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Śrīmad-bhāgavatam 3.3.6

Texto

sutaṁ mṛdhe khaṁ vapuṣā grasantaṁ
dṛṣṭvā sunābhonmathitaṁ dharitryā
āmantritas tat-tanayāya śeṣaṁ
dattvā tad-antaḥ-puram āviveśa

Palabra por palabra

sutam—hijo; mṛdhe—en la batalla; kham—el cielo; vapuṣā—mediante su cuerpo; grasantam—mientras devoraba; dṛṣṭvā—viendo; sunābha—mediante el disco Sudarśana; unmathitam—mató; dharitryā—por parte de la Tierra; āmantritaḥ—habiéndosele orado para ello; tat-tanayāya—al hijo de Narakāsura; śeṣam—aquello de lo que fue despojado; dattvā—devolviéndolo; tat—su; antaḥ-puram—dentro de la casa; āviveśa—entró.

Traducción

Narakāsura, el hijo de Dharitrī, la Tierra, trató de apoderarse de todo el cielo, y por ello fue muerto por el Señor en una batalla. Su madre oró entonces al Señor. Esto hizo que se le devolviera el reino al hijo de Narakāsura, y así el Señor entró en la casa del demonio.

Significado

Se dice en otros Purāṇas que Narakāsura era el hijo de Dharitrī, la Tierra, engendrado por el propio Señor. Pero se volvió un demonio debido a la mala compañía de Bāṇa, otro demonio. El ateo recibe el nombre de demonio, y es un hecho que incluso una persona nacida de unos buenos padres puede convertirse en un demonio por las malas compañías. El linaje no es siempre el criterio con el que juzgar la bondad de alguien; a menos que, y solo hasta que, se le enseñe a cultivar buenas compañías, una persona no puede volverse buena.