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Text 32

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Texto

Text

niśamya bhagavan-mārgaṁ
saṁsthāṁ yadu-kulasya ca
svaḥ-pathāya matiṁ cakre
nibhṛtātmā yudhiṣṭhiraḥ
niśamya bhagavan-mārgaṁ
saṁsthāṁ yadu-kulasya ca
svaḥ-pathāya matiṁ cakre
nibhṛtātmā yudhiṣṭhiraḥ

Palabra por palabra

Synonyms

niśamya — deliberando; bhagavat — respecto al Señor; mārgam — las formas en que ocurren Su aparición y desaparición; saṁsthām — fin; yadu-kulasya — de la dinastía del rey Yadu; ca — también; svaḥ — la morada del Señor; pathāya — camino a; matim — deseo; cakre — prestó atención; nibhṛta-ātmā — solitario y a solas; yudhiṣṭhiraḥ — el rey Yudhiṣṭhira.

niśamya — deliberating; bhagavat — regarding the Lord; mārgam — the ways of His appearance and disappearance; saṁsthām — end; yadu-kulasya — of the dynasty of King Yadu; ca — also; svaḥ — the abode of the Lord; pathāya — on the way of; matim — desire; cakre — gave attention; nibhṛta-ātmā — lonely and alone; yudhiṣṭhiraḥ — King Yudhiṣṭhira.

Traducción

Translation

Al oír que el Señor Kṛṣṇa había regresado a Su morada y al enterarse del fin de la manifestación terrenal de la dinastía Yadu, Mahārāja Yudhiṣṭhira decidió ir de vuelta al hogar, de vuelta a Dios.

Upon hearing of Lord Kṛṣṇa’s returning to His abode, and upon understanding the end of the Yadu dynasty’s earthly manifestation, Mahārāja Yudhiṣṭhira decided to go back home, back to Godhead.

Significado

Purport

Mahārāja Yudhiṣṭhira también volvió su atención hacia las instrucciones del Bhagavad-gītā, después de oír que el Señor se había ido de ante la visión de la gente de la Tierra. Él comenzó a deliberar acerca de la manera en que el Señor aparece y desaparece. La misión de la aparición y desaparición del Señor en el universo mortal depende por completo de Su voluntad suprema. Ninguna energía superior lo obliga a aparecer o desaparecer, como en el caso de los seres vivientes, los cuales aparecen y desaparecen forzados por las leyes de la naturaleza. Cuando quiera que el Señor lo desea, puede aparecer en absolutamente cualquier parte, sin perturbar Su aparición y desaparición en algún otro lugar. Él es como el sol. El sol aparece y desaparece de motu propio en cualquier lugar, sin perturbar su presencia en otros lugares. El sol aparece por la mañana en la India, sin desaparecer del hemisferio occidental. El sol se halla presente en absolutamente todas partes de todo el sistema solar, pero da la impresión de que en un determinado lugar el sol aparece por la mañana, y también desaparece en algún momento fijo de la tarde. La limitación del factor tiempo no es de importancia ni siquiera en el caso del sol, y ni qué hablar del Señor Supremo, quien es el creador y controlador del sol. Por consiguiente, en el Bhagavad-gītā se declara que cualquiera que entienda de hecho la trascendental aparición y desaparición del Señor mediante Su energía inconcebible, se libera de las leyes del nacimiento y la muerte y es puesto en el eterno cielo espiritual, donde se encuentran los planetas Vaikuṇṭha. Allí, esas personas liberadas pueden vivir eternamente sin los tormentos del nacimiento, la muerte, la vejez y las enfermedades. En el cielo espiritual, el Señor y aquellos que están dedicados eternamente al amoroso servicio trascendental del Señor, son todos eternamente jóvenes, porque ahí no hay vejez ni enfermedades, ni tampoco hay muerte. Como no hay muerte, no hay nacimiento. Se concluye, pues, que por el simple hecho de entender en verdad la aparición y desaparición del Señor, uno puede alcanzar la etapa perfecta de la vida eterna. Por consiguiente, Mahārāja Yudhiṣṭhira también comenzó a considerar el ir de vuelta a Dios. El Señor aparece en la Tierra o en cualquier otro planeta mortal junto con Sus asociados, quienes viven con Él eternamente, y los miembros de la familia Yadu que se habían dedicado a complementar los pasatiempos del Señor, son nada más y nada menos que Sus asociados eternos, así como también lo son Mahārāja Yudhiṣṭhira, y los hermanos y la madre de este, etc. Como la desaparición y aparición del Señor y Sus asociados eternos son trascendentales, uno no debe dejarse confundir por los aspectos externos de esa aparición y desaparición.

Mahārāja Yudhiṣṭhira also turned his attention to the instructions of the Bhagavad-gītā after hearing about the Lord’s departure from the vision of earthly people. He began to deliberate on the Lord’s way of appearance and departure. The mission of the Lord’s appearance and disappearance in the mortal universe is completely dependent on His supreme will. He is not forced to appear or disappear by any superior energy, as the living beings appear and disappear, being forced by the laws of nature. Whenever the Lord likes, He can appear Himself from anywhere and everywhere without disturbing His appearance and disappearance in any other place. He is like the sun. The sun appears and disappears on its own accord at any place without disturbing its presence in other places. The sun appears in the morning in India without disappearing from the Western Hemisphere. The sun is present everywhere and anywhere all over the solar system, but it so appears that in a particular place the sun appears in the morning and also disappears at some fixed time in the evening. The time limitation even of the sun is of no concern, and so what to speak of the Supreme Lord who is the creator and controller of the sun. Therefore, in the Bhagavad-gītā it is stated that anyone who factually understands the transcendental appearance and disappearance of the Lord by His inconceivable energy becomes liberated from the laws of birth and death and is placed in the eternal spiritual sky where the Vaikuṇṭha planets are. There such liberated persons can eternally live without the pangs of birth, death, old age and disease. In the spiritual sky the Lord and those who are eternally engaged in the transcendental loving service of the Lord are all eternally young because there is no old age and disease and there is no death. Because there is no death there is no birth. It is concluded, therefore, that simply by understanding the Lord’s appearance and disappearance in truth, one can attain the perfectional stage of eternal life. Therefore, Mahārāja Yudhiṣṭhira also began to consider going back to Godhead. The Lord appears on the earth or any other mortal planet along with His associates who live with Him eternally, and the members of the Yadu family who were engaged in supplementing the pastimes of the Lord are no other than His eternal associates, and so also Mahārāja Yudhiṣṭhira and his brothers and mother, etc. Since the appearance and disappearance of the Lord and His eternal associates are transcendental, one should not be bewildered by the external features of appearance and disappearance.