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Śrīmad-bhāgavatam 2.9.9

Texto

tasmai sva-lokaṁ bhagavān sabhājitaḥ
sandarśayām āsa paraṁ na yat-param
vyapeta-saṅkleśa-vimoha-sādhvasaṁ
sva-dṛṣṭavadbhir puruṣair abhiṣṭutam

Palabra por palabra

tasmai—a él; sva-lokam—Su propio planeta o morada; bhagavān—la Personalidad de Dios; sabhājitaḥ—estando complacido con la penitencia de Brahmā; sandarśayām āsa—manifestó; param—el supremo; na—no; yat—del cual; param—aún más supremo; vyapeta—completamente abandonadas; saṅkleśa—cinco clases de aflicciones materiales; vimoha—sin ilusión; sādhvasam—temor de la existencia material; sva-dṛṣṭa-vadbhiḥ—por aquellos que han comprendido perfectamente el yo; puruṣaiḥ—por las personas; abhiṣṭutam—adorado por.

Traducción

La Personalidad de Dios, estando así muy satisfecho con la penitencia del Señor Brahmā, tuvo el agrado de manifestar Su morada personal, Vaikuṇṭha, el planeta supremo por sobre todos los demás. Esa morada trascendental del Señor es adorada por todas las personas autorrealizadas que se encuentran libres de toda clase de sufrimientos y temores de la existencia ilusoria.

Significado

Las dificultades de penitencia que aceptó el Señor Brahmā se encontraban ciertamente en la línea del servicio devocional (bhakti). De no haber sido así, no hubiera habido posibilidad alguna de que Vaikuṇṭha o sva-lokam, las moradas personales del Señor, se le hicieran visibles a Brahmājī. Las moradas personales del Señor, conocidas como Vaikuṇṭhas, no son ni míticas ni materiales, como lo conciben los impersonalistas. Pero la comprensión completa de las moradas trascendentales del Señor resulta posible solo a través del servicio devocional, y, así pues, los devotos entran en esas moradas. Existen dificultades, indudablemente, en la ejecución de penitencia. Pero las dificultades que se aceptan al ejecutar bhakti-yoga constituyen una felicidad trascendental desde el mismo comienzo, mientras que las dificultades de penitencia de otros procesos de autorrealización (jñāna-yoga, dhyāna-yoga, etc.), sin ninguna percepción de Vaikuṇṭha, terminan solo en dificultades, y en nada más. Nada se gana con morder cáscaras que no tienen grano. En forma similar, nada se gana con ejecutar penitencias molestas en aras de la autorrealización, distintas de bhakti-yoga.

Ejecutar bhakti-yoga es tal como sentarse en el loto que brota del abdomen de la trascendental Personalidad de Dios, pues el Señor Brahmā se encontraba sentado ahí. Brahmājī pudo complacer al Señor, y el Señor tuvo a Su vez el agrado de mostrarle a Brahmājī Su morada personal. Śrīla Jīva Gosvāmī, en los comentarios de su explicación Krama-sandarbha del Śrīmad-Bhāgavatam, presenta citas del Garga Upaniṣad, una Escritura védica de referencia. Se dice que Yājñavalkya le describió la morada trascendental del Señor a Gārgī, y que esa morada del Señor se encuentra situada por encima del planeta más elevado del universo, es decir, Brahmaloka. Esa morada del Señor, si bien se describe en Escrituras reveladas tales como el Bhagavad-gītā y el Śrīmad-Bhāgavatam, sigue siendo solo un mito para la clase de hombres poco inteligentes que poseen poco acopio de conocimiento. Aquí la palabra sva-dṛṣṭavadbhiḥ es muy significativa. Aquel que verdaderamente ha entendido su yo, percibe la forma trascendental de este. La comprensión impersonal del yo y del Supremo no es completa, debido a que es tan solo una concepción opuesta a la existencia de las personalidades materiales. Dios y los devotos del Señor son todos personalidades trascendentales; ellos no tienen cuerpos materiales. El cuerpo material está cubierto por cinco clases de condiciones de sufrimiento, a saber, ignorancia, concepción material, apego, odio y absorción. Mientras uno esté dominado por esas cinco clases de sufrimientos materiales, no hay posibilidad alguna de que entre en los Vaikuṇṭhalokas. La concepción impersonal del yo de uno es solo la negación de la personalidad material, y se encuentra lejos de la existencia positiva de la forma personal. Las formas personales que se encuentran en la morada trascendental serán explicadas en los siguientes versos. Brahmājī también describió el planeta más elevado del Vaikuṇṭhaloka denominándolo Goloka Vṛndāvana, y diciendo que allí el Señor reside como un pastorcillo que cuida de vacas surabhi trascendentales, y que está rodeado de cientos y miles de diosas de la fortuna.

cintāmaṇi-prakara-sadmasu kalpavṛkṣa-
lakṣāvṛteṣu surabhīr abhipālayantam
lakṣmī-sahasra-śata-sambhrama-sevyamānaṁ
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi

(Brahma-saṁhitā 5.29)

La declaración del Bhagavad-gītā, yad gatvā na nivartante tad dhāma paramaṁ mama, también se confirma aquí. Param significa «Brahman trascendental». De manera que, la morada del Señor también es Brahman, es decir, no es diferente de la Suprema Personalidad de Dios. El Señor es conocido como Vaikuṇṭha, y Su morada es conocida como Vaikuṇṭha. Esa adoración y comprensión de Vaikuṇṭha puede hacerse posible a través del sentido y la forma trascendentales.