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Capítulo 8

Las oraciones de la reina Kuntī y la salvación de Parīkṣit

Texto

sūta uvāca
atha te samparetānāṁ
svānām udakam icchatām
dātuṁ sakṛṣṇā gaṅgāyāṁ
puraskṛtya yayuḥ striyaḥ

Palabra por palabra

sūtaḥ uvāca—Sūta dijo; atha—así pues; te—los Pāṇḍavas; samparetānām—de los muertos; svānām—de los parientes; udakam—agua; icchatām—deseando tener; dātum—dar; sa-kṛṣṇāḥ—junto con Draupadī; gaṅgāyām—en el Ganges; puraskṛtya—poniendo delante; yayuḥ—iban; striyaḥ—las mujeres.

Traducción

Sūta Gosvāmī dijo: Luego, los Pāṇḍavas, deseando repartirles agua a los parientes muertos que lo habían deseado, fueron al Ganges con Draupadī. Las damas iban delante.

Significado

En la sociedad hindú se acostumbra hasta la fecha ir a bañarse al Ganges o a cualquier otro río sagrado, cuando ocurre alguna muerte en la familia. Cada uno de los miembros de la familia vierte un tarro de agua del Ganges por el alma que ha partido, y camina en una procesión con las damas delante. Los Pāṇḍavas también seguían las reglas hace más de cinco mil años. El Señor Kṛṣṇa, siendo primo de los Pāṇḍavas, también se encontraba entre los familiares.

Texto

te ninīyodakaṁ sarve
vilapya ca bhṛśaṁ punaḥ
āplutā hari-pādābja-
rajaḥ-pūta-sarij-jale

Palabra por palabra

te—todos ellos; ninīya—habiendo ofrecido; udakam—agua; sarve—cada uno de ellos; vilapya—habiendo lamentado; ca—y; bhṛśam—suficientemente; punaḥ—otra vez; āplutāḥ—se bañaron; hari-pādābja—los pies de loto del Señor; rajaḥ—polvo; pūta—purificadas; sarit—del Ganges; jale—en el agua.

Traducción

Habiéndose lamentado por ellos y habiendo ofrecido suficiente agua del Ganges, se bañaron en el río, cuyas aguas están santificadas por estar mezcladas con el polvo de los pies de loto del Señor.

Texto

tatrāsīnaṁ kuru-patiṁ
dhṛtarāṣṭraṁ sahānujam
gāndhārīṁ putra-śokārtāṁ
pṛthāṁ kṛṣṇāṁ ca mādhavaḥ

Palabra por palabra

tatra—allí; āsīnam—sentados; kuru-patim—el rey de los Kurus; dhṛtarāṣṭram—Dhṛtarāṣṭra; saha-anujam—con sus hermanos menores; gāndhārīm—Gāndhārī; putra—hijo; śoka-artām—abrumados de pesar; pṛthām—Kuntī; kṛṣṇām—Draupadī; ca—también; mādhavaḥ—el Señor Śrī Kṛṣṇa.

Traducción

Allí se sentó el rey de los Kurus, Mahārāja Yudhiṣṭhira, junto con sus hermanos menores, y Dhṛtarāṣṭra, Gāndhārī, Kuntī y Draupadī, todos sobrecogidos por la pena. El Señor Kṛṣṇa también estaba allí.

Significado

La batalla de Kurukṣetra se libró entre familiares, y por eso todas las personas más afectadas eran también familiares entre sí, como Mahārāja Yudhiṣṭhira, sus hermanos, Kuntī, Draupadī, Subhadrā, Dhṛtarāṣṭra, Gāndhārī y sus nueras, etc. Todos los principales cadáveres estaban relacionados entre sí de una u otra forma, y, por consiguiente, la familia estaba unida en el dolor. El Señor Kṛṣṇa también era uno de ellos, en Su carácter de primo de los Pāṇḍavas y sobrino de Kuntī, así como de hermano de Subhadrā, etc. Por lo tanto, el Señor se solidarizó igualmente con todos ellos y, en consecuencia, comenzó a apaciguarlos como era debido.

Texto

sāntvayām āsa munibhir
hata-bandhūñ śucārpitān
bhūteṣu kālasya gatiṁ
darśayan na pratikriyām

Palabra por palabra

sāntvayām āsa—apaciguó; munibhiḥ—junto con los munis allí presentes; hata-bandhūn—aquellos que perdieron a sus amigos y parientes; śucārpitān—todos conmocionados y afectados; bhūteṣu—a los seres vivientes; kālasya—de la suprema ley del Todopoderoso; gatim—reacciones; darśayan—demostró; na—no; pratikriyām—medidas correctivas.

Traducción

Citando las estrictas leyes del Todopoderoso y sus reacciones en los seres vivientes, el Señor Śrī Kṛṣṇa y los munis comenzaron a apaciguar a aquellos que estaban conmocionados y afectados.

Significado

The stringent laws of nature, under the order of the Supreme Personality of Godhead, cannot be altered by any living entity. The living entities are eternally under the subjugation of the almighty Lord. The Lord makes all the laws and orders, and these laws and orders are generally called dharma or religion. No one can create any religious formula. Bona fide religion is to abide by the orders of the Lord. The Lord’s orders are clearly declared in the Bhagavad-gītā. Everyone should follow Him only or His orders, and that will make all happy, both materially and spiritually. As long as we are in the material world, our duty is to follow the orders of the Lord, and if by the grace of the Lord we are liberated from the clutches of the material world, then in our liberated stage also we can render transcendental loving service unto the Lord. In our material stage we can see neither ourselves nor the Lord for want of spiritual vision. But when we are liberated from material affection and are situated in our original spiritual form we can see both ourselves and the Lord face to face. Mukti means to be reinstated in one’s original spiritual status after giving up the material conception of life. Therefore, human life is specifically meant for qualifying ourselves for this spiritual liberty. Unfortunately, under the influence of illusory material energy, we accept this spot-life of only a few years as our permanent existence and thus become illusioned by possessing so-called country, home, land, children, wife, community, wealth, etc., which are false representations created by māyā (illusion). And under the dictation of māyā, we fight with one another to protect these false possessions. By cultivating spiritual knowledge, we can realize that we have nothing to do with all this material paraphernalia. Then at once we become free from material attachment. This clearance of the misgivings of material existence at once takes place by association with the Lord’s devotees, who are able to inject the transcendental sound into the depths of the bewildered heart and thus make one practically liberated from all lamentation and illusion. That is a summary of the pacifying measures for those affected by the reaction of stringent material laws, exhibited in the forms of birth, death, old age and disease, which are insoluble factors of material existence. The victims of war, namely the family members of the Kurus, were lamenting the problems of death, and the Lord pacified them on the basis of knowledge.

Texto

sādhayitvājāta-śatroḥ
svaṁ rājyaṁ kitavair hṛtam
ghātayitvāsato rājñaḥ
kaca-sparśa-kṣatāyuṣaḥ

Palabra por palabra

sādhayitvā—habiendo ejecutado; ajāta-śatroḥ—de aquel que no tiene enemigos; svam rājyam—reino propio; kitavaiḥ—por los astutos (Duryodhana y su gente); hṛtam—usurparon; ghātayitvā—habiendo matado; asataḥ—los inescrupulosos; rājñaḥ—del de la reina; kaca—manojo de cabellos; sparśa—manipularon ásperamente; kṣata—disminuido; āyuṣaḥ—por la duración de la vida.

Traducción

El hábil Duryodhana y su bando usurparon astutamente el reino de Yudhiṣṭhira, quien no tenía ningún enemigo. Por la gracia del Señor, la recuperación se llevó a cabo, y los inescrupulosos reyes que se unieron a Duryodhana fueron matados por él. Otros también murieron, habiéndose disminuido la duración de sus vidas por haber manipulado ásperamente el cabello de la reina Draupadī.

Significado

En los días gloriosos, o antes del advenimiento de la era de Kali, los brāhmaṇas, las vacas, las mujeres, los niños y los ancianos eran debidamente protegidos.

. La protección de los brāhmaṇas mantienen la institución de varṇa y āśrama, la cultura más científica para el logro de la vida espiritual.

. La protección de las vacas mantiene la más milagrosa forma de alimento, es decir, la leche, para conservar los tejidos más finos del cerebro en aras de la comprensión de los propósitos más elevados de la vida.

. La protección de las mujeres mantiene la castidad de la sociedad, mediante la cual podemos obtener una buena generación, para la paz, la tranquilidad y el progreso de la vida.

. La protección de los niños le da a la forma humana de vida su mejor oportunidad de preparar la senda para liberarse del cautiverio material. Esa clase de protección de los niños comienza desde el mismo día de su concepción, a través del proceso purificatorio de garbhādhāna-saṁskāra, el comienzo de la vida pura.

. La protección de los ancianos les da a estos una oportunidad de prepararse para una vida mejor después de la muerte.

Toda esta visión se basa en factores que conducen hacia una humanidad triunfante, en contraste con la civilización de perros y gatos refinados. La matanza de las inocentes criaturas anteriormente mencionadas está totalmente prohibida, pues incluso por insultarlas se reduce la duración de la vida de uno. En la era de Kali, ellos no son debidamente protegidos, y por eso la duración de la vida de la generación actual se ha acortado considerablemente. En el Bhagavad-gītā se afirma que cuando las mujeres se vuelven poco castas por la falta de protección adecuada, aparecen niños no deseados, que reciben el nombre de varṇa-saṅkara. Insultar a una mujer casta significa causar un desastre en la duración de la vida. Duḥśāsana, un hermano de Duryodhana, insultó a Draupadī, una dama casta ideal, y, en consecuencia, los malvados murieron prematuramente. Esas son algunas de las estrictas leyes del Señor que se mencionaron con anterioridad.

Texto

yājayitvāśvamedhais taṁ
tribhir uttama-kalpakaiḥ
tad-yaśaḥ pāvanaṁ dikṣu
śata-manyor ivātanot

Palabra por palabra

yājayitvā—por ejecutar; aśvamedhaiḥyajña en el que se sacrifica un caballo; tam—a él (el rey Yudhiṣṭhira); tribhiḥ—tres; uttama—mejores; kalpakaiḥ—abastecidos con ingredientes adecuados y ejecutados por sacerdotes capaces; tat—esa; yaśaḥ—fama; pāvanam—virtuosa; dikṣu—en todas las direcciones; śata-manyoḥ—Indra, quien ejecutó cien de tales sacrificios; iva—como; atanot—propagada.

Traducción

El Señor Śrī Kṛṣṇa hizo que Mahārāja Yudhiṣṭhira dirigiera tres aśvamedha-yajñas [sacrificios de caballos] bien ejecutados, y con ello hizo que en todas las direcciones se glorificara la virtuosa fama de este, tal como la de Indra, quien había ejecutado cien de tales sacrificios.

Significado

Esto es algo así como el prefacio de los aśvamedha-yajñas que realizó Mahārāja Yudhiṣṭhira. La comparación que se hace entre Mahārāja Yudhiṣṭhira y el rey del cielo es muy significativa. El rey del cielo es de una opulencia miles y miles de veces más grande que la de Mahārāja Yudhiṣṭhira; sin embargo, la fama de Mahārāja Yudhiṣṭhira no era menor. La razón de ello es que Mahārāja Yudhiṣṭhira era un devoto puro del Señor, y solo por la gracia de Este estaba en el mismo nivel que el rey del cielo, aun a pesar de que ejecutó únicamente tres yajñas, mientras que el rey del cielo ejecutó cientos de ellos. Esa es la prerrogativa del devoto del Señor. El Señor es equitativo con todo el mundo, pero un devoto del Señor es más glorificado, por estar siempre en contacto con el supremamente grande. Los rayos del sol se distribuyen equitativamente, pero aun así hay algunos lugares que siempre están oscuros. Eso no se debe al sol, sino a la capacidad receptiva. De igual manera, aquellos que son devotos del Señor cien por ciento, obtienen la misericordia del Señor en su máxima expresión, misericordia que siempre se distribuye equitativamente por todas partes.

Texto

āmantrya pāṇḍu-putrāṁś ca
śaineyoddhava-saṁyutaḥ
dvaipāyanādibhir vipraiḥ
pūjitaiḥ pratipūjitaḥ

Palabra por palabra

āmantrya—invitando; pāṇḍu-putrān—todos los hijos de Pāṇḍu; ca—también; śaineya—Sātyaki; uddhava—Uddhava; saṁyutaḥ—acompañado; dvaipāyana-ādibhiḥ—por los ṛṣis tales como Vedavyāsa; vipraiḥ—por los brāhmaṇas; pūjitaiḥ—siendo adorado; pratipūjitaḥ—el Señor también correspondió equitativamente.

Traducción

El Señor Śrī Kṛṣṇa se preparó entonces para Su partida. Él invitó a los hijos de Pāṇḍu, después de haber sido adorado por los brāhmaṇas, encabezados por Śrīla Vyāsadeva. El Señor también correspondió con los saludos.

Significado

El Señor Śrī Kṛṣṇa era aparentemente un kṣatriya, y no tenía que ser adorado por los brāhmaṇas. Pero todos los brāhmaṇas allí presentes, encabezados por Śrīla Vyāsadeva, sabían que Él era la Personalidad de Dios, y por eso lo adoraron. El Señor correspondió con los saludos solo para hacerle honor al orden social de que un kṣatriya obedece las órdenes de los brāhmaṇas. Aunque todos los sectores responsables siempre le ofrecían al Señor Śrī Kṛṣṇa los respetos que se deben al Señor Supremo, el Señor nunca se desvió de las costumbres habituales que existen entre las cuatro órdenes de la sociedad. El Señor observó deliberadamente todas esas costumbres sociales, de manera que los demás lo siguieran en el futuro.

Texto

gantuṁ kṛtamatir brahman
dvārakāṁ ratham āsthitaḥ
upalebhe ’bhidhāvantīm
uttarāṁ bhaya-vihvalām

Palabra por palabra

gantum—justo cuando deseaba partir; kṛtamatiḥ—habiendo decidido; brahman—¡oh, brāhmaṇa!; dvārakām—hacia Dvārakā; ratham—en la cuadriga; āsthitaḥ—sentado; upalebhe—vio; abhidhāvantīm—acercándose apresuradamente; uttarām—Uttarā; bhaya-vihvalām—teniendo miedo.

Traducción

En cuanto Él se sentó en la cuadriga para partir hacia Dvārakā, vio que Uttarā, atemorizada, se dirigía apresuradamente hacia Él.

Significado

Todos los miembros de la familia de los Pāṇḍavas dependían por completo de la protección del Señor, y, por consiguiente, el Señor los protegía a todos ellos en todas las circunstancias. El Señor protege a todo el mundo, pero a aquel que depende completamente de Él, el Señor lo cuida de un modo especial. El padre le presta más atención al hijo pequeño que depende exclusivamente de él.

Texto

uttarovāca
pāhi pāhi mahā-yogin
deva-deva jagat-pate
nānyaṁ tvad abhayaṁ paśye
yatra mṛtyuḥ parasparam

Palabra por palabra

uttarā uvāca—Uttarā dijo; pāhi pāhi—protege, protege; mahā-yogin—el místico más grande de todos; deva-deva—el venerable entre los venerados; jagat-pate—¡oh, Señor del universo!; na—no; anyam—cualquier otro; tvat—que Tú; abhayam—valentía; paśye—veo yo; yatra—donde hay; mṛtyuḥ—muerte; parasparam—en el mundo de la dualidad.

Traducción

Uttarā dijo: ¡Oh, Señor de señores, Señor del universo!, Tú eres el más grande de todos los místicos. Por favor, protégeme, pues en este mundo de dualidad no hay nadie más que pueda salvarme de las garras de la muerte.

Significado

Este mundo material es el mundo de la dualidad, en contraste con la unidad que hay en el reino absoluto. El mundo de la dualidad está compuesto de materia y espíritu, mientras que el mundo absoluto es todo espíritu, sin ningún vestigio de las cualidades materiales. En el mundo dual, todos están tratando falsamente de volverse el amo del mundo, mientras que en el mundo absoluto el Señor es el Señor absoluto, y todos los demás son Sus servidores absolutos. En el mundo de la dualidad todos están envidiosos de todos los demás, y la muerte es inevitable debido a la existencia dual de la materia y el espíritu. Para el alma entregada, el Señor es el único refugio contra el temor. En el mundo material, uno no puede salvarse de las crueles manos de la muerte, sin haberse entregado a los pies de loto del Señor.

Texto

abhidravati mām īśa
śaras taptāyaso vibho
kāmaṁ dahatu māṁ nātha
mā me garbho nipātyatām

Palabra por palabra

abhidravati—yendo hacia; mām—mí; īśa—¡oh, Señor!; śaraḥ—la flecha; tapta—incandescente; ayasaḥ—de hierro; vibho—¡oh, Tú, el grande!; kāmam—deseo; dahatu—déjalo que queme; mām—a mí; nātha—¡oh, protector!; —no; me—mi; garbhaḥ—embrión; nipātyatām—sea abortado.

Traducción

¡Oh, mi Señor!, Tú eres todopoderoso. Una flecha de hierro incandescente se dirige rápidamente hacia mí. Mi Señor, que me queme a mí personalmente, si así lo deseas, pero, por favor, no dejes que queme a mi embrión y que haga que aborte. Mi Señor, ten la bondad de hacerme este favor.

Significado

Este incidente ocurrió después de la muerte de Abhimanyu, el esposo de Uttarā. Uttarā, la viuda de Abhimanyu, debió haber seguido el sendero de su esposo, pero debido a que estaba embarazada y Mahārāja Parīkṣit, un gran devoto del Señor, se hallaba en estado de embrión, ella era responsable de protegerlo. La madre tiene la gran responsabilidad de brindarle una protección total al niño, y, en consecuencia, Uttarā no sentía vergüenza de expresar esto francamente ante el Señor Kṛṣṇa. Uttarā era la hija de un gran rey, la esposa de un gran héroe y la alumna de un gran devoto, y luego fue, además, la madre de un gran rey. Ella era afortunada en todos los aspectos.

Texto

sūta uvāca
upadhārya vacas tasyā
bhagavān bhakta-vatsalaḥ
apāṇḍavam idaṁ kartuṁ
drauṇer astram abudhyata

Palabra por palabra

sūtaḥ uvāca—Sūta Gosvāmī dijo; upadhārya—por oírla pacientemente; vacaḥ—palabras; tasyāḥ—de ella; bhagavān—la Personalidad de Dios; bhakta-vatsalaḥ—Aquel que es muy afectuoso con Sus devotos; apāṇḍavam—sin la existencia de los descendientes de los Pāṇḍavas; idam—esto; kartum—hacerlo; drauṇeḥ—el hijo de Droṇācārya; astram—arma; abudhyata—entendió.

Traducción

Sūta Gosvāmī dijo: Habiendo oído pacientemente las palabras de ella, el Señor Śrī Kṛṣṇa, quien es siempre muy afectuoso con Sus devotos, pudo de inmediato entender que Aśvatthāmā, el hijo de Droṇācārya, había lanzado el brahmāstra para acabar con la última vida de la familia Pāṇḍava.

Significado

El Señor es imparcial en todos los aspectos, pero aun así se inclina hacia Sus devotos, porque hay una gran necesidad de esto en aras del bienestar de todos. La familia Pāṇḍava era una familia de devotos y, por lo tanto, el Señor quería que ellos gobernaran el mundo. Esa fue la razón por la que Él derrotó el régimen de la compañía de Duryodhana y estableció el régimen de Mahārāja Yudhiṣṭhira. Por consiguiente, Él también quería proteger a Mahārāja Parīkṣit, quien se encontraba en estado de embrión. A Él no le gustaba la idea de que el mundo se quedara sin los Pāṇḍavas, la familia de devotos ideal.

Texto

tarhy evātha muni-śreṣṭha
pāṇḍavāḥ pañca sāyakān
ātmano ’bhimukhān dīptān
ālakṣyāstrāṇy upādaduḥ

Palabra por palabra

tarhi—entonces; eva—también; atha—por lo tanto; muni-śreṣṭha—¡oh, el principal entre los munis!; pāṇḍavāḥ—todos los hijos de Pāṇḍu; pañca—cinco; sāyakān—armas; ātmanaḥ—sí mismos; abhimukhān—hacia; dīptān—brillante; ālakṣya—viéndolo; astrāṇi—armas; upādaduḥ—esgrimieron.

Traducción

¡Oh, tú [Śaunaka] el principal entre los grandes pensadores [munis]!, los Pāṇḍavas, viendo que el deslumbrante brahmāstra se dirigía hacia ellos, empuñaron sus cinco armas respectivas.

Significado

Los brahmāstras son más finos que las armas nucleares. Aśvatthāmā disparó el brahmāstra simplemente para matar a los Pāṇḍavas, es decir, a los cinco hermanos encabezados por Mahārāja Yudhiṣṭhira y al único nieto de estos, el cual se hallaba en el vientre de Uttarā. De modo que el brahmāstra, más eficaz y fino que las armas atómicas, no era ciego como estas últimas. Cuando se lanzan bombas atómicas, estas no discriminan entre el blanco y los demás. Las bombas atómicas principalmente le hacen daño a los inocentes, porque no pueden ser controladas. El brahmāstra no es así. El brahmāstra distingue el blanco de los demás, y procede conforme a ello, sin hacerle daño a los inocentes.

Texto

vyasanaṁ vīkṣya tat teṣām
ananya-viṣayātmanām
sudarśanena svāstreṇa
svānāṁ rakṣāṁ vyadhād vibhuḥ

Palabra por palabra

vyasanam—gran peligro; vīkṣya—habiendo observado; tat—eso; teṣām—de ellos; ananya—ningún otro; viṣaya—en medio; ātmanām—inclinado así; sudarśanena—mediante la rueda de Śrī Kṛṣṇa; sva-astreṇa—mediante el arma; svānām—de Sus propios devotos; rakṣām—protección; vyadhāt—lo hizo; vibhuḥ—el Todopoderoso.

Traducción

La todopoderosa Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa, habiendo observado que un gran peligro acechaba a Sus devotos puros, quienes eran almas totalmente entregadas, esgrimió de inmediato Su disco Sudarśana para protegerlos.

Significado

El brahmāstra, el arma suprema lanzada por Aśvatthāmā, era un arma similar a la nuclear, pero con más radiación y calor que esta. Ese brahmāstra es el producto de una ciencia más sutil, siendo el producto de un sonido más fino, un mantra que se encuentra en los Vedas. Otra ventaja de esa arma es que no es ciega como el arma nuclear, pues puede ser dirigida únicamente hacia el blanco y nada más. Aśvatthāmā lanzó el arma solo para acabar con todos los miembros varones de la familia de Pāṇḍu; por lo tanto, en un sentido era más peligrosa que las bombas atómicas, porque podía penetrar incluso en el lugar más protegido de todos y nunca erraba el blanco. Sabiendo todo esto, el Señor Śrī Kṛṣṇa esgrimió de inmediato Su arma personal para proteger a Sus devotos, los cuales no tenían a nadie más que a Kṛṣṇa. En el Bhagavad-gītā, el Señor ha prometido claramente que Sus devotos nunca habrán de ser vencidos. Y Él se comporta conforme a la calidad o grado del servicio devocional que le prestan los devotos. Aquí es significativa la palabra ananya-viṣayātmanām. Los Pāṇḍavas dependían de la protección del Señor en un cien por ciento, aunque todos ellos eran de por sí grandes guerreros. Pero el Señor no les hace caso ni siquiera a los más grandes guerreros, y además los vence en un dos por tres. Cuando el Señor vio que no quedaba tiempo para que los Pāṇḍavas contraatacaran el brahmāstra de Aśvatthāmā, esgrimió Su arma, incluso a riesgo de romper Su propio voto. Aunque la batalla de Kurukṣetra estaba casi terminada, aun así, de acuerdo con Su voto, Él no debió haber esgrimido Su propia arma. Pero la emergencia era más grande que el voto. Él es mejor conocido como el bhakta-vatsala, o el amante de Su devoto, y, así pues, prefirió continuar como bhakta-vatsala, antes que ser un moralista mundano que nunca rompe su solemne voto.

Texto

antaḥsthaḥ sarva-bhūtānām
ātmā yogeśvaro hariḥ
sva-māyayāvṛṇod garbhaṁ
vairāṭyāḥ kuru-tantave

Palabra por palabra

antaḥsthaḥ—estando dentro; sarva—todo; bhūtānām—de los seres vivientes; ātmā—alma; yoga-īśvaraḥ—el Señor de todo misticismo; hariḥ—el Señor Supremo; sva-māyayā—mediante la energía personal; āvṛṇot—cubrió; garbham—embrión; vairāṭyāḥ—de Uttarā; kuru-tantave—por el descendiente de Mahārāja Kuru.

Traducción

El Señor del misticismo supremo, Śrī Kṛṣṇa, reside en el corazón de todos en forma del Paramātmā. Como tal, solo para proteger al descendiente de la dinastía Kuru, cubrió el embrión de Uttarā con Su energía personal.

Significado

El Señor del misticismo supremo puede residir simultáneamente dentro del corazón de todos, o incluso dentro de los átomos, mediante Su aspecto Paramātmā, Su porción plenaria. Por consiguiente, desde dentro del cuerpo de Uttarā, Él cubrió el embrión para salvar a Mahārāja Parīkṣit y proteger la descendencia de Mahārāja Kuru, de quien el rey Pāṇḍu también era descendiente. Tanto los hijos de Dhṛtarāṣṭra como los de Pāṇḍu pertenecían a la misma dinastía, la de Mahārāja Kuru; en consecuencia, todos ellos eran generalmente conocidos como Kurus. Pero cuando hubo diferencias entre las dos familias, a los hijos de Dhṛtarāṣṭra se les conoció como Kurus, mientras que a los hijos de Pāṇḍu se les conoció como Pāṇḍavas. Como todos los hijos y nietos de Dhṛtarāṣṭra fueron matados en la batalla de Kurukṣetra, al último hijo de la dinastía se le designa como el hijo de los Kurus.

Texto

yadyapy astraṁ brahma-śiras
tv amoghaṁ cāpratikriyam
vaiṣṇavaṁ teja āsādya
samaśāmyad bhṛgūdvaha

Palabra por palabra

yadyapi—aunque; astram—arma; brahma-śiraḥ—suprema; tu—pero; amogham—sin restricción; ca—y; apratikriyam—no podía ser contrarrestado; vaiṣṇavam—en relación con Viṣṇu; tejaḥ—fuerza; āsādya—estando confrontado con; samaśāmyat—fue neutralizado; bhṛgu-udvaha—¡oh, gloria de la familia de Bhṛgu!

Traducción

¡Oh, Śaunaka!, aunque la suprema arma brahmāstra lanzada por Aśvatthāmā era irresistible y no podía ser detenida ni contrarrestada, fue neutralizada y desbaratada al confrontarla la fuerza de Viṣṇu [el Señor Kṛṣṇa].

Significado

En el Bhagavad-gītā se dice que el brahmajyoti, o la brillante refulgencia trascendental, descansa en el Señor Śrī Kṛṣṇa. En otras palabras, la brillante refulgencia conocida como brahma-tejas no es más que el conjunto de los rayos del Señor, de la misma manera en que los rayos del sol son rayos del disco solar. Así que esa arma Brahma, aunque es irresistible en sentido material, tampoco pudo superar la suprema fortaleza del Señor. El arma denominada brahmāstra que Aśvatthāmā lanzó, fue neutralizada y desbaratada por el Señor Śrī Kṛṣṇa mediante Su propia energía; es decir, Él no esperó a que nadie más lo ayudara, porque Él es absoluto.

Texto

mā maṁsthā hy etad āścaryaṁ
sarvāścaryamaye ’cyute
ya idaṁ māyayā devyā
sṛjaty avati hanty ajaḥ

Palabra por palabra

—no; maṁsthāḥ—crean; hi—indudablemente; etat—todo esto; āścaryam—maravilloso; sarva—todo; āścarya-maye—en el supremamente misterioso; acyute—el infalible; yaḥ—aquel que; idam—esta (creación); māyayā—por medio de Su energía; devyā—trascendental; sṛjati—crea; avati—mantiene; hanti—aniquila; ajaḥ—innaciente.

Traducción

¡Oh, brāhmaṇas!, no crean que esto es algo especialmente maravilloso entre las actividades de la misteriosa e infalible Personalidad de Dios. Él mantiene y aniquila todas las cosas materiales mediante Su propia energía trascendental, aunque Él mismo es innaciente.

Significado

Las actividades del Señor siempre son inconcebibles para el diminuto cerebro de las entidades vivientes. Nada es imposible para el Señor Supremo, pero a nosotros todas Sus acciones nos parecen maravillosas y, en consecuencia, Él siempre está más allá del alcance de lo que podemos concebir. El Señor es perfecto cien por ciento, mientras que los demás, es decir, Nārāyaṇa, Brahmā, Śiva, los semidioses y todos los demás seres vivientes, poseen únicamente diferentes porcentajes de dicha perfección. Nadie es igual ni más grande que Él. Él no tiene rival.

Texto

brahma-tejo-vinirmuktair
ātmajaiḥ saha kṛṣṇayā
prayāṇābhimukhaṁ kṛṣṇam
idam āha pṛthā satī

Palabra por palabra

brahma-tejaḥ—la radiación del brahmāstra; vinirmuktaiḥ—siendo salvados de; ātma-jaiḥ—junto con sus hijos; saha—con; kṛṣṇayā—Draupadī; prayāṇa—salida; abhimukham—hacia; kṛṣṇam—al Señor Kṛṣṇa; idam—este; āha—dijo; pṛthā—Kuntī; satī—casta, consagrada al Señor.

Traducción

Salvados así de la radiación del brahmāstra, Kuntī —la casta devota del Señor—, sus cinco hijos y Draupadī, le hablaron al Señor Kṛṣṇa mientras partía para el hogar.

Significado

A Kuntī se la describe aquí como satī, o casta, debido a la devoción pura que poseía por el Señor Śrī Kṛṣṇa. Lo que ella tenía en mente se expresará ahora en las siguientes oraciones al Señor Kṛṣṇa. Un casto devoto del Señor no acude a otros, es decir, a ningún otro ser viviente o semidiós, ni siquiera para salvarse del peligro. Esa fue siempre la característica de toda la familia de los Pāṇḍavas. Ellos no tenían nada más que a Kṛṣṇa, y, por consiguiente, el Señor también estaba siempre dispuesto a ayudarlos en todos los aspectos y en todas las circunstancias. Esa es la naturaleza trascendental del Señor. Él corresponde con el devoto por la dependencia de este. De modo que uno no debe buscar la ayuda de imperfectos seres vivientes o semidioses, sino que debe buscar toda la ayuda del Señor Kṛṣṇa, quien es competente para salvar a Sus devotos. No obstante, un devoto así de casto nunca le pide ayuda al Señor, pero el Señor, espontáneamente, siempre está ansioso de prestársela.

Texto

kunty uvāca
namasye puruṣaṁ tvādyam
īśvaraṁ prakṛteḥ param
alakṣyaṁ sarva-bhūtānām
antar bahir avasthitam

Palabra por palabra

kuntī uvāca—Śrīmatī Kuntī dijo; namasye—permítaseme postrarme; puruṣam—la Suprema Persona; tvā—Tú; ādyam—el original; īśvaram—el controlador; prakṛteḥ—del cosmos material; param—más allá de; alakṣyam—el invisible; sarva—todos; bhūtānām—de seres vivientes; antaḥ—dentro; bahiḥ—fuera; avasthitam—existiendo.

Traducción

Śrīmatī Kuntī dijo: ¡Oh, Kṛṣṇa!, Te ofrezco a Ti mis reverencias, porque Tú eres la personalidad original y las cualidades del mundo material no Te afectan. Tú existes tanto dentro como fuera de todo y, aun así, eres invisible a los ojos de todos.

Significado

Śrīmatī Kuntīdevī estaba perfectamente consciente de que Kṛṣṇa es la Personalidad de Dios original, aunque Él estaba haciendo el papel de sobrino de ella. Una dama tan iluminada como ella no podía cometer el error de ofrecerle reverencias a su sobrino. Por consiguiente, ella se dirigió a Él designándolo como el puruṣa original que se encuentra más allá del cosmos material. Aunque todas las entidades vivientes también son trascendentales, no son ni originales ni infalibles. Las entidades vivientes son propensas a caer bajo las garras de la naturaleza material, pero el Señor nunca es así. En los Vedas, por lo tanto, se lo describe a Él como la principal de todas las entidades vivientes (nityo nityānāṁ cetanaś cetanānām). Luego, se le designa además como īśvara, o el controlador. Las entidades vivientes o los semidioses tales como Candra y Sūrya también son hasta cierto punto īśvara, pero ninguno de ellos es el īśvara supremo, o el controlador máximo. Kṛṣṇa es Parameśvara, o la Superalma. Él se encuentra tanto dentro como fuera. Aunque Él estaba presente ante Śrīmatī Kuntī como sobrino de ella, también se encontraba dentro de ella y de todos los demás. En el Bhagavad-gītā (15.15), el Señor dice: «Yo estoy situado en el corazón de todos, y solo gracias a Mí se recuerda, se olvida y se está consciente, etc. A través de todos los Vedas, Yo soy lo que ha de conocerse, pues soy el compilador de los Vedas y el maestro del Vedānta». La reina Kuntī afirma que el Señor, aunque está tanto dentro como fuera de todos los seres vivientes, aun así es invisible. El Señor es, por así decirlo, un enigma para el hombre común. La reina Kuntī experimentó personalmente que el Señor Kṛṣṇa estaba presente ante ella, y que, sin embargo, Él entró en el vientre de Uttarā para salvar al embrión de esta última del ataque del brahmāstra de Aśvatthāmā. Kuntī misma estaba intrigada acerca de que Śrī Kṛṣṇa está dentro y fuera de todo o está localizado. En verdad, las dos cosas son ciertas, pero Él ser reserva el derecho de exponerse ante personas que no son almas entregadas. Esta cortina restrictiva se denomina la energía māyā del Señor Supremo, y ella controla la ilimitada visión del alma rebelde. Eso se explica de la siguiente manera.

Texto

māyā-javanikācchannam
ajñādhokṣajam avyayam
na lakṣyase mūḍha-dṛśā
naṭo nāṭyadharo yathā

Palabra por palabra

māyā—engañadora; javanikā—cortina; ācchannam—cubierto por; ajñā—ignorante; adhokṣajam—más allá del alcance del concepto material (trascendental); avyayam—irreprochable; na—no; lakṣyase—observado; mūḍha-dṛśā—por el observador necio; naṭaḥ—artista; nāṭya-dharaḥ—vestido como un actor; yathā—como.

Traducción

Estando más allá del alcance de la limitada percepción de los sentidos, Tú eres el factor eternamente irreprochable que está cubierto por la cortina de energía alucinante. Tú eres invisible para el observador necio, de la misma manera que un actor al desempeñar un papel no es reconocido.

Significado

En el Bhagavad-gītā, el Señor Śrī Kṛṣṇa afirma que las personas poco inteligentes lo toman equivocadamente por un hombre ordinario como nosotros, y que por ello lo menosprecian. Aquí, la reina Kuntī confirma lo mismo. Las personas poco inteligentes son aquellas que se rebelan en contra de la autoridad del Señor. Dichas personas son conocidas como asuras. Los asuras no pueden reconocer la autoridad del Señor. Cuando el propio Señor aparece entre nosotros como Rāma, Nṛsiṁha, Varāha o en Su forma original de Kṛṣṇa, realiza muchos actos maravillosos que son humanamente imposibles de realizar. Como habremos de encontrar en el Décimo Canto de esta gran obra literaria, el Señor Śrī Kṛṣṇa, incluso en los días en que aún se hallaba en el regazo de Su madre, exhibió Sus actividades humanamente imposibles de realizar. Él mató a la bruja Pūtanā, pese a que ella se untó veneno en el pecho solo para matar al Señor. El Señor chupó el pecho de ella tal como lo haría un bebé ordinario, y le chupó también su propia vida. Así mismo, Él levantó la colina Govardhana, tal como un niño levanta un hongo, y permaneció de pie continuamente durante varios días, tan solo para brindarles protección a los residentes de Vṛndāvana. Estas son algunas de las actividades sobrehumanas del Señor que se describen en Escrituras védicas autoritativas, tales como los Purāṇas, Itihāsas (historias) y Upaniṣads. Él ha dado instrucciones maravillosas en la forma del Bhagavad-gītā. Él ha exhibido facultades maravillosas como héroe, cabeza de familia, maestro y renunciante. Él es aceptado como la Suprema Personalidad de Dios por personalidades muy autoritativas, tales como Vyāsa, Devala, Asita, Nārada, Madhva, Śaṅkara, Rāmānuja, Śrī Caitanya Mahāprabhu, Jīva Gosvāmī, Viśvanātha Cakravartī, Bhaktisiddhānta Sarasvatī y todas las demás autoridades de la línea. Él mismo ha declarado otro tanto en muchos lugares de las Escrituras auténticas. Y aun así existe una clase de hombres con mentalidad demoníaca, que siempre están reacios a aceptar al Señor como la Suprema Verdad Absoluta. Esto se debe en parte a su escaso acopio de conocimiento, y en parte a su terca obstinación, que es el resultado de diversas fechorías realizadas en el pasado y en el presente. Personas de esa clase no pudieron reconocer al Señor Śrī Kṛṣṇa ni siquiera cuando Él estuvo presente ante ellos. Otra dificultad que existe es que aquellos que dependen más de sus imperfectos sentidos, no pueden llegar a comprender que Él es el Señor Supremo. Dichas personas son como el científico moderno. Ellas quieren conocer todo por medio de su conocimiento experimental. Pero no es posible conocer a la Suprema Persona mediante el imperfecto conocimiento experimental. A Él se le describe aquí como adhokṣaja, o que está más allá del alcance del conocimiento experimental. Todos nuestros sentidos son imperfectos. Nosotros decimos que lo observamos absolutamente todo, pero hemos de admitir que únicamente podemos observar las cosas bajo ciertas condiciones materiales, las cuales también están más allá de nuestro control. El Señor está más allá de la observación perceptiva de los sentidos. La reina Kuntī acepta esta deficiencia del alma condicionada, especialmente de la poco inteligente clase femenina. Para las personas poco inteligentes debe haber cosas tales como templos, mezquitas o iglesias, de modo que puedan comenzar a reconocer la autoridad del Señor y oír a las autoridades hablar de Él en esos lugares sagrados. Para los hombres poco inteligentes, ese comienzo de la vida espiritual es esencial, y únicamente los hombres necios censuran el establecimiento de dichos lugares de adoración, que se requieren para elevar el nivel de los atributos espirituales de las masas. Para las personas poco inteligentes, el postrarse ante la autoridad del Señor, como generalmente se hace en los templos, mezquitas o iglesias, es tan beneficioso, como para los devotos adelantados lo es meditar en Él mediante el servicio activo.

Texto

tathā paramahaṁsānāṁ
munīnām amalātmanām
bhakti-yoga-vidhānārthaṁ
kathaṁ paśyema hi striyaḥ

Palabra por palabra

tathā—además de eso; paramahaṁsānām—de los trascendentalistas adelantados; munīnām—de los grandes filósofos o especuladores mentales; amala-ātmanām—aquellos cuya mente es competente para discernir entre el espíritu y la materia; bhakti-yoga—la ciencia del servicio devocional; vidhāna-artham—para ejecutar; katham—cómo; paśyema—pueden observar; hi—ciertamente; striyaḥ—mujeres.

Traducción

Tú Mismo desciendes para propagar la trascendental ciencia del servicio devocional en los corazones de los trascendentalistas adelantados y especuladores mentales, los cuales se purifican por el hecho de ser capaces de discriminar entre la materia y el espíritu. ¿Cómo, entonces, podemos nosotras, las mujeres, conocerte perfectamente?

Significado

Hasta los más grandes especuladores filosóficos no pueden tener acceso a la región del Señor. En los Upaniṣads se dice que la Verdad Suprema, la Absoluta Personalidad de Dios, está más allá del alcance de la capacidad de pensamiento del más grande de los filósofos. A Él no se le puede conocer a través de una gran erudición o del cerebro más grande de todos. A Él puede conocerlo únicamente aquel que tiene Su misericordia. Otros puede que continúen pensando en Él por años y años, más, aun así, Él es incognoscible. Este mismo hecho lo corrobora la reina, quien está haciendo el papel de una inocente mujer. Las mujeres son, en general, incapaces de especular como los filósofos, pero el Señor las bendice, porque creen de inmediato en la superioridad y omnipotencia de Él y, por ello, ofrecen reverencias sin reservas. El Señor es tan bondadoso, que Él no favorece de modo especial solo a aquel que es un gran filósofo. Él conoce la sinceridad del propósito. Por esta razón únicamente, las mujeres se reúnen por lo general en grandes números en cualquier clase de funciones religiosas. En todos los países y sectas religiosas parece ser que las mujeres están más interesadas que los hombres. Esta sencillez de aceptar la autoridad del Señor es más eficaz que el fervor religioso ostentoso e insincero.

Texto

kṛṣṇāya vāsudevāya
devakī-nandanāya ca
nanda-gopa-kumārāya
govindāya namo namaḥ

Palabra por palabra

kṛṣṇāya—el Señor Supremo; vāsudevāya—al hijo de Vasudeva; devakī-nandanāya—al hijo de Devakī; ca—y; nanda-gopa—Nanda y los pastores de vacas; kumārāya—al hijo de ellos; govindāya—a la Personalidad de Dios, que les da vida a las vacas y a los sentidos; namaḥ—respetuosas reverencias; namaḥ—reverencias.

Traducción

Por consiguiente, permítaseme ofrecerle mis respetuosas reverencias al Señor, quien se ha convertido en el hijo de Vasudeva, el placer de Devakī, el niño de Nanda y de los demás pastores de vacas de Vṛndāvana, y el que anima a las vacas y a los sentidos.

Significado

El Señor, siendo pues inaccesible por medio de cualesquiera bienes materiales, desciende a la Tierra tal como Él es, en virtud de la misericordia ilimitada y sin causa, a fin de otorgarles Su misericordia especial a Sus devotos puros y disminuir las oleadas de las personas demoníacas. La reina Kuntī adora de modo específico la encarnación o descenso del Señor Kṛṣṇa, por encima de todas las demás encarnaciones, porque en esa encarnación en particular Él es más accesible. En la encarnación de Rāma, Él permaneció desde Su infancia como el hijo de un rey, pero en la encarnación de Kṛṣṇa, aunque era el hijo de un rey, dejó de inmediato el refugio de Su padre y madre verdaderos (el rey Vasudeva y la reina Devakī) justo después de Su aparición, y fue al regazo de Yaśodāmāyī a hacer el papel de un pastorcillo de vacas ordinario en la bendita tierra de Vrajabhūmi, la cual está muy santificada debido a los pasatiempos infantiles de Él. De modo que el Señor Kṛṣṇa es más misericordioso que el Señor Rāma. Él fue indudablemente muy bondadoso con Vasudeva —el hermano de Kuntī— y con la familia. De Él no haberse vuelto hijo de Vasudeva y Devakī, la reina Kuntī no habría podido decir que Él era sobrino de ella y de esa manera dirigirse a Kṛṣṇa con afecto parental. Pero Nanda y Yaśodā son más afortunados, porque pudieron disfrutar de los pasatiempos infantiles del Señor, que son más atractivos que todos los demás pasatiempos. Sus pasatiempos infantiles, tal como se exhibieron en Vrajabhūmi, no tienen paralelo, y son el prototipo de Sus actividades eternas en el Kṛṣṇaloka original, que en la Brahma-saṁhitā se describe como el cintāmaṇi-dhāma. El Señor Śrī Kṛṣṇa descendió a Vrajabhūmi con todo Su séquito y enseres trascendentales. Śrī Caitanya Mahāprabhu confirmó, por lo tanto, que nadie es tan afortunado como los residentes de Vrajabhūmi, y específicamente las pastorcillas de vacas, quienes lo dedicaron todo a la satisfacción del Señor. Sus pasatiempos con Nanda y Yaśodā y Sus pasatiempos con los pastores de vacas, y especialmente con los pastorcillos de vacas y con las propias vacas, han hecho que a Él se le conozca como Govinda. El Señor Kṛṣṇa en Su carácter de Govinda se inclina más hacia los brāhmaṇas y las vacas que hacia alguna otra cosa, indicando con ello que la prosperidad humana depende más de estos dos aspectos, es decir, la cultura brahmínica y la protección de las vacas, que de cualquier otro. El Señor Kṛṣṇa nunca está satisfecho donde hay falta de esto.

Texto

namaḥ paṅkaja-nābhāya
namaḥ paṅkaja-māline
namaḥ paṅkaja-netrāya
namas te paṅkajāṅghraye

Palabra por palabra

namaḥ—todas las reverencias respetuosas; paṅkaja-nābhāya—al Señor, quien en el centro de Su abdomen tiene una depresión específica que se asemeja a una flor de loto; namaḥ—reverencias; paṅkaja-māline—aquel que siempre está adornado con una guirnalda de flores de loto; namaḥ—reverencias; paṅkaja-netrāya—aquel cuya mirada es tan refrescante como una flor de loto; namaḥ te—respetuosas reverencias a Ti; paṅkaja-aṅghraye—a Ti, cuyas plantas de los pies están grabadas con flores de loto (y de quien, por ello, se dice que posee pies de loto).

Traducción

Mis respetuosas reverencias sean para Ti, ¡oh, Señor!, cuyo abdomen está marcado con una depresión semejante a una flor de loto, quien siempre está adornado con guirnaldas de flores de loto, cuya mirada es tan fresca como el loto, y cuyos pies están grabados con lotos.

Significado

He aquí algunas de las señales simbólicas específicas del cuerpo espiritual de la Personalidad de Dios, que distinguen Su cuerpo de los cuerpos de todos los demás. Todas ellas son características especiales del cuerpo del Señor. El Señor puede que parezca ser uno de nosotros, pero Él siempre es distinto, en virtud de Sus características corporales específicas. Śrīmatī Kuntī dice que ella, por el hecho de ser mujer, no es apta para ver al Señor. Esto lo dice porque las mujeres, los śūdras (la clase obrera) y los dvija-bhandus, o los descendientes desdichados de las tres clases superiores, carecen de la inteligencia adecuada para entender el tema trascendental que trata del nombre, la fama, los atributos, las formas, etc., de la Suprema Verdad Absoluta, que son todos espirituales. Dichas personas, aunque no son aptas para participar de las actividades del Señor, pueden verlo a Él como el arcā-vigraha, el cual desciende al mundo material únicamente para distribuirles gracias a las almas caídas, incluso a las mujeres, śūdras y dvija-bandhus anteriormente citados. Como esas almas caídas no pueden ver nada que esté más allá de la materia, el Señor consiente en entrar en todos y cada uno de los innumerables universos, en forma de Garbhodakaśāyī Viṣṇu, de cuya depresión cual loto que tiene en el centro de Su abdomen trascendental crece un tallo de loto, y así nace Brahmā, el primer ser viviente del universo. En consecuencia, al Señor se le conoce como el Paṅkajanābhi. El Señor Paṅkajanābhi acepta el arcā-vigraha (Su forma trascendental) hecho de diferentes elementos, es decir, una forma dentro de la mente, una forma hecha de madera, una forma hecha de tierra, una forma hecha de metal, una forma hecha de joyas, una forma hecha de pintura, una forma dibujada en la arena, etc. Todas esas formas del Señor siempre están decoradas con guirnaldas de flores de loto, y en el templo de la adoración debe haber una atmósfera apacible, para atraer la atención ardiente de los no devotos que están siempre dedicados a pleitos mundanos. Los meditadores adoran una forma dentro de la mente. Por lo tanto, el Señor es misericordioso incluso con las mujeres, los śūdras y los dvija-bandhus, siempre y cuando accedan a visitar el templo y adoren las diferentes formas hechas para ellos. Esos visitantes de los templos no son idólatras, como alegan algunos hombres que poseen un escaso acopio de conocimiento. Todos los grandes ācāryas establecieron dichos templos de adoración en todos los lugares, tan solo para favorecer a los poco inteligentes, y uno no debe hacerse pasar por alguien que ha trascendido la etapa de la adoración en el templo, mientras se halle de hecho en la categoría de los śūdras y las mujeres, o más bajo que ellos. Uno debe comenzar a ver al Señor a partir de Sus pies de loto, elevándose gradualmente hasta los muslos, la cintura, el pecho y la cara. Uno no debe tratar de mirar al Señor a la cara, sin estar acostumbrado a ver los pies de loto del Señor. Śrīmatī Kuntī, por ser la tía del Señor, no comenzó a verlo desde los pies de loto, debido a que el Señor hubiera podido sentirse avergonzado, y, así pues, Kuntīdevī, solo para evitarle al Señor una situación incómoda, comenzó a verlo justo por encima de Sus pies de loto, es decir, desde la cintura del Señor, elevándose gradualmente hasta la cara, y descendiendo luego hasta los pies de loto. En total, allí todo está en orden.

Texto

yathā hṛṣīkeśa khalena devakī
kaṁsena ruddhāticiraṁ śucārpitā
vimocitāhaṁ ca sahātmajā vibho
tvayaiva nāthena muhur vipad-gaṇāt

Palabra por palabra

yathā—como si fuera; hṛṣīkeśa—el amo de los sentidos; khalena—por los envidiosos; devakī—Devakī (la madre de Śrī Kṛṣṇa); kaṁsena—por el rey Kaṁsa; ruddhā—encarcelada; ati-ciram—durante mucho tiempo; śuca-arpitā—afligida; vimocitā—liberada; aham ca—yo también; saha-ātma-jā—junto con mis hijos; vibho—¡oh, Tú, el grande!; tvayā eva—por Tu Señoría; nāthena—como el protector; muhuḥ—constantemente; vipat-gaṇāt—de una serie de peligros.

Traducción

¡Oh, Hṛṣīkeśa, amo de los sentidos y Señor de señores!, Tú has liberado a Tu madre, Devakī, quien por mucho tiempo estuvo encarcelada y atormentada por el envidioso rey Kaṁsa, y a mí y a mis hijos nos has librado de una serie de constantes peligros.

Significado

Devakī, la madre de Kṛṣṇa y hermana del rey Kaṁsa, fue puesta en prisión junto con su esposo, Vasudeva, debido a que el envidioso rey tenía miedo de que el octavo hijo de Devakī (Kṛṣṇa) lo matara. El rey mató a todos los hijos de Devakī que nacieron antes de Kṛṣṇa, pero Kṛṣṇa se escapó del peligro de infanticidio, porque fue trasladado a la casa de Nanda Mahārāja, el padre adoptivo del Señor Kṛṣṇa. Kuntīdevī, junto con sus hijos, también fue salvada de una serie de peligros. Pero Kuntīdevī fue muchísimo más favorecida, porque el Señor Kṛṣṇa no salvó a los otros hijos de Devakī, mientras que salvó a los hijos de Kuntīdevī. Esto se debía a que el esposo de Devakī, Vasudeva, estaba vivo, mientras que Kuntīdevī era viuda, y no había nadie que la ayudara, con la excepción de Kṛṣṇa. La conclusión de esto es que Kṛṣṇa favorece más a un devoto que está en mayores peligros. A veces Él pone a Sus devotos puros en tales peligros, porque en esa condición de desamparo el devoto se apega más al Señor. Cuanto más apego hay por el Señor, más éxito hay para el devoto.

Texto

viṣān mahāgneḥ puruṣāda-darśanād
asat-sabhāyā vana-vāsa-kṛcchrataḥ
mṛdhe mṛdhe ’neka-mahārathāstrato
drauṇy-astrataś cāsma hare ’bhirakṣitāḥ

Palabra por palabra

viṣāt—de veneno; mahā-agneḥ—del gran fuego; puruṣa-ada—los caníbales; darśanāt—por combatir; asat—viciosa; sabhāyāḥ—asamblea; vana-vāsa—exiliados al bosque; kṛcchrataḥ—sufrimientos; mṛdhe mṛdhe—una y otra vez en la batalla; aneka—muchos; mahā-ratha—grandes generales; astrataḥ—armas; drauṇi—el hijo de Droṇācārya; astrataḥ—del arma de; ca—y; āsma—indicando tiempo pretérito; hare—¡oh, mi Señor!; abhirakṣitāḥ—protegidos por completo.

Traducción

Mi querido Kṛṣṇa, Tu Señoría nos ha protegido de un pastel envenenado, de un gran fuego, de caníbales, de la asamblea viciosa, de sufrimientos habidos durante nuestro exilio en el bosque y de la batalla en la que lucharon grandes generales. Y ahora nos ha salvado del arma de Aśvatthāmā.

Significado

Aquí se presenta una lista de encuentros peligrosos. Devakī fue puesta una sola vez en dificultades por su envidioso hermano, aparte de lo cual ella estuvo bien. Pero Kuntīdevī y sus hijos fueron puestos en dificultades una vez tras otra por años de años. Ellos fueron hostigados por Duryodhana y el bando de este a causa del reino, y todas y cada una de las veces el Señor salvó a los hijos de Kuntī. Una vez, a Bhīma se le administró veneno en un pastel; en otra oportunidad, fueron puestos en una casa hecha de laca a la que se prendió fuego; y una vez, Draupadī fue llevada a rastras, y se hicieron intentos de insultarla tratando de desnudarla en la viciosa asamblea de los Kurus. El Señor salvó a Draupadī al suministrarle una inconmensurable longitud de tela, y el bando de Duryodhana no pudo verla desnuda. De igual modo, cuando ellos estaban exiliados en el bosque, Bhīma tuvo que pelear con el demonio caníbal Hiḍimba Rākṣasa, pero el Señor lo salvó. Y allí no acabó todo. Después de todas esas tribulaciones, hubo la gran batalla de Kurukṣetra, y Arjuna tuvo que enfrentarse con grandes generales, tales como Droṇa, Bhīṣma y Karṇa, todos ellos poderosos guerreros. Y finalmente, incluso cuando todo ya había terminado, apareció el brahmāstra que el hijo de Droṇācārya lanzó para matar al niño que se hallaba en el vientre de Uttarā, y, así pues, el Señor salvó al único descendiente de los Kurus que sobrevivió, Mahārāja Parīkṣit.

Texto

vipadaḥ santu tāḥ śaśvat
tatra tatra jagad-guro
bhavato darśanaṁ yat syād
apunar bhava-darśanam

Palabra por palabra

vipadaḥ—calamidades; santu—que ocurran; tāḥ—todas; śaśvat—una y otra vez; tatra—allí; tatra—y allí; jagat-guro—¡oh, Señor del universo!; bhavataḥ—Tu; darśanam—encuentro; yat—aquello que; syāt—es; apunaḥ—nunca más; bhava-darśanam—viendo la repetición del nacimiento y la muerte.

Traducción

Yo quiero que todas esas calamidades ocurran una y otra vez, de modo que podamos verte una y otra vez, pues verte a Ti significa que ya no veremos más los reiterados nacimientos y muertes.

Significado

Por lo general, los afligidos, los necesitados, los inteligentes y los indagadores, que hayan realizado algunas actividades piadosas, adoran al Señor o lo comienzan a adorar. Otros, prósperos tan solo en fechorías, sin importar su posición, no pueden acercarse al Supremo, debido a que la energía ilusoria los desencamina. En consecuencia, si a una persona piadosa le ocurre alguna calamidad, no tiene más recurso que refugiarse en los pies de loto del Señor. Recordar constantemente los pies de loto del Señor significa irse preparando para liberarse del nacimiento y la muerte. Por lo tanto, aunque haya supuestas calamidades, son bien recibidas, porque nos dan la oportunidad de recordar al Señor, lo cual significa la liberación.

Aquel que se ha refugiado en los pies de loto del Señor, que se considera que son el bote más apropiado para cruzar el océano de la nesciencia, puede alcanzar la liberación tan fácilmente como uno salta por sobre los hoyos que hacen las pezuñas de un ternero. Esta clase de personas están destinadas a residir en la morada del Señor, y no tienen nada que ver con un lugar en el que hay peligro a cada paso.

El Señor certifica en el Bhagavad-gītā que este mundo material es un lugar peligroso y lleno de calamidades. Gente poco inteligente elabora planes para adaptarse a esas calamidades, sin saber que de por sí la naturaleza de este lugar es la de estar lleno de ellas. Esa gente no tienen ninguna información acerca de la morada del Señor, la cual está llena de bienaventuranza y en la que no hay ninguna traza de calamidades. Es deber de una persona cuerda, por lo tanto, permanecer imperturbable ante las calamidades mundanas, que ocurrirán sin falta en todas las circunstancias. Mientras se sufre toda clase de infortunios inevitables, uno debe progresar en lo referente a la comprensión espiritual, debido a que esa es la misión de la vida humana. El alma espiritual es trascendental a todas las calamidades materiales; en consecuencia, las supuestas calamidades se designan como falsas. Puede que un hombre tenga un sueño en el que un tigre lo devora, y puede que él llore por esa calamidad. En realidad, no hay ningún tigre ni ningún sufrimiento; se trata simplemente de un sueño. De la misma manera, todas las calamidades de la vida se dice que son sueños. Si alguien es lo suficientemente afortunado como para ponerse en contacto con el Señor por medio del servicio devocional, todo es ganancia. El contacto con el Señor mediante cualquiera de los nueve servicios devocionales, siempre es un paso hacia adelante en la senda que va de vuelta a Dios.

Texto

janmaiśvarya-śruta-śrībhir
edhamāna-madaḥ pumān
naivārhaty abhidhātuṁ vai
tvām akiñcana-gocaram

Palabra por palabra

janma—nacimiento; aiśvarya—opulencia; śruta—educación; śrībhiḥ—por la posesión de belleza; edhamāna—aumentando progresivamente; madaḥ—embriaguez; pumān—el ser humano; na—nunca; eva—jamás; arhati—merece; abhidhātum—dirigirse con sentimiento; vai—indudablemente; tvām—Tú; akiñcana-gocaram—aquel a quien el hombre exhausto de lo material puede acercársele fácilmente.

Traducción

Mi Señor, Tu Señoría es fácilmente accesible, pero únicamente para aquellos que están exhaustos de lo material. Aquel que está en la senda del progreso [material], tratando de mejorarse con un linaje respetable, gran opulencia, educación elevada y belleza física, no puede acercarse a Ti con un sentimiento sincero.

Significado

Desde el punto de vista material, estar adelantado significa nacer en una familia aristocrática y poseer grandes riquezas, educación y atractiva belleza personal. Todos los hombres materialistas están tratando como locos de poseer todas esas opulencias materiales, y eso se conoce como el avance de la civilización material. Pero el resultado de eso es que por poseer todos esos bienes materiales, uno se envanece artificialmente, embriagado por esas posesiones temporales. En consecuencia, esas personas envanecidas con lo material son incapaces de proferir el santo nombre del Señor, dirigiéndose a Él con sentimiento y diciendo: «¡oh, Govinda!, ¡oh, Kṛṣṇa!». En los śāstras se dice que con proferir una sola vez el santo nombre del Señor, el pecador se libra de una cantidad de pecados que es incapaz de cometer. Tal es el poder de proferir el santo nombre del Señor. No hay la menor exageración en esta afirmación. De hecho, el santo nombre del Señor tiene una potencia así de poderosa. Pero esos proferimientos tienen además una calidad. Depende de la calidad del sentimiento. Un hombre desamparado puede proferir con sentimiento el santo nombre del Señor, mientras que un hombre que profiere el mismo santo nombre con gran satisfacción material, no puede ser igual de sincero. Puede que una persona envanecida con lo material profiera el santo nombre del Señor de vez en cuando, pero ella es incapaz de proferir el nombre con calidad. Por consiguiente, los cuatro principios del avance material, es decir, ) elevado linaje, ) buenas riquezas, ) educación elevada y ) belleza atractiva, son, por así decirlo, cualidades que incapacitan para progresar en la senda del avance espiritual. La cobertura material del alma espiritual pura es un aspecto externo, de la misma manera que la fiebre es un aspecto externo del cuerpo enfermo. El proceso general consiste en disminuir el grado de la fiebre, y no agravarla con un mal tratamiento. A veces se ve que personas adelantadas espiritualmente se vuelven pobres en lo material. Eso no es causa de desánimo. Por otra parte, ese empobrecimiento es un buen signo, al igual que lo es el descenso de la temperatura. El principio fundamental de la vida debe ser el de disminuir el grado de la embriaguez material, la cual lo conduce a uno a engañarse cada vez más en lo referente a la finalidad de la vida. Las personas muy engañadas no son aptas en absoluto para entrar en el reino de Dios.

Texto

namo ’kiñcana-vittāya
nivṛtta-guṇa-vṛttaye
ātmārāmāya śāntāya
kaivalya-pataye namaḥ

Palabra por palabra

namaḥ—todas las reverencias a Ti; akiñcana-vittāya—a la propiedad del pobre en lo material; nivṛtta—completamente trascendental a las acciones de las modalidades materiales; guṇa—modalidades materiales; vṛttaye—afecto; ātma-ārāmāya—aquel que está autosatisfecho; śāntāya—el más gentil; kaivalya-pataye—al amo de los monistas; namaḥ—postrándome.

Traducción

Mis reverencias a Ti, que eres la propiedad del empobrecido en lo material. Tú no tienes nada que ver con las acciones y reacciones de las modalidades materiales de la naturaleza. Tú estás autosatisfecho y, por consiguiente, eres el más gentil de todos y el amo de los monistas.

Significado

Un ser viviente se acaba en cuanto no hay nada que poseer. Luego, un ser viviente no puede ser un renunciante en el verdadero sentido del término. Un ser viviente renuncia a una cosa, para ganar otra más valiosa. Un estudiante sacrifica sus proclividades infantiles, para adquirir una mejor educación. Un sirviente abandona un trabajo por otro mejor. De modo similar, un devoto no renuncia al mundo material a cambio de nada, sino de algo tangible en valores espirituales. Śrīla Rūpa Gosvāmī y Sanātana Gosvāmī, así como Śrīla Raghunātha dāsa Gosvāmī y otros, abandonaron su pompa y prosperidad mundanas en aras del servicio del Señor. Ellos eran grandes hombres en el sentido mundano. Los Gosvāmīs eran ministros al servicio del gobierno de Bengala, y Śrīla Raghunātha dāsa Gosvāmī era el hijo de un gran zamindar* de su época. Pero ellos lo dejaron todo, para adquirir algo superior a lo que poseían anteriormente. Por lo general, los devotos no tienen prosperidad material, pero tienen una mina muy secreta en los pies de loto del Señor. Hay una bella historia acerca de Śrīla Sanātana Gosvāmī. Él tenía consigo una piedra de toque, la cual había dejado entre un montón de desechos. Un hombre necesitado la tomó, pero luego se preguntó por qué la valiosa joya se guardaba en un lugar tan descuidado como ese. Por lo tanto, él le pidió a Sanātana Gosvāmī la cosa más valiosa de todas, y entonces se le dio el santo nombre del Señor. Akiñcana significa «aquel que no tiene nada material que dar». Un verdadero devoto, o mahātmā, no le da a nadie nada material, porque ya ha dejado todos los bienes materiales. Sin embargo, él puede dar el bien supremo, es decir, la Personalidad de Dios, porque Este es la única propiedad de un verdadero devoto. La piedra de toque de Sanātana Gosvāmī, que estaba tirada en la basura, no era la verdadera propiedad del Gosvāmī, pues de lo contrario no la habría guardado en semejante lugar. Este ejemplo específico se da para los devotos neófitos, solo para convencerlos de que los anhelos materiales y el avance espiritual no se llevan bien. A menos que uno sea capaz de verlo todo como algo espiritual que está relacionado con el Señor Supremo, tendrá que distinguir siempre entre el espíritu y la materia. Un maestro espiritual como Śrīla Sanātana Gosvāmī, aunque en lo personal es capaz de verlo todo como espiritual, nos dio este ejemplo a nosotros, únicamente porque no tenemos semejante visión espiritual.

El avance de la visión material o de la civilización material es un gran obstáculo para el avance espiritual. Dicho avance material enreda al ser viviente en el cautiverio de un cuerpo material, seguido por toda clase de sufrimientos materiales. Ese avance material se denomina anartha, o cosas que no se quieren. De hecho es así. En el presente contexto del avance material, uno usa lápiz labial que cuesta cincuenta centavos, y hay muchísimas otras cosas indeseables, todas producto del concepto material de la vida. Al desviar la atención hacia tantas cosas indeseables, la energía humana se arruina sin que se logre la comprensión espiritual, que es la necesidad primordial de la vida humana. El intento de llegar a la Luna es otro ejemplo del desperdicio de energía, porque incluso si se llegara a la Luna, los problemas de la vida no se resolverían. Los devotos del Señor reciben el nombre de akiñcanas, porque prácticamente no tienen ningún bien material. Todos esos bienes materiales son producto de las tres modalidades de la naturaleza material, y desbaratan la energía espiritual. En consecuencia, cuanto menos poseamos dichos productos de la naturaleza material, más tendremos una buena oportunidad de progresar espiritualmente.

La Suprema Personalidad de Dios no tiene ninguna relación directa con las actividades materiales. Todos Sus actos y proezas, que se exhiben incluso en este mundo material, son espirituales y no son afectados por las modalidades de la naturaleza material. En el Bhagavad-gītā, el Señor dice que todos Sus actos, incluso Su aparición y desaparición dentro y fuera del mundo material, son trascendentales, y que aquel que sabe esto perfectamente no habrá de nacer de nuevo en este mundo material, sino que irá de vuelta a Dios.

La enfermedad material se debe al anhelo que se tiene de la naturaleza material y de enseñorearse de ella. Ese anhelo se debe a una interacción de las tres modalidades de la naturaleza, y ni el Señor ni los devotos tienen apego por dicho disfrute falso. Por consiguiente, el Señor y los devotos reciben el nombre de nivṛtta-guṇa-vṛtti. El nivṛtta-guṇa-vṛtti perfecto es el Señor Supremo, porque Él nunca queda atraído por las modalidades de la naturaleza material, mientras que los seres vivientes tienen esa tendencia. Algunos de ellos están atrapados por la ilusoria atracción de la naturaleza material.

Debido a que el Señor es la propiedad de los devotos y estos son recíprocamente la propiedad del Señor, los devotos son indudablemente trascendentales a las modalidades de la naturaleza material. Esa es una conclusión natural. Esos devotos puros son distintos de los devotos «con mezcla» que se acercan al Señor para mitigar los sufrimientos y la pobreza, o movidos por la curiosidad y la especulación. Los devotos puros y el Señor están apegados entre sí de un modo trascendental. En cuanto a los demás, el Señor no tiene nada que corresponder y, por consiguiente, Él recibe el nombre de ātmārāma, autosatisfecho. Autosatisfecho como es, el Señor es el amo de todos los monistas que buscan fundirse en Su existencia. Esos monistas se funden dentro de la refulgencia personal del Señor denominada brahmajyoti, pero los devotos entran en los pasatiempos trascendentales del Señor, que nunca deben ser malentendidos, considerándolos materiales.

Texto

manye tvāṁ kālam īśānam
anādi-nidhanaṁ vibhum
samaṁ carantaṁ sarvatra
bhūtānāṁ yan mithaḥ kaliḥ

Palabra por palabra

manye—yo considero; tvām—Tu Señoría; kālam—el tiempo eterno; īśānam—el Señor Supremo; anādi-nidhanam—sin comienzo ni fin; vibhum—que está dentro y fuera de todo; samam—igualmente misericordioso; carantam—distribuyendo; sarvatra—en todas partes; bhūtānām—de los seres vivientes; yat mithaḥ—por intercambio; kaliḥ—disensión.

Traducción

Mi Señor, yo considero que Tu Señoría es el tiempo eterno, el controlador supremo, aquel que no tiene principio ni fin y que está dentro y fuera de todo. Al distribuir Tu misericordia, eres equitativo con todos. Las disensiones entre los seres vivientes se deben al intercambio social.

Significado

Kuntīdevī sabía que Kṛṣṇa no era ni su sobrino ni un familiar ordinario de su casa paterna. Ella sabía perfectamente bien que Kṛṣṇa es el Señor primordial que vive en el corazón de todos en forma de la Superalma, Paramātmā. Otro nombre del aspecto Paramātmā del Señor es kāla, o el tiempo eterno. El tiempo eterno es el testigo de todas nuestras acciones, buenas y malas, y, en consecuencia, Él asigna las reacciones resultantes. De nada vale decir que no sabemos por qué ni para qué estamos sufriendo. Puede que hayamos olvidado la fechoría por la cual estamos sufriendo en los actuales momentos, pero debemos recordar que Paramātmā es nuestro compañero constante, y, por consiguiente, Él conoce todo, pasado, presente y futuro. Y debido a que el aspecto Paramātmā del Señor Kṛṣṇa asigna todas las acciones y reacciones, Él es además el controlador supremo. Ni una brizna de hierba se mueve sin Su sanción. A los seres vivientes se les da tanta libertad como merecen, y el mal uso de esa libertad es la causa del sufrimiento. Los devotos del Señor no hacen mal uso de su libertad y, por ende, ellos son los hijos buenos del Señor. Otros, que hacen mal uso de la libertad, son puestos en medio de los sufrimientos asignados por el kāla eterno. El kāla les ofrece a las almas condicionadas tanto felicidad como sufrimientos. Todo está predestinado por el tiempo eterno. Así como tenemos sufrimientos que no hemos pedido, así mismo también tenemos felicidad sin pedirla, pues todo eso está predestinado por kāla. De modo que nadie es ni enemigo ni amigo del Señor. Todo el mundo está sufriendo y disfrutando el resultado de su propio destino. Ese destino lo hacen los seres vivientes en el transcurso del intercambio social. Aquí, todo el mundo quiere enseñorearse de la naturaleza material, y de ese modo todo el mundo crea su propio destino bajo la supervisión del Señor Supremo. Él está dentro y fuera de todo y, por consiguiente, Él puede ver las actividades de todos. Y como el Señor no tiene principio ni fin, a Él también se le conoce como el tiempo eterno, kāla.

Texto

na veda kaścid bhagavaṁś cikīrṣitaṁ
tavehamānasya nṛṇāṁ viḍambanam
na yasya kaścid dayito ’sti karhicid
dveṣyaś ca yasmin viṣamā matir nṛṇām

Palabra por palabra

na—no; veda—conoce; kaścit—nadie; bhagavan—¡oh, Señor!; cikīrṣitam—pasatiempos; tava—Tuyos; īhamānasya—como los hombres mundanos; nṛṇām—de la gente en general; viḍambanam—engañoso; na—nunca; yasya—Su; kaścit—nadie; dayitaḥ—objeto de un favor específico; asti—hay; karhicit—en ninguna parte; dveṣyaḥ—objeto de envidia; ca—y; yasmin—a Él; viṣamā—parcialidad; matiḥ—concepto; nṛṇām—de la gente.

Traducción

¡Oh, Señor!, nadie puede entender Tus pasatiempos trascendentales, que parecen ser humanos y, por lo tanto, son engañosos. Nada es objeto específico de Tu preferencia, ni nada Te causa envidia. La gente solo imagina que Tú eres parcial.

Significado

La misericordia del Señor para con las almas caídas se distribuye equitativamente. Él no tiene a nadie como objeto específico de Su hostilidad. El mismo concepto de la personalidad de Dios como ser humano es engañoso. Sus pasatiempos parecen ser exactamente iguales a los de un ser humano, pero en realidad son trascendentales y no tienen ningún matiz de contaminación material. A Él se le conoce sin duda como una persona parcial para con Sus devotos puros, pero de hecho Él nunca es parcial, así como el sol nunca es parcial para con nadie. Con el uso de los rayos del sol, a veces hasta las piedras se vuelven valiosas, mientras que un ciego no puede ver el sol, aunque haya suficientes rayos solares ante él. La oscuridad y la luz son dos conceptos opuestos, pero eso no significa que el sol es parcial al distribuir sus rayos. Los rayos del sol están a la disposición de todo el mundo, pero las capacidades de los receptores difieren. La gente necia piensa que el servicio devocional consiste en adular al Señor para obtener una misericordia especial. En verdad, los devotos puros que están dedicados al trascendental servicio amoroso del Señor, no son una comunidad mercantil. Una firma mercantil le presta servicio a alguien a cambio de valores. El devoto puro no le presta servicio al Señor por un intercambio tal, y, por consiguiente, la misericordia del Señor por entero está a su disposición. Los hombres que sufren y que están necesitados, las personas indagadoras y los filósofos, establecen relaciones temporales con el Señor para cumplir con un propósito en particular. Cuando el propósito se cumple, la relación con el Señor deja de existir. Un hombre que sufre, si de alguna manera es piadoso, le ora al Señor pidiéndole recuperarse. Pero en la mayoría de los casos, en cuanto la recuperación se acaba, al hombre que sufre deja de interesarle el hecho de mantener alguna relación con el Señor. La misericordia del Señor está a su disposición, pero él está poco dispuesto a recibirla. Esa es la diferencia entre un devoto puro y un devoto con mezcla. Aquellos que están completamente en contra del servicio del Señor se considera que están en la oscuridad más abyecta, aquellos que piden el favor del Señor únicamente en momentos de necesidad son receptores parciales de Su misericordia, y aquellos que están cien por ciento dedicados al servicio del Señor son receptores completos de la misericordia de Él. Esa parcialidad en recibir la misericordia del Señor es relativa al receptor, y no se debe a la parcialidad del supremamente misericordioso Señor

Cuando el Señor desciende a este mundo material mediante Su energía supremamente misericordiosa, actúa como un ser humano y, por lo tanto, parece que el Señor es parcial únicamente con Sus devotos, lo cual no es así. Pese a esa aparente manifestación de parcialidad, Su misericordia se distribuye equitativamente. En el campo de batalla de Kurukṣetra, todas las personas que murieron en la pelea en presencia del Señor obtuvieron la salvación sin las cualidades necesarias, debido a que morir ante la presencia del Señor purifica de los efectos de todos los pecados al alma que se está yendo, y, por consiguiente, el hombre moribundo obtiene un lugar en alguna parte de la morada trascendental. De una forma u otra, si alguien se expone a los rayos solares, es seguro que obtendrá el beneficio requerido tanto con el calor como con los rayos ultravioletas. Por lo tanto, la conclusión es que el Señor nunca es parcial. Que la gente en general crea que Él es parcial, es un error.

Texto

janma karma ca viśvātmann
ajasyākartur ātmanaḥ
tiryaṅ-nṝṣiṣu yādaḥsu
tad atyanta-viḍambanam

Palabra por palabra

janma—nacimiento; karma—actividad; ca—y; viśva-ātman—¡oh, alma del universo!; ajasya—del innaciente; akartuḥ—del inactivo; ātmanaḥ—de la energía vital; tiryak—animal; nṛ—ser humano; ṛṣiṣu—en los sabios; yādaḥsu—en el agua; tat—eso; atyanta—verdadero; viḍambanam—desconcertante.

Traducción

Desde luego que es desconcertante, ¡oh, alma del universo!, que Tú trabajes, aunque eres inactivo, y que nazcas, aunque eres la fuerza vital y el innaciente. Tú Mismo desciendes entre los animales, los hombres, los sabios y los seres acuáticos. En verdad, esto es desconcertante.

Significado

The transcendental pastimes of the Lord are not only bewildering but also apparently contradictory. In other words, they are all inconceivable to the limited thinking power of the human being. The Lord is the all-prevailing Supersoul of all existence, and yet He appears in the form of a boar amongst the animals, in the form of a human being as Rāma, Kṛṣṇa, etc., in the form of a ṛṣi like Nārāyaṇa, and in the form of an aquatic like a fish. Yet it is said that He is unborn, and He has nothing to do. In the śruti mantra it is said that the Supreme Brahman has nothing to do. No one is equal to or greater than Him. He has manifold energies, and everything is performed by Him perfectly by automatic knowledge, strength and activity. All these statements prove without any question that the Lord’s activities, forms and deeds are all inconceivable to our limited thinking power, and because He is inconceivably powerful, everything is possible in Him. Therefore no one can calculate Him exactly; every action of the Lord is bewildering to the common man. He cannot be understood by the Vedic knowledge, but He can be easily understood by the pure devotees because they are intimately related with Him. The devotees therefore know that although He appears amongst the animals, He is not an animal, nor a man, nor a ṛṣi, nor a fish. He is eternally the Supreme Lord, in all circumstances.

Texto

gopy ādade tvayi kṛtāgasi dāma tāvad
yā te daśāśru-kalilāñjana-sambhramākṣam
vaktraṁ ninīya bhaya-bhāvanayā sthitasya
sā māṁ vimohayati bhīr api yad bibheti

Palabra por palabra

gopī—la pastora de vacas (Yaśodā); ādade—tomó; tvayi—en Tu; kṛtāgasi—creando perturbaciones (al romper el tarro de mantequilla); dāma—soga; tāvat—en ese momento; —aquello que; te—Tu; daśā—situación; aśru-kalila—inundado de lágrimas; añjana—ungüento; sambhrama—perturbado; akṣam—ojos; vaktram—cara; ninīya—hacia abajo; bhaya-bhāvanayā—por pensamientos producto del temor; sthitasya—de la situación; —esa; mām—a mí; vimohayati—confundo; bhīḥ api—hasta el temor personificado; yat—al cual; bibheti—tiene miedo.

Traducción

Mi querido Kṛṣṇa, Yaśodā tomó una soga para atarte cuando cometiste una ofensa, y Tus perturbados ojos se inundaron de lágrimas, las cuales lavaron el cosmético de ellos. Y Tú estabas asustado, aunque el temor personificado Te tiene miedo a Ti. Ver esto me resulta desconcertante.

Significado

He aquí otra explicación del desconcierto que crean los pasatiempos del Señor Supremo. El Señor Supremo es el Supremo en todas las circunstancias, tal como ya se explicó. Ese es un ejemplo específico de cómo el Señor es el Supremo y, al mismo tiempo, al estar en presencia de Su devoto puro, es un juguete de este último. El devoto puro del Señor le presta servicio a Él, solo como resultado del amor puro, y, mientras ejecuta dicho servicio devocional, se olvida de la posición del Señor Supremo. El Señor Supremo acepta además con mayor deleite el amoroso servicio de Sus devotos, cuando el servicio se realiza espontáneamente y como resultado de un afecto puro, sin nada de admiración reverencial. Por lo general, los devotos adoran al Señor con una actitud reverencial, pero el Señor se complace íntegramente cuando el devoto, por amor y afecto puro, considera que el Señor es menos importante que él mismo. Los pasatiempos del Señor en la morada original de Goloka Vṛndāvana se intercambian con ese espíritu. Los amigos de Kṛṣṇa lo tienen a Él por uno de ellos; no lo consideran de una importancia reverencial. Los padres del Señor (que son todos devotos puros) lo consideran únicamente un niño. El Señor acepta los castigos de Sus padres más jubilosamente que las oraciones de los himnos védicos. De igual manera, Él acepta los reproches de Sus prometidas con más gusto que los himnos védicos. Cuando el Señor Kṛṣṇa se hallaba presente en este mundo material, y a fin de manifestar como una atracción para la gente en general Sus eternos pasatiempos del reino trascendental de Goloka Vṛndāvana, exhibió ante Yaśodā, Su madre adoptiva, una imagen única de subordinación. El Señor, en Sus juegos y actividades infantiles de un modo natural, solía arruinar la mantequilla que madre Yaśodā almacenaba, al romper los tarros y distribuir su contenido entre Sus amigos y compañeros de juego, entre ellos los célebres monos de Vṛndāvana, que aprovecharon la munificencia del Señor. Madre Yaśodā vio eso y, movida por su amor puro, quiso hacer una representación de castigo para su trascendental hijo. Ella tomó una soga y amenazó al Señor con atarlo, tal como se acostumbra en los hogares corrientes. Al ver la soga en manos de madre Yaśodā, el Señor inclinó la cabeza y comenzó a sollozar como un niño, y las lágrimas se deslizaron por Sus mejillas, lavando el ungüento negro que había alrededor de Sus hermosos ojos. Kuntīdevī adora esa imagen del Señor, porque ella está consciente de la suprema posición en la que Él está. Muchas veces, el temor personificado le teme al Señor, más Este le tiene miedo a Su madre, quien justamente quería castigarlo de una manera ordinaria. Kuntī estaba consciente de la excelsa posición de Kṛṣṇa, mientras que Yaśodā no lo estaba. Por lo tanto, la posición de Yaśodā era más excelsa que la de Kuntī. Madre Yaśodā obtuvo al Señor como hijo de ella, y el Señor le hizo olvidar por completo que su hijo era el propio Señor. Si madre Yaśodā hubiera estado consciente de la excelsa posición del Señor, de seguro que hubiera dudado en castigarlo. Pero a ella se le hizo olvidar esa situación, porque el Señor quiso ejecutar un acto infantil completo ante la afectuosa Yaśodā. Este intercambio de amor entre la madre y el hijo se realizó de un modo natural, y Kuntī, al recordar la escena, se desconcertó, y no pudo menos que alabar el trascendental amor filial. Indirectamente, madre Yaśodā es alabada por su posición amorosa única, pues ella podía controlar en forma de su amado hijo, incluso al Todopoderoso Señor.

Texto

kecid āhur ajaṁ jātaṁ
puṇya-ślokasya kīrtaye
yadoḥ priyasyānvavāye
malayasyeva candanam

Palabra por palabra

kecit—alguien; āhuḥ—dice; ajam—el innaciente; jātam—nacido; puṇya-ślokasya—del gran rey piadoso; kīrtaye—para glorificar; yadoḥ—del rey Yadu; priyasya—del querido; anvavāye—en la familia de; malayasya—las colinas de Malaya; iva—como; candanam—sándalo.

Traducción

Algunos dicen que el Innaciente nace en aras de la glorificación de los reyes piadosos, y otros dicen que Él ha nacido para complacer al rey Yadu, uno de Tus devotos más queridos. Tú apareces en la familia de él tal como el sándalo aparece en las colinas de Malaya.

Significado

Como la aparición del Señor en este mundo material es desconcertante, hay diferentes opiniones acerca del nacimiento del Innaciente. En el Bhagavad-gītā, el Señor dice que Él nace en el mundo material, aunque Él es el Señor de todas las creaciones y es innaciente. De modo que no puede negarse en absoluto el nacimiento del Innaciente, debido a que Él Mismo establece esa verdad. Pero aun así hay diferentes opiniones acerca de por qué nace Él. Eso también se declara en el Bhagavad-gītā. Él aparece por medio de Su propia potencia interna, para restablecer los principios religiosos, proteger a los seres piadosos y aniquilar a los impíos. Esa es la misión de la aparición del Innaciente. No obstante, se dice que el Señor está presente para glorificar al piadoso rey Yudhiṣṭhira. El Señor Śrī Kṛṣṇa quería ciertamente establecer el reino de los Pāṇḍavas por el bien de todos los seres del mundo. Cuando un rey piadoso gobierna el mundo, la gente es feliz. Cuando el gobernante es impío, la gente es infeliz. En la era de Kali, los gobernantes son impíos en la mayoría de los casos y, por ende, los ciudadanos también están infelices continuamente. Pero en el caso de la democracia, los mismos ciudadanos impíos eligen a su representante para que los gobierne y, en consecuencia, no pueden culpar a nadie de su infelicidad. Mahārāja Nala también fue célebre como gran rey piadoso, pero él no tenía ninguna relación con el Señor Kṛṣṇa. Por consiguiente, a Mahārāja Yudhiṣṭhira se le destina aquí a ser glorificado por el Señor Kṛṣṇa, quien también había glorificado al rey Yadu al nacer en la familia de este. Al Señor se le conoce como Yādava, Yaduvīra, Yadunandana, etc., aunque Él siempre es independiente de dicha obligación. Él es tal como el sándalo que crece en las colinas de Malaya. Los árboles pueden crecer en cualquier parte, pero como los árboles de sándalo crecen principalmente en el área de las colinas de Malaya, el nombre del sándalo y las colinas de Malaya están estrechamente vinculados. Por lo tanto, se concluye que el Señor es por siempre innaciente como el sol, y, sin embargo, Él aparece del mismo modo en que el sol sale por el horizonte oriental. Así como el sol nunca es el sol del horizonte oriental, así mismo el Señor no es el hijo de nadie, sino más bien el padre de todo lo que existe.

Texto

apare vasudevasya
devakyāṁ yācito ’bhyagāt
ajas tvam asya kṣemāya
vadhāya ca sura-dviṣām

Palabra por palabra

apare—otros; vasudevasya—de Vasudeva; devakyām—de Devakī; yācitaḥ—por el que se oró; abhyagāt—nació; ajaḥ—innaciente; tvam—Tú eres; asya—de él; kṣemāya—por el bien; vadhāya—con el fin de matar; ca—y; sura-dviṣām—de aquellos que están envidiosos de los semidioses.

Traducción

Otros dicen que Tú has nacido como hijo de Devakī y Vasudeva, debido a que ambos oraron por Ti. Es indudable que eres innaciente, pero, sin embargo, naces por su bienestar, y para matar a aquellos que están envidiosos de los semidioses.

Significado

También se dice que Vasudeva y Devakī, en su nacimiento anterior como Sutapā y Pṛśni, se sometieron a un severo tipo de penitencia para obtener al Señor en calidad de hijo, y como resultado de esas austeridades el Señor apareció como hijo de ellos. Ya se ha declarado en el Bhagavad-gītā que el Señor aparece por el bienestar de toda la gente del mundo y para vencer a los asuras, o los materialistas ateos.

Texto

bhārāvatāraṇāyānye
bhuvo nāva ivodadhau
sīdantyā bhūri-bhāreṇa
jāto hy ātma-bhuvārthitaḥ

Palabra por palabra

bhāra-avatāraṇāya—solo para reducir la carga del mundo; anye—otros; bhuvaḥ—del mundo; nāvaḥ—bote; iva—como; udadhau—en el mar; sīdantyāḥ—afligido; bhūri—extremadamente; bhāreṇa—por la carga; jātaḥ—Tú naciste; hi—ciertamente; ātma-bhuvā—por Brahmā; arthitaḥ—por quien oró.

Traducción

Otros dicen que el mundo, estando sobrecargado como un bote en el mar, está muy afligido, y que Brahmā, que es Tu hijo, oró por Ti, y que por eso Tú has aparecido para aminorar el problema.

Significado

Brahmā, el primer ser viviente que nació justo después de la creación, es el hijo directo de Nārāyaṇa. Nārāyaṇa, en forma de Garbhodakaśāyī Viṣṇu, entró primero que todo en el universo material. Sin contacto con lo espiritual, la materia no puede crear. Este principio se siguió desde el mismo comienzo de la creación. El Espíritu Supremo entró en el Universo, y el primer ser viviente, Brahmā, nació en una flor de loto que salía del trascendental abdomen de Viṣṇu. Por eso a Viṣṇu se le conoce como Padmanābha. A Brahmā se le conoce como ātma-bhū, porque el padre lo engendró directamente, sin ningún contacto con la madre, Lakṣmījī. Lakṣmījī se encontraba presente cerca de Nārāyaṇa, dedicada al servicio del Señor, y sin embargo, sin contacto con Lakṣmījī, Nārāyaṇa engendró a Brahmā. He ahí la omnipotencia del Señor. Aquel que neciamente considera que Nārāyaṇa es como otros seres vivientes, debe aprender con esto una lección. Nārāyaṇa no es un ser viviente ordinario. Él es la propia Personalidad de Dios, y en todas las partes de Su cuerpo trascendental tiene todas las potencias de todos los sentidos. Un ser viviente ordinario engendra a un hijo por medio de la relación sexual, y no tiene ningún otro medio de engendrar más que el que se le ha asignado. Pero Nārāyaṇa, siendo omnipotente, no está limitado por ninguna condición de energía. Él es completo e independiente de hacer absolutamente todo mediante Sus diversas potencias, de un modo muy fácil y perfecto. En consecuencia, Brahmā es directamente el hijo del padre, y no fue colocado en el vientre de una madre. Por lo tanto, se le conoce como ātma-bhū. Este Brahmā está a cargo de las creaciones posteriores que ocurren en el universo, reflejadas de un modo secundario por la potencia del Omnipresente. Dentro del halo del universo hay un planeta trascendental conocido como Śvetadvīpa, que es la morada de Kṣīrodakaśāyī Viṣṇu, el aspecto Paramātmā del Señor Supremo. Cuando quiera que hay algún problema en el universo que no puede ser resuelto por los semidioses administrativos, estos acuden a Brahmājī en busca de una solución, y si ni siquiera Brahmājī puede resolverlo, este último le consulta y le ora a Kṣīrodakaśāyī Viṣṇu, pidiéndole una encarnación y la solución a los problemas. Un problema de esa índole surgió cuando Kaṁsa y otros gobernaban la Tierra y esta quedó demasiado sobrecargada por las fechorías de los asuras. Brahmājī, junto con otros semidioses, oró a orillas del océano Kṣīrodaka, y se les avisó del descenso de Kṛṣṇa como hijo de Vasudeva y Devakī. Así que algunas personas dicen que el Señor apareció en virtud de las oraciones de Brahmājī.

Texto

bhave ’smin kliśyamānānām
avidyā-kāma-karmabhiḥ
śravaṇa-smaraṇārhāṇi
kariṣyann iti kecana

Palabra por palabra

bhave—en la creación material; asmin—esta; kliśyamānānām—de aquellos que están sufriendo de; avidyā—nesciencia; kāma—deseo; karmabhiḥ—mediante la ejecución del trabajo fruitivo; śravaṇa—oyendo; smaraṇa—recordando; arhāṇi—adorando; kariṣyan—puede ejecutar; iti—así pues; kecana—otros.

Traducción

Y aún otros dicen que Tú apareciste para rejuvenecer el servicio devocional de oír, recordar, adorar, etc., con el fin de que las almas condicionadas que están sufriendo los tormentos materiales, puedan beneficiarse y obtener la liberación.

Significado

En el Śrīmad-Bhagavad-gītā, el Señor asevera que Él aparece en cada milenio, solo para restablecer la senda de la religión. La senda de la religión la hace el Señor Supremo. Nadie puede manufacturar un nuevo sendero religioso, tal como lo estilan ciertas personas ambiciosas. La verdadera senda de la religión consiste en aceptar al Señor como la autoridad suprema, y así prestarle servicio a Él con amor espontáneo. Un ser viviente no puede evitar el prestar servicio, porque, por constitución, está hecho con ese fin. La única función del ser viviente es la de prestarle servicio al Señor. El Señor es grande, y los seres vivientes están subordinados a Él. Por lo tanto, el ser viviente solo tiene el deber de servirlo únicamente a Él. Desgraciadamente, los seres vivientes engañados, debido solo a un mal entendimiento, se vuelven sirvientes de los sentidos, por el deseo material. Este deseo se denomina avidyā, o nesciencia, y a causa de ese deseo, el ser viviente hace diferentes planes para el disfrute material, centrados alrededor de una vida sexual pervertida. En consecuencia, él queda enredado en la cadena de nacimiento y muerte, al transmigrar hacia diferentes cuerpos en diferentes planetas, bajo la dirección del Señor Supremo. Por consiguiente, a menos que uno se encuentre más allá de los límites de esta nesciencia, no puede liberarse del sufrimiento triple de la vida material. Esa es la ley de la naturaleza.

El Señor, sin embargo, por Su misericordia sin causa, ya que Él es muy misericordioso con los seres vivientes que sufren —más misericordioso que lo que ellos pueden esperar—, aparece ante ellos y renueva los principios del servicio devocional, que comprenden el oír, cantar, recordar, servir, adorar, orar, cooperar y entregarse a Él. La adopción de todas las actividades antedichas, o de cualquiera de ellas, puede ayudar al alma condicionada a salirse del enredo de la nesciencia, y quedar así liberada de todos los sufrimientos creados por el ser viviente engañado por la energía externa. Este tipo particular de misericordia se la otorga al ser viviente el Señor, en la forma del Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu.

Texto

śṛṇvanti gāyanti gṛṇanty abhīkṣṇaśaḥ
smaranti nandanti tavehitaṁ janāḥ
ta eva paśyanty acireṇa tāvakaṁ
bhava-pravāhoparamaṁ padāmbujam

Palabra por palabra

śṛṇvanti—oyen; gāyanti—cantan; gṛṇanti—adoptan; abhīkṣṇaśaḥ—continuamente; smaranti—recuerdan; nandanti—se complacen; tava—Tus; īhitam—actividades; janāḥ—la gente en general; te—ellos; eva—ciertamente; paśyanti—pueden ver; acireṇa—muy pronto; tāvakam—Tus; bhava-pravāha—la corriente del renacer; uparamam—cese; pada-ambujam—pies de loto.

Traducción

¡Oh, Kṛṣṇa!, aquellos que continuamente oyen, cantan y repiten las narraciones de Tus actividades trascendentales o se complacen cuando otros lo hacen, ven ciertamente Tus pies de loto, que son lo único que puede detener la repetición del nacimiento y la muerte.

Significado

Nuestra presente visión condicional no puede ver al Supremo Señor Śrī Kṛṣṇa. Para verlo a Él, uno tiene que cambiar su visión actual mediante el desarrollo de una condición de vida diferente, colmada de espontáneo amor por Dios. Cuando Śrī Kṛṣṇa estaba presente personalmente en la faz del globo, no todo el mundo pudo verlo como la Suprema Personalidad de Dios. Materialistas como Rāvaṇa, Hiraṇyakaśipu, Kaṁsa, Jarāsandha y Śiśupāla, eran personalidades altamente capacitadas en virtud de la adquisición de bienes materiales, pero fueron incapaces de apreciar la presencia del Señor. Por consiguiente, pese a que el Señor se halle presente ante nuestros ojos, no es posible verlo, a menos que tengamos la visión que se requiere para ello. Este requisito necesario se desarrolla únicamente por medio del proceso del servicio devocional, comenzando con oír a las fuentes correctas hablar del Señor. El Bhagavad-gītā es una de las obras literarias populares cuyo contenido la generalidad de la gente comúnmente oye, canta, repite, etc., pero a pesar de dicho oír, etc., a veces se experimenta que el ejecutor de dicho servicio devocional no ve al Señor cara a cara. La razón de ello es que lo primero, śravaṇa, es muy importante. Si se oye a las fuentes correctas, el oír actúa muy rápidamente. Por lo general, la gente oye a personas desautorizadas. Esas personas desautorizadas puede que sean muy eruditas desde el punto de vista de las aptitudes académicas, pero como no siguen los principios del servicio devocional, oírlas se vuelve una total pérdida de tiempo. Algunas veces dichas personas interpretan los textos a su manera, para que se adapten a sus propios fines. Por lo tanto, primero uno debe seleccionar a un orador competente y genuino, y luego oírlo. Cuando el proceso de oír se hace de un modo perfecto y completo, los demás procesos automáticamente se vuelven perfectos por sí mismos.

Existen diferentes actividades trascendentales del Señor, y todas y cada una de ellas es capaz de proporcionar el resultado deseado, siempre y cuando el proceso de oír sea perfecto. En el Bhāgavatam, las actividades del Señor comienzan con Sus tratos con los Pāṇḍavas. Existen muchos otros pasatiempos del Señor respecto a Sus tratos con los asuras y otros. Y en el Décimo Canto se mencionan los sublimes tratos con Sus asociadas conyugales, las gopīs, así como con Sus esposas en Dvārakā. Puesto que el Señor es absoluto, no hay diferencia en la naturaleza trascendental de todos y cada uno de los tratos del Señor. Pero a veces, la gente, a través de un proceso de oír desautorizado, se interesa más en oír hablar de Sus tratos con las gopīs. Semejante inclinación pone de manifiesto los lujuriosos sentimientos del oyente, por lo cual un orador genuino de los tratos del Señor nunca condesciende con esa clase de audiciones. Uno debe oír hablar del Señor desde el mismo comienzo, tal como se presenta en el Śrīmad-Bhāgavatam o en cualesquiera otras Escrituras, y eso ayudará al oyente a alcanzar la perfección mediante el desarrollo progresivo. Uno no debe considerar, por consiguiente, que los tratos de Él con los Pāṇḍavas son menos importantes que Sus tratos con las gopīs. En todo momento debemos recordar que el Señor siempre es trascendental a todo apego mundano. En todos los tratos del Señor anteriormente mencionados, Él es el héroe en todas las circunstancias, y oír hablar de Él o de Sus devotos o combatientes es conducente a la vida espiritual. Se dice que los Vedas y Purāṇas, etc., se hicieron todos para revivir nuestra perdida relación con Él. El oír la exposición de todas esas Escrituras es esencial.

Texto

apy adya nas tvaṁ sva-kṛtehita prabho
jihāsasi svit suhṛdo ’nujīvinaḥ
yeṣāṁ na cānyad bhavataḥ padāmbujāt
parāyaṇaṁ rājasu yojitāṁhasām

Palabra por palabra

api—si; adya—hoy; naḥ—nosotros; tvam—Tú; sva-kṛta—ejecuta por sí mismo; īhita—todos los deberes; prabho—¡oh, mi Señor!; jihāsasi—abandonando; svit—posiblemente; suhṛdaḥ—amigos íntimos; anujīvinaḥ—viviendo a expensas de la misericordia de; yeṣām—de quien; na—ni; ca—y; anyat—cualquier otro; bhavataḥ—Tú; pada-ambujāt—de los pies de loto; parāyaṇam—dependientes; rājasu—a los reyes; yojita—dedicados a; aṁhasām—enemistad.

Traducción

¡Oh, mi Señor!, Tú mismo has ejecutado todos los deberes. ¿Nos dejas hoy, pese a que estamos dependiendo de Tu misericordia y no tenemos a nadie más que nos proteja, ahora que todos los reyes están enemistados con nosotros?

Significado

Los Pāṇḍavas son de lo más afortunados, porque tuvieron la gran suerte de depender íntegramente de la misericordia del Señor. En el mundo material, depender de la misericordia de alguien constituye la mayor señal de mala fortuna; pero en el caso de nuestra relación trascendental con el Señor, es de lo más afortunado que podamos vivir dependiendo de Él por completo. La enfermedad material se debe al hecho de pensar en volverse independiente de todo. Pero la cruel naturaleza material no nos permite independizarnos. El falso intento de independizarnos de las estrictas leyes de la naturaleza se conoce como avance material del conocimiento experimental. El mundo material por entero está girando sobre la base de ese falso intento de independizarse de las leyes de la naturaleza. Comenzando con Rāvana —quien quería preparar una escalera directa a los planetas del cielo—, y llegando hasta la era actual, todos están tratando de superar las leyes de la naturaleza. Ahora están tratando de acercarse a distantes sistemas planetarios mediante el poder electrónico y mecánico. Pero la meta más alta de la civilización humana consiste en trabajar arduamente bajo la guía del Señor y volverse completamente dependiente de Él. El logro más alto de una civilización perfecta consiste en trabajar con valor, pero al mismo tiempo depender completamente del Señor. Los Pāṇḍavas eran los ejecutores ideales de ese nivel de civilización. Indudablemente, ellos dependían por completo de la buena voluntad del Señor Śrī Kṛṣṇa, más no eran ociosos parásitos del Señor. Todos ellos eran sumamente capacitados tanto por su carácter personal como por sus actividades físicas. Aun así, ellos siempre buscaban la misericordia del Señor, porque sabían que todos los seres vivientes son dependientes por su posición constitucional. La perfección de la vida consiste, por lo tanto, en volverse dependiente de la voluntad del Señor, en vez de independizarse falsamente en el mundo material. Aquellos que tratan de independizarse falsamente del Señor reciben el nombre de anātha, o sin ningún guardián, mientras que aquellos que dependen por completo de la voluntad del Señor reciben el nombre de sanātha, o aquellos que tienen a alguien que los protege. En consecuencia, debemos tratar de ser sanātha, de modo que siempre podamos estar protegidos de la desfavorable condición de la existencia material. Debido al poder engañador de la naturaleza material externa, nos olvidamos de que la condición material de la vida es la perplejidad más indeseable de todas. El Bhagavad-gītā (7.19) nos indica, por consiguiente, que, después de muchos y muchos nacimientos, una persona afortunada se vuelve consciente del hecho de que Vāsudeva, Kṛṣṇa, lo es todo, y de que la mejor manera de conducir la vida de uno consiste en entregarse a Él por completo. Ese es el signo de un mahātma. Todos los miembros de la familia Pāṇḍava eran mahātmas que vivían con sus familias. Mahārāja Yudhiṣṭhira era el cabeza de todos estos mahātmas, y la reina Kuntīdevī era la madre de todos ellos. Las lecciones del Bhagavad-gītā y de todos los Purāṇas, específicamente el Bhāgavata Purāṇa, están por ende conectadas inevitablemente con la historia de los mahātmas Pāṇḍava. Para ellos, separarse del Señor era tal como para un pez separarse del agua. Por lo tanto, Śrīmatī Kuntīdevī sentía dicha separación como el impacto de un rayo, y toda la oración de la reina tiene por objeto tratar de persuadir al Señor de que se quede con ellos. Después de la batalla de Kurukṣetra, aunque los reyes enemigos habían sido matados, sus hijos y nietos aún estaban presentes para tratar con los Pāṇḍavas. Los Pāṇḍavas no fueron los únicos a los que se les puso en medio de la enemistad, pues todos nosotros siempre estamos en una condición semejante, y la mejor manera de vivir consiste en volverse completamente dependiente de la voluntad del Señor y con ello superar todas las dificultades de la existencia material.

Texto

ke vayaṁ nāma-rūpābhyāṁ
yadubhiḥ saha pāṇḍavāḥ
bhavato ’darśanaṁ yarhi
hṛṣīkāṇām iveśituḥ

Palabra por palabra

ke—quienes somos; vayam—nosotros; nāma-rūpābhyām—sin fama ni habilidad; yadubhiḥ—con los Yadus; saha—junto con; pāṇḍavāḥ—y los Pāṇḍavas; bhavataḥ—Tu; adarśanam—ausencia; yarhi—como si; hṛṣīkāṇām—de los sentidos; iva—como; īśituḥ—del ser viviente.

Traducción

Así como el nombre y la fama de un cuerpo en particular se terminan con la desaparición del espíritu viviente, de igual manera, si Tú no nos miras, toda nuestra fama y actividades, junto con los Pāṇḍavas y Yadus, se terminarán de inmediato.

Significado

Kuntīdevī está muy consciente de que la existencia de los Pāṇḍavas se debe tan solo a Śrī Kṛṣṇa. Los Pāṇḍavas tienen indudablemente nombre y fama bien establecidos, están guiados por el gran rey Yudhiṣṭhira, que es la moral personificada, y los Yadus son sin duda grandes aliados; pero sin la guía del Señor Kṛṣṇa todos ellos no son nada, al igual que los sentidos del cuerpo son inútiles sin la guía de la conciencia. Nadie debe estar orgulloso de su prestigio, poder y fama, si no lo guía la gracia del Señor Supremo. Los seres vivientes siempre son dependientes, y el propio Señor es el objeto máximo del cual depender. Podemos inventar, pues, mediante nuestro avance del conocimiento material, toda clase de recursos materiales contrarrestantes, pero si no se es guiado por el Señor, todos esos inventos terminan en un fiasco, por fuertes y sólidos que sean los elementos reaccionarios.

Texto

neyaṁ śobhiṣyate tatra
yathedānīṁ gadādhara
tvat-padair aṅkitā bhāti
sva-lakṣaṇa-vilakṣitaiḥ

Palabra por palabra

na—no; iyam—esta tierra de nuestro reino; śobhiṣyate—lucirá hermosa; tatra—entonces; yathā—como es ahora; idānīm—como; gadādhara—¡oh, Kṛṣṇa!; tvat—Tus; padaiḥ—por los pies; aṅkitā—marcada; bhāti—deslumbra; sva-lakṣaṇa—Tus propias señales; vilakṣitaiḥ—por las huellas.

Traducción

¡Oh, Gadādhara [Kṛṣṇa]!, a nuestro reino lo marcan ahora las impresiones de Tus pies, y por eso luce hermoso. Pero cuando Tú Te vayas, dejará de verse así.

Significado

En los pies del Señor hay ciertas señales particulares que lo distinguen a Él de los demás. En la planta de los pies del Señor se encuentran los signos de una bandera, un rayo, un instrumento para conducir elefantes, una sombrilla, un loto, un disco, etc. Esos signos quedan impresos en el suave polvo de la tierra por donde el Señor pasa. La tierra de Hastināpura estaba marcada así mientras el Señor Śrī Kṛṣṇa se encontraba en ella con los Pāṇḍavas, y, en consecuencia, el reino de los Pāṇḍavas floreció en virtud de esos auspiciosos signos. Kuntīdevī señala esas características resaltantes, y expresa su temor de que haya mala suerte en ausencia del Señor.

Texto

ime jana-padāḥ svṛddhāḥ
supakvauṣadhi-vīrudhaḥ
vanādri-nady-udanvanto
hy edhante tava vīkṣitaiḥ

Palabra por palabra

ime—todas estas; jana-padāḥ—ciudades y pueblos; svṛddhāḥ—florecieron; supakva—maduros; auṣadhi—hierbas; vīrudhaḥ—vegetales; vana—bosques; adri—colinas; nadī—ríos; udanvantaḥ—mares; hi—ciertamente; edhante—aumentando; tava—por Ti; vīkṣitaiḥ—visto.

Traducción

Todas estas ciudades y aldeas están floreciendo en todos los aspectos, porque hay hierbas y granos en abundancia, los árboles están llenos de frutas, los ríos están fluyendo, las colinas están llenas de minerales, y los océanos están llenos de riquezas. Y todo esto se debe a que Tú les has lanzado una mirada.

Significado

La prosperidad humana se debe a los regalos de la naturaleza y no a gigantescas empresas industriales. Las gigantescas empresas industriales son producto de una civilización atea, y ellas provocan la destrucción de los fines nobles de la vida humana. Cuanto más sigamos aumentando esas problemáticas industrias para exprimir la energía vital del ser humano, más habrá inquietud e insatisfacción entre la gente en general, aunque unos cuantos puedan nadar en la abundancia por medio de la explotación. Los regalos de la naturaleza, tales como los granos y vegetales, las frutas, los ríos, las colinas de joyas y minerales, y los mares llenos de perlas, se suministran por orden del Supremo, y, según Él lo desee, la naturaleza material los produce en abundancia o a veces los restringe. La ley natural estipula que el ser humano puede aprovechar esos dones divinos de la naturaleza y con ellos florecer de un modo satisfactorio, sin que lo cautive la explotadora motivación de enseñorearse de la naturaleza material. Cuando más intentemos explotar la naturaleza material conforme a nuestros caprichos de disfrute, más quedaremos atrapados por la reacción de esos intentos explotadores. Si tenemos suficientes granos, frutas, vegetales y hierbas, ¿qué necesidad hay, entonces, de mantener un matadero y matar a unos pobres animales? El hombre no necesita matar a ningún animal, si tiene suficientes granos y vegetales para comer. Las aguas de los ríos fertilizan los campos, y hay más de lo que nosotros necesitamos. Los minerales se producen en las colinas, y las joyas en el océano. Si la civilización humana tiene suficientes granos, minerales, joyas, agua, leche, etc., entonces, ¿por qué habríamos de anhelar la existencia de terribles empresas industriales, al costo de la labor de algunos hombres desafortunados? Pero todos esos dones naturales dependen de la misericordia del Señor. Lo que necesitamos, por consiguiente, es obedecer las leyes del Señor y alcanzar la perfección de la vida humana mediante el servicio devocional. Las indicaciones de Kuntīdevī vienen muy al caso. Ella desea que se les confiera la misericordia de Dios, de modo que la prosperidad natural se mantenga por la gracia de Él.

Texto

atha viśveśa viśvātman
viśva-mūrte svakeṣu me
sneha-pāśam imaṁ chindhi
dṛḍhaṁ pāṇḍuṣu vṛṣṇiṣu

Palabra por palabra

atha—por lo tanto; viśva-īśa—¡oh, Señor del universo!; viśva-ātman—¡oh, alma del universo!; viśva-mūrte—¡oh, personalidad de la forma universal!; svakeṣu—a mis propios parientes; me—mi; sneha-pāśam—lazo de afecto; imam—este; chindhi—corta; dṛḍham—profundo; pāṇḍuṣu—por los Pāṇḍavas; vṛṣṇiṣu—por los Vṛṣṇis también.

Traducción

¡Oh, Señor del universo!, ¡alma del universo!, ¡oh, personalidad de la forma del universo!, por favor, corta, pues, el lazo del afecto que siento por mis parientes, los Pāṇḍavas y los Vṛṣṇis.

Significado

Al devoto puro del Señor le avergüenza pedirle a Este cualquier cosa que vaya en beneficio propio. Pero a veces las personas casadas se ven obligadas a pedirle favores al Señor, estando atadas por el lazo del afecto familiar. Śrīmatī Kuntīdevī estaba consciente de ese hecho y, en consecuencia, le oró al Señor, pidiéndole que cortara el nexo afectivo que había entre ella y sus propios parientes, los Pāṇḍavas y los Vṛṣṇis. Los Pāṇḍavas son sus propios hijos, y los Vṛṣṇīs son los miembros de su familia paterna. Kṛṣṇa estaba igualmente relacionado con ambas familias. Las dos familias requerían de la ayuda del Señor, porque ambas estaban integradas por devotos que dependían del Señor, Śrīmatī Kuntīdevī deseaba que Śrī Kṛṣṇa permaneciera con los hijos de ella, los Pāṇḍavas, pero de Él hacerlo, la familia paterna de ella quedaría privada del beneficio. Todas esas parcialidades perturbaban la mente de Kuntī, y, por consiguiente, ella deseaba cortar el nexo afectivo.

Un devoto puro corta los limitados nexos del afecto que siente por su familia, y amplía sus actividades de servicio devocional para beneficio de todas las almas olvidadas. El ejemplo típico de esto lo constituye el grupo de los Seis Gosvāmīs, quienes siguieron la senda del Señor Caitanya. Todos ellos pertenecían a las familias más iluminadas, cultas y ricas de las castas superiores, mas, por el bien de la población en general, ellos abandonaron sus comodidades hogareñas y se volvieron mendicantes. Cortar todo afecto familiar significa ensanchar el campo de las actividades. A nadie se le puede dar el título de brāhmaṇa, rey, líder público o devoto del Señor, si no hace eso. La Personalidad de Dios, en el papel de un rey ideal, enseñó esto con el ejemplo. Śrī Rāmacandra cortó el nexo de afecto que lo unía a Su querida esposa, para manifestar las cualidades de un rey ideal.

Personalidades como un brāhmaṇa, un devoto, un rey o un líder público, deben tener una mente muy amplia en el desempeño de sus deberes respectivos. Śrīmatī Kuntīdevī estaba consciente de este hecho y, por ser débil, oró pidiendo liberarse de ese cautiverio que es el afecto familiar. Al Señor se le llama aquí el Señor del universo, o el Señor de la mente universal, indicando así Su todopoderosa capacidad de cortar el apretado nudo del afecto familiar. Por consiguiente, a veces se experimenta que el Señor, movido por la atracción especial que siente por un devoto débil, rompe el afecto familiar mediante la fuerza de las circunstancias que Su todopoderosa energía organiza. Con eso hace que el devoto dependa por completo de Él, y despeja así la senda para que dicho devoto regrese a Dios.

Texto

tvayi me ’nanya-viṣayā
matir madhu-pate ’sakṛt
ratim udvahatād addhā
gaṅgevaugham udanvati

Palabra por palabra

tvayi—a Ti; me—mi; ananya-viṣayā—sin mezcla; matiḥ—atención; madhu-pate—¡oh, Señor de Madhu!; asakṛt—continuamente; ratim—atracción; udvahatāt—se desborde; addhā—directamente; gaṅgā—el Ganges; iva—como; ogham—fluye; udanvati—hacia el mar.

Traducción

¡Oh, Señor de Madhu!, así como el Ganges fluye siempre hacia el mar sin obstáculos, que mi atracción se dirija constantemente hacia Ti, sin que se desvíe hacia nadie más.

Significado

La perfección del servicio devocional puro se alcanza cuando toda la atención se desvía hacia el trascendental servicio amoroso del Señor. Cortar el nexo de todos los demás afectos no significa la completa negación de los elementos más finos, tales como el afecto por alguien más. Eso no es posible. Un ser viviente, sea este quien fuere, debe tener ese sentimiento de afecto por otros, porque ello es un signo de vida. Los signos de vida, tales como el deseo, la ira, los anhelos, los sentimientos de atracción, etc., no pueden ser aniquilados. Únicamente tiene que cambiarse el objetivo. El deseo no puede ser negado, pero en el servicio devocional el deseo de complacer los sentidos se cambia por el servicio del Señor. El llamado afecto por la familia, la sociedad, el país, etc., consiste en diferentes pasos de complacencia de los sentidos. Cuando este deseo se cambia en aras de la satisfacción del Señor, se denomina servicio devocional.

En el Bhagavad-gītā podemos ver que Arjuna, tan solo para satisfacer sus propios deseos personales, no deseaba pelear con sus hermanos y parientes. Pero al oír el mensaje del Señor, el Śrīmad-Bhagavad-gītā, cambió su decisión y sirvió al Señor. Y por hacer eso, se convirtió en un famoso devoto del Señor, pues en todas las Escrituras se declara que Arjuna alcanzó la perfección espiritual mediante el servicio devocional que le prestó al Señor a través de la amistad. La pelea estaba ahí, la amistad estaba ahí, Arjuna estaba ahí y Kṛṣṇa estaba ahí, pero Arjuna se volvió otra persona mediante el servicio devocional. Por lo tanto, las oraciones de Kuntī también denotan los mismos cambios categóricos en las actividades. Śrīmatī Kuntī quería servir al Señor sin desviación, y eso era lo que pedía en su oración. Esa devoción pura es la meta última de la vida. Nuestra atención se dirige habitualmente hacia el servicio de algo que no es divino o, en otras palabras, que no es parte del programa del Señor. Cuando el programa se transforma en el servicio del Señor, es decir, cuando los sentidos se purifican en relación con el servicio del Señor, dicho programa se denomina servicio devocional puro y sin mezcla. Śrīmatī Kuntīdevī quería esa perfección y oró para que el Señor se la concediese.

El afecto de Kuntī por los Pāṇḍavas y los Vṛṣṇis no está fuera de los límites del servicio devocional, porque el servicio del Señor y el servicio de los devotos son idénticos. A veces, servir al devoto es más valioso que servir al Señor. Pero aquí, el afecto de Kuntīdevī por los Pāṇḍavas y los Vṛṣṇis se debía a la relación familiar. Ese nexo de afecto en términos de la relación material es la relación de māyā, porque las relaciones del cuerpo o la mente se deben a la influencia de la energía externa. Las relaciones del alma, establecidas en relación con el Alma Suprema, son relaciones verdaderas. Cuando Kuntīdevī quiso cortar la relación familiar, se refería a cortar la relación de la piel. La relación de la piel es la causa del cautiverio material, pero la relación del alma es la causa de la libertad. Esa relación de alma a alma puede establecerse por intermedio de la relación con la Superalma. Ver en la oscuridad no es ver. Pero ver con la luz del sol significa ver el sol y todo lo demás que no se veía en la oscuridad. Esa es la naturaleza del servicio devocional.

Texto

śrī-kṛṣṇa kṛṣṇa-sakha vṛṣṇy-ṛṣabhāvani-dhrug-
rājanya-vaṁśa-dahanānapavarga-vīrya
govinda go-dvija-surārti-harāvatāra
yogeśvarākhila-guro bhagavan namas te

Palabra por palabra

śrī-kṛṣṇa—¡oh, Śrī Kṛṣṇa!; kṛṣṇa-sakha—¡oh, amigo de Arjuna!; vṛṣṇi—de los descendientes de Vṛṣṇi; ṛṣabha—¡oh, el principal!; avani—la Tierra; dhruk—rebeldes; rājanya-vaṁśa—dinastías de los reyes; dahana—¡oh, aniquilador!; anapavarga—sin deterioro de; vīrya—valentía; govinda—¡oh, propietario de Goloka-dhāma!; go—de las vacas; dvija—los brāhmaṇas; sura—los semidioses; arti-hara—aliviar la aflicción; avatāra—¡oh, Señor que desciendes!; yoga-īśvara—¡oh, amo de todos los poderes místicos!; akhila—universal; guro—¡oh preceptor!; bhagavan—¡oh, poseedor de todas las opulencias!; namaḥ te—respetuosas reverencias a Ti.

Traducción

¡Oh, Kṛṣṇa!, ¡oh, amigo de Arjuna!, ¡oh, Tú, el principal entre los descendientes de Vṛṣṇi!, Tú eres el destructor de aquellos partidos políticos que son elementos perturbadores en esta Tierra. Tu valentía nunca se deteriora. Tú eres el propietario de la morada trascendental, y Tú desciendes para aliviar las aflicciones de las vacas, los brāhmaṇas y los devotos. Tú posees todos los poderes místicos, y Tú eres el preceptor del universo entero. Tú eres el Todopoderoso Dios, y a Ti Te ofrezco mis respetuosas reverencias.

Significado

Śrīmatī Kuntīdevī hace aquí un resumen del Supremo Señor Śrī Kṛṣṇa. El Señor Todopoderoso tiene Su trascendental morada eterna, en la que se dedica a cuidar vacas surabhi. A Él lo sirven cientos y miles de diosas de la fortuna. Él desciende al mundo material a redimir a Sus devotos y a aniquilar a los elementos perturbadores que, en grupos de partidos políticos y reyes, se supone que están a cargo de la labor de administración. Él crea, mantiene y aniquila, mediante Sus ilimitadas energías, y aun así siempre está colmado de valor, y Su potencia no se deteriora. Las vacas, los brāhmaṇas y los devotos del Señor son todos objetos de Su especial atención, porque todos ellos son factores muy importantes para el bienestar general de los seres vivientes.

Texto

sūta uvāca
pṛthayetthaṁ kala-padaiḥ
pariṇūtākhilodayaḥ
mandaṁ jahāsa vaikuṇṭho
mohayann iva māyayā

Palabra por palabra

sūtaḥ uvāca—Sūta dijo; pṛthayā—por Pṛthā (Kuntī); ittham—estas; kala-padaiḥ—con palabras selectas; pariṇūta—siendo adorado; akhila—universal; udayaḥ—glorias; mandam—dulcemente; jahāsa—sonrió; vaikuṇṭhaḥ—el Señor; mohayan—cautivante; iva—como; māyayā—Su poder místico.

Traducción

Sūta Gosvāmī dijo: El Señor, oyendo así las oraciones de Kuntīdevī, compuestas con palabras selectas para la glorificación de Él, sonrió dulcemente. Esa sonrisa era tan hechicera como Su poder místico.

Significado

Se dice que cualquier cosa que en este mundo es hechicera, es una representación del Señor. Las almas condicionadas, que están dedicadas a tratar de enseñorearse del mundo material, también son hechizadas por Sus poderes místicos, pero los devotos del Señor son hechizados de un modo diferente por Sus glorias y por las misericordiosas bendiciones que Él les confiere. Su energía se exhibe de diferentes maneras, tal como la energía eléctrica actúa de múltiples formas. Śrīmatī Kuntīdevī le ha orado al Señor pidiéndole que tan solo enuncie un fragmento de Sus glorias. Todos Sus devotos lo adoran de esa manera —mediante palabras selectas—, y por eso al Señor se le conoce como Uttamaśloka. Ninguna cantidad de palabras selectas es suficiente para describir la gloria del Señor, y, sin embargo, dichas oraciones lo satisfacen, tal como al padre lo satisfacen incluso los balbuceos que profiere su hijo mientras está creciendo. La palabra māyā se emplea tanto en el sentido de engaño como de misericordia. Aquí la palabra māyā se usa en el sentido de la misericordia del Señor para con Kuntīdevī.

Texto

tāṁ bāḍham ity upāmantrya
praviśya gajasāhvayam
striyaś ca sva-puraṁ yāsyan
premṇā rājñā nivāritaḥ

Palabra por palabra

tām—todas esas; bāḍham—aceptadas; iti—así pues; upāmantrya—informó luego; praviśya—entrando; gajasāhvayam—el palacio de Hastināpura; striyaḥ ca—otras damas; sva-puram—su propia residencia; yāsyan—cuando se disponía a partir hacia; premṇā—con amor; rājñā—por el rey; nivāritaḥ—detenido.

Traducción

Aceptando así las oraciones de Śrīmatī Kuntīdevī y entrando en el palacio de Hastināpura, a continuación el Señor les informó a otras damas de Su partida. Pero cuando se disponía a partir, fue detenido por el rey Yudhiṣṭhira, quien amorosamente le presentó una súplica.

Significado

Nadie pudo hacer que el Señor Kṛṣṇa se quedara en Hastināpura cuando Él decidió partir para Dvārakā, pero el simple pedido del rey Yudhiṣṭhira de que el Señor se quedara ahí por unos cuantos días más, fue eficaz de inmediato. Eso significa que el poder del rey Yudhiṣṭhira lo constituía el afecto amoroso, el cual el Señor no podía rechazar. Al Todopoderoso Dios lo conquista, pues, únicamente el servicio amoroso, y nada más. Él es totalmente independiente en todos Sus asuntos, pero de motu propio acepta obligaciones, en virtud del afecto amoroso de Sus devotos puros.

Texto

vyāsādyair īśvarehājñaiḥ
kṛṣṇenādbhuta-karmaṇā
prabodhito ’pītihāsair
nābudhyata śucārpitaḥ

Palabra por palabra

vyāsa-ādyaiḥ—por grandes sabios encabezados por Vyāsa; īśvara—el Todopoderoso Dios; īhā—por la voluntad de; jñaiḥ—por los eruditos; kṛṣṇena—por el propio Kṛṣṇa; adbhuta-karmaṇā—por aquel que realiza toda obra sobrehumana; prabodhitaḥ—siendo consolado; api—aunque; itihāsaiḥ—con testimonios de las historias; na—no; abudhyata—satisfecho; śucā arpitaḥ—apesadumbrado.

Traducción

El rey Yudhiṣṭhira, que estaba muy acongojado, no pudo ser convencido, a pesar de las instrucciones de grandes sabios encabezados por Vyāsa y el propio Señor Kṛṣṇa, el ejecutor de hazañas sobrehumanas, y a pesar de todo el testimonio de la historia.

Significado

El piadoso rey Yudhiṣṭhira estaba mortificado debido a la matanza en masa de seres humanos que ocurrió en la batalla de Kurukṣetra, especialmente en nombre de él. Duryodhana estaba en el trono, y se estaba desenvolviendo bien en la administración, y en un sentido no había necesidad de pelear. Pero, haciéndole honor a la justicia, Yudhiṣṭhira había de reemplazarlo. Toda la camarilla política se centró alrededor de ese punto, y todos los reyes y residentes del mundo entero se involucraron en esta pelea entre los hermanos rivales. El Señor Kṛṣṇa también estaba allí, del lado del rey Yudhiṣṭhira. En el Mahābhārata, Ādi-parva (2.25), se dice que en los 18 días de la batalla de Kurukṣetra murieron seiscientos cuarenta millones de hombres y unos cientos de miles fueron declarados desaparecidos. Esta fue prácticamente la batalla más grande que ha habido en el mundo en los últimos cinco mil años.

Esta matanza en masa simplemente para entronar a Mahārāja Yudhiṣṭhira era demasiado mortificante, por lo cual él trató de que grandes sabios, tales como Vyāsa y el propio Señor, lo convencieran con testimonios tomados de las historias, de que la pelea era justa porque la causa era justa. Pero Mahārāja Yudhiṣṭhira no quedó satisfecho, aun a pesar de que lo instruyeron las personalidades más grandes de la época. A Kṛṣṇa se le designa aquí como el ejecutor de acciones sobrehumanas, pero en este caso en particular ni Él ni Vyāsa pudieron convencer al rey Yudhiṣṭhira. ¿Significa esto que Él dejó de ser un actor sobrehumano? No, ciertamente que no. La interpretación de esto es que el Señor, en Su carácter de īśvara o la Superalma que se encuentra en los corazones tanto del rey Yudhiṣṭhira como de Vyāsa, realizó una acción aún más sobrehumana, porque el Señor así lo deseó. Como Superalma del rey Yudhiṣṭhira, Él no permitió que al rey lo convencieran las palabras de Vyāsa y otros, incluyéndose Él Mismo, porque deseaba que el rey oyera las instrucciones del moribundo Bhīṣmadeva, quien era otro gran devoto del Señor. El Señor quería que, en la última etapa de su existencia material, el gran guerrero Bhīṣmadeva lo viera a Él personalmente y viera a sus queridos nietos, el rey Yudhiṣṭhira, etc., situados ahora en el trono, y muriera así muy apaciblemente. A Bhīṣmadeva no lo satisfacía en absoluto pelear en contra de los Pāṇḍavas, quienes eran sus amados nietos huérfanos de padre. Pero los kṣatriyas son además gente muy rigurosa, y, en consecuencia, él se vio obligado a ponerse del lado de Duryodhana, debido a que se mantenía a expensas de este último. Además de esto, el Señor también deseaba que el rey Yudhiṣṭhira fuera tranquilizado por las palabras de Bhīṣmadeva, de manera que el mundo pudiera ver que Bhīṣmadeva superaba a todos en conocimiento, incluso al propio Señor.

Texto

āha rājā dharma-sutaś
cintayan suhṛdāṁ vadham
prākṛtenātmanā viprāḥ
sneha-moha-vaśaṁ gataḥ

Palabra por palabra

āha—dijo; rājā—el rey Yudhiṣṭhira; dharma-sutaḥ—el hijo de Dharma (Yamarāja); cintayan—pensando en; suhṛdām—de los amigos; vadham—matando; prākṛtena—mediante el concepto material únicamente; ātmanā—por el ser; viprāḥ—¡oh, brāhmaṇa!; sneha—afecto; moha—engaño; vaśam—siendo llevado por; gataḥ—habiendo ido.

Traducción

El rey Yudhiṣṭhira, el hijo de Dharma, sobrecogido por la muerte de sus amigos estaba acongojado tal como un hombre materialista ordinario. ¡Oh, sabios, engañado así por el afecto, él comenzó a hablar.

Significado

Aunque no se esperaba que el rey Yudhiṣṭhira se acongojara como un hombre común y corriente, no obstante y por la voluntad del Señor, el afecto mundano lo engañó (tal como Arjuna fue aparentemente engañado). El hombre que ve, sabe bien que la entidad viviente no es el cuerpo ni la mente, sino que es trascendental al concepto material de la vida. El hombre común juzga la violencia y no violencia en términos del cuerpo, pero esa es una clase de engaño. Todo el mundo está obligado a cumplir con los deberes de su ocupación. Un kṣatriya está obligado a pelear por la causa justa, sea cual fuere el bando opuesto. En dicho desempeño del deber, uno no debe perturbarse ante la aniquilación del cuerpo material, que tan solo es un traje externo del alma viviente. Todo esto le era perfectamente conocido a Mahārāja Yudhiṣṭhira, pero por la voluntad del Señor él se comportó como un hombre común, porque había otro gran plan tras esa situación ilusoria: el rey sería instruido por Bhīṣma, tal como a Arjuna lo instruyó el propio Señor.

Texto

aho me paśyatājñānaṁ
hṛdi rūḍhaṁ durātmanaḥ
pārakyasyaiva dehasya
bahvyo me ’kṣauhiṇīr hatāḥ

Palabra por palabra

aho—¡oh!; me—mi; paśyata—tan solo vean; ajñānam—ignorancia; hṛdi—en el corazón; rūḍham—situado en; durātmanaḥ—del pecador; pārakyasya—ser para otros; eva—ciertamente; dehasya—del cuerpo; bahvyaḥ—muchísimas; me—por mí; akṣauhiṇīḥ—conjunto de falanges militares; hatāḥ—matado.

Traducción

El rey Yudhiṣṭhira dijo: ¡Oh, qué destino el mío! ¡Soy el más pecador de todos los hombres! ¡Tan solo vean mi corazón, que está lleno de ignorancia! Este cuerpo, que en fin de cuentas es para otros, ha matado a muchísimas falanges de hombres.

Significado

Una sólida falange de 21 870 cuadrigas, 21 870 elefantes, 109 650 soldados de infantería y 65 600 soldados de caballería, recibe el nombre de akṣauhiṇī. Y en el campo de batalla de Kurukṣetra se aniquilaron muchas akṣauhiṇīs. Mahārāja Yudhiṣṭhira, que era el rey más piadoso del mundo, se hizo a sí mismo responsable de la matanza de ese inmenso número de seres vivientes, porque la batalla se libró para reinstalarlo a él en el trono. Al fin y al cabo, este cuerpo es para otros. Mientras en el cuerpo haya vida, el mismo es para el servicio de los demás, y cuando está muerto tiene destinado ser comido por perros y chacales, o por gusanos. Él lamenta que se cometiera una masacre tan enorme por semejante cuerpo temporal.

Texto

bāla-dvija-suhṛn-mitra-
pitṛ-bhrātṛ-guru-druhaḥ
na me syān nirayān mokṣo
hy api varṣāyutāyutaiḥ

Palabra por palabra

bāla—niños; dvija—los nacidos por segunda vez; suhṛt—bienquerientes; mitra—amigos; pitṛ—padres; bhrātṛ—hermanos; guru—preceptores; druhaḥ—aquel que ha matado; na—nunca; me—mi; syāt—habrá; nirayāt—del infierno; mokṣaḥ—liberación; hi—ciertamente; api—aunque; varṣa—años; ayuta—millones; āyutaiḥ—añadidos.

Traducción

Yo he matado a muchos niños, brāhmaṇas, bienquerientes, amigos, padres, preceptores y hermanos. Aunque yo viva millones de años, no me libraré del infierno que me aguarda por todos esos pecados.

Significado

Siempre que hay una guerra, hay indudablemente una masacre de muchos seres vivientes inocentes, tales como niños, brāhmaṇas y mujeres, cuya matanza se considera que es el más grande de los pecados. Todos ellos son criaturas inocentes, y en las Escrituras se prohíbe la matanza de ellos en todas las circunstancias. Mahārāja Yudhiṣṭhira estaba consciente de esas matanzas en masa. Así mismo, había además en ambos lados, amigos, padres y preceptores, y todos fueron matados. Era sencillamente horrible para él pensar en esa matanza, y, en consecuencia, él estaba pensando que residiría en el infierno por millones y billones de años.

Texto

naino rājñaḥ prajā-bhartur
dharma-yuddhe vadho dviṣām
iti me na tu bodhāya
kalpate śāsanaṁ vacaḥ

Palabra por palabra

na—nunca; enaḥ—pecados; rājñaḥ—del rey; prajā-bhartuḥ—de aquel que está dedicado a la manutención de los ciudadanos; dharma—por la causa justa; yuddhe—en la pelea; vadhaḥ—matanza; dviṣām—de los enemigos; iti—todos estos; me—para mí; na—nunca; tu—pero; bodhāya—para la satisfacción; kalpate—tienen la función de administrar; śāsanam—mandato; vacaḥ—palabras de.

Traducción

Un rey que está dedicado a mantener a sus ciudadanos y mata por la causa justa, no incurre en pecado. Pero a mí no se me puede aplicar ese precepto.

Significado

Mahārāja Yudhiṣṭhira pensó que aunque en realidad él no estaba involucrado en la administración del reino —la cual Duryodhana estaba desempeñando bien y sin perjuicios para los ciudadanos—, no obstante había causado la matanza de muchísimos seres vivientes, únicamente en aras de su propia obtención del reino de manos de Duryodhana. La matanza no se cometió en el transcurso de la administración, sino para engrandecimiento personal, y, en consecuencia, se consideró responsable de todos los pecados.

Texto

strīṇāṁ mad-dhata-bandhūnāṁ
droho yo ’sāv ihotthitaḥ
karmabhir gṛhamedhīyair
nāhaṁ kalpo vyapohitum

Palabra por palabra

strīṇām—de las mujeres; mat—por mí; hata-bandhūnām—de los amigos que son matados; drohaḥ—enemistad; yaḥ—esa; asau—todos esos; iha—con esto; utthitaḥ—se ha acumulado; karmabhiḥ—a fuerza de trabajo; gṛhamedhīyaiḥ—por personas dedicadas al bienestar material; na—nunca; aham—yo; kalpaḥ—puedo esperar; vyapohitum—reparando lo mismo.

Traducción

Yo he matado a muchos amigos de mujeres, y he provocado con ello enemistad hasta tal punto, que no es posible repararlo por medio de obras de beneficencia material.

Significado

Los gṛhamedhīs son aquellos cuyo único interés consiste en realizar obras de beneficencia en aras de la prosperidad material. En ocasiones, dicha prosperidad material es obstaculizada por actividades pecaminosas, pues en el transcurso del desempeño de los deberes materiales, es seguro que el materialista comete pecados, incluso sin querer. Para uno librarse de esas reacciones pecaminosas, los Vedas prescriben diversas clases de sacrificios. En los Vedas se dice que mediante la ejecución del aśvamedha-yajña (el sacrificio de caballo), uno puede expiar incluso el brahma-hatyā (el acto de matar a un brāhmaṇa).

Yudhiṣṭhira Mahārāja realizó ese aśvamedha-yajña, pero él considera que ni siquiera mediante la ejecución de tales yajñas es posible liberarse de los grandes pecados cometidos. Durante la guerra, ya sea el esposo, el hermano, o incluso el padre o los hijos, van a pelear. Y cuando estos son matados, se crea una enemistad nueva, aumentando así una cadena de acciones y reacciones que no es posible contrarrestar ni siquiera con miles de aśvamedha-yajñas.

Así es la naturaleza del trabajo (karma): crea simultáneamente una acción y una reacción, y aumenta de ese modo la cadena de las actividades materiales, atando al ejecutor al cautiverio material. En el Bhagavad-gītā (9.27-28) se sugiere el remedio: que esas acciones y reacciones de la senda del trabajo pueden ser detenidas únicamente cuando el trabajo se realiza en beneficio del Señor Supremo. La batalla de Kurukṣetra se libró de hecho por la voluntad del Supremo Señor Śrī Kṛṣṇa, como lo hace evidente Su exposición, y únicamente por la voluntad de Él fue Yudhiṣṭhira instalado en el trono de Hastināpura. Por lo tanto, ninguna clase de pecado tocó en realidad a los Pāṇḍavas, quienes tan solo eran ejecutores de las órdenes del Señor. En cuanto a los demás, que declaran la guerra movidos por intereses personales, toda la responsabilidad recae sobre ellos.

Texto

yathā paṅkena paṅkāmbhaḥ
surayā vā surākṛtam
bhūta-hatyāṁ tathaivaikāṁ
na yajñair mārṣṭum arhati

Palabra por palabra

yathā—tanto como; paṅkena—por el lodo; paṅka-ambhaḥ—agua mezclada con lodo; surayā—por el vino; —tampoco; surākṛtam—impureza causada por el ligero contacto con el vino; bhūta-hatyām—matanza de animales; tathā—así; eva—ciertamente; ekām—uno; na—nunca; yajñaiḥ—mediante los sacrificios prescritos; mārṣṭum—contrarrestar; arhati—vale la pena.

Traducción

Así como no es posible filtrar agua enlodada a través del lodo, ni purificar con vino una vasija manchada de vino, así mismo no es posible mediante el sacrificio de animales contrarrestar la matanza de hombres.

Significado

Los aśvamedha-yajñas o gomedha-yajñas, sacrificios en los cuales se sacrifica un caballo o un toro, no tenían por objeto, desde luego, la matanza de animales. El Señor Caitanya dijo que esos animales que se sacrificaban en el altar del yajña eran rejuvenecidos y se les daba una nueva vida. Ello se hacía únicamente para demostrar la eficacia de los himnos de los Vedas. Mediante la recitación de los himnos de los Vedas de la manera adecuada, el ejecutor se libera indudablemente de las reacciones de los pecados, pero en el caso de que esos sacrificios se hagan de un modo incorrecto y bajo una dirección inexperta, es seguro que uno se vuelve responsable del sacrificio del animal. En esta era de riña e hipocresía no hay ninguna posibilidad de realizar yajñas de un modo perfecto, por la falta de brāhmaṇas expertos que puedan celebrar tales yajñas. Mahārāja Yudhiṣṭhira da, por consiguiente, un indicio acerca de la ejecución de sacrificios en la era de Kali. En Kali-yuga, el único sacrificio que se recomienda es la ejecución de hari-nāma-yajña, inaugurado por el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu. Pero uno no debe entregarse a la matanza de animales y contrarrestarla por medio de la ejecución de hari-nāma-yajña. Los devotos del Señor nunca matan a un animal por intereses personales, y (tal como el Señor se lo ordenó a Arjuna) ellos no dejan de cumplir con el deber de un kṣatriya. Por consiguiente, el propósito se cumple en su totalidad cuando todo se hace para satisfacer la voluntad del Señor. Eso solo les resulta posible a los devotos.

Así terminan los significados de Bhaktivedanta correspondientes al capítulo octavo del Canto Primero del Śrīmad-Bhāgavatam, titulado: «Las oraciones de la reina Kuntī y la salvación de Parīkṣit».