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Text 35

Text 35

Devanagari

Devanagari

तव विभव: खलु भगवन्
जगदुदयस्थितिलयादीनि ।
विश्वसृजस्तेꣷशांशा
स्तत्र मृषा स्पर्धन्ति पृथगभिमत्या ॥ ३५ ॥

Text

Texto

tava vibhavaḥ khalu bhagavan
jagad-udaya-sthiti-layādīni
viśva-sṛjas te ’ṁśāṁśās
tatra mṛṣā spardhanti pṛthag abhimatyā
tava vibhavaḥ khalu bhagavan
jagad-udaya-sthiti-layādīni
viśva-sṛjas te ’ṁśāṁśās
tatra mṛṣā spardhanti pṛthag abhimatyā

Synonyms

Palabra por palabra

tava — Your; vibhavaḥ — opulences; khalu — indeed; bhagavan — O Supreme Personality of Godhead; jagat — of the cosmic manifestation; udaya — the creation; sthiti — maintenance; laya-ādīni — dissolution and so on; viśva-sṛjaḥ — the creators of the manifested world; te — they; aṁśa-aṁśāḥ — parts of Your plenary portion; tatra — in that; mṛṣā — in vain; spardhanti — rival one another; pṛthak — of separateness; abhimatyā — by a false conception.

tava — Tus; vibhavaḥ — opulencias; khalu — en verdad; bhagavan — ¡oh, Suprema Personalidad de Dios!; jagat — de la manifestación cósmica; udaya — la creación; sthiti — sostenimiento; laya-ādīni — disolución, etc.; viśva-sṛjaḥ — los creadores del mundo manifestado; te — ellos; aṁśa-aṁśāḥ — partes de Tu porción plenaria; tatra — en eso; mṛṣā — en vano; spardhanti — rivales entre sí; pṛthak — de separación; abhimatyā — por un concepto falso.

Translation

Traducción

My dear Lord, this cosmic manifestation and its creation, maintenance and annihilation are all but Your opulences. Since Lord Brahmā and the other creators are nothing but small portions of a portion of You, their partial power to create does not make them God [īśvara]. Their consciousness of themselves as separate Lords is therefore merely false prestige. It is not valid.

Mi querido Señor, esta manifestación cósmica, y su creación, mantenimiento y aniquilación, no son más que Tus opulencias. El Señor Brahmā y los demás creadores son solo pequeñas partes de una parte de Ti, de modo que su poder parcial de crear no les convierte en Dios [īśvara]. Por lo tanto, su conciencia de sí mismos como Señores autónomos se debe únicamente al prestigio falso, y no tiene el menor valor.

Purport

Significado

A devotee who has fully surrendered to the lotus feet of the Lord knows very well that the creative energy of the living entities, from Lord Brahmā down to the small ant, exists because the living entities are part and parcel of the Lord. In Bhagavad-gītā (15.7) the Lord says, mamaivāṁśo jīva-loke jīva-bhūtaḥ sanātanaḥ: “The living entities in this conditioned world are My eternal, fragmental parts.” The living entities are nothing but very small portions of the supreme spirit, like sparks of a fire. Because they are part of the Supreme, they have a creative quality in a very minute quantity.

El devoto que se ha entregado por completo a los pies de loto del Señor saben muy bien que la energía creativa de las entidades vivientes, desde el Señor Brahmā hasta la insignificante hormiga, existe porque las entidades vivientes son partes integrales del Señor. En el Bhagavad-gītā (15.7), el Señor dice: mamaivāṁśo jīva-loke jīva-bhūtaḥ sanātanaḥ: «Las entidades vivientes de este mundo condicionado son Mis partes fragmentarias eternas». Las entidades vivientes no son más que diminutos fragmentos del espíritu supremo, como chispas de un fuego. Como partes del Supremo, poseen, en proporción mínima, la capacidad de crear.

The so-called scientists of the modern materialistic world are proud because they have created modern facilities like great airplanes, but the credit for creating the airplanes should go to the Supreme Personality of Godhead, not to the scientists who have invented or created the so-called wonderful products. The first consideration is the intelligence of the scientist; one must be elevated by the dictation of the Supreme Lord, who says in Bhagavad-gītā (15.15), mattaḥ smṛtir jñānam apohanaṁ ca: “From Me come remembrance, knowledge and forgetfulness.” Because the Supreme Lord, as Supersoul, sits within the core of every living entity’s heart, the dictation by which one advances in scientific knowledge or creative faculties comes from Him. Furthermore, the ingredients to manufacture wonderful machines like airplanes are also supplied by the Lord, not by the scientists. Before the airplane was created, its ingredients already existed, having been caused by the Supreme Personality of Godhead, but when the manifested creation of the airplane is ruined, the remaining debris is a problem for the so-called creators. Another example is that the West is creating many automobiles. The ingredients for these cars are supplied, of course, by the Supreme Lord, and the intelligence for the so-called creation is also supplied by the Lord. Ultimately, when the cars are demolished, the so-called creators are faced with the problem of what to do with their ingredients. The actual creator, the original creator, is the Personality of Godhead. Only in the interim does someone create something with intelligence supplied by the Lord, and later the creation again becomes a problem. Therefore the so-called creator is not to be credited with the act of creation; the only credit goes to the Supreme Personality of Godhead. It is rightly stated herein that the credit for all the opulences of creation, maintenance and annihilation belongs to the Supreme Lord, not to the living entities.

Los supuestos científicos del mundo materialista contemporáneo están orgullosos de sus creaciones innovadoras, como los grandes aviones, pero el mérito por esa creación debe atribuirse a la Suprema Personalidad de Dios, y no a los científicos que han inventado o creado esos productos supuestamente maravillosos. Analicemos en primer lugar la inteligencia de los científicos; su progreso depende del dictado del Señor Supremo, quien, en el Bhagavad-gītā (15.15), dice: mattaḥ smṛtir jñānam apohanaṁ ca: «De Mí vienen el recuerdo, el conocimiento y el olvido». El Señor Supremo, en forma de Superalma, está situado en el corazón de todas las entidades vivientes, y, por ello, el progreso del conocimiento científico y de las facultades creativas vienen de Él. Si ahora analizamos los elementos con que se fabrican esos aviones y máquinas maravillosas, veremos que proceden del Señor, y no de los científicos. Antes de que se crease el avión, ya existían los elementos de que está hecho, creados por la Suprema Personalidad de Dios; sin embargo, cuando esa manifestación creada, el avión, se descompone, los restos representan un problema para sus supuestos creadores. Pongamos otro ejemplo; en occidente se crean muchos automóviles. Por supuesto, es el Señor Supremo quien provee de los elementos necesarios para su construcción, así como de la inteligencia necesaria para su creación. Al final, los automóviles quedan reducidos a chatarra, y sus supuestos creadores se enfrentan al problema de qué hacer con esos elementos. El verdadero creador, el creador original, es la Personalidad de Dios. Solo en una fase intermedia interviene la persona para crear, y lo hace con la inteligencia que el Señor le ha dado; finalmente, lo creado pasa a ser otro problema. Por lo tanto, el mérito del acto creativo no debe atribuirse al falso creador; el único mérito corresponde a la Suprema Personalidad de Dios. En este verso se afirma con toda justicia que el mérito por todas las opulencias de la creación, el mantenimiento y la aniquilación corresponde al Señor Supremo, y no a las entidades vivientes.