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Text 21

Text 21

Devanagari

Devanagari

कालं कर्म स्वभावं च मायेशो मायया स्वया ।
आत्मन् यद‍ृच्छया प्राप्तं विबुभूषुरुपाददे ॥ २१ ॥

Text

Texto

kālaṁ karma svabhāvaṁ ca
māyeśo māyayā svayā
ātman yadṛcchayā prāptaṁ
vibubhūṣur upādade
kālaṁ karma svabhāvaṁ ca
māyeśo māyayā svayā
ātman yadṛcchayā prāptaṁ
vibubhūṣur upādade

Synonyms

Synonyms

kālam — eternal time; karma — the fate of the living entity; svabhāvam — nature; ca — also; māyā — potency; īśaḥ — the controller; māyayā — by the energy; svayā — of His own; ātman (ātmani) — unto His Self; yadṛcchayā — independently; prāptam — being merged in; vibubhūṣuḥ — appearing differently; upādade — accepted for being created again.

kālam — tiempo eterno; karma — el destino de la entidad viviente; sva-bhāvam — naturaleza; ca — también; māyā — potencia; īśaḥ — el controlador; māyayā — mediante la energía; svayā — de Su propia; ātman (ātmani) — a Su Yo; yadṛcchayā — independientemente; prāptam — siendo fusionadas con; vibubhūṣuḥ — apareciendo diferentemente; upādade — aceptadas para ser creadas de nuevo.

Translation

Translation

The Lord, who is the controller of all energies, thus creates, by His own potency, eternal time, the fate of all living entities, and their particular nature, for which they were created, and He again merges them independently.

El Señor, quien es el controlador de todas las energías, crea así pues, mediante Su propia potencia, el tiempo eterno, el destino de todas las entidades vivientes y la naturaleza particular para la cual han sido creadas, y Él de nuevo las fusiona independientemente.

Purport

Purport

The creation of the material world, wherein the conditioned souls are allowed to act subordinately by the Supreme Lord, takes place again and again after being repeatedly annihilated. The material creation is something like a cloud in the unlimited sky. The real sky is the spiritual sky, eternally filled with the rays of the brahmajyoti, and a portion of this unlimited sky is covered by the mahat-tattva cloud of the material creation, in which the conditioned souls, who want to lord it against the will of the Lord, are put into play as they desire, under the control of the Lord by the agency of His external energy. As the rainy season appears and disappears regularly, the creation takes place and is again annihilated under the control of the Lord, as confirmed in the Bhagavad-gītā (8.19). So the creation and annihilation of the material worlds is a regular action of the Lord just to allow the conditioned souls to play as they like and thereby create their own fate of being differently created again in terms of their independent desires at the time of annihilation. The creation, therefore, takes place at a historical date (as we are accustomed to think of everything which has a beginning in our tiny experience). The process of creation and annihilation is called anādi, or without reference to date regarding the time the creation first took place, because the duration of even a partial creation is 8,640,000,000 years. The law of creation is, however, as mentioned in the Vedic literatures, that it is created at certain intervals and is again annihilated by the will of the Lord. The whole material or even the spiritual creation is a manifestation of the energy of the Lord, just as the light and heat of a fire are different manifestations of the fire’s energy. The Lord therefore exists in His impersonal form by such expansion of energy, and the complete creation rests on His impersonal feature. Nonetheless He keeps Himself distinct from such creation as the pūrṇam (or complete), and so no one should wrongly think that His personal feature is not existent due to His impersonal unlimited expansions. The impersonal expansion is a manifestation of His energy, and He is always in His personal feature despite His innumerable unlimited expansions of impersonal energies (Bg. 9.5-7). For human intelligence it is very difficult to conceive how the whole creation rests on His expansion of energy, but the Lord has given a very good example in the Bhagavad-gītā. It is said that although the air and the atoms rest within the huge expansion of the sky, which is like the resting reservoir of everything materially created, still the sky remains separate and unaffected. Similarly, although the Supreme Lord maintains everything created by His expansion of energy, He always remains separate. This is accepted even by Śaṅkarācārya, the great advocate of the impersonal form of the Absolute. He says nārāyaṇaḥ paro ’vyaktāt, or Nārāyaṇa exists separately, apart from the impersonal creative energy. The whole creation thus merges within the body of transcendental Nārāyaṇa at the time of annihilation, and the creation emanates from His body again with the same unchanging categories of fate and individual nature. The individual living entities, being parts and parcels of the Lord, are sometimes described as ātmā, qualitatively one in spiritual constitution. But because such living entities are apt to be attracted to the material creation, actively and subjectively, they are therefore different from the Lord.

SIGNIFICADO: La creación del mundo material, en el cual el Señor Supremo les permite a las almas condicionadas actuar en forma subordinada, ocurre una y otra vez después de ser repetidamente aniquilada. La creación material es algo así como una nube que se encuentra en el cielo ilimitado. El verdadero cielo es el cielo espiritual, eternamente lleno con los rayos del brahmajyoti, y una porción de ese cielo ilimitado es cubierta por la nube mahat-tattva de la creación material, en la cual las almas condicionadas, que quieren enseñorearse en contra de la voluntad del Señor, son puestas en acción tal como lo desean, bajo el control del Señor, mediante la agencia de Su energía externa. Así como la estación lluviosa aparece y desaparece regularmente, la creación ocurre y es de nuevo aniquilada bajo el control del Señor, tal como se confirma en el Bhagavad-gītā (8.19). Así que la creación y la aniquilación de los mundos materiales constituyen una acción regular del Señor, tan solo para permitirles a las almas condicionadas que jueguen como quieran y, en esa forma, labren su propio destino de ser creadas de nuevo, diferentemente, en términos de los deseos independientes que poseen en el momento de la aniquilación. La creación, por lo tanto, ocurre en una fecha histórica (al igual que estamos acostumbrados a pensar de todo lo que tiene un comienzo en nuestra pequeñita experiencia). El proceso de la creación y aniquilación se denomina anādi, o que carece de referencia cronológica en cuanto al momento en que ocurrió por vez primera, debido a que la duración de incluso una creación parcial, es de 86 400 000 años. Sin embargo, la ley de la creación es, tal como se menciona en las Escrituras védicas, que se crea en ciertos intervalos de tiempo y de nuevo es aniquilada por la voluntad del Señor. Toda la creación material, e incluso la espiritual es una manifestación de la energía del Señor, tal como la luz y el calor de un fuego son diferentes manifestaciones de energía del fuego. Por lo tanto, el Señor existe en Su forma impersonal mediante una expansión de energía así como esa, y toda la creación se funda en Su aspecto impersonal. No obstante, Él sigue siendo distinto de esa creación, como el pūrṇam (o completo), así que nadie debe pensar equivocadamente que Su aspecto personal no existe, debido a Sus ilimitadas expansiones impersonales. La expansión impersonal es una manifestación de Su energía, y Él se encuentra siempre en Su aspecto personal, a pesar de Sus innumerables e ilimitadas expansiones de energías impersonales (Bg. 9.5–7). A la inteligencia humana le resulta muy difícil concebir cómo toda la creación se funda en Su expansión de energía, pero el Señor ha dado un ejemplo muy bueno en el Bhagavad-gītā. Se dice que si bien el aire y los átomos se encuentran en la inmensa expansión del cielo, que es como el manantial de reposo de todo lo creado materialmente, aun así el cielo permanece separado y sin ser afectado. En forma similar, si bien el Señor Supremo mantiene todo lo que crea Su expansión de energía, Él siempre permanece separado. Eso lo acepta incluso Śaṅkarācārya, el gran partidario de la forma impersonal del Absoluto. El dice nārāyaṇaḥ paro ’vyaktāt: Nārāyaṇa existe separadamente, aparte de la energía creativa impersonal. Toda la creación se fusiona así con el cuerpo del trascendental Nārāyaṇa, en el momento de la aniquilación, y la creación emana de Su cuerpo de nuevo con las mismas e incambiables categorías de destino y naturaleza individuales. Algunas veces se dice que las entidades vivientes individuales, siendo partes integrales del Señor, son ātmā, es decir, que cualitativamente poseen la misma constitución espiritual que posee el Señor. Pero debido a que esas entidades vivientes pueden, por su naturaleza, ser atraídas por la creación material, activa y subjetivamente, son, por lo tanto, diferentes del Señor.