Skip to main content

Capítulo 26

Principios fundamentales de la naturaleza material

Texto

śrī-bhagavān uvāca
atha te sampravakṣyāmi
tattvānāṁ lakṣaṇaṁ pṛthak
yad viditvā vimucyeta
puruṣaḥ prākṛtair guṇaiḥ

Palabra por palabra

śrī-bhagavān uvāca—la Personalidad de Dios dijo; atha—ahora; te—a ti; sampravakṣyāmi—explicaré; tattvānām—de las categorías de la Verdad Absoluta; lakṣaṇam—los rasgos distintivos; pṛthak—uno por uno; yat—los cuales; viditvā—conociendo; vimucyeta—puede liberarse; puruṣaḥ—cualquier persona; prākṛtaiḥ—de la naturaleza material; guṇaiḥ—de las modalidades.

Traducción

La Personalidad de Dios, Kapila, continuó: Mi querida madre, ahora te explicaré las distintas categorías de la Verdad Absoluta; conociéndolas, cualquier persona puede liberarse de la influencia de las modalidades de la naturaleza material.

Significado

Como se afirma en el Bhagavad-gītā, solo se puede entender a la Suprema Personalidad de Dios, la Verdad Absoluta, por medio del servicio devocional (bhaktyā mām abhijānāti). Como se afirma en el Bhāgavatam, el objeto del servicio devocional es mām, Kṛṣṇa. Y, como se explica en el Caitanya-caritāmṛta, entender a Kṛṣṇa significa entender a Kṛṣṇa en Su forma personal con Su energía interna, Su energía externa, Sus expansiones y Sus encarnaciones. El conocimiento que se refiere a Kṛṣṇa se subdivide en muchas secciones. La filosofía sāṅkhya se dirige especialmente a las personas que están bajo el condicionamiento del mundo material. En sentido general, el sistema paramparā, la sucesión discipular, considera que el sāṅkhya es la ciencia del servicio devocional. Ya se han expuesto estudios preliminares acerca del servicio devocional. Ahora el Señor expondrá el estudio analítico, mediante el cual nos liberamos de las modalidades de la naturaleza material. Esta afirmación del Señor se confirma en el Bhagavad-gītā: tato māṁ tattvato jñātvā: Si entendemos al Señor en función de distintas categorías, podemos llegar a ser merecedores de entrar en el reino de Dios. Esto se explica también aquí: si entendemos la ciencia del servicio devocional mediante la filosofía sāṅkhya, podemos liberarnos de las modalidades de la naturaleza material. Una vez libre del hechizo de la naturaleza material, el ser eterno se hace merecedor de entrar en el reino de Dios. Mientras conserve el más mínimo deseo de disfrutar de la naturaleza material o de dominarla, no tiene posibilidad de liberarse de la influencia de las modalidades materiales de la naturaleza. Por lo tanto, hay que entender a la Suprema Personalidad de Dios analíticamente, tal como explica el Señor Kapiladeva en el sistema de filosofía sāṅkhya.

Texto

jñānaṁ niḥśreyasārthāya
puruṣasyātma-darśanam
yad āhur varṇaye tat te
hṛdaya-granthi-bhedanam

Palabra por palabra

jñānam—conocimiento; niḥśreyasa-arthāya—para la perfección suprema; puruṣasya—de un hombre; ātma-darśanam—autorrealización; yat—el cual; āhuḥ—ellos dicen; varṇaye—te explicaré; tat—eso; te—a ti; hṛdaya—en el corazón; granthi—los nudos; bhedanam—corta.

Traducción

El conocimiento es la perfección suprema de la autorrealización. Voy a explicarte ese conocimiento, mediante el cual se cortan los nudos del apego al mundo material.

Significado

Se dice que con una comprensión correcta del ser puro, es decir, mediante la autorrealización, es posible liberarse del apego material. El conocimiento nos lleva a alcanzar la perfección suprema de la vida, y a vernos a nosotros mismos tal como somos. Esto se confirma también en el Śvetāśvatara Upaniṣad (3.8): tam eva viditvāti-mṛtyum eti: Por el simple hecho de entender nuestra posición espiritual, es decir, vernos tal como somos, podemos liberarnos del enredo material. En las Escrituras védicas se describe de diversas maneras la percepción del propio ser, y el Bhāgavatam (puruṣasya ātma-darśanam) confirma que uno debe verse a sí mismo y saber quién es. Como Kapiladeva explica a Su madre, esa «visión» puede consistir en escuchar de la fuente autoritativa correcta. Kapiladeva es la Personalidad de Dios, y por ello es la autoridad más grande; cualquiera que acepte lo que se explica tal y como es, sin interpretación, podrá verse a sí mismo.

El Señor Caitanya le explicó a Sanātana Gosvāmī la posición constitucional verdadera del individuo. Dijo directamente que todas las almas individuales son eternamente servidores de Kṛṣṇa: jīvera ‘svarūpa’ haya—kṛṣṇera ‘nitya-dāsa’: Toda alma individual es un servidor eternamente. Aquel que está fijo en la comprensión de que es parte integral del Alma Suprema y de que su posición eterna es servir al Señor Supremo, obtiene la autorrealización. Esa posición, en la cual se entiende correctamente la propia identidad, corta el nudo de la atracción material (hṛdaya-granthi-bhedanam). Debido al ego falso, es decir, la falsa identificación del propio ser con el cuerpo y el mundo material, caemos en la trampa de māyā, pero aquel que entiende que cualitativamente comparte con el Señor Supremo una misma sustancialidad, pues ambos pertenecen a la categoría de alma espiritual, y entiende que su posición perpetua es servir, inmediatamente alcanza ātma-darśanam y hṛdaya-granthi-bhedanam, la autorrealización. Cuando alguien puede cortar el nudo del apego al mundo material, su comprensión recibe el nombre de conocimiento. Ātma-darśanam significa verse a sí mismo mediante el conocimiento; por consiguiente, cuando alguien se libera del ego falso mediante el cultivo de conocimiento verdadero, se ve a sí mismo, y esa es la necesidad suprema de la vida humana. De esta manera, el alma se aisla del enredo de las veinticuatro categorías de la naturaleza material. El hecho de esforzarse en el proceso filosófico sistemático denominado sāṅkhya recibe los nombres de conocimiento y revelación del ser.

Texto

anādir ātmā puruṣo
nirguṇaḥ prakṛteḥ paraḥ
pratyag-dhāmā svayaṁ-jyotir
viśvaṁ yena samanvitam

Palabra por palabra

anādiḥ—sin principio; ātmā—el Alma Suprema; puruṣaḥ—la Personalidad de Dios; nirguṇaḥ—trascendental a las modalidades materiales de la naturaleza; prakṛteḥ paraḥ—más allá del mundo material; pratyak-dhāmā—que se puede percibir en todas partes; svayam-jyotiḥ—con refulgencia personal; viśvam—la creación entera; yena—por quien; samanvitam—mantenida.

Traducción

La Suprema Personalidad de Dios es el Alma Suprema, y no tiene principio. Es trascendental a las modalidades materiales de la naturaleza, y está más allá de la existencia del mundo material. Su refulgencia personal hace que se Lo pueda percibir en todas partes, y con el lustre de esa refulgencia mantiene la creación entera.

Significado

Aquí se explica que la Suprema Personalidad de Dios no tiene principio. Él es puruṣa, el Espíritu Supremo. Puruṣa significa «persona». Cualquier persona en la que pensemos, dentro de nuestra experiencia actual, tiene un principio. En otras palabras, ha nacido, y sus actividades empiezan con el comienzo de su vida. Pero aquí se menciona al Señor particularmente como anādi, «que no tiene principio». Si hacemos un examen de todas las personas, descubriremos que todas tienen un principio, pero si encontramos a una persona que no tiene principio, es la Persona Suprema. Esa es la definición que se da en la Brahma-saṁhitā: īśvaraḥ paramaḥ kṛṣṇaḥ: La Suprema Personalidad de Dios es Kṛṣṇa, el controlador supremo; Él no tiene principio, y es el principio de todos. Esta definición se encuentra en todas las Escrituras védicas.

Se explica que el Señor es el alma, el espíritu. ¿Cómo se define «espíritu»? Al espíritu se lo percibe en todas partes. Brahman significa «grande». Su grandeza se percibe en todas partes. Y, ¿cuál es esa grandeza?: la conciencia. Tenemos experiencia personal de la conciencia, pues se difunde por todo el cuerpo; podemos percibirla en cada folículo capilar de nuestro cuerpo. Eso es la conciencia individual. De modo similar, existe la superconciencia. Puede darse el ejemplo de una luz pequeña y la luz del sol. Esta se percibe en todas partes, tanto en una habitación como en el cielo, pero la luz pequeña se puede ver dentro de unos límites específicos. Del mismo modo, percibimos nuestra conciencia dentro de los límites de nuestro cuerpo particular, pero la superconciencia, la existencia de Dios, se percibe en todas partes. Él está en todas partes mediante Su energía. En el Viṣṇu Purāṇa se afirma que todo lo que encontremos en cualquier parte, sea donde sea, es resultado de la difusión de la energía del Señor Supremo. En el Bhagavad-gītā también se confirma que el Señor es omnipresente y que existe en todas partes mediante Sus dos clases de energía, una espiritual y otra material. Ambas, la energía espiritual y la material, se difunden por todas partes, y esa es la prueba de la existencia de la Suprema Personalidad de Dios.

La existencia de conciencia en todas partes no es temporal. No tiene principio, y por ello, tampoco tiene final. Aquí no se acepta la teoría de que la conciencia se desarrolla en determinada fase de combinación de la materia, pues se dice que la conciencia que existe en todas partes no tiene principio. La teoría materialista atea que afirma que no hay alma, que no hay Dios y que la conciencia es el resultado de una combinación de materia no es aceptable. La materia no es sin principio; tiene un principio. Tal como este cuerpo material tiene un principio, el cuerpo universal también lo tiene. Y, tal como nuestro cuerpo material ha comenzado debido a la presencia de nuestra alma, todo el gigantesco cuerpo universal ha comenzado debido a la presencia del Alma Suprema. El Vedānta-sūtra dice: janmādy asya. Toda esta exhibición material —su creación, su crecimiento, su mantenimiento y su disolución— es una emanación de la Persona Suprema. El Señor dice también en el Bhagavad-gītā: «Yo soy el principio, la fuente del nacimiento de todo».

Aquí se describe a la Suprema Personalidad de Dios: Él no es una persona temporal, ni tiene principio. Él no tiene causa, y es la causa de todas las causas. Paraḥ significa «trascendental», «más allá de la energía creativa». El Señor es el creador de la energía creativa. Podemos ver que en el mundo material hay una energía creativa, pero Él no está bajo esa energía. Él es prakṛti-paraḥ, está más allá de esa energía. No está sujeto a las tres clases de miserias creadas por la energía material, pues está fuera de su alcance. Las modalidades de la naturaleza material no Le afectan. Aquí se explica: svayaṁ-jyotiḥ: Él es luz en Sí mismo. En el mundo material tenemos la experiencia de que una luz es el reflejo de otra, tal como la luz de la luna es un reflejo de la luz del sol. La luz de sol, a su vez, es un reflejo del brahmajyoti. De la misma manera, el brahmajyoti, la refulgencia espiritual, es un reflejo del cuerpo del Señor Supremo. Esto se confirma en la Brahma-saṁhitā: yasya prabhā prabhavataḥ. El brahmajyoti, la refulgencia Brahman, se debe al lustre de Su cuerpo. Por lo tanto, aquí se dice: svayaṁ-jyotiḥ: Él mismo es luz. Su luz se distribuye de distintas maneras: como brahmajyoti, como luz del sol y como luz de la luna. El Bhagavad-gītā confirma que en el mundo espiritual no se necesita luz del sol, ni luz de la luna, ni electricidad. Esto lo confirman también los Upaniṣads; como el lustre del cuerpo de la Suprema Personalidad de Dios es suficiente para iluminar el mundo espiritual, allí no se necesita luz del sol, luz de la luna ni cualquier otra clase de luz o electricidad. Esa luz propia también contradice la teoría de que el alma espiritual, la conciencia espiritual, se desarrolla en una determinada etapa de la combinación de los elementos materiales. El término svayaṁ-jyotiḥ indica que no hay vestigio de nada material ni de ninguna reacción material. Aquí se confirma que el concepto de la omnipresencia del Señor se debe a que Él lo ilumina todo. Tenemos la experiencia de que el Sol está situado en un lugar, pero su luz se difunde en torno suyo por millones y millones de kilómetros. Esa es nuestra experiencia práctica. De la misma manera, aunque la luz suprema está situada en Su morada personal, Vaikuṇṭha o Vṛndāvana, Su luz no se difunde solamente en el mundo espiritual, sino más allá de él. En el mundo material esa luz también se refleja en el globo solar, y el globo lunar refleja la luz del sol. Así, aunque Él está en Su propia morada, Su luz se distribuye por todos los mundos materiales y espirituales. Esto lo confirma la Brahma-saṁhitā (5.37): goloka eva nivasaty akhilātma-bhūtaḥ: Él vive en Goloka, pero a pesar de ello está presente en toda la creación. Él es la Superalma de todo, la Suprema Personalidad de Dios, y tiene innumerables cualidades trascendentales. También se concluye que, aunque indudablemente Él es una persona, no es un puruṣa de este mundo material. Los filósofos māyāvādīs no pueden entender que pueda existir una persona más allá del mundo material; por esa razón son impersonalistas. Pero aquí se explica con gran claridad que la Personalidad de Dios está más allá de la existencia material.

Texto

sa eṣa prakṛtiṁ sūkṣmāṁ
daivīṁ guṇa-mayīṁ vibhuḥ
yadṛcchayaivopagatām
abhyapadyata līlayā

Palabra por palabra

saḥ eṣaḥ—esa misma Suprema Personalidad de Dios; prakṛtim—energía material; sūkṣmām—sutil; daivīm—relacionada con Viṣṇu; guṇa-mayīm—tiene asignadas las tres modalidades de la naturaleza material; vibhuḥ—el más grande de los grandes; yadṛcchayā—por Su propia voluntad; iva—completamente; upagatām—obtenida; abhyapadyata—aceptó; līlayā—a modo de pasatiempo.

Traducción

A modo de pasatiempo, esa Suprema Personalidad de Dios, el más grande entre los grandes, aceptó la energía material sutil, que tiene asignadas las tres modalidades de la naturaleza material y que está relacionada con Viṣṇu.

Significado

En este verso es muy significativa la palabra guṇa-mayīm. Daivīm significa «la energía de la Suprema Personalidad de Dios», y guṇa-mayīm significa «que tiene asignadas las tres modalidades de la naturaleza material». Cuando la energía material de la Suprema Personalidad de Dios hace su aparición, esa energía guṇa-mayīm actúa como una manifestación de las energías de las tres modalidades; actúa como una cubierta. La energía emanada de la Suprema Personalidad de Dios se manifiesta de dos maneras: como emanación del Señor Supremo, o cubriendo el rostro del Señor. En el Bhagavad-gītā se dice que el mundo entero está sometido a la ilusión de las tres modalidades de la naturaleza material, y por ello las almas condicionadas comunes, cubiertas por esa energía, no pueden ver a la Suprema Personalidad de Dios. Se cita muy a propósito el ejemplo de una gran nube que puede aparecer de repente en el cielo. Esa nube se percibe de dos maneras: para el Sol, la nube es una creación de su energía, pero ante los ojos del hombre corriente común, en el estado condicionado, la nube es una cubierta; la nube impide ver el Sol. No se trata de que haya cubierto verdaderamente al Sol; solo está cubierta la visión del ser condicionado. De la misma manera, la energía material, māyā, cubre a las entidades vivientes comunes, aunque nunca puede cubrir al Señor Supremo, que está fuera del alcance de māyā. Esas almas condicionadas cubiertas son entidades vivientes individuales, y aquel de cuya energía se crea māyā es la Suprema Personalidad de Dios.

En otro pasaje del Śrīmad-Bhāgavatam, en el capítulo siete del Primer Canto, se afirma que Vyāsadeva, con su visión espiritual, vio al Señor Supremo y a la energía material situada detrás de Él. Esto indica que la energía material no puede cubrir al Señor, tal como las tinieblas no pueden cubrir al Sol. La jurisdicción que las tinieblas pueden cubrir, en comparación con la del Sol, es muy insignificante. Pueden cubrir una cueva pequeña, pero no el cielo abierto. De la misma manera, la capacidad de cubrir de la energía material es limitada, y no puede actuar sobre la Suprema Personalidad de Dios, a quien, por lo tanto, se conoce con el nombre de vibhu. Tal como el Sol acepta la aparición de una nube, el Señor acepta la aparición de la energía material con cierta periodicidad. Aunque para crear el mundo material se utiliza Su energía material, eso no significa que Él quede cubierto por esa energía. Aquellos que quedan cubiertos por la energía material reciben el nombre de almas condicionadas. El Señor acepta la energía material para Sus pasatiempos materiales de creación, mantenimiento y disolución. Pero el alma condicionada está cubierta; no puede entender que la Suprema Personalidad de Dios, la causa de todas las causas, existe más allá de esta energía material, tal como una persona poco inteligente no puede entender que más allá de la cubierta de nubes está la brillante luz del sol.

Texto

guṇair vicitrāḥ sṛjatīṁ
sa-rūpāḥ prakṛtiṁ prajāḥ
vilokya mumuhe sadyaḥ
sa iha jñāna-gūhayā

Palabra por palabra

guṇaiḥ—por las tres modalidades; vicitrāḥ—diversificada; sṛjatīm—creando; sa-rūpāḥ—con formas; prakṛtim—naturaleza material; prajāḥ—entidades vivientes; vilokya—habiendo visto; mumuhe—cayó víctima de la ilusión; sadyaḥ—al instante; saḥ—la entidad viviente; iha—en este mundo; jñāna-gūhayā—por el poder que tiene de cubrir el conocimiento.

Traducción

Diversificada por sus tres modalidades, la naturaleza material crea las formas de las entidades vivientes, quienes, viendo esto, caen víctimas del poder que tiene la energía ilusoria de cubrir el conocimiento.

Significado

La energía material tiene el poder de cubrir el conocimiento, pero este poder no puede actuar sobre la Suprema Personalidad de Dios. Solo puede actuar sobre prajāḥ, aquellos que nacen con cuerpos materiales, las almas condicionadas. La variedad de tipos de entidades vivientes depende de las modalidades de la naturaleza material, como se explica en el Bhagavad-gītā y otras Escrituras védicas. En el Bhagavad-gītā (7.12) se explica de forma muy clara que a la Suprema Personalidad de Dios no Le afectan las modalidades de la bondad, la pasión y la ignorancia, aunque nazcan de Él. En otras palabras, la energía que emana de la Suprema Personalidad de Dios no puede actuar sobre Él; actúa sobre las almas condicionadas, que están cubiertas por la energía material. El Señor es el padre de todas las entidades vivientes, porque Él fecunda la energía material con las almas condicionadas. De este modo, las almas condicionadas obtienen cuerpos creados por la energía material, mientras que el padre de las entidades vivientes está aparte de las tres modalidades.

En el verso anterior se afirmó que la Suprema Personalidad de Dios aceptó la energía material para poder mostrar Sus pasatiempos a las entidades vivientes que quisieron disfrutar de la energía material y dominarla. El mundo fue creado mediante la energía material del Señor para el supuesto disfrute de dichas entidades vivientes. La cuestión de por qué se creó el mundo material para el sufrimiento de las almas condicionadas es muy compleja. En el verso anterior, la palabra līlayā, que significa «para los pasatiempos del Señor», nos da un indicio. El Señor quiere corregir el temperamento disfrutador de las almas condicionadas. En el Bhagavad-gītā se afirma que no hay más disfrutador que la Suprema Personalidad de Dios. De modo que esta energía material se crea para todo aquel que pretenda disfrutar. Aquí se puede citar un ejemplo: No hay necesidad de que el gobierno cree un departamento específico de policía, pero como es un hecho que algunos ciudadanos no aceptarán las leyes del estado, se necesita un organismo que trate con los criminales. No es necesario, pero al mismo tiempo es necesario. De la misma manera, no había necesidad de crear el mundo material para que las almas condicionadas sufriesen en él, pero al mismo tiempo hay algunas entidades vivientes, que reciben el nombre de nitya-baddhas, que son eternamente condicionadas. Decimos que han estado condicionadas desde hace un tiempo inmemorial porque no se puede averiguar cuantísimo tiempo hace que la parte integral del Señor Supremo, la entidad viviente, se rebeló contra la supremacía del Señor.

Es un hecho que hay dos clases de hombres: aquellos que obedecen las leyes del Señor Supremo, y aquellos que son ateos o agnósticos, que no aceptan la existencia de Dios y quieren crear sus propias leyes. Estos quieren establecer que cualquiera puede crear sus propias leyes o su propio sendero religioso. Sin remontarnos al comienzo de la existencia de estas dos clases, podemos dar por sentado que algunas entidades vivientes se levantaron contra las leyes del Señor. Esas entidades reciben el nombre de almas condicionadas, pues están condicionadas por las tres modalidades de la naturaleza material. Por esa razón, aquí se usan las palabras guṇair vicitrāḥ.

En el mundo material hay 8 400 000 especies de vida. Como almas espirituales, todas son trascendentales al mundo material. Entonces, ¿por qué se manifiestan en diferentes estados de vida? Aquí se da la respuesta: están sometidas al hechizo de las tres modalidades de la naturaleza material. Puesto que fueron creadas por la energía material, sus cuerpos están hechos de los elementos materiales. La identidad espiritual, al ser cubierta por el cuerpo material, se pierde, y por eso aquí se emplea la palabra mumuhe, que indica que han olvidado su propia identidad espiritual. Este olvido de la identidad espiritual se da en las jīvas, o almas, que están condicionadas, debido a que la energía de la naturaleza material las cubre. Otra palabra que se emplea es jñāna-gūhayā. Gūhā significa «cobertura». Debido a que el conocimiento de las diminutas almas condicionadas está cubierto, estas se manifiestan en muchas diferentes especies de vida. En el capítulo siete del Primer Canto del Śrīmad-Bhāgavatam se dice: «Las entidades vivientes están influenciadas por la ilusión de la energía material». En los Vedas también se afirma que las entidades vivientes eternas están cubiertas por distintas modalidades y que reciben el nombre de entidades vivientes de tres colores: el rojo, el blanco y el azul. El rojo representa la modalidad de la pasión; el blanco, la modalidad de la bondad; y el azul, la modalidad de la ignorancia. Esas modalidades de la naturaleza material pertenecen a la energía material, y por ello las entidades vivientes sometidas a esas distintas modalidades de la naturaleza material tienen distintas clases de cuerpos materiales. Como han olvidado su identidad espiritual, creen que son el cuerpo material. Para el alma condicionada, «yo» significa el cuerpo material. Eso se denomina moha, confusión.

En el Kaṭha Upaniṣad se dice repetidamente que la influencia de la naturaleza material nunca afecta a la Suprema Personalidad de Dios. En cambio, las almas condicionadas, las diminutas e infinitesimales partes integrales del Supremo, se ven afectadas por la influencia de la naturaleza material y aparecen en distintos cuerpos bajo la influencia de las modalidades materiales.

Texto

evaṁ parābhidhyānena
kartṛtvaṁ prakṛteḥ pumān
karmasu kriyamāṇeṣu
guṇair ātmani manyate

Palabra por palabra

evam—de este modo; para—distinta; abhidhyānena—por la identificación; kartṛtvam—la ejecución de actividades; prakṛteḥ—de la naturaleza material; pumān—la entidad viviente; karmasu kriyamāṇeṣu—mientras se están ejecutando las actividades; guṇaiḥ—por las tres modalidades; ātmani—a sí misma; manyate—considera.

Traducción

A causa del olvido, la entidad viviente trascendental cree que la influencia de la energía material es su campo de actividades, y con esta motivación, se atribuye erróneamente las actividades.

Significado

La olvidadiza entidad viviente puede compararse con un hombre que se ha vuelto loco bajo la influencia de una enfermedad, o con un hombre poseído por fantasmas, que actúa sin control y aun así piensa que se controla. Bajo la influencia de la naturaleza material, el alma condicionada queda absorta en la conciencia material. En ese estado de conciencia, el alma condicionada cree que todo lo que se hace bajo la influencia de la energía material es su propia actividad. En realidad, el alma, en su estado puro de existencia, debe ser consciente de Kṛṣṇa. Cuando una persona no actúa con conciencia de Kṛṣṇa, quiere decir que lo hace con conciencia material. La conciencia no se puede matar, pues es la característica de la entidad viviente. Lo que hay que hacer es purificar la conciencia material. La forma de alcanzar la liberación consiste en aceptar como amo a Kṛṣṇa, el Señor Supremo, y cambiar la modalidad de la conciencia, de conciencia material a conciencia de Kṛṣṇa.

Texto

tad asya saṁsṛtir bandhaḥ
pāra-tantryaṁ ca tat-kṛtam
bhavaty akartur īśasya
sākṣiṇo nirvṛtātmanaḥ

Palabra por palabra

tat—del concepto erróneo; asya—del alma condicionada; saṁsṛtiḥ—vida condicionada; bandhaḥ—cautiverio; pāra-tantryam—subordinación; ca—y; tat-kṛtam—hecha por esa; bhavati—es; akartuḥ—del que no actúa; īśasya—independiente; sākṣiṇaḥ—el testigo; nirvṛta-ātmanaḥ—dichosa por naturaleza.

Traducción

La conciencia material es la causa de la vida condicionada, en la cual la energía material impone una serie de condicionamientos a la entidad viviente. Aunque el alma espiritual no hace nada y es trascendental a esas actividades, se ve de este modo afectada por la vida condicionada.

Significado

El filósofo māyāvādī, que no distingue entre el Espíritu Supremo y el espíritu individual, dice que la existencia condicionada de la entidad viviente es su līlā, su pasatiempo. Pero la palabra «pasatiempo» lleva implícita su referencia a las actividades del Señor. Los māyāvādīs no usan la palabra correctamente, y dicen que la entidad viviente, incluso en un cuerpo de cerdo, que se alimenta a base de excremento, está disfrutando también de sus pasatiempos. Esa interpretación es de lo más peligrosa. En realidad, el Señor Supremo es el líder y sustentador de todas las entidades vivientes. Sus pasatiempos son trascendentales a cualquier actividad material. Esos pasatiempos del Señor no pueden rebajarse al nivel de las actividades condicionadas de las entidades vivientes. En la vida condicionada, la entidad viviente en realidad es como un esclavo en manos de la energía material. Lo que la energía material ordena, el alma condicionada lo hace. No es responsable de ello; no es más que el testigo de la acción, pero está forzada a actuar de ese modo por la ofensa que ha cometido en su relación eterna con Kṛṣṇa. Por esa razón, el Señor Kṛṣṇa dice en el Bhagavad-gītā que māyā, Su energía material, es tan poderosa que es insuperable. Pero cuando la entidad viviente entiende simplemente que su posición constitucional es servir a Kṛṣṇa, y trata de basar sus acciones en ese principio, por muy condicionada que esté, la influencia de māyā se desvanece de inmediato. Esto se afirma claramente en el capítulo siete del Bhagavad-gītā: Kṛṣṇa Se hace cargo de todo aquel que se entrega a Él desamparadamente, y de este modo se elimina la influencia de māyā, la vida condicionada.

En realidad, el alma espiritual es sac-cid-ānanda: eterna, plena de bienaventuranza y plena de conocimiento. Sin embargo, bajo las garras de māyā, experimenta continuamente los sufrimientos del nacimiento, la muerte, las enfermedades y la vejez. La persona debe ser seria para curar ese condicionamiento de la existencia material y pasar al estado de conciencia de Kṛṣṇa, pues de esa manera su largo sufrimiento puede mitigarse sin dificultad. En resumen, el sufrimiento del alma condicionada se debe a su apego a la naturaleza material. Ese apego por la materia debe transferirse a Kṛṣṇa.

Texto

kārya-kāraṇa-kartṛtve
kāraṇaṁ prakṛtiṁ viduḥ
bhoktṛtve sukha-duḥkhānāṁ
puruṣaṁ prakṛteḥ param

Palabra por palabra

kārya—el cuerpo; kāraṇa—los sentidos; kartṛtve—en relación con los semidioses; kāraṇam—la causa; prakṛtim—la naturaleza material; viduḥ—los eruditos entienden; bhoktṛtve—en relación con la percepción; sukha—de felicidad; duḥkhānām—y de aflicción; puruṣam—el alma espiritual; prakṛteḥ—a la naturaleza material; param—trascendental.

Traducción

La naturaleza material es la causa del cuerpo material y de esos sentidos del alma condicionada, así como también de los semidioses, las deidades que rigen esos sentidos. Esto lo entienden los hombres eruditos. La causa de los sentimientos de felicidad y aflicción del alma, que es trascendental por naturaleza, es la propia alma espiritual.

Significado

En el Bhagavad-gītā se dice que el Señor, cuando desciende al mundo material, viene como una persona por medio de Su propia energía, ātma-māyā. Ninguna energía superior Le fuerza a venir. Viene por Su propia voluntad, y esto puede recibir el nombre de līlā, Su pasatiempo. Pero aquí se afirma claramente que el alma condicionada se ve forzada a tomar un determinado tipo de cuerpo y de sentidos bajo la influencia de las tres modalidades de la naturaleza material. El cuerpo que recibe no depende de su elección. En otras palabras, el alma condicionada no puede elegir libremente; tiene que aceptar un determinado tipo de cuerpo según su karma. Pero ante reacciones físicas como las que se sienten en la felicidad y en la aflicción, debemos entender que su causa es la propia alma espiritual. Si así lo desea, el alma espiritual puede cambiar esta vida condicionada de dualidades, si escoge servir a Kṛṣṇa. La entidad viviente es la causa de su propio sufrimiento, pero también puede ser la causa de su felicidad eterna. Cuando quiere ser consciente de Kṛṣṇa, la potencia interna, la energía espiritual del Señor, le ofrece un cuerpo apropiado, y cuando quiere dar satisfacción a sus sentidos, se le ofrece un cuerpo material. De este modo, si acepta un cuerpo espiritual o un cuerpo material queda a su libre arbitrio, pero una vez aceptado, tiene que disfrutar o sufrir las consecuencias. El planteamiento del filósofo māyāvādī es que la entidad viviente, cuando acepta un cuerpo de cerdo, está disfrutando de sus pasatiempos. Esta teoría, sin embargo, no puede aceptarse, porque el sentido implícito en la palabra «pasatiempo» es de «aceptar voluntariamente para disfrutar». Por lo tanto, esa interpretación lleva a engaño. La aceptación forzosa de sufrimientos no es un pasatiempo. Los pasatiempos del Señor y la aceptación de la reacción kármica por parte de la entidad viviente no están al mismo nivel.

Texto

devahūtir uvāca
prakṛteḥ puruṣasyāpi
lakṣaṇaṁ puruṣottama
brūhi kāraṇayor asya
sad-asac ca yad-ātmakam

Palabra por palabra

devahūtiḥ uvāca—Devahūti dijo; prakṛteḥ—de Sus energías; puruṣasya—de la Persona Suprema; api—también; lakṣaṇam—características; puruṣa-uttama—¡oh, Suprema Personalidad de Dios!; brūhi—ten la bondad de explicar; kāraṇayoḥ—causas; asya—de la creación; sat-asat—manifiesta y no manifiesta; ca—y; yat-ātmakam—de las cuales consta.

Traducción

Devahūti dijo: ¡Oh, Suprema Personalidad de Dios!, ten la bondad de explicar las características de la Persona Suprema y de Sus energías, pues estas son las dos causas de esta creación manifiesta y no manifiesta.

Significado

Prakṛti, la naturaleza material, está relacionada con el Señor Supremo, y a la vez, con las entidades vivientes, tal como una mujer está relacionada con su marido como esposa y con sus hijos como madre. En el Bhagavad-gītā el Señor dice que Él fecunda a la madre naturaleza con hijos, las entidades vivientes, y a continuación se manifiestan todas las especies de entidades vivientes. Ya se ha explicado la relación de todas las entidades vivientes con la naturaleza material. Ahora Devahūti quiere entender la relación entre la naturaleza material y el Señor Supremo. Se explica que el producto de esa relación es el mundo material manifestado y no manifestado. El mundo material no manifestado es el mahat-tattva sutil, del cual ha surgido la manifestación material.

En las Escrituras védicas se dice que el Señor Supremo fecunda con Su mirada a la energía material total, y que entonces de la naturaleza material nace todo. En el capítulo nueve del Bhagavad-gītā se confirma también que la naturaleza actúa bajo Su mirada, adhyakṣeṇa: bajo Su dirección y por Su voluntad. La naturaleza no actúa ciegamente. Devahūti, después de entender la posición de las almas condicionadas en relación con la naturaleza material, quiso conocer cómo actúa la naturaleza bajo la dirección del Señor, y qué relación hay entre la naturaleza material y el Señor. En otras palabras, quiso conocer las características del Señor Supremo en relación con la naturaleza material.

Ciertamente, la relación entre las entidades vivientes y la materia no está al mismo nivel que la relación entre el Señor Supremo y la materia, aunque los māyāvādīs puede que interpreten las cosas de ese modo. Cuando se dice que las entidades vivientes son víctimas de la confusión, los filósofos māyāvādīs atribuyen la misma confusión al Señor Supremo. Pero esa atribución no es correcta. El Señor nunca está confundido. Esa es la diferencia entre personalistas e impersonalistas. A Devahūti no le falta inteligencia. Tiene la suficiente inteligencia como para entender que las entidades vivientes no están al mismo nivel que el Señor Supremo. Siendo infinitesimales, las entidades vivientes quedan confundidas o condicionadas por la naturaleza material, pero eso no significa que el Señor Supremo también esté condicionado o confundido. La diferencia entre el alma condicionada y el Señor es que el Señor es el Señor, el amo de la naturaleza material, y por lo tanto no está sujeto a su control. Ni la naturaleza espiritual ni la naturaleza material ejercen su control sobre Él. Él es el controlador supremo, y no se Le puede comparar con las entidades vivientes comunes, que están bajo el control de las leyes de la naturaleza material.

En este verso se emplean dos palabras: sat y asat. La manifestación cósmica es asat, no existe, pero la energía material del Señor Supremo es sat, existe siempre. La naturaleza material existe siempre en su forma sutil como energía del Señor, pero a veces manifiesta esta naturaleza inexistente o de existencia temporal, el cosmos. Puede establecerse una analogía: El padre y la madre existen, pero a veces la madre engendra hijos. Similarmente, la manifestación cósmica, que viene de la naturaleza material no manifestada del Señor Supremo, aparece a veces y de nuevo desaparece. Pero la naturaleza material existe siempre, y el Señor es la causa suprema de las dos manifestaciones del mundo material, la densa y la sutil.

Texto

śrī-bhagavān uvāca
yat tat tri-guṇam avyaktaṁ
nityaṁ sad-asad-ātmakam
pradhānaṁ prakṛtiṁ prāhur
aviśeṣaṁ viśeṣavat

Palabra por palabra

śrī-bhagavān uvāca—la Suprema Personalidad de Dios dijo; yat—ahora, además; tat—esa; tri-guṇam—combinación de las tres modalidades; avyaktam—no manifestada; nityam—eterna; sat-asat-ātmakam—que consta de causa y efecto; pradhānam—el pradhāna; prakṛtim—prakṛti; prāhuḥ—dan el nombre de; aviśeṣam—no diferenciada; viśeṣa-vat—que posee diferencias.

Traducción

La Suprema Personalidad de Dios dijo: La combinación eterna no manifestada de las tres modalidades es la causa del estado manifestado, y recibe el nombre de pradhāna. En el estado de existencia manifestada se denomina prakṛti.

Significado

El Señor nos señala la naturaleza material en su estado sutil, que se denomina pradhāna, y analiza ese pradhāna. La explicación de pradhāna y prakṛti es que pradhāna es el conjunto total sutil y no diferenciado de todos los elementos materiales. Podemos entender que en él están contenidos los elementos materiales en su totalidad, aunque no diferenciados. Cuando los elementos materiales se manifiestan por la interacción de las tres modalidades de la naturaleza material, el resultado de esa manifestación se denomina prakṛti. Los impersonalistas dicen que en el Brahman no hay diversidad ni diferencias. Podría decirse que el pradhāna es el estado Brahman, pero en realidad, el estado Brahman no es el pradhāna. El pradhāna es distinto del Brahman, porque en el Brahman no existen las modalidades materiales de la naturaleza. Podría darse el argumento de que el mahat-tattva también es diferente del pradhāna, porque en el mahat-tattva hay manifestaciones. Sin embargo, aquí se da la verdadera explicación del pradhāna: Cuando la causa y el efecto no se han manifestado claramente (avyakta), en el conjunto de todos los elementos no aparece reacción, y ese estado de la naturaleza material recibe el nombre de pradhāna. El pradhāna no es el elemento tiempo, pues en el elemento tiempo hay acciones y reacciones, creación y aniquilación. Ni tampoco es la jīva, la potencia marginal constituida por las entidades vivientes, es decir, las entidades vivientes condicionadas y con designaciones, pues las designaciones de las entidades vivientes no son eternas. Un adjetivo que se emplea en relación con esto es nitya, que indica eternidad. Por lo tanto, la condición de la naturaleza material inmediatamente anterior a su manifestación se denomina pradhāna.

Texto

pañcabhiḥ pañcabhir brahma
caturbhir daśabhis tathā
etac catur-viṁśatikaṁ
gaṇaṁ prādhānikaṁ viduḥ

Palabra por palabra

pañcabhiḥ—con los cinco (elementos densos); pañcabhiḥ—los cinco (elementos sutiles); brahma—Brahman; caturbhiḥ—los cuatro (sentidos internos); daśabhiḥ—los diez (cinco sentidos para adquirir conocimiento y cinco órganos de acción); tathā—de ese modo; etat—este; catuḥ-viṁśatikam—que consta de veinticuatro elementos; gaṇam—agregado; prādhānikam—que componen el pradhāna; viduḥ—conocen.

Traducción

El agregado de los elementos, compuesto por los cinco elementos densos, los cinco elementos sutiles, los cuatro sentidos internos, los cinco sentidos de adquirir conocimiento y los cinco órganos externos de acción, recibe el nombre de pradhāna.

Significado

Según el Bhagavad-gītā, el conjunto total de los veinticuatro elementos aquí enumerados recibe el nombre de yonir mahad brahma. Este yonir mahad brahma es fecundado con el conjunto total de las entidades vivientes, y estas nacen con diversas formas, empezando por Brahmā y descendiendo hasta la insignificante hormiga. El conjunto total de los veinticuatro elementos, el pradhāna, se define también como yonir mahad brahma en el Śrīmad-Bhāgavatam y otras Escrituras védicas; es la fuente del nacimiento y de la subsistencia de todas las entidades vivientes.

Texto

mahā-bhūtāni pañcaiva
bhūr āpo ’gnir marun nabhaḥ
tan-mātrāṇi ca tāvanti
gandhādīni matāni me

Palabra por palabra

mahā-bhūtāni—los elementos densos; pañca—cinco; eva—exactamente; bhūḥ—tierra; āpaḥ—agua; agniḥ—fuego; marut—aire; nabhaḥ—éter; tat-mātrāṇi—los elementos sutiles; ca—también; tāvanti—tantos; gandha-ādīni—aroma, etc. (sabor, color, sensación del tacto y sonido); matāni—considerados; me—por Mí.

Traducción

Hay cinco elementos densos: tierra, agua, fuego, aire y éter. También hay cinco elementos sutiles: olor, sabor, color, sensación del tacto, y sonido.

Texto

indriyāṇi daśa śrotraṁ
tvag dṛg rasana-nāsikāḥ
vāk karau caraṇau meḍhraṁ
pāyur daśama ucyate

Palabra por palabra

indriyāṇi—los sentidos; daśa—diez; śrotram—el sentido del oído; tvak—el sentido del tacto; dṛk—el sentido de la vista; rasana—el sentido del gusto; nāsikāḥ—el sentido del olfato; vāk—el órgano del habla; karau—las manos; caraṇau—los órganos locomotores (piernas); meḍhram—el órgano generativo; pāyuḥ—el órgano de evacuación; daśamaḥ—el décimo; ucyate—recibe el nombre.

Traducción

Los sentidos de adquisición de conocimiento y los órganos de acción son diez: el sentido auditivo, el sentido del gusto, el sentido del tacto, el sentido de la vista, el sentido del olfato, el órgano activo del habla, los órganos activos de trabajo, y los órganos para trasladarse, engendrar y evacuar.

Texto

mano buddhir ahaṅkāraś
cittam ity antar-ātmakam
caturdhā lakṣyate bhedo
vṛttyā lakṣaṇa-rūpayā

Palabra por palabra

manaḥ—la mente; buddhiḥ—inteligencia; ahaṅkāraḥ—ego; cittam—conciencia; iti—de este modo; antaḥ-ātmakam—los sentidos sutiles o internos; catuḥ-dhā—que tienen cuatro aspectos; lakṣyate—se observa; bhedaḥ—la diferencia; vṛttyā—por sus funciones; lakṣaṇa-rūpayā—representando diferentes características.

Traducción

Los sentidos sutiles o internos, se experimentan en cuatro aspectos, en la forma de mente, inteligencia, ego y conciencia contaminada. Se diferencian entre sí solamente por sus distintas funciones, pues representan distintas características.

Significado

Los cuatro sentidos internos que aquí se mencionan, los sentidos sutiles, se definen en virtud de sus distintas características. Cuando la contaminación material afecta a la conciencia pura, y cuando la identificación con el cuerpo es preponderante, se dice que la persona está bajo la influencia del ego falso. La conciencia es la función del alma, y por lo tanto, tras la conciencia está el alma. La conciencia afectada por la contaminación material se denomina ahaṅkāra.

Texto

etāvān eva saṅkhyāto
brahmaṇaḥ sa-guṇasya ha
sanniveśo mayā prokto
yaḥ kālaḥ pañca-viṁśakaḥ

Palabra por palabra

etāvān—todos estos; eva—hasta ahora; saṅkhyātaḥ—enumerados; brahmaṇaḥ—del Brahman; sa-guṇasya—con cualidades materiales; ha—en verdad; sanniveśaḥ—disposición; mayā—por Mí; proktaḥ—hablados; yaḥ—los cuales; kālaḥ—tiempo; pañca-viṁśakaḥ—el vigesimoquinto.

Traducción

Todos estos elementos en conjunto constituyen lo que se llama el Brahman cualitativo. El elemento mezclador, el tiempo, se cuenta como vigésimo quinto elemento.

Significado

Según la versión védica, más allá del Brahman no existe nada. Sarvaṁ khalv idaṁ brahma (Chāndogya Upaniṣad 3.14.1). También se afirma en el Viṣṇu Purāṇa que todo lo que vemos es parasya brahmaṇaḥ śaktiḥ: Todo es una expansión de la energía de la Suprema Verdad Absoluta, el Brahman. Cuando el Brahman se mezcla con las tres cualidades de la bondad, la pasión y la ignorancia, el resultado es la expansión material, que a veces recibe el nombre de Brahman saguṇa, y que consta de esos veinticinco elementos. En el Brahman nirguṇa, donde no hay contaminación material, es decir, en el mundo espiritual, no están presentes las tres modalidades (bondad, pasión e ignorancia). Allí donde hay Brahman nirguṇa, prevalece únicamente la bondad sin mezcla. El sistema de filosofía sāṅkhya explica que el Brahman saguṇa consta de veinticinco elementos, entre los que incluye el factor tiempo (pasado, presente y futuro).

Texto

prabhāvaṁ pauruṣaṁ prāhuḥ
kālam eke yato bhayam
ahaṅkāra-vimūḍhasya
kartuḥ prakṛtim īyuṣaḥ

Palabra por palabra

prabhāvam—la influencia; pauruṣam—de la Suprema Personalidad de Dios; prāhuḥ—han dicho; kālam—el factor tiempo; eke—algunos; yataḥ—del cual; bhayam—temen; ahaṅkāra-vimūḍhasya—ilusionada por el ego falso; kartuḥ—del alma individual; prakṛtim—naturaleza material; īyuṣaḥ—habiendo entrado en contacto.

Traducción

La influencia de la Suprema Personalidad de Dios se percibe en el factor tiempo, que provoca el temor a la muerte debido al ego falso del alma ilusionada que ha entrado en contacto con la naturaleza material.

Significado

El temor de la entidad viviente a la muerte se debe a su ego falso de identificarse con el cuerpo. Todo el mundo teme a la muerte. En realidad, para el alma espiritual no existe la muerte, pero estamos absortos en la identificación del cuerpo con el ser, y debido a ello nace el temor a la muerte. En el Śrīmad-Bhāgavatam (11.2.37) se afirma también: bhayaṁ dvitīyābhiniveśataḥ syāt. Dvitīya se refiere a la materia, que está más allá del espíritu. La materia es la manifestación secundaria del espíritu, pues la materia se produce del espíritu. Tal como la causa de los elementos materiales anteriormente enumerados es el Señor Supremo, es decir, el Espíritu Supremo, el cuerpo también es un producto del alma espiritual. Por consiguiente, se dice que el cuerpo material es dvitīya: «el segundo». Aquel que esta absorto en ese segundo elemento, en esa segunda manifestación del espíritu, tiene miedo de la muerte. Para aquel que está plenamente convencido de que él no es el cuerpo, el miedo a la muerte no tiene razón de ser, porque el alma espiritual no muere.

Si se ocupa en las actividades espirituales del servicio devocional, el alma espiritual se libera por completo del plano del nacimiento y la muerte. Como resultado, se situará en una posición de plena libertad espiritual, más allá del cuerpo material. El miedo a la muerte es la acción del kāla, el factor tiempo, que representa la influencia de la Suprema Personalidad de Dios. En otras palabras, el tiempo es destructivo. Todo lo creado está sujeto a la destrucción y a la disolución, que es la acción del tiempo. El tiempo es una representación del Señor, y también nos hace recordar que debemos entregarnos al Señor. El Señor, en la forma del tiempo, habla a todas las almas condicionadas. En el Bhagavad-gītā Él dice que el problema del nacimiento y la muerte desaparece para quien se entrega a Él. Por lo tanto, debemos considerar que el factor tiempo es la Suprema Personalidad de Dios que Se presenta ante nosotros. Esto se explica de un modo más detallado en el siguiente verso.

Texto

prakṛter guṇa-sāmyasya
nirviśeṣasya mānavi
ceṣṭā yataḥ sa bhagavān
kāla ity upalakṣitaḥ

Palabra por palabra

prakṛteḥ—de la naturaleza material; guṇa-sāmyasya—sin interacción de las tres modalidades; nirviśeṣasya—sin cualidades específicas; mānavi—¡oh, hija de Manu!; ceṣṭā—movimiento; yataḥ—de quien; saḥ—Él; bhagavān—la Suprema Personalidad de Dios; kālaḥ—tiempo; iti—de este modo; upalakṣitaḥ—se designa.

Traducción

Mi querida madre, ¡oh, hija de Svāyambhuva Manu!, como te he explicado, el factor tiempo es la Suprema Personalidad de Dios, de quien se inicia la creación como resultado de la agitación de la naturaleza neutra no manifestada.

Significado

Se está explicando el estado no manifestado de la naturaleza material, el pradhāna. El Señor dice que el estado no manifestado de la naturaleza material comienza a manifestarse de diversas formas cuando es agitado por la mirada de la Suprema Personalidad de Dios. Antes de esa agitación, permanece en el estado neutro, sin interacción de las tres modalidades de la naturaleza material. En otras palabras, sin el contacto de la Suprema Personalidad de Dios, la naturaleza material no puede producir diversidad alguna de manifestaciones. Esto se explica muy bien en el Bhagavad-gītā. La Suprema Personalidad de Dios es la causa de los productos de la naturaleza material. Sin Su contacto, la naturaleza material no puede producir nada.

También en el Caitanya-caritāmṛta se da un ejemplo muy apropiado a este respecto: Las protuberancias del cuello de la cabra, aunque parecen pezones, no dan leche. Análogamente, el científico material se maravilla ante las acciones y reacciones de la naturaleza material, pero esta no puede actuar sin el elemento agitador, el tiempo, que es la representación de la Suprema Personalidad de Dios. Cuando el tiempo agita el estado neutro de la naturaleza material, esta comienza a producir diversidad de manifestaciones. En última instancia, se dice que la Suprema Personalidad de Dios es la causa de la creación. Tal como una mujer no puede producir hijos sin que un hombre la fecunde, la naturaleza material no puede producir o manifestar nada si la Suprema Personalidad de Dios, en la forma del factor tiempo, no la fecunda.

Texto

antaḥ puruṣa-rūpeṇa
kāla-rūpeṇa yo bahiḥ
samanvety eṣa sattvānāṁ
bhagavān ātma-māyayā

Palabra por palabra

antaḥ—dentro; puruṣa-rūpeṇa—en la forma de Superalma; kāla-rūpeṇa—en la forma de tiempo; yaḥ—aquel que; bahiḥ—fuera; samanveti—existe; eṣaḥ—Él; sattvānām—de todas las entidades vivientes; bhagavān—la Suprema Personalidad de Dios; ātma-māyayā—por medio de Sus potencias.

Traducción

Manifestando Sus potencias, la Suprema Personalidad de Dios ajusta todos esos distintos elementos, manteniéndose dentro como Superalma y fuera como tiempo.

Significado

Aquí se afirma que la Suprema Personalidad de Dios reside dentro del corazón como Superalma. Su posición se explica también en el Bhagavad-gītā: La Superalma permanece al lado del alma individual y actúa como testigo. Esto se confirma también en otra sección de las Escrituras védicas: En el árbol del cuerpo hay dos pájaros; uno es testigo, y el otro come los frutos del árbol. En el Bhagavad-gītā (13.23) se describe a Paramātmā, este puruṣa, que reside en el cuerpo del alma individual, como upadraṣṭā, el testigo, y anumantā, la autoridad que sanciona. El alma condicionada pasa por la felicidad y la aflicción que le corresponden al cuerpo dispuesto para ella por la energía externa del Señor Supremo. Pero Paramātmā, el ser viviente supremo, es distinto del alma condicionada. En el Bhagavad-gītā se Le describe como maheśvara, el Señor Supremo. Él es Paramātmā, no jīvātmā. Paramātmā significa «la Superalma», y acompaña al alma condicionada solo para sancionar sus actividades. El alma condicionada viene al mundo material para enseñorearse de la naturaleza material. Como no se puede hacer nada sin la sanción del Señor Supremo, Él vive con el alma jīva como testigo y sancionador. Él también es bhoktā; Él sustenta y mantiene al alma condicionada.

Puesto que las entidades vivientes son por constitución partes integrales de la Suprema Personalidad de Dios, el Señor es muy afectuoso con ellas. Desafortunadamente, la entidad viviente confundida o ilusionada por la influencia de la energía externa se olvida de su relación eterna con el Señor, pero tan pronto como cobra conciencia de su posición constitucional, se libera. La diminuta independencia del alma condicionada se manifiesta en su posición marginal. Si quiere, puede olvidar a la Suprema Personalidad de Dios y venir a la existencia material con un ego falso para enseñorearse de la naturaleza material, pero si lo prefiere, puede volver el rostro hacia el servicio del Señor. La entidad viviente individual recibe esa independencia. Tan pronto como vuelve el rostro hacia el Señor, su vida condicionada se termina, y obtiene el éxito en la vida; pero si abusa de su independencia, entra en la existencia material. Aun así, el Señor es tan bondadoso que permanece siempre con el alma condicionada como Superalma. El interés del Señor no es disfrutar o sufrir en el cuerpo material. Él permanece con la jīva simplemente como un sancionador y testigo, de modo que la entidad viviente pueda recibir los resultados, buenos o malos, de sus acciones.

Fuera del cuerpo del alma condicionada, la Suprema Personalidad de Dios permanece como el factor tiempo. En el sistema de filosofía sāṅkhya, hay veinticinco elementos. Los veinticuatro ya enumerados más el factor tiempo suman veinticinco. Algunos filósofos eruditos incluyen a la Superalma, lo que hace un total de veintiséis elementos.

Texto

daivāt kṣubhita-dharmiṇyāṁ
svasyāṁ yonau paraḥ pumān
ādhatta vīryaṁ sāsūta
mahat-tattvaṁ hiraṇmayam

Palabra por palabra

daivāt—por el destino de las almas condicionadas; kṣubhita—agitada; dharmiṇyām—cuyo equilibrio de modalidades; svasyām—Su propio; yonau—en el seno (la naturaleza material); paraḥ pumān—la Suprema Personalidad de Dios; ādhatta—fecundó; vīryam—semen (Su potencia interna); sā—ella (la naturaleza material); asūta—produjo; mahat-tattvam—el conjunto total de la inteligencia cósmica; hiraṇmayam—conocida con el nombre de Hiraṇmaya.

Traducción

Una vez que la Suprema Personalidad de Dios ha fecundado con Su potencia interna la naturaleza material, esta produce el conjunto total de la inteligencia cósmica, que se conoce con el nombre de Hiraṇmaya. Esto ocurre en la naturaleza material cuando los destinos de las almas condicionadas provocan su agitación.

Significado

Esta fecundación de la naturaleza material se describe en el Bhagavad-gītā (14.3). El factor primario de la naturaleza material es el mahat-tattva, la fuente que produce todas las diversidades. Esta parte de la naturaleza material, que recibe los nombres de pradhāna y Brahman, es fecundada por la Suprema Personalidad de Dios y produce diversidad de entidades vivientes. La naturaleza material recibe, en relación con esto, el nombre de Brahman, porque es un reflejo desvirtuado de la naturaleza espiritual.

En el Viṣṇu Purāṇa se explica que las entidades vivientes pertenecen a la naturaleza espiritual. La potencia del Señor Supremo es espiritual, y las entidades vivientes, aunque denominadas «potencia marginal», también son espirituales. Si no lo fuesen, esta explicación del acto de fecundar del Señor Supremo no podría hacerse. El Señor Supremo no pone Su semen en lo que no es espiritual, pero aquí se afirma que la Persona Suprema puso Su semen en la naturaleza material. Esto significa que las entidades vivientes son espirituales por naturaleza. Después de su fecundación, la naturaleza material produce todas las clases de entidades vivientes con toda diversidad de formas, empezando desde el Señor Brahmā, la criatura viviente más grande, hasta la insignificante hormiga. En el Bhagavad-gītā (14.4) se menciona claramente que la naturaleza material es sarva-yoniṣu. Esto significa que la naturaleza material es la madre de toda la diversidad de especies —semidioses, seres humanos, animales, pájaros y fieras (todo lo manifestado)—, y la Suprema Personalidad de Dios es el padre que aporta la semilla. Como norma general, se puede ver que el padre da vida al hijo, y la madre le da el cuerpo; aunque el padre da la semilla de la vida, el cuerpo se desarrolla en el vientre de la madre. Análogamente, el vientre de la naturaleza material se fecunda con entidades vivientes espirituales, pero los cuerpos, proporcionados por la naturaleza material, adoptan muchas formas de vida y especies diferentes. Aquí no se apoya la teoría de que los síntomas de la vida se manifiestan por la interacción de los veinticuatro elementos materiales. La fuerza viviente viene directamente de la Suprema Personalidad de Dios y es completamente espiritual. Por lo tanto, ningún avance científico material puede producir la vida. La fuerza viviente viene del mundo espiritual y no tiene nada que ver con la interacción de los elementos materiales.

Texto

viśvam ātma-gataṁ vyañjan
kūṭa-stho jagad-aṅkuraḥ
sva-tejasāpibat tīvram
ātma-prasvāpanaṁ tamaḥ

Palabra por palabra

viśvam—el universo; ātma-gatam—contenido en su interior; vyañjan—manifestando; kūṭa-sthaḥ—inmutable; jagat-aṅkuraḥ—la raíz de todas las manifestaciones cósmicas; sva-tejasā—por su propia refulgencia; apibat—absorbió; tīvram—densa; ātma-prasvāpanam—que había cubierto al mahat-tattva; tamaḥ—oscuridad.

Traducción

De este modo, el refulgente mahat-tattva, que contiene en su interior todos los universos, que es la raíz de todas las manifestaciones cósmicas y que no se destruye en el momento de la aniquilación, manifestó las diversidades, absorbiendo después la oscuridad que había cubierto su refulgencia en el momento de la disolución.

Significado

Como la existencia de la Suprema Personalidad de Dios es eterna, completamente bienaventurada y plena de conocimiento, Sus distintas energías también existen eternamente en estado latente. Por eso, una vez creado, el mahat-tattva manifestó el ego material y absorbió la oscuridad que había cubierto la manifestación cósmica en el momento de la disolución. Esta idea puede explicarse más detalladamente: Por la noche, una persona permanece inactiva, cubierta por la oscuridad, pero esa cobertura nocturna, el olvido característico del sueño, desaparece cuando se despierta por la mañana. De manera similar, el mahat-tattva, cuando aparece tras la noche de la disolución, manifiesta su refulgencia para exhibir la diversidad del mundo material.

Texto

yat tat sattva-guṇaṁ svacchaṁ
śāntaṁ bhagavataḥ padam
yad āhur vāsudevākhyaṁ
cittaṁ tan mahad-ātmakam

Palabra por palabra

yat—que; tat—esa; sattva-guṇam—la modalidad de la bondad; svaccham—lúcido; śāntam—sobrio; bhagavataḥ—de la Personalidad de Dios; padam—el estado de comprensión; yat—que; āhuḥ—se llama; vāsudeva-ākhyam—con el nombre vāsudeva; cittam—conciencia; tat—esa; mahat-ātmakam—se manifiesta en el mahat-tattva.

Traducción

En el mahat-tattva se manifiesta la modalidad de la bondad, que es el estado lúcido y sobrio en que se entiende a la Personalidad de Dios, y que generalmente recibe el nombre de vāsudeva o conciencia.

Significado

La manifestación vāsudeva, el estado en que se entiende a la Suprema Personalidad de Dios, se denomina śuddha-sattva: bondad pura. En el estado śuddha-sattva, no hay la menor traza de las otras cualidades, es decir, la pasión y la ignorancia. En las Escrituras védicas se habla de la expansión del Señor en las cuatro Personalidades de Dios: Vāsudeva, Saṅkarṣaṇa, Pradyumna y Aniruddha. Aquí, en la reaparición del mahat-tattva, se repiten las cuatro expansiones. Aquel que está dentro como Superalma Se expande en primer lugar como Vāsudeva.

El estado vāsudeva está libre de la más mínima traza de deseos materiales, y es el estado en que se puede entender a la Suprema Personalidad de Dios, el objetivo adbhuta mencionado en el Bhagavad-gītā. Ese es otro aspecto del mahat-tattva. La expansión vāsudeva también se denomina estado de conciencia de Kṛṣṇa, pues está libre de toda traza de pasión e ignorancia materiales. Ese estado de entendimiento lúcido ayuda a conocer a la Suprema Personalidad de Dios. Ese estado vāsudeva también recibe en el Bhagavad-gītā el nombre de kṣetra-jña, que se refiere tanto al conocedor del campo de actividades, como al Superconocedor. El ser viviente que ha ocupado un determinado tipo de cuerpo conoce ese cuerpo en particular, pero Vāsudeva, el Superconocedor, no solamente conoce un tipo de cuerpo, sino que conoce también el campo de actividades en todos los diferentes tipos de cuerpos. Para establecernos en una situación de conciencia lúcida, o conciencia de Kṛṣṇa, debemos adorar a Vāsudeva. Vāsudeva es Kṛṣṇa solo. Cuando está solo, Kṛṣṇa, o Viṣṇu, es Vāsudeva, sin que Su energía interna Le acompañe. En compañía de Su potencia interna, Él recibe el nombre de Dvārakādhīśa. Para tener la conciencia lúcida, o conciencia de Kṛṣṇa, hay que adorar a Vāsudeva. En el Bhagavad-gītā se explica también que, después de muchísimos nacimientos, la persona se entrega a Vāsudeva. Esa gran alma es muy poco frecuente.

Para liberarse del ego falso, hay que adorar a Saṅkarṣaṇa. A Saṅkarṣaṇa también se Le adora a través del Señor Śiva; las serpientes que cubren el cuerpo del Señor Śiva son representaciones de Saṅkarṣaṇa, y el Señor Śiva está siempre absorto en meditar en Saṅkarṣaṇa. Aquel que en realidad adora al Señor Śiva como devoto de Saṅkarṣaṇa puede liberarse del ego material falso. Quien desee liberarse de las perturbaciones mentales, debe adorar a Aniruddha. Con este mismo fin, en las Escrituras védicas se recomienda también la adoración al planeta Luna. Paralelamente, para tener la inteligencia fija, hay que adorar a Pradyumna, a quien se llega por medio de la adoración a Brahmā. Estas cuestiones se explican en las Escrituras védicas.

Texto

svacchatvam avikāritvaṁ
śāntatvam iti cetasaḥ
vṛttibhir lakṣaṇaṁ proktaṁ
yathāpāṁ prakṛtiḥ parā

Palabra por palabra

svacchatvam—transparencia; avikāritvam—ausencia de toda distracción; śāntatvam—serenidad; iti—de este modo; cetasaḥ—de la conciencia; vṛttibhiḥ—por característicos; lakṣaṇam—rasgos; proktam—llamados; yathā—como; apām—del agua; prakṛtiḥ—estado natural; parā—puro.

Traducción

Estos aspectos aparecen simultáneamente, tras la manifestación del mahat-tattva. Tal como el agua en su estado natural, antes de entrar en contacto con la tierra, es transparente, dulce y libre de agitación, también los rasgos característicos de la conciencia pura son la serenidad completa, la transparencia y la ausencia de distracción.

Significado

En el comienzo, la conciencia existe en su estado puro o de conciencia de Kṛṣṇa; la conciencia, inmediatamente después de la creación, no está contaminada. Pero, al ir aumentando la contaminación material, la conciencia va oscureciéndose. En el estado de conciencia pura, podemos percibir un leve reflejo de la Suprema Personalidad de Dios. Tal como en aguas mansas, transparentes y libres de impurezas podemos verlo todo con claridad, en el estado de conciencia pura, o conciencia de Kṛṣṇa, podemos ver las cosas tal como son. Podemos ver el reflejo de la Suprema Personalidad de Dios, y podemos ver también nuestra propia existencia. Ese estado de conciencia es muy agradable, transparente y pacífico. Al comienzo, la conciencia es pura.

Texto

mahat-tattvād vikurvāṇād
bhagavad-vīrya-sambhavāt
kriyā-śaktir ahaṅkāras
tri-vidhaḥ samapadyata
vaikārikas taijasaś ca
tāmasaś ca yato bhavaḥ
manasaś cendriyāṇāṁ ca
bhūtānāṁ mahatām api

Palabra por palabra

mahat-tattvāt—a partir del mahat-tattva; vikurvāṇāt—experimentando un cambio; bhagavat-vīrya-sambhavāt—producto de la evolución de la propia energía del Señor; kriyā-śaktiḥ—dotado de poder activo; ahaṅkāraḥ—el ego material; tri-vidhaḥ—de las tres clases; samapadyata—brotó; vaikārikaḥ—ego material influido por la bondad transformada; taijasaḥ—ego material influido por la pasión; ca—y; tāmasaḥ—ego material influido por la ignorancia; ca—también; yataḥ—del cual; bhavaḥ—el origen; manasaḥ—de la mente; ca—y; indriyāṇām—de los sentidos de acción y percepción; ca—y; bhūtānām mahatām—de los cinco elementos densos; api—también.

Traducción

Del mahat-tattva, producto de la evolución de la propia energía del Señor, brota el ego material, en el que predominan tres clases de poder activo: bueno, apasionado e ignorante. Esos tres tipos de ego material evolucionan para producir la mente, los sentidos de percepción, los órganos de acción y los elementos densos.

Significado

En el principio, a partir de la conciencia clara o estado puro de conciencia de Kṛṣṇa surgió la primera contaminación, que recibe el nombre de ego falso, la identificación entre el cuerpo y el ser. La entidad viviente existe en el estado natural consciente de Kṛṣṇa, pero su independencia marginal le permite olvidar a Kṛṣṇa. Originalmente existe el estado puro de conciencia de Kṛṣṇa, pero, por el abuso de la independencia marginal, surge la posibilidad de olvidar a Kṛṣṇa. Esto se manifiesta en la vida real; hay muchos ejemplos de personas conscientes de Kṛṣṇa que, súbitamente, cambian. En los Upaniṣads, por lo tanto, se afirma que el sendero de la vida espiritual es como el filo de una navaja. Es un ejemplo muy apropiado. Una navaja afilada es ideal para afeitarse la cara, pero tan pronto como dejamos de prestar atención a lo que estamos haciendo, dejamos de usar bien la navaja e inmediatamente nos cortamos.

No basta con llegar al estado de conciencia de Kṛṣṇa pura; además hay que ser muy cuidadoso. La menor falta de atención o de cuidado puede provocar la caída. Esa caída se debe al ego falso, que nace del estado de conciencia pura y se debe al abuso de la independencia. No podemos hacer conjeturas acerca de la causa que hace surgir el ego falso a partir de la conciencia pura. De hecho, siempre hay posibilidad de que eso ocurra, y por lo tanto, debemos ser muy cuidadosos. El ego falso es el principio básico de todas las actividades materiales, que se ejecutan bajo la influencia de las modalidades de la naturaleza material. Tan pronto como nos desviamos de la conciencia de Kṛṣṇa pura, nuestro enredo en las reacciones materiales aumenta. El enredo del materialismo es la mente material, y a partir de esa mente material se manifiestan los sentidos y órganos materiales.

Texto

sahasra-śirasaṁ sākṣād
yam anantaṁ pracakṣate
saṅkarṣaṇākhyaṁ puruṣaṁ
bhūtendriya-manomayam

Palabra por palabra

sahasra-śirasam—con mil cabezas; sākṣāt—directamente; yam—a quien; anantam—Ananta; pracakṣate—llaman; saṅkarṣaṇa-ākhyam—con el nombre de Saṅkarṣaṇa; puruṣam—la Suprema Personalidad de Dios; bhūta—los elementos densos; indriya—los sentidos; manaḥ-mayam—constituido por la mente.

Traducción

El triple ahaṅkāra, fuente de los elementos densos, la mente y los sentidos, es idéntico a ellos porque es su causa. Recibe el nombre de Saṅkarṣaṇa, quien es directamente el Señor Ananta de mil cabezas.

Texto

kartṛtvaṁ karaṇatvaṁ ca
kāryatvaṁ ceti lakṣaṇam
śānta-ghora-vimūḍhatvam
iti vā syād ahaṅkṛteḥ

Palabra por palabra

kartṛtvam—siendo el hacedor; karaṇatvam—siendo el instrumento; ca—y; kāryatvam—siendo el efecto; ca—también; iti—de este modo; lakṣaṇam—característico; śānta—sereno; ghora—activo; vimūḍhatvam—siendo torpe; iti—de ese modo; vā—o; syāt—pueda ser; ahaṅkṛteḥ—del ego falso.

Traducción

Este ego falso se caracteriza como hacedor, como instrumento, y como efecto. Según la influencia de las modalidades de la bondad, la pasión y la ignorancia, se le caracteriza también como sereno, activo o torpe.

Significado

El ego falso, ahaṅkāra, se transforma en los semidioses, los controladores que dirigen los asuntos materiales. La representación del ego falso como instrumento está en los diversos sentidos y órganos de los sentidos, y el resultado de la combinación de los semidioses y los sentidos es la producción de objetos materiales. En el mundo material estamos produciendo tantísimas cosas; eso se conoce como «progreso de la civilización», pero, de hecho, ese progreso es una manifestación del ego falso. La producción de todas las cosas materiales como objetos de disfrute se debe al ego falso. Debemos evitar que nuestra necesidad de objetos materiales aumente de un modo artificial. Un gran ācārya, Narottama dāsa Ṭhākura, se ha lamentado diciendo que si uno se desvía de la conciencia pura de Vāsudeva, o conciencia de Kṛṣṇa, se enreda en actividades materiales. Exactamente, usa las siguientes palabras: sat-saṅga chāḍi’ kainu asate vilāsa/ te-kāraṇe lāgila ye karma-bandha-phāṅsa: «He abandonado el estado de conciencia pura porque quise disfrutar en la manifestación material temporal; debido a ello me he enredado en la red de acciones y reacciones».

Texto

vaikārikād vikurvāṇān
manas-tattvam ajāyata
yat-saṅkalpa-vikalpābhyāṁ
vartate kāma-sambhavaḥ

Palabra por palabra

vaikārikāt—del ego falso influido por la bondad; vikurvāṇāt—transformándose; manaḥ—la mente; tattvam—principio; ajāyata—apareció; yat—cuyos; saṅkalpa—pensamientos; vikalpābhyām—y por las reflexiones; vartate—sucede; kāma-sambhavaḥ—el nacimiento del deseo.

Traducción

A partir del ego falso, y por influencia de la bondad, se produce otra transformación. Como resultado aparece la mente, cuyos pensamientos y reflexiones dan origen al deseo.

Significado

La mente se caracteriza por la determinación y el rechazo, que se deben a distintas clases de deseos. Deseamos lo que favorece nuestra complacencia de los sentidos, y rechazamos lo que no la favorece. La mente material no está fija, pero la misma mente puede fijarse si se ocupa en las actividades del proceso de conciencia de Kṛṣṇa. Por lo demás, mientras esté en el plano material, la mente oscila, y toda sus actividades de aceptar y rechazar son asat, temporales. Está escrito que aquel cuya mente no esté fija en el plano de conciencia de Kṛṣṇa debe oscilar entre la aceptación y el rechazo. Por muchas cualificaciones académicas que un hombre pueda poseer, mientras no tenga su conciencia fija en Kṛṣṇa, simplemente aceptará y rechazará, y nunca podrá fijar su mente en un tema determinado.

Texto

yad vidur hy aniruddhākhyaṁ
hṛṣīkāṇām adhīśvaram
śāradendīvara-śyāmaṁ
saṁrādhyaṁ yogibhiḥ śanaiḥ

Palabra por palabra

yat—mente, a la cual; viduḥ—se conoce; hi—en verdad; aniruddha-ākhyam—con el nombre de Aniruddha; hṛṣīkāṇām—de los sentidos; adhīśvaram—el regente supremo; śārada—del otoño; indīvara—como un loto azul; śyāmam—azulado; saṁrādhyam—al cual descubren; yogibhiḥ—los yogīs; śanaiḥ—gradualmente.

Traducción

La mente de la entidad viviente se conoce con el nombre de Señor Aniruddha, el regente supremo de los sentidos. Él posee una forma azul-negruzca semejante a la flor de loto que crece en el otoño. Los yogīs, lentamente, llegan a encontrarlo.

Significado

El sistema de yoga implica control de la mente, y el Señor de la mente es Aniruddha. Se explica que Aniruddha tiene cuatro brazos, con el cakra Sudarśana, la caracola, la maza y la flor de loto. Viṣṇu tiene veinticuatro formas, cada una con un nombre distinto. De esas veinticuatro formas, Saṅkarṣaṇa, Aniruddha, Pradyumna y Vāsudeva se describen muy bien en el Caitanya-caritāmṛta, donde se dice que a Aniruddha Le adoran los yogīs. La meditación en el vacío es un invento moderno del fértil cerebro de algún especulador. En realidad, el proceso de meditación del yoga, como en este verso se establece, debe fijarse en la forma de Aniruddha. Meditando en Aniruddha, podemos liberarnos de la agitación del rechazo y la aceptación. Cuando la mente está fija en Aniruddha, gradualmente adquirimos comprensión de Dios, y avanzamos hacia el estado puro de conciencia de Kṛṣṇa, que es la meta final del yoga.

Texto

taijasāt tu vikurvāṇād
buddhi-tattvam abhūt sati
dravya-sphuraṇa-vijñānam
indriyāṇām anugrahaḥ

Palabra por palabra

taijasāt—del ego falso influenciado por la pasión; tu—entonces; vikurvāṇāt—transformándose; buddhi—inteligencia; tattvam—principio; abhūt—nació; sati—¡oh, dama virtuosa!; dravya—objetos; sphuraṇa—que aparecen ante la vista; vijñānam—discerniendo; indriyāṇām—a los sentidos; anugrahaḥ—asistiendo.

Traducción

La inteligencia nace de la transformación del ego falso bajo la influencia de la pasión, ¡oh, dama virtuosa! Las funciones de la inteligencia son: ayudar a discernir la naturaleza de los objetos que se perciben, y ayudar a los sentidos.

Significado

La inteligencia es el poder discriminatorio de entender un objeto, y ayuda a los sentidos a seleccionar. Por consiguiente, la inteligencia se considera el amo de los sentidos. La perfección de la inteligencia se alcanza cuando se realizan de un modo estable actividades conscientes de Kṛṣṇa. Mediante el uso adecuado de la inteligencia, la conciencia se expande, y la última expresión de ese proceso es el estado de conciencia de Kṛṣṇa.

Texto

saṁśayo ’tha viparyāso
niścayaḥ smṛtir eva ca
svāpa ity ucyate buddher
lakṣaṇaṁ vṛttitaḥ pṛthak

Palabra por palabra

saṁśayaḥ—duda; atha—entonces; viparyāsaḥ—comprensión errónea; niścayaḥ—comprensión correcta; smṛtiḥ—memoria; eva—también; ca—y; svāpaḥ—sueño; iti—de este modo; ucyate—se dice; buddheḥ—de la inteligencia; lakṣaṇam—características; vṛttitaḥ—por sus funciones; pṛthak—diferentes.

Traducción

La duda, la comprensión errónea y la correcta, el sueño y la memoria, según determinan sus diferentes funciones, se explica que son las distintas características de la inteligencia.

Significado

La duda es una de las funciones importantes de la inteligencia; la aceptación ciega no es prueba de inteligencia. Por eso es muy importante la palabra saṁśaya; para cultivar la inteligencia, inicialmente hay que tener dudas. Pero cuando la información se recibe de la fuente correcta, dudar no es muy favorable. En el Bhagavad-gītā el Señor dice que dudar de las palabras de la autoridad es causa de perdición.

Como se explica en el sistema de yoga de Patañjali, pramāṇa-viparyaya-vikalpa-nidra-smṛtyaḥ. Solo por medio de la inteligencia pueden entenderse las cosas tal como son. Solo por medio de la inteligencia podemos entender si somos el cuerpo o no. El estudio para determinar si nuestra identidad es espiritual o material comienza con la duda. La identificación falsa con el cuerpo se detecta cuando podemos analizar nuestra verdadera posición. Eso es viparyāsa. Una vez detectada la identificación falsa, podemos entender la identificación verdadera. Aquí se explica que el entendimiento verdadero es niścayaḥ, el conocimiento comprobado experimentalmente. Ese conocimiento experimental puede obtenerlo aquel que ha entendido el conocimiento falso. Mediante el conocimiento experimental o comprobado, podemos entender que no somos el cuerpo, sino alma espiritual.

Smṛti significa «memoria», y svāpa significa «sueño». El sueño también es necesario para mantener el funcionamiento correcto de la inteligencia. Sin sueño, el cerebro no puede funcionar bien. En el Bhagavad-gītā se menciona especialmente que las personas que regulan el comer, el dormir y las demás necesidades del cuerpo en sus justas proporciones, obtienen grandes éxitos en el proceso de yoga. Estos son algunos aspectos del estudio analítico de la inteligencia, según se explican tanto en el sistema de yoga de Patañjali como en el sistema de filosofía sāṅkhya de Kapiladeva en el Śrīmad-Bhāgavatam.

Texto

taijasānīndriyāṇy eva
kriyā-jñāna-vibhāgaśaḥ
prāṇasya hi kriyā-śaktir
buddher vijñāna-śaktitā

Palabra por palabra

taijasāni—producidos a partir del egoísmo influenciado por la modalidad de la pasión; indriyāṇi—los sentidos; eva—ciertamente; kriyā—acción; jñāna—conocimiento; vibhāgaśaḥ—de acuerdo con; prāṇasya—de la energía vital; hi—ciertamente; kriyā-śaktiḥ—los sentidos de acción; buddheḥ—de la inteligencia; vijñāna-śaktitā—los sentidos para adquirir conocimiento.

Traducción

Cuando el egoísmo es influenciado por la modalidad de la pasión, produce dos clases de sentidos: los sentidos para adquirir conocimiento, y los sentidos de acción. Los sentidos de acción dependen de la energía vital, y los sentidos para adquirir conocimiento dependen de la inteligencia.

Significado

En los versos anteriores se ha explicado que la mente es producto del ego influido por la bondad, y que sus funciones son aceptar y rechazar conforme al deseo. Pero aquí se dice que la inteligencia es producto del ego bajo la influencia de la pasión. Esa es la diferencia entre mente e inteligencia; la mente es producto del egoísmo bajo la bondad, y la inteligencia es producto del egoísmo bajo la pasión. El deseo de aceptar y rechazar algo es un factor muy importante de la mente. Siendo producto de la modalidad de la bondad, la mente puede volverse consciente de Kṛṣṇa si está fija en Aniruddha, el Señor de la mente. Narottama dāsa Ṭhākura explica que siempre tenemos deseos. El deseo no se puede detener. Pero si cambiamos nuestros deseos y tratamos de complacer a la Suprema Personalidad de Dios; esa es la perfección de la vida. El deseo queda contaminado materialmente tan pronto como lo orientamos hacia el control de la naturaleza material. Hay que purificar los deseos. Al principio, ese proceso de purificación tiene que ejecutarse de acuerdo con la orden del maestro espiritual, pues él sabe cómo transformar los deseos del discípulo en deseos conscientes de Kṛṣṇa. En lo que respecta a la inteligencia, aquí se afirma claramente que es producto del egoísmo bajo la pasión. La práctica nos permite alcanzar el plano de la modalidad de la bondad; con la entrega, al fijar la mente en la Suprema Personalidad de Dios, podemos llegar a ser mahātmās, grandes personalidades. En el Bhagavad-gītā se dice claramente: sa mahātmā sudurlabhaḥ: «Un alma de tal grandeza es muy difícil de encontrar».

En este verso queda claro que los dos tipos de sentidos, los sentidos para adquirir conocimiento y los sentidos para la acción, son productos del egoísmo influido por la modalidad de la pasión. Y, como los órganos de los sentidos para la actividad y para adquirir conocimiento precisan energía, la energía vital también es producto del egoísmo influido por la modalidad de la pasión. En la práctica podemos ver, por lo tanto, que aquellos que son muy apasionados pueden aumentar muy rápido sus adquisiciones materiales. En las Escrituras védicas se recomienda que, para estimular a una persona a que adquiera posesiones materiales, hay que incitarla también a la vida sexual. Es natural que aquellos que son adictos a la vida sexual también sean avanzados materialmente, porque la vida sexual, o vida apasionada, es el ímpetu que impulsa el progreso material de la civilización. Para aquellos que quieren hacer avance espiritual, la modalidad de la pasión prácticamente no existe. Predomina únicamente la modalidad de la bondad. Podemos ver que aquellos que se ocupan en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa son pobres materialmente, pero quien tenga ojos podrá ver quién es más grande. La persona consciente de Kṛṣṇa, aunque materialmente hablando parece pobre, en realidad no lo es; el verdadero pobre es aquel que parece muy feliz con las posesiones materiales pero no siente inclinación por la conciencia de Kṛṣṇa. Las personas deslumbradas por la conciencia material tienen mucha inteligencia para descubrir cosas que proporcionen comodidad material, pero no tienen acceso al entendimiento del alma espiritual y de la vida espiritual. Por lo tanto, cualquiera que desee progresar en la vida espiritual tiene que regresar al nivel del deseo purificado, el deseo puro de ocuparse en servicio devocional. Como se afirma en el Nārada-pañcarātra, ocuparse en el servicio del Señor con los sentidos purificados y conscientes de Kṛṣṇa se denomina devoción pura.

Texto

tāmasāc ca vikurvāṇād
bhagavad-vīrya-coditāt
śabda-mātram abhūt tasmān
nabhaḥ śrotraṁ tu śabdagam

Palabra por palabra

tāmasāt—del egoísmo influido por la ignorancia; ca—y; vikurvāṇāt—transformándose; bhagavat-vīrya—por la energía de la Suprema Personalidad de Dios; coditāt—impulsado; śabda-mātram—el elemento sutil denominado sonido; abhūt—se manifestó; tasmāt—de él; nabhaḥ—éter; śrotram—el sentido del oído; tu—entonces; śabda-gam—que capta el sonido.

Traducción

Cuando la energía sexual de la Suprema Personalidad de Dios agita al egoísmo influido por la ignorancia, se manifiesta el elemento sutil denominado sonido, y de él vienen el cielo etéreo y el sentido del oído.

Significado

De este verso se deduce que todos los objetos con que complacemos nuestros sentidos son producto del egoísmo bajo la influencia de la ignorancia. En este verso se entiende que el primer producto de la agitación del elemento egoísmo bajo la influencia de la ignorancia fue el sonido, que es la forma sutil del éter. En el Vedānta-sūtra también se afirma que el sonido es el origen de todos los objetos susceptibles de posesión material, y que también puede disolver la existencia material. Anāvṛttiḥ śabdāt significa «liberación por medio del sonido». La manifestación material entera tuvo su origen en el sonido, el cual, si tiene una determinada potencia, también puede terminar con el enredo material. El sonido concreto capaz de hacer esto es la vibración trascendental Hare Kṛṣṇa. Nuestro enredo en asuntos materiales ha tenido su origen en el sonido material. Ahora debemos purificar ese sonido mediante el entendimiento espiritual. En el mundo espiritual también hay sonido. Nuestra vida espiritual comienza cuando nos acercamos a ese sonido; entonces podemos recibir también todas las demás cosas necesarias para el avance espiritual. Tenemos que entender muy claro que el sonido es el principio de la creación de todos los objetos materiales con que complacemos nuestros sentidos. Análogamente, a partir del sonido purificado, se producen también todas las cosas espirituales que necesitamos.

Aquí se dice que del sonido se manifestó el éter, y que del éter se manifestó el aire. Más adelante se explicará que del sonido vino el espacio etéreo, del espacio vino el aire, y del aire vino el fuego. El sonido es la causa del cielo, y el cielo es la causa de śrotram, el oído. Para recibir conocimiento, el oído es el primer sentido. Cuando queremos recibir cualquier conocimiento, sea material o espiritual, debemos prestarle recepción auditiva. Por consiguiente, śrotram es muy importante. El conocimiento védico recibe el nombre de śruti; el conocimiento debe recibirse por medio de la escucha, que es la única manera que tenemos para acceder al disfrute, ya sea material o espiritual.

En el mundo material, simplemente con oír, fabricamos muchas cosas para nuestra comodidad material. Son cosas que ya están, pero podemos transformarlas con tan solo escuchar. Si queremos construir un rascacielos muy alto, eso no significa que lo tengamos que crear. Los materiales para el rascacielos —madera, metal, tierra, etc.— están ya ahí, pero cuando escuchamos el modo de utilizarlos, hacemos que nuestra relación con esos elementos materiales ya creados sea más profunda. El actual progreso económico, también es producto de la escucha; del mismo modo, escuchando de la fuente correcta, puede crearse también un ámbito favorable de actividades espirituales. Arjuna era un materialista burdo inmerso en el concepto corporal de la vida; su sufrimiento, debido a ese concepto corporal, era muy intenso. Pero, por el simple hecho de escuchar, Arjuna pasó a ser una persona espiritualizada y consciente de Kṛṣṇa. Escuchar es muy importante, y esa escucha se produce a partir del espacio. La única manera de utilizar correctamente lo que ya existe es escuchando. Ese principio de escuchar para utilizar correctamente materiales preexistentes se puede aplicar también a los objetos espirituales. Debemos escuchar de la fuente espiritual adecuada.

Texto

arthāśrayatvaṁ śabdasya
draṣṭur liṅgatvam eva ca
tan-mātratvaṁ ca nabhaso
lakṣaṇaṁ kavayo viduḥ

Palabra por palabra

artha-āśrayatvam—aquello que transmite el significado de un objeto; śabdasya—del sonido; draṣṭuḥ—de quien habla; liṅgatvam—lo que indica la presencia; eva—también; ca—y; tat-mātratvam—el elemento sutil; ca—y; nabhasaḥ—del éter; lakṣaṇam—definición; kavayaḥ—personas eruditas; viduḥ—conocen.

Traducción

Las personas que son eruditas y tienen conocimiento verdadero definen el sonido como aquello que transmite la idea de un objeto, indica la presencia de alguien que habla pero no podemos ver, y constituye la forma sutil del éter.

Significado

Aquí queda muy claro que, tan pronto como hablamos de escuchar, debe haber alguien que hable; si no hay alguien que habla, escuchar está fuera de lugar. Por esa razón, el conocimiento védico, conocido con el nombre de śruti, es decir, aquello que se recibe mediante la escucha, se llama también apauruṣa, que significa «no hablado por ninguna persona creada materialmente». Al principio del Śrīmad-Bhāgavatam se afirma tene brahma hṛdā. El sonido de Brahman, el Veda, fue implantado por primera vez en el corazón de Brahmā, el hombre erudito original (ādi-kavaye). ¿Cómo se volvió erudito? En donde haya erudición, deben existir el orador y el proceso de escuchar. Pero Brahmā era el primer ser creado. ¿Quién le habló? Allí no había nadie más; entonces, ¿quién fue el maestro espiritual que le dio conocimiento? Como él era la única criatura viviente, la Suprema Personalidad de Dios, que está dentro de todos como Paramātmā, le impartió el conocimiento védico desde dentro del corazón. El conocimiento védico lo habló el Señor Supremo, y por lo tanto, está libre de los defectos del entendimiento material. El entendimiento material es defectuoso. Lo que escuchemos de un alma condicionada estará lleno de defectos. Toda la información mundana y material está infestada de ilusión, errores, engaño e imperfección de los sentidos. Como el conocimiento védico lo impartió el Señor Supremo, que es trascendental a la creación material, es perfecto. Si recibimos ese conocimiento védico procedente de Brahmā por medio de la sucesión discipular, recibimos conocimiento perfecto.

Detrás de cada palabra que escuchamos hay un significado. Si escuchamos la palabra «agua», inmediatamente detrás de la palabra hay una sustancia: el agua. De manera similar, la palabra «Dios» también tiene un significado. Si ese significado y esa explicación sobre «Dios» proceden de Dios mismo, el procedimiento es perfecto. Pero si especulamos acerca del sentido de «Dios», es imperfecto. El Bhagavad-gītā, que es la ciencia de Dios, fue hablada por la propia Personalidad de Dios. Ese conocimiento es perfecto. Los especuladores mentales o supuestos filósofos que investigan acerca de qué es Dios realmente, nunca entenderán la naturaleza de Dios. La ciencia de Dios debe entenderse siguiendo la sucesión discipular que procede de Brahmā, quien fue educado en el conocimiento de Dios por Dios mismo. Podemos entender el conocimiento de Dios si escuchamos el Bhagavad-gītā de una persona autorizada perteneciente a la sucesión discipular.

Si hablamos de ver, se sobreentiende que hay una forma. La primera experiencia de nuestra percepción sensorial es el espacio. El espacio es el principio de la forma, y de él emanan las demás formas. Los objetos del conocimiento y la percepción de los sentidos tienen su origen, por lo tanto, en el espacio.

Texto

bhūtānāṁ chidra-dātṛtvaṁ
bahir antaram eva ca
prāṇendriyātma-dhiṣṇyatvaṁ
nabhaso vṛtti-lakṣaṇam

Palabra por palabra

bhūtānām—de todas las entidades vivientes; chidra-dātṛtvam—emplazamiento del ámbito; bahiḥ—externa; antaram—interna; eva—también; ca—y; prāṇa—del aire vital; indriya—los sentidos; ātma—y la mente; dhiṣṇyatvam—siendo el campo de actividades; nabhasaḥ—del elemento etéreo; vṛtti—actividades; lakṣaṇam—características.

Traducción

Las actividades y características del elemento etéreo pueden percibirse como emplazamiento del ámbito para las existencias externa e interna de todas las entidades vivientes, a saber, el campo de actividades del aire vital, los sentidos y la mente.

Significado

La mente, los sentidos y la fuerza vital o entidad viviente tienen forma, aunque no es visible a simple vista. La existencia sutil de la forma subsiste en el espacio; internamente se la percibe como las venas del cuerpo y la circulación del aire vital. Externamente, hay objetos de los sentidos con formas invisibles. La producción de esos invisibles objetos de los sentidos es la actividad externa del elemento etéreo, y su actividad interna es la circulación de la sangre y del aire vital. La existencia de formas sutiles en el éter ha sido comprobada por la ciencia moderna mediante la transmisión por televisión, en la cual se transmiten formas o fotografías desde un sitio a otro mediante la acción del elemento etéreo. Eso se explica aquí con gran claridad. Este verso es la base que puede dar pie a un gran trabajo de investigación científica, pues explica cómo se generan las formas sutiles a partir del elemento etéreo, cuáles son sus características y sus acciones, y cómo se manifiestan a partir de la forma sutil los elementos tangibles, a saber: el aire, el fuego, el agua y la tierra. Las actividades mentales, es decir, las acciones sicológicas de pensar, sentir y desear, también pertenecen al plano etéreo de existencia. En este verso se corrobora también la afirmación del Bhagavad-gītā de que la situación mental en el momento de morir es la base del siguiente nacimiento. En cuanto hay oportunidad, la existencia mental se transforma en una forma tangible, debido a la contaminación, es decir, la transformación de la forma sutil en elementos densos.

Texto

nabhasaḥ śabda-tanmātrāt
kāla-gatyā vikurvataḥ
sparśo ’bhavat tato vāyus
tvak sparśasya ca saṅgrahaḥ

Palabra por palabra

nabhasaḥ—del éter; śabda-tanmātrāt—que resulta de la evolución del sonido como elemento sutil; kāla-gatyā—bajo el impulso del tiempo; vikurvataḥ—transformándose; sparśaḥ—la sensación del tacto como elemento sutil; abhavat—apareció; tataḥ—a partir de él; vāyuḥ—aire; tvak—el sentido del tacto; sparśasya—del tacto; ca—y; saṅgrahaḥ—percepción.

Traducción

De la existencia etérea, resultado de la evolución del sonido, se produce la siguiente transformación bajo el impulso del tiempo, y de este modo adquiere relevancia la sensación del tacto como elemento sutil, y a partir de ella, el aire y el sentido del tacto.

Significado

Con el paso del tiempo, cuando las formas sutiles se transforman en formas densas, se convierten en los objetos del tacto. Estos, junto con el sentido del tacto, también se forman después de esa evolución en el tiempo. El primer objeto de los sentidos que manifiesta su existencia material es el sonido; de la percepción sonora se manifiesta la percepción táctil, y de esta, la percepción visual. Así se produce la evolución gradual de los objetos de nuestra percepción.

Texto

mṛdutvaṁ kaṭhinatvaṁ ca
śaityam uṣṇatvam eva ca
etat sparśasya sparśatvaṁ
tan-mātratvaṁ nabhasvataḥ

Palabra por palabra

mṛdutvam—blandura; kaṭhinatvam—dureza; ca—y; śaityam—frío; uṣṇatvam—calor; eva—también; ca—y; etat—esto; sparśasya—del tacto como elemento sutil; sparśatvam—los atributos diferenciadores; tat-mātratvam—la forma sutil; nabhasvataḥ—de aire.

Traducción

Lo blando y lo duro, el calor y el frío son los atributos diferenciadores del tacto, que se caracteriza como forma sutil del aire.

Significado

La existencia de la forma queda demostrada por su carácter tangible. En realidad, los objetos se perciben de dos maneras diferentes. Son duros o blandos, fríos o calientes, etc. Esa acción tangible del sentido del tacto es resultado de la evolución del aire, que se produce a partir del cielo.

Texto

cālanaṁ vyūhanaṁ prāptir
netṛtvaṁ dravya-śabdayoḥ
sarvendriyāṇām ātmatvaṁ
vāyoḥ karmābhilakṣaṇam

Palabra por palabra

cālanam—moviendo; vyūhanam—mezclando; prāptiḥ—permitiendo la aproximación; netṛtvam—llevando; dravya-śabdayoḥ—partículas de sustancias y sonido; sarva-indriyāṇām—de todos los sentidos; ātmatvam—facilitando el funcionamiento apropiado; vāyoḥ—del aire; karma—por acciones; abhilakṣaṇam—las distintas características.

Traducción

La acción del aire se manifiesta en los movimientos, las mezclas, la posibilidad de aproximación a los objetos del sonido y otras percepciones de los sentidos, y facilitar el funcionamiento apropiado de todos los demás sentidos.

Significado

Podemos percibir la acción del aire cuando se mueven las ramas de los árboles o cuando las hojas secas se agrupan en el suelo. De manera similar, los cuerpos se mueven únicamente por la acción del aire; los obstáculos para la libre circulación del aire originan muchas enfermedades. La parálisis, las crisis nerviosas, la locura y muchas otras enfermedades en realidad se deben a insuficiencias en la circulación del aire. El tratamiento āyur-védico de esas enfermedades se basa en la circulación del aire. Cuidando el proceso circulatorio del aire desde un principio, esas enfermedades no pueden presentarse. El Āyur-veda y el Śrīmad-Bhāgavatam dejan bien claro que hay muchas actividades internas y externas que se deben únicamente al aire; cualquier deficiencia en la circulación del aire impide de inmediato esas actividades. Aquí se afirma claramente: netṛtvaṁ dravya-śabdayoḥ. Nuestro sentido de propiedad sobre la acción también se debe a la actividad del aire. Si se sofoca la circulación del aire, no podemos dirigirnos a un lugar después de oír. Si alguien nos llama, escuchamos el sonido gracias a la circulación del aire, y nos acercamos a él o al lugar de donde procede. En este verso se dice claramente que todos esos movimientos se deben al aire. La capacidad de detectar olores también se debe a la acción del aire.

Texto

vāyoś ca sparśa-tanmātrād
rūpaṁ daiveritād abhūt
samutthitaṁ tatas tejaś
cakṣū rūpopalambhanam

Palabra por palabra

vāyoḥ—del aire; ca—y; sparśa-tanmātrāt—que resulta de la evolución del tacto como elemento sutil; rūpam—forma; daiva-īritāt—según el destino; abhūt—se produjo; samutthitam—se originó; tataḥ—de ese; tejaḥ—fuego; cakṣuḥ—sentido de la vista; rūpa—color y forma; upalambhanam—percibiendo.

Traducción

Mediante las interacciones del aire y las sensaciones del tacto, recibimos diversas formas, según el destino. Debido a la evolución de esas formas, aparece el fuego, y el ojo ve distintas formas y colores.

Significado

El destino, la sensación del tacto, las interacciones del aire, y la situación de la mente, que es producto del elemento etéreo, nos hacen recibir un cuerpo, conforme a nuestras actividades anteriores. No es necesario señalar que la entidad viviente transmigra de una forma a otra. Su forma cambia conforme al destino y a las disposiciones de una autoridad superior que controla la interacción del aire y la situación mental. La forma es la combinación de percepciones sensoriales de distintos tipos. Las actividades predestinadas son los planes de la situación mental y la interacción del aire.

Texto

dravyākṛtitvaṁ guṇatā
vyakti-saṁsthātvam eva ca
tejastvaṁ tejasaḥ sādhvi
rūpa-mātrasya vṛttayaḥ

Palabra por palabra

dravya—de un objeto; ākṛtitvam—dimensión; guṇatā—cualidad; vyakti-saṁsthātvam—individualidad; eva—también; ca—y; tejastvam—refulgencia; tejasaḥ—de fuego; sādhvi—¡oh, dama virtuosa!; rūpa-mātrasya—de la forma como elemento sutil; vṛttayaḥ—las características.

Traducción

Mi querida madre, las características de la forma se entienden por la dimensión, la cualidad y la individualidad. La forma del fuego se percibe por su refulgencia.

Significado

Cada forma que percibimos tiene sus características y dimensiones particulares. La cualidad de un objeto particular se determina por su utilidad. Pero la forma del sonido es independiente. Las formas invisibles solo se pueden entender por el tacto; esa es la apreciación independiente de las formas invisibles. Las formas visibles se entienden por medio del estudio analítico de su constitución. La constitución de un objeto concreto se determina por su acción interna. Por ejemplo, la forma de la sal puede apreciarse por la interacción de sabores salados, y la forma del azúcar, por la interacción de sabores dulces. Los sabores y la constitución cualitativa son los principios básicos para entender la forma de un objeto.

Texto

dyotanaṁ pacanaṁ pānam
adanaṁ hima-mardanam
tejaso vṛttayas tv etāḥ
śoṣaṇaṁ kṣut tṛḍ eva ca

Palabra por palabra

dyotanam—iluminación; pacanam—cocinar, digerir; pānam—beber; adanam—comer; hima-mardanam—acabar con el frío; tejasaḥ—del fuego; vṛttayaḥ—funciones; tu—en verdad; etāḥ—estas; śoṣaṇam—evaporar; kṣut—hambre; tṛṭ—sed; eva—también; ca—y.

Traducción

El fuego se percibe por su luz y por sus capacidades de cocinar, digerir, acabar con el frío, evaporar, y dar origen al hambre, la sed, el comer y el beber.

Significado

Los primeros indicios del fuego son la distribución de luz y calor, y su existencia se percibe también en el estómago. Sin fuego no podemos digerir lo que comemos. Sin digestión no hay hambre ni sed, ni capacidad de comer y de beber. La falta de hambre y de sed indica un déficit de fuego en el estómago, y el tratamiento āyur-védico agni-māndyam se basa en el elemento fuego. El fuego aumenta con la secreción de bilis, y por ello el tratamiento consiste en aumentar las secreciones biliares. De este modo, el tratamiento āyur-védico corrobora las afirmaciones del Śrīmad-Bhāgavatam. Que el fuego neutraliza la influencia del frío es una característica conocida de todos. El frío intenso siempre se puede contrarrestar con fuego.

Texto

rūpa-mātrād vikurvāṇāt
tejaso daiva-coditāt
rasa-mātram abhūt tasmād
ambho jihvā rasa-grahaḥ

Palabra por palabra

rūpa-mātrāt—que resulta de la evolución del elemento sutil denominado forma; vikurvāṇāt—transformándose; tejasaḥ—del fuego; daiva-coditāt—bajo disposiciones superiores; rasa-mātram—el sabor como elemento sutil; abhūt—se manifestó; tasmāt—de él; ambhaḥ—agua; jihvā—el sentido del gusto; rasa-grahaḥ—que percibe el sabor.

Traducción

Mediante la interacción del fuego con la sensación visual, y bajo disposiciones superiores, el sabor aparece como elemento sutil. Del sabor se produce el agua, y se manifiesta también la lengua, que percibe el sabor.

Significado

Aquí se indica que la lengua es el instrumento para adquirir conocimiento del sabor. Como el sabor es producto del agua, en la lengua siempre hay saliva.

Texto

kaṣāyo madhuras tiktaḥ
kaṭv amla iti naikadhā
bhautikānāṁ vikāreṇa
rasa eko vibhidyate

Palabra por palabra

kaṣāyaḥ—acre; madhuraḥ—dulce; tiktaḥ—amargo; kaṭu—picante; amlaḥ—agrio; iti—de este modo; na-ekadhā—de múltiples maneras; bhautikānām—de otras sustancias; vikāreṇa—por transformación; rasaḥ—el sabor como elemento sutil; ekaḥ—originariamente uno; vibhidyate—se divide.

Traducción

Originariamente el sabor es uno, pero se multiplica: el contacto con otras sustancias hace que se vuelva acre, dulce, amargo, picante, agrio y salado.

Texto

kledanaṁ piṇḍanaṁ tṛptiḥ
prāṇanāpyāyanondanam
tāpāpanodo bhūyastvam
ambhaso vṛttayas tv imāḥ

Palabra por palabra

kledanam—humedeciendo; piṇḍanam—coagulando; tṛptiḥ—causando satisfacción; prāṇana—manteniendo la vida; āpyāyana—refrescando; undanam—ablandando; tāpa—calor; apanodaḥ—alejando; bhūyastvam—estando en abundancia; ambhasaḥ—del agua; vṛttayaḥ—las funciones características; tu—de hecho; imāḥ—estas.

Traducción

El agua manifiesta sus características humedeciendo otras sustancias, formando diversas masas, causando satisfacción, manteniendo la vida, ablandando las cosas, apartando el calor, afluyendo sin cesar a los depósitos de agua para abastecerlos, y refrescando al apagar la sed.

Significado

Bebiendo agua se puede aliviar el hambre. A veces vemos que si una persona que ha hecho voto de ayunar toma un poco de agua cada cierto tiempo, el agotamiento del ayuno se alivia al instante. En los Vedas también se afirma: āpomayaḥ prāṇaḥ: «La vida depende del agua». Con agua, todo se puede humedecer o mojar. Mezclando agua con harina, se puede preparar la masa del pan. El barro se hace mezclando agua con tierra. Como se afirma al principio del Śrīmad-Bhāgavatam, el agua es el componente que consolida diversos elementos materiales. Cuando se fabrican ladrillos para hacer una casa, el agua es el verdadero constituyente de los ladrillos. El fuego, el agua y el aire son elementos que alternan en toda la manifestación material, pero el agua es el más sobresaliente. También, cualquier exceso de calor puede reducirse derramando agua sobre el sitio caliente.

Texto

rasa-mātrād vikurvāṇād
ambhaso daiva-coditāt
gandha-mātram abhūt tasmāt
pṛthvī ghrāṇas tu gandhagaḥ

Palabra por palabra

rasa-mātrāt—que resulta de la evolución del gusto como elemento sutil; vikurvāṇāt—transformándose; ambhasaḥ—del agua; daiva-coditāt—por una disposición superior; gandha-mātram—el olor como elemento sutil; abhūt—se manifestó; tasmāt—de ese; pṛthvī—tierra; ghrāṇaḥ—el sentido olfativo; tu—de hecho; gandha-gaḥ—que percibe aromas.

Traducción

La interacción del agua con la percepción del sabor provoca la manifestación del olor como elemento sutil, bajo disposiciones superiores. De ahí se manifiestan la tierra y el sentido del olfato, con el cual podemos percibir de diversas maneras el aroma de la tierra.

Texto

karambha-pūti-saurabhya-
śāntogrāmlādibhiḥ pṛthak
dravyāvayava-vaiṣamyād
gandha eko vibhidyate

Palabra por palabra

karambha—mixto; pūti—fétido; saurabhya—fragante; śānta—suave; ugra—fuerte, acre; amla—ácido; ādibhiḥ—etc.; pṛthak—por separado; dravya—de sustancia; avayava—de porciones; vaiṣamyāt—según la diversidad; gandhaḥ—el olor; ekaḥ—uno; vibhidyate—se divide.

Traducción

El olor es uno, pero se convierte en muchos —mixto, fétido, fragante, suave, fuerte, ácido, etc.— según las proporciones de las sustancias con las que se combine.

Significado

El olor mixto se percibe a veces en alimentos preparados con ingredientes variados, por ejemplo, en verduras mezcladas con distintas clases de especias y asafétida. Los malos olores se perciben donde hay suciedad; los buenos aromas vienen del alcanfor, el mentol y otros productos parecidos; el ajo y las cebollas tienen olor acre, y son ácidos los perfumes de la cúrcuma y otras sustancias agrias. El aroma original es el que emana de la tierra; ese olor, cuando se mezcla con diversas sustancias, se presenta de distintas maneras.

Texto

bhāvanaṁ brahmaṇaḥ sthānaṁ
dhāraṇaṁ sad-viśeṣaṇam
sarva-sattva-guṇodbhedaḥ
pṛthivī-vṛtti-lakṣaṇam

Palabra por palabra

bhāvanam—modelar formas; brahmaṇaḥ—del Brahman Supremo; sthānam—construir lugares de residencia; dhāraṇam—contener sustancias; sat-viśeṣaṇam—distinguir el espacio abierto; sarva—todos; sattva—de existencia; guṇa—cualidades; udbhedaḥ—lugar en que se manifiestan; pṛthivī—de tierra; vṛtti—de las funciones; lakṣaṇam—las características.

Traducción

Las características de las funciones de la tierra se pueden percibir en el modelado de formas del Brahman Supremo, la construcción de lugares de residencia, la preparación de recipientes para contener agua, etc. En otras palabras, la tierra es donde todos los demás elementos se sostienen.

Significado

En la tierra pueden percibirse los distintos elementos, como el sonido, el espacio, el aire, el fuego y el agua. Otro aspecto de la tierra que se menciona aquí específicamente es que puede manifestar diversas formas de la Suprema Personalidad de Dios. Esta afirmación de Kapila confirma que Brahman, la Suprema Personalidad de Dios, tiene innumerables formas, que se describen en las Escrituras. Mediante la manipulación de la tierra y sus productos, como la piedra, la madera y las joyas, esas formas del Señor Supremo pueden estar presentes ante nuestros ojos. Cuando una forma del Señor Kṛṣṇa o del Señor Viṣṇu se manifiesta, presentándose como una estatua hecha de tierra, no es imaginaria. La tierra da forma a las imágenes del Señor que se describen en las Escrituras.

En la Brahma-saṁhitā hay descripciones de los lugares en que habita el Señor Kṛṣṇa, de la diversidad de la morada espiritual, y de las formas del Señor tocando una flauta, con Su cuerpo espiritual. Todas esas formas se describen en las Escrituras, y cuando se representan de esa manera, son dignas de adoración. No son imaginarias, como dice la filosofía māyāvāda. A veces se interpreta erróneamente la palabra bhāvana como «imaginación». Pero bhāvana no significa «imaginación»; significa dar forma real a la descripción de las Escrituras védicas. La tierra es la transformación final de todas las entidades vivientes y de sus respectivas modalidades de la naturaleza material.

Texto

nabho-guṇa-viśeṣo ’rtho
yasya tac chrotram ucyate
vāyor guṇa-viśeṣo ’rtho
yasya tat sparśanaṁ viduḥ

Palabra por palabra

nabhaḥ-guṇa-viśeṣaḥ—la característica distintiva del cielo (sonido); arthaḥ—objeto de percepción; yasya—cuyo; tat—ese; śrotram—el sentido auditivo; ucyate—se denomina; vāyoḥ guṇa-viśeṣaḥ—la característica distintiva del aire (tacto); arthaḥ—objeto de percepción; yasya—cuyo; tat—ese; sparśanam—el sentido táctil; viduḥ—conocen.

Traducción

El sentido cuyo objeto de percepción es el sonido se denomina sentido auditivo; aquel cuyo objeto de percepción es el tacto se denomina sentido táctil.

Significado

El sonido es una de las cualidades del cielo, y es el objeto de la escucha. De la misma manera, el tacto es la cualidad del aire, y es el objeto de la sensación táctil.

Texto

tejo-guṇa-viśeṣo ’rtho
yasya tac cakṣur ucyate
ambho-guṇa-viśeṣo ’rtho
yasya tad rasanaṁ viduḥ
bhūmer guṇa-viśeṣo ’rtho
yasya sa ghrāṇa ucyate

Palabra por palabra

tejaḥ-guṇa-viśeṣaḥ—la característica distintiva del fuego (forma); arthaḥ—objeto de percepción; yasya—cuyo; tat—ese; cakṣuḥ—el sentido de la vista; ucyate—se denomina; ambhaḥ-guṇa-viśeṣaḥ—la característica distintiva del agua (sabor); arthaḥ—objeto de percepción; yasya—cuyo; tat—ese; rasanam—el sentido del gusto; viduḥ—conocen; bhūmeḥ guṇa-viśeṣaḥ—la característica distintiva de la tierra (olor); arthaḥ—objeto de percepción; yasya—cuyo; saḥ—ese; ghrāṇaḥ—el sentido del olfato; ucyate—se denomina.

Traducción

El sentido cuyo objeto de percepción es la forma, que es la característica distintiva del fuego, es el sentido de la vista. Aquel cuyo objeto de percepción es el sabor, la característica distintiva del agua, se conoce como sentido del gusto. Finalmente, el sentido cuyo objeto de percepción es el olor, la característica distintiva de la tierra, se denomina sentido del olfato.

Texto

parasya dṛśyate dharmo
hy aparasmin samanvayāt
ato viśeṣo bhāvānāṁ
bhūmāv evopalakṣyate

Palabra por palabra

parasya—de la causa; dṛśyate—se observa; dharmaḥ—las características; hi—ciertamente; aparasmin—en el efecto; samanvayāt—en orden; ataḥ—de aquí; viśeṣaḥ—la característica distintiva; bhāvānām—de todos los elementos; bhūmau—en tierra; eva—sola; upalakṣyate—se observa.

Traducción

La causa también está en su efecto, y por ello las características de aquella se observan en este. Ese es el motivo de que la tierra cuente por sí sola con las peculiaridades de todos los elementos.

Significado

El sonido es la causa del cielo; el cielo, del aire; el aire, del fuego; el fuego, del agua; y el agua es la causa de la tierra. En el cielo solo hay sonido; en el aire hay sonido y tacto; en el fuego hay sonido, tacto y forma; en el agua hay sonido, tacto, forma y sabor; y en la tierra hay sonido, tacto, forma, sabor y olor. Por lo tanto, en la tierra están depositadas todas las cualidades de los demás elementos. La tierra es la suma de todos los demás elementos. La tierra tiene las cinco cualidades de los elementos; el agua tiene cuatro cualidades; el fuego, tres; el aire, dos; y el espacio solo tiene una cualidad, el sonido.

Texto

etāny asaṁhatya yadā
mahad-ādīni sapta vai
kāla-karma-guṇopeto
jagad-ādir upāviśat

Palabra por palabra

etāni—estos; asaṁhatya—sin haberse mezclado; yadā—cuando; mahat-ādīni—el mahat-tattva, el ego falso y los cinco elementos densos; sapta—los siete juntos; vai—de hecho; kāla—tiempo; karma—trabajo; guṇa—y las tres modalidades de la naturaleza material; upetaḥ—acompañado por; jagat-ādiḥ—el origen de la creación; upāviśat—entró.

Traducción

Cuando todos estos elementos todavía no se habían mezclado, la Suprema Personalidad de Dios, el origen de la creación, entró en el universo con el conjunto total de la energía material en sus siete divisiones y junto con el tiempo, el trabajo y las cualidades de las modalidades de la naturaleza material.

Significado

Tras exponer la generación de las causas, Kapiladeva habla de la generación de los efectos. La Suprema Personalidad de Dios, en Su aspecto de Garbhodakaśāyī Viṣṇu, entró en cada universo durante el tiempo en que las causas todavía no se habían mezclado. Le acompañaban los siete elementos primarios: la energía total (mahat-tattva), el ego falso y los cinco elementos densos. Esta entrada de la Suprema Personalidad de Dios implica que entró incluso en los átomos del mundo material. Esto se confirma en la Brahma-saṁhitā (5.35): aṇḍāntara-stha-paramāṇu-cayāntara-stham. Él no solo está dentro del universo, sino también en los átomos. Él está en el corazón de todas las entidades vivientes. Garbhodakaśāyī Viṣṇu, la Suprema Personalidad de Dios, entró en todo.

Texto

tatas tenānuviddhebhyo
yuktebhyo ’ṇḍam acetanam
utthitaṁ puruṣo yasmād
udatiṣṭhad asau virāṭ

Palabra por palabra

tataḥ—entonces; tena—por el Señor; anuviddhebhyaḥ—de estos siete principios, activados; yuktebhyaḥ—unidos; aṇḍam—un huevo; acetanam—sin inteligencia; utthitam—surgió; puruṣaḥ—Ser Cósmico; yasmāt—del cual; udatiṣṭhat—apareció; asau—ese; virāṭ—célebre.

Traducción

De estos siete principios, activados y unidos por la presencia del Señor, surgió un huevo sin inteligencia, del cual apareció el célebre Ser Cósmico.

Significado

En la vida sexual, la combinación de materia que proviene de los padres, que supone emulsión y secreción, crea la situación a través de la cual se recibe un alma dentro de la materia; la combinación de materia crea poco a poco un cuerpo completo. La creación universal se basa en el mismo principio: existían los componentes, pero la verdadera agitación de la materia no se produjo hasta que el Señor entró en los elementos materiales. Esa es la causa de la creación. Esto podemos verlo en nuestra experiencia cotidiana: Aunque tengamos arcilla, agua y fuego, esos elementos tomarán forma de ladrillo solamente cuando trabajemos para combinarlos. Sin la energía viviente, no hay posibilidad de que la materia pueda tomar forma. Análogamente, el mundo material no se forma a menos que lo agite el Señor en Su aspecto de virāṭ-puruṣa. Yasmād udatiṣṭhad asau virāṭ: Su agitación creó el espacio, y en él se manifestó también la forma universal del Señor.

Texto

etad aṇḍaṁ viśeṣākhyaṁ
krama-vṛddhair daśottaraiḥ
toyādibhiḥ parivṛtaṁ
pradhānenāvṛtair bahiḥ
yatra loka-vitāno ’yaṁ
rūpaṁ bhagavato hareḥ

Palabra por palabra

etat—este; aṇḍam—huevo; viśeṣa-ākhyam—denominado viśeṣa; krama—una tras otra; vṛddhaiḥ—aumentada; daśa—diez veces; uttaraiḥ—mayor; toya-ādibhiḥ—por el agua y las restantes; parivṛtam—envuelta; pradhānena—por el pradhāna; āvṛtaiḥ—cubierta; bahiḥ—en el exterior; yatra—donde; loka-vitānaḥ—la extensión de los sistemas planetarios; ayam—esta; rūpam—forma; bhagavataḥ—de la Suprema Personalidad de Dios; hareḥ—del Señor Hari.

Traducción

Este huevo universal, es decir, el universo con forma de huevo, es la manifestación de la energía material. Sus capas de agua, aire, fuego, cielo, ego y mahat-tattva aumentan en grosor sucesivamente. Cada una es diez veces mayor que la anterior, y la capa final externa está cubierta por el pradhāna. En este huevo está la forma universal del Señor Hari; los catorce sistemas planetarios son partes de Su cuerpo.

Significado

Este universo, es decir, el cielo universal que podemos visualizar, con sus incontables planetas, tiene forma de huevo, y está rodeado por diversas capas, que lo cubren igual que la cáscara cubre al huevo. La primera es agua, la siguiente, fuego; después hay aire, cielo, y la corteza final que lo contiene es pradhāna. En el interior de ese universo con forma de huevo está la forma universal del Señor como virāṭ-puruṣa. Los diferentes sistemas planetarios son partes de Su cuerpo. Esto se ha explicado ya al principio del Segundo Canto del Śrīmad-Bhāgavatam, donde se explica que los sistemas planetarios constituyen diversas partes del cuerpo de esa forma universal del Señor. A las personas que no pueden ocuparse directamente en la adoración de la forma trascendental del Señor se les aconseja que piensen en esa forma universal y La adoren. Pātāla, el sistema planetario más bajo, se considera la planta del pie del Señor Supremo, y la Tierra se considera Su estómago. Brahmaloka, el sistema planetario más elevado, donde vive Brahmā, se considera la cabeza del Señor.

Este virāṭ-puruṣa se cuenta entre las encarnaciones del Señor. La forma original del Señor es Kṛṣṇa, como se confirma en la Brahma-saṁhitā: ādi-puruṣa. El virāṭ-puruṣa también es puruṣa, pero no ādi-puruṣa. El ādi-puruṣa es Kṛṣṇa. Īśvaraḥ paramaḥ kṛṣṇaḥ sac-cid-ānanda-vigrahaḥ/ anādir ādir govindaḥ. En el Bhagavad-gītā también se acepta que Kṛṣṇa es el ādi-puruṣa, el original. Kṛṣṇa dice: «Nadie es más grande que Yo». Hay incontables expansiones del Señor, todas las cuales son puruṣas, es decir, disfrutadores, pero ni el virāṭ-puruṣa, ni los puruṣa-avatāras —Kāraṇodakaśāyī Viṣṇu, Garbhodakaśāyī Viṣṇu y Kṣīrodakaśāyī Viṣṇu—, ni ninguna de las otras muchas expansiones, es el Señor original. Garbhodakaśāyī Viṣṇu, el virāṭ-puruṣa y Kṣīrodakaśāyī Viṣṇu están en cada uno de los universos. Aquí se describe la manifestación activa del virāṭ-puruṣa. Las personas que están en un nivel más bajo de entendimiento de la Suprema Personalidad de Dios pueden pensar en la forma universal del Señor, pues es lo que se aconseja en el Bhāgavatam.

En este verso hay un cálculo aproximado de las dimensiones del universo. La cubierta externa está hecha de capas de agua, aire, fuego, cielo, ego y mahat-tattva, y cada capa es diez veces más gruesa que la anterior. Nadie, ni siquiera los hombres de ciencia, puede medir el espacio del interior hueco del universo, y más allá del hueco hay siete cubiertas, cada una de ellas diez veces más gruesa que la precedente. La capa de agua es diez veces más gruesa que el diámetro del universo, y la capa de fuego, diez veces más que la de agua. De la misma manera, la capa de aire es diez veces más gruesa que la de fuego. Para el diminuto cerebro del ser humano, estas dimensiones son inconcebibles.

También se explica que esta descripción corresponde a un solo universo en forma de huevo. Hay incontables universos además de este, algunos de los cuales son muchísimas veces más grandes. De hecho, se sabe que este universo es el más pequeño; por esa razón, el superintendente controlador, el brahmā, solo tiene cuatro cabezas para administrarlo. En otros universos, mucho más grandes que este, el brahmā tiene más cabezas. En el Caitanya-caritāmṛta se cuenta que un día el Señor Kṛṣṇa llamó a todos esos brahmās debido a una pregunta que Le hizo el pequeño brahmā, quien, después de ver a todos los brahmās más grandes que él, quedó anonadado. Esa es la potencia inconcebible del Señor. Nadie puede medir el largo y el ancho de Dios por medio de la especulación o identificándose falsamente con Él. Esas tentativas son síntomas de locura.

Texto

hiraṇmayād aṇḍa-kośād
utthāya salile śayāt
tam āviśya mahā-devo
bahudhā nirbibheda kham

Palabra por palabra

hiraṇmayāt—dorado; aṇḍa-kośāt—del huevo; utthāya—levantándose; salile—sobre el agua; śayāt—reposando; tam—en él; āviśya—habiendo entrado; mahā-devaḥ—la Suprema Personalidad de Dios; bahudhā—de muchas maneras; nirbibheda—dividió; kham—aberturas.

Traducción

La Suprema Personalidad de Dios, el virāṭ-puruṣa, Se instaló en ese huevo dorado, que reposaba sobre el agua, y lo compartimentó en muchas secciones.

Texto

nirabhidyatāsya prathamaṁ
mukhaṁ vāṇī tato ’bhavat
vāṇyā vahnir atho nāse
prāṇoto ghrāṇa etayoḥ

Palabra por palabra

nirabhidyata—apareció; asya—de Él; prathamam—en primer lugar; mukham—una boca; vāṇī—el órgano del habla; tataḥ—luego; abhavat—surgió; vāṇyā—con el órgano del habla; vahniḥ—el dios del fuego; athaḥ—entonces; nāse—las fosas nasales; prāṇa—el aire vital; utaḥ—se unió; ghrāṇaḥ—el sentido olfativo; etayoḥ—en ellas.

Traducción

Primero apareció en Él una boca, y después, el órgano del habla, y con él, el dios del fuego, la deidad que rige ese órgano. Luego aparecieron dos fosas nasales, y en ellas, el sentido olfativo y el prāṇa, el aire vital.

Significado

Con la manifestación del habla, se manifestó también el fuego, y con las fosas nasales, se manifestaron el aire vital, el proceso respiratorio y el sentido del olfato.

Texto

ghrāṇād vāyur abhidyetām
akṣiṇī cakṣur etayoḥ
tasmāt sūryo nyabhidyetāṁ
karṇau śrotraṁ tato diśaḥ

Palabra por palabra

ghrāṇāt—del sentido olfativo; vāyuḥ—el dios del viento; abhidyetām—apareció; akṣiṇī—los dos ojos; cakṣuḥ—el sentido de la vista; etayoḥ—en ellos; tasmāt—de él; sūryaḥ—el dios del Sol; nyabhidyetām—apareció; karṇau—las dos orejas; śrotram—el sentido auditivo; tataḥ—de él; diśaḥ—las deidades que rigen las direcciones.

Traducción

Inmediatamente después del sentido olfativo se manifestó el dios del viento, que lo rige. A continuación, en la forma universal aparecieron dos ojos, y en ellos, el sentido de la vista. Seguidamente vino el dios del sol, que rige ese sentido. Después aparecieron en Él dos orejas, y en ellas, el sentido auditivo, y justo a continuación, dos dig-devatās, las deidades que rigen sobre las direcciones.

Significado

Se está explicando la aparición de diversas partes del cuerpo de la forma universal del Señor, y la aparición de las deidades que rigen esas partes de Su cuerpo. Tal como las diversas partes del cuerpo de un niño crecen gradualmente en el vientre materno, en el vientre universal la forma universal del Señor da origen a la creación de diversos elementos. Aparecen los sentidos, para cada uno de los cuales hay una deidad regente. En esta afirmación del Śrīmad-Bhāgavatam, así como en la Brahma-saṁhitā, se confirma que el Sol apareció tras la aparición de los ojos de la forma universal del Señor. El Sol depende de los ojos de la forma universal. La Brahma-saṁhitā también dice que el Sol es el ojo de la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa. Yac-cakṣur eṣa savitā. Savitā significa «el Sol». El Sol es el ojo de la Suprema Personalidad de Dios. En realidad, todo es creación del cuerpo universal del Dios Supremo. La naturaleza material simplemente aporta los materiales. En realidad, la creación la hace el Señor sūyare sa-carācaram: «Bajo Mi dirección, la naturaleza material crea todos los objetos móviles e inmóviles de la creación cósmica».

Texto

nirbibheda virājas tvag-
roma-śmaśrv-ādayas tataḥ
tata oṣadhayaś cāsan
śiśnaṁ nirbibhide tataḥ

Palabra por palabra

nirbibheda—apareció; virājaḥ—de la forma universal; tvak—piel; roma—pelo; śmaśru—barba, bigote; ādayaḥ—etc.; tataḥ—entonces; tataḥ—acto seguido; oṣadhayaḥ—las hierbas y drogas; ca—y; āsan—aparecieron; śiśnam—genitales; nirbibhide—aparecieron; tataḥ—después de esto.

Traducción

Luego la forma universal del Sol, el virāṭ-puruṣa, manifestó Su piel, y, acto seguido, aparecieron pelo, bigote y barba. Después de esto se manifestaron todas las hierbas y drogas, y después aparecieron también Sus genitales.

Significado

La sensación del tacto está localizada en la piel. Los semidioses que controlan la producción de hierbas y drogas medicinales son las deidades que rigen el sentido del tacto.

Texto

retas tasmād āpa āsan
nirabhidyata vai gudam
gudād apāno ’pānāc ca
mṛtyur loka-bhayaṅkaraḥ

Palabra por palabra

retaḥ—semen; tasmāt—de ese; āpaḥ—el dios que rige las aguas; āsan—apareció; nirabhidyata—se manifestó; vai—ciertamente; gudam—un ano; gudāt—del ano; apānāḥ—el órgano de defecación; apānāt—del órgano de defecación; ca—y; mṛtyuḥ—la muerte; loka-bhayam-karaḥ—causando temor en todo el universo.

Traducción

Después de esto, aparecieron el semen (la capacidad de procrear), y el dios que rige las aguas. Seguidamente, un ano; luego, los órganos de defecación y, tras ello, el dios de la muerte, temido en todo el universo.

Significado

De aquí podemos entender que la capacidad de emitir semen es la causa de la muerte. Por esa razón, los yogīs y trascendentalistas que quieren tener vidas de más larga duración, se abstienen voluntariamente de emitir semen. Cuanto más se pueden restringir las emisiones de semen, más alejado se está del problema de la muerte. Hay muchos yogīs que, siguiendo ese sistema, viven hasta trescientos o setecientos años, y en el Bhāgavatam se afirma claramente que emitir semen es causa de una muerte horrible. Cuanto más adicción al disfrute sexual, más peligro de una muerte pronta.

Texto

hastau ca nirabhidyetāṁ
balaṁ tābhyāṁ tataḥ svarāṭ
pādau ca nirabhidyetāṁ
gatis tābhyāṁ tato hariḥ

Palabra por palabra

hastau—las dos manos; ca—y; nirabhidyetām—se manifestaron; balam—poder; tābhyām—de ellas; tataḥ—a continuación; svarāṭ—el Señor Indra; pādau—los dos pies; ca—y; nirabhidyetām—se manifestaron; gatiḥ—el proceso del movimiento; tābhyām—de ellas; tataḥ—entonces; hariḥ—el Señor Viṣṇu.

Traducción

A continuación se manifestaron las dos manos de la forma universal del Señor, y con ellas, la capacidad de sujetar y soltar cosas; a continuación, apareció el Señor Indra. Seguidamente se manifestaron las piernas, y con ellas el proceso del movimiento; luego, apareció el Señor Viṣṇu.

Significado

La deidad regente de las manos en Indra, y Viṣṇu, la Suprema Personalidad de Dios, rige el movimiento. Viṣṇu apareció con la aparición de las piernas del virāṭ-puruṣa.

Texto

nāḍyo ’sya nirabhidyanta
tābhyo lohitam ābhṛtam
nadyas tataḥ samabhavann
udaraṁ nirabhidyata

Palabra por palabra

nāḍyaḥ—las venas; asya—de la forma universal; nirabhidyanta—se manifestaron; tābhyaḥ—de ellas; lohitam—sangre; ābhṛtam—se produjo; nadyaḥ—los ríos; tataḥ—de eso; samabhavan—aparecieron; udaram—el estómago; nirabhidyata—se manifestó.

Traducción

Las venas del cuerpo universal se manifestaron, y a continuación, los glóbulos rojos, es decir, la sangre. Al instante aparecieron los ríos (deidades regentes de las venas), y luego, apareció un abdomen.

Significado

Los vasos sanguíneos se comparan a ríos; cuando en la forma universal se manifestaron las venas, en los diversos planetas se manifestaron también los ríos. La deidad controladora de los ríos controla también el sistema nervioso. El tratamiento āyur-védico recomendado para los que sufren desequilibrios nerviosos es un baño por inmersión en la corriente de un río.

Texto

kṣut-pipāse tataḥ syātāṁ
samudras tv etayor abhūt
athāsya hṛdayaṁ bhinnaṁ
hṛdayān mana utthitam

Palabra por palabra

kṣut-pipāse—hambre y sed; tataḥ—luego; syātām—apareció; samudraḥ—el mar; tu—entonces; etayoḥ—seguidamente; abhūt—apareció; atha—luego; asya—de la forma universal; hṛdayam—un corazón; bhinnam—apareció; hṛdayāt—del corazón; manaḥ—la mente; utthitam—apareció.

Traducción

A continuación surgieron los sentimientos de hambre y sed, e inmeditamente después vino la manifestación de los mares. Luego se manifestó un corazón, y acto seguido, la mente.

Significado

El mar es la deidad regente del abdomen, donde se originan los sentimientos de hambre y sed. Ante la irregularidad en el apetito y la sed, el tratamiento āyur-védico aconseja baños en el mar.

Texto

manasaś candramā jāto
buddhir buddher girāṁ patiḥ
ahaṅkāras tato rudraś
cittaṁ caityas tato ’bhavat

Palabra por palabra

manasaḥ—de la mente; candramāḥ—la Luna; jātaḥ—apareció; buddhiḥ—inteligencia; buddheḥ—de la inteligencia; girām patiḥ—el señor del habla (Brahmā); ahaṅkāraḥ—ego falso; tataḥ—entonces; rudraḥ—el Señor Śiva; cittam—conciencia; caityaḥ—la deidad que rige la conciencia; tataḥ—entonces; abhavat—apareció.

Traducción

Después de la mente apareció la Luna. Luego, la inteligencia, y después de la inteligencia, el Señor Brahmā. A continuación, apareció el ego falso, seguido del Señor Śiva, y tras él, la conciencia y su deidad regente.

Significado

La Luna apareció después de la mente, lo cual indica que la Luna es la deidad regente de la mente. De la misma manera, el Señor Brahmā, quien aparece tras la inteligencia, es la deidad regente de la inteligencia, y el Señor Śiva, que aparece después del ego falso, es su deidad regente. En otras palabras, se indica que el dios de la luna está bajo la influencia de la modalidad de la bondad, mientras que el Señor Brahmā está influenciado por la pasión, y el Señor Śiva por la ignorancia. El hecho de que la conciencia aparezca después del ego falso indica que, desde el prinicipio, la conciencia material está bajo la modalidad de la ignorancia y que, en consecuencia, uno tiene que purificarse purificando su conciencia. Ese proceso purificatorio se denomina proceso de la conciencia de Kṛṣṇa. Una vez que la conciencia se purifica, el ego falso desaparece. La identificación del cuerpo con el ser recibe el nombre de identificación falsa, o ego falso. El Señor Caitanya confirma esto en Su Śikṣāṣṭaka, donde afirma que el primer resultado de cantar el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa es que se limpia la suciedad de la conciencia, o del espejo de la mente, con lo cual se extingue inmediatamente el ardiente fuego de la existencia material. El fuego ardiente de la existencia material se debe al ego falso; cuando este ego falso se elimina, podemos entender nuestra identidad verdadera. En ese momento, estamos verdaderamente liberados de las garras de māyā. La inteligencia de quien se libera de las garras del ego falso también se purifica de inmediato; a partir de entonces, su mente medita siempre en los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios.

La Suprema Personalidad de Dios advino en el día de la luna llena en la forma de Gauracandra, la inmaculada Luna trascendental. La luna material tiene manchas, pero en la luna trascencental, Gauracandra, no hay manchas. Para fijar la mente purificada en el servicio al Señor Supremo, hay que adorar a la luna inmaculada, Gauracandra. Los que son materialmente apasionados o quieren manifestar su inteligencia en busca del progreso material de la vida, generalmente adoran al Señor Brahmā, y las personas inmersas en la burda ignorancia de identificarse con el cuerpo, adoran al Señor Śiva. Materialistas como Hiraṇyakaśipu y Rāvaṇa son adoradores del Señor Brahmā o del Señor Śiva, pero Prahlāda y otros devotos ocupados en el servicio consciente de Kṛṣṇa, adoran al Señor Supremo, la Personalidad de Dios.

Texto

ete hy abhyutthitā devā
naivāsyotthāpane ’śakan
punar āviviśuḥ khāni
tam utthāpayituṁ kramāt

Palabra por palabra

ete—estos; hi—ciertamente; abhyutthitāḥ—manifestados; devāḥ—semidioses; na—no; eva—en absoluto; asya—del virāṭ-puruṣa; utthāpane—despertar; aśakan—pudieron; punaḥ—de nuevo; āviviśuḥ—entraron; khāni—las aberturas del cuerpo; tam—a Él; utthāpayitum—para despertar; kramāt—uno tras otro.

Traducción

Una vez que los semidioses y deidades regentes de los diversos sentidos se hubieron manifestado de este modo, quisieron despertar al origen de su aparición. Pero al fracasar en el intento, entraron de nuevo en el cuerpo del virāṭ-puruṣa uno tras otro, a fin de despertarlo.

Significado

A fin de despertar a la Deidad controladora que duerme en el interior, hay que canalizar de nuevo las actividades de los sentidos, que están concentrados en lo exterior, hacia la concentración interna. En los siguientes versos se explicarán de manera muy hermosa las actividades de los sentidos necesarias para despertar al virāṭ-puruṣa.

Texto

vahnir vācā mukhaṁ bheje
nodatiṣṭhat tadā virāṭ
ghrāṇena nāsike vāyur
nodatiṣṭhat tadā virāṭ

Palabra por palabra

vahniḥ—el dios del fuego; vācā—con el órgano del habla; mukham—la boca; bheje—entró; na—no; udatiṣṭhat—Se levantó; tadā—entonces; virāṭ—el virāṭ-puruṣa; ghrāṇena—con el sentido del olfato; nāsike—en Sus fosas nasales; vāyuḥ—el dios de los vientos; na—no; udatiṣṭhat—Se levantó; tadā—entonces; vitāṭ—el virāṭ-puruṣa.

Traducción

El dios del fuego entró en Su boca con el órgano del habla, pero no pudo estimular al virāṭ-puruṣa. Luego, el dios del viento entró en Sus fosas nasales con el sentido del olfato, pero aun así, el virāṭ-puruṣa Se negó a ser despertado.

Texto

akṣiṇī cakṣuṣādityo
nodatiṣṭhat tadā virāṭ
śrotreṇa karṇau ca diśo
nodatiṣṭhat tadā virāṭ

Palabra por palabra

akṣiṇī—Sus ojos; cakṣuṣā—con el sentido de la vista; ādityaḥ—el dios del Sol; na—no; udatiṣṭhat—Se levantó; tadā—entonces; virāṭ—el virāṭ-puruṣa; śrotreṇa—con el sentido auditivo; karṇau—Sus oídos; ca—y; diśaḥ—las deidades regentes de las direcciones; na—no; udatiṣṭhat—Se levantó; tadā—entonces; virāṭ—el virāṭ-puruṣa.

Traducción

El dios del sol entró en los ojos del virāṭ-puruṣa con el sentido de la vista, pero aun así el virāṭ-puruṣa no Se levantó. De la misma manera, las deidades que gobiernan las direcciones entraron en Sus oídos con el sentido auditivo, pero aun así, Él no Se levantó.

Texto

tvacaṁ romabhir oṣadhyo
nodatiṣṭhat tadā virāṭ
retasā śiśnam āpas tu
nodatiṣṭhat tadā virāṭ

Palabra por palabra

tvacam—la piel del virāṭ-puruṣa; romabhiḥ—con el pelo del cuerpo; oṣadhyaḥ—las deidades que rigen las hierbas y plantas; na—no; udatiṣṭhat—Se levantó; tadā—entonces; virāṭ—el virāṭ-puruṣa; retasā—con la facultad de procrear; śiśnam—el órgano generador; āpaḥ—el dios del agua; tu—luego; na—no; udatiṣṭhat—Se levantó; tadā—entonces; virāṭ—el virāṭ-puruṣa.

Traducción

Las deidades gobernantes de la piel, las hierbas y las plantas que sirven de condimento entraron en la piel del virāṭ-puruṣa con el pelo del cuerpo, pero el Ser Cósmico Se negó a levantarse incluso entonces. El dios gobernante del agua entró en Su órgano generador con la capacidad de procrear, pero el virāṭ-puruṣa tampoco entonces Se levantó.

Texto

gudaṁ mṛtyur apānena
nodatiṣṭhat tadā virāṭ
hastāv indro balenaiva
nodatiṣṭhat tadā virāṭ

Palabra por palabra

gudam—en Su ano; mṛtyuḥ—el dios de la muerte; apānena—con el órgano de la defecación; na—no; udatiṣṭhat—Se levantó; tadā—incluso entonces; virāṭ—el virāṭ-puruṣa; hastau—las dos manos; indraḥ—el Señor Indra; balena—con su capacidad de sujetar y soltar cosas; eva—ciertamente; na—no; udatiṣṭhat—Se levantó; tadā—incluso entonces; virāṭ—el virāṭ-puruṣa.

Traducción

El dios de la muerte entró en Su ano con el órgano de la defecación, pero no se pudo incitar al virāṭ-puruṣa a actuar. El dios Indra entró en las manos con su capacidad de sujetar y soltar cosas, pero ni siquiera entonces Se levantó el virāṭ-puruṣa.

Texto

viṣṇur gatyaiva caraṇau
nodatiṣṭhat tadā virāṭ
nāḍīr nadyo lohitena
nodatiṣṭhat tadā virāṭ

Palabra por palabra

viṣṇuḥ—el Señor Viṣṇu; gatyā—con la facultad locomotriz; eva—ciertamente; caraṇau—Sus pies; na—no; udatiṣṭhat—Se levantó; tadā—entonces; virāṭ—el virāṭ-puruṣa; nāḍīḥ—en Sus vasos sanguíneos; nadyaḥ—los ríos o dioses de los ríos; lohitena—con la sangre, con su potencia circulatoria; na—no; udatiṣṭhat—Se movió; tadā—incluso entonces; virāṭ—el virāṭ-puruṣa.

Traducción

El Señor Viṣṇu entró en Sus pies con la facultad locomotriz, pero el virāṭ-puruṣa también entonces Se negó a ponerse en pie. Los ríos entraron en Sus vasos sanguíneos con la sangre y su potencia circulatoria, pero a pesar de ello, no pudieron hacer que el Ser Cósmico Se moviese.

Texto

kṣut-tṛḍbhyām udaraṁ sindhur
nodatiṣṭhat tadā virāṭ
hṛdayaṁ manasā candro
nodatiṣṭhat tadā virāṭ

Palabra por palabra

kṣut-tṛḍbhyām—con el hambre y la sed; udaram—en Su abdomen; sindhuḥ—el mar o el dios del mar; na—no; udatiṣṭhat—Se levantó; tadā—incluso entonces; virāṭ—el virāṭ-puruṣa; hṛdayam—en Su corazón; manasā—con la mente; candraḥ—el dios de la Luna; na—no; udatiṣṭhat—Se levantó; tadā—incluso entonces; virāṭ—el virāṭ-puruṣa.

Traducción

El mar entró en Su abdomen con el hambre y la sed, pero el Ser Cósmico Se negó incluso entonces a levantarse. El dios de la Luna entró en Su corazón con la mente, pero el Ser Cósmico no Se animó.

Texto

buddhyā brahmāpi hṛdayaṁ
nodatiṣṭhat tadā virāṭ
rudro ’bhimatyā hṛdayaṁ
nodatiṣṭhat tadā virāṭ

Palabra por palabra

buddhyā—con la inteligencia; brahmā—el Señor Brahmā; api—también; hṛdayam—en Su corazón; na—no; udatiṣṭhat—Se levantó; tadā—incluso entonces; virāṭ—el virāṭ-puruṣa; rudraḥ—el Señor Śiva; abhimatyā—con el ego; hṛdayam—en Su corazón; na—no; udatiṣṭhat—Se levantó; tadā—tampoco entonces; virāṭ—el virāṭ-puruṣa.

Traducción

Brahmā entró también en Su corazón con la inteligencia, pero ni siquiera entonces se pudo inducir al Ser Cósmico a levantarse. El Señor Rudra entró también en Su corazón con el ego, pero el Ser Cósmico no Se movió ni siquiera entonces.

Texto

cittena hṛdayaṁ caityaḥ
kṣetra-jñaḥ prāviśad yadā
virāṭ tadaiva puruṣaḥ
salilād udatiṣṭhata

Palabra por palabra

cittena—junto con la razón, la conciencia; hṛdayam—en el corazón; caityaḥ—la Deidad que rige la conciencia; kṣetra-jñaḥ—el conocedor del campo; prāviśat—entró; yadā—cuando; virāṭ—el virāṭ puruṣa; tadā—entonces; eva—tan solo; puruṣaḥ—el Ser Cósmico; salilāt—del agua; udatiṣṭhata—Se levantó.

Traducción

Sin embargo, en el mismo momento en que el controlador interno, la Deidad regente de la conciencia, entró en el corazón con la razón, el Ser Cósmico Se levantó de las aguas causales.

Texto

yathā prasuptaṁ puruṣaṁ
prāṇendriya-mano-dhiyaḥ
prabhavanti vinā yena
notthāpayitum ojasā

Palabra por palabra

yathā—tal como; prasuptam—durmiendo; puruṣam—un hombre; prāṇa—el aire vital; indriya—los sentidos para trabajar y registrar conocimiento; manaḥ—la mente; dhiyaḥ—la inteligencia; prabhavanti—pueden; vinā—sin; yena—a quien (la Superalma); na—no; utthāpayitum—despertar; ojasā—por su propio poder.

Traducción

Cuando un hombre duerme, ninguno de sus recursos materiales —es decir, la energía vital, los sentidos para registrar conocimiento, los sentidos para trabajar, la mente y la inteligencia— puede despertarlo. Solo podrá despertarse cuando la Superalma lo ayude.

Significado

En estos versos se da una explicación detallada de la filosofía sāṅkhya, en el sentido de que el virāṭ-puruṣa, la forma universal de la Suprema Personalidad de Dios, es la fuente original de los diversos órganos de los sentidos y de sus deidades regentes. La relación entre el virāṭ-puruṣa y las deidades regentes o las entidades vivientes es tan compleja que el virāṭ-puruṣa no puede ser animado solamente con el ejercicio de los órganos de los sentidos, que están conectados con sus deidades regentes. No es posible despertar al virāṭ-puruṣa o vincularse con la Suprema Absoluta Personalidad de Dios por medio de actividades materiales. El proceso de vincularse con el Absoluto solo se puede ejecutar por medio del servicio devocional y el desapego.

Texto

tam asmin pratyag-ātmānaṁ
dhiyā yoga-pravṛttayā
bhaktyā viraktyā jñānena
vivicyātmani cintayet

Palabra por palabra

tam—a Él; asmin—en este; pratyak-ātmānam—a la Superalma; dhiyā—con la mente; yoga-pravṛttayā—ocupada en servicio devocional; bhaktyā—por medio de la devoción; viraktyā—por medio del desapego; jñānena—por medio del conocimiento espiritual; vivicya—considerando cuidadosamente; ātmani—en el cuerpo; cintayet—se debe contemplar.

Traducción

En consecuencia, por medio de la devoción, el desapego y el progreso en el conocimiento espiritual adquirido gracias a la concentración en el servicio devocional, hay que contemplar a esa Superalma, entendiendo que está presente en nuestro propio cuerpo aunque simultáneamente está aparte de él.

Significado

Podemos experimentar la presencia de la Superalma en nuestro interior. Está dentro del cuerpo, pero aparte de él: es trascendental al cuerpo. Aunque reside en el mismo cuerpo que el alma individual, la Superalma no siente afecto por el cuerpo, mientras que el alma individual sí lo siente. Por lo tanto, debemos desapegarnos del cuerpo material, mediante el desempeño de servicio devocional. Aquí se menciona claramente (bhaktyā) que hay que ejecutar servicio devocional para el Supremo. Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (1.2.7): vāsudeve bhagavati bhakti-yogaḥ prayojitaḥ. El servicio devocional completamente puro que se Le ofrece a Vāsudeva, el omnipresente Viṣṇu, la Suprema Personalidad de Dios, inmediatamente hace que comencemos a desapegarnos del mundo material. La finalidad del sāṅkhya es que nos desapeguemos de la contaminación material, lo cual podemos conseguirlo simplemente mediante el servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios.

El que se desapega de la atracción por la prosperidad material puede practicar la auténtica concentración de la mente en la Superalma. Mientras la mente se desvíe hacia lo material, no tenemos posibilidad de concentrar la mente y la inteligencia en la Suprema Personalidad de Dios o en Su representación parcial, la Superalma. En otras palabras, nadie puede concentrar la mente y la energía en el Supremo si no está desapegado del mundo material. Por la senda del desapego del mundo material se puede alcanzar verdadero conocimiento trascendental de la Verdad Absoluta. A quien está enredado en el disfrute de los sentidos, en el disfrute material, le es imposible entender la Verdad Absoluta. Esto se confirma también en el Bhagavad-gītā (18.54). Aquel que está liberado de la contaminación material está lleno de júbilo y puede entrar en el servicio devocional, mediante el cual puede liberarse.

En el Primer Canto del Śrīmad-Bhāgavatam se afirma que con el desempeño de servicio devocional la persona se llena de júbilo. Con esa actitud jubilosa se puede entender la ciencia de Dios, el proceso de conciencia de Kṛṣṇa; de otro modo es imposible. El estudio analítico de los elementos de la naturaleza material y la concentración de la mente en la Superalma son la esencia del sistema filosófico sāṅkhya. La perfección de este sāṅkhya-yoga culmina en el servicio devocional a la Verdad Absoluta.

Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo vigesimosexto del Canto Tercero del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado: «Principios fundamentales de la naturaleza material».