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Śrīmad-bhāgavatam 3.3.14

Texto

kiyān bhuvo ’yaṁ kṣapitoru-bhāro
yad droṇa-bhīṣmārjuna-bhīma-mūlaiḥ
aṣṭādaśākṣauhiṇiko mad-aṁśair
āste balaṁ durviṣahaṁ yadūnām

Palabra por palabra

kiyān—¿qué es esto?; bhuvaḥ—de la Tierra; ayam—esta; kṣapita—disminuida; uru—muy grande; bhāraḥ—carga; yat—la cual; droṇa—Droṇa; bhīṣma—Bhīṣma; arjuna—Arjuna; bhīma—Bhīma; mūlaiḥ—con la ayuda; aṣṭādaśa—dieciocho; akṣauhiṇikaḥ—falanges de poderío militar (cf. Bhāg. 1.16.34); mat-aṁśaiḥ—con Mis descendientes; āste—aún están allí; balam—gran poder; durviṣaham—insoportable; yadūnām—de la dinastía Yadu.

Traducción

[Tras finalizar la batalla de Kurukṣetra, el Señor dijo:] El alivio de la gran carga de la Tierra, dieciocho akśauhiṇīs, se ha efectuado ahora con la ayuda de Droṇa, Bhīṣma, Arjuna y Bhīma. Pero, ¿qué es esto? Aún está el gran poder de la dinastía Yadu, nacida de Mí mismo, que puede que sea una carga más insoportable.

Significado

Es errónea la teoría de que, al aumentar la población del mundo, este se sobrecarga, y, como consecuencia de ello, surgen las guerras y otros procesos aniquiladores. La Tierra nunca se sobrecarga. Las montañas y océanos más pesados de la faz de la Tierra tienen un número de entidades vivientes mayor que el de seres humanos que existen, y no están sobrecargados. Si se hiciera un censo de todos los seres vivientes que hay en la superficie de la Tierra, con toda seguridad se comprobaría que el número de seres humanos no representa ni siquiera el cinco por ciento del número total de seres vivientes. Si el índice de natalidad de los seres humanos está aumentando, entonces el índice de natalidad de los otros seres vivientes está aumentando proporcionalmente. El índice de natalidad de los animales inferiores —las bestias, los seres acuáticos, las aves, etc.— es mucho mayor que el de los seres humanos. Por orden del Señor Supremo, existe por toda la Tierra una disposición adecuada de alimentos para todos los seres vivientes, y Él puede disponer que haya más y más, si en verdad ocurre un incremento desproporcionado en el número de seres vivientes.

Por lo tanto, no hay posibilidad alguna de que un aumento de población ocasione una carga. La Tierra se sobrecargó debido a dharma-glāni, la ejecución irregular del deseo del Señor. El Señor advino a la Tierra para contener el aumento de personas malvadas, y no el aumento de población, como erróneamente alega el economista mundano. Cuando advino Śrī Kṛṣṇa, había aparecido un considerable aumento de personas malvadas que habían violado el deseo del Señor. La creación material está hecha para complacer el deseo del Señor, y Su deseo consiste en que las almas condicionadas que no son aptas para entrar en el reino de Dios tengan una oportunidad de mejorar sus condiciones para poder entrar en él. Todo el proceso del plan cósmico tiene por objeto únicamente dar una oportunidad a las almas condicionadas de entrar en el reino de Dios, y la naturaleza del Señor ha hecho un plan adecuado para su manutención.

Por consiguiente, aunque puede que haya un gran aumento de población en la superficie de la Tierra, si la gente vive exactamente de conformidad con los preceptos de conciencia de Dios y no son malvados, una carga de esa índole sobre la Tierra es una fuente de placer para ella. Hay dos clases de cargas. Existe la carga de la bestia y la carga del amor. La carga de la bestia es insoportable, pero la carga del amor es una fuente de placer. Śrīla Viśvanātha Cakravartī describe la carga del amor de una manera muy práctica. Dice que la carga del esposo sobre la joven esposa, la carga del hijo sobre el regazo de la madre, y la carga de la riqueza sobre el hombre de negocios, aunque son de hecho cargas desde el punto de vista de peso, son fuentes de placer, y en ausencia de esos pesados objetos, puede que uno sienta el peso de la separación, que es mucho más difícil de soportar que la verdadera carga del amor. Cuando Śrī Kṛṣṇa Se refirió a la carga de la dinastía Yadu sobre la Tierra, Se refería a algo diferente de la carga de la bestia. El gran número de familiares que nacieron de Śrī Kṛṣṇa sumaron unos cuantos millones, y representaban ciertamente un gran aumento en la población de la Tierra, pero, debido a que todos ellos eran expansiones del propio Señor mediante Sus expansiones plenarias trascendentales, constituían una fuente de gran placer para la Tierra. Cuando el Señor Se refirió a ellos en relación con la carga que representaban sobre la Tierra, tenía en mente que muy pronto iban a desaparecer de la Tierra. Todos los miembros de la familia de Śrī Kṛṣṇa eran encarnaciones de diferentes semidioses, y habían de desaparecer de la superficie de la Tierra juntamente con el Señor. Cuando Se refirió al insoportable peso sobre la Tierra en relación con la dinastía Yadu, Se estaba refiriendo a la carga de la separación. Śrīla Jīva Gosvāmī confirma esta inferencia.