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Text 28

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Texto

Text

so ’vadhāryāsya kārpaṇyaṁ
viviktādhyātma-darśanaḥ
vimuñcātma-tanuṁ ghorām
ity ukto vimumoca ha
so ’vadhāryāsya kārpaṇyaṁ
viviktādhyātma-darśanaḥ
vimuñcātma-tanuṁ ghorām
ity ukto vimumoca ha

Palabra por palabra

Synonyms

saḥ — el Señor Supremo, Hari; avadhārya — percibiendo; asya — del Señor Brahmā; kārpaṇyam — la aflicción; vivikta — sin duda; adhyātma — las mentes de los demás; darśanaḥ — aquel que puede ver; vimuñca — abandona; ātma-tanum — tu cuerpo; ghorām — impuro; iti uktaḥ — habiendo recibido esa orden; vimumoca ha — el Señor Brahmā lo desechó.

saḥ — the Supreme Lord, Hari; avadhārya — perceiving; asya — of Lord Brahmā; kārpaṇyam — the distress; vivikta — without a doubt; adhyātma — minds of others; darśanaḥ — one who can see; vimuñca — cast off; ātma-tanum — your body; ghorām — impure; iti uktaḥ — thus commanded; vimumoca ha — Lord Brahmā threw it off.

Traducción

Translation

El Señor, que puede ver con toda claridad la mente de los demás, percibió la aflicción de Brahmā, y le dijo: «Abandona ese cuerpo impuro». Habiendo recibido la orden del Señor, Brahmā se deshizo de su cuerpo.

The Lord, who can distinctly see the minds of others, perceived Brahmā’s distress and said to him: “Cast off this impure body of yours.” Thus commanded by the Lord, Brahmā cast off his body.

Significado

Purport

Aquí se describe al Señor con la palabra viviktādhyātma-darśanaḥ. Si hay alguien que pueda, sin ningún tipo de dudas, darse perfecta cuenta de la aflicción de los demás, es el Señor. A veces ocurre que alguien está afligido y desea recibir el consuelo de un amigo, pero el amigo no puede apreciar en su justa medida cuánto está sufriendo. Pero al Señor Supremo no Le es difícil. El Señor Supremo, como Paramātmā, está en el corazón de cada entidad viviente y percibe directamente las causas exactas de la aflicción. El Señor dice en el Bhagavad-gītā: sarvasya cāhaṁ hṛdi sanniviṣṭaḥ: «Yo estoy en el corazón de todos, y a Mí se deben el recuerdo y el olvido». De ese modo, cuando alguien se entrega por completo al Señor Supremo, descubre que Él está dentro de su corazón. Él puede indicarnos cómo escapar de los peligros o cómo podemos acercarnos a Él con una actitud de servicio devocional. Sin embargo, a Brahmā el Señor le pidió que abandonase el cuerpo que tenía, porque había creado el principio demoníaco. Según Śrīdhara Svāmī, el que Brahmā se desprendiera uno tras otro de sus cuerpos no se refiere a que realmente abandonase su cuerpo. Él sugiere, más bien, que Brahmā abandonaba una determinada mentalidad. La mente es el cuerpo sutil de la entidad viviente. A veces podemos estar absortos en un pensamiento pecaminoso; pero si abandonamos ese pensamiento pecaminoso, podría decirse que abandonamos el cuerpo. Cuando Brahmā creó a los demonios, su mente estaba alterada. Estaba, sin duda, llena de pasión, puesto que toda la creación estaba influenciada por la pasión; por eso nacieron unos hijos tan apasionados. De eso se concluye que los padres deben ser cuidadosos cuando engendren hijos. La condición mental de un niño depende del estado de la mente de sus padres en el momento de la concepción. Por esa razón, en el sistema védico se observa la ceremonia garbhādhāna-saṁskāra para concebir un hijo. Antes de engendrar un hijo, hay que santificar la mente, que está llena de confusión. Cuando los padres absorben su mente en los pies de loto del Señor, y en ese estado de conciencia engendran un hijo, naturalmente sus hijos serán buenos devotos; cuando la sociedad está formada por una población así, las mentalidades demoníacas no causan problemas.

The Lord is described here by the word viviktādhyātma-darśanaḥ. If anyone can completely perceive another’s distress without doubt, it is the Lord Himself. If someone is in distress and wants to get relief from his friend, sometimes it so happens that his friend does not appreciate the volume of distress he is suffering. But for the Supreme Lord it is not difficult. The Supreme Lord, as Paramātmā, is sitting within the heart of every living entity, and He directly perceives the exact causes of distress. In Bhagavad-gītā the Lord says, sarvasya cāhaṁ hṛdi sanniviṣṭaḥ: “I am sitting in everyone’s heart, and because of Me one’s remembrance and forgetfulness occur.” Thus whenever one fully surrenders unto the Supreme Lord, one finds that He is sitting within one’s heart. He can give us direction how to get out of dangers or how to approach Him in devotional service. The Lord, however, asked Brahmā to give up his present body because it had created the demoniac principle. According to Śrīdhara Svāmī, Brahmā’s constant dropping of his body does not refer to his actually giving up his body. Rather, he suggests that Brahmā gave up a particular mentality. Mind is the subtle body of the living entity. We may sometimes be absorbed in some thought which is sinful, but if we give up the sinful thought, it may be said that we give up the body. Brahmā’s mind was not in correct order when he created the demons. It must have been full of passion because the entire creation was passionate; therefore such passionate sons were born. It follows that any father and mother should also be careful while begetting children. The mental condition of a child depends upon the mental status of his parents at the time he is conceived. According to the Vedic system, therefore, the garbhādhāna-saṁskāra, or the ceremony for giving birth to a child, is observed. Before begetting a child, one has to sanctify his perplexed mind. When the parents engage their minds in the lotus feet of the Lord and in such a state the child is born, naturally good devotee children come; when the society is full of such good population, there is no trouble from demoniac mentalities.