigo una serie de acciones y reacciones. Es un largometraje de acciones y reacciones, y el tiempo que dura una vida no es más que un fotograma de esa proyección de reacciones. Cuando nace un niño, debemos entender que el cuerpo que ha adquirido es el principio de otra unidad de actividades, y cuando muere un anciano, debemos entender que una unidad de actividades reactivas ha llegado a su fin.

Podemos ver cómo, por actividades reactivas distintas, un hombre nace en una familia rica, y otro nace en una familia pobre, aunque nacen los dos en el mismo lugar, en el mismo instante y en la misma atmósfera. El que trae consigo actividades piadosas recibe la oportunidad de nacer en una familia piadosa o rica, y el que trae actividades impías recibe la oportunidad de nacer en una familia inferior, en una familia pobre. Cambiar de cuerpo significa cambiar de campo de actividades. Algo similar ocurre cuando el cuerpo de un niño se transforma en un cuerpo adolescente; sus actividades infantiles se transforman en actividades juveniles.

Está claro que la entidad viviente recibe un cuerpo determinado para un determinado tipo de actividad. Ese proceso es perpetuo, y viene produciéndose desde tiempos a los que es imposible remontarse. Anādi karama-phale, dicen los poetas vaiṣṇavas: No es posible estudiar el curso de las acciones y reacciones de nuestra actividad, pues puede incluso que, tras acabar el último milenio de la vida de un brahmā, continúen en el milenio siguiente. Tenemos un ejemplo en la vida de Nārada Muni. En un milenio era el hijo de una sirvienta, y al milenio siguiente se convirtió en un gran sabio.

Texto

dravyopalabdhi-sthānasya
dravyekṣāyogyatā yadā
tat pañcatvam ahaṁ-mānād
utpattir dravya-darśanam
yathākṣṇor dravyāvayava-
darśanāyogyatā yadā
tadaiva cakṣuṣo draṣṭur
draṣṭṛtvāyogyatānayoḥ

Palabra por palabra

dravya—de objetos; upalabdhi—de percepción; sthānasya—del lugar; dravya—de objetos; īkṣā—de percepción; ayogyatā—incapacidad; yadā—cuando; tat—eso; pañcatvam—muerte; aham-mānāt—del erróneo concepto de «yo»; utpattiḥ—nacimiento; dravya—el cuerpo físico; darśanam—contemplando; yathā—tal como; akṣṇoḥ—de los ojos; dravya—de objetos; avayava—partes; darśana—de ver; ayogyatā—incapacidad; yadā—cuando; tadā—entonces; eva—en verdad; cakṣuṣaḥ—del sentido de la vista; draṣṭuḥ—del observador; draṣṭṛtva—de la facultad de ver; ayogyatā—incapacidad; anayoḥ—de ambos.

Traducción

Cuando, por una afección morbosa del nervio óptico, los ojos pierden la facultad de ver el color o la forma, el sentido de la vista queda insensible, y la entidad viviente, que es el observador tanto de los ojos como de la vista, pierde la facultad de ver. De la misma manera, la muerte consiste en que el cuerpo físico, en el cual tiene lugar la percepción de los objetos, queda incapacitado para percibir. El nacimiento consiste en comenzar a ver el cuerpo físico como si fuera nuestro propio ser.

Significado

Cuando alguien dice: «Yo veo», quiere decir que ve con sus ojos o con sus lentes; ve con el instrumento de la vista. Si el instrumento de la vista se rompe, enferma o no puede funcionar, el observador también deja de actuar como tal. De la misma manera, el alma viviente ahora está actuando en el cuerpo material, y el cuerpo material tiene un final, que se produce cuando no puede funcionar; en ese momento, también el alma viviente deja de ejecutar sus actividades reactivas. La muerte consiste en que el instrumento de la actividad se rompe y no puede funcionar. Y el nacimiento consiste en obtener un nuevo instrumento para la actividad. Ese proceso de nacimientos y muertes está ocurriendo a cada instante, pues el cuerpo cambia constantemente. El cambio final es la muerte, y la aceptación de un nuevo cuerpo, el nacimiento. Esta es la respuesta a la pregunta del nacimiento y la muerte. En realidad, la entidad viviente ni nace ni muere, sino que es eterna. Como se confirma en el Bhagavad-gītā: na hanyate hanyamāne śarīre: La entidad viviente nunca muere, ni siquiera después de la muerte o aniquilación del cuerpo material.

Texto

tasmān na kāryaḥ santrāso
na kārpaṇyaṁ na sambhramaḥ
buddhvā jīva-gatiṁ dhīro
mukta-saṅgaś cared iha

Palabra por palabra

tasmāt—a causa de la muerte; na—no; kāryaḥ—debe hacerse; santrāsaḥ—horror; na—no; kārpaṇyam—avaricia; na—no; sambhramaḥ—codicia de ganancias materiales; buddhvā—comprendiendo; jīva-gatim—la verdadera naturaleza de la entidad viviente; dhīraḥ—firme; mukta-saṅgaḥ—libre de apegos; caret—debemos marchar; iha—en este mundo.

Traducción

Por lo tanto, no debemos contemplar la muerte con horror, ni recurrir a la definición de que el cuerpo es el alma, ni dar vía libre a un disfrute exagerado de las necesidades físicas de la vida. Comprendiendo la verdadera naturaleza de la entidad viviente, debemos marchar por el mundo libres de apegos y firmes en nuestro propósito.

Significado

La persona sensata que ha entendido la filosofía de la vida y la muerte, se siente muy afectada al escuchar la horrible condición infernal de la vida dentro y fuera del vientre de la madre. Pero los problemas de la vida, hay que solucionarlos. Un hombre sensato debe entender que el cuerpo material es algo miserable. Sin dejarse afectar más de lo necesario debe tratar de averiguar si existe alguna solución. Para entender la puesta en práctica de esas soluciones, debe relacionarse con personas liberadas. Tenemos que entender quién está verdaderamente liberado. El Bhagavad-gītā describe a la persona liberada: «Cuando alguien se ocupa sin interrupción en el servicio devocional al Señor, habiendo superado las rígidas leyes de la naturaleza material, se considera que está situado en el Brahman».

La Suprema Personalidad de Dios está más allá de la creación material. Incluso impersonalistas como Śaṅkarācārya admiten que Nārāyaṇa es trascendental a la creación material. Siendo así, cuando alguien se ocupa en verdadero servicio a cualquiera de las diversas formas del Señor —Nārāyaṇa, Rādhā-Kṛṣṇa, o Sītā-Rāma—, se considera que está en el plano de la liberación. El Bhāgavatam también define la liberación con el significado de «estar situado en la propia posición constitucional». Como la entidad viviente es el eterno servidor del Señor Supremo, aquel que se ocupa seria y sinceramente en el amoroso servicio trascendental del Señor, está situado en la posición liberada. Debemos tratar de relacionarnos con una persona liberada; entonces podremos resolver los problemas de la vida, a saber, el nacimiento y la muerte.

En el desempeño de servicio devocional con plena conciencia de Kṛṣṇa, no debemos ser avaros. No debemos hacer innecesarias demostraciones de renuncia al mundo. De hecho, no es posible renunciar. La renunciación de quien renuncia a un palacio para irse al bosque no es verdadera, pues el palacio es propiedad de la Suprema Personalidad de Dios y el bosque también es propiedad de la Suprema Personalidad de Dios. Que cambie una propiedad por otra, no significa que renuncie, ni el palacio ni el bosque fueron nunca de su propiedad. La verdadera renunciación implica renunciar a la falsa idea de que podemos ser el señor de la naturaleza material. Verdadera renunciación es la de quien renuncia a esa errónea actitud y a la posición engreída de considerarse Dios. De lo contrario, la renunciación es algo vacío. Rūpa Gosvāmī nos advierte de que renunciar a algo que se podría aplicar al servicio del Señor y no utilizarlo con esa finalidad es lo que se llama phalgu-vairāgya, renunciación falsa o insuficiente. Todo pertenece a la Suprema Personalidad de Dios; por eso, todo se puede ocupar en el servicio al Señor; no debemos utilizar nada para nuestra propia complacencia de los sentidos. Esa es la verdadera renuncia. Tampoco debemos aumentar sin necesidad las necesidades del cuerpo. Debemos estar satisfechos con lo que Kṛṣṇa nos ofrezca y nos dé sin mucho esfuerzo por nuestra parte. Debemos emplear nuestro tiempo en realizar servicio devocional con conciencia de Kṛṣṇa. Esa es la solución al problema de la vida y la muerte.

Texto

samyag-darśanayā buddhyā
yoga-vairāgya-yuktayā
māyā-viracite loke
caren nyasya kalevaram

Palabra por palabra

samyak-darśanayā—dotado de visión correcta; buddhyā—por medio de la razón; yoga—mediante el servicio devocional; vairāgya—mediante el desapego; yuktayā—fortalecido; māyā-viracite—dispuesto por māyā; loke—a este mundo; caret—debe marchar; nyasya—relegando; kalevaram—el cuerpo.

Traducción

Dotados de visión correcta y fortalecidos con el servicio devocional y con una actitud pesimista al respecto de la identidad material, debemos relegar el cuerpo a este mundo ilusorio por medio de la razón. De este modo, podremos ser indiferentes al mundo material.

Significado

Es frecuente el error de comprensión de que, si tenemos que relacionarnos con personas ocupadas en servicio devocional, no podremos resolver el problema económico. Para dar respuesta a ese argumento, el verso explica que tenemos que relacionarnos con personas liberadas, pero no directa, físicamente, sino entendiendo, por medio de la filosofía y la lógica, los problemas de la vida. Aquí se afirma: samyag-darśanayā buddhyā: Debemos ver perfectamente, y, mediante la inteligencia y la práctica yóguica, tenemos que renunciar al mundo. Esa renunciación puede conseguirse por medio del proceso recomendado en el segundo capítulo del Primer Canto del Śrīmad-Bhāgavatam.

La inteligencia del devoto está siempre en contacto con la Suprema Personalidad de Dios. Su actitud hacia la existencia material es de desapego, pues sabe perfectamente bien que el mundo material es una creación de la energía ilusoria. Comprendiendo que su propio ser es parte integral del Alma Suprema, el devoto desempeña su servicio devocional y se mantiene completamente aparte de las acciones y reacciones materiales. De esta manera, al final abandona el cuerpo material, es decir, abandona la energía material, y como alma pura, entra en el reino de Dios.

Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo trigesimoprimero del Canto Tercero del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado: «Las enseñanzas del Señor Kapila sobre los movimientos de las entidades vivientes».