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Capítulo 21

Conversación entre Manu y Kardama

Texto

vidura uvāca
svāyambhuvasya ca manor
vaṁśaḥ parama-sammataḥ
kathyatāṁ bhagavan yatra
maithunenaidhire prajāḥ

Palabra por palabra

viduraḥ uvāca—Vidura dijo; svāyambhuvasya—de Svāyambhuva; ca—y; manoḥ—de Manu; vaṁśaḥ—la dinastía; parama—muy; sammataḥ—apreciada; kathyatām—ten la bondad de describir; bhagavan—¡oh, sabio adorable!; yatra—en la cual; maithunena—por medio de la relación sexual; edhire—se multiplicó; prajāḥ—la descendencia.

Traducción

Vidura dijo: La dinastía de Svāyambhuva Manu ha sido muy apreciada. ¡Oh, sabio adorable!, te pido que me informes acerca de ese linaje, cuya descendencia se multiplicó por medio de la relación sexual.

Significado

La vida sexual regulada cuya finalidad es generar buena población es aceptable. En realidad, a Vidura no le interesaba escuchar narraciones sobre personas que únicamente se dedicaban a la vida sexual, sino que su interés por la descendencia de Svāyambhuva Manu se debía a que en aquella dinastía habían nacido buenos reyes devotos, que fueron muy cuidadosos en proteger a sus súbditos mediante el conocimiento espiritual. Por esa razón, aquel que escuche el relato de sus actividades se iluminará más. Una palabra importante que se utiliza con respecto a esto es parama-sammataḥ, que señala la aprobación de las grandes autoridades a la descendencia creada por Svāyambhuva Manu y sus hijos. En otras palabras, todos los sabios y autoridades de las Escrituras védicas aceptan la vida sexual dirigida a crear una población ejemplar.

Texto

priyavratottānapādau
sutau svāyambhuvasya vai
yathā-dharmaṁ jugupatuḥ
sapta-dvīpavatīṁ mahīm

Palabra por palabra

priyavrata—Mahārāja Priyavrata; uttānapādau—y Mahārāja Uttānapāda; sutau—los dos hijos; svāyambhuvasya—de Svāyambhuva Manu; vai—en verdad; yathā—de acuerdo con; dharmam—principios religiosos; jugupatuḥ—gobernaron; sapta-dvīpa-vatīm—que consta de siete islas; mahīm—el mundo.

Traducción

Los dos grandes hijos de Svāyambhuva Manu, Priyavrata y Uttānapāda, gobernaron el mundo, que consta de siete islas, ciñéndose estrictamente a los principios religiosos.

Significado

El Śrīmad-Bhāgavatam relata también las vidas de los grandes gobernantes de diversas partes del universo. En este verso se mencionan los nombres de Priyavrata y Uttānapāda, hijos de Svāyambhuva que gobernaron esta Tierra, que se divide en siete islas. Esas siete islas todavía existen: Asia, Europa, África, América, Australia y los Polos Norte y Sur. El Śrīmad-Bhāgavatam no trata de la historia cronológica de todos los reyes de la India, sino que registra los hechos de los reyes más importantes, como Priyavrata, Uttānapāda y muchos otros, como el Señor Rāmacandra y Mahārāja Yudhiṣṭhira, pues las actividades de reyes tan piadosos merecen ser oídas; la gente puede beneficiarse estudiando sus vidas.

Texto

tasya vai duhitā brahman
devahūtīti viśrutā
patnī prajāpater uktā
kardamasya tvayānagha

Palabra por palabra

tasya—de ese Manu; vai—en verdad; duhitā—la hija; brahman—¡oh, santo brāhmaṇa!; devahūti—llamada Devahūti; iti—así; viśrutā—fue conocida; patnī—esposa; prajāpateḥ—del señor de los seres creados; uktā—se ha hablado de; kardamasya—de Kardama Muni; tvayā—por ti; anagha—¡oh, persona sin pecado!

Traducción

¡Oh, santo brāhmaṇa!, ¡oh, persona sin pecado!, te has referido a la hija de Manu de nombre Devahūti llamándola esposa del sabio Kardama, el señor de los seres creados.

Significado

Aquí estamos hablando de Svāyambhuva Manu, pero en el Bhagavad-gītā oímos acerca de Vaivasvata Manu. La era actual le pertenece a Vaivasvata Manu. Anteriormente gobernó Svāyambhuva Manu, cuyo mandato comienza en la era de Varāha, el milenio en que el Señor apareció como jabalí. En un día de la vida de Brahmā hay catorce manus, y los incidentes particulares de la vida de cada manu son diferentes. El Vaivasvata Manu del Bhagavad-gītā es distinto de Svāyambhuva Manu.

Texto

tasyāṁ sa vai mahā-yogī
yuktāyāṁ yoga-lakṣaṇaiḥ
sasarja katidhā vīryaṁ
tan me śuśrūṣave vada

Palabra por palabra

tasyām—en ella; saḥ—Kardama Muni; vai—de hecho; mahā-yogī—gran yogī místico; yuktāyām—dotada; yoga-lakṣaṇaiḥ—con los ocho síntomas de la perfección yóguica; sasarja—propagó; katidhā—cuántas veces; vīryam—descendencia; tat—esa narración; me—a mí; śuśrūṣave—que estoy ansioso de oír; vada—di.

Traducción

¿Cuántos hijos engendró ese gran yogī en la princesa, que estaba dotada con las ocho perfecciones yóguicas? ¡Oh!, te ruego que me digas esto, pues estoy ansioso de oírlo.

Significado

Vidura preguntó aquí acerca de Kardama Muni y su esposa Devahūti, y acerca de los hijos que tuvieron. También se explica que Devahūti era muy avanzada en la práctica del yoga óctuple. Enumeradas, las ocho partes de la práctica del yoga son: (1) control de los sentidos; (2) seguir estrictamente las reglas y regulaciones; (3) práctica de las posturas de sentarse; (4) control de la respiración; (5) retirar los sentidos de los objetos de los sentidos; (6) concentración de la mente; (7) meditación; y (8) autorrealización. Después de la autorrealización siguen otras ocho etapas de perfección, que se denominan yoga-siddhis. Marido y mujer, Kardama y Devahūti, eran avanzados en la práctica del yoga; el esposo era un mahā-yogī, un gran místico, y la esposa era yoga-lakṣaṇa, una persona avanzada en el yoga. Se unieron y tuvieron hijos. Antiguamente la costumbre de los grandes sabios y personas santas era tener hijos después de lograr la perfección en sus vidas; hasta ese momento, respetaban estrictamente las reglas y regulaciones del celibato. Para lograr la perfección de la autorrealización y del poder místico se precisa seguir brahmacarya (las reglas y regulaciones del celibato). En las Escrituras védicas no hay ninguna regulación que permita simultáneamente continuar disfrutando de toda la complacencia material de los sentidos que nos plazca, según nuestro capricho, mientras nos volvemos grandes meditadores a condición de darle dinero a un desvergonzado.

Texto

rucir yo bhagavān brahman
dakṣo vā brahmaṇaḥ sutaḥ
yathā sasarja bhūtāni
labdhvā bhāryāṁ ca mānavīm

Palabra por palabra

ruciḥ—Ruci; yaḥ—quien; bhagavān—adorable; brahman—¡oh, santo sabio!; dakṣaḥ—Dakṣa; vā—y; brahmaṇaḥ—del Señor Brahmā; sutaḥ—el hijo; yathā—de qué manera; sasarja—generaron; bhūtāni—descendencia; labdhvā—tras obtener; bhāryām—como esposas; ca—y; mānavīm—a las hijas de Svāyambhuva Manu.

Traducción

¡Oh, santo sabio!, dime cómo generaron hijos el adorable Ruci y Dakṣa, el hijo de Brahmā, después de obtener por esposas a las otras dos hijas de Svāyambhuva Manu.

Significado

Todas las grandes personalidades que aumentaron la población del universo al principio de la creación reciben el nombre de prajāpatis. A Brahmā también se le conoce con el nombre de Prajāpati, así como a algunos de sus últimos hijos. Svāyambhuva Manu también recibe el nombre de Prajāpati, al igual que Dakṣa, otro hijo de Brahmā. Svāyambhuva Manu tuvo dos hijas, Ākūti y Prasūti. Con Ākūti se casó el prajāpati Ruci, y con Prasūti se casó Dakṣa. Estas parejas y sus descendientes produjeron una cantidad de hijos inmensa para poblar el universo entero. La pregunta de Vidura fue: «¿Cómo engendraron la población en el principio?».

Texto

maitreya uvāca
prajāḥ sṛjeti bhagavān
kardamo brahmaṇoditaḥ
sarasvatyāṁ tapas tepe
sahasrāṇāṁ samā daśa

Palabra por palabra

maitreyaḥ uvāca—el gran sabio Maitreya dijo; prajāḥ—hijos; sṛja—engendró; iti—de este modo; bhagavān—el venerable; kardamaḥ—Kardama Muni; brahmaṇā—del Señor Brahmā; uditaḥ—habiendo recibido la orden; sarasvatyām—a orillas del río Sarasvatī; tapaḥ—penitencia; tepe—practicó; sahasrāṇām—de miles; samāḥ—años; daśa—diez.

Traducción

El gran santo Maitreya respondió: Designado por el Señor Brahmā para poblar los mundos con sus descendientes, el adorable Kardama Muni practicó penitencias a orillas del río Sarasvatī durante diez mil años.

Significado

De aquí se desprende que, antes de alcanzar la perfección, Kardama Muni meditó en yoga durante diez mil años. También Vālmīki Muni, según sabemos, practicó meditación yoga durante sesenta mil años, antes de alcanzar la perfección. Por lo tanto, para practicar el yoga con éxito es imprescindible una vida muy larga, de unos cien mil años de duración; entonces es posible lograr la perfección en el yoga. En caso contrario, no se puede alcanzar la auténtica perfección. Seguir las regulaciones, controlar los sentidos y practicar las diversas posturas de sentarse no son más que las prácticas preliminares. No comprendemos cómo la gente puede quedar cautivada con el fraudulento sistema de yoga que afirma que se puede alcanzar la perfección de volverse uno con Dios simplemente por meditar quince minutos al día. Esta era (Kali-yuga) es la era del embuste y de la riña. Lo cierto es que con esas proposiciones facilonas no hay posibilidad de alcanzar la perfección del yoga. Las Escrituras védicas afirman claramente tres veces —para darle mayor énfasis: kalau nāsty eva nāsty eva nāsty eva—que en esta era de Kali, no hay otro camino, no hay otro camino, no hay otro camino que harer nāma, cantar el santo nombre del Señor.

Texto

tataḥ samādhi-yuktena
kriyā-yogena kardamaḥ
samprapede hariṁ bhaktyā
prapanna-varadāśuṣam

Palabra por palabra

tataḥ—entonces, en esa penitencia; samādhi-yuktena—en trance; kriyā-yogena—con adoración bhakti-yoga; kardamaḥ—el sabio Kardama; samprapede—sirvió; harim—a la Personalidad de Dios; bhaktyā—con servicio devocional; prapanna—a las almas entregadas; varadāśuṣam—el que otorga toda bendición.

Traducción

Durante ese período de penitencia, adorando por medio de servicio devocional en trance a la Personalidad de Dios, que otorga rápidamente toda bendición a aquellos que recurren a Él en busca de protección, el sabio Kardama logró Su favor.

Significado

Aquí se explica la importancia de la meditación. Kardama Muni practicó meditación mística de yoga durante diez mil años tan solo para complacer a la Suprema Personalidad de Dios, Hari. Así pues, ya sea que practiquemos yoga, o especulemos y busquemos a Dios investigando, nuestros esfuerzos deben combinarse con el proceso devocional. Sin devoción, nada puede ser perfecto. El perfeccionamiento y la iluminación apuntan a la Suprema Personalidad de Dios. En el sexto capítulo del Bhagavad-gītā se dice claramente que aquel que se ocupa constantemente en actividades de conciencia de Kṛṣṇa es el yogī más elevado. La Personalidad de Dios, Hari, cumple los deseos del devoto que se ha entregado a Él. Para lograr el éxito verdadero debemos entregarnos a los pies de loto de la Personalidad de Dios, Hari, Kṛṣṇa. El servicio devocional, es decir, ocuparnos en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa, es el método directo, y todos los demás métodos, aunque recomendados, son indirectos. En esta era de Kali, el método directo es especialmente más factible que el indirecto, porque la gente vive poco tiempo, tiene poca inteligencia, es pobre, y la afligen muchos inconvenientes y miserias. Por esa razón, el Señor Caitanya ha dado el más grande don: en esta era, para alcanzar la perfección en la vida espiritual es suficiente cantar el santo nombre de Dios.

Las palabras samprapede harim significan que Kardama Muni satisfizo con su servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios, Hari. La palabra kriyā-yogena expresa también servicio devocional. Kardama Muni no solamente meditó; también se ocupó en servicio devocional; para llegar a la perfección en la práctica del yoga o la meditación, hay que ofrecer servicio devocional, escuchando, cantando, recordando, etc. Recordar también es meditación. Pero, ¿a quién hay que recordar?: a la Suprema Personalidad de Dios. No solamente recordarle; también hay que escuchar acerca de Sus actividades y cantar Sus glorias. Esa información está en las Escrituras autoritativas. Después de diez mil años ocupado en la ejecución de diversos tipos de servicio devocional, Kardama Muni alcanzó la perfección de la meditación, cosa imposible en esta era de Kali, en que es muy difícil vivir siquiera cien años. En la época actual, ¿quién tendría éxito en la ejecución estricta de las muchas reglas y regulaciones del yoga? Por otra parte, la perfección solo la alcanzan las almas entregadas. ¿Qué entrega puede haber en donde ni se menciona a la Personalidad de Dios? Y, ¿qué práctica de yoga, donde no se medita en la Personalidad de Dios? Por desgracia, la gente de esta era, en especial la gente de naturaleza demoníaca, quiere que la engañen. Así pues, la Suprema Personalidad de Dios envía grandes engañadores que, en nombre del yoga, les descarrían y hacen inútiles y condenadas sus vidas. Por eso en el verso 17 del decimosexto capítulo del Bhagavad-gītā se afirma claramente que los sinvergüenzas que se erigen a sí mismos en autoridades, enorgullecidos con el dinero ilícito que han reunido, practican yoga sin seguir los libros autorizados. Están muy orgullosos del dinero que han estafado a personas inocentes que quisieron ser engañadas.

Texto

tāvat prasanno bhagavān
puṣkarākṣaḥ kṛte yuge
darśayām āsa taṁ kṣattaḥ
śābdaṁ brahma dadhad vapuḥ

Palabra por palabra

tāvat—entonces; prasannaḥ—complacido; bhagavān—la Suprema Personalidad de Dios; puṣkara-akṣaḥ—de ojos de loto; kṛte yuge—en Satya-yuga; darśayām āsa—mostró; tam—ante Kardama Muni; kṣattaḥ—¡oh, Vidura!; śābdam—que solo por medio de los Vedas se puede entender; brahma—la Verdad Absoluta; dadhat—exhibiendo; vapuḥ—Su cuerpo trascendental.

Traducción

Entonces, en Satya-yuga, la Suprema Personalidad de Dios de ojos de loto, complacido, Se manifestó ante Kardama Muni y le reveló Su forma trascendental, que solo por medio de los Vedas se puede entender.

Significado

Aquí hay dos puntos muy significativos. El primero es que Kardama Muni alcanzó el éxito mediante la práctica del yoga al principio de Satya-yuga, época en que la vida humana duraba cien mil años. Kardama Muni alcanzó el éxito, y el Señor, complacido con él, le reveló Su forma, que no es imaginaria. Los impersonalistas a veces recomiendan concentrar la mente arbitrariamente en cualquier forma que imaginemos o que nos guste. Pero aquí se dice muy claramente que la forma que el Señor reveló a Kardama Muni por Su divina gracia se describe en las Escrituras védicas. Śābdaṁ brahma: En las Escrituras védicas se señalan claramente las formas del Señor. Kardama Muni no descubrió una forma imaginaria del Señor, como algunos sinvergüenzas pretenden; él vio realmente la forma eterna, bienaventurada y trascendental del Señor.

Texto

sa taṁ virajam arkābhaṁ
sita-padmotpala-srajam
snigdha-nīlālaka-vrāta-
vaktrābjaṁ virajo ’mbaram

Palabra por palabra

saḥ—Kardama Muni; tam—a Él; virajam—sin contaminación; arka-ābham—resplandeciente como el sol; sita—blancos; padma—lotos; utpala—nenúfares; srajam—collar; snigdha—lisos; nīla—azul negruzco; alaka—de mechones de cabello; vrāta—abundantes; vaktra—rostro; abjam—como el loto; virajaḥ—inmaculado; ambaram—vestido.

Traducción

Kardama Muni vio a la Suprema Personalidad de Dios, que está libre de contaminación material, en Su forma eterna, refulgente como el sol. Llevaba un collar de lotos blancos y de nenúfares. El Señor iba vestido de inmaculadas sedas amarillas, y las oscuras ondas de Su sedoso cabello embellecían Su rostro de loto.

Texto

kirīṭinaṁ kuṇḍalinaṁ
śaṅkha-cakra-gadā-dharam
śvetotpala-krīḍanakaṁ
manaḥ-sparśa-smitekṣaṇam

Palabra por palabra

kirīṭinam—adornado con una corona; kuṇḍalinam—llevando pendientes; śaṅkha—concha; cakra—disco; gadā—maza; dharam—sosteniendo; śveta—blanco; utpala—nenúfar; krīḍanakam—juguete; manaḥ—corazón; sparśa—tocando; smita—sonriendo; īkṣaṇam—y mirando.

Traducción

Iba adornado con una corona y pendientes. Con tres de Sus manos sostenía la concha, el disco y la maza que Le caracterizan, y en la cuarta tenía un nenúfar blanco. Miró a Su alrededor con la actitud feliz y sonriente que cautiva el corazón de todos los devotos.

Texto

vinyasta-caraṇāmbhojam
aṁsa-deśe garutmataḥ
dṛṣṭvā khe ’vasthitaṁ vakṣaḥ-
śriyaṁ kaustubha-kandharam

Palabra por palabra

vinyasta—habiendo sido puestos; caraṇa-ambhojam—pies de loto; aṁsa-deśe—en la espalda; garutmataḥ—de Garuḍa; dṛṣṭvā—habiendo visto; khe—en el aire; avasthitam—de pie; vakṣaḥ—sobre Su pecho; śriyam—marca auspiciosa; kaustubha—la gema Kaustubha; kandharam—cuello.

Traducción

En Su pecho había una marca dorada, y la famosa gema Kaustubha pendía de Su cuello; estaba de pie en el aire, con Sus pies de loto sobre la espalda de Garuḍa.

Significado

En los versos del 9 al 11 se describe la forma trascendental eterna del Señor; se entiende que estas descripciones proceden de la versión védica autoritativa. No son, ciertamente, imaginación de Kardama Muni. Incluso impersonalistas como Śaṅkarācārya admiten que los ornamentos del Señor están más allá de los conceptos materiales; dice: Nārāyaṇa, la Suprema Personalidad de Dios, no tiene nada que ver con la creación material. La diversidad que existe en el Señor, es decir, Su cuerpo, Su forma, Su vestido, Sus órdenes, Sus palabras, no es obra de la energía material, sino que todo ello se confirma en las Escrituras védicas. Mediante el yoga, Kardama Muni vio realmente al Señor Supremo tal como es. No tiene sentido ver una forma imaginada de Dios después de practicar yoga durante diez mil años. La perfección del yoga no culmina, pues, en el nihilismo o el impersonalismo; por el contrario, la perfección del yoga se alcanza con la visión real de la Personalidad de Dios en Su forma eterna. El proceso de conciencia de Kṛṣṇa ofrece la forma de Kṛṣṇa directamente. Esa forma se describe en la Brahma-saṁhitā, una Escritura védica autoritativa: La morada de Kṛṣṇa está hecha de piedra cintāmaṇi, y en ella el Señor juega como un pastorcillo de vacas y es servido por muchos miles de gopīs. Esas descripciones son autoritativas, y la persona consciente de Kṛṣṇa las acepta directamente y basa en ellas sus actos y su prédica, y practica servicio devocional siguiendo los mandamientos de las Escrituras autoritativas.

Texto

jāta-harṣo ’patan mūrdhnā
kṣitau labdha-manorathaḥ
gīrbhis tv abhyagṛṇāt prīti-
svabhāvātmā kṛtāñjaliḥ

Palabra por palabra

jāta-harṣaḥ—naturalmente lleno de júbilo; apatat—cayó; mūrdhnā—con su cabeza; kṣitau—en el suelo; labdha—habiéndose logrado; manaḥ-rathaḥ—su deseo; gīrbhiḥ—con oraciones; tu—y; abhyagṛṇāt—satisfizo; prīti-svabhāva-ātmā—cuyo corazón por naturaleza está siempre lleno de amor; kṛta-añjaliḥ—con las manos juntas.

Traducción

Kardama Muni, cuando comprendió cabalmente la presencia personal de la Suprema Personalidad de Dios, se sintió muy satisfecho, al ver cumplido su deseo trascendental. Cayó al suelo, y, postrándose, ofreció reverencias a los pies de loto del Señor. Su corazón, por naturaleza, estaba lleno de amor por Dios; juntando sus manos satisfizo al Señor con oraciones.

Significado

La comprensión de la forma personal del Señor es la etapa más elevada de perfección del yoga. En el sexto capítulo del Bhagavad-gītā, donde se explica la práctica del yoga, se dice que la comprensión de la forma personal del Señor es la perfección del yoga. Tras la práctica de las posturas de sentarse y de otros principios regulativos del yoga, finalmente se alcanza la etapa de samādhi, la absorción en el Supremo. En samādhi se puede ver a la Suprema Personalidad de Dios en Su forma parcial como Paramātmā, tal como Él es. En las Escrituras autoritativas del yoga, como los Patañjali-sūtras, se explica que el samādhi es un placer trascendental. El yoga de que tratan los libros de Patañjali es un sistema autorizado, y los supuestos yogīs que modernamente se han inventado sus propias vías, sin consultar a las autoridades, son simplemente ridículos. El sistema de yoga de Patañjali se denomina aṣṭāṅga-yoga. Los impersonalistas, como son monistas, a veces contaminan el sistema de yoga de Patañjali. Este explica que el alma se complace de un modo trascendental cuando encuentra a la Superalma y La ve. Si se admite la existencia de la Superalma y del alma individual, la teoría impersonalista del monismo queda anulada. Por esa razón, algunos impersonalistas y filósofos nihilistas distorsionan a su conveniencia el sistema de Patañjali y contaminan el proceso de yoga.

Según Patañjali, aquel que se libera de todos los deseos materiales alcanza su posición real, su posición trascendental, y la comprensión de ese estado recibe el nombre de poder espiritual. Aquellos que se ocupan en actividades materiales están en contacto con las modalidades de la naturaleza material. Ese tipo de personas aspiran a: (1) ser religiosos, (2) enriquecerse económicamente, (3) poder complacer los sentidos, y, por último, (4) volverse uno con el Supremo. Según los monistas, cuando un yogī se vuelve uno con el Supremo y pierde su existencia individual, alcanza el estado más elevado, que se denomina kaivalya. Pero, en realidad, kaivalya es el estado de comprensión de la Personalidad de Dios. Kaivalya, o en términos de Patañjali, la comprensión del poder espiritual, es el entendimiento unitario de que el Señor Supremo es completamente espiritual y que en el estado de iluminación espiritual plena se puede entender qué es Él, es decir, se puede entender a la Suprema Personalidad de Dios. Según Patañjali, el estado de aquel que está liberado de los deseos materiales y fijo en la comprensión trascendental del ser y del Superser recibe el nombre de cit-śakti. La iluminación espiritual plena brinda una percepción de felicidad espiritual, que según el Bhagavad-gītā es la felicidad suprema y está más allá de los sentidos materiales. Se explican dos clases de trance, samprajñāta y asamprajñāta, es decir, especulación mental y autorrealización. En estado de samādhi, o asamprajñāta, se puede comprender la forma espiritual del Señor mediante los sentidos espirituales. Esa es la meta final de la iluminación espiritual.

Según Patañjali, aquel que está fijo en la comprensión constante de la forma suprema del Señor ha alcanzado el estado de perfección. Ese es el caso de Kardama Muni. Sin alcanzar ese estado de perfección, que está más allá de la perfección que se alcanza en las primeras etapas del sistema de yoga, no hay iluminación suprema. En el sistema de aṣṭāṅga-yoga hay ocho perfecciones. El yogī que las obtiene puede volverse más ligero que lo más ligero, y más grande que lo más grande, y puede conseguir todo lo que desee. Pero ni siquiera ese éxito material es la perfección u objetivo final del yoga. El objetivo final se explica aquí: Kardama Muni vio a la Suprema Personalidad de Dios en Su forma eterna. El servicio devocional comienza con la relación entre el alma individual y el Alma Suprema, es decir, Kṛṣṇa y Sus devotos, y una vez que se establece esa relación, ya no hay posibilidad de caer. Si alguien quiere alcanzar la etapa de ver directamente a la Suprema Personalidad de Dios por medio del sistema de yoga, pero en lugar de ello se ve atraído por el logro de algún poder material, entonces se desvía, y su progreso se detiene. El disfrute material que recomiendan los falsos yogīs no tiene nada que ver con la experiencia trascendental de la felicidad espiritual. Los devotos verdaderos del bhakti-yoga solamente aceptan como necesidades materiales de la vida aquellas absolutamente imprescindibles para mantener unidos el cuerpo y el alma; se abstienen por completo de toda complacencia material exagerada de los sentidos. Están dispuestos a soportar toda clase de penalidades, siempre y cuando con ello puedan progresar en la comprensión de la Personalidad de Dios.

Texto

ṛṣir uvāca
juṣṭaṁ batādyākhila-sattva-rāśeḥ
sāṁsiddhyam akṣṇos tava darśanān naḥ
yad-darśanaṁ janmabhir īḍya sadbhir
āśāsate yogino rūḍha-yogāḥ

Palabra por palabra

ṛṣiḥ uvāca—el gran sabio dijo; juṣṭam—se consigue; bata—¡ah!; adya—ahora; akhila—todo; sattva—de bondad; rāśeḥ—que eres el receptáculo; sāṁsiddhyam—el éxito completo; akṣṇoḥ—de los ojos; tava—de Ti; darśanāt—de la vista; naḥ—por nosotros; yat—de quien; darśanam—vista; janmabhiḥ—pasando por nacimientos; īḍya—¡oh, Señor adorable!; sadbhiḥ—de posición gradualmente elevada; āśāsate—aspiran; yoginaḥ—yogīs; rūḍha-yogāḥ—habiendo conseguido la perfección en el yoga.

Traducción

El gran sabio Kardama dijo: ¡Oh, Señor supremamente adorable!, la capacidad de mi vista está ahora colmada, habiendo tenido la perfección suprema de poder verte a Ti, que eres el receptáculo de todas las existencias. Inmersos en profunda meditación por muchas vidas sucesivas, los yogīs avanzados aspiran a ver Tu forma trascendental.

Significado

Aquí se describe a la Suprema Personalidad de Dios como el receptáculo de toda bondad y de todo placer. Excepto para aquel que está bajo la influencia de la modalidad de la bondad, no hay verdadero placer. Por esa razón, cuando ponemos nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestras palabras al servicio del Señor, estamos en la más elevada etapa de perfección de la bondad. Kardama Muni dice: «Tu Señoría es el receptáculo de todo lo que cabe bajo la denominación de bondad, y, al poder tener una experiencia directa de Ti, ante nuestros ojos, ahora hemos obtenido la perfección de la vista». Estas afirmaciones son la situación devocional pura; para el devoto, la perfección de los sentidos es ocuparlos en el servicio del Señor. El sentido de la vista alcanza la perfección cuando miramos la belleza del Señor; la facultad de oír, cuando escuchamos las glorias del Señor; la facultad del gusto, cuando disfrutamos comiendo prasāda. La perfección que alcanzamos cuando ocupamos todos los sentidos en relación con la Personalidad de Dios recibe, técnicamente, el nombre de bhakti-yoga, que supone desapegar los sentidos del desenfreno material y apegarlos al servicio del Señor. Cuando nos liberamos de todas las designaciones de la vida condicionada y nos ocupamos plenamente en el servicio del Señor, nuestro servicio se llama bhakti-yoga. Kardama Muni admite que ver personalmente al Señor en bhakti-yoga es la perfección de la vista. Kardama Muni no exagera la excelsa perfección de ver al Señor. Él da como prueba que aquellos que están verdaderamente elevados en el yoga aspiran, vida tras vida, a ver esa forma de la Personalidad de Dios. Él no era un yogī fingido. Aquellos que verdaderamente recorren el sendero avanzado solo aspiran a ver la forma eterna del Señor.

Texto

ye māyayā te hata-medhasas tvat-
pādāravindaṁ bhava-sindhu-potam
upāsate kāma-lavāya teṣāṁ
rāsīśa kāmān niraye ’pi ye syuḥ

Palabra por palabra

ye—aquellas personas; māyayā—por la energía ilusoria; te—de Ti; hata—se ha perdido; medhasaḥ—cuya inteligencia; tvat—Tus; pāda-aravindam—pies de loto; bhava—de la existencia mundana; sindhu—el océano; potam—la nave para cruzar; upāsate—adoran; kāma-lavāya—para conseguir placeres triviales; teṣām—sus; rāsi—Tú otorgas; īśa—¡oh, Señor!; kāmān—deseos; niraye—en el infierno; api—incluso; ye—deseos que; syuḥ—pueden obtenerse.

Traducción

Tus pies de loto son la segura nave que nos permite atravesar el océano de la nesciencia mundana. Solo aquellos a quienes el hechizo de la energía ilusoria les ha arrebatado la inteligencia adorarán esos pies con vistas a obtener los placeres de los sentidos, que son triviales y momentáneos, y que están al alcance incluso de las personas que se están pudriendo en el infierno. Sin embargo, ¡oh, mi Señor!, Tú eres tan bondadoso que incluso a ellos les otorgas Tu misericordia.

Significado

Como se afirma en el séptimo capítulo del Bhagavad-gītā, hay dos clases de devotos: aquellos que desean placeres materiales, y aquellos que no desean nada más que servir al Señor. Los placeres materiales están al alcance incluso de los perros y de los cerdos, que viven en condiciones de vida infernales. El cerdo también come, duerme y disfruta plenamente de la vida sexual, y también se siente muy satisfecho con ese disfrute infernal de la existencia material. Los yogīs modernos aconsejan que, como tenemos sentidos, debemos disfrutar plenamente, como los perros y los gatos, y aun así podemos seguir practicando yoga. Aquí Kardama Muni censura esa postura, diciendo que esos placeres materiales están al alcance de los perros y los gatos en las condiciones infernales de vida. El Señor es tan bondadoso que, si los mal llamados yogīs se satisfacen con placeres infernales, Él puede darles lo que necesiten para que tengan los placeres materiales que deseen, pero lo que no pueden alcanzar es el estado de perfección al que llegó Kardama Muni.

Las personas infernales y demoníacas no saben realmente cuál es la perfección más elevada a que aspirar, y por eso creen que la meta más elevada de la vida es la complacencia de los sentidos. Su consejo es que demos satisfacción a los sentidos y que, al mismo tiempo, con algún mantra y alguna que otra práctica, podemos aspirar a la perfección, que no es muy difícil conseguir. A esas personas se las describe aquí como hata-medhasaḥ, «aquellos cuyos cerebros se han echado a perder». Aspiran a disfrutar de la materia perfeccionándose en el yoga o la meditación. En el Bhagavad-gītā el Señor afirma que aquellos que adoran a los semidioses han perdido su inteligencia. De la misma manera, también Kardama Muni afirma aquí que aquel que aspira a disfrutar de la materia mediante la práctica del yoga, no tiene cerebro y es el tonto más grande que existe. En realidad, alguien que practique el yoga y sea inteligente solamente debe aspirar a cruzar el océano de la nesciencia adorando a la Personalidad de Dios, y a ver los pies de loto del Señor. Sin embargo, el Señor es tan bondadoso que, también hoy en día, las personas sin cerebro reciben la bendición de volverse gatos, perros o cerdos, y de disfrutar la felicidad material de la vida sexual y de la complacencia de los sentidos. El Señor confirma esa bendición en el Bhagavad-gītā: «Cualquier cosa que deseen recibir de Mí, Yo se la ofrezco según su deseo».

Texto

tathā sa cāhaṁ parivoḍhu-kāmaḥ
samāna-śīlāṁ gṛhamedha-dhenum
upeyivān mūlam aśeṣa-mūlaṁ
durāśayaḥ kāma-dughāṅghripasya

Palabra por palabra

tathā—similarmente; saḥ—yo mismo; ca—también; aham—yo; parivoḍhu-kāmaḥ—deseando casarme; samāna-śīlām—con una muchacha de carácter parecido; gṛha-medha—en la vida de casado; dhenum—una vaca de la abundancia; upeyivān—he acudido; mūlam—a la raíz (pies de loto); aśeṣa—de todo; mūlam—la fuente; durāśayaḥ—con deseos de disfrute; kāma-dugha—que complace todos los deseos; aṅghripasya—(de Ti) que eres el árbol.

Traducción

Por esa razón, deseando casarme con una muchacha de carácter parecido al mío que pueda ser una verdadera vaca de la abundancia en mi vida matrimonial, también yo, para satisfacer mis deseos de disfrute he buscado el refugio de Tus pies de loto, que son la fuente de todo, pues Tú eres como un árbol de deseos.

Significado

A pesar de haber censurado a las personas que se dirigen al Señor en busca de beneficios materiales, Kardama Muni expresó su incapacitación y su deseo material ante el Señor diciendo: «Sé que no se Te debe pedir nada material; no obstante, deseo casarme con una muchacha de carácter parecido al mío». Es muy significativa la frase «de carácter parecido al mío». En el pasado, los jóvenes se casaban con muchachas de tendencias compatibles; se formaban parejas de naturalezas semejantes, para que fuesen felices. En la India hace solo unos veinticinco años, y tal vez hoy aún se haga, los padres solían consultar el horóscopo de la posible pareja para ver si verdaderamente podían unirse sus condiciones psicológicas. Esas consideraciones son muy importantes. Actualmente no se hacen esas consultas previas al matrimonio, y la consecuencia es que poco después del matrimonio vienen el divorcio y la separación. En el pasado, los esposos solían vivir juntos pacíficamente durante toda su vida, pero hoy en día eso se ha vuelto una tarea muy difícil.

Kardama Muni quería tener una esposa con sus mismas inclinaciones, porque, en cuestiones de avance material y espiritual, es necesaria la asistencia de una esposa. Se dice que una esposa trae consigo la satisfacción de todos los deseos en lo tocante a religión, desarrollo económico y complacencia de los sentidos. Aquel que tenga una buena esposa debe ser considerado un hombre afortunado. En astrología se considera afortunado al hombre que tiene grandes riquezas, muy buenos hijos o una esposa muy buena. Y se considera que el más afortunado es el que tiene una buena esposa. Antes de casarse hay que elegir una esposa con la que se tengan afinidades, y no enamorarse de la supuesta belleza ni de otros aspectos atractivos desde el punto de vista de la complacencia de los sentidos. En el Duodécimo Canto del Bhāgavatam se dice que en Kali-yuga el matrimonio estará basado en consideraciones de tipo sexual; tan pronto como algo falle en la vida sexual, se suscitará la cuestión del divorcio.

Kardama Muni pudo haberle pedido su bendición a Umā, pues en las Escrituras se recomienda adorar a Umā para conseguir una buena esposa. Pero él prefirió adorar a la Suprema Personalidad de Dios, pues en el Bhāgavatam se recomienda que todos, tanto si están llenos de deseos, como si no tienen deseos o desean liberarse, deben adorar al Señor Supremo. De estas tres clases de hombres, uno trata de ser feliz por medio de la satisfacción de sus deseos materiales, otro quiere ser feliz volviéndose uno con el Supremo, y el otro, el hombre perfecto, es el devoto: no quiere ninguna recompensa de la Suprema Personalidad de Dios; solamente quiere ofrecer servicio amoroso trascendental. En cualquier caso, todos deben adorar a la Suprema Personalidad de Dios, pues Él satisfará los deseos de todos. La ventaja de adorar a la Persona Suprema es que incluso aquel que tiene deseos de disfrute material, si adora a Kṛṣṇa, se volverá gradualmente un devoto puro y no tendrá más anhelos materiales.

Texto

prajāpates te vacasādhīśa tantyā
lokaḥ kilāyaṁ kāma-hato ’nubaddhaḥ
ahaṁ ca lokānugato vahāmi
baliṁ ca śuklānimiṣāya tubhyam

Palabra por palabra

prajāpateḥ—que eres el amo de todas las entidades vivientes; te—de Ti; vacasā—bajo la dirección; adhīśa—¡oh, mi Señor!; tantyā—con una cuerda; lokaḥ—almas condicionadas; kila—en verdad; ayam—estas; kāma-hataḥ—vencidas por los deseos de disfrute; anubaddhaḥ—son atadas; aham—yo; ca—y; loka-anugataḥ—siguiendo los pasos de las almas condicionadas; vahāmi—ofrezco; balim—oblaciones; ca—y; śukla—¡oh, personificación de la religión!; animiṣāya—que existes como el tiempo eterno; tubhyam—a Ti.

Traducción

¡Oh, mi Señor!, Tú eres el amo y líder de todas las entidades vivientes. Bajo Tu dirección, todas las almas condicionadas están constantemente ocupadas en satisfacer sus deseos, como si estuviesen atadas con una cuerda. Siguiendo sus pasos, ¡oh, personificación de la religión!, también yo Te ofrezco oblaciones a Ti, que eres el tiempo eterno.

Significado

En el Kaṭha Upaniṣad se afirma que el Señor Supremo es el líder de todas las entidades vivientes. Él es quien las sustenta y les concede todo lo que necesitan y desean. Ninguna entidad viviente es independiente; todas dependen de la misericordia del Señor Supremo. Por lo tanto, la instrucción de los Vedas es que disfrutemos de la vida siguiendo las indicaciones del líder supremo, la Personalidad de Dios. Las Escrituras védicas, entre ellas el Īśopaniṣad, nos dicen que, como todo Le pertenece a la Suprema Personalidad de Dios, no debemos adueñarnos de la propiedad de otros, sino disfrutar de la parte individual que nos ha sido asignada. Para la entidad viviente, el mejor planteamiento es aceptar las directrices del Señor Supremo y disfrutar de la vida, tanto material como espiritual.

Podría surgir una pregunta: Kardama Muni era avanzado en la vida espiritual; ¿por qué, entonces, no pidió al Señor la liberación? ¿Por qué quiso disfrutar de la vida material a pesar de estar viendo al Señor Supremo y de tener una experiencia directa de Él? La respuesta es que no todo el mundo está capacitado para liberarse del cautiverio material. El deber de todos, por lo tanto, es disfrutar de acuerdo con su posición presente, pero siguiendo las directrices del Señor, es decir, los Vedas. Se considera que los Vedas son las palabras habladas directamente por el Señor. El Señor nos da la oportunidad de disfrutar de la vida material según nuestro deseo, y al mismo tiempo nos señala en los Vedas los modos y procesos por los que regirnos, de modo que gradualmente podamos elevarnos hasta liberarnos del cautiverio material. Las leyes de la naturaleza encadenan a las almas condicionadas que han venido al mundo material a enseñorearse de la naturaleza material. Lo mejor es regirse por las reglas védicas; eso nos ayudará a elevarnos gradualmente hasta la liberación.

Kardama Muni se dirige al Señor con el nombre de śukla, que significa «el líder de la religión». La persona piadosa debe seguir las reglas de la religión, pues son reglas prescritas por el Señor personalmente. Nadie puede inventar o elaborar una religión; «religión» significa los mandamientos o leyes del Señor. En el Bhagavad-gītā el Señor dice que religión significa entregarse a Él. Por lo tanto, debemos seguir las regulaciones védicas y entregarnos al Señor Supremo, porque esa es la meta suprema de perfección de la vida humana. Debemos llevar una vida piadosa, seguir las reglas y regulaciones de la religión, casarnos y vivir pacíficamente para elevarnos al nivel de iluminación espiritual más elevado.

Texto

lokāṁś ca lokānugatān paśūṁś ca
hitvā śritās te caraṇātapatram
parasparaṁ tvad-guṇa-vāda-sīdhu-
pīyūṣa-niryāpita-deha-dharmāḥ

Palabra por palabra

lokān—asuntos mundanos; ca—y; loka-anugatān—aquellos que participan de los asuntos mundanos; paśūn—que son como animales salvajes; ca—y; hitvā—habiendo abandonado; śritāḥ—refugiándose; te—Tus; caraṇa—pies de loto; ātapatram—parasol; parasparam—entre sí; tvat—Tus; guṇa—cualidades; vāda—en conversaciones; sīdhu—embriagante; pīyūṣa—con el néctar; niryāpita—extinguidas; deha-dharmāḥ—las necesidades primarias del cuerpo.

Traducción

Sin embargo, las personas que, habiendo abandonado los estereotipados asuntos mundanos y a los que, como animales, participan de ellos, se han refugiado bajo el parasol de Tus pies de loto bebiendo en sus conversaciones el néctar embriagador de Tus cualidades y actividades, pueden liberarse de las necesidades primarias del cuerpo material.

Significado

Tras manifestar su necesidad de casarse, Kardama Muni afirma que el matrimonio y otros asuntos sociales son regulaciones estereotipadas para personas adictas al disfrute material de los sentidos. Los principios de la vida animal —comer, dormir, aparearse y defenderse—, en realidad, son necesidades del cuerpo, pero aquellos que se ocupan en el proceso trascendental de conciencia de Kṛṣṇa y abandonan todas las actividades estereotipadas de este mundo material, están liberados de los convencionalismos sociales. Las almas condicionadas están bajo el hechizo de la energía material, o, en otras palabras, del tiempo eterno —pasado, presente y futuro—, pero tan pronto como emprenden el proceso de conciencia de Kṛṣṇa, trascienden los límites del pasado y del presente, y llevan a cabo únicamente las actividades eternas del alma. Para disfrutar de la vida material hay que actuar siguiendo los mandamientos védicos, pero aquellos que han adoptado el servicio devocional del Señor están libres del temor a las regulaciones de este mundo material. Tales devotos no se preocupan por los convencionalismos de las actividades materiales; aceptan con entusiasmo aquel refugio que es como un parasol que protege del sol del ciclo repetido de nacimientos y muertes.

La constante transmigración del alma de un cuerpo a otro es la causa del sufrimiento en la existencia material. Esa vida condicionada en la existencia material se denomina saṁsāra. Quien haya ejecutado buenas obras puede nacer en una condición material muy favorable, pero el proceso que regula el ciclo de nacimientos y muertes es como un fuego terrible. Esto lo ha explicado Śrī Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura en su oración al maestro espiritual, en la que compara el ciclo de nacimientos y muertes, saṁsāra, con un incendio forestal. El fuego se enciende en el bosque de una manera espontánea por la fricción de la madera seca, sin que nadie lo provoque, y ningún cuerpo de bomberos o de voluntarios puede apagarlo. Solo una nube, derramando agua constantemente, puede apagar el voraz incendio. La nube se compara con la misericordia del maestro espiritual. La gracia del maestro espiritual hace que aparezca la nube de la misericordia de la Personalidad de Dios; solo entonces, cuando caen las lluvias de la conciencia de Kṛṣṇa, puede apagarse el fuego de la existencia material. Eso se explica también aquí. Para liberarnos de los estereotipos de la vida condicionada de la existencia material, tenemos que refugiarnos en los pies de loto del Señor, no con la actitud en que caen los impersonalistas, sino con servicio devocional, cantando y escuchando acerca de las actividades del Señor. Solo entonces podremos liberarnos de las acciones y reacciones de la existencia material. Aquí se nos recomienda que abandonemos la vida condicionada de este mundo material y la compañía de los mal llamados seres humanos civilizados que no pasan de seguir los mismos principios estereotipados de comer, dormir, defenderse y aparearse, aunque de un modo refinado. Aquí se dice que el proceso de cantar y escuchar las glorias del Señor es tvad-guṇa-vāda-sīdhu. Solo bebiendo el néctar de cantar y escuchar los pasatiempos del Señor podremos olvidar la embriaguez de la existencia material.

Texto

na te ’jarākṣa-bhramir āyur eṣāṁ
trayodaśāraṁ tri-śataṁ ṣaṣṭi-parva
ṣaṇ-nemy ananta-cchadi yat tri-ṇābhi
karāla-sroto jagad ācchidya dhāvat

Palabra por palabra

na—no; te—Tu; ajara—del Brahman imperecedero; akṣa—sobre el eje; bhramiḥ—girando; āyuḥ—duración de la vida; eṣām—de los devotos; trayodaśa—trece; aram—radios; tri-śatam—trescientas; ṣaṣṭi—sesenta; parva—funciones; ṣaṭ—seis; nemi—llantas; ananta—innumerables; chadi—hojas; yat—el cual; tri—tres; nābhi—centros de rotación; karāla-srotaḥ—con tremenda velocidad; jagat—el universo; ācchidya—acortando; dhāvat—corre.

Traducción

Tu rueda, que tiene tres centros de rotación, gira en torno al eje del imperecedero Brahman. Tiene trece radios, 360 junturas, seis llantas y sobre ella hay innumerables hojas talladas. Aunque su revolución acorta la vida de toda la creación, esta rueda, de tremenda velocidad, no puede influir en la duración de la vida de los devotos del Señor.

Significado

El factor tiempo no puede influir en la duración de la vida de los devotos. En el Bhagavad-gītā se afirma que una pequeña ejecución de servicio devocional nos salva del mayor de los peligros. El mayor peligro es la transmigración del alma de un cuerpo a otro, y ese proceso solo se puede detener mediante el servicio devocional al Señor. En las Escrituras védicas se afirma: hariṁ vinā na mṛtiṁ taranti: Sin la misericordia del Señor no se puede detener el ciclo de nacimientos y muertes. En el Bhagavad-gītā se afirma que entender la naturaleza trascendental del Señor y de Su advenimiento, Su partida y Sus actividades es la única manera de detener el ciclo de la muerte y poder ir de regreso a Él. El factor tiempo se fragmenta en muchas divisiones de momentos, horas, meses, años, períodos, estaciones, etc. Todas las divisiones mencionadas en este verso se determinan según los cálculos astronómicos de las Escrituras védicas. Hay seis estaciones, que se llaman ṛtus, y tres períodos de cuatro meses, denominados cāturmāsya. Tres períodos de cuatro meses completan un año. Según los cálculos de astronomía védica, hay trece meses. El decimotercer mes recibe el nombre de adhi-māsa o mala-māsa, y se añade cada tres años. Sin embargo, el factor tiempo no puede influir en la duración de la vida de los devotos. En otro verso se afirma que el Sol, cuando se levanta y cuando se pone, se lleva la vida de todas las entidades vivientes, pero no puede llevarse la vida de aquellos que están ocupados en servicio devocional. Aquí se compara el tiempo con una gran rueda de 360 junturas, seis llantas en forma de estaciones, e innumerables hojas en forma de momentos. Esa rueda gira sobre la existencia eterna, el Brahman.

Texto

ekaḥ svayaṁ sañ jagataḥ sisṛkṣayā-
dvitīyayātmann adhi-yogamāyayā
sṛjasy adaḥ pāsi punar grasiṣyase
yathorṇa-nābhir bhagavan sva-śaktibhiḥ

Palabra por palabra

ekaḥ—uno; svayam—Tú mismo; san—siendo; jagataḥ—los universos; sisṛkṣayā—con deseo de crear; advitīyayā—sin igual; ātman—en Ti mismo; adhi—controlando; yoga-māyayā—mediante yoga-māyā; sṛjasi—Tú creas; adaḥ—estos universos; pāsi—Tú mantienes; punaḥ—de nuevo; grasiṣyase—Tú darás fin; yathā—como; ūrṇa-nābhiḥ—una araña; bhagavan—¡oh, Señor!; sva-śaktibhiḥ—con su propia energía.

Traducción

Mi querido Señor, Tú solo creas los universos. ¡Oh, Personalidad de Dios!, Tú, deseando crear estos universos, los creas, los mantienes y de nuevo los retraes mediante Tus propias energías, que están bajo el control de Tu segunda energía, yoga-māyā, tal como una araña, que crea una telaraña con su propia energía y de nuevo la retrae.

Significado

En este verso, dos palabras importantes anulan la teoría impersonalista de que todo es Dios. Aquí Kardama dice: «¡Oh, Personalidad de Dios!, Tú estás solo pero tienes diversas energías». Es también muy significativo el ejemplo de la araña. La araña es una entidad viviente individual que, mediante su energía, crea una telaraña sobre la cual juega; cuando así lo desea, reabsorbe la telaraña, dando fin así al juego. La araña no se vuelve impersonal cuando fabrica una telaraña con su saliva. Análogamente, la creación y manifestación de las energías materiales o espirituales no vuelven impersonal a su creador. La oración en sí sugiere que Dios tiene sentidos y puede escuchar las oraciones y cumplir los deseos del devoto. Por lo tanto, Él es sac-cid-ānanda-vigraha, la forma de bienaventuranza, conocimiento y eternidad.

Texto

naitad batādhīśa padaṁ tavepsitaṁ
yan māyayā nas tanuṣe bhūta-sūkṣmam
anugrahāyāstv api yarhi māyayā
lasat-tulasyā bhagavān vilakṣitaḥ

Palabra por palabra

na—no; etat—este; bata—en verdad; adhīśa—¡oh, Señor!; padam—mundo material; tava—Tu; īpsitam—deseo; yat—el cual; māyayā—por Tu energía externa; naḥ—para nosotros; tanuṣe—Tú manifiestas; bhūta-sūkṣmam—los elementos densos y sutiles; anugrahāya—para otorgar misericordia; astu—que sea; api—también; yarhi—cuando; māyayā—por medio de Tu misericordia sin causa; lasat—espléndida; tulasyā—con un collar de hojas de tulasī; bhagavān—la Suprema Personalidad de Dios; vilakṣitaḥ—se percibe.

Traducción

Mi querido Señor, aunque Tú no lo deseas, manifiestas esta creación de elementos densos y sutiles tan solo para satisfacción de nuestros sentidos. Que Tu misericordia sin causa esté con nosotros, pues has aparecido ante nosotros en Tu forma eterna, adornado con un espléndido collar de hojas de tulasī.

Significado

Aquí se afirma claramente que la creación del mundo material no se debe al deseo personal del Señor Supremo; lo crea Su energía externa porque las entidades vivientes quieren disfrutar de él. No ha sido creado para aquellos que, libres del deseo de disfrutar de la complacencia de los sentidos, ofrecen constantemente servicio amoroso trascendental y son eternamente conscientes de Kṛṣṇa. Para ellos existe eternamente el mundo espiritual, y allí disfrutan. En otra parte del Śrīmad-Bhāgavatam se afirma que, para aquellos que se han refugiado en los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios, el mundo material no sirve para nada; el mundo material está lleno de peligros a cada paso, y por ello no es para los devotos, sino para las entidades vivientes que quieren asumir el riesgo de enseñorearse de la energía material. Kṛṣṇa es tan bondadoso que concede a las entidades vivientes disfrutadoras de los sentidos un mundo aparte, creado por Él para que disfruten como deseen; pero, al mismo tiempo, Él adviene en Su forma personal. El Señor crea el mundo material sin desear hacerlo, pero desciende en Su forma personal, o envía a alguien digno de Su confianza, como por ejemplo a uno de sus hijos, a un sirviente o a un escritor como Vyāsadeva, para que den enseñanzas a la gente. Y Él mismo también nos enseña personalmente cuando habla el Bhagavad-gītā. La creación siempre va acompañada de esa labor de propaganda, que busca convencer a las descarriadas entidades vivientes que se están pudriendo en este mundo material de que regresen a Él y se Le entreguen. Por eso la instrucción definitiva del Bhagavad-gītā es: «Abandona todas las ocupaciones que te has creado en el mundo material y simplemente entrégate a Mí. Yo te protegeré de todas las reacciones pecaminosas».

Texto

taṁ tvānubhūtyoparata-kriyārthaṁ
sva-māyayā vartita-loka-tantram
namāmy abhīkṣṇaṁ namanīya-pāda-
sarojam alpīyasi kāma-varṣam

Palabra por palabra

tam—esto; tvā—Tú; anubhūtyā—al comprender; uparata—sin apego; kriyā—disfrute de las actividades fruitivas; artham—para; sva-māyayā—mediante Tu propia energía; vartita—causados; loka-tantram—los mundos materiales; namāmi—ofrezco reverencias; abhīkṣṇam—continuamente; namanīya—adorables; pāda-sarojam—pies de loto; alpīyasi—al insignificante; kāma—deseos; varṣam—derramando.

Traducción

Ofrezco sin cesar mis respetuosas reverencias a Tus pies de loto, que son un refugio meritorio, pues Tú derramas toda bendición sobre los insignificantes. Para dar una oportunidad a todas las entidades vivientes de tener una experiencia directa de Ti y, como consecuencia, desapegarse de la actividad fruitiva, Tú has expandido los mundos materiales mediante Tu propia energía.

Significado

De modo que todos, ya bien deseen el disfrute material, la liberación o el servicio amoroso trascendental del Señor, deben ocuparse en servicio y ofrecer reverencias al Señor Supremo, porque el Señor puede conceder a todos las bendiciones que deseen. En el Bhagavad-gītā, el Señor afirma: ye yathā māṁ prapadyante: A quien desee ser un próspero disfrutador en el mundo material, el Señor le concede esa bendición; a quien desee liberarse del enredo del mundo material, el Señor le da la liberación; y a quien desee ocuparse constantemente en Su servicio, siendo completamente consciente de Kṛṣṇa, el Señor le concede esa bendición. Él ha prescrito en los Vedas muchas ejecuciones rituales de sacrificio para el disfrute material, de modo que la gente puede sacar provecho de esas instrucciones y disfrutar de la vida material en los planetas superiores o en una noble familia de la aristocracia. Esos medios se indican en los Vedas, y podemos beneficiarnos de ellos. Algo parecido ocurre con aquellos que quieren liberarse del mundo material.

Si no estamos hastiados del disfrute del mundo material, no podemos aspirar a la liberación. La liberación es para quienes están hastiados del disfrute material. Por eso el Vedānta-sūtra dice: athāto brahma-jijñāsā: Aquellos que han abandonado los intentos de ser felices en el mundo material pueden inquirir sobre la Verdad Absoluta. Aquellos que quieren conocer la Verdad Absoluta pueden recurrir al Vedānta-sūtra y al Śrīmad-Bhāgavatam, la verdadera explicación del Vedānta-sūtra. Como el Bhagavad-gītā también es Vedānta-sūtra, entendiendo el Śrīmad-Bhāgavatam, el Vedānta-sūtra o el Bhagavad-gītā podemos obtener conocimiento verdadero. Aquel que obtiene conocimiento verdadero se vuelve teóricamente uno con el Supremo, y cuando comienza realmente a servir al Brahman, es decir, cuando emprende el proceso de conciencia de Kṛṣṇa, no solo está liberado, sino también situado en la vida espiritual. De la misma manera, quienes deseen enseñorearse de la naturaleza material tienen muchas posibilidades de disfrute; el Señor pone el conocimiento y la ciencia materiales a disposición de aquellos que deseen disfrutar de ellos. La conclusión es que, para cualquier bendición que deseemos, es necesario adorar a la Suprema Personalidad de Dios. Es muy significativa la palabra kāma-varṣam, pues indica que el Señor satisface los deseos de cualquiera que se dirija a Él. Pero alguien que ama a Kṛṣṇa sinceramente y, al mismo tiempo, quiere disfrute material, se encuentra confuso. Kṛṣṇa, siendo muy bondadoso con él, le da una oportunidad de ocuparse en el servicio amoroso trascendental del Señor y, de este modo, le hace olvidar gradualmente la alucinación.

Texto

ṛṣir uvāca
ity avyalīkaṁ praṇuto ’bja-nābhas
tam ābabhāṣe vacasāmṛtena
suparṇa-pakṣopari rocamānaḥ
prema-smitodvīkṣaṇa-vibhramad-bhrūḥ

Palabra por palabra

ṛṣiḥ uvāca—el gran sabio Maitreya dijo; iti—así; avyalīkam—sinceramente; praṇutaḥ—habiendo sido alabado; abja-nābhaḥ—el Señor Viṣṇu; tam—a Kardama Muni; ābabhāṣe—contestó; vacasā—con palabras; amṛtena—tan dulces como el néctar; suparṇa—de Garuḍa; pakṣa—los hombros; upari—sobre; rocamānaḥ—brillando; prema—de afecto; smita—con una sonrisa; udvīkṣaṇa—mirando; vibhramat—moviendo graciosamente; bhrūḥ—cejas.

Traducción

Maitreya prosiguió: Tras recibir esas sinceras palabras de alabanza, el Señor Viṣṇu, que montado sobre Garuḍa irradiaba un hermoso resplandor, contestó con palabras tan dulces como el néctar. Sus cejas se movieron muy graciosamente cuando miró al sabio con una sonrisa llena de afecto.

Significado

Es significativa la palabra vacasāmṛtena. Siempre que habla, el Señor lo hace desde el mundo trascendental; no habla desde el mundo material. Como Él es trascendental, Sus palabras y Sus actividades también son trascendentales. Todo lo relacionado con Él es trascendental. La palabra amṛta hace referencia a alguien que no se enfrenta con la muerte. Las palabras y las actividades del Señor son inmortales; de modo que no son un producto de este mundo material. El sonido de este mundo material y el del mundo espiritual son completamente diferentes. El sonido del mundo espiritual es nectáreo y eterno, mientras que el del mundo material es desabrido y tiene final. El sonido del santo nombre —Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare—hace aumentar eternamente el entusiasmo de quien lo canta. Si repetimos de forma monótona palabras materiales, acabaremos hartos, pero si cantamos Hare Kṛṣṇa las veinticuatro horas del día, nunca nos hartaremos; al contrario, nos sentiremos animados a continuar cantando más y más. La palabra vacasāmṛtena se mencionó específicamente cuando el Señor respondió al sabio Kardama, puesto que Él habló desde el mundo trascendental. Respondió con palabras trascendentales, y cuando habló, Sus cejas se movieron con gran afecto. Cuando un devoto alaba las glorias del Señor, Él Se siente muy satisfecho, y le concede Su bendición trascendental sin reservas, porque Él siempre es inmotivadamente misericordioso con Su devoto.

Texto

śrī-bhagavān uvāca
viditvā tava caityaṁ me
puraiva samayoji tat
yad-artham ātma-niyamais
tvayaivāhaṁ samarcitaḥ

Palabra por palabra

śrī-bhagavān uvāca—el Señor Supremo dijo; viditvā—entendiendo; tava—tu; caityam—condición mental; me—por Mí; purā—antes; eva—ciertamente; samayoji—fue preparado; tat—eso; yat-artham—por lo cual; ātma—de la mente y los sentidos; niyamaiḥ—con disciplina; tvayā—por ti; eva—solo; aham—Yo; samarcitaḥ—he sido adorado.

Traducción

El Señor Supremo dijo: Habiendo conocido de antemano lo que estaba en tu mente, te he preparado ya aquello por lo que Me has adorado tan bien con la disciplina de tu mente y tus sentidos.

Significado

La Suprema Personalidad de Dios, en Su aspecto de Paramātmā, está situado en el corazón de todos. Por esa razón, Él conoce el pasado, el presente y el futuro de cada persona individual, además de sus deseos, actividades y todo lo relacionado con ella. Se afirma en el Bhagavad-gītā que Él está situado en el corazón como testigo. La Personalidad de Dios conocía el deseo íntimo de Kardama Muni, y ya había dispuesto lo necesario para que se cumpliese. Él nunca decepciona al devoto sincero, desee lo que desee, pero nunca concede nada que pueda deteriorar el servicio devocional de alguien.

Texto

na vai jātu mṛṣaiva syāt
prajādhyakṣa mad-arhaṇam
bhavad-vidheṣv atitarāṁ
mayi saṅgṛbhitātmanām

Palabra por palabra

na—no; vai—en verdad; jātu—nunca; mṛṣā—inútil; eva—solo; syāt—puede haber; prajā—de las entidades vivientes; adhyakṣa—¡oh, líder!; mat-arhaṇam—adórame a Mí; bhavat-vidheṣu—a personas como tú; atitarām—enteramente; mayi—en Mí; saṅgṛbhita—está fija; ātmanām—de aquellos cuya mente.

Traducción

El Señor continuó: Mi querido ṛṣi, ¡oh, líder de las entidades vivientes!, aquellos que Me sirven adorándome con devoción, especialmente las personas como tú, que Me lo han entregado todo, nunca se sentirán decepcionados.

Significado

Aun si tiene algunos deseos, aquel que se ocupa en el servicio del Señor nunca se decepciona. Aquellos que se ocupan en Su servicio reciben los nombres de sakāma y akāma. Los que acuden a la Suprema Personalidad de Dios en busca de disfrute material son sakāma, y los devotos que no tienen deseos materiales de complacencia de los sentidos sino que sirven al Señor con amor espontáneo son akāma. Los devotos sakāma se dividen en cuatro clases: los afligidos, los que necesitan dinero, los inquisitivos y los sabios. Hay quien adora al Señor porque está afligido mental o físicamente; hay quien Le adora porque necesita dinero; algún otro, porque siente curiosidad por conocerle tal como es; y otros quieren conocer al Señor como los filósofos, mediante la labor investigadora de su sabiduría. Ninguna de esas cuatro clases de hombres se decepciona; cada una recibe el resultado que desea por su adoración.

Texto

prajāpati-sutaḥ samrāṇ
manur vikhyāta-maṅgalaḥ
brahmāvartaṁ yo ’dhivasan
śāsti saptārṇavāṁ mahīm

Palabra por palabra

prajāpati-sutaḥ—el hijo del Señor Brahmā; samrāṭ—el emperador; manuḥ—Svāyambhuva Manu; vikhyāta—bien conocida; maṅgalaḥ—la rectitud de cuyos actos; brahmāvartam—Brahmāvarta; yaḥ—aquel que; adhivasan—viviendo en; śāsti—gobierna; sapta—siete; arṇavām—océanos; mahīm—la Tierra.

Traducción

El emperador Svāyambhuva Manu, el hijo del Señor Brahmā, bien conocido por la rectitud de sus actos, tiene su capital en Brahmāvarta, y gobierna sobre la Tierra y sus siete océanos.

Significado

A veces se afirma que Brahmāvarta es una parte de Kurukṣetra, o que Kurukṣetra en sí está situado en Brahmāvarta, porque a los semidioses se les recomienda la ejecución de prácticas espirituales rituales en Kurukṣetra. Pero, según la opinión de otros, Brahmāvarta es una parte de Brahmaloka desde donde gobernó Svāyambhuva. En la superficie de la Tierra hay muchos lugares que también se conocen en los sistemas planetarios superiores; en este planeta hay lugares, como Vṛndāvana, Dvārakā y Mathurā, que también están situados eternamente en Kṛṣṇaloka. Sobre la superficie de la Tierra hay muchos nombres con esta característica, y pudiera ser, como aquí se afirma, que Svāyambhuva Manu gobernase este planeta en la era del Jabalí. Es significativa la palabra maṅgalaḥ. Maṅgala se refiere a alguien elevado en todo lo relacionado con las opulencias de prácticas religiosas, poder gubernativo, limpieza y todas las demás buenas cualidades. Vikhyāta significa «famoso». Svāyambhuva Manu era famoso por poseer todas las buenas cualidades y opulencias.

Texto

sa ceha vipra rājarṣir
mahiṣyā śatarūpayā
āyāsyati didṛkṣus tvāṁ
paraśvo dharma-kovidaḥ

Palabra por palabra

saḥ—Svāyambhuva Manu; ca—y; iha—aquí; vipra—¡oh, santo brāhmaṇa!; rāja-ṛṣiḥ—el rey santo; mahiṣyā—con la reina; śatarūpayā—llamada Śatarūpā; āyāsyati—vendrá; didṛkṣuḥ—deseando ver; tvām—a ti; paraśvaḥ—pasado mañana; dharma—en actividades religiosas; kovidaḥ—experto.

Traducción

Pasado mañana, ¡oh, brāhmaṇa!, ese famoso emperador, que es experto en actividades religiosas, vendrá aquí con la reina, Śatarūpā, con la intención de verte.

Texto

ātmajām asitāpāṅgīṁ
vayaḥ-śīla-guṇānvitām
mṛgayantīṁ patiṁ dāsyaty
anurūpāya te prabho

Palabra por palabra

ātma-jām—a su propia hija; asita—negros; apāṅgīm—ojos; vayaḥ—edad adulta; śīla—con carácter; guṇa—con buenas cualidades; anvitām—dotada; mṛgayantīm—buscando; patim—un esposo; dāsyati—él dará; anurūpāya—que eres adecuado; te—a ti; prabho—Mi querido señor.

Traducción

Tiene una hija ya adulta de ojos negros. Está en edad de casarse, y tiene buen carácter y todas las buenas cualidades. Ella también está buscando un buen esposo. Mi querido señor, sus padres vendrán a verte solamente para entregártela por esposa, pues eres exactamente el adecuado para ella.

Significado

Siempre correspondió a los padres la tarea de seleccionar un buen esposo a una buena hija. Aquí se afirma claramente que Manu y su esposa venían a ver a Kardama Muni para ofrecerle su hija, pues esta tenía buenas cualidades y sus padres estaban buscando un hombre de las mismas características. Ese es el deber de los padres. No deben echar a sus hijas a la vía pública para que se busquen un esposo, pues las muchachas ya adultas, cuando buscan un novio, se olvidan de considerar si su elegido es verdaderamente el que les conviene. Por la fuerza del impulso sexual, una joven puede aceptar a cualquiera, pero cuando son los padres los que eligen, ellos pueden considerar a quién se puede aceptar y a quién no. Por lo tanto, según el sistema védico, los padres entregan su hija a un joven adecuado; nunca se permite que sea ella quien seleccione su propio esposo independientemente.

Texto

samāhitaṁ te hṛdayaṁ
yatremān parivatsarān
sā tvāṁ brahman nṛpa-vadhūḥ
kāmam āśu bhajiṣyati

Palabra por palabra

samāhitam—ha estado absorto; te—tu; hṛdayam—corazón; yatra—en quien; imān—durante todos estos; parivatsarān—años; sā—ella; tvām—a ti; brahman—¡oh, brāhmaṇa!; nṛpa-vadhūḥ—la princesa; kāmam—según tu deseo; āśu—muy pronto; bhajiṣyati—servirá.

Traducción

Esa princesa, ¡oh, santo sabio!, será exactamente el ideal que tuviste en tu corazón durante todos estos largos años. Pronto será tuya, y te servirá a tu entera satisfacción.

Significado

El Señor bendice al devoto satisfaciendo todos sus deseos íntimos. Así pues, el Señor dijo a Kardama Muni: «La joven que viene para casarse contigo es una princesa, hija del emperador Svāyambhuva, y es justamente la ideal para ti». Solamente por la gracia de Dios puede alguien ver cumplidos sus deseos de obtener una buena esposa. Y también solamente por la gracia de Dios encuentra una joven un esposo tal como ella deseaba. Se dice entonces que si Le oramos al Señor Supremo en todas las cuestiones de nuestra existencia material, todo saldrá bien, exactamente tal como lo deseamos. En otras palabras, debemos refugiarnos en la Suprema Personalidad de Dios en toda circunstancia, y depender completamente de Su decisión. El hombre propone y Dios dispone. De modo que debemos confiar a la Suprema Personalidad de Dios la satisfacción de nuestros deseos; esa es la mejor solución. Kardama Muni deseaba únicamente una esposa, pero, por ser devoto del Señor, Él le seleccionó una esposa que era hija de un emperador, una princesa. Fue así como la esposa que Kardama Muni obtuvo superaba todas sus expectativas. Si dependemos de la elección de la Suprema Personalidad de Dios, la opulencia de las bendiciones recibidas será mayor que lo que hayamos deseado.

También se señala aquí significativamente que Kardama Muni era un brāhmaṇa, mientras que el emperador Svāyambhuva era un kṣatriya. Así pues, el matrimonio entre miembros de distintas castas era corriente incluso en aquellos días. Lo estipulado era que un brāhmaṇa podía casarse con la hija de un kṣatriya, pero un kṣatriya no podía casarse con la hija de un brāhmaṇa. En la historia de la edad védica tenemos el testimonio de que Śukrācārya ofreció su hija a Mahārāja Yayāti, pero el rey tuvo que rehusar casarse con la hija de un brāhmaṇa; solo pudieron casarse con el consentimiento especial del brāhmaṇa. Vemos, por lo tanto, que en los días de antaño, hace muchísimos millones de años, no estaban prohibidos los matrimonios entre miembros de castas distintas, sino que estaban reglamentados en el sistema de comportamiento social.

Texto

yā ta ātma-bhṛtaṁ vīryaṁ
navadhā prasaviṣyati
vīrye tvadīye ṛṣaya
ādhāsyanty añjasātmanaḥ

Palabra por palabra

yā—ella; te—por ti; ātma-bhṛtam—sembrada en ella; vīryam—la semilla; nava-dhā—nueve hijas; prasaviṣyati—parirá; vīrye tvadīye—en las hijas engendradas por ti; ṛṣayaḥ—los sabios; ādhāsyanti—engendrarán; añjasā—en total; ātmanaḥ—hijos.

Traducción

Tú sembrarás en ella tu semilla, y ella traerá al mundo nueve hijas. En esas hijas engendradas por ti, los sabios, a su vez, engendrarán hijos.

Texto

tvaṁ ca samyag anuṣṭhāya
nideśaṁ ma uśattamaḥ
mayi tīrthī-kṛtāśeṣa-
kriyārtho māṁ prapatsyase

Palabra por palabra

tvam—tú; ca—y; samyak—correctamente; anuṣṭhāya—habiendo cumplido; nideśam—orden; me—Mi; uśattamaḥ—completamente limpio; mayi—a Mí; tīrthī-kṛta—habiéndome cedido; aśeṣa—todos; kriyā—de acciones; arthaḥ—los frutos; mām—a Mí; prapatsyase—alcanzarás.

Traducción

Con el corazón limpio por haber cumplido Mi orden correctamente, cediéndome los frutos de todos tus actos, finalmente Me alcanzarás.

Significado

Aquí son significativas las palabras tīrthī-kṛtāśeṣa-kriyārthaḥ. Tīrtha significa «lugar santificado donde se da caridad». La gente solía ir a lugares de peregrinaje y dar caridad con gran generosidad. Todavía hoy sigue en vigor ese sistema. Por eso el Señor dijo: «Para que santifiques tus actividades y los resultados de tus acciones, Me lo ofrecerás todo a Mí». Esto se confirma también en el Bhagavad-gītā: «Si haces algo, comes algo, ofreces algo en sacrificio, el resultado solo debes dármelo a Mí». En otro pasaje del Bhagavad-gītā, el Señor dice: «Yo soy el disfrutador de todos los sacrificios, de todas las penitencias y de todo lo que se hace para bienestar de la humanidad o de la sociedad». Por lo tanto, todas las actividades destinadas al bienestar de la familia, la sociedad, el país o la humanidad en general deben ejecutarse con conciencia de Kṛṣṇa. Esa es la instrucción que el Señor dio a Kardama Muni. Mahārāja Yudhiṣṭhira recibió a Nārada Muni diciendo: «Cualquier lugar en que Tú estés presente se santifica, porque el Señor en persona está siempre en Tu corazón». De la misma manera, si somos conscientes de Kṛṣṇa y, actuamos bajo la dirección del Señor y de Su representante, todo se santifica. Kardama Muni siguió esa indicación del Señor y, por ello, recibió la mejor esposa y el mejor hijo, como se revelará en versos posteriores.

Texto

kṛtvā dayāṁ ca jīveṣu
dattvā cābhayam ātmavān
mayy ātmānaṁ saha jagad
drakṣyasy ātmani cāpi mām

Palabra por palabra

kṛtvā—habiendo mostrado; dayām—compasión; ca—y; jīveṣu—hacia los seres vivos; dattvā—habiendo dado; ca—y; abhayam—garantía de seguridad; ātma-vān—autorrealizado; mayi—en Mí; ātmānam—a ti mismo; saha jagat—junto con el universo; drakṣyasi—percibirás; ātmani—en ti mismo; ca—y; api—también; mām—a Mí.

Traducción

Mostrándote compasivo con todas las entidades vivientes, alcanzarás la autorrealización. Garantizando a todos su seguridad, percibirás en Mí todos los universos y tu propio ser, y a Mí mismo en ti.

Significado

Aquí se describe el sencillo proceso de autorrealización para todas las entidades vivientes. El primer principio a entender es que este mundo es producto de la voluntad suprema. Hay una identidad entre el mundo y el Señor Supremo. Los impersonalistas tergiversan esa identidad: dicen que la Verdad Absoluta Suprema pierde Su existencia separada al transformarse en el universo. De este modo, piensan que el Señor es el mundo y todo lo que hay en él. Esa idea de los impersonalistas es panteísmo, pues consideran que todo es el Señor. Pero los devotos personales del Señor lo consideran todo como propiedad del Señor Supremo. Cualquier cosa, todo lo que vemos, es la manifestación del Señor Supremo; por esa razón, todo debe ocuparse en el servicio del Señor. Eso es unidad. La diferencia entre el impersonalista y el personalista es que el impersonalista no acepta la existencia separada del Señor, pero el personalista acepta al Señor; entiende que el Señor, aunque Se distribuye de muchas maneras, tiene Su existencia personal separada. Esto se explica en el Bhagavad-gītā: «Yo Me extiendo por todo el universo en Mi forma impersonal. Todo reposa en Mí, pero Yo no estoy presente». Con respecto a esto es muy ilustrativo el ejemplo del Sol y la luz del Sol. El Sol se extiende por todo el universo mediante su luz, y todos los planetas reposan en esa luz del Sol. Pero los planetas son todos diferentes del planeta Sol; aunque reposen en la luz del Sol, no se puede decir que también los planetas son el Sol. Tampoco es muy inteligente el supuesto panteísta o impersonal de que todo es Dios. La postura correcta, que el propio Señor explica, es que nada puede existir sin Él y, a pesar de ello, no es cierto que todo es Él. Él es distinto de todo. Además, aquí el Señor dice también: «Tú verás todo lo que hay en el mundo como no diferente de Mí». Esto quiere decir que todo debe ser considerado un producto de la energía del Señor y que, por lo tanto, todo debe emplearse para servir al Señor. Cada uno debe utilizar su energía en su propio interés. Esa es la perfección de la energía.

Para utilizar verdaderamente esa energía en nuestro propio provecho, debemos ser compasivos. La persona consciente de Kṛṣṇa, el devoto del Señor, siempre es compasivo. No está satisfecho con ser devoto solamente él, y trata de difundir el conocimiento del servicio devocional entre todos. Muchos devotos del Señor han tenido que correr muchos riesgos para difundir el servicio devocional del Señor entre la gente. Eso es lo que hay que hacer.

Se dice también que una persona que va al templo y adora al Señor con gran devoción, pero no manifiesta piedad por la gente ni respeta a los demás devotos, está en la categoría de devoto de tercera clase. El devoto de segunda clase es aquel que es misericordioso y compasivo con las almas caídas. Ese devoto siempre es consciente de su posición como sirviente eterno del Señor; por lo tanto, hace amistad con los devotos del Señor, muestra compasión por la gente en general, enseñándoles el servicio devocional, y se niega a cooperar o relacionarse con los no devotos. Mientras no muestre compasión por la gente en su servicio de devoción al Señor, será un devoto de tercera clase. El devoto de primera clase da a todos los seres vivientes la seguridad de que no hay nada que temer en esta existencia material: «Vivamos conscientes de Kṛṣṇa y conquistemos la ignorancia de la existencia material».

Aquí se indica que Kardama Muni recibió del Señor las instrucciones de ser muy compasivo y liberal en su vida familiar, y de dar seguridad a la gente en su vida de renuncia. El sannyāsī, aquel que está en la orden de vida de renuncia, tiene la misión de iluminar a la gente; para hacerlo, debe viajar, yendo de casa en casa. El jefe de familia, bajo el hechizo de māyā, está absorto en asuntos familiares y olvida su relación con Kṛṣṇa. Si muere en esa condición de olvido, como los gatos y los perros, su vida habrá sido inútil. Por lo tanto, el sannyāsī tiene el deber de ir y despertar a las olvidadizas almas, iluminándolas acerca de su relación eterna con el Señor, y ocuparlas en servicio devocional. El devoto debe ser misericordioso con las almas caídas, y también debe liberarlas del temor dándoles seguridad. Cuando alguien se vuelve devoto del Señor, inmediatamente se convence de que el Señor le protege. El Temor en persona teme al Señor; ¿cómo puede afectar entonces al devoto?

Liberar del temor a los hombres comunes es el mayor acto de caridad. El sannyāsī, aquel que está en la orden de vida de renuncia, debe ir vagando de puerta en puerta, de pueblo en pueblo, de ciudad en ciudad, y de país en país, por todo el mundo, viajando lo más lejos que pueda, iluminando a los jefes de familia en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa. La persona casada que ha sido iniciada por un sannyāsī tiene el deber de propagar el proceso de conciencia de Kṛṣṇa desde su hogar; en la medida de lo posible, debe invitar a su casa a sus amigos y vecinos, y organizar clases acerca del proceso de conciencia de Kṛṣṇa. Organizar una clase significa cantar el santo nombre de Kṛṣṇa y hablar del Bhagavad-gītā o del Śrīmad-Bhāgavatam. Hay una enorme cantidad de obras literarias para la difusión del proceso de conciencia de Kṛṣṇa, y todo jefe de familia tiene la obligación de aprender acerca de Kṛṣṇa de labios de su maestro espiritual sannyāsī. En el servicio del Señor hay una división del trabajo. El deber del casado es ganar dinero, pues el sannyāsī no debe ganar dinero, sino depender por completo de los jefes de familia. El casado debe ganar dinero haciendo negocios o con su profesión, y debe gastar como mínimo un cincuenta por ciento de sus ingresos en propagar el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa; puede gastar un veinticinco por ciento en su familia, y el veinticinco por ciento restante debe ahorrarlo para posibles emergencias. Rūpa Gosvāmī dio ejemplo de esto, de modo que los devotos deben seguirlo.

En realidad, ser uno con el Señor Supremo significa ser uno con el interés del Señor. Llegar a ser uno con el Señor Supremo no implica volverse tan grande como Él. Eso es imposible. La parte nunca es igual al todo. La entidad viviente siempre es una parte minúscula. Por lo tanto, su unidad con el Señor consiste en que tiene el mismo interés que el Señor. El Señor quiere que toda entidad viviente piense siempre en Él, sea Su devota y Le adore siempre. Esto se afirma claramente en el Bhagavad-gītā: man-manā bhava mad-bhaktaḥ. Kṛṣṇa quiere que todos piensen en Él siempre. Todos deben ofrecer reverencias a Kṛṣṇa siempre. Esa es la voluntad del Señor Supremo, y los devotos deben tratar de satisfacer Su deseo. Como el Señor es ilimitado, Su deseo también es ilimitado. No conoce barreras y, por lo tanto, el servicio del devoto también es ilimitado. En el mundo trascendental hay una competición ilimitada entre el Señor y el servidor: el Señor quiere satisfacer Sus deseos ilimitadamente, y el devoto también Le sirve para satisfacer Sus ilimitados deseos. La unidad entre los intereses del Señor y del devoto es ilimitada.

Texto

sahāhaṁ svāṁśa-kalayā
tvad-vīryeṇa mahā-mune
tava kṣetre devahūtyāṁ
praṇeṣye tattva-saṁhitām

Palabra por palabra

saha—con; aham—Yo; sva-aṁśa-kalayā—Mi propia porción plenaria; tvat-vīryeṇa—con tu semen; mahā-mune—¡oh, gran sabio!; tava kṣetre—en tu esposa; devahūtyām—en Devahūti; praṇeṣye—instruiré; tattva—de los principios fundamentales; saṁhitām—en la doctrina.

Traducción

¡Oh, gran sabio!, además de tus nueve hijas, Yo también Me manifestaré por medio de tu esposa, Devahūti, en la forma de una porción plenaria. Instruiré a Devahūti en el sistema de filosofía que trata de los principios o categorías fundamentales.

Significado

Aquí la palabra svāṁśa-kalayā indica que el Señor aparecería como Kapiladeva, el hijo de Devahūti y Kardama Muni. Él presentó por vez primera la filosofía sāṅkhya, que aquí recibe el nombre de tattva-saṁhitā. El Señor predijo a Kardama Muni que aparecería en la encarnación de Kapiladeva para propagar la filosofía sāṅkhya. La gente suele conocer la filosofía sāṅkhya que propagó otro Kapiladeva, pero esa filosofía sāṅkhya es diferente de la que el Señor expuso personalmente. Hay dos clases de filosofía sāṅkhya: una es la filosofía sāṅkhya atea, y la otra es la filosofía sāṅkhya devocional. El sāṅkhya de Kapiladeva, el hijo de Devahūti, es una filosofía devocional.

Hay diversas manifestaciones del Señor. Él es uno, pero Se ha vuelto muchos. Él se divide en dos tipos diferentes de expansiones, kalā y vibhinnāṁśa. Las entidades vivientes en general son expansiones vibhinnāṁśa, y las ilimitadas expansiones de viṣṇu-tattva, como Vāmana, Govinda, Nārāyaṇa, Pradyumna, Vāsudeva y Ananta, reciben el nombre de svāṁśa-kalā. Svāṁśa se refiere a una expansión directa, y kalā designa a una expansión de la expansión del Señor original. Baladeva es una expansión de Kṛṣṇa, y de Baladeva Se expande Saṅkarṣaṇa; de modo que Saṅkarṣaṇa es kalā, pero Baladeva es śvāṁśa. Sin embargo, entre Ellos no hay diferencia. Esto se explica muy bien en la Brahma-saṁhitā (5.46): dīpārcir eva hi daśāntaram abhyupetya. Con una vela podemos encender una segunda vela; con esta, una tercera; luego una cuarta y así sucesivamente, podemos encender miles de velas, y ninguna de ellas es inferior a las demás en difundir luz. Todas las velas tienen pleno potencial luminoso, pero siempre podemos distinguir la primera vela de la segunda, de la tercera, de la cuarta, etc. De la misma manera, tampoco hay diferencia entre la expansión inmediata del Señor y Su expansión secundaria. Esta consideración se aplica en los mismos términos a los nombres del Señor: como Él es absoluto, Su nombre, Su forma, Sus pasatiempos, Sus cualidades y los enseres relacionados con Él, todos tienen la misma potencia. En el mundo absoluto, el nombre Kṛṣṇa es la representación sonora trascendental del Señor. No hay ninguna diferencia entre la potencia de Sus cualidades, nombre, forma, etc. Si cantamos el nombre del Señor, Hare Kṛṣṇa, eso tiene tanta potencia como el Señor en persona. No hay diferencia potencial entre la forma del Señor que adoramos y la forma del Señor que está en el templo. No debemos pensar que estamos adorando un muñeco o una estatua del Señor, aun si otros consideran que es una estatua. Como en potencia no hay ninguna diferencia, obtenemos el mismo resultado adorando a la estatua del Señor que si adoramos al Señor en persona. Esa es la ciencia del proceso de conciencia de Kṛṣṇa.

Texto

maitreya uvāca
evaṁ tam anubhāṣyātha
bhagavān pratyag-akṣajaḥ
jagāma bindusarasaḥ
sarasvatyā pariśritāt

Palabra por palabra

maitreyaḥ uvāca—el gran sabio Maitreya dijo; evam—así; tam—a él; anubhāṣya—habiendo hablado; atha—entonces; bhagavān—el Señor; pratyak—directamente; akṣa—con sentidos; jaḥ—que es percibido; jagāma—Se fue; bindu-sarasaḥ—del lago Bindu-sarovara; sarasvatyā—por el río Sarasvatī; pariśritāt—rodeado.

Traducción

Maitreya continuó: Después de hablar así a Kardama Muni, el Señor, que solamente Se revela cuando los sentidos son conscientes de Kṛṣṇa, Se marchó de aquel lago, el Bindu-sarovara, en torno al cual fluía el río Sarasvatī.

Significado

En este verso hay una palabra muy significativa. Aquí se dice que el Señor es pratyag-akṣaja. Él es imperceptible para los sentidos materiales, y a pesar de ello, puede ser visto. Esto parece contradictorio. Nuestros sentidos son materiales; entonces, ¿cómo podemos ver al Señor Supremo? Él recibe el nombre de adhokṣaja, que significa que es invisible para los sentidos materiales. Akṣaja significa «conocimiento que se percibe con los sentidos materiales». El Señor no es un objeto que pueda ser entendido mediante las especulaciones de nuestros sentidos materiales, y por ello también recibe el nombre de ajita; Él conquistará, pero nadie puede conquistarle. Entonces, ¿qué significa que, a pesar de todo, se Le puede ver? Se ha explicado que nadie puede escuchar el trascendental nombre de Kṛṣṇa, nadie puede entender Su forma trascendental, y nadie puede asimilar Sus pasatiempos trascendentales; no es posible. Entonces, ¿cómo es que se Le puede ver y entender? Los sentidos de aquel que ha sido instruido en el servicio devocional y ofrece servicio al Señor, se purifican poco a poco de la contaminación material. Cuando los sentidos están purificados, esa persona puede ver, entender, escuchar, etc. La purificación de los sentidos materiales y la percepción de la forma, el nombre y las cualidades trascendentales de Kṛṣṇa se combinan juntos en una palabra, pratyag-akṣaja, que aquí aparece.

Texto

nirīkṣatas tasya yayāv aśeṣa-
siddheśvarābhiṣṭuta-siddha-mārgaḥ
ākarṇayan patra-rathendra-pakṣair
uccāritaṁ stomam udīrṇa-sāma

Palabra por palabra

nirīkṣataḥ tasya—mientras miraba; yayau—Él Se fue; aśeṣa—todas; siddha-īśvara—las almas liberadas; abhiṣṭuta—glorifican; siddha-mārgaḥ—el camino al mundo espiritual; ākarṇayan—oyendo; patra-ratha-indra—de Garuḍa (rey de las aves); pakṣaiḥ—con las alas; uccāritam—vibrados; stomam—himnos; udīrṇa-sāma—que forman el Sāma Veda.

Traducción

Mientras el sabio se quedaba mirándolo, el Señor Se alejó por el sendero que lleva a Vaikuṇṭha, un sendero que glorifican todas las grandes almas liberadas. El sabio se quedó escuchando mientras el batir de las alas de Garuḍa, el portador del Señor, difundía la vibración de los himnos que forman la base del Sāma Veda.

Significado

En las Escrituras védicas se declara que las dos alas de Garuḍa, el ave trascendental que lleva al Señor a todas partes, son dos divisiones del Sāma Veda denominadas bṛhat y rathāntara. Garuḍa actúa como portador del Señor; por eso se considera que es el príncipe trascendental de todos los transportadores. Garuḍa comenzó a emitir con sus dos alas la vibración del Sāma Veda, que los grandes sabios cantan para pacificar al Señor. Brahmā, Śiva, Garuḍa y otros semidioses adoran al Señor con poesía selecta, y los grandes sabios Le adoran con los himnos de las Escrituras védicas, como los Upaniṣads y el Sāma Veda. El devoto escucha esas declamaciones del Sāma Veda siempre que Garuḍa, otro gran devoto del Señor, bate sus alas.

Aquí se afirma claramente que el sabio Kardama se puso a mirar el sendero que siguió el Señor al ser llevado a Vaikuṇṭha. De este modo se confirma que el Señor desciende de Su morada, Vaikuṇṭha, en el cielo espiritual, y que Garuḍa Le transporta. Los trascendentalistas corrientes no adoran el camino que lleva a Vaikuṇṭha. Solo aquellos que ya están liberados del cautiverio material pueden volverse devotos del Señor. Aquellos que no están liberados del cautiverio material no pueden entender el trascendental servicio devocional. En el Bhagavad-gītā se afirma claramente: yatatām api siddhānām. Hay muchas personas que están tratando de alcanzar la perfección esforzándose por liberarse del cautiverio material, y aquellos que realmente están liberados reciben el nombre de brahma-bhūtas o siddhas. Solamente los siddhas, las personas liberadas del cautiverio material, pueden volverse devotos. Esto se confirma también en el Bhagavad-gītā: Cualquiera que se ocupe en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa, el servicio devocional, está ya liberado de la influencia de las modalidades de la naturaleza material. Aquí se confirma también que quienes adoran el sendero del servicio devocional son las personas liberadas, no las almas condicionadas. El alma condicionada no puede entender el servicio devocional del Señor. Kardama Muni era un alma liberada que vio al Señor Supremo en persona, directamente. No cabe duda de que estaba liberado, y por eso pudo ver a Garuḍa llevando al Señor camino a Vaikuṇṭha, y pudo escuchar el batir de sus alas vibrando el sonido de Hare Kṛṣṇa, la esencia del Sāma Veda.

Texto

atha samprasthite śukle
kardamo bhagavān ṛṣiḥ
āste sma bindusarasi
taṁ kālaṁ pratipālayan

Palabra por palabra

atha—después; samprasthite śukle—cuando el Señor Se hubo ido; kardamaḥ—Kardama Muni; bhagavān—el muy poderoso; ṛṣiḥ—sabio; āste sma—permaneció; bindu-sarasi—a orillas del lago Bindu-sarovara; tam—aquel; kālam—tiempo; pratipālayan—en espera.

Traducción

Después de la partida del Señor, el venerable sabio Kardama permaneció a orillas del Bindu-sarovara en espera del momento anunciado por el Señor.

Texto

manuḥ syandanam āsthāya
śātakaumbha-paricchadam
āropya svāṁ duhitaraṁ
sa-bhāryaḥ paryaṭan mahīm

Palabra por palabra

manuḥ—Svāyambhuva Manu; syandanam—en la carroza; āsthāya—habiendo montado; śātakaumbha—hecha de oro; paricchadam—la cubierta exterior; āropya—poniendo en él; svām—a su propia; duhitaram—hija; sa-bhāryaḥ—junto con su esposa; paryaṭan—viajando por todo; mahīm—el globo.

Traducción

Svāyambhuva Manu montó en su carroza, decorada con adornos de oro, en compañía de su esposa. Subió también con ellos a su hija, y comenzó a viajar por toda la Tierra.

Significado

El emperador Manu, como gran gobernante del mundo, pudo haber delegado en un representante la tarea de buscar un esposo adecuado para su hija, pero como sentía por ella el amor que un padre debe sentir, salió personalmente de su estado en una carroza de oro, acompañado solo de su esposa, para buscarle un marido adecuado.

Texto

tasmin sudhanvann ahani
bhagavān yat samādiśat
upāyād āśrama-padaṁ
muneḥ śānta-vratasya tat

Palabra por palabra

tasmin—en esa; su-dhanvan—¡oh, gran arquero Vidura!; ahani—en el día; bhagavān—el Señor; yat—el cual; samādiśat—predicho; upāyāt—llegó; āśrama-padam—a la santa ermita; muneḥ—del sabio; śānta—completados; vratasya—cuyos votos de austeridad; tat—aquel.

Traducción

¡Oh, Vidura!, llegaron a la ermita del sabio, que acababa de completar sus votos de austeridad en el mismo día que el Señor había predicho.

Texto

yasmin bhagavato netrān
nyapatann aśru-bindavaḥ
kṛpayā samparītasya
prapanne ’rpitayā bhṛśam
tad vai bindusaro nāma
sarasvatyā pariplutam
puṇyaṁ śivāmṛta-jalaṁ
maharṣi-gaṇa-sevitam

Palabra por palabra

yasmin—en el cual; bhagavataḥ—del Señor; netrāt—del ojo; nyapatan—cayeron; aśru-bindavaḥ—lágrimas; kṛpayā—por compasión; samparītasya—que estaba abrumado; prapanne—hacia el alma entregada (Kardama); arpitayā—situado sobre; bhṛśam—extremadamente; tat—aquel; vai—en verdad; bindu-saraḥ—lago de lágrimas; nāma—llamado; sarasvatyā—del río Sarasvatī; pariplutam—rebosante; puṇyam—santa; śiva—auspiciosa; amṛta—néctar; jalam—agua; mahā-ṛṣi—de grandes sabios; gaṇa—por multitudes; sevitam—servidos.

Traducción

El santo lago Bindu-sarovara, que rebosa con las aguas del río Sarasvatī, era un lugar frecuentado por multitudes de sabios eminentes. Sus santas aguas no solamente eran auspiciosas, sino tan dulces como el néctar. Se le dio el nombre de Bindu-sarovara porque allí habían caído lágrimas de los ojos del Señor, debido a sus intensos sentimientos de compasión hacia el sabio que había buscado Su protección.

Significado

Kardama emprendió austeridades para conseguir la misericordia sin causa del Señor, y cuando el Señor llegó allí, sintió tanta compasión que derramó lágrimas de placer, que formaron el Bindu-sarovara. Por esa razón, los grandes sabios y los doctos eruditos adoran el Bindu-sarovara, pues, según la filosofía de la Verdad Absoluta, el Señor y las lágrimas de Sus ojos no son diferentes. Al igual que las gotas de transpiración caídas del dedo gordo del pie del Señor formaron el sagrado Ganges, las lágrimas de los trascendentales ojos del Señor formaron el Bindu-sarovara. Ambos son entidades trascendentales y reciben la adoración de grandes sabios y eruditos. Aquí se describe el agua del Bindu-sarovara como śivāmṛta-jala. Śiva significa «que cura». Cualquiera que beba el agua del Bindu-sarovara se curará de todas las enfermedades materiales; de igual manera, cualquiera que se bañe en el Ganges se aliviará también de todas las enfermedades materiales. Grandes eruditos y autoridades aceptan estas afirmaciones, y todavía, incluso en esta caída era de Kali, se actúa en conformidad con ellas.

Texto

puṇya-druma-latā-jālaiḥ
kūjat-puṇya-mṛga-dvijaiḥ
sarvartu-phala-puṣpāḍhyaṁ
vana-rāji-śriyānvitam

Palabra por palabra

puṇya—piadosos; druma—de árboles; latā—de plantas trepadoras; jālaiḥ—con bosquecillos; kūjat—emitiendo chillidos; puṇya—piadosos; mṛga—animales; dvijaiḥ—con aves; sarva—en todas; ṛtu—las estaciones; phala—en frutas; puṣpa—en flores; āḍhyam—ricos; vana-rāji—de huertos de árboles; śriyā—con la belleza; anvitam—adornado.

Traducción

Las riberas del lago eran un vergel de plantas trepadoras y árboles piadosos, ricos en frutas y flores de todas las estaciones, que brindaban refugio a las aves y animales piadosos, que emitían diversos chillidos. La belleza de los bosquecillos de árboles silvestres adornaba el lago.

Significado

Aquí se afirma que el Bindu-sarovara estaba rodeado de aves y árboles piadosos. Al igual que en la sociedad humana hay diversas clases de hombres, virtuosos y piadosos unos, impíos y pecadores otros, también entre los árboles y las aves existen los píos y los impíos. Se consideran impíos los árboles que no producen buenas frutas ni flores, y son impías aquellas aves que, como los cuervos, son muy desagradables. No había en los alrededores del Bindu-sarovara ni una sola ave ni un solo árbol que fueran impíos. Todos los árboles daban frutas y flores, y todas las aves cantaban las glorias del Señor: Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare / Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare.

Texto

matta-dvija-gaṇair ghuṣṭaṁ
matta-bhramara-vibhramam
matta-barhi-naṭāṭopam
āhvayan-matta-kokilam

Palabra por palabra

matta—rebosantes de júbilo; dvija—de pájaros; gaṇaiḥ—en bandadas; ghuṣṭam—resonaba; matta—embriagadas; bhramara—de abejas; vibhramam—vagando; matta—enloquecidos; barhi—de pavos reales; naṭa—de danzarines; āṭopam—orgullo; āhvayat—llamándose entre sí; matta—alegres; kokilam—cucos.

Traducción

En el paraje resonaban las notas de pájaros rebosantes de júbilo. Las abejas vagaban embriagadas, y los pavos reales, ebrios, danzaban llenos de orgullo. Cucos alborozados se llamaban unos a otros.

Significado

Aquí se describe la belleza de los agradables sonidos que se escuchaban en el lago Bindu-sarovara. Las abejas negras zumbaban embriagadas por la miel. Los pavos reales, como actores y actrices, danzaban llenos de júbilo, y los felices cucos llamaban a sus parejas con bellos sonidos.

Texto

kadamba-campakāśoka-
karañja-bakulāsanaiḥ
kunda-mandāra-kuṭajaiś
cūta-potair alaṅkṛtam
kāraṇḍavaiḥ plavair haṁsaiḥ
kurarair jala-kukkuṭaiḥ
sārasaiś cakravākaiś ca
cakorair valgu kūjitam

Palabra por palabra

kadamba—flores kadamba; campaka—flores campaka; aśoka—flores aśoka; karañja—flores karañja; bakula—flores bakula; āsanaiḥ—con árboles āsana; kunda—kunda; mandāra—mandāra; kuṭajaiḥ—y con árboles kuṭaja; cūta-potaiḥ—con jóvenes árboles de mango; alaṅkṛtam—adornado; kāraṇḍavaiḥ—con patos kāraṇḍava; plavaiḥ—con plavas; haṁsaiḥ—con cisnes; kuraraiḥ—con águilas pescadoras; jala-kukkuṭaiḥ—con pájaros acuáticos; sārasaiḥ—con grullas; cakravākaiḥ—con pájaros cakravāka; ca—y; cakoraiḥ—con pájaros cakora; valgu—agradables; kūjitam—vibraciones sonoras de los pájaros.

Traducción

Árboles floridos, como el kadamba, campaka, aśoka, karañja, bakula, āsana, kunda, mandāra, kuṭaja y árboles jóvenes de mango, adornaban el lago Bindu-sarovara. Llenaban el aire las agradables notas de los patos kāraṇḍava, los plavas, cisnes, águilas pescadoras, pájaros acuáticos, grullas, cakravākas y cakoras.

Significado

A la mayoría de los árboles, frutas y aves de los entornos del lago Bindu-sarovara que aquí se mencionan, no podemos encontrarles su equivalente en español. Todos los árboles nombrados son muy piadosos, pues pueden producir hermosas flores aromáticas, como las campaka, kadamba y bakula. Los dulces sonidos de los pájaros acuáticos y de las grullas hacían de los alrededores del lago un lugar sumamente agradable, y creaban una atmósfera espiritual muy adecuada.

Texto

tathaiva hariṇaiḥ kroḍaiḥ
śvāvid-gavaya-kuñjaraiḥ
gopucchair haribhir markair
nakulair nābhibhir vṛtam

Palabra por palabra

tathā eva—así mismo; hariṇaiḥ—por ciervos; kroḍaiḥ—por jabalíes; śvāvit—por puercos espines; gavaya—un animal salvaje muy parecido a la vaca; kuñjaraiḥ—por elefantes; gopucchaiḥ—por mandriles; haribhiḥ—por leones; markaiḥ—por monos; nakulaiḥ—por mangostas; nābhibhiḥ—por ciervos almizcleros; vṛtam—rodeado.

Traducción

En sus orillas abundaban los ciervos, jabalíes, puercos espines, gavayas, elefantes, mandriles, leones, monos, mangostas y ciervos almizcleros.

Significado

El ciervo almizclero no se encuentra en todos los bosques, sino únicamente en lugares como el Bindu-sarovara. Siempre está embriagado por el aroma del almizcle que segrega su ombligo. La gavaya, la variedad de vaca aquí citada, tiene un penacho de pelo en el extremo de la cola. Ese penacho de pelo se utiliza como abanico en la adoración de Deidades en los templos. Las gavayas reciben a veces el nombre de camarīs, y se consideran muy sagradas. En la India quedan todavía gitanos, mercaderes nómadas, que prosperan comerciando con kastūrī (almizcle) y con los penachos de pelo de las camarīs. La demanda de esos artículos por parte de las clases elevadas de la población hindú es grande, y el negocio continúa aún hoy en las grandes ciudades y poblaciones de la India.

Texto

praviśya tat tīrtha-varam
ādi-rājaḥ sahātmajaḥ
dadarśa munim āsīnaṁ
tasmin huta-hutāśanam
vidyotamānaṁ vapuṣā
tapasy ugra-yujā ciram
nātikṣāmaṁ bhagavataḥ
snigdhāpāṅgāvalokanāt
tad-vyāhṛtāmṛta-kalā-
pīyūṣa-śravaṇena ca
prāṁśuṁ padma-palāśākṣaṁ
jaṭilaṁ cīra-vāsasam
upasaṁśritya malinaṁ
yathārhaṇam asaṁskṛtam

Palabra por palabra

praviśya—entrando; tat—en aquel; tīrtha-varam—el mejor de los lugares sagrados; ādi-rājaḥ—el primer rey (Svāyambhuva Manu); saha-ātmajaḥ—junto con su hija; dadarśa—vio; munim—al sabio; āsīnam—sentado; tasmin—en la ermita; huta—ofreciendo oblaciones; huta-aśanam—al fuego sagrado; vidyotamānam—brillando resplandecientemente; vapuṣā—de su cuerpo; tapasi—en penitencia; ugra—terriblemente; yujā—dedicado al yoga; ciram—durante mucho tiempo; na—no; atikṣāmam—muy demacrado; bhagavataḥ—del Señor; snigdha—afectuosa; apāṅga—oblicua; avalokanāt—de la mirada; tat—de Él; vyāhṛta—de las palabras; amṛta-kalā—como la Luna; pīyūṣa—el néctar; śravaṇena—por oír; ca—y; prāṁśum—alto; padma—flor de loto; palāśa—pétalo; akṣam—ojos; jaṭilam—mechones enmarañados; cīra-vāsasam—vestido con harapos; upasaṁśritya—habiéndose acercado; malinam—desaseado; yathā—como; arhaṇam—gema; asaṁskṛtam—sin pulir.

Traducción

Entrando con su hija en aquel lugar tan sagrado y acercándose al sabio, Svāyambhuva Manu, el primer monarca, lo vio sentado en su ermita, cuando acababa de propiciar al fuego sagrado vertiendo oblaciones en él. Su cuerpo era muy brillante; aunque estaba ocupado desde hacía mucho tiempo en austeras penitencias, no estaba demacrado, pues el Señor había vuelto hacia él Su afectuosa mirada, y además había escuchado el néctar que fluye de las palabras del Señor, semejantes a la luna. El sabio era alto, de ojos grandes como los pétalos del loto, y tenía los cabellos enredados sobre la cabeza. Se vestía con harapos. Svāyambhuva Manu se acercó y vio que estaba un tanto sucio, como una gema sin pulir.

Significado

Esa es la descripción de un brahmacārī-yogī. Por la mañana, el primer deber del brahmacārī que busca la elevación espiritual es huta-hutāśana, ofrecer oblaciones en sacrificio al Señor Supremo. Aquellos que practican brahmacarya no pueden dormir hasta las siete o las nueve de la mañana. Deben levantarse muy temprano, por lo menos hora y media antes de la salida del Sol, y ofrecer oblaciones o, en esta era, cantar el santo nombre del Señor, Hare Kṛṣṇa. Como nos recuerda el Señor Caitanya: kalau nāsty eva nāsty eva nāsty eva gatir anyathā: En esta era no hay otro camino, no hay otro camino, no hay otro camino, que el canto del santo nombre del Señor. El brahmacārī debe levantarse temprano por la mañana y, después de adoptar su postura, debe cantar el santo nombre del Señor. La propia fisonomía del sabio delataba que había emprendido grandes austeridades; eso distingue a quien está observando brahmacarya, el voto de celibato. Quien no vive así manifiesta los signos de la lujuria en su rostro y en su cuerpo. La palabra vidyotamānam indica que su cuerpo mostraba el aspecto de un brahmacārī. Ese es el certificado de aquel que ha emprendido grandes austeridades en yoga. Un borracho, fumador o mujeriego nunca es apto para practicar el yoga. Los yogīs generalmente estan muy delgados, porque no viven en situaciones cómodas, pero Kardama Muni no estaba demacrado, pues había visto personalmente a la Suprema Personalidad de Dios. Aquí la palabra snigdhāpāṅ gāvalokanāt significa que fue lo bastante afortunado como para ver personalmente al Señor Supremo. Tenía un aspecto sano, porque había recibido las nectáreas vibraciones sonoras de los labios de loto de la Personalidad de Dios. Lo mismo ocurre con aquel que escucha la vibración sonora trascendental del santo nombre del Señor, Hare Kṛṣṇa: su salud mejora también. Hemos visto en la práctica mejorar su salud a muchos brahmacārīs y gṛhasthas conectados con la Asociación Internacional para la Conciencia de Krishna, y cómo sus rostros han cobrado un nuevo lustre. Es esencial que el brahmacārī ocupado en progresar espiritualmente tenga un aspecto muy sano y brillante. La comparación del sabio con una gema sin pulir es muy apropiada. Aunque una gema acabada de extraer de la mina tiene un aspecto basto, eso no disminuye su brillo. De la misma manera, Kardama, aunque no estaba bien vestido y su cuerpo no estaba bien limpio, causaba la misma impresión que una joya.

Texto

athoṭajam upāyātaṁ
nṛdevaṁ praṇataṁ puraḥ
saparyayā paryagṛhṇāt
pratinandyānurūpayā

Palabra por palabra

atha—entonces; uṭajam—a la ermita; upāyātam—se acercó; nṛdevam—el monarca; praṇatam—se postró; puraḥ—ante; saparyayā—con honor; paryagṛhṇāt—le recibió; pratinandya—saludándole; anurūpayā—que corresponde a la posición de un rey.

Traducción

Al ver que el monarca había ido a su ermita y se postraba ante él, el sabio lo saludó bendiciéndolo y le recibió con el honor que merecía.

Significado

El emperador Svāyambhuva Manu no solamente se acercó a la choza de hojas secas del eremita Kardama, sino que, además, le ofreció reverencias respetuosas. Por su parte, el eremita tenía el deber de ofrecer bendiciones a los reyes que solían visitar su ermita en la jungla.

Texto

gṛhītārhaṇam āsīnaṁ
saṁyataṁ prīṇayan muniḥ
smaran bhagavad-ādeśam
ity āha ślakṣṇayā girā

Palabra por palabra

gṛhīta—recibido; arhaṇam—el honor; āsīnam—sentado; saṁyatam—guardó silencio; prīṇayan—deleitando; muniḥ—el sabio; smaran—recordando; bhagavat—del Señor; ādeśam—la orden; iti—así; āha—habló; ślakṣṇayā—dulce; girā—con una voz.

Traducción

Después de recibir las atenciones del sabio, el rey se sentó y guardó silencio. Trayendo a su memoria las instrucciones del Señor, Kardama habló entonces al rey de la siguiente manera, deleitándolo con sus dulces acentos.

Texto

nūnaṁ caṅkramaṇaṁ deva
satāṁ saṁrakṣaṇāya te
vadhāya cāsatāṁ yas tvaṁ
hareḥ śaktir hi pālinī

Palabra por palabra

nūnam—seguramente; caṅkramaṇam—el viaje; deva—¡oh, señor!; satām—a los virtuosos; saṁrakṣaṇāya—para proteger; te—tú; vadhāya—para matar; ca—y; asatām—a los demonios; yaḥ—la persona que; tvam—tú; hareḥ—de la Suprema Personalidad de Dios; śaktiḥ—la energía; hi—puesto que; pālinī—protectora.

Traducción

Tu viaje, ¡oh, señor!, seguramente tiene la finalidad de proteger a los virtuosos y matar a los demonios, pues tú personificas la energía protectora de Śrī Hari.

Significado

Según muchas Escrituras védicas, especialmente según las historias del Śrīmad-Bhāgavatam y de los Purāṇas, los reyes piadosos de la antigüedad tenían por costumbre recorrer sus reinos para proteger a los ciudadanos piadosos y para castigar o matar a los impíos. A veces cazaban animales en los bosques para practicar el arte de matar, pues sin esa práctica no podrían matar a los indeseables. Para los kṣatriyas es lícito incurrir en ese tipo de violencia, porque tienen el deber de usar la violencia con buenos fines. Aquí se mencionan claramente dos términos: vadhāya, «para matar», y asatām, «a los indeseables». La energía protectora del rey y la energía del Señor Supremo se consideran equivalentes. En el Bhagavad-gītā (4.8), el Señor dice: paritrāṇāya sādhūnāṁ vināśāya ca duṣkṛtām. El Señor desciende para proteger a los piadosos y matar a los demonios. Por lo tanto, la potencia para proteger a los piadosos y matar a los demonios o indeseables es directamente una energía del Señor Supremo, y se considera que el rey o la cabeza ejecutiva del Estado poseen esa energía. En esta era es muy difícil encontrar a un jefe de estado de esas características, experto en matar a los indeseables. Los jefes de estado modernos se sientan cómodamente en sus palacios y tratan, sin motivo alguno, de matar a las personas inocentes.

Texto

yo ’rkendv-agnīndra-vāyūnāṁ
yama-dharma-pracetasām
rūpāṇi sthāna ādhatse
tasmai śuklāya te namaḥ

Palabra por palabra

yaḥ—tú, que; arka—del Sol; indu—de la Luna; agni—de Agni, el dios del fuego; indra—de Indra, el señor del cielo; vāyūnām—de Vāyu, el dios del viento; yama—de Yama, el dios del castigo; dharma—de Dharma, el dios del comportamiento piadoso; pracetasām—y de Varuṇa, el dios de las aguas; rūpāṇi—las formas; sthāne—cuando es necesario; ādhatse—tú adoptas; tasmai—a Él; śuklāya—al Señor Viṣṇu; te—a ti; namaḥ—reverencias.

Traducción

Cuando es necesario, tú haces de dios del Sol, de dios de la Luna, de Agni, el dios del fuego; de Indra, el señor del paraíso; de Vāyu, el dios del viento; de Yama, el dios del castigo; de Dharma, el dios del comportamiento piadoso; y de Varuṇa, el dios que gobierna las aguas. ¡Toda reverencia a ti, que no eres otro que el Señor Viṣṇu!

Significado

Como el sabio Kardama era un brāhmaṇa y Svāyambhuva era un kṣatriya, no era de esperar que el sabio ofreciese reverencias al rey, porque su posición social era más elevada. Sin embargo, le ofreció reverencias porque Svāyambhuva Manu, en su posición de manu, rey y emperador, era el representante del Señor Supremo. El Señor Supremo es adorable para todos, sean brāhmaṇas, kṣatriyas o śūdras. Como representante del Señor Supremo, el rey era digno de las reverencias respetuosas de todos.

Texto

na yadā ratham āsthāya
jaitraṁ maṇi-gaṇārpitam
visphūrjac-caṇḍa-kodaṇḍo
rathena trāsayann aghān
sva-sainya-caraṇa-kṣuṇṇaṁ
vepayan maṇḍalaṁ bhuvaḥ
vikarṣan bṛhatīṁ senāṁ
paryaṭasy aṁśumān iva
tadaiva setavaḥ sarve
varṇāśrama-nibandhanāḥ
bhagavad-racitā rājan
bhidyeran bata dasyubhiḥ

Palabra por palabra

na—no; yadā—cuando; ratham—en el carruaje; āsthāya—habiendo montado; jaitram—victorioso; maṇi—de joyas; gaṇa—con adornos; arpitam—guarnecido; visphūrjat—tañendo; caṇḍa—un temible sonido, apropiado para castigar a criminales; kodaṇḍaḥ—arco; rathena—con la presencia de ese carro; trāsayan—amenazando; aghān—a todos los delincuentes; sva-sainya—de tus soldados; caraṇa—con los pies; kṣuṇṇam—marcando el paso; vepayan—haciendo temblar; maṇḍalam—el globo; bhuvaḥ—de la Tierra; vikarṣan—dirigiendo; bṛhatīm—gran; senām—ejército; paryaṭasi—tú patrullas; aṁśumān—el brillante Sol; iva—como; tadā—entonces; eva—ciertamente; setavaḥ—códigos religiosos; sarve—todos; varṇa—de varṇas; āśrama—de āśramas; nibandhanāḥ—obligaciones; bhagavat—por el Señor; racitāḥ—creados; rājan—¡oh, rey!; bhidyeran—las romperían; bata—¡ay!; dasyubhiḥ—los granujas.

Traducción

Si tú no montases en tu victorioso carruaje enjoyado, cuya simple presencia es una amenaza para los malvados, si no hicieses oír el implacable sonido de tu arco, y si no viajases por el mundo como el brillante Sol, a la cabeza de un gran ejército cuyo paso marcial hace temblar el globo terráqueo, los granujas y sinvergüenzas romperían todas las leyes morales que rigen los varṇas y los āśramas creados personalmente por el Señor.

Significado

Un rey responsable tiene el deber de proteger las órdenes sociales y espirituales de la sociedad humana. Las órdenes espirituales se dividen en cuatro āśramasbrahmacarya, gṛhastha, vānaprastha y sannyāsa—, y las órdenes sociales, atendiendo al trabajo y las cualidades, las constituyen los brāhmaṇas, los kṣatriyas, los vaiśyas y los śūdras. Estas órdenes sociales, conforme a los diversos niveles de trabajo y cualificación, se describen en el Bhagavad-gītā. Por desgracia, la falta de reyes responsables que den la necesaria protección, ha convertido ahora el sistema de órdenes sociales y espirituales en un sistema de castas hereditario. Pero ese sistema no es el verdadero. Se entiende por sociedad humana aquella sociedad que está progresando hacia la iluminación espiritual. La palabra ārya designaba a los sectores más avanzados de la sociedad humana; ārya se refiere a aquellos que están progresando. La pregunta, entonces, es: «¿Qué sociedad está progresando?». Progreso no significa crear «necesidades» materiales innecesariamente y desperdiciar así la energía humana en una sobrecarga de supuestas comodidades materiales. El verdadero progreso es el progreso hacia la iluminación espiritual, y la civilización aria era aquella comunidad que perseguía ese objetivo. Los hombres inteligentes, los brāhmaṇas, de los que Kardama Muni es un ejemplo, se ocupaban del cultivo de la espiritualidad, y los kṣatriyas, como el emperador Svāyambhuva, gobernaban el país y comprobaban que las condiciones para la iluminación espiritual fuesen ideales. El rey tiene el deber de viajar por todo el país y velar por que todo esté en orden. La civilización hindú basada en los cuatro varṇas y āśramas se deterioró cuando fue colonizada por extranjeros, pues estos no siguieron la civilización de varṇāśrama. De este modo, el sistema varṇāśrama ha degenerado ahora en el sistema de castas.

Aquí se confirma que la institución de cuatro varṇas y cuatro āśramas es bhagavad-racita, que significa «diseñada por la Suprema Personalidad de Dios». Esto se confirma también en el Bhagavad-gītā: cātur-varṇyaṁ mayā sṛṣṭam. El Señor dice que la institución de cuatro varṇas y cuatro āśramas «fue creada por Mí». Nada creado por el Señor puede ser cancelado o cubierto. Las divisiones de varṇas y āśramas continuarán existiendo, sea en su forma original o en su forma degradada, pero como fueron creadas por el Señor, la Suprema Personalidad de Dios, no pueden desaparecer. Son como el Sol, una creación de Dios, y por ello subsistirán. Tapado por las nubes o en un cielo despejado, el Sol continuará existiendo. Algo parecido ocurre con el sistema de varṇāśrama: cuando se degrada, parece un sistema de castas hereditario, pero en toda sociedad hay una clase de hombres inteligentes, una clase militar, una clase mercantil y una clase obrera. Cuando la cooperación entre esas comunidades se regula conforme a los principios védicos, hay paz y avance espiritual. Pero el sistema de castas se degrada cuando hay odios, abuso de autoridad y desconfianza mutua, y, como aquí se dice, se crea un estado de cosas deplorable. En la actualidad, el mundo entero está en esa condición deplorable debido a tantos intereses creados. La causa está en la degeneración de las cuatro castas de varṇas y āśramas.

Texto

adharmaś ca samedheta
lolupair vyaṅkuśair nṛbhiḥ
śayāne tvayi loko ’yaṁ
dasyu-grasto vinaṅkṣyati

Palabra por palabra

adharmaḥ—iniquidad; ca—y; samedheta—prosperaría; lolupaiḥ—que simplemente van tras el dinero; vyaṅkuśaiḥ—sin ser controlados; nṛbhiḥ—por hombres; śayāne tvayi—cuando tú te tiendas a descansar; lokaḥ—el mundo; ayam—este; dasyu—por los malvados; grastaḥ—atacado; vinaṅkṣyati—perecerá.

Traducción

Si dejases de pensar en la situación del mundo, la iniquidad prosperaría en él, pues los que únicamente andan tras el dinero no encontrarían oposición. El mundo perecería ante el ataque de esos malvados.

Significado

Debido a que la división científica de cuatro varṇas y cuatro āśramas está desapareciendo, el mundo entero está siendo gobernado por indeseables sin preparación religiosa, política ni de organización social, y está en una situación deplorable. La institución de cuatro varṇas y cuatro āśramas cuenta con principios educativos para los distintos tipos de hombres. De la misma manera que modernamente se necesitan ingenieros, médicos y electricistas, que reciben su educación en diversas instituciones científicas, antiguamente las clases sociales más elevadas, es decir, la clase intelectual (los brāhmaṇas), la clase gobernante (los kṣatriyas), y la clase mercantil (los vaiśyas), también recibían una educación adecuada. El Bhagavad-gītā explica los deberes de los brāhmaṇas, kṣatriyas, vaiśyas y śūdras. Sin esa educación, el que nace en una familia brāhmaṇa o kṣatriya pretende ser brāhmaṇa o kṣatriya por derecho de nacimiento, aunque ejecute los deberes de un śūdra. Esas indebidas pretensiones convierten el sistema científico de órdenes sociales en un sistema de castas, degradando por completo el sistema original. Debido a esto, hoy en día la sociedad es un caos, y no hay en ella ni paz ni prosperidad. Aquí se afirma claramente que, sin la vigilancia de un rey fuerte, hombres impíos y sin las cualidades necesarias, pretenderán formar parte de un determinado nivel social, y eso hará que todo el orden social perezca.

Texto

athāpi pṛcche tvāṁ vīra
yad-arthaṁ tvam ihāgataḥ
tad vayaṁ nirvyalīkena
pratipadyāmahe hṛdā

Palabra por palabra

atha api—a pesar de todo esto; pṛcche—yo pregunto; tvām—a ti; vīra—¡oh, valiente rey!; yat-artham—el propósito; tvam—tú; iha—aquí; āgataḥ—hayas venido; tat—eso; vayam—nosotros; nirvyalīkena—sin ahorrar esfuerzos; pratipadyāmahe—cumpliremos; hṛdā—de todo corazón.

Traducción

A pesar de todo esto, ¡oh, valiente rey!, yo te pregunto por el propósito de tu visita. Sea lo que sea, no ahorraremos esfuerzos en satisfacerlo.

Significado

Cuando alguien va de visita a casa de un amigo, debe entenderse que le lleva algún fin específico. Kardama Muni pudo comprender que un rey tan importante como Svāyambhuva, aunque viajase para inspeccionar la situación de su reino, debía tener algún propósito especial para ir a su ermita. Así pues, se dispuso a satisfacer el deseo del rey. En la antigüedad era costumbre que los sabios visitasen a los reyes y que los reyes visitasen a los sabios en sus ermitas; ambos se alegraban de cumplir los propósitos del otro. Esa relación recíproca se denomina bhakti-kārya. Hay un verso que describe muy bien la relación de mutuo beneficio entre el brāhmaṇa y el kṣatriya (kṣatraṁ dvijatvam). Kṣatram significa «la orden real», y dvijatvam significa «la orden brahmínica». Ambas órdenes se beneficiaban mutuamente. La orden real protegía a los brāhmaṇas para favorecer el progreso espiritual de la sociedad, y los brāhmaṇas daban a la orden real sus valiosas instrucciones sobre cómo elevar gradualmente a los ciudadanos y al estado en la perfección espiritual.

Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo vigesimoprimero del Canto Tercero del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado: «Conversación entre Manu y Kardama».